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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Rafael Yela Gunther y Manuel Gamio en Teotihuacan: una historia desconocida para el arte y la arqueología mexicanos]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Obras, documentos, noticias</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Rafael Yela Gunther y Manuel Gamio en Teotihuacan: una historia desconocida para el arte y la arqueolog&iacute;a mexicanos</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Daniel Sch&aacute;velzon</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Recientemente se reinauguro el Auditorio de Teotihuacan. Tras a&ntilde;os de estar fuera de uso fue reparado y nuevamente comenz&oacute; a prestar los servicios para los que hab&iacute;a sido pensado hace m&aacute;s de ochenta a&ntilde;os: actividades culturales dirigidas a la comunidad. Esto es loable y un hito en la historia de las ruinas en s&iacute; mismas, ya que se relaciona &iacute;ntimamente con la forma en que se hizo arqueolog&iacute;a en ese entonces &#151;en el muralismo mexicano de la d&eacute;cada de 1920&#151; y a la forma en que se pens&oacute; el v&iacute;nculo entre comunidad local, cultura y ciencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Generalmente todos hemos pensado &#151;sin sustento alguno&#151; que, como tantas otras obras en el sitio, el Auditorio hab&iacute;a sido creado "por" Manuel Gamio, y que la obra concreta debi&oacute; proyectarla el arquitecto que trabajaba con &eacute;l en forma habitual en las restauraciones: Ignacio Marquina. Sin embargo, ninguno de los dos se ha atribuido ese edificio, aunque tampoco han revelado qui&eacute;n lo levant&oacute;. Gamio, en sus m&uacute;ltiples escritos sobre Teotihuacan, no escribi&oacute; casi sobre las obras de infraestructura en que intervino y que fueron muchas, como el museo reorganizado, la escuela, el jard&iacute;n bot&aacute;nico, los canales de riego, el horno de cer&aacute;mica, la reutilizaci&oacute;n de las canteras de obsidiana para los nuevos talleres artesanales, la ceramoteca, el auditorio, las bombas a la napa fre&aacute;tica, la modificaci&oacute;n de la vieja casa de Leopoldo Batres, el uso del lugar para el deporte juvenil. De todo ello no se escribi&oacute; nada. No s&oacute;lo es intrigante de por s&iacute;, sino que una observaci&oacute;n detallada muestra que en realidad el Auditorio &#151;que es lo que deseamos destacar aqu&iacute;&#151; es mucho m&aacute;s que un simple lugar para ver espect&aacute;culos, pues fue un espect&aacute;culo en s&iacute; mismo, una obra del nuevo muralismo de su tiempo con caracter&iacute;sticas ins&oacute;litas, a tal grado que en apariencia nadie fue consciente de su singularidad: fue hecho para mirar y ser visto a la vez.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al parecer, hasta donde he logrado reconstruir la historia de ese complejo conjunto, al igual que varias otras obras de Teotihuacan, fue creado por Rafael Yela Gunther (1888&#45;1943), escultor guatemalteco nacido en Quetzaltenango e hijo de otro escultor muy poco conocido que tuvo una larga relaci&oacute;n con M&eacute;xico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante los a&ntilde;os del gran proyecto antropol&oacute;gico y arqueol&oacute;gico de Manuel Gamio,<a name="n1b"></a><sup><a href="#n1a">1</a></sup> como es de suponer, adem&aacute;s del personal estable en el sitio hab&iacute;a j&oacute;venes (y no tan j&oacute;venes) mexicanos y de todo el mundo que se acercaron y participaron de diversas maneras, a veces durante cortas estad&iacute;as; algunos incluso no fueron aceptados o no quisieron quedarse<sup><a name="n2b"></a><a href="#n2a">2</a></sup> y muchos artistas s&oacute;lo fueron a crear sus obras. La historia del Auditorio es justamente la de uno de los j&oacute;venes que s&iacute; se quedaron all&iacute;: Rafael Yela Gunther, quien colabor&oacute; con Gamio en M&eacute;xico entre 1921 y 1925, y luego se traslad&oacute; con &eacute;l a excavar las ruinas de Kaminaljuy&uacute;, Guatemala, en 1926, y en seguida a Estados Unidos, para regresar m&aacute;s tarde cada uno a su pa&iacute;s, ambos tras profundos cambios en sus formas de pensar y de actuar, en especial en cuanto a pol&iacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta relaci&oacute;n la encontr&eacute; por casualidad al escuchar en Guatemala una conferencia de Luis Luj&aacute;n Mu&ntilde;oz,<sup><a name="n3b"></a><a href="#n3a">3</a></sup> quien estaba por publicar la biograf&iacute;a de este poco conocido arque&oacute;logo, arquitecto, escen&oacute;grafo y artista.<a name="n4b"></a><sup><a href="#n4a">4</a></sup> Gracias a esa pista fue posible iniciar conversaciones y estudios para tratar de identificar al autor de la obra aqu&iacute; comentada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yela fue uno de los miembros de la generaci&oacute;n de <i>Los Modernos</i> que a principios del siglo XX intentaron marcar un nuevo rumbo en el arte de Guatemala, formando un primer grupo junto con Carlos M&eacute;rida y Carlos Valenti. Nacido en 1888, fue dibujante, pintor, escultor, escen&oacute;grafo, arquitecto y arque&oacute;logo por afici&oacute;n, aunque lo m&aacute;s perdurable de su obra han sido sus esculturas urbanas. Viaj&oacute; en 1921 a M&eacute;xico &#151;destino obligado de casi todo intelectual en esos tiempos&#151;, donde se puso en contacto con Gamio, quien, cargado de ideolog&iacute;a de la Revoluci&oacute;n, desde 1917 desarrollaba su proyecto interdisciplinario en Teotihuacan. Entonces comenz&oacute; a trabajar all&iacute; en diversas tareas y se encarg&oacute; de la gran obra del Auditorio, de producir los murales que decorar&iacute;an el museo reordenado y de realizar por lo menos una gran escultura. En cuanto al Auditorio, adem&aacute;s de construirlo, deb&iacute;a ocuparse de que estuviera ampliamente decorado a la moda, es decir con motivos de la tradici&oacute;n ind&iacute;gena o "tipo prehisp&aacute;nico". Es evidente que conoc&iacute;a a Diego Rivera y, por lo que lleg&oacute; a decir de &eacute;l y su obra, que coincid&iacute;a claramente con la corriente est&eacute;tica y social de ese artista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yela sigui&oacute; trabajando en M&eacute;xico despu&eacute;s de terminado el proyecto, en la ya ex Secretar&iacute;a de Antropolog&iacute;a, hasta que Gamio sali&oacute; del pa&iacute;s en medio de pol&eacute;micas provocadas por denuncias de soborno a sus superiores. En este caso, la historia avanz&oacute; al rev&eacute;s de lo tradicional: fue la del mexicano que busca refugio en Guatemala, donde Yela y Gamio participaron en el trabajo arqueol&oacute;gico emprendido en las ruinas de Kaminaljuy&uacute;. En realidad sabemos que Gamio parti&oacute; primero hacia Nueva York y que, tras diversos contactos con las universidades, consigui&oacute; trabajo en Guatemala, donde comenzaba una temporada de excavaciones.<a name="n5b"></a><sup><a href="#n5a">5</a></sup> Tambi&eacute;n, que llev&oacute; a Yela Gunther como su ayudante &#151;los uni&oacute; una relaci&oacute;n clara de jefe y secretario privado&#151; y que, quiz&aacute;s por eso el episodio no figura en sus biograf&iacute;as. All&iacute;, durante 1926, hicieron una serie de pozos estratigr&aacute;ficos en la finca Miraflores, lo que sirvi&oacute; para que Alfred Kidder comenzara a excavar en el sitio al a&ntilde;o siguiente en forma sistem&aacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s tarde, ya de regreso en Estados Unidos, ambos trabajar&iacute;an con Edgard Hewett, quien ya era un gran arque&oacute;logo en aquel pa&iacute;s. Es muy posible que la relaci&oacute;n de Gamio con Hewett, director de la Escuela de Estudios Americanos entre sus muchos cargos y logros durante el gobierno de Roosevelt &#151;al que apoy&oacute;&#151;, viniera de mucho antes. Recordemos que Hewett hab&iacute;a excavado en Quirigu&aacute;, Guatemala, entre 1910 y 1913, y que sus disc&iacute;pulos mesoamericanis&#45;tas m&aacute;s conocidos eran Sylvanus Morley y el citado Alfred Kidder, por lo que seguramente tendr&iacute;a un especial inter&eacute;s por Guatemala. Morley, durante los a&ntilde;os de Gamio, hab&iacute;a planeado su gran proyecto en Chich&eacute;n Itz&aacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mientras tanto, Yela segu&iacute;a dibujando y pintando, imbuido de las ideas neoprehisp&aacute;nicas e indigenistas de su tiempo. En 1924, poco antes del exilio voluntario, Diego Rivera escribi&oacute; acerca de &eacute;l: "Yela Gunther es el mejor elemento con que la pl&aacute;stica escult&oacute;rica cuenta en este momento en M&eacute;xico", lo cual era mucho decir cuando proced&iacute;a de alguien que no era pr&oacute;digo en elogios, aunque s&iacute; bastante exagerado.<sup><a name="n6b"></a><a href="#n6a">6</a></sup> Un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, su gran relieve en cer&aacute;mica <i>Una familia camino al mercado</i> fue muy halagado por Jean Charlot, en estos t&eacute;rminos:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">la t&eacute;cnica empleada en &eacute;l es tan simple como el motivo; los planos sobriamente contrastados; los sutiles claro&#45;oscuros se hermanan con la sencillez del tema. As&iacute; como el lenguaje heroico no conviene a los cuentos de ni&ntilde;os, as&iacute; la materia pl&aacute;stica debe subordinarse al sujeto tratado. Yela ha empleado la greda como la pudieron haber empleado los mismos indios que &eacute;l representa en el relieve, dando con una sencillez bien grande, la sensaci&oacute;n de vol&uacute;menes y planos &#91;...&#93; Este bajo relieve (4 metros o 3.50 metros de ancho) quedar&aacute; sin duda como uno de los grandes aciertos de nuestras especulaciones actuales para acercarnos a las fuentes puras del arte y hacernos olvidar nuestros prejuicios y jugler&iacute;as de civilizados decadentes. Y bien merecer&iacute;a llamarse, por el esp&iacute;ritu que lo anima, <i>Buc&oacute;lica Mexicana.<sup><a name="n7b"></a><a href="#n7a">7</a></sup></i></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el Museo Nacional, Yela model&oacute; varias cabezas ind&iacute;genas que seguramente se conservan en alg&uacute;n lugar del dep&oacute;sito y quiz&aacute;s muchas obras m&aacute;s de las que no hay registro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yela vivi&oacute; en Estados Unidos de 1927 a 1930, a&ntilde;o en que regres&oacute; a M&eacute;xico como agregado cultural en la embajada de su pa&iacute;s; parece que el cambio pol&iacute;tico le favoreci&oacute; y que poco m&aacute;s tarde volvi&oacute; a Guatemala para ser, desde 1935, director de la Academia de Bellas Artes hasta su fallecimiento en 1942. All&iacute;, reh&iacute;zo todos los programas de estudio, tratando de actualizarlos en la medida de la situaci&oacute;n imperante. Fallecer&iacute;a al a&ntilde;o siguiente, a los 60 de edad. Con relaci&oacute;n a &eacute;l y al dictador Ubico, es poco lo que podemos decir, ya que resulta un tema en extremo complejo respecto al que se expresan opiniones muy diversas; Ubico y &eacute;l fueron contempor&aacute;neos &#151;aqu&eacute;l estuvo en el poder de 1931 a 1944 y muri&oacute; en 1946&#151; y originarios de la misma ciudad. Pero de lo que no hay duda es de que Yela participaba con Gamio de una ideolog&iacute;a marcada por la revoluci&oacute;n mexicana, mientras que por otra parte Ubico no s&oacute;lo fue un genocida, sino que persigui&oacute; toda forma de cultura de vanguardia, en especial el muralismo mexicano y sus ideas libertarias. Tambi&eacute;n es cierto que el arte fue uno de los pocos refugios en que algunos intelectuales pudieron sobrevivir; el tema queda abierto a futuros estudios.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su ciudad natal, luego de su regreso, produjo dos grandes esculturas p&uacute;blicas, la m&aacute;s conocida de las cuales es el monumento dedicado a Justo Rufino Barrios, de unos 15m de altura. Tambi&eacute;n difundi&oacute; su tard&iacute;o y difuso mensaje pseudorrevolucionario v&iacute;a la educaci&oacute;n y el desarrollo de la industria. Es probable que en esos a&ntilde;os, cuando el dictador Ubico &#151;quien fue adem&aacute;s jefe pol&iacute;tico de Quetzaltenango&#151; inaugur&oacute; el monumento, poco quedaba ya de su ideolog&iacute;a juvenil, si es que la tuvo, como artista de la Revoluci&oacute;n. O quiz&aacute; experiment&oacute; el mismo cambio mental que su jefe, o al menos acept&oacute; con mayor pragmatismo la realidad, amold&aacute;ndose a ella sin querer cambiarla. En Quetzaltenango cre&oacute; m&aacute;s tarde un monumento dedicado a Benito Ju&aacute;rez. De su arquitectura, creemos que nada pas&oacute; del proyecto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La oraci&oacute;n f&uacute;nebre a su muerte la ley&oacute; ni m&aacute;s ni menos que Miguel &Aacute;ngel Asturias,<sup><a name="n8b"></a><a href="#n8a">8</a></sup> quien era ya un hombre conocido. En la ciudad de Guatemala, donde Yela fue director de la entonces Academia, dict&oacute; s&oacute;lo las clases de escultura. Ah&iacute; se encuentran, entre otras obras suyas, El Obelisco, una imagen de Cristo en la Capilla de la Penitenciar&iacute;a y el Monumento al Trabajo ubicado en La Palmita.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra de Yela Gunther era interesante y suscrib&iacute;a las b&uacute;squedas propias de su tiempo. Este artista pudo colaborar y participar con los muralistas, aunque no era Rivera ni Orozco, ni tampoco Siqueiros con sus compromisos pol&iacute;ticos. Posiblemente, Yela pose&iacute;a una personalidad muy distinta y eso lo puso bajo la direcci&oacute;n de alguien como Gamio, la gran figura de su &eacute;poca; si fuera necesario buscar alguna analog&iacute;a de su tiempo, estaba quiz&aacute;s m&aacute;s cerca de las contradicciones de Charlot que de cualquier otro conocido. Pero la mano del destino fue implacable: Gamio fue desplazado de su sitial y Yela debi&oacute; irse con &eacute;l; y luego, cada uno regres&oacute; a su pa&iacute;s, aunque ya golpeados, para rearmar su trayectoria de la mejor forma posible. De su grupo inicial s&oacute;lo Carlos M&eacute;rida, radicado por a&ntilde;os en M&eacute;xico, logr&oacute; una obra que trascendi&oacute; las fronteras y que tambi&eacute;n es parte de la compleja historia de la relaci&oacute;n entre Guatemala y M&eacute;xico. Yela qued&oacute; en un segundo plano, pues su contada pintura es apenas conocida, sus esculturas no salen de lo habitual de la generaci&oacute;n de 1920, no escribi&oacute; ni public&oacute; nada, y salvo por el Auditorio, poco se le conoce por lo que su obra qued&oacute; tambi&eacute;n en un honroso segundo lugar, quiz&aacute; como el sitio que la sociedad le asign&oacute;, al lado de Gamio, al no tener ni los contactos ni el dinero ni las relaciones sociales de este &uacute;ltimo, al menos hasta que en 1935 pudo tener el puesto de director de la Academia, y seguramente eso debi&oacute; tener alg&uacute;n precio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Rafael Yela Gunther en Teotihuacan</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hemos dicho que a su llegada a M&eacute;xico se puso en contacto directo con Gamio, como artista y dibujante, mas no como arque&oacute;logo, y que con &eacute;l trabaj&oacute; varios a&ntilde;os. Su obra magna fue sin duda el Auditorio, que, pese a ser a cielo abierto, no es tan simple como ahora parece: el sitio fue elegido cuidadosamente y no s&oacute;lo por estar a un lado del edificio de la escuela&#45;taller que Gamio cre&oacute;, donde a&uacute;n el horno de cer&aacute;mica est&aacute; entre ambas construcciones, aunque abandonado pese a que hoy es el Centro Regional del Instituto Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia. Quien observe este teatro abierto ver&aacute; que el lugar est&aacute; bajo el nivel del suelo exterior en un &aacute;rea donde la lava fue excavada antiguamente, d&aacute;ndole as&iacute; una excelente ac&uacute;stica; la lava en los lados apaga muy bien la reverberaci&oacute;n del sonido gracias a su textura, y la belleza de la piedra desnuda y las peque&ntilde;as grutas es impresionante. Se edific&oacute; precisamente contra una cortina de piedra, un tel&oacute;n natural magn&iacute;fico que realza el semic&iacute;rculo de bancas sencillas que conforma el Auditorio en la mejor tradici&oacute;n grecolatina. Unos enormes cardones de cemento con forma de columnas con grandes vasijas de doble asa marcan los accesos, imprimen verticalidad al conjunto y ubican la obra en la corriente estil&iacute;stica del art dec&oacute; de su tiempo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las bancas estaban totalmente pintadas de color crema &#151;no blanco&#151; y en la parte posterior de ellas Yela Gunther hizo murales sencillos de color rojo oscuro similar al de las pinturas de los edificios teotihuacanos, logradas con pigmentos naturales; los motivos eran abstractos e imitaban ligeramente algunas indefinidas formas del sitio. Una escultura monumental, un <i>tlahuicole</i> que posa relajado, miraba de frente a los actores desde atr&aacute;s de las bancas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La gran obra all&iacute; era el gigantesco mosaico que cubre todo el piso del sitio, a tan gran escala que muchos no lo ven: hecho con piedra bola gris y tezontle rojo, forma serpientes entrelazadas entre las bancas, grecas, plantas y hasta un motivo en forma de arpa; cada zona era diferente de las otras. Para su tiempo, fue una obra inmersa en la corriente neoprehisp&aacute;nica o indigenista,<a name="n9b"></a><sup><a href="#n9a">9</a></sup> tan significativa para la pintura mural impulsada desde poco antes por la Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica. El Auditorio de Teotihuac&aacute;n merece ser considerado fundante en el arte del nacionalismo mexicano y en especial del muralismo, aunque jam&aacute;s haya sido nombrado cuando se habla de este &uacute;ltimo &#151;o quiz&aacute;s porque&#151; represent&oacute; una b&uacute;squeda totalmente diferente de la de otros creadores. Por suerte, varias de las bancas lograron salvar sus pinturas del abandono destructivo y actualmente han sido recuperadas; tambi&eacute;n se ha perdido el muro curvo que cerraba el terreno. Los camerinos est&aacute;n a&uacute;n en su sitio, y la lava y los &aacute;rboles completan el conjunto como entonces, tal como lo consign&oacute; un diario en la fecha de la inauguraci&oacute;n: "Como en la &Oacute;pera de Par&iacute;s, los autom&oacute;viles pueden llegar hasta muy cerca de los palcos, evitando as&iacute; molestias a los espectadores ".<sup><a name="n10b"></a><a href="#n10a">10</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La construcci&oacute;n de este escenario para el teatro era parte de un plan m&aacute;s amplio que llev&oacute; a Gamio a filmar varias pel&iacute;culas &#151;ahora todas perdidas&#151; en la zona, que se proyectar&iacute;an all&iacute; mismo como mecanismo para recuperar la memoria local; incluso lo hizo a escala nacional. Sabemos que el teatro se inaugur&oacute; en 1922 y hubo actividades en forma regular y proyecci&oacute;n de cine, lo que debi&oacute; ser impactante para los habitantes locales.<a name="n11b"></a><sup><a href="#n11a">11</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Teotihuacan el joven Yela Gunther produjo otras obras, lamentablemente destruidas en su mayor parte: el <i>Tr&iacute;ptico de la Raza,</i> mural en tres partes que decoraba el antiguo museo construido originalmente por Leopoldo Batres y al que Gamio moderniz&oacute; con una nueva decoraci&oacute;n cuyos esquemas ilustrar&iacute;an su libro, y una gran escultura denominada <i>El indio primitivo,</i> cuya ubicaci&oacute;n original desconozco y que seguramente ya no existe. Para algunos se trata posiblemente del enorme <i>tlahuicole</i> que mira hacia el auditorio, a&uacute;n en su lugar.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la publicaci&oacute;n de la tan conocida obra <i>La poblaci&oacute;n del Valle de Teotihuacan</i> tuvo alguna actividad como artista, pues dise&ntilde;&oacute; entre otras cosas las portadas, ayuda que Gamio agradeci&oacute; as&iacute; en la introducci&oacute;n: "El se&ntilde;or Rafael Yela Gunther dibuj&oacute; los grabados de las tres portadas, que sintetizan gr&aacute;fica y simb&oacute;licamente la vida de la poblaci&oacute;n teotihuacana en sus tres etapas evolutivas";<sup><a name="n12b"></a><a href="#n12a">12</a></sup> en realidad eran parte del gran mural del museo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Auditorio de Teotihuacan es as&iacute; un triple monumento: una obra inscrita en una forma de entender el quehacer de la arqueolog&iacute;a, que iba mucho m&aacute;s all&aacute; de la arqueolog&iacute;a en s&iacute; misma; la &uacute;nica obra de arte de Yela Gunther que queda en el sitio, con la ventaja de ser todo un conjunto, y, sin duda, una obra interesante y diferente de los principios del muralismo en M&eacute;xico &#151;el mural es el piso mismo con sus bancas en relieve. Ahora, constituye una buena recuperaci&oacute;n patrimonial con que se demuestra que no es necesario demoler, sino usar la imaginaci&oacute;n, para rescatar el pasado, no importa cu&aacute;n lejano o cercano est&eacute; de nosotros mismos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Notas</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n1a"></a><a href="#n1b">1</a>. Eduardo Matos Moctezuma, <i>Manuel Gamio: arqueolog&iacute;a e indigenismo,</i> M&eacute;xico, Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica (Sepsetentas), 1972.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=780066&pid=S0185-1276200800010000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n2a"></a><a href="#n2b">2</a>. Daniel Sch&aacute;velzon y Jorge Tomasi, <i>La imagen de Am&eacute;rica: los dibujos de Francisco Mujica Diez de Bonilla,</i> Buenos Aires, FAMSI&#45;Fundaci&oacute;n Ceppa, 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=780068&pid=S0185-1276200800010000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n3a"></a><a href="#n3b">3</a>. Conferencia dictada por Luis Luj&aacute;n Mu&ntilde;oz en la Academia de Geograf&iacute;a e Historia de Guatemala en octubre de 1982; los datos aqu&iacute; incluidos provienen de comunicaciones personales con &eacute;l en los siguientes a&ntilde;os.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n4a"></a><a href="#n4b">4</a>. Luis Luj&aacute;n Mu&ntilde;oz, "Carlos M&eacute;rida, Rafael Yela Gunther, Carlos Valenti; Sabart&eacute;s y la pl&aacute;stica contempor&aacute;nea en Guatemala", <i>Anales de la Academia de Geograf&iacute;a e Historia,</i> Guatemala, vol. LVIII, 1982, pp. 267&#45;299.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=780071&pid=S0185-1276200800010000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n5a"></a><a href="#n5b">5</a>. &Aacute;ngeles Gonz&aacute;lez Gamio, <i>Manuel Gamio, una lucha sin final,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, 1987.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=780073&pid=S0185-1276200800010000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n6a"></a><a href="#n6b">6</a>. Diego Rivera, <i>El Dem&oacute;crata,</i> M&eacute;xico, 2 de enero 1924.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=780075&pid=S0185-1276200800010000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n7a"></a><a href="#n7b">7</a>. Jean Charlot, <i>Escritos sobre arte mexicano,</i> Peter Morse y John Charlot (eds.), J. Charlot Foundation, 2000. <a href="http://www.hawai.edu/jef" target="_blank">www.hawai.edu/jef</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=780077&pid=S0185-1276200800010000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n8a"></a><a href="#n8b">8</a>. Miguel &Aacute;ngel Asturias, "Oraci&oacute;n f&uacute;nebre pronunciada en homenaje a Rafael Yela Gunther", <i>El Liberal Progresista,</i> Guatemala, 18 de abril de 1942, p. 2.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=780078&pid=S0185-1276200800010000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n9a"></a><a href="#n9b">9</a>. Daniel Sch&aacute;velzon (coord.), <i>La pol&eacute;mica del arte nacional en M&eacute;xico: 1850&#45;1910,</i> M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1988.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=780080&pid=S0185-1276200800010000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n10a"></a><a href="#n10b">10</a>. Aurelio de los Reyes, <i>Manuel Gamio y el cine,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, 1991.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=780082&pid=S0185-1276200800010000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n11a"></a><a href="#n11b">11</a>. <i>Ibidem,</i> p. 86.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n12a"></a><a href="#n12b">12</a>. Manuel Gamio, <i>La poblaci&oacute;n del Valle de Teotihuacan,</i> M&eacute;xico, Direcci&oacute;n de Agricultura, 1922, vol. I, p. CH.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=780085&pid=S0185-1276200800010000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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