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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La financiarización a debate: la desvinculación entre beneficios e inversión en el caso español]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La financiarizaci&oacute;n a debate: la desvinculaci&oacute;n entre beneficios e inversi&oacute;n en el caso espa&ntilde;ol</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Alfredo del R&iacute;o Casasola*</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Estudiante de doctorado en la Universidad Complutense de Madrid (Espa&ntilde;a),</i> &lt;<a href="mailto:alfredo_drc@hotmail.com">alfredo_drc@hotmail.com</a>&gt;.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Recibido el 19 de abril del 2014;     <br> Aceptado el 27 de mayo del 2015.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las principales tesis de la financiarizaci&oacute;n se refiere a la creciente desvinculaci&oacute;n que, debido al exacerbado aumento de la actividad financiera, se est&aacute; produciendo entre los beneficios y la inversi&oacute;n en algunas de las econom&iacute;as m&aacute;s desarrolladas. En base a una serie de aportaciones, relacionadas con la relevancia de las inversiones externas, hemos analizado esta tesis para el caso espa&ntilde;ol comparando la perspectiva de la econom&iacute;a nacional, entre 1980 y 2012, y de un agregado de grandes empresas, entre 1997 y 2011. De esta manera, hemos identificado que s&oacute;lo un grupo de empresas, las filiales extranjeras, constatan claramente la tesis mencionada, reflejando as&iacute; la importancia de las inversiones extranjeras y de la unidad de an&aacute;lisis utilizada en este tipo de investigaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> financiarizaci&oacute;n, grandes empresas, inversi&oacute;n empresarial. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Clasificaci&oacute;n JEL:</b> E22, F23, G31.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La financiarizaci&oacute;n es uno de los fen&oacute;menos que m&aacute;s atenci&oacute;n y dedicaci&oacute;n est&aacute; concentrando en la literatura acad&eacute;mica, fundamentalmente, desde la d&eacute;cada pasada y en las regiones del mundo m&aacute;s desarrolladas, es decir, Am&eacute;rica del Norte y Europa Occidental. La constataci&oacute;n del ascenso de la actividad financiera en los centros capitalistas m&aacute;s importantes y de una serie de cambios cualitativos en los mercados financieros internacionales son los factores m&aacute;s relevantes a la hora de explicar la proliferaci&oacute;n de estos an&aacute;lisis, que en su mayor&iacute;a se alejan, tanto te&oacute;rica como metodol&oacute;gicamente, de la teor&iacute;a econ&oacute;mica dominante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las principales tesis a la que aluden la mayor&iacute;a de te&oacute;ricos de la financiarizaci&oacute;n es la creciente desvinculaci&oacute;n entre los beneficios empresariales y la inversi&oacute;n.<sup><a href="#nota">1</a></sup> Seg&uacute;n estos autores y autoras, esto se produce debido a una multiplicidad de mecanismos que incentivan la transmisi&oacute;n de recursos a la esfera financiera. En este sentido, Freeman (2010) destaca la desregulaci&oacute;n de los mercados financieros y las pol&iacute;ticas neoliberales y Pollin (2007) alude a la reaparici&oacute;n de la figura del rentista para explicar el exacerbado aumento de la actividad financiera a costa de la dinamizaci&oacute;n de la inversi&oacute;n y el crecimiento en las econom&iacute;as desarrolladas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otros autores afirman que dicha tesis est&aacute; sesgada por la compartimentaci&oacute;n artificial, a trav&eacute;s del an&aacute;lisis de las econom&iacute;as nacionales, de una econom&iacute;a mundial cada vez m&aacute;s globalizada y en la que la inversi&oacute;n extranjera directa (IED) se incrementa r&aacute;pidamente. Un ejemplo de tal postura nos lo proporciona Gill (2010) cuando expone, contradiciendo al autor franc&eacute;s Michel Husson, que la diferencia creciente entre la evoluci&oacute;n de los beneficios y de la acumulaci&oacute;n no existe si se tienen en cuenta las inversiones masivas que se est&aacute;n realizando en los pa&iacute;ses emergentes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;sta y otras aportaciones de un peque&ntilde;o grupo de autores, cr&iacute;ticos con los principales te&oacute;ricos de la financiarizaci&oacute;n, nos han sugerido dos elementos fundamentales: el cuestionamiento de alguna de las explicaciones de la financiarizaci&oacute;n sobre la influencia de las finanzas en el ciclo econ&oacute;mico y la gran relevancia de la unidad de an&aacute;lisis utilizada en el estudio de la tesis mencionada anteriormente. Por lo tanto, los objetivos del presente trabajo son, por un lado, analizar si la econom&iacute;a espa&ntilde;ola experimenta, entre 1980 y 2012, dicha separaci&oacute;n entre beneficios e inversi&oacute;n y, por otro, constatar si la perspectiva de las grandes empresas espa&ntilde;olas nos ofrece, entre 1997 y 2011, una tendencia diferente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El inter&eacute;s por la econom&iacute;a espa&ntilde;ola deriva b&aacute;sicamente de la especificidad de su financiarizaci&oacute;n que, tal y como exponen L&oacute;pez y Rodr&iacute;guez (2010), est&aacute; asociada principalmente a la sobreexplotaci&oacute;n del territorio y al papel decisivo del mercado inmobiliario. Asimismo, la elecci&oacute;n de las grandes empresas se fundamenta en que dicha perspectiva de an&aacute;lisis permite evitar que el estudio de los beneficios y la inversi&oacute;n quede limitado por las fronteras de una econom&iacute;a nacional. Adem&aacute;s, su creciente peso, tanto a nivel internacional como en la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, representado &uacute;nicamente por el 0.1% del total de las empresas, aglutinaba 27% del empleo asalariado y 35% del valor a&ntilde;adido bruto en 2010. Si bien es cierto que ambos datos son menores a los de la media de la Uni&oacute;n Europea&#45;27,<sup><a href="#nota">2</a></sup> 32 y 42 por ciento respectivamente, su importancia relativa queda fuera de cualquier duda.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, la estructura del trabajo consta de una presentaci&oacute;n del debate existente en torno a la tesis objeto de estudio; un apartado que presenta los datos recogidos, diferenciando seg&uacute;n la unidad de an&aacute;lisis utilizada, y, por &uacute;ltimo, las conclusiones m&aacute;s significativas.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LA ESENCIA DE LA FINANCIARIZACI&Oacute;N DESDE DIFERENTES PERSPECTIVAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La literatura sobre la financiarizaci&oacute;n es muy extensa y variada, ya que muchos autores y autoras, en su esfuerzo por caracterizar el actual patr&oacute;n de acumulaci&oacute;n<sup><a href="#nota">3</a></sup> gestado en los a&ntilde;os sesenta y desarrollado a partir de la segunda crisis petrolera, han hecho referencia a m&uacute;ltiples aspectos, muchos de los cuales se encuadran dentro de los estudios sobre la financiarizaci&oacute;n por su relaci&oacute;n con el auge de las finanzas.<sup><a href="#nota">4</a></sup> Este apartado pretende encuadrar la parte emp&iacute;rica del trabajo en torno al debate existente sobre la esencia de la financiarizaci&oacute;n mencionada anteriormente, la cual tambi&eacute;n es conocida como la tesis de la tijera.<sup><a href="#nota">5</a></sup> Dicho debate se presenta a continuaci&oacute;n mediante dos hilos conductores: 1) la unidad de an&aacute;lisis utilizada para el estudio del fen&oacute;meno de la financiarizaci&oacute;n y 2) la identificaci&oacute;n de dos posiciones te&oacute;ricas en torno a &eacute;l.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal y como se puede observar en el <a href="#c1">cuadro 1</a>, el prisma de la econom&iacute;a mundial nos permite identificar la diferencia esencial entre las dos corrientes presentadas, la financiarizaci&oacute;n y la cr&iacute;tica de la financiarizaci&oacute;n. Por un lado, aquellos autores que se adhieren a las tesis de la financiarizaci&oacute;n sostienen, en general, que la causa del estancamiento de la actividad productiva es el crecimiento de la esfera financiera. Esto lo constatan en t&eacute;rminos cuantitativos, donde observan c&oacute;mo la magnitud de los mercados financieros internacionales ha aumentado sustancialmente; y en t&eacute;rminos cualitativos como, por ejemplo, Chesnais (2003) o Blackburn (2006), quienes evidencian como la aparici&oacute;n de nuevos agentes &#45;inversores institucionales, <i>hedge funds,</i> etc.&#45; y nuevas pr&aacute;cticas han conseguido instaurar un mayor cortoplacismo en la actividad econ&oacute;mica y determinar los plazos y &aacute;mbitos en los que se valoriza el capital.<sup><a href="#nota">6</a></sup> Asimismo, Lapavitsas (2011) destaca la independencia financiera adquirida por las grandes corporaciones respecto a los bancos, lo que ha llevado a estos &uacute;ltimos a orientar su actividad hacia la intermediaci&oacute;n de las transacciones de productos financieros, obteniendo as&iacute; beneficios con or&iacute;genes diferentes.</font></p> 	    <p align="center"><a name="c1"></a></p> 	    <p align="center"><img src="/img/revistas/ineco/v74n291/a3c1.jpg"></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, un peque&ntilde;o grupo de autores, cr&iacute;ticos con estas tesis, sostienen que la causa del auge de la actividad financiera est&aacute; en las dificultades de valorizaci&oacute;n del capital en la esfera productiva, por lo que adquieren una perspectiva de m&aacute;s largo plazo para explicar la situaci&oacute;n de sobreacumulaci&oacute;n de capital que ha terminado por colapsar la econom&iacute;a de las grandes potencias. Por lo tanto, para estos autores, la financiarizaci&oacute;n es &uacute;nicamente una manifestaci&oacute;n o un efecto del verdadero problema del proceso de acumulaci&oacute;n de capital, su tendencia a la sobreacumulaci&oacute;n (Brenner, 2009). Asimismo, tal y como evidencia Mateo Tom&eacute; (2011), esta diferencia, de car&aacute;cter m&aacute;s te&oacute;rico, deriva en interpretaciones opuestas de la crisis actual en los centros capitalistas. En este sentido, los te&oacute;ricos de la financiarizaci&oacute;n sit&uacute;an el origen de la recesi&oacute;n en la esfera financiera y los cr&iacute;ticos inciden en las dificultades existentes en la esfera productiva. La primera posici&oacute;n es evidenciada por Palley (2007), que sostiene que la financiarizaci&oacute;n es la causa de los cambios macroecon&oacute;micos que han dado lugar al estancamiento econ&oacute;mico y a una distribuci&oacute;n del ingreso m&aacute;s desigual; mientras que Bellamy Foster (2008: 16) afirma que: "la financiarizaci&oacute;n es m&aacute;s una forma de compensar la enfermedad subyacente que afecta a la propia acumulaci&oacute;n de capital".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En segundo lugar, el cuadro recoge el prisma de las econom&iacute;as nacionales, que es el m&aacute;s com&uacute;n en lo que se refiere a los an&aacute;lisis sobre la tesis de la financiarizaci&oacute;n objeto de estudio. Muchos autores muestran datos de distintas econom&iacute;as, casi siempre desarrolladas, relacionados con la tasa de acumulaci&oacute;n o de inversi&oacute;n neta para sustentar su ralentizaci&oacute;n en comparaci&oacute;n con la tasa de beneficio. Husson (2009) relaciona ambas variables construyendo un nuevo indicador, la tasa de financiarizaci&oacute;n,<sup><a href="#nota">7</a></sup> el cual utiliza tambi&eacute;n para definir el fen&oacute;meno en s&iacute; mismo. Esta tesis ha dado lugar a lo que se ha llegado a llamar la cuesti&oacute;n marxista (&iquest;por qu&eacute; las empresas no reinvierten sus beneficios?)<sup><a href="#nota">8</a></sup> y, en consecuencia, a una proliferaci&oacute;n de estudios sobre los determinantes de la inversi&oacute;n.<sup><a href="#nota"><i>9</i></a></sup> Algunos mecanismos a trav&eacute;s de los cuales se genera esta situaci&oacute;n son la desregulaci&oacute;n financiera llevada a cabo por los gobiernos de la gran mayor&iacute;a de pa&iacute;ses o el aumento del poder de los rentistas, que genera unos ingresos financieros crecientes y un mayor peso del sector financiero. Respecto a los rentistas, Stockhammer (2004) les define como capitalistas que no participan directamente en el proceso productivo y que reciben parte de los beneficios, en forma de dividendos o intereses, porque aportan la financiaci&oacute;n necesaria para el desarrollo del negocio. Dicho empoderamiento genera una menor inversi&oacute;n productiva a trav&eacute;s de la punci&oacute;n que efect&uacute;an estos rentistas sobre el beneficio empresarial, lo que se traduce en una mayor distribuci&oacute;n de dividendos y mayores ingresos financieros. En este punto es interesante a&ntilde;adir el concepto de expropiaci&oacute;n financiera que Lapavitsas (2009) define como un proceso por el cual las instituciones financieras logran apropiarse de beneficios provenientes de las rentas del trabajo debido a la creciente implicaci&oacute;n de los trabajadores en el sistema financiero. Esto se produce a trav&eacute;s del alto endeudamiento de los hogares, lo que muchos autores, junto al gran apalancamiento de las empresas, identifican como una caracter&iacute;stica de las econom&iacute;as financiarizadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, las cr&iacute;ticas a la principal tesis de la financiarizaci&oacute;n giran en torno a la importancia de la IED realizada por los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados.<sup><a href="#nota">10</a></sup> Esto les permite reconocer la limitaci&oacute;n fundamental que tiene la perspectiva nacional a la hora de analizar nuestro objeto de estudio, &eacute;sta es, la supresi&oacute;n en el an&aacute;lisis de las inversiones externas. Astarita (2008) niega que el crecimiento de los &uacute;ltimos a&ntilde;os tenga car&aacute;cter ficticio afirmando que en ese periodo el sistema capitalista se ha extendido a lugares como China, el sudeste asi&aacute;tico o los pa&iacute;ses europeos ex comunistas, donde ha habido una fuerte acumulaci&oacute;n. Por su parte, Krippner (2005), aun siendo una autora encuadrada entre los te&oacute;ricos de la financiarizaci&oacute;n, reconoce que la financiarizaci&oacute;n de Estados Unidos EE.UU.) podr&iacute;a estar muy influenciada por la reorganizaci&oacute;n de la producci&oacute;n a nivel mundial, mientras que la actividad financiera sigue localizada en la econom&iacute;a nacional.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De igual forma, nosotros tambi&eacute;n constatamos la creciente magnitud de las inversiones productivas recibidas por parte de los pa&iacute;ses subdesarrollados ya que, por ejemplo, en lo que se refiere a los flujos recibidos de IED, los pa&iacute;ses en desarrollo han superado, por primera vez en la historia, a los pa&iacute;ses desarrollados.<sup><a href="#nota">11</a></sup> Esto nos ofrece un indicio de que la desvinculaci&oacute;n entre beneficios e inversi&oacute;n, analizada desde una econom&iacute;a nacional, se puede basar en una apariencia limitada precisamente por la perspectiva desde la que se estudia. En este sentido, como se puede ver en el <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a3c2.html" target="_blank">cuadro 2</a>, la tasa de crecimiento de la formaci&oacute;n bruta de capital fijo (FBCF) a nivel mundial, si bien ha ido decreciendo a lo largo de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, actualmente refleja datos que no se corresponden con los de una situaci&oacute;n de estancamiento.<sup><a href="#nota">12</a></sup> Otro elemento relevante es el proceso caracterizado por la sustituci&oacute;n, como polos de acumulaci&oacute;n, de los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados en favor de los pa&iacute;ses emergentes del sur de Asia y Latinoam&eacute;rica. Estas evidencias no suponen, al menos de momento, un cambio geogr&aacute;fico de los centros capitalistas pero s&iacute; muestran la importancia de atender a los pa&iacute;ses subdesarrollados a la hora de analizar la situaci&oacute;n de la inversi&oacute;n a nivel mundial.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tercer lugar, respecto al &aacute;mbito de an&aacute;lisis de las empresas, los autores de la financiarizaci&oacute;n destacan su utilidad pero no suelen relacionarla con nuestro objeto de estudio, sino que se refieren a otras cuestiones de car&aacute;cter m&aacute;s cualitativo. Por ejemplo, Thomson (2013) evidencia algunos de los cambios generados por la implantaci&oacute;n del gobierno corporativo <i>(corporate governance)</i> &#45;modalidad de gesti&oacute;n empresarial basada en el gran poder adquirido por los accionistas&#45; y de la modificaci&oacute;n del per&iacute;metro empresarial, los cuales act&uacute;an como mecanismos que obstruyen la inversi&oacute;n productiva. De esta manera, tal y como muestran Alvarez Peralta y Luengo Escalonilla (2011), las estrategias empresariales priorizan la maximizaci&oacute;n del valor burs&aacute;til de las acciones para as&iacute; poder generar la mayor rentabilidad financiera posible. Este tipo de estrategias, seg&uacute;n Albarrac&iacute;n y Guti&eacute;rrez (2012), provocan reestructuraciones &#45;ya sean externalizaciones, subcontrataciones, fusiones o adquisiciones&#45; que buscan, principalmente, un aumento del poder de mercado y que modifican la actividad controlada de forma directa por las empresas. Por &uacute;ltimo, tambi&eacute;n es destacable la advertencia que realizan Dallery y van Treeck (2009) quienes, partiendo de un an&aacute;lisis poskeynesiano de la empresa, afirman que la percepci&oacute;n macroecon&oacute;mica basada en que las empresas mantienen altas tasas de rentabilidad junto a una acumulaci&oacute;n descendente no debe conformar la idea de que existe un <i>trade&#45;off</i> a nivel microecon&oacute;mico entre acumulaci&oacute;n y beneficios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto a los autores cr&iacute;ticos de la financiarizaci&oacute;n, las aportaciones encuadradas en esta unidad de an&aacute;lisis est&aacute;n m&aacute;s relacionadas con la pugna existente entre los trabajadores y los capitalistas que con lo expuesto por los defensores de la financiarizaci&oacute;n. Tal y como muestra Astarita (2008), las &uacute;ltimas d&eacute;cadas no deben ser entendidas como un asalto del capital financiero al resto de capitalistas, sino como un proceso m&aacute;s profundo, caracterizado por una mayor sumisi&oacute;n del trabajo al capital. Adem&aacute;s, destaca que el alto nivel del ratio capital&#45;trabajo es una de las causas principales del aumento de las contradicciones en la esfera productiva y reconoce que las sociedades por acciones, si bien son funcionales a la acumulaci&oacute;n, al transmitirse a los mercados secundarios generan un campo privilegiado para la especulaci&oacute;n. Por su parte, Vidal (2013) refleja como una de las caracter&iacute;sticas principales del r&eacute;gimen de acumulaci&oacute;n de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas el descenso del salario relativo, es decir, de la participaci&oacute;n de la masa salarial en el total de la renta nacional. Para ello, aporta datos de EE.UU., Reino Unido y Alemania y explica tal descenso, fundamentalmente, a trav&eacute;s de la fragmentaci&oacute;n de la clase trabajadora y su progresiva desuni&oacute;n tanto espacial como formal.</font>	</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En definitiva, este debate, cuya finalidad es discernir si el an&aacute;lisis de la tijera desde las econom&iacute;as nacionales es apropiado o no, nos induce a completar el &uacute;ltimo cuadrante mencionado del <a href="#c1">cuadro 1</a>. Por ende, el siguiente punto trata de aportar nuevos elementos al debate a trav&eacute;s del an&aacute;lisis de los beneficios y la inversi&oacute;n con datos a nivel empresarial, ya que dicha unidad de an&aacute;lisis permite incluir aquello que la perspectiva nacional obvia, esto es, las inversiones extranjeras.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>BENEFICIOS E INVERSI&Oacute;N: &iquest;TENDENCIAS DISPARES?</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este apartado muestra toda la evidencia emp&iacute;rica recabada para tratar de cumplir los objetivos planteados anteriormente. En primer lugar, aunque nuestra unidad de an&aacute;lisis principal es la de las grandes empresas, hemos cre&iacute;do relevante mostrar qu&eacute; sucede para el conjunto de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola en lo que se refiere a nuestro objeto de estudio, esto es, la evoluci&oacute;n de los beneficios y de la inversi&oacute;n. Posteriormente, a trav&eacute;s de los datos obtenidos de las grandes empresas espa&ntilde;olas, pasaremos a constatar si la tesis de la tijera se cumple desde la perspectiva empresarial y, por &uacute;ltimo, descomponemos el agregado de empresas utilizado con el objetivo de captar patrones de comportamiento dispares entre distintos tipos de empresas.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La perspectiva de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este subapartado se presenta la evoluci&oacute;n de la tasa de beneficio y de la tasa de acumulaci&oacute;n en dos formatos, contabilizando la inversi&oacute;n residencial y excluy&eacute;ndola. Esta separaci&oacute;n se fundamenta en la propia idiosincrasia de la estructura econ&oacute;mica espa&ntilde;ola que, desde los a&ntilde;os ochenta, ha tendido a la sobreespecializaci&oacute;n en el sector de la construcci&oacute;n. Esto se debe a un complejo entramado de factores interrelacionados, entre los que destacamos, tal y como exponen L&oacute;pez y Rodr&iacute;guez (2010), la entrada a la Comunidad Econ&oacute;mica Europea que acentu&oacute; el proceso de desmantelamiento de la industria espa&ntilde;ola, la cual ya arrastraba importantes deficiencias, tales como dependencia tecnol&oacute;gica o incapacidad de innovaci&oacute;n propia, y un conjunto de pol&iacute;ticas &#45;la Reforma fiscal de 1978 que estableci&oacute; desgravaciones fiscales a la compra de vivienda; la Ley de Regulaci&oacute;n del mercado hipotecario de 1981 que aument&oacute; a 80% la parte de la vivienda financiable mediante pr&eacute;stamo hipotecario; el Decreto Boyer de 1985 que hundi&oacute; el mercado de alquiler y la vivienda p&uacute;blica, y la Ley del Suelo de 1998 que modific&oacute; la regulaci&oacute;n sobre los distintos tipos de suelo y posibilit&oacute; el aumento del suelo urbanizable&#45; que promovieron fundamentalmente el crecimiento del sector inmobiliario.<sup><a href="#nota">13</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos factores situaron al sector de la construcci&oacute;n residencial como el eje central del patr&oacute;n de acumulaci&oacute;n espa&ntilde;ol, por lo que &eacute;ste ejerci&oacute; una fuerza de arrastre vital sobre el resto de ramas productivas. Tal fue ese efecto que, como se puede observar en la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a3g1.html" target="_blank">gr&aacute;fica 1</a> mediante una l&iacute;nea de puntos, la tasa de acumulaci&oacute;n total, que es muy superior a la que excluye la inversi&oacute;n residencial, lleg&oacute; incluso a superar a la tasa de beneficio durante cinco a&ntilde;os consecutivos (2004&#45;2008). Dichos datos, ins&oacute;litos en la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, no se pueden entender sin las caracter&iacute;sticas m&aacute;s importantes de dicho modelo de crecimiento, esto es, la posici&oacute;n central de la vivienda en los activos de los hogares, la interrelaci&oacute;n de los dos principales sectores &#45;el turismo y la construcci&oacute;n&#45; y, como se&ntilde;alan L&oacute;pez y Rodr&iacute;guez (2010), la gran consonancia que se produjo entre los incrementos de los precios de los activos inmobiliarios y la actividad constructora. Esta conjunci&oacute;n dio lugar a datos impresionantes en lo que se refiere a la construcci&oacute;n residencial ya que entre 1995 y 2007 se iniciaron m&aacute;s de 460 600 viviendas de promedio anual y el precio del metro cuadrado creci&oacute; m&aacute;s de 210 por ciento.<sup><a href="#nota">14</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, entendemos la vivienda, como expone Harvey (2012), como un activo con las mismas implicaciones socioecon&oacute;micas que puede tener un activo financiero, y a la construcci&oacute;n de nuevas geograf&iacute;as como una v&aacute;lvula de escape a las contradicciones de la acumulaci&oacute;n de capital.<sup><a href="#nota">15</a></sup> Por lo tanto, consideramos que la inversi&oacute;n residencial experiment&oacute; unos datos sobredimensionados por la existencia de una burbuja inmobiliaria sin precedentes en la econom&iacute;a espa&ntilde;ola y eso nos induce a realizar el an&aacute;lisis de la tijera descontando la inversi&oacute;n residencial. En general, se puede apreciar que la tasa de beneficio tiene una tendencia decreciente y la tasa de acumulaci&oacute;n mantiene una evoluci&oacute;n bastante constante, a excepci&oacute;n del periodo de la mencionada burbuja inmobiliaria. Esos a&ntilde;os coincidieron con un ligero descenso del beneficio relativo y un incremento proporcional del salario relativo debido, en gran medida, al efecto del aumento del empleo &#45;de 1995 a 2002 crecieron m&aacute;s de 33% los trabajadores asalariados&#45;, ya que el salario real medio experiment&oacute;, durante esos a&ntilde;os, un paup&eacute;rrimo aumento de 0.1% promedio.<sup><a href="#nota">16</a></sup> Adem&aacute;s, ese incremento del empleo qued&oacute; restringido, en su mayor&iacute;a, a la construcci&oacute;n y los servicios, lo que concuerda perfectamente con la sobreespecializaci&oacute;n en sectores de baja productividad. S&oacute;lo se percibe la desvinculaci&oacute;n entre los beneficios y la inversi&oacute;n a partir del 2010 cuando la tasa de beneficio comienza a incrementarse y la tasa de acumulaci&oacute;n sigue descendiendo. As&iacute;, aunque los &uacute;ltimos a&ntilde;os analizados muestran indicios de que dicha situaci&oacute;n se pueda acentuar en los a&ntilde;os venideros, podemos afirmar que para la econom&iacute;a espa&ntilde;ola la tijera de los beneficios y la inversi&oacute;n no se constata de forma contundente.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La perspectiva de las grandes empresas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes de mostrar los datos de la perspectiva empresarial, es necesario profundizar en su delimitaci&oacute;n. El concepto de grandes empresas utilizado en este trabajo se basa en los dos criterios m&aacute;s habituales para diferenciar empresas seg&uacute;n su tama&ntilde;o, esto es, volumen de negocio y n&uacute;mero de empleados.<sup><a href="#nota">17</a></sup> A partir del <i>Sistema de An&aacute;lisis de Balances Ib&eacute;ricos</i> (SABI) hemos seleccionado las 208 empresas espa&ntilde;olas que, en 2011, tuvieron un mayor volumen de negocio, siempre y cuando tuvieran m&aacute;s de 250 empleados.<sup><a href="#nota">18</a></sup> Con el objetivo de mostrar la relevancia econ&oacute;mica de este agregado de empresas, hemos relacionado su beneficio y su <i>stock</i> de capital con la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, lo que nos permite evidenciar que, en 2010, los beneficios de estas empresas supon&iacute;an el equivalente a 22% de los beneficios netos de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola y el <i>stock</i> de activo fijo agregado de las 208 empresas representaba 15% del total del <i>stock</i> de capital de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola.<sup><a href="#nota">19</a></sup> Por consiguiente, la centralidad de las grandes empresas est&aacute; ampliamente justificada tanto por el objeto de estudio como por su creciente importancia en la econom&iacute;a espa&ntilde;ola.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, debido a que la tesis de la financiarizaci&oacute;n estudiada se basa fundamentalmente en un an&aacute;lisis tendencial y tambi&eacute;n a la gran volatilidad de las variables analizadas, sobre todo de la FBCF, hemos utilizado el filtro de Hodrick&#45;Prescott<sup><a href="#nota">20</a></sup> para descomponer las series temporales disponibles en su componente c&iacute;clico y su componente de tendencia. De esta manera, podemos utilizar &uacute;nicamente el componente tendencial de ambas series, facilitando la comparaci&oacute;n con las econom&iacute;as nacionales y, en especial, con la espa&ntilde;ola.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a3g2.html" target="_blank">gr&aacute;fica 2</a> podemos observar la tendencia de la tasa de beneficio y de la tasa de acumulaci&oacute;n del agregado constituido por las 208 empresas seleccionadas, as&iacute; como la tasa de financiarizaci&oacute;n.<sup><a href="#nota">21</a></sup> Hasta 2003, en un intervalo temporal caracterizado por un gran crecimiento del beneficio medio y el estancamiento del salario medio,<sup><a href="#nota">22</a></sup> percibimos que s&iacute; se refleja lo expuesto por los te&oacute;ricos de la financiarizaci&oacute;n, puesto que la tasa de financiarizaci&oacute;n se incrementa con celeridad. A partir de ah&iacute;, la ligera recuperaci&oacute;n de la tasa de acumulaci&oacute;n (0.3 puntos porcentuales) y el descenso que comienza a experimentar la tasa de beneficio provocan el retroceso de la tasa de financiarizaci&oacute;n. Por ende, a pesar de que dicha tasa registra un porcentaje mayor al final del periodo, podemos afirmar que la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a3g2.html" target="_blank">gr&aacute;fica 2</a>, en su conjunto, no evidencia la apertura de la tijera que varios autores anuncian sobre algunas econom&iacute;as nacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n con la din&aacute;mica de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, destacamos, primero, que la tasa de beneficio de las grandes empresas, incluyendo tambi&eacute;n el beneficio financiero,<sup><a href="#nota">23</a></sup> es constantemente superior a la rentabilidad del total de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, lo que nos indica que estas grandes empresas tienen una posici&oacute;n privilegiada respecto al total de empresas del Estado espa&ntilde;ol.<sup><a href="#nota">24</a></sup> En cualquier caso, considerando el beneficio empresarial como una variable clave de la din&aacute;mica econ&oacute;mica, los datos son preocupantes para el futuro m&aacute;s cercano, ya que si prosiguen estas tendencias bajistas y no aparecen nuevas innovaciones, la inversi&oacute;n seguir&aacute; vi&eacute;ndose afectada. En segundo lugar, es interesante resaltar que durante 2009 y 2010, a&ntilde;os en los que la econom&iacute;a espa&ntilde;ola experimenta las tasas m&aacute;s negativas de su historia reciente, la inversi&oacute;n de las grandes empresas espa&ntilde;olas se incrementa sustancialmente, lo que refleja que estas grandes multinacionales no se ven muy afectadas por la situaci&oacute;n de una econom&iacute;a nacional en concreto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro elemento importante para la comprensi&oacute;n del fen&oacute;meno estudiado desde la perspectiva empresarial es la evoluci&oacute;n de las inversiones financieras, pues varias aportaciones de la financiarizaci&oacute;n aluden al crecimiento de la actividad financiera para explicar la reducci&oacute;n de la inversi&oacute;n productiva. Evidentemente, dentro de dicha tendencia, se encuentran las empresas no financieras que, seg&uacute;n estas afirmaciones, estar&iacute;an apostando por reducir su ciclo de capital a trav&eacute;s de inversiones dirigidas principalmente a la esfera financiera. La <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a3g3.html" target="_blank">gr&aacute;fica 3</a> nos muestra, en su eje derecho, la tendencia, obtenida mediante el filtro Hodrick&#45;Prescott, de la tasa de inversiones financieras,<sup><a href="#nota">25</a></sup> la cual se caracteriza por un descenso continuado. Con relaci&oacute;n a la inversi&oacute;n en activo fijo, es destacable que tanto la recuperaci&oacute;n de las inversiones financieras en 2011 como su gran incremento en 2008 coincidieron con dos a&ntilde;os de fuertes desinversiones productivas. Aun as&iacute;, esto &uacute;ltimo no nos permite identificar ninguna causalidad excluyente entre ambas variables, ya que hay otros periodos en las que ambas registran comportamientos similares.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, podemos observar la evoluci&oacute;n del <i>stock</i> de capital, dividido en las partidas de Otros Activos y de Activo Fijo, que destaca por su tendencia creciente, incluidos los &uacute;ltimos a&ntilde;os encuadrados en la crisis econ&oacute;mica de los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados. Las &uacute;nicas excepciones a dicho crecimiento se registraron en 2002 y 2008, cuando la contracci&oacute;n de la FBCF de las empresas seleccionadas provoc&oacute; una reducci&oacute;n cercana a 10<sup><a href="#nota">26</a></sup> y 5.45 por ciento respectivamente. Precisamente en esos a&ntilde;os, el ratio de activo financiero/activo fijo (eje derecho de la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a3g3.html" target="_blank">gr&aacute;fica 3</a>) experimenta sus puntos m&aacute;ximos. En contraposici&oacute;n a lo que exponen los te&oacute;ricos de la financiarizaci&oacute;n, la evoluci&oacute;n de este ratio evidencia que no existe una tendencia a dirigir crecientemente las inversiones a la esfera financiera y, en consecuencia, que ese tipo de inversiones no suponen un obst&aacute;culo a las inversiones en activos fijos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, analizamos los ingresos y los gastos financieros,<sup><a href="#nota">27</a></sup> ya que varias aportaciones relacionadas con la financiarizaci&oacute;n explicaban el desv&iacute;o de inversiones al sector inanciero con base a los mayores incentivos que los beneficios de este tipo de inversiones generaban. Como podemos observar en la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a3g4.html" target="_blank">gr&aacute;fica 4</a>, los ingresos financieros equivalen a lo largo de todo el periodo a una parte relativamente baja de los beneficios ordinarios debido a que, en promedio, han representado el 18.7% de &eacute;stos. Estos datos contradicen, en lo que al caso estudiado se refiere, la afirmaci&oacute;n anterior, relacionada con que los ingresos m&aacute;s cuantiosos que genera la actividad inanciera inducen a invertir cada vez m&aacute;s en el sector financiero. Por lo tanto, podemos constatar que la actividad ordinaria de las empresas seleccionadas les sigue proporcionando una mayor rentabilidad que su actividad inanciera. En cuanto a los gastos financieros, es importante resaltar que, si bien es cierto que no tienen por qu&eacute; estar completamente vinculados a las inversiones inancieras, son superiores a los ingresos del mismo car&aacute;cter. Esto provoca que el resultado financiero de las empresas analizadas sea constantemente negativo y, en consecuencia, que los beneficios ordinarios se vean recortados, lo que queda reflejado en la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a3g4.html" target="_blank">gr&aacute;fica 4</a> mediante la l&iacute;nea discontinua.<sup><a href="#nota">28</a></sup> Dicho resultado financiero negativo se incrementa a partir de 2004, tras una ca&iacute;da superior a 40% el a&ntilde;o anterior, y, sobre todo, despu&eacute;s de 2008 cuando alcanza sus puntos m&aacute;ximos de la serie.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Precisamente una situaci&oacute;n caracterizada por un resultado financiero negativo es la que evidencian D&uacute;menil y L&eacute;vy (2007), que existe una transferencia de ganancias desde el sector productivo al sector financiero debido a un mayor pago de intereses y de distribuci&oacute;n de dividendos. Teniendo en cuenta el estancamiento de los ingresos financieros y entendiendo que los gastos financieros de estas empresas son ingresos para el sector financiero, se puede apreciar que &eacute;ste &uacute;ltimo est&aacute; logrando apropiarse de una parte creciente de los beneficios empresariales. En este sentido, el ratio de cobertura de intereses<sup><a href="#nota">29</a></sup> nos muestra como los ingresos de explotaci&oacute;n de las empresas analizadas cubren un 23% menos de los gastos financieros en 2011 que al comienzo del periodo. Por consiguiente, este elemento s&iacute; concuerda con lo expuesto por las tesis de la financiarizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, otro elemento importante de las manifestaciones de la financiarizaci&oacute;n es el elevado endeudamiento que alcanzan los diferentes actores econ&oacute;micos. Adem&aacute;s, en lo que se refiere a la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, una gran parte de las referencias sobre su financiarizaci&oacute;n est&aacute;n relacionadas con el gran aumento del cr&eacute;dito y los consecuentes niveles de endeudamiento privado que se alcanzaron durante el boom inmobiliario. En este sentido, es muy clarificadora la siguiente afirmaci&oacute;n (L&oacute;pez y Rodr&iacute;guez, 2010: 186): "El salvaje incremento de la deuda en los a&ntilde;os del ciclo expansivo 1995&#45;2007 es, efectivamente, el mejor indicador de la extensi&oacute;n y profundizaci&oacute;n de la financiarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola". En lo que se refiere a las empresas seleccionadas, esta tendencia no se constata debido a que el crecimiento del nivel de endeudamiento<sup><a href="#nota">30</a></sup> a lo largo de todo el periodo es &uacute;nicamente de 2%. Por lo tanto, el crecimiento vigoroso del endeudamiento es una caracter&iacute;stica que el agregado de empresas seleccionadas no experimenta, ni siquiera durante los a&ntilde;os con mayores facilidades para endeudarse. Aun as&iacute;, los niveles de endeudamiento expuestos son altos, dado que una hipot&eacute;tica inversi&oacute;n efectuada en 2011 por valor de 10 mil millones de euros habr&iacute;a generado una deuda con el exterior de 6 529 millones, lo que supone un alto apalancamiento.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Matrices espa&ntilde;olas</b> <b><i>versus</i></b> <b>filiales extranjeras: diferentes patrones</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una vez analizadas las empresas seleccionadas en t&eacute;rminos agregados, hemos buscado si, utilizando alg&uacute;n criterio de segmentaci&oacute;n entre ellas, pod&iacute;amos obtener patrones de comportamiento diferentes. Entonces, el criterio empleado para separar en dos grupos dichas empresas se basa en su nacionalidad, esto es, por un lado, las empresas cuya sede central est&eacute; ubicada en territorio espa&ntilde;ol y, por otro, aquellas que sean filiales de otras, cuya sede central est&eacute; fuera del Estado espa&ntilde;ol. La elecci&oacute;n de dicho criterio se fundamenta en el planteamiento de S&aacute;nchez (1998), quien afirma que no todas las empresas espa&ntilde;olas en t&eacute;rminos jur&iacute;dicos lo son en sentido econ&oacute;mico, ya que ni la propiedad mayoritaria ni el control es ostentado por agentes ubicados en territorio espa&ntilde;ol. De este modo, siguiendo este criterio, las empresas espa&ntilde;olas son aquellas cuya sede central se ubica en territorio espa&ntilde;ol y cuya autonom&iacute;a empresarial, aun pudiendo tener accionistas de otras nacionalidades, es relativamente superior; mientras que las empresas espa&ntilde;olas, en sentido jur&iacute;dico, son filiales que dependen, en gran medida, de la matriz extranjera a la que pertenecen. Adem&aacute;s, esta divisi&oacute;n diferencia tambi&eacute;n a los dos grupos de empresas por su situaci&oacute;n empresarial, dado que las empresas espa&ntilde;olas son, en su mayor&iacute;a, matrices de grupos empresariales, mientras que las empresas extranjeras son iliales que algunos grupos empresariales han constituido en territorio espa&ntilde;ol.<sup><a href="#nota">31</a></sup> As&iacute; llegamos definitivamente a los dos grupos de empresas que utilizaremos a continuaci&oacute;n: las matrices espa&ntilde;olas y las filiales extranjeras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como podemos ver en las <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a3g5.html" target="_blank">gr&aacute;ficas 5</a> y <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a3g6.html" target="_blank">6</a><sup><a href="#nota">32</a></sup> s&iacute; que hay un patr&oacute;n de comportamiento diferente entre las dos categor&iacute;as de empresas presentadas. Por un lado, las matrices espa&ntilde;olas muestran una tendencia muy similar a la observada en la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a3g2.html" target="_blank">gr&aacute;fica 2</a>, referido al agregado de todas las empresas. &Uacute;nicamente apreciamos tres caracter&iacute;sticas peculiares que se refieren a una menor tasa de beneficio, una mayor tasa de acumulaci&oacute;n y, en consecuencia, una menor tasa de financiarizaci&oacute;n que el agregado de todas las empresas. Otra similitud, aunque no llega a registrar tasas negativas, es la tendencia completamente decreciente de las inversiones financieras. Por otro lado, respecto a las filiales extranjeras, destaca la mayor diferencia que &eacute;stas presentan entre los beneficios y la inversi&oacute;n. La tendencia de la tasa de beneicio es creciente hasta que en 2004 comienza a decrecer, mientras que la acumulaci&oacute;n es decreciente durante todo el periodo, principalmente hasta 2003, cuando experimenta un retroceso de m&aacute;s de ocho puntos porcentuales. Es resaltable tambi&eacute;n que la tasa de beneicio promedio de &eacute;stas es ligeramente superior; si bien es cierto que, en t&eacute;rminos absolutos, sus beneficios medios son inferiores y que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os &#45;de 2008 a 2011&#45; la tasa de beneficio promedio de las matrices espa&ntilde;olas (11.38%) es superior a la de aquellas (10.35%).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por consiguiente, la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a3g6.html" target="_blank">gr&aacute;fica 6</a> es en la que podemos constatar de forma m&aacute;s evidente la tijera entre beneficios e inversi&oacute;n, lo que puede explicarse por la ausencia de las inversiones extranjeras. En este sentido, vemos como aquellas empresas que, por su car&aacute;cter, tienen un escaso o nulo porcentaje de inversiones externas demuestran de forma m&aacute;s clara la tesis de la financiarizaci&oacute;n estudiada, mientras que en las empresas en las que tenemos en cuenta la inversi&oacute;n extranjera la separaci&oacute;n no es tan importante. Por su parte, la inversi&oacute;n financiera muestra una tendencia aun m&aacute;s negativa, llegando incluso a registrar grandes desinversiones a partir de 2007. En conjunto, los datos de inversi&oacute;n, tanto financiera como de FBCF, de esta segunda categor&iacute;a de empresas no proporcionan buenas noticias respecto a su supervivencia. En suma, las tendencias observadas en la <a href="/img/revistas/ineco/v74n291/html/a3g6.html" target="_blank">gr&aacute;fica 6</a>, aunque proporcionan datos de beneficios nada despreciables, nos indican que el inter&eacute;s de las matrices con relaci&oacute;n a estas filiales extranjeras es cada vez menor, lo que puede desembocar en un importante adelgazamiento de estas unidades de negocio y, a su vez, puede generar catastr&oacute;ficas consecuencias en t&eacute;rminos de empleo y de valor a&ntilde;adido, fundamentalmente en territorio espa&ntilde;ol.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><b><font size="2" face="verdana">CONCLUSIONES</font></b></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La evoluci&oacute;n de la econom&iacute;a mundial durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, b&aacute;sicamente tras la ruptura del pacto keynesiano, se ha caracterizado, seg&uacute;n los principales te&oacute;ricos de la financiarizaci&oacute;n, por el auge de las finanzas y del poder del sector financiero. Esta constataci&oacute;n supone el fundamento de la tesis de la financiarizaci&oacute;n analizada, que identifica como rasgo principal de la evoluci&oacute;n de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas la creciente desvinculaci&oacute;n entre beneficios empresariales e inversi&oacute;n productiva. En torno a ella se han escrito gran variedad de trabajos que tratan de reconocer los mecanismos a trav&eacute;s de los cuales se origina dicha situaci&oacute;n y de constatarla emp&iacute;ricamente con datos, referidos habitualmente a alguna econom&iacute;a nacional. Precisamente, &eacute;ste ha sido un punto con especial relevancia a lo largo de todo el trabajo, pues la principal aportaci&oacute;n, al menos para nosotros, del grupo de autores caracterizados por sus cr&iacute;ticas a las tesis de la financiarizaci&oacute;n se basa en las limitaciones de la utilizaci&oacute;n, pr&aacute;cticamente exclusiva, de la perspectiva de las econom&iacute;as nacionales. En este sentido, hemos identificado que la unidad de an&aacute;lisis utilizada condiciona la interpretaci&oacute;n del fen&oacute;meno estudiado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debido a su creciente importancia y a sus capacidades &uacute;nicas para aprovechar la completa libertad de movimiento para el capital, hemos considerado una unidad de an&aacute;lisis &#45;las grandes empresas&#45; poco habitual a la hora de evaluar nuestro objeto de estudio. Asimismo, con el objetivo de mostrar si existen diferencias sustanciales derivadas de la perspectiva utilizada, hemos aportado evidencia emp&iacute;rica de la econom&iacute;a nacional a la que est&aacute;n adscritas estas empresas seleccionadas, es decir, la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. A pesar de ello, no existe en este art&iacute;culo la pretensi&oacute;n de constatar o negar categ&oacute;ricamente la tesis objeto de estudio, sino de aportar evidencia emp&iacute;rica concreta al debate existente sobre la esencia de la financiarizaci&oacute;n y mostrar el potencial de la perspectiva de las grandes empresas para abordar este an&aacute;lisis.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con base a las caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, relacionadas con la burbuja inmobiliaria existente, la desvinculaci&oacute;n entre beneficios e inversi&oacute;n &uacute;nicamente se aprecia a partir de 2010, momento en el que los beneficios empresariales consiguen recuperarse y la acumulaci&oacute;n sigue decreciendo debido al contexto de crisis latente. Ahora bien, el an&aacute;lisis del agregado de las 208 grandes empresas utilizadas, entre 1997 y 2011, nos ha dejado una interpretaci&oacute;n similar en tanto no se constata la tesis relativa a la tijera entre el beneficio y la inversi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, a trav&eacute;s de los datos expuestos, hemos podido observar c&oacute;mo la inversi&oacute;n financiera muestra una tendencia decreciente, el <i>stock</i> de activos financieros supone una parte relativamente peque&ntilde;a en comparaci&oacute;n al capital ijo y el resultado financiero es siempre desfavorable a estas empresas, lo que afecta directamente al beneficio retenido. Dichos datos tambi&eacute;n reflejan que el estancamiento de la acumulaci&oacute;n no se debe al aumento de las inversiones inancieras, sino que est&aacute; m&aacute;s relacionado con el paulatino proceso de desendeudamiento que est&aacute;n realizando las empresas, con la constante reducci&oacute;n del beneicio retenido por &eacute;stas tras contabilizar el balance financiero, y con las crecientes dificultades, en un contexto de exacerbada competencia, que encuentran para valorizar su capital. A pesar de ello, la diferenciaci&oacute;n del agregado de empresas utilizado, en funci&oacute;n de su nacionalidad y de su situaci&oacute;n empresarial, nos ha proporcionado caracter&iacute;sticas novedosas, ya que las filiales extranjeras s&iacute; ejemplifican la tesis de la financiarizaci&oacute;n estudiada, lo que nos lleva a determinar como factor principal el hecho de que sus inversiones extranjeras apenas tienen relevancia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todas estas conclusiones, al basarse en una muestra muy acotada, no son extrapolables al conjunto de grandes empresas a nivel mundial, pero sirven de precedente a un an&aacute;lisis m&aacute;s extenso de este mismo objeto de estudio apoyado en datos empresariales relacionados con otras econom&iacute;as en las que la tijera sea m&aacute;s pronunciada (por ejemplo, EE.UU. u otras econom&iacute;as europeas). Adem&aacute;s, otra posible l&iacute;nea de investigaci&oacute;n, que aportar&iacute;a m&aacute;s elementos sugerentes para el debate y que hasta el momento ha sido poco explorada, es la que se refiere al an&aacute;lisis de las empresas inancieras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, es evidente que en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas la actividad inanciera ha crecido sustancialmente y que se han dedicado una gran cantidad de recursos a inversiones inancieras, las cuales se han hecho m&aacute;s llamativas conforme m&aacute;s rebuscados han ido siendo los productos ofertados. Pero puede que no resida ah&iacute; la novedad del actual momento hist&oacute;rico. Tal y como expone Arrighi (1999), con base al an&aacute;lisis de sistemas&#45;mundo, ya han existido &eacute;pocas en las que las finanzas crec&iacute;an de forma exuberante y dichas etapas finalmente desembocaron en un cambio de hegemon&iacute;a a nivel mundial. La financiarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a estadounidense, que es ampliamente considerada como fuerza hegem&oacute;nica a nivel mundial, es una de las m&aacute;s reconocidas, por lo que es posible que la financiarizaci&oacute;n, m&aacute;s que un elemento novedoso, sea la manifestaci&oacute;n de un proceso m&aacute;s profundo en el que la econom&iacute;a mundial est&eacute; sufriendo importantes variaciones. Apoy&aacute;ndonos tambi&eacute;n en los datos de inversi&oacute;n expuestos previamente, pensamos que dichas transformaciones son una respuesta a las crecientes contradicciones sist&eacute;micas y que est&aacute;n m&aacute;s relacionadas con la profundizaci&oacute;n de la internacionalizaci&oacute;n del capital y con la sustituci&oacute;n de los pa&iacute;ses centrales como polos de acumulaci&oacute;n de capital.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REFERENCIAS</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Albarrac&iacute;n, D. y Guti&eacute;rrez, E., 2012. Financiarizaci&oacute;n, nuevos per&iacute;metros empresariales y retos sindicales. <i>Cuadernos de Relaciones Laborales,</i> 30(2), pp. 355&#45;378.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566647&pid=S0185-1667201500010000300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Aacute;lvarez, I., 2013. <i>Financiarizaci&oacute;n, nuevas estrategias empresariales y din&aacute;mica salarial: el caso de Francia entre 1980&#45;2010.</i> Tesis de doctorado. Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas y Empresariales.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566649&pid=S0185-1667201500010000300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font>	</p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Aacute;lvarez Peralta, I. y Luengo Escalonilla, F., 2011. Financiarizaci&oacute;n, acumulaci&oacute;n de capital y crecimiento salarial en la UE&#45;15. <i>Investigaci&oacute;n econ&oacute;mica,</i> 70(276), pp. 125&#45;162.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566651&pid=S0185-1667201500010000300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Arrighi, G., 1999. <i>El gran siglo</i> <i>XX.</i> Madrid: Akal.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566653&pid=S0185-1667201500010000300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Astarita, R., 2008. <i>Cr&iacute;tica de la tesis de la financiarizaci&oacute;n</i> &#91;Documento de trabajo&#93;. &#91;en l&iacute;nea&#93; Disponible en: &lt;<a href="http://rolandoastarita.com/" target="_blank">http://rolandoastarita.com/</a>&gt; &#91;Consultado el 28 junio 2013&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566655&pid=S0185-1667201500010000300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bellamy Foster, J., 2008. The Financialization of Capital and the Crisis. <i>Monthly Review</i> &#91;en l&iacute;nea&#93;, 59(11). Disponible en: &lt;<a href="http://monthlyreview.org/2008/04/01/the&#45;financialization&#45;of&#45;capital&#45;and&#45;the&#45;crisis/" target="_blank">http://monthlyreview.org/2008/04/01/the&#45;financialization&#45;of&#45;capital&#45;and&#45;the&#45;crisis/</a>&gt;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566657&pid=S0185-1667201500010000300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Blackburn, R., 2006. Financialization and Fourth Dimension. <i>New Left Review,</i> 39, mayo&#45;junio, pp. 39&#45;70.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566659&pid=S0185-1667201500010000300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Brenner, R., 2009. Un an&aacute;lisis hist&oacute;rico&#45;econ&oacute;mico cl&aacute;sico de la actual crisis. <i>Apuntes del</i> <i>cenes,</i> 47, pp. 11&#45;22.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566661&pid=S0185-1667201500010000300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Chesnais, F., 2003. &iquest;Crisis financieras o indicios de crisis econ&oacute;micas caracter&iacute;sticas del r&eacute;gimen de acumulaci&oacute;n actual? En: F. Chesnais y D. Plihon (coords.). <i>Las trampas de las finanzas mundiales.</i> Madrid: Akal.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566663&pid=S0185-1667201500010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dallery, T. y van Treeck, T., 2009. Objetivos empresariales, reg&iacute;menes de crecimiento macroecon&oacute;mico y finanzas. <i>Ekonomiaz: Revista vasca de econom&iacute;a,</i> 72, tercer Cuatrimestre, pp. 140&#45;161.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566665&pid=S0185-1667201500010000300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">D&uacute;menil, G. y L&eacute;vy, D., 2007. <i>Crisis y salida de la crisis. Orden y desorden neoliberales.</i> M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica (FCE).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566667&pid=S0185-1667201500010000300011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Freeman, R., 2010: It's financialization! <i>International Labour Review,</i> 149(2), pp. 163&#45;183.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566669&pid=S0185-1667201500010000300012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Harvey, D., 2012. <i>El enigma del capitaly las crisis del capitalismo.</i> Madrid: Akal.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566671&pid=S0185-1667201500010000300013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Husson, M., 2009. <i>Capitalismo puro.</i> Madrid: Maia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566673&pid=S0185-1667201500010000300014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Husson, M., 2010. Le d&eacute;bat sur le taux du profit. <i>Inprecor,</i> 562&#45;563, junio&#45;julio,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566675&pid=S0185-1667201500010000300015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gill, L., 2010. Les faux pas d" Alain Bihr, les d&eacute;rives de Michel Husson. <i>Carr&eacute; Rouge,</i> 43, pp. 51&#45;66.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566677&pid=S0185-1667201500010000300016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Krippner, G.R., 2005. The Financialization of the American Economy. <i>SocioEconomic Review,</i> 3(2005), pp. 173&#45;208.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566679&pid=S0185-1667201500010000300017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lapavitsas, C., 2009. Financiarizaci&oacute;n, o b&uacute;squeda de beneficios en la esfera de la circulaci&oacute;n. <i>Ekonomiaz: Revista vasca de econom&iacute;a,</i> 72, tercer cuatrimestre, pp. 98&#45;119.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566681&pid=S0185-1667201500010000300018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lapavitsas, C., 2011. Theorizing Financialization. <i>Work, Employment and Society,</i> 25(4), pp. 611&#45;626.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566683&pid=S0185-1667201500010000300019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font>	</p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">L&oacute;pez, I. y Rodr&iacute;guez, E., 2010. <i>Fin de ciclo. Financiarizaci&oacute;n, territorio y sociedad de propietarios en la onda larga del capitalismo hispano (1959&#45;2010).</i> Madrid: Traficantes de sue&ntilde;os.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566685&pid=S0185-1667201500010000300020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mateo Tom&eacute;, J.P., 2011. Financialization as a Theory of Crisis in a Historical Perspective: Nothing new under the sun &#91;Working Paper Series no. 262&#93;. <i>Political Economical Research Institute,</i> University of Massachusetts Amherst, Amherst, MA.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566687&pid=S0185-1667201500010000300021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Orhangazi, &Ouml;., 2008. Financialisation and Capital Accumulation in the Nonfinancial Corporate Sector: A theoretical and empirical investigation of the U.S. Economy: 1973&#45;2003. <i>Cambridge Journal of Economics,</i> 32(6), pp. 863&#45;886.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566689&pid=S0185-1667201500010000300022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Palacios, J. y Calvo, R., 2005. La <i>holding</i> espa&ntilde;ola como plataforma de inversiones en el exterior. <i>Nuevas tendencias en econom&iacute;a y fiscalidad internacional ICE,</i> 825, septiembre&#45;octubre, pp. 69&#45;80.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566691&pid=S0185-1667201500010000300023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Palley, T., 2007. Financialization: What it is and Why it Matters &#91;Working Paper Series no. 153&#93;. <i>Political Economical Research Institute,</i> University of Massachusetts Amherst, Amherst, MA.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566693&pid=S0185-1667201500010000300024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pike, A. y Pollard, J., 2010. Economic Geographies of Financialization. <i>Economic Geography,</i> 86(1), pp. 29&#45;51.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566695&pid=S0185-1667201500010000300025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pollin, R., 2007. The Resurrection of the Rentier. <i>New Left Review,</i> 46, julio&#45;agosto, pp. 140&#45;153.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566697&pid=S0185-1667201500010000300026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&aacute;nchez, J.E., 1998. <i>La gran empresa en Espa&ntilde;a.</i> Madrid: Consejo Econ&oacute;mico y Social, Colecci&oacute;n "Estudios".    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566699&pid=S0185-1667201500010000300027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sawyer, M., 2013. What is Financialization? <i>International Journal of Political Economy,</i> 42(4), pp. 5&#45;18.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566701&pid=S0185-1667201500010000300028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Serfati, C., 2003. La dominaci&oacute;n del capital financiero: &iquest;Qu&eacute; consecuencias? En: F. Chesnais y D. Plihon, (coord.). <i>Las trampas de las finanzas mundiales.</i> Madrid: Akal.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566703&pid=S0185-1667201500010000300029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Stockhammer, E., 2004. Financialization and the Slowdown of Accumulation. <i>Cambridge Journal of Economics,</i> 28(5), pp. 719&#45;741.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566705&pid=S0185-1667201500010000300030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Thomson, P., 2013. Financialization and the Workplace: Extending and applying the disconnected capitalism thesis. <i>Work, Employment and Society,</i> 27(3), pp. 472&#45;488.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566707&pid=S0185-1667201500010000300031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vidal, M., 2013. Postfordism as a Dysfunctional Accumulation Regime: A comparative analysis of the USA, the UK and Germany. <i>Work, Employment and Society,</i> 27(3), pp. 451&#45;471.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4566709&pid=S0185-1667201500010000300032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>NOTAS</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> * El autor agradece los valiosos comentarios de dos dictaminadores an&oacute;nimos de la revista.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1 La aproximaci&oacute;n a estas variables suele ser a trav&eacute;s de la tasa de beneficio y la tasa de acumulaci&oacute;n respectivamente. En lo que ata&ntilde;e a la inversi&oacute;n <i>a priori,</i> se refiere a la inversi&oacute;n productiva y no a la inversi&oacute;n financiera, es decir, que s&oacute;lo tiene en cuenta las inversiones que supongan un aumento de la capacidad productiva.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2 Datos de la <i>Encuesta de Coyuntura Laboral</i> del Ministerio de Empleo y Seguridad Social: &lt;<a href="http://www.empleo.gob.es/estadisticas/ecl/welcome.html" target="_blank">http://www.empleo.gob.es/estadisticas/ecl/welcome.htm</a>&gt;, y de la Oficina Europea de Estad&iacute;stica (EUROSTAT) de la Comisi&oacute;n Europea: &lt;<a href="http://ec.europa.eu/eurostat" target="_blank">http://ec.europa.eu/eurostat</a>&gt;.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3 Tal y como evidencia Sawyer (2013), hay autores que no restringen el fen&oacute;meno de la financiarizaci&oacute;n a las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, sino que sostienen que es un fen&oacute;meno de muy largo plazo que ha ido manifest&aacute;ndose en diferentes formas e intensidades.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4 La literatura sobre la financiarizaci&oacute;n tambi&eacute;n ha dado lugar a un renovado esfuerzo por caracterizar y clarificar la categor&iacute;a de capital financiero. V&eacute;anse, por ejemplo, Alvarez (2013), Astarita (2008), Husson (2009) o Serfati (2003).</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5 El concepto de tijera entre beneficios y acumulaci&oacute;n hace referencia a la similitud gr&aacute;fica de la apertura de las hojas de unas tijeras con una gr&aacute;fica en la que los beneficios evidencian una tendencia creciente, mientras que la acumulaci&oacute;n decrece o permanece estancada.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">6 En este sentido, desde una perspectiva m&aacute;s hol&iacute;stica, Pike y Pollard (2010) evidencian dichos cambios en &aacute;mbitos concretos tales como la financiarizaci&oacute;n de la marca en el negocio de producci&oacute;n de cerveza o el desarrollo de nuevos derivados financieros que permiten la cobertura frente a riesgos meteorol&oacute;gicos.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7 La tasa de financiarizaci&oacute;n es utilizada para ilustrar la parte de los beneficios no invertidos y se calcula como la diferencia entre el margen de beneficio y la tasa de inversi&oacute;n.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">8 V&eacute;ase &Aacute;lvarez (2013: 138), donde se refleja detalladamente el origen de este interrogante, o Husson (2010).</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">9 V&eacute;ase Orhangazi (2007) o &Aacute;lvarez (2013), quienes realizan este tipo de an&aacute;lisis mediante modelos econom&eacute;tricos con datos de panel de grandes empresas americanas y francesas respectivamente, concluyendo ambos que las variables elegidas como proxys de la financiarizaci&oacute;n se correlacionan negativamente con la inversi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">10 Estos autores, en sus cr&iacute;ticas a la perspectiva nacional, utilizan fundamentalmente la econom&iacute;a mundial, por lo que la ubicaci&oacute;n de sus aportaciones en este cuadrante corresponde a la coherencia expositiva.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">11 Datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) correspondientes al 2012, obtenidos de UNCTAD Stat, <i>Inward and Outward Foreign Direct Investment Flows, Annual, 1970&#45;2012,</i> disponible en: &lt;<a href="http://unctadstat.unctad.org/wds/ReportFolders/reportFolders.aspx?sCS_ChosenLang=en" target="_blank">http://unctadstat.unctad.org/wds/ReportFolders/reportFolders.aspx?sCS_ChosenLang=en</a>&gt;. En lo que concierne a la IED emitida, los pa&iacute;ses en desarrollo no alcanzan ni siquiera un tercio del total mundial, mientras que los pa&iacute;ses desarrollados aglutinan alrededor de 65% del total.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">12 Esto se puede constatar incluso sin tener en cuenta los datos del &uacute;ltimo intervalo (2010&#45;2011) recogido en el cuadro. Adem&aacute;s, entre 2000&#45;2009 hay que tener en cuenta que los tres &uacute;ltimos datos del periodo se encuadran en una de las crisis econ&oacute;micas m&aacute;s profundas de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">13 Otros factores relevantes son: los bajos tipos de inter&eacute;s, las grandes posibilidades de endeudamiento, el gran aumento de las inversiones extranjeras, la importancia de la propiedad en el status social, la valorizaci&oacute;n del territorio a trav&eacute;s de la inversi&oacute;n p&uacute;blica en infraestructuras, etc&eacute;tera.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">14 Datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE) de Espa&ntilde;a: &lt;<a href="http://www.ine.es/inebmenu/mnu_construc.html" target="_blank">http://www.ine.es/inebmenu/mnu_construc.htm</a>&gt;. Fuente de informaci&oacute;n: Ministerio de Fomento de Espa&ntilde;a, &lt;<a href="http://www.fomento.gob.es/mfom/lang_castellano/" target="_blank">http://www.fomento.gob.es/mfom/lang_castellano/</a>&gt;.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">15 Hay que tener en cuenta que la relevancia de la construcci&oacute;n no ha residido &uacute;nicamente en la construcci&oacute;n de viviendas, ya que el sector de la construcci&oacute;n no residencial tambi&eacute;n ha tenido una relevancia fundamental. Desde los a&ntilde;os ochenta, este sector ha supuesto 33.51% del total de la inversi&oacute;n de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, lo que representa m&aacute;s que la suma de la inversi&oacute;n en equipos de transporte y en maquinaria (29.39% del total de la FBCF). Estos datos provienen de la base de datos <i>Proyecto Capital y Crecimiento,</i> El stock de capital en viviendas y en otras construcciones en Espa&ntilde;a y su distribuci&oacute;n territorial, de la Fundaci&oacute;n BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Econ&oacute;micas (IVIE): &lt;<a href="http://www.fbbva.es/TLFU/tlfu/esp/areas/econosoc/bbdd/capital_vivienda.jsp" target="_blank">http://wwwfbbva.es/TLFU/tlfu/esp/areas/econosoc/bbdd/capital_vivienda.jsp</a>&gt;. </font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">16 Datos de INEbase, <i>Contabilidad Nacional Trimestral. Base 2010,</i> del INE: &lt;<a href="http://wwwine.es/dynt3/inebase/es/index.html?padre=1691&amp;dh=1" target="_blank">http://wwwine.es/dynt3/inebase/es/index.html?padre=1691&amp;dh=1</a>&gt;.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">17 Estos criterios est&aacute;n recogidos en: European Union. Recommendation 2003/361/EC. <i>Official Journal of the European Union,</i> 20.05.2003, L124, pp. 36&#45;41. Este documento fue redactado para homogeneizar la definici&oacute;n de peque&ntilde;a y mediana empresa (PYME) a escala europea. En el art&iacute;culo 2 se establece que una empresa, para ser considerada PYME, no puede exceder ni los 250 trabajadores ni los 50 millones de euros anuales en volumen de negocio. Por exclusi&oacute;n, esta recomendaci&oacute;n europea tambi&eacute;n establece las pautas para la conceptualizaci&oacute;n de las grandes empresas, es decir, empresas con m&aacute;s de 250 trabajadores y m&aacute;s de 50 millones de euros en volumen de negocio.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">18 En el proceso de selecci&oacute;n de las empresas hemos desechado los datos de aquellas empresas con c&oacute;digos CNAE F4121 y F4110 (construcci&oacute;n de edificios residenciales y promoci&oacute;n inmobiliaria respectivamente) de la de la Clasificaci&oacute;n Nacional de Actividades Econ&oacute;micas (CNAE). Asimismo, no hemos incluido las empresas cuya actividad principal es la intermediaci&oacute;n financiera, es decir, los bancos.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">19 Los datos de las empresas han sido obtenidos de la base de datos <i>Sistema de An&aacute;lisis de Balances Ib&eacute;ricos</i> (SABI) elaborada por elaborada por INFORMA D&amp;B/ Bureau Van Dijk: &lt; <a href="https://sabi.bvdinfo.com" target="_blank">https://sabi.bvdinfo.com</a>&gt;; y los de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola de la base de datos <i>Annual Macro&#45;economic Database</i> (AMECO) de la Comisi&oacute;n Europea: &lt;<a href="http://ec.europa.eu/economy_finance/ameco/user/serie/SelectSerie.cfm" target="_blank">http://ec.europa.eu/economy_finance/ameco/user/serie/SelectSerie.cfm</a>&gt;.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">20 Un filtro es una funci&oacute;n matem&aacute;tica que utiliza los datos de la serie filtrada para generar una nueva serie con unas caracter&iacute;sticas determinadas. El filtro de Hodrick&#45;Prescott es uno de los m&aacute;s utilizados para detectar la tendencia de una serie temporal sin muchas observaciones.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">21 El beneficio es la ganancia antes de intereses e impuestos (EBIT, <i>Earnings Before Interest and Taxes),</i> un indicador del resultado de explotaci&oacute;n de la cuenta de resultados de las diferentes empresas, y la inversi&oacute;n o FBCF es la diferencia entre el a&ntilde;o <i>N</i> y el a&ntilde;o N&#45;1 del Activo Fijo del Balance de Situaci&oacute;n. Ambas variables est&aacute;n divididas por el <i>stock</i> de capital. Por su parte, la tasa de financiarizaci&oacute;n es igual a: (Resultado de explotaci&oacute;n/Valor agregado) &#45; (FBCF/Valor agregado).</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">22 El beneficio medio ha sido calculado dividiendo el EBIT total entre el n&uacute;mero de empresas, y el salario medio resulta de la divisi&oacute;n de las remuneraciones totales a los empleados entre el n&uacute;mero de empleados.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">23 La tasa de beneficio total ha sido calculada dividiendo la suma del resultado de explotaci&oacute;n y los ingresos financieros entre la suma del <i>stock</i> de activo fijo y el <i>stock</i> de otros activos.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">24 A pesar de la falta de datos fiscales sobre las empresas analizadas, siguiendo a Palacios y Calvo (2005), la mayor tasa de beneficios de estas grandes empresas y, como se ver&aacute; m&aacute;s adelante, de las matrices espa&ntilde;olas respecto a las filiales extranjeras puede estar relacionada con la menor presi&oacute;n fiscal de la que disfrutan debido al r&eacute;gimen de tributaci&oacute;n de las Entidades de Tenencia de Valores Extranjeros (ETVE) integrado en la regulaci&oacute;n espa&ntilde;ola en 1995.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">25 La tasa de inversi&oacute;n financiera ha sido obtenida a trav&eacute;s de una divisi&oacute;n donde el numerador registra la diferencia entre el a&ntilde;o <i>N</i> y el a&ntilde;o N&#45;1 de la partida Otros Activos del Balance de Situaci&oacute;n de las empresas analizadas y el denominador recoge el <i>stock</i> de Otros Activos. Esta partida de activo incluye las inversiones financieras a largo plazo; las inversiones inmobiliarias; las inversiones en empresas del grupo y asociadas a largo plazo, y los activos por impuesto diferido.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">26 Datos como &eacute;ste est&aacute;n muy influenciados por la evoluci&oacute;n de las empresas de mayor tama&ntilde;o, pues su variaci&oacute;n afecta mucho al agregado calculado. Por ejemplo, en 2002 la desinversi&oacute;n de Telef&oacute;nica y Repsol, unos 30 mil millones de euros, supone casi la reducci&oacute;n del Activo Fijo del agregado total.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">27 Los ingresos financieros incluyen ingresos de participaciones en instrumentos de patrimonio, de valores negociables y de otros instrumentos financieros. Adem&aacute;s, incluye las diferencias de cambio y de la variaci&oacute;n del valor razonable de los instrumentos financieros. Los gastos financieros incluyen lo anterior, cuando las partidas sean negativas, as&iacute; como los intereses de obligaciones, bonos y deudas.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">28 Los beneficios ordinarios o resultado de explotaci&oacute;n se representan en la gr&aacute;fica mediante la serie denominada EBIT, que es una partida de la cuenta de p&eacute;rdidas y ganancias, y los beneficios despu&eacute;s del pago de intereses con la serie EBT.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">29 Este ratio ha sido calculado dividiendo el EBIT entre los gastos financieros.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">30 El porcentaje de endeudamiento ha sido calculado dividiendo la suma de las deudas a corto y largo plazo entre la suma del pasivo corriente, pasivo no corriente y patrimonio neto (esto es, el total del pasivo) de cada empresa.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">31 Este hecho es especialmente importante, puesto que los datos de las empresas matrices contabilizan las inversiones en el extranjero, mientras que las empresas filiales, si bien pueden realizar inversiones en el exterior, se caracterizan por una actividad econ&oacute;mica m&aacute;s acotada al pa&iacute;s en el que se han constituido.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">32 Los datos presentados en estas gr&aacute;ficas tambi&eacute;n han sido calculados utilizando el filtro de Hodrick&#45;Prescott para as&iacute; poder obtener el componente tendencial de los datos primarios. Debido a que la comparaci&oacute;n se basa en las tendencias de las variables analizadas, el hecho de que la proporci&oacute;n de las empresas espa&ntilde;olas representa un 58.17% del total no distorsiona el an&aacute;lisis.</font></p>      ]]></body><back>
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