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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Kathinka Evers, <i>Neuro&eacute;tica: cuando la materia se despierta</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ricardo Tapia</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>trad. V&iacute;ctor Goldstein Katz, Buenos Aires, 2010, 208 pp. (Katz Conocimiento, 3071).</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="left"><font face="verdana" size="2"><i>Divisi&oacute;n de Neurociencias Instituto de Fisiolog&iacute;a Celular Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico</i>. <a href="mailto:rtapia@ifc.unam.mx">rtapia@ifc.unam.mx</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debido sobre todo al progreso de las ciencias biol&oacute;gicas y biom&eacute;dicas, la bio&eacute;tica surgi&oacute; como una disciplina a caballo entre la filosof&iacute;a, la &eacute;tica, la biolog&iacute;a y la medicina, hace poco m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os. En este contexto, la neuro&eacute;tica tuvo que esperar tres decenios m&aacute;s para adquirir el car&aacute;cter de subdisciplina que ahora se le reconoce. Entre los factores que, sin duda, contribuyeron a ese desarrollo est&aacute;, en primer lugar, el extraordinario progreso de las neurociencias, que ha aportado conocimientos sobre el funcionamiento del cerebro en todos los niveles, desde el molecular, bioqu&iacute;mico y celular hasta el integrativo, sist&eacute;mico y cognoscitivo, suficientemente detallados como para dejar de considerar como no cient&iacute;fico, prematuro o imposible el estudio de los mecanismos de la conciencia. Aunado a este avance, el advenimiento de t&eacute;cnicas no invasivas para estudiar el cerebro en humanos despiertos y conscientes &#151;en especial, la resonancia magn&eacute;tica funcional de imagen&#151; ha permitido identificar, aunque a&uacute;n de manera preliminar, las &aacute;reas cerebrales que se activan cuando se analizan problemas, se miente deliberadamente, se toman decisiones o se realiza alguna actividad mental a petici&oacute;n del experimentador, como imaginar una actividad f&iacute;sica o un recorrido en una casa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su libro <i>Neuro&eacute;tica: cuando la materia se despierta,</i> Kathinka Evers, doctora en filosof&iacute;a que se ha dedicado a estudiar precisamente c&oacute;mo los avances de las neurociencias han influido en los conceptos de moralidad, libre albedr&iacute;o y conciencia, analiza diversos aspectos del tema, de la mano de neurocient&iacute;ficos tan destacados como Jean Pierre Changeux, a quien la autora cita profusamente y reconoce como gu&iacute;a y proponente de muchas de las ideas principales del libro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los sugestivos t&iacute;tulos de los cuatro cap&iacute;tulos que componen el libro son "Cuando la materia se despierta: el esp&iacute;ritu abierto y sus enemigos", "El cerebro responsable: el libre albedr&iacute;o y la responsabilidad personal a la luz de las neurociencias", "La base neural de la moralidad: la pertinencia normativa de las neurociencias" y "La responsabilidad naturalista: hacia una filosof&iacute;a para la neuro&eacute;tica". Cada cap&iacute;tulo est&aacute; dividido en cuatro secciones y termina con un breve resumen, que resulta muy &uacute;til, pues el texto a menudo es un tanto farragoso. En el primer cap&iacute;tulo se revisa el advenimiento de la neuro&eacute;tica, siempre en el marco de la &eacute;tica; se hace &eacute;nfasis en la divisi&oacute;n que sugiri&oacute; originalmente Martha J. Farah entre la neuro&eacute;tica fundamental, que se refiere al libre albedr&iacute;o, a la naturaleza moral del hombre y a la conciencia del yo, y la neuro&eacute;tica aplicada, que analiza los problemas pr&aacute;cticos como la &eacute;tica en el uso de drogas que modifican la conducta y en la aplicaci&oacute;n de las t&eacute;cnicas neurofisiol&oacute;gicas o de resonancia con fines diagn&oacute;sticos de alteraciones mentales. Se revisa la historia de la neuro&eacute;tica y se presenta la conciencia como un producto de la evoluci&oacute;n biol&oacute;gica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los planteamientos generales de los siguientes tres cap&iacute;tulos revisan la parte inconsciente de la funci&oacute;n neuronal, descrita sobre bases neurofisiol&oacute;gicas y no freudianas, seg&uacute;n los hallazgos de Benjamin Libet y otros neurocient&iacute;ficos, as&iacute; como el libre albedr&iacute;o y la moralidad, para terminar con un cap&iacute;tulo sobre la responsabilidad de la ciencia y en particular de las neurociencias, que incluye una discusi&oacute;n (que se presenta desde el primer cap&iacute;tulo) sobre la naturaleza humana a la luz de la gen&eacute;tica y la epigen&eacute;tica. El libro podr&iacute;a resumirse como un intento de contestar las preguntas clave que de hecho dan origen a la neuro&eacute;tica fundamental, como: &iquest;Est&aacute;n la actividad mental, la conciencia, la voluntad y la conducta determinadas solamente por las funciones cerebrales, que dependen de la organizaci&oacute;n de los circuitos neuronales y de las conexiones (sinapsis) interneuronales? &iquest;Es el reduccionismo radical la explicaci&oacute;n o es una explicaci&oacute;n que podr&iacute;a llamarse m&aacute;s bien materialismo ingenuo? &iquest;La arquitectura del cerebro determina nuestras conductas sociales? &iquest;Cu&aacute;l es la influencia de la gen&eacute;tica? &iquest;Qu&eacute; papel desempe&ntilde;an las emociones? &iquest;Hasta qu&eacute; punto las neurociencias son compatibles con el dualismo, en el sentido de relaci&oacute;n mente&#45;esp&iacute;ritu&#45;materia? &iquest;Se puede definir la naturaleza humana en funci&oacute;n de las neurociencias? &iquest;Cu&aacute;l es el papel de las influencias sociales y culturales? &iquest;Son los valores morales biol&oacute;gicamente intr&iacute;nsecos?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autora analiza &eacute;stas y otras preguntas relacionadas y las resuelve, al menos por ahora, mediante una explicaci&oacute;n global que, por supuesto, considera el cerebro y los circuitos neuronales como el fundamento estructural y funcional de la conciencia y de las decisiones &eacute;ticas (neuro&eacute;ticas), pero que incluye intr&iacute;nsicamente una plasticidad cerebral, en la que las emociones y las influencias culturales desempe&ntilde;an un papel importante, que da como resultado la posibilidad de ejercer el libre albedr&iacute;o y la capacidad para tomar decisiones. Esta explicaci&oacute;n global es el concepto que constituye la tesis central del libro: el modelo del "materialismo ilustrado" que propone Changeux, el cual se opone a la vez al dualismo y al reduccionismo ingenuo, ya que:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">se funda en la idea seg&uacute;n la cual todos los procesos celulares elementales de las redes del cerebro tienen como base mecanismos fisicoqu&iacute;micos, y adopta una concepci&oacute;n evolucionista de la conciencia, seg&uacute;n la cual &eacute;sta es una funci&oacute;n biol&oacute;gica de las actividades neuronales, pero describe al cerebro proyectivo, variable y activo de manera aut&oacute;noma, en el cual las emociones y los valores son incorporados como coerciones necesarias. (p. 69)</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, las emociones son la marca caracter&iacute;stica de la conciencia y la causa de que la materia "despierte". De ah&iacute; que el subt&iacute;tulo del libro sea <i>Cuando la materia se despierta.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro cita una gran cantidad de referencias, en general pertinentes, incluyendo numerosos art&iacute;culos y libros neurocient&iacute;ficos; adem&aacute;s, tiene muchas notas a pie de p&aacute;gina para aclarar conceptos o aseveraciones. En mi opini&oacute;n, una de las mayores virtudes del libro es que est&aacute; basado m&aacute;s en las neurociencias que en la filosof&iacute;a, en congruencia con la importancia de las neurociencias, que son la &uacute;ltima frontera del conocimiento, pues representan a la mente humana estudi&aacute;ndose a s&iacute; misma. En palabras de Gerald Edelman, que la autora cita a prop&oacute;sito de la responsabilidad en la ciencia: "las neurociencias dar&aacute;n nacimiento a la revoluci&oacute;n cient&iacute;fica m&aacute;s grande que pueda existir, una revoluci&oacute;n con consecuencias sociales importantes e inevitables". Estas palabras se completan con las de Farah, citadas ah&iacute; tambi&eacute;n: "las neurociencias influir&aacute;n en la historia con tanta fuerza como el desarrollo de la metalurgia en la segunda mitad en la edad del hierro, la mecanizaci&oacute;n durante la revoluci&oacute;n industrial o la gen&eacute;tica en la segunda mitad del siglo XX". A esto yo agrego que, como conocer el funcionamiento cerebral y la neurobiolog&iacute;a de la conciencia es conocer el mecanismo de las funciones mentales y de la conducta humana, las neurociencias ser&aacute;n determinantes del futuro de la humanidad, con todas las responsabilidades &eacute;ticas que esto conlleva.</font></p>     ]]></body>
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