<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-0636</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Nueva antropología]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Nueva antropol]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-0636</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Nueva Antropología A.C.]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-06362008000200008</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La calidad es nuestra, la intoxicación... ¡de usted! Atribución de la responsabilidad en las intoxicaciones por plaguicidas agrícolas: Zamora, Michoacán 1997-2000]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Guzmán Gómez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Elsa]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma del Estado de Morelos Facultad de Ciencias Agropecuarias ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Cuernavaca Morelos]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<volume>21</volume>
<numero>69</numero>
<fpage>155</fpage>
<lpage>160</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-06362008000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-06362008000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-06362008000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>J. Luis Seefo&oacute; Luj&aacute;n, <i>La calidad es nuestra, la intoxicaci&oacute;n... &iexcl;de usted! Atribuci&oacute;n de la responsabilidad en las intoxicaciones por plaguicidas agr&iacute;colas</i>. <i>Zamora, Michoac&aacute;n 1997&#45;2000</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Elsa Guzm&aacute;n G&oacute;mez*</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Zamora, El Colegio de Michoac&aacute;n, 2005</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Facultad de Ciencias Agropecuarias, Universidad Aut&oacute;noma del Estado de Morelos.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Luis Seefo&oacute; nos presenta un libro que tiene como centro las percepciones, sentimientos, creencias y vivencias del riesgo que para los jornaleros agr&iacute;colas de un asentamiento marginal de Zamora significa su trabajo, especialmente el manejo de agroqu&iacute;micos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este es un estudio producto de una investigaci&oacute;n profunda y minuciosa, que no puede dejar de comentarse y darle vueltas. Es decir, el libro da mucho qu&eacute; decir, preguntarse, reflexionar y seguirse preguntando. Precisamente con esto cumple uno de los objetivos m&aacute;s importantes del trabajo, que se refiere a poner sobre la mesa, abiertamente y con todo detalle, en el centro de los auditorios y frente a la conciencia de todos nosotros, una realidad dif&iacute;cil de ver, pero aunque no la veamos lacera a nuestro pa&iacute;s y, en general, a la humanidad: el riesgo del trabajo frente a procesos marcados por la modernizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este trabajo muestra una realidad que no termina en los campos de Zamora, ni en la colonia Casita Blanca, pues la problem&aacute;tica ocupa otras regiones y m&uacute;ltiples escenarios del pa&iacute;s, en los que este an&aacute;lisis podr&iacute;a ampliarse. La aceptaci&oacute;n del riego en trabajos que generan la riqueza en escalas sociales lejanas a los peones mismos, y particularmente en el uso de agroqu&iacute;micos, podemos encontrarlo en diferentes partes del pa&iacute;s: en las plantaciones tabacaleras, en los invernaderos de los estados de M&eacute;xico y de Puebla, en los campos del estado de Morelos, en fin, tan cercanos a todos que nos har&iacute;a ver de frente que estos procesos se encuentran atr&aacute;s de los propios productos que consumimos. As&iacute; que, sin otra salida, creo que todos nosotros debemos entrar a la reflexi&oacute;n y toma de conciencia desde los distintos lugares en que nos encontramos como acad&eacute;micos, t&eacute;cnicos, pol&iacute;ticos, o ciudadanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor elige una manera particular de explorar el problema: la percepci&oacute;n del riesgo y las construcciones culturales que sustentan dicha percepci&oacute;n. Al adentrarse en esta problematizaci&oacute;n, nos dice que todo el tiempo se mantuvieron en su mente las preguntas: "&iquest;es moralmente aceptable que los individuos m&aacute;s vulnerables soporten los riesgos de aplicar plaguicidas en la producci&oacute;n de alimentos? &iquest;Tienen otras opciones o no hay salida y, en consecuencia, en vez de riesgos ante los que se toman decisiones deber&iacute;amos hablar de peligros impuestos?".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas preguntas marcan y direccionan los ejes de la investigaci&oacute;n y las reflexiones ante la misma, pues denotan que no son los riesgos aislados ni los plaguicidas por s&iacute; mismos los que da&ntilde;an a poblaciones de trabajadores agr&iacute;colas (independientemente de la prohibici&oacute;n y letalidad de sus componentes), sino que se trata de develar las formas de uso de estos productos (pero no el uso pr&aacute;ctico, sino el uso social), as&iacute; como el lugar en que se ubican los riesgos y vulnerabilidades en una determinada sociedad, en la que vivimos, y esto (el uso social y el lugar social del riesgo) es lo que impone los peligros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los peligros y riesgos de que se trata son mucho m&aacute;s complejos que si nos encontr&aacute;ramos ante riesgos por siniestros naturales, pues no basta trazar una ruta de evacuaci&oacute;n de emergencia y tomarla oportunamente, sino que se trata precisamente de riesgos socialmente construidos, engarzados por procesos mercantiles donde los actores y las relaciones entre ellos se encuentran atados por procesos de negociaci&oacute;n en condiciones desiguales. Entonces, si el mercado rige a la sociedad misma, &iquest;c&oacute;mo evitar las consecuencias de los procesos que sostienen dicho mercado, por ejemplo los da&ntilde;os que provocan los plaguicidas en poblaciones desprotegidas y dedicadas a sostener diversos cultivos que van al sistema agroalimentario nacional e internacional?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta sociedad ha sido marcada por la llegada, instauraci&oacute;n y desarrollo de la modernizaci&oacute;n, car&aacute;cter que se ve como el gran m&eacute;rito de la humanidad, quiz&aacute; lo tenga en algunos aspectos, pero tambi&eacute;n valdr&iacute;a la pena desmenuzar un poco sus costos. En el contexto de este caso, nos preguntamos: &iquest;modernizaci&oacute;n para qu&eacute;? &iquest;Para contar con hortalizas y frutas de alta calidad que se exportan a Estados Unidos, con grandes derramas econ&oacute;micas, s&iacute;, pero para qui&eacute;n? Seguramente no para los trabajadores que cultivan las hortalizas, pues m&aacute;s bien a ellos les toca el costo de las intoxicaciones y el desgaste f&iacute;sico, sin derechos laborales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pareciera que cuando hablamos de eficiencia y productividad, de producci&oacute;n para exportaci&oacute;n, se nos olvida mencionar que el paquete tecnol&oacute;gico, adjunto y necesario, incluye para la poblaci&oacute;n trabajadora: flexibilidad laboral, intoxicaciones cotidianas, insalubridad, no acceso a servicios de salud, p&eacute;sima calidad de vida, riesgo y vulnerabilidad permanente, desposesi&oacute;n, pobreza. &iquest;&Eacute;stas son consecuencias o "males necesarios" de la modernizaci&oacute;n? &iquest;Es imprescindible ante las necesidades de producir alimentos para una poblaci&oacute;n creciente y para dinamizar los mercados? &iquest; Se trata de sostener un mercado de agroqu&iacute;micos que empresas trasnacionales est&aacute;n produciendo y que estamos obligados a comprar? &iquest;Es inevitable este uso social de la modernizaci&oacute;n con todos sus costos? &iquest;Es la &uacute;nica manera en que las poblaciones de trabajadores pueden insertarse en la modernizaci&oacute;n? &iquest;De qu&eacute; modernizaci&oacute;n hablamos, si los trabajadores que sostienen la productividad no tienen garant&iacute;a de acceso al trabajo, a los m&iacute;nimos derechos y protecci&oacute;n laboral, a servicio m&eacute;dico, pensi&oacute;n de jubilaci&oacute;n, ni una vida sana segura?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bueno, las reflexiones y preguntas que van surgiendo pueden llevarnos a escenarios muy amplios, como problemas de contaminaci&oacute;n ambiental, legislaci&oacute;n sobre el uso de plaguicidas, los monopolios de las trasnacionales en estos ramos, la reforma y crisis del IMSS, etc&eacute;tera, y que de hecho en el transcurso del estudio se van mencionando a trav&eacute;s de los procesos particulares locales, centrados en el objetivo de abordar las pr&aacute;cticas discursivas y construcciones culturales en entornos laborales de riesgo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el libro, estos escenarios locales son abordados con una construcci&oacute;n metodol&oacute;gica muy interesante, pues muestra un camino propio para definir las pautas de acercamiento al problema, que ahora comento. Primeramente define cuatro unidades de an&aacute;lisis: experiencia pr&oacute;xima, percepci&oacute;n del riesgo, confianza y atribuci&oacute;n. &Eacute;stas se refieren a construcciones socioculturales que se llevan a cabo para permitir o "sortear las vicisitudes de la vida y trabajo" de los jornaleros agr&iacute;colas, de tal manera que "enmarcan la elaboraci&oacute;n de una cultura de riesgo".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La idea de "experiencia pr&oacute;xima" est&aacute; basada en que el recuerdo de condiciones p&eacute;simas anteriores ayuda o permite soportar las presentes, que representan al menos un m&iacute;nimo cambio y mejor&iacute;a: pasar del desempleo y nulo ingreso frente a cualquier empleo, por duro y mal pagado que sea; pero sostener la idea de mejor&iacute;a requiere una fortaleza lograda por una vida dif&iacute;cil, de limitaciones y riesgos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"La percepci&oacute;n del riesgo" refiere la idea de que el peligro del trabajo es parte natural del mismo, as&iacute; que se asume y se hace porque el trabajo es as&iacute;, y las consecuencias, malestares e incluso intoxicaciones son parte del trabajo mismo, lo que les lleva a aceptarlos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"La confianza o inmunidad subjetiva", que en t&eacute;rminos coloquiales se refiere al "pero si no pasa nada", requiere una construcci&oacute;n cultural que encamina a los jornaleros a una fortaleza y aguante f&iacute;sico, as&iacute; como a un condicionamiento y disponibilidad para permanecer en el trabajo, rendir m&aacute;s y ampliar su visi&oacute;n de no enfermedad, no dolor y no malestar para poder resistir. Esto, por ejemplo, los lleva a trabajar sin ropa adecuada ni equipo de protecci&oacute;n personal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cuarta unidad, "la atribuci&oacute;n de responsabilidad", se aborda como la disoluci&oacute;n de responsabilidad o culpa en los da&ntilde;os mismos de los agroqu&iacute;micos, donde ni los fabricantes de agroqu&iacute;micos, ni los distribuidores de productos prohibidos, ni los agricultores ni nadie es responsable, y la culpa se atribuye m&aacute;s bien al propio jornalero por descuido o debilidad; de hecho, ni siquiera se plantea como prioridad el servicio y seguro m&eacute;dico, a pesar de la recurrencia de da&ntilde;os, y la gravedad y letalidad de las consecuencias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor pasa de una construcci&oacute;n conceptual de cada uno de estos elementos, a una revisi&oacute;n amplia, discutida, multidisciplinaria: reflexiona sobre las aportaciones realizadas desde distintas disciplinas (filosof&iacute;a, &eacute;tica, antropolog&iacute;a, sociolog&iacute;a, etc&eacute;tera), para luego acercarse al lugar y a los actores de trabajo a trav&eacute;s de las vivencias, opiniones de los jornaleros y habitantes del asentamiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero &iquest;qu&eacute; busca, cu&aacute;l es la intenci&oacute;n de su estudio? Se trata de "identificar creencias y valores (riesgo, confianza) y explicar c&oacute;mo esos valores subordinan m&aacute;s a los trabajadores agr&iacute;colas respecto de sus patrones". Con esto volvemos a encontrar una interesante manera de abordar las relaciones entre los micro y los macro procesos, y las dependencias mutuas entre las din&aacute;micas de dichos niveles. Es decir, el an&aacute;lisis se introduce a los sentimientos y creencias de los actores como elementos de su vida cotidiana, pero en ese transcurso nos muestra c&oacute;mo los microprocesos son producidos en los marcos de estructuras sociales &#150;como se menciona en las conclusiones&#150;, y queda claro que no se trata solamente del riesgo, sino ante todo del lugar social donde &eacute;ste se encuentra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entonces, al indagar en los diferentes tipos de empresas agr&iacute;colas las maneras de contratar a los jornaleros, la tecnolog&iacute;a agroqu&iacute;mica empleada y las posibilidades de ofrecer seguridad m&eacute;dico&#45;laboral a los jornaleros, adem&aacute;s de entrevistas a los mismos y a sus familias, nos dibuja una realidad que la sociedad no quiere reconocer, invisible para muchos de nosotros y que es necesario develar. Con tal prop&oacute;sito, con lujo de detalles, mediante una descripci&oacute;n que no permite dudas ni pasar cosas por alto, narra y muestra testimonios de las condiciones de trabajo, el esfuerzo y dolencias en el paso de cada labor, el caminar y trabajar en cuclillas por horas o con la espalda doblada, el paso descalzo en el lodo helado, la carga del canasto al cosechar, el manejo de machetes y cuchillas, las cortadas en manos o heridas en pies.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al llegar a los agroqu&iacute;micos, el libro ofrece testimonios de las condiciones en que preparan las mezclas, realizan las aplicaciones y los efectos de tal manipulaci&oacute;n. Esos &uacute;ltimos van desde permanentes dolores de cabeza, males estomacales y desmayos, hasta convulsiones, coma y paro respiratorio. Los jornaleros cuentan sus experiencias: intoxicaciones propias y de sus familiares, accidentes y muertes cercanas; as&iacute; como las percepciones que tienen de estos hechos: las curas caseras, la informaci&oacute;n con que cuentan y lo lejano del servicio m&eacute;dico especializado, principalmente si los efectos no son inmediatos &#150;al contacto con el agroqu&iacute;mico&#150; y se manifiestan fuera del trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien los jornaleros aceptan los riesgos como parte de una realidad ineludible, pues "el pe&oacute;n no pone ni dispone las dimensiones de la arena ni las reglas del juego, aunque en la agricultura &#150;como en otros escenarios&#150; el patr&oacute;n no puede imponerse totalmente al trabajador", es claro que los trabajadores son necesarios no s&oacute;lo como trabajo base &#150;que incluye la fortaleza, resistencia, disponibilidad al riesgo, y condici&oacute;n social y cultural que garantice su disponibilidad al riesgo&#150;, sino tambi&eacute;n en tanto experiencia, conocimiento y dominio de t&eacute;cnicas adquiridas; esto les da ciertas pautas de negociaci&oacute;n, que incluye a veces competencia entre ellos, as&iacute; como espacio para la resistencia pasiva. Pero de cualquier modo, el lugar que cada actor ocupa en esta interacci&oacute;n est&aacute; marcado por el poder, no s&oacute;lo por el que detentan los agricultores locales en particular, sino el poder que sustenta a patrones y peones en lugares distintos e inequitativos dentro del sistema social que vivimos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">No puedo evitar la relaci&oacute;n con el libro de Astorga,<sup><a href="#nota">1</a></sup> quien vislumbra a los campesinos como jornaleros en un mercado donde tienen un papel similar a mercanc&iacute;a, y el trato a los productos es m&aacute;s importante que el de los propios trabajadores. Ciertamente, para los agricultores de Zamora es m&aacute;s importante la calidad de las fresas que la salud de quienes las cultivan. Para Astorga, los jornaleros tienen la funci&oacute;n de generar procesos de trabajo &uacute;tiles al capital; es decir, son factores de la producci&oacute;n, como tantos otros necesarios, regidos por un mercado de trabajo cuyo funcionamiento se da bajo condiciones antihumanas, de desprotecci&oacute;n y despotismo; generando as&iacute; al pe&oacute;n libre "tan libre, que ha quedado a merced del capital".<sup><a href="#nota">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por supuesto que la visi&oacute;n que marca a los jornaleros de esta manera es desgarradora, y cuestionar esta idea desde una posici&oacute;n humana, moral y social nos lleva al acercamiento que Seefo&oacute; hace a las voces de los propios trabajadores, "a los sentimientos y creencias de los actores", que si bien marcan los t&eacute;rminos de la subordinaci&oacute;n, tambi&eacute;n denotan las necesidades de los trabajadores y sus familias de vivir. Esas construcciones culturales que los lleva a aceptar condiciones de vida dif&iacute;ciles, la convivencia con plaguicidas que a todas luces les hacen da&ntilde;o y la aceptaci&oacute;n de condiciones laborales inseguras y desfavorables se originan en principios que tienen que ver con la naturaleza humana &#150;preferir una situaci&oacute;n menos desfavorable que otra, sentir que a pesar de todo uno puede lograrlo, que el peligro existe pero, &iquest;qu&eacute; otra me queda?... los ejemplos con que el autor explica se podr&iacute;an ubicar, en otras situaciones, en vivencias nuestras o de cualquier gente. Es decir, son tan humanos como cualquier otra persona que no tenga la necesidad de asumir esos riesgos: sienten, viven, construyen sus propias estrategias, pero buscan por todos los medios mejorar su vida dentro de la marginalidad y la vulnerabilidad ante las relaciones de poder en la sociedad. Me parece que este libro nos confronta con la urgencia de problematizar la disoluci&oacute;n de la responsabilidad del riesgo, de fondo en toda su complejidad, lo cual nos lleva a cuestionar la imposici&oacute;n social del peligro en poblaciones como Casita Blanca, Zamora &#150;&#150;como hace el autor&#150;&#150;, y de muchas otras poblaciones en nuestro pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Enrique Astorga, <i>El mercado de trabajo rural en M&eacute;xico. La mercanc&iacute;a humana,</i> M&eacute;xico<i>,</i> ERA, 1988.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5570729&pid=S0185-0636200800020000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Astorga]]></surname>
<given-names><![CDATA[Enrique]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El mercado de trabajo rural en México. La mercancía humana]]></source>
<year>1988</year>
<publisher-name><![CDATA[ERA]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
