<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-1918</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista mexicana de ciencias políticas y sociales]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev. mex. cienc. polít. soc]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-1918</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-19182012000300008</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Otras miradas de la educación básica en México]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Alaníz Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[Claudia]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Pedagógica Nacional  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[México D.F.]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<volume>57</volume>
<numero>216</numero>
<fpage>145</fpage>
<lpage>150</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-19182012000300008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-19182012000300008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-19182012000300008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as. Notas de investigaci&oacute;n</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>"Otras miradas de la educaci&oacute;n b&aacute;sica en M&eacute;xico"</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Claudia Alan&iacute;z Hern&aacute;ndez<sup>*</sup></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Rese&ntilde;a del libro de Margarita Zorrilla y Bonifacio Barba (coords), Innovaci&oacute;n social en educaci&oacute;n: Una base para la elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas M&eacute;xico, Universidad Aut&oacute;noma de Aguascalientes/Siglo Veintiuno Editores, 2010, 494 p.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>*</sup> Universidad Pedag&oacute;gica Nacional&#45;Norte (UNP), A&ntilde;il n&uacute;m. 571, Col. Granjas M&eacute;xico, Iztacalco, M&eacute;xico, D.F. 08400. Doctora en Educaci&oacute;n con especialidad en Planeaci&oacute;n Educativa por la upn de donde es profesora de tiempo completo en su plantel DF&#45;Norte. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog&iacute;a (Conacyt) y cuenta con la distinci&oacute;n "Perfil Deseable" del PROMEP. Sus principales l&iacute;neas de investigaci&oacute;n son: la pol&iacute;tica educativa en el nivel b&aacute;sico y la formaci&oacute;n docente. E&#45;mail:</i><a href="mailto:calaniz@upn.mx">calaniz@upn.mx</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto que se rese&ntilde;a es producto de un proyecto de investigaci&oacute;n realizado en la Universidad Aut&oacute;noma de Aguascalientes y auspiciado por la Fundaci&oacute;n Ford, cuyo prop&oacute;sito es identificar algunas caracter&iacute;sticas esenciales del cambio educativo promovido por la acci&oacute;n social en M&eacute;xico.<sup><a href="#nota">1</a></sup> De manera general, los quince especialistas que firman los art&iacute;culos que conforman el libro ofrecen una visi&oacute;n anal&iacute;tica para ayudar a comprender las caracter&iacute;sticas esenciales de la participaci&oacute;n social de los distintos actores involucrados en la educaci&oacute;n b&aacute;sica y en los diversos contextos de nuestro pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Organizado en seis apartados (La Cuesti&oacute;n de la Innovaci&oacute;n Educacional, Los Maestros, La Comunidad, La Participaci&oacute;n Social y la Gesti&oacute;n, La Investigaci&oacute;n y las Pol&iacute;ticas Educativas y el Ep&iacute;logo), el texto se estructura en torno a cuatro tem&aacute;ticas centrales: los maestros, la comunidad, la gesti&oacute;n y la pol&iacute;tica educativa. La obra posee varias cualidades, entre ellas, la de reunir a especialistas en cada una de las tem&aacute;ticas que se abordan y ofrecer al lector la pluralidad de diferentes posturas sobre un mismo tema. Otra ser&iacute;a brindar al lector tanto perspectivas te&oacute;ricas como el an&aacute;lisis de un amplio abanico de experiencias de los actores que convergen en la educaci&oacute;n b&aacute;sica. Una m&aacute;s es la de ofrecer a aquellos interesados en el tema una selecci&oacute;n bibliogr&aacute;fica especializada en el conjunto de los art&iacute;culos que se presentan y de posibles l&iacute;neas de generaci&oacute;n de conocimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existen dos ideas presentes en todo el libro: por un lado, considerar la educaci&oacute;n como un derecho que implica diversas formas de participaci&oacute;n y, por otro, la presencia y influencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educaci&oacute;n (SNTE).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para introducirnos al primero de los temas, se expone un rastreo de informaci&oacute;n minuciosa que va desde la &eacute;poca colonial a la actualidad. En su colaboraci&oacute;n, ("Cambio en educaci&oacute;n: un mensaje de la sociedad al sistema pol&iacute;tico mexicano"), Bonifacio Barba contextualiza los cambios educativos de los &uacute;ltimos a&ntilde;os al tiempo que es portavoz de una preocupaci&oacute;n particular expresada en las Conferencias Mundiales de Educaci&oacute;n: concebir la ense&ntilde;anza como un derecho.<sup><a href="#nota">2</a></sup> Realiza la consecuente revisi&oacute;n hist&oacute;rica de la responsabilidad del Estado como garante del mismo, as&iacute; como la relevancia que observa la educaci&oacute;n para responder a las nuevas y cada vez m&aacute;s complejas necesidades sociales, con lo cual posiciona el car&aacute;cter social de la educaci&oacute;n. En el mismo tenor, Christopher Martin ("Las innovaciones de la educaci&oacute;n popular en el mundo jer&aacute;rquico de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas") concibe la incorporaci&oacute;n de la sociedad civil en la toma de decisiones sobre la educaci&oacute;n p&uacute;blica como asunto p&uacute;blico que se revitaliza de la cultura local.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con respecto al tema de los maestros, Alberto Arnaut y el mismo Barba nos presentan en su investigaci&oacute;n ("Las relaciones SEP&#45;SNTE y el proyecto educativo de M&eacute;xico. Escenario para comprender a los maestros en la pol&iacute;tica educativa") una revisi&oacute;n de la relaci&oacute;n entre la Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica (SEP) y el SNTE que ayuda a comprender la identidad y la cultura corporativa de los docentes en los distintos momentos de tensi&oacute;n y cooperaci&oacute;n que han tenido estas dos instituciones (que regulan la vida de los maestros). La comparaci&oacute;n del sindicato con las agrupaciones gremiales de otros pa&iacute;ses nos permite dimensionar sus caracter&iacute;sticas: su origen asociado al desarrollo de los sistemas educativos (al igual que Argentina y Chile) o bien su vinculaci&oacute;n a partidos pol&iacute;ticos (como sucedi&oacute; en Venezuela, Costa Rica y El Salvador). Tambi&eacute;n ofrece la posibilidad de ubicar las diferencias fundamentales: su car&aacute;cter &uacute;nico (tanto por ser nacional, por la afiliaci&oacute;n autom&aacute;tica al ingreso laboral a la SEP como por agrupar personal que cubre funciones distintas a la docencia), su crecimiento exponencial por la afiliaci&oacute;n obligatoria y la subordinaci&oacute;n de sus agremiados por el intenso intercambio de beneficios (p. 108).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos autores explican los escasos recursos y atenci&oacute;n que el SNTE presta a las acciones que apoyan de manera positiva el desarrollo profesional de los maestros a partir de centrar su activismo en otros asuntos pol&iacute;ticos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su lado, Susan Street ("Contribuci&oacute;n del movimiento magisterial democr&aacute;tico al cambio educativo en M&eacute;xico") nos ofrece otra cara de la principal organizaci&oacute;n magisterial mexicana: su disidencia &#150;encarnada en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educaci&oacute;n (CNTE)&#150; que no s&oacute;lo busca acceder al poder en la estructura sindical, sino que ha impulsado proyectos alternativos en Michoac&aacute;n, Oaxaca y Chiapas. Adem&aacute;s, la autora ubica el Movimiento Magisterial Nacional como un sujeto colectivo capaz de transformar las relaciones sociales de dominaci&oacute;n/subordinaci&oacute;n que caracterizan al SNTE y que constituye un poder construido desde la base de las regiones y secciones del sindicato.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Resulta tambi&eacute;n interesante conocer a trav&eacute;s de este cap&iacute;tulo la conformaci&oacute;n de los docentes de la secci&oacute;n XVIII de Michoac&aacute;n como una <i>masa cr&iacute;tica</i> de profesores que propone un proyecto alternativo al estatal <i>de derecha</i> al trabajar en la concientizaci&oacute;n de sus maestros y defender el derecho a la educaci&oacute;n p&uacute;blica. En el caso de la secci&oacute;n VII de Chiapas y la XXII de Oaxaca, las bases efectivas de los disidentes han permitido la construcci&oacute;n de una identidad democr&aacute;tica con el apoyo de sus comunidades y se ha incorporado a la cultura escolar desde una conceptualizaci&oacute;n &eacute;tica del trabajo docente bajo una causa justa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, el tema de la actualizaci&oacute;n docente es un factor imprescindible para la mejora educativa que presenta varias aristas: su falta de relevancia, su transformaci&oacute;n en "cultura de acumulaci&oacute;n de puntos", por su vinculaci&oacute;n a los puntajes necesarios para la Carrera Magisterial, y su nula incidencia en la mejora educativa. Al respecto, Alba Mart&iacute;nez Oliv&eacute; ("La construcci&oacute;n del Programa Nacional para la Actualizaci&oacute;n Permanente de los Maestros de Educaci&oacute;n B&aacute;sica en Servicio") nos habla de la evoluci&oacute;n del Programa Nacional para la Actualizaci&oacute;n Permanente de los Maestros (PRONAP) en 1995. La estudiosa menciona que aunque "el sistema de Carrera Magisterial es cogobernado con el SNTE, el PRONAP escap&oacute; durante diez a&ntilde;os a ese destino y fue dirigido sin la organizaci&oacute;n sindical. Tal vez no sea aventurado afirmar que fue el &uacute;nico tramo de control que la SEP conserv&oacute; durante ese lapso sobre las pol&iacute;ticas relativas al personal docente" (p. 87). Me parece que la injerencia del SNTE no resulta una cuesti&oacute;n menor al controlar la designaci&oacute;n de comisionados y personal que no necesariamente cubre un perfil adecuado para ese cometido y que ocupa las plazas de los quinientos centros de maestros instalados en todo el pa&iacute;s.<sup><a href="#nota">3</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien este cap&iacute;tulo pretende ser una memoria desde la experiencia como funcionaria en &aacute;reas de actualizaci&oacute;n de la SEP de 1995&#45;2007, considero que la participaci&oacute;n de acad&eacute;micos e investigadores de reconocida trayectoria en la esfera gubernamental no ha tenido el impacto que se esperaba, sobre todo a partir de la alternancia en el a&ntilde;o 2000, coyuntura que dotaba de alta legitimidad al nuevo gobierno de Vicente Fox (2000&#45;2006) para las transformaciones que requer&iacute;a (y contin&uacute;a requiriendo) la educaci&oacute;n: las autoridades educativas locales se tardaron casi todo su sexenio para elaborar su Programa Rector de necesidades de actualizaci&oacute;n con el prop&oacute;sito de orientarse hacia un nuevo modelo de formaci&oacute;n continua.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El otro cap&iacute;tulo en torno al tema de los maestros es el de Cecilia Fierro ("En los m&aacute;rgenes del sistema. Despuntes en la construcci&oacute;n de responsabilidad en la gesti&oacute;n escolar"), quien reporta experiencias de docentes que act&uacute;an a contracorriente al considerar lo educativo como eje de las decisiones en la escuela, es decir, el derecho a la educaci&oacute;n del estudiante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A su vez, la tercera secci&oacute;n es abierta con la colaboraci&oacute;n de Miguel Bazdresch Parada ("Participaci&oacute;n social en la educaci&oacute;n y pol&iacute;tica educativa: una relaci&oacute;n en construcci&oacute;n") quien nos ofrece un marco conceptual para revisar en qu&eacute; consiste la participaci&oacute;n social y la gesti&oacute;n social de la educaci&oacute;n, las caracter&iacute;sticas de sus pr&aacute;cticas y su relaci&oacute;n con la pol&iacute;tica educativa. Una de las premisas b&aacute;sicas de este autor es que la participaci&oacute;n es <i>tomar parte</i> de los asuntos p&uacute;blicos. Es un recurso pol&iacute;tico (por lo que no un fin en s&iacute; mismo) referido al ejercicio del poder en la gesti&oacute;n de los asuntos p&uacute;blicos que pueden utilizar gobernantes y gobernados cuando surge tensi&oacute;n entre ellos. Desde el referente gubernamental valida y legitima las propuestas bajo un formato democr&aacute;tico (pp. 189&#45;190).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dentro del &aacute;mbito educativo, se&ntilde;ala que los actores con una institucionalidad d&eacute;bil pueden aceptar <i>tomar parte</i> de la figura de participaci&oacute;n que consagra la Ley de Educaci&oacute;n (1993), pero que muchas comunidades, principalmente ind&iacute;genas, deciden caminar por su lado y toman la decisi&oacute;n de hacer gesti&oacute;n social de la educaci&oacute;n que desean para su comunidad. Este tipo de estrategias consensuadas entre los ciudadanos les dotan de nuevas habilidades, contribuyen al desarrollo comunitario y fortalecen la confianza en el gobierno. Implica que la <i>gesti&oacute;n social</i> tiene una postura pr&aacute;ctica de hacer lo que el gobierno no provee de manera satisfactoria. En ella, las comunidades se informan, se involucran en las decisiones y las legitiman, por tanto, se aten&uacute;an las tensiones entre tomadores de decisiones y ciudadanos (ejemplos de estas experiencias se documentan en las investigaciones de otros autores en esta misma obra). Estas dos formas de participaci&oacute;n llevan al acad&eacute;mico a cuestionar aqu&eacute;llas de tipo formal, t&iacute;pica de los Consejos, que contribuyen a un manejo estad&iacute;stico de cumplimiento num&eacute;rico que nada nos dice a&uacute;n de los aportes de estos &oacute;rganos de participaci&oacute;n. En contraste, propone socializar de manera m&aacute;s amplia los beneficios tanto en reconstrucci&oacute;n del tejido social como en la mejora educativa de las experiencias de gesti&oacute;n social. Asimismo, sugiere transformar la visi&oacute;n de la pol&iacute;tica educativa de apoyo a la participaci&oacute;n social que promueve nuestro marco legal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta perspectiva es contraria a la sostenida por Claudia Santizo, quien en destaca en su colaboraci&oacute;n ("Participaci&oacute;n social, corresponsabilidad y gesti&oacute;n centrada en la escuela") las posibilidades de la gesti&oacute;n centrada en la escuela que se promueve a trav&eacute;s de los Consejos de Participaci&oacute;n Social instituidos en las escuelas de educaci&oacute;n b&aacute;sica. En ellos, la autora identifica variables como la colaboraci&oacute;n, la creaci&oacute;n de redes y de capital social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tanto, Sylvia Schmelkes ("El papel de la comunidad en el cambio desde la escuela") documenta la experiencia de participaci&oacute;n comunitaria en la definici&oacute;n de diferentes proyectos educativos realizados en los estados de Chiapas, Jalisco, Oaxaca, Puebla y Yucat&aacute;n. De manera particular, nos ofrece un enfoque diferente para abordar una de las implicaciones del movimiento zapatista al profundizar en la pr&aacute;ctica de cerca de quinientas comunidades en Chiapas que "deciden prescindir de los maestros de gobierno, elegir sus propios docentes y dise&ntilde;ar su propio modelo educativo en respuesta a sus caracter&iacute;sticas culturales y formas de aprender" (p. 213). Ello responde a circunstancias espec&iacute;ficas de las comunidades zapatistas en la entidad: la ausencia del servicio regular y el conflicto de expulsi&oacute;n de las comunidades por grupos paramilitares, obligaron a buscar alternativas de atenci&oacute;n educativa para un n&uacute;mero considerable de ni&ntilde;os en edad escolar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La noci&oacute;n de redes cobra relevancia pues el proyecto no habr&iacute;a sido posible sin la articulaci&oacute;n con otras organizaciones (el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog&iacute;a Social (CIESAS), Enlace, Comunicaci&oacute;n y Capacitaci&oacute;n A. C. y el propio Instituto Nacional Indigenista). Resulta interesante que al retorno a las comunidades de origen los padres de familia decidieran continuar por las tardes con el trabajo en lengua y cultura tzotzil de sus propios instructores comunitarios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto al a la participaci&oacute;n social y la gesti&oacute;n, encontramos investigaciones donde se recupera el trabajo de redes y ONGs orientadas a la mejora educativa. La cuarta secci&oacute;n del texto coordinado por Barba y Zorrilla, contiene los art&iacute;culos de Rosaura Galeana Cisneros ("Centro de Investigaci&oacute;n para el &Eacute;xito y la Calidad Educativa (CIEXCE). Creaci&oacute;n y desarrollo como organizaci&oacute;n no gubernamental) y Sandra Aguilera Arriaga ("La participaci&oacute;n de la sociedad en las pol&iacute;ticas educativas: comenzar el camino) quienes analizan la experiencia de dos organizaciones de la sociedad civil relacionadas con la educaci&oacute;n b&aacute;sica: la primera con el caso del CIEXCE (en la ciudad de M&eacute;xico.) y la segunda con el de Contracorriente A.C. (en el estado de Puebla). Ambas presentaciones documentan el inter&eacute;s de acad&eacute;micos que pasan de la investigaci&oacute;n a la auto&#45;gesti&oacute;n de proyectos al constituirse en sujetos sociales, que se comprometen con el derecho a la educaci&oacute;n y desarrollan los v&iacute;nculos institucionales necesarios para ello: autoridades, redes, escuelas y b&uacute;squeda de financiamiento. El aprendizaje de estas organizaciones deber&iacute;a replicarse en muchas de las ONG de nuestro pa&iacute;s y demuestra que el aprovechamiento de los canales institucionales facilita su trabajo y no significa la p&eacute;rdida de autonom&iacute;a ni la cooptaci&oacute;n.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las experiencias reportadas sugieren ense&ntilde;anzas que es posible recuperar: los colectivos de docentes pueden constituirse en comunidades de aprendizaje a partir de la reflexi&oacute;n del trabajo que realizan tanto docentes, directivos, alumnos y padres de familia, adem&aacute;s del reconocimiento de que muchos problemas no pueden resolverse desde la acci&oacute;n individual y requieren acciones conjuntas. Otra ense&ntilde;anza perfila que la colaboraci&oacute;n se basa en la confianza creada en torno al proyecto escolar. La tercera, que las escuelas obtienen mejores resultados cuando se asesoran de expertos (externos) y/o se vinculan con otras organizaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la quinta tem&aacute;tica del libro, Ernesto Trevi&ntilde;o ("Las escuelas primarias en M&eacute;xico, &iquest;orientadas al aprendizaje?") analiza los factores que obstaculizan la orientaci&oacute;n hacia el logro educativo en las escuelas primarias cuya rigidez regulatoria consolida su car&aacute;cter endog&aacute;mico y burocr&aacute;tico sin permitir el desarrollo de liderazgos acad&eacute;micos en los centros escolares.<sup><a href="#nota">4</a></sup> Un segundo eje de su cr&iacute;tica se enfoca a la cultura de simulaci&oacute;n que se reafirma a trav&eacute;s de la elaboraci&oacute;n de los Proyectos Escolares y la asistencia a cursos de formaci&oacute;n docente. Estos aspectos (junto con el de la evaluaci&oacute;n) han observado un fuerte impulso desde la pol&iacute;tica educativa con la creaci&oacute;n de proyectos espec&iacute;ficos como el Programa Escuelas de Calidad (PEC) y el Programa Nacional para la Actualizaci&oacute;n Permanente de los Maestros de Educaci&oacute;n B&aacute;sica en Servicio. El &eacute;nfasis puesto en la gesti&oacute;n en el primer caso, no ha transformado la cultura organizacional de las escuelas sin dejar de reconocer la contribuci&oacute;n del aporte financiero a las precarias condiciones de infraestructura de nuestros planteles educativos; en el segundo, la asistencia anual a cursos de actualizaci&oacute;n tampoco se traduce en mejores resultados de aprendizaje al no correlacionarse con las evaluaciones nacionales efectuadas a las escuelas.<sup><a href="#nota">5</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor insiste en atender el acompa&ntilde;amiento a las escuelas en el <i>saber hacer</i> y no &uacute;nicamente en elementos te&oacute;ricos, como ocurre en los cursos tradicionales. Por ello no deja de llamar la atenci&oacute;n que despu&eacute;s de las cr&iacute;ticas vertidas sobre las condiciones del sistema educativo afirme: "En primer lugar, es necesario considerar que la transformaci&oacute;n m&aacute;s eficaz de las escuelas es voluntaria. La participaci&oacute;n en un proceso de cambio de las escuelas debe ser voluntaria" (p. 317). &iquest;Acaso no deber&iacute;amos pensar en la responsabilidad del Estado de dise&ntilde;ar y evaluar sus pol&iacute;ticas cuando hablamos de las escuelas p&uacute;blicas? Si se mencionan otras experiencias latinoamericanas de intervenci&oacute;n en las escuelas con bajo desempe&ntilde;o, &iquest;no podr&iacute;amos pensar que para eso existe un Programa Nacional para la Actualizaci&oacute;n Permanente de los Maestros de Educaci&oacute;n B&aacute;sica en Servicio? &iquest;No deber&iacute;a &eacute;ste determinar las necesidades de actualizaci&oacute;n con base en los resultados de las evaluaciones a las escuelas? Me parece que el car&aacute;cter volitivo deposita la responsabilidad de los bajos niveles de aprendizaje nuevamente en los docentes y su mejora queda condicionada a su sola decisi&oacute;n cuando el asunto es mucho m&aacute;s complejo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre la investigaci&oacute;n y las pol&iacute;ticas educativas, Lucrecia Santiba&ntilde;ez ("El impacto de la investigaci&oacute;n en la mejora educativa: conceptualizaci&oacute;n y experiencias") examina el caso de la evaluaci&oacute;n al programa Carrera Magisterial, donde la investigaci&oacute;n educativa no encuentra aplicaci&oacute;n ni utilidad en la modificaci&oacute;n de este programa de la pol&iacute;tica educativa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tanto &eacute;sta como la colaboraci&oacute;n de Mercedes de Ag&uuml;ero ("La relaci&oacute;n entre investigaci&oacute;n educativa, pol&iacute;tica y pr&aacute;ctica escolar. &iquest;Entelequia, construcci&oacute;n del conocimiento o soluci&oacute;n de problemas?) se&ntilde;alan la necesidad de que las pol&iacute;ticas educativas recuperen la investigaci&oacute;n generada, pero falta profundizar en conocer por qu&eacute; no se ha logrado esta vinculaci&oacute;n y aplicaci&oacute;n del conocimiento (que ya se ha generado) en la esfera gubernamental, tal como ya ocurre por ejemplo, a trav&eacute;s de las redes y otras organizaciones para vincularse a las escuelas y que esta misma obra documenta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente los coordinadores cierran el apartado con un listado de l&iacute;neas y temas relevantes que podr&iacute;an desarrollarse en torno a las necesidades de investigaci&oacute;n educativa, tanto para la elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas como para enriquecer la pr&aacute;ctica educativa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alaniz, Claudia, <i>Educaci&oacute;n B&aacute;sica en M&eacute;xico. De la alternancia al conservadurismo</i>, M&eacute;xico, Gernika, 2009, 251 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8217348&pid=S0185-1918201200030000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bracho Gonz&aacute;lez, Teresa (coord.), <i>El Programa Escuelas de Calidad: evaluaci&oacute;n externa ciclo escolar 2005&#45;2006,</i> M&eacute;xico, Centro de Investigaci&oacute;n y Docencia Econ&oacute;micas, 2006, 125 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8217350&pid=S0185-1918201200030000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">P&eacute;rez, G. y J. &Aacute;lvarez, <i>Retos y perspectivas del Programa Escuelas de Calidad</i>, M&eacute;xico, Universidad Aut&oacute;noma de Aguascalientes, 2006, s/n.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8217352&pid=S0185-1918201200030000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Reimers, Fernando, <i>Aprender m&aacute;s y mejor. Pol&iacute;ticas, programas y oportunidades de aprendizaje en educaci&oacute;n b&aacute;sica en M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica/Fondo de Cultura Econ&oacute;mica/ILCE&#45;Harvard, 2006, 509 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8217354&pid=S0185-1918201200030000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Actualmente, la Fundaci&oacute;n ya no incluye el tema de la educaci&oacute;n b&aacute;sica dentro de sus ejes de financiamiento para promover el fortalecimiento de valores democr&aacute;ticos. <i>Vid.</i> el portal de este instituto, en <a href="http://www.fordfound.org" target="_blank">www.fordfound.org</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Realizadas en las ciudades de Jomtien (1990), Tailandia y Dakar (2000), Senegal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Estos docentes en funciones de <i>Apoyo T&eacute;cnico</i> lograron puntajes para Carrera Magisterial por "dise&ntilde;ar cursos" sin importar que no respondieran a las necesidades de actualizaci&oacute;n de los maestros en servicio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Destaca por ejemplo la disparidad de tiempo empleado en actividades de aprendizaje frente a aqu&eacute;llas que suponen en el ideario docente, incidir en la construcci&oacute;n de una identidad nacional, caracterizadas por el autor por una visi&oacute;n poco cr&iacute;tica, irreflexiva y folclorizada de mitos, inexactitudes hist&oacute;ricas y expresiones culturales (tanto nacionales como locales).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Trevi&ntilde;o reafirma lo que ya han demostrado las evaluaciones eternas a dicho programa: existe poca contundencia para evidenciar un cambio radical en el estilo de gesti&oacute;n y su relaci&oacute;n en la mejora del logro educativo (Fernando Reimers, <i>Aprender m&aacute;s y mejor. Pol&iacute;ticas, programas y oportunidades de aprendizaje en educaci&oacute;n b&aacute;sica en M&eacute;xico</i>, M&eacute;xico, SEP/FCE/ILCE&#45;Harvard, 2006; Teresa Bracho Gonz&aacute;lez, <i>El Programa Escuelas de Calidad: Evaluaci&oacute;n externa ciclo escolar 2005&#45;2006</i>, M&eacute;xico, CIDE, 2006; G. P&eacute;rez y J. &Aacute;lvarez, <i>Retos y perspectivas del Programa Escuelas de Calidad</i>, M&eacute;xico, UAA, 2006 y Claudia Alaniz, <i>Educaci&oacute;n B&aacute;sica en M&eacute;xico. De la alternancia al conservadurismo</i>, M&eacute;xico, Gernika, 2009).</font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Alaniz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Claudia]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Educación Básica en México. De la alternancia al conservadurismo]]></source>
<year>2009</year>
<page-range>251</page-range><publisher-name><![CDATA[Gernika]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bracho González]]></surname>
<given-names><![CDATA[Teresa]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El Programa Escuelas de Calidad: evaluación externa ciclo escolar 2005-2006]]></source>
<year>2006</year>
<page-range>125</page-range><publisher-name><![CDATA[Centro de Investigación y Docencia Económicas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pérez]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Álvarez]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Retos y perspectivas del Programa Escuelas de Calidad]]></source>
<year></year>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Autónoma de Aguascalientes]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Reimers]]></surname>
<given-names><![CDATA[Fernando]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Aprender más y mejor. Políticas, programas y oportunidades de aprendizaje en educación básica en México]]></source>
<year>2006</year>
<page-range>509</page-range><publisher-name><![CDATA[Secretaría de Educación PúblicaFondo de Cultura EconómicaILCE-Harvard]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
