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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El indio vivo visto por los frailes en el siglo XVI]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El indio vivo visto por los frailes en el siglo XVI</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Miguel Le&oacute;n&#45;Portilla*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="left"><font face="verdana" size="2"><b>*</b> <i>Mexicano. Doctor en Filosof&iacute;a por la UNAM. Investigador em&eacute;rito del Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas de la misma universidad, miembro de El Colegio Nacional. De sus varios estudios se destacan: La filosof&iacute;a n&aacute;huatl estudiada en sus fuentes; Nezahualc&oacute;yotl, poes&iacute;a; C&oacute;dices. Los antiguos libros del Nuevo Mundo; Bernardino de Sahag&uacute;n, quinientos a&ntilde;os de presencia (coordinador); Antigua y nueva palabra, en colaboraci&oacute;n con Earl Shorris.</i></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dejaron los frailes misioneros en M&eacute;xico durante el siglo XVI numerosos testimonios en sus cr&oacute;nicas y otros escritos acerca de lo que pudieron inquirir sobre la historia y cultura de los pueblos ind&iacute;genas. De modo especial se empe&ntilde;aron en conocer, hasta donde les fue posible, sobre lo que hab&iacute;a sido su origen, su desarrollo hist&oacute;rico, creencias y pr&aacute;cticas religiosas. En paralelo con esto, a veces incidentalmente, incluyeron apreciaciones de lo que percib&iacute;an acerca de la condici&oacute;n de los indios vivos, sus contempor&aacute;neos, con los que trataban d&iacute;a a d&iacute;a y a quienes se empre&ntilde;aban de convertir al cristianismo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n con la preocupaci&oacute;n que tuvieron los frailes por el tema de los or&iacute;genes &eacute;tnicos de los pobladores del continente, antes desconocidos, se plantearon si los llamados indios descend&iacute;an o no de hijos de No&eacute; llegados despu&eacute;s del diluvio o proven&iacute;an de las diez tribus perdidas de Israel, de las que habl&oacute; el profeta Oseas, o si tuvieron otras distintas procedencias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro aspecto de tal preocupaci&oacute;n concern&iacute;a a la capacidad intelectual de los indios, si la ten&iacute;an realmente como seres racionales y, por consiguiente, si eran o no aptos para recibir la fe y los sacramentos del cristianismo. Esto que, en los principios, acuci&oacute; a muchos, lleg&oacute; a provocar controversias hasta el grado de motivar la intervenci&oacute;n del romano pont&iacute;fice. Y, si tuvo relativamente pronto una soluci&oacute;n, dej&oacute; como huellas un sinn&uacute;mero de otros planteamientos. De ellos se derivaron cuestiones tocantes al car&aacute;cter de los indios, si deb&iacute;an tenerse casi como ni&ntilde;os o como gente incapaz de gobernarse a s&iacute; misma, si pod&iacute;an acceder al sacerdocio o deb&iacute;an tratarse con mano dura en vista de su pereza, inclinaci&oacute;n a la mentira, al robo y a vicios tan horrendos como la antropofagia y la sodom&iacute;a. Desde luego que este primer g&eacute;nero de preocupaci&oacute;n habr&iacute;a de influir grandemente no s&oacute;lo en la forma de interpretar la naturaleza de los indios, sino tambi&eacute;n en las estrategias para lograr su conversi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ligada a dicha preocupaci&oacute;n estuvo la referida a la idolatr&iacute;a, patente en pr&aacute;cticas consideradas tan execrables como los sacrificios humanos y el canibalismo, as&iacute; como en muchas representaciones de dioses que se interpretaron como monstruosas y que deb&iacute;an ser destruidas. Las pr&aacute;cticas y creencias idol&aacute;tricas de los diversos grupos &#151;entre ellas los sacrificios humanos y el que se ha llamado canibalismo ritual&#151; fueron tenidos como indicios de barbarie y a veces tambi&eacute;n como muestras de deficiente racionalidad. Esto, en algunos casos, motiv&oacute; se pensara que era muy dif&iacute;cil que los indios pudieran entender los dogmas del cristianismo y lograr una aut&eacute;ntica conversi&oacute;n al mismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El descubrimiento y persecuci&oacute;n de las idolatr&iacute;as lleg&oacute; a convertirse en obsesi&oacute;n. Llevaba ella al enfrentamiento frontal con el Demonio, como enemigo del g&eacute;nero humano. Lo que iban a emprender los frailes &#151;desde el aprendizaje de las lenguas ind&iacute;genas, sus pesquisas para conocer las formas de vivir y pensar de los nativos, hasta las estrategias para acabar con las idolatr&iacute;as y expulsar al Demonio&#151; fue concebido como algo esencial en su misi&oacute;n al llegar a las tierras del Nuevo Mundo. consecuencias de esa obsesi&oacute;n fueron las campa&ntilde;as que implicaron la destrucci&oacute;n de templos, esculturas, pinturas y c&oacute;dices, as&iacute; como la redacci&oacute;n de obras en las que se describ&iacute;an las idolatr&iacute;as de los diversos grupos para que pudieran ser identificadas por otros frailes y por las autoridades reales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El origen y la naturaleza de los indios</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre la procedencia de los indios se externaron varias ideas pero no se alcanz&oacute; a formular una respuesta aceptada por todos. El dominico fray Gregorio Garc&iacute;a en su obra <i>Origen de los indios del Nuevo Mundo,</i> presenta y discute buen n&uacute;mero de formulaciones.<sup><a href="#notas">1</a></sup> Varias de ellas coinciden en adjudicar como origen a los pobladores del Nuevo Mundo un lugar situado en el &aacute;mbito del mar Mediterr&aacute;neo. Tal vez la m&aacute;s frecuentemente aducida fue la de los indios proced&iacute;an de las tribus de Israel que se perdieron en tiempos de Salmanasar. Como argumento principal se aduc&iacute;a que, por lo que pod&iacute;a tenerse como su protervia y costumbres de los indios, descend&iacute;an de los jud&iacute;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cuesti&oacute;n del origen, aunque recurrente, no tuvo la importancia y consecuencias de la que concern&iacute;a a la naturaleza de los indios, en particular en lo tocante su capacidad racional y sus formas de vida. &Eacute;stas se describieron con frecuencia como te&ntilde;idas de vicios, pereza, lujuria, mentiras y hechicer&iacute;as, sin buena crianza y virtud, todo ello como obst&aacute;culos, muy dif&iacute;ciles de superar, para alcanzar el prop&oacute;sito de los frailes: la conversi&oacute;n aut&eacute;ntica de los indios al cristianismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal forma de concebir y describir a los indios apareci&oacute; ya en las islas del caribe, en particular en Santo Domingo desde poco despu&eacute;s de la entrada de los espa&ntilde;oles. Buen n&uacute;mero de testimonios se conserva acerca de esto. De considerable inter&eacute;s son los obtenidos en unos interrogatorios realizados en 1517, al tiempo en que frailes de la orden de los jer&oacute;nimos fung&iacute;an all&iacute; como gobernadores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hall&aacute;ndose presentes el prior de la Mejorada, fray Luis de Figueroa, en compa&ntilde;&iacute;a de otros tres jer&oacute;nimos, se interrog&oacute; a vecinos espa&ntilde;oles tenidos como "personas de conciencia, temerosos de Dios, de buen trato &#91;...&#93; y que tengan experiencia de los dichos indios". El prop&oacute;sito fue encontrar las formas de proceder para "la conversi&oacute;n al cristianismo, as&iacute; como su conservaci&oacute;n y buen tratamiento", y el aprovechamiento de su trabajo en su relaci&oacute;n con los encomenderos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El interrogatorio abarc&oacute; los puntos siguientes: manifestar cu&aacute;nto tiempo han estado en contacto con los indios y si conocen sus vidas y costumbres; cu&aacute;l es su capacidad intelectual y si consideran que los indios pueden permanecer libres o si ser&aacute; mejor tenerlos en encomiendas y si as&iacute; se les podr&aacute; cristianizar, incluso quedando encomendados a perpetuidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque hubo diferencias en las respuestas a estas preguntas, en general coincidieron ellas al declarar los testigos que conoc&iacute;an y trataban a los indios, tambi&eacute;n en la insistencia de que "tienen muchos vicios y que no son de servicio de Nuestro Se&ntilde;or ni hechos &#91;acciones&#93; de hombres y que su inclinaci&oacute;n es querer holgar". Tambi&eacute;n manifestaron "que no tienen capacidad para poderse regir ni gobernar como ninguna persona espa&ntilde;ola por r&uacute;stica que sea &#91;...&#93; y no tienen entera raz&oacute;n ni mediana para poder hacer nada"; que esto es as&iacute; porque "no es gente para poner en libertad". En lo tocante a situar a los indios en encomiendas, afirmaron que ello ser&aacute; no s&oacute;lo conveniente sino necesario para su protecci&oacute;n y lograr su conservaci&oacute;n y conversi&oacute;n al cristianismo.<sup><a href="#notas">2</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como puede verse, las respuestas de dichos espa&ntilde;oles, entre ellos no pocos encomenderos, proporcionan una imagen muy negativa de los indios. cabe recordar en este contexto que pocos a&ntilde;os antes, en 1511, el fraile dominico Ant&oacute;n de Montesinos hab&iacute;a predicado en la iglesia principal de Santo Domingo dos sermones en los que conden&oacute; duramente a los encomenderos y otros espa&ntilde;oles por el mal trato que daban a los indios. Entre otras cosas, dijo a los que asist&iacute;an a la misa:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todos est&aacute;is en pecado mortal &#91;...&#93; &iquest;Con qu&eacute; derecho y con qu&eacute; justicia, ten&eacute;is tan cruel y terrible servidumbre inquietos a los indios?</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Con qu&eacute; autoridad hab&eacute;is hecho tan detestables guerras a estas gentes que estaban en sus tierras, mansas y pac&iacute;ficas, donde tan infinitas dellas, con muertes y estragos nunca o&iacute;dos, hab&eacute;is consumido? &iquest;C&oacute;mo los ten&eacute;is tan opresos y fatigados, sin dalles de comer ni curallos en sus enfermedades, que de los excesivos trabajos que les dais incurren y se os mueren, y por mejor decir, los mat&aacute;is, por sacar y adquirir oro cada d&iacute;a? &iquest;Y qu&eacute; cuidado ten&eacute;is de quien los doctrine, y conozcan a su Dios y criador, sean baptizados, oigan misa, guarden las fiestas y domingos? &iquest;&Eacute;stos, no son hombres? &iquest;No tienen &aacute;nimas racionales? &iquest;No sois obligados a amallos como a vosotros mismos? &iquest;Esto no entend&eacute;is? &iquest;Esto no sent&iacute;s?<sup><a href="#notas">3</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Poco o nada hab&iacute;a aprovechado este serm&oacute;n ya que los encomenderos, como hemos visto en su declaraci&oacute;n, continuaron considerando a indios como seres inferiores, carentes casi de capacidad racional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Im&aacute;genes opuestas acerca de la naturaleza de los indios</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que ocurri&oacute; en las islas del caribe, en particular en Santo Domingo, prenunci&oacute; de varias formas lo que sucedi&oacute; luego en la Nueva Espa&ntilde;a, o sea en M&eacute;xico, en el Per&uacute; y en otros lugares de la Tierra firme del Nuevo Mundo. A partir de 1515 Bartolom&eacute; de Las Casas, antiguo encomendero, ingres&oacute; en la orden dominica y particip&oacute; en los debates en defensa de los indios. A &eacute;l se debi&oacute;, entre otras cosas, el env&iacute;o de los jer&oacute;nimos con los que por cierto no estuvo luego de acuerdo por su tibieza en la lucha por los derechos de los nativos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Opuestas apreciaciones de la naturaleza de los indios</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tema de la capacidad intelectual de los indios, considerado en s&iacute; mismo y en su relaci&oacute;n con las formas de lograr su conversi&oacute;n al cristianismo sigui&oacute; debati&eacute;ndose con ardor. Bartolom&eacute; de Las Casas, en compa&ntilde;&iacute;a de Antonio de Montecinos, viaj&oacute; a Espa&ntilde;a para exponer ante Carlos V las injusticias que se comet&iacute;an en contra de los indios y encontrar remedios a ellas. En ausencia del emperador, pudo hablar en una junta con varios juristas y te&oacute;logos. En ella se logr&oacute; al menos el env&iacute;o de los ya mencionados frailes jer&oacute;nimos, aunque fray Bartolom&eacute; no comparti&oacute; luego su forma de proceder.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un suceso aviv&oacute; hacia 1520 las disputas sobre la naturaleza de los indios. Los dominicos hab&iacute;an enviado en 1519 a dos miembros de su orden religiosa a evangelizar a los indios de Chirib&iacute;, en lo que hoy es Venezuela. Debido a intromisiones de otros espa&ntilde;oles que ofendieron a los nativos, &eacute;stos como represalia dieron muerte a los misioneros. Ante tal hecho el dominico fray Tom&aacute;s Ortiz hizo denuncias adversas a los indios ante el Consejo de Indias:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas son las propiedades &#91;atributos&#93; de los indios por donde no merecen libertades. Comen carne humana en la Tierra Firme; son sodom&eacute;ticos m&aacute;s que generaci&oacute;n alguna; ninguna justicia hay entre ellos; andan desnudos, no tienen amor ni verg&uuml;enza; son est&oacute;lidos, alocados, no guardan verdad &#91;...&#93; son inconstantes &#91;...&#93;, son bestiales y pr&eacute;cianse de ser abominables en vicios &#91;...&#93;. No son capaces de doctrina ni castigo; son traidores, crueles y vengativos que nunca perdonan, son enemiac&iacute;simos de religi&oacute;n &#91;...&#93;. Son sucios, comen piojos y ara&ntilde;as y gusanos crudos doquiera que los hallan; no tienen arte ni ma&ntilde;a de hombres.<sup><a href="#notas">4</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal descripci&oacute;n de los indios &#151;una de las m&aacute;s negativas expresadas por un fraile&#151; debi&oacute; impresionar a los miembros del Consejo de Indias. Poco despu&eacute;s, fue el mismo fray Tom&aacute;s Ortiz quien, acompa&ntilde;ado de fray Domingo de Betanzos y otros tres dominicos, viaj&oacute; a M&eacute;xico en 1526 para fundar una vicar&iacute;a religiosa, que m&aacute;s tarde fue la provincia de Santiago de M&eacute;xico. Transcurrido un a&ntilde;o, regres&oacute; Ortiz a Espa&ntilde;a y qued&oacute; Betanzos al frente de los dominicos. &Eacute;ste iba a seguir hablando acerca de la incapacidad y vicios de los indios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Influido al parecer por fray Tom&aacute;s Ortiz, inici&oacute; Betanzos una verdadera campa&ntilde;a de desprestigio de los nativos. Dos memoriales dirigi&oacute; al Consejo de Indias en tal sentido en 1532 y 1534 que revelan la imagen que hab&iacute;a desarrollado de los indios. Partidario de que los repartimientos de indios fueran perpetuos, aleg&oacute; que: "los indios son de tan vil condici&oacute;n que ninguna cosa hacen por virtud sino por puro miedo &#91;...&#93; la capacidad de los indios, los cuales com&uacute;nmente no tienen m&aacute;s que ni&ntilde;os de siete y ocho a&ntilde;os".<sup><a href="#notas">5</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el mismo memorial expresa ya lo que ser&aacute; en &eacute;l una especie de obsesi&oacute;n:</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El juicio y sentencia de Dios just&iacute;simamente es dado sobre ellos, que todos mueran y no quede dellos memoria porque sus pecados tan horribles y contra toda natura cual nunca jam&aacute;s se ha hallado &#91;...&#93;. Tengo por muy cierto y averiguado que todos los indios se han de acabar y consumir todos muy presto.<sup><a href="#notas">6</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al enterarse varios franciscanos del escrito de Betanzos, se dirigieron tambi&eacute;n al Consejo de Indias, contradici&eacute;ndolo frontalmente. Comenzaron ellos atribuyendo al Demonio, no ya precisamente las idolatr&iacute;as, sino las ideas externadas por Betanzos "dando a entender que los indios de la Nueva Espa&ntilde;a son incapaces". Y para reforzar lo que exponen, piden a los del Consejo que le pregunten "si aprendi&oacute; la lengua de los indios y cu&aacute;les son los sermones que escribi&oacute; &#91;...&#93; y pues no aserraron sus dientes para pronunciar la lengua de los indios, callen y tapen la boca a piedra y lodo".<sup><a href="#notas">7</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este memorial, firmado entre otros por el franc&eacute;s fray Jacobo de Tastera y el c&eacute;lebre fray Mart&iacute;n de Valencia, as&iacute; como por fray Antonio de Ciudad Rodrigo, todos bien conocidos franciscanos, ponderan luego las virtudes y capacidad de los indios: "Los hijos de los naturales de esta tierra escriben bien, cantan canto llano y de &oacute;rgano y contrapunto, hacen libros de canto, ense&ntilde;an a otros la m&uacute;sica &#91;...&#93;. Predican al pueblo los sermones que les ense&ntilde;amos y d&iacute;cenlo con muy buen esp&iacute;ritu." <sup><a href="#notas">8</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este contexto debe recordarse que fray Domingo de Betanzos, a&ntilde;os m&aacute;s tarde, hall&aacute;ndose a punto de morir, se arrepinti&oacute; y retract&oacute; de las ideas que hab&iacute;a manifestado tanto acerca de la incapacidad de los indios como sobre lo que le pareci&oacute; iba a ser su pr&oacute;ximo acabamiento. Importa notar que mientras los franciscanos se manifestaban en su memorial en contra de Betanzos, la situaci&oacute;n imperante en M&eacute;xico era de grande intranquilidad. Nu&ntilde;o Beltr&aacute;n de Guzm&aacute;n, presidente de la primera audiencia de la Nueva Espa&ntilde;a, comet&iacute;a toda suerte de tropel&iacute;as en agravio de los indios. Debido en gran parte a las denuncias del primer obispo de M&eacute;xico, el franciscano Juan de Zum&aacute;rraga, Nu&ntilde;o Beltr&aacute;n al fin fue depuesto y remitido a Espa&ntilde;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda audiencia, instalada en 1533, tuvo como presidente al antiguo obispo de Santo Domingo, Sebasti&aacute;n Ram&iacute;rez de Fuenleal, hombre prudente que se interes&oacute; favorablemente por los indios. Los franciscanos simpatizaron con &eacute;l y se mantuvieron comprensivos acerca de los ind&iacute;genas, como lo muestran las cr&oacute;nicas que varios de ellos escribieron.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Minaya, Garc&eacute;s y la bula papal</i> Sublimis Deus</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alg&uacute;n tiempo despu&eacute;s a la llegada de Ram&iacute;rez de Fuenleal, entraron tambi&eacute;n en la Nueva Espa&ntilde;a fray Bernardino de Minaya y fray Bartolom&eacute; de las Casas. Uno y otro fueron amigos y participaron en las mismas ideas acerca de los indios. Minaya, por su parte, movi&oacute; al obispo, tambi&eacute;n dominico, fray Juli&aacute;n Garc&eacute;s, a que se dirigiera al papa Paulo III haci&eacute;ndole ver la necesidad de poner fin a las disputas sobre la capacidad intelectual de los indios, ya que ello hab&iacute;a sido obst&aacute;culo para su conversi&oacute;n al cristianismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Paulo III reaccion&oacute; favorablemente y en junio de 1537 expidi&oacute; la bula <i>Sublimis Deus,</i> siguiendo de cerca las ideas del obispo Garc&eacute;s. La bula contradice expresamente a quienes</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">se atreven a decir por todas partes que los indios occidentales y meridionales, lo mismo que otras gentes que han llegado a nuestra noticia en estos tiempos, deben ser tenidas como brutos animales &#91;...&#93;. Y los reducen a esclavitud, agobi&aacute;ndolos con trabajos que ni siquiera imponen a las bestias que les sirven.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tras denunciar esas formas de pensar y proceder, Paulo III manifiesta que tales gentes:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">no s&oacute;lo son capaces de la fe cristiana en cuanto hombres verdaderos, sino que, seg&uacute;n se nos ha informado, acuden prest&iacute;simos a esta fe. &#91;Por lo que decreta y declara&#93; no deber&aacute;n ser privados de la libertad ni del dominio de sus bienes &#91;...&#93; y no deben ser reducidos a esclavitud &#91;...&#93; y deber&aacute;n ser atra&iacute;dos a la fe de Cristo mediante la predicaci&oacute;n de la palabra de Dios y mediante el ejemplo de las buenas costumbres.<sup><a href="#notas">9</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Triunfo del obispo fray Juli&aacute;n Garc&eacute;s y de fray Bernardino de Minaya fue &eacute;ste. El pensamiento y la acci&oacute;n de fray Bartolom&eacute; de las Casas y de otros frailes tuvieron ya un s&oacute;lido apoyo. Aunque algunos pocos como Betanzos continuaron sosteniendo sus apreciaciones en torno a una incapacidad intelectual de los indios, el debate en torno a ello tom&oacute; caminos distintos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Los indios seg&uacute;n Bartolom&eacute; de las Casas</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Establecido ya en la Tierra Firme, hall&aacute;ndose en Guatemala en 1537, escribi&oacute; su <i>Tratado sobre la &uacute;nica forma de atraer a los indios al cristianismo.</i> En esencia consiste ella en el acercamiento pac&iacute;fico en busca de su libre convencimiento; su trabajo fue complemento de la Bula <i>Sublimis Deus</i> en cuanto que se&ntilde;alaba en detalle cu&aacute;l deb&iacute;a ser el camino para atraer a los indios al cristianismo por medios pac&iacute;ficos hasta lograr su convencimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de lo expuesto en el <i>Tratado,</i> redact&oacute; hacia 1542 su muy conocida <i>Brev&iacute;sima relaci&oacute;n de la destrucci&oacute;n de las Indias.</i> En ella quiso mostrar c&oacute;mo se hab&iacute;a procedido en la sojusgaci&oacute;n de los nativos con tal violencia que, lejos de atraerlos al cristianismo, los hizo rechazarlo. Son libres por naturaleza y no hay argumentos v&aacute;lidos para esclavizarlos. De regreso a Espa&ntilde;a, particip&oacute; en 1542 en la Junta de Valladolid cuya consecuencia fueron "Las leyes nuevas" que reconocieron la dignidad de los indios y establecieron la no perpetuidad de las encomiendas. Nombrado poco despu&eacute;s obispo de Chiapas, coherente con su pensamiento, excomulg&oacute; a los encomenderos por sus abusos en contra de los indios. Consider&oacute; adem&aacute;s que los indios, sin empleo de las armas, pueden hacerse cristianos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dos obras de enorme alcance escribi&oacute; luego. Una fue su <i>Historia de las Indias</i> en la que relat&oacute; lo ocurrido a partir del primer viaje de Crist&oacute;bal Col&oacute;n y en la que, una y otra vez, denuncia las acciones en contra de los indios. La otra obra es su <i>Apolog&eacute;tica historia.</i> En ella se propuso mostrar ampliamente y con comparaciones respecto de otros pueblos, c&oacute;mo los indios no s&oacute;lo pose&iacute;an capacidad intelectual sino que la ten&iacute;an en grado muy elevado. Puede afirmarse que, de todas las im&aacute;genes que los frailes se forjaron respecto de los indios, la <i>Apolog&eacute;tica</i> es la que m&aacute;s acertadamente les hace justicia. Ellos son bien dispuestos; son moderados, edificaron ciudades, son en extremo religiosos y tuvieron muy adecuadas formas de gobierno.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Las im&aacute;genes de los indios aportadas por otros frailes</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las obras de otros misioneros se repite la idea de que han sido id&oacute;latras y que sus creencias y pr&aacute;cticas fueron inspiradas por el Demonio. Debido a esto, y no ya a deficiente capacidad racional, es muy dif&iacute;cil convertirlos al cristianismo. As&iacute; lo pens&oacute; en un principio fray Toribio de Benavente Motolin&iacute;a, uno de los primeros franciscanos en M&eacute;xico llegado en 1524. Seg&uacute;n lo escribi&oacute; en sus <i>Memoriales</i> o <i>Historia de las cosas de Nueva Espa&ntilde;a y de los naturales de ella,</i> "mientras no se quitase &#91;el culto a los demonios&#93; aprovechar&iacute;a poco la predicaci&oacute;n, y el trabajo de los frailes ser&iacute;a en balde". Consecuente con tal punto de vista, fray Toribio emprendi&oacute; varias campa&ntilde;as de destrucci&oacute;n de antiguos templos, de im&aacute;genes de los dioses y otros objetos. La pr&aacute;ctica de la persecuci&oacute;n de las idolatr&iacute;as continu&oacute; luego y muestra que en ello los frailes fueron intransigentes. No les bast&oacute; con predicar en contra de la religi&oacute;n prehisp&aacute;nica sino que actuaron destruyendo los vestigios de ella.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, como lo escribi&oacute; este mismo fraile, los indios, "aunque por la ceguedad de su idolatr&iacute;a, muchas veces tomaban las tinieblas por luz &#91;...&#93;, ten&iacute;an leyes y costumbres algunas loables. Su capacidad natural para las artes y oficios y su humildad, honradez y pac&iacute;ficos, no deseosos de riquezas, no se embriagaban". A diferencia de lo que repet&iacute;a su contempor&aacute;neo fray Domingo de Betanzos, fray Toribio pens&oacute; que los indios se acabar&iacute;an no por castigo de Dios sino por la forma en que eran tratados: "Ve&iacute;amos las carnicer&iacute;as que &#91;los espa&ntilde;oles&#93; dellos hac&iacute;an y las vejaciones que con ellos se usaba que ten&iacute;amos cre&iacute;do que no hubiera indios en toda la muchedumbre para cuatro a&ntilde;os y as&iacute; se platicaba entre ellos y entre los mismos espa&ntilde;oles".<sup><a href="#notas">10</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fray Toribio coincidi&oacute; con el parecer de otros franciscanos como Jacobo de Tastera, que escribieron al Consejo de Indias ponderando la capacidad racional de los indios. M&aacute;s a&uacute;n, proclam&oacute; que estaban muy inclinados a abrazar el cristianismo. En apoyo de esto, declar&oacute; que varios millones ya lo hab&iacute;an aceptado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Distinto y m&aacute;s penetrante fue lo que pens&oacute; el tambi&eacute;n franciscano fray Bernardino de Sahag&uacute;n. Llegado a M&eacute;xico cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de fray Toribio. Consider&oacute; &eacute;l que era necesario, para realizar su trabajo, conocer antes la lengua y la cultura de los indios. Partiendo de la convicci&oacute;n de que entre ellos reinaba la idolatr&iacute;a, realiz&oacute; prolongadas investigaciones para conocer su naturaleza y creencias religiosas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Auxiliado por ind&iacute;genas que hab&iacute;an sido sus disc&iacute;pulos en el Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco, inquiri&oacute; en varios lugares a lo largo de muchos a&ntilde;os. Fruto de sus prolongadas pesquisas, fue su <i>Historia general de las cosas de Nueva Espa&ntilde;a.</i> En ella trascribi&oacute; los numerosos testimonios que pudo reunir en n&aacute;huatl de sabios ancianos con los que convers&oacute;. Paralelamente prepar&oacute; una traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol un tanto libre de esos testimonios. En su obra biling&uuml;e, conocida hoy como <i>C&oacute;dice florentino,</i> tenemos la m&aacute;s valiosa informaci&oacute;n que se ha reunido acerca de la cultura y la lengua de los antiguos mexicanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sahag&uacute;n que, por el m&eacute;todo que concibi&oacute; y aplic&oacute;, ha sido considerado por muchos como iniciador de la antropolog&iacute;a en el Nuevo Mundo, lleg&oacute; a admirar profundamente la cultura ind&iacute;gena. En no pocos lugares de su <i>Historia</i> alaba la capacidad, sabidur&iacute;a y virtudes de los indios. En el pr&oacute;logo al libro I, dice:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aprovechar&aacute; mucho toda esta obra para conocer el quilate &#91;valor&#93; desta gente mexicana, el cual a&uacute;n no se ha conocido porque vino sobre ellos aquella maldici&oacute;n que Jerem&iacute;as, de parte de Dios, fulmin&oacute; contra Judea y Jerusal&eacute;n &#91;...&#93; Esto a la letra ha acontecido a los indios con los espa&ntilde;oles. Fueron tan atropellados ellos y todas sus cosas que ninguna apariencia les qued&oacute; de lo que eran antes. As&iacute; est&aacute;n teniendo por b&aacute;rbaros y gente de baj&iacute;simo quilate, como seg&uacute;n verdad en las cosas de pol&iacute;tica &#91;cultura y buen gobierno&#93; echan el pie delante &#91;superan&#93; a muchas naciones que tienen gran presunci&oacute;n de pol&iacute;ticas, sacando fuera algunas tiran&iacute;as que su manera de regir conten&iacute;a.<sup><a href="#notas">11</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La magna aportaci&oacute;n de Sahag&uacute;n abarc&oacute; lo relativo a los antiguos dioses, las fiestas, el calendario, los ag&uuml;eros y pron&oacute;sticos, la filosof&iacute;a moral y la teolog&iacute;a, el comercio, vicios y virtudes de los mexicanos, sus formas de gobierno, la naturaleza, es decir minerales, plantas y animales, as&iacute; como la versi&oacute;n ind&iacute;gena acerca de la Conquista. Pens&oacute; Sahag&uacute;n que, conociendo a fondo todo esto, podr&iacute;an &eacute;l y todos los que lo quisieran, conocer lo que hab&iacute;a sido la antigua cultura de los indios y el ser m&aacute;s &iacute;ntimo de ellos. Al percibir su sobresaliente capacidad intelectual, los present&oacute; como merecedores de respeto y admiraci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Caso en cierto modo paralelo fue el del fraile agustino Alonso de la Vera Cruz. Llegado a M&eacute;xico en 1537, ense&ntilde;&oacute; en el Colegio de Tiripet&iacute;o en Michoac&aacute;n y m&aacute;s tarde, al fundarse la Universidad de M&eacute;xico, fue maestro en ella. Persona de gran cultura, se sabe que trajo consigo a M&eacute;xico sesenta cajas de libros para provecho de los frailes y sus estudiantes. En sus escritos acerca de los indios presenta sus atributos y hace su defensa frente a las injusticias de que eran objeto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su <i>Tratado acerca del dominio de los infieles y de la guerra fusta,</i> se plante&oacute; una serie de dudas y expres&oacute; lo que pensaba sobre los indios y su situaci&oacute;n despu&eacute;s de haber sido conquistados. En la duda d&eacute;cima acerca de si el rey de Castilla puede hacer la guerra a los indios, entre otras muchas cosas, declar&oacute;:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No puede aducirse lo que manifiesta Arist&oacute;teles en el libro I de su <i>Pol&iacute;tica</i> que hay gente que por naturaleza son esclavos y otros son libres. Considera esclavos por naturaleza los que son como ni&ntilde;os o de escasa capacidad racional y que deben ser gobernados por otros &#91;...&#93;</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, los habitantes del Nuevo Mundo no s&oacute;lo no son como ni&ntilde;os ni escasos de capacidad racional sino que a su modo sobresalen y algunos son extraordinariamente capaces. Esto es obvio ya que, antes de la llegada de los espa&ntilde;oles, y ahora lo vemos con nuestros ojos, tienen magistrados y un gobierno ordenado y leyes muy apropiadas y castigan a los transgresores y premian a los que obraban en favor de la comunidad. Por tanto, no son como ni&ntilde;os ni de escasa capacidad intelectual &#91;...&#93;. Por ello se sigue que est&aacute;n aduciendo un t&iacute;tulo injusto de conquista quienes afirman que estos nativos son incapaces de gobernarse a s&iacute; mismos.<sup><a href="#notas">12</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fray Alonso de la Vera Cruz en las varias dudas que se plantea en su <i>Tratado,</i> reconoce que el dominio se halla primordialmente en el pueblo mismo y contradice las pretensiones que otros han aducido para legitimar la Conquista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de las im&aacute;genes que acerca de los indios concibieron y expresaron los frailes citados, hay otros que tambi&eacute;n merecer&iacute;an ser considerados. Entre ellos est&aacute; el dominico Diego Dur&aacute;n que en su <i>Historia de las Indias de la Nueva Espa&ntilde;a</i> expone con detalle el desarrollo de la historia mexica, aunque insiste una y otra vez en el tema de las idolatr&iacute;as que practicaban.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para &eacute;l los indios descend&iacute;an de los jud&iacute;os. Como evidencias de esto aduc&iacute;a las siguientes: unos y otros se consideraban escogidos por su dios, unos por Geov&aacute;, otros por Huitzilopochtli; ambos pueblos peregrinaron en pos de una tierra prometida; en su marcha los jud&iacute;os llevaban el arca de la alianza, los indios tambi&eacute;n cargaban a cuesta en una arca de carrizos la efigie de su dios; los jud&iacute;os, seg&uacute;n el salmo 106, hab&iacute;an ofrecido sacrificios humanos, incluyendo a sus hijos y otro tanto practicaban los indios; los jud&iacute;os edificaron la torre de Babel, los indios una pir&aacute;mide muy alta en Cholula; ambos pueblos ten&iacute;an reglas de car&aacute;cter religioso en su alimentaci&oacute;n; ambos sacrificaban animales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En varios lugares de su obra, al hablar del car&aacute;cter y pr&aacute;cticas religiosas de los indios, citando varios libros del antiguo testamento, expres&oacute;:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Par&eacute;ceme que, aunque no diera m&aacute;s autoridad y raz&oacute;n para que entendi&eacute;ramos que estos indios son y proceden de los jud&iacute;os, que lo dicho bastaba.<sup><a href="#notas">13</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto de la sinceridad de los indios en su conversi&oacute;n al cristianismo, duda Dur&aacute;n de ella y ofrece hechos que lo muestran: esto es patente en sus fiestas y cantos en que mezclaban sus antiguas creencias con las del cristianismo. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de hipocres&iacute;as y defectos debe aceptarse, a su parecer, que los indios tienen sobresalientes virtudes: son generosos, se gobiernan con orden, conservan su historia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n el franciscano Diego de Landa, que trabaj&oacute; entre los mayas merece considerable atenci&oacute;n. Siendo verdad que en un auto de fe quem&oacute; antiguos c&oacute;dices ind&iacute;genas, tambi&eacute;n es cierto que en su <i>Relaci&oacute;n las cosas de Yucat&aacute;n</i> ofrece informaci&oacute;n valiosa sobre las creaciones culturales de los mayas, sus ciudades, monumentos y forma de escritura. La obra de Landa, m&aacute;s que otras, est&aacute; entretejida de apreciaciones favorables y adversas respecto del mundo maya.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Reconoce que ten&iacute;an una organizaci&oacute;n social y pol&iacute;tica digna de aprecio. Los presenta como un pueblo de cultura en muchos aspectos admirable. Hay entre ellos sabios y astr&oacute;nomos. Tienen libros y escritura. De su capacidad para computar el tiempo, expresa que "ten&iacute;an un a&ntilde;o perfecto como el nuestro". Son muy religiosos, pero sus creencias y ritos son idol&aacute;tricos; entre ellos varias formas de sacrificio humano, incluso de los propios hijos. Adem&aacute;s de la extracci&oacute;n del coraz&oacute;n, practicaban el sacrificio de flechamiento de las v&iacute;ctimas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Reconoce Landa que los espa&ntilde;oles fueron muy crueles con los mayas. Afirma que "quemaron vivos a algunos principales de la provincia de Cupul y ahorcaron a otros &#91;...&#93;, prendieron a la gente principal y, en cepos, la metieron a una casa a la que prendieron fuego abraz&aacute;ndola viva con la mayor inhumanidad del mundo".<sup><a href="#notas">14</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La relaci&oacute;n de Landa incluye un gran conjunto de testimonios que permiten conocer c&oacute;mo fueron los mayas antes y despu&eacute;s de la conquista espa&ntilde;ola.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro miembro de la misma orden religiosa fue fray Jer&oacute;nimo de Mendieta. Labor&oacute; &eacute;l varias d&eacute;cadas en M&eacute;xico y, ya en su vejez, escribi&oacute; su <i>Historia eclesi&aacute;stica indiana,</i> extensa obra terminada hac&iacute;a 1597. En ella, adem&aacute;s de tratar de las antiguas creencias y las creaciones culturales de los indios, se ocupa ampliamente de lo que ocurri&oacute; a partir de la llegada de los frailes, en especial los franciscanos. De los ind&iacute;genas alaba su habilidad para las artes y la capacidad que demostraron al recibir las ense&ntilde;anzas de los misioneros. Tambi&eacute;n nota que eran d&oacute;ciles y desprendidos de los bienes materiales; llega incluso a decir que eran casi como &aacute;ngeles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A prop&oacute;sito de la relaci&oacute;n de los indios con los espa&ntilde;oles condena los abusos que perpetraban &eacute;stos y se&ntilde;ala que con su mal ejemplo a veces les hacen aborrecible el nombre de cristiano. A su parecer, de entre todos los frailes, los indios prefieren a los franciscanos pero no piensa que ellos pueden ingresar en su orden religiosa. Con tristeza comprueba la disminuci&oacute;n de los indios debido a las epidemias y a los maltratos de que son v&iacute;ctimas. La <i>Historia eclesi&aacute;stica indiana</i> es obra en la que, desde muchos puntos de vista, se aprecian las virtudes y los defectos de los indios.<sup><a href="#notas">15</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Los indios del Per&uacute;</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Puede decirse que, como ocurri&oacute; en M&eacute;xico, los frailes, al entrar en contacto con los quechuas, los aymaras y otros de la regi&oacute;n andina, partieron de la convicci&oacute;n de que su objetivo era evangelizarlos. Y, al enfrentarse con sus creencias y pr&aacute;cticas religiosas, no dudaron en condenarlas y, por tanto, se empe&ntilde;aron en extinguirlas, consider&aacute;ndolas inspiradas por el Demonio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los casos del Per&uacute; y de M&eacute;xico, tambi&eacute;n pueden percibirse dos concepciones distintas a cerca de los indios. Una estuvo influida por el pensamiento de fray Bartolom&eacute; de las Casas que puso de relieve las cualidades de los nativos. Tal postura asumieron, entre otros, fray Tom&aacute;s de San Mart&iacute;n y fray Domingo de Santo Tom&aacute;s. Este &uacute;ltimo fue autor del primer diccionario de la lengua quechua y de la primera gram&aacute;tica de ella. En su trabajo de espont&aacute;neo ling&uuml;ista lleg&oacute; a decir que los indios que lo ayudaron fueron en realidad sus autores. Otro dominico que tambi&eacute;n vio a los indios desde el punto de vista del padre Las Casas fue fray Tom&aacute;s de San Mart&iacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cambio, entre los franciscanos y agustinos prevaleci&oacute; la idea de que los indios, por id&oacute;latras, merec&iacute;an el castigo de Dios a partir de la Conquista. Tal fue la actitud de los franciscanos fray Juan de Ch&aacute;vez y de fray Gaspar de Vera. Entre los agustinos, seg&uacute;n lo refiere fray Antonio de la Calancha en su cr&oacute;nica sobre su orden religiosa, hubo frailes de su congregaci&oacute;n que, al considerar que los indios obraban obedeciendo al Demonio, destruyeron con enorme celo gran n&uacute;mero de sus &iacute;dolos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se debe al jesuita Jos&eacute; de Acosta en su <i>Historia natural y moral de las Indias,</i> publicada en 1590, una penetrante visi&oacute;n de conjunto, muy bien documentada, en relaci&oacute;n con los virreinatos de Per&uacute; y M&eacute;xico en los que estuvo varios a&ntilde;os. Aunque dedica all&iacute; varios cap&iacute;tulos al tema de las idolatr&iacute;as y actuaci&oacute;n del Demonio, al escribir sobre los pueblos ind&iacute;genas de los dos virreinatos y de otras regiones, expres&oacute; "que es falsa la opini&oacute;n de los que tienen a los indios por hombres faltos de entendimiento". M&aacute;s a&uacute;n, lleg&oacute; a decir que los indios "en aquello a que se aplican nos hacen grandes ventajas", es decir, a los espa&ntilde;oles.<sup><a href="#notas">16</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Escrita la obra de Acosta con un sentido de modernidad, recorre la historia de los gobernantes incaicos y mexicas, as&iacute; como sus creaciones culturales, describiendo sus logros y deficiencias. Al establecer comparaciones entre los nativos del Per&uacute; y los de M&eacute;xico, procede con objetividad y conocimiento de causa. La aportaci&oacute;n del padre Acosta es, en suma, un bien logrado trabajo en el que las im&aacute;genes de los indios aparecen en el cleroscano de sus creencias y practicas idol&aacute;tricas con las que contrapone sus realizaciones culturales, muchas de las cuales le parecen dignas de admiraci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La ambivalente imagen del indio</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sumario recorrido a trav&eacute;s de lo que pensaron acerca del indio varios frailes particularmente distinguidos, se ha encontrado que, lejos de presentar una apreciaci&oacute;n &uacute;nica y monol&iacute;tica, se encuentran diferencias a veces muy grandes. Revela que, como se dijo al principio, sobreviv&iacute;an en estos frailes concepciones medievales te&ntilde;idas en ocasiones por un humanismo renacentista. Y si hubo im&aacute;genes sombr&iacute;as y aun hostiles a los nativos, m&aacute;s all&aacute; de confrontaciones al final prevalecieron apreciaciones en las que se reconoci&oacute; la capacidad intelectual de los indios y, en algunos casos, se manifest&oacute; un reconocimiento respecto de muchas de sus creaciones culturales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto, debe subrayarse, fue distinto de lo que ocurri&oacute; en siglos posteriores, incluyendo el periodo de la historia independiente de M&eacute;xico y el Per&uacute;. En dicho periodo, hasta llegar a la actualidad, ha prevalecido entre muchos el desd&eacute;n por no decir el desprecio respecto a los ind&iacute;genas. Tan s&oacute;lo en fechas recientes la voz de los pueblos ind&iacute;genas se est&aacute; haciendo o&iacute;r con el prop&oacute;sito resuelto de que sus derechos sean plenamente reconocidos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Fray Gregorio Garc&iacute;a, <i>Origen de los indios del Nuevo Mundo</i> &#91;1607&#93;, M&eacute;xico, Fondo de cultura Econ&oacute;mica, 1986.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426397&pid=S0071-1675201000010001200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> "Interrogatorio jeronimiano, 1517", Archivo General de Indias, legajo 1624, en Emilio Rodr&iacute;guez Demarizi, <i>Los dominicos y las encomiendas de indios de la isla Espa&ntilde;ola,</i> Academia Dominicana de la Historia, 1971, p. 273&#45;354.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426399&pid=S0071-1675201000010001200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Resumen del serm&oacute;n de Montesinos incluido por fray Bartolom&eacute; de las Casas en su <i>Historia de las Indias,</i> 3v., edici&oacute;n de Agust&iacute;n Millares Carlo, M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1965, t. II, p. 441&#45;442.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426401&pid=S0071-1675201000010001200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Palabras de fray Tom&aacute;s Ortiz registradas por Pedro M&aacute;rtir de Anglu&iacute;a, <i>D&eacute;cadas del Nuevo Mundo,</i> 2v., S&eacute;ptima d&eacute;cada, escrita en 1524, M&eacute;xico, Jos&eacute; Porr&uacute;a e hijos, 1965, t. II, p. 609.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426403&pid=S0071-1675201000010001200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Memorial de fray domingo de Betanzos al Consejo de Indias, 1536, AGI, <i>Indiferente General,</i> 1524.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426405&pid=S0071-1675201000010001200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> <i>Loc. cit.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Parecer de los franciscanos acerca de la capacidad de los indios del 3 de mayo de 1533, Archivo Hist&oacute;rico Nacional, Madrid, <i>Diversos.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> <i>Loc. cit.</i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Bula <i>Sublimis Deus,</i> texto latino en reproducci&oacute;n facsimilar y traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol en Mariano Cuevas, <i>Documentos in&eacute;ditos del siglo</i> <i>XV,</i> M&eacute;xico, Editorial Porr&uacute;a, 1975, p. 88&#45;94.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426410&pid=S0071-1675201000010001200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Ve&aacute;se: fray Toribio de Benavente Motolin&iacute;a, <i>Memoriales o Historia de las cosas de Nueva Espa&ntilde;a y de los naturales de ella,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, 1971, p. 440.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426412&pid=S0071-1675201000010001200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Bernardino de Sahag&uacute;n, <i>Historia general de las cosas de Nueva Espa&ntilde;a,</i> edici&oacute;n de Alfredo L&oacute;pez Austin y Josefina Garc&iacute;a Quintana, 3v., M&eacute;xico, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2000, t. I, p. 62&#45;63.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426414&pid=S0071-1675201000010001200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Fray Alonso de la Vera Cruz, "Relectio de dominio infidelium et iusto bello", incluido en <i>The Writings of Alonso de la Vera Cruz,</i> editados y traducidos al ingl&eacute;s por Ernest J. Burrus, S. J., "Defens of the Indians", Saint Louis University, 1968, p. 371&#45;373.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426416&pid=S0071-1675201000010001200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> Fray Diego Dur&aacute;n, <i>Historia de las Indias de Nueva Espa&ntilde;a,</i> 2 v., M&eacute;xico, Editorial Porr&uacute;a, 1967, t. I, p. 14.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426418&pid=S0071-1675201000010001200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> Fray Diego de Landa, <i>Relaci&oacute;n de las cosas de Yucat&aacute;n,</i> M&eacute;xico, Editorial Pedro Robredo, 1938, p. 142.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426420&pid=S0071-1675201000010001200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> Fray Jer&oacute;nimo de Mendieta, <i>Historia eclesi&aacute;stica indiana,</i> edici&oacute;n de Joaqu&iacute;n Garc&iacute;a Icazbalceta, M&eacute;xico (1870), Editorial Porr&uacute;a, 1970.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426422&pid=S0071-1675201000010001200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> Jos&eacute; de Acosta, <i>Historia natural y moral de las Indias,</i> M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1962, p. 280.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3426424&pid=S0071-1675201000010001200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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