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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[En náhuatl y en castellano: el dios cristiano en los discursos franciscanos de evangelización]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>En n&aacute;huatl y en castellano: el dios cristiano en los discursos franciscanos de evangelizaci&oacute;n</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ver&oacute;nica Murillo Gallegos*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="left"><font face="verdana" size="2"><b>*</b> <i>Mexicana. Doctora en Historia por la Universidad de Zacatecas, donde es profesora e investigadora. Ha publicado diversos textos sobre los pueblos nahuas durante el periodo colonial, entre ellos "Lenguaje, cultura y evangelizaci&oacute;n novohispana en el siglo XVI" y "Fray Juan Bautista de Viseo y sus textos para confesores: una mirada a los problemas de traducci&oacute;n, comprensi&oacute;n y evangelizaci&oacute;n en el siglo XVI novohispano".</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Introducci&oacute;n</b></i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los misioneros, a lo largo de la historia del cristianismo, se han encontrado con pueblos cuya diversidad ling&uuml;&iacute;stica ha dificultado la transmisi&oacute;n del mensaje evang&eacute;lico; un ejemplo de ello son los religiosos franciscanos que laboraron en Am&eacute;rica durante el siglo XVI. En estas tierras se busc&oacute; adoctrinar a los indios en sus propias lenguas, por lo que los misioneros se ocuparon en estudiar las lenguas nativas, prepararon gram&aacute;ticas y vocabularios y compusieron doctrinas y otros textos para apoyar su labor. El adoctrinamiento en las lenguas americanas origin&oacute; problemas &#151;y soluciones&#151; espec&iacute;ficos de traducci&oacute;n de la doctrina cristiana y de su comprensi&oacute;n por parte de los ind&iacute;genas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los idiomas americanos usados en la evangelizaci&oacute;n fue el n&aacute;huatl. Actualmente hay quienes destacan la aptitud de la lengua mexicana para poder expresar en ella casi todos los conceptos de la religi&oacute;n cristiana;<sup><a href="#notas">1</a></sup> otros resaltan que algunas palabras nahuas utilizadas para expresar algunos temas de la fe cristiana son apropiadas.<sup><a href="#notas">2</a></sup> Frente a tales posturas, este trabajo pretende mostrar que si bien los misioneros hicieron un gran esfuerzo por adaptarse a los modos de expresi&oacute;n nahuas para poder evangelizar, y que aunque algunos vocablos nahuas est&aacute;n completamente adoptados e identificados con nociones cristianas en los textos de evangelizaci&oacute;n, ello no significa necesariamente que el indio, el receptor de tales textos, haya entendido las nociones cristianas en sus palabras nahuas; esto es, ello no quiere decir que el indio haya cristianizado sus antiguos conceptos, ni que haya comprendido las palabras castellanas que salpicaban los discursos nahuas de evangelizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este art&iacute;culo se propone presentar el concepto "Dios" &#151;uno de los conceptos fundamentales en los discursos de evangelizaci&oacute;n&#151; de acuerdo con la problem&aacute;tica que surgen de su traducci&oacute;n en f&oacute;rmulas nahuas y la que resulta de su presentaci&oacute;n mediante palabras castellanas dentro de discursos en n&aacute;huatl. Las noticias sobre estos temas han sido tomadas de autores franciscanos del siglo XVI, entre los que destacamos a Toribio de Benavente Motolin&iacute;a con sus <i>Memoriales,</i> a Andr&eacute;s de Olmos principalmente con su <i>Tratado de hechicer&iacute;as,</i> a Alonso de Molina y su <i>Confesionario mayor,</i> a Bernardino de Sahag&uacute;n por supuesto con su <i>Historia general</i> y con su composici&oacute;n de los <i>Coloquios</i> de 1524, a Ger&oacute;nimo de Mendieta con su <i>Historia eclesi&aacute;stica</i> y a Juan Bautista de Viseo con sus <i>Advertencias para los confesores de los naturales</i> y su versi&oacute;n de los <i>Huehuehtlahtolli.</i> Estas obras permiten considerar el tema desde diferentes perspectivas y ofrecen la ventaja de que fueron compuestas a lo largo del siglo XVI.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>TRADUCIR PARA EVANGELIZAR</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los indios mexicanos y los misioneros europeos se encontraron por vez primera en el siglo XVI. Sin precedentes ling&uuml;&iacute;sticos comunes y sin int&eacute;rpretes, el primer encuentro con la lengua mexicana fue problem&aacute;tico para los extranjeros, sus sonidos eran f&aacute;cilmente tergiversables <i>(Huitzilopochtli</i> o <i>Vichilobos, Quauhnahuac</i> o Cuernavaca) y parec&iacute;a no haber analog&iacute;as gramaticales entre una y otra lengua. Olmos y Mendieta nos hablan de las dificultades que tuvieron para "sacar alg&uacute;n vocablillo de su lengua"<sup><a href="#notas">3</a></sup> a los indios y de los juegos de los frailes con ni&ntilde;os ind&iacute;genas para aprender el n&aacute;huatl.<sup><a href="#notas">4</a></sup> Los franciscanos en general ofrecen suficientes testimonios de que la evangelizaci&oacute;n mediante la lengua mexicana distaba mucho de ser una cuesti&oacute;n simple; de ah&iacute; las constantes revisiones, enmiendas, e incluso censuras de algunos textos compuestos para evangelizar a los indios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso que nos ocupa, las dificultades obedecen a que estamos ante dos pueblos con marcos conceptuales<sup><a href="#notas">5</a></sup> distintos, esto es, la traducci&oacute;n de los temas cristianos a la lengua n&aacute;huatl &#151;y para los indios&#151; requiere no s&oacute;lo del uso de palabras equivalentes en ambos idiomas, sino adem&aacute;s deben conservarse en la traducci&oacute;n las connotaciones y valoraciones culturales de los conceptos o temas de que trata el discurso original. Esto es esencial porque, aunque pueden inventarse nuevas formas de decir o echar mano de circunlocuciones u otros recursos para traducir de mejor manera, debe evitarse que el sentido del mensaje se modifique: establecer equivalencias entre palabras nahuas y castellanas pod&iacute;a ser adecuado para darse a entender pero, al no ser equivalencias perfectas, pod&iacute;a falsearse el sentido, lo cual es de suma importancia cuando se trata de la traducci&oacute;n de la doctrina cristiana. Recordemos que el siglo XVI fue un siglo de cismas religiosos, por lo que hab&iacute;a muchos escr&uacute;pulos en cuanto a los medios utilizados para convertir a los indios a la fe cristiana.<sup><a href="#notas">6</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seguramente por eso los religiosos explican, reiteran, usan sin&oacute;nimos y otros recursos para ense&ntilde;ar la doctrina, pues deb&iacute;an lograr que los indios pudieran comprender mediante las palabras de su propia lengua el mensaje cristiano, o bien, que fueran capaces de asimilar las palabras &#151;en castellano o lat&iacute;n&#151; y conceptos extra&ntilde;os &#151;los del cristianismo&#151; para convertirse. &iquest;Comprend&iacute;an los ind&iacute;genas la doctrina cristiana puesta en textos nahuas? No del todo, si hemos de atenernos a las constantes quejas de los religiosos sobre el asunto y a la imagen del indio que prevalece en las obras franciscanas: manso, simple, h&aacute;bil y despierto cuando ni&ntilde;o, bajo de talento en la edad adulta, de menor racionalidad que el espa&ntilde;ol pues no comprende bien las cosas de fe, por m&aacute;s que los misioneros les explican.<sup><a href="#notas">7</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los problemas de traducci&oacute;n, por lo tanto, no son &uacute;nicamente de orden metodol&oacute;gico; existen adem&aacute;s fuertes problemas epistemol&oacute;gicos: si una realidad no existe (por ejemplo, mucho de la flora y fauna americanas no exist&iacute;a en Europa) o no est&aacute; estructurada de ninguna manera en la lengua meta (como la idea de "libre arbitrio" entre los indios), el problema se resolver&iacute;a a&ntilde;adiendo nuevas palabras a la lengua meta, incluyendo alguna descripci&oacute;n de su naturaleza o significado para lograr la comprensi&oacute;n del receptor. Sin embargo, la dificultad es mayor cuando esas realidades tienen valores accesorios en un contexto o cuando, aunque una realidad existe en ambos contextos, su valor cultural es diferente.<sup><a href="#notas">8</a></sup> De ah&iacute; la importancia de usar las mejores expresiones para la doctrina cristiana en n&aacute;huatl: elegir conceptos y frases para decir "Dios" y expresar cada uno de sus atributos en los discursos nahuas, pero conservando la noci&oacute;n cristiana, o bien, introducir las palabras castellanas "Dios" o "Jesucristo", de tal manera que los indios pudieran comprender que ellas se refer&iacute;an a una divinidad espec&iacute;fica. En seguida analizaremos las palabras nahuas que los franciscanos utilizaron para decir "Dios" y, posteriormente, las castellanas; se&ntilde;alaremos en cada caso los problemas que se suscitaron.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>"DIOS" EN LENGUA N&Aacute;HUATL</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Concepci&oacute;n prehisp&aacute;nica de la divinidad: teotl</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante las estatuas ind&iacute;genas, los grandes <i>c&uacute;es</i> y las ceremonias prehisp&aacute;nicas que en ellos se realizaban, los conquistadores dedujeron que los indios ten&iacute;an muchos dioses,<sup><a href="#notas">9</a></sup> <i>teules,</i> como los espa&ntilde;oles dec&iacute;an. Sin embargo, despu&eacute;s observaron que al sacerdote de alguna divinidad se le llamaba tambi&eacute;n con el mismo nombre de la deidad y que en algunas fiestas se preparaba a alguien para un sacrificio y era tambi&eacute;n llamado <i>teutl.</i> De hecho, los indios llamaban <i>teutl</i> a animales, plantas, montes, r&iacute;os y mar, como bien se&ntilde;ala Mendieta.<sup><a href="#notas">10</a></sup> Sahag&uacute;n, por su parte, advierte que</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A cualquiera criatura que v&iacute;an ser iminente en bien o en mal, la llamaban <i>teutl; quiere decir "dios".</i> De manera que al Sol le llamaban <i>teutl</i> por su lindeza: al mar tambi&eacute;n, por su grandeza y ferocidad. Y tambi&eacute;n a muchos de los animales los llamaban por este nombre por raz&oacute;n de su espantable disposici&oacute;n y braveza. Donde se infiere que este nombre <i>teutl</i> se toma en buena y en mala parte. Y mucho m&aacute;s se conoce esto cuando est&aacute; en composici&oacute;n como en este nombre, <i>teupilzintli,</i> "ni&ntilde;o muy lindo", <i>teupiltontli,</i> "muchacho muy travieso o malo". Otros muchos vocablos se componen desta misma manera, de la significaci&oacute;n de los cuales se puede conjecturar que <i>este vocablo teutl quiere decir "cosa extremada en bien o en mal".</i><sup><a href="#notas">11</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Teutl</i> quiere decir <i>dios</i> y, sin embargo, a cualquier ser extremado en bien o en mal se le llamaba as&iacute;. Quiz&aacute; el mejor ejemplo de lo que espec&iacute;ficamente significa este vocablo, y con &eacute;l de la concepci&oacute;n prehisp&aacute;nica de la divinidad, lo encontramos cuando, a la llegada de los espa&ntilde;oles, se dijo que los indios creyeron que Cort&eacute;s era Quetzalc&oacute;atl <sup><a href="#notas">12</a></sup> y</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A los espa&ntilde;oles llamaron <i>tetehuv (teteu),</i> que quiere decir dioses, y los espa&ntilde;oles corrompiendo el vocablo dec&iacute;an <i>teules,</i> el cual nombre les dur&oacute; m&aacute;s de tres a&ntilde;os, hasta que dimos a entender a los indios que no hab&iacute;a m&aacute;s de un solo Dios, y que a los espa&ntilde;oles que los llamasen cristianos, de lo cual algunos espa&ntilde;oles necios se agraviaron, y quejaron, y indignados contra nosotros dec&iacute;an que les quit&aacute;bamos su nombre, y esto muy en forma, y no miraban los pobres de entendimiento que ellos usurpaban el nombre que a solo Dios pertenece; despu&eacute;s que fueron muchos los indios bautizados, ll&aacute;manlos espa&ntilde;oles.<sup><a href="#notas">13</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los espa&ntilde;oles eran <i>teotl</i> para los indios pues mostraban algunas caracter&iacute;sticas que ten&iacute;an otros <i>teteu</i> prehisp&aacute;nicos. Los conquistadores se apropiaron entonces de ese nombre, les daba jerarqu&iacute;a, infund&iacute;an temor y veneraci&oacute;n en los indios: los extranjeros eran seres "extremados" (&iquest;en bien o en mal?), eran manifestaciones de antiguas divinidades. Sin embargo, al enfrentarse la concepci&oacute;n ind&iacute;gena de la divinidad con la cristiana, los religiosos se escandalizaron: para ellos s&oacute;lo hab&iacute;a un <i>teutl,</i> s&oacute;lo al Dios &uacute;nico de los cristianos correspond&iacute;a este nombre y eso deb&iacute;a aprenderlo el ind&iacute;gena.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La concepci&oacute;n de divinidad es diferente en cada tradici&oacute;n: la naturaleza en el mundo prehisp&aacute;nico ten&iacute;a un car&aacute;cter divino, en ella se manifestaban los dioses o, m&aacute;s bien, los seres de la naturaleza eran epifan&iacute;as de las divinidades.<sup><a href="#notas">14</a></sup> Estas divinidades ten&iacute;an atributos, algunas eran consideradas creadoras de los hombres, lo que las acercaba a la concepci&oacute;n cristiana, y todas requer&iacute;an del servicio del hombre para nutrirse, lo cual hac&iacute;a que fueran limitadas e imperfectas desde la perspectiva cristiana.<sup><a href="#notas">15</a></sup> Hab&iacute;a una dependencia rec&iacute;proca entre hombres y dioses en el mundo ind&iacute;gena: el ind&iacute;gena hac&iacute;a sacrificios de sangre para los dioses con el fin de conservar el equilibrio del cosmos &#91;...&#93; de la misma manera que despu&eacute;s ofreci&oacute; alimentos y sangre a los conquistadores.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Sobre el uso del vocablo</i> teotl <i>en las obras de evangelizaci&oacute;n</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los religiosos debieron ense&ntilde;ar a los indios una nueva concepci&oacute;n de divinidad. Pod&iacute;an usar la palabra <i>teotl,</i> pero deb&iacute;an cambiar su significado contextualiz&aacute;ndolo en la tradici&oacute;n cristiana, o bien pod&iacute;an rechazar este vocablo &#151;que al fin y al cabo tra&iacute;a consigo una serie de concepciones prehisp&aacute;nicas que deb&iacute;an lograr que el ind&iacute;gena rechazara y olvidara&#151; y usar el castellano "Dios". Seg&uacute;n Robert Ricard hubo varias discusiones acerca del uso de las palabras nativas para designar a Dios. Con respecto a la lengua mexicana el citado autor afirma que: "Lleg&oacute; el escr&uacute;pulo de no hacer uso nunca de la palabra n&aacute;huatl <i>teotl,</i> sino de la castellana 'Dios', para que quedara bien precisa la diferencia entre las divinidades del paganismo y el Dios &uacute;nico de los cristianos".<sup><a href="#notas">16</a></sup> Sin embargo, resulta curioso que no quisieran usarlo y se ocuparan de ense&ntilde;ar a los indios, como vimos que hace Motolin&iacute;a, que ese nombre s&oacute;lo corresponde a Dios. Del material revisado para este trabajo, s&oacute;lo encontramos una ocasi&oacute;n en que llaman <i>teutl</i> a Dios, en los <i>Huehuehtlahtolli</i> de fray Juan Bautista:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Ca</i> teutl, <i>ca tlahtoani, ca huey macoche, mamalhuace, ca huey tepotze. Ca yehualtzin</i> Dios <i>huel monantzin, motatzin;...</i></font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pues es <i>Dios,</i> es Se&ntilde;or, es un gran protector, es amparador, es poderoso. Porque &Eacute;l, <i>Dios,</i> es tu misma madre, tu padre.<sup><a href="#notas">17</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La combinaci&oacute;n del n&aacute;huatl <i>teutl</i> con el castellano "Dios" tal vez ten&iacute;a como objetivo que los indios identificaran ambas nociones a la vez que marcaran, como se ve por la frase completa, la diferencia entre las divinidades prehisp&aacute;nicas y la cristiana. Bautista, en otra de sus obras, usa el vocablo <i>teotl</i> al aclarar las preguntas que se hac&iacute;an a los indios sobre la sant&iacute;sima Trinidad en el examen previo a la confesi&oacute;n:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Item si les preguntan (para sacarles la verdadera confesion deste misterio) <i>Inin personasme quezquintin <b>teteu,</b></i> pocos responden, <i>Ey <b>inteutl,</b></i> o <i>Eintin <b>inteteu,</b></i> que es heregia, y contra lo que ense&ntilde;a la verdad Catholica. <i>Audi Israel D. Deus tuus vnus est.</i> Otros responden, <i>In <b>Dios,</b> ca Tetatzin, Tepiltzin, Spiritu sancto: ey personas, can ce huel nelli <b>teutl Dios</b> Tlahtohani.</i><sup><a href="#notas">18</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Donde se combina el n&aacute;huatl <i>teotl</i> con el castellano <i>Dios</i> en el texto destinado a ind&iacute;genas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fray Alonso de Molina es un caso especial pues, si bien en su confesionario usa "Dios" con otros complementos en n&aacute;huatl para referirse a Dios, utiliza el vocablo <i>teotl</i> en compuestos, no precisamente para referirse a cosas "extremadas en bien o en mal" o para significar algo "genuino o muy grande", seg&uacute;n se ve en el texto castellano. As&iacute; por ejemplo usa <i>teotlatolpan</i> como "sagrada escritura", <i>teotlamatiliztli</i> para decir "sabidur&iacute;a divina", <i>ycelteotl</i> como "&uacute;nico y s&oacute;lo dios" y <i>tlateochihualli</i> en lugar de "santificado, bendecido".<sup><a href="#notas">19</a></sup> Ante tales palabras compuestas se explica que los religiosos hayan querido usar el vocablo <i>teotl</i> exclusivamente para referirse al Dios cristiano. Sin embargo, ello no quiere decir que desaparezca la necesidad de aclarar la diferencia entre &eacute;ste y los <i>teteu</i> prehisp&aacute;nicos porque, si no hab&iacute;a claridad, cabr&iacute;a sospechar que los indios pod&iacute;an entender que <i>teotlamatiliztli,</i> por ejemplo, era la "sabidur&iacute;a divina" sobre alg&uacute;n <i>teotl,</i> motivando as&iacute; tambi&eacute;n que el ind&iacute;gena incluyera al Dios cristiano entre sus antiguas divinidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Algunos nombres de divinidades prehisp&aacute;nicas y su uso en los discursos de evangelizaci&oacute;n</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al recopilar noticias sobre la cultura prehisp&aacute;nica, los religiosos encontraron que algunas cosas que los indios dec&iacute;an que sus divinidades correspond&iacute;an con las que se dicen del Dios cristiano. Sahag&uacute;n, por ejemplo, presenta varias oraciones que se destinaban a <i>Tezcatlipoca,</i> en las cuales se observan variadas formas de referirse a esta divinidad:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pues, &iquest;qu&eacute; es agora, <i>se&ntilde;or nuestro, valeroso, piadoso, invisible, impalpable, a cuya voluntad obedecen todas las cosas, de cuya disposici&oacute;n pende el regimiento de todo el orbe, a quien todo est&aacute; subjecto,</i> qu&eacute; es lo que hab&eacute;is determinado en vuestro divino pecho?</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iexcl;Oh, se&ntilde;or nuestro, valeros&iacute;simo, human&iacute;simo, amparador! <i>Vos sois el que nos dais vida y sois invisible y no palpable, se&ntilde;or de todos</i> y se&ntilde;or de las batallas.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iexcl;Oh, se&ntilde;or nuestro human&iacute;simo, que hac&eacute;is sombra a todos los que a vos llegan, como el &aacute;rbol de muy gran altura y anchura! <i>Sois invisible y impalpable, y tenemos entendido que penetr&aacute;is con vuestra vista las piedras y &aacute;rboles, viendo lo que dentro est&aacute; escondido.</i> Y por la misma raz&oacute;n <i>veis y entend&eacute;is lo que est&aacute; dentro de nuestros corazones, y veis nuestros pensamientos.</i><sup><a href="#notas">20</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los misioneros estudiaron la religiosidad prehisp&aacute;nica para erradicarla y, sin embargo, usaron algunos elementos ind&iacute;genas en su labor. Tal es el caso de algunas frases que originalmente refer&iacute;an a los dioses mexicanos, como las siguientes:<sup><a href="#notas">21</a></sup></font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#8226;&nbsp;<b><i>Yohualli&#45;eh&eacute;catl.</i></b> Es un difrasismo cuyo significado literal es "noche&#45;viento", se traduce como "invisible (como la noche) y no palpable" (como el viento). Sahag&uacute;n lo atribuye a <i>Tezcatlipoca,</i> otras fuentes lo remiten a <i>Quetzalc&oacute;atl.</i></font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#8226;</i><b><i>&nbsp;In Tloque in Nahuaque.</i></b> Se traduce como "el due&ntilde;o de lo que est&aacute; cerca y de lo que est&aacute; en el anillo o circuito". Fray Alonso de Molina traduce como "Cabe quien est&aacute; el ser de todas las cosas, conserv&aacute;ndolas y sustent&aacute;ndolas". Clavijero lo expresa como "Aquel que tiene todo en s&iacute;". Da a entender que todo es posesi&oacute;n suya, todo es un efecto de su acci&oacute;n generativa: el <i>Tloque Nahuaque</i> da "verdad", cimiento a cuanto existe.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#8226;</i><b><i>&nbsp;Ipalnemoani.</i></b> Significa literalmente "Aquel por quien se vive". Sahag&uacute;n lo atribuye a <i>Tezcatlipoca,</i> y Mendieta, al Sol.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#8226;&nbsp;<b><i>Totecuiyo in Ilhuicahua in Tlalticpaque in Mictlane.</i></b> "Se&ntilde;or nuestro, due&ntilde;o de los cielos, de la tierra y de la regi&oacute;n de los muertos", agrupa los tres rumbos verticales del universo prehisp&aacute;nico en los cuales la divinidad influye.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#8226;&nbsp;<b><i>Moyocoyani.</i></b> "Se&ntilde;or que a s&iacute; mismo se piensa o se inventa". Se entiende que nadie lo cre&oacute;, que &eacute;l solo se concibe a s&iacute; mismo y se inventa.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#8226;</i><b><i>&nbsp;In Teyocoyani, in techihuani.</i></b> "Inventor y creador de hombres". La divinidad como origen de los hombres, los del <i>quinto sol.</i> Este t&iacute;tulo se atribuy&oacute; a <i>Omet&eacute;otl,</i> como se&ntilde;or del saber y las artes, personificado en <i>Quetzalc&oacute;atl.</i></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El parecido de estas frases con lo que se dice del Dios cristiano, motiv&oacute; que algunos misioneros las consideraran vestigios de una predicaci&oacute;n o de un conocimiento previo del cristianismo. As&iacute; lo se&ntilde;ala Mendieta:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre todos ellos &#91;los dioses&#93; ten&iacute;an por mayor y m&aacute;s poderoso al sol. Y a &eacute;ste dedicaban el mayor y m&aacute;s suntuoso y rico templo. Y &eacute;ste deb&iacute;a ser al que llamaban los mexicanos <i>ipalnemohuani,</i> que quiere decir: "por quienes todos tienen vida o viven". Y tambi&eacute;n le dec&iacute;an <i>Moyucuyatzin ayac oquiyocux, ayac oquipic,</i> que quiere decir "que nadie lo cri&oacute; o form&oacute;, sino que &eacute;l solo por su autoridad y por su voluntad lo hace todo". <b>Aunque se puede creer que esta manera de hablar les qued&oacute; de cuando sus muy antiguos antepasados debieron tener natural y particular conocimiento del verdadero Dios,</b> teniendo creencia que hab&iacute;a criado el mundo, y era Se&ntilde;or de &eacute;l y lo gobernaba &#91;... &#93; <b>no hay duda sino que los pasados, de quien estas gentes tuvieron su dependencia, alcanzaron esta noticia de un Dios verdadero;</b> como los religiosos que con curiosidad lo intuyeron de los viejos en el principio de su conversi&oacute;n, lo hallaron por tal en las provincias de Per&uacute;, y de la Verapaz, y de Guatemala, y de esta Nueva Espa&ntilde;a.<sup><a href="#notas">22</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si esto se deb&iacute;a a un conocimiento previo del cristianismo &iquest;por qu&eacute; no utilizar entonces estas frases nahuas para referirse al Dios cristiano? &iquest;Por qu&eacute; no darles un nuevo sentido, o reorientarlo, dentro del contexto evang&eacute;lico?</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los <i>Coloquios</i> de 1524 (elaborados por Sahag&uacute;n en 1564), es el primer texto que usa algunas designaciones de los dioses prehisp&aacute;nicos para designar al Dios cristiano. Dios es llamado <i>ipalnemoani</i> "Dador de la Vida", <i>tloque nahuaque</i> "due&ntilde;o del cerca y del junto", <i>teyocoyani</i> "inventor de la gente" y <i>totecuiyo in ilhuicahua in tlalticpaque</i> "due&ntilde;o del cielo, de la tierra".<sup><a href="#notas">23</a></sup> Incluso se utilizan estas f&oacute;rmulas como encabezados: "Cap&iacute;tulo IX. Donde se dice qui&eacute;n es &eacute;l, el Dios verdadero, que gobierna, <i>Dador de la vida, due&ntilde;o del cerca y del junto".</i><sup><a href="#notas">24</a></sup> El problema con el uso de estos t&iacute;tulos para referirse al dios cristiano consiste en que su referencia inmediata &#151;para los indios, receptores del discurso&#151; son los dioses prehisp&aacute;nicos y no el Dios cristiano, sobre todo si concedemos que tales coloquios se llevaron a cabo en 1524, una &eacute;poca muy temprana en la evangelizaci&oacute;n como para que los indios hubieran asimilado las equivalencias establecidas por los religiosos.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Indios y misioneros estaban hablando de realidades diferentes pero usaban las mismas palabras. Esto se nota especialmente cuando los religiosos emplearon estos t&iacute;tulos desde el principio para referirse a su Dios y afirmaron que los indios desconoc&iacute;an al "Dador de la vida" <i>(ipalnemoani)</i> y al "Due&ntilde;o del cielo y de la tierra" <i>(totecuiyo in ilhuicahua in tlalticpaque).</i> Los sacerdotes ind&iacute;genas, ante esa afirmaci&oacute;n, respondieron: "Vosotros dij&iacute;steis/ que nosotros no conoc&iacute;amos/ al Due&ntilde;o del cerca y del junto <i>(in tlohque in nahuaque)/</i> a aquel de quien son el cielo, la tierra",<sup><a href="#notas">25</a></sup> y procedieron a narrar desde cu&aacute;ndo lo conoc&iacute;an, c&oacute;mo lo conoc&iacute;an y c&oacute;mo lo veneraban seg&uacute;n la propia tradici&oacute;n ind&iacute;gena. Es probable que el ind&iacute;gena creyera que se le hablaba de sus propias divinidades, puesto que los sacerdotes ind&iacute;genas reconocieron a los Doce como representantes de ellas: "A vosotros os hace ojos suyos, a vosotros os hace labios suyos el Due&ntilde;o del cerca y del junto".<sup><a href="#notas">26</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, ambos parten de supuestos diferentes: los misioneros est&aacute;n convencidos de que esas palabras describen atributos que <i>s&oacute;lo</i> pueden pertenecer a su dios; los ind&iacute;genas, dentro de su propia tradici&oacute;n, saben que esas palabras refieren a sus divinidades. Por eso los indios se escandalizaron ante las palabras de los religiosos, afirmaron su conocimiento del "Dador de la Vida" y rechazaron la acusaci&oacute;n de que sus dioses eran falsos, de que no eran el <i>in tloque in nahuaque.</i> S&oacute;lo qued&oacute; a los Doce, en la recreaci&oacute;n de los <i>Coloquios</i> de 1524, el intento de vedar esos nombres a las divinidades prehisp&aacute;nicas y la reiteraci&oacute;n:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El uerdadero y solo Dios y se&ntilde;or que os venimos a predicar,</b> ll&aacute;mase fuente de ser y vida porque &eacute;l da ser y vida a todas las cosas y por su virtud biuimos; &eacute;l <b>es el verdadero <i>ypalnemoani</i> al que vosotros llam&aacute;is, pero nunca le au&eacute;is conocido; este nombre s&oacute;lo a &eacute;l conuiene</b> porque &eacute;l hyzo todas las cosas visibles, y no visibles; &eacute;l dio ser y principio a todas las cosas, pero &eacute;l nunca tuuo principio antes que el mundo comenzase ni tuuiese ser; porque es eterno, y siempre permanece bienauenturado y glorioso.<sup><a href="#notas">27</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Dios de los cristianos es el <i>verdadero</i> Dios, el <i>verdadero ipalnemoani,</i> el <i>verdadero in tlohque in nahuaque.</i> El deseo de diferenciar en los <i>Coloquios</i> es notorio: el verdadero <i>ipalnemoani,</i> al que los indios llamaban y no conoc&iacute;an, el que vienen a darles a conocer los religiosos y que no es el <i>ipalnemoani</i> prehisp&aacute;nico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fray Andr&eacute;s de Olmos, por su parte, llama a Dios "Dador de la vida", "Due&ntilde;o de la cercan&iacute;a" y "de lo que est&aacute; en anillo" <i>(yn ipalnemoani, yn tloque yn nahuaque).</i> Este misionero ya no se ocupa de aclarar la diferencia entre su dios y las divinidades prehisp&aacute;nicas. En el <i>Tratado de hechicer&iacute;as y sortilegios</i> pretende ense&ntilde;ar a los indios qui&eacute;n es el Diablo, narra la historia de los &aacute;ngeles ca&iacute;dos y las cosas que el maligno suele hacer. As&iacute;, cuando Olmos explica "c&oacute;mo el demonio quiere ser honrado" dice:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Acaso os han contado a menudo que &#91;el demonio&#93; fue arrojado del cielo por la grand&iacute;sima falta que cometi&oacute; porque era vanidoso, orgulloso, presuntuoso, &eacute;l no quer&iacute;a en ning&uacute;n modo obedecer al &uacute;nico, &eacute;l s&oacute;lo <i>&#91;sic&#93;,</i> el verdadero Dios quien, en tiempos pasados, lo cre&oacute; lo form&oacute;, lo hizo, lo engendr&oacute;: s&oacute;lo, frente a &Eacute;l, contra &Eacute;l se levant&oacute; y quer&iacute;a ser honrado, quer&iacute;a ser m&aacute;s estimado que &Eacute;l, quer&iacute;a igualarse a aquel que <b>es Dador de la Vida, el Due&ntilde;o de la cercan&iacute;a, de lo que est&aacute; en el anillo.</b><sup><a href="#notas"><b>28</b></a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Olmos no s&oacute;lo usa las f&oacute;rmulas nahuas que se han expuesto, adem&aacute;s advierte que el demonio quer&iacute;a igualarse al <i>ipalnemoani</i> ("Dador de la vida"), al <i>in tlohque in nahuaque</i> ("Due&ntilde;o de la cercan&iacute;a"). Si los indios consideraron que estos t&iacute;tulos se refer&iacute;an a sus divinidades, probablemente pensaron que el demonio quer&iacute;a igualarse a ellas. Si entendieron que los cristianos llamaban de la misma manera que ellos a su Dios, entonces tal vez creyeron lo que Olmos quiere decir. Sin embargo, no olvidemos que los religiosos identificaron a los dioses prehisp&aacute;nicos con el demonio<sup><a href="#notas">29</a></sup> &#151;de ah&iacute; que consideraran que los indios estaban en manos del maligno&#151; y este texto de Olmos intenta ense&ntilde;ar qui&eacute;n es &eacute;ste, para que el ind&iacute;gena lo reconociera en sus divinidades y abandonara as&iacute; sus antiguas devociones. Con estas palabras de Olmos &iquest;entender&iacute;an los indios que el diablo quer&iacute;a "igualarse a su <i>ipalnemoani",</i> esto es, a alguna de sus divinidades prehisp&aacute;nicas? O &iquest;entender&iacute;an que sus dioses quisieron "igualarse al <i>ipalnemoani</i> cristiano", por lo que eran "demonios enga&ntilde;adores"?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fray Juan Bautista de Viseo &#151;al modificar los <i>huehuehtlahtolli</i> para evangelizar y componer nuevos discursos de acuerdo con ese modelo&#151; designa a Dios como "Due&ntilde;o de la cercan&iacute;a y la proximidad" (in <i>tlohque in nahuaque)</i> y lo llama <i>ipalnemoani</i> ("aquel por quien se vive"). En la "Exhortaci&oacute;n a los que se educan en la Iglesia, c&oacute;mo pueden servir a Dios, c&oacute;mo se confesar&aacute;n, y c&oacute;mo se dispondr&aacute;n para comulgar", Bautista advierte:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;No recuerdas al <b>&uacute;nico Dios?</b> &iquest;Acaso s&oacute;lo t&uacute; te encauzas, te conduces? Ahora a&uacute;n incl&iacute;nate, afl&iacute;gete en la casa del <b>Due&ntilde;o de la cercan&iacute;a y de la proximidad.</b> Donde lo veas ahora, ya llora, ya entrist&eacute;cete. Si lloras te mostrar&aacute; lo que deseas, lo que buscas, porque a ti te ha sido concedido, porque t&uacute; viste su tea, su espejo, de <b>Aqu&eacute;l por quien se vive.</b></font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Porque si no te entregas a la casa del <b>Due&ntilde;o de la cercan&iacute;a, del Dios &uacute;nico,</b> te aparecer&aacute; el tormento, el dolor por no dedicarte al hogar de Dios, de <b>Aqu&eacute;l por quien se vive;</b> y por no tomar, por no hacer tuya el agua fr&iacute;a, la ortiga, las que junto a ti arriman los que son madres, padres, los int&eacute;rpretes de Dios.<sup><a href="#notas">30</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los discursos compuestos por Bautista, la capilla cristiana se vuelve la casa del <i>tloque nahuaque</i> y quienes laboran en el "hogar de Dios" son los int&eacute;rpretes del <i>ipalnemoani,</i> pero &eacute;stos ya no son sus antiguos sacerdotes sino los religiosos franciscanos. &iquest;Realmente comprendieron los ind&iacute;genas el "sentido cristiano" de las palabras nahuas? &iquest;Pensar&iacute;an los mexicanos que los misioneros eran los nuevos sacerdotes de sus antiguas devociones? No olvidemos que, ya en los <i>Coloquios</i> de 1524, los ind&iacute;genas hab&iacute;an reconocido a los Doce como "labios suyos del Due&ntilde;o del cerca y del junto" y recordemos tambi&eacute;n aquella famosa aseveraci&oacute;n de Motolin&iacute;a: los indios "como ten&iacute;an cien dioses, quer&iacute;an tener ciento y uno".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>"DIOS" Y "JESUCRISTO" EN LOS DISCURSOS NAHUAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todos los autores consultados para este trabajo usan el t&eacute;rmino castellano <i>Dios</i> en sus discursos nahuas. Casi todos los autores recurren a la f&oacute;rmula <i>Totecuiyo Dios</i> para decir "nuestro se&ntilde;or Dios". Bautista usa tambi&eacute;n <i>teutl Dios Tlahtoani, Totecuiyo Jesucristo,</i> "nuestro Se&ntilde;or Jesucristo" o bien s&oacute;lo <i>Jesucristo;</i> <sup><a href="#notas">31</a></sup> lo mismo hace Olmos.<sup><a href="#notas">32</a></sup> Molina usa la composici&oacute;n <i>totemaquizticatzin Jesu Christo,</i> "Nuestro se&ntilde;or Jesucristo" seg&uacute;n el texto castellano.<sup><a href="#notas">33</a></sup> La ventaja de usar el castellano para un concepto tan importante es que se evitan las confusiones con la noci&oacute;n prehisp&aacute;nica, pero tiene la desventaja de que tanto <i>Dios</i> como <i>Jesucristo</i> son t&eacute;rminos completamente extra&ntilde;os a los indios, de ah&iacute; que generalmente se acompa&ntilde;en con palabras nahuas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, para exponer lo que es o ha de entenderse por <i>Dios</i> o <i>Jesucristo</i> los misioneros tuvieron que introducir otros temas cristianos, extra&ntilde;os tambi&eacute;n para los indios: si <i>totemaquizticatzin</i> quiere decir <i>salvador</i> ellos debieron explicar de qu&eacute; salva Dios al hombre o por qu&eacute;, esto es, deb&iacute;an mostrar todo el horizonte cultural cristiano, deb&iacute;an involucrar toda la doctrina cristiana. As&iacute; lo asumieron los mismos franciscanos, como se ve en los <i>Coloquios</i> de 1524, donde se lee:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero tal vez dir&eacute;is/ amados nuestros:/ &iquest;Cu&aacute;l es el nombre de vuestro Dios/ del que vosotros hab&eacute;is venido a hacernos conocer?/ haced que lo sepamos/ que lo escuchemos, amados nuestros./ Es muy maravilloso/ y mucho apacigua el coraz&oacute;n/ mucho da libertad (redime)/ su precioso nombre./ Porque su reverenciado nombre es Jesucristo/ Dios verdadero/ y tambi&eacute;n hombre verdadero/ Dador de la vida/ Due&ntilde;o del cerca y del junto/ y libertador de la gente/ en todas partes del mundo./ &Eacute;l, como Dios, nunca comenz&oacute;/ no tuvo principio/ permanentemente, siempre, existe/ &eacute;l que hizo/ el cielo, la tierra, la regi&oacute;n de los muertos./ Tambi&eacute;n nos hizo a nosotros, los hombres,/ a nosotros, los macehuales./ Tambi&eacute;n &eacute;l hizo a los diablos/ a los que ahora hab&eacute;is andado teniendo por dioses./ Como Dios en todas partes est&aacute;/ todo &eacute;l lo mira/ todo &eacute;l lo sabe/ nada hay como &eacute;l/ as&iacute; tan maravilloso./ Y en cuanto hombre/ est&aacute; en el interior del cielo/ en su reverenciada mansi&oacute;n de se&ntilde;or./ Y aqu&iacute; en la tierra/ est&aacute; su precioso reino/ que no ha perdurado por s&oacute;lo unos cuatrocientos a&ntilde;os./ y ahora a vosotros/ su precioso reino se ha acercado,/ sent&iacute;os dichosos de este don, se os ha hecho merecimiento.<sup><a href="#notas">34</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el mundo prehisp&aacute;nico no exist&iacute;a la idea de <i>salvaci&oacute;n</i> cristiana ni la de <i>pecado original;</i> en este sentido, los indios no necesitaban salvaci&oacute;n &iquest;por qu&eacute; se hab&iacute;an de sentir dichosos pues con la llegada de los predicadores?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Hombre y Dios verdadero" son tambi&eacute;n nociones que confunden, despu&eacute;s de todo, las cr&oacute;nicas franciscanas asientan que las deidades prehisp&aacute;nicas s&oacute;lo eran hombres que luego fueron considerados dioses.<sup><a href="#notas">35</a></sup> En este sentido, sobre todo en los primeros a&ntilde;os de predicaci&oacute;n, los indios podr&iacute;an asimilar a Jesucristo con sus <i>teteu</i> prehisp&aacute;nicos que tienen manifestaciones humanas. Por otro lado, decir "Dios verdadero" comporta la obligaci&oacute;n de que el ind&iacute;gena distinga entre dioses verdaderos y dioses falsos:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero si fueran dioses verdaderos/ si de verdad fueran el Dador de la vida/ &iquest;por qu&eacute; mucho se burlan de la gente?/ &iquest;por qu&eacute;, de ella hacen mofa?/ &iquest;por qu&eacute; no tienen compasi&oacute;n de los que son hechuras suyas?/..../ Y luego, de d&iacute;a en d&iacute;a/ demandan sangre, corazones./ Por esto son muy temibles a la gente/ mucho provocan el miedo;/ sus im&aacute;genes, sus hechicer&iacute;as,/ son muy negras, muy sucias,/ muy asquerosas.<sup><a href="#notas">36</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dioses falsos, pero dioses al fin. Aqu&iacute; tambi&eacute;n entran en conflicto ambas concepciones: lo que hace cualquier dios que no sea el cristiano es burla, un dios debe tener compasi&oacute;n, no son buenas ofrendas los sacrificios humanos, las maravillas que puedan hacer otros dioses son hechicer&iacute;as sucias, etc&eacute;tera. Por eso los religiosos tienen que aclarar enseguida que las divinidades prehisp&aacute;nicas no son dioses sino diablos, otra noci&oacute;n que debe ser explicada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay otros conceptos prehisp&aacute;nicos que fueron utilizados por los evangelizadores y que pudieron ocasionar confusiones porque su significado est&aacute; &iacute;ntimamente asociado con el de divinidad. Por ejemplo, la palabra <i>macehuales,</i> que se toma como equivalente de <i>hombres.</i> Este concepto, seg&uacute;n Le&oacute;n&#45;Portilla, tiene la connotaci&oacute;n de "haber sido merecido por el sacrificio de los dioses que, con su sangre, hicieron posible la restauraci&oacute;n de los humanos del quinto sol o edad c&oacute;smica". De hecho, "hacer merecimiento" est&aacute; relacionado con la sangre que se ofrece a los dioses, en restituci&oacute;n de la que ellos emplearon para crear a los hombres del quinto sol, para sustentarlos. Decir a los indios que Dios "os ha hecho merecimiento", no es en absoluto una noci&oacute;n extra&ntilde;a, como no lo es la de ser <i>macehual,</i> pero su sentido es muy diferente al querido por los cristianos: en la concepci&oacute;n ind&iacute;gena ser <i>macehuales</i> remite a haber sido creados de la sangre de la divinidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El mismo problema ocurre en los <i>huehuehtlahtolli</i> de fray Juan Bautista, quien tambi&eacute;n intenta explicar la naturaleza de Jesucristo:</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entended la creencia en &Eacute;l, el Dios &uacute;nico, gracias a quien vivimos, quien nos cre&oacute;, nos hizo, y como hombre nos redimi&oacute;; s&oacute;lo por nosotros vino a encarnar, vino a presentarse como hombre aqu&iacute; en la tierra, y por nosotros padeci&oacute;, muri&oacute; en la cruz; as&iacute; nos abri&oacute; el cielo que estaba cerrado en raz&oacute;n de las culpas.<sup><a href="#notas">37</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En castellano el texto no causa grandes problemas, salvo los de nombrar varios temas cristianos: la creaci&oacute;n, la redenci&oacute;n, la encarnaci&oacute;n y la pasi&oacute;n. Sin embargo, Librado Silva Galeana, el traductor de esta obra de Bautista, advierte al respecto que "Los conceptos cristianos de la encarnaci&oacute;n del Hijo de Dios, los expresa este texto por medio de los vocablos <i>mo&#45;nacayo&#45;ti&#45;tzin&#45;co,</i> 'vino a hacerse reverenciada carne' y <i>mo&#45;macehual&#45;nexti&#45;tzino&#45;co,</i> 'vino a hacerse como un reverenciado hombre, un merecido'"; por supuesto, con los mismos conflictos que se&ntilde;al&aacute;bamos antes acerca del uso del vocablo <i>macehual,</i> "merecido".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien los conceptos <i>Dios</i> y <i>Jesucristo</i> no tienen resonancias prehisp&aacute;nicas, su uso no carece de dificultades ya que, forzosamente, deb&iacute;an usarse vocablos y conceptos prehisp&aacute;nicos para lograr que los indios los asimilaran.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>CONSIDERACIONES FINALES</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La diferencia de marcos conceptuales es patente en el tema aqu&iacute; expuesto, sobre todo cuando analizamos la diferencia entre la religiosidad prehisp&aacute;nica y la cristiana, entre la realidad referida por el vocablo <i>teotl</i> y la nombrada por la palabra <i>dios.</i> Notemos tambi&eacute;n que cada uno extiende su propio marco conceptual para asimilar y explicar la novedad que el otro le presenta. Por una parte, los franciscanos consideraron adecuado tomar algunas palabras y concepciones prehisp&aacute;nicas y cristianizarlas, lo que explica que emplearan los nombres de las divinidades ind&iacute;genas para designar algunos atributos de Dios. Por otra parte, si los indios confundieron a simples hombres con "dioses" <i>(teteu),</i> a pesar de que los espa&ntilde;oles iban armados y los atacaban, fue porque su noci&oacute;n <i>teotl</i> es muy distinta a la de <i>dios:</i> para los indios ser guerrero no era incompatible con la idea de divinidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tenemos tambi&eacute;n un problema de <i>recontextualizaci&oacute;n:</i> lo prehisp&aacute;nico fue entendido por los misioneros dentro del contexto del cristianismo, de tal manera que los religiosos tomaron elementos culturales nahuas para usarlos, con algunas modificaciones, en la evangelizaci&oacute;n. Por la misma raz&oacute;n, los ind&iacute;genas llamaron <i>teotl</i> a los espa&ntilde;oles y veneraron al Dios cristiano entre sus divinidades y con algunas de sus antiguas pr&aacute;cticas. Podemos explicar desde esta perspectiva por qu&eacute; a los indios les fue dif&iacute;cil cristianizarse y por qu&eacute; los religiosos se quejaban una y otra vez de que, a pesar de sus esfuerzos, los indios no acababan de asimilar la doctrina cristiana. La incomprensi&oacute;n entre indios y evangelizadores se debe a que algo es dicho de acuerdo con el marco cultural cristiano y entendido dentro del ind&iacute;gena y viceversa, a que en los textos nahuas compuestos para la evangelizaci&oacute;n se realiz&oacute; una mezcla tal de palabras y conceptos de ambas tradiciones que facilitaron la evangelizaci&oacute;n pero tambi&eacute;n el sincretismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cuesti&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica abona bastante en este sentido. No es s&oacute;lo que el n&aacute;huatl sea una lengua gramaticalmente muy diferente a la castellana, cuya adquisici&oacute;n por parte de los religiosos fue paulatina y complicada; adem&aacute;s tenemos el problema de que as&iacute; como los religiosos cristianizaron conceptos nahuas, los indios tambi&eacute;n pudieron hacer otro tanto con los temas cristianos: en lugar de que la concepci&oacute;n <i>teotl</i> fuera entendida como <i>Dios</i> &#151;el Dios cristiano, como pretend&iacute;an los misioneros&#151;, fue &eacute;ste el que se volvi&oacute; <i>teotl,</i> esto es, uno m&aacute;s entre las divinidades prehisp&aacute;nicas y parecido a ellas. En el caso particular que analizamos, los vocablos nahuas utilizados para nombrar al Dios cristiano ten&iacute;an toda una carga cultural ajena a la cristiana: el sentido de las frases y de las palabras pod&iacute;a ser el mismo para ambos, pero esas palabras pertenec&iacute;an a contextos religiosos muy diferentes y, adem&aacute;s, unos las aplicaban a <i>Dios</i> y otros a sus <i>teteu.</i> Frente a este problema, Motolin&iacute;a quiso impedir que se llamara <i>teotl</i> a cualquier otra cosa que no fuera el Dios cristiano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tenemos, en consecuencia, un problema con el referente de las palabras. Ind&iacute;genas y misioneros usan las mismas palabras pero no hablan de lo mismo: los misioneros quieren ense&ntilde;ar sobre el <i>"verdadero</i> Dador de la vida" a los indios que ya conocen al "Dador de la vida" <i>(ipalnemoani).</i> Es por ello que la mayor&iacute;a de las veces los franciscanos, para dejar en claro qui&eacute;n es su dios y evitar este tipo de problemas, usan las palabras castellanas "Dios" y "Jesucristo", la mayor&iacute;a de las veces acompa&ntilde;adas de vocablos nahuas para mejor darse a entender. Sin embargo, si bien la introducci&oacute;n de palabras castellanas podr&iacute;a evitar confusiones con las concepciones prehisp&aacute;nicas, ello tambi&eacute;n ocasiona problemas epistemol&oacute;gicos de traducci&oacute;n: la introducci&oacute;n de una nueva palabra requiere tambi&eacute;n la incorporaci&oacute;n de una nueva realidad o el trabajo evangelizador se queda en el mero nivel de las palabras, esto es, los indios s&oacute;lo aprender&iacute;an "ruidos", palabras ininteligibles para ellos, como en los primeros a&ntilde;os de evangelizaci&oacute;n cuando el ind&iacute;gena repet&iacute;a oraciones en lat&iacute;n sin saber esta lengua. La introducci&oacute;n de palabras castellanas, por lo tanto, precisaba que los indios conocieran el universo cultural cristiano para evitar equ&iacute;vocos, idolatr&iacute;as e incluso herej&iacute;as.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los franciscanos quer&iacute;an hacer que los indios olvidaran su antigua religiosidad para poder convertirlos; sin embargo, con el cultivo del n&aacute;huatl para evangelizar se conservaron tambi&eacute;n otros elementos culturales prehisp&aacute;nicos: el indio pod&iacute;a &#151;como de hecho lo hizo y lo sigue haciendo&#151; venerar al Dios cristiano, que le fue presentado como <i>ipalnemoai</i> o como <i>tlohque nahuaque,</i> de la manera en que lo hab&iacute;a hecho antes, con sacrificios y estatuillas &#151;de manera oculta o disimulada&#151; o con danzas p&uacute;blicas en las iglesias construidas sobre sus antiguos <i>cues,</i> usando los atuendos de sus viejas ceremonias, modificando sus a&ntilde;ejas oraciones y cantos, llamando con un nombre cristiano a su divinidad prehisp&aacute;nica.<sup><a href="#notas">38</a></sup> La mezcla de conceptos prehisp&aacute;nicos y cristianos en los discursos de evangelizaci&oacute;n, el uso mismo del n&aacute;huatl para evangelizar, provoc&oacute; que los indios que se educaban ya en el cristianismo conservaran la tradici&oacute;n prehisp&aacute;nica a trav&eacute;s de sus palabras y maneras de hablar, y que el cristianismo fuera considerado por los indios como una continuaci&oacute;n de su propia religiosidad y, por lo tanto, como un est&iacute;mulo del sincretismo religioso: <i>teutl Dios Tlahtoani.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n los testimonios de los cronistas franciscanos hab&iacute;a indios con devoci&oacute;n cristiana ejemplar, otros que volv&iacute;an a sus antiguas pr&aacute;cticas, otros m&aacute;s que o bien parec&iacute;a que no entend&iacute;an nada o bien, una vez cristianizados, les era dif&iacute;cil abandonar sus antiguas costumbres; desde la perspectiva aqu&iacute; expuesta, podemos decir que ello tambi&eacute;n es resultado de la confusi&oacute;n de conceptos y palabras de ambas tradiciones durante el proceso de evangelizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En vista de lo anterior podemos preguntar si, por ejemplo, en los ex&aacute;menes sobre la doctrina cristiana para administrar los sacramentos se preguntaba a los indios por <i>Dios</i> o por <i>Teotl</i> y si las respuestas de los indios &#151;y sus posteriores plegarias&#151; se refer&iacute;an a su <i>ipalnemoani</i> o al Dios creador de los cristianos. Finalmente, dados los problemas espec&iacute;ficos que plantea la traducci&oacute;n de la doctrina cristiana al n&aacute;huatl en ese momento hist&oacute;rico y con esos motivos, &iquest;en qu&eacute; sentido podemos decir que la lengua mexicana fue adecuada para evangelizar a los indios? &iquest;C&oacute;mo evitar, por ejemplo, la reincidencia en la idolatr&iacute;a cuando &eacute;sta surge de una comprensi&oacute;n deficiente, producida &eacute;sta a su vez por problemas epistemol&oacute;gicos de traducci&oacute;n? &iquest;El uso del castellano para evangelizar hubiera ahorrado algunas de estas dificultades? &iquest;Pod&iacute;a realmente lograrse que los indios abandonaran y olvidaran sus antiguas creencias?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BAUTISTA DE VISEO, fray Juan, <i>Advertencias para los confesores de los naturales. Primera parte,</i> M&eacute;xico, Convento de Santiago Tlatilulco, por M. Ocharte, 1599.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426547&pid=S0071-1675201000010001300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, <i>Hvehvehtlahtolli, Que contiene las pl&aacute;ticas que los padres y madres</i> <i>hicieron a sus hijos, y los se&ntilde;ores a sus vasallos, todas llenas de doctrina moral y pol&iacute;tica,</i> M&eacute;xico, Conuento de Sanctiago Tlatilulco, Por M. Ocharte, a&ntilde;o 1600, en Miguel Le&oacute;n&#45;Portilla, y Librado Silva Galeana, </font><font face="verdana" size="2"><i>Huehuehtlahtolli, testimonios de la antigua palabra,</i> M&eacute;xico, Secretaria de Educaci&oacute;n P&uacute;blica/Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1991.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426549&pid=S0071-1675201000010001300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Biblia,</i> versi&oacute;n de Elo&iacute;no N&aacute;car Fuster y Alberto Colunga, O. P., Madrid, BAC, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426551&pid=S0071-1675201000010001300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CUEVAS, Mariano, <i>Historia de la Iglesia en M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, Porr&uacute;a, 1992, t. 1.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426553&pid=S0071-1675201000010001300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">DUVERGER, Christian, <i>La conversi&oacute;n de los indios de Nueva Espa&ntilde;a,</i> M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1996.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426555&pid=S0071-1675201000010001300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GARZA, Mercedes de la, "El universo temporal de los mayas y los nahuas", en, <i>Relativismo cultural y filosof&iacute;a. Perspectivas norteamericana y latinoamericana,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Filos&oacute;ficas, 1992.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426557&pid=S0071-1675201000010001300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GRUZINSKI, Serge, <i>La guerra de las im&aacute;genes. De Crist&oacute;bal Col&oacute;n a "Blade Runner" (1492&#45;2019),</i> M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426559&pid=S0071-1675201000010001300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">LE&Oacute;N&#45;PORTILLA, Miguel, <i>La filosof&iacute;a n&aacute;huatl estudiada en sus fuentes,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas, 2001.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426561&pid=S0071-1675201000010001300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&Aacute;YNEZ, Pilar, "La incidencia de hispanismos en los 'Confesionarios' mayor y menor de fray Alonso de Molina, un an&aacute;lisis contrastivo", <i>Estudios de Cultura N&aacute;huatl,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, n. 30, 1999, p. 275&#45;284.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426563&pid=S0071-1675201000010001300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MENDIETA, fray Jer&oacute;nimo de, <i>Historia eclesi&aacute;stica indiana,</i> M&eacute;xico, Conaculta, 1997, 2 v. (Cien de M&eacute;xico).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426565&pid=S0071-1675201000010001300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MOLINA, fray Alonso, <i>Confesionario mayor en lengua mexicana y castellana,</i> en M&eacute;xico, en Casa de Antonio de Espinosa Impresor, 1569, introducci&oacute;n de Roberto Moreno, M&eacute;xico, Suplementos al <i>Bolet&iacute;n del Instituto de Investigaciones Bibliogr&aacute;ficas,</i> enero&#45;junio de 1972.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426567&pid=S0071-1675201000010001300011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MOTOLIN&Iacute;A, fray Toribio, <i>Memoriales, libro de las cosas de la Nueva Espa&ntilde;a y de los naturales de ella,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas, 1971.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426569&pid=S0071-1675201000010001300012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MURILLO GALLEGOS, Ver&oacute;nica, <i>Palabras de evangelizaci&oacute;n, problemas de traducci&oacute;n. Fray Juan Bautista de Viseo y sus textos para confesores, Nueva Espa&ntilde;a (siglo</i> <i>XVI),</i> M&eacute;xico, Universidad Aut&oacute;noma de Zacatecas, 2009.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426571&pid=S0071-1675201000010001300013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">OLIV&Eacute;, Le&oacute;n, <i>Multiculturalismo y pluralismo,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico/Paid&oacute;s, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426573&pid=S0071-1675201000010001300014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">OLMOS, fray Andr&eacute;s de, <i>Arte de la lengua mexicana</i> &#91;1547&#93;, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426575&pid=S0071-1675201000010001300015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, <i>Tratado de hechicer&iacute;as y sortilegios</i> &#91;1553&#93;, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas/ Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos, 1990.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426577&pid=S0071-1675201000010001300016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">RICARD, Robert, <i>La conquista espiritual de M&eacute;xico. Ensayo sobre el apostolado y los m&eacute;todos misioneros de las &oacute;rdenes mendicantes en la Nueva Espa&ntilde;a de 1523 a 1572,</i> M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1986.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426579&pid=S0071-1675201000010001300017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SAHAG&Uacute;N, fray Bernardino de, <i>Historia general de las cosas de Nueva Espa&ntilde;a,</i> M&eacute;xico, Conaculta, 2000, 2 v. (Cien de M&eacute;xico).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426581&pid=S0071-1675201000010001300018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, <i>Coloquios y doctrina cristiana, con que los doce frailes de San Francisco</i> <i>enviados por el papa Adriano Sexto y por el emperador Carlos Quinto: convirtieron a los indios de la Nueva Espa&ntilde;a en lengua mexicana y espa&ntilde;ola,</i> estudio introductorio y versi&oacute;n al espa&ntilde;ol de Miguel Le&oacute;n Portilla, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico/Fundaci&oacute;n de Investigaciones Sociales, 1986.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426583&pid=S0071-1675201000010001300019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SIM&Eacute;ON, R&eacute;mi <i>Diccionario de la lengua n&aacute;huatl o mexicana,</i> M&eacute;xico, Siglo XXI, 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426585&pid=S0071-1675201000010001300020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ZABALLA BEASCOECHEA, Ana de, "El uso del n&aacute;huatl como medio de inculturaci&oacute;n en la obra misional de Sahag&uacute;n", <i>Evangelizaci&oacute;n y Teolog&iacute;a en Am&eacute;rica (siglo</i> <i>XVI),</i> v. ii, Pamplona, Universidad de Navarra, Facultad de Teolog&iacute;a, 1990.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426587&pid=S0071-1675201000010001300021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Por ejemplo Mariano Cuevas, <i>Historia de la Iglesia en M&eacute;xico,</i> t. I, p. 38&#45;39.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Ver Christian Duverger, <i>La conversi&oacute;n de los indios de Nueva Espa&ntilde;a,</i> p. 148 y Ana de Zaballa, "El uso del n&aacute;huatl como medio de inculturaci&oacute;n en la obra misional de Sahag&uacute;n. <i>Cfr.</i> M&aacute;ynez "La incidencia de hispanismos en los 'confesionarios' mayor y menor de fray Alonso de Molina, un an&aacute;lisis contrastivo".</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Olmos, <i>Arte de la lengua mexicana,</i> p. 8.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Mendieta, <i>Historia eclesi&aacute;stica indiana,</i> lib. III, cap. XVI, p. 365&#45;366.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Oliv&eacute;, <i>Multiculturalismo y pluralismo,</i> p. 139: "marco conceptual" es "el conjunto de presupuestos l&oacute;gicos, epistemol&oacute;gicos, metodol&oacute;gicos, axiol&oacute;gicos y metaf&iacute;sicos, de pretensiones de saber espec&iacute;ficas. Estos elementos son presupuestos de creencias, teor&iacute;as, pr&aacute;cticas y acciones". En t&eacute;rminos generales "la noci&oacute;n de marco conceptual se usa para referirse al conjunto de condiciones de posibilidad para tener creencias &#91;...&#93; Entre esas condiciones se encuentran el lenguaje y otros conjuntos de conceptos, creencias y saberes, normas metodol&oacute;gicas y valores que los seres humanos necesariamente deben poner en juego para interpretar e interactuar con la realidad, incluido en esto &uacute;ltimo la manipulaci&oacute;n de objetos y de procesos" <i>(Ibid,</i> p. 135&#45;136). En este sentido, "marco conceptual", "paradigma", "esquema conceptual", "visi&oacute;n del mundo" o "figura del mundo" son conceptos equivalentes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> En general, los misioneros coincid&iacute;an en que los indios deb&iacute;an adoptar el cristianismo (convertirse) y, por consiguiente, deb&iacute;an abandonar, e incluso olvidar, sus antiguas creencias prehisp&aacute;nicas, sobre todo las que ten&iacute;an que ver con "idolatr&iacute;a". Esta convicci&oacute;n se basa en otra: que el cristianismo es la &uacute;nica religi&oacute;n verdadera. Los misioneros cre&iacute;an que el indio, al conocer la doctrina cristiana, reconocer&iacute;a su verdad y la aceptar&iacute;a, pues no tendr&iacute;a argumentos en contra de ella. De ah&iacute; la importancia de presentar de la mejor manera la doctrina cristiana: de una forma accesible al indio, en su propio idioma, y evitando errores que pudieran ocasionar la tergiversaci&oacute;n del mensaje evang&eacute;lico o, incluso, herej&iacute;as.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> La pol&eacute;mica de Valladolid (1550&#45;1551) donde, entre otros temas, se discuti&oacute; la racionalidad del indio, es s&oacute;lo una muestra de lo que se cre&iacute;a acerca de este asunto. Los autores franciscanos aqu&iacute; estudiados dejan ver claramente que, a sus ojos, el indio es m&aacute;s racional en la medida en que se muestra m&aacute;s apto para adquirir el evangelio. Al respecto son elocuentes las palabras de Sahag&uacute;n, <i>Historia general de las cosas de la Nueva Espa&ntilde;a,</i> Pr&oacute;logo al lib. VII, p. 689 y ss.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> M&aacute;s adelante veremos sobre las cosas de la naturaleza que para los indios ten&iacute;an valor divino, eran <i>teotl.</i> Un caso parecido son algunos usos y costumbres prehisp&aacute;nicos que los franciscanos encontraron parecidos a otros de la tradici&oacute;n cristiana, como la "comuni&oacute;n" y el "bautismo" ind&iacute;gena que los religiosos llamaron "excecramentos" (Motolin&iacute;a, <i>Memoriales,</i> p. 32 y Olmos, <i>Tratado de hechicer&iacute;as y sortilegios</i> 1553, p. 33), o algunas frases en oraciones prehisp&aacute;nicas; por lo que se especul&oacute; tanto que los indios proced&iacute;an de alg&uacute;n pueblo cristiano o que hubo una evangelizaci&oacute;n en Am&eacute;rica previa a la del siglo XVI, como que el demonio ten&iacute;a a los ind&iacute;genas bajo su poder enga&ntilde;&aacute;ndolos con nociones verdaderas, las cristianas, pero torci&eacute;ndolas para su beneficio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Le&oacute;n&#45;Portilla, <i>La filosof&iacute;a n&aacute;huatl estudiada en sus fuentes,</i> p. 129 y ss., se inclina a pensar que los sabios, <i>tlamatinime,</i> lograron la concepci&oacute;n de una divinidad principal que conjunta los principios masculino y femenino: <i>Omet&eacute;otl.</i> Los dem&aacute;s dioses prehisp&aacute;nicos son, en esta concepci&oacute;n, manifestaciones de este dios dual, nombres que toma seg&uacute;n diversos aspectos y funciones; aunque en la p. 176 advierte: "No negamos que en la religi&oacute;n popular se tuvieron por dioses, en n&uacute;mero siempre creciente, a los muchos principios o 'se&ntilde;ores' de la lluvia, del viento, del fuego, de la regi&oacute;n de los muertos, etc".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> "Finalmente, no dejaban criatura de ning&uacute;n g&eacute;nero ni especie que no tuviesen su figura, y la adorasen por Dios, hasta las mariposas, y langostas, y pulgas; y estas grandes y bien labradas, y unas figuras ten&iacute;an de pincel, pero las m&aacute;s eran de bulto &#91;... &#93; sobre todos ellos ten&iacute;an por mayor y m&aacute;s poderoso al sol. Y a este dedicaban el mayor y m&aacute;s suntuoso y rico templo." <i>Historia eclesi&aacute;stica indiana,</i> lib. II, cap. VIII, p. 196.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> <i>Historia general,</i> pr&oacute;logo al lib. xi, p. 983. Subrayado m&iacute;o. Destaquemos, no obstante, una nota de Le&oacute;n&#45;Portilla: "En n&aacute;huatl al mar se le nombra <i>teoatl,</i> 'aguas divinas'. <i>Teo&#45;</i> como adjetivo, significa tambi&eacute;n, 'genuino, muy grande'". El autor traduce "En el tercer d&iacute;a/ (que llamamos martes)/ hizo las aguas inmensas/ las que vosotros llam&aacute;is aguas divinas/ las aguas celestes/ y la superficie de la tierra, / y todos los &aacute;rboles /las hierbas, las flores". Sahag&uacute;n, <i>Coloquios y doctrina cristiana,</i> nota 3 al cap. XIII, p. 189. El texto castellano s&oacute;lo dice "En el tercero d&iacute;a (el qual se llama martes) hizo nuestro se&ntilde;or Dios el mar y la tierra y todas las plantas y eruas &#91;hierbas&#93;". <i>Ibid,</i> p. 95.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Ver, Motolin&iacute;a, <i>Memoriales,</i> p. 83.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> Ibid., p. 171. En Sahag&uacute;n, <i>Historia general,</i> lib. 12, cap. IV, p. 167, cap. XL, p. 1233 y cap. xLI, p. 1235, se ve claramente que los indios identifican a Cort&eacute;s con Quetzalc&oacute;atl. <i>Cfr.</i> Gruzinski, <i>La guerra de las im&aacute;genes, De Crist&oacute;bal Col&oacute;n a "Blade Runner" (1492&#45;2019),</i> p. 59.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> "El universo en el que el hombre habita es concebido por los nahuas y los mayas como una compleja estructura de planos horizontales superpuestos, poblados de fuerzas sagradas &#91;... &#93; Esas energ&iacute;as divinas van desde los grandes dioses cuyas epifan&iacute;as son los astros, la lluvia, el rel&aacute;mpago, las monta&ntilde;as, el viento o la tierra, hasta los protectores de los animales, las plantas sagradas, los patronos de las actividades humanas y las deidades mal&eacute;ficas que provocan enfermedades." Mercedes de la Garza, "El universo temporal de los mayas y los nahuas", p. 157.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> "La idea de los dioses que se desprende de esta cosmogon&iacute;a es la de unos seres sobrehumanos y capaces de crear, pero imperfectos, ya que requieren ser venerados y alimentados &#91;...&#93; Los dioses, entonces, no son absolutos (es decir, suficientes, desvinculados de sus creaciones), hay una esencial unidad c&oacute;smica asegurada por la dependencia rec&iacute;proca entre hombres y dioses, y el lazo de uni&oacute;n y fundamento de la existencia es la sangre." <i>Ibid.,</i> p. 166.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> Ricard, <i>La conquista espiritual de M&eacute;xico,</i> p. 131&#45;132.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup> Sigo la versi&oacute;n Le&oacute;n&#45;Portilla y Silva Galeana, <i>Hvehvehtlahtolli. Testimonios de la antigua palabra,</i> p. 51.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup> Bautista de Viseo, <i>Advertencias para los confesores de los naturales. Primera parte,</i> f. 51. Subrayado m&iacute;o. N&oacute;tese que el autor junta en una misma frase las palabras <i>"Teotl",</i> "Dios" y <i>"Tlahtohani".</i> La traducci&oacute;n de las frases en n&aacute;huatl es m&aacute;s o menos la siguiente: "&iquest;cu&aacute;l de estas personas son dioses?", "los tres son dios" y "los tres son dioses". La siguiente frase tiene problemas de traducci&oacute;n &#151;de acuerdo con las explicaciones del mismo Bautista en la continuaci&oacute;n de la cita&#151; seg&uacute;n las maneras en que se ense&ntilde;aba a los indios sobre la Sant&iacute;sima Trinidad. Sobre esto ver Ver&oacute;nica Murillo, <i>Palabras de evangelizaci&oacute;n, problemas de traducci&oacute;n,</i> p. 146 y ss.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup> Fray Alonso de Molina, <i>Confesionario mayor en lengua mexicana y castellana,</i> fo. 3v, 5, 5v, respectivamente, aunque estas palabras se repiten a lo largo de todo el texto. Seg&uacute;n Sim&eacute;on, <i>Diccionario de la lengua n&aacute;huatl o mexicana, teotlatolpan</i> viene de <i>teotlahtolli</i> "palabra divina", <i>teotlamatiliztli</i> quiere decir "sabidur&iacute;a o ciencia divina", <i>icelteotl</i> viene de <i>icel</i> que quiere decir "el solo" y <i>tlateochiualli</i> quiere decir "bendecido, consagrado". Pueden verse otros ejemplos de las variadas formas en que Molina expresa los conceptos cristianos para los ind&iacute;genas en M&aacute;ynez, <i>op. cit.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20</sup> Historia general, lib. VI cap. I, p. 478, cap. II, p. 481 y cap. VI, p. 497. Subrayado m&iacute;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>21</sup> Sigo en esta parte a Le&oacute;n&#45;Portilla, op. cit., p. 164 y ss.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>22</sup><i>&nbsp;Historia eclesi&aacute;stica,</i> lib II, cap. VIII, p. 196. Subrayado m&iacute;o.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>23</sup><i>&nbsp;Coloquios y doctrina Cristiana,</i> cap. V, p. 131: "El que es solo Dios verdadero, se&ntilde;or,/ <i>el inventor de la gente,</i> el que la hace libre, Jesucristo."Cap. II, p. 111: "Para que as&iacute; vosotros conocierais,/ vener&aacute;rais,/ y obedecierais,/ al <i>Dador de la vida,/</i> al <i>Due&ntilde;o del cielo, de la tierra".</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>24</sup><i>&nbsp;Ibid.</i> p. 121. Subrayado m&iacute;o. <i>Cfr.</i> el texto castellano, p. 91.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>25</sup><i>&nbsp;Ibid,</i> cap. VII, p. 149. <i>Cfr.</i> el texto castellano en la p. 88.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>26</sup><i>&nbsp;Ibid,</i> cap. VII, p. 147.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>27</sup><i>&nbsp;Ibid,</i> cap. IX, p. 91. Subrayado m&iacute;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>28</sup><i>&nbsp;</i>Olmos, <i>Tratado de hechicer&iacute;as y sortilegios,</i> p. 13. Subrayado m&iacute;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>29</sup><i>&nbsp;</i>Salmo 95,5: "todos los dioses de otros pueblos son demonios".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>30</sup> <i>Huehuehtlahtolli,</i> p. 202 y 204 respectivamente. Subrayado m&iacute;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>31</sup> <i>Ibid,</i> p. 138, 140 y 52 respectivamente. En sus <i>Advertencias para los confesores de los naturales,</i> Bautista usa la f&oacute;rmula <i>teutl Dios Tlahtoani. Cfr.</i> Duverger, <i>op. cit.,</i> p. 99&#45;100.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>32</sup> <i>Tratado de hechicer&iacute;as,</i> p. 6: <i>to tecuiyo iesu christo.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>33</sup> Molina, <i>Confesionario mayor,</i> f. 6v. Su significado es "nuestro salvador Jesucristo", pues <i>totemaquixticatzin</i> viene de <i>temaquixtiani,</i> "Salvador, liberador".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>34</sup> <i>Coloquios y doctrina cristiana,</i> cap IV, p. 129.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>35</sup> Ver <i>Historia eclesi&aacute;stica,</i> lib. II, cap. VI, p. 191.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>36</sup><i>&nbsp;Coloquios y doctrina cristiana,</i> cap. IV, p. 123&#45;124. Le&oacute;n&#45;Portilla, <i>op. cit.,</i> p. 51 y ss., trata el tema del "verdadero dios", <i>nelli teotl,</i> en la tradici&oacute;n prehisp&aacute;nica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>37</sup><i>&nbsp;Huehuehtlahtolli,</i> p. 211.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>38</sup> <i>Cfr. Historia general,</i> lib. XI, nota al cap. XII, p. 1142 y ss.</font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
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