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<journal-title><![CDATA[Estudios de cultura náhuatl]]></journal-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>Nahuatlahto:</i> vida e historia de un nahuatlisimo</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ascensi&oacute;n Hern&aacute;ndez de Le&oacute;n&#45;Portilla*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="left"><font face="verdana" size="2"><i>* Mexicana. Doctora por la Universidad Complutense de Madrid. Investigadora del Instituto de Investigaciones Filol&oacute;gicas de la UNAM. Entre sus obras pueden citarse: "De la palabra hablada a la palabra escrita. Las primeras gram&aacute;ticas del n&aacute;huatl"; "Jornadas Antonio del Rinc&oacute;n, en el IV Centenario de la aparici&oacute;n de su Arte Mexicana"; Bibliograf&iacute;a ling&uuml;&iacute;stica nahua y estudios de ling&uuml;&iacute;stica y filolog&iacute;a nahuas; Tepuztlahcuilolli: impresos nahuas, historia y bibliograf&iacute;a.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El t&iacute;tulo de este breve escrito nos lleva a un punto de partida en el que surge una pregunta: &iquest;tienen vida las palabras? Y si tienen vida, &iquest;tienen historia que se pueda contar? Pero, dado que la palabra existe dentro de la lengua, la pregunta nos lleva a otra pregunta: &iquest;tiene vida una lengua? Desde que los ling&uuml;ista y fil&oacute;logos dejaron de creer que el lenguaje es de origen divino, puede decirse que s&iacute;, que las lenguas tienen un principio que les ha dado el hombre; son una creaci&oacute;n humana. en el siglo XIX y como consecuencia de los postulados del evolucionismo, la lengua, al igual que la cultura en la que surge, fue concebida como una entidad con vida propia que nace, crece, vive, se transforma y a veces muere, dando o no lugar a una lengua hija. Hoy pensamos que la lengua tiene vida regida por un constante cambio, el cambio ling&uuml;&iacute;stico, uno de los pilares de estudio de los estudiosos de la gram&aacute;tica hist&oacute;rica.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con esta premisa podemos pensar que si las lenguas tienen vida, sus elementos constitutivos tambi&eacute;n la tienen y podemos aceptar que la palabra, considerada como "la parte m&aacute;s peque&ntilde;a de la oraci&oacute;n desde los griegos",<sup><a href="#notas">1</a></sup> tiene vida propia: nace, crece, alcanza su plenitud, y si la lengua es compa&ntilde;era de un imperio, se introduce en otras lenguas y toma vida en nuevas moradas. Creo que cualquiera que se haya asomado a diccionarios de una misma lengua elaborados a trav&eacute;s de un tiempo largo, percibir&aacute; que hay palabras que cambian en su significado o que al menos adquieren matices que las enriquecen o las limitan. Algunas disminuyen su campo de uso, mientras otras adquieren nuevas connotaciones que las hacen muy productivas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este ensayo tratar&eacute; de contar la vida de una palabra de la lengua n&aacute;huatl, <i>nahuatlahto,</i> que se introdujo en el espa&ntilde;ol tan pronto como estas dos lenguas entraron en contacto. En el espa&ntilde;ol hizo nueva casa y con &eacute;l recorri&oacute; tierras lejanas y mares extensos; lleg&oacute; hasta nuestros d&iacute;as, la seguimos usando y ojal&aacute; sepamos conservarla. Y cabe pensar que su vida se remonta al poscl&aacute;sico, cuando el n&aacute;huatl era la lengua del imperio de los mexicas. Hoy podemos revitalizarla aplic&aacute;ndola al significado tradicional de int&eacute;rprete y tambi&eacute;n al de estudioso de la lengua. Porque ahora como nunca, el estudio de la lengua mexicana est&aacute; presente en muchas universidades y tenemos en nuestras manos, o mejor en nuestros labios, la posibilidad de usarla con frecuencia y darle nueva vida y, de esta manera, salvar no s&oacute;lo el signo ling&uuml;&iacute;stico sino el referente cultural que nos remite a un espacio y un tiempo determinados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El nacimiento de la palabra</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La palabra nace en el seno de la propia lengua como nombre compuesto del sustantivo <i>n&aacute;huatl,</i> "cosa que suena bien" seg&uacute;n fray Alonso de Molina (1510&#45;1579), nombre dado a su lengua por los pueblos hoy llamados nahuas y del verbo <i>tlahtoa,</i> hablar, "el que habla n&aacute;huatl".<sup><a href="#notas">2</a></sup> concretamente se deriva del pret&eacute;rito de indicativo del citado verbo, <i>otlahto</i> (&eacute;l habl&oacute;). Pero, ya hecha nombre, pierde la marca de pret&eacute;rito o porque al componerse nombre y verbo hay p&eacute;rdida de letras, o dicho con lenguaje actual, hay cambios morfofon&eacute;micos, siguiendo en esto el proceso de composici&oacute;n caracter&iacute;stico del n&aacute;huatl. En suma, el vocablo <i>nahuatlahto</i> se inscribe dentro de los nombres derivados verbales con sentido de agente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal es el significado que tiene en los vocabularios de Molina, el de 1555 y el de 1571, en los que se guardan los primeros registros de la palabra con el significado de int&eacute;rprete, faraute.<sup><a href="#notas">3</a></sup> En el primer <i>Vocabulario,</i> que es s&oacute;lo de castellano&#45;mexicano, la palabra <i>nauatlato</i> aparece como traducci&oacute;n de los vocablos "faraute" e "int&eacute;rprete", seguida del verbo "ynterpretar", <i>ni. nauatlatoa</i> y de una entrada m&aacute;s que es la del substantivo "interpretaci&oacute;n", <i>nauatlatoliztli,</i> nombre deverbal con la terminaci&oacute;n &#45;<i>liztli</i> para marcar el resultado de la acci&oacute;n del verbo. Es decir, aparece un peque&ntilde;o campo sem&aacute;ntico formado por tres lemas; un substantivo compuesto, un verbo y un derivado deverbal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el segundo vocabulario, el de 1571, que es bidireccional, aparece igual en la parte castellana con un a&ntilde;adido, la entrada correspondiente a "Ynterprete, ser de otro", <i>nauatlatalhuia. nite.</i> Es decir, se ampl&iacute;a el campo de la palabra con un verbo aplicativo. En la parte mexicana aparece el mismo n&uacute;mero de vocablos: <i>nauatlatalhuia. nauatlato, nauatlatoa y nauatlatoliztli.</i> Cabe a&ntilde;adir que el verbo <i>nauatlatalhuia,</i> "ser int&eacute;rprete de otro", se forma con verbo <i>nauatlatoa</i> y el sufijo <i>&#45;huia</i> correspondiente los verbos aplicativos. En estos verbos, a veces la desinencia <i>oa,</i> en composici&oacute;n, se muda en <i>al</i> o <i>il.</i> En este caso el sufijo se mud&oacute; en <i>&#45;al</i> y el verbo qued&oacute; como <i>naua&#45;tlat&#45;al&#45;huia.</i> Importante es tambi&eacute;n recordar que la palabra aparece sin la <i>/h/</i> habitual de la palabra n&aacute;huatl porque como ya se dijo, Molina no registra los saltillos ni en sus vocabularios ni en su <i>Arte.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La palabra pas&oacute; a otras lenguas como el zapoteco y el otom&iacute;, tal y como puede verse en los vocabularios de fray Iuan de Cordoua, <i>Vocabvlario en lengva &#231;apoteca,</i> 1587, y de fray Alonso Urbano, <i>Arte breue de la lengua otomi y vocabulario triling&uuml;e, c.</i> 1605.<sup><a href="#notas">4</a></sup> Este hecho no es extra&ntilde;o, ya que los pueblos otom&iacute;es estaban entreverados con los nahuas en muchas regiones de M&eacute;xico mientras que los zapotecos habitaban un territorio que era paso obligado para las diversas emigraciones nahuas en su camino hacia el sur. Aunque no aparece en otros vocabularios, consta que se usaba en otras lenguas como lo muestra el hecho de que fray Maturino Gilberti (1498&#45;1585) la use en el pr&oacute;logo de su <i>Arte de la lengua de Michoac&aacute;n,</i> 1558, cuando justifica la elaboraci&oacute;n de su obra:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y porque me parece que si hasta agora los nauatlatos no han salido con la lengua con tanta perfection como ser&iacute;a menester y lo que han alcan&#231;ado della ha sido con muy gran afan, todo ha sido por falta de no auer arte por donde pudiesen aprender la dicha lengua. He acordado de hazer y ordenar lo mejor que me ha sido posible esta artezica &#91;...&#93;</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gilberti la usa como palabra que no necesita explicaci&oacute;n, lo cual nos hace pensar que era entendida entre los hablantes de tarasco. En realidad, son muchas las fuentes que tenemos para reconstruir la vida de la palabra desde sus primeros pasos en la escritura: adem&aacute;s de los diccionarios aparece en c&oacute;dices, relatos hist&oacute;ricos, documentos jur&iacute;dicos, cartas y escritos de la vida cotidiana de los siglos XVI, XVII y XVIII. Tiene tambi&eacute;n gran presencia en los diccionarios modernos y no es raro o&iacute;rla entre los estudiosos mexicanistas. En este ensayo la vamos a ver s&oacute;lo en las cr&oacute;nicas, donde alcanz&oacute; vida de plenitud, actuando en escenarios concretos y en momentos en que las culturas entran en contacto. El hecho de que fuera aceptada como pr&eacute;stamo en otras lenguas explica el que aparezca escrita de diversas formas, como se ver&aacute; a lo largo de este ensayo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Los escenarios hist&oacute;ricos: la Nueva Espa&ntilde;a</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Podemos reconstruir la vida de la palabra a trav&eacute;s de varios escenarios hist&oacute;ricos en los que aparece un nahuatlahto en momentos importantes en que las culturas entran en contacto, bien sea con fines de expansi&oacute;n y conquista, bien con otros fines, especialmente el de evangelizaci&oacute;n. En ellos se puede constatar una realidad: que el uso de la palabra nahuatlahto se impone sobre la de int&eacute;rprete, a pesar de que las cr&oacute;nicas est&aacute;n en espa&ntilde;ol. Tal hecho quiz&aacute; es indicio de que en aquellos primeros contactos del espa&ntilde;ol con lenguas americanas, la palabra mexicana creaba un mejor contexto hist&oacute;rico&#45;ling&uuml;&iacute;stico que la castellana de int&eacute;rprete, proveniente del lat&iacute;n. Es decir, que detr&aacute;s de la nueva palabra estaba el referente espec&iacute;fico del mundo mesoamericano, el de hablar n&aacute;huatl, la lengua compa&ntilde;era del imperio mexica que en el siglo XVI era lengua franca en un inmenso espacio, lengua general entre las generales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabe pensar que la palabra entra en el espa&ntilde;ol cuando Jer&oacute;nimo de Aguilar, hablante de espa&ntilde;ol y maya, se encuentra con Hern&aacute;n Cort&eacute;s en las costas de Yucat&aacute;n a principios de 1519 y poco despu&eacute;s, cuando &eacute;ste, tras la batalla de Centla, recibe como obsequio a Malintzin, hablante de n&aacute;huatl y maya. A partir de aquel momento esta palabra empieza a ser escuchada por Cort&eacute;s y sus hombres para nombrar al int&eacute;rprete. As&iacute;, los tres actores principales de esta primera fase de la conquista pueden comunicarse a trav&eacute;s de tres lenguas y dos nahuatlahtos en un triple sistema de traducci&oacute;n que fue fundamental para el desarrollo de los acontecimientos hist&oacute;ricos que todos conocemos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Poco despu&eacute;s, en abril de este mismo a&ntilde;o, los espa&ntilde;oles con sus nahuatlahtos llegan a las playas de Chalchihuecan, hoy ciudad de Veracruz. Entra en el escenario una nueva lengua, el totonaco. Es entonces cuando la palabra se instala en el espa&ntilde;ol como un nahuatlismo. El escenario son las playas del Golfo y la escena est&aacute; narrada en la <i>Historia verdadera de la conquista de la Nueva Espa&ntilde;a,</i> de Bernal D&iacute;az del Castillo. Cort&eacute;s y sus hombres acaban de desembarcar en 1519 y han construido un real, es decir un centro de operaciones:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estando yo y otro soldado en unos arenales vimos venir por la playa cinco indios y con alegres rostros nos hicieron reverencia y dijeron <i>lope lucio, lope lucio,</i> que quiere decir en lengua totonaque se&ntilde;or y gran se&ntilde;or &#91;...&#93; Y como do&ntilde;a Marina y Aguilar, las lenguas, oyeron aquello de <i>lope luze,</i> no lo entend&iacute;an, dixo la do&ntilde;a Marina en la lengua de M&eacute;xico que si havia alli entre ellos <i>nahuatatos</i> que son ynterpretes de la lengua mexicana y respondieron dos de aquellos cinco que s&iacute;, que ellos la entend&iacute;an y dixeron que fuesen bienvenidos.<sup><a href="#notas">5</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Inmediatamente se establece un sistema de traducci&oacute;n en cuatro lenguas &#151;totonaco, mexicano, maya y espa&ntilde;ol&#151; y en esta cadena multiling&uuml;e se da a conocer una informaci&oacute;n preciosa para los reci&eacute;n llegados: Cort&eacute;s vislumbra un primer panorama del imperio de Moctezuma en el que hab&iacute;a "enemigos y contrarios, de lo cual se holg&oacute;", dice Bernal. La informaci&oacute;n fue de tal valor que le proporcion&oacute; argumentos para acallar al grupo de soldados que se quer&iacute;an regresar a Cuba, que no eran pocos, y de esta manera, proseguir su empresa de conquista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es evidente que los espa&ntilde;oles no sab&iacute;an que hab&iacute;an llegado a una nueva Babel en la que exist&iacute;a un universo ling&uuml;&iacute;stico insospechado. Pero en este primer encuentro de lenguas y gracias a los nahuatlahtos, pod&iacute;an tener conversaci&oacute;n y trato, pod&iacute;an conocer la nueva cultura y, sobre todo, ten&iacute;an la llave para abrir el mapa de la situaci&oacute;n geopol&iacute;tica del imperio mexica y de sus aliados y enemigos; ten&iacute;an un instrumento eficaz para ubicarse en el nuevo espacio.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La palabra estaba dotada de vida propia en el siglo XVI y una vez consumada la conquista, la encontramos muy pronto en un escenario lejano a Veracruz, el del reino de Michoac&aacute;n. En 1529, el presidente de la Primera Audiencia, Nu&ntilde;o Beltr&aacute;n de Guzm&aacute;n, aprovechando la ausencia de Cort&eacute;s, emprende la conquista de Michoac&aacute;n, reino que pac&iacute;ficamente hab&iacute;a reconocido la autoridad de Carlos I. Con &eacute;l iba Garc&iacute;a del Pilar, amigo, compa&ntilde;ero e int&eacute;rprete, quien dej&oacute; escrita una <i>Relaci&oacute;n de la entrada de Nu&ntilde;o de Guzm&aacute;n que dio Garc&iacute;a del Pilar, su int&eacute;rprete.</i> <sup><a href="#notas">6</a></sup> El escenario es dram&aacute;tico, la prisi&oacute;n y muerte del rey Calzonci, bautizado como don Francisco en la ciudad de Tzintzuntzan, la capital del reino.<sup><a href="#notas">7</a></sup> Se le acusaba de haber muerto a muchos espa&ntilde;oles y en el juicio declaran varios nabatatos mediante un sistema en tres lenguas: tarasco, mexicano, castellano: "E all&iacute; mand&oacute; llevar a un nabatato de la dicha cibdad de Mechuacan que se dice &Aacute;valos e otro con &eacute;l que se dice Ju&aacute;rez e les dio tormento de cordeles e agua pregunt&aacute;ndoles que qu&eacute; cristianos hab&iacute;an muerto en la cibdad de Mechuacan e que el tesoro de Calzonci d&oacute;nde estaba".<sup><a href="#notas">8</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como es bien sabido, el rey michoacano fue atormentado y muerto y Nu&ntilde;o sigui&oacute; su camino hacia el norte, hacia las tierras que hoy conforman el estado de Jalisco. Con &eacute;l van los "nabatatos don Alonso (casado con una hija de Calzontzi) y don Pedro, ambos alguaciles y otros nahuatatos presos e atormentados que no pod&iacute;an ir sino en hamacas" a quienes Nu&ntilde;o no respet&oacute; y trat&oacute; como enemigos. En suma, en este triste episodio del paso de Nu&ntilde;o de Guzm&aacute;n por Michoac&aacute;n y parte de lo que hoy es Jalisco se comprueba la importancia del pr&eacute;stamo n&aacute;huatl entre los tarascos y la existencia de algunos nahuatlahtos pertenecientes a la nobleza tarasca que no eran int&eacute;rpretes profesionales sino gente que estudiaron el n&aacute;huatl por su prestigio geopol&iacute;tico. En este escenario se estableci&oacute; un sistema triling&uuml;e en el cual Garc&iacute;a del Pilar se entend&iacute;a con los nahuatlatos tarascos en particular con Juan Pascual.<sup><a href="#notas">9</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El papel del nahuatlahto cobra nueva vida en el proceso de evangelizaci&oacute;n. Bien sabido es que desde la llegada de los doce, la pol&iacute;tica de la orden franciscana, y de las dominica y agustina fue la de aprender lenguas; en primer lugar el n&aacute;huatl, que les abri&oacute; la puerta de otras lenguas y de la evangelizaci&oacute;n, el destino de su vida. Los franciscanos muy pronto tuvieron buenos conocedores del n&aacute;huatl que sirvieron a la orden como predicadores, escritores y nahuatlahtos de otras lenguas. Recordar&eacute; dos nombres muy conocidos: fray Ger&oacute;nimo de Mendieta (1524&#45;1604) y fray Alonso Urbano (1522&#45;1608). El primero sirvi&oacute; de int&eacute;rprete de mexicano en varias ocasiones; Urbano lo hizo de mexicano y de otom&iacute; que lleg&oacute; a conocer muy bien.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tenemos una cr&oacute;nica de un valor extraordinario en la que aparecen varios escenarios en los que vemos que la palabra extiende su campo de acci&oacute;n entre pueblos de diferente habla. Me refiro al <i>Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva Espa&ntilde;a,</i> escrito por otro franciscano fray Antonio de Ciudad Real (1551&#45;1617).<sup><a href="#notas">10</a></sup> En &eacute;l se registra la visita que hizo el comisario general de la orden ser&aacute;fica, fray Alonso Ponce, acompa&ntilde;ado de su secretario, el citado Ciudad Real, entre los a&ntilde;os de 1584 y 1589. En la visita se ofrece un panorama extenso del palpitar de la Orden, de los conventos que ten&iacute;a y, desde luego, de la situaci&oacute;n socio cultural y ling&uuml;&iacute;stica de gran parte de la Nueva Espa&ntilde;a. Fray Alonso y su secretario recorrieron una gran parte del pa&iacute;s, de Nayarit a Nicaragua, gracias a los nahuatlahtos que ten&iacute;a la propia orden ser&aacute;fica. En estos viajes encontramos varios escenarios en los que se vive el contacto de lenguas, de interculturalidad y el papel importante del nahuatlahto en todos ellos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los primeros viajes de Ponce fueron a conventos cercanos de la ciudad de M&eacute;xico: San Crist&oacute;bal Ecatepec, Tezcuco, Tepeapulco, Otumba, san Juan Teotihuacan, Appa, regi&oacute;n habitada por nahuas y otom&iacute;es. El primero, en marzo de 1585, dice as&iacute;: "Otro d&iacute;a siguiente, mi&eacute;rcoles de ceniza, se determin&oacute; a salir de M&eacute;xico y hacer aquel camino en el cual llev&oacute; por naguatato o int&eacute;rprete a un fraile viejo y honrado, lengua mexicana y otom&iacute;, fray Sebasti&aacute;n Ribero" (cap. I, p. 43). Poco dur&oacute; el pobre pues unos d&iacute;as despu&eacute;s fue sustituido por fray Pedro de Trueba, que moraba en Tepeapulco. Fray Alonso tuvo que regresar a M&eacute;xico por enfermedad y despu&eacute;s emprendi&oacute; de nuevo la visita inacabada a los mismos conventos. En este segundo viaje, mayo de 1585, le acompa&ntilde;&oacute; fray Alonso Urbano, gran conocedor del mexicano y otom&iacute; y autor de un <i>Vocabulario triling&uuml;e en castellano, mexicano y otom&iacute;:</i></font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y muy temprano lleg&oacute; (fray Alonso Ponce) a decir misa a la ciudad y convento de Tezcuco. En este tiempo se visit&oacute; aquel convento, en el cual hab&iacute;a estudio de artes, y se hizo elecci&oacute;n de guardi&aacute;n &#91;...&#93;. Sali&oacute; electo por guardi&aacute;n el sobredicho fray Alonso Urbano, que como queda dicho, iba por nahuatlato (cap. X, p. 69).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En agosto de aquel mismo a&ntilde;o, el comisario emprende una nueva visita por los conventos de Tlaxcalla. El relato de Ciudad Real est&aacute; lleno de informaci&oacute;n, tanto del pasado de estas tierras como del presente que visualiza y registra. Inclusive relata los problemas de la orden. En este viaje tiene que intervenir en la designaci&oacute;n de nuevo guardi&aacute;n en el convento de Tlaxcalla porque hab&iacute;a salido electo el lector de artes, de 28 a&ntilde;os:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No le quiso confirmar el padre comisario, antes anul&oacute; y ces&oacute; la elecci&oacute;n &#91;.&#93; finalmente, el lector y dos estudiantes se descomidieron y el padre comisario los castig&oacute; &#91;.&#93; y puso por presidente a Hier&oacute;nimo de Mendieta, fraile viejo, honrado y principal, y buena lengua mexicana (cap. X, p. 74).</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ponce tiene que regresar unos d&iacute;as a M&eacute;xico por otro problema de este tipo y prosigue su viaje al mes siguiente, septiembre.<sup><a href="#notas">11</a></sup> Va a recibir al virrey y "lleva a su nahuatlato, Hieronimo de Mendieta, y a fray Francisco Salcedo, tambi&eacute;n nahuatlato, quienes le acompa&ntilde;an hasta Guamantla. Desde all&iacute;, se fue fray Hieronimo de Mendieta, el nauatlato, a su presidencia de Tlaxcala y en su lugar llev&oacute; el padre comisario a fray Pedro Mel&eacute;ndez, fraile viejo y honrado".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A fines de 1585, el comisario visita la regi&oacute;n de Cuernavaca con su secretario, el lego Juan Cano y Francisco de Salcedo, nahuatlahto. Visit&oacute; varios conventos y cerca de Ayotzingo "se qued&oacute; la bestia del nauatlato, que no hobo remedio de hacerla pasar adelante" (cap. XVII, p. 122). Llega a Cuernavaca y manda decir a fray Alonso Urbano que le espere en Zacatl&aacute;n, pues "pensaba llevarle de nauatlato de la lengua otom&iacute; y mexicana que, como dicho es, las sabe entrambas" (cap. XVII, p. 124). La descripci&oacute;n de la visita a Zacatl&aacute;n y su regi&oacute;n es muy grata y en ella pondera Ciudad Real las bellezas naturales de la Sierra Madre y su clima h&uacute;medo y tibio. Ya se daban muy buenas manzanas en Zacatl&aacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de &eacute;sta y de otras visitas a conventos de la Provincia del Santo Evangelio, Ponce regresa a M&eacute;xico a principios de 1586 y se entrevista con el virrey, quien le dice que acelere su visita y se vaya. Ponce march&oacute; a Guatemala v&iacute;a Soconusco y visit&oacute; aquella provincia, m&aacute;s las de Nicaragua y Honduras y regres&oacute; al centro de la Nueva Espa&ntilde;a por Chiapas y Oaxaca camino de Michoac&aacute;n. En este largo recorrido por Guatemala, por la zona del lago Atitl&aacute;n, llev&oacute; nahuatlahtos entre ellos fray Juan Mart&iacute;nez, "maravillosa lengua ach&iacute; del convento de Almolonga o ciudad vieja de Guatemala" (cap. LIII, p. 6 y cap. LV, p. 18).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las visitas m&aacute;s importantes del comisario Ponce fue la de la Provincia de San Pedro y San Pablo en Michoac&aacute;n, muy extensa, pues comprend&iacute;a gran parte de lo que hoy es Jalisco y Nayarit. En ella se hablaban varias lenguas adem&aacute;s de la tarasca: otom&iacute;, matlaltzinca, mazahua y mexicano teca. El comisario llevaba nahuatlahtos del mexicano y del tarasco (cap. LXXXII, p. 111). En todas ellas la palabra nahuatlahto estaba presente y adem&aacute;s hab&iacute;a muchos conocedores del n&aacute;huatl, al grado que dice el texto, "muchos entienden la mexicana". En todos los pueblos "tienen se&ntilde;alado viejo y vieja, hombres de buen vivir", para ser int&eacute;rpretes de confesi&oacute;n (cap. LXIX, p. 66). La visita finaliz&oacute; en Acaponeta y el &uacute;ltimo tramo fue dif&iacute;cil pues encontraron ind&iacute;genas pinome y chichimecas con los que no era f&aacute;cil comunicarse.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Para entender a estos indios, que eran de diferente lengua y no sab&iacute;an la mexicana, dec&iacute;an sus razones a un indio principal de aquel pueblo que los entend&iacute;a y &eacute;l las dec&iacute;a en lengua mexicana al nauatlato, y el nauatlato al padre comisario, y por estos atenores se negociaba, que no era peque&ntilde;o trabajo" (cap. XVII, p. 119).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De los escenarios anteriores podemos colegir que los franciscanos y por analog&iacute;a las dem&aacute;s &oacute;rdenes, pronto lograron formar un cuerpo de nahuatlahtos, absolutamente indispensable para comunicarse no s&oacute;lo con los hablantes de mexicano sino con los nahuatlahtos de comunidades de otras muchas lenguas. En realidad la palabra se lleg&oacute; a usar como int&eacute;rprete de cualquier lengua, incluso de castellano. As&iacute; se puede leer en la cr&oacute;nica de Ciudad Real cuando cuenta c&oacute;mo en Man&iacute;, Yucat&aacute;n, donde estaba "la mejor escuela de indios de la provincia &#91;...&#93; un lego llamado fray Juan de Herrera, muy h&aacute;bil y de muy buenas trazas y gobierno, ense&ntilde;&oacute; muchos nauatlatos de nuestra lengua castellana" (cap. CLIV, p. 369). En suma, todos ellos, frailes y no frailes integraron una red de comunicaci&oacute;n que hizo posible la evangelizaci&oacute;n y la cohesi&oacute;n del tejido social novohispano. En la cr&oacute;nica de fray Alonso Ponce se percibe esta red, sustentada en la figura del nahuatlahto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como vemos, de Nayarit a Guatemala, la palabra ten&iacute;a vida en un universo de lenguas pertenecientes a varios troncos ling&uuml;&iacute;sticos, introducida quiz&aacute; con las conquistas del imperio mexica no s&oacute;lo por los guerreros sino tambi&eacute;n por los comerciantes <i>pochtecas</i> que llegaban muy lejos, m&aacute;s all&aacute; del rico Soconusco. M&aacute;s tarde, a fines del siglo XVI, cuando la Nueva Espa&ntilde;a se dilat&oacute; hacia el norte, encontramos un nuevo escenario donde la palabra es de nuevo protagonista de los hechos hist&oacute;ricos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1590 un capit&aacute;n de Luis de Carvajal, gobernador de Nuevo Le&oacute;n, hace una entrada para reconocer las m&aacute;rgenes del R&iacute;o Bravo, rumbo al norte. El capit&aacute;n era Gaspar Casta&ntilde;o de Sosa, quien sali&oacute; de la Villa de Almad&eacute;n en julio de 1590 con un grupo de gente, hombres mujeres y ni&ntilde;os, con carretas, bueyes y ganado, para poblar aquellos territorios.<sup><a href="#notas">12</a></sup> Llevaba su nahuatlahto, el indio Miguel, lengua de los cacuares.<sup><a href="#notas">13</a></sup> El relato de Casta&ntilde;o es detallado como corresponde al de un explorador y en &eacute;l se deja ver la dificultad para comunicarse a medida que avanzaban hacia el norte. En situaciones dif&iacute;ciles enviaba "a varios de los suyos con el naguatato a traer alg&uacute;n indio para tomar lengua de la tierra".<sup><a href="#notas">14</a></sup> No era f&aacute;cil moverse y a veces se les acababa la comida. En tales casos, el nahuatlahto resolv&iacute;a la situaci&oacute;n; as&iacute; fue cuando pasaron por la naci&oacute;n despeguan, "quienes les dieron carne, ma&iacute;z, gamuza, zapatos y cueros de C&iacute;bola" (p. 208).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero a medida que avanzaban al norte, el camino se hac&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil, el clima m&aacute;s fr&iacute;o y la lengua imposible de entender. Y as&iacute;, un d&iacute;a de noviembre, divisaron humo en una sierra y quisieron ir a &eacute;l pero Casta&ntilde;o de Sosa no dio su consentimiento porque "no hab&iacute;a para qu&eacute; pues no hab&iacute;a naguatatos para ellos y que aquella gente no sabr&iacute;a dar raz&oacute;n de cosa alguna". A pesar de las dificultades, el grupo explor&oacute; la regi&oacute;n en la que la gente viv&iacute;a en casas de varios pisos excavadas en las rocas a las que s&oacute;lo se pod&iacute;a entrar con escaleras, con puertas angost&iacute;simas, con azoteas. Estaban en el territorio de los que hoy llamamos indios pueblos, due&ntilde;os de una buena organizaci&oacute;n social con los que no pudieron llegar a pactos ni a entendimiento por falta de nahuatlahtos. Y curiosamente, la palabra nahuatlahto resonaba por primera vez en aquellas tierras y extend&iacute;a sus dominios entre los hablantes de una lengua llamada tewa, de la familia tanoa, hoy considerada del mismo philum que el n&aacute;huatl, el llamado philum tanoa&#45;azteca.<sup><a href="#notas">15</a></sup> No puede decirse que la palabra volviera a su lengua matriz pero, por azares de la historia, se extend&iacute;a a tierras donde habitaban gentes que tal vez la hubieran podido medio entender si hubieran sido ling&uuml;istas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La palabra en el Pac&iacute;fico</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La vida de la palabra estaba consolidada en la naciente Nueva Espa&ntilde;a, en muchas lenguas de Mesoam&eacute;rica, pero los acontecimientos hist&oacute;ricos la llevaron mucho m&aacute;s all&aacute;. Al comenzar su reinado, Felipe II puso en marcha un nuevo plan para la conquista de Filipinas y, en 1564, una peque&ntilde;a flota sale del Puerto de Navidad camino de las Islas. Al mando de ella va Miguel L&oacute;pez de Legazpi <i>(c.</i> 1503&#45;1572), escribano residente en M&eacute;xico y, como jefe de navegaci&oacute;n, el agustino Andr&eacute;s de Urdaneta (1508&#45;1568). Ambos llegan al archipi&eacute;lago en febrero de 1565 y comienzan el reconocimiento de las islas con objeto de incorporarlas a la corona espa&ntilde;ola. Tras varios intentos de fundar ciudades, en 1571, Legazpi se acerca a Manila, ciudad musulmana muy pr&oacute;spera, en la isla de Luz&oacute;n. Ayudado por ind&iacute;genas, entabla conversaciones con los raj&aacute;s que gobernaban la isla, en especial con el raj&aacute; Solim&aacute;n, para que pac&iacute;ficamente aceptaran ser vasallos de su majestad.<sup><a href="#notas">16</a></sup> La empresa no era f&aacute;cil: se trataba de convencer a los raj&aacute;s y a sus s&uacute;bditos de que los espa&ntilde;oles ven&iacute;an en son de paz y Legazpi tuvo que dar muchas muestras de buena voluntad. En una situaci&oacute;n as&iacute;, fueron los nahuatlahtos los que abrieron camino entre los espa&ntilde;oles y los filipinos. As&iacute; cuenta Legazpi el encuentro: "Y el maestre de campo les habl&oacute; en la rivera con un <i>nagualato</i> y luego determinaron los dos principales llamados Raj&aacute; el Viejo y la Candola de venirme a recibir &#91;...&#93; a los quales recib&iacute; con alegre cara".<sup><a href="#notas">17</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de que este encuentro con los de Manila fue pac&iacute;fico, dos mil moros de la cercana regi&oacute;n de Macabebe <sup><a href="#notas">18</a></sup> llegaron en son de guerra y de nuevo Legazpi se sirvi&oacute; de un nahuatlahto para disuadirlos de pelear: "Y as&iacute; el tercero d&iacute;a que fue el postrero inviandolos con un <i>naguacato</i> espa&ntilde;ol a requerirles que viniesen de paz respondieron que no ven&iacute;an a eso sino a pelear &#91;...&#93;"</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta vez la fortuna favoreci&oacute; a los espa&ntilde;oles. Finalmente los raj&aacute;s aceptaron a los reci&eacute;n llegados y se fund&oacute; la ciudad espa&ntilde;ola de Manila en este mismo a&ntilde;o de 1571. Podemos ver estos testimonios como una muestra de los muchos episodios en los que los nahuatlahtos cumplieron una misi&oacute;n cardinal en el entendimiento entre los espa&ntilde;oles y naturales y la vigencia de un t&eacute;rmino que ven&iacute;a de tierras lejanas y que se asentaba en Filipinas. Las islas eran su nueva tierra, y en ellas la palabra tom&oacute; de nuevo vida en el lejano oriente aplicada a lenguas desconocidas como el tagalo, el pampango y hasta el chino y el japon&eacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una vez establecido en el archipi&eacute;lago un gobierno y un centro de comercio mar&iacute;timo intercontinental, surgi&oacute; un comercio pr&oacute;spero de productos ex&oacute;ticos muy atractivo para espa&ntilde;oles, portugueses, chinos y japoneses.<sup><a href="#notas">19</a></sup> En realidad, la presencia del imperio espa&ntilde;ol, como a&ntilde;os antes la del imperio portugu&eacute;s, dio lugar a un reacomodo en la geopol&iacute;tica del lejano oriente y a nuevas relaciones internacionales entre tres potencias ahora cercanas, Jap&oacute;n, China y la corona espa&ntilde;ola. En este nuevo espacio de encuentro de lenguas y culturas hasta entonces desconocidas para los espa&ntilde;oles, se necesitaban int&eacute;rpretes en varias lenguas. En este contexto, la palabra nahuatlahto tom&oacute; nueva vida aunque con el mismo significado, el de int&eacute;rprete. Veamos dos escenarios entre los muchos que se dieron a partir de los a&ntilde;os finales del siglo XVI.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1592, el emperador de Jap&oacute;n, Taycozama, escribi&oacute; al gobernador de Filipinas, G&oacute;mez P&eacute;rez das Mari&ntilde;as, pidi&eacute;ndole sumisi&oacute;n y tributos. Fray Juan de Torquemada <i>(c.</i> 1557&#45; 1624) recoge este hecho en su <i>Monarqu&iacute;a indiana,</i> en el que la orden franciscana juega un papel importante (libro IV, cap. XVIII). El asunto era delicado y el gobernador le respondi&oacute; diciendo que no entend&iacute;a bien la carta por no tener int&eacute;rpretes. La respuesta fue llevada por fray Juan Cobo, dominico que entend&iacute;a la lengua sangleya y con &eacute;l iban sangleyes cristianos y ladinos que sab&iacute;an algo de japon&eacute;s.<sup><a href="#notas">20</a></sup> Al siguiente a&ntilde;o, llega a Manila otra embajada de Jap&oacute;n sin cartas ni credenciales. El embajador se excus&oacute; diciendo que los documentos los tra&iacute;a Juan Cobo y que su nav&iacute;o probablemente se hab&iacute;a perdido en el mar. El gobernador de Manila, que percib&iacute;a las intenciones del emperador de Jap&oacute;n, atendi&oacute; muy bien a los llegaron, que convivieron mucho con los principales de Manila y con los franciscanos; tanto que el embajador invit&oacute; a uno de ellos, fray Pedro Bautista, a su tierra. Poco despu&eacute;s el franciscano con varios hermanos, entre ellos fray Gonzalo, que era nahuatlahto, se embarcaron con la embajada japonesa en un nav&iacute;o portugu&eacute;s. Desde Jap&oacute;n, Bautista escribi&oacute; a su provincial una interesante carta en la que le da muchos datos sobre la diplomacia y las costumbres japonesas. En ella se dice que los franciscanos no fueron a visitar al emperador hasta que lleg&oacute; el nav&iacute;o de fray Gonzalo, para no hablar por int&eacute;rprete:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Llegado pues el hermano fray Gonzalo, se negoci&oacute; que &eacute;l hablase, y al cabo pusieron <i>nahuatlato,</i> que nos pusiera bien de lodo, si yo no pusiera diligencia en que hablara el hermano fray Gonzalo, seg&uacute;n las razones que el emperador hab&iacute;a dicho como adelante dir&eacute; (libro cuarto, cap. XXX).<sup><a href="#notas">21</a></sup></font></p> 	</blockquote> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, el emperador los recibi&oacute; en la corte de Nangoya donde hizo alarde de su poder&iacute;o y les dijo que los de Filipinas hab&iacute;an de hacer su voluntad. Se produjo una situaci&oacute;n tensa y es aqu&iacute; donde fray Pedro Bautista relata c&oacute;mo fray Gonzalo, fue ablandando el coraz&oacute;n del emperador con buenas razones y le recuerda que los de Manila le hab&iacute;an prometido amistad, m&aacute;s no obediencia. El emperador cambi&oacute; y los invit&oacute; a su corte de Meaco, y all&iacute; permanecieron ayudando a las comunidades cristianas. Vale la pena reproducir el comentario de fray Pedro Bautista ponderando el oficio de nahuatlahto espa&ntilde;ol&#45;japon&eacute;s:</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De todo lo dicho se colige de cuanta importancia hab&iacute;a sido nuestra venida y haber tra&iacute;do la lengua que tra&iacute;amos que fue el hermano Gonzalo, el cual habl&oacute; con el rey medio cuarto de hora, con tan lindo aire y tan sin turbarse que todo aquel auditorio qued&oacute; espantado de ver el atrevimiento con que habl&oacute;.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la carta, fray Pedro se muestra optimista respecto de las posibilidades de la evangelizaci&oacute;n y recomienda como prioridad que se aprenda el portugu&eacute;s y el japon&eacute;s y que &eacute;l ya lo est&aacute; haciendo. En este episodio, el nahuatlahto cambi&oacute; la historia, al menos moment&aacute;neamente, e hizo posible una comunicaci&oacute;n f&aacute;cil y recta entre espa&ntilde;oles y japoneses. Adem&aacute;s, gracias a los encantos de fray Gonzalo y a la sagacidad de los franciscanos, &eacute;stos pudieron quedarse en Jap&oacute;n y revitalizar las comunidades cristianas de Meaco y Amacusa si bien finalmente fueron perseguidos y martirizados en 1597.<sup><a href="#notas">22</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Indudablemente este episodio vivido por los franciscanos y registrado por Torquemada nos acerca a una zona que entraba en el escenario hist&oacute;rico de los europeos desde tierras americanas, concretamente desde la Nueva Espa&ntilde;a. Y entre las cosas que llegaban en la nao de Acapulco estaba la lengua castellana con bastantes nahuatlismos entre ellos el de nahuatlahto, acu&ntilde;ado ya para int&eacute;rprete en cualquier lengua.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro escenario importante en la vida de la palabra es el que se registra en la cr&oacute;nica de Antonio de Morga (1559&#45;1636), teniente general del gobernador de las Islas Filipinas entre 1594 y 1603, a&ntilde;o en que vuelve a la Nueva Espa&ntilde;a con el nombramiento de Alcalde del Crimen.<sup><a href="#notas">23</a></sup> En su obra <i>Sucesos de las Islas Filipinas</i> recrea la llegada a Manila de una embajada del rey de China a principios de 1603, para tomar posesi&oacute;n de una isla que se percib&iacute;a era toda de oro:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por el mes de mar&#231;o de 1603 entro en la bahia de Manila un navio de la gran China &#91;...&#93; Ven&iacute;an tres mandarines grandes con su acompa&ntilde;amiento &#91;...&#93; en sillas de hombro, de marfil y maderas finas y doradas &#91;...&#93; El governador los recibi&oacute; haciendoles muchas humillaciones y cortes&iacute;as. Dijeronles por los <i>nahuatatos</i> que el rey los enviaba con un china que consigo traian en cadenas para ver por sus ojos una isla de oro llamada Cabit, que avia junto a Manila, que nadie la poseia (cap. s&eacute;ptimo).<sup><a href="#notas">24</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De nuevo el gobernador y autoridades los recibieron muy bien y los alojaron en buenos aposentos, aunque pensaron que la visita era sospechosa y que los chinos ven&iacute;an a observar la tierra. Pero el propio gobernador les dijo que se volviesen a China, "que se espantaba de que el rey creyese lo que dec&iacute;a aquel china y que si hubiese tal oro, ser&iacute;a de su majestad". Finalmente envi&oacute; a los mandarines y su s&eacute;quito a Cabit, el puerto cercano a Manila. Preguntaron al prisionero si ve&iacute;a oro y dijo que s&iacute; que todo en ella era oro "y que &eacute;l lo har&iacute;a bueno a su rey":</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hicieronle mas preguntas y todo se escrevia en presencia de algunos capitanes espa&ntilde;oles y con <i>naguatatos</i> confidentes &#91;...&#93; Dijeron los <i>naguatatos</i> que este prisionero, aviendole apretado mucho los mandarines para que respondiese a proposito que lo que el avia oido decir al rey de China era que en manos de los espa&ntilde;oles y naturales de Filipinas havia mucho oro y riquezas y que si le daban una armada, el se ofrec&iacute;a como hombre que habia estado en Luz&oacute;n a tomarla y llevar cargados los navios de oro y riquezas.<sup><a href="#notas">25</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Importante es destacar que no se dice qu&eacute; lengua hablaban los nahuatlahtos; es de suponer que tagalo, espa&ntilde;ol y quiz&aacute; el sangley&eacute;s. De nuevo los nahuatlahtos salvan la situaci&oacute;n y descubren que la isla de oro era una fantas&iacute;a para esconder una realidad: la de apoderarse de las riquezas que se hab&iacute;an generado en las Islas con el comercio con la Nueva Espa&ntilde;a. Entre par&eacute;ntesis cabe recordar que el sangley&eacute;s es una de las lenguas orientales m&aacute;s estudiadas desde el siglo XVI precisamente por la presencia de sus hablantes en las Islas Filipinas. Gracias a los estudios de ling&uuml;&iacute;stica misionera conocemos varios tratados sobre esta lengua, de la familia chino&#45;tibetana, hablada en el sureste de China y conocida como hakka o chino queji&aacute;. Destaca el investigador Henning Kl&ouml;tter que, gracias al trabajo de misioneros de diversas &oacute;rdenes, "la lengua hakka alcanz&oacute; dimensiones sin precedentes en la lexicograf&iacute;a durante los siglos XVI y XVII".<sup><a href="#notas">26</a></sup> Puede considerarse que este trabajo era paralelo al que los jesuitas realizaban en China, centrado en las figuras de Matteo Ricci (1522&#45;1610) y Michele Ruggieri (1543&#45;1607).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En realidad, la palabra se embarcaba en cada viaje del Gale&oacute;n de Manila en labios de int&eacute;rpretes de lenguas de las dos orillas del Pac&iacute;fico, en particular de espa&ntilde;ol, tagalo, chino y japon&eacute;s y muy pronto, tambi&eacute;n de ingl&eacute;s, ya que desde el viaje de Drake, no era imposible toparse con alg&uacute;n pirata de la Gran Breta&ntilde;a. Y as&iacute; sucedi&oacute; en 1587 cuando Thom&aacute;s Cavendish esper&oacute; en Cabo San Lucas al Gale&oacute;n Santa Ana, que hac&iacute;a su tornaviaje lleno de productos de oriente, esperados con ansiedad en Acapulco para ser distribuidos en Am&eacute;rica y Europa. El gale&oacute;n sali&oacute; del puerto de Cavite el 2 de julio de 1587 y despu&eacute;s de cuatro meses, el 14 de noviembre fue avistado en Cabo San Lucas por dos barcos ligeros y muy bien armados del ingl&eacute;s. Despu&eacute;s de cuatro intentos de abordaje, el capit&aacute;n que ven&iacute;a al mando de la nave, Tom&aacute;s de Alzola, se rindi&oacute; bajo promesa de que las vidas ser&iacute;an respetadas: entreg&oacute; las llaves de todas las cajas y baja a tierra con toda su tripulaci&oacute;n. Cavendish "mand&oacute; luego ahorcar a don Juan de Almendariz, can&oacute;nigo de las Filipinas sin haber para ello ocasi&oacute;n". Despu&eacute;s el gale&oacute;n fue saqueado, el bot&iacute;n repartido y la "nave quemada hasta los postreros baos". El final de la escena, ya en la playa, es el siguiente:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y el dicho yngles, a prima noche, mando echar en tierra al dicho capitan Tomas de Alzola y le entrego el registro de la dicha nao que siempre lo tuvo el dicho yngles en su poder y al final en lengua inglesa escrivio ciertos renglones y lo firmo de su nombre y que le dixo por un <i>naguatato</i> que la dicha escriptura en lengua inglesa era carta de pago y satisfacci&oacute;n de todo el registro.<sup><a href="#notas">27</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El relato sigue y termina con la construcci&oacute;n de un nav&iacute;o con los restos del gale&oacute;n y su milagrosa llegada a Acapulco, mientras Cavendish se hace a la vela llev&aacute;ndose a dos espa&ntilde;oles. Desembarc&oacute; despu&eacute;s el ingl&eacute;s en Filipinas, en Panai y de all&iacute; sigui&oacute; su derrota hacia el Maluco, Java y el cabo de Buena Esperanza. El suceso conmovi&oacute; a las Filipinas y a la Nueva Espa&ntilde;a y quedan testimonios de ello.<sup><a href="#notas">28</a></sup> Aqu&iacute; nos interesa destacar que la palabra ampli&oacute; su significado con un nuevo significante, el de hablante de ingl&eacute;s, una lengua europea, lejana y extra&ntilde;a, llevada por boca de marineros mexicanos que estaban presentes en un nuevo escenario geopol&iacute;tico creado por las potencias europeas en aguas del Pac&iacute;fico, en una guerra sin fin por el control de la riqueza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La historia de la palabra en los diccionarios</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La presencia de la palabra en las cr&oacute;nicas y relatos hist&oacute;ricos nos muestra que se us&oacute; en un espacio muy extenso y en un tiempo muy largo, es decir que se consolid&oacute; en el espa&ntilde;ol de M&eacute;xico con proyecci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de la Nueva Espa&ntilde;a. Quiz&aacute; por eso pervivi&oacute; en los diccionarios de n&aacute;huatl como los de Clavijero y Remi Sim&eacute;on <sup><a href="#notas">29</a></sup> y pas&oacute; a los diccionarios modernos, tanto los de mexicanismos como los de la lengua espa&ntilde;ola. En el "Ap&eacute;ndice" puede verse la presencia de la palabra a partir de la obra de Cecilio Agust&iacute;n Robelo, <i>Diccionario de aztequismos,</i> M&eacute;xico, 1904. Augusto Malaret, Francisco Santamar&iacute;a, Mart&iacute;n Alonso, Georg Friedrici, Guido G&oacute;mez de Silva, Paul de Wolf y Carlos Montemayor, entre otros, acogen la palabra y sus variantes, la definen, la corrigen, a veces ampl&iacute;an su significado. En algunos casos tocan su etimolog&iacute;a y llegan a explicarla como compuesta de dos nombres <i>n&aacute;huatl</i> y <i>tlatoani;</i> en unos se la equipara solamente al int&eacute;rprete indio; en muchos casos a&ntilde;aden citas de cronistas y literatos lo cual nos muestra que su uso fue mucho mayor de lo que aqu&iacute; se ha podido documentar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El hecho es que los lexic&oacute;grafos del espa&ntilde;ol se preocuparon y preocupan por conservarla, por incluirla en sus obras, por definirla y comprenderla. Como puede verse, a veces se inspiran unos en otros aunque se critiquen; a&ntilde;aden o quitan, pero siempre con la idea de perfilar mejor el significado de un significante que se us&oacute; para muchas lenguas lejanas incluso a Mesoam&eacute;rica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Consideraci&oacute;nes finales</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace algunos a&ntilde;os, en septiembre de 1964, se reuni&oacute; en Madrid un grupo de investigadores con motivo de la celebraci&oacute;n en aquella ciudad del XXXVI Congreso Internacional de Americanistas. Proced&iacute;an ellos de diversos pa&iacute;ses: M&eacute;xico, Espa&ntilde;a, Holanda, Suecia, Dinamarca, Alemania y los Estados Unidos. Decidieron por unanimidad constituir la Asociaci&oacute;n Internacional de Nahuatlatos bajo el alto patrocinio de fray Bernardino de Sahag&uacute;n. Como presidente honorario eligieron a &Aacute;ngel Mar&iacute;a Garibay y como presidente al profesor Wigberto Jim&eacute;nez Moreno. Manuel Ballesteros y Miguel Le&oacute;n Portilla fueron nombrados secretarios. Tomaron importantes decisiones acerca de las tareas a realizar y prometieron reunirse en ocasi&oacute;n de los Congresos de Americanistas. Dudaron ellos en nombrarse Academia, Instituto o Sociedad Cient&iacute;fica. Se decidieron por el de Asociaci&oacute;n Internacional de Nahuatlatos porque:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En M&eacute;xico se llam&oacute; a los entendidos en la lengua n&aacute;huatl <i>nahuatlahtos</i> (as&iacute; figura la leyenda del retrato de don Fernando Alvarado Tezoz&oacute;moc), que significa tanto traductores, int&eacute;rpretes, como conocedores de la cultura y tradiciones de los antiguos m&eacute;xico&#45;aztecas y pueblos del mismo origen.<sup><a href="#notas">30</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La <i>Asociaci&oacute;n</i> edit&oacute; un "Informe" dando cuenta del hecho y de la aprobaci&oacute;n internacional de la reci&eacute;n creada sociedad. En ella se dan a conocer las primeras tareas realizadas por algunos miembros entre las cuales est&aacute; el estudio del n&aacute;huatl como prioridad y el intercambio entre los centros de investigaci&oacute;n. El hecho de escoger la palabra nahuatlahto para la Asociaci&oacute;n revela que los all&iacute; reunidos conoc&iacute;an la importancia de la palabra en el mundo de habla n&aacute;huatl y su uso en documentos escritos a partir del siglo XVI. Conoc&iacute;an la vida de la palabra aunque quiz&aacute; no la historia que aqu&iacute; tratamos de reconstruir.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En estas p&aacute;ginas nos esforzamos por seguir la vida de una palabra que nace entre los pueblos nahuas para designar al que "habla n&aacute;huatl" y que extiende su significado al de interpretar en otras lenguas cuando los mexicas consolidan su imperio en el poscl&aacute;sico y tienen que servirse de gente que sepa traducir la lengua de sus vecinos o de sus vasallos. Con la conquista, toma nueva vida en el espa&ntilde;ol y con &eacute;l llega lejos. La palabra crece, alcanza su plenitud y pervive en un tiempo largo, de tal forma que hoy su vida es historia. Pero la historia es tambi&eacute;n presente y futuro y est&aacute; en nuestras manos hacer que la palabra no muera, que resuene en la lengua hablada, que siga en los diccionarios, en los libros de historia, de literatura, de derecho, de antropolog&iacute;a, de ling&uuml;&iacute;stica y hasta en los textos escolares; y desde luego, en nuevas asociaciones e instituciones que se preocupan por la lengua n&aacute;huatl y por la vida de los elementos que la forman, las palabras, en este caso el vocablo nahuatlahto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>AP&Eacute;NDICE: LA PALABRA EN LOS DICCIONARIOS</b> <sup><a href="#notas">31</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">MOLINA, fray Alonso de o.F.M., <i>Aqu&iacute; comien&#231;a un vocabulario en la lengua mexicana y castellana,</i> Mexico, en casa de Iuan Pablos, 1555.    <br> 	Faraute de lenguas. <i>Nauatlato</i></font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ynterprete. <i>Nauatlato.    <br></i> Ynterpretar en otra lengua. Ni, <i>nahuatlatoa.    <br></i> Ynterpretaci&oacute;n tal. <i>Nauatlatoliztli.    <br></i> MOLINA, fray Alonso de O.F.M., <i>Vocabulario en lengua castellana y mexicana    <br></i> &#91;.<i>..</i>&#93; <i>Vocabulario en lengua mexicana y castellana,</i> en Mexico, en casa de Antonio de Spinosa, 1571.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1<sup>a</sup> parte castellana&#45;mexicana:    <br> 		Faraute de lenguas. <i>nahuatlato.</i>    <br> 		Ynterprete o faraute. <i>nahuatlato.</i>    <br> 		Ynterprete ser de otro. <i>nite, nauatlatalhuia.    <br></i> Ynterpretar en otra lengua. <i>ni, nauatlatoa.</i>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> 		Interpretacion tal. <i>nauatlatoliztli.</i></font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2a parte mexicana&#45;castellana:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Nahuatlatalhuia. nite.</i> ser nauatlato o interprete de otro. <i>    <br> 		Nauatlato.</i> faraute o interprete.    <br> 		<i>Nauatlatoa,</i> ni. tener officio de faraute. <i>    <br> 		Nauatlatoliztli.</i> interpretaci&oacute;n de faraute.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">CORDOUA, fray Iuan, o.P., <i>Vocabvlario en lengva &#231;apoteca hecho y recopilado por...,</i> Impresso en Mexico por Pedro Ocharte y Antonio Ricardo, 1578.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Interprete o <i>naguatlato. P&eacute;nicon&#942;ij, hu&eacute;teteticha, huecu&egrave;chit&iacute;cha.</i>    <br> 		Interprete mexicano. <i>Con&#942;ijhuijchi. &#91;ve&#93;l cuijchi.</i>    <br> 		Interprete misteca. <i>Con&#942;ijn&oacute;hui, quelay&oacute;hui.</i>    <br> 		Interprete zapoteca. <i>Con&#942;r&iexcl;ijz&aacute;a, conr&#942;ijquelaz&aacute;a.    <br></i> Interprete castellano o espa&ntilde;ol. <i>Con&#942;ij Castilla, con&#942;ijquela Castilla.</i></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">URBANO, fray Alonso, o.F.M., <i>Arte breve de la lengua otom&iacute; y vocabulario triling&uuml;e. Espa&ntilde;ol&#45;n&aacute;huatl&#45;otom&iacute;,</i> edici&oacute;n de Ren&eacute; Acu&ntilde;a, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Filol&oacute;gicas, 1990 &#91;manuscrito de 1605)&#93;</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ynterprete, <i>nahuatlato, ang&#257;y&#257;cquey&#257;. antipuancahi&#257;.</i>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> 		Ynterpretar en otra lengua. <i>ni nahuatlato. &#45;tana y&#257;cquey&#257;,</i> etcetera.    <br> 		Interpretaci&oacute;n tal, <i>nahuatlatoliztli. n&#257;tiacquey&#257;, ecetera.</i><sup><a href="#notas">32</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">ROBELO, Cecilio A., <i>Diccionario de aztequismos &oacute; sea cat&aacute;logo de las palabras del idioma n&aacute;huatl, azteca &oacute; mexicano introducidas al idioma castellano bajo diversas formas (contribuci&oacute;n al idioma nacional),</i> Cuernavaca, Imprenta del autor, 1904.</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Nahuatlato.    <br>Naguatato.</b> Nahua&#45;tlato: <i>nahuatl,</i> el idioma de los Naoas &oacute; Nahuas, hoy Aztecas o Mexicanos; <i>tlatoani,</i> el que habla: "El que habla el idioma <i>nahuatl".</i> "Faraute &oacute; int&eacute;rprete" dice Molina. Este aztequismo s&oacute;lo se uso en los primeros a&ntilde;os de la Conquista con la significaci&oacute;n de "int&eacute;rprete", refiri&eacute;ndose a los indios que hablaban el castellano, &oacute; &aacute; los espa&ntilde;oles que hablaban el mexicano. &#151;Bernal D&iacute;az, en su <i>Historia,</i> estropeando la palabra, dice: <i>naguatoto y Nacyavate.</i> A la calle de M&eacute;xico, llamada de <i>Nahuatlato,</i> tal vez se le dio este nombre porque en los primeros a&ntilde;os despu&eacute;s de la Conquista, viviera en ella alg&uacute;n int&eacute;rprete.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">MALARET, Augusto, <i>Diccionario de americanismos,</i> San Juan de Puerto Rico, 1925.</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Naguatato.</b> m. M&eacute;x. Int&eacute;rprete indio que conoce la lengua n&aacute;huatl o mexicana. (Ac. Recoge el vocablo <b>naguatlato</b> que nadie usa. <b>Rubio</b>). El aztequismo <b>nahuatlato</b> s&oacute;lo se us&oacute; en los primeros tiempos de la Conquista. <b>Robelo</b>).</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">SANTAMAR&Iacute;A, Francisco J., <i>Diccionario general de americanismos,</i> M&eacute;xico, Editorial Pedro Robredo, 1942, v. II.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Naguatate, com. naguatlato.    <br> 	Naguatato, ta. m y f. Naguatlato.    <br> 	Naguatlato, ta. (Del azt. <i>n&aacute;huatl,</i> el idioma de los nahoas y <i>tlatoani,</i> el que habla.) m y f. En tiempo de la conquista se llam&oacute; as&iacute; en M&eacute;jico el indio que, sabiendo azteca, hablaba tambi&eacute;n el castellano y serv&iacute;a de int&eacute;rprete. Tiene las variantes <i>naguatate, naguatato, naguatlate; nahuatate, nahuatato, nahuatlate</i> y <i>nahuatlato.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">ALONSO, Mart&iacute;n, <i>Enciclopedia del lenguaje,</i> Madrid, Aguilar, 1958, 3 v.</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>naguatlato, &#45;ta</b> (mej. <i>n&aacute;huatl,</i> el ind&iacute;gena de este nombre o mejicano, y <i>tlatoa,</i> hablar o abogar por otros). m. y f. M&eacute;j. Dic. del que sabe la lengua n&aacute;huatl. Es t&eacute;rmino de cultistas.</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">SANTAMAR&Iacute;A, Francisco J. <i>Diccionario de mejicanismos,</i> M&eacute;xico, Editorial Porr&uacute;a, 1959.</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Naguatate.</b> com. NAGUATLATO. <b>    <br> 		Naguatato, naguatata.</b> m y f. NAGUATLATO.    <br> 		"Hizo intimidar al principal cacique, que, por medio de los <i>naguatatos,</i> o farautes (que son los int&eacute;rpretes, que de no rendir la obediencia al gran emperador, Don Carlos rey de Castilla, har&iacute;a lo mismo de ellos". <i>(Recordaci&oacute;n florida,</i> t. II, p. 73).    <br> 		<b>Naguatlaca.</b> com. NAHUATLATO.    <br> 		<b>Naguatlato, ta.</b> m y f. NAHUATLATo. (La Academia se hace un l&iacute;o: define esta variante y no define la voz originaria y propia: <i>nahuatlato.</i> Debi&oacute; definir como en <i>nahuatle</i> y remitir como en <i>nahuatle).</i> <b>Nahuatle.</b> com. <i>Nahuatle.    <br></i> <b>Nahuatlato, ta.</b> Repite la misma definici&oacute;n de naguatlato y a&ntilde;ade una cita de Artemio de Valle Arizpe sobre el top&oacute;nimo Iztapalapan, sacada de la <i>Historia de la ciudad de M&eacute;xico,</i> p. 203: "Debe ser ateni&eacute;ndose a su etimolog&iacute;a Iztapalapan de <i>itztapalli,</i> losa o piedra de las llamadas de rostro para pavimentar y <i>apan</i> que significa a la orilla del agua. Esta es la opini&oacute;n del <i>nahuatlato</i> Alcocer.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">FRIEDERICI, Georg, <i>Amerikanisches Worterbuch und Hilfsworterbuch.</i> Hamburg, Gram, de Gruyter &amp; Co. 1960.</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>Nagualato,</i></b> nahualato, naguatlato, naguatato, nahatato, aguatato, nagatate, naguacuato, naguacato. Dolmetscher, ein besonders in Neu&#45;Spanien und auf den Philippinen gel&aacute;ufiges Wort; interprete, lengua o faraute; interpreter. (Int&eacute;rprete, una palabra frecuente especialmente en la Nueva Espa&ntilde;a y en las Filipinas).    <br> 		Adem&aacute;s de la definici&oacute;n, Friederici ofrece referencias de la palabra en Alonso de Molina, Garc&iacute;a del Pilar, Bernal D&iacute;az del Castillo, Miguel L&oacute;pez de Legazpi, Casta&ntilde;o de Sosa, Antonio de Morga y Manuel Orozco y Berra.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Diccionario de la lengua espa&ntilde;ola,</i> vig&eacute;sima segunda edici&oacute;n, Madrid, Real Academia Espa&ntilde;ola, 2001.</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Naguatato, ta.</b> ad. Se dec&iacute;a del indio mexicano que sab&iacute;a hablar la lengua n&aacute;huatl y serv&iacute;a de int&eacute;rprete entre espa&ntilde;oles e ind&iacute;genas.    <br> 		<b>Nahuatlato, ta.</b> adj. En M&eacute;xico se dec&iacute;a de quien sab&iacute;a hablar la lengua n&aacute;huatl y serv&iacute;a de int&eacute;rprete. // 2 . Versado en la cultura y lengua n&aacute;huatl.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">G&Oacute;MZ DE SILVA, Guido, <i>Diccionario breve de mexicanismos,</i> M&eacute;xico, Academia Mexicana, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 2001.</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Nahuatlato, nahuatlata.</b> (Del n&aacute;huatl <i>nahuatlato,</i> literalmente = persona que habla n&aacute;huatl, de <i>n&aacute;huatl,</i> nahuatl (lengua) &#43; <i>tlatoani,</i> el que habla, de <i>tlatoa,</i> hablar.) adj., y m. y f. Versado en la lengua y cultura nahuas.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">WOLF, Paul P. de, <i>Diccionario espa&ntilde;ol n&aacute;huatl,</i> pr&oacute;logo de Miguel Le&oacute;n&#45;Portilla, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico/Universidad de Baja California Sur/Fideicomiso Teixidor, 2003.</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Nahuatlato,</b> m. <b>ser &#151;o int&eacute;rprete</b> <i>naahuatlahtalhuiaa</i> (C. M.).<sup><a href="#notas">33</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Montemayor, Carlos, coordinador, <i>Diccionario del n&aacute;huatl en el espa&ntilde;ol de M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, Gobierno del Distrito Federal y Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, 2007.</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Nahuatlahto</b> o <b>nahuatlato.</b> m. hablante, estudioso o traductor de la lengua n&aacute;huatl. De <i>nahuatlahtoa,</i> el que habla n&aacute;huatl.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ALZOLA, Tomas de, "Declaracion que hizo tomas de Alzola Maestre de la nao nombrada Santa Ana que robaron los yngleses en el Cavo de San Lucas de la California sobre lo sucedido con ellos y despu&eacute;s hasta su llegada al puerto de Acapulco con la misma nao, parte quemada y parte desbaratada por los enemigos", en <i>Californiana I. Documentos para la historia de la demarcaci&oacute;n comercial de California 1583&#45;1632,</i> 1, edici&oacute;n, estudio y notas por W. Michael Mathes, Madrid, Ediciones Jos&eacute; Porr&uacute;a Turanzas, 1965, p. 72&#45; 79.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3445954&pid=S0071-1675201000010000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CASTA&Ntilde;O DE SOSA, Gaspar, "Memoria del descubrimiento que Gaspar Casta&ntilde;o de Sosa hizo en el Nuevo M&eacute;xico, siendo teniente de gobernador y capit&aacute;n general del Nuevo Reino de Le&oacute;n (27 de julio de 1590)", <i>Colecci&oacute;n de documentos in&eacute;ditos del archivo de Indias,</i> Madrid, 1871, t. XV, p. 191&#45;261.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3445956&pid=S0071-1675201000010000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CIUDAD REAL, fray Antonio, <i>Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva Espa&ntilde;a. Relaci&oacute;n breve y verdadera de algunas cosas de las muchas que sucedieron al padre fray Alonso Ponce en las provincias de la Nueva Espa&ntilde;a siendo comisario general de aquellas partes,</i> edici&oacute;n, estudio preliminar, ap&eacute;ndices, glosarios, mapas e &iacute;ndices por Josefina Garc&iacute;a Quintana y V&iacute;ctor Manuel Castillo Farreras, pr&oacute;logo de Jorge Gurr&iacute;a Lacroix, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas, 1976, 2 v. &#91;1a. edici&oacute;n, Madrid, 1872, <i>Relaci&oacute;n breve y verdadera de algunas cosas de las muchas que sucedieron al padre fray Alonso Ponce.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3445958&pid=S0071-1675201000010000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->..&#93;.</i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GILBERTI, fray Maturino, o.F.M., <i>Arte de la lengua de Michuacan,</i> en M&eacute;xico, en casa de Iuan Pablos, 1558.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3445960&pid=S0071-1675201000010000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">HENNING, Kl&ouml;tter, "The Earliest Hokkien Dictionaries", <i>Missionnary Linguistics, IV. Ling&uuml;&iacute;stica misionera IV. Lexicography,</i> edici&oacute;n de Otto Zwartjes, Ram&oacute;n Arz&aacute;palo y Thomas Smith Stark. Amsterdam, John Benjamins, 2007, p. 303&#45;330.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3445962&pid=S0071-1675201000010000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">LAUNEY, Michel, <i>Introducci&oacute;n a la lengua y a la literatura n&aacute;huatl,</i> traducci&oacute;n de Cristina Kraft, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Antropol&oacute;gicas, 1992.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3445964&pid=S0071-1675201000010000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">LUNA TRAILL, Elizabeth, Alejandra Vigueras y Gloria B&aacute;ez Pinal, <i>Diccionario b&aacute;sico de ling&uuml;&iacute;stica,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Filol&oacute;gicas, 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3445966&pid=S0071-1675201000010000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mathes, W. Michael (ed.), <i>Californiana I. Documentos para la historia de la demarcaci&oacute;n comercial de California. 1583&#45;1632,</i> Madrid, Jos&eacute; Porr&uacute;a Turanzas, 1965, 2 v. <i>(Colecci&oacute;n Chimalistac).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3445968&pid=S0071-1675201000010000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, <i>Californiana II. Documentos para la historia de la explotaci&oacute;n de California, 1611&#45;1679,</i> Madrid, Jos&eacute; Porr&uacute;a Turanzas, 1970&#45;1971, 2 v. (Colecci&oacute;n Chimalistac).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3445970&pid=S0071-1675201000010000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MOLINA, Antonio M., <i>Historia de Filipinas,</i> Madrid, Instituto de Cooperaci&oacute;n Iberoamericana, 1984, 2 v.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3445972&pid=S0071-1675201000010000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MORGA, Antonio de, <i>Sucesos de las islas Filipinas,</i> pr&oacute;logo de Patricio Hidalgo Nuchera, Madrid, Ediciones Polifemo, 1997. &#91;Mexico, en casa de Geronimo Balli, por Cornelio Adriano Cesar, 1609&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3445974&pid=S0071-1675201000010000800011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">PILAR, Garc&iacute;a del, "Relaci&oacute;n de la entrada de Nu&ntilde;o de Guzm&aacute;n, que dio Garc&iacute;a del Pilar, su int&eacute;rprete", en Joaqu&iacute;n Garc&iacute;a Icazbalceta, <i>Colecci&oacute;n de documentos para la historia de M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, Antigua Librer&iacute;a del Portal de Agustinos, 1886, t. II, p. 248&#45;261, edici&oacute;n facsimilar, Editorial Porr&uacute;a, 1971.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3445976&pid=S0071-1675201000010000800012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">TORQUEMADA, fray Juan, <i>Monarqu&iacute;a indiana. De los veinte y un libros rituales y monarqu&iacute;a indiana, con el origen y guerra de los indios occidentales, de sus poblazones, descubrimiento, conquista, conversi&oacute;n y otras cosas maravillosas de la mesma tierra,</i> 7 v., edici&oacute;n preparada por el Seminario para el Estudio de Fuentes de Tradici&oacute;n Ind&iacute;gena, bajo la coordinaci&oacute;n de Miguel Le&oacute;n&#45;Portilla, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas, 1975&#45;1983.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3445978&pid=S0071-1675201000010000800013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">TRACIO, Dionisio, <i>Gram&aacute;tica. Comentarios antiguos,</i> introducci&oacute;n, traducci&oacute;n y notas de Vicente B&eacute;cares Botas, Madrid, Editorial Gredos, 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3445980&pid=S0071-1675201000010000800014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">YUSTE L&oacute;pez, Carmen, <i>Emporios transpac&iacute;ficos. Comerciantes mexicanos en Manila, 1710&#45;1815,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Hist&oacute;rica, 2007.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3445982&pid=S0071-1675201000010000800015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> La definici&oacute;n de palabra, &#955;&#941;&#958;&#953;&#962;, es de Dionisio de Tracia seg&uacute;n la traducci&oacute;n de Vicente B&eacute;cares Botas. Dionisio Tracio, <i>Gram&aacute;tica,</i> 2002, p. 50. En la ling&uuml;&iacute;stica actual la palabra es la "unidad l&eacute;xica compuesta de uno o m&aacute;s morfemas, a la que corresponde un significado", en Elizabeth Luna <i>et al., Diccionario b&aacute;sico de ling&uuml;&iacute;stica,</i> 2005.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Cosa que suena bien as&iacute; como campana, dice Molina en su <i>Vocabulario</i> de 1571. En la palabra <i>tlatoa,</i> Molina no marca la <i>/h/</i> del saltillo, aunque en realidad lo lleva, ya que el verbo <i>tlahtoa</i> se compone a su vez de la part&iacute;cula <i>tla,</i> marcadora de transitividad, algo, e <i>itoa,</i> decir, "decir alguna cosa". En este caso el saltillo indica la p&eacute;rdida de la vocal <i>i.</i> En realidad Molina no registra los saltillos en sus vocabularios ni en su <i>Arte.</i> Cabe a&ntilde;adir que, al pasar al espa&ntilde;ol, la palabra se escribi&oacute; de muchas formas, como se ver&aacute; a lo largo del trabajo. Ello se explica por ser pr&eacute;stamo de otra lengua y por la graf&iacute;a vacilante del espa&ntilde;ol hasta el siglo XVIII, cuando la Real Academia Espa&ntilde;ola fij&oacute; la ortograf&iacute;a del castellano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> En el "Ap&eacute;ndice" final se describen los vocablos en estos dos vocabularios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> De ambos vocabularios se da la referencia en el Ap&eacute;ndice final.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Bernal D&iacute;az del Castillo, <i>Historia verdadera de la conquista de la Nueva Espa&ntilde;a.</i> La publica Genaro Garc&iacute;a, M&eacute;xico, Oficina Tipogr&aacute;fica de la Secretar&iacute;a de Fomento, 1904, cap. XLI.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Esta relaci&oacute;n fue publicada por Joaqu&iacute;n Garc&iacute;a Icazbalceta en su <i>Colecci&oacute;n de documentos para la historia de M&eacute;xico,</i> t. II, p. 248&#45;261. En el mismo volumen se publican cuatro "Relaciones an&oacute;nimas" que corroboran los mismos hechos, es decir, la entrada de Nu&ntilde;o de Guzm&aacute;n en tierras de Michoac&aacute;n y Nueva Galicia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Aparece en la cr&oacute;nica con el nombre de Uchichila (Huitzitzilan, lugar de colibr&iacute;es).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> "Relaci&oacute;n de la entrada de Nu&ntilde;o de Guzm&aacute;n que dio Garc&iacute;a del Pilar, su int&eacute;rprete", p. 250.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> El relato de estos hechos en la relaci&oacute;n citada, p. 250.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Ciudad Real es autor tambi&eacute;n del <i>Diccionario de motul maya espa&ntilde;ol,</i> publicado por primera vez por Juan Mart&iacute;nez Hern&aacute;ndez en 1930.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> El problema era que una noche en San Francisco de M&eacute;xico hirieron en la cabeza al procurador general de todas las provincias y comisario de aquella corte, fray Pedro de Z&aacute;rate, y estaba el convento "inquieto y alborotado" (cap. X, p. 74).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> En 1582 otro capit&aacute;n, Antonio de Espejo, hab&iacute;a hecho una entrada a los territorios cercanos al r&iacute;o Bravo. No fue sino hasta 1595 cuando Juan de O&ntilde;ate fund&oacute; ciudades cercanas a este r&iacute;o y reconoci&oacute; parte de los actuales estados de Texas, Colorado y Arizona. La relaci&oacute;n de Antonio de Espejo se titula "Expediente y relaci&oacute;n del viaje que hizo Antonio de Espejo con catorce soldados y un religiosos de la Orden de San Francisco, llamado fray Agust&iacute;n Rodr&iacute;guez; el cual hab&iacute;a de entender en la predicaci&oacute;n de aquella gente," Est&aacute; publicada en la <i>Colecci&oacute;n de documentos in&eacute;ditos del Archivo de Indias,</i> Madrid, 1871, t. XV, p. 151&#45; 191.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> Posiblemente esta lengua era una de las muchas del tronco hokano&#45;coahuilteca que se hablaban en lo que hoy es Coahuila y Nuevo Le&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> Gaspar Casta&ntilde;o de Sosa, "Memoria del descubrimiento que Gaspar Casta&ntilde;o de Sosa hizo en el Nuevo M&eacute;xico, siendo teniente de gobernador y capit&aacute;n general del Nuevo Reino de Le&oacute;n (27 de julio de 1590)," en <i>Colecci&oacute;n de documentos in&eacute;ditos del Archivo de Indias,</i> Madrid, 1871, t. XV, p. 191&#45;261.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> Para la relaci&oacute;n de las familias yutonahua y kiowa&#45;tanoa, <i>vid.</i> Kenneth Hale and David Harris, "Historical Linguistics and Archeology" en <i>Handbook of Norh American Indians, Southwest,</i> Alfonso Ortiz, volume editor, Washington, 1971, p. 170&#45; 177.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> Una narraci&oacute;n de estos sucesos es la contenida en la obra de Antonio M. Molina, <i>Historia de Filipinas,</i> 1984, v. I, p. 57&#45;68.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup> "Carta de Miguel L&oacute;pez de Legazpi al virrey de Nueva Espa&ntilde;a", en <i>Archivo del bibli&oacute;filo filipino,</i> 1905, t. V, p. 462.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup> La regi&oacute;n de Macabebe es la actual provincia de Pampanga.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup> La importancia de este comercio con la Nueva Espa&ntilde;a puede verse en Carmen Yuste, <i>Emporios transpac&iacute;ficos. Comerciantes mexicanos en Manila,</i> 1710&#45;1815, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, 2007, p. 21&#45;31.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20</sup> Los sangleyes eran comerciantes chinos asentados en Manila, muchos de ellos en forma ilegal. Sobre ellos puede verse Antonio de Morga, <i>Sucesos de las Islas Filipinas,</i> Madrid, 1997.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>21</sup> Fray Juan de Torquemada, <i>Monarqu&iacute;a indiana,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, 1975.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>22</sup> En aquel a&ntilde;o fueron martirizados un grupo de franciscanos, entre ellos San Felipe de Jes&uacute;s (1572&#45;1597).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>23</sup> Antonio de Morga, doctor en derecho en Salamanca fue alcalde de Baracaldo. Fue destinado a Filipinas en 1593 y vivi&oacute; en Manila de 1595 a 1603. Despu&eacute;s de ejercer el cargo de Alcalde del crimen en la Nueva Espa&ntilde;a, fue nombrado en 1613 presidente de la Audiencia de Quito hasta su muerte.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>24</sup> Antonio de Morga, <i>Sucesos de las Islas Filipinas,</i> pr&oacute;logo de Patricio Hidalgo Nuchera. Madrid, 1997, p. 208&#45;209. En esta obra narra la historia de las Islas desde la llegada de Urdaneta y Legazpi hasta el a&ntilde;o de 1606. Se public&oacute; por vez primera en M&eacute;xico, en 1609. Est&aacute; traducida al ingl&eacute;s, franc&eacute;s, japon&eacute;s y tagalo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>25</sup> <i>Ibid,</i> p. 209.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>26</sup> Henning Kl&ouml;tter, "The Earliest Hokkien Dictionaries", <i>Missionary Linguistics IV Ling&uuml;&iacute;stica misionera, IV,</i> p. 321. En este art&iacute;culo, el autor analiza varios vocabulario y dos artes cuyos t&iacute;tulos se dan a continuaci&oacute;n: <i>Arte y vocabulario de la lengua china,</i> del agustino Mat&iacute;n de Rada, anterior a 1580; <i>Dictionarium sino&#45;hispanicum</i> del jesu&iacute;ta Pedro Chirinos, 1604, manuscrito de 83 fojas conservado en la Biblioteca Angelica de Roma; <i>Vocabulario de la lengua sangleyapor las letras A. B. C,</i> an&oacute;nimo compilado entre 1609 y 1648, manuscrito de la British Library; <i>Dictionario hispanico&#45;sinicum,</i> manuscrito conservado en el Archivo de la Universidad de Santo Tom&aacute;s de Manila; <i>Vocabulario hispanico y chinico,</i> conservado en el Archivo de la Universidad de Santo Tom&aacute;s de Manila. A esta lista hay que a&ntilde;adir el <i>Diccionario de la lengua chincheo,</i> muy extenso, hoy perdido, del cual hizo una descripci&oacute;n Jean Pierre de Remusat (1788&#45;1832), el <i>Arte de la lengua chiochiu,</i> conservado en la British Library y el <i>Arte de la lengua chio chiu</i> de Melcior de Man&#231;ano, 1620, manuscrito de la Universidad de Barcelona.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>27</sup> "Declaraci&oacute;n que hizo Tomas de Alzola maestre de la nao nombrada Santa Ana que robaron los yngleses..." en <i>Californiana I.</i> p. 72&#45; 79, edici&oacute;n estudio y notas por W. Michael Mathes</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>28</sup> La historia de lo que sigui&oacute; se puede ver en <i>Californiana I,</i> p. 66&#45;90. En realidad, seg&uacute;n me informa por carta Michael Mathes, la palabra aparece en muchos documentos relativos a la historia del Pac&iacute;fico contenidos en la serie editada por &eacute;l bajo el t&iacute;tulo de <i>Californiana,</i> como la embajada de Sebasti&aacute;n Vizcaino al Jap&oacute;n. Inclusive aparece en documentos de Drake publicados por Zelia Nutall en la Hakluyt Society, <i>New Light on Drake.</i> De manera que la informaci&oacute;n aqu&iacute; presentada es s&oacute;lo una muestra de la mucha que existe.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>29</sup> Francisco Xavier Clavijero, <i>Reglas de la lengua mexicana con un vocabulario,</i> edici&oacute;n, introducci&oacute;n, paleograf&iacute;a y notas de Arthur J. O. Anderson, prefacio de Miguel Le&oacute;n&#45;Portilla, M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas, 1974.    <br> 	R&eacute;mi Sim&eacute;on, <i>Dictionaire de la langue nahuatl ou mexicaine,</i> Par&iacute;s, Imprimerie Nacional, 1885. Hay traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol de Josefina Oliva de Coll. M&eacute;xico, Siglo XXI editores, 1977.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>30</sup> El Informe fue editado en 1967 en papel Biblia, con muy bonito formato y una ilustraci&oacute;n de un nahuatlato tomada del <i>C&oacute;dice Osuna.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>31</sup> El orden es puramente cronol&oacute;gico seg&uacute;n la fecha de aparici&oacute;n de los diccionarios para que el lector pueda reconstruir el proceso hist&oacute;rico de la vida de la palabra. La palabra se presenta con la graf&iacute;a con la que aparece en cada diccionario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>32</sup> El signo diacr&iacute;tico encima de la <i>a</i> corresponde a un fonema nasal seg&uacute;n explica el primer gram&aacute;tico del otom&iacute;, fray Pedro de C&aacute;ceres en su <i>Arte de la lengua othom&iacute;</i> publicado en 1907 por Nicol&aacute;s Le&oacute;n, p. 40. En este autor y en Urbano el signo aparece como una omega extendida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>33</sup> Abreviaturas de Carochi y Molina.</font></p>      ]]></body><back>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Declaracion que hizo tomas de Alzola Maestre de la nao nombrada Santa Ana que robaron los yngleses en el Cavo de San Lucas de la California sobre lo sucedido con ellos y después hasta su llegada al puerto de Acapulco con la misma nao, parte quemada y parte desbaratada por los enemigos]]></article-title>
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<source><![CDATA[Colección de documentos inéditos del archivo de Indias]]></source>
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