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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Debate contempor&aacute;neo:     antropolog&iacute;a y turismo</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Antropolog&iacute;a y turismo</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mar&iacute;a de la Paloma Escalante Gonzalbo<a href="#nota">*</a></b> <b>Iv&aacute;n Enrique Carrol Janer<a href="#nota">**</a></b><a href="#nota"></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Escuela Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia, INAH</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el marco del seminario Debate sobre Antropolog&iacute;a y Turismo que se llev&oacute; a cabo en la ENAH, del 20 al 22 de noviembre de 2012, se presentaron diversas posturas al respecto de la pertinencia y el sentido que puede tener ocuparse del turismo desde la antropolog&iacute;a. Se presentaron posturas de investigadores, maestros y alumnos que han hecho investigaci&oacute;n y an&aacute;lisis sobre el tema y aqu&iacute; presentamos algunas de las posturas al respecto.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El turismo tiene la particularidad de ser depositario de muchos intereses diversos y encontrados, y al mismo tiempo de discursos que lo presentan como la panacea que rescatar&aacute; a los pueblos de la pobreza, o el espacio de sue&ntilde;os, infiernos y para&iacute;sos. En este entorno, algunos antrop&oacute;logos nos hemos ocupado de ello, aunque un poco tarde, ya que en principio era s&oacute;lo materia de economistas, gobiernos e inversionistas. Si acaso interesaba la antropolog&iacute;a, era en t&eacute;rminos de encontrar elementos de folclore que se pudieran explotar, o los aspectos del lujo y el confort que pudieran venderse y ser bien recibidos por las diversas culturas de aquellos que consumen los servicios tur&iacute;sticos; sin embargo, conforme ahondamos en el estudio del turismo y nos ocupamos de m&aacute;s aspectos, vamos viendo que implica muchos &aacute;mbitos de la vida, sobre todo de las poblaciones "receptoras", que es indispensable considerar y hacer visibles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el marco del encuentro sostenido en la ENAH se presentaron avances de investigaci&oacute;n que esperamos que se conviertan en tesis de estudiantes que han manifestado su preocupaci&oacute;n por todas las implicaciones que el desarrollo tur&iacute;stico est&aacute; teniendo en nuestro pa&iacute;s. En este resumen se recogen s&oacute;lo las posiciones de cuatro de los profesores que participamos con miras a exponer las posturas que consideramos importante debatir sobre la &eacute;tica y pertinencia del trabajo antropol&oacute;gico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El doctor Napole&oacute;n Conde,</b> del Posgrado en Turismo del Instituto Polit&eacute;cnico Nacional, desde la perspectiva de la hermen&eacute;utica, se refiere al fen&oacute;meno del turismo como un asunto de la mayor importancia nacional y mundial, ya que es generador de empleos. La Organizaci&oacute;n Mundial del Trabajo (OIT) considera que el turismo salvar&iacute;a potencialmente a los pueblos que han quedado fuera de la industrializaci&oacute;n y carecen de otros recursos. Sin embargo, en el caso de M&eacute;xico, existen 2.5 millones de trabajadores en esta &aacute;rea y reciben salarios promedio de tres mil pesos al mes, lo que no parece que vaya a salvar a nadie, y ahora, tras la aprobaci&oacute;n de la reforma laboral, cabe esperar que empeorar&aacute;n sus condiciones de trabajo, ya que las pr&aacute;cticas, como la subrogaci&oacute;n, subcontrataci&oacute;n, pago por horas, contratos temporales, etc., que desde antes ven&iacute;an d&aacute;ndose y eran un problema, han quedado legalizadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s all&aacute; de estos salarios y puestos de trabajo, los grandes beneficios del turismo son siempre para las cadenas hoteleras, las l&iacute;neas a&eacute;reas y los grandes operadores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considera Conde que las cifras que se han manejado con respecto al ingreso de turistas en el pa&iacute;s, por otra parte, son alegres e incorrectas, ya que, adem&aacute;s de que no han sido tan altas como se esperaba, se maquillan las cifras y se confunde a migrantes con turistas, sobre todo en la frontera sur.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La &eacute;tica</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los puntos que hay que considerar desde la antropolog&iacute;a es, sin duda, el de la &eacute;tica. Si pensamos que de algo sirve la investigaci&oacute;n, hay que prever a qui&eacute;n le va a servir y responder a la pregunta: &iquest;De qu&eacute; forma la riqueza se distribuye de manera justa en una sociedad? Es decir, si es que se puede contribuir para construir un turismo responsable con bases ecol&oacute;gicas. En el mundo actual parece s&oacute;lo importar la oferta y la demanda; no importa la &eacute;tica, s&oacute;lo el mercado. Conde se&ntilde;al&oacute; que en las carreras de turismo el enfoque es hacia la administraci&oacute;n; no se tiene en cuenta la &eacute;tica, s&oacute;lo el <sub>,</sub>mercado, y eso, en realidad, est&aacute; dejando de lado un aspecto fundamental: si regresamos a la consideraci&oacute;n de la hermen&eacute;utica del turismo. El turismo se refiere al viaje y la hospitalidad, y la hospitalidad implica a comunidades receptoras con historia propia, con saberes, cultura, tradici&oacute;n, y a la vez con necesidades, identidades, conflictos, etc. Si no se toma en cuenta a estos actores, lo que se hace es un despojo, m&aacute;s o menos violento, y una imposici&oacute;n, que puede darse mediante la prepotencia del capital y el sometimiento a &eacute;ste de parte de los estados, que no consideran a sus ciudadanos, sino a los intereses del capital.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pese a los pron&oacute;sticos de crecimiento de la actividad tur&iacute;stica y a algunas cifras alegres que se suelen manejar, esta actividad no ha crecido en la medida en que se esperaba, debido a las crisis econ&oacute;micas en el mundo, la baja del poder adquisitivo y los salarios de los trabajadores, as&iacute; como de sus tiempos de vacaciones. El turismo de los grandes capitales, que no dependen de periodos vacacionales y que no se ven afectados significativamente por las crisis, se mantiene.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se han desarrollado modalidades de hospitalidad que se refieren a formas de organizaci&oacute;n comunitaria: el turismo alternativo, ecol&oacute;gico, comunitario, etc., pero los intentos en ese terreno no son muy exitosos. Hay decisiones pol&iacute;ticas que parecen ocuparse de las comunidades receptoras, como es el tema de los "pueblos m&aacute;gicos", que son negocios relacionados con cuestiones pol&iacute;ticas, donde participan los organismos oficiales y los grupos de poder.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su opini&oacute;n, para construir una antropolog&iacute;a del turismo es necesario conocer lo sagrado, el mito, la ritualidad, el s&iacute;mbolo, el imaginario, la arquitectura, la gastronom&iacute;a. La propuesta ser&iacute;a construir la "fantas&iacute;a" del pueblo m&aacute;gico, pero estudiando los haberes y saberes locales para que no se da&ntilde;e la integridad de los pueblos y para que sean ellos quienes reciban los beneficios. Algunos pueblos se han organizado y creado proyectos autogestivos para ofrecer sus productos y servicios. La autogesti&oacute;n y el pluralismo pol&iacute;tico dan lugar a nuevas modalidades del viaje y la hospitalidad para el beneficio de las mismas comunidades. Estas experiencias, sin embargo, son muy escasas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No podemos dejar de tomar en cuenta que los turistas traen el sida, "nos quitan nuestras mujeres". En el caso de los cruceros, a veces ni paran o no consumen, pero s&iacute; dejan su basura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El doctor David Lagunas,</b> profesor de la Universidad de Sevilla, Espa&ntilde;a, consider&oacute; que el tema de la antropolog&iacute;a y el turismo, si bien no se ha tomado hasta hoy muy en serio y se presta m&aacute;s bien a suspicacias el que un investigador diga que se ocupa de eso, viene a involucrar al coraz&oacute;n mismo de la antropolog&iacute;a, hablando de &eacute;tica y moral. El papel de la antropolog&iacute;a es &eacute;tico, pero tambi&eacute;n moral, ya que el conocimiento antropol&oacute;gico es usado y la forma en que es usado implica un papel pol&iacute;tico, una serie de relaciones de poder, tiene que ver con cualquier modelo econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y social. &iquest;Qu&eacute; podemos aportar? El problema es que no se toma en cuenta en la planeaci&oacute;n, y apenas en la evaluaci&oacute;n. Por ejemplo, cuando surgi&oacute; Canc&uacute;n, nadie llam&oacute; a los antrop&oacute;logos, pero ahora s&iacute; tenemos que ir a diagnosticar los impactos sociales, la poblaci&oacute;n marginada de Canc&uacute;n, problemas de prostituci&oacute;n, drogas, violencia, etc&eacute;tera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, lo que le interesa al turismo es vender el producto, el negocio, la inversi&oacute;n; no les interesa el diagn&oacute;stico que el antrop&oacute;logo pueda ofrecer, y es un poco frustrante, pues terminamos siendo como Pepito Grillo, la voz de la conciencia, pero nada m&aacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay una gran brecha entre lo real y lo irreal que se ofrece a los turistas. Se muestra un mundo id&iacute;lico, sin conflictos. Es un marco m&aacute;gico hecho de explotaci&oacute;n e injusticia. Ahora bien, hay que analizar pros y contras, porque, ciertamente, se produce un efecto multiplicador, se abren panader&iacute;as, restaurantes, s&iacute; se dan algunos beneficios econ&oacute;micos, pero en los contras est&aacute;n los procesos de explotaci&oacute;n. A nivel sociocultural surge un nuevo orgullo; la gente local redescubre que tiene leyendas, danzas, historias, y en los contras se da una mercantilizaci&oacute;n de la cultura. A nivel ambiental hay una degradaci&oacute;n, se produce basura, se contamina, se genera inseguridad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n la OIT, el turista es aquel que est&aacute; menos de un a&ntilde;o en un lugar y el que supera una frontera o se traslada a otro lugar; as&iacute; que hay un l&iacute;mite temporal y un l&iacute;mite espacial en la definici&oacute;n. El viaje es una condici&oacute;n necesaria pero no suficiente para convertirse en turista. En algunos autores y para algunas poblaciones de anfitriones, el turista es visto como un b&aacute;rbaro, son las hordas de b&aacute;rbaros del siglo XXI. Estos b&aacute;rbaros, si bien han visto fotograf&iacute;as de los destinos a los que van, no necesariamente se interesan en ellos social o culturalmente, y hemos venido viendo c&oacute;mo se est&aacute; dando un proceso de homogeneizaci&oacute;n en los destinos, la "macdonalizaci&oacute;n". No hay sorpresas, a donde vayas encontrar&aacute;s las mismas marcas, los mismos productos, las mismas tiendas, que son generalmente las que pagan la seguridad, la limpieza, etc. Pero all&aacute; no encontrar&aacute;s a la gente viva, la historia, a los residentes y los vecinos, porque han sido expulsados. El turista no comprende el lugar, sino la imagen previa que tiene de &eacute;l, que ha obtenido en fotos o folletos. Se trata de comparar el original con la copia, y para eso hay una serie de mecanismos, como por ejemplo los circuitos de autob&uacute;s, el <i>sightseen.</i> T&uacute; llegas a M&eacute;xico y lo primero que vas a hacer es subirte a uno de esos autobuses descubiertos en el cual vas a capturar de cierta manera la esencia del DF. Esto forma parte de una serie de imaginarios, y los imaginarios han ido desplazando progresivamente la realidad. El turista siempre ve lo que le han ense&ntilde;ado a ver. &nbsp;El turista, por otra parte, en la &eacute;poca posmoderna, tambi&eacute;n ha cambiado, y los destinos deben ir cambiando y ajustarse a la demanda o van cayendo en el olvido. En la actualidad, los destinos de sol y playa ya no bastan; se debe ofrecer algo m&aacute;s, y se est&aacute; buscando el ofrecer playa con cultura, lo que vemos en experiencias como la Riviera Maya. A la idea de playa tradicional se le ha agregado cultura, y tenemos circuitos como Xel&#45;Ha, Ixcaret, Tulum, etc&eacute;tera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La transformaci&oacute;n urbana juega un papel muy importante, pues los arquitectos piensan que al transformar un espacio se transformar&aacute; la organizaci&oacute;n econ&oacute;mica y social. Pensar&iacute;an que al transformar un espacio arquitect&oacute;nicamente se va a sanear, cambiar las conductas, acabar con la marginaci&oacute;n. Esto, por supuesto, no ocurre, pero s&iacute; hay estrategias para dar esta impresi&oacute;n y construir el escenario que se busca; la poblaci&oacute;n local va siendo expulsada y se crea el <i>back stage.</i> Hay turistas, la mayor&iacute;a, a los que nos les gusta para nada mirar el <i>back stage.</i> No les gusta ver qu&eacute; hay detr&aacute;s de esa representaci&oacute;n. No les gusta ver a los ni&ntilde;os pobres con mocos, a los ni&ntilde;os fam&eacute;licos, a la gente desempleada, lo que quiere es una ilusi&oacute;n y una burbuja.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay ciertas visiones, no obstante, de un turismo etnol&oacute;gico que va a buscar esa "autenticidad". Ese turismo negro o que podr&iacute;amos llamarle "de la muerte". Ese turista que va a la zona cero de Nueva York, Auschwitz, a las zonas devastadas por un tsunami. O a lugares como el parque Eco Alberto, al que van los turistas a vivir con los h&ntilde;a h&ntilde;u la experiencia del cruce de la frontera como ilegales. Es el mismo turismo que se va a Brasil a las favelas o a Calcuta a ver la miseria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El turismo es tambi&eacute;n, siempre, una metonimia: la imagen que se busca y se ve en el lugar del viaje se convierte en el pa&iacute;s completo. Cuando un turista va a Teotihuacan, por ejemplo, va a M&eacute;xico, eso es M&eacute;xico para &eacute;l. Por otra parte, el proceso de mirar es cultural y el turista interpreta una cultura extra&ntilde;a desde un c&oacute;digo del que dispone y que es el de su propia cultura. Los empresarios buscan simplificar la complejidad de los lugares para crear el producto atractivo que necesitan; se crea la tematizaci&oacute;n, es decir, reducir la realidad a una cosa. As&iacute; cualquier punto en la Pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n puede ser "la cultura maya", o en una ciudad grande se pueden tener &aacute;reas para cada m cosa ya predefinidas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando se dan situaciones escandalosas, se hace evidente un problema como la explotaci&oacute;n infantil en estos lugares; por ejemplo, entran los periodistas. Hoy en d&iacute;a creo que los antrop&oacute;logos deben competir con los periodistas, tratar de conquistar nuevas audiencias para hacer un servicio p&uacute;blico. La antropolog&iacute;a es un conocimiento &uacute;til, tiene alg&uacute;n valor y debe incidir en los problemas contempor&aacute;neos, como el turismo, como la salud, la inseguridad, el uso de las armas, la tecnolog&iacute;a, etc. El papel que tiene el antrop&oacute;logo es desnaturalizar todas esas naturalizaciones, todas las ideas que tienen un sentido com&uacute;n, por ejemplo, la panacea del turismo. Para eso estamos, para quitar el velo, es un papel social fundamental.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El doctor Miguel &Aacute;ngel Adame,</b> profesor de la ENAH, plante&oacute; un cuestionamiento a lo que se ha venido llamando el "turismo alternativo". &iquest;En verdad es algo tan diferente?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su trabajo se centra en el caso de Tepoztl&aacute;n. El pueblo tepozteco ha sufrido una acelerada transformaci&oacute;n en los &uacute;ltimos 20 a 25 a&ntilde;os. Tradicionalmente m&aacute;s inclinado a la vida campesina, hacia modalidades sincr&eacute;ticas rurales, no urbanas, ha sido invadido por la afluencia de personas de las ciudades cercanas de M&eacute;xico y Cuernavaca, tanto en la modalidad de excursionismo como de turismo, que busca la oferta <i>new age</i> de cuestiones m&eacute;dicas, pararreligiosas, espirituales, y donde existe un gran mercado. De los visitantes, 90% son excursionistas que pasan el d&iacute;a y regresan a sus lugares de origen; unos pocos pernoctan y otros se han mudado a residir all&iacute;, sea permanentemente o de fin de semana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aparte del mercado <i>new age,</i> se cuenta con un convento del siglo XVI, museos y el cerro del Tepozteco, con un sitio arqueol&oacute;gico en la cima. Se cuenta con un promedio de 2 000 a 3 000 visitantes los fines de semana pero se puede llegar a 5 000 o 1 0000 en algunas fechas, lo que crea bastantes problemas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, tenemos el asunto del ecoturismo, o turismo emergente, que ha tenido un crecimiento en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Esto se debe a la erupci&oacute;n de la globalizaci&oacute;n neoliberal capitalista. Los recursos de la naturaleza y culturales ubicados en pueblos y sociedades con historias de larga duraci&oacute;n, &eacute;tnicos, rurales, tribales, ind&iacute;genas, originarios, etc., se han revalorado como recursos potencialmente explotables o privatizables para organismos, empresas, gobiernos u organizaciones locales que se ubican desde la l&oacute;gica plusval&oacute;rica del capital. En esta vertiente se ven involucradas o afectadas comunidades, localidades, colectividades y pueblos que participan directa o indirectamente. Cada vez se inventan nuevos t&eacute;rminos para presentarlo m como algo realmente alternativo, como turismo alternativo, sostenible, sustentable, equitativo, de bajo impacto, rural, verde, &eacute;tnico, ecocultural, solidario, conviviencial, microturismo, ambientalista, responsable, consciente, bio&eacute;tico, democr&aacute;tico, etc., t&eacute;rminos que a su vez incluyen otras subclases de turismo como: de aventura, de salud, arqueol&oacute;gico, bot&aacute;nico, agr&iacute;cola, de campamento, geol&oacute;gico, cient&iacute;fico, cham&aacute;nico, etc&eacute;tera. Cuando se hace referencia a que estos tipos o subclases de turismo se consideran como alternativas de valorizaci&oacute;n al uso de los recursos naturales y socioculturales, se supone que deben ser formas sustentables en t&eacute;rminos del medio ambiente y de las culturas locales. Se supone que se busca generar pr&aacute;cticas culturales y &eacute;ticas diferentes a las del turismo convencional. Se plantea, pues, este turismo como una responsabilidad ecol&oacute;gica y de respeto a las culturas, con la inclusi&oacute;n de los pobladores locales en los procesos econ&oacute;micos y en la conservaci&oacute;n de sus expresiones culturales. Se supone que se busca desarrollar un turismo m&aacute;s justo y luchar contra la pobreza y la exclusi&oacute;n. Me parece importante revisar y debatir toda esta cuesti&oacute;n, puesto que lo que est&aacute; en juego es la vida de las comunidades y sus paisajes. Sin embargo, as&iacute; como en otros &aacute;mbitos se da la macdonalizaci&oacute;n, en &eacute;stos se da la museificaci&oacute;n, el reencantamiento, la invenci&oacute;n de tradiciones y rituales, la artesanizaci&oacute;n, la espectacularizaci&oacute;n, todo empujado por las empresas y organismos de turismo. S&iacute; hay algunos casos de pueblos que han logrado la autogesti&oacute;n y la generaci&oacute;n de proyectos tur&iacute;sticos propios, pero esto siempre es muy relativo y son los menos los que lo logran y siempre con un reparto de la riqueza muy jerarquizado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aun los ejemplos de proyectos autogestivos que pudimos ver en los a&ntilde;os noventa han ido quedando rebasados y subsumidos a la l&oacute;gica del capital. El propio estado no logra mantener el proceso contenido; un proyecto como el que ahora se discute de la ampliaci&oacute;n de la carretera, simplemente altera y rebasa la capacidad de atenci&oacute;n de los locales que, por otra parte, ya han sido influenciados y sus vidas alteradas por el flujo permanente del turismo, el contacto abrupto con otras culturas, el cambio en las expectativas de vida, de manera que, incluso internamente, existen personas m&aacute;s viejas que tienen una ideolog&iacute;a diferente y j&oacute;venes tepoztecos que est&aacute;n envueltos en otra din&aacute;mica, que inclusive tienen que ver con drogas y alcoholismo, pero sobre todo con una visi&oacute;n del mundo y expectativas diferentes. La posici&oacute;n y expectativa de los distintos sectores de la poblaci&oacute;n es diversa; taxistas y restauranteros quieren que el turismo siga creciendo, mientras muchos residentes nativos se resisten. Por parte los empresarios, algunos encuentran dif&iacute;cil insertarse en esa sociedad tan tradicional, pero a la vez reconocen el atractivo que representa como oferta tur&iacute;stica tambi&eacute;n. El gobierno, por otra parte, organiza eventos como un encuentro cham&aacute;nico, por ejemplo, y contribuye al crecimiento del flujo de un tipo particular de turismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con todo lo analizado, concluyo que, por mucho que se busque promover Tepoztl&aacute;n como un destino de turismo alternativo, lo que se da all&iacute; dista mucho de tener las caracter&iacute;sticas que se suponen propias de esa modalidad de turismo. La mayor&iacute;a de las actividades est&aacute;n dise&ntilde;adas para el consumo externo. Sabemos que los ocho barrios de Tepoztl&aacute;n tienen sus fiestas patronales, pero cada vez m&aacute;s, estas fiestas han sido permeadas por la espectacularizaci&oacute;n de los eventos y de los propios habitantes. Hacen as&iacute; un espacio para que los visitantes puedan participar cada vez m&aacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por mi parte, <b>Mar&iacute;a de la Paloma Escalante Gonzalbo,</b> profesora de la ENAH, he buscado este espacio de debate por la preocupaci&oacute;n generada a partir de la experiencia en Quintana Roo. El sur del estado de Quintana Roo hab&iacute;a quedado al margen del desarrollo que se dio en el norte a partir de la creaci&oacute;n de Canc&uacute;n, seguido esto de la explosi&oacute;n demogr&aacute;fica de Playa del Carmen y la ocupaci&oacute;n progresiva de Tulum. En el sur no hay playas que compitan con las del norte; la zona Libre, que se hab&iacute;a mantenido en Chetumal, dej&oacute; de existir, adem&aacute;s de que no era m&aacute;s que lugar de excursiones de un d&iacute;a, que se siguen dando, ahora hacia Belice; est&aacute; la laguna de Bacalar y nada m&aacute;s, pero se le ocurri&oacute; al empresario Isaac Hamui apostar por el turismo de cruceros abriendo un muelle en Mahahual, una poblaci&oacute;n habitada hasta 1999 por unas cuantas familias de pescadores y a donde acud&iacute;an, en semana santa, los j&oacute;venes de Chetumal. Est&aacute; frente a Banco Chinchorro, pero no se hab&iacute;a explotado tur&iacute;sticamente; la playa es muy ventosa y llena de algas, no es particularmente atractiva y se encuentra muy lejos de la ciudad de Chetumal. El proyecto, que se nombr&oacute; "Costa Maya", despeg&oacute;, contra viento y marea, literalmente; se cre&oacute; con todo el apoyo del gobierno del estado y del federal y, aunque es tema de otro trabajo, en otro momento todo lo que ah&iacute; pas&oacute; se conecta con nuestro proyecto porque ah&iacute; llegan los cruceros que generan excursiones para visitar los sitios arqueol&oacute;gicos. Nunca hab&iacute;an llegado a los sitios grupos de autobuses en d&iacute;as consecutivos y se comienzan a generar expectativas. En el caso de Chacchoben, directamente relacionadas con la explotaci&oacute;n del sitio arqueol&oacute;gico, ya que es el m&aacute;s cercano al muelle y por tanto el m&aacute;s visitado, se comienzan a dar cambios en la comunidad en t&eacute;rminos de relaciones, creaci&oacute;n de proyectos, en fin, no directamente relacionados con el INAH todos ellos, como veremos con el tema de las artesan&iacute;as, pero s&iacute; involucrando la relaci&oacute;n con el INAH. En otros poblados, hasta ahora el paso de los autobuses es mucho m&aacute;s reducido, pero se da y se conoce el proyecto de abrir al p&uacute;blico el sitio de Ixcabal, ampliar la carretera para conectar en un circuito los sitios de Chacchoben, Ixcabal y Dzibanch&eacute;, y la gente empieza a pensar en la posibilidad de que eso genere alg&uacute;n beneficio, pero nosotros empezamos a ver, adem&aacute;s, que genera varios problemas antes de que lleguen esos esperados o beneficios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el poblado de Morocoi se ten&iacute;a ya iniciado el proyecto de un museo comunitario y se ha estado trabajando en &eacute;l con miras a que se abra y que la comunidad tenga un recurso m&aacute;s que ofrecer a los potenciales turistas que pasan en los autobuses. El turismo de cruceros es muy poco conveniente para las poblaciones locales, los grupos salen del muelle ya metidos en autobuses que son propiedad del mismo due&ntilde;o del muelle o tienen convenios con &eacute;l; que tienen sus recorridos organizados con sus propias agencias, sus propios gu&iacute;as, sus <i>lunch boxes,</i> para no tener que arriesgarse con la ingesta de alimentos locales. Llegan a los lugares, van al ba&ntilde;o, tiran su basura y se regresan al barco; la supuesta derrama econ&oacute;mica que producen es m&iacute;nima, mientras que la infraestructura que se necesita para atenderlos es enorme y no dejamos de preguntarnos: &iquest;A qui&eacute;n le sirve ese gasto y qui&eacute;n recibe esas ganancias? El INAH, sin embargo, puede hacer algunas peque&ntilde;as cosas, como negociar para que haya contrataci&oacute;n de algunos gu&iacute;as locales, que los autobuses que utilizan y deterioran las carreteras al menos paren en el poblado que ofrece su museo comunitario y sus artesan&iacute;as. En fin, peque&ntilde;as cosas, pero algo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, tan s&oacute;lo el paso de estas hordas de turistas genera muchas expectativas, adem&aacute;s de una conciencia que no se ten&iacute;a de la desigualdad social, la inequidad de acceso a bienes como el viaje tur&iacute;stico en s&iacute; y muchas cosas en t&eacute;rminos de tecnolog&iacute;a, ropa, equipo, etc., lo que va creando necesidades que no exist&iacute;an y que se suman a las que s&iacute; hab&iacute;a, adem&aacute;s de hacer m&aacute;s evidente la desigualdad y la violencia estructural.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este rubro empezamos a ver algunos de los resultados de los intentos de la gente por aprovechar la existencia del nuevo polo de desarrollo que ahora se supone es Mahahual, y acuden a trabajar, empezando por los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que se desplazan en vacaciones, sobre todo para hacer los peores trabajos sin ninguna protecci&oacute;n o seguridad. &iquest;Es esto nuestro asunto?, &iquest;nos toca hacer algo en t&eacute;rminos de intervenci&oacute;n? Se interviene en defensa del patrimonio, en los monumentos. &iquest;Nos toca intervenir en los grupos humanos de alguna forma?, &iquest;en las pol&iacute;ticas? Esto es lo que estamos viendo que ocurre en las poblaciones aleda&ntilde;as a los sitios arqueol&oacute;gicos. &iquest;Qu&eacute; podemos hacer al respecto?</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En uno de los casos, en las cercan&iacute;as del sitio de Kohunlich, se construy&oacute; un hotel para "ecoturismo", pero no el ecoturismo comunitario, sino 3 ecoturismo de lujo. Nuevamente se genera expectativa en los pobladores de asentamientos cercanos y algunos acuden a trabajar all&iacute;, primero en la construcci&oacute;n, despu&eacute;s en el servicio, s&oacute;lo para ir desistiendo poco a poco en la medida en que se dan cuenta del maltrato y las malas condiciones que les ofrece el hotel; pero eso no es todo, porque, adem&aacute;s, el hotel necesita insumos como el zacate para los techos de las palapas, por ejemplo, que se produce localmente, pero no se les ocurre a los due&ntilde;os adquirirlo all&iacute; directamente con los productores, a unos metros de su hotel, sino que contratan un coyote que compra, malbaratando esa misma producci&oacute;n, de forma que &eacute;l tenga ganancia como intermediario, y los productores tienen que vender m&aacute;s barato que nunca porque, si no, se les queda, y el hotel lo paga caro a fin de cuentas. La necesidad, por la falta de otras oportunidades y las condiciones de pobreza, lleva a que el que puede, venda, y no busquen organizarse e imponer sus condiciones, lo que a la larga los beneficiar&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El hotel est&aacute; all&iacute; por el sitio arqueol&oacute;gico y la poblaci&oacute;n est&aacute; en las inmediaciones; el INAH no tiene m&aacute;s relaci&oacute;n directa, en principio, que las visitas al sitio y el respeto del per&iacute;metro. &iquest;Es lo que sucede en estas poblaciones asunto nuestro como investigadores del Instituto?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Para qu&eacute; y para qui&eacute;n hacemos investigaci&oacute;n los antrop&oacute;logos en general, y los que pertenecemos al INAH en particular? Por esta raz&oacute;n quisimos empezar este debate con el tema de la &eacute;tica, el turismo, el patrimonio y la instituci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; lugar tenemos?, &iquest;podemos pensar en alguna forma de antropolog&iacute;a aplicada en situaciones como las referidas?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Centro INAH Quintana Roo, por lo pronto, nos ha dado la posibilidad de trabajar y los recursos para hacerlo, y empezamos a tener resultados de investigaci&oacute;n. &iquest;Hasta d&oacute;nde es posible llegar considerando la &eacute;tica de la profesi&oacute;n y de la instituci&oacute;n? &Eacute;sa es la disyuntiva que se abre en este punto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las peque&ntilde;as poblaciones locales en los lugares que se decide explotar para el turismo quedan absolutamente desprotegidas y su grado de vulnerabilidad depende del nivel de inversi&oacute;n del capital, el impacto econ&oacute;mico que se espere obtener por parte tanto del capital privado como de los gobiernos, en t&eacute;rminos de inversi&oacute;n reconocida, y de lo que se puede obtener por la v&iacute;a de sobornos para facilitar permisos y agilizar tr&aacute;mites, entre otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si un poblado result&oacute; elegido para ser sede de un emporio tur&iacute;stico, es pr&aacute;cticamente un hecho que los habitantes originarios se ver&aacute;n forzados a mal vender y a emigrar. En algunos casos pueden permanecer y ser sirvientes donde antes eran propietarios y trabajadores independientes, y se someter&aacute;n a un sinf&iacute;n de alteraciones en su modo de vida, cultura, etc&eacute;tera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los grandes inversionistas, por otro lado, en general ni siquiera viven o piensan vivir en los lugares en que invierten, por lo que no ven nunca la cara de aquellos a los que despojan. No se enteran, ni se quieren enterar, de sus historias; si acaso, pensar&aacute;n en la utilidad de que sea representada alguna pr&aacute;ctica cultural por los "aut&oacute;ctonos" para los turistas, sin pensar jam&aacute;s en las implicaciones que ello tenga. Los gobiernos local y federal se preocupan, si acaso, por que las transacciones se hagan conforme a las leyes, pero tampoco tienen inter&eacute;s en lo que sucede con las personas que puedan ser afectadas por las decisiones O "legales" tomadas. En medio de este panorama, el INAH tiene varias posibilidades de actuaci&oacute;n a trav&eacute;s de sus centros regionales; es una instancia gubernamental, pero tiene un car&aacute;cter distinto. En Quintana Roo, al menos, se abre la puerta a otra posibilidad de atenci&oacute;n a las poblaciones que no tienen necesariamente vistosas y sonadas pr&aacute;cticas culturales, pero que tienen una historia, una identidad, una presencia y enormes necesidades. &iquest;Hacia d&oacute;nde se deber&aacute; y se podr&aacute; seguir?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">*Relator&iacute;a y resumen</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">**Grabaci&oacute;n y transcripci&oacute;n</font></p>      ]]></body>
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