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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>         <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Alberto Moretti, <i>Interpretar y referir</i></b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Margarita M. Vald&eacute;s</b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Grama Ediciones, Buenos Aires, 2008 (Serie Filosof&iacute;a Secuencias), 178 pp.</b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Instituto de Investigaciones Filos&oacute;ficas Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico</i> <a href="mailto:mm_valdes@yahoo.com.mx">mm_valdes@yahoo.com.mx</a> <a href="mailto:mvaldes@filosoficas.unam.mx">mvaldes@filosoficas.unam.mx</a></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, luego de muchos a&ntilde;os, reticencias y titubeos, Alberto Moretti se ha decidido a recoger en <i>Interpretar y referir</i> el resultado de sus investigaciones realizadas a lo largo de los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os sobre diversos temas de l&oacute;gica y de sem&aacute;ntica. Este libro viene a desmentir la supuesta naturaleza &aacute;grafa de Moretti. El resultado es magn&iacute;fico. Por una parte nos da una idea de la importancia y la complejidad del trabajo de Moretti y, por la otra, nos recuerda que la filosof&iacute;a pura y dura no tiene que ser solemne ni aburrida y que el buen filosofar no est&aacute; re&ntilde;ido con el buen estilo. La buena pluma y el humor no abandonan a Moretti en ning&uacute;n momento, ni siquiera en los m&aacute;s &aacute;lgidos en los que escribe sobre temas tan dif&iacute;ciles como el relativismo, el realismo o la verdad o sobre autores tan serios como Tarski, Davidson, Popper o Frege. Como muestra valgan estos botones: al inicio de su art&iacute;culo sobre el Tarski de Popper leemos: "Inquieto, Popper dorm&iacute;a un sue&ntilde;o esc&eacute;ptico sobre la noci&oacute;n de verdad, hasta que un d&iacute;a, mediando los a&ntilde;os treinta, Tarski lo despert&oacute;" (p. 73); en el ensayo "Lo razonable, lo caritativo y el relativismo" leemos el siguiente p&aacute;rrafo:</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mayor&iacute;a de los relativistas, imagino, estar&aacute;n satisfechos por el colorido panorama de razones diferentes que proporcionan para llamarse de manera id&eacute;ntica. Esta situaci&oacute;n es, adem&aacute;s, propicia para la fama: algunas de esas razones son dr&aacute;sticas, sugieren audacia intelectual, auguran giros hist&oacute;ricos y arroban a las mentes cansadas e impacientes (que abundan) (p. 31);</font></p> 	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">algunos de los t&iacute;tulos que da Moretti a las secciones de su art&iacute;culo "Fidelidad a los hechos y suspicacia sem&aacute;ntica" resultan memorables: "Candores", "Suspicacia", "Proposiciones inocentes", "La ca&iacute;da del realismo". Pero m&aacute;s all&aacute; del buen estilo y el humor de su autor, digamos algo sobre lo que el libro contiene.</font></p> </blockquote> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro consta de once art&iacute;culos organizados en tres partes: "Significados", "Hechos" y "Cosas". La Parte I contiene cuatro ensayos cuyos temas van de la sem&aacute;ntica de condiciones de verdad y la interpretaci&oacute;n a reflexiones muy iluminadoras sobre la naturaleza de la l&oacute;gica. La Parte II, que bien podr&iacute;a haberse titulado "Realismo y verdad" (aunque seguramente al autor le pareci&oacute; demasiado pomposo ese t&iacute;tulo y opt&oacute; por el m&aacute;s humilde "Hechos"), est&aacute; formada por tres art&iacute;culos sobre temas que van de la teor&iacute;a de la verdad de Tarski hasta la discusi&oacute;n sobre la independencia o no entre la mente y la realidad. Por &uacute;ltimo, la Parte III, "Cosas", est&aacute; integrada por cuatro art&iacute;culos que versan b&aacute;sicamente sobre la ontolog&iacute;a de Meinong y las cr&iacute;ticas de Orayen y del autor a Meinong, as&iacute; como de un excelente art&iacute;culo sobre el platonismo de Frege con el que cierra el libro.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Impresiona la maestr&iacute;a de Moretti para discutir los temas m&aacute;s complejos de l&oacute;gica, de sem&aacute;ntica y de ontolog&iacute;a, e impresiona tambi&eacute;n su capacidad para ir al grano y presentar con enorme precisi&oacute;n, en unas cuantas l&iacute;neas, ideas y distinciones complicadas. Por ejemplo, en el ensayo "L&oacute;gica y sem&aacute;ntica" ofrece una excelente caracterizaci&oacute;n de la teor&iacute;a l&oacute;gica (filos&oacute;fica), y la distingue claramente de los sistemas de l&oacute;gica (estructuras matem&aacute;ticamente definidas aplicables al discurso com&uacute;n) y de los lenguajes formales (estructuras sint&aacute;cticas artificiales definidas por alg&uacute;n sistema l&oacute;gico a las que se dota de alg&uacute;n aparato deductivo); resume en dos p&aacute;ginas escasas esas distinciones (pp. 5859) y lo hace con tal pulcritud que luego de leerlas no queda sino asentir ante ellas, aunque creo que muy pocos ser&iacute;amos capaces de hacerlas con esa precisi&oacute;n. En la secci&oacute;n V del cap&iacute;tulo "Notas sobre realismo y verdad", resume tambi&eacute;n en unas cuantas l&iacute;neas los motivos formales que animaron a Tarski a ofrecer su teor&iacute;a sem&aacute;ntica de la verdad y la manera como logr&oacute; sus prop&oacute;sitos (v&eacute;ase la p. 127). Debo decir que esa breve exposici&oacute;n me dej&oacute; deslumbrada por su concisi&oacute;n y su exactitud.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Paso ahora a comentar algunas ideas defendidas por Moretti en su libro. En el ensayo "Lo razonable, lo caritativo y el relativismo", examina las cr&iacute;ticas de Davidson a la tesis radical relativista, seg&uacute;n la cual puede haber esquemas conceptuales inconmensurables, la cual Davidson reformula como la tesis de que hay o puede haber lenguajes radicalmente intraducibles. Seg&uacute;n Davidson, esta tesis carece de sentido, pues si el int&eacute;rprete nunca puede estar en posici&oacute;n de creer que los hablantes a los que interpreta tienen creencias radicalmente diferentes de las suyas, entonces nunca puede estar en posici&oacute;n de distinguir un sistema conceptual diferente del suyo, y si es imposible distinguir un sistema conceptual de otro, entonces la idea misma de sistema conceptual carece de sentido. Moretti replica a este argumento de Davidson se&ntilde;alando que si bien logra mostrar que (dentro de la propia perspectiva davidsoniana) no tenemos razones para pensar que haya otros sistemas conceptuales radicalmente distintos, eso no basta para concluir que no los haya, y menos a&uacute;n que no pueda haberlos (p. 35). Hace notar que el principio seg&uacute;n el cual en un discurso te&oacute;rico no son admisibles las entidades para las que no contemos con un criterio de identidad admisible es interpretado por Davidson de manera fuertemente epist&eacute;mica, y que, as&iacute; interpretado, lo &uacute;nico que nos permite concluir es que es imposible <i>para nosotros</i> identificar sistemas conceptuales diferentes del nuestro (p. 38); pero no que no los haya o no pueda haberlos. Observa Moretti, por otra parte, que la traducibilidad completa no es necesariamente sim&eacute;trica (p. 39). Esto es, que puede haber dos lenguajes L<sub>1</sub> y L<sub>2</sub> tales que las oraciones de L<sub>2</sub> puedan ser todas traducidas a oraciones de L<sub>1</sub>, pero que el lenguaje L<sub>2</sub> sea tan pobre que no pueda traducir "una porci&oacute;n b&aacute;sica para la identidad de L<sub>1</sub>" <i>(ibid.).</i> En ese caso, escribe Moretti, habr&aacute; hablantes de L<sub>1</sub> que al percatarse de este hecho conciban que hay personas que no pueden reconocerlos a ellos como poseedores de un lenguaje (y por lo tanto de un esquema conceptual) esencialmente distinto; es decir, considerar&aacute;n que los hablantes de L<sub>2</sub> tienen un esquema conceptual diferente del de ellos. Concluye Moretti: "Aparentemente esto sugiere que no es inconcebible la situaci&oacute;n que Davidson no puede concebir" <i>(ibid.).</i> Moretti va m&aacute;s all&aacute; y sostiene que, en la medida en que se trate de lenguajes hablados por seres humanos que habiten un mismo mundo, parece veros&iacute;mil suponer que mediante cambios practicados en su propio lenguaje y la exposici&oacute;n a nuevas experiencias, el hablante de L<sub>2</sub> pueda adquirir los conceptos de los que carec&iacute;a, y luego de un tiempo, convertirse en un hablante de Li. Esto es, Moretti parece coincidir con Wittgenstein en pensar que si los leones hablaran no los entender&iacute;amos, pero, si de lenguajes hablados por humanos se trata, aun si son intraducibles no son por principio inaprendibles. Ahora bien, Wittgenstein nos da alguna idea de c&oacute;mo podr&iacute;a ser ese aprendizaje; Moretti dice muy poco al respecto, en alg&uacute;n punto sostiene que un hablante de L<sub>2</sub> puede adquirir "mediante modificaci&oacute;n pausada" (p. 41) otro lenguaje L<sub>1</sub> sin necesidad de contar con otro lenguaje L<sub>3</sub> desde el cual entender ambos. Creo que nos debe (o, m&aacute;s bien, les debe a los davidsonianos) una explicaci&oacute;n m&aacute;s detallada de c&oacute;mo ser&iacute;a esa modificaci&oacute;n pausada, de c&oacute;mo podr&iacute;a un hablante adquirir conceptos intraducibles a su propio lenguaje.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En muchos pasajes del libro de Moretti notamos una especial simpat&iacute;a por Frege. No lo culpo. Sin embargo, esa actitud favorable lo lleva a hacer algunas afirmaciones un tanto enigm&aacute;ticas. Por ejemplo, en varios pasajes de su art&iacute;culo sobre "El platonismo de Frege" encontramos la afirmaci&oacute;n de que objeto y funci&oacute;n se vinculan directamente (p. 164) o que la funci&oacute;n "se une directamente" con el objeto (p. 174), cosa que explicar&iacute;a la unidad de la oraci&oacute;n. Pero &#8212;me pregunto&#8212; &iquest;por qu&eacute; habr&iacute;a de unirse m&aacute;s directamente el objeto con la funci&oacute;n que la sustancia con el accidente o el individuo con la propiedad? Creo que un l&oacute;gico puede tener muchas razones para preferir la conceptualizaci&oacute;n fregeana a la aristot&eacute;lica o a la strawsoniana, pero no ser&iacute;a una de ellas que la funci&oacute;n est&eacute; "m&aacute;s directamente" vinculada con el objeto que lo que lo est&aacute; la propiedad con el individuo que la tiene. Me gustar&iacute;a que Moretti nos explicara qu&eacute; quiere decir exactamente cuando afirma que los objetos y las funciones se vinculan "directamente", &iquest;c&oacute;mo ser&iacute;a una vinculaci&oacute;n indirecta? En ese mismo ensayo sobre Frege &#8212;que, debo decir, constituye una estupenda exposici&oacute;n de la sem&aacute;ntica fregeana&#8212; encuentro una afirmaci&oacute;n que me intriga; tal vez se deba a mi ignorancia. Escribe Moretti que existen las extensiones de los conceptos y que dichas extensiones est&aacute;n fuera del espacio&#150;tiempo y son abstractas (p. 160). Pienso en el concepto "ser vaca", existe su extensi&oacute;n, &iquest;en qu&eacute; sentido la extensi&oacute;n de este concepto est&aacute; fuera del espacio tiempo y es abstracta?, &iquest;no son acaso las vacas concretas que se pasean por los prados al menos parte de la extensi&oacute;n del concepto? Tal vez lo que Frege quiso decir es que existe <i>el n&uacute;mero</i> de objetos a los que se aplica el concepto y ese s&iacute; es abstracto, pero su extensi&oacute;n no me parece que necesariamente lo sea. Otros pasajes m&aacute;s en los que se nota la buena disposici&oacute;n de Moretti hacia Frege son aquellos en los que enuncia la tesis de Frege seg&uacute;n la cual el sentido de un nombre determina su referencia (p. 163), sin mencionar siquiera las incisivas cr&iacute;ticas de Kripke y otros a esa tesis. No quiero dejar de se&ntilde;alar que, en su art&iacute;culo sobre el platonismo de Frege, Moretti muestra su feminismo sutilmente cuando usa en sus ejemplos no el nombre de S&oacute;crates, tan manido, sino el de Jantipa, su mujer.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Moretti da muestras en este libro de dominar con maestr&iacute;a los temas que discute, se mueve como pez en el agua en las discusiones m&aacute;s arduas de l&oacute;gica, sem&aacute;ntica y ontolog&iacute;a. Quisiera recomendar a los fil&oacute;sofos anal&iacute;ticos que lean este libro, lo discutan y lo critiquen. A ellos est&aacute; dirigido. Un heideggeriano o un posmoderno no sabr&iacute;an qu&eacute; hacer con &eacute;l. No es leyendo solamente autores anglosajones como podremos hacer prosperar la filosof&iacute;a anal&iacute;tica en nuestros pa&iacute;ses. Estoy convencida de que s&oacute;lo en la medida en que nos leamos unos a otros y discutamos nuestras ideas lograremos consolidar una aut&eacute;ntica tradici&oacute;n anal&iacute;tica en Latinoam&eacute;rica. No me queda sino agradecer a Alberto Moretti la valiosa contribuci&oacute;n a la filosof&iacute;a que nos entrega en su libro <i>Interpretar y referir.</i></font></p>      ]]></body>
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