<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0071-1675</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Estudios de cultura náhuatl]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Estud. cult. náhuatl]]></abbrev-journal-title>
<issn>0071-1675</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0071-16752012000200019</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Cempoala]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Matos Moctezuma]]></surname>
<given-names><![CDATA[Eduardo]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<volume>44</volume>
<fpage>356</fpage>
<lpage>363</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0071-16752012000200019&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0071-16752012000200019&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0071-16752012000200019&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>F&eacute;lix B&aacute;ez&#45;Jorge y Sergio R. V&aacute;squez Z&aacute;rate, <i>Cempoala</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>por Eduardo Matos Moctezuma</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica/El Colegio de M&eacute;xico/Fideicomiso Historia de las Am&eacute;ricas 2011, 239 p.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Representa un gran reto escribir una obra de divulgaci&oacute;n que rese&ntilde;e la historia cultural de la antigua ciudad de Cempoala. A pesar de la abundancia de menciones sobre esta zona arqueol&oacute;gica, buena parte de los estudios que hasta ahora se han realizado son fragmentarios y, en muchos sentidos, repetitivos, adem&aacute;s de no atender a la comparaci&oacute;n cr&iacute;tica de las cr&oacute;nicas coloniales con las evidencias arqueol&oacute;gicas. Con frecuencia se ha recurrido a enfoques que subrayan la magnitud de su arquitectura o su participaci&oacute;n en la alianza pactada con los conquistadores espa&ntilde;oles, en vez de plantear estudios procesuales sobre su econom&iacute;a, la vida cotidiana, la cosmovisi&oacute;n, la organizaci&oacute;n social, etc&eacute;tera (p. 13).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Acerca de estas palabras que F&eacute;lix B&aacute;ez&#45;Jorge y Sergio V&aacute;squez Z&aacute;rate nos brindan al inicio de su "Introducci&oacute;n" del libro que hoy presentamos, quisiera hacer dos reflexiones. En primer lugar, fue precisamente este planteamiento del contenido del libro lo que me llev&oacute; a incluirlo en la Serie "Ciudades", que dos importantes instituciones llevan a cabo: El Colegio de M&eacute;xico y el Fondo de Cultura Econ&oacute;mica. Y es que no se atienen &uacute;nicamente al dato arqueol&oacute;gico, sino que incluyen diversas fuentes escritas y el dato etnol&oacute;gico unido a algo muy importante: las varias maneras de comprender a Cempoala por parte de diversos investigadores adem&aacute;s de atender aspectos ling&uuml;&iacute;sticos y de otra &iacute;ndole. Por otro lado, los autores resaltan un tema de suyo importante: el escribir para el gran p&uacute;blico. En efecto, esta pr&aacute;ctica es un verdadero reto pues conlleva el escribir sin muchos tecnicismos y con palabras llanas sin que se pierda el car&aacute;cter cient&iacute;fico del relato. Siempre he dicho que escribir un libro de divulgaci&oacute;n resulta de una enorme responsabilidad, pues quien lo lee por lo general carece de las herramientas que se supone tiene el autor, de manera tal que el lector creer&aacute; a pie juntillas lo que se le dice por alguien que se considera especialista en la materia y con grados universitarios. Caso diferente es cuando lo escrito va dirigido a nuestros pares, pues ellos pueden coincidir o rebatir nuestros argumentos ya que manejan nuestro propio lenguaje y conocimiento. Adem&aacute;s, es necesario e indispensable que el cient&iacute;fico no se encierre en su campana de cristal, sino que informe al general de la gente de los conocimientos adquiridos. Esto es un deber, no una concesi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero pasemos al contenido del libro. Dividido en nueve cap&iacute;tulos, los autores nos dan en el primero de ellos un panorama de los "Estudios arqueol&oacute;gicos previos", en donde se destaca a Hermann Strebel como un pionero del inter&eacute;s por los sitios arqueol&oacute;gicos y en particular de Cempoala, a la que dedica "un breve art&iacute;culo &#91;...&#93; al cual agrega un sencillo plano del sitio" (p. 19), todo esto en 1884. Hacen ver la relaci&oacute;n entre este personaje y la se&ntilde;ora Estefan&iacute;a Salas de Broner, quien recibe dinero desde Alemania enviado por el propio Strebel para intervenir en diversos lugares con el fin de obtener material que luego le env&iacute;a a Alemania. Seg&uacute;n Annick Daneels, con esto se hace una interpretaci&oacute;n estratigr&aacute;fica mucho antes que Manuel Gamio en Azcapotzalco. Atinadamente, B&aacute;ez y V&aacute;squez hacen ver que Daneels, en su aseveraci&oacute;n:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">no menciona los fundamentos metodol&oacute;gicos que marcan la enorme diferencia entre una y otra pesquisas, pues la primera se realiz&oacute; sin ning&uacute;n estudio en el terreno (por "correspondencia", como lo indica la citada autora), mientras que la investigaci&oacute;n de Gamio (orientada por Franz Boas) sigui&oacute; estrictamente los lineamientos del an&aacute;lisis estratigr&aacute;fico (p. 20).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo anterior se suma lo dicho por el arquitecto Ignacio Marquina, citado por los autores: "As&iacute; se entiende la dura cr&iacute;tica que formulara Ignacio Marquina, se&ntilde;alando la destrucci&oacute;n causada por Estefan&iacute;a Salas de Broner y sus ayudantes en "un gran n&uacute;mero de tumbas de Cempoala y en otros lugares de Veracruz" (p. 19).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No pasan desapercibidos en este cap&iacute;tulo los nombres de Berendt, Seler, del Paso y Troncoso y Galindo y Villa, destacando el nombre del tercero de ellos, quien lleva a cabo trabajos en 1890 y 1891 en diferentes lugares de Veracruz a trav&eacute;s de la Comisi&oacute;n Cient&iacute;fica de Cempoala bajo el patrocinio de la Secretar&iacute;a de Justicia e Instrucci&oacute;n P&uacute;blica. Comenzaron los trabajos en la Villa Rica y despu&eacute;s en Cempoala, para pasar a recorrer la regi&oacute;n entre Papantla y Cotaxtla, en sitios como Nautla, Soledad, Medell&iacute;n, Cotaxtla, Tecolutla, la Mixtequilla, Tlaliscoyan y otros lugares. Finalmente emprendi&oacute; trabajos en El Taj&iacute;n que culminaron el 28 de marzo de 1891.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores contin&uacute;an su recorrido por la arqueolog&iacute;a veracruzana y llegan a los trabajos dirigidos por Jos&eacute; Garc&iacute;a Pay&oacute;n, los que enmarcan bajo el t&eacute;rmino de "Escuela mexicana" o "Escuela de Reconstrucci&oacute;n Nacional", siguiendo en esto los planteamientos de L&iacute;tvak y G&aacute;ndara. Sobre el particular cabe se&ntilde;alar que en otra ocasi&oacute;n hice ver la inconsistencia de estos nombres y de lo aseverado por L&iacute;tvak de que la lucha armada iniciada en 1910 hab&iacute;a detenido los trabajos arqueol&oacute;gicos en el pa&iacute;s, siendo que durante la segunda d&eacute;cada del siglo XX se hicieron aportes significativos en la arqueolog&iacute;a, como la creaci&oacute;n de la Escuela Internacional de Arqueolog&iacute;a y Etnolog&iacute;a Americana y el desarrollo de un proyecto de la envergadura del coordinado por Manuel Gamio en Teotihuacan, por se&ntilde;alar solo algunos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Garc&iacute;a Pay&oacute;n va a intervenir en diversos sitios y tambi&eacute;n en Cempoala. Se mencionan los nombres de Melgarejo Vivanco y Medell&iacute;n Zenil por su importancia en diversos aspectos del Veracruz prehisp&aacute;nico y se llega as&iacute; a finales de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 70' en que surge con un enfoque muy diferente al empleado hasta entonces: el proyecto "Historia de los asentamientos humanos en la Costa Central de Veracruz" bajo la direcci&oacute;n de Jurgen Br&uuml;ggemann, quien cont&oacute; con varios colaboradores. En Cempoala se pudo aplicar una nueva visi&oacute;n y con esto se derivaron estudios relevantes como lo muestra la publicaci&oacute;n <i>Zempoala: el estudio de una ciudad prehisp&aacute;nica.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con esto termina este cap&iacute;tulo que atiende lo relativo a la historia arqueol&oacute;gica de esta regi&oacute;n y en particular de Cempoala para pasar al siguiente cap&iacute;tulo titulado "El Totonacapan y Cempoala en las cr&oacute;nicas" en donde se analizan dos puntos de vista: la perspectiva arqueol&oacute;gica, por un lado, y la visi&oacute;n etnohist&oacute;rica y etnol&oacute;gica, por el otro. Rico en contenido y discusiones, en &eacute;l se comentan problemas como la presencia de los primeros pobladores de la regi&oacute;n y el proceso de desarrollo en donde las periodificaciones vienen a tratar de aclarar el tema pero, como advierten los autores, "no es raro encontrar &#45;a&uacute;n para un mismo sitio arqueol&oacute;gico&#45; distintas propuestas secuenciales que ilustren su devenir" (p.45). La discusi&oacute;n de los distintos per&iacute;odos y las caracter&iacute;sticas que le son propias plantean nuevas interrogantes acerca de las presencias cer&aacute;micas, arquitect&oacute;nicas y de interrelaciones entre diferentes lugares dentro del &aacute;rea pero tambi&eacute;n con el resto de Mesoam&eacute;rica. Para Cempoala se&ntilde;alan los autores:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La abundancia y diversidad de fragmentos de cer&aacute;mica en la superficie o en las excavaciones estratigr&aacute;ficas, ya en los sistemas amurallados, ya en un extenso per&iacute;metro en torno a los numerosos mont&iacute;culos de Cempoala, sugiere una larga secuencia de ocupaci&oacute;n humana en la regi&oacute;n, cuyo per&iacute;odo m&aacute;s representativo y asociado a la m&aacute;s alta densidad poblacional se ubica durante el Horizonte Poscl&aacute;sico (p. 63).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde este momento vemos la complejidad que tiene Cempoala vista desde diversos &aacute;ngulos. Uno de ellos y de la mayor importancia es el del control hidr&aacute;ulico como son la irrigaci&oacute;n, &aacute;reas inundables y la desviaci&oacute;n del R&iacute;o Grande de Actopan para su uso tanto en la agricultura como para las necesidades cotidianas. Una red de acueductos fuero localizado por Br&uuml;ggemann y Cort&eacute;s que est&aacute;n implicando una organizaci&oacute;n social dirigida por un poder central. De esto hablaremos m&aacute;s adelante. En lo concerniente a la etnohistoria y la etnolog&iacute;a, B&aacute;ez&#45;Jorge y V&aacute;squez Z&aacute;rate hacen un plausible intento por acudir a estos datos por medio de diferentes investigadores que aportaron en su momento datos importantes sobre el particular. Hay que destacar la revisi&oacute;n que hacen del concepto <i>totonacapan</i> tanto desde el punto de vista de la ling&uuml;&iacute;stica como el tratar de definir los l&iacute;mites de lo que se considera como tal. "La ling&uuml;&iacute;stica a&uacute;n tiene mucho que aportar al conocimiento prehisp&aacute;nico regional; persisten dudas sobre el origen y desarrollo de la lengua totonaca" (p. 80) nos dicen. Este cap&iacute;tulo es de una enorme riqueza que permitir&aacute; a los estudiosos penetrar en la manera en que distintos autores han analizado esta regi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo III se habla del entorno geogr&aacute;fico de Cempoala. Se nos hace ver lo variado del medio ambiente con ca&ntilde;adas, valles, monta&ntilde;as as&iacute; como los sistemas de agua adem&aacute;s de los yacimientos de diferentes materiales como piedras y arcillas que fueron aprovechados por los pobladores. A esto se unen suelos id&oacute;neos para el cultivo lo que permit&iacute;a explotarlos por medio del riego. Todo esto explica en buena medida el asentamiento de Cempoala en medio de un <i>hinterland</i> (como lo llaman nuestros autores) apto para el desarrollo humano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los siguientes cuatro cap&iacute;tulos entran de lleno en las caracter&iacute;sticas de Cempoala desde diversas perspectivas. El asentamiento y planificaci&oacute;n urbanos han sido estudiados por la arqueolog&iacute;a y as&iacute; leemos que estos:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">han revelado numerosas evidencias respecto a una infraestructura urbana planificada, no solo para vincular las actividades cotidianas propias de una alta densidad habitacional, sino tambi&eacute;n para desempe&ntilde;ar diversas funciones administrativas, pol&iacute;ticas, y religiosas cuyo impacto seguramente alcanzaba un amplio dominio regional (p. 104)</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se han podido definir &aacute;reas para usos distintos. Tal es el caso del &aacute;rea de producci&oacute;n con posible presencia de talleres de obsidiana o de elaboraci&oacute;n de otro tipo de artefactos que indican su producci&oacute;n al interior de la ciudad, as&iacute; como espacios para la circulaci&oacute;n y consumo de variados productos. Un &aacute;rea con marcado car&aacute;cter religioso es evidente dentro de los conjuntos arquitect&oacute;nicos del lugar. Por otra parte, nuestros autores hacen ver con prudencia que</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La extensi&oacute;n urbana y el tama&ntilde;o de la poblaci&oacute;n de Cempoala son causa de pol&eacute;mica entre los especialistas, la cual quiz&aacute; nunca se resuelva, debido a la irreversible y progresiva p&eacute;rdida de la evidencia arqueol&oacute;gica, condici&oacute;n que impide proponer un c&aacute;lculo apropiado de la densidad demogr&aacute;fica. Sin embargo, basados en estimaciones de los cronistas, suele aceptarse que esta ciudad contaba al menos con una poblaci&oacute;n de entre 25 000 y 30 000 habitantes &#91;...&#93; (p. 109).</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y digo que act&uacute;an prudentemente, porque los c&aacute;lculos que se han hecho en ciudades como Teotihuacan, Monte Alb&aacute;n y Tenochtitlan no tienen bases firmes para sustentarlas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algo que afirman nuestros estudiosos es que en el Poscl&aacute;sico (900&#45;1521 d.C.) Cempoala se constitu&iacute;a en la ciudad de mayor dimensi&oacute;n en el centro de la Costa del Golfo, como lo sugiere su extensi&oacute;n, la presencia de sus conjuntos arquitect&oacute;nicos, su complejidad urbana y los sistemas de acueductos que la alimentaban.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a la organizaci&oacute;n social y pol&iacute;tica, existe pol&eacute;mica en cuanto de si se trata de <i>calpullis,</i> como lo plantea Br&uuml;ggemann o de otra forma de organizaci&oacute;n como lo establece Garc&iacute;a M&aacute;rquez. B&aacute;ez&#45;Jorge y V&aacute;squez Z&aacute;rate se inclinan, despu&eacute;s de un an&aacute;lisis del concepto <i>calpulli</i> y otros tipos de organizaci&oacute;n, a que el <i>calpulli</i> pudo existir de igual manera que lo hac&iacute;a en Tenochtitlan y Texcoco al evolucionar de su car&aacute;cter de comunidad gentilicia hasta convertirse en una organizaci&oacute;n basada en principios territoriales. Tratan lo relativo a la ordenaci&oacute;n social y el control hidr&aacute;ulico haciendo ver que todo lo referente a la agricultura y por ende con los sistemas hidr&aacute;ulicos debieron de estar organizados colectivamente y controlados por los mandos de los <i>calpullis</i> y otras instancias superiores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro tema interesante es el de las regulaciones matrimoniales basadas en cronistas como Torquemada, Motolin&iacute;a, Sahag&uacute;n, Mendieta, Las Casas, etc&eacute;tera ya que las alianzas matrimoniales "entre grupos &eacute;tnicos diferentes fueron un recurso para conciliar intereses" (p. 147). Otro factor que mencionan los autores es el de la "Naturaleza y estructura del poder", misma que se basaba en la nobleza hereditaria que a su vez se sustentaba en matrimonios endog&aacute;micos. Aqu&iacute; analizan la relaci&oacute;n que exist&iacute;a entre Cempoala y Tenochtitlan la que inscriben como un sometimiento pac&iacute;fico lo que les permit&iacute;a mantener un alto grado de autonom&iacute;a pol&iacute;tica. Esto se estudia y plantea a continuaci&oacute;n y se hace ver que las tensiones existentes entre Tenochtitlan y Cempoala "Ser&iacute;an el pivote que operar&iacute;a Hern&aacute;n Cort&eacute;s para tejer el entramado de intrigas y argucias que sustent&oacute; su estrategia para la conquista de la capital azteca" (p. 162).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un aspecto que no pasa desapercibido es el relativo a la religi&oacute;n de Cempoala, en donde una vez m&aacute;s se acude a las fuentes hist&oacute;ricas y a estudiosos actuales sobre el tema. Se plantean los atributos e indumentaria del grupo sacerdotal as&iacute; como la manera en que eran elegidos y la jerarquizaci&oacute;n interna. Tambi&eacute;n mencionan el sacrificio humano y su presencia a&uacute;n antes del dominio mexica. Interesante es el hallazgo por parte de del Paso y Troncoso de un chacmool encontrado a un lado del edificio de las Chimeneas que parece apuntar a esto, aunque tambi&eacute;n hay relatos de los cronistas y evidencias arqueol&oacute;gicas sobre el particular. Un dato importante es aquel que mencionan acerca de la existencia de "salas y casas en Cholula" seg&uacute;n se&ntilde;ala Motolin&iacute;a, lo que evidencia el car&aacute;cter de gran sacralidad y de lugar de peregrinaci&oacute;n de la antigua ciudad sagrada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo VIII lleva por nombre "La condici&oacute;n axial de Cempoala en la conquista de Mexico&#45;Tenochtitlan". En &eacute;l los autores vuelven a echar mano de diferentes fuentes hist&oacute;ricas para que, basados en ellas, vayan refiriendo los acontecimientos desde el momento en que Cort&eacute;s y sus huestes ponen pie en tierras veracruzanas hasta el instante en que emprenden la marcha hacia Tlaxcala, Cholula y Tenochtitlan. De todo esto hay que rescatar algunos aspectos de suma importancia. Siempre he dicho acerca de la diferencia que notar&aacute; Cort&eacute;s en cuanto a la actitud de los ind&iacute;genas desde el momento que costea Cozumel hasta llegar a lo que hoy es Veracruz. En este &uacute;ltimo punto se les recibe sin violencia y, por el contrario, son invitados a visitar Cempoala por su m&aacute;ximo dirigente. Se enteran de los problemas que les provoca Moctezuma al que hay que pagarle un tributo peri&oacute;dicamente. Cort&eacute;s percibe que cuenta con una buena cabeza de playa y ante la inconformidad de algunos de los que lo acompa&ntilde;aban que deseaban regresar a Cuba, decide dar al trav&eacute;s con las naves &#45;nunca quemarlas, como bien asientan los autores&#45; y, al igual que C&eacute;sar ante el Rubic&oacute;n, la suerte estar&iacute;a echada. Lo dem&aacute;s ya es historia...</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo cap&iacute;tulo est&aacute; dedicado a la manera en que Cempoala fue abandonada. Varios factores se unieron para que esto ocurriera. Uno de ellos fue la epidemia de viruelas que se desat&oacute; y que caus&oacute; la muerte de miles de habitantes. Menci&oacute;n de los estragos provocados por este mal lo rese&ntilde;an cronistas como L&oacute;pez de G&oacute;mara, Motolin&iacute;a y Torquemada. A esto se une la interpretaci&oacute;n de modernos estudiosos que dan su parecer sobre este acontecimiento, todos ellos citados por B&aacute;ez y V&aacute;squez. Sin embargo, agregan otras causas m&aacute;s: ".a los factores de despoblaci&oacute;n propiciados por las epidemias, deben agregarse la guerra y la explotaci&oacute;n, as&iacute; como las agotadoras jornadas laborales" (p. 211). En fin, todos estos factores fueron diezmando la poblaci&oacute;n y fue as&iacute; que hacia 1610 Torquemada dice lo siguiente, dicho que los autores consideran el epitafio de la antigua ciudad: "No tiene este sitio morador ninguno, porque vino desde entonces en tanta disminuci&oacute;n que no vinieron a quedar m&aacute;s de tres o cuatro personas en &eacute;l &#91;...&#93;" (p. 215).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iexcl;Terrible destino de aquella ciudad que fuera cabeza de una regi&oacute;n! Pero como bien se&ntilde;alan los autores recordando a Ferdinand Braudel "Al remontar el curso de los siglos &#45;apunta&#45; &iquest;c&oacute;mo podr&iacute;an no ser excelentes gu&iacute;as las civilizaciones?". En efecto, con sus ciudades milenarias, las civilizaciones "atraviesan el tiempo, triunfan sobre lo duradero. Mientras pasa la pel&iacute;cula de la historia, ellas se mantienen imperturbables &#91;...&#93; contin&uacute;an como due&ntilde;as de su espacio, ya que el territorio que ocupan puede variar en sus m&aacute;rgenes, pero en el coraz&oacute;n, en la zona central, su dominio, su sede, siguen siendo los mismos" (p. 218&#45;219).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con &eacute;stas palabras de Braudel ponen punto final al libro. Como las buenas pel&iacute;culas y los buenos libros &#45;y este lo es&#45;, qu&eacute; mejor final que la reflexi&oacute;n del autor de <i>El Mediterr&aacute;neo.</i> Pero a&uacute;n nos regalan con una conclusi&oacute;n que en su parte substancial reza as&iacute;:</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A diferencia de Cholula, Tlaxcala y Tenochtitlan &#45;escenarios protag&oacute;nicos de la historia mexicana&#45;, Cempoala fue pr&aacute;cticamente abandonada a menos de un siglo de haber pactado con Cort&eacute;s, hasta que fue "redescubierta" a finales del siglo XIX, entre selvas y potreros, por Francisco del Paso y Troncoso, quien encabez&oacute; la Comisi&oacute;n Cient&iacute;fica Exploradora de la junta Colombina (p. 223).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estamos, pues, ante un libro que re&uacute;ne el conocimiento profundo de las fuentes hist&oacute;ricas; el aporte de la arqueolog&iacute;a y la etnolog&iacute;a; el decir de los investigadores actuales y la sabia manera de engarzar todo ello para darnos un panorama v&iacute;vido de lo que fue Cempoala (la Sevilla de Am&eacute;rica) y de lo que sigue siendo. Gracias a F&eacute;lix B&aacute;ez&#45;Jorge y a Sergio V&aacute;squez Z&aacute;rate por sus palabras, por su inteligencia, por su pasi&oacute;n por la historia...</font></p>      ]]></body>
</article>
