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<journal-title><![CDATA[Estudios de historia moderna y contemporánea de México]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El "Diario reservado no. 18" (1829) de José Anastasio Torrens]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Documentos</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El "Diario reservado no. 18" (1829) de Jos&eacute; Anastasio Torrens</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Roberto Narv&aacute;ez</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>Introducci&oacute;n</i></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La descripci&oacute;n y el an&aacute;lisis de los m&eacute;todos criptogr&aacute;ficos que utiliz&oacute; el coronel Jos&eacute; Anastasio Torrens (1790&#150;1857) durante su misi&oacute;n como encargado de negocios de M&eacute;xico en Colombia (1825&#150;1829) me ha ocupado ya en dos art&iacute;culos anteriores. El primero vio la luz a trav&eacute;s de las <i>Memorias de la Academia Mexicana de la Historia </i>(t. XLIX, 2007&#150;2008, p&aacute;ginas 7&#150;43) bajo el t&iacute;tulo "Dos criptosistemas empleados por el coronel Jos&eacute; A. Torrens en Colombia (1825&#150;1826). Una contribuci&oacute;n a la historia de la criptolog&iacute;a mexicana", y constituye una presentaci&oacute;n relativamente extensa y t&eacute;cnica de la cifra &#151;que con propiedad puede llam&aacute;rsela tambi&eacute;n <i>criptosistema</i>&#151; y el c&oacute;digo con cuyo auxilio nuestro diplom&aacute;tico procur&oacute; impedir a terceros no autorizados la lectura de sus comunicaciones reservadas. (En t&eacute;rminos criptol&oacute;gicos, una cifra y un c&oacute;digo son cosas distintas; enunci&eacute; las razones de esa distinci&oacute;n en el mismo texto que estoy sumariando, si bien mi lector tambi&eacute;n podr&aacute; encontrarlas en cualquier manual de criptolog&iacute;a respetable.) Dediqu&eacute; mis observaciones y an&aacute;lisis a las notas 2 (23 de enero) y 3 (9 de abril) reservadas que Torrens envi&oacute; a la primera Secretar&iacute;a de Estado y del despacho de relaciones interiores y exteriores de M&eacute;xico en 1826. En lugar de someter estos ejemplares a un estudio criptol&oacute;gico demasiado riguroso &#151;en especial de sus dispositivos de seguridad&#151; prefer&iacute; destacar la importancia de la comparaci&oacute;n cualitativa con cifras o c&oacute;digos an&aacute;logos cuya influencia mod&eacute;lica dur&oacute; siglos, a fin de mostrar el valor de la historia general de la criptolog&iacute;a<sup><a href="#notas">1</a></sup> como gu&iacute;a fundamental para determinar las clases de criptosistemas en las que se deber&iacute;a situar &#151;desde una perspectiva generalizadora, l&oacute;gicamente&#151; cada uno de los m&eacute;todos especiales que us&oacute; Torrens. Mis inferencias e hip&oacute;tesis fueron amplias y concisas a prop&oacute;sito de las notas cifradas, pero escasamente informadas en cuanto a los materiales en c&oacute;digo, debido a dos circunstancias principales: <i>a) </i>la desigual cantidad de informaci&oacute;n archiv&iacute;stica sobre cada m&eacute;todo referido, y <i>b) </i>el muy impar estado de conservaci&oacute;n en que se hallan las respectivas muestras documentales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Trat&eacute; por segunda ocasi&oacute;n la escritura velada de Torrens en "La criptograf&iacute;a diplom&aacute;tica mexicana en la primera mitad del siglo XIX. Tres ejemplos", art&iacute;culo publicado por el &aacute;rea de ciencias y t&eacute;cnicas historiogr&aacute;ficas (Facultad de Geograf&iacute;a e Historia) de la Universidad Complutense de Madrid, en su revista <i>Documenta &amp; Instrumenta </i>(n. 6, 2008, p. 29&#150;53). Present&eacute; su caso como el segundo de los tres ejemplos que anuncia el subt&iacute;tulo. Y para ilustrar su peculiar estilo de practicar el cifrado &#151;no la codificaci&oacute;n, que no pude revisar por motivos de espacio&#151; present&eacute; los cuatro p&aacute;rrafos iniciales de su "diario reservado no. 18" (en adelante DR18), redactado en Bogot&aacute; entre el 9 de septiembre y el 7 de octubre de 1829, actualmente bajo resguardo en el acervo hist&oacute;rico diplom&aacute;tico de la Secretar&iacute;a de Relaciones Exteriores (en adelante, AHDSREM), L&#150;E&#150;1700 (t. II, parte 7), f. 404&#150;406bis. Tambi&eacute;n expuse (p. 46&#150;47) las versiones aclaradas de los segmentos en cifra que se hallan distribuidos en esa fracci&oacute;n del manuscrito. Este avance constituy&oacute; una primicia, pero sin duda conven&iacute;a terminar el descifrado y, m&aacute;s a&uacute;n, esforzarse en restablecer de la mejor manera posible la literalidad al documento &iacute;ntegro. Determinado ya desde entonces a realizar esto, en la nota al pie 25 del mismo art&iacute;culo me compromet&iacute; a publicar el original en cuesti&oacute;n descifrado y restaurado en su virtual totalidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cumplimiento de aquel compromiso lo representa esta nueva aportaci&oacute;n a la historia de la criptolog&iacute;a mexicana. Su meta b&aacute;sica es complementar la secci&oacute;n de mi texto en <i>Documenta &amp; Instrumenta </i>que consagr&eacute; a Torrens, no obstante, pretende asimismo constituir un ejercicio aut&oacute;nomo de investigaci&oacute;n, destinado a relacionar la serie de an&aacute;lisis e hip&oacute;tesis que impone la observaci&oacute;n de ciertas peculiaridades en el DR18, las cuales no pude abordar en la oportunidad previa.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Semejante intenci&oacute;n postergada ser&aacute; satisfecha, por fin, a lo largo de las p&aacute;ginas que siguen, cuyo <a href="#a1">ap&eacute;ndice</a> consiste en el documento transcrito.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>Breves apuntes sobre el criptosistema empleado por Torrens en Colombia (1825&#150;1829)</i></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Jos&eacute; Anastasio Torrens ingres&oacute; a Colombia por el puerto de La Guaira en los albores de 1825, luego de ser sustituido por pablo obreg&oacute;n &#151;individuo muy afecto a valerse de la codificaci&oacute;n para transmitir noticias delicadas a sus superiores&#151;<sup><a href="#notas">2</a></sup> como enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de M&eacute;xico ante el gobierno de los Estados Unidos. Por medio de conversaciones discretas y de las gacetas procuraba mantenerse al d&iacute;a sobre las acciones de Sim&oacute;n Bol&iacute;var, a quien consideraba enemigo de las instituciones republicanas y un sujeto decididamente no merecedor de confianza por parte del gobierno mexicano, m&aacute;s aun, de Am&eacute;rica toda.<sup><a href="#notas">3</a></sup> Hacia 1829 compart&iacute;a estas posturas con James Herderson, el c&oacute;nsul ingl&eacute;s, y con el general William H. Harrison, representante del gobierno de los Estados Unidos. Los tres fueron sospechosos de complicidad con el general Jos&eacute; Mar&iacute;a c&oacute;rdoba para iniciar una revuelta contra Bol&iacute;var. Acaso se debi&oacute; a esto que el gobierno colombiano demandase luego a M&eacute;xico, Inglaterra y Estados Unidos el retiro inmediato de sus respectivos agentes. Torrens, por su parte, abandon&oacute; el pa&iacute;s en 1830, mas no sin antes haber enviado a su canciller&iacute;a notas, despachos y rese&ntilde;as a prop&oacute;sito de Colombia y su sistema de administraci&oacute;n pol&iacute;tica interna y externa durante poco m&aacute;s de cinco a&ntilde;os. Como lo ha expresado un autor: "elaboradas en ocasiones en forma de diario, sus cr&oacute;nicas contienen una afanosa lista de insidias".<sup><a href="#notas">4</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo de "en forma de diario" es indudable, juzgando por el DR18. Ignoro en d&oacute;nde yacen los 17 n&uacute;meros precedentes, as&iacute; como el 19 y los posteriores, en el caso supuesto de que Torrens prolongara la serie. Y por esto, como es obvio, no puedo afirmar si recurr&iacute;a sistem&aacute;ticamente al cifrado para trazar "insidias" o declaraciones de cualquier otro tenor en sus diarios. Actualmente, sin embargo, debo destacar la convivencia de criptogramas y texto claro en el DR18 (v&eacute;ase la <a href="#f1">figura 1</a>). T&eacute;cnicamente importa enfatizar una observaci&oacute;n semejante, pues recomienda hip&oacute;tesis e impone deducciones criptol&oacute;gicas de inter&eacute;s. En la siguiente secci&oacute;n les dar&eacute; cauce.</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="f1"></a></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ehmcm/n38/a5f1.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Repasemos brevemente las caracter&iacute;sticas t&eacute;cnicas fundamentales del criptosistema.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. De acuerdo con el pliego oficial donde constan su descripci&oacute;n y las instrucciones para su empleo,<sup><a href="#notas">5</a></sup> el proceso de cifrado se gobernaba por el recurso a la siguiente matriz de 10 x 7 (basada en un alfabeto de definici&oacute;n de s&oacute;lo 25 letras, provisto que el doble cifrado de la l basta para ocultar una <i>ll y la w </i>se puede formar con un par de cifras para la <i>v):</i></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><i><img src="/img/revistas/ehmcm/n38/a5c1.jpg"></i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se llama "combinaciones" a las columnas y "renglones" a las filas. El paso inicial es dividir cada vocablo "en tantas fracciones cuantas permita el n&uacute;mero de las vocales, de manera que a la vocal se junte la letra anterior o posterior y nunca la fracci&oacute;n se componga de m&aacute;s letras que dos". &Eacute;stas ser&iacute;an las "fracciones compuestas", mientras que toda "letra suelta" constituir&iacute;a una "fracci&oacute;n simple". La palabra "santiago", por ejemplo, una vez "fraccionada" se leer&iacute;a sa&#150;n&#150;ti&#150;ag&#150;o. Cifrar "Sa": en la octava "combinaci&oacute;n" tenemos a la s, luego 8 es el primer n&uacute;mero en la cifra; pero como la s ocupa tambi&eacute;n un sitio en el s&eacute;ptimo "rengl&oacute;n", junto al 8 se pone un 7; la <i>a, </i>por &uacute;ltimo, como est&aacute; en el primer "rengl&oacute;n", se transforma en 1. Al cabo, el bigrama <i>Sa </i>queda cifrado como 871. En cuanto a la <i>n, </i>"fracci&oacute;n simple", por cuanto se halla en la quinta combinaci&oacute;n empieza cifr&aacute;ndose con un 5, al cual se yuxtapone un 7, o sea, el n&uacute;mero del "rengl&oacute;n" donde tambi&eacute;n se ubica. Se repite la aplicaci&oacute;n para transformar el resto del sintagma. Como es un algoritmo sim&eacute;trico &#151;m&aacute;s all&aacute; de que opere sin sujeci&oacute;n a los requerimientos de una palabra clave&#151;, el descifrado se consigue por la estricta ejecuci&oacute;n en reversa del mismo m&eacute;todo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. En este criptosistema participa la sustituci&oacute;n simple num&eacute;rica, bipartita y monogr&aacute;fica, en alianza con una estrategia de sustituci&oacute;n poligr&aacute;fica. Incide tambi&eacute;n un fraccionamiento especial en bigramas y trigramas, desatento por regla a la divisi&oacute;n sil&aacute;bica estricta.<sup><a href="#notas">6</a></sup> La repetici&oacute;n de cada una de las cinco vocales a lo largo de cada "columna", y su peculiar distribuci&oacute;n en las primeras cinco "filas", a&uacute;n me parece necesitada de una explicaci&oacute;n t&eacute;cnica m&aacute;s completa de la que ofrec&iacute; en otro lugar (o quiz&aacute; deber&iacute;a decir sencilla y no completa).<sup><a href="#notas">7</a></sup> Mas aqu&iacute; no intentar&eacute; desahogar tal explicaci&oacute;n, me limitar&eacute; a proponer dos conjeturas in&eacute;ditas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>a) </i>El ordenamiento sucesivo de las vocales representa un esfuerzo por dotar a la matriz de propiedades polialfab&eacute;ticas con el fin de potenciar la nivelaci&oacute;n de las frecuencias relativas de aparici&oacute;n de los grupos num&eacute;ricos en los criptogramas. Esta suposici&oacute;n inaugural de una eventual hip&oacute;tesis debidamente informada, provisto el hecho de que los elementos repetidos son exclusivamente vocales, me parece resistente a muchas objeciones l&oacute;gicas y ling&uuml;&iacute;sticas que pudiera opon&eacute;rseles. Bastar&iacute;a considerar, en principio, las frecuencias de repetici&oacute;n estad&iacute;stica entre todas las vocales del idioma espa&ntilde;ol (y, por extensi&oacute;n clasificatoria, de todos los lenguajes pertenecientes a la misma familia ling&uuml;&iacute;stica). Si las letras m&aacute;s repetidas en el espa&ntilde;ol fueran consonantes, &eacute;stas ocupar&iacute;an el lugar de las vocales en la matriz empleada por Torrens. Mas ocurre justamente lo contrario, como lo probar&aacute; quien observe con atenci&oacute;n un p&aacute;rrafo de cualquier novela, poema o art&iacute;culo period&iacute;stico en espa&ntilde;ol que tenga a la mano. As&iacute;, me parece l&iacute;cito inferir que la meta del cript&oacute;grafo, en este caso, fue incrementar la seguridad de su algoritmo dot&aacute;ndolo con la propiedad requerida para generar un "espacio de clave". Pero en este sistema, como ya he dicho, no se prescribe funci&oacute;n a clave alguna (la cual podr&iacute;a ser una palabra, una letra, un grupo num&eacute;rico, o lo que pudiere moldear la astucia), por tanto, carece de un operador cuya aplicaci&oacute;n continuada en el mapa de los alfabetos indique el punto exacto donde se sit&uacute;a la letra sustituta, es decir, la cifra. Tal punto se&ntilde;ala, l&oacute;gica y matem&aacute;ticamente, una intersecci&oacute;n. Ciertamente, la matriz de nuestro coronel demanda movimientos laterales y de arriba abajo que grafican una ruta de intersecci&oacute;n; el movimiento coordinado llega a su fin cuando se cruzan las dos l&iacute;neas en el elemento a cifrar. En este caso, sin embargo, la condici&oacute;n de que falte una clave de modulaci&oacute;n propicia un hecho singular: el desplazamiento lo ejecutan los propios t&eacute;rminos criptogr&aacute;ficos y no los alfabetos. Dicho de otro modo, los elementos de sustituci&oacute;n buscan y encuentran los monogramas y bigramas a cifrar, cual cazadores infalibles detr&aacute;s de una presa. Esto implica que la matriz, su <i>dibujo </i>&#151;para decirlo en un af&aacute;n de subrayar su concepci&oacute;n gr&aacute;fica&#151;, <i>constituye aqu&iacute; la clave; </i>s&oacute;lo desde ella y por ella se realiza cada paso de transformaci&oacute;n criptogr&aacute;fica, de acuerdo con rutas fijas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta &uacute;ltima observaci&oacute;n es crucial para colegir una consecuencia interesante: si el cifrado de toda posible "fracci&oacute;n" a obtener de un monto dado de texto acaba por configurarse como una encriptaci&oacute;n fija &#151;el bigrama <i>Sa </i>fraccionado de "santiago", por ejemplo, al aparecer individualizado de esa precisa manera en otras fracciones, asumir&aacute; el aspecto del grupo "871", seg&uacute;n este m&eacute;todo&#151;, entonces tendr&iacute;a sentido planear una organizaci&oacute;n de todas las fracciones y sus correspondientes representaciones cr&iacute;pticas al modo de un c&oacute;digo de uno a uno;<sup><a href="#notas">8</a></sup> en efecto, sabiendo que <i>Sa </i>se sustituye invariablemente por 871, bastar&iacute;a con apuntar en un trozo de papel la ecuaci&oacute;n Sa = 871 para codificar, sin mayores contratiempos de cifrado paso a paso, la inmediata relaci&oacute;n de sustituci&oacute;n sem&aacute;ntica, naturalmente un&iacute;voca, entre tales bigrama y guarismo.<sup><a href="#notas">9</a></sup> Semejante procedimiento generar&iacute;a un verdadero diccionario de c&oacute;digos que, suponiendo sus entradas distribuidas en orden alfab&eacute;tico normal (por ejemplo: sa, se, si, so, su), agilizar&iacute;a un tanto la faena de ocultar los mensajes en texto claro, pero en una medida notable la de volverlos legibles.<sup><a href="#notas">10</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>b) </i>si los argumentos precedentes son aceptables, el criptosistema de nuestro coronel es inexplicable por el recurso de hallarle analog&iacute;as aparentes con modelos cl&aacute;sicos como los de Belaso, Cardano y Vigen&egrave;re. En &eacute;stos, la clave se puede cambiar voluntariamente, condici&oacute;n de la que depende b&aacute;sicamente su seguridad. Y se admite como una regla suprema de la mejor criptograf&iacute;a que lo ideal es poner a salvo las claves y no los criptosistemas (el asunto de los c&oacute;digos es diferente, pero no viene a punto comentarlo).<sup><a href="#notas">11</a></sup> Pero esta regla es un contrasentido cuando se trata de operar con un m&eacute;todo como el de Torrens, que al mismo tiempo es clave y criptosistema. Por &eacute;sta y otras razones, en fin, es vulnerable al an&aacute;lisis de frecuencias m&aacute;s elemental. Esto se aprecia f&aacute;cilmente en el hecho de que las vocales, cuando se divid&iacute;an como "fracciones simples", terminaban veladas por un guarismo entre el 1 y el 5; en efecto, al no estar "compuestas" con alguna consonante su &uacute;nico sustituto debe localizarse en alguno de los primeros 5 renglones de los 7 que hay dispuestos para tramar las "fracciones compuestas". Si un esp&iacute;a hubiese interceptado al coronel uno de sus manuscritos (despacho, nota o diario) cifrado por este m&eacute;todo y observase la constante aparici&oacute;n del 2, interpretar&iacute;a con buen tino que dicho n&uacute;mero bien podr&iacute;a sustituir a la "e", vocal entre las m&aacute;s repetidas al escribir o hablar en espa&ntilde;ol. Es verdad que, en ocasiones, el 2 aparece como parte de una cifra m&aacute;s larga, indicativa de una "combinaci&oacute;n"; pues bien, aun as&iacute; nuestro hipot&eacute;tico esp&iacute;a, viendo que los n&uacute;meros acompa&ntilde;antes del 2 en ese grupo no se repiten con an&aacute;loga frecuencia, podr&iacute;a suponer que tales n&uacute;meros representan consonantes; y al ensayar con sustituciones varias no tardar&iacute;a en confirmar la necesidad deductiva de su hip&oacute;tesis en torno a que la unidad positiva m&aacute;s pr&oacute;xima al 0 debe representar una vocal, poni&eacute;ndose as&iacute; en el mejor camino para decriptar el texto entero.<sup><a href="#notas">12</a> </sup>Mi lector puede observar esto si explora con atenci&oacute;n la <a href="#f2">figura 2</a>; pronto detectar&aacute; la frecuencia de guarismos agrupados, por ejemplo 27, 57, 263, 264, 362 y 774.</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="f2" id="f2"></a></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ehmcm/n38/a5f2.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Ahora bien, semejantes condiciones de funcionamiento no se alteran en alg&uacute;n sentido favorable a su seguridad si efectuamos un peque&ntilde;o experimento: situar a todas las consonantes por encima de las vocales en una id&eacute;ntica sucesi&oacute;n de "renglones matriciales" &#151;valga la expresi&oacute;n&#151;:</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ehmcm/n38/a5c2.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con este arreglo se lograr&iacute;a tan s&oacute;lo una permutaci&oacute;n fija y constante de uno a uno entre cada grupo de numerales correspondiente a cada fracci&oacute;n, tanto compuesta como simple, de texto claro convertido en cifra, lo que para nada contribuye a nivelar las frecuencias de identificaci&oacute;n de ciertos caracteres de texto claro con ciertos caracteres del criptotexto. Y es que, en efecto, si con la tabla original cifr&aacute;bamos el bigrama <i>sa </i>como 871, con la tabla invertida lo leer&iacute;amos como 823;<sup><a href="#notas">13</a> </sup>pero esto meramente implica que la cifra de <i>sa </i>es <i>ahora y en lo sucesivo </i>823 en lugar de 871. La consecuencia fundamental desde la perspectiva del criptoan&aacute;lisis es un&iacute;voca: detectar continuamente el 823 en un criptograma en espa&ntilde;ol de estas caracter&iacute;sticas deber&aacute; tomarse como un indicio para inferir de esa cifra la unidad que muy probablemente sirve para esconder una vocal (en este caso, la <i>a). </i>Nuestro experimento, pues, resulta in&uacute;til al prop&oacute;sito de restar viabilidad a una decriptaci&oacute;n<sup><a href="#notas">14</a></sup> basada en la estimaci&oacute;n de frecuencias relativas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Considerando las anteriores observaciones y sugerencias cr&iacute;ticas me parece justo decir, no obstante mis declaraciones en otros lugares y al inicio del subapartado 3 <i>supra, </i>que la clasificaci&oacute;n del criptosistema de Torrens entre los de sustituci&oacute;n monoalfab&eacute;tica es apropiada y suficiente para los fines anal&iacute;ticos m&aacute;s elementales, en particular desde un punto de vista historiogr&aacute;fico. Me atrevo a declarar que, en &uacute;ltima instancia, difiere s&oacute;lo por un rasgo estructural del esquema monoal&#150;fab&eacute;tico cl&aacute;sico inventado por polibio en el siglo II d. c.<sup><a href="#notas">15</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>Algunas cuestiones de inter&eacute;s historiogr&aacute;fico en el DR18</i></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este apartado reflexionar&eacute; sobre las caracter&iacute;sticas materiales de este documento y su potencial informativo para nutrir a la historiograf&iacute;a de la criptolog&iacute;a mexicana y general. Ser&aacute; el pre&aacute;mbulo final a su transcripci&oacute;n en el <a href="#a1">ap&eacute;ndice</a>.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Las historias de la literatura y la pol&iacute;tica ofrecen m&uacute;ltiples casos de individuos que apelaron a determinados m&eacute;todos criptogr&aacute;ficos para redactar un diario. Samuel Pepys (1633&#150;1703), primer administrador naval de Inglaterra y presidente de la Royal Society of London durante una etapa gloriosa, cobr&oacute; fama por su voluminoso <i>Diary, </i>considerado durante d&eacute;cadas por muchos estudiosos como un insalvable reto criptoanal&iacute;tico. Al cabo se prob&oacute; que en el seno de tal dictamen yac&iacute;a una confusi&oacute;n, pues Pepys obr&oacute; como un taqu&iacute;grafo y jam&aacute;s insert&oacute; cifras en sus manuscritos. (Un tipo dado de taquigraf&iacute;a, sin embargo, es legible s&oacute;lo para quienes dominan su m&eacute;todo de generaci&oacute;n, y por esta raz&oacute;n merece una valoraci&oacute;n criptol&oacute;gica seria, basada en el hecho de que sin poseer las equivalencias para las radicales y dem&aacute;s signos auxiliares &#151;que podr&iacute;an tomarse como la "clave"&#151; no es f&aacute;cilmente accesible.)<sup><a href="#notas">16</a></sup> Menos ilustre es el caso de otro ingl&eacute;s, James Scott, Duque de Monmouth (1649&#150;1685), un contempor&aacute;neo de Pepys que llen&oacute; varias entradas de un peque&ntilde;o diario mientras particip&oacute; en una conspiraci&oacute;n <i>whig </i>(1682&#150;1683) contra Carlos II. Monmouth se vali&oacute; de n&uacute;meros y letras may&uacute;sculas para codificar la identidad de varios personajes, entre otros el mismo rey y el Duque de York (a la postre sucesor de Carlos II).<sup><a href="#notas">17</a></sup> Pasando a los literatos, Goethe recuerda en un pasaje de <i>Poes&iacute;a y verdad </i>el h&aacute;bito de su abuelo de cifrar parcialmente sus apuntes relativos a enso&ntilde;aciones y acontecimientos dom&eacute;sticos.<sup><a href="#notas">18</a> </sup>Por &uacute;ltimo, y traslad&aacute;ndonos a los Estados Unidos de Am&eacute;rica , Edgar Allan Poe, asiduo practicante y te&oacute;rico de la criptograf&iacute;a, reflexionaba con pasi&oacute;n sobre las "virtudes peculiares" de un diario en cifra para registrar "la historia de su existencia mental".<sup><a href="#notas">19</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, el DR18 de Torrens representa una oportunidad magn&iacute;fica para prever el grado de avance que las historias diplom&aacute;tica y de las comunicaciones de M&eacute;xico y el mundo pueden lograr en calidad cient&iacute;fica y viveza para la generalizaci&oacute;n, mediante la b&uacute;squeda y revisi&oacute;n disciplinada, imaginativa y guiada por adecuados criterios comparativos, de textos de esta &iacute;ndole. Contamos ya, por lo pronto, con una caracterizaci&oacute;n t&eacute;cnica del criptosistema utilizado por nuestro coronel al escribir el DR18; aunque exigua, tal consecuci&oacute;n sirve para fijar una proped&eacute;utica inquisitiva muy digna de aprovechar; gracias a ella, por ejemplo, evitaremos confundir dicho m&eacute;todo &#151;y por extensi&oacute;n cualquiera de id&eacute;ntica o similar clase&#151; con un ejemplar taquigr&aacute;fico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. El original del DR18 est&aacute; muy da&ntilde;ado, como se aprecia en la <a href="#f3">figura 3</a> (pero tambi&eacute;n, sin duda, en las <a href="#f1">figuras 1</a> y <a href="#f2">2</a>). La tinta est&aacute; desvanecida en una porci&oacute;n significativa de los p&aacute;rrafos y las abundantes manchas contrar&iacute;an sistem&aacute;ticamente los intentos de identificaci&oacute;n de las letras, las abreviaturas &#151;Torrens no fue parco al usarlas, en este caso&#151; y los grupos num&eacute;ricos. Leerlo, as&iacute;, resulta una empresa sumamente ardua. Y si atendemos particularmente al factor del cifrado, me inclino a pensar que ning&uacute;n investigador ha sido capaz de aprovechar sus contenidos. Mas pueden evitar ya doblegarse ante tal rev&eacute;s, acudiendo al <a href="#a1">ap&eacute;ndice</a> que presento m&aacute;s adelante.</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="f3"></a></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ehmcm/n38/a5f3.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es de reconocer, sin embargo, que alguien (comisionado por el AHDSREM, sin duda) me precedi&oacute; en el esfuerzo de recuperar el texto en lo posible. El m&eacute;todo consisti&oacute; en microfotografiar las seis fojas del original y encuadernar las im&aacute;genes (una duplicada) inmediatamente despu&eacute;s.<sup><a href="#notas">20</a></sup> Mas he comprobado que el soporte en negativo no facilita la interpretaci&oacute;n de las letras ni de los n&uacute;meros (v&eacute;ase <a href="#f4">figura 4</a>). Pero, lo m&aacute;s grave es que el investigador sigue vi&eacute;ndose forzado a lidiar con los criptogramas por su cuenta. Este singular proyecto de restauraci&oacute;n, pues, careci&oacute; de un dise&ntilde;o realmente operativo y consecuente desde un punto de vista criptol&oacute;gico; si hubiera sido de otro modo, la matriz, las instrucciones de cifrado y, sobre todo, una advertencia t&eacute;cnica e hist&oacute;rica en relaci&oacute;n con su clase y funci&oacute;n espec&iacute;fica, seguramente aparecer&iacute;an desplegadas antes de las microfotograf&iacute;as.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="f4"></a></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ehmcm/n38/a5f4.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Afirmo, en fin, que nada solucion&oacute; en este caso el expediente de las microfotograf&iacute;as. Y al historiador que pudiera verse forzado a lidiar con un manuscrito an&aacute;logo en todos los aspectos al DR18 (en especial si se trata de un documento del siglo XIX, sobre el cual no es imperativo aplicar m&eacute;todos paleogr&aacute;ficos rigurosos), me permito aconsejarlo como sigue: para los fines preliminares de establecer el texto, consiga una buena lupa, re&uacute;na el m&aacute;ximo de su paciencia y trate de ubicar los dos extremos de cada palabra y conjunto cifrado (ya se trate de n&uacute;meros, letras, o signos arbitrarios de posible valor homof&oacute;nico);<sup><a href="#notas">21</a></sup> a continuaci&oacute;n busque el m&eacute;todo de cifrado que utiliz&oacute; el autor del documento en cuesti&oacute;n en tantos legajos y expedientes como le sugiera el ingenio; si el hallazgo le sonr&iacute;e, apl&iacute;quelo sobre cada criptograma hasta descifrar o decodificar las palabras; pero si la fortuna, en cambio, le vuelve la espalda, inf&oacute;rmese de los instrumentos y principios t&eacute;cnicos necesarios para la decriptaci&oacute;n. Este ejercicio vale la pena cuando no hay alternativa, en particular trat&aacute;ndose de cifras o c&oacute;digos cl&aacute;sicos, pues al cabo de algunas conjeturas y deducciones correctamente guiadas y enlazadas, bien es posible identificar o reconstruir el criptosistema o m&eacute;todo codificador que sea del caso.<sup><a href="#notas">22</a></sup> Gracias a esfuerzos de este tipo el historiador, en tanto es de su oficio la generalizaci&oacute;n a partir de inferencias l&oacute;gicas correctas, puede instruirse ampliamente sobre las propiedades anal&iacute;ticas que justamente definen a la historiograf&iacute;a como una disciplina articulada por m&eacute;todos, t&eacute;cnicas y principios te&oacute;ricos de aut&eacute;ntica validez cient&iacute;fica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. En el DR18 nuestro diplom&aacute;tico recurri&oacute; al mismo criptosistema que le permiti&oacute; cifrar en su totalidad sus notas 2 y 3 reservadas de 1826. Un hecho semejante &#151;cuyo establecimiento se debi&oacute; a una comparaci&oacute;n de las evidencias y los experimentos con base en la matriz de 10 x 7&#151; podr&iacute;amos explicarlo suponiendo a Torrens pose&iacute;do de una confianza plena en la seguridad de su m&eacute;todo. &iquest;De d&oacute;nde provendr&iacute;a esa confianza? no estoy en posici&oacute;n de afirmar si la solidez de su criptograf&iacute;a lleg&oacute; efectivamente a ser desafiada por el ingenio criptoanal&iacute;tico de un esp&iacute;a. Pero supongamos que as&iacute; fue; imaginemos que Torrens y sus jefes en el gobierno mexicano supieron de una intrusi&oacute;n en sus notas, despachos o diarios reservados, aunque tuvieron motivos para creer que la secrec&iacute;a de cada comunicaci&oacute;n se mantuvo inc&oacute;lume en toda instancia. Una reflexi&oacute;n precipitada nos har&iacute;a estimar como plausible a la hip&oacute;tesis de que el criptosistema, por dise&ntilde;o, es un candado de factura excepcional, una joya del arte combinatorio. Pero que esto dif&iacute;cilmente podr&iacute;a ser el caso lo sugieren los resultados de mis an&aacute;lisis t&eacute;cnicos y comparativos expuestos en p&aacute;rrafos anteriores. Por otra parte, sabemos pr&aacute;cticamente nada sobre las habilidades criptoanal&iacute;ticas de los esp&iacute;as, agentes secretos y otros empleados de las canciller&iacute;as (tambi&eacute;n deber&iacute;amos considerar, tal vez, a los empleados de las oficinas de correos) en Am&eacute;rica Latina durante la primera mitad del XIX, y sin esta orientaci&oacute;n es imposible conjeturar, en un sentido indagatorio claramente definido, si un esp&iacute;a colombiano habr&iacute;a sido capaz de anular la secrec&iacute;a en los env&iacute;os de Torrens, despu&eacute;s de interceptarlos. Mas, de nuevo, si damos por sentado que la captura de los materiales aconteci&oacute;, entonces el esp&iacute;a fue capaz de reconocer la presencia de cifras en ellos, pero no de quebrantarlas; pues, en verdad, una cosa es poder identificar un criptograma en cuanto tal (esto es, como un ejemplar de escritura manifiestamente oculta para evitar su lectura por un tercero no autorizado),<sup><a href="#notas">23</a></sup> otra cosa es poseer las destrezas requeridas para decriptarlo. Partiendo de este germen explicativo ideal, y a trav&eacute;s de una investigaci&oacute;n profunda, llegar&iacute;amos tal vez a redondear un aut&eacute;ntico supuesto hipot&eacute;tico favorable al &uacute;nico hecho predecible seg&uacute;n las evidencias, a saber, que Torrens y la canciller&iacute;a mexicana tuvieron buenas razones para no cancelar el criptosistema. Por ahora lo cierto es que Torrens aplic&oacute; su criptosistema durante m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os en Colombia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s all&aacute; de esta discusi&oacute;n, parece que la canciller&iacute;a mexicana recibi&oacute; el DR18 satisfactoriamente. Nos mueve a pensar as&iacute; la frase "traduscase <i>&#91;sic&#93; </i>inmediatamente" que figura en el &aacute;ngulo superior izquierdo de la primera foja (v&eacute;ase <a href="#f1">figura 1</a> <i>supra), </i>refiri&eacute;ndose obviamente a las partes cifradas. Ahora, supuesto que el m&eacute;todo de cifrado fue creado y entregado por la canciller&iacute;a, estamos autorizados a suponer que la "traducci&oacute;n" mencionada se consum&oacute;. Pero si alguna circunstancia la previno, carece hoy de importancia, pues la tenemos a nuestra disposici&oacute;n en el <a href="#a1">ap&eacute;ndice</a> a este escrito.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Por las figuras 1&#150;4 (<a href="#f1">1</a>, <a href="#f2">2</a>, <a href="#f3">3</a> y <a href="#f4">4</a>) se patentiza que nuestro coronel juzg&oacute; apropiado no cifrar &iacute;ntegramente su diario. En 1826 elabor&oacute; sus reservadas 2 y 3 como densos tejidos de grupos num&eacute;ricos. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s evitaba ce&ntilde;irse a tan extrema disciplina. &iquest;Cu&aacute;l pudo ser la raz&oacute;n? consideremos, para empezar, que la pr&aacute;ctica de cifrar demanda esfuerzo y tiempo. Ahora, la extensi&oacute;n de los textos claros a cifrar para componer las reservadas 2 y 3, incluso sumados uno al otro, en lo absoluto son equiparables a la extensi&oacute;n del DR18. En efecto, cualquiera de aquellas dos notas diplom&aacute;ticas cabe hasta seis veces en el otro manuscrito. Se antoja, pues, muy factible la siguiente soluci&oacute;n al enigma: previendo Torrens que su diario llenar&iacute;a m&aacute;s de un folio, tambi&eacute;n anticip&oacute; cu&aacute;n tardado y fatigoso le ser&iacute;a desarrollarlo en cifras exclusivamente; de suyo, para sus prop&oacute;sitos diplom&aacute;ticos bastaba cifrar alternativamente. Si &eacute;l mismo repar&oacute; en esto, hizo gala de una genuina intelecci&oacute;n criptol&oacute;gica, pues nada m&aacute;s imprudente que remitir por correo seis p&aacute;ginas llenas de criptogramas <i>formados con un mismo m&eacute;todo. </i>La raz&oacute;n es manifiesta: en caso de intercepci&oacute;n, el esp&iacute;a cuenta con una muestra lo suficientemente extensa como para confiar en un pronto &eacute;xito mediante el an&aacute;lisis de frecuencias (en este sentido, Torrens comprometi&oacute; severamente la seguridad de sus notas 2 y 3 de 1826 cuando decidi&oacute; blindarlas de inicio a fin).<sup><a href="#notas">24</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, el cifrado selectivo del DR18 tambi&eacute;n podr&iacute;a explicarse por otra v&iacute;a: imaginando a nuestro coronel sujeto de una recia desgana frente a la mera evocaci&oacute;n del agobio que le causar&iacute;a el cifrar su diario enteramente. Si en efecto lleg&oacute; a envolverlo un estado de &aacute;nimo similar, debemos comprenderlo, me parece, ya que s&oacute;lo era humano. Concibi&eacute;ndolo, en cambio, exclusivamente como un operario de la diplomacia mexicana, se antoja m&aacute;s probable la siguiente explicaci&oacute;n al fen&oacute;meno que nos ocupa: Torrens, hacia 1829, carec&iacute;a de tiempo para invertir en la criptograf&iacute;a; el que ten&iacute;a disponible deb&iacute;a usarlo en mantenerse alerta, estrechar sus alianzas (si acaso las fragu&oacute;) con los agentes o personajes colombianos y no colombianos afines a su modo de pensar, y observar los sucesos militares y pol&iacute;ticos de su entorno. Este bosquejo de una hip&oacute;tesis a&uacute;n se sostiene si admitimos como un hecho que era un amanuense y no Torrens el encargado de cifrar determinadas fracciones de los mensajes tomados al dictado. Ante las presiones, el dictador se limitar&iacute;a a subrayar para Ignacio Basadre (quiz&aacute; &eacute;ste fung&iacute;a de amanuense, dado que su nombramiento era el de secretario de la Legaci&oacute;n) las partes definitivamente urgidas de disimulo criptogr&aacute;fico. Debo decir, no obstante, que faltar&iacute;a un an&aacute;lisis grafol&oacute;gico para determinar si no era el propio Torrens quien invariablemente redactaba sus notas y despachos. En cuanto a los diarios reservados, por su misma denominaci&oacute;n gen&eacute;rica tendr&iacute;amos que citarlo como su autor directo, me parece.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. Finalmente, una palabra sobre dos faltas cometidas por Torrens (o por Basadre, o por el individuo que ten&iacute;a el encargo) al cifrar: <i>a) </i>no suprim&iacute;a los espacios entre los guarismos de sustituci&oacute;n &#151;violando as&iacute; una de las reglas b&aacute;sicas de la criptograf&iacute;a&#151;, y <i>b) </i>al contrario, los remarcaba con sublime nitidez por medio de puntos (todo esto se aprecia en las figuras 1&#150;4) (<a href="#f1">1</a>, <a href="#f2">2</a>, <a href="#f3">3</a> y <a href="#f4">4</a>). Este gesto implica desvelar rasgos cardinales de la estructura del sistema utilizado, pudiendo, por tanto, resultar fatal ante el riesgo de un espionaje. Del mismo modo hab&iacute;a procedido nuestro diplom&aacute;tico al cifrar las reservadas de 1826. Considerando este aspecto, me permito abundar brevemente sobre el argumento vertido en el subapartado 3 como sigue: la repetici&oacute;n de esta puntuaci&oacute;n no exigida por el m&eacute;todo (en efecto, las instrucciones oficiales jam&aacute;s ordenan su empleo en sentido alguno) durante cuatro a&ntilde;os es un factor cuya observaci&oacute;n refuerza el supuesto hipot&eacute;tico de que ning&uacute;n manuscrito de Torrens cay&oacute; en manos enemigas, pero si aconteci&oacute; lo inverso, entonces, para fortuna de la canciller&iacute;a mexicana, los interceptores carec&iacute;an del necesario entrenamiento en criptoan&aacute;lisis o, como se dec&iacute;a en aquella &eacute;poca, el "arte de descifrar o traducir claves".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="a1"></a>Ap&eacute;ndice </b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Transcripci&oacute;n del DR18</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Advertencias preliminares: (I) he asentado en it&aacute;licas las l&iacute;neas descifradas; (II) las palabras ilegibles total o parcialmente se sustituyen por tres puntos entre corchetes; (III) tambi&eacute;n entre corchetes he puesto mi lectura conjetural de ciertas palabras; (iv) en todo momento dej&eacute; intactas la ortograf&iacute;a &#151;incluso cuando &eacute;sta result&oacute; de errores al cifrar, los cuales obviamente se revelan tras el descifrado&#151;, la puntuaci&oacute;n, la acentuaci&oacute;n y la braquigraf&iacute;a del original.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>9 setiembre</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El c&oacute;nsul general ingl&eacute;s </i>me hab&iacute;a asegurado que sab&iacute;a positivamente que la <i>Mirada </i>se hab&iacute;a trabajado en el gabinete de Bol&iacute;var; y como &eacute;l est&aacute; en correspondencia con <i>C&oacute;rdova </i>hab&iacute;a yo inferido que lo sab&iacute;a de &eacute;l: ahora lo he confirmado porque otra persona que est&aacute; tambi&eacute;n en correspondencia con <i>C&oacute;rdova </i>me lo ha referido en los mismos t&eacute;rminos y me dijo que lo sab&iacute;a del mismo <i>C&oacute;.. &#91;sic&#93;</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ha venido el correo del sur. Un Boliviano &#91;critica&#93; que no obstante lo desventajoso del armisticio que hizo el Gen. Bol&iacute;var para tomar poseci&oacute;n de Guayaquil, pasando por condiciones vergonzosas (por cuya raz&oacute;n acaso no se ha publicado dicho armisticio) se hacen preparativos en Trujillo para continuar la guerra, y se cree generalmente en el sur que no habr&aacute; paz. Mas yo creo que los preparativos sean para obtener buenas condiciones, pues pensando que los &#91;hermanos&#93; de buena fe desean la paz, y solo tratan de poner una barrera a la ambici&oacute;n del Gen. Bol&iacute;var.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&eacute; positivamente que el Srio. de Relacs. Extes. ha escrito a mi gobierno para que me retire: seg&uacute;n me hab&iacute;an informado ya y refer&iacute; el 3 de agosto. <i>El mismo que escribi&oacute; la comunicaci&oacute;n me lo ha dicho hoi </i>y me confirma que es en virtud del informe de Gual que hizo en una comunicaci&oacute;n que yo y otra persona (cuyo nombre no &#91;tiene&#93; presente) los hab&iacute;amos dado muy malos contra el presidente, <i>este </i><i>individuo ha salido de la oficina y por eso no puede darme copia pero me ha dicho la sustancia.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El ministro de los Estados Unidos </i>me ha le&iacute;do una carta que tiene preparada <i>i debe darijirla a Bol&iacute;var cuando cese en el ejercicio de sus fun</i><i>ciones </i>me lo ha comunicado en una &#91;misi&#93;va que me ha encargado guardar hasta que &eacute;l crea conveniente publicarla. Entonces procurar&eacute; obtener una copia. Como <i>dicho miuistro </i>es de la misma opini&oacute;n que yo <i>el cuanto a las miras de Bol&iacute;var ha dado los mismos informes a su </i><i>gobierno </i>trata de convencerlo de que ese plan no traher&aacute; ningunas ventajas a &eacute;l ni a Colombia; por el contrario muchas desventajas: y dici&eacute;ndole al mismo tiempo muchas cosas &#91;duras&#93;, s&oacute;lo &#91;supone&#93; que un &#91;favor&#93; <i>que cre que no es &eacute;l sino sus agentes que forman esos planes sin su consentimiento.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Ge han informado que las conferencias del secretario de relaciones con el comisiunado frances son acerca del mismo asunto que con Campbell pero no puedo saber con certidumbre los pormenores solo infaero que cuando se apunten en el protocolo debeha darse con instrucciones para el caso.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">He oido una conversacion &#91;sobre&#93; el Gen. Cordova a personas intimamente anexas &#91;con los&#93; &#91;&hellip;&#93; atribuyendole que estaba complicado en la conspiracion del 25 de set.e y que estuvo entre las personas que &#91;quieren a palencia&#93; asesinar al presidente: y infiero que sospechando ya sus disposiciones se trata de echarle mano si viene y perderlo como a padilla.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>18 set.e</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un individuo que no me conocia se quejo en una &#91;conferencia&#93; donde yo me hallaba de que los mexicanos tenian muy mala disposicion acia los colombianos: aduciendo el hecho de que a Wilson en Veracruz se registro su equipage, se le hicieron pagar derechos no s&eacute; de qu&eacute; &#91;&hellip;&#93;a, y se le exiji&oacute; fianza. A eso contesto que no era por mala disposici&oacute;n, sino porque asi estava determinado por un decreto para los individuos de cualquiera nacion que yendo de pais donde hay agente mejicano no lleven pasaporte. El individuo esta frecuentemente en casa del General Urdaneta, y de alli debe haber tomado la especie, q.e habra comunicado O'Leary y Campbell que han recibido correspondencia larga de Wilson en que han dicho horrores contra mexico y los E. U.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>23 set.e</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El prefecto public&oacute; bando mandando a todos los empleados, y suplicando a los particulares que el dia 25 vistan luto en conmemoracion de &#91;aquel&#93; dia en que ocurrio la conspiracion contra el presidente: y el 26 vistan de gala y asistan a la misa de gracias por su escape. Esto se ha calificado de ridiculo p.r todo el vecindario.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>26 set.e</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ayer tarde se han recivido noticias de una revolucion en antioquia por el Gen. Cordova proclamando la constitucion de cuenca. Han amanecido hoy presos algunos individuos que por sus relac.s con dho. Gen.l se sospecha estan de acuerdo con &eacute;l: pero nada se ha descubierto positivamente <i>porque los papeles del que estaba en correspondencia con Cordova i trabajaba por mover esto esta&ntilde;n en seguridad en poder de la legacion de los Estados Unidos. </i>Los particulares como se saben solamente por el parte que ha recivido el Gobierno y no se sabran de otro modo, porque ahora debe quedar cortada la comunicacion, los referire en mi correspond.a ordinaria.&#151;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>27 set.e</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Han salido como 6. o 700 hombres con direccion a nare (en el magdalena) para invadir de alli la provincia de Antioquia por un punto: ser&aacute;n mandados por el Gen. O'Leary que saldr&aacute; de aqu&iacute; pasado ma&ntilde;ana a alcanzarlos: otra columna de igual numero se manda marchar de Cartagena y &#91;mungora&#93; por otro punto: y al Gen. Bolivar se recomienda embarcar en Guayaquil si puede, otra columna que desembarcando en Buena &#91;Ventura&#93; impida el &#91;contagio&#93; al Valle del cauca, y opere tambien por esa direccion contra antioquia. El Gen. Urdaneta revestido de facultades extraordinarias por el concejo de ministros marchara con la tropa hasta &#91;Huila&#93; diciendo que va en persona para procurar el pronto embarque de la columna de all&aacute; para nare mas como O'Leary es de toda su confianza y &#91;tiene&#93; bastante autoridad para ocuparse por si solo de &#91;&hellip;&#93; de que tambien &#91;&hellip;&#93; que se ocupe el Gefe supremo; y como por otro lado Urdaneta no ha adquirido mucha reputacion de valor con sus compa&ntilde;eros, dicen algunos que es el miedo el que le ha hecho hacer ese &#91;&hellip;&#93; para ausentarse mientras se asegura de que en Bogot&aacute;, que queda guarnecida solamente con la milicia, no se emprenda nada de acuerdo con el Gen. Cordova.&#151;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>28 set.e</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A las 6 de la tarde ha venido un agregado &aacute; la Legac.n de los E. U. que ha sido relevada, &aacute; informarme que sabe positivamente que el Gen. O'Leary ha llevado &aacute; la Secretar&iacute;a de Guerra un oficial a declarar que el consul Gral. de S. M. B. Est&aacute; de acuerdo en la &#91;destitucion&#93; del Gen. Cordova, y trat&oacute; de persuadirle que se encargara de llevarle una carta: dice tambi&eacute;n que dicho oficial declar&oacute; que sospechaba que yo y otras personas sabiamos de la conspiracion: y temiendo por el dicho agregado que tambien haya complicado al Gen. Harrison y secret.o que se hallan ausentes en una visita a &#91;ntro.&#93; consul gral. Y familia que estan en el campo a distancia de una jornada; se resuelve a mandar un propio que lleve el aviso en la noche y &eacute;l se prepara para &#91;resistir&#93; en caso de que quieran registrar los papeles d&eacute; la Legacion, <i>donde encontrarian los documentos de que hablo el vein</i><i>tiseis. E</i>stando el se&ntilde;or ministro en la misma casa fue &aacute; consultarle si impediria que se registraran los papeles <i>sin darle conocimiento de que aui habia los documentos </i>y ha &#91;venido&#93; &aacute; decirme que estaba resuelto a defenderlos hasta el ultimo &#91;caso&#93;: y al efecto prepara sus armas. No hay duda que es toda una intriga del Gen. O'Leary asociado del encargado de negocios brit&aacute;nico: pues este ha resuelto desde mucho tpo. Perder al consul Gral.; y luego que oy&oacute; de la revolucion ha dicho &aacute; una persona que el consul debia estar mezclado en ella, estando en correspondencia con el Gen. Cordova: y los demas contra quienes se ha tratado de introducir sospecha son personas contra quienes O'Leary est&aacute; mas &oacute; menos indispuesto. Como contra mi por no haberle visitado, y contra el Gen. Harrison porque se manifest&oacute; disgustado de que en un convite huviere O'Leary dado el lugar preferente al comisionado franc&eacute;s en lugar de haberlo dado &aacute; &eacute;l como plenipotenciario (segun me parece que he referido en otro lugar). Y como tambien tengo motivo de creer que Campbell el encargado brit&aacute;nico por medio de dicho O'Leary y de Wilson ha hecho chismes al Gen. Bolivar contra mi que han influido mucho en las diferencias que ha tenido con &eacute;l: s&eacute; que &eacute;l y el consul franc&eacute;s se han expresado juntos contra mi y el Gen. Harrison: y s&eacute; tambien (como refiero en su lugar) que dijo que debia mandarme fuera del pais porque se hizo mencion en el Congreso de los E. U. M. para asignar una pension al Gen. Santander; he determinado romper con Campbill <i>&#91;sic&#93; </i>haciendole saber por medio de otra persona (como lo he hecho ya) que s&eacute; todo esto, y que puede que un dia me resuelva &aacute; decirselo por escrito. El oficial denunciante es un joven de los E. U. Q. E. &#91;&hellip;&#93; tornar &#91;&hellip;&#93; &aacute; Colombia hallandose abandonado de un padre por su mala conducta; y habiendolo recomendado el Gen. Harrison por ser de una familia distinguida obtuvo &#91;de &eacute;l afecto&#93;: y ahora ha asegurado a otros &#91;paisanos&#93; suyos que O'Leary le ha prometido otro ascenso y hacerlo su &#91;edec&aacute;n&#93;, y esto es seguramente un premio porque se prestan a hacer las declaraciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>29 set.e</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la ma&ntilde;ana me dej&oacute; dicho agregado que <i>Mr Moore el nuevo mi</i><i>nistro se habia informado de un sobrino de Bolivar </i>que efectivamente el Gob.O ten&iacute;a sospechas del Gen. Harrison y de Mr. &#91;Hayloe&#93; el secret.io pero que no estaban comprendidos en la deposicion que hizo ayer el oficial norteamericano.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>30 set.e</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la tarde lleg&oacute; del campo el consul Gral. Britanico, y refiere que no ha dado fundamento ninguno al oficial norteamericano para su declaraci&oacute;n que por el contrario habiendo ido a visitar a su familia en compa&ntilde;&iacute;a del hijo del Gen. Harrison se expreso en la mesa y en las demas conversaciones que tuvo en todo el t.po que permaneci&oacute; all&iacute; como partidario de la Revolucion de Cordova, diciendo q.e la opinion p&uacute;blica estaba en ese sentido; y aun en su regimiento la mitad de los oficiales eran de la misma opinion y se esperaba q.e ese dia u otro haria un pronunciamiento que causara gran derramamiento de sangre: que no habia duda que existia un Plan de proclamar a Bolivar emperador y que Urdaneta cuando fue a &#91;San&#93; Lucas acompa&ntilde;ando al Dduque de Montebello, hizo que un hijo suyo peque&ntilde;o brindara en la mesa en presencia de este, "Simon 1.o emperador, pese a quien pesare". Qu&eacute; el Gen paez no estaba por eso y debia contarse que se opondr&iacute;a: y otras muchas cosas de esta especie.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">    <br>     <b>1.o oct.e</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El consul infiere lo mismo que yo y los demas que saben de la enemistad de Campbell con &eacute;l, que era ha formado un complot con O'Leary. Vergara, &#91;el fr&iacute;o&#93; de &#91;&hellip;&#93; y otros de los que se ocupan en traher y llevar chismes, para perderlo: y ademas de los datos ya invisionados tiene el de no haberle enviado un aviso, sin que por el contrario queria aparentar un dia despues de la declaracion del oficial que no sabia nada, lo que no es creible cuando continuan &#91;junto&#93; con O'Leary. Lo que ha acabado de informar en la conferencia que ha tenido hoy con Campbell sobre el mismo &#91;&hellip;&#93; pues &eacute;l le comunic&oacute; q.e el Gob.o de Colombia quedaria conforme y no haria otra investigacion si voluntariamente se retira del pais y le aconsejaba que lo hiciese asi.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>2 id.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Gen. Harrison me refiere que el nuevo ministro m.r moore ha tenido una conferencia con el Srio. de Relac.s Exter.s en que este ha manifestado que su Gob.o tenia fundamento para creer que el Gen. Harrison era desafecto a &eacute;l y se habia expresado en sus conversaciones tratando de hacer el mal que pudiera: y asi dejaria que partiera cuanto antes para su pais: que averiguando m.r moore el fundamento le dijo al Srio. que se sabia que tratandose de una &#91;suscripcion&#93; en casa del consul Gral. Britanico p.a dar mantas &aacute; la tropa que desnuda estaba expuesta al rigor de la estacion; el General contest&oacute; que no daba nada para ese objeto; y si estaba desnuda la tropa que hiciese una revolucion contra el Gob.O. El Gen. Harrison dice que su contestaci&oacute;n fue: que el Gob.o que creaba tropa en numero que no era necesario debia ocuparse de los medios de sostenerla, y &eacute;l de ningun modo contribuiria para ese efecto: que pudo haber dicho aun otra cosa &#91;&hellip;&#93; pero no lo que se le atribuye; porque el spre. Ha manifestado su opinion de que la tropa no debe intervenir en los negocios de su nacion: y por eso aunque el jamas denunciaria la oposicion de una parte del pueblo, &oacute; su intencion de hacer una revolucion contra otra &oacute; contra el Gob.o; s&iacute; lo haria en caso de saber que la tropa queria hacer un motin. Asi que no era probable que &eacute;l se huviera pronunciado de un modo contrario a su misma opinion. Este me suplic&oacute; manifestar en lo particular al Sr. Castillo, diciendole que tenia tan favorable concepto de &eacute;l, que sentir&iacute;a dejarle mal impresionado: y por eso me encargaba desimpresionarle del modo arriba expresado; lo que no hacia aun los de&#150;mas miembros del Gob.o en particular &oacute; colectivamente porque le importaba poco que formaren cualquier&#91;a&#93; opinion, estando seguro que el presidente de los E. U. lo sostendr&aacute; aunque difiera de &eacute;l en opiniones politicas, como esta dispuesto a hacerlo el nuevo ministro no obstante la misma diferencia de opiniones. Asi lo manifest&oacute; al Sr. Castillo, y me contesta haber recivido con agrado ese mensage; y que el entretenia la opinion mas favorable por la persona y caracter del Gen. Harrison.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se destierran personas por orden de Urdaneta sin hacerles saber la causa. Por una de ellas (una se&ntilde;ora q.e tenia anexiones con el Gen. Santander) se ha interpuesto el comisionado franc&eacute;s, y ha conseguido del secret.o de relac.s hacer suspender la ejecucion hasta tener contestacion de Urdaneta a quien el comisionado ha escrito p.a obtener la revocaci&oacute;n. Dho comisionado me dice ha ridiculizado la cosa diciendo que qu&eacute; motivos puede haber para temer de una se&ntilde;ora. Por otra persona mandada &#91;saber&#93; por Urdaneta, dentro de 24 horas, ha tomado el &#91;saber&#93; sobre si suspender la orden, porque saben que no puede haber otra cosa que mala voluntad de O'Leary y otros que rodean &aacute; Urdaneta: y muchos bolivianos han tomado tambi&eacute;n parte por esta persona escribiendo a Urdaneta en su favor, alarmado de que si se procede de ese modo, lejos de apagar el fuego, se aumentara el n.o de los descontentos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>6 oct.e</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El consul gral britanico ha tenido varias conferencias con el encargado de negocios, en que lo ha &#91;cojido&#93; en varias contradicciones y deducido que el objeto de &eacute;l y del Gob.o colombiano es retirarlo del pais para q.e no escriba a su Gob.o informes contrarios a los del encargado, y por eso trataba de intimidarlo aunque el Gob.o tenia muchisimas pruebas contra &eacute;l: las que decia que no se le querian manifestar a &eacute;l (Campbell) sino que las presentarian al Gob.o britanico por medio del ministro colombiano en Londres. Mas viendo su resolucion de no partir sino cuando se le fuerze por medio de tropas; y que ha manifestado que deduce de todas las circunstancias que Campbell est&aacute; interesado en su salida por motivos de enemistad y otros que este queria ocultar para q.e el consul no informase a su Gob.o lo que sabe contra &eacute;l: se ha querido capitular con el consul que permanezca en el pais hta que sea relevado, con condicion que asegura &aacute; Campbell por una nota, que no se mezclar&aacute; en cosas politicas (pa lo que se quiere impedirle que escriba a su Gob.o noticias politicas). Y habiendo contestado el consul que no ha hecho ninguna cosa impropia hasta aqui (porq.e tiene una carta en que Mr. Canning le recomienda seguir comunicandole cosas politicas) y que por lo mismo ha de observar la misma conducta, ya parece que no se trata de que salga del pais hta que su Gob.o le haga relevar. El asunto se concluira cuando vuelva Urdaneta que se espera hoy &oacute; ma&ntilde;ana.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bogot&aacute; 7 de oct.e 1829. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Torrens &#91;r&uacute;brica&#93;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a><i>Notas</i></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> La criptolog&iacute;a es el campo cient&iacute;fico de estudio y desarrollo de principios y medios t&eacute;cnicos para garantizar seguridad a las comunicaciones. Las artes o t&eacute;cnicas de la criptograf&iacute;a y el criptoan&aacute;lisis constituyen sus dos divisiones principales.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Sobre esto puede consultarse mi art&iacute;culo "Los despachos codificados de Pablo Obreg&oacute;n desde Washington en 1825. An&aacute;lisis y dos decodificaciones", <i>Historia Mexicana, </i>v. LVIII, n. 3 (231), enero&#150;marzo 2009, p. 1093&#150;1153.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3525739&pid=S0185-2620200900020000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Orn&aacute;n Rold&aacute;n Oquendo, <i>Las relaciones entre M&eacute;xico y Colombia, 1810&#150;1862, </i>M&eacute;xico, Secretar&iacute;a de Relaciones Exteriores, 1974 (Colecci&oacute;n del Archivo Hist&oacute;rico Diplom&aacute;tico Mexicano. Tercera &eacute;poca, 5), p. 44&#150;68.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3525740&pid=S0185-2620200900020000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Germ&aacute;n A. de la Reza, "El traslado del Congreso anficti&oacute;nico de Panam&aacute; al poblado de Tacubaya (1826&#150;1828)", <i>Revista Brasileira de Politica Internacional, </i>v. 49, n. 1, p. 68&#150;94, p. 87.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3525741&pid=S0185-2620200900020000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> "Clave para descifrar las comunicaciones reservadas, remitida a Torrens, Ministro en Colombia (1824)", AHDSREM, exp. 5&#150;16&#150;8615, f. 27&#150;29.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3525742&pid=S0185-2620200900020000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> V&eacute;anse mis colaboraciones "Dos criptosistemas empleados por el Coronel Jos&eacute; Anastasio Torrens en Colombia (1825&#150;1826). Una contribuci&oacute;n a la historia de la criptolog&iacute;a mexicana", <i>Memorias de la Academia Mexicana de la Historia, </i>t. XLIX, 2007&#150;2008, p. 30&#150;31,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3525743&pid=S0185-2620200900020000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> y "La criptograf&iacute;a diplom&aacute;tica mexicana en la primera mitad del siglo XIX. Tres ejemplos", en <i>Documenta &amp; Instrumenta, </i>n. 6, 2008, p. 48&#150;49.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3525744&pid=S0185-2620200900020000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> En "Dos criptosistemas." ,", <i>op. cit., </i>p. 28&#150;30.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Digo "Al modo de un c&oacute;digo" porque el arreglo propuesto no dejar&iacute;a de ser a partir de un cifrado. Mi deseo es enfatizar que este criptosistema, en tanto no admite cambios de claves porque &eacute;l mismo es una clave (si se rigiera por una palabra independiente, las dificultades se neutralizan cambiando dicha palabra peri&oacute;dicamente), fuerza al establecimiento de encriptaciones fijas. Ahora bien, en los verdaderos c&oacute;digos esto no sucede, dado que sirven para ocultar letras agrupadas o palabras completas (generalmente nombres propios) y no caracteres individuales. Esto significa que la codificaci&oacute;n es eminentemente multigr&aacute;fica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Por supuesto, la codificaci&oacute;n para las vocales destinadas a figurar como "cifras sencillas" se resolver&iacute;a por s&iacute; misma: <i>a = 1, e = 2, i = 3, o = 4, u = 5.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Mis reflexiones sobre este tipo de codificaci&oacute;n y sus (relativas) ventajas pueden leerse en "Los despachos codificados de Pablo Obreg&oacute;n desde Washington en 1825. An&aacute;lisis y dos decodificaciones", <i>op. </i>cit., p. 1116&#150;1117.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> La m&aacute;xima de proteger las claves sobre los m&eacute;todos de cifrado ha sido expresada y defendida por varios cript&oacute;grafos eminentes desde hace d&eacute;cadas, notablemente Auguste Kerckhoffs y Claude Shannon (aunque Giovanni Battista Porta, en el siglo XVI, se pronunciaba ya en un tenor pr&aacute;cticamente id&eacute;ntico, y por an&aacute;logas razones criptol&oacute;gicas). Ense&ntilde;a, en resumen, que nos conviene asumir al enemigo al tanto de nuestro criptosistema, pero impidi&eacute;ndole conocer las claves de su funcionamiento en cada caso. V&eacute;ase Friedrich L. Bauer, <i>Decrypted secrets. Methods and maxims of cryptology, </i>Berl&iacute;n, Springer, 2002 (3a. Edici&oacute;n actualizada y revisada), p. 197, y en general el cap&iacute;tulo 11.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3525749&pid=S0185-2620200900020000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Decriptar (algunos estudiosos iberoamericanos prefieren la voz "perlustrar") es penetrar o "romper" un texto en cifra o c&oacute;digo sin estar familiarizado con las precisas reglas de transformaci&oacute;n utilizadas. Si en el proceso el decriptador, tras m&uacute;ltiples ensayos, comprueba que sus hip&oacute;tesis sobre los elementos equivalentes a los elementos del criptotexto en texto claro son correctas, pronto deduce las propiedades t&eacute;cnicas del criptosistema y, por tanto, convierte el resto de su labor en un descifrado regular. Como sea, el uso t&eacute;cnico del vocablo "decriptar" se justifica porque ayuda a distinguir el descifrado autorizado del no autorizado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> A menos, claro, que se alteren las reglas originales de encriptaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> V&eacute;ase nota 12.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> V&eacute;ase la descripci&oacute;n en Polibio, <i>Historias. Libros V&#150;XV, </i>Madrid, Gredos, 1981 (Biblioteca Cl&aacute;sica Gredos, 43), p. 409&#150;411.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3525753&pid=S0185-2620200900020000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> La situaci&oacute;n se complicar&iacute;a, desde luego, si el taqu&iacute;grafo dotara a su sistema con propiedades algor&iacute;tmicas de sustituci&oacute;n o transposici&oacute;n criptogr&aacute;fica.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup> John Willcock, "The cipher in monmouth's diary", <i>The English Historical Review, </i>v. 20, n. 80, 1905, p. 730&#150;735.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3525755&pid=S0185-2620200900020000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Willcock habla con inexactitud desde su t&iacute;tulo, pues Monmouth us&oacute; c&oacute;digos (esto es, sustitutos para sustantivos propios) y no cifras (con las que se sustituye a nivel sint&aacute;ctico y no sem&aacute;ntico) en su diario.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup> Johann W. Goethe, <i>Poes&iacute;a y verdad, </i>en <i>Obras completas, </i>recopilaci&oacute;n, traducci&oacute;n, estudio preliminar, pr&oacute;logo y notas de Rafael Cansinos Ass&eacute;ns, M&eacute;xico, Aguilar, 1991, t. III, p. 455.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3525757&pid=S0185-2620200900020000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup> Algunos ruditos han defendido la hip&oacute;tesis de que esta reflexi&oacute;n no fue obra de Poe sino de un W. B. Tyler con quien aqu&eacute;l mantuvo correspondencia en torno a varios temas (incluyendo la criptograf&iacute;a) mientras trabaj&oacute; para la <i>Graham's Magazine </i>en Filadelfia. Ciertos motivos, no obstante, los hacen sospechar que Tyler era el mismo Poe. V&eacute;ase Terence Whalen, "The code for Gold: Edgar Allan Poe and cryptography", <i>Representations, </i>n. 46, Spring 1994, p. 41&#150;42.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3525758&pid=S0185-2620200900020000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Es un ensayo por dem&aacute;s interesante, pues el autor ofrece un criptoan&aacute;lisis muy adecuado de un criptograma (p. 42&#150;43) con que el supuesto Tyler desafi&oacute; las destrezas anal&iacute;ticas de poe en una ocasi&oacute;n.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20 </sup>"1829. Pol&iacute;tica de Sim&oacute;n Bol&iacute;var. Jos&eacute; A. Torrens, encargado de negocios de M&eacute;xico en Colombia, informa sobre la misma. (contiene microfotograf&iacute;as.)", AHDSREM, L&#150;E&#150;1700 (t. II, parte 7), f. 407&#150;413.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3525760&pid=S0185-2620200900020000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> La microfotograf&iacute;a duplicada es de la foja 404bis en el mismo legajo.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>21</sup> Homofon&iacute;a significa "De igual sonido". Los signos homof&oacute;nicos eran de uso normal en la elaboraci&oacute;n de <i>nomenclators o </i>nomencladores, un m&eacute;todo criptogr&aacute;fico al que se suele definir, por lo m&aacute;s elemental, como una mezcla de c&oacute;digo y cifra. (Admit&iacute; esta definici&oacute;n al tratar el <i>nomenclator </i>que us&oacute; Hern&aacute;n Cort&eacute;s en 1532 y 1533, pero actualmente la juzgo innecesariamente artificial; v&eacute;ase mi ensayo "Historia y criptolog&iacute;a: reflexiones a prop&oacute;sito de dos cartas cortesianas", <i>Estudios de Historia Novohispana, </i>M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas, n. 36, enero&#150;junio 2007, p. 36&#150;48.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3525762&pid=S0185-2620200900020000500013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->) El Duque de Monmouth, dicho sea de paso (v&eacute;ase antes nota 18), al codificar se sirvi&oacute;, hablando gen&eacute;ricamente, de hom&oacute;fonos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>22</sup> Es justamente lo que consegu&iacute; tras un examen minucioso y comparativo de los despachos codificados de Pablo Obreg&oacute;n, v&eacute;ase mi art&iacute;culo citado en notas 2 y 10.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>23</sup> En criptolog&iacute;a se distingue a los criptogramas de los esteganogramas; los primeros, por su forma misma (grupos num&eacute;ricos, signos arbitrarios, etc&eacute;tera), delatan la intenci&oacute;n de su autor de volver inmediatamente incomprensible un mensaje. En cambio, con un estega&#150;nograma (del griego <i>steganos, </i>encubierto) se procura disimular la existencia misma de un mensaje destinado solamente a lectores autorizados; el acr&oacute;stico es tipo com&uacute;n de estegano&#150;grama. La <i>esteganograf&iacute;a, </i>junto a la criptograf&iacute;a y el criptoan&aacute;lisis, asimismo representa una divisi&oacute;n criptol&oacute;gica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>24</sup> Pablo Obreg&oacute;n incurr&iacute;a de ordinario en la misma falta, llegando en una ocasi&oacute;n a codificar completo un despacho de 30 p&aacute;ginas.</font></p>      ]]></body><back>
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