<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-1659</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Cuicuilco]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Cuicuilco]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-1659</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Escuela Nacional de Antropología e Historia]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-16592014000200015</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El porno como cultura]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Topete Lara]]></surname>
<given-names><![CDATA[Hilario]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto Nacional de Antropología e Historia Escuela Nacional de Antropología e Historia ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[México Distrito Federal]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<volume>21</volume>
<numero>60</numero>
<fpage>293</fpage>
<lpage>298</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16592014000200015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-16592014000200015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-16592014000200015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El porno como cultura</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Hilario Topete Lara</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Naief Yehya, <i>Pornocultura. El espect&aacute;culo de la violencia sexualizada en los medios,</i> M&eacute;xico, Tusquets (Ensayo), 2013, 336 pp.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Escuela Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia, INAH.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conoc&iacute; a Naief Yehya a trav&eacute;s de <i>Uno m&aacute;s uno</i> y, m&aacute;s tarde, cuando &eacute;ste pas&oacute; a ser "Uno m&aacute;s...", lo le&iacute; en <i>La Jornada Semanal</i>. Su producci&oacute;n me parec&iacute;a a momentos difusa, "como que escrib&iacute;a de todo". La idea de entonces cambi&oacute; con los a&ntilde;os porque empec&eacute; a percibir &aacute;reas tem&aacute;ticas en su producci&oacute;n: cr&iacute;tica de cine y literaria, nuevas tecnolog&iacute;as, erotismo y producciones diversas de material sexual expl&iacute;cito; luego me ser&iacute;a vagamente referido en otros terrenos de las letras. Prol&iacute;fico y diverso s&iacute;, difuso no, aunque siempre percib&iacute; en &eacute;l cierta proclividad a escribir sobre los medios. Luego, distra&iacute;do &#151;yo&#151; por el quehacer antropol&oacute;gico, lo encontraba fortuitamente en otros diarios, como <i>Reforma</i> y <i>El Financiero</i>. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os lo hallaba m&aacute;s referido por sus andanzas en la cibercultura, de la cual es uno de los referentes obligados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ignorante de su producci&oacute;n novel&iacute;stica, de cuento y ensayo; acostumbrado adem&aacute;s a sus escritos, tan irreverentes como breves, relampagueantes, mi sorpresa fue may&uacute;scula cuando encontr&eacute; en un estante su &#151;quiz&aacute;&#151; m&aacute;s reciente libro: <i>Pornocultura. El espect&aacute;culo de la violencia sexualizada en los medios.</i> Una obra inquietante y pol&eacute;mica, escrita con crudeza y desprejuiciada, por momentos provocadora, iconoclasta y fr&iacute;a, pero no exenta de valoraciones (el autor, pese a su amplia familiaridad con el porno, no le prodiga elogio alguno y tampoco tiene empacho en llamarle as&iacute;); un ensayo, adem&aacute;s, espl&eacute;ndidamente documentado en treinta y siete libros, nueve textos en Internet, casi un centenar de pel&iacute;culas con material de violencia (real o simulada) y sexo (actuado o no), m&uacute;ltiples visitas a sitios en internet y revistas especializadas en lo que Yehya llama pornograf&iacute;a. Por sus p&aacute;ginas desfilan a vuelapluma &#151;y de manera tan sint&eacute;tica como &uacute;til&#151; descripciones <i>hardcore</i>,<sup><a href="#nota">1</a></sup> <i>snuff</i>,<sup><a href="#nota">2</a></sup> <i>mondo</i>,<sup><a href="#nota">3</a></sup> <i>gore</i><sup><a href="#nota">4</a></sup> y, entre otras, alguna referencia al <i>pornosoft</i>,<sup><a href="#nota">5</a></sup> que curiosamente no captura la atenci&oacute;n del autor. Esto resulta menos llamativo que, indagando en el terreno de las agresiones sobre el cuerpo (la violencia es el otro gran tema que constituye la columna vertebral del libro) y sobre preferencias sexuales alternas, el que no hubiese atra&iacute;do al ensayo las zoofilias (bestialismo).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pol&eacute;mico, anot&eacute;, porque el propio significado de cultura aparece como si la producci&oacute;n audiovisual, el producto y el destinatario, adem&aacute;s de detractores de lo que llama pornocultura, fuesen sus elementos estructurales; si eso fuese as&iacute;, podr&iacute;amos hablar de una telecultura, una comiccultura y una westerncultura (vaquerocultura) como subg&eacute;neros de una videocultura, pero &eacute;sa ser&iacute;a una disquisici&oacute;n menor ante el desparpajo con el cual se hace del concepto "pornograf&iacute;a" para denotarlo m&aacute;s all&aacute; del suced&aacute;neo con el cual se le nombra para evitar las connotaciones valorativas; es decir, del material sexualmente expl&iacute;cito, y refundarlo as&iacute; con toda su connotaci&oacute;n peyorativa. En efecto, al autor ha dejado de preocuparle el uso del t&eacute;rmino y confina su significado, dec&iacute;a, al proceso de producci&oacute;n, el contenido, la detracci&oacute;n y el consumo de materiales con contenido sexual expl&iacute;cito &#151;o destinado a producir placer&#151; con una intenci&oacute;n pol&iacute;tica y, m&aacute;s a&uacute;n, como una pol&iacute;tica:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pornograf&iacute;a no es una cosa sino una pol&iacute;tica, es una estrategia de un grupo con poder destinada a limitar el acceso de una parte de la poblaci&oacute;n a determinadas formas de expresi&oacute;n. El porno es s&oacute;lo otra denominaci&oacute;n de la censura, es un g&eacute;nero de naturaleza contestataria que &uacute;nicamente tiene sentido por su antagonismo con lo aceptable. De all&iacute; que el contenido de la pornograf&iacute;a no importe tanto como los mecanismos que la proh&iacute;ben &#91;Yehya, 2013: 304&#93;.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta acepci&oacute;n el porno no es para el autor la simple exhibici&oacute;n de humanos copulando o en pr&aacute;ctica sexual alguna, y tampoco es, como suele sostenerse, una expresi&oacute;n de odio o cosificaci&oacute;n sobre el cuerpo; es, s&iacute;, "s&oacute;lo otra denominaci&oacute;n de la censura, es un g&eacute;nero de naturaleza contestataria que s&oacute;lo tiene sentido por su antagonismo con lo aceptable" &#91;p. 304&#93;. As&iacute;, al cambiarle la acepci&oacute;n, lo presentado/ representado matiza la vieja idea de que lo pornogr&aacute;fico no es la imagen, sino lo que se tiene en la mente (el material expl&iacute;citamente sexual no es ni bueno ni malo; ni pecaminoso ni ofensivo... simplemente, es) para proveerlo de un contenido adicional, el que le dan la transgresi&oacute;n, el control y su manejo: lo pornogr&aacute;fico es, adem&aacute;s de ese material destinado a la producci&oacute;n de placer, la restricci&oacute;n para el acceso al mismo; por eso mismo el porno abarca algo m&aacute;s que sexualidades. Parad&oacute;jico, sin duda, incluso a la luz del propio texto en el cual se reconoce que la web rebasa las dos d&eacute;cadas de existencia y de una masificaci&oacute;n creciente &#91;p. 217&#93; al extremo de que, en determinados espacios, la Universidad de Montreal, por ejemplo, para un estudio sobre los efectos del mismo en la poblaci&oacute;n juvenil, no se pudo encontrar un solo estudiante que no hubiese consumido porno &#91;pp. 280&#45;281&#93;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El lector, especializado o no en el tema, puede acompa&ntilde;arlo en un recorrido desde los primeros indicios conocidos del "folclor er&oacute;tico del <i>stag</i>"<sup><a href="#nota">6</a></sup> &#91;p. 95&#93; c&aacute;ndido, aunque atrevido, transgresor y proscrito en su tiempo, hasta el <i>hardcore</i> que, en toda su explicitud, convirti&oacute; a aquel g&eacute;nero en filmes con cuasiinocentes representaciones de sexo simulado, sin c&oacute;pulas o felaciones en <i>close up</i>; desde los tiempos de exhibiciones p&uacute;blicas o privadas, del <i>hardcore</i> hasta el asalto de im&aacute;genes <i>gonzo</i> o <i>selfies</i><sup><a href="#nota">7</a></sup> en la <i>web</i> para su acceso desde cualquier lugar con Internet.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo gran tema que ocupa al autor es el de la violencia, una pr&aacute;ctica insistentemente denostada por el autor, que es rastreada desde los <i>comics</i> aparentemente inofensivos hasta los videos, clandestinos o no, de ejecuciones por militares en Medio Oriente o las que las mafias se han encargado de grabar y hacer circular para que su contenido se constituya en una guisa de ejemplo o "mensajes" sobre el <i>modus operandi</i> en caso de traiciones, silencios, invasiones, etc. El giro deviene iconoclasta porque propone que las im&aacute;genes de violencia <i>son</i> pornograf&iacute;a en tanto "haya un p&uacute;blico que se excite con ellas y las consuma como material masturbatorio &#91;...&#93; independientemente de cualquier deseo pol&iacute;ticamente correcto de eliminarlas del cat&aacute;logo de lo aceptable".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Naief Yehya encuentra innecesario un tr&aacute;nsito por la violencia desde el arqueol&iacute;tico y opta por arrancar desde fines del siglo XIX. Aunque muy t&iacute;midamente, para efectos del ensayo aplic&oacute; de manera magistral el bistur&iacute; de la temporalidad. Empero, la reflexi&oacute;n en torno de la violencia o la agresividad est&aacute; sobreentendida, y por momentos se pueden ver atisbos de Lorenz &#91;2005&#93; y Lorenz y Leyhausen &#91;1985&#93;: el hombre es un animal y, como tal, posee instintos, entre ellos el de la agresi&oacute;n, de all&iacute; que <i>Homo homini lupus</i>.<sup><a href="#nota">8</a></sup> Este supuesto conlleva riesgos, porque la violencia es distinta de la agresividad: no es lo mismo agredir &#151;incluso mortalmente&#151; para subsistir, para defender el territorio en el cual se garantiza la seguridad, la alimentaci&oacute;n y la reproducci&oacute;n, que ejercer violencia para mostrar poder o inducir el placer. A prop&oacute;sito, tampoco le preocupa la historia de las representaciones evidentemente sexuales (desnudos, c&oacute;pulas e im&aacute;genes similares), porque datan de milenios y, como en el caso de la violencia, le interesa su presentidad y su aparici&oacute;n como un fen&oacute;meno central en los medios de comunicaci&oacute;n masiva; la raz&oacute;n es simple:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La muerte grotesca y el sexo han estado vinculados desde el origen de la cultura. La prensa sensacionalista ha hecho de esa relaci&oacute;n su tema principal y su <i>modus vivendi;</i> asimismo, el entretenimiento de explotaci&oacute;n ha estado con nosotros desde las primeras representaciones teatrales. Lo que sucede ahora es que dicha relaci&oacute;n se ha extendido a todos los dominios de la cultura. El lenguaje de la brutalidad corporal ha infectado el discurso p&uacute;blico y, si bien por un lado ha desensibilizado al espectador, por otro ha refetichizado las im&aacute;genes m&aacute;s brutales y realistas para reinsertarlas en el discurso como objetos de un macabro deseo &#91;Yehya, 2013: 305&#93;.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la actualidad la violencia expl&iacute;cita destaca m&aacute;s que la simulada, pero no en n&uacute;mero sino en osad&iacute;a, impacto y accesibilidad, por ello al autor le preocupa menos el <i>snuff</i>, al que desmitifica en un cap&iacute;tulo &#91;pp. 199&#45;214&#93;, consider&aacute;ndolo como un g&eacute;nero cuyas reglas cine&aacute;sticas est&aacute;n bien establecidas; en cambio, el horror que produce una ejecuci&oacute;n, una evisceraci&oacute;n o una mutilaci&oacute;n real, lo llama m&aacute;s a la reflexi&oacute;n por las repercusiones que puede tener en el esp&iacute;ritu humano. La violencia, como la violencia sexual (<i>infra</i>) representada mediante violaciones (casi siempre simuladas), sadomasoquismo (sometido a reglas), <i>bondage</i><sup><a href="#nota">9</a></sup> controlado y c&oacute;pulas con monstruos ("truqueadas" siempre) cede gradualmente &#151;a medida que avanza el texto&#151; al tema de la violencia y su uso como una forma alterna de placer; er&oacute;tica, pues. Al llegar a este punto el autor asalta el sentido com&uacute;n del lector con una idea poco representada por el com&uacute;n de la gente y que hace brotar la interrogante sobre los l&iacute;mites de la sorpresa: la capacidad humana para estimularse no es infinita, y una sobreexposici&oacute;n al sexo y a la violencia simplemente puede producir inmunidad o incapacidad de respuesta (all&iacute; el riesgo y la peligrosidad).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una idea adicional que campea en la segunda mitad del texto es la cr&iacute;tica hacia quienes han satanizado la pornograf&iacute;a en tanto causante de la violencia sexual, al tiempo que aduce la falta de estudios que demuestren la correlaci&oacute;n directa entre una y otra, en lo cual no le falta raz&oacute;n; por el contrario, deja al descubierto que la permisibidad, los sesgos y matices introducidos en los efectos del consumo de porno y la falta de pol&iacute;ticas dirigidas hacia la producci&oacute;n, distribuci&oacute;n y circulaci&oacute;n de pornograf&iacute;a, aunadas a la deficiente educaci&oacute;n sexual, devienen m&aacute;s riesgosas que el propio e inevitable consumo del porno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ensayo, aunque quiz&aacute; no sea totalmente bien recibido en la comunidad antropol&oacute;gica por la propia concepci&oacute;n de cultura y por el tipo de soporte de investigaci&oacute;n (documentos y la vivencia del autor, evidentemente), est&aacute; llamado a convertirse en una obra de referencia y consulta obligada para cineastas, soci&oacute;logos, antrop&oacute;logos, sex&oacute;logos e investigadores &#151;en general&#151; interesados en los temas de violencia y sexo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hobbes, Thomas 2010 <i>Leviat&aacute;n,</i> vols. I y II, M&eacute;xico, Gernika, 719 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2533630&pid=S0185-1659201400020001500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kropotkine, Pedro s/f El apoyo mutuo, un factor de la evoluci&oacute;n, Buenos Aires, Biblioteca de Cultura, &lt;<a href="http://cdigital.dgb.uanl.mx/la/1020025477/1020025477.PDF" target="_blank">http://cdigital.dgb.uanl.mx/la/1020025477/1020025477.PDF</a>&gt;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2533632&pid=S0185-1659201400020001500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lorenz, Konrad 2005 <i>Sobre la agresi&oacute;n, el pretendido mal,</i> M&eacute;xico, Siglo Veintiuno Editores, 342 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2533634&pid=S0185-1659201400020001500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lorenz, Konrad y Paul Leyhausen 1985 <i>Biolog&iacute;a del comportamiento: ra&iacute;ces instintivas de la agresi&oacute;n, el miedo y la libertad,</i> M&eacute;xico, Siglo Veintiuno Editores.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2533636&pid=S0185-1659201400020001500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rousseau, Juan Jacobo 2004 <i>El contrato social o principios del derecho pol&iacute;tico,</i> M&eacute;xico, Editorial Porr&uacute;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2533638&pid=S0185-1659201400020001500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> "Porno duro". Se basa en escenas expl&iacute;citas de relaciones sexuales de la m&aacute;s diversa laya: <i>cunnilingus, anilingus,</i> felaciones, sexo anal, sexo vaginal, <i>bukkake</i> (eyaculaci&oacute;n m&uacute;ltiple sobre un hombre o mujer), sadomasoquismo, dobles y triples penetraciones (DP o TP), <i>gang bang</i> (uno o una con tres o m&aacute;s intercursores sexuales), <i>fistings</i> (penetraci&oacute;n anal o vaginal con la mano), <i>gonzo</i> (el operador de la c&aacute;mara es a menudo uno de los actores y el productor intenta colocar al espectador en el lugar del actor), urolagnia o <i>golden shower</i> (lluvia dorada).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Grabaciones sobre supuestos cr&iacute;menes producidos con fines de comercializaci&oacute;n para entretenimiento. Hasta la fecha, y pese al mito que sirvi&oacute; de soporte a la pel&iacute;cula <i>8 mm</i>, protagonizada por Nicolas Cage, el <i>snuff</i> tiene sus reglas y una de ellas es que el asesinato no debe ser real.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Las pel&iacute;culas <i>mondo</i> son documentales o pseudodocumentales sensacionalistas con los que se busca impactar (de all&iacute; su nombre en ingl&eacute;s: <i>shockumentary</i>) mediante exhibiciones de crueldad, como de ejecuciones, entre otras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Pel&iacute;culas que pretenden explotar el miedo, el terror, mediante la violencia ejercida sobre el cuerpo al que se le tortura (<i>torture porn</i>) y hasta mutila, como en el <i>slasher</i> (subg&eacute;nero de terror que se caracteriza por asesinatos con objetos punzocortantes). Este g&eacute;nero tambi&eacute;n suele ser denominado <i>splatter</i> por el exceso de sangre que se ve correr en las escenas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Representaciones audiovisuales donde la historia es, ante todo, er&oacute;tica, pero no hay exposici&oacute;n de genitales y la relaci&oacute;n sexual (c&oacute;pula, <i>fellatio, cunilingus,</i> etc.) es simulada. A este g&eacute;nero pertenecen pel&iacute;culas como las de <i>Emmanuelle e Historia de O</i>, y las de ficheras mexicanas, por citar s&oacute;lo unos casos a guisa de contraste.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Los <i>stag films</i> son aquellas grabaciones que a finales del siglo XIX e inicios del siglo XX osaron capturar im&aacute;genes de desnudos y de relaciones sexuales sin pretensiones est&eacute;ticas. Los <i>stags</i>, por mostrar las relaciones sexuales por las relaciones sexuales mismas, han sido consideradas como el embri&oacute;n de la pornograf&iacute;a f&iacute;lmica; otro tanto hab&iacute;a ocurrido ya con la fotograf&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Con la aparici&oacute;n en el mercado de las c&aacute;maras de video y los celulares con capacidad para fotografiar y videograbar, algunos usuarios han decidido dirigir la lente a sus cuerpos y retratarse desnudos o registrarse mientras realizan actos sexuales. A esta pr&aacute;ctica y producto se le llama <i>porno selfy</i>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Esta idea de Plauto, que Tomas Hobbes universalizara en <i>El Leviat&aacute;n</i>, ha sido ampliase &nbsp;&nbsp;&nbsp;mente discutida por diversos pensadores, como Rousseau &#91;2004&#93; y P. Kropotkine, s/f.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Variante del sadomasoquismo que se caracteriza por la inmovilizaci&oacute;n de hombres o mujeres, ya sea con cuerdas, cadenas, cintas, correas, etc., con fines er&oacute;ticos.</font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hobbes]]></surname>
<given-names><![CDATA[Thomas]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Leviatán]]></source>
<year>2010</year>
<page-range>719</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Gernika]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kropotkine]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pedro]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El apoyo mutuo, un factor de la evolución]]></source>
<year></year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Biblioteca de Cultura]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lorenz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Konrad]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Sobre la agresión, el pretendido mal]]></source>
<year>2005</year>
<page-range>342</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Siglo Veintiuno Editores]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lorenz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Konrad]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Leyhausen]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paul]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Biología del comportamiento: raíces instintivas de la agresión, el miedo y la libertad]]></source>
<year>1985</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Siglo Veintiuno Editores]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rousseau]]></surname>
<given-names><![CDATA[Juan Jacobo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El contrato social o principios del derecho político]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Porrúa]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
