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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La pol&iacute;tica y la estrategia militar de Cuitlahuatzin</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Rudolf Van Zantwijk*</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="left"><font face="verdana" size="2">* <i>Holand&eacute;s. Doctor en Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociales por la Universidad Municipal de Amsterdam. Actualmente es catedr&aacute;tico de la Universidad Real de Utrech. Fue profesor en el Centro de Cooperaci&oacute;n Regional para la Educaci&oacute;n de Adultos en Am&eacute;rica Latina y el Caribe, Michoac&aacute;n. Ha publicado numerosos trabajos sobre cultura n&aacute;huatl. De su bibliograf&iacute;a puede citarse: Supervivencias intelectuales de la cultura n&aacute;huatl en Milpa Alta, Distrito Federal; Aztec Hymns at the Expression of the Mexican Philosophy; y La paz azteca.</i></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Introducci&oacute;n</b></i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuitlahuatzin o, sin la forma reverencial, Cuitl&aacute;huac, es uno de los h&eacute;roes hist&oacute;ricos de la naci&oacute;n mexicana. En M&eacute;xico, en muchas partes se encuentran estatuas, monumentos o l&aacute;pidas conmemorativas dedicadas a su memoria, as&iacute; como plazas, avenidas y calles indicadas por su nombre. Es bastante conocido que a fines de junio de 1520 este l&iacute;der de la resistencia mexica contra los invasores espa&ntilde;oles alcanz&oacute; una gran fama expulsando a los conquistadores y a sus aliados ind&iacute;genas de sus posiciones defensivas en la ciudad de Mexihco&#45;Tenochtitlan. En esta batalla, anotada en los documentos hist&oacute;ricos de los espa&ntilde;oles como "la noche triste", los conquistadores perdieron el mayor n&uacute;mero de soldados de toda su campa&ntilde;a. Aparte de esta haza&ntilde;a se conoce su muerte, que sufri&oacute; como una de las numerosas v&iacute;ctimas de la espantosa epidemia de viruela introducida por los invasores en el Nuevo Mundo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ni las fuentes hist&oacute;ricas ind&iacute;genas ni las espa&ntilde;olas nos suministran una relaci&oacute;n continua de sus actividades entre junio y diciembre de 1520. Tampoco se tiene una idea clara de su posici&oacute;n social, de su car&aacute;cter personal y de sus objetivos pol&iacute;ticos y militares. Por ejemplo el <i>C&oacute;dice Aubin</i> simplemente dice que Cuitlahuatzin hab&iacute;a sido instalado como <i>tlahtoani</i> en la veintena de Ochpaniztli y que muri&oacute; en Quecholli, nada m&aacute;s. En los <i>Anales de Tlatelolco</i> (1948) y en la obra de Diego Dur&aacute;n (1951) ni siquiera se menciona a Cuitlahuatzin. Afortunadamente se encuentran en las fuentes hist&oacute;ricas varios datos dispersos que, por medio de un estudio comparativo, nos permiten reconstruir una parte significativa del papel jugado por Cuitlahuatzin durante los a&ntilde;os 1519 y 1520.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para que nos formemos una idea realista del papel hist&oacute;rico desempe&ntilde;ado por Cuitlahuatzin hay que tomar en consideraci&oacute;n que el ambiente socio&#45;pol&iacute;tico de su &eacute;poca no ten&iacute;a nada que ver con los estados nacionales que mucho m&aacute;s tarde se establecieron en Europa y en las regiones influenciadas por culturas europeas. Ni hab&iacute;a un nacionalismo azteca ni tampoco un estado nacional mexihca. El sistema gubernamental de los mexihcah se fundaba en una aglomeraci&oacute;n de familias nobles con sus dependientes, corporaciones militares, sacerdotales y comerciales y grupos corporativos relacionados con casas nobles y con territorios correspondientes. Este ambiente se deja comparar con m&aacute;s facilidad con la situaci&oacute;n pol&iacute;tica en la Europa medieval. El llamado "Imperio Azteca" era un sistema complicado que se mostraba en los terrenos gubernamental, militar, sacerdotal, social y econ&oacute;mico. Sus instituciones manten&iacute;an su cohesi&oacute;n mediante una red de familias nobles emparentadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fernando Alvarado Tezoz&oacute;moc nos ense&ntilde;a que Cuitlahuatzin era el und&eacute;cimo hijo del <i>hueyi tlahtoani</i> Axayacatzin y, as&iacute;, medio hermano menor de Moteuhczoma Xocoyotzin &#91;v&eacute;ase: Tez&oacute;zomoc 1949, p. 137, 159&#93;. Sin embargo, Chimalp&aacute;hin &#91;1963, I, p. 142&#45;143&#93; dice que era un hermano mayor del famoso Moteuhczoma. Sea como fuere, debe haber nacido hacia fines de los a&ntilde;os sesenta del siglo XV. Sobre la base del jerogl&iacute;fico que se usa en los c&oacute;dices ind&iacute;genas para indicar su nombre, uno llegar&iacute;a a la conclusi&oacute;n de que &eacute;ste significa "el que posee excremento". Parece un nombre algo extra&ntilde;o para un noble. Adem&aacute;s es arriesgado traducirlo sobre la base de jerogl&iacute;ficos, pues la escritura ind&iacute;gena en muchos casos se sirve de un acercamiento visual a la fon&eacute;tica. Es posible que para los aztecas su nombre haya servido como met&aacute;fora para "el que tiene plata" <i>(&#61;teocuitlahuah),</i> o que haya tenido que ver con <i>cuitlahuiani</i> (<i>&#61;</i> el que se encarga). No era su &uacute;nico nombre, pues llevaba el de su abuelo materno. Seg&uacute;n el mismo Tezoz&oacute;moc &#91;1949, p. 137&#45;138&#93;, su madre era una princesa de Itztapalapan, hija de Huehueh Cuitlahuatzin, <i>tlahtoani</i> de esta ciudad lacustre. Precisamente por este parentesco Cuitlahuatzin fue nombrado por su padre Axayacatzin como <i>tlahtoani</i> de la ciudad de procedencia de su madre. Es un ejemplo t&iacute;pico de "pol&iacute;tica de casa noble" que se efectuaba en varias partes de Mesoam&eacute;rica. Los <i>tlahtoqueh</i> de casas nobles dominantes introdujeron en casas subordinadas a sus descendientes masculinos que no iban a tener funciones gubernamentales en su propio grupo, para que all&iacute; ocuparan los puestos m&aacute;s altos. Significa que, bajo circunstancias normales, Cuitlahuatzin no hubiera sido considerado como candidato para que se le nombrara como <i>hueyi tlahtoani</i> de Mexihco&#45;Tenochtitlan y <i>colhuateuhctli,</i> o sea "emperador azteca". Los candidatos m&aacute;s aptos para la posici&oacute;n suprema en el "trono tripartito" eran los hijos procreados con las esposas acolhuas o tecpanecas de los mandatarios mexihcas del nivel superior. Esto quiere decir que ten&iacute;an a madres pertenecientes a la alta nobleza de Tetzcoco o de Tlacopan. Los <i>tlahtoqueh</i> de estas dos cortes eleg&iacute;an por turno a esposas entre las hijas de la familia real mexihca. De esta manera, gran parte de los mandatarios del m&aacute;s alto nivel eran miembros del mismo grupo matrilineal. Se puede concluir que el mencionado grupo matrilineal formaba la argamasa de la constelaci&oacute;n pol&iacute;tica de las tres casas reales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, Cuitlahuatzin probablemente tuvo desde su juventud ciertas ambiciones pol&iacute;ticas, pues se cas&oacute; con una princesa de la casa real acolhua, nieta de Nezahualcoyotzin &#91;Tezoz&oacute;moc 1949, p. 160&#93;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su carrera militar debe haber tenido un desarrollo positivo como se puede deducir a partir del hecho de que alcanz&oacute; el alto rango de <i>tlacochcalcatl</i> antes de la llegada de los espa&ntilde;oles &#91;Clavijero, 1953, III, p. 183&#93;. En el sistema pol&iacute;tico azteca ya desempe&ntilde;aba un papel importante cuando los espa&ntilde;oles desembarcaron en la costa del Golfo de M&eacute;xico. Clavijero &#91;III, p. 62&#93; lo menciona al lado de Cacamatzin, el <i>tlahtoani</i> de Tetzcoco, como consejero principal de Moteuhczoma. En el <i>C&oacute;dice Ram&iacute;rez</i> &#91;1944, p. 188&#45;189&#93; se describe c&oacute;mo Cuitlahuatzin trat&oacute; de influenciar la toma de decisiones dentro del <i>Tlahtocan</i> con respecto a la pol&iacute;tica frente a los espa&ntilde;oles &#91;v&eacute;ase tambi&eacute;n Veytia, 1944, II, p. 305&#93;. El <i>Tlahtocan</i> era la instituci&oacute;n pol&iacute;tica suprema del sistema gubernamental azteca y operaba bajo la presidencia del <i>cihuacoatl</i> (<i>&#61;</i>consorte femenino), el coadjutor del <i>colhuateuhctli.</i> Se puede decir que era la sede de la soberan&iacute;a del Estado. Se compuso de los veinte mandatarios superiores mexihcas y de los <i>tlahtoqueh</i> de Tetzcoco y Tlacopan. Despu&eacute;s de la muerte de un <i>colhuateuhctli,</i> los miembros del <i>Tlahtocan</i> ten&iacute;an la tarea de elegir a su sucesor. Puesto que Cuitlahuatzin figuraba entre los miembros de este cuerpo gubernamental, se puede concluir que fue considerado como uno de los mandatarios de alto nivel.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su car&aacute;cter personal ten&iacute;a dos aspectos a primera vista contradictorios. Se muestra, por un lado, como un militar duro y un partidario de una pol&iacute;tica firme y consecuente frente a los enemigos; pero, por otro lado, ha sido descrito como creador de los jardines preciosos de Itztapalapan y como aficionado de la arquitectura y constructor de edificios hermosos e impresionantes &#91;D&iacute;az del Castillo, 1951, II, p. 279&#45;294&#93;. Hay que tomar en cuenta que en la visi&oacute;n cultural azteca el aprecio de la belleza de flores y plantas no ten&iacute;a que ver con feminidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Pol&iacute;tica</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Parece que algunas fuentes hist&oacute;ricas exageran la influencia de Cuitlahuatzin en el sistema pol&iacute;tico interno del Estado azteca de antes de 1519. Posiblemente sus autores hayan sido influenciados por la posici&oacute;n fuerte de Cuitl&aacute;huac durante la guerra contra los espa&ntilde;oles. Aunque se puede aceptar que era comandante militar, consejero real y miembro del <i>Tlahtocan,</i> parece probable que &eacute;l y Cacamatzin, el rey de Tetzcoco, estuvieron al lado de Moteuhczoma cuando &eacute;ste recibi&oacute; a Cort&eacute;s y los suyos en X&oacute;loc, antes de entrar en la ciudad de Mexihco&#45;Tenochtitlan. Tanto Clavijero &#91;1953, III, p. 99&#93; como Orozco y Berra as&iacute; lo dicen. "Preced&iacute;anle &#91;a Moteuhczoma&#93; tres personas como heraldos, una en pos de otra, con una vara de oro a manera de cetro, levantada en se&ntilde;al de acercarse la majestad; sosten&iacute;anle para andar, por el brazo derecho Cacama, se&ntilde;or de Tetzcoco, por el izquierdo Cuitl&aacute;huac, se&ntilde;or de Itztapalapan, sigui&eacute;ndoles los se&ntilde;ores de Tlacopan y Coyohuacan" &#91;Orozco y Berra, 1960, IV, p. 234&#93;. Es m&aacute;s veros&iacute;mil lo que dice Chimalp&aacute;hin &#91;1963, I, p. 142&#93;: "Y cuando por aqu&iacute; en Mexihco&#45;Tenochtitlan lleg&oacute; el capit&aacute;n general Hernando Cort&eacute;s, por eso le encontraron el mandatario Moteuhczomatzin Xoc&oacute;yotl y Cacamatzin, el <i>tlahtoani</i> de Tetzcoco y Tetlepanquetzatzin, el <i>tlahtoani</i> de Tlacopan." Sahag&uacute;n, que menciona a varios "se&ntilde;ores que se hallaron presentes con Moctecuzoma", entre los cuales figuran los mismos dos reyes cuyos nombres aparecen en el texto de Chimalp&aacute;hin, enumera a siete principales m&aacute;s, sin decir nada respecto a Cuitlahuatzin &#91;Sahag&uacute;n, 1955, III, p. 43&#93;. Sin embargo, es casi seguro que en esta ocasi&oacute;n Cuitlahuatzin estuviera presente, pues "ven&iacute;an hasta doscientos se&ntilde;ores muy principales" &#91;Orozco y Berra, 1960, IV, p. 234&#93;. Hay que dar cr&eacute;dito al dato de Chimalp&aacute;hin, pues est&aacute; en plena concordancia con la representaci&oacute;n del triple trono en, por ejemplo, el <i>C&oacute;dice Osuna</i> &#91;1947, p. 249&#93;. En circunstancias tan oficiales como el recibimiento de los espa&ntilde;oles antes de su entrada en la capital, uno no puede imaginarse que el rey de Tlacopan hubiera sido remplazado por un rey de un rango inferior, como el de Itztapalapan.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Cu&aacute;l fue la influencia de Cuitlahuatzin en la pol&iacute;tica interior antes del a&ntilde;o de 1520? Por supuesto ten&iacute;a el poder pol&iacute;tico de un consejero, de un jefe militar y de un mandatario de una ciudad lacustre de cierta importancia que formaba parte del prestigioso reinado cu&aacute;druple en el sur del estado central del <i>colhuateuhctli,</i> al lado de Colhuacan, Mexihcaltzinco y Huitzilopochco.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pol&iacute;tica exterior de Moteuhczoma frente a la amenaza de los conquistadores que aparecieron en las costas orientales provoc&oacute; divisiones internas muy fuertes en la capa superior del r&eacute;gimen azteca. A largo plazo esta discordia tendr&iacute;a consecuencias graves para la estabilidad del gobierno. Era precisamente bajo estas circunstancias que mandatarios de segundo nivel como Cuitlahuatzin, su hermano Matlatz&iacute;ncatl y su primo Cuauht&eacute;moc pod&iacute;an influir en la pol&iacute;tica interior de una manera decisiva y alcanzar los puestos m&aacute;s altos en el gobierno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando se anunci&oacute; la invasi&oacute;n espa&ntilde;ola, la facci&oacute;n pac&iacute;fica encabezada por el mismo Moteuhczoma y su sobrino Cacama, rey de Tetzcoco, era mucho m&aacute;s fuerte que la belicista. Si bien es cierto que Moteuhczoma se enoj&oacute; al o&iacute;r que hab&iacute;an cautivado a sus <i>calpixques</i> (<i>&#61;</i>funcionarios que perciben tributos) por consejo de los espa&ntilde;oles que ya estaban penetrando en la Totonacapan, volvi&oacute; a su pol&iacute;tica pac&iacute;fica cuando Cort&eacute;s puso en libertad a los cautivos. En seguida, el <i>hueyi tlahtoani</i> envi&oacute; a dos mensajeros j&oacute;venes</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">sobrinos suyos y hijos por ventura de su hermano Cuitlahuatzin, se&ntilde;or de Iztapalapa, con numeroso y lucido acompa&ntilde;amiento y con un regalo de alhajas de oro y ropa, que importaba m&aacute;s de dos mil pesos. Dieron a Cort&eacute;s las gracias de parte del rey y al mismo tiempo se quejaron con buen modo de que hubiese intimado tanto con los rebeldes totonacas, y que de esta naci&oacute;n con su favor rehusase pagar el tributo que deb&iacute;a a su se&ntilde;or, y le protestaron que solamente en atenci&oacute;n a tales hu&eacute;spedes, no enviaba desde luego la corte un buen ej&eacute;rcito a castigar la rebeli&oacute;n de aquellos pueblos; pero al cabo llevar&iacute;an la pena de su delito" &#91;Clavijero, 1953, III, p. 40&#45;41&#93;.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta cita de Clavijero nos ense&ntilde;a que la reacci&oacute;n del gobierno azteca result&oacute; de un compromiso entre las dos tendencias: la pac&iacute;fica y la belicista. Es muy interesante que, obviamente con la intenci&oacute;n de aplacar a la facci&oacute;n belicosa, se formul&oacute; la advertencia a los rebeldes totonacas, y que dos hijos de Cuitlahuatzin llevaron la noticia a Cort&eacute;s. Esto indica que la influencia de Cuitlahuatzin en el ramo de la pol&iacute;tica interior hab&iacute;a ido en aumento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No fue sino hasta la victoria de los espa&ntilde;oles en Tlaxcallan que hubo una discrepancia seria entre los mandatarios superiores de los aztecas. Los autores europeos en general consideraban a los tlaxcaltecas como un pueblo que ten&iacute;a su propio Estado y que manten&iacute;a su independencia frente al imperio azteca. Por supuesto, esta visi&oacute;n fue adoptada con gran entusiasmo por los descendientes de la nobleza ind&iacute;gena tlaxcalteca en el tiempo colonial, pues ten&iacute;an un gran inter&eacute;s en la continuaci&oacute;n de esta idea. Los aztecas seguramente ten&iacute;an una visi&oacute;n totalmente distinta. Para ellos los tlaxcaltecas estaban incorporados en su propio sistema pol&iacute;tico&#45;religioso. En vez de pagar impuestos, los tlaxcaltecas &#151;y al lado de ellos los huexotzincas, tliliuhtepecas y atlixcas&#151; ten&iacute;an la obligaci&oacute;n de participar una vez cada ochenta d&iacute;as en las guerras floridas con las tropas del triple trono. De esta manera los aztecas obten&iacute;an la oportunidad de prepararse en la t&aacute;ctica de la guerra a poca distancia de sus capitales. Adem&aacute;s, durante estas guerras floridas sacaban a los cautivos necesarios para sus rituales religiosos y para la promoci&oacute;n de sus rangos personales en la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de la matanza de Cholullan empez&oacute; el p&aacute;nico en la corte azteca, pues Cholullan era la sede principal de los encargados del culto de Quetzalc&oacute;atl. El hecho de que los espa&ntilde;oles eliminaran a la elite de este centro religioso produjo gran consternaci&oacute;n en todo el pa&iacute;s. Sin embargo, como se pensaba que los invasores procedentes del Este posiblemente eran descendientes del dios Quetzalc&oacute;atl, se crey&oacute; que por eso hab&iacute;an efectuado un sacrificio humano enorme especialmente en Cholullan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante el tiempo que pas&oacute; entre la matanza de Cholullan y la llegada de los espa&ntilde;oles al valle de M&eacute;xico, Moteuhczoma tom&oacute; medidas ineficaces para detener a los espa&ntilde;oles: trat&oacute; de convencerlos por medios diplom&aacute;ticos para que regresaran a su pa&iacute;s, envi&oacute; a hechiceros para que les impidiesen avanzar hacia Mexihco&#45;Tenochtitlan, y mand&oacute; cerrar los caminos directos hacia el valle de M&eacute;xico &#91;Sahag&uacute;n 1955, III, p. 37&#45;39&#93;. Esta pol&iacute;tica de Moteuhczoma debi&oacute; haber irritado a Cuitlahuatzin, pues en su intervenci&oacute;n en el Tlahtocan dijo a su hermano: "Quieran, se&ntilde;or, los dioses, que no introduzc&aacute;is en vuestra casa a quien nos eche de ella y os despoje de la corona, y cuando quer&aacute;is remediarlo teng&aacute;is tiempo y hall&eacute;is medios para hacerlo" &#91;Clavijero, 1953, III, p. 90&#45;91 y v&eacute;ase tambi&eacute;n Veytia, 1944, II, p. 303&#45;305&#93;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante su opini&oacute;n, Cuitlahuatzin se mostr&oacute; dispuesto de actuar en concordancia con la pol&iacute;tica de Moteuhczoma y se present&oacute; como anfitri&oacute;n indulgente cuando recibi&oacute; a Cort&eacute;s y los suyos en su palacio en Itztapalapan. Llama la atenci&oacute;n que se hizo acompa&ntilde;ar por su hermano Matlatzincatzin cuando iba a esperar a Cort&eacute;s cerca de la entrada de su ciudad &#91;Clavijero, 1953, III, p. 96&#45;97&#93;.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pronto los espa&ntilde;oles se hicieron del poder en Tenochtitlan por medio del secuestro de Moteuhczoma y varios miembros de su gobierno, entre los cuales se encontraba el mismo Cuitlahuatzin pues hab&iacute;a apoyado a Cacamatzin que en vano hab&iacute;a tratado de organizar una acci&oacute;n b&eacute;lica en contra de los espa&ntilde;oles &#91;Orozco y Berra, 1960, p. 289 y 363&#93;. Fue hasta la matanza en el templo mayor de Tenochtitlan por parte de Alvarado y el retorno de Cort&eacute;s reforzado con el contingente de Narv&aacute;ez, cuando empez&oacute; a desarrollarse la resistencia armada de los aztecas. Puesto que los aztecas hab&iacute;an suspendido el comercio del mercado y ya no llegaron v&iacute;veres a los espa&ntilde;oles sitiados, se ofreci&oacute; la oportunidad a Cuitlahuatzin de desempe&ntilde;ar un papel m&aacute;s activo.</font>	</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a href="/img/revistas/ecn/v41/html/a2figuras.html" target="_blank">Figuras</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seriamente amenazado por la revuelta popular que estall&oacute; despu&eacute;s de la matanza en el templo mayor, Cort&eacute;s permiti&oacute; a Moteuhczoma enviar a algunos mandatarios prestigiosos que estaban compartiendo su cautiverio para que tranquilizaran a los rebeldes. De esta manera Cuitlahuatzin recuper&oacute; la libertad y, en vez de calmar a "la intifada azteca", de inmediato empez&oacute; a encabezarla &#91;Orozco y Berra, 1960, p. 306&#93;. En poco tiempo Cuitlahuatzin logr&oacute; reorganizar las fuerzas armadas mexihcas y trat&oacute; de reestablecer el gobierno. Gran parte de la elite hab&iacute;a sido eliminada por Alvarado y sus hombres en el patio del templo mayor. Gracias a esto hab&iacute;a muchos puestos vacantes, tanto en el ej&eacute;rcito como en la autoridad civil. Adem&aacute;s de este problema, Cuitlahuatzin ten&iacute;a que depurar el gobierno de todos los funcionarios que todav&iacute;a insist&iacute;an en la pol&iacute;tica pac&iacute;fica de Moteuhczoma. El <i>tlahtoani</i> de Itztapalapan se dedic&oacute; con gran entusiasmo a esta gigantesca tarea apoyado por su primo Cuauht&eacute;moc, su hermano Matlatz&iacute;ncatl, y probablemente tambi&eacute;n por los refugiados mencionados por los informantes ind&iacute;genas de Sahag&uacute;n, como el <i>tlacateccatl</i> Atlixcatzin, el <i>tlacochcalcatl</i> Tepehuatzin y el <i>tizocyahuacatl</i> Totomochtzin.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Parece que los belicistas ejecutaron a Tzihuacpopocatzin, el <i>cihuacoatl</i> o coadjutor de Moteuhczoma, el cual tal vez en seguida fue reemplazado por Matlatz&iacute;ncatl &#91;Clavijero, 1953, III, p. 182&#93;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer &eacute;xito diplom&aacute;tico de Cuitlahuatzin, alcanzado durante el pleno desarrollo de las hostilidades en la capital, fue la liberaci&oacute;n del sumo sacerdote de Huitzilopochtli &#91;Orozco y Berra, 1960, IV, p. 375&#93;. Llama la atenci&oacute;n que durante la "noche triste" de los espa&ntilde;oles y sus aliados, cuando fueron expulsados de la capital azteca, las tropas de Cuitlahuatzin mataron a tres de los hijos de Moteuhczoma que fueron llevados por los soldados de Cort&eacute;s, y liberaron a una hermana de ellos que, seg&uacute;n Ixtlilx&oacute;chitl, se llamaba Tecuichpoch Miahuaxochtzin, cuya madre era una princesa de Tlacupan. Este dato contradice el de otras fuentes hist&oacute;ricas que dicen que su madre era una hija del predecesor de Moteuhczoma, el <i>hueyi tlahtoani</i> Ahu&iacute;tzotl.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;nico dato disponible acerca de su identidad personal se refiere a su identificaci&oacute;n como <i>teccalco cihuapilli</i> (princesa en la casa del se&ntilde;or), indicando que pertenec&iacute;a a la alta nobleza. Este tema ha sido tratado a detalle por Kalyuta &#91;2000&#93;, quien, bas&aacute;ndose en los datos suministrados por el sexto esposo de Tecuichpoch en el ramo de un proceso jur&iacute;dico, opina que Ixtlilx&oacute;chitl se equivoc&oacute;. Por aquel tiempo Tecuichpoch ya se llamaba do&ntilde;a Isabel de Moctezuma, y probablemente los testigos fueron manipulados por la pareja. Hay que tener mucho cuidado con tales datos, pues los descendientes empobrecidos de la nobleza prehisp&aacute;nica azteca, v&iacute;ctimas del descenso de la poblaci&oacute;n y maltratados por los conquistadores que se apoderaron de sus tierras, bienes y servidumbre, se valieron de mentiras y falsificaciones de documentos para alcanzar por lo menos una parte de sus objetivos. Las autoridades coloniales no ten&iacute;an una idea clara de los derechos precolombinos de herencia, ni tampoco de los derechos de propiedad y de servidumbre. Aparte de eso, do&ntilde;a Isabel de Moctezuma ten&iacute;a una idea exagerada de su derecho hereditario pues, seg&uacute;n su opini&oacute;n, ten&iacute;a derecho a heredar el territorio entero que hab&iacute;a sido gobernado por su padre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los datos siguientes operan en favor de la opini&oacute;n de Ixtlilx&oacute;chitl:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Como nos ense&ntilde;a Kalyuta, Icazbalceta y Oviedo dicen que Cuitlahuatzin se cas&oacute; con Tecuichpoch inmediatamente despu&eacute;s de la liberaci&oacute;n de &eacute;sta. Obviamente este enlace reforzaba su derecho al trono azteca. Es interesante que, despu&eacute;s de la muerte de Cuitlahuatzin, su sucesor, Cuauht&eacute;moc, por su turno, tom&oacute; a Tecuichpoch como esposa &#91;v&eacute;ase tambi&eacute;n: Orozco y Berra, 1960, IV, p. 425: "Para adunar los derechos reales, Cuitl&aacute;huac cas&oacute; con ella &#91;...&#93; Cuauht&eacute;moc, al subir al trono, se despos&oacute; con Tecuichpo&#91;ch&#93;, viuda de su antecesor"&#93;. Ya que los <i>colhuateteuhctin</i> de preferencia se casaban con una princesa proveniente de las casa reales de Tetzcoco o de Tlacupan, encontramos aqu&iacute; una fuerte indicaci&oacute;n que la madre de Tecuichpoch pertenec&iacute;a a la casa de Tlacupan. Adem&aacute;s, como ya vimos, Cuitlahuatzin ten&iacute;a tambi&eacute;n a una esposa proveniente de la casa real de Tetzcoco, una nieta del famoso rey Nezahualcoyotzin &#91;Tezoz&oacute;moc, 1949, p. 160&#93;.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Cuando Cort&eacute;s "por descargo de su Real Conciencia y m&iacute;a" quer&iacute;a suministrar alguna recompensa a Tecuichpoch consigui&oacute; para ella mil y doscientas y cuarenta casas en el se&ntilde;or&iacute;o de Tlacupan &#91;Muriel, 1963, 25&#45;26&#93;.</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Ixtlilx&oacute;chitl es el &uacute;nico autor de procedencia ind&iacute;gena que nos suministra el nombre personal de esta <i>tecuichpoch</i> &#91;=hija del se&ntilde;or&#93;, a saber, Miahuaxochtzin &#91;Flor de ma&iacute;z&#93;.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. La idea de que la madre de esta <i>tecuichpoch</i> hab&iacute;a sido una hija de Ahu&iacute;tzotl f&aacute;cilmente puede haber sido el resultado de una confusi&oacute;n de datos, ya que su primer esposo, Atlixcatzin, era un hijo de este <i>hueyi tlahtoani.</i></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aceptando el dato que tanto Cuitlahuatzin como, m&aacute;s tarde, Cuauht&eacute;moc se casaron con ella para justificar sus pretensiones pol&iacute;ticas, se ve que ninguno de los dos ten&iacute;a la posici&oacute;n m&aacute;s adecuada dentro de la familia real para que fuesen elegidos como sucesores de Moteuhczoma. Por eso, y por la fuerza de la facci&oacute;n pac&iacute;fica dentro de la casa real, Cuitlahuatzin ten&iacute;a que ganar una lucha pol&iacute;tica dura &#91;Clavijero, 1953, III, p. 182&#93;. Las confrontaciones de las dos facciones pol&iacute;ticas se continuaron hasta el gobierno de Cuauht&eacute;moc <i>&#91;Anales de Tlatelolco,</i> 1948, p. 65&#45;67&#93;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Inmediatamente despu&eacute;s de su victoria militar en la capital, Cuitlahuatzin despleg&oacute; actividades diplom&aacute;ticas en todas partes. Ofreci&oacute; una suspensi&oacute;n de la recaudaci&oacute;n de tributos en las provincias que se prestaron para apoyarlo. Se apresur&oacute; a la reorganizaci&oacute;n del gobierno en Tetzcoco, donde hizo reemplazar al vasallo de los espa&ntilde;oles por Coanacochtzin, un hermano de Cacamatzin que hab&iacute;a sido matado por los espa&ntilde;oles antes de su retiro del palacio de Axay&aacute;catl.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de que hab&iacute;a fracasado el intento de cortar la escapada de lo que quedaba del ej&eacute;rcito de Cort&eacute;s hacia Tlaxcallan en la batalla de Tonanixpan, Cuitlahuatzin envi&oacute; sus mensajeros a los jefes ind&iacute;genas de all&iacute;, invit&aacute;ndolos a aliarse con los mexihcas &#91;Prescott, 1948, II, p. 126&#45;129&#93;. Prepar&aacute;ndose para el posible fracaso de esta misi&oacute;n diplom&aacute;tica, orden&oacute; que se reforzaran las guarniciones militares entre Tlaxcallan y la costa, para que se cerraran las v&iacute;as de aprovisionamiento de los invasores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Estrategia militar</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En muchos aspectos el arte de guerra azteca no hab&iacute;a sido inferior al nivel europeo de su tiempo. Sin embargo, los mexihcas estaban en desventaja con los espa&ntilde;oles por la falta de caballer&iacute;a y por el armamento muy inferior en comparaci&oacute;n con el de los invasores europeos &#91;v&eacute;ase: Hassig, 1992&#93;. Adem&aacute;s, los aztecas manten&iacute;an un reglamento de relaciones b&eacute;licas que no era muy conveniente en un conflicto con un adversario maquiav&eacute;lico como el capit&aacute;n de los conquistadores espa&ntilde;oles. Despu&eacute;s de la matanza en el patio del templo mayor por parte de Alvarado y los suyos de la guarnici&oacute;n que Cort&eacute;s hab&iacute;a dejado en Tenochtitlan, el capit&aacute;n regres&oacute; a la capital con el grueso de su ej&eacute;rcito, reforzado con los pasantes de Narv&aacute;ez. Entonces pod&iacute;a entrar en Tenochtitlan sin encontrar resistencia &#91;D&iacute;az del Castillo, 1955, p. 95&#93;. Esta falta de resistencia tal vez se explique por la regla tradicional ind&iacute;gena que despu&eacute;s de tres d&iacute;as de acciones b&eacute;licas se toma un d&iacute;a de descanso &#91;Manuscrito Tovar, 1972, p. 82&#93;. Aparte de esta regla era generalmente aceptada la pr&aacute;ctica de suspender las operaciones militares durante la noche.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las intervenciones armadas aztecas ten&iacute;an varios aspectos rituales, tanto de tipo religioso como de tipo social. La t&aacute;ctica se influenciaba por el af&aacute;n de tomar cautivos. La eliminaci&oacute;n total del enemigo, en la mayor&iacute;a de los casos no era el objetivo de la guerra. Al contrario, las operaciones militares aztecas ten&iacute;an como funci&oacute;n principal la intimidaci&oacute;n del enemigo, para que se afiliara al sistema pol&iacute;tico azteca, manteniendo su propia ordenaci&oacute;n interna.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los sacerdotes y <i>tonalpouhqueh</i> (expertos de la cuenta calend&aacute;rica) indicaban los d&iacute;as m&aacute;s apropiados para las acciones militares. La presentaci&oacute;n del ej&eacute;rcito en el campo de batalla no se ordenaba &uacute;nicamente por razones t&aacute;cticas, sino tambi&eacute;n por el deseo de los jefes de mostrarse en p&uacute;blico como nobles ricamente adornados.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los aztecas no eran muy experimentados en campa&ntilde;as militares grandes o de larga duraci&oacute;n. En su historia militar se encuentran unos ejemplos ilustrativos. La campa&ntilde;a de Axayacatzin en contra de los pur&eacute;pechas de Michuacan termin&oacute; con una derrota. La de su sucesor T&iacute;zoc hacia Metztitlan tampoco alcanz&oacute; mucho &eacute;xito. La del antecesor de Moteuhczoma, Ahuitzotzin, en la regi&oacute;n zapoteca se desarrollaba algo m&aacute;s favorable. Sin embargo, este rey mostr&oacute; pocas ganas de continuar hasta Xoconochco y Cuauhtemallan y lo dej&oacute; a unos de sus capitanes y sus nuevos s&uacute;bditos zapotecos. El mismo Moteuhczoma Xocoyotzin no se dedic&oacute; a ninguna campa&ntilde;a grande y se content&oacute; con peque&ntilde;as expansiones de sus territorios. Como veremos las circunstancias sucesivas ya pronto obligaron a Cuitlahuatzin a planificar una campa&ntilde;a militar grande en contra de los espa&ntilde;oles y sus aliados ind&iacute;genas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la <i>Teor&iacute;a del arte de guerra</i> el general prusiano Carl von Clausewitz ha definido los conceptos de t&aacute;ctica y estrategia militares. T&aacute;ctica se refiere a la teor&iacute;a del uso de las fuerzas militares en las batallas; estrategia es la teor&iacute;a del uso de las batallas para que se efectuen los objetivos de la guerra &#91;Clausewitz, 1968; p. 173&#93;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya dos d&iacute;as despu&eacute;s de su liberaci&oacute;n Cuitlahuatzin se mostr&oacute; al frente de sus guerreros, conduciendo los asaltos al cuartel de los invasores &#91;Orozco y Berra, 1960 IV, p. 366&#93;. Se dedic&oacute; a mejorar la t&aacute;ctica y la formaci&oacute;n de sus unidades militares. Adem&aacute;s introdujo lanzas muy largas, temidas por el mismo Cort&eacute;s, que eran m&aacute;s efectivas para la defensa en contra de la caballer&iacute;a espa&ntilde;ola &#91;Cort&eacute;s, 1957, p. 117 y D&iacute;az del Castillo, 1955, p. 287 y 293&#93;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seguramente la genialidad de Cort&eacute;s ocasion&oacute; una sorpresa desagradable para los aztecas cuando de repente aparecieron en las calles altos carros blindados, o sea "tortugines", desde los cuales las tripulaciones daban fuego al nivel de las azoteas. A partir de este momento el mando militar azteca ten&iacute;a que tomar en cuenta la posibilidad de una fuga del ej&eacute;rcito de Cort&eacute;s de su cuartel sitiado. Los espa&ntilde;oles por su lado, ya conociendo las tradiciones militares aztecas, decidieron fugarse durante la noche. Escogieron para su esfuerzo la calzada de Tlacupan que formaba la ruta m&aacute;s corta de la isla hacia la orilla opuesta. Al principio lograron avanzar secretamente por unos puentes reparados por ellos durante los d&iacute;as anteriores. A medio camino fueron observados y se alarmaron las unidades aztecas. Cuitlahuatzin y sus oficiales entendieron que la salida de la ciudad en la direcci&oacute;n de Tlacupan, que se llamaba Tecpantzinco, ser&iacute;a el punto clave de la confrontaci&oacute;n b&eacute;lica. Por all&iacute; concentraron sus fuerzas apoyadas por contingentes considerables puestos en canoas a ambos lados de la calzada. De esta manera estaban dispuestos para atacar a los espa&ntilde;oles y sus auxiliares ind&iacute;genas desde los cuatro lados. Era un ejemplo perfecto de lo que los alemanes llaman una <i>kesselschlacht</i> (batalla de cerco). Result&oacute; en la "noche triste" de los espa&ntilde;oles y en la victoria m&aacute;s grande que los aztecas alcanzaron durante la guerra. Las p&eacute;rdidas de vidas eran grandes a ambos lados. Bernal D&iacute;az del Castillo, hablando de las p&eacute;rdidas de los conquistadores antes de que el resto escapara hacia Tlaxcallan, nos dice: "quiero dar otra cuenta qu&eacute; tantos nos mataron, as&iacute; en M&eacute;jico como en puentes y calzadas, como en todos los rencuentros y en esta de Otumba, y los que mataron por los caminos; digo que en obra de cinco d&iacute;as fueron muertos y sacrificados sobre ocho cientos y setenta soldados y dos que mataron en un pueblo que se dice Tustepeque, y a cinco mujeres de Castilla; &#91;... &#93; y mataron sobre mil tascaltecas" &#91;D&iacute;az del Castillo, 1955, p. 298&#93;.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunos historiadores han expresado su sorpresa sobre el hecho de que las tropas victoriosas aztecas no siguieron inmediatamente a los invasores que llegaron a tierra firme y lo han considerado como un error estrat&eacute;gico de Cuitlahuatzin. Sugieren que los guerreros aztecas se quedaron atr&aacute;s en su af&aacute;n de recuperar las joyas y el oro que los espa&ntilde;oles trataron de llevar &#91;Le&oacute;n&#45;Portilla y Garibay, 1959, p. 112&#45;113&#93;. Sin embargo, hab&iacute;a otras razones explicativas: la tercera columna del ej&eacute;rcito de Cort&eacute;s no logr&oacute; pasar por Tecpantzinco y se retir&oacute; al palacio de Axay&aacute;catl. Por all&iacute; tuvieron que ser sitiados de nuevo hasta que se efectu&oacute; su eliminaci&oacute;n definitiva. Adem&aacute;s, la situaci&oacute;n pol&iacute;tica dentro de la ciudad todav&iacute;a no ofrec&iacute;a la oportunidad a Cuitlahuatzin de salir pues antes ten&iacute;a que asegurar su autoridad en la capital. Por eso se debe haber contentado con el env&iacute;o de peque&ntilde;as unidades de guerreros que molestaban continuamente a los invasores durante su retiro y que trataban de movilizar a los habitantes de los pueblos por donde iban a pasar. De esta manera, apenas pasaron unos d&iacute;as, durante los cuales Cuitlahuatzin hab&iacute;a estado ocupado con las tareas indicadas, envi&oacute; un ej&eacute;rcito de tama&ntilde;o considerable hacia la orilla opuesta del lago de Tetzcoco con el prop&oacute;sito de cerrar el camino a Tlaxcallan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto a lo que pas&oacute; en seguida la mayor&iacute;a de las fuentes hist&oacute;ricas nos suministran una relaci&oacute;n de car&aacute;cter casi m&iacute;tico. Los espa&ntilde;oles, debilitados por sus p&eacute;rdidas recientes y por el gran n&uacute;mero de heridos en sus filas, consiguieron la derrota de las enormes fuerzas aztecas. Alcanzaron su victoria por una acci&oacute;n heroica de la caballer&iacute;a guiada por el mismo Cort&eacute;s y por la protecci&oacute;n milagrosa de Dios y los santos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ejemplo Bernal D&iacute;az del Castillo &#91;286, 297&#93; dice:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y otro d&iacute;a muy de ma&ntilde;ana comenzamos a caminar con el concierto que de antes &iacute;bamos, y aun mejor, y siempre la mitad de los a caballo adelante; e poco m&aacute;s de una legua de all&iacute;, en un llano, ya que cre&iacute;amos ir en salvo, vuelven nuestros corredores del campo que iban descubriendo y dicen que los campos llenos de guerreros mejicanos aguard&aacute;ndonos; e cuando lo o&iacute;mos, bien que ten&iacute;amos temor &#91;...&#93; Y todos los soldados pon&iacute;amos grande &aacute;nimo a Cort&eacute;s para pelear, y esto Nuestro Se&ntilde;or Jesucristo e Nuestra Se&ntilde;ora la Virgen Santa Mar&iacute;a nos lo pon&iacute;an en coraz&oacute;n, y se&ntilde;or Santiago, que ciertamente nos ayudaba. Y quiso Dios que alleg&oacute; Cort&eacute;s con los capitanes ya por m&iacute; memorados, que andaban en su compa&ntilde;&iacute;a, en parte donde andaba con su grande escuadr&oacute;n el capit&aacute;n general de los mejicanos, con su bandera tendida, con ricas armas de oro y grandes penachos de argenter&iacute;a. Y desque le v&iacute;o Cort&eacute;s, con otros muchos mejicanos que eran principales, que todos tra&iacute;an grandes penachos, dijo &#91;...&#93;' &iexcl;Ea se&ntilde;ores; rompamos por ellos y no quede ninguno de ellos sin herida!' &#91;...&#93; Cort&eacute;s dio un encuentro con el caballo al capit&aacute;n que tra&iacute;a la bandera, y los dem&aacute;s nuestros capitanes acabaron de romper el escuadr&oacute;n, que eran muchos indios, y quien sigui&oacute; al capit&aacute;n que tra&iacute;a la bandera, que aun no hab&iacute;a ca&iacute;do del encuentro que Cort&eacute;s le dio, fue Juan de Salamanca, ya por m&iacute; nombrado, que andaba con Cort&eacute;s con una buena yegua overa, que le di&oacute; una lanzada y le quit&oacute; el rico penacho que tra&iacute;a y se lo dio luego a Cort&eacute;s &#91;...&#93;.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su tercera carta al rey de Espa&ntilde;a, el mismo Cort&eacute;s &#91;105&#93; escribi&oacute;:</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">E viendo que cada d&iacute;a sobreven&iacute;a m&aacute;s gente y m&aacute;s recia y nosotros &iacute;bamos enflaqueciendo, hice aquella noche que los heridos y dolientes, que llev&aacute;bamos a las ancas de los caballos y a cuestas, hiciesen maletas y otras maneras de ayudas como se pudiesen sostener y andar, porque los caballos y espa&ntilde;oles sanos estuviesen libros para pelear. Y pareci&oacute; que el Esp&iacute;ritu Santo me alumbr&oacute; con este aviso &#91;... &#93; yendo por mi camino, salieron al encuentro mucha cantidad de indios, y tanta, que por la delantera, lados ni rezaga ninguna cosa de los campos que se pod&iacute;an ver hab&iacute;a de ellos vac&iacute;a. Los cuales pelearon con nosotros tan fuertemente por todas partes, que casi no nos conoc&iacute;amos unos a otros: tan juntos y envueltos andaban con nosotros. Y cierto cre&iacute;amos ser aquel el &uacute;ltimo de nuestros d&iacute;as &#91;...&#93;</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me permito presentar una nueva interpretaci&oacute;n hipot&eacute;tica de la realidad hist&oacute;rica de esta famosa batalla, el d&iacute;a 7 de julio de 1520, mencionada como de Otumba (<i>&#61;</i>Otumpan) por parte de los espa&ntilde;oles y como de <i>Tonan ixpan</i> seg&uacute;n las fuentes aztecas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuitlahuatzin puso el ej&eacute;rcito que envi&oacute; al otro lado del lago de Tetzcoco bajo el mando de su hermano Matlatz&iacute;ncatl, el nuevo Cihuac&oacute;atl azteca. Se necesita alguna explicaci&oacute;n para que se entienda esta decisi&oacute;n, pues el cargo p&uacute;blico del Cihuac&oacute;atl era gubernamental y jur&iacute;dico y no ten&iacute;a que ver directamente con el mando de operaciones militares. Los aztecas consideraban a los espa&ntilde;oles y sus aliados como habitantes de Tenochtitlan, pues su rey anterior les hab&iacute;a permitido que se establecieran all&iacute;. Se comportaban como ciudadanos antisociales e incorregibles, de manera que a los aztecas no les quedaba otra alternativa que incorporarlos por medio del sacrificio humano. En el rito del sacrificio humano el cautivador y su familia adoptan al cautivo, comen un peque&ntilde;o pedacito de su carne despu&eacute;s de haberse efectuado el sacrificio y finalmente ponen su calavera en el <i>tzompantli</i> al lado de los cr&aacute;neos de los difuntos de la ciudad. Por su fuga de la ciudad los espa&ntilde;oles hab&iacute;an aumentado su mal comportamiento y por eso ten&iacute;an que ser castigados. Desde esta visi&oacute;n Cuitlahuatzin debe haber concluido que la detenci&oacute;n de los fugitivos era la tarea del Cihuac&oacute;atl, que aparte de ser su coadjutor era tambi&eacute;n el funcionario m&aacute;ximo de la jerarqu&iacute;a jur&iacute;dica. Hasta en el campo de batalla el Cihuac&oacute;atl se present&oacute; como alto funcionario del gobierno dirigiendo a los guerreros desde una silla de manos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunas fuentes hist&oacute;ricas nos suministran como "nombre personal" del comandante azteca algunas deformaciones de la palabra Cihuac&oacute;atl; por ejemplo Clavijero &#91;176&#93; y Torquemada &#91;228&#93; lo llaman "Cihuacatzin"; Orozco y Berra &#91;396&#93; dice que Cuitlahuatzin confi&oacute; el mando al Cihuac&oacute;atl, "poniendo en sus manos el <i>tlahuizmatlaxopilli,</i> o gran estandarte". Supongo que este <i>tlahuiztli</i> (<i>&#61;</i>s&iacute;mbolo de grado) debe haber sido llamado <i>matlaxiquipilli</i> (<i>&#61;</i>red en forma de bolsa), pues esta indicaci&oacute;n est&aacute; en concordancia con las descripciones disponibles del estandarte de este Cihuac&oacute;atl. Adem&aacute;s, los comandantes aztecas llevaban estandartes personales que expresaba perfectamente su nombre personal, o sea Matlatz&iacute;ncatl. Este nombre le hab&iacute;a sido dado porque hab&iacute;a nacido poco tiempo despu&eacute;s de la sujeci&oacute;n de los matlatzincas por parte de su padre Axayacatzin. Se puede refutar esta suposici&oacute;n argumentando que <i>matlaxopilli</i> tambi&eacute;n puede ser una distorsi&oacute;n de <i>matlacxiquipilli.</i> Entonces podr&iacute;a referirse a un estandarte de un comandante de diez unidades de ocho mil guerreros, pues la palabra <i>xiquipilli</i> se usaba tambi&eacute;n para indicar la cantidad de ocho mil. El sentido literal de <i>matlaxopilli</i> (=diez dedos del pie) no muestra ninguna relaci&oacute;n l&oacute;gica con la forma del estandarte en cuesti&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El <i>C&oacute;dice Ram&iacute;rez</i> &#91;201&#93; nos presenta una relaci&oacute;n hist&oacute;rica que describe la batalla de Otumpan de una manera distinta y sin la mistificaci&oacute;n exagerada de la gran mayor&iacute;a de los documentos espa&ntilde;oles:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y entendido por don Fernando &#91;<i>&#61;Ixtlilx&oacute;chitl,</i> se&ntilde;or de Otumpan y hermano de Cacamatzin&#93; lo sucedido despu&eacute;s de haber tenido una gran batalla con Cuytlahuatzin su t&iacute;o, que ya era rey despu&eacute;s de la muerte de Motecuzoma, dio aviso a sus fronteras para que le diesen a Cort&eacute;s toda la ayuda necesaria que quisiese, y aunque les ven&iacute;an algunos mexicanos dando alcance, los de don Fernando se les opon&iacute;an y deten&iacute;an. Y as&iacute; fueron caminando hasta que en uno de los llanos entre Otumba y Cempohualan lleg&oacute; don Carlos &#91;<i>&#61;</i>un hermano menor de Ixtlilx&oacute;chitl&#93; por orden de su hermano con m&aacute;s de cien mil hombres y mucha comida para favorecer a Cort&eacute;s, pero no los conociendo el Cort&eacute;s se puso en arma; y aunque don Carlos se hizo a un lado y les mostr&oacute; la comida, con todo aquesto se recel&oacute; y lleg&aacute;ndose a un capit&aacute;n que ten&iacute;a la bandera, se la tom&oacute;, y hablando con don Carlos recibi&oacute; la comida y dijo que dijese a don Fernando c&oacute;mo &eacute;l llevaba consigo sus hermanos y que le viese en Tlaxcallan si fuesse posible &#91;...&#93;</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, se muestra que en el llano de Tonanpolco cerca de Tonanixpan ya se encontraban dos ej&eacute;rcitos ind&iacute;genas en plena confrontaci&oacute;n: el del pr&iacute;ncipe Ixtlilx&oacute;chitl de Tetzcoco y las fuerzas del Cihuac&oacute;atl. Desde la llegada de los espa&ntilde;oles en el pa&iacute;s, Ixtlilx&oacute;chitl se hab&iacute;a prestado como su aliado, pues ya desde antes de 1518 estaba peleando con su hermano Cacamatzin por la sucesi&oacute;n en el trono de Tetzcoco&#45;Acolhuacan. Por la intervenci&oacute;n de Moteuhczoma &eacute;l recibi&oacute; la se&ntilde;or&iacute;a en el norte del territorio de Acolhuacan, del cual Otumpan era la cabecera, y Cacamatzin gobernaba en el sur y en la ciudad capital de Tetzcoco.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los dos ej&eacute;rcitos ind&iacute;genas que se estaban confrontando usaban trajes blancos muy parecidos. Cuando los espa&ntilde;oles llegaron al llano de Tonanpolco no reconocieron a sus aliados y empezaron a pelear con ambos partidos. Esto produjo la confusi&oacute;n descrita por Cort&eacute;s. Uno se imagina que los espa&ntilde;oles no se enorgullecieron de su equivocaci&oacute;n y en sus relatos se callaron su reacci&oacute;n aterrorizada. No es muy probable que los espa&ntilde;oles hubieran logrado escapar en el caso de que todas las fuerzas armadas reunidas en el llano fuesen guiados por el Cihuac&oacute;atl. Hasta sin armas hubieran terminado con los fugitivos. Parece que el Cihuac&oacute;atl cometi&oacute; un error t&aacute;ctico grave cuando debilit&oacute; su flanco izquierdo en su af&aacute;n de rechazar a las tropas de Ixtlilx&oacute;chitl. Actuando de esta manera ofreci&oacute; la oportunidad a Cort&eacute;s de atacar con la caballer&iacute;a a su posici&oacute;n central. Su muerte y el apresamiento de su <i>tlahuiztli</i> y penacho desanim&oacute; tanto a sus guerreros que dejaron escapar a los espa&ntilde;oles hacia Tlaxcallan. Los informantes ind&iacute;genas de Sahag&uacute;n <i>&#91;C&oacute;dice florentino,</i> libro XII, cap. XXVII&#93; describen la batalla como un enfrentamiento en el cual murieron guerreros de Tenochtitlan y Tlatelolco, pero no mencionan la muerte del Cihuac&oacute;atl.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se ve claramente que la presentaci&oacute;n orgullosa de los caudillos mexicanos en el campo de batalla, acentuada por sus atav&iacute;os provocativos, les hizo vulnerables en su confrontaci&oacute;n con los espa&ntilde;oles. Los aztecas estaban acostumbrados a situaciones en las cuales iban impresionando a sus enemigos por sus atav&iacute;os grandes. No lograron producir el mismo efecto psicol&oacute;gico con los espa&ntilde;oles, que m&aacute;s bien se burlaron de sus ali&ntilde;os.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Parece que Cuitlahuatzin no se desalent&oacute; por la derrota del Cihuac&oacute;atl, y pronto instal&oacute; a Tlacutzin, un descendiente del famoso Cihuac&oacute;atl Tlacayeleltzin, como su sucesor. Cuitlahuatzin inmediatamente tom&oacute; las medidas necesarias para enfrentar la situaci&oacute;n creada por la derrota en los llanos de Tonan. Envi&oacute; sus mensajeros a Tlaxcallan y a la vez empez&oacute; con la preparaci&oacute;n de una campa&ntilde;a militar grande. Su objetivo estrat&eacute;gico consist&iacute;a en hacer un movimiento envolvente para romper la comunicaci&oacute;n entre Tlaxcallan y la costa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Orden&oacute; que sus tropas tomaran posiciones defensivas a las fronteras occidentales de Tlaxcallan. Tanto hacia el norte como hacia el sur del territorio tlaxcalteca enviaba varias unidades militares encargadas de cercarlo. De esta manera las fuerzas aztecas se instalaron en Tepey&aacute;cac e Itzocan en el sur, y m&aacute;s adelante en Tecamachalco y Tochtepec, y al oriente en Xalatzinco y Xocotla por donde se reunieron con las unidades procedentes del movimiento al norte de Tlaxcallan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La operaci&oacute;n estaba en plena concordancia con el arte de guerra de Clausewitz. Infelizmente se desarrollar&iacute;a demasiado tarde y por eso iba a fracasar. Los espa&ntilde;oles se reforzaron por la llegada de nuevos grupos de soldados desde las islas del Caribe. Ya pronto su n&uacute;mero estaba otra vez al nivel de antes de su derrota en Tenochtitlan. Por el contrario, en el lado azteca pronto se iba efectu&oacute; una reducci&oacute;n tremenda de su supremac&iacute;a num&eacute;rica por la terrible epidemia de viruela que desde septiembre de 1520 alcanz&oacute; el Valle de M&eacute;xico &#91;v&eacute;ase McCa, 1995&#93;. La capacidad ofensiva del ej&eacute;rcito azteca sufri&oacute; las consecuencias de la disminuci&oacute;n general de la poblaci&oacute;n, y result&oacute; en una falta de personal, e indirectamente en escasez de abastecimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Era el punto crucial de la guerra. Pronto los conquistadores tomaron la iniciativa. En septiembre alcanzaron victorias en las batallas de Zacatepec y Acatzinco y tomaron Tepey&aacute;cac, un punto nodal de caminos desde la costa hacia el interior del pa&iacute;s &#91;Clavijero, 1953, III, p. 190&#45;191&#93;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de la ca&iacute;da de Tepey&aacute;cac Cuitlahuatzin concentr&oacute; unidades bastante grandes en y alrededor de la ciudad de Cuauhquechollan. Cort&eacute;s dijo que era &eacute;ste el ej&eacute;rcito m&aacute;s lucido que hasta entonces hab&iacute;a visto, por el oro y plumaje de que iba adornado &#91;Clavijero, 195&#93;. Otra vez se ve que los aztecas insist&iacute;an en su fastuosidad, que probablemente impresionaba todav&iacute;a a los aliados ind&iacute;genas de los espa&ntilde;oles pero que se mostraba improductiva en la confrontaci&oacute;n con los soldados de Cort&eacute;s. As&iacute; los conquistadores alcanzaron otra vez la victoria en la gran batalla de Cuauhquechollan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En octubre los espa&ntilde;oles derrotaron la guarnici&oacute;n azteca de Itzocan (actualmente Izucar) y destruyeron todos los templos de la ciudad. Los moradores quedaron reducidos a la esclavitud &#91;Orozco y Berra, 1960, IV, p. 419&#93;. Adem&aacute;s los conquistadores se apoderaron de la ciudad de Coaixtlahuacan, un centro mercantil de mucha importancia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En noviembre los aztecas consiguieron su &uacute;ltima victoria bajo el gobierno de Cuitlahuatzin. El capit&aacute;n espa&ntilde;ol Salcedo atac&oacute; el centro principal de los mercaderes aztecas en el sureste, o sea la ciudad de Tochtepec. El capit&aacute;n y ochenta soldados espa&ntilde;oles, ayudados por aliados ind&iacute;genas, se vieron atacados por los guerreros de los mercaderes aztecas y fueron eliminados hasta el &uacute;ltimo soldado. Sin embargo, un poco m&aacute;s tarde una unidad de doscientos espa&ntilde;oles y un n&uacute;mero considerable de auxiliares, guiados por Diego de Ordaz y Alonso de &Aacute;vila, se vengaron de esta derrota en la segunda batalla de Tochtepec &#91;Orozco y Berra, p. 421&#93;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las batallas de Xalatzinco, Xocotla y Tecamachalco sucedieron cuando Cuitlahuatzin ya estaba padeciendo de la enfermedad de viruela, que iba a resultar en su muerte a fines de noviembre o principios de diciembre. Clavijero sit&uacute;a estas batallas antes de su muerte. Al contrario, Orozco y Berra las pone en su cap&iacute;tulo dedicado a Cuauht&eacute;moc. Las victorias alcanzadas por los espa&ntilde;oles en estas tres batallas les ofreci&oacute; la comunicaci&oacute;n libre con la costa del golfo. Signific&oacute; que el movimiento envolvente de la grande campa&ntilde;a militar de los aztecas hab&iacute;a fracasado definitivamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Conclusiones</b></i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Reconsiderando los datos presentados acerca del famoso l&iacute;der de la resistencia azteca Cuitlahuatzin se presenta la oportunidad de hacer algunas conclusiones con respecto a su papel hist&oacute;rico. Hemos estudiado su funcionamiento en dos terrenos: el pol&iacute;tico y el militar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la pol&iacute;tica interior alcanz&oacute; mucho &eacute;xito: logr&oacute; reestablecer la autoridad gubernamental azteca en gran parte del territorio central y en varias provincias m&aacute;s lejanas. Menos favorable fue su intervenci&oacute;n diplom&aacute;tica en Tlaxcallan, aunque los guerreros j&oacute;venes y el capit&aacute;n general Axayacatzin Xicot&eacute;ncatl quer&iacute;an unirse con &eacute;l.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su reforma del ej&eacute;rcito azteca fue significativa, pero insuficiente: Introdujo las lanzas largas como arma defensiva efectiva enfrente de la caballer&iacute;a. Despu&eacute;s de "la noche triste" hizo poner espadas tomadas de los espa&ntilde;oles sobre estas lanzas, lo que result&oacute; en m&aacute;s efectividad todav&iacute;a. Sin embargo, los aztecas no lograron hacer uso, ni de los escopetas y ca&ntilde;ones conquistados, ni tampoco de los barcos de vela.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuitlahuatzin no pod&iacute;a o no quer&iacute;a liberarse de una visi&oacute;n del mundo que dictaba el uso de la magia y la actuaci&oacute;n en concordancia con ciertas tradiciones socio&#45;rituales. De esta manera, los aztecas insist&iacute;an en el uso de atav&iacute;os suntuosos que estaban estorbando sus movimientos durante las batallas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante su reinado tan breve desempe&ntilde;&oacute; gran actividad en los terrenos civil y militar. Uno puede preguntarse cu&aacute;l hubiera sido su impacto hist&oacute;rico en el caso de que su reinado hubiera durado m&aacute;s tiempo. Sobre la base de los datos disponibles se debe concluir que ya no hubiera podido impedir la Conquista. La epidemia de viruela y las consecuencias de las batallas de Tepeyacac, Cuauhquechollan e Itzocan ya predestinaban el fin de la guerra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>NOTAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la intencidad de servir a los estudiosos que desean profundizar m&aacute;s sobre el tema se han incorporado en la bibliograf&iacute;a algunas notas m&aacute;s detalladas, no tratadas en el texto de este art&iacute;culo.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Anales de Tlatelolco y C&oacute;dice de Tlatelolco,</i> M&eacute;xico, 1948, p. 65&#45;67: guerra civil en Mexihco&#45;Tenochtitlan.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433302&pid=S0071-1675201000010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CLAUSEWITZ, Carl von, <i>Vom Kriege,</i> Berl&iacute;n, 1832, edici&oacute;n de Pelican Classics, 1968, p. 101: definici&oacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433304&pid=S0071-1675201000010000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->n de la guerra: "la guerra es una acci&oacute;n violenta encaminada a forzar a nuestro adversario al cumplimiento de nuestros objetivos " y p. 119: "la guerra es la continuaci&oacute;n de la pol&iacute;tica por medios distintos"; p. 116&#45;117: la guerra como juego; p. 121: objetivos de la guerra tienen que ser posibles; la trinidad de tendencias predominantes en la guerra, 1. odio y animosidad, 2. un juego de probabilidades &#91;la suerte, la fortuna&#93; y 3. la raz&oacute;n pol&iacute;tica; p. 173: t&aacute;ctica &#91;"la teor&iacute;a del uso de las fuerzas militares en las batallas"&#93; y estrategia &#91;"la teor&iacute;a del uso de las batallas para que se efectuen los objetivos de la guerra"&#93;.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CLAVIJERO, Francisco Javier, <i>Historia antigua de M&eacute;xico,</i> 1953, tomo III, p. 40: Cuitl&aacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433306&pid=S0071-1675201000010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->huac miembro del Tlahtocan; hijos de Cuitlahuatzin enviados como mensajeros a Cort&eacute;s; p. 62&#45;63: actitud pol&iacute;tica de Cuitlahuatzin; p. 67: Ixtlilx&oacute;chitl envi&oacute; a mensajeros para que felicitaran a Cort&eacute;s; p. 78: "la trampa" de Cholullan; p. 90&#45;91: aviso pol&iacute;tico de Cuitlahuatzin a su hermano Moteuhczoma; p. 96&#45;97: Cuitlahuatzin y Matlatzincatzin &#91;!&#93; reciben a Cort&eacute;s en Itztapalapan; p. 99: Cacama y Cuitl&aacute;huac al lado de Moteuhczoma en X&oacute;loc; p. 176&#45;180: Batalla de Otumpan; p. 181&#45;182: elecci&oacute;n de Cuitlahuatzin y guerra civil en Mexihco, eliminaci&oacute;n de Cihuac&oacute;atl Tzihuacpopoca, Cipacohtli y Tencuecuenoltzin; p. 183: Cuitlahuatzin era tlacochcalcatl y consejero real, su car&aacute;cter; p. 184&#45;186: acci&oacute;n pol&iacute;tica en Tlaxcallan; p. 190&#45;191: batallas de Zacatepec y Acatzinco; p. 192&#45;195: batalla de Cuauhquechollan; p. 195&#45;197: batalla de Itzocan; p. 198: batallas de Xalatzinco, Tecamachalco y las dos de Tochtepec &#91;su significado para el pochtec&aacute;yotl&#93;; en la primera murieron Salcedo y ochenta soldados espa&ntilde;oles; p. 199&#45;200: viruelas y la muerte de Cuitlahuatzin.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>C&oacute;dice Aubin,</i> M&eacute;xico, 1963, p. 58&#45;59: Ochpaniztli: in omotlahtocatlali in Cuitlahuatzin.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433308&pid=S0071-1675201000010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->....; niman ye Quecholli ipan mic in Cuitlahuatzin; 59&#45;60: Tozoztontli ipan i micqueh pipiltin Tzihuacpopoca, Xoxopehualoc, Tzihuactzin, Tencuecuenotl, Axayacatl, Totlehuicol.....Niman ye monahuatiah in tlamacazqueh no yehhuantin in tiachcahuan in temictizqueh.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>C&oacute;dice Osuna,</i> M&eacute;xico, 1947, p. 249: el triple trono.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433310&pid=S0071-1675201000010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>C&oacute;dice Ram&iacute;rez,</i> M&eacute;xico, 1944, p. 188&#45;189: debate en el Tlahtocan respecto a la cuesti&oacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433312&pid=S0071-1675201000010000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->n del permiso de entrada en Tenochtitlan para los espa&ntilde;oles; Cuitl&aacute;huac se opone al deseo de Moteuhczoma de recibir pac&iacute;ficamente a los espa&ntilde;oles; p. 190: Cuitl&aacute;huac da hospedaje a Cort&eacute;s y los suyos en su palacio en Itztapalapan; p. 201: otra versi&oacute;n de la batalla de Otumpan &#91;!&#93;; p. 210: Tezoz&oacute;moc err&oacute;neamente mencionado como hijo de Cuitlahuatzin.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CORT&Eacute;S, Hern&aacute;n, <i>Cartas de relaci&oacute;n de la Conquista de M&eacute;xico,</i> Colecci&oacute;n Austral, tercera edici&oacute;n &#91;547&#93;, Buenos Aires, 1957; p. 59: entrada en Iztapalapan;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433314&pid=S0071-1675201000010000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> p. 98: negociaciones de Cort&eacute;s con sus adversarios mexihcas; 104&#45;106: batalla de Aztaquemecan y Otumba; p. 117: "En especial supe que hac&iacute;an lanzas largas como picas para los caballos"; p. 118&#45;119: acerca de Cuitlahuatzin; p. 122&#45;123: batallas de Cecatami y Xalatzinco.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CHIMALP&Aacute;HIN CUAUHTLEHUANITZIN, Domingo de San Ant&oacute;n Mu&ntilde;&oacute;n, <i>Die Relationen Chimalpahin's zur Geschichte M&eacute;xico's,</i> edici&oacute;n de G&uuml;nter Zimmermann, Hamburgo, 1963, Teil 1; p. 142&#45;143 menciona a Cuitlahuatzin como "itiachcauh" &#91;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433316&pid=S0071-1675201000010000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->su hermano mayor&#93; de Moteuczoma, mientras que Tezoz&oacute;moc &#91;1949, p. 159&#93; le indica como "iteiccauh" &#91;su hermano menor&#93;; p. 142: "Auh in oahci'co nican Mexihco Tenochtitlan in capit&aacute;n general Hernando Cort&eacute;s, inic connamicque" tlacatl Moteuhczomatzin Xocoyotl ihuan Cacamatzin tlahtoani Tetzcuco ihuan Tetlepanquetzatzin tlahtoani Tlacopan."</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">D&iacute;AZ DEL CASTILLO, Bernal, <i>Historia verdadera de la Conquista de la Nueva Espa&ntilde;a,</i> Buenos Aires, 1955; p. 95: entrada del grueso del ej&eacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433318&pid=S0071-1675201000010000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->rcito espa&ntilde;ol en Tenochtitlan despu&eacute;s de la matanza en el patio del templo mayor; p. 184: Jardines de Cuitl&aacute;huac en Itztapalapan; p. 79&#45;294: guerra en Mexihco; p. 287 y 292: describe el efecto de las lanzas muy largas de los mexicanos; p. 296&#45;297: Batalla de Otumpan; p. 298: p&eacute;rdidas de los espa&ntilde;oles y sus aliados.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">DUR&Aacute;N, Diego, <i>Historia de las Indias de Nueva Espa&ntilde;a,</i> M&eacute;xico, 1951, tomo II: no menciona a Cuitlahuatzin &#91;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433320&pid=S0071-1675201000010000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->!&#93;; p. 50&#45;53: batalla de Otompan y participaci&oacute;n de los otom&iacute;es; diplomacia despu&eacute;s de la batalla.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">HASSIG, Ross, <i>War and Society in Ancient Mesoamerica,</i> Berkeley 1992; p. 137&#45;139: atlatl,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433322&pid=S0071-1675201000010000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> arco y flecha1, lanzas y macuahuitl; p. 141: tama&ntilde;o de las fuerzas armadas aztecas; p. 148: armas y rango social.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">IXTLILX&Oacute;CHITL, Fernando de Alva, <i>Obras hist&oacute;ricas,</i> publicadas y anotadas por Alfredo Chavero, M&eacute;xico, 1952; p. 375: Cuitl&aacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433324&pid=S0071-1675201000010000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->huac recibe a los espa&ntilde;oles en Iztapalapan; 400&#45;401: Batalla de Otumpan.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">KALYUTA, Anastasia, <i>The Household and Estate of a Mexica Lord:</i> "Informaci&oacute;n de do&ntilde;a Isabel de Moctezuma", M&eacute;xico, FAMSI, 2007;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433326&pid=S0071-1675201000010000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> hoja 11&#45;12: la madre de Tecuichpoch indicada como 'Tecalco cihuapilli' y ella misma como 'Teticpac cihuapilli' y 'Tecalma cihuapilli' &#91;Ixtlilx&oacute;chitl dice que el nombre personal de Tequichpo ha sido Miahuaxochtzin&#93;.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">LE&Oacute;N&#45;PORTILLA, Miguel, <i>Visi&oacute;n de los vencidos,</i> M&eacute;xico, 1959; p. 112&#45;113: el bot&iacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433328&pid=S0071-1675201000010000200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->n recogido por los mexicas en Tenochtitlan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Manuscrito Tovar,</i> Graz, 1972; 82: "Capit&aacute;n don Fernando Cort&eacute;s, el qual ven&iacute;a ya cerca; lleg&oacute; a una coiuntura que los Yndios estavan descansando de refriega pasada, que acostumbravan en las guerras descansar de quatro a quatro d&iacute;as."</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MCCAA, Robert, 'Spanish and Nahuatl Views on Smallpox and Demographic Catastrophe in the Conquest of Mexico', <i>Journal of Interdisciplinary History,</i> 25:3 &#91;Winter&#93;, 1995; 397&#45;431.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433331&pid=S0071-1675201000010000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MURIEL, Josefina, <i>Las indias caciques de Corpus Christi,</i> M&eacute;xico, UNAM, 1963; p. 25&#45;26: Cort&eacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433333&pid=S0071-1675201000010000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->s hace al nombre del rey la siguiente donaci&oacute;n de tierras en Tlacupan "por descargo de su Real Conciencia y m&iacute;a" a las hijas de Moctezuma, do&ntilde;a Isabel y do&ntilde;a Marina, porque de derecho les corresponde de su patrimonio y leg&iacute;tima... "porque todo era del dicho Moctezuma su padre"; el cacicazgo que Cort&eacute;s en calidad de gobernador y capit&aacute;n general de la Nueva Espa&ntilde;a da a do&ntilde;a Isabel comprendi&oacute; 'el Se&ntilde;or&iacute;o y naturales del pueblo de Tacuba &#91;Tlacupan&#93; que tiene ciento y veinte casas y Yetepeque su estancia que tiene otras ciento y veinte casas y Chimalpan otra estancia que tiene cuarenta casas y Ascaputzaltongo que tiene otras veinte casas y Jilocingo &#91;Xilotzinco&#93; que tiene cuarenta casas y otra estancia que se dice Caetepec y otra que se dice Tasula que podr&aacute; haber en todas mil y doscientas y cuarenta casas"; p. 27&#45;28: "hecho sonado fue el asesinato que los hijos de Isabel de Moctezuma, o sean los Cano Moctezuma, cometieron en Calpulalpan a unos de los miembros del cacicazgo Cort&eacute;s Moctezuma Chimalpopoca llamado don Gabriel, hermano del distinguido Antonio Cort&eacute;s Totoquihuaztli, con motivo de haber regresado de Espa&ntilde;a, trayendo mayores preeminencias para su familia".</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">OROZCO Y BERRA, Manuel, <i>Historia antigua y de la Conquista de M&eacute;xico,</i> 1960, tomo IV, p. 231&#45;232: Cuitl&aacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433335&pid=S0071-1675201000010000200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->huac recibe a los espa&ntilde;oles en su palacio en Iztapalapan; p. 234: Cacamatzin y Cuitlahuatzin al lado de Moteuhczoma en X&oacute;loc; p. 289: Cuitl&aacute;huac como cautivo en el palacio de Axay&aacute;catl despu&eacute;s de la preparaci&oacute;n b&eacute;lica por parte de Cacamatzin; p. 366: Cuitl&aacute;huac como jefe del ej&eacute;rcito mexihca reforma la t&aacute;ctica y el armamento; p. 375: liberaci&oacute;n del sumo sacerdote por diplomacia; p. 377: Exclamada sucesor de Moteuhczoma; 386387: adaptaci&oacute;n del armamento azteca; p. 392&#45;393: t&aacute;ctica militar despu&eacute;s de la "noche triste"; p. 396&#45;397: batalla de Otumpan; p. 407: acciones ofensivas y defensivas de Cuitl&aacute;huac; introducci&oacute;n de lanzas largas; p. 410&#45;411: batallas de Zacatepec y Tepey&aacute;cac; p. 423&#45;424: muerte y car&aacute;cter de Cuitlahuatzin; p. 425: casan Cuitlahuatzin y m&aacute;s tarde Cuauht&eacute;moc con Tecuichpoch; p. 427: batallas de Xocotla y Xalatzinco.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">P&Eacute;REZ&#45;ROCHA, Emma y Rafael Tena, <i>La nobleza ind&iacute;gena del centro de M&eacute;xico despu&eacute;s de la conquista,</i> M&eacute;xico, INAH, 2000;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433337&pid=S0071-1675201000010000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> amplia informaci&oacute;n respecto a los procesos jur&iacute;dicos alrededor de los derechos y posesiones de tierra por parte de do&ntilde;a Isabel de Moteuczoma y sus descendientes.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">PRESCOTT, W. H., <i>The Conquest of Mexico,</i> Londres, 1948, v. 2; p. 126129: pol&iacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433339&pid=S0071-1675201000010000200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->tica y estrategia de Cuitl&aacute;huac; preparaci&oacute;n de la batalla de Otumba; acci&oacute;n diplom&aacute;tica en Tlaxcallan.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">RAPOPORT, Anatole, <i>Introduction of the editor in "Clausewitz on War",</i> Pelican Classics, Baltimore and Victoria, 1968, p. 13: tres filosof&iacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433341&pid=S0071-1675201000010000200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->as de guerra, pol&iacute;tica, escatol&oacute;gica y catacl&iacute;smica; p. 74&#45;75: zero&#45;sum games y nonzero&#45;sum games &#91;Cuitl&aacute;huac vs. Moteuhczoma&#93;.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SAHAG&Uacute;N, fray Bernardino de, <i>Historia general de las cosas de Nueva Espa&ntilde;a,</i> t. III, M&eacute;xico 1955, p. 43: "Los se&ntilde;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433343&pid=S0071-1675201000010000200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->ores que se hallaron presentes con Moctecuzoma fueron los siguientes: el se&ntilde;or de Tezcoco, que se llamaba Cacamatzin; el segundo, el se&ntilde;or de Tlacopan, que se llamaba Tetlepanquetzatzin...." y menciona adem&aacute;s a Itzcuauhtzin, a Topantemoctzin, al tlacateccatl Atlixcatzin, al tlacochcalcatl Tepehuatzin, al tizocyahuacatl Quetzalaztatzin, al ehecateupatiltzin Totomochtzin y a Cuappiatzin; llama la atenci&oacute;n que falta en esta numeraci&oacute;n Cuitlahuatzin; p. 37&#45;39: resistencia pasiva de Moteuhczoma; p. 58&#45;59: Batalla de Tonan ( = Batalla de Otumpan).</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">TEZOZ&Oacute;MOC, Fernando Alvarado, <i>Cr&oacute;nica mexicayotl,</i> M&eacute;xico, 1949; p. 137-138: Inic matlactli once &#91;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433345&pid=S0071-1675201000010000200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->itlahtocapiltzin Axayacatzin&#93; itoca Cuitlahuatzin, inin ompa contlahtocatlalico in Axayacatzin in Itztapalapan ipampa in inantzin ompa ichan; ompa conihtlania in cihuapilli; amo huel momati in itoca, inin ichpochtzin catca in Huehueh Cuitlahuatzin, zan no ompa tlahtohuani catca in Itztapalapan, ye omotocateneuh tlacpac, ipiltzin Itzcohuatzin; 159: Auh zan niman ipan inin omoteneuh in Ome Tecpatl xihuitl (1520 a&ntilde;os) in motlahtocatlali in tlacatl Cuitlahua(c)tzin tlahtohuani Tenochtitlan ipan cemilhuitlapohualli chicuei ehecatl &#91;ahnozo macuilli&#93;, ic caxtolonce de septiembre, ipan in inmetztlapohual huehuetqueh ic cemilhuitia Ochpaniztli, inin ipiltzin in Axayacatzin tlahtohuani catca Tenochtitlan, ye in icampa ye Tlaxcallan temih inic nican quintocaqueh Espa&ntilde;oles in on motahtocatlalico Cuitlahuatzin tlahtohuani catca Itztapalapan, inin huel iteiccauh catca in Moteuhczomatzin Xocoyotl; 160: Auh zan ye ipan inin omoteneuh Ome Tecpatl xihuitl tlami Quecholli in huehueh metztlapoalli, ic yei mani metztli de Diciembre, inon momiquilico in tlacatl Cuitlahuatzin Tlahtohuani Tenochtitlan, in ipiltzin Axayacatzin, totomonaliztli inic momiquili, ihcuac zan ye oc ompa temih Tlaxcallan in Espa&ntilde;oles; in tlahtocat zan napohualilhuitl in Tenochtitlan &#91;... &#93;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">In tlacatl Cuitlahuatzin ompa oncihuaan in Tetzcoco Acolhuacan, in conan cihuapilli ahmo huel momati in itoca; iichpoch in tlacatl Moteixcahuia Cuauhtlehuanitzin tlahtocapilli ipiltzin Nezahualcoyotl tlahtohuani Tetzcoco.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">TORQUEMADA, Juan de, <i>Monarqu&iacute;a indiana,</i> 1975, v. 2, p. 227&#45;229: batalla de Tonan &#91;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433348&pid=S0071-1675201000010000200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->Aztaquemecan, Otumpan&#93;.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">VEYTIA, Mariano: <i>Historia antigua de M&eacute;xico,</i> 1944, t. II, p. 303&#45;305: actitud de Cuitl&aacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3433350&pid=S0071-1675201000010000200024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->huac en 1519.</font></p>      ]]></body><back>
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