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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Obras, documentos, noticias</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Madrid apadrina a la "nunca antes vista" colecci&oacute;n Taschen</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ana Gardu&ntilde;o</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ochenta obras fueron diseminadas en la sala AI del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sof&iacute;a (MRS), todas ellas pertenecientes a la colecci&oacute;n del editor Benedikt Taschen.<sup><a name="n1b"></a><a href="#n1a">1</a></sup> Una r&aacute;pida mirada panor&aacute;mica ya indica que se trata de una colecci&oacute;n con tendencia al gran formato. En el generoso recinto se repartieron con suficiente espacio entre s&iacute; fotograf&iacute;as, pinturas, esculturas y dibujos, casi todos de gran tama&ntilde;o y realizados, predominantemente, entre inicios de los ochenta y finales de los noventa del siglo pasado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pocos artistas elegidos &#151;alrededor de quince, con propuestas heterog&eacute;neas a veces contrastantes&#151;, cuyas obras se colocaron de manera salteada, alternando t&eacute;cnicas y formatos, generaron un ritmo expositivo provocador e interesante, a veces inexplicable aunque sin duda sugestivo. La reducida cifra de artistas seleccionados hizo posible incluir varias piezas de cada uno de ellos, y no s&oacute;lo objetos realizados como parte de una o diversas series, sino tambi&eacute;n piezas elaboradas en diferentes a&ntilde;os, lo que permiti&oacute; hacer un recorrido, aunque breve y apretado, de su trayectoria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Incluso fue posible efectuar un seguimiento cronol&oacute;gico de una t&eacute;cnica espec&iacute;fica; por ejemplo, en cuanto a la fotograf&iacute;a de gran formato, se pod&iacute;a revisar de las series arquitect&oacute;nicas de Julius Schulman, centradas en residencias modernistas construidas en los a&ntilde;os sesenta, pasando por los espectaculares paisajes de Thomas Struth, hasta rematar con las tomas de G&uuml;nther F&ouml;rg sobre construcciones de alto contenido simb&oacute;lico e incluso controvertido, edificadas durante la primera mitad del siglo pasado aunque capturadas en fechas recientes, tales como el <i>Palazzo della Civilt&agrave; EUR</i> o <i>Villa Malaparte,</i> ambas de 1983. En el segundo caso se trata de una casa&#45;mirador empotrada en la monta&ntilde;a, con el mar en el fondo, diluy&eacute;ndose en el horizonte; la villa cobr&oacute; fama internacional porque all&iacute; se film&oacute; un cl&aacute;sico: la pel&iacute;cula de JeanLuc Godard <i>Le m&eacute;pris,</i> inspirada en una novela de Alberto Moravia.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A su vez, la museograt&igrave;a se apoy&oacute; libremente en el car&aacute;cter heterog&eacute;neo de las piezas de la colecci&oacute;n Taschen. De esta forma, en las salas del MRS, se presentaban en alternancia h&iacute;brida las series de fotograf&iacute;as de paisajes de Thomas Struth, tan impresionantes como decorativas, t&eacute;cnicamente perfectas, con las p&aacute;ginas pintadas por Eric Stanton de una revista que podr&iacute;a clasificarse como pornogr&aacute;fica, en la que se recrea el viejo prejuicio de la mujer domadora que aniquila al hombre bajo el poder de su corporeidad, motivo abundantemente tratado en la historia del arte y en la cinematograf&iacute;a.<sup><a name="n2b"></a><a href="#n2a">2</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, las fotograf&iacute;as de Julius Shulman sobre la serie de residencias que dise&ntilde;&oacute; el arquitecto John Lautner a mediados del siglo XX en Los &Aacute;ngeles y Palm Springs &#151;experimentales, novedosas y vanguardistas, cercanas a las visiones futuristas del cine de entonces y destinadas a dotar de distinci&oacute;n a una clientela rica que deseaba marcar distancia de la casa burguesa tradicional&#151;<sup><a name="n3b"></a><a href="#n3a">3</a></sup> compart&iacute;an el espacio museogr&aacute;fico con expl&iacute;citas escenas de coito heterosexual de la autor&iacute;a de Jeff Koons, en escultura o pintura siempre de gran formato, as&iacute; como con pinturas de Albert Oehlen que homenajean el <i>action painting</i> m&aacute;s popular: el de los chorreados de fuertes colores y ca&oacute;ticos brochazos.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v27n87/a8f1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n los ultraconocidos desnudos de anor&eacute;xicas modelos y actrices, capturadas por la lente del reci&eacute;n fallecido fot&oacute;grafo Helmut Newton, se combinaron con una barca con cajas en su interior elaborada por Martin Kippenberger, barcaza que remite a tiempos antiguos y que habitualmente cuelga del vest&iacute;bulo de las oficinas de Benedikt Taschen. Adem&aacute;s, entre muchos otros objetos se colocaron dos esculturas&#45;floreros de Jeff Koons, elaborados uno en madera policromada y otro en acero inoxidable, piezas que perfectamente podr&iacute;an ubicarse en la sala de una t&iacute;pica casa burguesa. Son objetos decorativos que se diferencian de cualquier otro florero s&oacute;lo a partir de los materiales empleados para su elaboraci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>El amor por los artistas</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la exposici&oacute;n, el <i>show</i> no estaba s&oacute;lo en las obras mismas sino tambi&eacute;n en su agrupamiento. Quien realiz&oacute; la operaci&oacute;n de seleccionarlas, comprarlas, acopiarlas y ya como conjunto otorgarles su apellido, confiaba en acrecentar su potencial est&eacute;tico a trav&eacute;s de la reuni&oacute;n, pol&eacute;mica y provocadora, de propuestas que podr&iacute;an denominarse neoexpresionistas, <i>kitsch</i> y neopop. Resumiendo, para la curadora de la exposici&oacute;n en el MRS, la colecci&oacute;n atiende a conceptos tales como "iron&iacute;a, escepticismo, transgresi&oacute;n, cultura pop, memoria personal, sexo, el cuerpo, iron&iacute;a y g&eacute;nero".<sup><a name="n4b"></a><a href="#n4a">4</a></sup> Yo a&ntilde;adir&iacute;a nostalgia; de hecho, es acentuado el tono nost&aacute;lgico del acervo, en concreto por la est&eacute;tica popular de mediados del siglo XX. No es irrelevante que el coleccionista guste de retratarse en su famosa residencia de Hollywood Hills, Chemosphere House, construida en 1960.<sup><a name="n5b"></a><a href="#n5a">5</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal vez en parte es por ello que Taschen prefiere acopiar objetos de artistas contempor&aacute;neos, pues coincide con una mirada que, si bien ir&oacute;nica y desafiante, deja entrever cierta dosis de a&ntilde;oranza por las manifestaciones art&iacute;sticas hegem&oacute;nicas durante las d&eacute;cadas en que muchos de ellos viv&iacute;an su infancia y adolescencia. Compartir puntos de vista sobre el pasado y su reelaboraci&oacute;n en el presente es parte del atractivo que los artistas seleccionados tienen para el empresario alem&aacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Justo es &eacute;ste un punto central en la colecci&oacute;n Taschen: la complicidad entre artista y coleccionista. Los creadores mejor representados en el acervo est&aacute;n, ineludiblemente, cerca de Benedikt Taschen, quien no duda en calificar de amistad, incluso "&iacute;ntima amistad", la relaci&oacute;n con sus artistas, quienes, en un porcentaje significativo, pertenecen a su generaci&oacute;n, aunque ello no excluye rodearse de otros m&aacute;s j&oacute;venes. M&aacute;s a&uacute;n, es revelador que el &uacute;nico asesor en materia art&iacute;stica que el coleccionista reconoce como tal sea el galerista Max Hetzler, ni m&aacute;s ni menos que quien registra como creadores exclusivos de su establo a muchos de los que forman la m&eacute;dula de la colecci&oacute;n Taschen.<sup><a name="n6b"></a><a href="#n6a">6</a></sup> Esto es, el circuito est&aacute; completo: participan los productores, el distribuidor y el consumidor.<sup><a name="n7b"></a><a href="#n7a">7</a></sup></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v27n87/a8f2.jpg"></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A su vez, la estrecha correlaci&oacute;n que el coleccionista establece entre personalidad del autor y las obras que crea hace que no s&oacute;lo proclame su admiraci&oacute;n, protecci&oacute;n y patrocinio, sino que lo corrobore manteni&eacute;ndose informado de nuevas piezas y, sobre todo, comprando con regularidad. De pr&aacute;cticamente todos los seleccionados tiene obra como para montar exposiciones individuales retrospectivas. A muchos de ellos Taschen los ha contratado para que realicen el dise&ntilde;o y remodelaci&oacute;n de sus oficinas, su espacio representativo por excelencia, incluy&eacute;ndolos de lleno en sus proyectos de expansi&oacute;n empresarial. Se trata de un involucramiento total con el arte y con los artistas que admira.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En parte por la cercan&iacute;a con sus elegidos fue que, al negociar con las autoridades del MRS la exhibici&oacute;n de su acervo, Taschen solicit&oacute; incluir una retrospectiva&#45;homenaje a Martin Kippenberger (1953&#45;1997), con obras de su propiedad y del afamado pintor Albert Oehlen. A trav&eacute;s de esta muestra, realizada en el Palacio Vel&aacute;zquez, Madrid, de manera simult&aacute;nea a la de la colecci&oacute;n, no s&oacute;lo se mantuvieron unidos los nombres de ambos creadores (como antes de la muerte de Kippenberger), sino que tambi&eacute;n se ligaron definitivamente al del coleccionista. No por casualidad se trata de dos de los artistas que Taschen se&ntilde;ala como sus preferidos.<sup><a name="n8b"></a><a href="#n8a">8</a></sup> As&iacute;, buena parte del &eacute;xito actual de los citados creadores es compartido por el hombre que los apoy&oacute; y patrocin&oacute; desde antes de que su producci&oacute;n fuera incluida en las colecciones de museos prestigiados a escala internacional. Es un trofeo compartido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como es habitual, alguna vez Benedikt Taschen ha eliminado nombres de su lista, y con ello ha descartado el conjunto antes acopiado, pero no es la tendencia.<sup><a name="n9b"></a><a href="#n9a">9</a></sup> Incluso, en un exceso declarativo, afirm&oacute;: "No s&eacute; si primero los coleccion&eacute; y luego fueron mis amigos o si eran mis amigos y compr&eacute; sus obras".<sup><a name="n10b"></a><a href="#n10a">10</a></sup></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v27n87/a8f3.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Emotiva pero inexacta informaci&oacute;n, ya que en otra entrevista, al rese&ntilde;ar el proceso a trav&eacute;s del cual se introdujo en el ambiente art&iacute;stico alem&aacute;n, reconoci&oacute; que inicialmente no busc&oacute; sostener relaciones amistosas con los artistas por timidez e incomodidad al vislumbrar un medio poco semejante al que estaba acostumbrado.<sup><a name="n11b"></a><a href="#n11a">11</a></sup> Aqu&iacute; lo destacable es el &eacute;nfasis que en la actualidad adjudica al aspecto personal de su relaci&oacute;n con los creadores, fen&oacute;meno nada inusual en el mundo del coleccionismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>Taschen: exc&eacute;ntrico con radar cultural infalible<sup><a name="n12b"></a><a href="#n12a">12</a></sup></i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fue en 1985 o 1988 cuando Benedikt Taschen empez&oacute; a formar su colecci&oacute;n, seg&uacute;n lo que &eacute;l se ha encargado de propagar.<sup><a name="n13b"></a><a href="#n13a">13</a></sup> Casi al mismo tiempo que Taschen ingresaba a la escena art&iacute;stica, lo hac&iacute;an muchos de los productores que desde ese momento le interesaron; as&iacute;, artista y coleccionista est&aacute;n &iacute;ntimamente ligados a la est&eacute;tica hegem&oacute;nica de los ochenta. Ahora, casi veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, muchos de los escogidos ya est&aacute;n consagrados por el <i>mainstream</i> internacional, empezando por Kippenberger, Oehlen, Jeff Koons, Helmut Newton y la &uacute;nica mujer del selecto grupo: Cindy Sherman. En la escena alemana ya son <i>super stars</i> G&uuml;nther F&ouml;rg, Thomas Struth y Wolfgang Tillmans; los restantes, menos de una decena, contin&uacute;an luchando por posicionarse mejor y escalar niveles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabe hacer notar que dos son las nacionalidades predominantes de estos artistas: alemana y estadounidense; dos son los n&uacute;cleos del emporio editorial, dos son las oficinas centrales, ubicadas en las ciudades de Colonia y Los &Aacute;ngeles. Los primeros idiomas en que se editan los libros que llevan el exitoso sello Taschen son el alem&aacute;n y el ingl&eacute;s. La uni&oacute;n entre arte y empresa es indisoluble. Si la editorial es creadora de opini&oacute;n sobre el arte actual a trav&eacute;s de los libros que decide publicar, la colecci&oacute;n cumple un papel semejante al seleccionar obras y artistas contempor&aacute;neos. Tanto el cat&aacute;logo de la editorial como el de la colecci&oacute;n s&oacute;lo contienen "lo m&aacute;s relevante" en el panorama global.<sup><a name="n14b"></a><a href="#n14a">14</a></sup></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v27n87/a8f4.jpg"></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El empe&ntilde;o del editor alem&aacute;n, como el de cualquier otro coleccionista, es contribuir al posicionamiento de sus elegidos. Y la editorial, especializada en la producci&oacute;n de libros de arte, es una herramienta fundamental en su estrat&eacute;gica campa&ntilde;a de promoci&oacute;n. Por ejemplo, para uno de sus fot&oacute;grafos predilectos, Helmut Newton, realiz&oacute; en el a&ntilde;o 2000 uno de los libros&#45;homenaje m&aacute;s extraordinarios de los &uacute;ltimos tiempos: <i>Sumo,</i> una recopilaci&oacute;n de m&aacute;s de 400 im&aacute;genes en un formato de 70 por 50 cm, con un peso mayor a 30 kilos y que se hace acompa&ntilde;ar de un atril dise&ntilde;ado por Philippe Starck; la edici&oacute;n fue de 10 000 ejemplares y, a pesar del precio de venta, cercano a los 2 000 d&oacute;lares, ya est&aacute; agotada.<sup><a name="n15b"></a><a href="#n15a">15</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La coincidencia entre la l&iacute;nea editorial que &eacute;l mismo ha delineado y las directrices que gu&iacute;an su colecci&oacute;n son visibles. En este sentido es interesante hacer notar que entre el 10 y el 15 por ciento del volumen de libros se dedica a pornograf&iacute;a,<sup><a name="n16b"></a><a href="#n16a">16</a></sup> porcentaje similar a las piezas que colecciona y que se podr&iacute;an enmarcar en ese rubro. As&iacute;, en ambas, colecci&oacute;n y editorial, se mezclan lo que desde el siglo XIX se clasific&oacute; como alta y baja cultura. No obstante, la colectivizaci&oacute;n de sus gustos se refleja de manera n&iacute;tida en su empresa y no as&iacute; en la escasa visibilidad de su colecci&oacute;n, ya que nunca antes hab&iacute;a permitido su exhibici&oacute;n, ni como conjunto ni como piezas aisladas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien la prensa internacional lo llama desde "el democratizador del libro de arte" por sus ediciones de buen precio y alta calidad hasta el "editor m&aacute;s popular del mundo", no se hab&iacute;a difundido su colecci&oacute;n hasta el tr&aacute;nsito entre el 2004 y 2005, en que mostr&oacute; un selecto grupo de las piezas que ha acumulado a lo largo de casi dos d&eacute;cadas. La necesidad, gusto o deseo de compartir aquello que lo deleita pareciera que pasa m&aacute;s por el formato del libro que por la exhibici&oacute;n del objeto mismo que le proporciona placer.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>El coleccionista como el pasivo m&aacute;s importante de la empresa</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dentro de la sistem&aacute;tica campa&ntilde;a de promoci&oacute;n implementada por TaschenVerlag, la imagen misma de Benedikt Taschen opera de manera fundamental dentro de los pasivos del emporio editorial.<sup><a name="n17b"></a><a href="#n17a">17</a></sup> No hay nada novedoso en la construcci&oacute;n de su personalidad p&uacute;blica; es una m&aacute;s de las historias de triunfadores, con los ingredientes indispensables que exige el arquetipo de un <i>self&#45;made man.</i> En este caso, se trata de un hijo de la generaci&oacute;n que hizo posible el "milagro alem&aacute;n": proviene de la clase media, de padres m&eacute;dicos que, seg&uacute;n ha declarado, fueron los responsables indirectos de su afici&oacute;n temprana al arte, ya que aceptaban recibir su pago en especie por parte de pintores no solventes pero creativos.<sup><a name="n18b"></a><a href="#n18a">18</a></sup></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/aiie/v27n87/a8f5.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, afirma, fue coleccionista desde siempre, en especial de comics infantiles con los que empez&oacute; a comerciar desde los doce a&ntilde;os. Con las ganancias obtenidas por la venta e intercambio por correo, a los 18 a&ntilde;os mont&oacute; su primer negocio fijo: una tienda de libros usados en su ciudad natal, Colonia, y, adem&aacute;s, compr&oacute; su primera obra de arte. Pocos a&ntilde;os despu&eacute;s, gracias a "un solo golpe de suerte", pudo financiar sus primeras ediciones de comics dise&ntilde;ados por amigos artistas. Alrededor de los 25 a&ntilde;os de edad ya ten&iacute;a acumulado el capital suficiente para emprender el inicio formal de su colecci&oacute;n art&iacute;stica. Audaz, precoz, exitoso, inteligente y culto, Benedikt Taschen representa el estereotipo social del <i>yuppie.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con la estandarizada versi&oacute;n de su historia personal, aqu&iacute; resumida, la editorial es resultado directo de sus aficiones est&eacute;ticas, ya que desde adolescente Taschen acostumbraba adquirir libros de arte, pr&aacute;ctica que por el elevado costo de este tipo de objeto le resultaba dif&iacute;cil realizar con la frecuencia que le hubiera gustado. Y justo de all&iacute; toma la idea de fundar una editorial especializada en arte que, merced a altos vol&uacute;menes vendidos, le permitiera bajar el costo de edici&oacute;n y, por lo tanto, el precio al consumidor. Es as&iacute; como los libros que siempre a&ntilde;or&oacute; adquirir decidi&oacute; confeccionarlos &eacute;l mismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora es el editor m&aacute;s conocido, econ&oacute;micamente es el m&aacute;s exitoso en el mundo del arte y es uno de los coleccionistas m&aacute;s relevantes de Europa, equiparable a un Charles Saatchi en Inglaterra o a un Giuseppe Panza di Biumo en Italia. La diferencia entre ellos estriba no s&oacute;lo en las preferencias est&eacute;ticas y los perfiles de cada uno, sino en que tanto Saatchi (propietario de una importante galer&iacute;a londinense que lleva su apellido) como el italiano Panza ya tienen una larga trayectoria en el &aacute;mbito de lo p&uacute;blico como coleccionistas, y sus acervos han sido objeto de numerosas exposiciones y diversas publicaciones.<sup><a name="n19b"></a><a href="#n19a">19</a></sup> Es un camino que apenas inicia el editor alem&aacute;n, si bien ya dio el primer paso. As&iacute;, estamos frente a un evento culturalmente relevante: la presentaci&oacute;n social de una nueva lectura del arte contempor&aacute;neo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y aqu&iacute; surgen varias preguntas: &iquest;por qu&eacute; elegir Espa&ntilde;a para su debut como coleccionista?, &iquest;por qu&eacute; Madrid y no una ciudad con mayor poder de consagraci&oacute;n en el &aacute;mbito del arte contempor&aacute;neo? Es probable que, ante la ya muy proclamada decadencia de Nueva York y frente a un Berl&iacute;n que aspira a convertirse en la nueva "capital del arte", Taschen haya preferido arriesgarse y apostar por la novedad: Madrid puede ser una sede relativamente ex&oacute;gena pero no trillada. Tambi&eacute;n es probable que, por la nula trayectoria p&uacute;blica de su acervo, negociar el acceso a los poderosos y prestigiados museos europeos o estadounidenses fuera una empresa tan complicada que prefiriera tomar la decisi&oacute;n de elegir una ciudad m&aacute;s f&aacute;cilmente conquistable aunque un tanto marginal dentro del <i>mainstream</i> actual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Eso s&iacute;, el recinto donde se dio la primicia posee, en el territorio espa&ntilde;ol, el potencial legitimador que Taschen buscaba. A pesar de que pervive cierta confusi&oacute;n en la vocaci&oacute;n del Museo Reina Sof&iacute;a, con un historial m&aacute;s que complicado en su proceso de creaci&oacute;n y consolidaci&oacute;n, su perfil como "el" espacio consagratorio para el arte actual est&aacute; firmemente definido desde la alta burocracia estatal. M&aacute;s a&uacute;n, uno de sus ejes en cuanto a montajes temporales se inclina hacia la presentaci&oacute;n de magnas exposiciones de prestigiadas colecciones privadas. Por supuesto, esta tendencia se fortaleci&oacute; al exhibir la colecci&oacute;n Taschen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el empresario alem&aacute;n, &iquest;qu&eacute; significado tiene esta su primera incursi&oacute;n oficial en el mundo de las exposiciones relevantes en sedes de indiscutible prestigio? Si calcul&oacute; que era el momento adecuado para reclamar el lugar que le corresponde dentro del exclusivo club de los coleccionistas internacionales de arte contempor&aacute;neo, debe ser porque asume que la fase inicial de su coleccionismo ya concluy&oacute; y ahora debe enfocarse en su difusi&oacute;n p&uacute;blica, en espera de una c&aacute;lida recepci&oacute;n y una positiva fortuna cr&iacute;tica. En este sentido, considero que la muestra en el MRS fue s&oacute;lo la puerta de ingreso a una efervescente cadena de exposiciones temporales de una colecci&oacute;n por ahora reci&eacute;n exclaustrada. A pesar de las declaraciones de Benedikt Taschen,<sup><a name="n20b"></a><a href="#n20a">20</a></sup> el modelo colecci&oacute;n&#45;exposici&oacute;n&#45;cat&aacute;logo arroja tan positivos dividendos, en lo cultural tanto como en lo empresarial, que se convierte en una estrategia fundamental para cualquier coleccionista con vocaci&oacute;n p&uacute;blica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n1a"></a><a href="#n1b">1</a>. La exhibici&oacute;n se present&oacute; del 18 de noviembre de 2004 al 10 de enero de 2005. La curadur&iacute;a corri&oacute; a cargo de Marga Paz y la coordinaci&oacute;n fue de Amelie Aranguren; la sala AI es la secci&oacute;n destinada a exposiciones temporales. El viaje a Espa&ntilde;a fue financiado en parte por la Fundaci&oacute;n Carolina para participar en un coloquio sobre coleccionismo privado de arte; la estancia en Madrid s&oacute;lo fue posible gracias al generoso hospedaje de Javier Sanchiz. Agradezco a Peter Krieger y Diana Briuolo las revisiones de este texto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n2a"></a><a href="#n2b">2</a>.Basta con recordar la pel&iacute;cula <i>Golden Eye</i> (1995), de la serie de aventuras de James Bond, un h&eacute;roe cinematogr&aacute;fico de la guerra fr&iacute;a y continuado artificialmente hasta el presente, en donde con un tono <i>soft,</i> destinado a un p&uacute;blico mundial, la bella pero perversa villana gusta de asesinar a sus amantes &#151;despu&eacute;s del orgasmo&#151; asfixi&aacute;ndolos con sus poderosas piernas. El director fue Martin Campbell y la actriz que personific&oacute; a la antihero&iacute;na, con el nombre de Xenia Onatopp, fue Famke Janssen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n3a"></a><a href="#n3b">3</a>.V&eacute;anse Frank Escher (ed.), <i>John Lautner. Architect,</i> Nueva York, Princeton Architectural Press, 1998, y Barbara&#45;Ann Campbell&#45;Lange, <i>John Lautner,</i> Taschen, 1999.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n4a"></a><a href="#n4b">4</a>.Marga Paz, "La colecci&oacute;n Taschen: arte de nuestro tiempo", cat&aacute;logo de la exposici&oacute;n del mismo t&iacute;tulo, 2005, editorial Taschen; consultado en: <a href="http://www.taschen.com" target="_blank">www.taschen.com</a>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n5a"></a><a href="#n5b">5</a>.Justamente, una de las fotograf&iacute;as antiguas de la exposici&oacute;n estaba dedicada a la actual propiedad de Benedikt Taschen (Chemosphere House, Malin Residence, California, fotograf&iacute;a realizada en 1961 por Julius Shulman). El empresario la usa como residencia habitual durante sus estancias en Estados Unidos, ya que en Los &Aacute;ngeles tiene importantes oficinas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n6a"></a><a href="#n6b">6</a>. Marga Paz, "Entrevista con Benedikt Taschen", en <i>op. cit.</i> La Max Hetzler Galerie tiene los derechos de comercializaci&oacute;n de la obra de Darren Almond, G&uuml;nther F&ouml;rg, Jeff Koons, Albert Oehlen, Thomas Struth y Christopher Wool, entre otros. Tambi&eacute;n hace circular muchos de los trabajos de Kippenberger que a&uacute;n est&aacute;n a la venta. Esta galer&iacute;a, al igual que la editorial Taschen, naci&oacute; en Colonia, y al consagrarse como uno de los centros de distribuci&oacute;n del arte contempor&aacute;neo m&aacute;s importantes de Alemania, se traslad&oacute; a Berl&iacute;n; esto ocurri&oacute; a mediados de los a&ntilde;os noventa. Sobre parte de su trayectoria, v&eacute;ase Thomas Groetz (ed.), <i>Berl&iacute;n 19942003: Galerie Max Hetzler,</i> Holzwarth Publicaciones, 2004.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n7a"></a><a href="#n7b">7</a>. Para conocer el circuito del arte en el M&eacute;xico de mediados del siglo XX, v&eacute;ase el cap&iacute;tulo cinco de mi tesis de doctorado en historia del arte, "Alvar Carrillo Gil. Perfil y contexto de un coleccionista de arte en M&eacute;xico (1938&#45;1974)", M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico&#45;Facultad de Filosof&iacute;a y Letras, 2004, m&aacute;s un anexo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n8a"></a><a href="#n8b">8</a>.El homenaje en un recinto madrile&ntilde;o fue justificado en el bolet&iacute;n de prensa dise&ntilde;ado para la inauguraci&oacute;n, un d&iacute;a despu&eacute;s de la apertura de la colecci&oacute;n en la sede central del MRS, con el argumento de que se trataba de un artista ligado especialmente a Espa&ntilde;a, puesto que hab&iacute;a vivido en Tenerife, Sevilla y Madrid. V&eacute;anse "Madrid saca del olvido a Kippenberger y muestra la colecci&oacute;n Taschen. El artista alem&aacute;n estuvo muy vinculado a Espa&ntilde;a", <i>Diario de Mallorca,</i> 16 de agosto de 2004, secci&oacute;n Cultura, p. 39; Antonio Lucas, "Benedikt Taschen exhibe en el Reina Sof&iacute;a su 'secreta' colecci&oacute;n de arte", <i>El Mundo,</i> Madrid, 19 de octubre de 2004.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n9a"></a><a href="#n9b">9</a>.Taschen declar&oacute; que depur&oacute; de la colecci&oacute;n todos los trabajos de Robert Gober, a pesar de que la admiraci&oacute;n se manten&iacute;a, porque se encontr&oacute; en la disyuntiva de continuar con &eacute;l o privilegiar los trabajos de Jeff Koons. En entrevista con Adrian Dannatt, "The German Publisher Is Showing his Extensive Collection (for the First Time) in two shows opening in Madrid this month", <i>The Art Newspaper,</i> edici&oacute;n internacional, 25 de octubre de 2004, consultado en <a href="http://www.theartnewspaper.com" target="_blank">www.theartnewspaper.com</a>. Por ejemplo, el coleccionista mexicano Alvar Carrillo Gil decidi&oacute; vender numerosas piezas de Rufino Tamayo y Jos&eacute; Luis Cuevas despu&eacute;s de sostener graves conflictos con ambos artistas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n10a"></a><a href="#n10b">10</a>.Miguel &Aacute;ngel Trenas, "El Reina Sof&iacute;a muestra la colecci&oacute;n de arte del editor alem&aacute;n Benedikt Taschen", <i>La Vanguardia,</i> Madrid, 19 de octubre de 2004.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n11a"></a><a href="#n11b">11</a>.Marga Paz, <i>op. cit.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n12a"></a><a href="#n12b">12</a>.Felipe Restrepo cita al escritor Matt Tyrnauer, quien, en la revista <i>Vanity Fair,</i> afirm&oacute; que Taschen "no es s&oacute;lo un comerciante h&aacute;bil, es mucho m&aacute;s sutil que eso: se trata de un agradable exc&eacute;ntrico que est&aacute; bendecido con un radar cultural que nunca falla", en "Entrevista a Benedikt Taschen: de Colonia a Los &Aacute;ngeles, las perversiones de un constructor de libros", <i>Soho,</i> 6 de agosto de 2004; consultado en <a href="http://www.actualidadliteraria.com" target="_blank">www.actualidadliteraria.com</a>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n13a"></a><a href="#n13b">13</a>.En diversas entrevistas, tanto como en la conferencia de prensa en la que particip&oacute; al presentar su colecci&oacute;n en el MRS, Taschen proporcion&oacute; indistintamente ambas fechas. V&eacute;ase "Museo Reina Sof&iacute;a. Colecci&oacute;n Taschen", en <a href="http://www.museoreinasofia.mcu.es" target="_blank">www.museoreinasofia.mcu.es</a>; "El Museo Reina Sof&iacute;a de Madrid acoge desde hoy ochenta grandes piezas de la colecci&oacute;n Taschen", Madrid, 18 de octubre de 2004, en <a href="http://www.europapress.es" target="_blank">www.europapress.es</a>; Katja Engler, "'Koons repr&auml;sentiert unsere Zeit' Benedikt Taschen &uuml;ber die Proteste gegen Koons' Entwurf f&uuml;r den Spielbudenplatz", publicado originalmente en <i>Die Welt,</i> 10 de junio de 2003, <a href="http://www.welt.de" target="_blank">www.welt.de</a>; Dannatt, <i>op. cit.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n14a"></a><a href="#n14b">14</a>.Benedikt Taschen declar&oacute;: "Otros coleccionistas prefieren tener un abanico de artistas de una generaci&oacute;n. Mi opci&oacute;n personal es centrarme en una gama peque&ntilde;a de artistas que para m&iacute; son los m&aacute;s relevantes". Tomado de "La colecci&oacute;n Taschen entra en un museo nacional. La exposici&oacute;n de Martin Kippenberger en El Retiro se convierte en un homenaje al artista", <i>El Pa&iacute;s,</i> Madrid, 19 de octubre de 2004.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n15a"></a><a href="#n15b">15</a>.A otro personaje que Taschen admiraba desde su ni&ntilde;ez le dedic&oacute; otro libro&#45;homenaje: <i>Goat. A Tribute to Mohamed Ali,</i> de 50 x 50 cm, 34 kg y 800 pp. con 3 000 fotograf&iacute;as; 1 000 ejemplares autografiados se venden a 10 000 d&oacute;lares cada uno y se publicitan como "the Champ's edition"; 9 000 copias, "the Collector's edition", se distribuyen por un costo de 3 000 d&oacute;lares cada una. <a href="http://www.taschen.com" target="_blank">www.taschen.com</a>. El ambicioso libro tambi&eacute;n se explica porque el empresario es un ferviente aficionado al box, deporte que practica tres veces por semana, seg&uacute;n ha publicitado.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n16a"></a><a href="#n16b">16</a>. Felipe Restrepo, <i>op. cit.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n17a"></a><a href="#n17b">17</a>.La prensa sensacionalista de Alemania registra regularmente los fastuosos eventos en que participa Benedikt Taschen, en especial entre 1996 y 2003, en que &eacute;l y su ahora ex esposa Angelika Muthesius (quien fungi&oacute; como una de las editoras de su empresa) organizaban numerosas y publicitadas fiestas con sus amigos artistas en lugares ex&oacute;ticos e islas paradisiacas. Incluso en la conferencia de prensa previa a la inauguraci&oacute;n en el MRS, el polo de atracci&oacute;n para periodistas y fot&oacute;grafos no fueron las obras sino el propio coleccionista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n18a"></a><a href="#n18b">18</a>.Es un tanto extra&ntilde;o que los artistas que atendiera su padre deb&iacute;an pagarle directamente, ya que el sistema de salud implementado por el Estado alem&aacute;n estipulaba que un porcentaje mayoritario de la poblaci&oacute;n contara con seguro m&eacute;dico. Ello implicaba que cualquier consultorio atend&iacute;a de manera gratuita a los enfermos y era el m&eacute;dico quien deb&iacute;a hacer las gestiones para cobrar por sus servicios a la aseguradora. En la relaci&oacute;n paciente&#45;m&eacute;dico, por lo general, no era necesario realizar ning&uacute;n tipo de transacci&oacute;n monetaria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n19a"></a><a href="#n19b">19</a>.Giuseppe Panza exhibi&oacute; ya en 1985 un conjunto selecto de su colecci&oacute;n en el Museo de Arte Contempor&aacute;neo de Los &Aacute;ngeles y tres a&ntilde;os despu&eacute;s en el MRS de Madrid. V&eacute;ase el cat&aacute;logo de ella titulado <i>Colecci&oacute;n Panza,</i> Ministerio de Cultura, Centro de Arte Reina Sof&iacute;a, 1988.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n20a"></a><a href="#n20b">20</a>. En la conferencia de prensa ofrecida al inaugurarse la exposici&oacute;n, asumo que, s&oacute;lo como estrategia publicitaria, Benedikt Taschen dej&oacute; entrever que ser&aacute; muy dif&iacute;cil volver a ver su colecci&oacute;n en un recinto museogr&aacute;fico. "El Museo Reina Sof&iacute;a de Madrid acoge desde hoy ochenta grandes piezas de la colecci&oacute;n Taschen", <i>op. cit.</i></font></p>      ]]></body>
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