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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Cuenta de capitales y la regulaci&oacute;n de derivados del mercado de divisas: la experiencia reciente de Brasil</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Luiz Fernando de Paula y Daniela Magalh&atilde;es Prates* </b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Universidad del Estado de R&iacute;o de Janeiro (Brasil), &lt;</i><a href="mailto:luizfpaula@terra.com.br">luizfpaula@terra.com.br</a><i>&gt;, y Universidad Estatal de Campinas (Brasil),</i> &lt;<a href="mailto:daniprates@eco.unicamp.br">daniprates@eco.unicamp.br</a>&gt;, <i>respectivamente.</i></font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Recibido el 09 de enero del 2014;    <br>     Aceptado el 02 de febrero del 2015.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Brasil es uno de los pa&iacute;ses emergentes cuya moneda mostr&oacute; una acentuada tendencia hacia la apreciaci&oacute;n hasta febrero del 2012. En este contexto, puede comprenderse la reciente instrumentaci&oacute;n de las regulaciones de la cuenta de capitales, llevada a cabo durante el periodo 2009&#45;2012, las cuales fueron complementadas con otro tipo de reglamentos destinados a los llamados derivados de mercados de divisas. El presente art&iacute;culo establece que s&oacute;lo cuando el gobierno brasile&ntilde;o implement&oacute; simult&aacute;neamente los tres tipos de reglamentos &#45;control de capitales, reglamentos financieros prudenciales y reglamentos para derivados del mercado de divisas)&#45;, aument&oacute; la eficacia de las pol&iacute;ticas destinadas a proteger su moneda de las presiones alcistas. Asimismo, la experiencia de Brasil indica que, a diferencia de la nueva opini&oacute;n emitida por el FMI en torno a los controles de capital, no es posible establecer una jerarqu&iacute;a entre los instrumentos provisionales destinados a administrar los flujos de capital y las medidas prudenciales permanentes.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> liberalizaci&oacute;n de la cuenta de capitales, controles de capitales, econom&iacute;a brasile&ntilde;a.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Clasificaci&oacute;n</b> <b>JEL:</b> F31, F32, F53.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir del segundo trimestre del 2009 y hasta el primer trimestre del 2013, como resultado de ciertas circunstancias poscrisis &#45;la expansi&oacute;n cuantitativa de la Reserva Federal, las tasas de inter&eacute;s hist&oacute;ricamente bajas en los pa&iacute;ses avanzados y una perspectiva optimista en cuanto al crecimiento econ&oacute;mico en los mismos&#45;, ingres&oacute; un nuevo flujo de capital a las econom&iacute;as emergentes (Aky&uuml;z, 2011; Canuto y Leipziger, 2012). En mayo del 2013, cuando la Reserva Federal indic&oacute; simplemente que podr&iacute;a empezar a restringir esta pol&iacute;tica de expansi&oacute;n hacia finales de ese a&ntilde;o, a escala mundial los inversionistas pusieron en marcha un ajuste de carteras que provoc&oacute; un rev&eacute;s moment&aacute;neo pero significativo en los flujos de capital hacia Estados Unidos, ejerciendo una presi&oacute;n al alza en los tipos de cambio de muchas econom&iacute;as emergentes (BIS, 2014).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante la fase de auge del ciclo reciente, los <i>activos de mercados emergentes</i> nuevamente se volvieron objeto de deseo para los inversionistas mundiales. Para los pa&iacute;ses emergentes esto signific&oacute; renovados dilemas en torno a las pol&iacute;ticas provocados por la combinaci&oacute;n de altas tasas de crecimiento con inflaci&oacute;n al alza (asociada a la elevaci&oacute;n del precio de las materias primas), excesiva apreciaci&oacute;n de las monedas o sobrevaloraci&oacute;n del precio de los activos <i>(assetprice overshooting)</i> (Prates, 2011).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el objetivo de enfrentar dichos dilemas, algunos pa&iacute;ses emergentes instrumentaron reglamentos de cuenta de capitales (CAR) &#45;controles de capital y medidas para reglamentos financieros prudenciales&#45;, destinados a poner fin a la tendencia de apreciaci&oacute;n de las monedas y a las burbujas especulativas en los precios de los activos, as&iacute; como a reducir los riesgos asociados a los crecientes d&eacute;ficit de cuenta corriente y a la ineficaz acumulaci&oacute;n de reserva de divisas. Por consiguiente, a diferencia del contexto existente previamente a la crisis, la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses emergentes (aun aquellos con d&eacute;ficit de cuenta corriente), optaron por adoptar regulaciones ante las entradas de capital.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta julio del 2011 Brasil fue uno de los pa&iacute;ses emergentes cuya moneda sufri&oacute; una marcada tendencia alcista. Ello respondi&oacute; a la combinaci&oacute;n de enormes entradas de capital, al aumento en el precio de las mercanc&iacute;as, a la alta tasa de inter&eacute;s interna y a la existencia de un sofisticado y profundo mercado de los derivados de divisas (FX) que se encontraba totalmente abierto a la participaci&oacute;n de los inversionistas extranjeros y que cre&oacute; el espacio para la especulaci&oacute;n sobre el tipo cambiario a trav&eacute;s de operaciones con los derivados FX (los llamados derivados <i>carry trade).</i> En este contexto, puede comprenderse la reciente implementaci&oacute;n de los car. Estos fueron complementados con otro tipo de normas, llamadas aqu&iacute; reglamentos de derivados FX (FXDR), cuyo destino era ser aplicadas a las operaciones en derivados FX de todos los agentes, fueran estos residentes o no, fueran empresas financieras o no financieras. En Brasil, la reglamentaci&oacute;n del mercado de derivados FX queda excluida del alcance de los car t&iacute;picos debido a la existencia de ciertas especificidades de este mercado, como se ver&aacute; m&aacute;s adelante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, en el contexto poscrisis, Brasil pudo poner en marcha un amplio conjunto de CAR y FXDR s&oacute;lo porque el pa&iacute;s logr&oacute; mantener la autonom&iacute;a pol&iacute;tica para instrumentar este tipo de reglamentos. Esto fue posible porque, tanto en el Acuerdo General de Comercio de Servicios (AGCS) como en otros tratados de comercio e inversi&oacute;n (como el Mercado Com&uacute;n del Sur, MERCOSUR), los sucesivos gobiernos brasile&ntilde;os no establecieron compromisos que pusieran en peligro su autonom&iacute;a, instrumentando pol&iacute;ticas econ&oacute;micas orientadas a alcanzar ciertos objetivos nacionales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El prop&oacute;sito del presente art&iacute;culo es analizar la reciente experiencia de Brasil en lo que respecta a la aplicaci&oacute;n de los reglamentos de la cuenta de capitales y de los derivados de divisas durante el periodo 2009&#45;2012, teniendo en cuenta su relaci&oacute;n con los compromisos establecidos por el pa&iacute;s en los apartados de servicios financieros de los tratados de comercio e inversi&oacute;n, as&iacute; como su vinculaci&oacute;n con el entorno macroecon&oacute;mico. Adem&aacute;s de esta introducci&oacute;n, el presente art&iacute;culo se divide en cinco apartados. El apartado dos se centra en la discusi&oacute;n en torno a la integraci&oacute;n financiera internacional, al flujo de capitales y a la reglamentaci&oacute;n de la cuenta de capitales en las econom&iacute;as emergentes, tambi&eacute;n se aborda brevemente la nueva perspectiva institucional del Fondo Monetario Internacional (FMI) respecto a los controles aplicados al capital. A continuaci&oacute;n se resumen las negociaciones de tratados concernientes a los servicios financieros y sus posibles impactos en la autonom&iacute;a de las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas impulsadas por el gobierno brasile&ntilde;o; posteriormente se lleva a cabo una breve discusi&oacute;n acerca de los flujos de capital y de la liberalizaci&oacute;n de la cuenta de capitales en Brasil. El apartado cinco aborda la especificidad de la experiencia brasile&ntilde;a y los aspectos clave de los car y los FXDR despu&eacute;s de la crisis financiera global. Finalmente, se presentan algunas lecciones de la experiencia brasile&ntilde;a.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>INTEGRACI&Oacute;N FINANCIERA INTERNACIONAL, FLUJOS DE CAPITAL Y REGULACI&Oacute;N DE LA CUENTA DE CAPITALES EN ECONOM&Iacute;AS EMERGENTES</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Integraci&oacute;n financiera internacional, rendimiento econ&oacute;mico e inestabilidad macroecon&oacute;mica</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Prasad <i>et al.</i> (2003) resumen la opini&oacute;n convencional que respalda el proceso de integraci&oacute;n financiera a nivel internacional, indicando que, para los pa&iacute;ses de mercados emergentes, los beneficios potenciales de dicho proceso pueden identificarse en dos canales: los canales directos, que abordan el aumento del ahorro interno,<sup><a href="#nota">1</a></sup> la ca&iacute;da en el costo de capital debido a una mejor asignaci&oacute;n del riesgo a nivel mundial, la reducci&oacute;n de la volatilidad del consumo, la transferencia de experiencia tecnol&oacute;gica y administrativa, as&iacute; como el est&iacute;mulo para desarrollar el sector financiero nacional; y los canales indirectos, que abarcan la promoci&oacute;n de la especializaci&oacute;n, el compromiso de impulsar mejores pol&iacute;ticas econ&oacute;micas y las se&ntilde;ales enviadas respecto al ejercicio de pol&iacute;ticas m&aacute;s amigables. Por lo tanto, seg&uacute;n esta perspectiva, la liberalizaci&oacute;n financiera da pie a la disciplina del mercado que, a su vez, estimula la instrumentaci&oacute;n de pol&iacute;ticas macroecon&oacute;micas m&aacute;s consistentes (lo que implica s&oacute;lidas pol&iacute;ticas fiscales y monetarias, garant&iacute;as al derecho de propiedad, etc&eacute;tera), pues las fuerzas de mercado &#45;es decir, los inversionistas extranjeros racionales&#45; pueden castigar a aquel pa&iacute;s que instrumente pol&iacute;ticas inadecuadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muchos estudios emp&iacute;ricos, la mayor&iacute;a de los cuales usa datos de panel, midiendo la integraci&oacute;n financiera internacional a trav&eacute;s de distintos &iacute;ndices <i>dejure</i> y <i>defacto,</i> pretenden evaluar, por un lado, la relaci&oacute;n entre la liberalizaci&oacute;n de la cuenta de capitales y, por otro, el crecimiento econ&oacute;mico, las crisis financieras o la volatilidad macroecon&oacute;mica. Algunos de estos estudios han concluido que, en t&eacute;rminos generales, la evidencia emp&iacute;rica muestra que no existe un relaci&oacute;n robusta entre liberalizaci&oacute;n financiera y crecimiento econ&oacute;mico (Prasad <i>et al.,</i> 2003; Eichengreen, 2004, cap&iacute;tulo 3). En este sentido, Prasad <i>et al.</i> (2003, p. 6) sintetizan los hallazgos emp&iacute;ricos surgidos de tales estudios de la siguiente forma: "un examen sistem&aacute;tico de la evidencia sugiere que es dif&iacute;cil establecer una robusta relaci&oacute;n causal entre el grado de integraci&oacute;n financiera y el desempe&ntilde;o del crecimiento del producto".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, algunos estudios realizados por economistas del FMI han reconocido los potenciales riesgos y costos vinculados a la integraci&oacute;n financiera internacional y, espec&iacute;ficamente, a la volatilidad de los flujos de capital en los pa&iacute;ses emergentes (Prasad <i>et al.,</i> 2003; Kose <i>et al.,</i> 2006; IMF, 2008) debido a que el auge de las entradas de capital puede tener efectos negativos en las econom&iacute;as emergentes. Entre &eacute;stos pueden incluirse: la apreciaci&oacute;n de la moneda nacional m&aacute;s all&aacute; del nivel de equilibrio, los costos fiscales que implica la esterilizaci&oacute;n relacionada con la acumulaci&oacute;n de reservas internacionales, la presi&oacute;n inflacionaria que puede resultar como consecuencia de una esterilizaci&oacute;n incompleta o el auge del cr&eacute;dito y las posibles burbujas que podr&iacute;an surgir en ciertos sectores, por ejemplo, en el mercado accionario. Sin embargo, el FMI (IMF, 2008) sostiene que, si se cumplen ciertas condiciones de umbral en t&eacute;rminos del desarrollo financiero e institucional &#45;desarrollo del mercado financiero, calidad institucional, pol&iacute;ticas macroecon&oacute;micas sensatas, integraci&oacute;n del comercio, etc&eacute;tera&#45;, la globalizaci&oacute;n financiera conduce a mejores resultados macroecon&oacute;micos. A pesar de ello, algunos analistas argumentan que tales condiciones son casi las mismas que lo que supuestamente se considera como los beneficios derivados de la globalizaci&oacute;n financiera, lo cual genera una contradicci&oacute;n l&oacute;gica entre causas y consecuencias (v&eacute;ase, <i>e.g..,</i> Biancareli, 2008).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, a partir del desmoronamiento del sistema de Bretton Woods, algunos prominentes economistas de la corriente dominante han insistido en que la probabilidad de que ocurran operaciones financieras especulativas aumenta sustancialmente debido a la liberalizaci&oacute;n financiera, al surgimiento de nuevos instrumentos financieros internacionales y a su generalizaci&oacute;n (e.g., los derivados). A manera de ejemplo, Tobin (1978) sostiene que el principal problema macroecon&oacute;mico vinculado a los mercados financieros integrados no tiene que ver con la opci&oacute;n que se seleccione en cuanto al r&eacute;gimen apropiado de tipos cambiarios, sino con la movilidad de capitales de exagerado criterio cortoplacista que reduce la autonom&iacute;a de los gobiernos nacionales a la hora de establecer objetivos nacionales en torno al empleo, la producci&oacute;n y la inflaci&oacute;n.<sup><a href="#nota">2</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Stiglitz (2000) sostiene que, en su mayor&iacute;a, los flujos de capital hacia los pa&iacute;ses emergentes son proc&iacute;clicos, por lo que exacerban los auges econ&oacute;micos. A su vez, la liberalizaci&oacute;n financiera expone a los pa&iacute;ses a las vicisitudes asociadas con los cambios econ&oacute;micos que tienen lugar en el exterior, de manera que tales econom&iacute;as est&aacute;n a merced de las modificaciones repentinas en las percepciones de los prestamistas y de los inversores. Dichos cambios pueden aumentar la salida de capitales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, dadas las condiciones de movilidad de capital, cada vez m&aacute;s los tipos cambiarios son determinados por las decisiones en materia de carteras tomadas por los inversores internacionales, las cuales se encuentran m&aacute;s vinculadas a la perspectiva cortoplacista. Las inversiones de cartera dependen de los cambios en el sentir del mercado, esto es, de las expectativas asociadas a las carteras de los inversionistas (Harvey, 2003). Sin embargo, por lo general la volatilidad del tipo cambiario es m&aacute;s elevada en las econom&iacute;as emergentes que en las desarrolladas debido a la asimetr&iacute;a monetaria de los sistemas monetario y financiero internacional, lo cual hace referencia a las dimensiones jer&aacute;rquicas del sistema monetario internacional. En otras palabras, las monedas nacionales se posicionan jer&aacute;rquicamente seg&uacute;n su grado de liquidez. Este se relaciona con su capacidad de cumplir las funciones del dinero a nivel internacional: ser medio de cambio, unidad de cuenta, unidad de denominaci&oacute;n de los contratos y reserva de valor (moneda de reserva a nivel internacional). La moneda principal &#45;actualmente, el d&oacute;lar estadounidense fiduciario&#45; encabeza la jerarqu&iacute;a, pues tiene el m&aacute;s alto grado de liquidez. Las monedas emitidas por los dem&aacute;s pa&iacute;ses desarrollados se ubican en una posici&oacute;n intermedia, ya que si bien tienen una alta prima de liquidez, la misma no es tan alta como la del d&oacute;lar. En el otro extremo se encuentran las monedas emitidas por las econom&iacute;as emergentes, las cuales no tienen liquidez, no pudiendo ejercer las funciones mencionadas. Por consiguiente, estas monedas tasadas con una prima de liquidez m&aacute;s baja son especialmente vulnerables a la inherente volatilidad de los flujos de capital en el sistema pos&#45;Bretton Woods. Para los mercados financieros y de divisas m&aacute;s peque&ntilde;os y con menos liquidez de las econom&iacute;as emergentes significa que sus monedas son m&aacute;s vulnerables a las expectativas de una sola de las partes y al comportamiento gregario (Andrade y Prates, 2013).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La autonom&iacute;a de las pol&iacute;ticas y la regulaci&oacute;n de la cuenta de capitales</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando se intenta mejorar la posibilidad de que en las econom&iacute;as emergentes se administre con &eacute;xito el r&eacute;gimen del tipo cambiario, puede ser necesario implementar medidas que reduzcan la volatilidad de los flujos de capital y la probabilidad de que ocurra un ataque especulativo contra la moneda nacional. Una posibilidad en este sentido consiste en intervenir de manera oficial en el mercado cambiario extranjero, opci&oacute;n que puede influir directamente en el tipo cambiario nominal, pues modifica la oferta relativa de monedas nacionales y extranjeras. Cabe se&ntilde;alar que, por un lado, la capacidad de los pa&iacute;ses de enfrentar una depreciaci&oacute;n de su moneda se encuentra supeditada al saldo de reserva de divisas extranjeras con que cuenten y al acceso que tengan a l&iacute;neas de cr&eacute;dito. De esta manera, la acumulaci&oacute;n de reservas puede operar como un seguro ante futuros <i>shocks</i> negativos y frente a la especulaci&oacute;n contra la moneda nacional, dado que los pa&iacute;ses emergentes no cuentan con mucho acceso al mercado de capital internacional durante aquellos periodos en que existe alta aversi&oacute;n al riesgo por parte de los inversionistas extranjeros. Por otro lado, la capacidad de evitar la apreciaci&oacute;n de la moneda puede requerir el uso de una intervenci&oacute;n cuyo objetivo sea lograr la esterilizaci&oacute;n. A menudo, las autoridades monetarias procuran esterilizar el impacto de la intervenci&oacute;n cambiaria mediante operaciones de mercado abierto y otras medidas, <i>e.g.,</i> el aumento del encaje obligatorio de los bancos. Asimismo, con frecuencia la esterilizaci&oacute;n implica la generaci&oacute;n de costos cuasi&#45;fiscales, pues por lo general significa que el banco central tiene que cambiar activos nacionales de alto rendimiento por reservas extranjeras de bajo rendimiento (Cardarelli, Elekdag y Kose, 2009).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra de las opciones que permiten mejorar la administraci&oacute;n del r&eacute;gimen cambiario en las econom&iacute;as emergentes (sin excluir la intervenci&oacute;n oficial en el mercado cambiario), tiene que ver con el uso de la regulaci&oacute;n de la cuenta de capitales (Gallagher, Griffith&#45;Jones y Ocampo, 2012), o de las t&eacute;cnicas de gesti&oacute;n de capitales. Las mismas incluyen el control de capitales, esto es, medidas que administran el volumen, la composici&oacute;n o la asignaci&oacute;n de flujos de capital privado a nivel internacional, o de "prudenciales reglamentos financieros nacionales". Estos &uacute;ltimos hacen referencia a ciertas pol&iacute;ticas, como normas de adecuaci&oacute;n de capital, requerimientos de informes o a la aplicaci&oacute;n de restricciones al financiamiento de ciertos tipos de proyectos por parte de las instituciones financieras y a los t&eacute;rminos de acuerdo a los cuales se pueden realizar estas operaciones (Epstein, Grabel y Jomo, 2003, pp. 6&#45;7). Los controles de capitales pueden utilizarse para alcanzar objetivos distintos aunque relacionados, por ejemplo: 1) reducir la vulnerabilidad del pa&iacute;s ante crisis financieras, incluyendo la fuga de capitales durante una crisis cambiaria; 2) introducir una cu&ntilde;a entre las tasas de inter&eacute;s internas y extranjeras, a fin de otorgar un margen de autonom&iacute;a pol&iacute;tica a las autoridades monetarias, al menos en el corto plazo, y 3) preservar cierto grado de estabilidad del tipo cambiario nominal en el corto plazo, reduciendo la presi&oacute;n sobre el tipo de cambio que deriva de excesivos entradas de capital.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a la eficacia de la reglamentaci&oacute;n de la cuenta de capitales, Magud y Reihart (2006) revisaron m&aacute;s de 30 art&iacute;culos cuyo objetivo se orientaba a evaluar los controles de entradas o salidas de capitales alrededor del mundo, excluy&eacute;ndose de esta valoraci&oacute;n a pa&iacute;ses como China o India, que han implementado controles de capital amplios. Al respecto, los autores utilizaron un &iacute;ndice de eficacia en el control de capital, cuyo prop&oacute;sito fue estandarizar los resultados aportados por los estudios emp&iacute;ricos. As&iacute;, concluyeron que los "controles de capitales sobre las entradas parecen generar una pol&iacute;tica monetaria m&aacute;s independiente; alterar la composici&oacute;n del flujo de capitales; reducir la presi&oacute;n sobre el tipo de cambio real (si bien la evidencia es m&aacute;s pol&eacute;mica)", aunque "no parecen reducir el volumen de los flujos netos (y, por tanto, el balance en la cuenta de capitales&#93;", toda vez que la "limitaci&oacute;n de pr&eacute;stamos a entes privados extranjeros en los 'buenos tiempos' desempe&ntilde;a un papel prudencial importante, ya que la mayor&iacute;a de las veces los pa&iacute;ses son 'intolerantes a la deuda'" (Magud y Reihart, 2006, pp. 26&#45;27). Finalmente, estos autores sostienen que es necesario mejorar la eficacia de los controles de capitales para considerar en su dise&ntilde;o las caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas de los pa&iacute;ses que los implementan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Preocupado por la cantidad y la volatilidad de los flujos de capital que ingresaron a las econom&iacute;as emergentes tras el contagio de la crisis que se produjo en 2008, el FMI modific&oacute; su posici&oacute;n oficial en torno a la valoraci&oacute;n de los controles de capital (IMF, 2010; 2011, 2012; Ostry <i>et al.,</i> 2010; 2011). Con el transcurso del tiempo, lo anterior dio pie a una perspectiva institucional diferente, que termin&oacute; siendo adoptada por este organismo (IMF, 2012), particularmente en lo concerniente a la reglamentaci&oacute;n de la entrada de capitales.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De hecho, en la versi&oacute;n definitiva de sus pol&iacute;ticas (IMF 2012), el FMI avanz&oacute; significativamente no s&oacute;lo respecto a su habitual rechazo al control de capitales, sino tambi&eacute;n con relaci&oacute;n a sus enfoques preliminares del 2010 y 2011, los cuales toleraban el control de capitales bajo circunstancias muy espec&iacute;ficas (Ostry <i>et al.,</i> 2010; IMF, 2011). Al acu&ntilde;ar un t&eacute;rmino nuevo, 'medidas para la administraci&oacute;n de flujos de capital' (CFM por sus siglas en ingl&eacute;s), este organismo otorg&oacute; m&aacute;s autonom&iacute;a a las econom&iacute;as emergentes que hab&iacute;an recibido grandes entradas de capitales, haciendo m&aacute;s flexible la otrora jerarqu&iacute;a clara entre instrumentos que administran los flujos de capital (que abarcan toda la gama de pol&iacute;ticas macroecon&oacute;micas), reglamentos prudenciales y controles de capitales (definidos de manera jurisdiccional).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, al mismo tiempo, este nuevo marco pol&iacute;tico encierra dos importantes desventajas. En primer lugar, al definir las CFM como instrumentos provisionales insertos en una estrategia integral de apertura financiera, el FMI insiste en las ventajas generales de la liberalizaci&oacute;n financiera, lo cual establece serias limitantes a la autonom&iacute;a de las econom&iacute;as en desarrollo y emergentes. En segundo lugar, el Fondo contin&uacute;a defendiendo la separaci&oacute;n entre un reglamento financiero permanente y prudencial (MPM en ingl&eacute;s) y las CFM de car&aacute;cter solamente provisional. En nuestra opini&oacute;n, esta discriminaci&oacute;n no es viable, en especial en el caso de las econom&iacute;as emergentes y en desarrollo, ya que sus monedas se caracterizan por contar con una limitada aceptaci&oacute;n a nivel internacional. Ello aumenta los posibles efectos da&ntilde;inos de los flujos de capital internacionales en t&eacute;rminos de la fragilidad financiera y de la administraci&oacute;n de la macroeconom&iacute;a.<sup><a href="#nota">3</a></sup></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>TRATADOS DE COMERCIO E INVERSI&Oacute;N: EL CASO DE BRASIL</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como miembro activo de la Organizaci&oacute;n Mundial de Comercio (OMC), Brasil particip&oacute; en el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS) que concluy&oacute; en diciembre de 1997. Los compromisos espec&iacute;ficos contra&iacute;dos por el gobierno brasile&ntilde;o en el Quinto Protocolo sobre Servicios Financieros del AGCS aseguraron un grado de liberalizaci&oacute;n equivalente a las condiciones vigentes en el mercado financiero nacional, que s&oacute;lo permiten un incremento en el acceso extranjero al pa&iacute;s a trav&eacute;s de la presencia comercial. Esto significa que Brasil solamente adquiri&oacute; algunos compromisos someros en la modalidad tres (presencia comercial), una de las cuatro modalidades de servicios discutidos en el AGCS.<sup><a href="#nota">4</a></sup> Inicialmente, la lista de servicios propuesta por Brasil incluy&oacute; los servicios de seguros y los servicios bancarios, como fue el caso del suplemento de su AGCS de 1995. Sin embargo, finalmente, en 1998 el suplemento de Brasil del programa del AGCS &uacute;nicamente incluy&oacute; un escaso compromiso relacionado con la entrada de la banca extranjera en el sector bancario nacional, el cual qued&oacute; asentado de la siguiente manera:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El establecimiento de nuevas sucursales y subsidiarias de instituciones financieras extranjeras &#91;...&#93; s&oacute;lo est&aacute; permitido sujeto a una autorizaci&oacute;n individual por parte del poder ejecutivo, mediante un decreto presidencial. A los inversionistas solicitantes se les puede exigir que cumplan con ciertas condiciones espec&iacute;ficas. Las personas extranjeras pueden participar en el programa de privatizaci&oacute;n de instituciones financieras del sector p&uacute;blico. Asimismo, en cada caso se conceder&aacute; la presencia comercial tambi&eacute;n mediante un decreto presidencial. De otra manera, la presencia comercial no est&aacute; permitida (WTO, 1998).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En resumen, Brasil no adopt&oacute; todos los protocolos relevantes del AGCS, preservando de este modo su autonom&iacute;a respecto al espacio de pol&iacute;ticas, probablemente en mayor medida que sus pares latinoamericanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un aspecto destacado del comercio de servicios consiste en que no incluye tarifas, sino m&aacute;s bien normas y leyes que no abarcan la dimensi&oacute;n internacional y que se encuentran exclusivamente restringidas a la dimensi&oacute;n nacional. Esto significa que, de acuerdo con el Art&iacute;culo 192 de la Constituci&oacute;n Federal y con el Art&iacute;culo 52 del Acta de las Disposiciones Constitucionales Transitorias, en el caso de la banca brasile&ntilde;a la presencia comercial de entidades extranjeras en los servicios financieros se encuentra acotada. A pesar de ello, la Constituci&oacute;n contempl&oacute; la posibilidad de que las instituciones financieras extranjeras tuvieran acceso al mercado nacional a trav&eacute;s de decisiones especiales tomadas por el Congreso o por la Presidencia, de acuerdo a los intereses que tuviera Brasil en un momento determinado. En este contexto legal, el Decreto Legislativo no. 311 de 1995 facult&oacute; al presidente para que pudiera autorizar de manera excepcional la entrada de bancos extranjeros al mercado nacional con el fin de que participaran en el proceso de privatizaci&oacute;n de la banca estatal, que en aquel entonces estaba iniciando; adem&aacute;s, en unos cuantos casos, daba la posibilidad de adquirir alg&uacute;n banco nacional que estuviera en problemas.<sup><a href="#nota">5</a></sup> En otras palabras, la entrada de bancos extranjeros al sector bancario nacional se realiz&oacute; caso por caso. Por este motivo, en comparaci&oacute;n con Argentina y M&eacute;xico, la apertura del sector bancario en Brasil se dio de manera menos dram&aacute;tica.<sup><a href="#nota">6</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como refiri&oacute; Gallagher (2010, p. 7), "en la medida que una transacci&oacute;n de servicios financieros implicaba una transacci&oacute;n de capital internacional, era necesario que la cuenta de capital se abriera para que aquella transacci&oacute;n pudiera realizarse libremente". Por lo tanto, como Brasil estableci&oacute; pocos compromisos bajo la modalidad tres, la &uacute;nica transacci&oacute;n internacional de cuenta de capital que deber&iacute;a realizarse libremente en virtud de dichos compromisos era la de la inversi&oacute;n extranjera directa (IED) entre la sede de la instituci&oacute;n extranjera y sus subsidiarias. Asimismo, estos compromisos tuvieron en cuenta la legislaci&oacute;n nacional concerniente a la entrada de la banca extranjera (esto es, caso por caso y sujeta a la autorizaci&oacute;n presidencial). Recordemos que la liberalizaci&oacute;n en la modalidad uno (servicios transfronterizos) determinar&iacute;a la liberalizaci&oacute;n correspondiente de los flujos de capital, que constituyen una parte esencial del servicio mismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 2000, se dio inicio a la segunda ronda de negociaciones del AGCS con la inauguraci&oacute;n de la Ronda de Doha. Hasta el momento, el gobierno brasile&ntilde;o no ha hecho ning&uacute;n ofrecimiento de servicios financieros en el marco de estas negociaciones. La lista de Brasil en el AGCS estableci&oacute; pocos compromisos, no adoptando todos los protocolos pertinentes; por ello, resulta probable que, en el espacio de pol&iacute;ticas, tenga m&aacute;s autonom&iacute;a que sus pares latinoamericanos (Cintra, 1999; 2004; Marconini, 2004).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo que respecta a los acuerdos de libre comercio (ALC), Brasil es miembro pleno del MERCOSUR, el tratado preferencial m&aacute;s importante para el pa&iacute;s en t&eacute;rminos del valor del comercio efectuado. Este tratado fue establecido en noviembre de 1991 mediante el Tratado de Asunci&oacute;n; posteriormente, el Protocolo de Ouro Preto, firmado en diciembre de 1994, brind&oacute; la estructura institucional. En diciembre de 1997, el gobierno brasile&ntilde;o sign&oacute; el Protocolo de Montevideo relativo al Comercio de Servicios del MERCOSUR, que estableci&oacute; los principios para fomentar el comercio de servicios entre los pa&iacute;ses miembros. Tales principios est&aacute;n basados en los principios del AGCS y comprenden: cobertura sectorial universal, no discriminaci&oacute;n, adopci&oacute;n de mecanismos de liberaci&oacute;n progresiva a trav&eacute;s del uso de listas positivas, entre otros. Sin embargo, en el momento en que se firm&oacute; el Protocolo de Montevideo, Brasil fue el &uacute;nico pa&iacute;s del MERCOSUR que estableci&oacute; el acceso restringido a su mercado, mientras que los dem&aacute;s pa&iacute;ses miembros hicieron ofertas muy incluyentes bajo el AGCS, sin otorgar preferencia al MERCOSUR. De ah&iacute; que la oferta de Brasil (la misma que se present&oacute; en el AGCS) haya condicionado el acuerdo en el MERCOSUR con el fin de evitar que el acceso preferencial a servicios financieros en Argentina, Paraguay y Uruguay (centros financieros en el extranjero), posibilitara que se convirtieran en plataformas para ingresar al mercado brasile&ntilde;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Formalmente, el Protocolo de Montevideo para Argentina, Brasil y Uruguay entr&oacute; en vigencia el 7 de diciembre del 2005, estableciendo el compromiso de implementar, en un plazo de diez a&ntilde;os, una zona de libre comercio de servicios. A pesar de ello, hasta la fecha los avances han sido lentos. En t&eacute;rminos de las negociaciones comerciales entre el MERCOSUR y la Uni&oacute;n Europea &#45;basadas en el Acuerdo Marco Interregional de Cooperaci&oacute;n MERCOSUR&#45;Uni&oacute;n Europea, que fue firmado en diciembre de 1995, entrando en vigencia formalmente en 1999&#45;, las ofertas de mercado intercambiadas en septiembre del 2004 abarcaron bienes, servicios, compras gubernamentales e inversiones. No obstante, fueron calificadas como insuficientes para llegar a un acuerdo. En el sector de los servicios, una de las demandas principales de la Uni&oacute;n Europea se orient&oacute; hacia el cese del requisito que establec&iacute;a la necesidad de obtener la autorizaci&oacute;n presidencial para que la banca extranjera ingresara al mercado nacional, demandando, adem&aacute;s, que la misma tuviera la posibilidad de operar libremente con monedas extranjeras en el sector de la banca nacional (Cintra, 2004). En cualquier caso, desde 2004, momento en que se supon&iacute;a que llegar&iacute;an a un acuerdo, se han establecido varios contactos a nivel ministerial y entre altos funcionarios sin que se hayan reanudado las negociaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, a diferencia de muchos de los pa&iacute;ses emergentes, Brasil no particip&oacute; en ning&uacute;n tratado bilateral de inversi&oacute;n (TBI) o tratado de libre comercio (TLC) con Estados Unidos, lo cual, previsiblemente, determinar&aacute; algunas restricciones para la aplicaci&oacute;n de controles en las entradas y salidas de capital.<sup><a href="#nota">7</a></sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto al &Aacute;rea de Libre Comercio de las Am&eacute;ricas (ALCA), propuesta en 1994 por el presidente George W. Bush, el fracaso de la cumbre de Mar del Plata (diciembre del 2005), en el sentido de establecer una agenda amplia que posibilitara mantener con vida al ALCA, mostr&oacute; que existe poca posibilidad de lograr un acuerdo comercial completo para el futuro. Durante la negociaci&oacute;n del sector de servicios del ALCA, Estados Unidos presion&oacute; para que se implementaran algunos aspectos, por ejemplo, el ensanchamiento de la liberalizaci&oacute;n de servicios transfronterizos, la inclusi&oacute;n de la negociaci&oacute;n de inversiones en servicios (la presencia comercial) en el cap&iacute;tulo correspondiente a inversiones y no en el cap&iacute;tulo relativo a servicios, as&iacute; como la incorporaci&oacute;n de un estilo de negociaci&oacute;n basado en una "lista negativa" (que implica que todos los sectores son liberalizados salvo que exista alguna reserva o restricci&oacute;n para un sector en especial), mientras que Brasil y el MERCOSUR propusieron adoptar las mismas modalidades y procedimientos admitidos en el AGCS, incluyendo el uso de una "lista positiva" (que implica que cualquier sector excluido de la negociaci&oacute;n queda, a su vez, excluido de cualquier compromiso u obligaci&oacute;n).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de la autonom&iacute;a de pol&iacute;ticas establecida por el cauteloso enfoque de Brasil a la hora de negociar tratados comerciales y de inversi&oacute;n, las normas internas aplicadas a las transacciones en divisas permiten la puesta en marcha de controles de capital en cualquier momento, es decir, no existen restricciones formales en este sentido. La Ley 4321/1961, que posibilita la imposici&oacute;n de controles en las salidas de capital realizadas por inversionistas y empresas transnacionales, no ha sido derogada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, el grado de apertura financiera de la econom&iacute;a brasile&ntilde;a es alto, ya que el pa&iacute;s cuenta con una amplia y profunda experiencia de liberalizaci&oacute;n financiera externa. Esta comenz&oacute; en la d&eacute;cada de los noventa del siglo XX y la mayor&iacute;a de las veces se llev&oacute; a cabo mediante incrementos, siendo guiada por reglas clave que, dado su acentuado impacto en la entrada y salida de divisas, pueden ser consideradas como un parteaguas. Es el caso de la aprobaci&oacute;n del Anexo IV de la Resoluci&oacute;n no. 1289 del Banco Central de Brasil en 1991, que permiti&oacute; la participaci&oacute;n directa de los inversionistas institucionales extranjeros en el mercado de capital brasilero, y de la remodelaci&oacute;n de las cuentas CC5 en 1992, que posibilit&oacute; que los residentes y no residentes efectuaran transferencias al extranjero desde Brasil. Para el pa&iacute;s, ello signific&oacute; que tanto las entradas como las salidas de capitales fueron liberalizadas. El proceso de apertura financiera fue aceler&aacute;ndose en enero del 2000, en momentos en que la Resoluci&oacute;n CMN no. 2689 facult&oacute; a los inversionistas no residentes (extranjeros) a tener acceso irrestricto a todos los segmentos del mercado financiero nacional, incluso al mercado de derivados. Posteriormente, durante la primera d&eacute;cada del siglo XXI, se puso en marcha un proceso de consolidaci&oacute;n de los reglamentos del mercado cambiario (Paula, 2011).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el contexto posterior a la crisis financiera mundial que tuvo lugar en 20072008, el gobierno brasile&ntilde;o impuls&oacute; algunos controles de capital menores los dos siguientes a&ntilde;os (2009 y 2010), una regulaci&oacute;n m&aacute;s integral despu&eacute;s de enero del 2011 (cuando se implement&oacute; la primera regulaci&oacute;n financiera prudencial) y, principalmente, despu&eacute;s de julio del 2011 (con la adopci&oacute;n de operaciones de derivados del mercado cambiario), abarcando los controles de capital, las regulaciones financieras prudenciales y la regulaci&oacute;n de derivados de mercado de divisas.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>FLUJOS DE CAPITAL Y LIBERALIZACI&Oacute;N DE LA CUENTA DE CAPITAL EN BRASIL: UN REPASO SUCINTO</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de la autonom&iacute;a para decidir pol&iacute;ticas lograda gracias al cauteloso enfoque adoptado por Brasil al negociar tratados de comercio e inversi&oacute;n, que fuera abordada en la secci&oacute;n anterior, las normas internas aplicadas a las transacciones de divisas permitieron que los controles de capital se instrumentaran en cualquier momento. Como se mencion&oacute;, no existe ninguna restricci&oacute;n formal al respecto y no se derog&oacute; la Ley 4321/1961, que posibilita la aplicaci&oacute;n de controles a los egresos de capital efectuados por inversionistas y transnacionales extranjeros. No obstante, existen algunas limitantes a la eficacia de las Regulaciones de la Cuenta de Capital (RCC) que responden a dos especificidades de la econom&iacute;a brasile&ntilde;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera, como vimos en la secci&oacute;n anterior, es el alto grado de apertura financiera de la econom&iacute;a brasile&ntilde;a, dada su amplia y profunda experiencia de liberalizaci&oacute;n financiera externa. Aunque Brasil implement&oacute; las pol&iacute;ticas emanadas del Consenso de Washington de manera m&aacute;s gradual que los dem&aacute;s pa&iacute;ses latinoamericanos, la liberaci&oacute;n de la cuenta de capital se produjo de una manera relativamente r&aacute;pida y extendida.<sup><a href="#nota">8</a></sup> La segunda se relaciona con el enorme diferencial existente entre las tasas de inter&eacute;s internas y externas, el cual motiv&oacute; la dram&aacute;tica entrada de capitales, especialmente de cartera, incentivando a los agentes privados a encontrar lagunas legales que posibilitaran evadir las regulaciones (el arbitraje normativo), como se ver&aacute; en el siguiente apartado. A pesar de la reducci&oacute;n de la tasa de inter&eacute;s del Sistema Especial de Liquidaci&oacute;n y Custodia (SELIC) por el Banco Central de Brasil (BCB), que ocurri&oacute; entre agosto del 2011 y febrero del 2012, el diferencial entre las tasas de inter&eacute;s internas y externas contin&uacute;a siendo alto en comparaci&oacute;n con el de otros pa&iacute;ses emergentes (v&eacute;ase la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a4g1.html" target="_blank">gr&aacute;fica 1</a>). Desde mediados del 2013, el BCB empez&oacute; a aumentar la tasa SELIC con el prop&oacute;sito de reducir la tasa de inflaci&oacute;n, lo que llev&oacute; a que en diciembre del 2013 el diferencial de las tasas de inter&eacute;s se elevara dram&aacute;ticamente, pasando de 5.9 a 7.8 por ciento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a4g2.html" target="_blank">gr&aacute;fica 2</a> se da cuenta de una nueva afluencia de capitales hacia Am&eacute;rica Latina a partir de mediados del 2009, excepci&oacute;n hecha de Argentina y Venezuela, as&iacute; como de una r&aacute;pida recuperaci&oacute;n de las entradas de capital tras el contagio de la crisis financiera mundial. Los motivos principales que determinaron esta entrada de capital hacia las econom&iacute;as emergentes comprenden: 1) la relajaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas monetarias en las econom&iacute;as avanzadas debido a la pol&iacute;tica de "expansi&oacute;n cuantitativa", en especial de la Reserva Federal (FED), lo cual llev&oacute; al aumento de los diferenciales entre tasas de inter&eacute;s y a la generaci&oacute;n de abundante liquidez en el mercado global; 2) el mejor rendimiento econ&oacute;mico de las econom&iacute;as emergentes y la lenta recuperaci&oacute;n de los pa&iacute;ses desarrollados; 3) la sana posici&oacute;n fiscal y de endeudamiento de las econom&iacute;as emergentes en relaci&oacute;n con las econom&iacute;as avanzadas, y de especial importancia para los pa&iacute;ses latinoamericanos, 4) la r&aacute;pida y continua recuperaci&oacute;n de los precios de las mercanc&iacute;as hasta mayo del 2011, momento en que el precio del trigo tendi&oacute; a la baja (Paula, Ferrari&#45;Filho y Gomes, 2013). Sin embargo, desde 2013, el nuevo aumento de entradas de capital perdi&oacute; su impulso, m&aacute;s no pronunciadamente, volvi&eacute;ndose m&aacute;s vol&aacute;til. Como mencionamos anteriormente, en mayo del 2013 la FED anunci&oacute; una reducci&oacute;n gradual del est&iacute;mulo monetario, lo que dio lugar a una mayor turbulencia en el mercado financiero mundial, que incidi&oacute; particularmente en las econom&iacute;as emergentes. No obstante, un a&ntilde;o despu&eacute;s, la implementaci&oacute;n de una pol&iacute;tica monetaria m&aacute;s expansiva por parte del BCE y del Banco de Jap&oacute;n parece haber neutralizado, al menos parcialmente, las reducciones de la FED.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos factores, sumados a la mayor disposici&oacute;n de asumir riesgos que tuvo lugar a nivel mundial, estimularon las entradas de capital, en especial aquellas de flujos de capital destinados a carteras de deuda. El periodo marcado por dichas entradas de capital, tras el contagio provocado por la quiebra de Lehman Brothers, se caracteriz&oacute; por el predominio de entradas de cartera vol&aacute;tiles, en mayor proporci&oacute;n que cuando se produjo la oleada anterior, y por un aumento brusco y sin precedentes de los flujos (flujos netos de m&aacute;s de USD 50 mil millones en algunos trimestres), seguidos de las inversiones directas, que se incrementaron en 2011. N&oacute;tese que, en la oleada m&aacute;s reciente de entradas de capital, Brasil bati&oacute; r&eacute;cords y sus entradas de capital estuvieron muy por encima de las entradas que se produjeron en M&eacute;xico, Colombia, Per&uacute; y Chile.<sup><a href="#nota">9</a></sup> Este movimiento puede estar respondiendo al mejoramiento en el riesgo pa&iacute;s (Brasil obtuvo su <i>rating</i> de "grado de inversi&oacute;n" en el segundo trimestre del 2008), y a los enormes diferenciales en las tasas de inter&eacute;s.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Centrando nuestra atenci&oacute;n en la pol&iacute;tica de respuesta ante las cuantiosas entradas de capital a Brasil, vale la pena detenernos en el manejo de la pol&iacute;tica de tasas cambiarias y en la puesta en marcha de los car, particularmente desde 1999, cuando Brasil adopt&oacute; una pol&iacute;tica econ&oacute;mica basada en el Nuevo Consenso Macroecon&oacute;mico (NCM). Como veremos, el gobierno de Lula da Silva (2003&#45;2010), y particularmente el de Dilma Roussef (2011&#45;2014), introdujeron cierta flexibilidad en la operaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas del NCM.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a4g3.html" target="_blank">gr&aacute;fica 3</a> se pueden apreciar las intervenciones realizadas por el BCB en el mercado cambiario (mercado al contado o <i>spot)</i> desde 1999, momento en que Brasil adopt&oacute; un tipo de cambio flotante. Al respecto, los valores negativos significan que el BCB vend&iacute;a divisas extranjeras, mientras que los positivos denotan que las compraba. Una revisi&oacute;n somera da cuenta, a grandes rasgos, de la existencia de dos patrones de intervenci&oacute;n del BCB: 1) desde 1999 hasta septiembre del 2005 la pol&iacute;tica cambiaria implementada correspondi&oacute; al estilo de la "flotaci&oacute;n libre" o del comportamiento "sin miedo a flotar", seg&uacute;n la cual el BCB s&oacute;lo hizo pocas y eventuales intervenciones, principalmente en periodos de inestabilidad del mercado cambiario (por ejemplo, durante la crisis de confianza del 2002), vendiendo d&oacute;lares para evitar una mayor devaluaci&oacute;n de la moneda nacional; 2) a partir de octubre del 2005 el BCB empez&oacute; a comprar divisas extranjeras de forma continua pero desigual, lo que fundamentalmente se hizo como parte de una pol&iacute;tica de acumulaci&oacute;n de reservas internacionales, sin tener compromiso alguno con cierto nivel cambiario, mismo que continu&oacute; mostrando una tendencia hacia la apreciaci&oacute;n. Con el transcurso del tiempo intervino con mayor agresividad a fin de disminuir la mayor volatilidad cambiaria, fuera esta hacia la apreciaci&oacute;n o hacia la depreciaci&oacute;n. Por lo tanto, se produjo un comportamiento m&aacute;s t&iacute;pico de la flotaci&oacute;n sucia. No obstante, hacia finales de agosto del 2013 el BCB impuls&oacute; un plan que implic&oacute; vender semanalmente USD 2 mil millones de <i>swaps</i> de derivados, adem&aacute;s de otorgar cada semana pr&eacute;stamos de USD 1 mil millones a los bancos en el mercado al contado. Ello tuvo por objetivo disminuir la fuga de capitales vinculada al anuncio de reducciones de la FED. Posteriormente, en 2014, el BCB redujo la venta semanal de <i>swaps</i> a USD 1 mil millones. Al inicio, la pol&iacute;tica seguida en el mercado de divisas por el BCB result&oacute; en la apreciaci&oacute;n de la moneda, que fue seguida por una depreciaci&oacute;n leve (v&eacute;ase la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a4g1.html" target="_blank">gr&aacute;fica 1</a>); sin embargo, desde el 2014 el tipo cambiario ha estado m&aacute;s o menos estable. Como resultado de esta pol&iacute;tica, el BCB vendi&oacute; d&oacute;lares en el segundo semestre del 2013 (v&eacute;ase la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a4g3.html" target="_blank">gr&aacute;fica 3</a>).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la d&eacute;cada de los noventa del siglo pasado las RCC en Brasil han sido generalmente end&oacute;genas, en el sentido de que han sido adoptadas y aplicadas con mayor rigor durante los auges de entradas de capital, y con menos severidad en momentos en que se produjo la fuga de capitales (Cardoso y Goldfajn, 1998; Paula, 2011). La excepci&oacute;n se dio durante el gobierno de Lula da Silva, cuando entre 2005 y 2008 la econom&iacute;a brasile&ntilde;a se vio expuesta a un auge en la entrada de capitales sin que se implementaran las RCC; en su lugar, el BCB acumul&oacute; reservas de divisas, lo que implic&oacute; costos financieros muy altos. Durante la primera d&eacute;cada del siglo XXI, la liberalizaci&oacute;n financiera constituy&oacute; una parte integral del "modelo" de pol&iacute;tica econ&oacute;mica inspirado en el NCM <b>&#45;</b>r&eacute;gimen cambiario flotante, fijaci&oacute;n de una inflaci&oacute;n objetivo y super&aacute;vit fiscal primario&#45;, que sustenta la idea de que el enfoque principal de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica debe ser la estabilidad de precios, entendiendo que la inflaci&oacute;n es un fen&oacute;meno monetario que s&oacute;lo puede controlarse a trav&eacute;s de cambios en la tasa de inter&eacute;s y que la fijaci&oacute;n de un r&eacute;gimen de metas de inflaci&oacute;n representa el mejor eje de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Tal vez el &uacute;nico cambio importante tuvo que ver con la pol&iacute;tica de acumulaci&oacute;n de divisas extranjeras, que apunt&oacute; a contar con un colch&oacute;n de seguridad en virtud de la especulaci&oacute;n en monedas y a reducir la volatilidad del tipo cambiario. En comparaci&oacute;n con las principales econom&iacute;as latinoamericanas, Brasil impuls&oacute; una pol&iacute;tica de acumulaci&oacute;n de divisas m&aacute;s agresiva (v&eacute;ase la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a4g4.html" target="_blank">gr&aacute;fica 4</a>), a pesar de lo cual no pudo contrarrestar la tendencia hacia la apreciaci&oacute;n del tipo de cambio. Hasta cierto punto, la tendencia fue tolerada por el BCB, que la consider&oacute; esencial en pos de la inflaci&oacute;n objetivo en el pa&iacute;s (Arestis, Paula y Ferrari&#45;Filho, 2010).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De hecho, la intervenci&oacute;n en los mercados de divisas, que incluyen la acumulaci&oacute;n de reservas, ha sido enorme en Argentina, Brasil y Chile, y muy elevada en Colombia y Per&uacute; (v&eacute;ase la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a4g4.html" target="_blank">gr&aacute;fica 4</a>). No obstante, en el caso de algunas econom&iacute;as se present&oacute; una tendencial gradual hacia la apreciaci&oacute;n real de sus monedas nacionales ante las masivas entradas de capitales. Este fue el caso de Brasil, Colombia y Venezuela, cuyas monedas experimentaron una presi&oacute;n alcista en t&eacute;rminos reales, lo cual signific&oacute; una tendencia a la baja de la tasa cambiaria real efectiva (ya que la tasa cambiaria corresponde al precio del d&oacute;lar estadounidense) (v&eacute;ase la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a4g5.html" target="_blank">gr&aacute;fica 5</a>). Brasil se encontr&oacute; entre aquellos pa&iacute;ses emergentes que experimentaron una fuerte tendencia alcista de su moneda hasta febrero del 2012, mientras que durante el periodo 2012&#45;2013 las monedas de las principales econom&iacute;as latinoamericanas experimentaron alguna tendencia devaluatoria.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el contexto posterior a la crisis financiera mundial, las RCC en Brasil tambi&eacute;n fueron predominantemente end&oacute;genas. Tras la implementaci&oacute;n de algunos leves controles de capital en 2009 y 2010, reci&eacute;n despu&eacute;s de enero del 2011 (cuando se aplic&oacute; la primera medida de regulaci&oacute;n financiera prudencial), y sobre todo despu&eacute;s de julio del 2011 (momento en que el gobierno brasile&ntilde;o adopt&oacute; una regulaci&oacute;n m&aacute;s amplia en torno a las operaciones de los derivados de mercado cambiario), se dio comienzo a una regulaci&oacute;n m&aacute;s general que abarc&oacute; controles de capital, regulaciones financieras prudenciales y regulaci&oacute;n del mercado de derivados cambiarios. Este cambio se relaciona con otra transformaci&oacute;n m&aacute;s amplia implementada en la gesti&oacute;n de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica durante el gobierno de Dilma Roussef (que empez&oacute; en 2011), en la que las RCC y los FXDR formaron una parte integral. Por un lado, el BCB impuls&oacute; una pol&iacute;tica monetaria m&aacute;s flexible mediante la aplicaci&oacute;n de medidas amplias vinculadas a la pol&iacute;tica monetaria, entre ellas las medidas macro&#45;prudenciales; adem&aacute;s, desde agosto del 2011 comenz&oacute; una disminuci&oacute;n gradual y continua de las tasas de inter&eacute;s (que pasaron de 12.5% en agosto del 2011 a 8.5% en junio del 2012), asumiendo un comportamiento m&aacute;s "prospectivo". Para mediados del 2013, la pol&iacute;tica del BCB hab&iacute;a cambiado en momentos en que el nivel objetivo de la tasa SELIC empez&oacute; a elevarse nuevamente para hacer frente a la presi&oacute;n inflacionaria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la adopci&oacute;n de los CAR y los FXDR durante el periodo 2010&#45;2012, el gobierno brasile&ntilde;o aument&oacute; la autonom&iacute;a de sus pol&iacute;ticas y pudo administrar el nivel del tipo de cambio, conteniendo la tendencia hacia la apreciaci&oacute;n de su moneda causada por las cuantiosas entradas de capital y del <i>carry trade</i> de derivados (Fritz y Prates, 2014). Aun as&iacute;, no se produjo un cambio radical en el r&eacute;gimen macroecon&oacute;mico, toda vez que los objetivos del super&aacute;vit fiscal y la pol&iacute;tica de fijar una inflaci&oacute;n objetivo siguen vigentes (Cunha y Ferrari&#45;Filho, 2012).</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REGULACI&Oacute;N DE LA CUENTA DE CAPITAL Y DE LOS DERIVADOS DE DIVISAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes de examinar en detalle la implementaci&oacute;n en Brasil de los CAR y los FXDR tras la crisis financiera mundial, resulta importante analizar la importancia que tiene para el pa&iacute;s este &uacute;ltimo tipo de regulaci&oacute;n. Su relevancia responde al papel central desempe&ntilde;ado por las operaciones de los derivados de divisas, tomando en cuenta la tendencia mostrada por la moneda brasile&ntilde;a (BRL, real brasile&ntilde;o), particularmente en lo que respecta a su propensi&oacute;n a apreciarse, que implica una ca&iacute;da en el tipo de cambio BRL/USD (el precio del d&oacute;lar) en el contexto de las especificidades del mercado de los derivados de divisas. Este papel central surge de la m&aacute;s alta liquidez y profundidad del mercado de futuros de divisas, en comparaci&oacute;n con el mercado al contado de divisas. El predominio del segmento organizado en los mercados de los derivados de divisas (es decir, la negociaci&oacute;n de futuros en BM&amp;F Bovespa), constituye una particularidad del mercado cambiario brasile&ntilde;o. Seg&uacute;n Avdjiev, Upper y von Kleist (2010), en 2010 el real fue la segunda moneda m&aacute;s negociada a nivel mundial en el mercado de derivados organizado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un rasgo importante de los derivados cambiarios brasile&ntilde;os (futuros y <i>over the counter</i> o extraburs&aacute;til, OTC) tiene que ver con el hecho de que estas operaciones son sin entrega. Esto significa que las ganancias o p&eacute;rdidas generadas por estas operaciones son liquidadas en moneda nacional (BRL) y no en moneda extranjera (USD). Debido a su legislaci&oacute;n sin entrega, los requisitos del margen m&iacute;nimo correspondientes a las transacciones de futuros de divisas pueden cubrirse en BRL. En el contexto de la liberalizaci&oacute;n financiera, esta norma en particular ha contribuido a que, adem&aacute;s del acceso irrestricto de los no residentes al mercado de futuros de divisas, dicho mercado tenga mayor liquidez en comparaci&oacute;n con el mercado al contado de divisas, ya que las operaciones de divisas a futuro pueden realizarse sin flujos efectivos de divisas extranjeras.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tanto antes de la crisis financiera global (2003 a mediados del 2008) como despu&eacute;s de &eacute;sta (a partir del 2009), los inversores institucionales extranjeros se convirtieron en el grupo de inversi&oacute;n m&aacute;s importante en el mercado de futuros de divisas durante periodos de baja aversi&oacute;n al riesgo, fomentando con ello una tendencia de apreciaci&oacute;n verdadera a trav&eacute;s del <i>carry trade</i> en derivados. El anterior representa otro tipo de estrategia de especulaci&oacute;n en divisas, comparado con el <i>carry trade</i> can&oacute;nico en todas las operaciones del mercado al contado; esto ocurre cuando un inversionista pide dinero prestado en una moneda con baja tasa de inter&eacute;s, utiliz&aacute;ndolo para tomar posiciones largas en monedas respaldadas por una alta tasa de inter&eacute;s (Gagnon y Chaboud, 2007; Rossi, 2011; Dodd y Griffth&#45;Jones, 2007). Dicha estrategia presenta ventajas debido a su alto grado de apalancamiento inherente, ya que, para ser realizadas, las operaciones de derivados financieros s&oacute;lo requieren el pago del margen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el mercado de derivados, el <i>carry trade</i> se expresa como una apuesta que resulta en una posici&oacute;n corta en la moneda de financiaci&oacute;n y en una posici&oacute;n larga en la moneda objetivo (Gagnon y Chaboud, 2007). En el caso de Brasil, dado el enorme diferencial existente entre las tasas de inter&eacute;s internas y externas, los inversionistas extranjeros han hecho apuestas desde 2003. Las mismas se han dirigido principalmente en un sentido: la apreciaci&oacute;n de la moneda brasile&ntilde;a a trav&eacute;s de posiciones cortas en el mercado de futuros de divisas (lo que se logra vendiendo USD y comprando BRL), dando lugar a una presi&oacute;n a la baja sobre el precio del d&oacute;lar y, por tanto, a una presi&oacute;n alcista sobre el precio del real.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los mercados de futuros y al contado de divisas est&aacute;n vinculados por el arbitraje realizado en su mayor parte por bancos que fungen como corredores en el mercado de divisas al contado. Frente a la tendencia a la baja del precio de futuro del USD, estos agentes adoptaron la posici&oacute;n contraria a la asumida por los inversionistas extranjeros en el mercado de futuros de divisas: posici&oacute;n larga en USD y corta en BRL. Al aplicar semejante estrategia los bancos obtuvieron ganancias de arbitraje, provocando, al mismo tiempo, una apreciaci&oacute;n adicional de la moneda brasile&ntilde;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Brasil, el <i>carry trade</i> en derivados resulta ser a&uacute;n m&aacute;s atractivo debido al rasgo del mercado de futuros de divisas de ser sin entrega. Cabe se&ntilde;alar que hasta octubre del 2010 los agentes extranjeros y nacionales pod&iacute;an participar en el <i>carry trade</i> de derivados sin siquiera invertir en el margen, como suele ser el caso de operaciones de derivados, y sin siquiera desembolsar un d&oacute;lar. Adem&aacute;s, la estrategia del <i>carry trade</i> tambi&eacute;n pod&iacute;a realizarse sin tener que gastar un solo real, toda vez que los inversores pod&iacute;an cumplir con los requerimientos del margen en BRL a trav&eacute;s de valores nacionales en pr&eacute;stamo o de la obtenci&oacute;n de garant&iacute;as de bancos locales. A pesar del liderazgo de los inversores extranjeros en el <i>carry trade</i> de derivados, los agentes nacionales, como los inversionistas institucionales y las empresas, tambi&eacute;n participaron en el mismo en busca de ganancias (Fritz y Prates, 2014).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo tanto, mientras para abordar las operaciones de derivados de divisas otros pa&iacute;ses s&oacute;lo enfrentan problemas de baja eficacia de los controles de capital (en virtud a su alto grado de apalancamiento), las autoridades brasile&ntilde;as afrontan un reto a&uacute;n m&aacute;s complicado, dado que estas operaciones pueden emular el impacto de los flujos de capital en el tipo cambiario sin que existan flujos de divisas extranjeras efectivos. En consecuencia, las RCC que solamente se enfocaron en los flujos de capital extranjero demostraron ser ineficaces para contenerlos. Al mismo tiempo, la regulaci&oacute;n financiera prudencial en este caso tambi&eacute;n resulta ser insuficiente debido a que no abarca a los inversionistas extranjeros ni a los agentes residentes no bancarios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pasado un tiempo, las autoridades regulatorias brasile&ntilde;as se percataron de la restricci&oacute;n que esto supon&iacute;a. As&iacute;, a partir de octubre del 2010 lanzaron, junto con las RCC, medidas espec&iacute;ficas para regular estas operaciones, esto es, la ya mencionada Regulaci&oacute;n sobre Derivados de Divisas, FXDR. Este nuevo conjunto de regulaciones ha mostrado ser fundamental para controlar la tendencia de apreciaci&oacute;n del BRL y, a la vez, para mitigar el dilema de pol&iacute;tica econ&oacute;mica enfrentado por el gobierno brasile&ntilde;o, es decir, c&oacute;mo contener las presiones inflacionarias sin reforzar la desalineaci&oacute;n del tipo cambiario (v&eacute;ase la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a4g6.html" target="_blank">gr&aacute;fica 6</a>).</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En octubre del 2010 se increment&oacute; un control de capital basado en precios (un impuesto financiero sobre los entradas, llamado <i>Imposto de Operafoes Financeiras,</i> IOF), que hab&iacute;a sido implementado en 2009 con una baja tasa. El prop&oacute;sito de este incremento fue restringir los efectos no deseados en la estabilidad financiera y macroecon&oacute;mica de un tipo importante de flujos de capital no previsto por la regulaci&oacute;n financiera prudencial: la inversi&oacute;n de cartera en renta variable y renta fija. A los pocos d&iacute;as, el gobierno brasile&ntilde;o cerr&oacute; un resquicio legal que hab&iacute;a permitido que los inversores extranjeros esquivaran el impuesto m&aacute;s alto sobre las inversiones de renta fija establecido anteriormente. Asimismo, se implement&oacute; la primera regulaci&oacute;n sobre los FXDR: se elev&oacute; el IOF sobre los m&aacute;rgenes m&iacute;nimos de las transacciones de los derivados de divisa, de 0.38 a 6 por ciento; adem&aacute;s, se cerraron otros resquicios legales del IOF en torno a los m&aacute;rgenes m&iacute;nimos (v&eacute;ase el <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a4c1.html" target="_blank">cuadro 1</a>).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, las primeras rondas de RCC y FXDR demostraron ser insuficientes debido a que el IOF era demasiado bajo para reducir el <i>carry trade</i> en derivados, en virtud de su alto grado de apalancamiento. Por otra parte, los agentes privados encontraron resquicios legales para evadir las regulaciones. En este sentido, a partir de octubre del 2010 uno de los principales m&eacute;todos de evasi&oacute;n tuvo que ver con el aumento en las posiciones cortas en d&oacute;lares del banco en el mercado de divisas al contado. De hecho, el IOF gravado en entradas de cartera alent&oacute; la acumulaci&oacute;n de posiciones largas en reales o cortas en d&oacute;lares en el mercado nacional de derivados, es decir, el <i>carry trade</i> en derivados apoyado por los bancos residentes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para cerrar este resquicio, en enero del 2011 el Banco Central de Brasil aplic&oacute; una reserva m&iacute;nima sin intereses sobre estas posiciones, lo cual se convirti&oacute; en una herramienta para la regulaci&oacute;n financiera prudencial. Aun as&iacute;, los bancos hallaron otro m&eacute;todo de arbitraje regulatorio, refugi&aacute;ndose en pr&eacute;stamos extranjeros de corto plazo. Ello tambi&eacute;n les permiti&oacute; obtener ganancias de arbitraje entre las tasas de inter&eacute;s internas y externas. Como respuesta, las autoridades regulatorias aplicaron el IOF a este tipo de flujos de capital en marzo del 2011. Sin embargo, dado el exceso de liquidez, los agentes privados pudieron otorgar pr&eacute;stamos de m&aacute;s largo plazo, buscando r&eacute;ditos en el mercado financiero internacional. En abril del mismo a&ntilde;o el gobierno impuso a estos pr&eacute;stamos el IOF. En consecuencia, hasta el primer semestre del 2011 el impacto generado por la aplicaci&oacute;n de las RCC se sinti&oacute; principalmente en la composici&oacute;n de las entradas, m&aacute;s que en su volumen (Baumann y Gallagher, 2012).<sup><a href="#nota">10</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tendencia de la moneda a apreciarse s&oacute;lo pudo contrarrestarse despu&eacute;s del lanzamiento de una FXDR m&aacute;s amplia a finales de julio del 2011. En ese momento, el gobierno impuso un gravamen de 1% sobre posiciones excesivamente largas en BRL en el mercado de derivados de divisas. Estas medidas tuvieron un efecto m&aacute;s duradero por el hecho de que abarcaron no solamente los m&aacute;rgenes m&iacute;nimos, sino tambi&eacute;n el valor nominal de las operaciones de <i>carry trade</i> en el mercado de los derivados de divisas. El tipo de cambio BRL/USD se elev&oacute; de 1.70, registrado el 28 de febrero del 2012, a 2.00, el 18 de mayo del mismo a&ntilde;o, es decir, se produjo una devaluaci&oacute;n nominal de 17.6% (v&eacute;ase la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a4g1.html" target="_blank">gr&aacute;fica 1</a>).</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un motivo adicional que propici&oacute; tal comportamiento del tipo de cambio fue cierta reducci&oacute;n en los flujos de capital netos hacia Brasil a partir de mediados del 2011. Ello fue consecuencia tanto de la decisi&oacute;n del BCB de reducir la tasa de inter&eacute;s de corto plazo como de la elevaci&oacute;n de la aversi&oacute;n al riesgo entre los inversores extranjeros, misma que respondi&oacute; a la mayor probabilidad de una inminente crisis del euro. Por esta raz&oacute;n, adem&aacute;s de moldear la composici&oacute;n de los entradas de capital, en este nuevo contexto interno y externo las RCC implementadas por Brasil comenzaron a afectar el tama&ntilde;o de los flujos. Este entorno permiti&oacute;, a la vez, que los controles de capital se relajaran a partir de diciembre del 2012 (v&eacute;ase el <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a4c1.html" target="_blank">cuadro 1</a>).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aun as&iacute;, en el segundo trimestre del 2013 result&oacute; evidente que la eficacia de las RCC sobre las entradas de capital y de las FXDR en las posiciones largas de los inversores en los derivados de divisas depend&iacute;a de la fase en que estuviera el ciclo de flujos de capital; en otras palabras, en las fases de auge o crisis la eficacia era muy asim&eacute;trica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se mencion&oacute; en la introducci&oacute;n, en mayo del 2013, cuando la Fed indic&oacute; que hacia finales de ese a&ntilde;o calendario podr&iacute;a reducir su pol&iacute;tica de expansi&oacute;n cuantitativa, a nivel mundial los inversionistas efectuaron un ajuste de cartera que provoc&oacute; un rev&eacute;s moment&aacute;neo pero significativo en los flujos de capital hacia Estados Unidos, lo cual presion&oacute; al alza los tipos de cambio de muchas econom&iacute;as emergentes (BIS, 2014), las m&aacute;s vulnerables ante el inversionista mundial debido a la asimetr&iacute;a monetaria del sistema internacional (v&eacute;ase el primer apartado de la secci&oacute;n dos).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este contexto, una de las monedas m&aacute;s afectadas fue el BRL. Ello respondi&oacute;, principalmente, a la mayor liquidez y profundidad de sus mercados financieros y de divisas y a las enormes posiciones cortas netas de los inversionistas extranjeros en el mercado de futuros de divisas, el cual, en ese momento, apost&oacute; por una apreciaci&oacute;n del BRL (Prates, 2014). A fin de mitigar la depreciaci&oacute;n de la moneda, en junio y julio el gobierno retir&oacute; casi todas las RCC y las FXDR. &Uacute;nicamente se mantuvo vigente el IOF para pr&eacute;stamos extranjeros, nuevos o renovados, con vencimientos de hasta un a&ntilde;o (v&eacute;ase el <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a4c1.html" target="_blank">cuadro 1</a>).</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Luego, frente al ciclo negativo, las regulaciones fueron derogadas de manera contrac&iacute;clica. A pesar de ello, la r&aacute;pida respuesta de los formuladores de pol&iacute;ticas brasile&ntilde;os result&oacute; insuficiente para frenar la depreciaci&oacute;n de la moneda. En el contexto de una fuga hacia la calidad (es decir, hacia bonos de la Tesorer&iacute;a de Estados Unidos), y de una alta aversi&oacute;n al riesgo, la derogaci&oacute;n del marco regulatorio m&aacute;s amplio, que s&oacute;lo castigaba las apuestas a favor del BRL, fue casi in&uacute;til para detener la depreciaci&oacute;n de la moneda. Su &uacute;nico impacto se resinti&oacute; en las inversiones de cartera extranjeras en el mercado de bonos p&uacute;blicos, las cuales se vieron estimuladas por las ganancias m&aacute;s altas tras el retiro del IOF y el aumento de la tasa de inter&eacute;s b&aacute;sica a partir de marzo 2013 (Prates, 2014).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se mencion&oacute;, estas entradas resultaron insuficientes para detener la depreciaci&oacute;n de la moneda a causa de la propia din&aacute;mica del mercado de divisas brasile&ntilde;o. Como ocurri&oacute; durante el auge, los cambios de las posiciones de los inversores en el mercado de los derivados de divisas en la fase de crisis fueron los principales determinantes de la tendencia del BRL. Es m&aacute;s, la derogaci&oacute;n del IOF en posiciones largas facilit&oacute; que las carteras cambiaran a posiciones cortas, dando lugar a que se apostara por la devaluaci&oacute;n del BRL. En este contexto, solamente un impuesto financiero sobre las posiciones excesivamente cortas (por ejemplo, la aplicaci&oacute;n de una regulaci&oacute;n a los derivados de divisas que penalizara las apuestas por la devaluaci&oacute;n del BRL) hubiera podido detener este proceso. Pero, aun si hubiese estado vigente una regulaci&oacute;n sobre la salida de capital, no obstante su utilidad, la misma habr&iacute;a sido insuficiente por la misma raz&oacute;n (es decir, las caracter&iacute;sticas del mercado cambiario).</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>ALGUNOS APRENDIZAJES APORTADOS POR LA EXPERIENCIA BRASILE&Ntilde;A</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como hemos visto en este art&iacute;culo, a menudo la globalizaci&oacute;n financiera ha propiciado una amplia inestabilidad vinculada a episodios de crisis de divisas y de ataques especulativos, as&iacute; como a la reducci&oacute;n de los grados de libertad permitidos en la implementaci&oacute;n de una pol&iacute;tica econ&oacute;mica m&aacute;s aut&oacute;noma. Las fluctuaciones c&iacute;clicas de capital inciden con fuerza en las principales variables macroecon&oacute;micas, como los tipos cambiarios, las tasas de inter&eacute;s, el cr&eacute;dito interno y los precios de los activos. Con el fin de mejorar la posibilidad de lograr una exitosa administraci&oacute;n del r&eacute;gimen cambiario en las econom&iacute;as emergentes, es necesario implementar algunas medidas que reduzcan la volatilidad de los flujos de capital y la probabilidad de un ataque especulativo contra la moneda nacional. Como vimos en este trabajo, una de las opciones que permiten mejorar la administraci&oacute;n del r&eacute;gimen cambiario en las econom&iacute;as emergentes tiene que ver con el uso de las RCC (o "t&eacute;cnicas de gesti&oacute;n de capitales"), que incluyen los controles de capital, esto es, medidas que administran el volumen, la composici&oacute;n o la asignaci&oacute;n de los flujos internacionales de capital privado, o las regulaciones financieras nacionales prudenciales. Estas &uacute;ltimas hacen referencia a pol&iacute;ticas, como las normas de adecuaci&oacute;n de capital, los requisitos de informaci&oacute;n, o la aplicaci&oacute;n de restricciones a la capacidad de las instituciones financieras nacionales para dar financiamiento a cierto tipo de proyectos, as&iacute; como a los t&eacute;rminos bajo los cuales podr&iacute;an emprender tal actividad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En consonancia con la preocupaci&oacute;n por la cantidad y la volatilidad de los flujos de capital hacia los pa&iacute;ses emergentes tras el contagio de la crisis del 2008, el FMI actualiz&oacute; su posici&oacute;n oficial respecto a los controles de capital. En este sentido, con la introducci&oacute;n del nuevo t&eacute;rmino, medidas de administraci&oacute;n del flujo de capital, el Fondo brind&oacute; m&aacute;s autonom&iacute;a a las econom&iacute;as emergentes sujetas a cuantiosas entradas de capital, ya que flexibiliz&oacute; la jerarqu&iacute;a precisa entre los instrumentos para el manejo de flujos de capital &#45;que abarcan la gama completa de pol&iacute;ticas macroecon&oacute;micas, de regulaciones prudenciales y de controles de capital (definidos de manera jurisdiccional). A pesar de ello, en la medida que el FMI se&ntilde;al&oacute; que los CFM constituyen un instrumento provisional &#45;contin&uacute;a respaldando la liberalizaci&oacute;n financiera como meta final en estas econom&iacute;as&#45;, sigue discriminando entre los CFM y los MPM, y establece l&iacute;mites a la autonom&iacute;a de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de los pa&iacute;ses emergentes y a sus particulares necesidades como pa&iacute;s.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De la experiencia brasile&ntilde;a surgen aprendizajes vinculados a su manejo de los flujos de capital, a las posiciones de los agentes en el mercado de divisas y a sus tratados de comercio e inversi&oacute;n.</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Los pa&iacute;ses emergentes no deber&iacute;an hacer ning&uacute;n compromiso en el AGCS ni firmar los TBI o los TLC que pudieran reducir su autonom&iacute;a para decidir pol&iacute;ticas, de manera que puedan tener la opci&oacute;n de implementar las RCC y las FXDR de manera provisional o permanente. Aunque la mayor&iacute;a de los tratados que liberalizan el comercio de servicios utilizan un enfoque de 'lista positiva" respecto al comercio de servicios financieros, con el tiempo, si se aplican en los movimientos transfronterizos de capital relacionados con los servicios que se han comprometido a liberalizar, los controles de capital pueden volverse inconsistentes con las obligaciones. La misma preocupaci&oacute;n aplica a las FXDR, ya que las posiciones de los no residentes en el mercado de los derivados de divisas implican un margen de seguridad, pudiendo resultar en ganancias que ser&aacute;n convertidas a USD y luego transferidas al exterior. En relaci&oacute;n con esta preocupaci&oacute;n en particular, Brasil ha sido extremadamente cauteloso, evitando comprometerse a firmar cualquier BTI o TLC que pudiera reducir la autonom&iacute;a del pa&iacute;s para instrumentar pol&iacute;ticas en el AGCS, incluyendo la libertad de implementar en cualquier momento alg&uacute;n tipo de RCC. Este accionar se manifest&oacute; claramente durante la negociaci&oacute;n llevada a cabo por Brasil con el &aacute;rea que abarca el Tratado de Libre Comercia de Am&eacute;rica del Norte (TLCAN) y con la Uni&oacute;n Europea, pues en t&eacute;rminos del sector de servicios existi&oacute; una demanda clara para que el sector financiero de Brasil se liberalizara.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. En aquellos pa&iacute;ses que tienen mercados de derivados de divisas abiertos y profundos, conjuntamente con los controles de capital y la regulaci&oacute;n financiera prudencial, es necesario adoptar un tercer tipo de regulaci&oacute;n: la regulaci&oacute;n de los derivados de divisas. Mientras otros pa&iacute;ses s&oacute;lo enfrentaron el problema de la baja eficacia de estas dos regulaciones debido al alto grado de apalancamiento de las operaciones de derivados, en Brasil las mismas resultaron ser ineficaces, dado que estas operaciones se liquidan en moneda brasile&ntilde;a. Lo anterior significa que estas probablemente incidan en el tipo de cambio con entradas o salidas de capital extranjero muy bajas o incluso inexistentes. Asimismo, la mayor&iacute;a de estas operaciones sint&eacute;ticas son realizadas en el mercado de futuros brasile&ntilde;o &#45;el mercado organizado de derivados&#45; por agentes que no solamente son bancos sino tambi&eacute;n inversores institucionales residentes, empresas residentes e inversionistas extranjeros. A diferencia del caso de Corea, el mercado de los derivados de divisas no depende completamente de las acciones implementadas por el banco. Por ello, ni las medidas vinculadas a la regulaci&oacute;n financiera prudencial ni los controles de capital resultan suficientes para detener estas operaciones.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Resulta importante que cualquier pa&iacute;s emergente, incluso aquellos que han liberalizado su cuenta de capital, mantenga el derecho (en t&eacute;rminos de normas nacionales e internacionales, de tratados y de leyes), a implementar las RCC. En el caso de Brasil, las RCC y las FXDR han perseguido dos objetivos: uno de car&aacute;cter macro&#45;prudencial, que apunta a la reducci&oacute;n de la fragilidad financiera asociada a los cambios en el flujo de capital y a las exposiciones de los derivados de divisas, y otro de car&aacute;cter pol&iacute;tico&#45;econ&oacute;mico, orientado a ampliar la autonom&iacute;a para tomar decisiones que permitan controlar los precios macroecon&oacute;micos fundamentales (tipo cambiario y tasa de inter&eacute;s). Existen relevantes retroalimentaciones entre estas dos metas: como fue demostrado por la experiencia brasile&ntilde;a antes de la crisis financiera mundial, la apreciaci&oacute;n de la moneda estimula las posiciones especulativas de los derivados de divisas, amenazando la estabilidad financiera. Por lo tanto, la capacidad de mantener el tipo cambiario en un nivel competitivo (segunda meta) contribuye a la estabilidad financiera (primera meta).</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Existen importantes retroalimentaciones entre los controles de capital y la regulaci&oacute;n financiera prudencial, al igual que entre estas medidas y la pol&iacute;tica macroecon&oacute;mica. Asimismo, los controles de capital deben ser instituidos para cubrir cierto tipo de flujos de capital que queda fuera del alcance de la regulaci&oacute;n prudencial (por ejemplo, los pr&eacute;stamos extranjeros otorgados por empresas no financieras). Ello hace que no sea posible establecer una triple jerarqu&iacute;a clara entre los instrumentos que administran los flujos de capital, como establece el enfoque actual del FMI (Ostry <i>et al,</i> 2010; IMF, 2012).</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. Un amplio diferencial en la tasa de inter&eacute;s estimula el arbitraje regulatorio, principalmente en el caso de pa&iacute;ses con mercados financieros sofisticados. En este contexto, las RCC y las FXDR deben ser a&uacute;n m&aacute;s din&aacute;micas, flexibles y ajustables, mediante una constante "sinton&iacute;a fina" que permita cerrar los resquicios legales hallados por los agentes privados a trav&eacute;s de sus transacciones al contado y de derivados de divisas. S&oacute;lo cuando el gobierno brasile&ntilde;o incorpor&oacute; simult&aacute;neamente los tres tipos de regulaci&oacute;n &#45;controles de capital, regulaci&oacute;n financiera prudencial, regulaci&oacute;n de los derivados de divisas&#45;, pudo aumentar la eficacia de la pol&iacute;tica en t&eacute;rminos de la protecci&oacute;n del tipo cambiario ante las presiones alcistas.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6. Las RCC y las FXDR deben ser una parte permanente y flexible del conjunto de pol&iacute;ticas manejado por los pa&iacute;ses emergentes, con el fin de aumentar su autonom&iacute;a y de reducir los riesgos asociados con las estructuras de riesgo ante los reveses de los flujos de capital. En este sentido, las RCC y las FXDR constituyen una parte integral de la pol&iacute;tica macroecon&oacute;mica, en tanto pueden apoyar a las autoridades econ&oacute;micas para enfrentar y resolver con el tiempo algunas compensaciones <i>(trade&#45;offs)</i> macroecon&oacute;micas. Un ejemplo al respecto puede ser una situaci&oacute;n en que el banco central, en momentos de un gran movimiento de capital, desea, por cualquier motivo, aumentar la tasa de inter&eacute;s, evitando, al mismo tiempo, una mayor apreciaci&oacute;n del tipo de cambio. Otra situaci&oacute;n puede ser la de un banco central que quisiera intervenir en el mercado de divisas para afectar el tipo cambiario nominal, evitando, a la vez, los costos fiscales vinculados a la esterilizaci&oacute;n de tales operaciones.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7. Finalmente, la experiencia brasile&ntilde;a en el manejo de las RCC y las FXDR tras la crisis financiera mundial no permite sustentar dos conclusiones importantes de Eichengreen y Rose (2014): i) los pa&iacute;ses con mercados financieros m&aacute;s profundos son menos propensos a mantener los controles, y ii) los controles de capital son persistentes y, si alguna vez son derogados, rara vez se vuelven a aplicar. Por el contrario, la experiencia aqu&iacute; examinada demostr&oacute; que un alto grado de profundidad y sofisticaci&oacute;n financiera puede implicar una mayor necesidad de las RCC, aunque resulten insuficientes para enfrentar los impactos indeseados del auge de flujos de capital, dependiendo de las caracter&iacute;sticas del mercado de divisas interno. Adem&aacute;s, el r&eacute;gimen de control de capital (y otras regulaciones) podr&iacute;a ser muy din&aacute;mico y podr&iacute;a ajustarse de manera contrac&iacute;clica en virtud de los cambios en el ciclo de entradas de capital.</font></p> </blockquote>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REFERENCIAS</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Andrade, R. y Prates, D.M., 2013. Exchange Rate Dynamics in a Peripheral Monetary Economy: A Keynesian perspective. <i>Journal of Post&#45;Keynesian Economics,</i> 35(3), pp. 399&#45;416.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566883&pid=S0185-1667201500010000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Arestis, P., Paula, L.F. y Ferrari&#45;Filho, F., 2011. Inflation Targeting in Brazil. <i>International Review of Applied Economics,</i> 25(2), pp. 127&#45;148.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566885&pid=S0185-1667201500010000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Avdjiev, S., Upper, C. y von Kleist, K., 2010. Highlights of International Banking and Financial Market Activity. <i>BIS Quarterly Review,</i> diciembre, pp. 13&#45;25.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566887&pid=S0185-1667201500010000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aky&uuml;z, A., 2011. Capital Flows to Developing Countries in a Historical Perspective: Will the current boom end with a bust and how? &#91;Research Papers no. 37&#93;. <i>South Centre,</i> Ginebra.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566889&pid=S0185-1667201500010000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Baumann, B.A. y Gallagher, K.P., 2012. Navigating Capital Flows in Brazil and Chile &#91;Working Paper Series, junio&#93;. <i>Initiativefor Policy Dialogue,</i> Nueva York.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566891&pid=S0185-1667201500010000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Biancareli, A., 2008. A visao convencional sobre a abertura financeira e suas mutacoes recentes: uma resenha cr&iacute;tica &#91;Texto para Discussao IE/UNICAMP no. 143&#93;. <i>Instituto de Econom&iacute;a, Universidade Estadual de Campinas,</i> Brasil. Disponible en: &lt;<a href="http://www.unicamp.br/" target="_blank">http://www.unicamp.br/</a>&gt;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566893&pid=S0185-1667201500010000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bank for International Settlements (BIS), 2005. <i>BIS 75th Annual Report.</i> Basel: BIS.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566895&pid=S0185-1667201500010000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BIS, 2014. <i>BIS 84th Annual Report.</i> Basel: BIS.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566897&pid=S0185-1667201500010000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Canuto, O. y Leipziger, D. (ed.), 2012. <i>Ascent after Decline: Regrowingglobal economies after the great recession.</i> Banco Mundial, Washington D.C.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566899&pid=S0185-1667201500010000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Cardarelli, R., Elekdag, S. y Kose, M.A., 2009. Capital Inflows: Macroeconomic implications and policy responses &#91;IMF Working Paper 09/40&#93;. <i>International Monetary Fund</i> (IMF), Washington, DC.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566901&pid=S0185-1667201500010000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cardoso, E. y Goldfajn, I., 1998. Capital Flows to Brazil: The endogeneity of capital controls. <i>IMF Staff Papers,</i> 45(1), pp. 161&#45;202.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566903&pid=S0185-1667201500010000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Cintra, M.A.M., 1999. Negocia&ccedil;&otilde;es multilaterais e regionais sobre servi&ccedil;os financeiros e seu impacto dom&eacute;stico. En: M.C.P. Freitas. <i>Abertura do Sistema Financeiro no Brasil nos Anos 90.</i> S&atilde;o Paulo: Funda&ccedil;&atilde;o de Amparo &aacute; Pesquisa do Estado de S&atilde;o Paulo (FAPESP).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566905&pid=S0185-1667201500010000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Cintra, M.A.M., 2004. A agenda de negocia&ccedil;&otilde;es internacionais em servi&ccedil;os financeiros. <i>Economia Pol&iacute;tica Internacional,</i> 1, abril&#45;junio.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566907&pid=S0185-1667201500010000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cunha, A.M. y Ferrari&#45;Filho, F., 2012. Ser&aacute; que as pol&iacute;ticas econ&ocirc;micas implementadas no Brasil em resposta &aacute; crise financeira internacional podem ser consideradas keynesianas? En: A. Modenesi <i>et al.</i> (ed.). <i>Sistema Financeiro e Pol&iacute;tica Econ&oacute;mica em uma Era de Instabilidade. Tendencias mundiais eperspectivas para a economia brasileira.</i> Rio de Janeiro: Elsevier; S&atilde;o Paulo: Associa&ccedil;&atilde;o Keynesiana Brasileira.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566909&pid=S0185-1667201500010000400014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Dodd, R. y Griffith&#45;Jones, S., 2007. <i>Brazil's Derivatives Markets: Hedging, Central Bank Intervention and Regulation.</i> Santiago: Economic Commission for Latin America and the Caribbean (ECLAC).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566911&pid=S0185-1667201500010000400015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Eichengreen, B., 2004. <i>Capital Flows and Crises.</i> Cambridge: The MIT Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566913&pid=S0185-1667201500010000400016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Eichengreen, B. y Rose, A., 2014. Capital Controls in the 21st Century &#91;CEPR Policy Insight no. 72&#93;. <i>Centre for Economic Policy Research</i> (CERP), Londres.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566915&pid=S0185-1667201500010000400017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Epstein, G., Grabel, I. y Jomo, K.S., 2003. Capital Management Techniques in Developing Countries &#91;Working Paper Series no. 56&#93;. Universidad de Massachusetts, Cambridge, MA.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566917&pid=S0185-1667201500010000400018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fritz, B. y Prates, D.M., 2014. The New IMF Approach to Capital Account Management and its Blind Spots: Lessons from Brazil and South Korea. <i>International Review of Applied Economics,</i> 28(2), pp. 210&#45;239.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566919&pid=S0185-1667201500010000400019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gagnon, J.E. y Chaboud, A.P., 2007. What can the Data Tell us about Carry Trades in Japanese Yen? &#91;International Finance Discussion Papers no. 899&#93;. <i>Board of Governors of the Federal Reserve System,</i> Washington, DC.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566921&pid=S0185-1667201500010000400020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gallagher, K., 2010. Policy Space to Prevent and Mitigate Financial Crises in Trade and Investment Agreements &#91;G&#45;24 Discussion Paper Series no. 58&#93;. <i>United Nations Conference On Trade And Development/Intergovernmental Group of Twenty&#45;Four,</i> Nueva York y Ginebra.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566923&pid=S0185-1667201500010000400021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gallagher, K., 2012. <i>The IMF's New View on Financial Globalization: A Critical Assessment</i> &#91;Issues in Brief no. 2&#93;. <i>Boston University, The Frederick S. Pardee Center for the Study of the Longer&#45;Range Future,</i> Boston, MA.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566925&pid=S0185-1667201500010000400022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gallagher, K., Griffith&#45;Jones, S. y Ocampo, J.A., 2012. Capital Account Regulations for Stability and Development: A new approach. En: <i>Regulating Global Capital Flows for Long&#45;Run Development</i> &#91;Pardee Centre Task Force Report, marzo&#93;. Boston, MA: Boston University, The Frederick S. Pardee Center for the Study of the Longer&#45;Range Future.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566927&pid=S0185-1667201500010000400023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Harvey, J., 2003. Exchange rates. En: J.E. King (ed.). <i>The Elgar Companion to Post Keynesian Economics.</i> Cheltenham: Edward Elgar.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566929&pid=S0185-1667201500010000400024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Instituto de Estudos para o Desenvolvimento Industrial (IEDI), 2012. A maior efic&aacute;cia dos controles sobre captacoes externas associada a taxa de juros baixos e cambio est&aacute;vel. <i>Carta IEDI,</i> 547, noviembre.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566931&pid=S0185-1667201500010000400025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font> </p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">IMF (International Monetary Fund), 2008. Reaping the Benefits of Financial Globalization <i>&#91;IMF</i> Occasional Paper no. 264&#93;. <i>International Monetary Fund,</i> Washington D.C.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566933&pid=S0185-1667201500010000400026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">IMF, 2010. <i>The Fund's Role Regarding Cross&#45;Border Capital Flows</i> &#91;Policy Paper, 15 de noviembre&#93;. &#91;pdf&#93; International Monetary Fund. Disponible en: &lt;<a href="http://www.imf.org/external/np/pp/eng/2010/111510.pdf" target="_blank">http://www.imf.org/external/np/pp/eng/2010/111510.pdf</a>&gt; &#91;Consultado 10/12/2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566935&pid=S0185-1667201500010000400027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">IMF, 2011. <i>Recent Experiences in Managing Capital Inflows &#45;Cross&#45;Cutting Themes and Possible Policy Framework</i> &#91;Policy Paper, 14 de febrero&#93;. &#91;pdf&#93; International Monetary Fund. Disponible en: &lt;<a href="http://www.imf.org/external/np/pp/eng/2011/021411a.pdf" target="_blank">http://www.imf.org/external/np/pp/ eng/2011/021411a.pdf</a>&gt; &#91;Consultado10/12/2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566937&pid=S0185-1667201500010000400028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">IMF, 2012. <i>The Liberalization and Management of Capital Flows &#45; An Institutional View.</i> Washington D.C: International Monetary Fund, noviembre.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566939&pid=S0185-1667201500010000400029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kose, M., Prasad, E., Rogoff, K. y Wei, S&#45;J., 2006. Financial Globalization: A reappraisal &#91;IMF Working Paper 06/189&#93;. <i>International Monetary Fund,</i> Washington D.C.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566941&pid=S0185-1667201500010000400030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Magud, N. y Reinhart, C., 2006. Capital Controls: An evaluation &#91;nber Working Paper no. 11973&#93;. <i>National Bureau of Economic Research</i> (NBER), Cambridge, MA.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566943&pid=S0185-1667201500010000400031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Marconini, M.A., 2004. <i>O Setor de Servifos Financeiros no Contexto das Negociafoes Comerciais Internacionais.</i> Bras&iacute;lia: Bolsa de Valores de S&atilde;o Paulo (BOVESPA)/Companhia Brasileira de Liquidacao e Cust&oacute;dia (CBLC)/Centro Brasileiro de Relacoes Internacionais (CEBRI).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566945&pid=S0185-1667201500010000400032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ostry, J., Ghosh, A., Habermeier, K., Chamon, M., Qureshi, M. y Reinhardt, D., 2010. Capital Inflows: The role of controls &#91;IMF Staff Position Note SPN/10/04&#93;. <i>International Monetary Fund,</i> Washington D.C.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566947&pid=S0185-1667201500010000400033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ostry, J., Ghosh, A., Habermeier, K., Laeven, L., Chamon, M. Qureshi, M. and Kokenyne, A., 2011. Managing Capital Inflows: What tools to use? &#91;IMF Staff Discussion Note SPN/11/06&#93;. <i>International Monetary Fund,</i> Washington D.C.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566949&pid=S0185-1667201500010000400034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Paula, L.F., 2011. <i>Financial Liberalization and Economic Performance: Brazil at Crossroads.</i> Londres: Routledge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566951&pid=S0185-1667201500010000400035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Paula, L.F., Ferrari&#45;Filho, F. y Gomes, A., 2013. Capital Flows, International Imbalances and Economic Policies in Latin America. En: P. Arestis y M. Sawyer (eds.). <i>Economic Policies, Governance and the New Economics.</i> Basingstoke: Palgrave Macmillan.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566953&pid=S0185-1667201500010000400036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Prates, D.M., 2014. <i>A gest&atilde;o do regime de c&acirc;mbio flutuante no Brasil: especificidades e dilemas.</i> Tesis de Habilitaci&oacute;n (Tese de Livre Doc&ecirc;ncia). Instituto de Econom&iacute;a, Universidade Estadual de Campinas. Disponible en: &lt;<a href="http://www.unicamp.br/" target="_blank">http://www.unicamp.br/</a>&gt;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566955&pid=S0185-1667201500010000400037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Prasad, E., Rogoff, K., Wei, S. y Kose, M., 2003. Effects of Financial Globalization on Developing Countries: Some empirical evidence &#91;Occasional Paper no. 220&#93;. <i>International Monetary Fund,</i> Washington D.C.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566957&pid=S0185-1667201500010000400038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rossi, P., 2011. Taxa de c&acirc;mbio no Brasil: din&acirc;micas da arbitragem e da especula&ccedil;&atilde;o. <i>Observatorio da Economia Global,</i> 7, septiembre, 57 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566959&pid=S0185-1667201500010000400039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Stiglitz, J., 2000. Capital Market Liberalization, Economic Growth, and Instability. <i>World Development,</i> 28(6), pp. 1075&#45;1086.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566961&pid=S0185-1667201500010000400040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tobin, J., 1978. A Proposal for International Monetary Reform. <i>Eastern Economic Journal,</i> 4, julio, pp. 153&#45;159.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566963&pid=S0185-1667201500010000400041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Van der Laan, C.R., 2007. <i>Liberaliza&ccedil;&atilde;o da Conta de Capitais: Evolu&ccedil;&atilde;o e Evidencias para o Caso Brasileiro Recente (1990&#45;2005).</i> Rio de Janeiro: Banco Nacional do Desenvolvimento (BNDES).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566965&pid=S0185-1667201500010000400042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">World Trade Organization (WTO) 1998. <i>Brazil, Schedule of Specific Commitments</i> &#91;GATS/SC/13/Suppl. 3, 26 febrero&#93;. Ginebra: WTO.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566967&pid=S0185-1667201500010000400043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font size="2" face="verdana"><b><a name="nota"></a>NOTAS</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> *Agradecemos los comentarios de Kevin Gallagher y de Todd Tucker formulados a partir de una versi&oacute;n anterior de este documento; asimismo, agradecemos el apoyo en la investigaci&oacute;n de Aline Gomes y de Ingred Zoe, as&iacute; como los comentarios y sugerencias de los dictaminadores an&oacute;nimos de la revista. Aqu&iacute; se aplican claramente las exenciones de responsabilidad habituales.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">1 Este aumento se relaciona con la idea de que los flujos de capital de pa&iacute;ses ricos en capital hacia pa&iacute;ses pobres en capital se debe a que aquellos pa&iacute;ses poseen capital de m&aacute;s alta productividad marginal.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2 Seg&uacute;n Tobin (1978, p. 154): "la movilidad del capital financiero impone l&iacute;mites a las diferencias viables entre las tasas de inter&eacute;s nacionales y, por ello, restringe severamente la capacidad de los bancos centrales y de los gobiernos de implementar las pol&iacute;ticas monetarias y fiscales que sean apropiadas para sus econom&iacute;as internas".</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3 V&eacute;ase Gallagher (2012) y Fritz y Prates (2014) para m&aacute;s informaci&oacute;n en torno a la nueva opini&oacute;n del FMI sobre controles de capital.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4 Para m&aacute;s informaci&oacute;n sobre estas cuatro modalidades de servicios v&eacute;ase Gallagher (2010).</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5 En 1995, Brasil sufri&oacute; un trastorno de su sector bancario como consecuencia del contagio sufrido por la crisis mexicana.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6 Seg&uacute;n bis (2005, p. 72), la participaci&oacute;n de mercado de los bancos extranjeros en 2004 era 27% en Brasil, 48% en Argentina y 82% en M&eacute;xico.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7 Para un detallado an&aacute;lisis de algunas restricciones de pol&iacute;tica asociadas al AGCS, a los TBI y a los TLC, v&eacute;ase Gallagher (2010).</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">8 Seg&uacute;n la literatura emp&iacute;rica, no existen beneficios claros en la liberaci&oacute;n de la cuenta de capital en Brasil en t&eacute;rminos del rendimiento econ&oacute;mico y de la estabilidad macroecon&oacute;mica. En general, indica que la liberalizaci&oacute;n financiera tuvo un efecto neto negativo, si bien limitado, en el crecimiento econ&oacute;mico, adem&aacute;s de tener efectos fuertes y oscilatorios en la variaci&oacute;n de la tasa de inter&eacute;s y en la variaci&oacute;n del tipo de cambio (van der Laan, 2007; Paula, 2011).</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">9 Cabe se&ntilde;alar que desde mediados de 2011 los flujos de capital hacia Am&eacute;rica Latina, incluso hacia Brasil, fueron afectados por la crisis de la zona del euro, la cual ocasion&oacute; un pronunciado aumento en la volatilidad del mercado financiero internacional. Dicha volatilidad tambi&eacute;n se debi&oacute; a la incertidumbre vinculada a los resultados de la econom&iacute;a de Estados Unidos por efectos del llamado "precipicio fiscal" (IEDI, 2012). Es m&aacute;s, las entradas de capital disminuyeron a medida que se deterioraba la aversi&oacute;n al riesgo en el mercado mundial.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">10 Apoyados en un modelo generalizado autorregresivo de heterocedasticidad condicional (GRACH, por sus siglas en ingl&eacute;s), Baumann y Gallagher (2012) encontraron que en Brasil la implementaci&oacute;n de las RCC entre octubre de 2009 y diciembre de 2012 fue asociada con un cambio de entradas de corto plazo hacia los de m&aacute;s largo plazo. Adem&aacute;s, hallaron que las medidas tomadas por el pa&iacute;s tuvieron un impacto duradero tanto en el nivel como en la volatilidad del tipo de cambio, elev&aacute;ndose la autonom&iacute;a de la pol&iacute;tica monetaria brasile&ntilde;a de manera moderada.</font></p>     ]]></body>
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