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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Francis Bacon, <i>La gran restauraci&oacute;n (Novum organum)</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Carmen Silva</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>trad., introd. y notas Miguel &Aacute;ngel Granada, ap&eacute;ndice Julian Martin,</b> <b>Tecnos, Madrid, 2011, 487 pp. (Cl&aacute;sicos del Pensamiento).</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Facultad de Filosof&iacute;a y Letras Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico</i>. <a href="mailto:carmensilva55@gmail.com">carmensilva55@gmail.com</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me parece un gran acierto de la editorial Tecnos incluir en el cat&aacute;logo de su colecci&oacute;n Cl&aacute;sicos del Pensamiento, <i>La gran restauraci&oacute;n (Novum organum)</i> de Francis Bacon, ya que esta obra es un cl&aacute;sico incuestionable y las m&uacute;ltiples versiones de ella que se han impreso en castellano por lo general son incompletas o la traducci&oacute;n no es tan buena, siempre les falta algo. En cambio, sobre la que hablamos ahora es una traducci&oacute;n completa de la versi&oacute;n publicada en 1620 y la realiza un especialista en historia de la filosof&iacute;a: Miguel &Aacute;ngel Granada, quien adem&aacute;s de la traducci&oacute;n de la obra es el autor de una excelente introducci&oacute;n y de las notas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunado a lo anterior, que ya de por s&iacute; es suficiente para que nos interesemos por la producci&oacute;n m&aacute;s importante del canciller ingl&eacute;s, esta edici&oacute;n contiene un ap&eacute;ndice muy sugerente firmado por Julian Martin.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considero la lectura de <i>La gran restauraci&oacute;n</i> esencial y valiosa pues constituye un ejemplo de reflexi&oacute;n interesante y peculiar dentro del &aacute;mbito de la epistemolog&iacute;a cl&aacute;sica. Entre las aportaciones m&aacute;s significativas de Bacon encontramos, en primer lugar, la distinci&oacute;n entre "anticipaciones de la naturaleza" e "interpretaciones de la naturaleza". La primera es el tipo de aproximaci&oacute;n que se ten&iacute;a en tiempos del autor y que &eacute;l mismo criticar&aacute;, pues <i>no</i> es una forma apropiada para el conocimiento de la naturaleza. La segunda s&iacute; nos permite conocerla y se hace posible gracias al nuevo m&eacute;todo baconiano que apoyar&aacute; tanto a los sentidos como a la raz&oacute;n. Por ello podemos decir que el punto de partida de la reforma epist&eacute;mica de Bacon es una cr&iacute;tica al estado del "conocimiento", los m&eacute;todos empleados, el avance alcanzado y finalmente a la veracidad y la utilidad del conjunto del conocimiento humano acumulado hasta ese momento, ya que, seg&uacute;n su an&aacute;lisis del "estado de la cuesti&oacute;n", lo &uacute;nico que ten&iacute;amos eran "anticipaciones de la naturaleza". Veamos lo que se&ntilde;ala en las primeras l&iacute;neas del prefacio a su obra:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Que el estado actual de las ciencias no es ni afortunado ni ha experimentado un progreso; que se ha de abrir al entendimiento humano una v&iacute;a completamente distinta de la conocida en el pasado y se han de procurar otras ayudas para que la mente pueda ejercer sobre la naturaleza el derecho que le corresponde.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre la distinci&oacute;n antes mencionada, Francis Bacon comenta lo siguiente: "Para mayor claridad acostumbramos a llamar <i>Anticipaciones de la naturaleza</i> a esta raz&oacute;n humana prematura y temeraria de que nos servimos para enfrentarnos a la naturaleza, e <i>Interpretaci&oacute;n de la naturaleza</i> a la raz&oacute;n que se extrae de las cosas por los procedimientos debidos" (<i>NO</i>, II: XXVI).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otras causas del problema del "conocimiento" en su &eacute;poca las explica con su doctrina de los &iacute;dolos, que es una clasificaci&oacute;n de los errores m&aacute;s comunes. En palabras del autor leemos lo siguiente: "Son cuatro las clases de &Iacute;dolos que asedian las mentes humanas. Para mayor claridad les hemos puesto nombres, de forma que la primera clase la llamamos &Iacute;dolos de la Tribu, a la segunda &Iacute;dolos de la Caverna, a la tercera &Iacute;dolos del Foro y a la cuarta &Iacute;dolos del Teatro" (<i>NO,</i> II: XXXIX).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En consecuencia, el estudio y an&aacute;lisis que lleva a cabo el fil&oacute;sofo forma parte esencial de <i>La gran restauraci&oacute;n,</i> cuyo proyecto original era un libro dividido en seis partes: 1) <i>Divisiones de las ciencias,</i> 2) <i>Novum organum</i> o <i>Directrices para la interpretaci&oacute;n de la naturaleza,</i> 3) <i>Fen&oacute;menos del universo</i> o <i>Historia natural y experimental para la fundaci&oacute;n de la filosof&iacute;a,</i> 4) <i>Escalada del entendimiento,</i> 5) <i>Pr&oacute;dromos o anticipaciones de la filosof&iacute;a segunda,</i> 6) <i>Filosof&iacute;a segunda o ciencia activa.</i> Sin embargo, a fin de cuentas el autor escribi&oacute; &uacute;nicamente las partes segunda (dividida a su vez en dos: <i>1.</i> la esc&eacute;ptica, y <i>2.</i> la constructiva) y tercera, a manera de aproximaci&oacute;n al proyecto original, ambas escritas en aforismos numerados. Sobre la primera parte Granada afirma en una nota a pie que Bacon la consideraba parcialmente escrita en un libro suyo publicado antes, en 1605, titulado <i>Advance of Learning.</i> Apreciemos su visi&oacute;n de la ciencia en el siguiente p&aacute;rrafo:</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo lo que se ha descubierto hasta ahora en las ciencias depende casi enteramente de las nociones vulgares. Para penetrar en &aacute;mbitos m&aacute;s rec&oacute;nditos de la naturaleza es necesario que tanto las nociones como los axiomas se abstraigan de las cosas por una v&iacute;a cierta y segura, as&iacute; como que se haga un uso determinado del entendimiento mucho mejor y m&aacute;s seguro. (<i>NO</i>, II: XVIII)</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La lectura de esta obra es relevante pues, adem&aacute;s de innovadora, desde mi punto de vista prefigura propuestas del siglo XVII que corresponden al pensamiento moderno; por ello, podemos considerarla muy cercana a Descartes, ya que Bacon coincide con &eacute;l en la necesidad de postular un nuevo m&eacute;todo para guiar correctamente a la raz&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra idea baconiana y posteriormente cartesiana es que es necesario derribar todo desde los cimientos para posteriormente edificar todo de nuevo, pero ahora con cimientos firmes. Del mismo modo, se puede decir que Francis Bacon se adelanta a la propuesta cartesiana y newtoniana en el sentido de que pretende fortalecer tanto la sensaci&oacute;n como la raz&oacute;n, pues seg&uacute;n el autor de <i>La gran restauraci&oacute;n</i> adquirimos el verdadero conocimiento gracias a la combinaci&oacute;n de ambas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n se perfila como punto medular la finalidad que el canciller le otorga a su nueva noci&oacute;n de conocimiento cuando asevera que &eacute;ste debe de ser &uacute;til al g&eacute;nero humano y, por lo tanto, posibilitarle el dominio de la naturaleza en beneficio del hombre. Esta nueva perspectiva epistemol&oacute;gica &#151;que indica un nuevo prop&oacute;sito del conocimiento&#151; fue abrazada por los modernos y aparece expresada claramente en las <i>Meditaciones</i> de Descartes. Por &uacute;ltimo, creo que Bacon tambi&eacute;n se adelant&oacute; a la filosof&iacute;a natural del siglo XVII al reiterar la necesidad de recurrir a la experimentaci&oacute;n y al trabajo en conjunto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta aqu&iacute; mis apreciaciones sobre la obra que rese&ntilde;o. Ahora abordar&eacute; sucintamente en las siguientes l&iacute;neas algunas de las ideas que se proponen en la introducci&oacute;n y en el ap&eacute;ndice.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La introducci&oacute;n de Granada tiene muchas virtudes, la m&aacute;s destacada es el acento que pone en la relaci&oacute;n que existe entre la religi&oacute;n y la ciencia en esta obra de Francis Bacon. Se propone que el objetivo del libro es recuperar el lugar que ten&iacute;a Ad&aacute;n antes de su ca&iacute;da, cuando fue expulsado del para&iacute;so. En otras palabras, el sentido y la finalidad de este trabajo es convertir al hombre de nuevo en amo y se&ntilde;or de la naturaleza gracias al conocimiento verdadero. Todo esto avalado y apoyado por Dios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Miguel &Aacute;ngel Granada tambi&eacute;n aclara en su estudio introductorio que la <i>inducci&oacute;n</i> es s&oacute;lo una parte del <i>Novum organum</i> &#151;el cual a su vez forma parte de <i>La gran restauraci&oacute;n&#151;,</i> y advierte que si consideramos &uacute;nicamente el valor de la <i>inducci&oacute;n</i> perderemos el contexto en el que se gesta la obra, su significado y su finalidad, reduci&eacute;ndola a un aspecto de ella, lo cual empobrece mucho el proyecto y sus objetivos. Granada nos muestra las luces y sombras del proyecto baconiano e incluso las contradicciones que encuentra en el fil&oacute;sofo ingl&eacute;s cuando presenta su teor&iacute;a metodol&oacute;gica y su pr&aacute;ctica experimental, debido a que esta &uacute;ltima parece un ejemplo de "anticipaci&oacute;n de la naturaleza", proceder que precisamente critica el canciller en su nuevo m&eacute;todo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En raz&oacute;n del conjunto de las observaciones y los comentarios valiosos y sugerentes que aporta Granada para la comprensi&oacute;n del libro, invito al lector a leer su introducci&oacute;n, pues ella ofrece un panorama m&aacute;s rico, complejo y lleno de matices que profundizan y ampl&iacute;an la comprensi&oacute;n del libro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el ap&eacute;ndice, en cambio, el acento se encuentra en la relaci&oacute;n entre pol&iacute;tica y conocimiento, de manera que Julian Martin se basa principalmente en un conjunto de obras previas a <i>La gran restauraci&oacute;n,</i> textos de diversa naturaleza &#151;algunos de ellos no publicados en vida del autor&#151;, entre ensayos breves y cartas dirigidas al monarca, en los que sugiere la conveniencia del avance del conocimiento como una manera de adquirir mayor poder pol&iacute;tico e incluso la &uacute;nica v&iacute;a para convertir a Inglaterra en un imperio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Martin, Bacon fue sobre todo un hombre de Estado, y la reforma epist&eacute;mica que propone en el libro que aqu&iacute; rese&ntilde;amos tiene relaci&oacute;n, desde su punto de vista, con el Estado y el deseo del canciller de que aqu&eacute;lla sirva a la construcci&oacute;n de un Estado imperial.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ap&eacute;ndice de Julian Martin es interesante, pues aboga y argumenta en favor de una lectura de <i>La gran restauraci&oacute;n</i> no muy frecuente y por ello innovadora. &Eacute;l sostiene que la propuesta epistemol&oacute;gica del canciller est&aacute; estrechamente ligada a sus intereses e ideales pol&iacute;ticos y que a partir de ellos debemos entender la reforma epist&eacute;mica baconiana, y no al rev&eacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como vemos, el libro es muy recomendable tanto para los historiadores de la filosof&iacute;a como para los de la ciencia, para maestros y alumnos y cualquier persona interesada en el conocimiento. Es un cl&aacute;sico en el sentido de que &#151;a siglos de distancia de su publicaci&oacute;n&#151; nos sigue asombrando y nos invita a reflexionar sobre el conocimiento que se ten&iacute;a de la naturaleza en un momento en que &eacute;ste se encontraba en plena revoluci&oacute;n y turbulencia. Es una obra que no nos defraudar&aacute; ya que fue muy importante, novedosa y audaz para su &eacute;poca, y todav&iacute;a lo es &#151;y con creces&#151; en la nuestra.</font></p>      ]]></body>
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