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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Jacques Derrida, <i>Universidad sin condici&oacute;n</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jorge Brower Beltramin</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Trad. Cristina de Peretti y Paco Vidarte, Trotta, Madrid, 2010, 77 pp.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Universidad de Santiago de Chile.</i> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:jorge.brower@usach.cl">jorge.brower@usach.cl</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>L'Universit&eacute; sans condition,</i> t&iacute;tulo original de este texto publicado por primera vez en 2001, corresponde a una conferencia pronunciada por Derrida en la Universidad de Stanford (California), en el mes de abril de 1998 (en el contexto de las <i>Presidential Lectures</i>). Su reedici&oacute;n en 2010 constituye, a mi juicio, una buena oportunidad para revisar este magistral ejercicio deconstructivo desplegado por el fil&oacute;sofo franc&eacute;s en torno a la universidad y su por&#45;venir desde una dimensi&oacute;n de sentido central como lo son las <i>Humanidades.</i><sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El movimiento/desplazamiento deconstructivo sobre este tema arranca de una <i>profesi&oacute;n de fe,</i> de una convicci&oacute;n que, desde mi perspectiva, hace volver permanentemente el ejercicio deconstructivo sobre una creencia esencial del autor en relaci&oacute;n con los <i>topoi&#45;espacios</i> universidad y Humanidades. La compleja trama de asociaciones sem&aacute;nticas que surge de estos espacios simb&oacute;licos intenta articular una <i>&oacute;ptica sin condici&oacute;n</i> que d&eacute; cuenta de esa creencia mediante una serie de proposiciones. Derrida nos adelanta que esta creencia sostiene que la universidad tiene una vocaci&oacute;n de b&uacute;squeda de la <i>verdad</i> desde una <i>libertad incondicional.</i> Cualquiera que sea el estatus de esta <i>lux&#45;verdad</i>, su revelaci&oacute;n, adecuaci&oacute;n o construcci&oacute;n requieren de amplios horizontes interpretativos no supeditados a presiones o poderes que limiten su comprensi&oacute;n. Esta afirmaci&oacute;n radical de Derrida debe ser asumida en el espacio de unas <i>nuevas Humanidades.</i> Es all&iacute; donde se debe producir la discusi&oacute;n incondicional sobre la verdad y los campos simb&oacute;licos asociados a ella en el contexto actual, pero tambi&eacute;n en el pasado y en los posibles escenarios del futuro. Para el autor, esta discusi&oacute;n, que simult&aacute;neamente es una producci&oacute;n discursiva que fluye sin m&aacute;rgenes preestablecidos, apunta a la resistencia incondicional que la universidad debe expresar desde los propios presupuestos y axiomas con que ha funcionado la instituci&oacute;n y sus diversas facultades. En la antesala discursiva de esta deconstrucci&oacute;n sin condici&oacute;n sobre la universidad y las Humanidades, el autor se&ntilde;ala estas coordenadas propositivas insistiendo en que la universidad debe ser el lugar en que <i>nada est&aacute; a resguardo de ser cuestionado,</i> incluyendo a la cr&iacute;tica te&oacute;rica desde la que emerge la producci&oacute;n del conocimiento&#45;verdad. Derrida es consciente de que se trata de una <i>ciudadela expuesta</i> que a veces se vende, es tomada o se transforma en una sucursal de consorcios y de firmas internacionales. Precisamente esta situaci&oacute;n es la que obliga a la universidad a afirmar una independencia incondicional, una suerte de soberan&iacute;a que no conduzca a la abstracci&oacute;n cr&iacute;ptica e inexplicable que en ocasiones puede percibirse en el espacio universitario. Re&#45;pensar el concepto de hombre, de humanidad, debiese ser tarea privilegiada de la universidad y, dentro de ella, de las Humanidades, espacio de <i>resistencia irredenta</i> que la deconstrucci&oacute;n asume para su comprensi&oacute;n, tensionando m&uacute;ltiples esferas de sentido, fractur&aacute;ndolas para abrir espacios sin l&iacute;mites. La pr&aacute;ctica deconstructiva debiese entonces, a juicio del autor, instalarse en el nuevo <i>topos&#45;espacio</i> de las Humanidades que incluye el derecho, las teor&iacute;as de la traducci&oacute;n, la teor&iacute;a literaria y la filosof&iacute;a, entre otras &aacute;reas del saber. Desde este espacio abierto por una <i>profesi&oacute;n de fe,</i> cuesti&oacute;n que alimenta y a la vez tensiona el desplazamiento deconstructivo, se instala con fuerza el principio de incondicionalidad que define centralmente a las Humanidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Delimitadas estas coordenadas de sentido que servir&aacute;n como referencias para la reflexi&oacute;n&#45;proposici&oacute;n de Derrida, la conferencia&#45;texto se desarrolla a trav&eacute;s de cuatro puntos o secciones. En la primera de estas secciones el autor indaga en la naturaleza del trabajo universitario. Producto de la virtualizaci&oacute;n o de las diversas t&eacute;cnicas de la virtualizaci&oacute;n, el <i>h&aacute;bitat universitario</i> se trastorna haciendo que su topolog&iacute;a resulte inestable y muchas veces borrosa. Podemos destacar en este punto la pregunta por el lugar comunitario de la universidad de hoy, en definitiva por su <i>campus</i> en la era ciberespacial. Frente a esta problem&aacute;tica conceptual y definicional aparece la modalidad del <i>como si</i> para referirse al hacer en entornos o espacios virtuales. Esta modalidad conduce el proceso deconstructivo a otro problema acad&eacute;mico: el del <i>profesar</i> como declaraci&oacute;n y como compromiso. La pregunta entonces se orienta hacia este <i>profesar</i> y su vinculaci&oacute;n con el trabajo en la universidad y en particular en las Humanidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la segunda secci&oacute;n del texto, el fil&oacute;sofo profundiza con respecto al <i>profesar</i> como trabajo en la universidad y en las Humanidades en particular. Lo que aqu&iacute; se <i>profesa</i> tiene que ver en este an&aacute;lisis con la ense&ntilde;anza de un saber, de un conocimiento. Nuevamente el autor vuelve sobre la <i>profesi&oacute;n de fe</i> como punto de partida del hacer en la universidad, entendida como compromiso y a la vez como principio de resistencia incondicional de la universidad. La modalidad del <i>como si</i> cobra gran importancia ya que permite la construcci&oacute;n de un entramado simb&oacute;lico en el que se da cuenta de la inmunidad absoluta, de la inviolabilidad de los <i>campus</i> que debe ser reafirmada constantemente. En este contexto, el trabajo, la <i>profesi&oacute;n de fe</i> de los acad&eacute;micos se expresa finalmente a trav&eacute;s de los cuerpos vivos que interact&uacute;an en este espacio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tercera secci&oacute;n o punto desarrollado por Derrida retoma la modalidad del <i>como si</i> y el sentido del trabajo&#45;labor en la dimensi&oacute;n de lo real (y no de lo virtual), siguiendo la huella sem&aacute;ntica de lo <i>laborioso</i> asociada al dolor y a la penalidad. El recorrido deconstructivo en esta parte de su trayecto se conecta con los trabajadores universitarios, muchas veces mal pagados e ignorados por estas instituciones. Esta consideraci&oacute;n tambi&eacute;n vale, a juicio del autor, para asumir la tarea deconstructiva de las Humanidades tensionando las estructuras cl&aacute;sicas de los departamentos en los que se organizan las disciplinas y yendo m&aacute;s all&aacute; de sus l&iacute;mites tradicionales para abrir nuevos espacios y perspectivas de reflexi&oacute;n. La <i>profesi&oacute;n de fe</i> planteada por Derrida exige un nuevo encuentro entre las disciplinas a partir del cuestionamiento incondicional de sus procesos de producci&oacute;n de conocimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, en el cuarto punto del texto, Derrida intenta una conclusi&oacute;n (cuesti&oacute;n dif&iacute;cil desde la lectura deconstructiva) con respecto a las proposiciones antes se&ntilde;aladas. Desde la <i>profesi&oacute;n de fe</i> referida a la universidad, su preocupaci&oacute;n se centra en las Humanidades. All&iacute; vuelve sobre la necesidad de revisar la historia de sus disciplinas, su desarrollo y estado actual. En esta revisi&oacute;n emerge la necesidad de que sea <i>la figura de lo propio del hombre</i> aquello que centre su atenci&oacute;n en una nueva construcci&oacute;n de la modalidad del <i>como si</i> universitario y humanista. Tambi&eacute;n, las nuevas Humanidades debieran preocuparse por la historia de la <i>democracia</i> y de la <i>soberan&iacute;a</i> a prop&oacute;sito de problem&aacute;ticas emergentes, como la disoluci&oacute;n de las ideolog&iacute;as y la trasposici&oacute;n del ciberespacio respecto del territorio de la vida cotidiana y del trabajo que en &eacute;l se desarrolla. En esta conclusi&oacute;n, el autor incluye problem&aacute;ticas como la historia de la literatura y la historia de la profesionalizaci&oacute;n y del profesorado, con el fin de ver c&oacute;mo aparecen en este por&#45;venir de la universidad y de las nuevas Humanidades. Estas afirmaciones conclusivas conducen o <i>se</i> conducen en &uacute;ltimo t&eacute;rmino a una problematizaci&oacute;n&#45;revalorizaci&oacute;n y, por lo tanto, redescubrimiento del <i>saber</i>, de la <i>profesi&oacute;n de fe</i> y de la puesta en marcha del <i>como si</i> en el espacio universitario y en particular en el de las Humanidades. En tal direcci&oacute;n, para Derrida es clave el hecho de que en el origen de esta tarea deconstructiva se tensiona al l&iacute;mite el <i>como si,</i> entendido en su estatus de problema central que ocupa dicha actividad deconstructiva. Esto, porque la deconstrucci&oacute;n precisamente tiene que ver con <i>lo que ocurre,</i> cuestionando toda modalidad del <i>como</i> o del <i>quiz&aacute;</i> en su condici&oacute;n de virtualidad o virtualizaci&oacute;n, que nos lleva a un estado de incertidumbre respecto de <i>un m&aacute;s all&aacute;</i> al cual nos volcamos. Para el fil&oacute;sofo, ese m&aacute;s all&aacute; se completa hipot&eacute;ticamente en la afirmaci&oacute;n de <i>cierta independencia incondicional del pensamiento,</i> independencia&#45;distanciamiento de la propia deconstrucci&oacute;n, de las Humanidades y finalmente de la universidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto rese&ntilde;ado sin duda estimula nuestro hacer en la <i>ciudadela universitaria</i>, en el <i>campus</i> y dentro de estos <i>topoi&#45;espacios</i>, en el &aacute;mbito de las Humanidades, convocadas desde la voz de Derrida a recuperar o a adquirir una soberan&iacute;a incuestionable que, sin dejar de exponerse a las <i>fuerzas de fuera</i> (culturales, ideol&oacute;gicas, pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas u otras), pueda negociar con ellas y organizar su resistencia y soberan&iacute;a poniendo en marcha una contraofensiva inventiva capaz de re&#45;apropiarse de esa soberan&iacute;a para ir en busca del sentido del sentido, es decir, <i>de lo que ocurre</i> casi a pesar de la modalidad del <i>como si,</i> para encontrarse definitivamente con la acci&oacute;n esencial de la deconstrucci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>NOTA</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> El texto rese&ntilde;ado es de gran relevancia para la construcci&oacute;n del marco te&oacute;rico de la investigaci&oacute;n "Geograf&iacute;a dicursiva/ideol&oacute;gica de un movimiento social: la manifestaci&oacute;n de los universitarios durante los a&ntilde;os 2011 y 2012 en Chile", c&oacute;digo 031376BB, financiado por el Departamento de Investigaciones Cient&iacute;ficas y Tecnol&oacute;gicas (DICYT), dependiente de la Vicerrector&iacute;a de Investigaci&oacute;n y Desarrollo de la Universidad de Santiago de Chile.</font></p>      ]]></body>
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