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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Ascensi&oacute;n y Miguel Le&oacute;n&#45;Portilla, <i>Las primeras gram&aacute;ticas del nuevo mundo</i></b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Frida Villavicencio</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 2009.</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1547, a&ntilde;o en que acaece la muerte de Hern&aacute;n Cort&eacute;s y se registra el nacimiento de Miguel de Cervantes Saavedra, en el pueblo de hueytlalpan ubicado en la regi&oacute;n totonaca, fray Andr&eacute;s de Olmos terminaba de componer su <i>Arte de la lengua mexicana,</i> la primera descripci&oacute;n completa con la que cont&oacute; esta lengua. Nueve a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 1558, el mismo a&ntilde;o en que mor&iacute;a el emperador Carlos V, quien entre sus muchas posesiones contaba con las "Indias islas y tierra firme del Mar Oceano", sal&iacute;a a la luz el <i>Arte de la lengua de Michuacan</i> compuesto por fray Maturino Gilberti. Fueron estas las primeras gram&aacute;ticas del nuevo mundo; de su valor y significaci&oacute;n nos dan noticia Ascensi&oacute;n hern&aacute;ndez y Miguel Le&oacute;n&#45;Portilla en un libro que ha aparecido como parte de la colecci&oacute;n Centzontle, del Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con prosa sencilla y amena que tiene como trasfondo la erudici&oacute;n, los autores nos introducen en el contexto en el que estas obras fueron producidas: la etapa inmediatamente posterior al descubrimiento de Am&eacute;rica, momento en el cual dio inicio "el largo proceso que signific&oacute; el Encuentro de Dos Mundos". A partir de este momento grupos humanos provenientes de ambos lados del Atl&aacute;ntico con lenguas y culturas muy distintas empezaran a relacionarse de manera sistem&aacute;tica; dicha relaci&oacute;n se caracteriz&oacute; por un constante ir y venir de influencias culturales, entre ellas &#151;nos hacen notar los autores&#151; "las de car&aacute;cter ling&uuml;&iacute;stico tuvieron trascendental importancia." De este intercambio eran plenamente conscientes aquellos primeros gram&aacute;ticos y as&iacute; lo expresaron; Maturino Gilberti, anot&oacute; al inicio de su <i>Arte:</i> "En el nombre del se&ntilde;or comien&ccedil;a el arte de la lengua de Michuacan: por donde muy f&aacute;cilmente los espa&ntilde;oles podr&aacute;n tomar la lengua de los indios, y los indios la de los espa&ntilde;oles" (Gilberti &#91;1558&#93; 1987:10).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los que llegaron se encontraron ante un asombroso caleidoscopio de lenguas y culturas; tal diversidad represent&oacute; un reto no menor, la conquista de los nuevos territorios y la evangelizaci&oacute;n de los pobladores que en ellas habitaban requer&iacute;an asegurar la comunicaci&oacute;n entre unos y otros.</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como nunca antes en la historia universal &#151;subrayan los autores&#151;, se acometi&oacute; una extraordinaria empresa ling&uuml;&iacute;stica dirigida a captar y describir las caracter&iacute;sticas fonol&oacute;gicas, l&eacute;xicas y estructurales de muchos idiomas nativos. En tal empresa participaron conjuntamente los hablantes de ellos y buen n&uacute;mero de frailes misioneros (Le&oacute;n&#45;Portilla 2009:12)</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El af&aacute;n puesto en la elaboraci&oacute;n de artes y vocabularios respondi&oacute; a un fin pr&aacute;ctico, apoyar la labor evangelizadora y llevar la doctrina cristiana a los naturales. Estas obras formaron parte de un vasto conjunto de textos que, adem&aacute;s de artes y vocabularios, incluy&oacute; cartillas, doctrinas y catecismos. Conocer la lengua de los naturales para poder entender cabalmente los "negocios espirituales y corporales" de la nueva grey fue una necesidad sentida y los primeros trabajos gramaticales se consagraron a satisfacerla:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De todos est&aacute; visto y entendido, quan gran da&ntilde;o y inconveniente experimentamos en esta tierra, assi en lo temporal como en lo espiritual: por falta de no entender bien la lengua destos naturales: porque puesto caso que la piedad Evang&eacute;lica (por la qual fuimos embiados) nos constri&ntilde;e a entender en sus negocios espirituales y corporales, muy mucho no estorua la ignorancia de la lengua (Gilberti, Arte &#91;1558&#93; 1987:11)</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero no se piense &#151;advierten los autores&#151; que el trabajo ling&uuml;&iacute;stico realizado por los frailes fue de aficionados. Por el contrario, todos ellos ten&iacute;an una s&oacute;lida formaci&oacute;n y conoc&iacute;an tanto a los autores cl&aacute;sicos (mediante los cuales estudiaban lat&iacute;n y griego) como los contempor&aacute;neos, especialmente a Antonio de Nebrija (c 1492 &#45; 1522). Este bagaje cultural se encuentra en la base de los trabajos de corte ling&uuml;&iacute;stico realizados durante este periodo para las lenguas indoamericanas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, Ascensi&oacute;n y Miguel Le&oacute;n&#45;Portilla tambi&eacute;n llaman nuestra atenci&oacute;n sobre el hecho de que las obras analizadas en este libro formaron parte de una bien orquestada estrategia de evangelizaci&oacute;n. &Eacute;stas fueron las primeras gram&aacute;ticas producidas para lenguas del Nuevo Mundo; despu&eacute;s de ellas, durante el siglo XVI se realizar&iacute;an trabajos gramaticales para el quechua, zapoteco, maya, tzeltal, mixteco y tup&iacute;&#45;guaran&iacute; (aunque algunas de estas obras permanecer&iacute;an como manuscritos). Por este hecho, ambas fueron obras ejemplares que abrieron brecha, trazaron rutas y sentaron un precedente para los estudios que sobre otras lenguas del continente se habr&iacute;an de producir con profusi&oacute;n durante todo el periodo colonial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de esta breve, densa e interesante introducci&oacute;n, los autores se ocupan de cada una de las Artes siguiendo un formato paralelo (aunque no id&eacute;ntico) que da noticia del autor y realiza un an&aacute;lisis minucioso de su obra. El formato elegido permite al lector conocer cada una de las Artes en s&iacute; misma y, al mismo tiempo, lo invita a realizar diversas asociaciones, cotejos y comparaciones.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De la informaci&oacute;n que los autores nos proporcionan, sabemos que tanto Olmos como Gilberti, adem&aacute;s de franciscanos, fueron hombres de su &eacute;poca: pol&iacute;glotas natos, llegaron a dominar varios idiomas nativos<sup><a href="#notas">1</a></sup> y fueron reconocidos como grandes conocedores de las lenguas de las que se ocuparon (el n&aacute;huatl, y la lengua de Michoac&aacute;n respectivamente). Por otra parte, el empe&ntilde;o que ambos autores pusieron en la realizaci&oacute;n de su trabajo ling&uuml;&iacute;stico no fue obst&aacute;culo para que realizaran una intensa labor misionera en vastas regiones de la Nueva Espa&ntilde;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tanto Olmos como Gilberti se formaron dentro de la tradici&oacute;n que representaba el estudio del griego y del lat&iacute;n, y tambi&eacute;n ambos trabajaron dentro del marco que les proporcionaba la propuesta de Nebrija de quien toman las categor&iacute;as gramaticales; sin embargo ninguno de ellos lo calc&oacute;. Ambos mostraron una asombrosa sensibilidad a su objeto de estudio y fueron, ante todo, fieles a la lengua que describieron, esto fue lo que los llev&oacute; a proponer soluciones innovadoras para dar cuenta de sus respectivas lenguas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Olmos, el precursor, rompe con el orden propuesto por Nebrija y ofrece una nueva arquitectura, divide su Arte en tres partes (y no en cinco como lo hab&iacute;a hecho aqu&eacute;l). Gilberti, a su manera, lo sigue: tambi&eacute;n organiza su Arte en tres partes aunque con diferente contenido. Cada uno resuelve como mejor conviene a la lengua que estudian.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Olmos presta especial atenci&oacute;n al pronombre y a otros recursos denotativos del n&aacute;huatl. Se ocupa con profusi&oacute;n del verbo, categor&iacute;a que considera central a la lengua "porque en ellos (los verbos) consiste toda la armadura del bien hablar". un aspecto que los autores destacan respecto de Olmos es el hecho de que fue &eacute;l (y no Carochi) el primero en considerar los adverbios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gilberti, por su parte, presta atenci&oacute;n no s&oacute;lo a los pronombres sino tambi&eacute;n a los cl&iacute;ticos pronominales<sup><a href="#notas">2</a></sup> y advierte la importancia que estos elementos tienen: "Y una de las principales cosas para la congruidad de la lengua es a saber, quales son los pronombres agentes, y quales los pacientes nombres, o pronombres, y despu&eacute;s saberlos juntar uno con otro, y luego al verbo" (Gilberti, Arte &#91;1558:69v&#93; 1987:138). Al igual que Olmos, considera los adverbios y dentro de ellos da cuenta de los cl&iacute;ticos no pronominales, otra peculiaridad de la lengua de Michoac&aacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gilberti, tambi&eacute;n coloca al verbo en el centro de la gram&aacute;tica y, sensible a las particularidades de la lengua que describe, cuando se ocupa de la composici&oacute;n de &eacute;stos subraya la importancia que en ella tienen las "part&iacute;culas":</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quanto a esta composici&oacute;n de los verbos, digo que es cosa muy necessaria de saber: por que es imposible hablar derecha y congruamente en esta lengua, sin saber usar de la dicha composici&oacute;n, a la quel son necesarias ciertas part&iacute;culas que se ponen en medio del verbo, y estas part&iacute;culas com&uacute;nmente se&ntilde;alan la persona o lugar por quien, o donde se haze la cosa. Ejemplo, &#91;...&#93; si yo dixesse a uno que se sentasse a la puerta, no abastar&iacute;a decirle <i>vaxaqui</i> Mas <i>vaxamocu</i> porque si simplemente le dixesse <i>vaxaqui</i> no entender&iacute;a m&aacute;s de asi&eacute;ntate, mas la part&iacute;cula de <i>mu,</i> con <i>cu,</i> le dan a entender que se a de sentar a la puerta o boca de alguna cosa. (Gilberti &#91;1558:113r&#93; 1987:219)</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este punto cabe advertir que, despu&eacute;s de este inicio paralelo que el trabajo de Ascensi&oacute;n y Miguel Le&oacute;n&#45;Portilla nos muestra, el estudio del n&aacute;huatl y la lengua de Michoac&aacute;n siguieron caminos divergentes. Si bien durante toda la &eacute;poca novohispana siguieron produci&eacute;ndose gram&aacute;ticas para el n&aacute;huatl, la lengua de Michoac&aacute;n no corri&oacute; con tanta suerte. Despu&eacute;s del Arte de Gilberti s&oacute;lo se produjeron dos Artes m&aacute;s: el de Juan Baptista de Lagunas en 1574, y el de Diego de Basalenque ya en el siglo XVII. La producci&oacute;n de textos civiles (testamentos, compraventa de tierras, linderos, etc&eacute;tera) tambi&eacute;n es considerablemente menor que la disponible para el n&aacute;huatl.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En fin, son muchas y variadas las ideas que <i>Las primeras gram&aacute;ticas del nuevo mundo</i> sugiere al lector, aqu&iacute; me concretar&eacute; a se&ntilde;alar algunas de las que, en lo personal, me parecen m&aacute;s interesantes. En primer lugar, el acierto de reunir en un libro la noticia de dos obras dedicadas a dos lenguas diferentes muestra lo fruct&iacute;fero que pueden resultar los estudios comparativos para la construcci&oacute;n de una mirada de conjunto. La labor evangelizadora y las acciones que se llevaron a cabo para apoyarla y facilitarla (entre las que se cuentan, como hemos visto, la elaboraci&oacute;n de gram&aacute;ticas y vocabularios) fue una empresa que rebas&oacute; los l&iacute;mites de una &uacute;nica lengua. Si bien el n&aacute;huatl fue la punta de lanza de la evangelizaci&oacute;n, indudablemente los frailes misioneros trazaron una estrategia de acci&oacute;n para todo el continente o, al menos, para el territorio que constituy&oacute; la Nueva Espa&ntilde;a; podr&iacute;amos estar hablando de la primera pol&iacute;tica ling&uuml;&iacute;stica ejercida en el Nuevo Mundo y a&uacute;n sabemos poco de ella.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En segundo lugar, el an&aacute;lisis que este libro nos ofrece sobre <i>Las primeras gram&aacute;ticas del nuevo mundo</i> nos permite atisbar los marcos conceptuales que estuvieron detr&aacute;s de este ejercicio ling&uuml;&iacute;stico. Estudios historiogr&aacute;ficos como el que hoy nos ofrecen Ascensi&oacute;n y Miguel Le&oacute;n&#45;Portilla nos acercan a las ideas que sobre el lenguaje se tuvieron en el siglo XVI y a las soluciones, originales e innovadoras, que los primeros estudiosos de las lenguas amerindias propusieron para dar cuenta de sistemas ling&uuml;&iacute;sticos tan distintos a los que ellos conoc&iacute;an.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El lector podr&aacute; encontrar otros muchos temas de inter&eacute;s al recorrer las p&aacute;ginas de <i>Las primeras gram&aacute;ticas del Nuevo Mundo,</i> esta obra y sus autores son ya referencia obligada para todos aquellos que se interesan en las lenguas originarias de M&eacute;xico y en la historia del pensamiento humano sobre el lenguaje y sus diversas manifestaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Olmos, adem&aacute;s del n&aacute;huatl sab&iacute;a totonaco y huasteco. Gilberti, adem&aacute;s de la lengua de Michoac&aacute;n conoc&iacute;a otros siete idiomas nativos entre ellos otom&iacute; y n&aacute;huatl.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> En el siglo XVI los cl&iacute;ticos pronominales constitu&iacute;an la forma no marcada para establecer los participantes en la oraci&oacute;n.</font></p>      ]]></body>
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