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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La tradición gramatical mesoamericana y la creación de nuevos paradigmas en el contexto de la teoría lingüística universal]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Ascensi&oacute;n Hern&aacute;ndez Trivi&ntilde;o, <i>La tradici&oacute;n gramatical mesoamericana y la creaci&oacute;n de nuevos paradigmas en el contexto de la teor&iacute;a ling&uuml;&iacute;stica universal</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>por Rodrigo Mart&iacute;nez Baracs</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico/Academia Mexicana de la Lengua, 2010,160 p.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quisiera llamar la atenci&oacute;n sobre la publicaci&oacute;n reciente del discurso de ingreso de Ascensi&oacute;n Hern&aacute;ndez Trivi&ntilde;o a la Academia Mexicana de la Lengua, el 22 de enero de 2009. Ascensi&oacute;n Hern&aacute;ndez naci&oacute; en Extremadura, Espa&ntilde;a, y estudi&oacute; en la madrile&ntilde;a Universidad Complutense. Como historiadora, se ocup&oacute; primero del exilio espa&ntilde;ol en M&eacute;xico. Enseguida se dedic&oacute; al primer gran paso de espa&ntilde;oles a M&eacute;xico en el siglo XVI, que incluy&oacute; a muchos frailes que vinieron a cristianizar a los "indios" y que para ello aprendieron sus lenguas, escribieron e imprimieron, con la ayuda de colaboradores indios, gram&aacute;ticas, vocabularios y textos diversos de evangelizaci&oacute;n y descripci&oacute;n del mundo americano. Para cristianizar a los millones de indios era imposible ense&ntilde;arles espa&ntilde;ol a todos y se hizo necesario hablar correctamente sus lenguas, de manera atractiva y convincente.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El estudio de Ascensi&oacute;n Hern&aacute;ndez sobre <i>La tradici&oacute;n gramatical mesoamericana</i> es particularmente valioso porque es un resumen concentrado, pensado y decantado de muchos a&ntilde;os de trabajos sobre el tema, entre los que destacan sus trabajos y ediciones de las gram&aacute;ticas de la lengua n&aacute;huatl de fray Andr&eacute;s de Olmos y de fray Alonso de Molina, y los estudios sobre las gram&aacute;ticas tarascas o pur&eacute;pechas del franc&eacute;s fray Maturino Gilberti y de fray Juan Baptista de Lagunas, todos franciscanos. Estos trabajos, de tem&aacute;tica espec&iacute;ficamente gramatical, se inscriben entre los ricos y variados estudios de Ascensi&oacute;n Hern&aacute;ndez sobre los estudios y las publicaciones en y sobre la lengua n&aacute;huatl. Me refiero de manera particular a sus trabajos sobre fray Bernardino de Sahag&uacute;n, sobre Pedro de Arenas, el gran libro en dos vol&uacute;menes <i>Tepuztlahcuilolli,</i> "la escritura de hierro", sobre los libros impresos en lengua n&aacute;huatl, y sus registros anotados de las publicaciones sobre dicha lengua publicados cada a&ntilde;o en la revista <i>Estudios de Cultura N&aacute;huatl.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Recuerda ella, como es usual en los discursos de ingreso a la Academia Mexicana, los logros y la personalidad de su antecesor en su silla, el muy peculiar escritor Salvador Elizondo, y su discurso es respondido por un acad&eacute;mico, el jurista Diego Valad&eacute;s, en una notable "Respuesta", pero prefiero no detenerme en estas riquezas del libro para concentrarme en el discurso de la nueva acad&eacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El orden de su exposici&oacute;n est&aacute; cuidadosamente pensado, por lo que conviene seguir su desarrollo paso a paso. En primer lugar Ascensi&oacute;n Hern&aacute;ndez define y discute las dos categor&iacute;as anal&iacute;ticas que aparecen en el t&iacute;tulo de su disertaci&oacute;n: "paradigma" y "tradici&oacute;n". Aunque el t&eacute;rmino "paradigma" significa en griego "ejemplo" o "ejemplar" y en la gram&aacute;tica remite "a cada uno de los esquemas formales en que se organizan las palabras nominales y verbales para sus respectivas flexiones". En tiempos recientes adquiri&oacute; una nueva dimensi&oacute;n en el campo de la historia de la ciencia gracias al influyente libro de Thomas S. Kuhn, <i>La estructura de las revoluciones cient&iacute;ficas,</i> de 1962, quien "concibe la historia de la ciencia como una cadena de paradigmas que se suceden unos a otros mejor&aacute;ndose y descart&aacute;ndose", pues, como escribe Kuhn, "las diferencias entre paradigmas sucesivos son necesarias e irreconciliables, y la recepci&oacute;n de un nuevo paradigma frecuentemente hace necesaria una redefinici&oacute;n de la ciencia correspondiente". Ascensi&oacute;n Hern&aacute;ndez, sin embargo, al igual que otros acad&eacute;micos mexicanos como Ruy P&eacute;rez Tamayo y Jaime Labastida, prefiere adoptar un punto de vista m&aacute;s matizado, particularmente necesario para la historia de la ling&uuml;&iacute;stica, como lo muestran Dell Hymes, Keith Percival y Konrad Koerner. Para P&eacute;rez Tamayo la ciencia "tiene una estructura bastante m&aacute;s compleja que la postulada por Kuhn, aunque ciertamente incluye algunas de sus ideas"; para Labastida la ciencia "no es una sucesi&oacute;n de paradigmas que se destruyen violentamente con saltos radicales sino m&aacute;s bien un proceso creativo en el que se decanta un pensamiento que permanece". Retoma ella la cr&iacute;tica del ling&uuml;ista Hymes del concepto kuhniano de paradigma para resaltar el concepto de "cinosura", <i>cynosure</i> en ingl&eacute;s, "cola de perro", la estrella del Norte dentro de la constelaci&oacute;n de la Osa Menor, que designa algo que gu&iacute;a o dirige la atenci&oacute;n o el inter&eacute;s. De manera semejante, Percival acepta en la historia de la ling&uuml;&iacute;stica el concepto kuhniano de revoluci&oacute;n cient&iacute;fica mas no el de paradigma, como "resultado de una notable innovaci&oacute;n cient&iacute;fica de parte de un solo innovador y aceptada por todos". Koerner, finalmente, piensa que "la historia de la ling&uuml;&iacute;stica no puede limitarse a un punto de vista de la historia de la ciencia por la gran cantidad de factores que en ella intervienen y que tienen que ser explicados". La autora concluye que el historiador de la ling&uuml;&iacute;stica puede beneficiarse con el concepto de paradigma, de la siguiente manera:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">entendido como modelo que logra representar la madurez de un momento; como centro de atenci&oacute;n; como logro individual o comunitario que ofrece respuestas innovadoras; como cumbre de un proceso creativo y tambi&eacute;n como estructura profunda de tal proceso que permanece, o simplemente como gu&iacute;a conveniente de estudio de cualquier proceso diacr&oacute;nico o sincr&oacute;nico.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es por esto que, para ella, "el paradigma en mayor o menor grado pervive y pasa a ser parte de una cadena de saber no s&oacute;lo acumulativo sino tambi&eacute;n reflexivo; adem&aacute;s, un paradigma no es irreconciliable con el anterior ni tiene por qu&eacute; ser descartado". Y, pasando de esta manera al otro concepto central de su disertaci&oacute;n, Ascensi&oacute;n Hern&aacute;ndez afirma que "los paradigmas crean tradiciones", como lo escribe el propio Kuhn, "en aparente contradicci&oacute;n con su teor&iacute;a".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Define asimismo el concepto de tradici&oacute;n siguiendo al <i>Diccionario</i> de la Real Academia Espa&ntilde;ola, como "transmisi&oacute;n de noticias, de composiciones literarias, de doctrinas, ritos y costumbres hechas de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n". Y siguiendo a la filosof&iacute;a aristot&eacute;lica, concibe a la tradici&oacute;n como <i>par&aacute;dosis,</i> no s&oacute;lo como transmisi&oacute;n de documentos, sino como lugar donde se decanta la verdad. En esta acepci&oacute;n, est&aacute; "el punto de encuentro de los conceptos de paradigma y tradici&oacute;n", la "estructura profunda perdurable del conocimiento" a la que se refiere Labastida. En una tradici&oacute;n "pueden entrar uno o varios paradigmas que contribuyen a dar cuerpo y sustancia a la doctrina, tema, problema, hip&oacute;tesis o creencia que conforman la tradici&oacute;n". En resumen, la exposici&oacute;n de Hern&aacute;ndez utiliza los conceptos de paradigma y tradici&oacute;n como "modelo y sucesi&oacute;n de modelos dentro de un proceso creativo". Enseguida pasa a exponer los paradigmas de la tradici&oacute;n grecolatina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Comienza con Dionisio de Tracia (170&#45;90 a.C.), formado en la Biblioteca y Museo de Alejandr&iacute;a con Aristarco de Samotracia (216&#45;144 a.C.) y autor del tratado <i>Tejn&eacute; grammatik&eacute;,</i> "tejido gramatical", "t&eacute;cnica de las letras" o "arte para conocer las letras", que defini&oacute; y clasific&oacute; "los elementos del discurso seg&uacute;n su naturaleza y la funci&oacute;n que desempe&ntilde;an en la oraci&oacute;n". Dionisio dividi&oacute; la gram&aacute;tica en seis partes:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">lectura cuidada seg&uacute;n la prosodia; explicaci&oacute;n de las figuras po&eacute;ticas; interpretaci&oacute;n de las palabras raras y de los argumentos; b&uacute;squeda de la etimolog&iacute;a; exposici&oacute;n de la analog&iacute;a; y, la &uacute;ltima, cr&iacute;tica de los poemas, "que es la parte m&aacute;s bella de todas la de la gram&aacute;tica".</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Comenta Ascensi&oacute;n que "para nosotros, que pensamos con &#91;Ferdinand de&#93; Saussure que la lengua es un sistema de signos sonoros, la <i>Tejn&eacute;</i> es el primer paradigma gramatical en el que se logra traducir ese sistema de signos sonoros a otro sistema de signos conceptuales". En este sistema, "se ordenan los fonemas para formar palabras y las palabras para formar los enunciados, y por primera vez, las reflexiones de la filosof&iacute;a griega sobre el <i>logos,</i> la arbitrariedad del signo, la predicaci&oacute;n, las partes del enunciado, letra, s&iacute;laba y voz se separan de la l&oacute;gica y la ret&oacute;rica para formar un dominio propio en el cual son ordenadas y analizadas". La teor&iacute;a de Dionisio se extendi&oacute; por el oriente hel&eacute;nico y fue transmitida al mundo romano por su disc&iacute;pulo Tirani&oacute;n el Viejo (110&#45;25 a.C.).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, a la teor&iacute;a de Dionisio le faltaba lo relativo a "la forma de articularse las palabras entre s&iacute; dentro de la oraci&oacute;n, hoy dir&iacute;amos, lo concerniente a la funci&oacute;n de la palabra", tarea a la que se dedic&oacute; en el siglo II d.C. el alejandrino Apolonio D&iacute;scolo, autor del amplio tratado titulado <i>Sintaxis,</i> que estudi&oacute; "los trazos de las palabras, los accidentes, en s&iacute; mismos y en sus reglas de combinarse seg&uacute;n el principio de la coherencia".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Roma, la <i>Tejne grammatik&eacute;</i> de Dionisio estimul&oacute; el estudio de la lengua latina realizada por Marco Terencio Varr&oacute;n (116&#45;27 a.C.) y Marco Fabio Quintiliano (30&#45;98 d.C.), y m&aacute;s adelante por los "art&iacute;grafos", quienes enriquecieron el paradigma de Dionisio "con las aportaciones de la dial&eacute;ctica estoica referentes al significante <i>(semainon</i> formado por <i>fone,</i> voz sin m&aacute;s; <i>lexis,</i> voz articulada; y <i>logos,</i> voz articulada portadora de significaci&oacute;n)". Igualmente, los art&iacute;grafos enriquecieron la materia gramatical con lo relativo a los vicios y virtudes, tales como los metaplasmos, tropos, barbarismos y solecismos. El m&aacute;s famoso de los art&iacute;grafos fue Elio Donato, del siglo IV, maestro de San Jer&oacute;nimo, traductor de la Biblia al lat&iacute;n. Elio Donato es autor del importante y claro <i>Ars maior,</i> dividido en tres partes:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">la primera contiene lo relativo a los elementos por los cuales se accede a la palabra: voz, letra y s&iacute;laba; la segunda contiene la descripci&oacute;n de las categor&iacute;as de palabras con sus atributos. Los atributos son los accidentes: calidad, especie, figura, g&eacute;nero, n&uacute;mero, persona, caso por declinaci&oacute;n, y para el verbo, conjugaci&oacute;n. Los accidentes son los trazos morf&oacute;logicos que se a&ntilde;aden a la palabra y que la identifican plenamente; algunos de ellos tienen valor sint&aacute;ctico como los casos reflejados en la declinaci&oacute;n. Finalmente, la tercera parte del esquema de Donato responde tambi&eacute;n a la dial&eacute;ctica estoica de <i>vitia virtutesque</i> &#91;vicios y virtudes&#93;.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El <i>Ars maior</i> de Donato, completado en el siglo VI por las <i>Institutiones grammaticae</i> de Prisciano de Cesarea, fij&oacute; un nuevo paradigma, aprovechando el de Dionisio, trasladado de la lengua griega a la latina, lenguas "tipol&oacute;gicamente hermanas". Ambos paradigmas "se integran y son el germen de una tradici&oacute;n, la tradici&oacute;n grecolatina", que perdur&oacute; durante la Edad Media, el Renacimiento y hasta nuestros d&iacute;as. De acuerdo con esta tradici&oacute;n, "todos hemos estudiado la gram&aacute;tica dividida en cuatro partes: prosodia, hoy llamada fonolog&iacute;a; analog&iacute;a, hoy morfolog&iacute;a; sintaxis; y ortograf&iacute;a, con las figuras de dicci&oacute;n".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante el Renacimiento, el paradigma grecolatino fue puesto al d&iacute;a por las gram&aacute;ticas latinas de Elio Antonio de Nebrija (1444&#45;1522), para la Europa meridional, y de Jan Despauter o Despauterius <i>(ca.</i> 1460&#45;1520), para el resto de Europa. Poco despu&eacute;s, el jesuita portugu&eacute;s Manuel &Aacute;lvares (1526&#45;1583) public&oacute; en 1572 su famoso <i>De institutione grammatica,</i> que fue tomado como libro de texto por la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s y "debilit&oacute; la figura indiscutible de Nebrija en el mundo hisp&aacute;nico". Pero lo importante es que el paradigma grecolatino "se impuso tambi&eacute;n en la descripci&oacute;n de lenguas que ten&iacute;an su propia tradici&oacute;n gramatical consolidada en la Edad Media como el hebreo y el &aacute;rabe, a tal grado que se abandonaron los paradigmas anteriores".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir del encuentro con el Nuevo Mundo, el paradigma grecolatino sirvi&oacute; a los sacerdotes franciscanos, dominicos, agustinos y jesuitas como base para el conocimiento de la multitud de lenguas americanas, "la Babel americana", necesario para la cristianizaci&oacute;n de los amerindios. De esta manera, debido a la necesidad de describir las peculiaridades de las lenguas americanas, se formaron nuevos paradigmas y una nueva tradici&oacute;n gramatical mesoamericana y tambi&eacute;n americana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ascensi&oacute;n Hern&aacute;ndez destaca la importancia de las escuelas, donde los frailes se hicieron ni&ntilde;os indios y &eacute;stos se hicieron maestros de aqu&eacute;llos, y donde compartieron no solamente sus conocimientos ling&uuml;&iacute;sticos sino sus vivencias, proceso necesario para una verdadera conversi&oacute;n. El primer paso fue la fijaci&oacute;n alfab&eacute;tica de las lenguas, proceso necesario para su an&aacute;lisis gramatical y lexicogr&aacute;fico. Es bien conocido el hecho de que para este an&aacute;lisis la gram&aacute;tica latina (1481) y el vocabulario castellano&#45;latino (1495) de Nebrija fueron ampliamente utilizados para el estudio de todas las lenguas americanas. De esta manera, el paradigma grecolatino sirvi&oacute; para la apropiaci&oacute;n de las lenguas americanas, que muy pronto mostraron ser "lenguas radicalmente diferentes" de la griega, la latina y la hebrea, es decir, las lenguas hasta entonces conocidas, lo cual hizo necesario un nuevo paradigma.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Destaca ella que el primero en fijarlo fue el franciscano fray Andr&eacute;s de Olmos (ca. 1485&#45;1571) en su <i>Arte de la lengua mexicana,</i> escrito en 1547, que, si bien permaneci&oacute; in&eacute;dito hasta el siglo XIX, tuvo una influencia determinante en las gram&aacute;ticas que se escribieron y publicaron en los a&ntilde;os siguientes, particularmente el <i>Arte de la lengua de Michuacan</i> de fray Maturino Gilberti (1558), el <i>Arte de la lengua mexicana y castellana</i> de fray Alonso de Molina (1571) y el <i>Arte y dictionario de la lengua michuacana</i> de fray Juan Baptista de Lagunas (1574), seguidos por los frailes que redactaron gram&aacute;ticas de las otras lenguas mesoamericanas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todos ellos se basaron en la gram&aacute;tica latina de Nebrija pero no dudaron, siguiendo al padre Olmos, en alejarse de ella cuando era necesario para dar cuenta de las peculiaridades de las nuevas lenguas. El principio fundamental del nuevo paradigma que capt&oacute; Olmos, fue el concepto de "composici&oacute;n", que sustituy&oacute; al de "sintaxis" e implic&oacute; "la captaci&oacute;n de una estructura ling&uuml;&iacute;stica diferente", en el que las palabras se "ayuntan":</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pierden parte de su sufijo terminal o de su afijo y se fusionan fuertemente entre s&iacute;, se <i>componen</i> (de <i>cum&#45;ponere,</i> poner juntamente) formando un nuevo signo ling&uuml;&iacute;stico dir&iacute;amos hoy. En los primeros gram&aacute;ticos este rasgo de la lengua aparece plenamente identificado y aplicado al artificio nominal y verbal con el t&eacute;rmino de "composici&oacute;n", lo cual permite abandonar el t&eacute;rmino de sintaxis. Tal hecho supone una enorme innovaci&oacute;n en la historia de la codificaci&oacute;n gramatical y, como veremos, constituye el eje de la nueva tradici&oacute;n mesoamericana.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los padres Olmos y Molina muestran c&oacute;mo en la lengua mexicana o n&aacute;huatl "al componerse el nombre y el pronombre sufren 'p&eacute;rdida o cambio de letras', es decir sufren cambio morfofon&eacute;micos". De esta manera se crea "una nueva palabra que es un nuevo signo ling&uuml;&iacute;stico y que a veces es oraci&oacute;n completa". Los padres Gilberti y Lagunas encontraron el mismo principio en la lengua michoacana, tarasca o pur&eacute;pecha, rest&aacute;ndole importancia a la declinaci&oacute;n de las palabras y resaltando el principio de la composici&oacute;n "como una estructura en la que se armonizan la morfolog&iacute;a y la sintaxis". Y de estos cuatro padres el principio de la composici&oacute;n "pas&oacute; a las gram&aacute;ticas elaboradas por los dominicos acerca de las lenguas de Oaxaca a fines del siglo XVI y a las que despu&eacute;s redactaron los jesuitas sobre el n&aacute;huatl y sobre las lenguas yutonahuas del noreste de M&eacute;xico.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siglos m&aacute;s tarde, el gran ling&uuml;ista Guillermo de Humboldt (1767&#45;1833), hermano del gran sabio Alejandro de Humboldt (1769&#45;1860), retom&oacute; el principio de la composici&oacute;n para definir un nuevo tipo ling&uuml;&iacute;stico, el de la "lengua incorporante", que aplic&oacute; a las lenguas del Nuevo Mundo. Humboldt se refiri&oacute; a la <i>Einverleibung,</i> "incorporaci&oacute;n", a la <i>Mexicanische Einverleibungsmethode,</i> t&eacute;rminos alemanes que vienen del verbo <i>einverleiben,</i> construido con <i>Ein,</i> "uno", y <i>Leib,</i> "cuerpo". La incorporaci&oacute;n, de esta manera, sustituye a la sintaxis, que viene del vocablo griego <i>sin,</i> "conjuntamente", y <i>taxis,</i> "orden", es decir:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Relaci&oacute;n y ordenamiento de las partes de la oraci&oacute;n conjuntamente basada en la concordancia de los accidentes, sobre todo g&eacute;nero, n&uacute;mero, persona y caso, por declinaci&oacute;n. Tal cosa no encajaba en el artificio gramatical del n&aacute;huatl y del pur&eacute;pecha donde la concordancia de los accidentes de la palabra es s&oacute;lo en n&uacute;mero y persona y donde un sistema de afijos &#151;prefijos, infijos y sufijos&#45; hace posible el engranaje con el que se logra el tejido gramatical propio de la lengua.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nuevamente fue el padre Olmos quien acu&ntilde;&oacute; un nuevo elemento gramatical: la "part&iacute;cula", "que aparec&iacute;a bajo m&uacute;ltiples figuras morfol&oacute;gicas y sint&aacute;cticas":</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como pronombres agentes y pacientes, relativos, indefinidos, preposiciones, marcadores de objeto, de direcci&oacute;n, de tiempo, de espacio e inclusive como sufijos e infijos. Los hay tambi&eacute;n que sirven para marcar la naturaleza de los verbos y a veces para transformar unos verbos en otros &#151;neutros en activos&#45; y para construir los frecuentativos, causativos y reverenciales. Algunos ten&iacute;an una naturaleza polivalente, pod&iacute;an desempe&ntilde;ar varios papeles como la part&iacute;cula <i>in,</i> del n&aacute;huatl o la del pur&eacute;pecha <i>ga,</i> y todos eran indispensables en el proceso de la derivaci&oacute;n y composici&oacute;n.</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas "part&iacute;culas" tan importantes y omnipresentes, hoy son llamadas "morfemas", "palabra igualmente polis&eacute;mica y vers&aacute;til que puede aplicarse a multitud de elementos que, o bien son palabras, o entran en la formaci&oacute;n de palabras".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ascensi&oacute;n Hern&aacute;ndez concluye retomando dos conceptos "que preocuparon a los gram&aacute;ticos helen&iacute;sticos: la analog&iacute;a y la anomal&iacute;a":</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La analog&iacute;a fue el primer paso para conocer la naturaleza de la palabra: escuchar los sonidos, diferenciar fonemas, lo que ellos llamaban las letras, e identificar la palabra para establecer una correspondencia con las partes de la oraci&oacute;n y determinar su categor&iacute;a gramatical y sus accidentes: n&uacute;mero, persona, especie y figura.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La analog&iacute;a "constituye lo tradicional de estas gram&aacute;ticas", gracias a la cual las gram&aacute;ticas americanas se integraron a la milenaria tradici&oacute;n grecolatina. Para descubrir lo nuevo de las lenguas los frailes contaron con el principio de la anomal&iacute;a, "detectar lo diferente usando la perspectiva comparatista": el nombre y el pronombre no se declinan sino que funcionan con afijos y se ayuntan o componen; el verbo tiene su propio artificio basado en la incorporaci&oacute;n de pronombres, verbo y part&iacute;culas. Casi todas las palabras, sea cual fuere su categor&iacute;a morfol&oacute;gica, tienen la capacidad de componerse entre s&iacute; para articularse como enunciados. La funci&oacute;n sint&aacute;ctica era totalmente diferente a la de las lenguas grecolatinas.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En suma, en este trabajo, la autora muestra de manera contundente "c&oacute;mo en Mesoam&eacute;rica, gracias a los trabajos de esos protoling&uuml;istas misioneros, se consolid&oacute; una nueva tradici&oacute;n gramatical a trav&eacute;s de la creaci&oacute;n de nuevos paradigmas", con lo cual enriquecieron sin duda "lo que cabe llamar teor&iacute;a ling&uuml;&iacute;stica universal". Es notable que el principio de la composici&oacute;n y el papel de las part&iacute;culas haya aparecido en primer lugar en lenguas tan aparentemente lejanas como lo son el n&aacute;huatl y el pur&eacute;pecha, y que en realidad sean v&aacute;lidos para la gran mayor&iacute;a de las lenguas no s&oacute;lo mesoamericanas sino tambi&eacute;n americanas, lo cual levanta problemas tan dif&iacute;ciles como decisivos para aproximarnos a la comprensi&oacute;n del origen y la unidad de los pueblos americanos.</font></p>      ]]></body>
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