<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-1918</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista mexicana de ciencias políticas y sociales]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev. mex. cienc. polít. soc]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-1918</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-19182011000100008</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La sorprendente aportación de un fisiólogo al conocimiento de la historia]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Brom Offenbacher]]></surname>
<given-names><![CDATA[Juan]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<volume>56</volume>
<numero>211</numero>
<fpage>127</fpage>
<lpage>137</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-19182011000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-19182011000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-19182011000100008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>"La sorprendente aportaci&oacute;n de un fisi&oacute;logo al conocimiento de la historia"</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Rese&ntilde;as sobre los libros de Jared Diamond, <i>Armas, g&eacute;rmenes y acero. La sociedad humana y sus destinos,</i> Madrid, Debate, 2007, 592 pp. (Ensayo Ciencia Debolsillo);</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b><i>Colapso. Por qu&eacute; unas sociedades perduran y otras desaparecen,</i> Barcelona, Debate, Random House Mondadori, 2007, 752 pp. (Ensayo Ciencia Debolsillo);</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b><i>El tercer chimpanc&eacute;. Origen y futuro del animal humano,</i> Barcelona, Debate, Random House Mondadori, 2008, 544 pp. (Ensayo Ciencia Debolsillo).</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">In memoriam<b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> 	Juan Brom Offenbacher(1926&#150;2011) </b></font></p>      <p align="right"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Medio a&ntilde;o hace que se aperson&oacute; en la sala de edici&oacute;n de este &oacute;rgano editorial el profesor Juan Brom. Su talante a&uacute;n rezumaba el fulgor que una longeva vida dedicada a la producci&oacute;n, difusi&oacute;n y ense&ntilde;anza del conocimiento humano suele dejar. Ven&iacute;a a hacerme, como editor, una petici&oacute;n: publicarle una serie de rese&ntilde;as que hab&iacute;a elaborado tiempo atr&aacute;s sobre algunos de los textos m&aacute;s afamados del no menos conocido fisi&oacute;logo y ge&oacute;grafo norteamericano Jared Mason Diamond.<a href="#notas"><sup>*</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La solicitud, confieso, no dej&oacute; de incomodarme: "Dr. &#150;le dije&#150;, por m&iacute; encantado; sin embargo, la pol&iacute;tica editorial de nuestra revista en cuanto a rese&ntilde;as se refiere, es publicar las realizadas a libros que no tengan m&aacute;s de dos a&ntilde;os de haber sido publicados". Brom me mir&oacute; comprensivo y, casi asintiendo, me revir&oacute;: "Lo entiendo, m&aacute;s la antig&uuml;edad no invalida la certidumbre; considero estos textos como fundamentales para la comprensi&oacute;n de lo humano y de lo social... a fin de cuentas a ello nos dedicamos, &iquest;no?". <i>"&iexcl;Touch&eacute;!"</i> exlam&eacute;, haci&eacute;ndole proferir una ligera risita. Aceptando el contraargumento, le coment&eacute;: "S&oacute;lo deme tiempo maestro (Ud. entiende, compromisos editoriales previos...) y proceder&eacute;, cuente con ello".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No volv&iacute; a saber de &eacute;l... hasta toparme con su obituario aqu&eacute;l desdichado 28 de marzo pasado. Ochenta d&eacute;cadas de aventura intelectual terminaron. Me doli&oacute;, sobretodo porque el tiempo me rob&oacute; la oportunidad de enterarle que sus rese&ntilde;as saldr&iacute;an publicadas en el &uacute;ltimo n&uacute;mero de este a&ntilde;o, aviso, estoy seguro, le hubiese llenado de satisfacci&oacute;n. Como <i>noblesse oblige,</i> quiero pagar mi deuda con el que fuera el Premio UNAM en Docencia en Ciencias Sociales y orgulloso Em&eacute;rito de esta casa de estudios en el primer n&uacute;mero del a&ntilde;o. Por lo menos podr&eacute; tener la oportunidad, m&iacute;nima, de hacer lo mismo que &eacute;l sol&iacute;a hacer en sus libros: dar a conocer, desde lo humano, lo humano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En estas postreras p&aacute;ginas, pues, encontrar&aacute; el lector el &uacute;ltimo legado de aqu&eacute;l ni&ntilde;o jud&iacute;o alem&aacute;n, de este comunista mexicano y del siempre sabio egregio que hizo de M&eacute;xico casa, vida y coraz&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace menos de dos siglos, en 1835, un grupo de maor&iacute;es lleg&oacute; a las islas Chatham, no muy lejos de Australia, y extermin&oacute; a los abor&iacute;genes que, sin armas, no ofrecieron resistencia. Uno de los conquistadores explic&oacute;: "Tomamos posesi&oacute;n &#91;...&#93; de acuerdo con nuestras costumbres y capturamos a todas las personas. Ninguna escap&oacute;".<sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior es una expresi&oacute;n, franca, de nuestro mundo hip&oacute;crita. Hablamos de "valores universales", expresados en el lema de la Revoluci&oacute;n francesa, "Libertad, Igualdad, Fraternidad"; valores ratificados por la Declaraci&oacute;n de Derechos Humanos proclamada por la onu en 1948. Sin embargo, la libertad de pa&iacute;ses, naciones, individuos, brilla por su ausencia en todas partes: Guant&aacute;namo; pa&iacute;ses ocupados por ej&eacute;rcitos extranjeros; mujeres discriminadas; algunos millones de ricos o acomodados y miles de millones de pobres, much&iacute;simos de ellos cercanos a la muerte por inanici&oacute;n; prejuicios religiosos y raciales contin&uacute;an asolando, aqu&iacute; y all&aacute;, a una humanidad ya bastante lastimada. Las declaraciones quedan en bellas aspiraciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Esta discrepancia &#150;entre el decir y el hacer&#150; es inherente al g&eacute;nero humano? &iquest;La lucha entre los anhelos y la realidad es permanente e inevitable? &iquest;Los "valores universales" lo son realmente? Si la ciencia y la t&eacute;cnica han sido capaces de progresos abismales, &iquest;lo podr&aacute; hacer tambi&eacute;n la esencia de lo humano?</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todos aquellos que han dedicado su vida a la reflexi&oacute;n del devenir del hombre han buscado afanosamente quebrar el sortilegio de estas preguntas, pero las respuestas los han eludido. Quiz&aacute;s porque no existan en definitiva.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Recientemente, hemos podido disfrutar uno de estos esfuerzos por dilucidar el misterio del comportamiento del hombre, proveniente de una disciplina sorpresiva, la fisiolog&iacute;a, y de un investigador singular, Jared Diamond. Este profesor de la Universidad de California en Los Angeles, no presenta elucubraciones de un aficionado, como se podr&iacute;a sospechar, sino datos y reflexiones profundos basados en una amplia documentaci&oacute;n mezclados con experiencias personales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, sus libros, amenos y f&aacute;ciles de comprender, abarcan la formaci&oacute;n del ser humano a partir de nuestro ancestro com&uacute;n con otros monos superiores;<sup><a href="#notas">2</a></sup> el paso de la sociedad de recolectores<sup><a href="#notas">3</a></sup> a la de productores y, finalmente, el peligro de la autodestrucci&oacute;n de nuestra propia especie.<sup><a href="#notas">4</a></sup> Las opiniones vertidas en ellos lejos est&aacute;n de ser admitidas por gran parte de la comunidad acad&eacute;mica; ello, lejos de demeritar la obra, la enriquecen al presentarnos modos alternativo de pensar lo humano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una caracter&iacute;stica general de estos textos es que combinan datos biol&oacute;gicos, geol&oacute;gicos, paleo&#150;bot&aacute;nicos y clim&aacute;ticos con actitudes culturales y pol&iacute;ticas de las poblaciones examinadas, regal&aacute;ndole al lector una peculiar perspectiva desde una muy bien lograda amalgama entre ciencias duras y sociales. Se trata, dice el autor, de una concepci&oacute;n de "sistemas complejos" que considera que la realidad forma un conjunto de fen&oacute;menos relacionados e interactuantes donde ning&uacute;n elemento anal&iacute;tico resulta ajeno. La combinaci&oacute;n es m&aacute;s que afortunada, ya que el lector encuentra a trav&eacute;s de estas p&aacute;ginas explicaciones comprensibles a problem&aacute;ticas asaz complicadas, lo que abona a cimentar y dar seriedad a la visi&oacute;n del autor que resulta completa, convincente y altamente gratificante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El tercer chimpanc&eacute;. Origen y futuro del animal humano</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Diamond analiza en los primeros cap&iacute;tulos de este libro la cercan&iacute;a y las diferencias entre el hombre y los animales. Bas&aacute;ndose en estudios de la evoluci&oacute;n del ADN (nos separan apenas 1.6% con el de los chimpanc&eacute;s), se&ntilde;ala que hace ocho a seis millones de a&ntilde;os se inici&oacute; nuestra separaci&oacute;n del ancestro del chimpanc&eacute;, nuestro pariente m&aacute;s cercano. Pronto, hace unos seis a cuatro millones de a&ntilde;os, nuestros antepasados (africanos) adoptaron la posici&oacute;n b&iacute;peda.<sup><a href="#notas">5</a></sup> Luego, con una antig&uuml;edad de unos dos y medio millones de a&ntilde;os, encontramos abundancia de utensilios, mucho mayor de los que dejaron otras especies animales.<sup><a href="#notas">6</a></sup> Nace entonces <i>el homo habilis</i> (antig&uuml;edad de aproximadamente dos y medio millones) que dar&aacute; paso al <i>homo erectus</i> (1.7 millones).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta aqu&iacute;, el texto comprueba con cierta precisi&oacute;n la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n de Darwin, hoy aceptada generalmente. Pero, a continuaci&oacute;n, un vuelco sorprende al lector. Se suele pensar en un avance tecnol&oacute;gico m&aacute;s o menos parejo, lento al principio y despu&eacute;s cada vez m&aacute;s acelerado: desde las toscas herramientas de los tiempos prehumanos hasta la cibern&eacute;tica, la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica, las armas nucleares y otras maravillas o espantos de hoy. A contracorriente, Diamond se&ntilde;ala que durante cerca de dos millones y medio de a&ntilde;os la evoluci&oacute;n fue casi imperceptible en cuanto a la elaboraci&oacute;n de utensilios. El &uacute;nico acontecimiento de gran importancia fue el posible, pero no seguro, dominio del fuego (hombre de Pek&iacute;n, hace medio mill&oacute;n de a&ntilde;os).<sup><a href="#notas">7</a></sup> De hecho, el vertiginoso avance tecnol&oacute;gico&#150;cient&iacute;fico de la humanidad, tendr&iacute;a apenas una antig&uuml;edad de tan s&oacute;lo 40,000 a&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Diamond llama "el gran salto adelante" a ese momento revolucionario en que la historia humana pas&oacute; de ser fundamentalmente gen&eacute;tica a basarse en el conocimiento, en la transmisi&oacute;n de experiencias y habilidades, en una palabra, en la cultura. En lugar de desarrollar una pata fuerte para golpear, una piedra para aplanar; en lugar de dientes o garras para cortar, una piedra con filo; en lugar de un brazo m&aacute;s fuerte para arrojar piedras, un arco con una flecha, etc&eacute;tera. As&iacute;, la evoluci&oacute;n transit&oacute; de la lentitud biol&oacute;gica a la rapidez de la tecnolog&iacute;a elaborada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es obvia la pregunta que se desprende de este suceso: &iquest;en qu&eacute; radic&oacute; la causa de este cambio cualitativo? Para nuestro autor, la principal raz&oacute;n radic&oacute; en la formaci&oacute;n del lenguaje articulado. Es el aparato de fonaci&oacute;n el que permiti&oacute; formular palabras de manera infinita, con conceptos mucho m&aacute;s amplios de las que hace posible el lenguaje animal. El lenguaje racional, estructurado, cambi&oacute; el destino del animal humano. El cap&iacute;tulo dedicado al "gran salto adelante" es el aperitivo para el extenso estudio que Diamond emprende sobre el proceso de hominizaci&oacute;n</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A la par de la revoluci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica, el norteamericano alude a un segundo elemento clave en la aventura de ser humanos: la reproducci&oacute;n, con todos sus aspectos biol&oacute;gicos y sociales, entre los que hay que tomar en cuenta la constante es la b&uacute;squeda de la mejor y mayor reproducci&oacute;n de la especie. Se acepta generalmente que la hembra tiende a aceptar al macho que demuestra mayor fuerza u otra forma de capacidad, y &eacute;ste busca a la pareja que promete mayor fertilidad. Lo vemos en las luchas entre los machos, los colores de las flores o de las alas de las mariposas y en muchos otros elementos. Puede sorprendernos una forma de cortejo de los tilonorrincos (aves jardineras exclusivas de Nueva Guinea y Australia),<a href="#notas"><sup>8</sup></a> cuyos machos construyen unas enramadas, caba&ntilde;as circulares de dos metros y medio de di&aacute;metro y algo m&aacute;s de un metro de altura, ricamente adornadas. Las hembras escogen para sus nidos las mejores enramadas y se aparean con el macho que ha demostrado su capacidad y que ya s&oacute;lo aporta su esperma. Ser&iacute;a el equivalente al cortejo humano mediante el obsequio de una joya valiosa, que demuestra la riqueza del donador; o de una obra de arte, en prueba de bienestar y de buen gusto.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En una incursi&oacute;n a costumbres m&aacute;s recientes (aunque no dejan de tener una antig&uuml;edad de miles de a&ntilde;os), Diamond se pregunta por qu&eacute; fumamos, bebemos o utilizamos drogas peligrosas. Ah&iacute; encuentra una explicaci&oacute;n semejante: aparentemente, deber&iacute;an ser contraproducentes en el cortejo, por significar que el consumidor de tales productos se expone a peligros innecesarios y, adem&aacute;s, conocidos. Pero su poder seductor est&aacute; en la demostraci&oacute;n de valor y de desprecio al peligro o, por lo menos pretendidamente, en la capacidad de enfrentar a &eacute;ste y de vencerlo. Podemos encontrar una confirmaci&oacute;n de la hip&oacute;tesis de Diamond en el "pegue" que suelen tener deportistas audaces entre las mujeres y en que los "fuertes" en las pel&iacute;culas suelen fumar, beber y conquistar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En torno a la problem&aacute;tica de pareja, nuestro autor afirma que entre los animales los hay mon&oacute;gamos y pol&iacute;gamos, al igual que en las sociedades humanas. Sorprende el resultado de una investigaci&oacute;n no publicada, de la d&eacute;cada de 1940, que arroj&oacute; que 100 ni&ntilde;os, de un millar de reci&eacute;n nacidos en un prestigiado hospital, no eran descendientes del esposo de la madre, o sea, proven&iacute;an de un adulterio.<a href="#notas"><sup>9</sup></a> Una confirmaci&oacute;n de la situaci&oacute;n en una sociedad oficialmente monog&aacute;mica, que posiblemente sorprenda a muchos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se imponen algunas observaciones cr&iacute;ticas respecto a lo que plantea Diamond respecto a las normas sexuales humanas. Parte del hecho de que &#150;a diferencia de las hembras de muchas (no todas) otras especies que solamente aceptan un macho en los momentos en que pueden concebir (para gusto de los moralistas, como tambi&eacute;n dice Diamond)&#150;, la mujer es sexualmente receptiva en todo tiempo. La raz&oacute;n de ello, se&ntilde;ala el fisi&oacute;logo, es que al proporcionar goce sexual al hombre, la mujer puede retenerlo con mayor facilidad para que lo apoye en la prolongada atenci&oacute;n requerida de los cr&iacute;os. Al discutir las opiniones de algunos analistas al respecto, habla, en un caso, de que contiene un "mensaje sexista"<sup><a href="#notas">10</a></sup> y, dice en otro, que "aunque las teor&iacute;as de Symons incorporan elementos machistas, cuando menos representan un paso adelante, puesto que suponen que las mujeres persiguen con inteligencia sus propios objetivos".<sup><a href="#notas">11</a></sup> Coincido plenamente con el rechazo impl&iacute;cito al machismo, a la idea de superioridad masculina, pero tambi&eacute;n considero que tal posici&oacute;n no es un argumento cient&iacute;fico. Otra cosa ser&iacute;a si la se&ntilde;alara como resultado de un an&aacute;lisis de las diferencias entre los sexos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La otra observaci&oacute;n se refiere a las normas de pareja. Diamond parte de la idea de que el macho humano est&aacute; interesado siempre en asegurar la mejor descendencia y, para ello, exige la exclusividad sobre su mujer. No hace ninguna menci&oacute;n de las teor&iacute;as de convivencia sexual amplia, como la afirmada por el antrop&oacute;logo norteamericano Lewis Henry Morgan en el siglo XIX quien habla de una "horda promiscua" sin exclusividades sexuales en una primera etapa humana, la que dar&iacute;a m&aacute;s tarde lugar a otras formas de "matrimonio por grupos" para culminar en la monogamia. Federico Engels, en <i>El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado</i> (Madrid, Alianza Editorial, 2008 (El Libro de Bolsillo)), recoge esta idea. Llama la atenci&oacute;n que Diamond, que estudi&oacute; en una &eacute;poca en que se discut&iacute;an ampliamente las tesis marxistas, ignore totalmente el planteamiento de Morgan&#150;Engels.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo rese&ntilde;ado no agota las informaciones y reflexiones interesantes que aporta <i>El tercer chimpanc&eacute;.</i> Al analizar las actividades art&iacute;sticas, entendiendo por tales a las que no buscan un beneficio gen&eacute;tico o de riqueza, se&ntilde;ala una continuidad entre las caracter&iacute;sticas animales y las humanas. Lo mismo se desprende del estudio del lenguaje, mucho m&aacute;s rico en los humanos que en los dem&aacute;s animales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una consideraci&oacute;n sorprendente, aunque no totalmente nueva, es el empeoramiento de la vida humana con la aparici&oacute;n de la agricultura. No descarta que &eacute;sta permiti&oacute; el gran desarrollo cultural de nuestra especie en los &uacute;ltimos diez milenios, pero hace ver tambi&eacute;n que el cazador&#150;recolector dispon&iacute;a de m&aacute;s tiempo libre y de una alimentaci&oacute;n m&aacute;s variada y sana que los agricultores. Con &eacute;stos aparecen las clases sociales (no menciona el papel que tiene en esto la propiedad) y una peor situaci&oacute;n para la mujer.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rechaza tambi&eacute;n la idea de la pasada "edad dorada" de paz y armon&iacute;a. Basado en muchos datos, indica que siempre ha habido conflictos entre grupos humanos, genocidios masivos y crueldades espeluznantes; lo nuevo es que se ha llegado a amenazar la existencia del g&eacute;nero humano y, posiblemente, de la vida misma en nuestro planeta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Llega inclusive a preguntarse si la humanidad va forzosamente a su autodestrucci&oacute;n y se muestra pesimista al respecto, aunque afirma que &eacute;sta no es forzosa, pero no argumenta esa t&iacute;mida expresi&oacute;n optimista. Finalmente, en un ap&eacute;ndice, indica que los nuevos datos elaborados por los cient&iacute;ficos desde la redacci&oacute;n original del libro no aportan cambios considerables respecto a lo dicho.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Armas, g&eacute;rmenes y acero. La sociedad humana y sus destinos</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un dirigente local de Nueva Guinea hizo a Diamond la pregunta siguiente: "&iquest;Por qu&eacute; vosotros los blancos desarrollasteis tanto cargamento y lo trajisteis a Nueva Guinea, pero nosotros los negros ten&iacute;amos tan poco cargamento propio?".<sup><a href="#notas">12</a></sup> "Cargamento" era la designaci&oacute;n del conjunto de utensilios y productos empleados por las dos sociedades que se hab&iacute;an encontrado en la isla, apenas dos siglos antes. La pregunta, en el fondo, se dirig&iacute;a a las causas de las diferencias entre los distintos pueblos del mundo. Y estas diferencias se hab&iacute;an desarrollado en el breve lapso de trece milenios, a partir de un nivel global com&uacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La respuesta en los pa&iacute;ses "desarrollados" suele ser que unos pueblos dispon&iacute;an de una superioridad innata, o que hab&iacute;an sido m&aacute;s h&aacute;biles, trabajadores y ahorrativos que otros. Diamond rechaza estas interpretaciones. Por una parte, los hechos actuales demuestran que los "nativos", cuando cuentan con las condiciones adecuadas, son perfectamente capaces de desempe&ntilde;ar cualquier actividad caracter&iacute;stica de los "avanzados". A&uacute;n m&aacute;s: "Desde el comienzo mismo de mi trabajo con neoguineanos &#150;confiesa Diamond&#150; &eacute;stos me impresionaron por ser por t&eacute;rmino medio m&aacute;s inteligentes, m&aacute;s despiertos, m&aacute;s expresivos y m&aacute;s interesados por las cosas y las personas que les rodean que el europeo o el estadounidense medio".<sup><a href="#notas">13</a></sup> Llega a la conclusi&oacute;n de que la sobrevivencia de los "primitivos" exige mayor inteligencia que la de los "avanzados" por carecer aqu&eacute;llos de los m&uacute;ltiples apoyos que la t&eacute;cnica actual presta a estos &uacute;ltimos. Las razones del abismo cultural entre unos y otros no yace, pues, en las capacidades y habilidades superiores de uno de ellos. Las causas deben estar en otro lado. A buscarlas est&aacute; dedicado este libro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra comienza con una resumida exposici&oacute;n de la formaci&oacute;n del <i>homo sapiens;</i> lo esencial arranca de la situaci&oacute;n de cazadores&#150;recolectores, general en todo el mundo, hacia el a&ntilde;o 11,000 a.C.<sup><a href="#notas">14</a></sup> En algunas regiones se empiezan a domesticar plantas: en Mesoam&eacute;rica, los Andes, China, Mesopotamia (hoy Iraq) y posiblemente algunas m&aacute;s.<sup><a href="#notas">15</a></sup> &iquest;Por qu&eacute; ah&iacute; y no en zonas donde hoy se cultivan exitosamente los mismos cereales y tambi&eacute;n &aacute;rboles frutales, cuya adopci&oacute;n por el hombre es m&aacute;s reciente? &iquest;Por qu&eacute; su difusi&oacute;n relativamente r&aacute;pida por Eurasia y el norte de &Aacute;frica y no hacia el sur del continente negro, ni a lo largo de Am&eacute;rica?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una primera respuesta est&aacute; en algo obvio: la existencia de plantas silvestres susceptibles de ser cultivadas. Pero esto lleva a otra pregunta: &iquest;por qu&eacute; no fueron adaptadas y adoptadas milenios antes por los humanos? Diamond propone varias respuestas. Por una parte, habla de un incremento natural de esos vegetales que llev&oacute; a un mayor desarrollo de los instrumentos para aprovecharlos: hoces, cestos para el almacenaje, morteros (metates) para moler y otros. M&aacute;s tarde, un incremento en la densidad de poblaci&oacute;n y posiblemente una menor producci&oacute;n natural de los cereales cre&oacute; un desequilibrio que incit&oacute; a su cultivo, con la consiguiente posibilidad de seleccionar las semillas y con ello de mejorarlas. Una vez descubierta la forma de dominar algunas plantas, se abri&oacute; la v&iacute;a para apoderarse de otras. Un proceso semejante condujo a la domesticaci&oacute;n de animales, iniciada con la del perro en el a&ntilde;o 10,000 a.C.<sup><a href="#notas">16</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; hay en cuanto a la propagaci&oacute;n de cultivos y a la domesticaci&oacute;n de animales? Diamond aventura una explicaci&oacute;n basada en las condiciones geogr&aacute;ficas: el eje de Eurasia es de Occidente&#150;Oriente, lo que implica condiciones parecidas en la sucesi&oacute;n de estaciones y de cambios en la duraci&oacute;n de d&iacute;as y noches. Las plantas est&aacute;n adaptadas a estas condiciones y no pueden soportar los cambios que significan los ejes Norte&#150;Sur, propios de &Aacute;frica y Am&eacute;rica. Por ello, hay una propagaci&oacute;n r&aacute;pida en el &aacute;rea mediterr&aacute;nea, en Asia Menor y en el "Creciente F&eacute;rtil" (hoy Iraq, Siria, L&iacute;bano e Israel) y dif&iacute;cil o imposible en &Aacute;frica y Am&eacute;rica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una consecuencia de la producci&oacute;n (agr&iacute;cola y ganadera) fue la existencia de un excedente que permiti&oacute; la dedicaci&oacute;n de un sector de la poblaci&oacute;n a las actividades b&eacute;licas, tanto como guerreros de tiempo completo como fabricantes de armas (que rebasaron las creaciones individuales de espadas, arcos y flechas). Esto facilit&oacute; las guerras de conquista y tambi&eacute;n la sumisi&oacute;n y explotaci&oacute;n de los vencidos: se les pod&iacute;an quitar sus armas y dejarles instrumentos de producci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro hecho derivado fue la aparici&oacute;n de la escritura, un proceso que transit&oacute; del mero registro de propiedades a la posibilidad de expresar las m&aacute;s variadas ideas. Diamond considera que probablemente no fueron m&aacute;s que un pu&ntilde;ado las culturas que inventaron una escritura (la mesopot&aacute;mica, las mesoamericanas, la china y, posiblemente, la egipcia), mientras que las dem&aacute;s son evoluciones o adaptaciones de las primeras. La escritura, a su vez, posibilit&oacute; la transmisi&oacute;n de experiencias al tiempo que facilit&oacute; la administraci&oacute;n de extensos dominios. Fue, junto con las armas, un elemento que cre&oacute; la distinci&oacute;n entre sociedades "avanzadas" y "primitivas", uno de los primeros instrumentos de dominio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ciertas enfermedades resultaron ser tambi&eacute;n, hist&oacute;ricamente, un elemento de diferenciaci&oacute;n entre unas y otras. Por ejemplo, es conocido el papel que la viruela jug&oacute; en la baja catastr&oacute;fica de la poblaci&oacute;n aut&oacute;ctona americana. Se dec&iacute;a entonces que "indio con viruela, indio muerto", mientras que a muchos espa&ntilde;oles solamente les causaba las t&eacute;tricas y caracter&iacute;sticas cicatrices. &iquest;Por qu&eacute;? Resulta que gran n&uacute;mero de enfermedades contagiosas comunes provienen de animales domesticados y los pueblos eurasi&aacute;ticos hab&iacute;an convivido durante milenios con ellos y desarrollado defensas propias, de las que carec&iacute;an los indios americanos o los abor&iacute;genes australianos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los &uacute;ltimos cap&iacute;tulos de <i>Armas</i> est&aacute; dedicado a la organizaci&oacute;n pol&iacute;tico&#150;social a trav&eacute;s del tiempo. Diamond parte de la horda (algunas decenas de miembros n&oacute;madas, sin religi&oacute;n ni estratificaci&oacute;n social) pasa a la tribu, luego a la "jefatura" hasta llegar al concepto mucho m&aacute;s complicado de Estado, de m&aacute;s de 50,000 miembros, con gobierno; una sociedad estratificada por parentesco, "cleptocr&aacute;tica", o sea, con explotadores y explotados. Explica todos estos estadios y llama la atenci&oacute;n que vea en el incremento de la poblaci&oacute;n la causa principal de los cambios pol&iacute;ticos y sociales. Una tesis, por lo menos, sumamente discutible.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Colapso. Por qu&eacute; unas sociedades perduran y otras desaparecen</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nuestro mundo actual est&aacute; visiblemente amenazado por su propia posible destrucci&oacute;n (desde las causales ecol&oacute;gicas que est&aacute;n hoy en la conciencia de casi todos, hasta la amenaza nuclear). Tal es el tema de esta &uacute;ltima obra. Diamond no se conforma con se&ntilde;alar la cat&aacute;strofe que nos amenaza a trav&eacute;s de un gran acopio de antecedentes hist&oacute;ricos; tambi&eacute;n habla de algunas tendencias que le infunden una actitud optimista, sin llegar a ser triunfalista.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer cap&iacute;tulo est&aacute; dedicado a Montana, bello estado monta&ntilde;oso del noroeste de Estados Unidos. La zona es de escasa precipitaci&oacute;n pluvial y el crecimiento de las plantas es lento, debido a la altura y a los inviernos prolongados. El estado fue hace a&ntilde;os uno de los m&aacute;s ricos de su pa&iacute;s gracias a que la base de su econom&iacute;a, a partir de 1860, fue la miner&iacute;a (de la producci&oacute;n de alimentos para los mineros a la tala de bosques para las minas) junto con la cacer&iacute;a, la pesca y el comercio de pieles. Hoy d&iacute;a, en cambio, figura como una de las m&aacute;s atrasadas y problem&aacute;ticas regiones norteamericanas. &iquest;Por qu&eacute; decay&oacute; a tal punto?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La respuesta de Diamond es diversa. Empieza se&ntilde;alando por un lado un hecho ineluctable: las minas envenenan suelos y aguas por tiempos indefinidos.<sup><a href="#notas">17</a></sup> Para otorgar una concesi&oacute;n minera, hoy se exige en Estados Unidos el confinamiento de los residuos peligrosos y un seguro para pagar la limpieza de la mina en caso de abandono, requisito muchas veces no cumplido. De todas maneras es un avance, pero &iquest;qu&eacute; sucede con las instalaciones abandonadas (unas 20,000) cuyos due&ntilde;os ya no existen? Y en el caso de que alguien compre una mina abandonada para volverla a explotar, &iquest;qui&eacute;n paga los gastos del saneamiento de los da&ntilde;os anteriores? Las empresas, para no ver mermadas sus ganancias, no desean hacerlo y alegan que no son responsables de problemas causados cuando no ten&iacute;an vela en el asunto. El Estado debe hacerse cargo, pero esto requiere que cobre impuestos suficientes a lo que se resisten los ciudadanos. Como resultado, muchos de estos problemas se quedan sin resolver.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro problema directamente relacionado con lo anterior tuvo que ver tambi&eacute;n con el envenenamiento del medio ambiente. Algunas empresas construyeron presas para apoyar sus explotaciones (por ejemplo, para generar energ&iacute;a el&eacute;ctrica); pero en el fondo de estos embalses se acumularon sedimentos contaminados con ars&eacute;nico y otros t&oacute;xicos, que contaminaron las aguas subterr&aacute;neas que m&aacute;s adelante brotaron a la superficie. Al acabar los trabajos de construcci&oacute;n, se abandon&oacute; tambi&eacute;n el mantenimiento de estas presas, que amenazaron entonces con romperse. &iquest;Qui&eacute;n se responsabiliz&oacute;?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La situaci&oacute;n de los bosques fue tambi&eacute;n un aspecto b&aacute;sico en los cambios de Montana durante un siglo y medio. Lo primero fue la tala para aprovechar la madera en las minas y en la construcci&oacute;n de casas; inmediatamente despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial, se vendi&oacute; gran cantidad de madera para construcci&oacute;n en otras regiones de Estados Unidos. Como el crecimiento de &aacute;rboles es lento en la regi&oacute;n debido al clima local, el resultado fue el l&oacute;gico: deforestaci&oacute;n, deslave de tierras, calentamiento del agua de los arroyos y disminuci&oacute;n de los peces en ellos. Respuesta: restricci&oacute;n o prohibici&oacute;n de tala en los bosques de propiedad gubernamental, pero no en los de due&ntilde;os particulares. Los incendios cobraron tambi&eacute;n su cuota depredatoria. Si bien el servicio forestal los combati&oacute; con denuedo pues destru&iacute;an las plantas peque&ntilde;as (afectando poco a los &aacute;rboles adultos, grandes), no pudo evitar el estallido de nuevos incendios que ya no se agotaban en el bosque bajo sino que destru&iacute;an tambi&eacute;n los &aacute;rboles mayores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo estos elementos en conjunto condujeron a un c&iacute;rculo vicioso: limitaciones que encarec&iacute;an muchas de las actividades y disminu&iacute;an las oportunidades de trabajo, as&iacute; como los ingresos del gobierno estatal; decadencia de servicios p&uacute;blicos, entre ellos las universidades, y emigraci&oacute;n de los j&oacute;venes a otros estados. Las empresas y los trabajadores que no quer&iacute;an perder sus empleos, pidieron mayores facilidades para los inversionistas lo que signific&oacute; a su vez menores posibilidades para las autoridades para remediar la situaci&oacute;n. Cada sector se dedic&oacute; a defender sus intereses particulares haciendo del logro de soluciones de fondo, una imposibilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con este amplio ejemplo (el cap&iacute;tulo dedicado a Montana abarca la d&eacute;cima parte del libro), Diamond hace ver la consecuencia l&oacute;gica del conflicto entre el inter&eacute;s social a largo plazo (inter&eacute;s com&uacute;n) y las conveniencias inmediatas de personas, gobierno y empresarios (inter&eacute;s privado).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A continuaci&oacute;n, el fisi&oacute;logo evolucionista presenta una extensa exposici&oacute;n de los muchos fracasos y escasos &eacute;xitos de sociedades del pasado al enfrentarse a sus problemas de sobrevivencia; s&oacute;lo puedo hablar aqu&iacute; de los m&aacute;s sobresalientes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer caso que analiza es el de la isla de Pascua, cuyas enormes estatuas (mo&aacute;is) han sido objeto de m&uacute;ltiples investigaciones y an&aacute;lisis. Diamond afirma que sus pobladores llegaron de Polinesia por el a&ntilde;o 900 de nuestra era (aunque se&ntilde;ala que la fecha es muy discutida). Cuando los europeos arribaron vez primera a la isla (1722), las enormes figuras ya estaban all&iacute;, p&eacute;treamente enhiestas y orgullosamente oteando el horizonte mar&iacute;timo. Pero de la cultura de sus autores, los rapa nui, no quedaba pr&aacute;cticamente nada. &iquest;C&oacute;mo se hicieron entonces estos mega monolitos? En menos de mil a&ntilde;os, debi&oacute; haberse desarrollado una poblaci&oacute;n numerosa, organizada, capaz de tallar y erigir las brutales estatuas con sus inmensos basamentos. &iexcl;Sin maquinaria, sin animales de tiro, sin &aacute;rboles! No pocos investigadores, bas&aacute;ndose en el an&aacute;lisis del polen, han comentado que la isla tuvo en alg&uacute;n momento de su historia una gran riqueza arbor&iacute;cola, lo que permiti&oacute; no s&oacute;lo la navegaci&oacute;n en alta mar sino la transportaci&oacute;n de las estatuas. La poblaci&oacute;n debi&oacute; haber sido lo bastante numerosa como para producir alimentos para todos, agricultores, escultores, transportistas y jefes. Pero la llegada de europeos atestigu&oacute; una una poblaci&oacute;n pobre y una isla erosionada. &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a sucedido?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Diamond supone que los habitantes fueron arrasando los bosques; las tierras perdieron fertilidad, ya no hab&iacute;a material para grandes embarcaciones y disminuy&oacute; la pesca. Para agradar a los esp&iacute;ritus o dioses, se construyeron m&aacute;s estatuas y se talaron m&aacute;s &aacute;rboles. Pero las cosechas no se recuperaron; estallaron conflictos entre los habitantes y, enfurecidos, &eacute;stos derribaron muchas de las estatuas que no les hab&iacute;an resuelto sus problemas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A su vez, los anasazi fueron un pueblo asentado en Nuevo M&eacute;xico, en la cuenca alta del R&iacute;o Bravo, aproximadamente entre el 600 y el 1200 d.C. Se basaron en una agricultura de riego, construyeron casas de varios niveles y alcanzaron una considerable densidad de poblaci&oacute;n. Y ah&iacute; estuvo su perdici&oacute;n: transformaron los &aacute;rboles en vigas y en le&ntilde;a y disminuy&oacute; el agua disponible; buscaron madera desde m&aacute;s lejos e incrementaron la destrucci&oacute;n ecol&oacute;gica. Finalmente, desaparecieron sin necesidad de la llegada de los europeos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otros pueblos aut&oacute;ctonos americanos sufrieron suertes parecidas, aunque no siempre hasta su desaparici&oacute;n. Uno de ellos fue el maya antiguo (siglos II a X d.C.), cuya decadencia repentina, despu&eacute;s de varios periodos de auge y baja, ha sido y es motivo de mucha especulaci&oacute;n. Diamond la atribuye, con muchas reservas, a un fen&oacute;meno parecido a los anteriormente mencionados: erosi&oacute;n de tierras f&eacute;rtiles por deforestaci&oacute;n y sobreexplotaci&oacute;n, adem&aacute;s de cambios clim&aacute;ticos y rivalidades y guerras entre los se&ntilde;or&iacute;os. (En este cap&iacute;tulo, por cierto, se filtraron varios errores sin que ello afecte en lo esencial las hip&oacute;tesis del autor).<sup><a href="#notas">18</a></sup> Otros tres cap&iacute;tulos est&aacute;n dedicados a la colonizaci&oacute;n y abandono de Groenlandia. Los vikingos, despu&eacute;s de haber asolado las costas europeas desde el siglo VIII, descubrieron y poblaron Islandia hacia 870 y, algo m&aacute;s de un siglo despu&eacute;s, arribaron a Groenlandia para, desde ah&iacute;, incursionar en la costa de Am&eacute;rica del Norte. Pronto acabaron con las tierras de Islandia, aparentemente ricas pero de hecho muy fr&aacute;giles, y algo por el estilo sucedi&oacute; en Groenlandia (que entonces gozaba de un periodo de clima menos fr&iacute;o que el actual).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien los asentamientos americanos de los vikingos no duraron mucho ante la hostilidad de los habitantes del continente,<sup><a href="#notas">19</a></sup> la poblaci&oacute;n n&oacute;rdica en Groenlandia s&iacute; continu&oacute; hasta el siglo XIV y principios del XV. &iquest;Cu&aacute;l fue la causa de su decadencia? Por una parte, termin&oacute; el clima anterior relativamente benigno, el fr&iacute;o dificult&oacute; m&aacute;s la de por s&iacute; precaria agricultura y ganader&iacute;a y la navegaci&oacute;n se hizo m&aacute;s peligrosa y costosa. La deforestaci&oacute;n y el lento crecimiento de plantas agotaron los recursos naturales al tiempo que disminuy&oacute; la demanda europea por el marfil de colmillos de morsa, pieles de foca y otros productos de la regi&oacute;n, con lo cual ya no era posible a los groenlandeses importar los bienes que requer&iacute;an. A esto se a&ntilde;adi&oacute; el conflicto con los inuit (esquimales). Los noruegos se sent&iacute;an profundamente cristianos y europeos y despreciaban a los "salvajes"; no estaban dispuestos ni ten&iacute;an capacidad para imitar sus t&eacute;cnicas, por ejemplo la de los kayak, lanchas mucho mejores para la navegaci&oacute;n y la captura de peces, morsas y otros animales que los pesados barcos de los europeos. Los colonos cristianos se murieron de hambre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tercera parte del libro est&aacute; dedicada a situaciones de sociedades actuales. Se examinan los mismos problemas: sobrepoblaci&oacute;n, deforestaci&oacute;n, desertificaci&oacute;n y agotamiento de recursos naturales &#150;incrementado por la contaminaci&oacute;n potenciada por el desarrollo industrial de los &uacute;ltimos siglos y, sobre todo, de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Diamond lo expone con muchos datos; no hace falta insistir aqu&iacute; en el tema, que en sus rasgos generales es ampliamente conocido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La &uacute;ltima, extensa, parte de <i>Colapso</i> analiza las ense&ntilde;anzas que estas pr&aacute;cticas depredatorias han causado. Como no pod&iacute;a ser de otro modo, manifiesta su alarma ante los peligros y busca la forma de evitar que se transforme en una realidad definitiva el t&iacute;tulo del libro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son m&uacute;ltiples las experiencias hist&oacute;ricas de destrucci&oacute;n del medio ambiente causadas por el hombre. Y no son s&oacute;lo recientes. Diamond atribuye a nuestra especie la extinci&oacute;n de los mamuts y, en fechas mucho m&aacute;s recientes, de grandes mam&iacute;feros y aves en Australia e islas cercanas, animales que no estaban acostumbrados a convivir con predadores peligrosos y no hab&iacute;an desarrollado h&aacute;bitos de huida o defensa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La introducci&oacute;n de seres vivos a nuevos h&aacute;bitats produjo tambi&eacute;n resultados devastadores. Tal es el caso de haber llevado zorros y conejos a Australia para practicar ah&iacute; la caza de los primeros. Resulta que los zorros exterminaron muchos animales nativos y los conejos se comieron los pastos que deber&iacute;an alimentar a los borregos. Algo parecido sucedi&oacute; y sucede con la propagaci&oacute;n involuntaria: ratas y semillas que viajan en los barcos, enfermedades que acompa&ntilde;an a conquistadores y viajeros, etc&eacute;tera. Uno de los problemas m&aacute;s conocidos es el de la sobreexplotaci&oacute;n de recursos: tala de &aacute;rboles a mayor velocidad que su reposici&oacute;n, pesca y pastoreo excesivos, aprovechamiento de aguas m&aacute;s all&aacute; de las precipitaciones. Especialmente nociva es la miner&iacute;a, de la que ya hab&iacute;a hablado extensamente en el primer cap&iacute;tulo del libro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sorprende que no haya en el libro un an&aacute;lisis amplio de la contaminaci&oacute;n por la combusti&oacute;n de productos f&oacute;siles, como el carb&oacute;n y, sobre todo, el petr&oacute;leo, aunque s&iacute; se menciona como un elemento destructor el calentamiento global.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante ello, se plantea la pregunta: &iquest;por qu&eacute; no se dieron cuenta esas sociedades de lo que acontec&iacute;a? &iquest;Los campesinos de la Isla de Pascua no ten&iacute;an conciencia de que estaban acabando con las palmeras gigantes, con lo cual ya no pod&iacute;an arrastrar sus estatuas y perd&iacute;a fertilidad el suelo? En vez de detener la tala cuando todav&iacute;a se pod&iacute;a, la aceleraron para intensificar sus rogativas a los dioses o esp&iacute;ritus.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Diamond presenta varias respuestas a estos cuestionamientos. Entre ellas dice que muchos de los fen&oacute;menos empiezan en forma imperceptible y, al hacerse notorios, ya no pueden remediarse,<sup><a href="#notas">20</a></sup> sobre todo en sociedades &aacute;grafas que pierden la experiencia de crisis anteriores. Otro elemento est&aacute; en que los jefes de los grupos humanos, privilegiados, durante mucho tiempo no sufren las consecuencias de los deterioros, hasta que &eacute;stos acaban por destruir su sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya en los tiempos actuales, la conciencia y el conocimiento cient&iacute;fico acerca de estos problemas es mucho mayor que en el pasado, pero la destrucci&oacute;n ecol&oacute;gica contin&uacute;a... peor, se acelera. &iquest;Cu&aacute;l es la situaci&oacute;n de hoy y qu&eacute; perspectivas ofrece? Aqu&iacute; voy a mencionar expresiones de Diamond adicionadas con otras, de conocimiento general.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una caracter&iacute;stica actual es el incremento de la poblaci&oacute;n, que pas&oacute; de un poco menos de dos mil millones de personas en 1900 a m&aacute;s de seis mil millones en la actualidad. Y aunque la tasa de natalidad ha decrecido fuertemente, la poblaci&oacute;n seguir&aacute; creciendo durante varias d&eacute;cadas debido a que un mayor porcentaje de &eacute;sta tendr&aacute; una vida m&aacute;s prolongada de la que se sol&iacute;a alcanzar en el pasado. Esto &uacute;ltimo, y la mejor alimentaci&oacute;n de grandes n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n (India, China), son sin duda &eacute;xitos de la humanidad pero al mismo tiempo presionan sobre los recursos del planeta: se requieren m&aacute;s minerales y energ&eacute;ticos, m&aacute;s carne lo que significa mayor cultivo de forraje, m&aacute;s cereales. La relaci&oacute;n de los crecientes requerimientos puede alargarse indefinidamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Frente a ello, &iquest;qu&eacute; se est&aacute; haciendo? Diamond cita diferentes acciones, tanto individuales como grupales y gubernamentales. Hay acuerdos entre usuarios de agua, protecci&oacute;n a animales o plantas en peligro de extinci&oacute;n, leyes de salvaguarda ambiental, declaraci&oacute;n de zonas naturales protegidas; tambi&eacute;n el fomento de la agricultura org&aacute;nica, sin abonos o pesticidas qu&iacute;micos; acuerdos internacionales contra la emisi&oacute;n de gases de invernaderos (no aceptados por varias grandes potencias como Estados Unidos, el principal emisor de ellos, y China). Aunque son importantes los avances cient&iacute;ficos al respecto, sus efectos, hasta el momento, han sido totalmente insuficientes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro factor preocupante detr&aacute;s de <i>Colapso</i> es la empecinada terquedad de las guerras, mismas que son abordadas por nuestro autor m&aacute;s como problemas sociales que como causantes de deterioro ambiental.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Cu&aacute;les son las razones de que no se haya avanzado m&aacute;s en combatir el colapso, a pesar del conocimiento y de la conciencia de la amenaza que constituye? Ante ello, Diamond antepone la visi&oacute;n "cortoplacista" del liderazgo mundial: mientras no falle el abastecimiento de lo requerido, la mayor&iacute;a de la gente no toma conciencia de las amenazas a futuro, o conf&iacute;a en que la ciencia desarrollar&aacute; los remedios necesarios. Tambi&eacute;n menciona una justificaci&oacute;n, ego&iacute;sta pero l&oacute;gica, adem&aacute;s de c&iacute;nica: "si yo no capturo y me como ese pez en peligro de extinci&oacute;n, otro cualquiera lo har&aacute;".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de esta situaci&oacute;n, la visi&oacute;n del bioge&oacute;grafo de la UCLA es, en general, pesimista, aunque tambi&eacute;n habla de la posibilidad de superar la amenaza a trav&eacute;s de acuerdos convenientes, legislaciones protectoras y actitudes conservacionistas. Como muestra, ilustra con dos explotaciones petroleras en Nueva Guinea.<sup><a href="#notas">21</a></sup> En el primer caso, se encontr&oacute; con instalaciones tremendamente destructivas: quemadores del gas natural que no se aprovechaba, contaminaci&oacute;n del suelo con petr&oacute;leo, una amplia carretera de acceso que perjudicaba la vida en la selva tropical que atraviesa. Total, un cuadro parecido al descrito en <i>La Rosa Blanca</i> (M&eacute;xico, Compa&ntilde;&iacute;a Nacional de Ediciones, 1952), la novela cl&aacute;sica de Bruno Traven sobre el petr&oacute;leo en M&eacute;xico en las primeras d&eacute;cadas del siglo pasado y confirmado por denuncias de campesinos y pescadores actuales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un segundo caso se refiere a un campo de Chevron, en la misma zona. All&iacute;, encontr&oacute; diversos elementos conservacionistas: una angosta carretera de acceso que no imped&iacute;a el paso de animales de un lado a otro; prohibici&oacute;n total de la cacer&iacute;a; ning&uacute;n derrame de petr&oacute;leo en el suelo. En conjunto, una efectiva protecci&oacute;n del medio ambiente. Cuando Diamond pregunt&oacute; a los dirigentes de esta empresa sobre las razones de estas medidas (mismas que significaban un elevado gasto), &eacute;stos le hablaron de los altos costos que hab&iacute;an significado varios desastres a distintas empresas petroleras y qu&iacute;micas. La buena conducci&oacute;n de esta empresa se deb&iacute;a, pues, a una consideraci&oacute;n econ&oacute;mica y a la presi&oacute;n ejercida por la opini&oacute;n p&uacute;blica, adem&aacute;s de las exigencias del gobierno y de la buena voluntad declarada por los empresarios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Diamond se&ntilde;ala que la atenci&oacute;n mundial a las empresas petroleras es mucho m&aacute;s fuerte que la dirigida hacia las minas, por la mayor visibilidad de los efectos de las primeras que la de los desperdicios mineros (muchas veces vertidos a r&iacute;os o al mar) de efectos a largo plazo.<sup><a href="#notas">22</a></sup> En el caso de Nueva Guinea influye tambi&eacute;n que este pa&iacute;s tiene un gobierno local bastante democr&aacute;tico, atento a las exigencias de la opini&oacute;n p&uacute;blica. Sin embargo, cabe preguntarse por qu&eacute; esta situaci&oacute;n no se dio en la primera de las explotaciones se&ntilde;aladas, tambi&eacute;n localizada en la isla indonesia. Pues porque en este caso no hubo la combinaci&oacute;n de elementos que permiten salvaguardar el medio ambiente, tales como: conciencia individual, conveniencia a largo plazo de las empresas y actuaci&oacute;n de los gobiernos cuando &eacute;stos logran percibir los problemas y responder a las expresiones de sus pueblos; desde luego, estos elementos pueden combinarse.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Consideraciones personales</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las tres obras de Diamond, de las que he tratado de dar aqu&iacute; una liger&iacute;sima exposici&oacute;n, son de extraordinario inter&eacute;s. Contribuyen a la formaci&oacute;n de conciencia sobre el pasado y el desarrollo de la humanidad, destruyen muchos prejuicios e incitan a la reflexi&oacute;n y, ojal&aacute;, a la acci&oacute;n. Esto no excluye el examen atento de sus afirmaciones y, en su caso, la cr&iacute;tica a lo que dice.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya he se&ntilde;alado, en su momento, mi sorpresa de la aceptaci&oacute;n sin an&aacute;lisis de la familia monog&aacute;mica como forma normal, permanente. Tambi&eacute;n llama la atenci&oacute;n que atribuya la aparici&oacute;n de la sociedad "cleptocr&aacute;tica" al aumento de poblaci&oacute;n, con una explicaci&oacute;n exclusivamente t&eacute;cnica.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la amplia exposici&oacute;n de <i>Colapso</i> se encuentran an&aacute;lisis y cr&iacute;ticas profundas (como sucede tambi&eacute;n en las otras obras). Sin embargo, en ning&uacute;n momento se cuestiona la organizaci&oacute;n misma de la sociedad, el sistema de propiedad y la orientaci&oacute;n a la ganancia de &eacute;sta. Esta visi&oacute;n no ser&iacute;a sorprendente en un fisi&oacute;logo formado en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, en que predomina un tipo de "pensamiento &uacute;nico" general, que abarca buena parte de los dedicados a las ciencias sociales. Es un ambiente totalmente distinto del que exist&iacute;a hasta hace unos treinta a&ntilde;os, en que toda persona dedicada al estudio de la sociedad, de la econom&iacute;a y de la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica ten&iacute;a que enfrentarse a la contradicci&oacute;n entre los planteamientos de la sociedad capitalista (o, si se prefiere, de libre mercado) y la socialista. Pero Diamond naci&oacute; en 1937 y se form&oacute; acad&eacute;micamente en un momento en que esta discusi&oacute;n estaba viva. En mi opini&oacute;n personal, es v&aacute;lido que una persona opte por una u otra versi&oacute;n, o plantee otra, pero no creo que sea correcto ignorar una cuesti&oacute;n tan fundamental. Los problemas sociales a que se refiere siguen presentes y precisamente la obra de Diamond refiere muchos de ellos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La consideraci&oacute;n que acabo de expresar no modifica lo que ya he manifestado antes: las obras de Jared Diamond no s&oacute;lo aportan mucha informaci&oacute;n, sino que analizan y proponen posibles soluciones a la cada vez m&aacute;s compleja, y peligrosa, empresa humana. Sus lecturas se antojan necesarias para mejor entender un mundo que baila continuamente sobre el filo de la navaja existencial; se tornan obligatorias para actuar como individuos, sociedad y gobiernos al un&iacute;sono, creando conciencia aqu&iacute; y all&aacute;, y revertir la premonici&oacute;n nada optimista que alguna vez lanzara el siempre bien recordado Carl Sagan: "Las sociedades altamente tecnificadas, tienden a autodestruirse".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>Notas</b></font>	</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>*</sup> Diamond naci&oacute; en Boston, Estados Unidos, en 1937. Estudi&oacute; medicina, se especializ&oacute; en fisiolog&iacute;a y se interes&oacute; en ornitolog&iacute;a. Es profesor den la Universidad de California en Los &Aacute;ngeles (UCLA). Ha realizado diversos viajes de investigaci&oacute;n y de cuidado del medio ambiente a muchos pa&iacute;ses. La preocupaci&oacute;n por la sobrevivencia de animales lo llev&oacute; posteriormente al estudio de la evoluci&oacute;n del g&eacute;nero humano y del peligro de su extinci&oacute;n.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Jared Diamond, <i>Armas, g&eacute;rmenes y acero. La sociedad humana y sus destinos,</i> Madrid, Debate, 1998, p. 57.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8206428&pid=S0185-1918201100010000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> J. Diamond, <i>El tercer chimpanc&eacute;. Origen y futuro del animal humano,</i> M&eacute;xico, Random House Mondadori, 2007. 541 pp. (en adelante, <i>Chimpanc&eacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8206430&pid=S0185-1918201100010000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->).</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> J. Diamond, <i>Armas, g&eacute;rmenes y acero... op. cit.,</i> (en adelante, <i>Armas).</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> J. Diamond, <i>Colapso. Por qu&eacute; unas sociedades perduran y otras desaparecen,</i> Barcelona, Debate, Random House Mondadori. 2006. 747 pp. (en adelante, <i>Colapso).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8206433&pid=S0185-1918201100010000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> <i>Chimpanc&eacute;,</i> pp. 57 y 55.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>6</sup> Ibid.,</i> p. 58.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> <i>Ibid.,</i> pp. 56 y ss.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> <i>Ibid.,</i> pp. 243 y ss.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>9</sup> Ibid.,</i> pp. 123 y ss.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> <i>Ibid.,</i> p. 116.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> <i>Ibid.,</i> p. 117.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> <i>Armas,</i> p. 10.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> <i>Ibid.,</i> p. 17.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> <i>Ibid.,p.</i> 35. Es sorprendente La afirmaci&oacute;n de que "esta fecha se corresponde aproximadamente con eL comienzo de La vida urbana". En ninguna parte habla de ciudades de tal antig&uuml;edad, y la m&aacute;s alejada de que tengo conocimiento, Jeric&oacute;, est&aacute; datada por el 7,800 a.C.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> <i>Ibid.,</i> p. 109.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>16</sup> Ibid.,</i> pp. 181 y ss.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>17</sup> Colapso,</i> pp.61 y ss.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup> Afirma, por ejemplo, que el ma&iacute;z, los frijoles y las calabazas se domesticaron en los valles y tierras bajas costeras del oeste y sudoeste de M&eacute;xico <i>(ibid.,</i> p. 225) y que los cenotes fueron cavados por el hombre <i>(ibid.,</i> p. 218).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup> Diamond refiere un relato sobre un incidente en que unos colonos mataron a un grupo de abor&iacute;genes; no se&ntilde;ala quien inici&oacute; el conflicto, pero viendo en general la actitud de los conquistadores es f&aacute;cil pensar que fueron &eacute;stos; despu&eacute;s se sintieron amenazados y prefirieron abandonar expediciones y asentamientos que les reportaban pocos beneficios y grandes peligros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20</sup> A fines del siglo XIX, la Cuenca de M&eacute;xico era "la regi&oacute;n m&aacute;s transparente del aire"; cuando nos pasamos a Ciudad Universitaria, en 1955, nos maravillaba ver con frecuencia los volcanes con su nieve perpetua. Hoy son contados los d&iacute;as en que los podemos gozar y casi nunca est&aacute;n cubiertos de nieve. El cambio, m&aacute;s que notable, ha sido tr&aacute;gico.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Juan Brom Offenbacher</b></font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Q.E.P.D.    <br>     </font><font face="verdana" size="2"><b>Historiador</b>. Doctor en historia por la UNAM de donde fue profesor en la Facultad de Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociales durante los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os. Su actividad acad&eacute;mica sobresaliente, le llev&oacute; a ganar dos de las m&aacute;s altas distinciones que otorga esta casa de estudios: Premio UNAM en Docencia en Ciencias Sociales y Profesor Em&eacute;rito. Dedicado enteramente a la ense&ntilde;anza y difusi&oacute;n de la historia, tanto nacional como universal, sus libros han devenido en cl&aacute;sicos: De ni&ntilde;o jud&iacute;o alem&aacute;n a comunista mexicano: Una autobiograf&iacute;a pol&iacute;tica (2009); Esbozo de historia de M&eacute;xico (con Dolores Duval) (2007); Esbozo de historia universal (2007) y Para comprender la historia (2003).</font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Diamond]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jared]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Armas, gérmenes y acero. La sociedad humana y sus destinos]]></source>
<year>1998</year>
<page-range>57</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Debate]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Diamond]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El tercer chimpancé. Origen y futuro del animal humano]]></source>
<year>2007</year>
<page-range>541</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Random House Mondadori]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Diamond]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Colapso. Por qué unas sociedades perduran y otras desaparecen]]></source>
<year>2006</year>
<page-range>747</page-range><publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Debate, Random House Mondadori]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
