<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-2523</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Estudios de historia novohispana]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Estud. hist. novohisp]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-2523</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-25232013000100008</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La nueva nobleza titulada de España y América en el siglo XVIII (1701 -1746): Entre el mérito y la venalidad]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sanchiz Ruiz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Javier]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Nacional Autónoma de México Instituto de Investigaciones Históricas ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<numero>48</numero>
<fpage>233</fpage>
<lpage>240</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-25232013000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-25232013000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-25232013000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Mar&iacute;a del Mar Felices de la Fuente, <i>La nueva nobleza titulada de Espa&ntilde;a y Am&eacute;rica en el siglo XVIII (1701 &#45;1746). Entre el m&eacute;rito y la venalidad</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Javier Sanchiz Ruiz</b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Almer&iacute;a, Editorial Universidad de Almer&iacute;a, 2012, 524 p.</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico / Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; incidencia pudo tener el procedimiento burocr&aacute;tico de solicitud, tramitaci&oacute;n y resoluci&oacute;n de un t&iacute;tulo nobiliario sobre la composici&oacute;n social de un nuevo grupo de la aristocracia titulada en el contexto de un cambio din&aacute;stico en Espa&ntilde;a y sus reinos de ultramar? Responder esta pregunta crucial lleva a la autora a adentrarnos con su investigaci&oacute;n a los espacios por los que circulaban las solicitudes de estas mercedes, conocer los actores sociales que interven&iacute;an, los mediadores, las instancias administrativas encargadas de la tramitaci&oacute;n y, en relaci&oacute;n con todo ello, verificar el grado de control que supuestamente hab&iacute;a que tener sobre el origen social de los solicitantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un per&iacute;odo en donde la alta nobleza castellana hab&iacute;a sufrido, con el cambio de dinast&iacute;a, un desplazamiento y alejamiento de las funciones pol&iacute;ticas que hab&iacute;a venido desempe&ntilde;ando, especialmente en los Consejos y en los altos cargos del ej&eacute;rcito, y que fue sustituida por una nueva nobleza de servicio que adem&aacute;s de obtener importantes empleos de la monarqu&iacute;a fue recompensada con t&iacute;tulos nobiliarios y otras dignidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir del estudio de 318 t&iacute;tulos nobiliarios que fueron concedidos por Felipe v se presenta una visi&oacute;n renovada de un grupo social situado en la c&uacute;spide del estamento nobiliario durante la Edad Moderna. Un grupo del cual &#45;y a pesar de un nada desde&ntilde;able corpus historiogr&aacute;fico previo que remite al estudio de casas nobiliarias, noblezas regionales, biograf&iacute;as de arist&oacute;cratas y otros temas relacionados con el &aacute;mbito cortesano o la cultura nobiliaria&#45;, exist&iacute;a un vac&iacute;o de estudios que lo analizaran en conjunto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra de Mar&iacute;a del Mar Felices nos habla de un mundo burocr&aacute;tico en donde servir para ser recompensado y recompensar para obtener m&aacute;s servicios fue la idea que estructur&oacute; las relaciones pol&iacute;ticas entre reyes y s&uacute;bditos a lo largo de la Edad Moderna. Unas relaciones que de la misma forma que se establec&iacute;an las realizadas entre los s&uacute;bditos, se sustentaba en el concepto del <i>do ut des,</i> "te doy para que me des", de esta forma el individuo que serv&iacute;a al rey lo hac&iacute;a por la pretensi&oacute;n de obtener en el futuro una merced. Paralelamente el rey premiaba para generar a su vez m&aacute;s favores y atraer m&aacute;s adeptos que le sirvieran.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dos grandes unidades estructuran el contenido del libro. En el primero se analiza el proceso de solicitud, tramitaci&oacute;n y concesi&oacute;n de los t&iacute;tulos nobiliarios, en el segundo se estudia, siguiendo la v&iacute;a prosopogr&aacute;fica, a la nueva nobleza titulada de la primera mitad del siglo XVIII, atendiendo los diferentes caminos por los cuales accedieron a la titulaci&oacute;n y donde el objetivo fundamental se centra en explicar tanto las caracter&iacute;sticas generales del conjunto como el funcionamiento de la relaci&oacute;n entre gracia regia y servicio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El desarrollo de la primera unidad introduce al lector a un mundo a su vez poco abordado: el de las recompensas solicitadas, el cual, pens&aacute;ndolo desde Nueva Espa&ntilde;a, nos muestra la enorme laguna historiogr&aacute;fica, por ejemplo, de las numerosas solicitudes de ayuda de costa que desplegaron conquistadores y nuevos pobladores. Una de las grandes contribuciones de la autora, por su ineludible importancia social, es abordar las pretensiones cursadas para obtener un t&iacute;tulo nobiliario, las cuales cristalizaron en un procedimiento que ten&iacute;a como punto de partida la elaboraci&oacute;n de memoriales de solicitud en los que se reforzaba la legitimidad de la petici&oacute;n y el derecho del pretendiente a ser recompensado. En ellos el solicitante trataba de aportar informaci&oacute;n justificativa de las condiciones que tradicionalmente se requer&iacute;an: sangre, m&eacute;rito y riqueza, y que en teor&iacute;a deb&iacute;an pasar por el filtro de la C&aacute;mara de Castilla, encargada de indagar sobre condiciones y caracter&iacute;sticas de todos ellos. El estudio de Felices de la Fuente nos remite tambi&eacute;n a una muy variada casu&iacute;stica en donde se ocultaba y maquillaba la informaci&oacute;n y en donde adem&aacute;s no s&oacute;lo no se cumpli&oacute; la indagatoria, sino que las condiciones de sangre, m&eacute;rito y riqueza no fueron para nada homog&eacute;neas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al analizar la tramitaci&oacute;n de los memoriales la autora ofrece una precisi&oacute;n de gran importancia que difiere de la aparente sistematizaci&oacute;n que hab&iacute;an manifestado autores como Antonio Morales Moya. Sus conclusiones al respecto nos presentan como si bien una gran parte de los expedientes fueron tramitados a trav&eacute;s de la C&aacute;mara del Consejo de Castilla, la gran mayor&iacute;a (m&aacute;s de un 80 %) fueron concedidos por la del decreto ejecutivo del monarca, circunstancia esta &uacute;ltima que nos muestra lo efectivo que resultaba que las solicitudes partieran de individuos cercanos al monarca o con intermediarios provistos de grandes influencias. El papel desempe&ntilde;ado por el rey, como actor capital en la distribuci&oacute;n de las mercedes, fue arrinconando progresivamente la actividad de la C&aacute;mara en la tramitaci&oacute;n y consulta de los memoriales y con ello la p&eacute;rdida de control del origen social de los futuros titulados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando la tramitaci&oacute;n lleg&oacute; a la C&aacute;mara, la documentaci&oacute;n que se desprende en los expedientes nos hablan de que las indagaciones funcionaron m&aacute;s como un rito probatorio de los m&eacute;ritos y calidades que como un verdadero sistema de control sobre sus circunstancias y or&iacute;genes sociales; el resultado permiti&oacute; la inclusi&oacute;n en el grupo de la nobleza titulada de individuos enriquecidos, tales como financieros, comerciantes, arrendadores de renta, que hab&iacute;an adoptado pautas de comportamiento nobiliario y hab&iacute;an servido a la Corona con prestaciones econ&oacute;micas. Grupos que por otra parte constitu&iacute;an un pilar m&aacute;s leal y menos conflictivo que la aristocracia tradicional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Abordar la concesi&oacute;n y el despacho de los t&iacute;tulos nobiliarios, adem&aacute;s de los diferentes pasos administrativos, nos ilustra sobre las exigencias de fortuna suficiente &#45;rentas y mayorazgos&#45; para mantener "con lustre y decencia" el t&iacute;tulo y para garantizar el pago de los derechos e impuestos que generaba el disfrute de la merced: el lector se adentra as&iacute; en los derechos de medias annatas, lanzas, o los de la Real Capilla, y la posibilidad que exist&iacute;a de eximir la periodicidad del pago de algunos de ellos, contribuyendo pecuniariamente con m&aacute;s servicios. Particularmente interesante resulta el an&aacute;lisis del contenido de los despachos de la merced, en donde, a pesar de una aparente estructura similar en todos ellos, contenido y extensi&oacute;n aluden los motivos subyacentes que favorecieron la obtenci&oacute;n del t&iacute;tulo, de la misma manera que silencios y ocultaciones refieren por lo general a promociones sociales en las que intervino el dinero de forma evidente y en cuya casu&iacute;stica hay que rastrear el apoyo de determinadas personas pr&oacute;ximas al poder real que pudieron influir positivamente en la voluntad del monarca a la hora de la concesi&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las din&aacute;micas de ennoblecimiento seguidas durante la primera mitad del siglo XVIII, y analizadas a partir de la segunda parte de la obra, muestran que &#45;a pesar de carecer de estudios monogr&aacute;ficos sobre el per&iacute;odo anterior&#45; las referencias existentes nos remiten a una continuidad y que no hubo modificaci&oacute;n alguna como resultado del cambio din&aacute;stico que vivi&oacute; Espa&ntilde;a; por ello permanecieron los mismos valores en la concesi&oacute;n de los t&iacute;tulos: servicios pol&iacute;ticos, militares, cortesanos, pero tambi&eacute;n m&eacute;ritos familiares, e incluso "colaboraciones financieras" prestadas al monarca en momentos cr&iacute;ticos, todo lo cual fue remunerado con elevado n&uacute;mero de mercedes que hicieron crecer el grupo de nobles titulados en sumas muy similares a lo que hab&iacute;a ocurrido durante el reinado de Carlos II, periodo en el que se constata la creciente venalidad de los honores, resultado de las necesidades de efectivo de las arcas de la corona.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El desmesurado crecimiento del n&uacute;mero de mercedes durante los a&ntilde;os de la guerra de Sucesi&oacute;n, ha de entenderse no s&oacute;lo dentro de la finalidad de recompensar servicios de todo orden durante la contienda, sino como un mecanismo para anudar lazos de fidelidad con los s&uacute;bditos de los diferentes reinos de la monarqu&iacute;a; y en los que no dej&oacute; de estar presente el "m&eacute;rito del dinero", t&eacute;rmino que Francisco And&uacute;jar Castillo emplea en su magistral presentaci&oacute;n de la obra, al referirse al cada vez m&aacute;s presente servicio pecuniario en estas concesiones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El estudio del conjunto de nuevos titulados abordado en la segunda parte de la obra marca la diferencia de dos grandes grupos en funci&oacute;n del origen geogr&aacute;fico de los agraciados, uno formado por los procedentes de los reinos de Indias, y constituido principalmente por comerciantes, mineros, grandes hacendados y propietarios de elevadas fortunas, los cuales invirtieron parte de sus caudales en incrementar su estatus social al adquirir un t&iacute;tulo nobiliario, y otro integrado por la "nobleza de servicio" residente en Espa&ntilde;a y que procedentes de capas medias de la sociedad asentaron su ascenso social en el servicio al rey, grupo en el que tampoco faltar&iacute;an los que usaron el mencionado "m&eacute;rito del dinero" para el mismo fin.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el retrato de grupo de la nueva nobleza titulada se plantean aspectos tan esenciales como el n&uacute;mero de los t&iacute;tulos y su diferenciaci&oacute;n (vizcondes, condes. marqueses y duques), las coyunturas de creaci&oacute;n y las formas de acceso. Todo ello concentrado en un exhaustivo ap&eacute;ndice al final de la obra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir del cap&iacute;tulo octavo, y dentro de la l&iacute;nea de trabajo que ha caracterizado anteriores y propositivos estudios tanto de la autora como de su mentor Francisco And&uacute;jar Castillo, el libro nos lleva a la recurrente pr&aacute;ctica de la venta de los t&iacute;tulos nobiliarios y los espacios de enajenaci&oacute;n, mismos que hay que saber afrontar con un exhaustivo cruce de fuentes, pues apenas ha quedado constancia documental de la pr&aacute;ctica y en donde vemos desfilar a un considerable n&uacute;mero de personajes con importante repercusi&oacute;n en Nueva Espa&ntilde;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al analizar el peso del mundo americano (casi la cuarta parte de las concesiones del periodo), observamos que de los 78 t&iacute;tulos concedidos a residentes en Indias 56 lo fueron por decreto ejecutivo y 44 de ellos lo obtuvieron a trav&eacute;s de un servicio econ&oacute;mico. El an&aacute;lisis de los mecanismos de acceso utilizados desde Am&eacute;rica permite dar respuesta a la menor consideraci&oacute;n que la nobleza titulada conseguida desde las Indias tuvo en el imaginario social peninsular hispano. Consideraci&oacute;n por otra parte que requerir&iacute;a de un estudio que aborde de forma casu&iacute;stica lo ocurrido en el largo plazo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La venta de t&iacute;tulos nobiliarios desde la corte fue m&aacute;s intensa en aquellas coyunturas en que los requerimientos econ&oacute;micos de la Corona fueron mayores, como sucedi&oacute; durante la guerra de Sucesi&oacute;n, el traslado de la corte a Sevilla entre 1729 y 1733, o la suspensi&oacute;n de pagos de 1739 seguida de la guerra con Inglaterra. En el primero de ellos se inserta la compra de Domingo Ruiz de Tagle, marqu&eacute;s de Sierra Nevada, quien hab&iacute;a protagonizado en M&eacute;xico un escandaloso matrimonio con la hija del gobernador de Filipinas, enmarcado en los conflictos del virrey y el arzobispo; en la segunda coyuntura mencionada encontramos a Francisco Valdivielso y Mier quien adquiri&oacute; el t&iacute;tulo de conde de San Pedro del &Aacute;lamo, personaje que adem&aacute;s de los constantes m&eacute;ritos pecuniarios mencionados hab&iacute;a contribuido poco antes de obtener la titulaci&oacute;n con 100 000 pesos enviados en la armada de Barlovento con los situados de los presidios, atendiendo la petici&oacute;n del virrey marqu&eacute;s de Casafuerte.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Junto a los momentos coyunturales la autora caracteriza otro tipo de concesiones atendiendo la cancelaci&oacute;n de deudas que la Corona manten&iacute;a con prestamistas y asentistas que previamente le hab&iacute;an facilitado dinero, o bien con personas a las que les estaban debiendo algunas cantidades de salarios correspondientes al desempe&ntilde;o de sus cargos. Una f&oacute;rmula que puede considerarse como una compra de honor, ya que a fin de cuentas el particular que hab&iacute;a prestado un dinero al monarca no lo recuperaba, pues se le canjeaba con un t&iacute;tulo nobiliario a modo de compensaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A la tipolog&iacute;a anterior Felices de la Fuente suma los casos en donde la adquisici&oacute;n de honores era resultado del aporte de cantidades econ&oacute;micas sostenidas y en donde el t&iacute;tulo nobiliario se convirti&oacute; en una suerte de "pago en especie" por haber financiado unidades militares de nueva leva que supon&iacute;an gastos de recluta, vestuario y armamento. Una situaci&oacute;n ejemplificada en Nueva Espa&ntilde;a con el marqu&eacute;s de Villapuente de la Pe&ntilde;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La venta a trav&eacute;s de instituciones religiosas, conventos y monasterios que implican m&aacute;s de un tercio del total de los t&iacute;tulos nobiliarios enajenados, y denominado por la autora "mercado eclesi&aacute;stico", remite a las responsabilidades de la monarqu&iacute;a y del patronato regio de hacer frente a los gastos y mantenimientos de conventos, monasterios, iglesias, colegios, fundaciones p&iacute;as y ben&eacute;ficas. Ni que decir se tiene que la corona encontr&oacute; tambi&eacute;n en el mecanismo de conceder t&iacute;tulos nobiliarios en blanco para ser beneficiados una v&iacute;a de soluci&oacute;n a problemas puntuales que ya hab&iacute;a sido utilizado bajo el reinado de Carlos II, destacando una proliferaci&oacute;n de los mismos entre 1728 y 1746. En dicha transacci&oacute;n el prior del monasterio o convento, o el agente intermediario encomendado por la instituci&oacute;n para enajenar la merced, se convert&iacute;a en figura clave para determinar en qu&eacute; individuo recaer&iacute;a el prestigiado honor. Si bien la C&aacute;mara de Castilla deb&iacute;a con posterioridad indagar sobre las caracter&iacute;sticas de quien adquir&iacute;a el t&iacute;tulo, la autora nos muestra que la inspecci&oacute;n no fue m&aacute;s que un mero tr&aacute;mite que confirmaba y ratificaba la venta del t&iacute;tulo en quien lo hab&iacute;a adquirido. Un ejemplo novohispano de utilizaci&oacute;n de este mercado eclesi&aacute;stico nos lo proporciona Luis S&aacute;nchez de Tagle, marqu&eacute;s de Altamira, prior del Consulado de M&eacute;xico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El rico panorama de las ventas se completa con transacciones realizadas entre particulares, los numerosos casos de t&iacute;tulos enajenados en Indias a trav&eacute;s de los virreyes y gobernadores y otros que se realizaron por los municipios o que tuvieron como finalidad la financiaci&oacute;n de obras. Todas ellas sin embargo supusieron en el imaginario colectivo un descr&eacute;dito de la distinci&oacute;n, considerada por toda la sociedad como la cima de la jerarqu&iacute;a del privilegio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis de los t&iacute;tulos concedidos en la primera mitad del siglo XVIII, y los mecanismos para acceder a ellos, nos muestran como si bien no hubo grandes modificaciones en la pr&aacute;ctica del acceso en el cambio din&aacute;stico, la venalidad ejercida permiti&oacute; el acceso a la c&uacute;spide estamental de bur&oacute;cratas, miembros de la alta administraci&oacute;n y militares, junto a otras &eacute;lites econ&oacute;micas y financieras, renovando al grupo y dotando a &eacute;ste no s&oacute;lo de sangre nueva, sino en muchos casos de recursos econ&oacute;micos. Un contingente que hab&iacute;a a su vez trazado de forma previa un <i>modus vivendi</i> y unas redes de poder y parentesco que les allan&oacute; el camino a la titulaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra de Felices de la Fuente es un estudio s&oacute;lido y bien estructurado en donde sus consideraciones y conclusiones se sustentan en cifras y datos obtenidos a partir del cruce de m&uacute;ltiples fuentes documentales y por tanto una obra imprescindible para el conocimiento de este estamento en el Antiguo R&eacute;gimen. Su amplio aparato cr&iacute;tico y bibliogr&aacute;fico constituyen <i>per se</i> un extraordinario repertorio tem&aacute;tico. El libro es sin lugar a dudas un modelo tambi&eacute;n para futuras investigaciones que conjunten y articulen las perspectivas de estudio de lo pol&iacute;tico con lo social.</font></p>      ]]></body>
</article>
