<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-1276</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[An. Inst. Investig. Estét]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-1276</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-12762003000200010</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[¿No queda huella ni memoria? (Semblanza iconográfica de una familia)]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Matute]]></surname>
<given-names><![CDATA[Álvaro]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>11</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>11</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<volume>25</volume>
<numero>83</numero>
<fpage>198</fpage>
<lpage>200</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-12762003000200010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-12762003000200010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-12762003000200010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Libros</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>&iquest;No queda huella ni memoria? (Semblanza iconogr&aacute;fica de una familia)</i>. Aurelio de los Reyes</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>por &Aacute;lvaro Matute</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, UNAM&#45;Instituto de Investigaciones Est&eacute;ticas y El Colegio de M&eacute;xico, 2002, 391 pp. ils.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un buen libro de historia es aquel que resulta dif&iacute;cil de clasificar, de encasillar en los cajones previamente dispuestos, que no se deja manipular f&aacute;cilmente, por que ante todo es un libro que re&uacute;ne diversos requisitos que pueden satisfacer a lector es distintos, a gambusinos que buscan vetas diferentes. El &uacute;ltimo libro de Aurelio de los Reyes pertenece a esa especie. Afortunadamente es uno de esos trabajos que pueden interesar a los que siguen los progresos de la historia familiar, a los mirones empedernidos que se regodean con la vista de innumerables fotograf&iacute;as, al inquisitivo investigador que sigue la suerte de haciendas y ranchos, al semisoci&oacute;logo que busca la continuidad o discontinuidad entre la vida rural y la urbana a trav&eacute;s de los siglos. En fin, el libro da para todo eso y m&aacute;s. Por eso, describirlo como una historia de familia a trav&eacute;s de im&aacute;genes, no lo traiciona, pero no da una idea completa de lo que es.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando digo, l&iacute;neas arriba, que da para eso y m&aacute;s, me interesa subrayar ese " m&aacute;s". Los amigos del autor sabemos, y eso no es un secreto, que su segundo apellido es Garc&iacute;a Rojas. &iquest;Saben a qu&eacute; familia se refiere el libro en cuesti&oacute;n? Pues a la familia Garc&iacute;a Rojas, que procede de Zacatecas&#45;Aguascalientes&#45;Jalisco. Se trata, entonces, de la historia de la familia Garc&iacute;a Rojas, que, como queda bien demostrado, es una familia que da mucho para la historia, que a trav&eacute;s de ella se pueden contar no una sino muchas historias, y que se puede contar <i>la</i> historia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro tiene un extraordinario comienzo que evoca lo que fue la magdalena mojada en tila para Aurelio de los Reyes. Ese peque&ntilde;o apartado que lleva por t&iacute;tulo "Recuerdos", con que se abre la introducci&oacute;n es, no s&oacute;lo un acto de plena honestidad intelectual del autor, sino una p&aacute;gina maestra de escritura evocativa: la raz&oacute;n de ser del libro, lo que le da sentido a la vocaci&oacute;n misma de Aurelio. En lo narrado en ese recuerdo se explicita por qu&eacute; se ha dedicado a recorrer y recoger las huellas de la memoria. Para De los Reyes, conoci&eacute;ndolo, es dif&iacute;cil que quede fuera de su alcance alguna huella del pasado, y menos si es imagol&oacute;gica. Pocos como &eacute;l han recorrido con la vista tantas reproducciones gr&aacute;ficas no como mera curiosidad, que s&iacute; la hay y de la buena, sino con el prop&oacute;sito de hacer que las huellas nos den la memoria que encierran.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Surgi&oacute; as&iacute;, de la evocaci&oacute;n, del recuerdo, de atisbar a la hora de la siesta distintos g&eacute;neros de recuerdos, endulzados con mermeladas y conservas, de tocar , ver y oler la presencia del pasado, un proyecto de libro realizado con todo el rigor profesional que exige la historia. Bien apoyado en el saber de los genealogistas, se dedic&oacute; a recoger, en fuentes orales y escritas, la identificaci&oacute;n de qui&eacute;n era qui&eacute;n en centenar es de fotograf&iacute;as y uno que otro &oacute;leo. As&iacute;, Aurelio de los Reyes y Garc&iacute;a Rojas, de repente se conecta geneal&oacute;gicamente con la c&eacute;lebre G&uuml;era Rodr&iacute;guez y con personajes coloniales de quienes s&iacute; quedaron huella y memoria. Y debo decir que el libro trae fuera de texto una serie de cuadros geneal&oacute;gicos en los que se siguen puntualmente l&iacute;neas descendentes y conexas en una pr&aacute;ctica tradicional de la que nos burl&aacute;bamos cuando estudiantes y que profesionalmente rinde frutos espl&eacute;ndidos. Y las familias o la familia ampliada, muy ampliada, Garc&iacute;a Rojas, van llevando a su ep&iacute;gono a territorios que tambi&eacute;n forman parte de una de sus vertientes vocacionales: la geograf&iacute;a, los lugares, los espacios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, los ingredientes se van uniendo: fuentes primarias provenientes de series de im&aacute;genes recuperadas gracias al celo y la curiosidad familiar que impidi&oacute; que un valioso legado se perdiera; una familia cuya memoria fue reconstruida, tanto gracias a las huellas gr&aacute;ficas como al rigor de los genealogistas, y lo que faltaba, los espacios en los que esa familia y sus conexas vivieron, y que ocupan un territorio que va de Jalisco a San Luis Potos&iacute;, pasando &#151;como ya se dijo&#151; por Aguascalientes y Zacatecas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La "geograf&iacute;a f&iacute;sica", as&iacute; entre comillas, la constituyen los cascos de hacienda, destruidos y sin destruir, reconstruidos y sin reconstruir, mientras que la " geograf&iacute;a humana" la proporcionan los Garc&iacute;a Rojas y anexos. En ambos interviene el historiador De los Reyes. Los espacios f&iacute;sicos no s&oacute;lo est&aacute;n ah&iacute;, sino que son revividos gracias a la investigaci&oacute;n realizada por el autor. Ya establecidos los espacios, los puebla con la gente que los llen&oacute; en vida. As&iacute; surge esa geograf&iacute;a humana que es historia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un aspecto que vale la pena recoger y comentar es el relativo a las haciendas. Estas unidades de producci&oacute;n han sido objeto de estudios de especialistas en ellas, que han contribuido a que se les conozca m&aacute;s a fondo, ya desprovistas de la anatematizaci&oacute;n revolucionaria, ya sin la carga de nostalgias inventadas. Y en esto &uacute;ltimo no se olvide que el autor es experto en la historia del cine mexicano, responsable &eacute;ste de im&aacute;genes de ranchos y haciendas que no existieron. Aurelio <i>wie es eigentliche gewesen</i>, como querr&iacute;a Ranke, y encuentra en la hacienda s&iacute; la evocaci&oacute;n nost&aacute;lgica, pero nada que ver con Ra&uacute;l de Anda, Alfredo del Diestro o Ren&eacute; Cardona Sr., ni tampoco con la generalizaci&oacute;n propuesta por don Andr&eacute;s Molina Enr&iacute;quez, s&oacute;lo v&aacute;lida para los estados de M&eacute;xico e Hidalgo. Ya hace tiempo Jan Bazant dio otra visi&oacute;n de las haciendas y despu&eacute;s de &eacute;l otros historiadores y otras historiadoras y es el caso de las propiedades de los Garc&iacute;a Rojas. Lo malo con los historiador es de las haciendas es que o se quedan en la colonia o las tratan como unidades de producci&oacute;n en la econom&iacute;a porfiriana, pero faltan otros ingredientes, particularmente seguir su trayectoria hasta su ulterior transformaci&oacute;n ya desarticuladas por la revoluci&oacute;n. Todo esto permite acercarse a la historia de una manera distinta a aquella que las cargas ideol&oacute;gicas precedentes impusieron. Se puede interrogar al pasado en el sentido de qu&eacute; funcion&oacute; y qu&eacute; no funcion&oacute; dentro de un sistema, y aceptar los resultados sin prejuicios. En fin, &eacute;se es uno de los marcos fundamentales de esta historia, que al final del libro va abandonando las palabras escritas para dar lugar a las im&aacute;genes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un dato para una futura trivia entre historiadores: &iquest;es concebible un libro de Aurelio de los Reyes sin im&aacute;genes? Imposible. La serie de fotograf&iacute;as va, con todo, de lo lejano a lo pr&oacute;ximo. La genealog&iacute;a va aproxim&aacute;ndose al presente, de manera que el libro va asemej&aacute;ndose al &aacute;lbum familiar. Poco a poco los rasgos de los personajes retratados nos van dando semblantes familiares, los nombres igualmente, hasta llegar al final. La <i>omega</i> que cierra el libro es una fotograf&iacute;a del autor cuando hizo su primera comuni&oacute;n. La foto corresponde sin duda al <i>alfa</i> de las primeras p&aacute;ginas proustianas del libro. Esto lo hace circular, sin que ello implique deliberadamente una filosof&iacute;a de la historia. &Eacute;sta m&aacute;s bien yo se la otorgo. El ciclo que abre y cierra el universo aureliano remite a un universo recreado por &eacute;l, por sus afanes investigativos. Ese universo que contiene una tasa demogr&aacute;fica enorme y que ahora s&oacute;lo est&aacute; en el papel y en el recuerdo, y de la que s&oacute;lo queda el autor. Convengamos que eso no es verdad, que no es &eacute;l solo quien permanece en la tierra, por que est&aacute;n todos los colaterales, pero quiero verlo as&iacute;. Aurelio de los Reyes como punto de partida y final del libro. Y entre ese fin y principio, todo el universo de los Garc&iacute;a Rojas y sus espacios, que podemos ver a trav&eacute;s de sus rostros y de los lugares que habitaron. Un libro muy suyo que generosamente nos comparte.</font></p>      ]]></body>
</article>
