<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-0636</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Nueva antropología]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Nueva antropol]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-0636</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Nueva Antropología A.C.]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-06362008000100001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Editorial]]></article-title>
</title-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<volume>21</volume>
<numero>68</numero>
<fpage>5</fpage>
<lpage>8</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-06362008000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-06362008000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-06362008000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Editorial</b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tanto las narrativas dominantes argumentan que la problem&aacute;tica ambiental puede superarse mediante pol&iacute;ticas demogr&aacute;ficas asociadas a la valoraci&oacute;n econ&oacute;mica de los ecosistemas y al uso correcto de tecnolog&iacute;a, vertientes cr&iacute;ticas de las ciencias sociales manifiestan que la b&uacute;squeda de sustentabilidad implica algo m&aacute;s que el dise&ntilde;o de medidas correctivas. Reconocen como esencial la modificaci&oacute;n profunda de nuestra organizaci&oacute;n social, as&iacute; como la comprensi&oacute;n/construcci&oacute;n imperante de lo que entendemos por naturaleza. En este debate, la antropolog&iacute;a nos permite contextuar los problemas ambientales y ubicarlos en la singularidad de sus dominios culturales, econ&oacute;micos, hist&oacute;ricos y pol&iacute;ticos, despojando a lo ambiental del car&aacute;cter neutral y objetivo que los enfoques esencialistas le otorgan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los seis art&iacute;culos que presentamos en este n&uacute;mero de la <i>Revista Nueva Antropolog&iacute;a</i> tienen el prop&oacute;sito de mostrar el trabajo antropol&oacute;gico como un elemento valioso en la b&uacute;squeda de nuevas formas para comprender y enfrentar la crisis ambiental que nos aqueja.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Combinando la discusi&oacute;n te&oacute;rica y el trabajo de campo cuidadoso, los textos evidencian las complicaciones que surgen cuando consideramos a la naturaleza como una categor&iacute;a clara e indiscutible. Las pol&iacute;ticas y estrategias de conservaci&oacute;n que se desprenden de esta concepci&oacute;n pasan por alto las especificidades, discontinuidades y contradicciones locales, y pretenden gestionar los <i>sistemas naturales</i> a partir de modelos &uacute;nicos de protecci&oacute;n, participaci&oacute;n y producci&oacute;n que pocas veces se adaptan a la diversidad de actores y situaciones que observamos en las m&uacute;ltiples regiones del pa&iacute;s. Se ofrece as&iacute; una peque&ntilde;a muestra de trabajos que nos permite observar problemas concretos, como la deforestaci&oacute;n, la liberaci&oacute;n de organismos transg&eacute;nicos, el decreto de &aacute;reas protegidas o la difusi&oacute;n de conocimiento e implementaci&oacute;n y tecnolog&iacute;a, desde una perspectiva compleja y cr&iacute;tica que descarta definiciones &uacute;nicas y acabadas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de Elena Lazos Chavero, "La invenci&oacute;n de los transg&eacute;nicos; &iquest;nuevas relaciones entre naturaleza y cultura?", analiza la percepci&oacute;n de los productores y las posibles consecuencias de la introducci&oacute;n de ma&iacute;z transg&eacute;nico en dos estados muy distintos del pa&iacute;s: Oaxaca y Sinaloa. Iniciando con una discusi&oacute;n importante sobre la relaci&oacute;n sociedad&#45;naturaleza, la autora explica la introducci&oacute;n de transg&eacute;nicos como una imposici&oacute;n para las comunidades locales que no son consultadas y que, dif&iacute;cilmente, ver&aacute;n solucionados sus problemas de productividad y marginaci&oacute;n con el uso de estas variedades modificadas de ma&iacute;z.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, Leticia Merino reflexiona sobre las pol&iacute;ticas de conservaci&oacute;n, a partir de la capacidad para conservar sus bosques que han mostrado las comunidades de la Sierra Norte de Oaxaca. En su texto, "Conservaci&oacute;n comunitaria en la cuenca alta del Papaloapan, Sierra Norte de Oaxaca", la autora explica que medidas de conservaci&oacute;n centralizadas y restrictivas, como la creaci&oacute;n de &aacute;reas protegidas, no son la &uacute;nica o la mejor v&iacute;a para el mantenimiento de los ecosistemas. Comunidades que cuentan con un alto capital social y con instituciones de gobierno confiables, son capaces de desarrollar esquemas exitosos de manejo y conservaci&oacute;n de sus recursos. Valorar y otorgar visibilidad social a estos nuevos caminos y estrategias son condiciones necesarias para asegurar la viabilidad de los espacios naturales en M&eacute;xico, un pa&iacute;s habitado en casi la totalidad de su territorio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el texto "De &aacute;reas naturales protegidas y participaci&oacute;n: convergencias y divergencias en la construcci&oacute;n del inter&eacute;s p&uacute;blico", Mar&iacute;a Fernanda Paz Salinas nos muestra la heterogeneidad social, cultural y pol&iacute;tica que existe dentro del &aacute;rea protegida Corredor Biol&oacute;gico Chichinautzin, y la relaci&oacute;n de esta diversidad con la participaci&oacute;n. Distinguiendo entre participaci&oacute;n social y participaci&oacute;n ciudadana, Fernanda Paz documenta los factores que alientan y dificultan la participaci&oacute;n en el manejo de recursos en el interior de &aacute;reas protegidas, y expone a la conservaci&oacute;n como una actividad en la que la construcci&oacute;n de espacios de negociaci&oacute;n pol&iacute;tica y social es fundamental. En este sentido, la conservaci&oacute;n como &aacute;mbito exclusivo de las ciencias naturales es cuestionada.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Leticia Durand, en su trabajo titulado "De las percepciones a las perspectivas ambientales. Una reflexi&oacute;n te&oacute;rica sobre la antropolog&iacute;a y la tem&aacute;tica ambiental", discute algunas deficiencias del enfoque constructivista con relaci&oacute;n al estudio de las percepciones ambientales. A partir de una revisi&oacute;n de textos sobre el tema, la autora expone el concepto de perspectiva ambiental como un elemento &uacute;til para considerar a la naturaleza en s&iacute; misma como fuente de significados y superar algunas de las dificultades que se originan en la concepci&oacute;n dual de relaci&oacute;n entre naturaleza y sociedad. El concepto de perspectiva ambiental, de acuerdo a Leticia Durand, permite pensar que dentro de la antropolog&iacute;a ambiental no lidiamos con distintas construcciones de lo natural sino, en realidad, con ambientes diferentes.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se incluye tambi&eacute;n el trabajo de Mar&iacute;a Alejandra S&aacute;nchez V&aacute;zquez titulado "La comunicaci&oacute;n p&uacute;blica de las ciencias en M&eacute;xico: estudios precursores y senderos posibles". Este art&iacute;culo rese&ntilde;a algunas investigaciones recientes sobre la comunicaci&oacute;n de la ciencia y, nos muestra c&oacute;mo la divulgaci&oacute;n contribuye a generar visiones parciales o sesgadas del mundo y la naturaleza, al ignorar las caracter&iacute;sticas y el escenario de las comunidades o personas que reciben la informaci&oacute;n. La autora propone situar a la divulgaci&oacute;n en el contexto sociocultural a fin de evitar una malentendida comprensi&oacute;n de las ciencias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente y en un tenor semejante al texto anterior, V&iacute;ctor Berrueta Soriano y Fernando Lim&oacute;n Aguirre en su texto "Participaci&oacute;n campesina para la generaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a alternativa" describen una iniciativa para implementar mejoras tecnol&oacute;gicas en la producci&oacute;n de caf&eacute; en comunidades de la regi&oacute;n Lagos de Montebello en Chiapas. Los autores parten de la idea de que la introducci&oacute;n de nueva tecnolog&iacute;a no puede considerarse un asunto puramente t&eacute;cnico, sino que es necesario observar este proceso como un di&aacute;logo entre actores que genera conocimientos situados en contextos espec&iacute;ficos y significativos para todos los participantes. As&iacute;, nos narran c&oacute;mo la construcci&oacute;n de un secador para granos de caf&eacute; se convirti&oacute; en una exitosa experiencia productiva, pero tambi&eacute;n de organizaci&oacute;n e interacci&oacute;n social.</font></p>      ]]></body>
</article>
