<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-2574</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Estudios de cultura maya]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Estud. cult. maya]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-2574</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Filológicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-25742014000200009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Nah, otoch: Concepción, factura y atributos de la morada maya]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Peniche Moreno]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paola]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[México Distrito Federal]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<volume>44</volume>
<fpage>235</fpage>
<lpage>237</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-25742014000200009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-25742014000200009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-25742014000200009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Fabienne de Pierrebourg y Mario Humberto Ruz (coordinadores), <i>Nah, otoch. Concepci&oacute;n, factura y atributos de la morada maya</i></b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><b><font face="verdana" size="2">Paola Peniche Moreno</font></b></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><b><font face="verdana" size="3">Izamal: Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n del Estado de Yucat&aacute;n, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Fondo Mixto CONACYT y Gobierno del Estado de Yucat&aacute;n, 260 pp.</font></b><font face="verdana" size="2"></font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Centro de Investigaciones y Estudios en Antropolog&iacute;a Social, Unidad Peninsular.</i></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro <i>Nah, Otoch</i> aborda la casa maya. Sus puertas, hacia afuera, miran al mundo; hacia adentro, al tiempo. Su techo y sus paredes han cobijado una forma espec&iacute;fica de comprender la vida, y, el solar, la autonom&iacute;a, la subsistencia y la adaptaci&oacute;n creativa. Esta obra nos lleva a conocer la vivienda vern&aacute;cula m&aacute;s all&aacute; de sus estructuras f&iacute;sicas, recorriendo sus espacios, conociendo sus actividades y al grupo social que se perpet&uacute;a y reproduce bajo su abrigo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sus umbrales nos permiten conocer realidades distintas, cambiantes y en ocasiones contradictorias. Hacia fuera, las viviendas mayas encararon las guerras de conquista y casi tres siglos de dominaci&oacute;n y explotaci&oacute;n, hambres, epidemias y cat&aacute;strofes, la embestida liberal decimon&oacute;nica, la proliferaci&oacute;n de haciendas y el monocultivo henequenero, los intentos compulsivos de integraci&oacute;n econ&oacute;mica y pol&iacute;tica de la sociedad maya a modelos ajenos emanados del poder hegem&oacute;nico. El libro nos permite comprender que, hacia afuera, tambi&eacute;n las viviendas mayas han atestiguado la vigencia y dinamismo de la cultura de sus moradores, la riqueza de la vida comunitaria, la densidad de sus relaciones sociales y su integraci&oacute;n con un medio natural particular.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las paredes de los palacios prehisp&aacute;nicos cobijaron a las familias gobernantes y circundaron uno de los escenarios del despliegue ritual y simb&oacute;lico que les permiti&oacute; sostener su posici&oacute;n jer&aacute;rquicamente privilegiada; las de las casas de los <i>macehuales,</i> por su parte, atestiguaron la reproducci&oacute;n social y cultural de sus habitantes, quienes, con su trabajo, sosten&iacute;an a la sociedad en su conjunto. Quiz&aacute; por ello fueron s&oacute;lo estas &uacute;ltimas las que, tras las guerras de conquista, resistieron el embate colonizador encaminado a reducir a los mayas a lo que los espa&ntilde;oles consideraban una vida en polic&iacute;a, incluyendo su manera de habitar los espacios, adem&aacute;s de muchos otros aspectos de la vida cotidiana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo de la obra se lee que ante las puertas de las casas mayas se emprendieron en la temprana &eacute;poca colonial las congregaciones de indios, que los compelieron a vivir en pueblos trazados seg&uacute;n un modelo renacentista. Quemadas por los religiosos que buscaban obligar a los nativos a abandonar sus asientos, fueron reconstruidas, igual que su cultura. Tambi&eacute;n, hacia afuera, estuvieron vinculadas durante siglos con la actividad milpera, lo cual permiti&oacute; cierta estabilidad a la organizaci&oacute;n familiar y sus espacios productivos y reproductivos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hacia adentro, la casa maya ha sido desde tiempo inmemorial recinto de la crianza y socializaci&oacute;n primaria de los mayas de antes, que, como los de hoy, viven, construyen, recrean y transforman su cultura en un mundo propio y distinto al que se les ha tratado de imponer. En el libro se observa cuidadosamente el espacio de la vida cotidiana, la familia y la unidad dom&eacute;stica. Se mira la casa, los terrenos o solares que la albergan, adem&aacute;s de otros elementos que permiten el desarrollo de la vida cotidiana, como fogones o cocinas, huertas familiares, corrales y mobiliario. Es el espacio habitado y gestionado por la familia. Vista as&iacute;, la casa trasciende el ciclo de desarrollo de las familias que la reproducen en un tiempo dado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hacia adentro, la morada maya resisti&oacute; los intentos evangelizadores por transformar a la familia extensa en nuclear; muy lejos estuvieron de lograrlo. De ah&iacute; que, como se demuestra en todos los trabajos, la vivienda haya conservado su papel de sede b&aacute;sica de reproducci&oacute;n cultural del grupo de parentesco que la habita. Por ello, el parentesco, como una forma de expresar relaciones y una manera objetiva de asignar derechos, contin&uacute;a siendo para los mayas uno de los principales ejes que orientan su distribuci&oacute;n en unidades residenciales. De tal suerte, hablar de la casa en este contexto implica tanto las estructuras f&iacute;sicas como a las personas relacionadas entre s&iacute; que la habitan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este libro se demuestra que, a pesar de los esfuerzos de las autoridades coloniales para que los mayas vivieran bajo los supuestos hispanos de una vida en polic&iacute;a, de puertas para adentro, en su cotidianidad, la gente continu&oacute; practicando su cultura y su propia forma de estar en el mundo. La etnograf&iacute;a contribuye a comprender la vigencia de ese sustrato cultural que, sin embargo, se adapta a un entorno cambiante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y es que esa vivienda, que permanece pero tambi&eacute;n se transforma, ha sido testigo de los procesos sociales en los que hist&oacute;ricamente se han visto inmersos sus moradores, creativamente como actores centrales, pero tambi&eacute;n compulsivamente obligados por la exclusi&oacute;n y la inequidad. No obstante, como bien se apunta en uno de los trabajos, se trata de algo m&aacute;s que "una apuesta chata de mantenimiento de lo antiguo", pues la casa maya constituye parte sustancial del territorio simb&oacute;lico de la identidad y la cosmovisi&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sus t&eacute;cnicas constructivas, tan antiguas como la memoria, han convivido con un entorno cultural y natural espec&iacute;fico. Hasta la primera mitad del siglo pasado la vivienda que pod&iacute;a observarse en Yucat&aacute;n era todav&iacute;a aquella estilada en la Colonia. La etnograf&iacute;a en este libro muestra que si bien en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os ha habido transformaciones importantes, se registran tambi&eacute;n elementos estables, tanto en el tiempo como en el espacio. Como bien se nos dice, se trata no s&oacute;lo de una continuidad cultural, sino de la persistencia de una relaci&oacute;n global entre medio ambiente, uso de recursos naturales, sociedad local y familia como unidad de reproducci&oacute;n. La casa devela as&iacute; su proyecci&oacute;n hist&oacute;rica en su perpetuidad, por ser sede de la socializaci&oacute;n primaria, cuna y refugio del grupo de pertenencia y punto de partida de las actividades econ&oacute;micas y culturales que perpet&uacute;an y nutren la vida en comunidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y as&iacute; pervivieron, como detenidas en el tiempo, como sede privilegiada de la din&aacute;mica reproducci&oacute;n cultural de los mayas hasta mediados del siglo XX, cuando se vieron envueltas, junto con el grupo que las habitaba, en raudos procesos de transformaci&oacute;n marcados por fen&oacute;menos como el trabajo asalariado creciente, el desarrollo de las v&iacute;as de comunicaci&oacute;n, la introducci&oacute;n de la radio, la televisi&oacute;n y la Internet o la emigraci&oacute;n hacia M&eacute;rida, las playas del Caribe o Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Parte de la riqueza y pertinencia de este libro radica en su mirada diacr&oacute;nica y multidisciplinar&iacute;a. Nos lleva a un recorrido desde la &eacute;poca prehisp&aacute;nica hasta la contempor&aacute;nea, con los ojos de especialistas en arqueolog&iacute;a, epigraf&iacute;a, etnohistoria, etnograf&iacute;a y antropolog&iacute;a social. Sus fuentes son tan ricas y variadas como su mirada: excavaciones arqueol&oacute;gicas, reconocimientos de campo, glifos y emblemas prehisp&aacute;nicos en c&oacute;dices y estelas, documentos coloniales, diccionarios y gram&aacute;ticas, y datos etnogr&aacute;ficos obtenidos en campo por los propios autores. Metodol&oacute;gicamente destaca el di&aacute;logo en el tiempo, que permite valiosas comparaciones entre el ayer y el hoy, dando lugar no a visiones est&aacute;ticas sino din&aacute;micas sobre la cultura y la sociedad. Pero el m&eacute;todo comparativo se aplica no s&oacute;lo al tiempo sino tambi&eacute;n a diferentes grupos y regiones mayas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Valioso es tambi&eacute;n, sin lugar a dudas, que a lo largo de todos sus cap&iacute;tulos, en este libro se aborden de manera creativa y novedosa temas que para la antropolog&iacute;a han sido cl&aacute;sicos y por su importancia conservan su vigencia: patr&oacute;n de asentamiento, producci&oacute;n, relaciones de parentesco, cambio y continuidad, vida cotidiana, propiedad de la tierra, tecnolog&iacute;a y conocimiento local, socializaci&oacute;n, medio ambiente, ritualidad y cosmovisi&oacute;n.</font></p>      ]]></body>
</article>
