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<journal-title><![CDATA[Investigación económica]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Respuesta a Ibarra, Pérez y Vernengo]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Discusi&oacute;n</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Respuesta a Ibarra, P&eacute;rez y Vernengo</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jaime Ros Bosch y Pedro Hugo Clavijo Cortes</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Por qu&eacute; la econom&iacute;a de Jap&oacute;n creci&oacute; mucho m&aacute;s r&aacute;pido que la de Gran Breta&ntilde;a en las cuatro primeras d&eacute;cadas de la posguerra? &iquest;Por qu&eacute; la econom&iacute;a de China ha crecido en los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os entre 4 y 5 veces m&aacute;s r&aacute;pido que la de M&eacute;xico? &iquest;Se deben estas diferencias en tasas de crecimiento a diferencias en el patr&oacute;n de especializaci&oacute;n comercial y las diferencias resultantes en elasticidades ingreso de exportaciones e importaciones? &iquest;O tienen m&aacute;s bien que ver con el hecho de que la tasa de inversi&oacute;n de Jap&oacute;n fue mucho m&aacute;s alta que la de Gran Breta&ntilde;a y la de China, m&aacute;s de dos veces mayor que la de M&eacute;xico? Este es el tipo de preguntas que nos motiv&oacute; a escribir el art&iacute;culo, pues nos parece que la literatura que apoya la Ley de Thirlwall da respuestas insatis factor&iacute;as a ellas.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&iquest;QU&Eacute; FUE LO QUE NOS PROPUSIMOS HACER?</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Primero, mostrar las condiciones bajo las cuales la Ley de Thirlwall se cumple. &Eacute;stas incluyen el supuesto de "econom&iacute;a grande" junto con una condici&oacute;n de equilibrio de largo plazo. Estas son condiciones muy restrictivas que no se aplican a la inmensa mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses en desarrollo. Segundo, argumentar que hay una variedad de modelos que implican que el crecimiento de las exportaciones (<i>x</i>) tiende a igualarse al crecimiento de las importaciones <i>(m),</i> entre ellos el de nuestra "econom&iacute;a peque&ntilde;a y abierta", por lo que la evidencia que se presenta para probar la Ley de Thirlwall <i>(x = m)</i> no es suficiente para discriminar entre modelos y concluir que el de Thirlwall es el que explica la evidencia.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&iquest;PLENO EMPLEO Y LEY DE SAY?</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El modelo presentado considera una econom&iacute;a abierta con tipo de cambio nominal fijo y salarios nominales dados en un mercado de trabajo donde prevalece desempleo abierto de magnitud suficiente para que la oferta de trabajo no restrinja el crecimiento econ&oacute;mico. Que la econom&iacute;a opera con desempleo es evidente en el supuesto de salarios nominales dados y est&aacute; expl&iacute;cito en la derivaci&oacute;n la Ley de Thirlwall en el caso de una econom&iacute;a grande cuando decimos que, para ello, es necesario que "no existan restricciones de oferta, en particular de fuerza de trabajo". Es por ello que no podemos entender como P&eacute;rez puede atribuirnos el supuesto de pleno empleo: se trata de un evidente error de interpretaci&oacute;n del modelo.<sup><a href="#nota">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tampoco suponemos la Ley de Say, como lo afirma P&eacute;rez.<sup><a href="#nota">2</a></sup> En el modelo, las empresas toman su decisi&oacute;n de inversi&oacute;n en funci&oacute;n de la tasa de rentabilidad del capital y el ahorro externo se ajusta end&oacute;genamente, dado el ahorro interno, para financiar la inversi&oacute;n deseada.<sup><a href="#nota">3</a></sup> &iquest;Qu&eacute; puede haber m&aacute;s alejado de la Ley de Say que esto? Vale la pena observar, y esta puede ser la fuente de la confusi&oacute;n de P&eacute;rez, que nuestros supuestos sobre acumulaci&oacute;n de capital son distintos de los de Dutt (2002 y 2003) que ya hab&iacute;a derivado la Ley de Thirlwall en un modelo Norte&#45;Sur (o Centro&#45;Periferia). Dutt supone un Sur a la Lewis (a diferencia de un Norte a la Keynes&#45;Kalecki) en el que el ahorro interno determina la inversi&oacute;n de las empresas del sur. Ah&iacute; s&iacute; prevalece la Ley de Say. Nuestro modelo generaliza el resultado que obtuvo Dutt haciendo supuestos menos restrictivos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay dos cierres del modelo. En el caso de una "econom&iacute;a grande" suponemos que las empresas locales que producen el bien exportable, aunque operan individualmente en competencia atom&iacute;stica, colectivamente afectan el precio del bien en el mercado internacional. Es en este sentido que la econom&iacute;a es grande: enfrenta t&eacute;rminos de intercambio que se determinan end&oacute;gena y conjuntamente con las decisiones de producci&oacute;n. (Aqu&iacute;, por cierto, a diferencia de lo que afirma Vernengo, las exportaciones no son un residuo).<sup><a href="#nota">4</a></sup> En el caso de una "econom&iacute;a peque&ntilde;a", el conjunto de las empresas del sector de exportables es tan peque&ntilde;o con relaci&oacute;n al mercado mundial del bien exportado que ni siquiera colectivamente logran afectar el precio del bien en el mercado internacional. Los t&eacute;rminos de intercambio de esta econom&iacute;a son, en este sentido, ex&oacute;genos. Adem&aacute;s, en estas condiciones no hace sentido hablar de una funci&oacute;n de demanda por exportaciones de esta econom&iacute;a: no hay una demanda de <i>computer chips</i> costarricenses como no hay una demanda de autom&oacute;viles mexicanos; lo que hay son empresas radicadas en M&eacute;xico o Costa Rica que compiten el mercado mundial de autos o <i>computer chips.</i> Es s&oacute;lo en este caso de econom&iacute;a peque&ntilde;a, a diferencia de lo que dice Vernengo, que la causalidad va de acumulaci&oacute;n de capital a crecimiento de las exportaciones.<sup><a href="#nota">5</a></sup> Vale la pena observar, adem&aacute;s, que el supuesto de econom&iacute;a peque&ntilde;a no implica que la demanda externa sea irrelevante. Un aumento de la demanda externa por los bienes que produce la econom&iacute;a considerada, en la medida en que eleve los t&eacute;rminos de intercambio que enfrenta, conduce a un aumento de las exportaciones y del nivel de actividad econ&oacute;mica y empleo, as&iacute; como de la rentabilidad de la inversi&oacute;n y la tasa de acumulaci&oacute;n de capital.<sup><a href="#nota">6</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El modelo de la Ley de Thirlwall que presentamos en la segunda secci&oacute;n del art&iacute;culo es ambiguo respecto a qu&eacute; tipo de econom&iacute;a supone, pues hace simult&aacute;neamente los supuestos de que los precios relativos no cambian y que las exportaciones se determinan por la demanda externa (dada la elasticidad ingreso de las exportaciones). Si se interpreta el supuesto sobre precios relativos como t&eacute;rminos de intercambio ex&oacute;genos, el modelo es l&oacute;gicamente incoherente, ya que corresponde simult&aacute;neamente a una econom&iacute;a grande y a una econom&iacute;a peque&ntilde;a. Si se interpreta como t&eacute;rminos de intercambio que se mantienen constantes en el tiempo, el modelo se puede salvar, pero interpretado como uno de econom&iacute;a grande en equilibrio de largo plazo. Esto es lo que hacemos en el art&iacute;culo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vale la pena anotar que el tema de los t&eacute;rminos de intercambio como obst&aacute;culo al crecimiento no es nuevo. El modelo de econom&iacute;a grande no hace m&aacute;s que restablecer el an&aacute;lisis de Prebisch seg&uacute;n el cual una especializaci&oacute;n productiva de la periferia en bienes con baja elasticidad ingreso de la demanda conduce a una concentraci&oacute;n de las ganancias del comercio en el centro y obstaculiza el crecimiento de la periferia a trav&eacute;s del deterioro de los t&eacute;rminos de intercambio (recu&eacute;rdese la tesis Prebisch&#45;Singer sobre la tendencia al deterioro de los t&eacute;rminos de intercambio de los productos primarios). Esto es as&iacute;, precisamente, porque la periferia en su conjunto es una econom&iacute;a grande cuya producci&oacute;n y acumulaci&oacute;n de capital afecta los t&eacute;rminos de intercambio que enfrenta en el comercio internacional. En estas condiciones, si la periferia en su conjunto trata de crecer igual o m&aacute;s r&aacute;pido que lo que permite el crecimiento del centro y la elasticidad ingreso de los bienes exportados lo &uacute;nico que lograr&aacute; es que sus t&eacute;rminos de intercambio se deterioren. &iquest;Qu&eacute; es esto sino lo que llamamos "la paradoja de Thirlwall" en nuestro art&iacute;culo?<sup><a href="#nota">7</a></sup></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EL SUPERMULTLIPICADOR NO ES UNA BUENA IDEA...</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vernengo se inclina por un modelo donde la inversi&oacute;n est&aacute; determinada por el acelerador y el crecimiento del producto por el supermultiplicador, dado el crecimiento de la "demanda aut&oacute;noma". El problema con esta propuesta, que impl&iacute;citamente est&aacute; suponiendo que las exportaciones son el componente principal, aunque no &uacute;nico, de la demanda aut&oacute;noma es el siguiente. &iquest;Est&aacute;n realmente las exportaciones de los pa&iacute;ses en desarrollo determinadas por el crecimiento de la demanda externa? Como ya lo mencionamos, &iquest;hace sentido hablar de una demanda por <i>computer chips</i> costarricenses? Pensamos que es esta visi&oacute;n, y no la nuestra, la que crea "m&aacute;s problemas de los que resuelve". El supermultiplicador lleva a perder de vista la autonom&iacute;a y centralidad del proceso de acumulaci&oacute;n de capital en la explicaci&oacute;n del crecimiento. &iquest;Realmente se piensa que China tiene una tasa de inversi&oacute;n de m&aacute;s del doble que la de M&eacute;xico como consecuencia (y no causa) de que sus exportaciones crecen m&aacute;s r&aacute;pido? &iquest;Como consecuencia de que la elasticidad ingreso de las exportaciones chinas es m&aacute;s alta que la elasticidad ingreso de la demanda por exportaciones mexicanas (sea lo que sea que esto significa, v&eacute;ase m&aacute;s arriba)? &iquest;No hace m&aacute;s sentido, viendo estas dos experiencias, concluir que China crece 4 &oacute; 5 veces m&aacute;s r&aacute;pido que M&eacute;xico precisamente por que acumula capital a un ritmo mucho m&aacute;s alto?</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>... Y TAMPOCO LO ES SUPONER ELASTICIDADES INGRESO DE LA DEMANDA DETERMINADAS POR "LA OFERTA"</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">P&eacute;rez, por su parte, intenta salvar el modelo de Thirlwall incorporando factores de oferta en la determinaci&oacute;n de las elasticidades ingreso de la demanda por exportaciones e importaciones. No est&aacute; claro que es lo que se quiere decir con esto. Si lo que se est&aacute; diciendo es que distintos patrones de estructura productiva y especializaci&oacute;n comercial tienen asociadas distintas elasticidades ingreso de demanda por los bienes exportables producidos, estamos obviamente de acuerdo. Esto es lo queremos decir cuando afirmamos que la Ley de Thirlwall pone un &eacute;nfasis <i>exclusivo</i> en el patr&oacute;n de especializaci&oacute;n comercial en la explicaci&oacute;n de las diferencias entre pa&iacute;ses en las tasas de crecimiento econ&oacute;mico.<sup><a href="#nota">8</a></sup> </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, todo indica que se quiere decir m&aacute;s que esto cuando P&eacute;rez afirma que: "Las elasticidades, claro est&aacute;, son par&aacute;metros asociados a la demanda, pero eso no quiere decir en absoluto que no reflejen otro tipo de factores, tales como, por ejemplo, la capacidad productiva de bienes importables y exportables (...)" &iexcl;&iquest;De qu&eacute; manera la capacidad productiva de <i>computer chips</i> en Costa Rica afecta la elasticidad ingreso de la demanda por <i>computer chips</i> (costarricenses o no)?! &iquest;No estamos aqu&iacute; ante un caso de signos inequ&iacute;vocos de degeneraci&oacute;n del paradigma?</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&iquest;NADA NUEVO?</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tanto Vernengo como P&eacute;rez consideran que no estamos diciendo nada nuevo e, impl&iacute;citamente (aunque no lo argumentan), que lo que estamos diciendo ha sido refutado convincentemente. Veamos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n Vernengo: "Clavijo y Ros han as&iacute;, al revertir la causalidad de Thirlwall, redescubierto el resultado que Krugman (1989) llam&oacute; de la regla de los 45 grados. Como en el modelo de Krugman, Clavijo y Ros sugieren que la inversi&oacute;n determina la tasa de crecimiento, y &eacute;sta, al aumentar la producci&oacute;n, permite que el excedente disponible para exportar crezca."</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las imprecisiones son casi imperdonables. Primero, el que descubri&oacute; la regla de 45 grados, antes que Krugman, es Thirlwall mismo con su ley, pues la regla de 45 grados <i>es</i> la Ley de Thirlwall.<sup><a href="#nota">9</a></sup> Segundo, la explicaci&oacute;n de Krugman de la regla de 45 grados (la Ley de Thirlwall) no se basa en los excedentes exportables de una econom&iacute;a peque&ntilde;a y abierta, sino en un modelo de econom&iacute;as grandes con competencia imperfecta y rendimientos crecientes (en el que por cierto no hay inversi&oacute;n).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Krugman (1989) inicia su art&iacute;culo con un modelo de dos pa&iacute;ses que se asemeja al caso de econom&iacute;a grande analizado en nuestro art&iacute;culo (en el que la econom&iacute;a considerada es una de ellas y la otra es el resto del mundo). Pero esto es lo &uacute;nico que tienen en com&uacute;n los dos modelos. En nuestro modelo de econom&iacute;a grande y en equilibrio de largo plazo, la tasa de acumulaci&oacute;n de capital y crecimiento est&aacute; determinada por el crecimiento de la demanda externa (dado por el crecimiento del ingreso del resto del mundo) y por las elasticidades ingreso de exportaciones e importaciones. En otras palabras, al igual que en Dutt (2002 y 2003), el crecimiento est&aacute; determinado por la Ley de Thirlwall y la causalidad va de demanda externa a crecimiento, al igual que en el modelo de Thirlwall. Krugman descarta esta causalidad porque considera que el crecimiento est&aacute; determinado por factores de oferta, pero esa interpretaci&oacute;n es perfectamente consistente con el modelo de econom&iacute;a grande que el propio Krugman est&aacute; usando (aunque no con cerrar este modelo con una condici&oacute;n de pleno empleo). En este sentido, Thirlwall (1991) en su comentario a Krugman tiene toda la raz&oacute;n en: 1) correctamente quejarse de la ignorancia de &eacute;ste (en el mejor de los casos) que no reconoce a la Ley de Thirlwall en su "regla de 45 grados"; 2) considerar poco convincente el rechazo por parte de Krugman de una explicaci&oacute;n basada en la demanda, dado el modelo de dos pa&iacute;ses (econom&iacute;a grande) que Krugman est&aacute; utilizando.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La raz&oacute;n que ofrece Krugman para descartar una interpretaci&oacute;n basada en la demanda &#151;que las diferencias en tasas de crecimiento econ&oacute;mico est&aacute;n determinadas por diferencias en tasas de crecimiento de la productividad de los factores&#151; no es convincente, pues las segundas pueden estar en realidad determinadas por las primeras (no deber&iacute;a ser necesario, como lo hace Thirlwall, recordarle a Krugman la existencia de rendimientos crecientes a escala). Adem&aacute;s, debido a que supone pleno empleo y crecimiento determinado por la oferta, Krugman no se da cuenta que si los t&eacute;rminos de intercambio caen en la econom&iacute;a que crece por encima de la predicha por la Ley de Thirlwall hay un mecanismo (la ca&iacute;da de la rentabilidad del capital) que va a ajustar hacia abajo la tasa de crecimiento, como ocurre en nuestro modelo de econom&iacute;a grande. No es necesario que los t&eacute;rminos de intercambio caigan indefinidamente si el crecimiento est&aacute; limitado por la tasa de acumulaci&oacute;n de capital, pues el ajuste de los t&eacute;rminos de intercambio reduce la tasa de acumulaci&oacute;n de capital y crecimiento, lo cual estabiliza los t&eacute;rminos de intercambio (a diferencia de lo que sucede si el crecimiento est&aacute; determinado por la expansi&oacute;n de la oferta de trabajo y un crecimiento ex&oacute;geno de la productividad).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para P&eacute;rez: "El argumento de Clavijo y Ros tiene una gran similitud, para no decir que es id&eacute;ntico, con la que en su momento hicieran McGregor y Swales (1986) al modelo de crecimiento con restricci&oacute;n de balanza de pagos." Nos fuimos a leer a McGregor y Swales (1986) en su intercambio con Thirlwall. La discusi&oacute;n de McGregor y Swales se enfoca a como introducir la competitividad no basada en precios en un modelo de comercio internacional y crecimiento. Esto no tiene nada que ver con lo que estamos diciendo en nuestro art&iacute;culo donde simplemente no abordamos este tema. Dif&iacute;cilmente puede afirmarse que estamos repitiendo a McGregor y Swales. Hay, sin embargo, un aspecto de esa discusi&oacute;n que es relevante a nuestro an&aacute;lisis y es que la medici&oacute;n de la elasticidad ingreso de la demanda para los bienes importados o exportados se vuelve ambigua cuando hay cambios en las participaciones de mercado de distintos pa&iacute;ses en el mercado mundial. En esto pensamos, al igual que Ibarra en su comentario, que la estimaci&oacute;n econom&eacute;trica usual de las elasticidades ingreso puede conducir a interpretaciones equivocadas. Vale la pena citar in extenso a Ibarra. Discutiendo el caso de un lento proceso de acumulaci&oacute;n de capital que ha frenado la expansi&oacute;n de la capacidad productiva en el sector de comerciables, se pregunta que sucede si la demanda mundial pasa a crecer a un ritmo m&aacute;s r&aacute;pido: "Lo que observar&iacute;amos emp&iacute;ricamente ser&iacute;a un alto crecimiento de la demanda mundial con un bajo crecimiento de las exportaciones, as&iacute; como un alto crecimiento de las importaciones en relaci&oacute;n a la demanda interna. En ambos casos, si corremos regresiones que suponen que el crecimiento de exportaciones e importaciones se explican &uacute;nicamente por el comportamiento del ingreso externo e interno, obtendr&iacute;amos coeficientes que muestran una baja elasticidad&#45;ingreso de la demanda por exportaciones y una alta elasticidad&#45;ingreso de la demanda por importaciones. La predicci&oacute;n del modelo de Thirlwall se cumplir&iacute;a, puesto que al final exportaciones e importaciones tienen que crecer aproximadamente a la misma tasa (lo cual asegura que la tasa de crecimiento se mantenga cerca de la tasa de Thirlwall, como lo muestran Clavijo y Ros), pero en el fondo el problema del bajo crecimiento tendr&iacute;a una explicaci&oacute;n por el lado de la oferta, no de la demanda."</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EL MENSAJE QUE QUEREMOS ENVIAR</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La explicaci&oacute;n de las diferencias entre pa&iacute;ses en tasas de crecimiento econ&oacute;mico es compleja y si se trata de reducirla a un solo factor estamos condenados al fracaso. En este sentido, estamos de acuerdo con Vernengo cuando dice: "(...) el modelo de Thirlwall no es capaz de captar la complejidad del proceso de desarrollo asi&aacute;tico, el papel del Estado, de la inversi&oacute;n p&uacute;blica, del financiamiento de los bancos p&uacute;blicos, del papel jugado por factores geopol&iacute;ticos asociados a la amenaza comunista, entre otras cosas". Tambi&eacute;n estamos de acuerdo con Ibarra cuando en su comentario apunta correctamente a que la tasa de crecimiento de una econom&iacute;a puede estar por debajo de la que permite la restricci&oacute;n externa &#151;dando como ejemplo a M&eacute;xico en d&eacute;cadas recientes&#151; y en este caso hay que explicar esa tasa por factores distintos a los que enfatiza la Ley de Thirlwall. Esta es una cr&iacute;tica a los modelos de crecimiento con restricci&oacute;n de balanza de pagos que compartimos plenamente y que est&aacute; de hecho impl&iacute;cita en nuestro modelo, en el que los flujos de capital son end&oacute;genos y no est&aacute;n limitados por la restricci&oacute;n externa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los distintos patrones de especializaci&oacute;n comercial son s&oacute;lo parte de la explicaci&oacute;n de las diferencias entre pa&iacute;ses en tasas de crecimiento. Estas tienen que ver tambi&eacute;n con otros factores econ&oacute;micos, institucionales, pol&iacute;ticos e incluso sicol&oacute;gicos (los famosos <i>animal sprints)</i> que intervienen en el proceso de acumulaci&oacute;n de capital. Poner un &eacute;nfasis <i>exclusivo</i> en la especializaci&oacute;n comercial es equivocado, pues implica aplicar las conclusiones de un modelo Norte&#45;Sur (en el que puede cumplirse la 'paradoja de Thirlwall') a las condiciones de una econom&iacute;a peque&ntilde;a y abierta que caracterizan a la inmensa mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses en desarrollo. Y pensar que la evidencia que se ha aportado a favor de la Ley de Thirlwall es decisiva, nos parece tambi&eacute;n incorrecto. Nuestro malestar con la literatura emp&iacute;rica surge, por un lado, de que hay una variedad de modelos que implican que la tasa de crecimiento de las exportaciones, <i>x</i>, se iguala a largo plazo con la tasa de crecimiento de las importaciones, <i>m,</i> entre ellos nuestro modelo de econom&iacute;a peque&ntilde;a y abierta, por lo que la evidencia que se presenta para probar la Ley de Thirlwall, <i>x</i> <i>= m,</i> no es suficiente para discriminar entre modelos y concluir que el de Thirlwall es el que explica la evidencia. Adem&aacute;s, si la ley (interpretada como un modelo de crecimiento impulsado por la demanda) es s&oacute;lo derivable en un contexto de econom&iacute;a grande, las pruebas econom&eacute;tricas hechas para econom&iacute;as peque&ntilde;as son de dudosa validez. Esos son los mensajes que quisimos enviar.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REFERENCIAS</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dutt, A., 2002. Thirlwall's Law and Uneven Development. <i>Journal of Post Keynesian Economics,</i> 24(3), pp. 367&#45;390.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4660278&pid=S0185-1667201500020000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dutt, A., 2003. Income Elasticities of Imports, North&#45;South Trade and Uneven Development. En: A.K. Dutt y J. Ros (eds.). <i>Development Economics and Structural Macroeconomics. Essays in honor of Lance Taylor.</i> Cheltenham y Northampton, MA: Edward Elgar.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4660280&pid=S0185-1667201500020000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Krugman, P., 1989. Differences in Income Elasticities and Trends in Real Exchange Rates. <i>European Economic Review,</i> 33, pp. 1031&#45;1054.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4660282&pid=S0185-1667201500020000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">McGregor, PG y Swales, J.K, 1986. Balance of Payments Constrained Growth: A Rejoinder to Professor Thirlwall. <i>Applied Economics,</i> 18(12), pp. 1265&#45;1274.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4660284&pid=S0185-1667201500020000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ros, J., 2004. <i>La teor&iacute;a del desarrollo y la econom&iacute;a del crecimiento.</i> M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica (FCE) y Centro de Investigaci&oacute;n y Docencia Econ&oacute;micas (CIDE).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4660286&pid=S0185-1667201500020000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ros, J., 2013. <i>Rethinking Economic Development, Growth and Institutions.</i> Oxford: Oxford University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4660288&pid=S0185-1667201500020000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Thirlwall, A.P., 1991. Professor Krugman's 45&#45;Degree Rule. <i>Journal of Post Keynesian Economics,</i> 14(1), pp. 23&#45;28.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4660290&pid=S0185-1667201500020000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>NOTAS</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup>  P&eacute;rez afirma que en nuestro modelo "el salario real asegura la igualdad entre la demanda y la oferta de trabajo". Nada de eso. En nuestro modelo el salario real est&aacute; determinado por el salario nominal dado, el precio del bien exportable, determinado en el mercado internacional, y el tipo de cambio nominal fijo. Nada garantiza la igualdad entre oferta y demanda de trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup>  La posici&oacute;n de Vernengo sobre esto no est&aacute; clara. Por un lado se da cuenta que estamos suponiendo una funci&oacute;n de inversi&oacute;n aut&oacute;noma al calificar nuestro modelo en la tradici&oacute;n kaleckiana, pero l&iacute;neas m&aacute;s abajo dice lo contrario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup>  Ibarra comenta correctamente que el flujo de ahorro externo necesario puede violar la restricci&oacute;n externa. En este caso, la inversi&oacute;n deseada no se puede realizar y la inversi&oacute;n efectiva se ve limitada por flujos de capital ex&oacute;genos. Ello remite a los modelos de dos y tres brechas que no analizamos en el art&iacute;culo (sobre el tema, v&eacute;ase Ros, 2004 y 2013).</font></p>      	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup>  Estrictamente, la econom&iacute;a es grande en el sentido de que enfrenta t&eacute;rminos de intercambio end&oacute;genos, pero no lo suficientemente grande para que su propio nivel de ingreso y gasto modifique el ingreso externo que se supone dado.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup>  Esto es cierto independientemente de si los bienes exportables se consumen internamente o no, lo que hace al modelo invulnerable a la cr&iacute;tica de Vernengo seg&uacute;n la cual "el modelo funciona en el caso raro en el cual los bienes de la pauta de exportaci&oacute;n son productos centrales en el consumo de la clase trabajadora". El que los bienes exportables sean o no consumidos internamente no modifica la causalidad entre crecimiento de exportaciones y acumulaci&oacute;n de capital.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup>  En el caso de la producci&oacute;n y las exportaciones, el mecanismo es el mismo que el considerado por Keynes para explicar en la <i>Teor&iacute;a General</i> como un aumento en la demanda agregada conduce a un mayor nivel de empleo y producci&oacute;n en una econom&iacute;a cerrada: el aumento en la demanda agregada eleva el nivel general de precios; con mayores precios, las empresas en competencia atom&iacute;stica incrementan el nivel de empleo y producci&oacute;n.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup>  Para un tratamiento m&aacute;s amplio de la "paradoja de Thidwall", v&eacute;ase Ros (2013). Esta interpretaci&oacute;n de Prebisch, por cierto, es incompatible con la de Vernengo que considera que Prebisch supone el super multiplicador.</font></p>     	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup>  Contrariamente a lo que afirma P&eacute;rez cuando dice: "Seg&uacute;n los autores, la Ley de Thidwall no tiene en cuenta los factores de oferta en la determinaci&oacute;n de las elasticidades de ingreso de la demanda de exportaciones e importaciones."</font></p>                  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup>  Krugman considera un modelo de dos pa&iacute;ses (dos econom&iacute;as grandes) en el que <i>y</i> y <i>y*</i> son el nivel de ingreso real de la econom&iacute;a local y la econom&iacute;a for&aacute;nea respectivamente. La regla de 45 grados dice que: <i>ex</i>/<i>em = y&#094;</i>/<i>y*&#094;</i>, donde &#094; indica tasa de crecimiento y <i>ex</i> y <i>em</i> son, respectivamente, las elasticidades ingreso de las exportaciones e importaciones de la econom&iacute;a local (siendo en el modelo de dos pa&iacute;ses la elasticidad ingreso de las importaciones de la econom&iacute;a local lo mismo que la elasticidad ingreso de las exportaciones de la econom&iacute;a for&aacute;nea). M&aacute;s precisamente, la regla de 45 grados de Krugman es que en la regresi&oacute;n de <i>ex</i>/<i>em</i> respecto a <i>y&#094;</i>/<i>y*&#094;</i> el coeficiente de <i>y&#094;</i>/<i>y*&#094;</i> es muy cercano a 1. Usando la regla de 45 grados y despejando para <i>y&#094;</i>  se obtiene la ley de Thirlwall:  <i>y&#094;</i> = <i>ex  <i>y&#094;</i>/em.</i></font></p>      ]]></body>
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