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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Alejandro Vigo, Aristóteles. Una introducción]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Alejandro Vigo, Arist&oacute;teles. <i>Una introducci&oacute;n</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Luis Gerena*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Instituto de Estudios de la Sociedad, Santiago de Chile, 2006, 275 p&aacute;ginas.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Departamento de Filosof&iacute;a, Facultad de Humanidades, Universidad Aut&oacute;noma del Estado de Morelos. </i><a href="mailto:luisgerena@yahoo.com.mx">luisgerena@yahoo.com.mx</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro que nos presenta Alejandro Vigo est&aacute; dividido en ocho cap&iacute;tulos. Los primeros siete tratan los temas centrales en la exposici&oacute;n de la filosof&iacute;a de Arist&oacute;teles: "I. Vida y obra"; "II. L&oacute;gica, teor&iacute;a de la ciencia y dial&eacute;ctica"; "III. F&iacute;sica y cosmolog&iacute;a"; "IV. Psicolog&iacute;a"; "V. Metaf&iacute;sica"; "VI. &Eacute;tica y pol&iacute;tica"; "VII. Ret&oacute;rica y po&eacute;tica". En el cap&iacute;tulo VIII, el profesor Vigo incluye una traducci&oacute;n propia, con aparato cr&iacute;tico, del cap&iacute;tulo I del primer libro de la <i>Metaf&iacute;sica</i>. Al final, encontramos una bibliograf&iacute;a, la cual se divide en dos partes: las ediciones de las obras de Arist&oacute;teles y una bibliograf&iacute;a secundaria muy bien seleccionada.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hablando en general, el libro busca darnos una visi&oacute;n unitaria y sistem&aacute;tica de cada uno de estos temas, proporcionando al lector una exposici&oacute;n muy positiva de la filosof&iacute;a de Arist&oacute;teles. De acuerdo con esto, aunque el doctor Vigo toma en cuenta los cambios filos&oacute;ficos importantes que encontramos en los distintos per&iacute;odos de la obra de Arist&oacute;teles, nos muestra que en estos cambios hay un desarrollo, m&aacute;s que momentos inconmensurables, como suponen otros int&eacute;rpretes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo I comienza d&aacute;ndonos a conocer los momentos m&aacute;s importantes de la vida de Arist&oacute;teles, y nos ofrece una idea de su car&aacute;cter y de lo que represent&oacute; para su tiempo. Me llam&oacute; especialmente la atenci&oacute;n, entre las cosas que relata, la importancia que tuvo para Arist&oacute;teles su relaci&oacute;n con el fil&oacute;sofo Eudoxo; las dificultades que enfrent&oacute; por ser un extranjero en Atenas; su relaci&oacute;n con Alejandro Magno y, particularmente, su huida de Atenas, tras haber sido acusado de impiedad, que lo llev&oacute; a refugiarse en una finca que era propiedad de su madre, donde termin&oacute; sus &uacute;ltimos d&iacute;as. Su obra, muy prol&iacute;fica, pas&oacute; igualmente por muchas vicisitudes. Arist&oacute;teles escribi&oacute; tres tipos de obra: los <i>tratados exot&eacute;ricos</i>, escritos que se dan a conocer al p&uacute;blico en general y por ello son muy elaborados; los <i>tratados esot&eacute;ricos</i>, que consisten en apuntes que serv&iacute;an de apoyo para la exposici&oacute;n oral y, finalmente, otros textos que podr&iacute;an considerarse como apuntes de investigaci&oacute;n. De toda esta producci&oacute;n s&oacute;lo se conserva una parte de los tratados esot&eacute;ricos y Vigo nos explica c&oacute;mo se clasifica cronol&oacute;gicamente, cu&aacute;les de estos textos pueden ser espurios, las distintas ediciones que se han hecho de los mismos y, muy importante, c&oacute;mo debe citarse esta obra, siguiendo justamente la edici&oacute;n de Bekker. Sin embargo, advierte que esta manera de clasificar la obra no es conclusiva para la comprensi&oacute;n del desarrollo de la filosof&iacute;a de Arist&oacute;teles, lo cual nos permite entender por qu&eacute;, en su interpretaci&oacute;n, Vigo repara particularmente en los problemas y las tesis que desarrolla Arist&oacute;teles.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo "II. L&oacute;gica, teor&iacute;a de la ciencia y dial&eacute;ctica", nos encontramos ante uno de los temas centrales de la filosof&iacute;a de Arist&oacute;teles, que ha influido especialmente en la filosof&iacute;a posterior y que, como lo muestra Vigo, ha cobrado vigencia en la filosof&iacute;a actual, sobre todo en la dial&eacute;ctica, debido a "la conexi&oacute;n que vincula el concepto de dial&eacute;ctica con el problema del acceso a los principios &uacute;ltimos de la demostraci&oacute;n cient&iacute;fica y el conocimiento" (p. 53).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El profesor Vigo intenta mostrar que, si bien no hay en Arist&oacute;teles "una sistematizaci&oacute;n integral de la l&oacute;gica en el sentido moderno" (p. 16), cada una de las partes que integran la tem&aacute;tica de este cap&iacute;tulo se encuentran estrechamente relacionadas entre s&iacute;. De acuerdo con esto, encontramos, por una parte, que en las <i>Categor&iacute;as </i>y <i>De Interpretatione </i>Arist&oacute;teles establece las bases que le permitir&aacute;n, en los <i>Primeros anal&iacute;ticos</i>, desarrollar una explicaci&oacute;n precisa de lo que es un silogismo y sus distintas formas, lo cual incluye no s&oacute;lo el silogismo asert&oacute;rico, sino tambi&eacute;n el modal, "que puede verse, desde el punto de vista sistem&aacute;tico, como la continuaci&oacute;n natural del tratamiento de los enunciados modalmente calificados... " (pp. 39&#150;40). Sin embargo, por otra parte, esta concepci&oacute;n del silogismo constituye la estructura sobre la cual se desarrolla, respectivamente, en los <i>Segundos anal&iacute;ticos</i>, el <i>Organon </i>y la <i>Ret&oacute;rica</i>, el silogismo cient&iacute;fico, el dial&eacute;ctico y el ret&oacute;rico, los cuales se distinguen fundamentalmente por el tipo de premisas que los integran, as&iacute; como por la materia de la cual se ocupa cada uno de ellos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo "III. F&iacute;sica y cosmolog&iacute;a" es una exposici&oacute;n muy pormenorizada de la explicaci&oacute;n que dio Arist&oacute;teles del mundo f&iacute;sico y su relaci&oacute;n con el cosmos. Vigo considera que el eje para comprender la f&iacute;sica y la cosmolog&iacute;a aristot&eacute;lica lo constituye el movimiento en cuanto objeto de estudio de la f&iacute;sica. El movimiento, para Arist&oacute;teles, es un cambio procesual en el cual lo que cambia no pierde su identidad; as&iacute;, hay una continuidad en el cambio. Precisamente, Vigo nos muestra que, atendiendo a este car&aacute;cter continuo del movimiento, podemos ver la unidad de la f&iacute;sica de Arist&oacute;teles, ya que nos permite comprender las nociones fundamentales de la misma y la relaci&oacute;n entre ellas. Por ejemplo, la distinci&oacute;n entre movimiento natural y movimiento forzado, as&iacute; como la relaci&oacute;n que esta distinci&oacute;n guarda con la noci&oacute;n de naturaleza; el papel que cumplen los principios b&aacute;sicos de todo cambio, que Vigo llama "los aspectos constitutivos de un objeto": sustrato (<i>hypoke&iacute;menon</i>), forma (<i>morph&eacute;, e&icirc;dos</i>) y privaci&oacute;n (<i>st&eacute;resis</i>), los cuales dan cuenta de la conexi&oacute;n entre "la naturaleza estructural de un objeto y los procesos que caracterizan el comportamiento habitual de dicho objeto" (p. 70). Pero estos principios, adem&aacute;s, est&aacute;n estrechamente vinculados con la tesis de que todo lo que se mueve es un compuesto de materia y forma, la tesis de la composici&oacute;n <i>hylemorphica </i>de los objetos, la cual est&aacute; especialmente relacionada con las llamadas cuatro causas que integran los distintos aspectos que nos permiten entender por qu&eacute; el compuesto est&aacute; sujeto a cambio. En esta parte resulta interesante la importancia que, en la exposici&oacute;n del doctor Vigo, tiene la materia como explicativa del cambio y de la constituci&oacute;n de un objeto. De acuerdo con esto, tenemos la teor&iacute;a de los cuatro elementos, que, adem&aacute;s de completar la concepci&oacute;n aristot&eacute;lica de la materia, constituyen la explicaci&oacute;n &uacute;ltima del movimiento natural de los objetos y, en este sentido, de los lugares naturales o propios de los que se deriva una concepci&oacute;n del espacio muy distinta de la moderna. Pero, asimismo, como lo muestra Vigo, a partir de ellos se establece la conexi&oacute;n entre el mundo f&iacute;sico y el cosmos, o la regi&oacute;n sublunar y la supralunar, pues, justamente, el movimiento de &eacute;sta, un movimiento circular y eterno, explica los cambios que sufren los elementos. Finalmente, Vigo nos muestra c&oacute;mo se da la continuidad en el espacio y el tiempo, que suponen un continuo infinitamente divisible. De acuerdo con esto, explicar un cosmos eterno como el que concibe Arist&oacute;teles, consiste en explicar su <i>continuidad y persistencia</i>, para lo cual Arist&oacute;teles postula "'el primer motor' (<i>pr&ocirc;ton kino&ucirc;n</i>), el cual no experimenta ning&uacute;n tipo de cambio, siendo as&iacute; inm&oacute;vil (<i>ak&iacute;neton</i>), debido a que &#91;...&#93; carece de todo tipo de potencialidad que tuviera que ser actualizada o, dicho de otro modo, en cuanto es <i>actualidad pura </i>(<i>cfr. Fis</i>. VIII 6; <i>Met</i>. XII 6)" (p. 91).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo "IV. Psicolog&iacute;a", tiene como objetivo central exponer la explicaci&oacute;n que, apelando al alma (<i>psych&eacute; </i>), dio Arist&oacute;teles de la vida, entendida &eacute;sta como las distintas actividades y funciones de un ser vivo (la vida y sus movimientos, la percepci&oacute;n, la memoria, la imaginaci&oacute;n y, en el caso espec&iacute;fico del hombre, el conocimiento). De acuerdo con esto, el elemento que, siguiendo la exposici&oacute;n del doctor Vigo, unifica todo este cap&iacute;tulo es el car&aacute;cter eminentemente biol&oacute;gico que Arist&oacute;teles le imprime al alma y que lo separa de la tradici&oacute;n filos&oacute;fica griega, la cual, si bien le dio una preeminencia a la vida y desde el inicio la vincul&oacute; con el alma, limit&oacute; su comprensi&oacute;n al ser humano. Para Arist&oacute;teles, en cambio, como menciona Vigo, la comprensi&oacute;n del alma tiene que abarcar a los dem&aacute;s animales y a los vegetales. Este car&aacute;cter biol&oacute;gico del alma lo conduce igualmente a tomar una posici&oacute;n intermedia en la soluci&oacute;n de un problema todav&iacute;a no resuelto en ese momento (y quiz&aacute; tampoco ahora) por la tradici&oacute;n que &eacute;l hab&iacute;a examinado detalladamente: el problema de la relaci&oacute;n alma&#150;cuerpo, cuya soluci&oacute;n aristot&eacute;lica intenta evitar el reduccionismo que convierte al alma en el resultado de la relaci&oacute;n de elementos materiales o que la separa completamente del cuerpo. De manera interesante, Vigo se&ntilde;ala que la soluci&oacute;n de Arist&oacute;teles se desarrolla a partir de su concepci&oacute;n de la relaci&oacute;n forma&#150;materia. "El alma es, seg&uacute;n esto, aquel principio constitutivo que da cuenta de la peculiar configuraci&oacute;n y las funciones vitales que caracterizan al cuerpo org&aacute;nico del viviente, mientras &eacute;ste est&aacute; vivo y despliega la actividad que le es propia" (p. 96). De acuerdo con esto, el alma explica las distintas funciones que tiene un ser vivo, desde la funci&oacute;n m&aacute;s b&aacute;sica que es la de nutrirse (la cual encontramos primariamente en las plantas, pero que tambi&eacute;n es la funci&oacute;n b&aacute;sica de todos los animales), pasando por la percepci&oacute;n, que comporta igualmente la memoria y la imaginaci&oacute;n, hasta llegar a la parte intelectiva, en la cual Arist&oacute;teles desarrolla la distinci&oacute;n entre un intelecto pasivo y otro activo, distinci&oacute;n con la que puede explicar, respectivamente, la recepci&oacute;n por parte del intelecto de la informaci&oacute;n que proporciona la percepci&oacute;n, y hacer expl&iacute;cita esta informaci&oacute;n para dar cuenta de la esencia de las cosas. Pero, asimismo, Vigo nos muestra c&oacute;mo Arist&oacute;teles explica la acci&oacute;n y el movimiento animal mediante el silogismo pr&aacute;ctico, estableciendo que la diferencia entre una y otro estriba en la existencia, en el hombre, de deseos racionales, que suponen "facultades deliberativas propias del intelecto pr&aacute;ctico (<i>no&ucirc;s praktik&oacute;s</i>)" (p. 113).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A continuaci&oacute;n, Vigo expone la sugerente explicaci&oacute;n que dio Arist&oacute;teles de la vida y la muerte, mostrando que, precisamente, dado que para Arist&oacute;teles la vida se explica a partir del alma, el fin natural de un ser vivo no es la muerte, la cual es simplemente el t&eacute;rmino de la vida. El fin del viviente es la realizaci&oacute;n plena de su forma. Esto se aplica tambi&eacute;n para el caso del ser humano, cuya vida, especialmente la vida &eacute;tica, no la ve Arist&oacute;teles a partir de la muerte, sino m&aacute;s bien a partir de la vida feliz. Por &uacute;ltimo, Vigo destaca la importancia que tuvo la biolog&iacute;a para el desarrollo de la filosof&iacute;a de Arist&oacute;teles, en particular la zoolog&iacute;a, cuyo desarrollo como disciplina independiente se lo debemos a &eacute;l; y tambi&eacute;n las aportaciones de sus investigaciones biol&oacute;gicas para la filosof&iacute;a y la biolog&iacute;a posterior, como la introducci&oacute;n de una nueva metodolog&iacute;a de clasificaci&oacute;n, as&iacute; como sus estudios de la reproducci&oacute;n, que lo acercan a la gen&eacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo "V. Metaf&iacute;sica" es, en realidad, una explicaci&oacute;n muy completa del tema central de la metaf&iacute;sica de Arist&oacute;teles: la sustancia, mediante un an&aacute;lisis detallado de los pasajes pertinentes de <i>Metaf&iacute;sica </i>I, VI, VII&#150;VIII, IX y XII, que nos proporciona una explicaci&oacute;n coherente y completa, pero, sobre todo, muy esclarecedora. De acuerdo con esto, enfrenta los principales problemas de interpretaci&oacute;n que se han presentado en la comprensi&oacute;n de la sustancia aristot&eacute;lica. El primero es justamente el que tiene que ver con la metaf&iacute;sica como ciencia. Resulta interesante c&oacute;mo aborda este problema, pues comienza haci&eacute;ndonos caer en la cuenta de que en un texto temprano como <i>Metaf&iacute;sica </i>I, 1&#150;2, encontramos ya, en la concepci&oacute;n de sabidur&iacute;a que se desarrolla en este texto, la propuesta de una ciencia de las causas y los principios de <i>todas las cosas</i>; una propuesta que se expone igualmente en un texto posterior como <i>&Eacute;tica nicom&aacute;quea </i>VI. Esta indicaci&oacute;n del doctor Vigo pone en cuesti&oacute;n interpretaciones como las de G.E.L. Owen, para quien Arist&oacute;teles, en su obra temprana y justo por su discusi&oacute;n con los plat&oacute;nicos, no admite que haya una ciencia de todas las ciencias. Sin embargo, como muestra Vigo, este acercamiento de <i>Metaf&iacute;sica </i>I, 1&#150;2, aunque sugerente, resulta limitado, si se compara con <i>Metaf&iacute;sica </i>IV, 1&#150;2, donde la metaf&iacute;sica se define como la ciencia del ser en cuanto ser, una definici&oacute;n que introduce problemas nuevos: en especial, el problema de c&oacute;mo constituir una ciencia con un objeto como el ser, el cual no se puede comprender como un g&eacute;nero. Seg&uacute;n Vigo, esto conduce a Arist&oacute;teles a replantear lo que sostuvo en <i>Anal&iacute;ticos posteriores</i>, donde argumenta que la unidad de la ciencia est&aacute; dada por el g&eacute;nero. En <i>Metaf&iacute;sica </i>IV, 1&#150;2, Arist&oacute;teles introduce nuevas herramientas que le permiten hablar de una ciencia del ser: b&aacute;sicamente, la relaci&oacute;n <i>pros hen</i>, seg&uacute;n la cual la unidad de significado no se da a partir de un g&eacute;nero, sino a trav&eacute;s de la relaci&oacute;n con una &uacute;nica naturaleza. De acuerdo con esto, los distintos sentidos de ser (que b&aacute;sicamente corresponden a las distintas categor&iacute;as) adquieren unidad por su relaci&oacute;n con una misma naturaleza: la sustancia, por lo cual la ciencia del ser en cuanto ser ser&iacute;a la ciencia de la sustancia. Sin embargo, el segundo problema que enfrenta Vigo consiste justamente en mostrar la compatibilidad de esta concepci&oacute;n de la filosof&iacute;a primera, la cual enfatiza el car&aacute;cter universal de la misma, con la que se propone en <i>Metaf&iacute;sica </i>VI, 1, donde se afirma que la filosof&iacute;a primera es la teolog&iacute;a, una ciencia particular con un objeto particular.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El doctor Vigo comienza su explicaci&oacute;n de esta aparente incompatibilidad rechazando dos interpretaciones cl&aacute;sicas. La primera sostiene que se trata de dos textos pertenecientes a dos per&iacute;odos distintos del desarrollo del pensamiento de Arist&oacute;teles, uno m&aacute;s influido por el platonismo y por ello con un &eacute;nfasis marcadamente teol&oacute;gico, mientras que el otro corresponder&iacute;a a una etapa posterior, donde se afirma especialmente el car&aacute;cter ontol&oacute;gico. Para Vigo, el problema de esta interpretaci&oacute;n es que no considera el hecho de que Arist&oacute;teles indica que las dos concepciones de ciencia primera son compatibles. Del mismo modo, rechaza la interpretaci&oacute;n que busca reducir la ciencia del ser en cuanto ser a la teolog&iacute;a, la cual ignora lo que se dice en <i>Metaf&iacute;sica </i>IV, pero por ello mismo no toma en consideraci&oacute;n el car&aacute;cter universal que para Arist&oacute;teles tiene que tener la filosof&iacute;a primera. De acuerdo con esto, Vigo intenta mostrar que la compatibilidad entre las dos concepciones se encuentra en el tipo de dependencia que estar&iacute;an sosteniendo uno y otro texto. Precisamente, en <i>Metaf&iacute;sica </i>IV estar&iacute;a hablando de una dependencia de las categor&iacute;as con respecto a la sustancia, mientras que en <i>Metaf&iacute;sica </i>VI estar&iacute;a hablando de la dependencia que las otras sustancias tendr&iacute;an respecto de la sustancia no sensible, la cual, por ser primera, ser&iacute;a la m&aacute;s universal. Siguiendo este punto, los dos textos se complementan, ya que muestran que una explicaci&oacute;n satisfactoria de la sustancia debe considerar necesariamente la sustancia primera y, de este modo, una explicaci&oacute;n completa de las categor&iacute;as nos conduce finalmente a la sustancia no sensible. De acuerdo con esto, para Vigo la significaci&oacute;n focal, la relaci&oacute;n <i>pros hen</i>, considerando las diferencias, podr&iacute;a aplicarse para mostrar la relaci&oacute;n entre la sustancia primera y las otras sustancias (<i>cfr</i>. p. 148). Desafortunadamente, Vigo no abunda en este punto; s&oacute;lo nos indica que hay una dependencia cosmol&oacute;gica de las otras sustancias respecto de la sustancia primera y que, en este sentido, la relaci&oacute;n entre las sustancias se puede ver como la relaci&oacute;n de una serie, en la cual unas sustancias son primeras y las otras secundarias. Pero, &iquest;c&oacute;mo implica esta dependencia cosmol&oacute;gica una dependencia ontol&oacute;gica? Precisamente, creo que se puede dudar de esta dependencia ontol&oacute;gica, sobre todo si consideramos la esclarecedora explicaci&oacute;n que &eacute;l hace de los dif&iacute;ciles libros VII&#150;VIII de la <i>Metaf&iacute;sica</i>, donde encontramos que, para Arist&oacute;teles, uno de los criterios centrales que determinan lo que es una sustancia es la separabilidad; es decir, que una sustancia es aquello que puede existir independientemente de las otras categor&iacute;as, pero me parece, tambi&eacute;n, de las otras sustancias. De acuerdo con esto, hubiera sido pertinente abundar m&aacute;s en el tipo de dependencia que las otras sustancias tienen con respecto a la sustancia no sensible.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo VI, el doctor Vigo pretende mostrar que podemos comprender la unidad de la &eacute;tica de Arist&oacute;teles si consideramos o caemos en la cuenta de que Arist&oacute;teles parte b&aacute;sicamente de una caracter&iacute;stica de la racionalidad, cuya explicaci&oacute;n ha generado distintas posturas &eacute;ticas:</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La capacidad, aparentemente negativa, de renunciar a placeres o bienes inmediatos es, en realidad, expresi&oacute;n de la referencia positiva al propio horizonte de futuro, que caracteriza a los seres racionales, en la medida en que en cada contexto particular de acci&oacute;n ponen de alg&uacute;n modo en juego su propio ser total. (p. 187)</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien Vigo utiliza inicialmente la expresi&oacute;n "horizonte de futuro" que, por lo menos para m&iacute;, no resulta muy clara referida a Arist&oacute;teles, en el desarrollo de la exposici&oacute;n encontramos que para &eacute;l esta expresi&oacute;n significa la representaci&oacute;n de una vida buena o lograda (una representaci&oacute;n que en muchos casos puede ser deficiente). El intento de Vigo es mostrar que la acci&oacute;n est&aacute; especialmente determinada por esta representaci&oacute;n de una buena vida.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dicho de otro modo, los agentes racionales se caracterizan por obrar, de uno u otro modo, sobre la base de una cierta representaci&oacute;n de la vida buena o lograda, por poco articulada y deficiente que dicha representaci&oacute;n pueda ser en muchos casos. (p. 190)</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, las acciones de los seres humanos no est&aacute;n limitadas por fines de corto o mediano plazo, sino tambi&eacute;n por fines de largo plazo que son justamente los que delinean una representaci&oacute;n total de la vida buena. Para Vigo, los conceptos fundamentales de la &eacute;tica de Arist&oacute;teles se estructuran sobre la base de este supuesto. Precisamente, la decisi&oacute;n deliberada o <i>proairesis</i>, la continencia e incontinencia, se comprenden en toda su extensi&oacute;n si suponemos que el agente racional act&uacute;a teniendo una representaci&oacute;n de la vida buena; pero, del mismo modo, y, principalmente, la <i>phr&oacute;nesis </i>o prudencia, pues el saber del prudente no consiste en deliberar acerca de fines particulares, sino acerca de lo que constituye una vida buena en general (p. 190). De este modo, Vigo hace una defensa de la tesis de Arist&oacute;teles de que la felicidad es el fin &uacute;ltimo de todas nuestras acciones, mostrando que el argumento a favor de esta tesis lo encontramos en el supuesto de que unos bienes se comprenden en otros, lo cual permite suponer que hay un fin &uacute;ltimo, en el sentido de que no est&aacute; comprendido en otro fin. Siguiendo este punto, Vigo se&ntilde;ala la conexi&oacute;n que hay entre felicidad y virtud, y a partir de esto aborda el problema cl&aacute;sico de interpretaci&oacute;n que presenta la &eacute;tica de Arist&oacute;teles: &iquest;qu&eacute; concepci&oacute;n de vida es la que para Arist&oacute;teles constituye la vida feliz: la vida de virtud estructurada por la <i>phr&oacute;nesis </i>o la vida contemplativa? Como en los otros problemas, Vigo muestra que no hay incompatibilidad entre estas dos formas de vida y que, por lo tanto, aunque Arist&oacute;teles considera la vida contemplativa como la mejor, la vida de virtud es tambi&eacute;n una vida con la cual el agente racional puede conseguir la felicidad. Resulta muy dif&iacute;cil resumir en un corto espacio los distintos temas que Vigo aborda en este cap&iacute;tulo, con los cuales da una visi&oacute;n casi completa de la &eacute;tica y la pol&iacute;tica de Arist&oacute;teles. Baste destacar, sin embargo, su exposici&oacute;n de lo que significa para Arist&oacute;teles que las facultades racionales como la <i>phr&oacute;nesis </i>est&eacute;n vinculadas con la verdad, una discusi&oacute;n que nos permite entender por qu&eacute; estas facultades son justamente virtudes. Asimismo, muestra el v&iacute;nculo que hay entre la &eacute;tica y la pol&iacute;tica, el cual se da a trav&eacute;s de la virtud. Para terminar, resulta muy interesante en la exposici&oacute;n de Vigo que muestre el papel que tiene la amistad en la constituci&oacute;n de la sociedad pol&iacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es innegable el aporte de Vigo en este cap&iacute;tulo para comprender la &eacute;tica y la pol&iacute;tica de Arist&oacute;teles, partiendo justamente del supuesto de que actuamos a partir de una representaci&oacute;n de la vida buena, la cual no se puede entender como un bien particular, sino como un bien general. Pero, algo que no me queda claro es c&oacute;mo entender este supuesto a partir de la cr&iacute;tica que Arist&oacute;teles hace en <i>&Eacute;tica nicom&aacute;quea </i>I, 6 a la idea plat&oacute;nica, que lo lleva a concluir que la acci&oacute;n no es posible a partir de un bien general, sino a partir de un bien particular. Como dice Arist&oacute;teles, el m&eacute;dico no busca la salud en general, sino la salud del hombre y, fundamentalmente, la de este hombre. Igualmente, en este tono encontramos las cr&iacute;ticas de Arist&oacute;teles en <i>Metaf&iacute;sica </i>VII, 13, en contra del universal como causa de algo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo "VII. Ret&oacute;rica y po&eacute;tica" constituye b&aacute;sicamente un an&aacute;lisis muy sint&eacute;tico de estas dos obras. En el caso de la ret&oacute;rica, el objetivo principal de Vigo es mostrar que se trata de una disciplina que, en lo que concierne a su contenido, se encuentra estrechamente relacionada con la filosof&iacute;a pr&aacute;ctica; pero, desde el punto de vista formal, guarda una estrecha relaci&oacute;n con la dial&eacute;ctica y la anal&iacute;tica, desempe&ntilde;a tambi&eacute;n un papel muy importante para la filosof&iacute;a te&oacute;rica,</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">en la medida en que tampoco la filosof&iacute;a puede prescindir del recurso a criterios de plausibilidad, a las opiniones reputadas y, con ello, a los argumentos que apuntan a lograr la persuasi&oacute;n del interlocutor en cuestiones &uacute;ltimas sobre las cuales no puede procederse al modo estrictamente deductivo que caracteriza a las ciencias demostrativas particulares. (p. 240)</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al abordar la <i>Po&eacute;tica</i>, Vigo enfrenta distintos problemas, pero sin duda el que resulta de mayor inter&eacute;s es el que tiene que ver con la ubicaci&oacute;n de la <i>Po&eacute;tica </i>dentro del <i>Corpus</i>, que ha constituido un campo de investigaci&oacute;n muy prol&iacute;fico. Para Vigo, la <i>Po&eacute;tica </i>se tiene que entender como una obra en la cual se desarrolla una reflexi&oacute;n acerca de las ciencias productivas, dado justamente el tipo de objeto del que se ocupa: un objeto que no se puede reducir a una mera cosa, ya que la creaci&oacute;n po&eacute;tica toma un car&aacute;cter independiente e influye en el espectador. Finalmente, resulta destacable el v&iacute;nculo que se&ntilde;ala Vigo entre el efecto cat&aacute;rtico que tiene la tragedia y la contemplaci&oacute;n, que sit&uacute;a al espectador en un lugar privilegiado.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La experiencia de distanciamiento facilitada por este peculiar acceso contemplativo al &aacute;mbito de aquello que, por lo pronto, justamente nunca se ofrece como mero objeto de contemplaci&oacute;n desinteresada, puede influir tambi&eacute;n, como es de sospechar, sobre el modo en que el agente, una vez vuelto a su realidad cotidiana, se sit&uacute;a frente a su propia praxis. (p. 249)</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Escribir un libro que tenga la pretensi&oacute;n de introducir al lector al pensamiento de un fil&oacute;sofo constituye sin duda una tarea dif&iacute;cil, sobre todo cuando se trata de un fil&oacute;sofo como Arist&oacute;teles, quien, como lo se&ntilde;ala el doctor Vigo, se ocup&oacute; de todos los temas de la filosof&iacute;a de su tiempo, y lo hizo de manera profunda. Por esto, si no se aborda adecuadamente, una introducci&oacute;n al pensamiento de Arist&oacute;teles, o de cualquier fil&oacute;sofo, podr&iacute;a convertirse en un resumen muy esquem&aacute;tico y poco sustantivo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">He intentado mostrar que esto no ocurre con la introducci&oacute;n a Arist&oacute;teles que nos presenta el profesor Vigo, en gran medida porque, como lo revelan sus diferentes publicaciones, tiene un conocimiento muy completo de su filosof&iacute;a; pero, principalmente, porque, como hemos visto, se ocupa de los temas que tradicionalmente se han considerado fundamentales de la obra de este fil&oacute;sofo, desarrolla cada uno de ellos mediante una selecci&oacute;n de los textos m&aacute;s relevantes, y los analiza de manera pormenorizada, ley&eacute;ndolos en el original griego; se vale tambi&eacute;n de una bibliograf&iacute;a secundaria que ha elegido con mucho cuidado. Pero, adem&aacute;s, en la exposici&oacute;n de cada tema, Vigo tiene en cuenta los principales problemas de interpretaci&oacute;n que ellos han suscitado, as&iacute; como las respuestas m&aacute;s destacadas que se han dado a los mismos, y se&ntilde;ala, cuando es oportuno, las diferencias con la filosof&iacute;a contempor&aacute;nea.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La introducci&oacute;n a la filosof&iacute;a de Arist&oacute;teles que Alejandro Vigo nos presenta proporcionar&aacute; al lector una comprensi&oacute;n completa del pensamiento de Arist&oacute;teles, pero asimismo le permitir&aacute;, dado que cada cap&iacute;tulo es independiente de los dem&aacute;s, profundizar en un tema en particular, para lo cual encontrar&aacute; los textos b&aacute;sicos donde Arist&oacute;teles lo desarrolla y la bibliograf&iacute;a secundaria m&aacute;s importante sobre el mismo.</font></p>      ]]></body>
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