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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Roberto Romero Sandoval, <i>Zotz. El murci&eacute;lago en la cultura maya.</i> </b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><b><font face="verdana" size="2">Martha Ilia N&aacute;jera Coronado</font></b></p>         <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="verdana" size="3">M&eacute;xico: Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Filol&oacute;gicas (Cuadernos del Centro de Estudios Mayas, 39), 2013.</font></b><font face="verdana" size="2"></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Centro de Estudios Mayas, IIFL, UNAM.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con base en diferentes m&eacute;todos de acercamiento, Roberto Romero aborda el simbolismo del murci&eacute;lago en la cultura maya. Para analizar las im&aacute;genes se acerca al m&eacute;todo propuesto por Panofsky, con posterioridad recurre a los estudios comparativos de la Historia o ciencia de las religiones para encontrar un significado m&aacute;s all&aacute; del dato. Plantea con claridad qu&eacute; ser&aacute; lo que entiende por s&iacute;mbolo y cu&aacute;les son los recursos que tiene para abordar el tema en cuesti&oacute;n, que no se limitan a la iconograf&iacute;a del murci&eacute;lago, sino tambi&eacute;n aborda documentos ind&iacute;genas y espa&ntilde;oles de la &eacute;poca Colonial, as&iacute; mismo recurre a la tradici&oacute;n oral de los grupos contempor&aacute;neos mayas, quienes, a pesar del tiempo y los siglos de dominaci&oacute;n occidental, resguardan en lo m&aacute;s &iacute;ntimo de sus creencias conceptos que tuvieron su ra&iacute;z en el pasado prehisp&aacute;nico, rasgos que permanecen casi imperceptibles en la historia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro est&aacute; dividido en tres grandes apartados y unas p&aacute;ginas introductorias en las que nos expresa las ideas que los cronistas tuvieron sobre este mam&iacute;fero; en la primera parte se refiere a la biolog&iacute;a del murci&eacute;lago, tema que parecer&iacute;a extra&ntilde;o en un estudio de car&aacute;cter hist&oacute;rico, pero que le fue necesario para conocer su fisonom&iacute;a y sus h&aacute;bitos, y con posterioridad estar en posibilidad de lograr su identificaci&oacute;n. Una segunda parte consiste en referencias sobre el inframundo y los seres que lo habitan, espacio sagrado al que tambi&eacute;n pertenece el murci&eacute;lago. Una vez planteados estos presupuestos, est&aacute; en posibilidad de hablarnos sobre el simbolismo de dicho animal y de las diversas valencias que integran su figura dif&iacute;cil de asir por sus propias caracter&iacute;sticas inframundanas, y de la que hasta ahora poco se hab&iacute;a dicho en el campo mesoamericano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son pocos los cronistas que aluden a este mam&iacute;fero y parecer&iacute;a que, a excepci&oacute;n de los vampiros, es decir, murci&eacute;lagos hemat&oacute;fagos que muerden a seres de sangre caliente, las otras especies no llamaron la atenci&oacute;n de los cronistas coloniales, no obstante su abundancia en zonas tropicales. Curiosamente es el fraile Francisco Xim&eacute;nez, en el siglo XVIII, el &uacute;nico que cita en su cr&oacute;nica a los murci&eacute;lagos frug&iacute;voros. Y lo que quiz&aacute; resulte un poco extra&ntilde;o para nuestro paladar actual es que en algunos sitios serv&iacute;an de alimento. Hoy d&iacute;a es el mam&iacute;fero m&aacute;s perseguido por el hombre, aunque s&oacute;lo uno entre m&aacute;s de mil clases en el mundo se alimenta con sangre, y la mayor parte de ellos tienen una funci&oacute;n ben&eacute;fica para el ser humano, siendo grandes polinizadores o controlando la abundancia de insectos. Tambi&eacute;n hay murci&eacute;lagos que se alimentan de ranas o peces.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su anatom&iacute;a es similar a la del resto de los mam&iacute;feros, con la gran diferencia de sus miembros anteriores que se convierten en alas, mediante un sistema de membranas flexibles y resistentes que se adhieren a los lados del cuerpo, y de sus miembros posteriores que son aptos poder colgarse. La estructura de su cabeza depende del m&eacute;todo que tengan para obtener o capturar la comida, al igual que la forma de su nariz y boca. Despu&eacute;s de leer las p&aacute;ginas en las que el autor nos refiere las caracter&iacute;sticas biol&oacute;gicas del murci&eacute;lago, como por ejemplo el sistema de ecolocalizaci&oacute;n que poseen, o las diferentes formas que presentan para obtener su alimento, no queda duda de que son una especie fascinante. Es al final de este apartado en donde incluye algunas reflexiones sobre el murci&eacute;lago en la cultura zapoteca, lo que le permite ir ubicando el simbolismo de este animal en Mesoam&eacute;rica, afirmando que el murci&eacute;lago no fue un dios en s&iacute; mismo, sino una entidad sobrenatural, de cuyos atributos participan varias deidades. Para esta secci&oacute;n recurre principalmente a revisiones de la obra de Alfonso Caso e Ignacio Bernal, en su ya c&eacute;lebre estudio sobre las urnas de Oaxaca.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una vez planteada esta idea, inicia con la descripci&oacute;n pormenorizada del inframundo y sus habitantes, espacio oscuro lleno de contradicciones, pues al mismo tiempo que es el lugar de la muerte es el sitio de la vida en potencia, en donde residen las semillas que germinar&aacute;n para dar el alimento al hombre. Este &aacute;mbito es visitado tambi&eacute;n por seres del mundo celeste y est&aacute; gobernado por varios se&ntilde;ores con una corte de animales, generalmente de h&aacute;bitat nocturno. Lejos de ser un espacio impenetrable, es en donde los gobernantes bajan a contender en forma de <i>ways</i> o realizan rituales en los que vuelven a renacer. En este lugar conformado por nueve niveles, encuentran su reproducci&oacute;n terrenal en algunas pir&aacute;mides precisamente de nueve niveles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gracias a las vasijas "tipo c&oacute;dice" el autor puede recrear los conceptos que se ten&iacute;an durante el periodo Cl&aacute;sico sobre la topograf&iacute;a del inframundo. Es una regi&oacute;n en donde abundan las aguas estancadas, r&iacute;os y lagos y otros seres antropomorfos, antropozoomorfos o enteramente zoomorfos, dioses envejecidos, caducos, y criaturas descarnadas que causan no s&oacute;lo la muerte, sino tambi&eacute;n terribles enfermedades. Las entradas a este espacio pueden ser cuevas, cenotes, grietas o espacios creados por el ser humano como las canchas del juego de pelota, que eran una expresi&oacute;n simb&oacute;lica m&aacute;s del espacio geogr&aacute;fico del inframundo. Otra forma simb&oacute;lica de umbral eran los portales zoomorfos que representan al monstruo <i>Witz,</i> "monta&ntilde;a" o "loma", de ah&iacute; la multitud de templos&#45;monstruo por toda el &aacute;rea maya, pues eran los lugares preferidos por los gobernantes para penetrar al mundo inferior durante sus rituales inici&aacute;ticos; a veces se representaban con un orificio cuadriforme, lo que indicaba que tambi&eacute;n all&aacute; exist&iacute;an los cuatro rumbos. El autor no deja de mencionar varios de los glifos que los epigrafistas han le&iacute;do como una entrada al inframundo, como <i>hom, way</i> y <i>'och b'ih.</i> Los diferentes planos del inframundo tambi&eacute;n se comunicaban por s&iacute;mbolos axiales, como los &aacute;rboles (dentro de los que se considera la insustituible planta de ma&iacute;z) o los grandes gobernantes cuyo cuerpo fung&iacute;a como un gran &aacute;rbol y a&uacute;n las serpientes que se elevaban como puente de comunicaci&oacute;n entre el cielo y el inframundo. Me parece que en este apartado la informaci&oacute;n est&aacute; un tanto dispersa, lo que responde a la gran cantidad de datos que encontr&oacute; el autor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este espacio era el id&oacute;neo para encontrar a los terribles pero necesarios dioses de la muerte, cuyos nombres no dejan lugar a dudas de cu&aacute;les eran sus funciones: Ah Puch, "El descarnado", Kis&iacute;n, "El flatulento", Yum Kimil, "Se&ntilde;or de la muerte", por citar algunos, eran tambi&eacute;n quienes presid&iacute;an los sacrificios humanos, principalmente los rituales de decapitaci&oacute;n. En la pl&aacute;stica maya son deidades f&aacute;ciles de distinguir porque generalmente se presentan semidescarnados y ataviados con collares y pulseras con ojos de la muerte. Estos seres tambi&eacute;n pueden ser <i>ways</i> de ciertos personajes que env&iacute;an enfermedades como <i>chak ch'ah cham,</i> "la muerte de la bilis roja" o la indigesti&oacute;n, y <i>sitz cham,</i> "la muerte glotona", que creo alude a la templanza en el alimento como una de las virtudes de los antiguos mayas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero no s&oacute;lo dioses vinculados con la muerte se encuentran en ese espacio, sino tambi&eacute;n otras deidades como el dios L, el dios N y el dios E o del ma&iacute;z, quienes tambi&eacute;n residen en el inframundo y de quienes, seg&uacute;n nos dice el autor, no se han le&iacute;do sus nombres. El dios L, deidad anciana que gobernaba antes del tiempo de la creaci&oacute;n y que fue derrocada con la aparici&oacute;n del Sol, parece ser el protector de los comerciantes por el bulto que trae consigo. Otro anciano es el dios N, quien se distingue por una red como tocado y un pendiente de caracol o <i>pahuatun.</i> A menudo figura emergiendo de un gran molusco o una tortuga, sendas im&aacute;genes de un inframundo acuoso y en donde se encuentran las semillas de la generaci&oacute;n, la vida por germinar. Por ello, no pod&iacute;a faltar el joven y "apuesto" dios del ma&iacute;z, que encarna al propio grano. Esta deidad se distingue porque, si bien tiene rasgos humanos, su cabeza asimila la forma de una mazorca y puede tener una hoja doblada de esta planta sobre la frente. En este apartado me hubiera gustado ver al dios B, Chaahk, cuya presencia es casi una constante en el inframundo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No podr&iacute;a existir un inframundo sin la presencia de los animales, como el poderoso jaguar, s&iacute;mbolo tanto de las fuerzas irracionales y de la muerte, como del Sol durante su viaje por ese espacio oscuro. Otros habitantes eran las aves nocturnas como el b&uacute;ho, seres agoreros y cuyo canto puede pronosticar la muerte, pues fung&iacute;an como los mensajeros de los dioses que provocaban los decesos entre los humanos; o bien el perro, psicopompo que ayudaba a los muertos a encontrar su destino final. Tambi&eacute;n est&aacute;n las ranas y los sapos, espec&iacute;menes con h&aacute;bitos nocturnos que croan para pedir la lluvia y que habitan en estanques en donde afloran las aguas originales, un umbral m&aacute;s para el inframundo. Por &uacute;ltimo se menciona a la serpiente, esa energ&iacute;a que infunde vida al cosmos y que es el <i>way</i> del dios K'awiil, por lo que en algunas vasijas el dios surge de su gran mand&iacute;bula abierta. Es un ser multivalente que comparte caracter&iacute;sticas ct&oacute;nicas</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En resumen, se&ntilde;ala el autor, las actividades de los seres del inframundo se vinculaban con causar la muerte, ejecutar sacrificios cruentos, enviar enfermedades y recibir a los que fallec&iacute;an. La vida del inframundo, agrega, es como un espejo del plano terrestre, por ello, durante el ritual, al igual que los hombres danzaban en la tierra, sus habitantes lo hac&iacute;an en el inframundo, as&iacute; se observan <i>ways,</i> dioses y animales que a veces empleaban este ejercicio para lograr una transformaci&oacute;n como lo hacen los hombres en la tierra, cuando usan m&aacute;scaras con las que adquieren las caracter&iacute;sticas de otro ser.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una vez descrito el h&aacute;bitat propio del murci&eacute;lago, el autor pasa al tercer apartado para hablar de su simbolismo; aclara que, si bien encarna la energ&iacute;a de muerte, tambi&eacute;n personifica la de la vida. Una de las actividades que realiza el murci&eacute;lago es la decapitaci&oacute;n, e identifica al vampiro, por sus h&aacute;bitos alimenticios, con estas funciones. Al estar relacionado con la sangre se vincula con la fertilidad del inframundo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para ejemplificar esta actividad propia del vampiro, cita al <i>Popol Vuh,</i> texto que relata que uno de los gemelos m&iacute;ticos durante su estancia en el inframundo es decapitado en una de las casas de tormento por el murci&eacute;lago de la muerte, creo que como una de las pruebas inici&aacute;ticas a las que se somete para poder convertirse con posterioridad en el Sol. El autor considera, al igual que Laura Sotelo, que es una de las pruebas que sufren los que fallecen en su viaje hacia la inmortalidad. A su vez aparece durante la antropogon&iacute;a ayudando a los dioses creadores a destruir una de las humanidades fallidas, la de hombres de madera, a quienes cortan la cabeza. El autor brinda otros datos sobre la tradici&oacute;n Mixteca&#45;Puebla en la que el mam&iacute;fero no s&oacute;lo aparece decapitando, sino tambi&eacute;n extrayendo el coraz&oacute;n, por lo que se concluye que una de sus funciones principales es la muerte por sacrificio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Romero incluye algunas im&aacute;genes de diferentes vasijas que le sirven para ilustrar varias de sus deducciones e infiere que, en ciertos ejemplos, se trata de sacerdotes o chamanes que se transforman en murci&eacute;lagos despu&eacute;s de un ritual para, con posterioridad, realizar una decapitaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra valencia de este mam&iacute;fero nocturno en los mitos es como devorador de la luz, intentando la destrucci&oacute;n de los astros. Ya se hab&iacute;a citado c&oacute;mo el quir&oacute;ptero decapita a uno de los h&eacute;roes gemelos, el que se convertir&aacute; en Sol, idea que parece conservarse hasta el siglo pasado, pues los tzotziles se&ntilde;alan que hombres negros con cuerpo de murci&eacute;lago, los <i>'ik'aletik,</i> seres malignos, podr&iacute;an devorar al Sol y producir un eterno eclipse que provocar&iacute;a la muerte de la humanidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como todo s&iacute;mbolo, algunas de sus valencias son opuestas, por ello no es de extra&ntilde;ar que de la misma manera representa la sexualidad y la fertilidad. El autor presenta diversas im&aacute;genes en las que el murci&eacute;lago figura con el miembro viril erecto, y nos recuerda que el falo simboliza la potencia generadora y el principio activo. Se detiene en un mito del centro de M&eacute;xico en el que el quir&oacute;ptero es producto de la simiente de Quetzalc&oacute;atl, y es quien se encarga de formar el &oacute;rgano sexual femenino de Xochiquetzal, y refiere varios datos sobre la relaci&oacute;n del murci&eacute;lago con la sangre menstrual. M&aacute;s adelante trata sobre el <i>'ik'al,</i> figura m&iacute;tica de los tzotztiles contempor&aacute;neos que por sus caracter&iacute;sticas, con toda seguridad se refiere al murci&eacute;lago, y es temido porque viola a las mujeres y decapita a los hombres, con lo que conserva muchas de sus valencias prehisp&aacute;nicas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El pensamiento de los mayas es muy elaborado, y por ello no s&oacute;lo presentaban im&aacute;genes de seres zoomorfos o zooantropomorfos como hemos visto, sino tambi&eacute;n varios animales constituyendo un solo ser, como el murci&eacute;lago&#45;jaguar o <i>zotz balam,</i> animal de h&aacute;bitos nocturnos y asociado al inframundo. Los chontales se refieren a ellos como hombres&#45;murci&eacute;lago&#45;jaguar, seres sobrenaturales que est&aacute;n dotados de sabidur&iacute;a y tienen el don de volar. Son protectores de la milpa y de la comunidad, a la vez que f&aacute;cilmente irascibles si se burlan de ellos, cobran venganza chupando y despellejando a la v&iacute;ctima, uniendo las fuerzas de los dos animales. En el &uacute;ltimo apartado el autor muestra c&oacute;mo el mam&iacute;fero en cuesti&oacute;n funge como intermediario entre los dioses de la muerte y los escribas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra se complementa con dos ap&eacute;ndices, uno referente a las diversas familias que habitan el &aacute;rea maya desde la &oacute;ptica propia de la biolog&iacute;a y uno m&aacute;s en el que se ofrece un cuadro de los sustantivos con los que se conoce al murci&eacute;lago en diferentes lenguas mayas y se puede observar la unidad ling&uuml;&iacute;stica de los pueblos mayas al emplear el mismo vocablo para designar al animal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una observaci&oacute;n que resulta relevante es que el autor recurre en cada una de las valencias o funciones de los murci&eacute;lagos a otras culturas no s&oacute;lo mesoamericanas, sino tambi&eacute;n sudamericanas para mostrar creencias similares en torno a este mam&iacute;fero; de la misma forma, cuando los datos se lo permiten, presenta creencias contempor&aacute;neas en las que la figura del murci&eacute;lago, o bien un ser con caracter&iacute;sticas muy similares, todav&iacute;a participa de valencias del periodo prehisp&aacute;nico y colonial. Todo ello le permite comprender con mayor claridad las funciones de este mam&iacute;fero en la cultura maya.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra <i>Zotz. El murci&eacute;lago en la cultura maya,</i> es un ejemplo de c&oacute;mo se pueden presentar datos originalmente dispersos en multitud de im&aacute;genes y documentos, en este caso sobre el murci&eacute;lago, y darles un sentido coherente. Por ello invito al lector a revisar este libro en el que encontrar&aacute; una lectura ligera y podr&aacute; comprender a este vilipendiado animal del que, tras leer la obra que se presenta hoy, no nos queda duda de que es una obra maestra de la naturaleza.</font></p>     ]]></body>
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