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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Volatilidad de los flujos financieros y fuga de capitales: la vulnerabilidad externa de Brasil, 1995-2010]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Volatilidad de los flujos financieros y fuga de capitales: la vulnerabilidad externa de Brasil, 1995&#45;2010</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Vanessa da Costa Val Munhoz*, Gilberto Lib&acirc;nio**</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* <i>Universidade Federal de Uberl&acirc;ndia, Minas Gerais, Brasil,</i> &#60;<a href="mailto:vanessacostaval@ie.ufu.br">vanessacostaval@ie.ufu.br</a>&#62;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">** <i>Universidade Federal de Minas Gerais, Brasil,</i> &#60;<a href="mailto:gilberto@cedeplar.ufmg.br">gilberto@cedeplar.ufmg.br</a>&#62;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Manuscrito recibido en noviembre de 2012;    <br> 	Aceptado en noviembre de 2013.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El aumento de las entradas de capital en el periodo posterior a la crisis ha originado propuestas para una nueva evaluaci&oacute;n de la volatilidad de los flujos financieros en los pa&iacute;ses en desarrollo. A partir de esta cuesti&oacute;n, el art&iacute;culo analiza la vulnerabilidad externa de Brasil entre 1995 y 2010. El objetivo es doble: 1) medir la volatilidad de los flujos de capital brasile&ntilde;os y 2) aplicar y analizar dos medidas diferentes de fuga de capitales. Espec&iacute;ficamente, el objetivo es comparar las dos medidas con el fin de evaluar la vulnerabilidad externa. Mientras que la volatilidad del flujo financiero puede capturar los momentos en que Brasil enfrenta un periodo de masiva entrada de recursos internacionales y la transici&oacute;n para las fuertes reversiones, la fuga de capitales puede indicar la sensibilidad de los flujos de capital hacia Brasil debido a factores inestables y choques externos. En este sentido, la gran fuga de capitales de Brasil, como la ocurrida durante la crisis internacional del 2008, pudo ser ocasionada por la alta volatilidad de flujos de capital.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> vulnerabilidad externa, Brasil, volatilidad del flujo financiero, fuga de capitales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Clasificaci&oacute;n JEL:</b> F32, F36, G11, G15.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La volatilidad de los flujos financieros y la fuga de capitales se ven afectados por la p&eacute;rdida de confianza en la econom&iacute;a mundial. El movimiento de la liquidez internacional es lo que determina el movimiento internacional de los flujos financieros, particularmente en los pa&iacute;ses en desarrollo. De manera m&aacute;s espec&iacute;fica, es la din&aacute;mica de los mercados financieros internacionales lo que determina la fuga de capitales en las econom&iacute;as perif&eacute;ricas, mientras que la din&aacute;mica de este mercado en los pa&iacute;ses avanzados determina el volumen de dicha fuga (Prates, 2005).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, en un caso como el de Brasil que muestra una balanza de pagos dominada por flujos financieros altamente flexibles y especulativos, la fuga de capitales ocasiona una inestabilidad econ&oacute;mica dif&iacute;cil de revertir. La fuga de capitales en Brasil, en presencia de un cambio repentino en las expectativas de los inversionistas, ocasiona una p&eacute;rdida de recursos en la econom&iacute;a nacional, con serias implicaciones para el desempe&ntilde;o econ&oacute;mico de largo plazo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con base en la posibilidad verificada de una reversi&oacute;n abrupta de recursos y, por consiguiente, en un intento por analizar la vulnerabilidad externa en Brasil, este trabajo busca medir la volatilidad de los flujos financieros en la balanza de pagos brasile&ntilde;a y aplicar dos medidas distintas de fuga de capitales que se utilizan con frecuencia en los trabajos internacionales que abordan este aspecto, aunque no plenamente exploradas en los trabajos de investigaci&oacute;n nacionales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El objetivo central es comparar la volatilidad y las medidas de fuga de capitales para evaluar qu&eacute; indicador revela de la mejor manera las posibilidades de reversi&oacute;n para la econom&iacute;a brasile&ntilde;a. En consecuencia, el prop&oacute;sito es verificar qu&eacute; indicador (volatilidad o medidas de fuga de capitales) resulta mejor para caracterizar la vulnerabilidad externa en esta econom&iacute;a, en un momento de inestabilidad en el sistema financiero internacional. El argumento subyacente es que el proceso de liberalizaci&oacute;n financiera es la causa de esta vulnerabilidad, intensific&aacute;ndose durante el &uacute;ltimo decenio en Brasil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De manera espec&iacute;fica, el objetivo del presente trabajo es de doble naturaleza. Primero, busca medir la volatilidad de cada subcuenta de la cuenta financiera, detectando qu&eacute; flujos tienen mayor influencia en la vulnerabilidad de dicha cuenta, verificando si dichos flujos se encuentran fuertemente dominados por las expectativas y los movimientos especulativos que se forman en los mercados externos. Segundo, busca aplicar dos medidas distintas de fuga de capitales para encontrar cu&aacute;l resulta mejor para el escenario brasile&ntilde;o. Con base en estas dos aplicaciones ser&aacute; posible observar el comportamiento de los flujos financieros dirigidos a la econom&iacute;a brasile&ntilde;a, as&iacute; como el volumen de fuga de capitales y su relaci&oacute;n con la vulnerabilidad externa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo lo organizamos de la siguiente manera: despu&eacute;s de la introducci&oacute;n presentamos un breve examen de la entrada de capitales a los pa&iacute;ses emergentes en un intento por comprender qu&eacute; ocasiona la volatilidad de los flujos financieros y la fuga de capitales, y de qu&eacute; forma impactan en la econom&iacute;a nacional. A continuaci&oacute;n se hace un an&aacute;lisis de la volatilidad en la cuenta financiera y en la balanza de pagos brasile&ntilde;a, utilizando un modelo generalizado de heterocedasticidad condicional autorregresiva (GARCH, por sus siglas en ingl&eacute;s), posteriormente aplicamos dos medidas distintas de fugas de capitales. Finalmente, presentamos algunas conclusiones preliminares con un an&aacute;lisis concluyente del impacto de los dos ejercicios emp&iacute;ricos, no s&oacute;lo sobre la vulnerabilidad externa de Brasil, sino sobre el desempe&ntilde;o econ&oacute;mico de dicho pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>CAUSAS Y EFECTOS DE LA ENTRADA DE CAPITALES A LAS ECONOM&Iacute;AS EMERGENTES Y LA FUGA DE CAPITALES</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La din&aacute;mica de los flujos internacionales de capital y sus determinantes constituyen uno de los principales temas de la econom&iacute;a internacional contempor&aacute;nea. La diversificaci&oacute;n de la cartera de inversi&oacute;n y la b&uacute;squeda de altos rendimientos generan un impresionante crecimiento de flujo de capitales con un desplazamiento acelerado e intenso. Debido a este cambio constante en el volumen y direcci&oacute;n de los movimientos de capital, es necesario incorporar nuevos elementos espec&iacute;ficos en los an&aacute;lisis antes practicados de los ciclos de abundancia y escasez de capital, dadas las repercusiones que la crisis financiera internacional de 2007&#45;2008 y la crisis del euro tuvieron en los flujos de capital hacia las econom&iacute;as emergentes. De esta manera, da la impresi&oacute;n que los flujos financieros se encuentran en una nueva ola de flujo hacia los mercados emergentes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Est&aacute; en crecimiento, y la reciente experiencia muestra influencia de factores externos en la explicaci&oacute;n de la reversi&oacute;n de los flujos de capital hacia las econom&iacute;as emergentes. En los trabajos de investigaci&oacute;n, a esta influencia se la denomina "factores de empuje" (Calvo, Leiderman y Reinhart, 1993; Fern&aacute;ndez&#45;Arias, 1996; Villar, 2010; Aky&uuml;z, 2011; Forbes y Warnock, 2011; Fratzscher, 2011), que hacen referencia a elementos que se desprenden de las pol&iacute;tica macroecon&oacute;micas y de las condiciones en los principales pa&iacute;ses avanzados; en consecuencia, son factores no vinculados con las econom&iacute;as nacionales. A su vez, los mismos trabajos de investigaci&oacute;n se&ntilde;alan otro conjunto de factores que explican determinado flujo de capitales, los as&iacute; denominados "factores de atracci&oacute;n". De acuerdo con Fern&aacute;ndez&#45;Arias (1996), hay una nueva oleada de posiciones que reconocen que los flujos de capitales est&aacute;n motivados por condiciones nacionales atractivas que generan nuevas oportunidades de inversi&oacute;n y rentabilidad en las econom&iacute;as nacionales debido a que hay una mejora en la credibilidad de los pa&iacute;ses emergentes (los factores de atracci&oacute;n). En este caso, las pol&iacute;ticas macroecon&oacute;micas compatibles y la mejora en el contexto institucional son importantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Centr&aacute;ndonos en la influencia de los factores de empuje, hacemos notar que las condiciones de r&aacute;pida expansi&oacute;n de la liquidez internacional y la ca&iacute;da en las tasas de inter&eacute;s en los pa&iacute;ses con monedas fuertes pueden ser consideradas caracter&iacute;sticas comunes de los mayores ciclos de expansi&oacute;n y escasez de capital en la historia. Entre los "s&uacute;per ciclos" destacamos la importante din&aacute;mica de flujo posterior a la segunda mitad de los a&ntilde;os de 1960, cuando comenz&oacute; a profundizarse el proceso de internacionalizaci&oacute;n del capital. Siguiendo a Aky&uuml;z (2011), despu&eacute;s de la guerra, el primer auge de entrada de capitales a los pa&iacute;ses en desarrollo se dio en los a&ntilde;os de 1970. El segundo gran ciclo inici&oacute; a comienzos de los a&ntilde;os de 1990 y estuvo seguido por una serie de crisis en la balanza de pagos y de deuda que caracterizaron a pa&iacute;ses del Este de Asia y de Am&eacute;rica Latina entre otras econom&iacute;as. El tercer ciclo inici&oacute; con los albores del nuevo milenio y qued&oacute; interrumpido con la crisis de las <i>subprime</i> (en 2007) que devino en la crisis financiera mundial al a&ntilde;o siguiente. Este &uacute;ltimo ciclo fue r&aacute;pidamente seguido por el auge presente (el cuarto ciclo), que inici&oacute; en la primera mitad del 2009 y sigue con fuerza plena en 2011 y 2012 (Aky&uuml;z, 2011).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer ciclo los flujos de capitales hacia las econom&iacute;as emergentes fueron primordialmente de inversi&oacute;n extranjera directa (IED), siendo los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina los principales receptores. La deuda de estos pa&iacute;ses estuvo determinada por la acelerada expansi&oacute;n de excedentes de liquidez internacionales, producto de la exportaci&oacute;n de petr&oacute;leo, el crecimiento del d&eacute;ficit con el exterior de Estados Unidos y facilitado por el inicio de la desregulaci&oacute;n en las econom&iacute;as avanzadas, adem&aacute;s del r&aacute;pido crecimiento del mercado del eurod&oacute;lar. Este ciclo lleg&oacute; a su fin cuando Estados Unidos adopt&oacute; una pol&iacute;tica monetaria restrictiva, incrementando dr&aacute;sticamente la tasa de inter&eacute;s de la Fed para combatir la inflaci&oacute;n en los a&ntilde;os finales del decenio de 1970. El resultado fue un incremento de la deuda externa de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo ciclo, despu&eacute;s de casi diez a&ntilde;os de magros recursos (a lo largo de los a&ntilde;os de 1980), estuvo determinado por la r&aacute;pida expansi&oacute;n de liquidez y un recorte fuerte en la tasa de inter&eacute;s en Estados Unidos. Los primeros a&ntilde;os del decenio de 1990 fueron dif&iacute;ciles para esa econom&iacute;a debido a la recesi&oacute;n y la crisis bancaria. De forma que el gobierno redujo las tasas de inter&eacute;s, permitiendo que los tomadores de cr&eacute;dito pudieran refinanciar su deuda, con lo que hubo un incremento en los flujos de capital hacia las econom&iacute;as emergentes, lo cual tambi&eacute;n se vio alentado por el &eacute;xito del Plan Brady para reestructurar la deuda soberana de Am&eacute;rica Latina y la acelerada liberalizaci&oacute;n financiera en muchos pa&iacute;ses en desarrollo. En este segundo ciclo, m&aacute;s all&aacute; de Am&eacute;rica Latina, el Este de Asia y los pa&iacute;ses de Europa Central y Europa Oriental tambi&eacute;n fueron importantes beneficiarios de grandes movimientos de capital internacional.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siendo que el ciclo de liquidez se mantuvo por un periodo largo, los inversionistas internacionales, al igual que los tomadores de cr&eacute;dito, redujeron sus precauciones en las econom&iacute;as emergentes, lo que trajo consigo creciente especulaci&oacute;n con los activos y operaciones m&aacute;s apalancados. M&aacute;s a&uacute;n, en las econom&iacute;as emergentes se produjo una consecuente burbuja especulativa. La primera se&ntilde;al de alarma fue la crisis mexicana de diciembre de 1994. Despu&eacute;s de los efectos de la crisis (el efecto "tequila") el auge generalizado en la entrada de capitales, que marc&oacute; el ciclo pronunciado de los a&ntilde;os de 1990, se desplazo a Asia y termin&oacute; con la crisis de los pa&iacute;ses del sudeste asi&aacute;tico afectados en 1997. Estas crisis fueron seguidas por la moratoria de Rusia (1998), la crisis cambiaria en Brasil (1999) y las crisis en Turqu&iacute;a y Argentina (2001/2002). Entre 1999 y 2002 los mercados financieros internacionales se caracterizaron por una din&aacute;mica de "exceso o hambruna", es decir, momentos alternados de abundancia y escasez (International Monetary Fund &#91;IMF&#93;, 2003; Prates, 2005).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, podemos elaborar una cronolog&iacute;a del movimiento de los flujos de capitales, esto es, las bruscas oscilaciones entre abundancia y escasez de financiamiento externo privado para el mundo en desarrollo. Entre 1998 y 2002, los movimientos de la volatilidad en los pa&iacute;ses en desarrollo estuvieron asociados con la gesti&oacute;n de la pol&iacute;tica monetaria en Estados Unidos o eventos sucedidos en los principales pa&iacute;ses y que generaron reversi&oacute;n de expectativas. Entonces, las monedas locales no convertibles de los pa&iacute;ses emergentes son el primer objetivo de los movimientos de escape &#151;indicando la vulnerabilidad de dichos pa&iacute;ses&#151; que es lo que queremos analizar en este trabajo mediante el ejercicio emp&iacute;rico para el caso de Brasil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el tercer ciclo de entradas de capitales a las econom&iacute;as emergentes, resultado de las bajas tasas de inter&eacute;s en Estados Unidos y expansi&oacute;n de liquidez en los pa&iacute;ses avanzados, la oleada de entradas se apoy&oacute; en la disposici&oacute;n que mostraron los pa&iacute;ses en desarrollo para invertir en reservas internacionales, ante todo en bonos del Tesoro de Estados Unidos. En particular, el 2003 estuvo marcado por una expansi&oacute;n de inversi&oacute;n en papeles de deuda de los pa&iacute;ses emergentes, influida por las bajas tasas de inter&eacute;s de los pa&iacute;ses centrales (especialmente de Estados Unidos), combinado con una mejor&iacute;a en la econom&iacute;a mundial. Hubo un fuerte incremento en el "apetito de riesgo" y nuevas oleadas de m&aacute;s riesgo de endeudamiento caracterizaron a las econom&iacute;as emergentes. Asimismo, hubo un punto m&aacute;ximo de entradas de capital en estas econom&iacute;as en 2007, antes de que estallara la crisis de las <i>subprime.</i><sup><a href="#notas">1</a></sup> Cuando la crisis estall&oacute; hubo un retiro masivo de fondos invertidos en las econom&iacute;as emergentes, de manera que los flujos netos de capitales fue negativo al a&ntilde;o siguiente (2008), que consisti&oacute; en una fuerte reversi&oacute;n de recursos financieros y una suspensi&oacute;n abrupta que golpe&oacute; a la mayor parte de las econom&iacute;as emergentes. No obstante, fue breve la contracci&oacute;n en las entradas de capital hacia estas econom&iacute;as, de manera que a partir de 2009 los flujos de capitales a dichas econom&iacute;as comenzaron a recuperarse. Sin embargo, vale la pena hacer notar que al momento de restablecerse el flujo, en su mayor parte se dirigi&oacute; a inversiones de cartera. Dichas entradas de capital fueron atra&iacute;das por el <i>carry trade</i> debido a la enorme diferencia de tasas de inter&eacute;s, especialmente en Brasil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La principal caracter&iacute;stica del reciente ciclo de circulaci&oacute;n de capitales a trav&eacute;s de las fronteras es el cambio en la composici&oacute;n de los flujos y la heterocedasticidad de los agentes responsables de las transacciones financieras que involucran dichos flujos. La composici&oacute;n de los flujos hacia las econom&iacute;as emergentes estuvo dominada por inversiones de cartera con sesgo de corto plazo. Siguiendo al IMF (2011), hist&oacute;ricamente los flujos hacia cartera han sido m&aacute;s vol&aacute;tiles, mientras que los flujos hacia la banca lo han sido menos, aunque su volatilidad se incrementa dr&aacute;sticamente en momentos de crisis. Por otro lado, la inversi&oacute;n extranjera directa apenas es un poco m&aacute;s estable en comparaci&oacute;n con otro tipo de flujo hacia las econom&iacute;as emergentes. De manera que, en tanto que las inversiones especulativas frecuentemente no generan impactos significativos en la capacidad productiva y, por lo tanto, en el desarrollo de las econom&iacute;as, s&iacute; incrementa el contagio que ocasiona la b&uacute;squeda de seguridad a costa de rentabilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, las posibilidades de reversi&oacute;n de inversi&oacute;n producen impactos en la volatilidad de las tasas de cambio e incremento en el riesgo de crisis financiera, entre otros resultados. Para Cardarelli, Elekdag y Kose (2009), el incremento en los flujos de capitales est&aacute; asociado con la apreciaci&oacute;n efectiva de la moneda, da&ntilde;ando la competitividad de las exportaciones y las posibilidades de crecimiento econ&oacute;mico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aky&uuml;z (2011) identifica algunos canales de vulnerabilidad externa de las econom&iacute;as en desarrollo frente a la reversi&oacute;n de flujos de capitales. El primero es el cr&eacute;dito y las burbujas de activos en periodos de cambio en los precios de los bienes, generalmente asociados con los ciclos financieros, y el segundo es la expansi&oacute;n descontrolada de cr&eacute;dito interno con recursos del exterior (especialmente el consumo y producci&oacute;n de bienes no comercializables) y, sobre todo, la acumulaci&oacute;n de enormes pasivos denominados en divisas en respuesta a la apreciaci&oacute;n de la tasa de cambio y los d&eacute;ficit en cuenta corriente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, al tomar un car&aacute;cter pro&#45;c&iacute;clico los flujos de capital internacional reducen la capacidad de maniobra de las pol&iacute;ticas macroecon&oacute;micas antic&iacute;clicas. Altas tasas de inter&eacute;s y una tasa de cambio apreciada, resultantes de estos flujos de capital proc&iacute;clicos, producen efectos perniciosos en la deuda p&uacute;blica y en la velocidad de la actividad productiva, ocasionando que las pol&iacute;ticas macroecon&oacute;micas de los pa&iacute;ses emergentes enfrenten grandes desaf&iacute;os. Un efecto negativo mayor son las consecuencias fiscales que trae consigo paralizar las reservas internacionales para financiar los d&eacute;ficit en cuenta corriente, que resultan de las tasas de cambio apreciadas en dichas econom&iacute;as.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dados estos efectos de la volatilidad de los flujos de capital, hacemos notar una diferencia entre la crisis financiera reciente y las crisis previas (en el decenio de 1990): los pa&iacute;ses emergentes y desarrollados han recurrido a controles para el capital. La crisis reciente ha reavivado el debate en torno al control de capitales, aunque no como una herramienta para manejar la crisis sino para evitar la crisis financiera. Regresaremos a este tema en las conclusiones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>VOLATILIDAD DE LOS FLUJOS DE CAPITAL: UN AN&Aacute;LISIS MEDIANTE EL MODELO GARCH</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Modelos ARCH/GARCH y tratamiento de los datos</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al observar la cuenta financiera de la balanza de pagos de Brasil y sus subcuentas es posible ver con claridad, mediante un an&aacute;lisis simple, que el movimiento de los capitales es muy vol&aacute;til debido a los movimientos abruptos que presentan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al analizar las cifras mensuales, esta volatilidad se multiplica. Por tanto, en este trabajo consideramos que los flujos de capitales hacia Brasil son altamente inestables debido a que se revierten ante cualquier cambio de expectativas. Por ello nuestro objetivo es medir la volatilidad de dichos flujos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La manera est&aacute;ndar de medir la volatilidad (y tambi&eacute;n la m&aacute;s simple) es recurrir a la desviaci&oacute;n est&aacute;ndar, el coeficiente de variaci&oacute;n y la varianza. No obstante su uso frecuente, conocer el valor hist&oacute;rico tiene limitaciones, dado que la varianza en el periodo <i>t</i> puede estar condicionada a informaci&oacute;n pasada. En otras palabras, en periodos de gran incertidumbre la varianza condicional puede mostrar fuertes alteraciones durante breves periodos. Es decir, la limitaci&oacute;n de estos indicadores descriptivos es que no pueden evaluar la volatilidad inmediata en momentos espec&iacute;ficos en series de trayectoria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, un enfoque m&aacute;s complejo al que se recurre para tratar la volatilidad correlacionada es el modelo de heterocedasticidad condicional autorregresiva (ARCH, por sus siglas en ingl&eacute;s). En este trabajo optamos por el modelo GARCH porque, a diferencia del ARCH, es m&aacute;s preciso para estimar series de volatilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El modelo ARCH es un modelo no lineal, considerando su ecuaci&oacute;n de varianza, dado que es una funci&oacute;n no lineal basada en informaci&oacute;n pasada. Este es un modelo que resulta apropiado para representar cambios de varianza en series de tiempo con periodos de gran volatilidad alternada con periodos de relativa tranquilidad. Sin embargo, se adopta con mayor frecuencia el modelo GARCH <b>&#151;</b>una extensi&oacute;n del modelo ARCH<b>&#151;</b> ya que genera correlaciones est&aacute;ndar m&aacute;s incluyentes. En este modelo la varianza condicional no s&oacute;lo depende del desfase del cuadrado de los rendimientos como en el modelo ARCH, sino de los valores anteriores de la propia varianza condicional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De una manera general, las series de la cuenta financiera de Brasil muestran las propiedades necesarias para utilizar los modelos GARCH,<sup><a href="#notas">2</a></sup> esto es: no autocorrelaci&oacute;n en nivel (ruido blanco), varianza con variante en el tiempo (racimos de volatilidad) y distribuci&oacute;n con curtosis excesiva (cola ancha).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los datos de los movimientos de los flujos de capitales en Brasil forman parte del sistema de cuenta nacional, particularmente de la cuenta financiera que fue creada para capturar los flujos que m&aacute;s afectan la volatilidad en dicha cuenta. Esos datos los presentamos en series de tiempos e involucran recursos medidos en millones de d&oacute;lares estadounidenses, presentados por el Banco Central del Brasil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cuenta financiera registra activos financieros y transacciones de pasivos entre residentes y no residentes, b&aacute;sicamente est&aacute; dividida en cuatro grupos: 1) inversi&oacute;n directa, 2) inversi&oacute;n de cartera, 3) derivados y 4) otras inversiones. Cada uno de estos flujos est&aacute; dividido a su vez en subcuentas para mostrar detalles espec&iacute;ficos. Dividir las cuentas hasta en tres niveles totaliza 25 series. Los detalles y niveles de apertura de estas cuentas se muestran en el <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/html/a3apendice1.html" target="_blank">ap&eacute;ndice 1</a>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este trabajo utilizamos datos mensuales en dos periodos: el primero de enero de 1995 a diciembre de 1998 y el segundo de enero de 1999 a diciembre de 2010. Seleccionamos estos periodos con base en los siguientes hechos: el primer periodo se caracteriz&oacute; por una tasa de cambio controlada, mientras que el segundo por una tasa de cambio flotante, implicando un cambio en el volumen y composici&oacute;n de los flujos de capitales internacionales hacia la econom&iacute;a brasile&ntilde;a. A partir de estos datos, analizamos el comportamiento estad&iacute;stico de cada una de las series en la cuenta financiera de la balanza de pagos brasile&ntilde;a observando promedios, varianza, simetr&iacute;a y coeficiente de curtosis, as&iacute; como el estad&iacute;stico de prueba Jarque Bera. Lo que pudimos advertir mediante esta estad&iacute;stica descriptiva fue que estas series no muestran una distribuci&oacute;n normal debido a los valores de la simetr&iacute;a y del coeficiente de curtosis. La no normalidad queda confirmada con la prueba estad&iacute;stica de Jarque Bera, que rechaza la hip&oacute;tesis nula de normalidad en cada caso. Adem&aacute;s, hay que se&ntilde;alar que los promedios, medias y desviaciones est&aacute;ndar en cada una de las series muestran distintos niveles, indicando heterogeneidad en estas cuentas. El ver corroborado nuestro prop&oacute;sito &#151;esto es, verificar las series m&aacute;s vol&aacute;tiles&#151;, nos motivo a utilizar el modelo GARCH para medir la volatilidad de la cuenta financiera. La intensi&oacute;n es medir la volatilidad de cada una de las subcuentas, de manera que nos permita analizar la inestabilidad en las series de los flujos de capitales y se&ntilde;alar las subcuentas financieras con mayor volatilidad. La hip&oacute;tesis subyacente es que las cuentas financieras m&aacute;s vol&aacute;tiles son aquellas con un sesgo especulativo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siguiendo esto, nos enfocamos en el uso de series estacionarias mediante una prueba Dickey&#45;Fuller ampliada (ADF).<sup><a href="#notas">3</a></sup> Al aplicar esta prueba de ra&iacute;z unitaria al primer periodo de an&aacute;lisis encontramos que casi todas las series son estacionarias en nivel, es decir, utilizando los valores calculados se rechaza la hip&oacute;tesis nula de presencia de ra&iacute;z unitaria en todas las series; mostrando que las series de cuentas financieras analizadas son I(0). Para el segundo periodo de an&aacute;lisis, nuevamente observamos que las series son estacionarias en nivel, con una excepci&oacute;n: los activos de empresas brasile&ntilde;as con el tercer nivel de apertura en las series de la subcuenta inversi&oacute;n extranjera de cartera. En este caso, dado que las series son estacionarias en la primera diferencia corresponden a una serie integrada de primer orden, I(1).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de este an&aacute;lisis descriptivo avanzamos en los procedimientos metodol&oacute;gicos para estimar el modelo GARCH para cada una de las series: identificaci&oacute;n mediante una estimaci&oacute;n de un modelo autorregresivo con medias m&oacute;viles (arma, por sus siglas en ingl&eacute;s) para eliminar correlaci&oacute;n de series; aplicaci&oacute;n del modelo GARCH a los residuales cuadrados del modelo arma; estudio de las propiedades residuales del modelo GARCH identificadas y, finalmente, predicci&oacute;n de la varianza condicionada GARCH (volatilidad).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>An&aacute;lisis de los resultados</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Procedimos con los pasos descritos en la secci&oacute;n previa con el objetivo de establecer la volatilidad de cada una de las series de la cuenta financiera. El primer paso, identificaci&oacute;n, fue el m&aacute;s arduo. De acuerdo con Morettin y Toloi (2004), identificar el orden de un modelo GARCH requiere ajustarse a series reales (lo que generalmente es dif&iacute;cil), en cuyo caso se recomienda recurrir a un modelo de orden bajo, como (1,1), (1,2) o (2,1) y despu&eacute;s seleccionar un modelo basado en un criterio como el de informaci&oacute;n de Akaike (AIC) o el de informaci&oacute;n Schwarz (SIC), simetr&iacute;a y valores de curtosis o posibilidades de retraso. Una vez identificado el modelo (en el <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/html/a3apendice2.html" target="_blank">ap&eacute;ndice 2</a> mostramos el orden de identificaci&oacute;n de series de primero y segundo niveles como un ejemplo), construimos un GARCH para cada una de las series de acuerdo con el nivel de apertura de la cuenta financiera (v&eacute;ase el <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/html/a3apendice1.html" target="_blank">ap&eacute;ndice 1</a>). Estimamos veinticinco varianzas condicionales (volatilidades).<sup><a href="#notas">4</a></sup> Debemos se&ntilde;alar que los valores de volatilidad encontrados son muy altos (n&uacute;meros de seis y siete d&iacute;gitos)<sup><a href="#notas">5</a></sup> debido a que la volatilidad que este modelo arroja es una funci&oacute;n cuadrada creciente de valores pasados de las series.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al observar la <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/a3g1.jpg" target="_blank">gr&aacute;fica 1</a>, verificamos que en el primer nivel de apertura, en el primer periodo de an&aacute;lisis (entre enero de 1995 y diciembre de 1998), las cuentas con mayores niveles de volatilidad fueron las series de inversi&oacute;n de cartera (GARCHIC) y otras inversiones (GARCHOI), como se esperaba.<sup><a href="#notas">6</a></sup> Observamos una gran diferencia en estas dos series de varianza condicional en relaci&oacute;n con la inversi&oacute;n directa (ID) y los derivados (GARCHDERIVADOS). Adem&aacute;s, esta &uacute;ltima cuenta muestra bajos niveles de volatilidad. Tambi&eacute;n es importante destacar que la volatilidad se dispara durante momentos de inestabilidad en el escenario internacional, como sucedi&oacute; a comienzos de 1995 (con la crisis mexicana), en 1997 (crisis asi&aacute;tica) y en 1998 (crisis rusa) cuando se presentaron los mayores repuntes de volatilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, se observa que las series de inversi&oacute;n de cartera y otras inversiones muestran movimientos contrarios. Mientras las primeras incrementan volatilidad, las segundas la reducen en momentos de efectos de contagio relacionados con una crisis. Esto se explica por la ocurrencia de enormes arribos de flujos de capitales a trav&eacute;s de la cuenta de inversiones de cartera debido a la gran cantidad de amortizaci&oacute;n de deuda externa registrada como "bonos de largo plazo": una subcuenta de inversiones de cartera. Por su parte, la cuenta de otras inversiones se caracteriz&oacute; m&aacute;s por movimientos de fuga de capitales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el segundo nivel de apertura, en las dos primeras cuentas que presentan mayor volatilidad, destacan las de inversi&oacute;n extranjera de cartera (IEC) y otras inversiones extranjeras (OIE). En la <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/a3g2.jpg" target="_blank">gr&aacute;fica 2</a> es claro que estas cuentas incrementan los niveles de volatilidad de las series de inversi&oacute;n de cartera (IC) y otras inversiones (OI). Nuevamente, destaca la presencia de picos en 1997 y 1998, cuando en Brasil se comenz&oacute; a sentir el impacto de la crisis financiera internacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En consecuencia, el excesivo ingreso de recursos trajo consigo riesgos enormes para la econom&iacute;a brasile&ntilde;a. No resulta sorprendente que en 1997 (a&ntilde;o de la crisis asi&aacute;tica) Brasil sufriera de una reversi&oacute;n financiera y, en consecuencia, momentos de inestabilidad en sus flujos financieros. No obstante, a comienzos de 1998 el pa&iacute;s recibi&oacute; nuevos flujos de capitales extranjeros. Despu&eacute;s de lo cual sufri&oacute; el impacto de los eventos de la crisis rusa, cuando en los meses de agosto y septiembre de ese a&ntilde;o se observaron enormes fugas de capital. De hecho, ocurrieron episodios serios de volatilidad durante la mayor parte del primer periodo (1995&#45;1998). De acuerdo con Palma (2006: 729):</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; &iexcl;1998 supuso el mayor ingreso neto de capitales (primer trimestre) y la mayor salida neta de capitales (tercer trimestre) sin precedentes! Esto ejemplifica las dificultades que enfrentan las autoridades responsables de la econom&iacute;a al tratar de aplicar sus pol&iacute;ticas macroecon&oacute;micas, cuando voluntariamente operan con cuentas de capital liberalizadas en un mundo con flujos altamente vol&aacute;tiles, un alto grado de "contagio" e informaci&oacute;n asim&eacute;trica. (Traducci&oacute;n del texto original en ingl&eacute;s).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, lo que puede concluirse es que, no obstante el volumen promedio de fuga de capitales, no parece ser tan fuerte cuando se lo compara con otras econom&iacute;as en desarrollo. El punto m&aacute;ximo de fuga de capitales se alcanz&oacute; cuando la econom&iacute;a brasile&ntilde;a ya estaba integrada a la econom&iacute;a mundial. Pudo ser resultado de cambios institucionales, m&aacute;s espec&iacute;ficamente del proceso de liberalizaci&oacute;n de la cuenta de capital.<sup><a href="#notas">7</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s del an&aacute;lisis de la volatilidad, nos interesa el peso de la subcuenta en el total de la cuenta financiera. Ello es importante dado que la volatilidad de las subcuentas no es un indicador suficiente. Para asegurar que ese sea un buen indicador para la potencial inestabilidad econ&oacute;mica, es necesario saber si la participaci&oacute;n relativa de esta cuenta es significativa en la balanza de pagos brasile&ntilde;a. De manera que analizamos, a partir de los valores que se encuentran en el <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/html/a3apendice3.html" target="_blank">ap&eacute;ndice 3</a>, la participaci&oacute;n relativa<sup><a href="#notas">8</a></sup> de cada subcuenta en la cuenta financiera de nivel de jerarqu&iacute;a inmediatamente superior. Por ejemplo, nos interesa saber qu&eacute; subcuenta tiene mayor peso en la cuenta de inversi&oacute;n de cartera: inversi&oacute;n extranjera de cartera o inversi&oacute;n brasile&ntilde;a de cartera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir del <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/html/a3apendice3.html" target="_blank">cuadro 3.1</a> (v&eacute;ase el <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/html/a3apendice3.html" target="_blank">ap&eacute;ndice 3</a>) podemos observar que las cuentas con mayor peso promedio en el total de la cuenta financiera para el primer periodo del an&aacute;lisis fueron exactamente las series de inversi&oacute;n de cartera y de otras inversiones. Por ello centraremos la atenci&oacute;n de nuestro an&aacute;lisis en las subcuentas de estas dos cuentas, ya que son &eacute;stas las que m&aacute;s contribuyen a los niveles de inversi&oacute;n de cartera y otras inversiones. Esto es, el centro de atenci&oacute;n subyacente en este trabajo son los flujos con la mayor participaci&oacute;n relativa y con mayores valores de volatilidad, que son: las subcuentas de inversi&oacute;n extranjera de cartera y otras inversiones extranjeras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yendo al an&aacute;lisis del segundo periodo, verificamos que hay persistencia de alta volatilidad, con n&uacute;meros de siete d&iacute;gitos, y los diferentes grados de volatilidad entre el primer nivel de las cuentas se incrementa (v&eacute;anse las <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/a3g3.jpg" target="_blank">gr&aacute;ficas 3A</a> y <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/a3g3.jpg" target="_blank">3B</a>). La cuenta de inversi&oacute;n de cartera presenta altos niveles de volatilidad debido al impacto de la crisis de las <i>subprime</i> en 2008. Con la crisis los capitales extranjeros regresaron a las econom&iacute;as en desarrollo, como Brasil, incluso con mayor fortaleza despu&eacute;s de momentos de inestabilidad, como la ocurrida a lo largo de la crisis financiera internacional que tom&oacute; por sorpresa al mundo. De forma que la din&aacute;mica de los flujos sigue estando fuertemente influida por movimientos especulativos, siguiendo la l&oacute;gica de liquidez internacional. Aun cuando los niveles de volatilidad son menores en comparaci&oacute;n con los del primer periodo, en el cual excluimos la inversi&oacute;n de cartera en la <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/a3g3.jpg" target="_blank">gr&aacute;fica 3B</a> (que registra flujo de activos y t&iacute;tulos de deuda), se presentaron importantes movimientos de volatilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ajuste de los impactos de la volatilidad ocasionada por los flujos de capital son fuertemente ajustados mediante la tasa de cambio, y los movimientos en las tasas de inter&eacute;s se reducen, as&iacute; como sus niveles. Asimismo, la balanza comercial comienza a mejorar generando lentamente resultados positivos en la cuenta corriente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, en la cuenta financiera, siguiendo la tendencia en la din&aacute;mica de los flujos hacia los pa&iacute;ses perif&eacute;ricos, puede observarse una ca&iacute;da en la participaci&oacute;n en inversiones de cartera, una baja oferta de cr&eacute;ditos bancarios y una mayor participaci&oacute;n de inversi&oacute;n directa, superando la participaci&oacute;n relativa de las inversiones de cartera. De la misma forma, la volatilidad de la inversi&oacute;n de cartera es menor en esta segunda fase hasta 2006&#45;2007, cuando se presenta un incremento de volatilidad en flujos de inversi&oacute;n directa. Enseguida tratamos este incremento de volatilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de la alta inestabilidad relacionada con el periodo 1999&#45;2002, se observ&oacute; a partir de finales de 2003 un regreso en los flujos de inversi&oacute;n de cartera y cr&eacute;ditos bancarios. El periodo 2003&#45;2005 est&aacute; vinculado con un escenario de expansi&oacute;n de liquidez internacional, y hay que destacar que en el periodo de esos a&ntilde;os los resultados de la balanza comercial y cuenta corriente son muy favorables, pues muestran una mejora sustantiva en las cuentas del exterior. Lo mismo ocurri&oacute; desde 2008, despu&eacute;s de la crisis internacional m&aacute;s reciente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de ese momento, el mercado comenz&oacute; a considerar menos vulnerable a Brasil, dado que mejor&oacute; su capacidad de pago de cr&eacute;ditos externos y a inversionistas. Este escenario indica una ca&iacute;da en la vulnerabilidad externa, de acuerdo con los indicadores tradicionales de deuda externa (v&eacute;ase el <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/a3c1.jpg" target="_blank">cuadro 1</a>). El total de la deuda externa cay&oacute; al pasar de 41.8&#37; del producto interno bruto (PIB) en 2002 a 14.9&#37; en 2007, mientras que las reservas poco m&aacute;s que triplicaron (3.5 veces) el servicio de la deuda, que es uno de los indicadores de deuda externa. As&iacute;, en el marco de la l&oacute;gica del mercado, Brasil se encontraba en una situaci&oacute;n menos vulnerable ante la crisis internacional, despu&eacute;s de una serie de crisis posteriores a 1990. Sin embargo, queremos se&ntilde;alar que aun cuando los indicadores de deuda externa y los resultados de la cuenta corriente mejoraron, esto podr&iacute;a constituir una tesis falsa. El argumento subyacente es que si bien la vulnerabilidad no se manifest&oacute; durante ese periodo, tampoco dej&oacute; de estar presente y termin&oacute; por estallar durante la &uacute;ltima crisis financiera (en 2008); situaci&oacute;n que podemos observar debido a una enorme fuga de capitales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, desde nuestro punto de vista, la vulnerabilidad externa no sigue la interpretaci&oacute;n tradicional relacionada con la capacidad nacional para financiar las cuentas externas. Hacemos referencia aqu&iacute; a la capacidad de Brasil de protegerse de los choques externos que involucran instrumentos de econom&iacute;a pol&iacute;tica que utilizan las autoridades nacionales como respuesta a dichos choques y los costos que implica confrontarlos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta manera, sostenemos que la vulnerabilidad de la cuenta externa persiste en el segundo periodo debido a la potencial reversi&oacute;n de recursos. El considerable peso que tienen los flujos de capitales flexibles en la balanza de pagos de Brasil permanece, y dichos flujos est&aacute;n condicionados por movimientos de liquidez determinados en los mercados internacionales de capitales. Dado que son altamente especulativos, con cualquier cambio de expectativas los flujos presentan movimientos de reversi&oacute;n y, en consecuencia, muestran fuerte volatilidad, incluso en el segundo periodo. En la <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/a3g4.jpg" target="_blank">gr&aacute;fica 4</a> podemos observar que la inestabilidad de la inversi&oacute;n extranjera de cartera (GARCHIEC) se incrementa fuertemente en esta segunda fase.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n con estos movimientos, apuntamos que la tasa de inter&eacute;s nacional sigue recibiendo la influencia de las din&aacute;micas de los flujos de capitales, aun despu&eacute;s de adoptar una tasa de cambio flotante en enero de 1999. Adem&aacute;s, el r&aacute;pido repunte en la entrada de capitales tiende a sobreestimar las tasas de cambio, siendo un est&iacute;mulo para trasladar la deuda denominada en moneda nacional a deuda denominada en divisas. Las obligaciones nacionales requieren una tasa de inter&eacute;s baja, sin embargo, las obligaciones en divisas requieren una tasa de cambio m&aacute;s alta. En consecuencia, se crea una "trampa de tasas de inter&eacute;s", esto es, la volatilidad de estos flujos financieros genera efectos macroecon&oacute;micos incluso en momentos no cr&iacute;ticos, que escapan a la capacidad de control nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Espec&iacute;ficamente, la alta volatilidad de la inversi&oacute;n directa durante el segundo periodo (julio de 2007) se debi&oacute; al hecho de que la entrada de inversi&oacute;n extranjera directa alcanz&oacute; un record hist&oacute;rico en 2007, particularmente en junio (<a href="/img/revistas/ineco/v72n286/a3g4.jpg" target="_blank">gr&aacute;fica 4</a>, l&iacute;nea continua en negro). De acuerdo con un documento de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo &#91;UNCTAD&#93; (2008), los flujos de inversi&oacute;n extranjera directa han venido creciendo consistentemente en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os, con algunas ca&iacute;das a comienzos de los a&ntilde;os de 1980, 1990 y 2000. Este crecimiento, que se observa en todas las regiones, se debe, particularmente, al incremento de la rentabilidad de las corporaciones en todo el mundo y tambi&eacute;n es resultado de los elevados precios de las acciones, lo que eleva el valor de las fusiones y adquisiciones, trascendiendo las fronteras nacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las volatilidades recientes pueden ser explicadas a trav&eacute;s de la capitalizaci&oacute;n de Petrobras y el descubrimiento de hidrocarburos por Pre&#45;Salt y sus repercusiones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A su vez, una enorme fuga de capitales impuls&oacute; alta volatilidad en las cuentas de otras inversiones de Brasil en junio de 2007 y, posteriormente, un enorme ingreso de dinero y dep&oacute;sitos. Esta subcuenta agrega el movimiento de los bancos brasile&ntilde;os y muestra movimientos similares a los que se observa que realizan los inversionistas extranjeros en valores de especulaci&oacute;n.<sup><a href="#notas">9</a></sup> &Eacute;stos fueron los flujos que m&aacute;s influyeron en la volatilidad de la cuenta financiera en este periodo, como se observar&aacute; al momento de desagregar m&aacute;s la subcuenta financiera. Hay que se&ntilde;alar que, a partir de 2003, los mercados financieros internacionales se encuentran en una fase de alta liquidez si se lo compara con el periodo 1999&#150;2002. Esta relativa tranquilidad de los mercados financieros puede ser explicada por el incremento y estabilidad de las tasas de inter&eacute;s <i>Prime</i> en Estados Unidos durante 2004.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s importante a&uacute;n son los recientes episodios de crisis, como la crisis de las <i>subprime</i> en Estados Unidos en 2007, que muestran que el incremento de la volatilidad de los flujos de capitales hacia la econom&iacute;a brasile&ntilde;a es incluso mayor. A inicios de 2008 podemos observar que ya hab&iacute;a ocurrido una salida de capitales de Brasil (principalmente por v&iacute;a de inversiones de cartera y otras inversiones), como consecuencia de esta crisis. A finales de ese a&ntilde;o, esa salida de capitales fue incluso m&aacute;s intensa, mostrando que la vulnerabilidad externa ya estaba presente. Por tanto, las cuentas m&aacute;s vol&aacute;tiles son exactamente aquellas que muestran un mayor sesgo especulativo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Avanzando al tercer nivel de apertura de las cuentas podemos verificar que las volatilidades de la subcuenta son muy fuertes en este nivel jer&aacute;rquico, ocasionando una inestabilidad constante en los flujos. Observando las <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/a3g5.jpg" target="_blank">gr&aacute;ficas 5</a> y <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/a3g6.jpg" target="_blank">6</a> podemos notar que ocurren importantes movimientos de volatilidad, incluso cuando no hay restricciones de liquidez internacional o que son m&aacute;s abundantes en momentos de relativa tranquilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las subcuentas m&aacute;s vol&aacute;tiles en el primer periodo fueron aquellas vinculadas con dinero y dep&oacute;sitos (GARCHOIBMONEDA) provenientes de cuentas de otras inversiones de Brasil, y aquellas referidas a cr&eacute;ditos y financiamiento provenientes de cuentas de otras inversiones extranjeras (GARCHOIEPR&Eacute;STAMOS), como podemos observar en la <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/a3g5.jpg" target="_blank">gr&aacute;fica 5</a>. Nuevamente, las subcuentas m&aacute;s vol&aacute;tiles son aquellas con un papel m&aacute;s significativo en las cuentas de mayor nivel jer&aacute;rquico, como podemos observar en el <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/html/a3apendice3.html" target="_blank">cuadro 3.3</a> del <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/html/a3apendice3.html" target="_blank">ap&eacute;ndice 3</a>. La cuenta de dinero y dep&oacute;sitos representa m&aacute;s de 61&#37; y 73&#37; de las cuentas de otras inversiones de Brasil en el primero y segundo periodos, respectivamente, y esta subcuenta tiene una participaci&oacute;n relativamente mayor en las cuentas de otras inversiones, mostrando cu&aacute;n importante es esta mayor participaci&oacute;n de otras inversiones de Brasil en el total de la cuenta financiera. Los flujos de dinero y dep&oacute;sitos hacen referencia a los movimientos que realizan los ciudadanos brasile&ntilde;os en los dep&oacute;sitos que mantienen en el exterior; son flujos altamente flexibles y especulativos que dependen del "apetito" del mercado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo que respecta a cr&eacute;ditos y financiamiento, en la <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/a3g5.jpg" target="_blank">gr&aacute;fica 5</a> puede observarse que hay importantes movimientos de volatilidad durante periodos de estabilidad, como a inicios de 1995 (con la crisis mexicana), en 1997 (la crisis asi&aacute;tica) y 1998 (la crisis rusa). Estos movimientos se deben a flujos netos negativos de cr&eacute;ditos bancarios, que resultan de la poca oferta y de la reducci&oacute;n voluntaria de deuda en momentos de incertidumbre. Evidentemente, hay reversi&oacute;n en estos flujos durante periodos de crisis y, en consecuencia, la volatilidad de esta subcuenta es mayor en comparaci&oacute;n con otro tipo de aplicaciones en las inversiones extranjeras de cartera que no tienen diferenciada ninguna de sus subcuentas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, debemos se&ntilde;alar el pico de volatilidad de las inversiones brasile&ntilde;as de cartera en t&iacute;tulos de deuda (GARCHIBCRENTAFIJA), l&iacute;nea continua en negro en la <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/a3g6.jpg" target="_blank">gr&aacute;fica 6B</a>, durante diciembre de 2009. En ese mes ocurri&oacute; la cancelaci&oacute;n del Tesoro Nacional por un monto de 888 millones de d&oacute;lares estadounidenses en t&iacute;tulos soberanos que manten&iacute;a el Banco Central. De manera que los flujos de liquidez de t&iacute;tulos de corto plazo alcanzaron un punto hist&oacute;rico, especialmente cuando se lo compara con el desempe&ntilde;o de esos flujos en el a&ntilde;o previo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, puede observarse que las subcuentas m&aacute;s vol&aacute;tiles, aun cuando las cuentas se abren al tercer nivel, son exactamente aquellas con un car&aacute;cter fuertemente especulativo y un sesgo de corto plazo. Consecuentemente, dado que son motivadas por elementos especulativos y dependen del estado de &aacute;nimo de los inversionistas internacionales, los flujos de recursos financieros hacia la econom&iacute;a brasile&ntilde;a son susceptibles de reversi&oacute;n en momentos de crisis y restricciones de liquidez internacional, por lo que escapan al control brasile&ntilde;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>FUGA DE CAPITALES</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desmitificar la idea de que la liberalizaci&oacute;n de las cuentas de capital resulta ben&eacute;fica para el crecimiento econ&oacute;mico y para la distribuci&oacute;n del ingreso puede conseguirse mediante un an&aacute;lisis de la fuga de capitales en las econom&iacute;as en desarrollo. Aqu&iacute; analizaremos este fen&oacute;meno para el caso de la econom&iacute;a brasile&ntilde;a. El prop&oacute;sito es sumar argumentos emp&iacute;ricos al an&aacute;lisis de la volatilidad de los flujos de capitales, que apuntan a se&ntilde;alar que los movimientos de flujos financieros desempe&ntilde;an un papel muy importante como indicador potencial de inestabilidad macroecon&oacute;mica y mantener la atenci&oacute;n de este trabajo en la vulnerabilidad externa de Brasil. Para ello, aplicaremos dos medidas distintas de fuga de capitales que se utilizan con mucha frecuencia en los trabajos internacionales, pero que han sido poco explorados en los trabajos realizados en Brasil. A partir de la aplicaci&oacute;n de estas medidas buscamos concluir cu&aacute;l de ellas podemos usar como variable sustituta <i>(proxy)</i> de la fuga de capitales en Brasil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La fuga de capitales no es un fen&oacute;meno directamente observable, sin embargo, sucede con demasiada frecuencia en las econom&iacute;as en desarrollo. Por tanto, sus estimaciones tienen tremendas variaciones. Antes de avanzar a la exposici&oacute;n de nuestra aplicaci&oacute;n y an&aacute;lisis debemos se&ntilde;alar que la fuga de capitales<sup><a href="#notas">10</a></sup> la definimos como una salida neta de capitales no registrados de las econom&iacute;as en desarrollo con escasez de capital, como la econom&iacute;a brasile&ntilde;a. De manera que la fuga de capitales hace referencia a una salida anormal o il&iacute;cita de capitales (Beja Jr. y Edsel, 2005). Debemos se&ntilde;alar que esta salida de capitales generalmente sucede debido a movimientos especulativos. En este sentido, la fuga de capitales est&aacute; vinculada a la incertidumbre y al riesgo de mantener ciertos activos nacionales, es decir, las salidas de capital buscan evitar enormes p&eacute;rdidas de riqueza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante destacar que el aplicar dos medidas distintas de fuga de capitales no busca explorar su impacto en una medida de vulnerabilidad externa. Aqu&iacute; la hip&oacute;tesis es que la fuga de capitales puede coincidir con momentos de inestabilidad, esto a partir de los an&aacute;lisis de volatilidad de flujos de capital. Si dichos momentos (de fuga de capitales) no coinciden con momentos de volatilidad, pueden suceder en momentos en que hay mejora en los indicadores de deuda externa. De esta forma, la estad&iacute;stica de fuga de capitales no tiene las posibilidades de ser un indicador de recientes vulnerabilidades externas determinadas por reversi&oacute;n de capitales internacionales. El prop&oacute;sito, as&iacute;, es examinar la relaci&oacute;n entre momentos de fuga de capitales con momentos de inestabilidad o de crisis. Analizaremos la evoluci&oacute;n de la fuga de capitales con el objetivo de discutir los momentos de potencial vulnerabilidad externa de Brasil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De no menor importancia es el hecho de que las estimaciones de la fuga de capitales en cada pa&iacute;s difieren. Tambi&eacute;n podr&iacute;a haber desviaciones dependiendo de la base de datos, dado que cada instituci&oacute;n adopta diferentes medidas para el mismo indicador. En consecuencia, es necesario operar con suficiente precauci&oacute;n al momento de comparar resultados a partir de distintas estimaciones. En general, buscamos adoptar las mismas variables que utilizaron los estudios sobre estimaciones de fuga de capitales aqu&iacute; citados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>M&eacute;todo residual</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Iniciamos con el m&eacute;todo residual porque es el m&aacute;s ampliamente utilizado en los trabajos referentes al tema. La periodicidad de los datos que utilizan todos los m&eacute;todos para abordar la fuga de capitales es trimestral, pues esa es la periodicidad de las bases de datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) a las que se tiene acceso <i>(International Financial Statistics, Direction of Trade Statistics</i> y <i>Balance of Payments Statistics)</i> y que utilizaremos para calcular las estimaciones. El marco temporal abarca del primer trimestre de 1990 al cuarto trimestre de 2010.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El m&eacute;todo residual mide indirectamente la fuga de capitales, mediante los residuales entre los recursos oficialmente registrados y el uso de los fondos, es decir, hay salidas de capitales no registrados o "anormales". De esta forma, esta medida compara la fuente de las entradas de capitales (crecimiento neto de deuda externa e ingreso neto de inversi&oacute;n extranjera) con el uso de dichos ingresos (d&eacute;ficit en cuenta corriente y variaci&oacute;n en reservas internacionales). La fuga de capitales <i>(KFWB)</i> puede ser calculada, por lo tanto, mediante el m&eacute;todo residual:</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><i>KFWB = CDET &#43; NFI &#45; CAD &#45; CRES</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cada uno de los elementos de esta ecuaci&oacute;n queda explicado como sigue: <i>CDET</i> hace referencia a la variaci&oacute;n de deuda externa, de manera que <i>CDET = deuda externa<sub>periodo</sub> <sub>t</sub> &#45; deuda externa<sub>periodo</sub> <sub>t&#45;1</sub>.</i> Para los prop&oacute;sitos de este c&aacute;lculo utilizamos los registros del Banco Central de Brasil para la deuda externa neta (p&uacute;blica y privada). Por tanto, es distinta de la deuda externa bruta que incluye deuda p&uacute;blica y privada no registrada. Esta decisi&oacute;n la tomamos siguiendo algunos estudios que abordan la fuga de capitales (Claessens y Naud&eacute;, 1993; Chang, Claessens y Cumby, 1997; Hermes, Lensink y Murinde, 2002; Kaufmann, 2004; Beja Jr., 2005), se&ntilde;alando que la deuda privada no registrada hace referencia a pasivos contingentes y, por lo tanto, ser&iacute;a una buena medida a utilizar en el m&eacute;todo residual. Para ello utilizamos la suma de la deuda externa por sector (privada) (series 3568 del Banco Central de Brasil) y deuda externa por sector (p&uacute;blica) (series 3570 del banco Central de Brasil). <i>NFI</i> hace referencia a inversi&oacute;n extranjera neta, donde <i>NFI = inversi&oacute;n extranjera directa &#43; inversi&oacute;n de cartera &#43; otras inversiones.</i> En este caso recurrimos a las series del FMI, considerando que esta instituci&oacute;n p&uacute;blica resultados netos de inversi&oacute;n extranjera directa, inversi&oacute;n de cartera y los resultados de la cuenta activos de otras inversiones, que se requieren para este c&aacute;lculo. <i>CAD</i> hace referencia a d&eacute;ficit en cuenta corriente, donde <i>CAD = negativo de neto de cuenta corriente. CRES</i> hace referencia a variaciones de reserva internacional.<sup><a href="#notas">11</a></sup> Para esta variable utilizamos las series del FMI denominadas activos de reserva, constituidos por oro monetario y derechos especiales de giro en el Fondo y otros derechos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque la mayor parte de los estudios que abordan la fuga de capitales adoptan estas variables, hay ciertas variaciones entre ellos. Por ejemplo, Claessens y Naud&eacute; (1993) incluyen &#151;y ello contrasta con otros muchos estudios&#151; las adquisiciones netas de valores de especulaci&oacute;n en su medida de inversi&oacute;n extranjera directa. En nuestro caso optamos por las variables previamente descritas. Un valor positivo para estas medidas significa una salida de capitales no registrados (fuga de capitales), mientras que un valor negativo significa un ingreso de capitales no registrados (reversi&oacute;n de fuga de capitales).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los resultados de la aplicaci&oacute;n de esta medida los presentamos en la <a href="#g7">gr&aacute;fica 7</a>, donde se observa que los puntos m&aacute;ximos de fuga de capitales coinciden con momentos de crisis financiera internacional o con alg&uacute;n evento externo, que escapa al control nacional. Estos puntos m&aacute;ximos se observan en el segundo trimestre de 1994, el cuarto trimestre de 1998 y el segundo y tercer trimestre del 2007.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="g7"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ineco/v72n286/a3g7.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer pico est&aacute; relacionado con un enorme registro de inversi&oacute;n extranjera de cartera, que no tiene contrapartida en cuenta corriente ni en variaciones de reserva internacional. Esta ocurrencia se debe a pagos y amortizaciones provenientes de varias fuentes en 1994, especialmente la amortizaci&oacute;n refinanciada de cr&eacute;ditos directos. Esta amortizaci&oacute;n es resultado del proceso de renegociaci&oacute;n de la deuda externa durante el Plan Brady, y qued&oacute; registrada en la subcuenta bonos de largo plazo, adscrita a inversi&oacute;n extranjera de cartera. De forma que la renegociaci&oacute;n de la deuda externa oper&oacute; como fuga de capitales, de acuerdo con la aplicaci&oacute;n del m&eacute;todo residual, en el segundo trimestre de 1994. Adem&aacute;s, hay que se&ntilde;alar que una enorme variaci&oacute;n de documentos registrados en la cuenta de inversi&oacute;n extranjera de cartera &#151;variaci&oacute;n vinculada con la renegociaci&oacute;n de las deudas brasile&ntilde;as&#151; no result&oacute; en una variaci&oacute;n negativa de la deuda externa brasile&ntilde;a, que pudo haber reducido la fuga de capitales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo pico en la fuga de capitales est&aacute; relacionado con los impactos de la crisis rusa en 1998, que afect&oacute; con mayor fuerza a la econom&iacute;a brasile&ntilde;a; esto cuando se lo compara con el impacto de la crisis asi&aacute;tica en el a&ntilde;o previo o la crisis mexicana de finales de 1994. La crisis rusa ocasion&oacute; alta salida de divisas de la econom&iacute;a brasile&ntilde;a debido al efecto de contagio en los mercados internacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tercer pico, en 2007, lo ocasion&oacute; una fuerte salida de inversiones extranjeras y fuerte descenso de reservas internacionales en Brasil, ocasionados por el estallido de la crisis de las <i>subprime</i> en Estados Unidos. El efecto que esta crisis tuvo en las econom&iacute;as en desarrollo, como la brasile&ntilde;a, impact&oacute; en la cuenta financiera &#151;con la salida de capitales de los mercados brasile&ntilde;os&#151; lo mismo que en la cuenta corriente, cuyo d&eacute;ficit creci&oacute; al pasar de 240 millones de d&oacute;lares estadounidenses en el primer trimestre de ese a&ntilde;o a aproximadamente 2 186 millones de esa misma moneda en el segundo trimestre del mismo a&ntilde;o.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La crisis de las <i>subprime,</i> que devino en la crisis financiera internacional en 2008, tambi&eacute;n ocasion&oacute; una enorme reversi&oacute;n de fuga de capitales extranjeros en el cuarto trimestre del 2008 (v&eacute;ase la <a href="#g7">gr&aacute;fica 7</a>). Esto se explica por la repentina salida de divisas durante ese periodo, que dej&oacute; el uso de fondos en una proporci&oacute;n mayor a la fuente de corrientes financieras, que compon&iacute;an los c&aacute;lculos de fuga de capitales utilizados en el m&eacute;todo residual. Sin embargo, al observar esta reversi&oacute;n de fugas como proporci&oacute;n del PIB, las entradas no registradas decrecieron; esto debido a que Brasil fue uno de los pa&iacute;ses que sufri&oacute; en menor medida el impacto de la crisis financiera, cuando se lo compara con el impacto sufrido por otras econom&iacute;as del mundo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para ampliar la discusi&oacute;n, podemos considerar la fuga de capitales en tanto que porcentaje del PIB, como prueba de vulnerabilidad externa. En nuestro caso, cuando la fuga de capitales es mayor a 10&#37; del PIB, el movimiento de capital representa un elemento importante de la actividad econ&oacute;mica. De esta forma, la fuga de capitales fue extremadamente importante cuando excedi&oacute; 50&#37; de la actividad econ&oacute;mica de Brasil (v&eacute;ase el <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/html/a3apendice4.html" target="_blank">ap&eacute;ndice 4</a>) debido a un enorme ingreso de capitales externos, no reflejado en la variaci&oacute;n de las reservas internacionales. En t&eacute;rminos del porcentaje del PIB, la fuga de capitales alcanz&oacute; un porcentaje muy significativo en momentos de crisis, como sucedi&oacute; en 1994 y 1998 con las crisis de M&eacute;xico y Rusia, respectivamente. Por consiguiente, aun cuando entre 1990&#45;1994 Brasil atrajo capitales extranjeros gracias a la privatizaci&oacute;n y apertura financiera, esta entrada de capitales estuvo seguida por una enorme contracci&oacute;n durante el segundo trimestre de 1994. Asimismo, cabe destacar que el a&ntilde;o de 1997, marcado por la crisis asi&aacute;tica, no sobresale aqu&iacute; debido a la falta de disponibilidad de datos relativos a deuda externa para ese a&ntilde;o. Por ello, para algunos trimestres no fue posible realizar el c&aacute;lculo de la fuga de capitales por el m&eacute;todo residual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para respaldar nuestro argumento emp&iacute;rico, de que la fuga de capitales es un buen indicador para el an&aacute;lisis de la vulnerabilidad externa de Brasil, observamos el monto de acumulaci&oacute;n de fuga de capitales en tres periodos distintos. En la <a href="/img/revistas/ineco/v72n286/a3g8.jpg" target="_blank">gr&aacute;fica 8</a> podemos observar que la fuga de capitales es muy alta durante periodos de crisis.<sup><a href="#notas">12</a></sup> Mientras tanto, en periodos con liquidez internacional favorable se observa una reversi&oacute;n de la fuga de capitales. Ello significa que los capitales extranjeros entran y salen, sin registro, de la econom&iacute;a brasile&ntilde;a. En los periodos comprendidos entre 2001&#45;2005 y 2005&#45;2010 podemos observar una gran acumulaci&oacute;n de reservas internacionales debido al ciclo de liquidez internacional en dichos periodos, lo mismo que una fuerte entrada mediante inversi&oacute;n extranjera registrada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>M&eacute;todo de capital especulativo<sup><a href="#notas">13</a></sup></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La fuga de capitales medida con el m&eacute;todo de capital especulativo la desarroll&oacute; originalmente Cuddington (1986). Este m&eacute;todo mide la fuga de capitales mediante la salida de capitales de corto plazo. En este caso, la fuga de capitales se encontrar&aacute; mediante la suma (menos) de los flujos de capital privado de corto plazo <i>(SK)</i> y (menos) de errores y omisiones <i>(EO),</i> obtenida por balanza de pagos (BoP). Tambi&eacute;n distingue entre salidas normales y anormales de capitales, esta &uacute;ltima se muestra mediante errores y omisiones netos. No obstante, al destacar &uacute;nicamente flujos de corto plazo, el m&eacute;todo de capital especulativo asume un supuesto adicional respecto al car&aacute;cter de los flujos de mediano y largo plazos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien la medici&oacute;n para mostrar los flujos de corto plazo es diversa, generalmente se da mediante la suma de otros activos (<i>SK<sub>1</sub></i>) e inversi&oacute;n de cartera (<i>PORT</i>), incluyendo otros t&iacute;tulos y activos corporativos. De esta forma, tenemos: <i>KFH</i> = &#150; <i>SK</i> &#150; <i>EO</i>, siendo <i>SK</i> = <i>SK<sub>1</sub></i> &#43; <i>PORT</i>, donde <i>SK<sub>1</sub></i> representa otros activos de otras inversiones; <i>PORT</i> a las inversiones de cartera netas, y <i>EO</i> a los errores y omisiones netos. Ahora, a las fugas de capitales les corresponde un valor negativo, mientras que un valor positivo significa una reversi&oacute;n de fuga de capitales.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a href="/img/revistas/ineco/v72n286/a3g9.jpg" target="_blank"><img src="/img/revistas/ineco/v72n286/a3g9_th.jpg"></a>    <br> 	<a href="/img/revistas/ineco/v72n286/a3g9.jpg" target="_blank">Haga clic para agrandar</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nuevamente, en la gr&aacute;fica puede observarse que la mayor fuga de capitales coincide con periodos de inestabilidad internacional y crisis financiera, como en 1994, 1998, 2007 y 2009. El momento m&aacute;s fuerte de fuga de capitales, nuevamente en 1994, se debi&oacute; al fuerte registro de inversi&oacute;n de cartera, relacionado con la renegociaci&oacute;n de la deuda brasile&ntilde;a durante el Plan Brady; como mostr&oacute; la aplicaci&oacute;n del m&eacute;todo residual. Es decir, los movimientos de fuga de capitales son f&aacute;cilmente observables cuando hay factores desestabilizantes o choques externos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el m&eacute;todo de capital especulativo se observa que los efectos de la &uacute;ltima crisis financiera internacional se dejaron sentir en el tercer trimestre de 2009, cuando los capitales de corto plazo ya estaban de regreso en el mercado financiero de Brasil y en grandes cantidades; es decir, con mayor fuerza en comparaci&oacute;n con periodos previos de la crisis financiera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En comparaci&oacute;n con el m&eacute;todo residual, el m&eacute;todo de capital especulativo para medir fuga de capitales es m&aacute;s moderado. Esto es, presenta menores vol&uacute;menes en casi la mayor parte del periodo analizado. Asimismo, este m&eacute;todo restringe la fuga de capitales &uacute;nicamente a los flujos de corto plazo. Esto resulta perjudicial para nuestro an&aacute;lisis, dado que algunos flujos de largo plazo tienen un potencial de reversi&oacute;n alto debido a que son vendidos en mercados secundarios. De esta manera, consideramos que la fuga de capitales de Brasil la podemos contemplar mejor recurriendo al m&eacute;todo residual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, la volatilidad del flujo de capitales mostr&oacute; movimiento de capitales en momentos de estabilidad, cuando llegan con fuerza a Brasil, y en momentos en que factores de desestabilizaci&oacute;n y choques externos afectan la liquidez internacional y generan enormes salidas de capitales. A su vez, al aplicar el m&eacute;todo residual, la fuga de capitales indica un mayor potencial de esta sensibilidad cuando se muestran altos montos de reversi&oacute;n de recursos internacionales (fuga de capitales). De manera que, hay ocurrencia de fuga de capitales en Brasil porque el pa&iacute;s es vulnerable ante esos factores externos. Con esto podemos concluir que ambos indicadores pueden representar la vulnerabilidad externa de Brasil y ello trasciende la buena (o mala) situaci&oacute;n interna.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>CONCLUSIONES</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siguiendo los objetivos de este trabajo, mediante dos ejercicios emp&iacute;ricos observamos que eventos externos que escapan al control de la autoridad nacional provocaron que el flujo de capitales fuera altamente vol&aacute;til y que ello afectara el desempe&ntilde;o econ&oacute;mico de Brasil. Esto puede observarse claramente a partir del impacto que la reciente crisis financiera internacional tuvo en la econom&iacute;a nacional. Una vez estallada la crisis, el flujo de capitales a Brasil se revirti&oacute; de entradas a salidas, generando impacto en los niveles de ingreso y empleo a comienzos de 2008. El flujo total de capitales extranjeros para ese a&ntilde;o fue negativo; algo que no hab&iacute;a sucedido desde 2002. En otras palabras, mientras el ciclo de liquidez internacional permaneci&oacute; favorable entre 2002 y 2007 los flujos de capitales estuvieron fuertemente dirigidos hacia Brasil. Ante la crisis, la balanza comercial no pudo compensar la fuga de capitales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta volatilidad del flujo de capitales tiene una importancia crucial para comprender la din&aacute;mica de la econom&iacute;a brasile&ntilde;a, en la medida que afecta las variables nacionales como las tasas de inter&eacute;s y la tasa de cambio. La tasa de cambio tiende a ser sobrestimada ante la enorme entrada de recursos internacionales y sufre reajustes excesivos en momentos de fuga de capitales. Las tasas de inter&eacute;s permanecieron altas, lo cual resulta funcional para controlar los impactos inflacionarios de las variaciones del intercambio comercial y seguir atrayendo capitales externos. No obstante, incluso altas tasas de inter&eacute;s no pudieron detener la fuga de divisas en un ambiente de creciente inestabilidad financiera. Asimismo, la volatilidad del flujo de capitales afect&oacute; la deuda p&uacute;blica, haya sido por la volatilidad en el intercambio comercial (ocasionada por la intervenci&oacute;n de la autoridad monetaria) o por lo alto de las tasas de inter&eacute;s (que afect&oacute; el refinanciamiento de la deuda) o por las consecuencias del cambio en el perfil de la deuda despu&eacute;s del choque ocasionado por la fuga de capitales y que produjo incremento de los t&iacute;tulos de deuda, en ocasiones indexados a la tasa de cambio y en otras a las tasas de inter&eacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, en un contexto de incertidumbre y ausencia de instituciones que coordinen el suministro de liquidez en el &aacute;mbito mundial, los horizontes para el flujo de capitales internacionales se reducen considerablemente. Por tanto, sus perfiles se tornan incluso m&aacute;s especulativos. De esta forma, la volatilidad del flujo de capitales opera como un indicador de la vulnerabilidad externa de Brasil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El flujo de capitales que mostr&oacute; mayor volatilidad, mediante el modelo GARCH, fue exactamente aqu&eacute;l con mayor potencial de reversi&oacute;n al enfrentar cambio de expectativas en el mercado, esto es, flujo en inversi&oacute;n extranjera de cartera y en otras inversiones extranjeras. Por tanto, la volatilidad de estos flujos est&aacute; directamente relacionada con la vulnerabilidad externa del pa&iacute;s, en la medida que muestra la inestabilidad de los recursos internacionales y sus movimientos flexibles. En tanto que Brasil depende de estos flujos financieros, y debido a los frecuentes incrementos en su deuda externa, el pa&iacute;s sigue siendo vulnerable ante eventos internacionales, aun cuando una situaci&oacute;n favorable se refleje positivamente en cuenta corriente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los cambios en el flujo de capitales internacionales y las estructuras econ&oacute;micas nacionales resultaron importantes para analizar la fuga de capitales en Brasil. La p&eacute;rdida de confianza en la econom&iacute;a mundial genera fuga de capitales, como pudimos observar al aplicar ciertas mediciones. La fuga de capitales puede ser se&ntilde;al de reversi&oacute;n de recursos y, en este sentido, se la puede considerar otro buen indicador de la vulnerabilidad externa de Brasil. No obstante, debemos preguntarnos si la fuga de capitales es resultado de inestabilidad macroecon&oacute;mica, que es consecuencia del proceso de liberalizaci&oacute;n financiera. As&iacute;, tambi&eacute;n ser&iacute;a importante analizar la relaci&oacute;n causal entre inestabilidad macroecon&oacute;mica y fuga de capitales en Brasil. Como sea, podemos concluir de manera preliminar que los cambios estructurales en la econom&iacute;a de Brasil, resultado de la liberalizaci&oacute;n de la cuenta de capital, sufrieron de fuertes fugas de capitales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n puede concluirse que, entre los dos m&eacute;todos para medir la fuga de capitales, el m&eacute;todo residual resulta m&aacute;s robusto que el m&eacute;todo de capital especulativo. Mediante el primero es posible superar la distinci&oacute;n entre fuga de capitales normal y "anormal", ya que se centra en el monto de salida de capital no registrado, como resultado de problemas macroecon&oacute;micos estructurales en Brasil, en lugar de lidiar con motivos espec&iacute;ficos de ciertos inversionistas o de ciertos pa&iacute;ses para la fuga de capitales; como s&iacute; hace el m&eacute;todo de capital especulativo. Adem&aacute;s, mediante el m&eacute;todo residual tambi&eacute;n es posible evitar que el an&aacute;lisis se restrinja a la salida de capitales de corto plazo, al que est&aacute; sujeto el m&eacute;todo de capital especulativo. Esto es importante porque las salidas de capitales de largo plazo contribuyen incluso m&aacute;s a la depreciaci&oacute;n de los recursos necesarios para el crecimiento econ&oacute;mico. Al analizar la relaci&oacute;n entre estos dos indicadores (volatilidad y fuga de capitales) podemos decir que si bien la volatilidad del flujo financiero puede se&ntilde;alar momentos en los cuales Brasil se trastoca de receptor a emisor de recursos internacionales, la fuga de capitales puede indicar sensibilidad del flujo de capitales hacia Brasil cuando enfrenta factores desestabilizadores y choques externos. El primer indicador muestra el comportamiento de los flujos, mientras que el segundo captura el grado de salidas. En este sentido, una fuerte fuga de capitales (como la ocurrida en 2008) puede ser efecto de una balanza de pagos caracterizada por el peso excesivo de la volatilidad de flujos de capitales. As&iacute;, conseguimos mostrar que la volatilidad de los flujos de capital genera impactos altamente negativos en la vulnerabilidad externa, dado que hace que el pa&iacute;s dependa de los ciclos de liquidez internacional, mientras que la fuga de capitales incrementa la vulnerabilidad externa del pa&iacute;s al generar impactos en el comercio internacional y la balanza en cuenta corriente, as&iacute; como en la deuda externa. De esta manera, podemos considerar que la volatilidad de los flujos financieros y la fuga de capitales son buenos indicadores para el an&aacute;lisis de vulnerabilidad externa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, debemos decir que si la volatilidad de los flujos de capitales y la fuga de capitales son considerados problemas fundamentales, habr&iacute;a que considerar alguna pol&iacute;tica para revertir la fuga de capitales, como es el caso de la aplicaci&oacute;n de amplios controles al capital. En nuestro caso, consideramos que ser&iacute;a necesario adoptar una serie de herramientas para manejar los flujos de capitales que inhiban con efectividad la especulaci&oacute;n de los inversionistas internacionales; esto se puede conseguir con un control de ingresos vinculado a un control de salidas. De otra forma, imponer el requisito de un tramo de reserva no remunerado podr&iacute;a resultar m&aacute;s efectivo. Otras estrategias posibles para la econom&iacute;a brasile&ntilde;a son: imponer carga fiscal a grandes flujos financieros mediante la imposici&oacute;n de l&iacute;mites, y dep&oacute;sitos para entradas de capital; regular las operaciones bancarias en divisas, lo mismo que controlar t&iacute;tulos, productos y mercados de instrumentos financieros de futuro. En resumen, existe la necesidad de efectuar revaloraciones peri&oacute;dicas para asegurar controles al capital y que se tenga la capacidad administrativa para aplicarlos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REFERENCIAS</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aky&uuml;z, Y., 2011. Capital Flows to Developing Countries in a Historical Perspective: Will the Current boom end with a bust? &#91;Research Paper no. 37, marzo&#93; <i>South</i> <i>Centre,</i> Ginebra, Suiza.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560189&pid=S0185-1667201300040000300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Beja Jr. y Edsel, L., 2005. Capital Flight: Meanings and Measures. En: G.A. Epstein (ed.). <i>Capital Flight and Capital Controls in Developing Countries.</i> Massachussetts: Edward Elgar Publishing Limited.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560191&pid=S0185-1667201300040000300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Calvo, G., Leiderman, L. y Reinhart, C., 1993. Capital Inflows and Real Exchange Rate Appreciation in Latin America: The role of external factors. <i>IMF Staff</i> Paper, 40(1), marzo, pp. 108&#45;51.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560193&pid=S0185-1667201300040000300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cardarelli, R., Elekdag, S. y Kose, M.A., 2009. Capital Inflows: Macroeconomic Implications and Policy Responses &#91;Working Paper WP/09/40&#93;. <i>International Monetary Fund,</i> Washington, DC.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560195&pid=S0185-1667201300040000300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Chang, K., Claessens, S. y Cumby, R. 1997. Conceptual and Methodological Issues in the Measurement of Capital Flight. <i>International Journal of Financial Economics,</i> II, pp. 101&#45;119.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560197&pid=S0185-1667201300040000300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Claessens, S. y Naud&eacute;, D. 1993. Recent Estimates of Capital Flight &#91;Working Paper no. 1186&#93;. <i>Banco Mundial,</i> Washington, DC.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560199&pid=S0185-1667201300040000300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuddington, J., 1986. Capital Flight: Estimates, Issues and Explanation. <i>Princeton Studies</i> <i>in International Finance,</i> 58.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560201&pid=S0185-1667201300040000300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Eryar, D. 2005. Capital Flight from Brazil, 1981&#45;2000. En: G.A. Epstein (ed.). <i>Capital Flight and Capital Controls in Developing Countries.</i> Massachussetts: Edward Elgar Publishing Limited.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560203&pid=S0185-1667201300040000300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fern&aacute;ndez&#45;Arias, E., 1996. The New Wave of Private Capital Inflows: Push or pull? <i>Journal of Development Economics</i> &#91;Elsevier&#93;, 48(2), pp. 389&#45;418.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560205&pid=S0185-1667201300040000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Forbes, K. y Warnock, F., 2011. Capital flow waves: Surges, Stops, Flights and Retrenchment &#91;Working Paper no. 17351&#93;. <i>National Bureau of Economic Research</i> <i>(NBER),</i> Cambridge, MA.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560207&pid=S0185-1667201300040000300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fratzscher, M., 2011. Capital Flows, Push versus Pull Factors and the Global Financial Crisis &#91;Working Paper, n&uacute;m. 17357&#93;. <i>NBER,</i> Cambridge, MA.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560209&pid=S0185-1667201300040000300011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hermes, N., Lensink, R. y Murinde, V, 2002. Flight Capital and Its Reversal for Development Financing &#91;Discussion Paper no. 2002/99&#93;. <i>United Nations University&#45;Wordld Institute for Development Economic Research</i> <i>(UNU&#45;WIDER),</i> Helsinki, Finlandia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560211&pid=S0185-1667201300040000300012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">International Monetary Fund, 2003. <i>Global Financial Stability Report: Market developments and issues.</i> Washington, DC: IMF, abril.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560213&pid=S0185-1667201300040000300013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">International Monetary Fund, 2010. <i>Global Financial Stability Report</i> &#91;Cap&iacute;tulo 4: Global Liquidity Expansion: Effects on "receiving economies and policy response options&#93;. Washington, DC: IMF, abril.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560215&pid=S0185-1667201300040000300014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">International Monetary Fund, 2011. <i>Recent Experiences in Managing Capital Inflow &#151;Cross&#45;cutting themes and possible Policy Framework</i> &#91;Preparado por el Strategy, Policy, and Review Department&#93; Washington, D.C.: IMF, febrero.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560217&pid=S0185-1667201300040000300015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kaufmann, F., 2004. A Critical Discussion of How to Measure Capital Flight under the Fifth Balance of Payment Edition and in the Light of Massive Debt Restructuring: The case of Argentina. Documento preparado por la II New School, UMass Graduate Workshop, noviembre.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560219&pid=S0185-1667201300040000300016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Morettin, P.A. y Toloi, C.M.C., 2004. <i>An&aacute;lise de s&eacute;ries temporais.</i> Sao Paulo: Edgard Blucher.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560221&pid=S0185-1667201300040000300017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Palma, J.G., 2006. The 1999 Brazilian Financial Crisis 'Macho&#45;Monetarism' in Action. <i>Economic and Political Weekly,</i> XLI(9), pp.727&#45;737.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560223&pid=S0185-1667201300040000300018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Prates, D., 2005. As Assimetrias do Sistema Monet&aacute;rio e Financeiro Internacional. <i>Revista de Economia Contempor&acirc;nea,</i> IX(2), pp. 263&#45;288.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560225&pid=S0185-1667201300040000300019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sics&uacute;, J., 2006. A Liberaliza&#231;&atilde;o Financeira Brasileira no periodo 1988&#45;2002. En: J. Sics&uacute;, F. Ferrari (org.).<i> C&acirc;mbio e Controles de Capitais</i> (pp. 222&#45;45). Rio de Janeiro: Campus&#45;Elsevier.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560227&pid=S0185-1667201300040000300020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, 2008. <i>Development and Globalisation:faicts and figures.</i> &#91;pdf&#93; Ginebra, Suiza: UNCTAD. Disponible en: &#60;<a href="http://unctad.org/en/docs/gdscsir20071_en.pdf" target="_blank">http://www.unctad.org/en/docs/gdscsir20071_en.pdf</a>&#62;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560229&pid=S0185-1667201300040000300021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vargas, A.S. y Mart&iacute;nez, O.R., 2006. Regularidades probabil&iacute;sticas de las series financieras y la familia de modelos GARCH. <i>Ci&ecirc;ncia Ergo Sum,</i> XIII(002), pp. 149&#45;56.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560231&pid=S0185-1667201300040000300022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Villar, L., 2010. Latin America: Comments on Financial Regulation and International Capital Flows in Latin America. <i>Journal of Globalization and Development,</i> I(1).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4560233&pid=S0185-1667201300040000300023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>NOTAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores agradecen los valiosos comentarios y sugerencias de dos dictaminadores an&oacute;nimos de la revista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Para el IMF (2010), el ciclo de liquidez mundial inici&oacute; en 2003 y se aceler&oacute; a partir del segundo semestre de 2007.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Para factores estilizados del modelo GARCH, v&eacute;ase Vargas y Mart&iacute;nez (2006).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Dickey, D.A. y WA. Fuller, 1979. Distributions of the Estimators for Autoregressive Time Series with a Unit Root. <i>Journal of the American Statistical Association,</i> LXXIV, pp. 427&#45;31.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Las estimaciones las obtuvimos con Eviews 7.0.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> En las siguientes gr&aacute;ficas verificaremos que los valores de volatilidad, desplegados en el eje de las coordenadas, se muestran con referencias exponenciales (E &#43; 07 o E &#43; 06, que representan los d&iacute;gitos 07 &oacute; 06, respectivamente).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> El grupo de inversiones de cartera registra flujos de activos y pasivos, constituidos por emisiones de valores de especulaci&oacute;n que generalmente se negocian en documentos de mercados secundarios. El grupo de otras inversiones registr&oacute; cr&eacute;ditos y financiamiento (a autoridades monetarias u otros sectores), cr&eacute;ditos a comercio y otros pasivos y flujo de dinero y dep&oacute;sitos. De manera que estas cuentas son muy especulativas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Esta afirmaci&oacute;n sigue la conclusi&oacute;n de Eryar (2005), quien aplica el m&eacute;todo residual para medir la fuga de capitales de Brasil.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Para calcular la participaci&oacute;n relativa promedio (para cada periodo de an&aacute;lisis) utilizamos el valor del m&oacute;dulo de cada subcuenta financiera, dado que el peso de cada una de estas en la cuenta financiera no ser&iacute;a posible si la cuenta contribuyera negativamente al total de la cuenta financiera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Otras inversiones relacionadas con los extranjeros hacen referencia a entradas y salidas vinculadas con la cuenta CC5, que registra el ingreso de recursos externos a ser aplicados indirectamente a t&iacute;tulos de deuda brasile&ntilde;a, dado que la aplicaci&oacute;n directa a valores de especulaci&oacute;n tiene fuertes restricciones para los inversionistas extranjeros (Sics&uacute;, 2006).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Hay que se&ntilde;alar que entre los acad&eacute;micos no existe consenso en cuando a la definici&oacute;n de la fuga de capitales. En este trabajo utilizamos una de las definiciones m&aacute;s comunes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> La acumulaci&oacute;n de reservas internacionales sigue la notaci&oacute;n de reversi&oacute;n. Una variaci&oacute;n negativa significa una acumulaci&oacute;n de reservas internacionales o entrada de capitales, mientras que una variaci&oacute;n positiva significa una reducci&oacute;n de reservas internacionales o salidas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Sospechamos que la fuga de capitales acumulada en el periodo 1996&#45;2000 es menor en volumen, en comparaci&oacute;n con la acumulada durante 1990&#45;1995, por la omisi&oacute;n de algunos trimestres en a&ntilde;os importantes de crisis financiera &#151;como 1997&#151; debido a la falta de disponibilidad de datos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> En los trabajos al respecto hay otras medidas de fuga de capitales. El m&eacute;todo Dooley de an&aacute;lisis de fuga de capitales, que se basa en el monto total de salidas menos el total de activos extranjeros registrados, lo omitimos aqu&iacute; porque no pudimos obtener los datos para hacer los ajustes necesarios a salida de capitales (mediante declaraciones no registradas), como pide la definici&oacute;n de Dooley. El m&eacute;todo de <i>trade misinvoicing</i> (alteraci&oacute;n de facturaci&oacute;n) indica que la subfacturaci&oacute;n de exportaciones y la sobrefacturaci&oacute;n de importaciones puede ocultar fuga de capitales. En este trabajo tambi&eacute;n ignoramos esta variable sustituta <i>(proxy)</i> de fuga de capitales porque los valores de nuestra aplicaci&oacute;n generaron una fuga de capitales baja cuando se la compara con la aplicaci&oacute;n de los otros m&eacute;todos, que adem&aacute;s fueron expresivos y representaron periodos de colapso financiero. Por tanto, podemos considerar la fuga intensa de capital financiero como un indicador importante de posible reversi&oacute;n de recursos y, por lo tanto, de vulnerabilidad externa de Brasil.</font></p>      ]]></body><back>
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