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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Historia natural de la anidación de Ammophila aberti Haldeman (Hymenoptera: Sphecidae) en Baja California Sur, México]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, S. C.  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[   	     <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Nota cient&iacute;fica</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Historia natural de la anidaci&oacute;n    de <em>Ammophila aberti</em> Haldeman (Hymenoptera: Sphecidae) en Baja California    Sur, <b>M&eacute;xico</b></b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mar&iacute;a Luisa JIM&Eacute;NEZ&#45;JIM&Eacute;NEZ    y Carlos PALACIOS&#45;CARDIEL.</b></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><em>Centro de Investigaciones    Biol&oacute;gicas del Noroeste, S.C. Apdo. Postal 128, La Paz, B.C.S., M&eacute;xico.</em>    <a href="mailto:ljimenez04@cibnor.mx">ljimenez04@cibnor.mx</a> ; <a href="mailto:palacios04@cibnor.mx">palacios04@cibnor.mx</a></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana"><strong>ABSTRACT.</strong> Natural    history of nesting of the wasp Ammophila aberti Haldeman during autumn 2006&#45;2007    in Baja California Sur, Mexico is described. While this wasp has been found    in Mexico, this is the first record of this behavior in the subtropical, arid    zone of North America. A comparison with nesting observations in other places    was made. Two species of ants are predators of these wasp larvae.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Los estudios sobre el comportamiento    de anidaci&oacute;n de <i>A. aberti</i>, han sido documentados en diversas localidades    de Estados Unidos &#91;Williston (1892. <i>Ent. New.</i> 3:85&#45;86), Hicks    (1932. <i>Can. Ent.</i> 64:145&#45;151), Evans (1959. <i>Amer. Midland Nat.</i>    62(2):449&#45;473, 1965 <i>Psyche</i> 8&#45;23) y Parker <i>et al.</i> (1981.    <i>Psyche</i> 87:249&#45;258)&#93;. En este trabajo se proporcionan datos colectados    en un sitio de la Regi&oacute;n del Cabo, Baja California Sur, M&eacute;xico,    siendo esta la regi&oacute;n m&aacute;s sure&ntilde;a registrada para Norte    Am&eacute;rica, puede tambi&eacute;n tomarse como una contribuci&oacute;n al    conocimiento de la extensi&oacute;n del h&aacute;bitat de la especie.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &aacute;rea de estudio se    localiza en una zona &aacute;rida tropical, en las inmediaciones de la Bah&iacute;a    de La Paz, Baja California Sur, M&eacute;xico a los 24&deg; 08' 10" y 110&deg;    25'35" en un predio conocido como El Comit&aacute;n, a 170 m de la orilla de    la playa. El clima corresponde a un BW (h') hw (x') muy seco, semic&aacute;lido,    con lluvias en verano, de acuerdo con K&ouml;eppen modificado por Garc&iacute;a    (1973. <i>Inst. Geograf. UNAM</i> 246). La vegetaci&oacute;n est&aacute; constituida    principalmente por "benjaminas" (<i>Ficus benjamina</i> L.), rodeada por matorral    sarcocaule (Le&oacute;n de la Luz <i>et al</i>., 1996. <i>Acta Bot. Mex.</i>    35:45&#45;64).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La actividad de las avispas fue registrada del 10 al 31 de octubre del 2006 y del 4 al 29 de octubre del 2007, luego de las fuertes lluvias ocasionadas por el paso de los huracanes John (2006) y Henriette (2007). Se monitorearon intermitentemente entre las 8:00 y las 15:00 horas, en un &aacute;rea de 8.1 m<sup>2</sup>, extrayendo un total de 32 nidos. El rango de temperatura en el primer per&iacute;odo fue de 25.7&deg; a 34.7&deg; C con humedad relativa (HR) de 31 a 68.5% (CIBNOR 2007. <a href="http://www.cibnor.mx" target="_blank">http://www.cibnor.mx</a> ) y en el segundo de 25&deg; a 37&deg; C con HR de 30 a 80% (tomado por el investigador con un higr&oacute;metro Cole Palmer). Diez y siete de los 32 nidos fueron medidos en di&aacute;metro y profundidad, tambi&eacute;n se identific&oacute; y cuantific&oacute; el contenido de todos los nidos colectados. La actividad de anidamiento fue grabada con una videoc&aacute;mara marca Sony digital 8 modelo Handycam. Los nidos de <i>A. aberti</i> se localizaron en un zona plana y abierta de 50.4 m<sup>2</sup>, con suelo de tipo arenoso de grano muy fino. En algunos puntos el suelo estuvo mezclado con granos m&aacute;s gruesos, as&iacute; como por semillas y hojarasca de <i>F. bejamina</i>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los nidos son madrigueras en forma de tubo corto sin ramificaciones, con una inclinaci&oacute;n de 65&deg; a 70&deg; en relaci&oacute;n a la superficie del suelo. El di&aacute;metro de la abertura fue de 0.51 a 0.69 cm con promedio de 0.62&plusmn;0.04 cm y una longitud de 10.0 a 16.5 cm con promedio de 13.4&plusmn;1.2 cm (<i>n=</i> 17<i>)</i>. La distancia entre los nidos (<i>n</i>=26) fue de un promedio de 28.6&plusmn;17.5 cm. Estos resultados difieren de los encontrados por Hicks (1932. <i>op. cit.</i>) y Evans (1959. <i>op. cit</i>.) quienes reportaron nidos de 4 a 11 cm (promedio =7.1 cm) de largo. La profundidad de los nidos de las especies de <i>Ammophila</i> est&aacute; generalmente relacionada con el tama&ntilde;o de la avispa, es decir una avispa de mayor tama&ntilde;o construir&aacute; una galer&iacute;a m&aacute;s profunda (Evans, 1959. <i>op. cit.</i>); sin embargo, esta caracter&iacute;stica pareciera depender tambi&eacute;n de los h&aacute;bitos y del h&aacute;bitat de la especie de avispa, como es el caso de <i>A. harti</i> que hace nidos profundos en dunas y sitios arenosos por estar m&aacute;s expuestos a la acci&oacute;n del viento (Evans, 1959. <i>op. cit.</i>; Hager y Kurczewski, 1986. <i>Amer.Midland Nat</i>. 116(1):7&#45;24.). Es probable que en la localidad de estudio <i>A. aberti</i> est&eacute; anidado en suelos m&aacute;s desprotegidos, por lo que existe la necesidad de cavarlos a mayor profundidad que los registrados por Evans (1959. <i>op. cit.</i>), para evitar mayor p&eacute;rdida de humedad durante per&iacute;odos secos. Los resultados de los an&aacute;lisis f&iacute;sico&#45;qu&iacute;micos realizados a una muestra de suelo tomada a 20 cm de la superficie fueron: textura franco arenosa, conductividad el&eacute;ctrica 20.1 dS/m, pH 7.65 y potencial h&iacute;drico 59.0 Mpa. Tales resultados indican que existe una gran cantidad de sales, lo que podr&iacute;a permitir que el suelo capte y mantenga cierta humedad del ambiente. A los cinco meses de haber concluido el estudio, la humedad del suelo fue de 4.66%, a pesar de no haberse presentado precipitaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La corta distancia entre un nido y otro es porque diferentes hembras hacen nidos contiguos, aunque por la cercan&iacute;a de los mismos, las hembras llegan a interferir en su labor, ocasionando peleas entre ellas, sin embargo, terminan por sincronizar sus actividades.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para la construcci&oacute;n de    los nidos, las avispas sobrevuelan de un lugar a otro o caminan escarbando en    el terreno hasta encontrar un sitio adecuado para anidar. Al iniciar la madriguera,    cavan un orificio en el suelo con la ayuda de sus mand&iacute;bulas y patas    delanteras. En vuelos muy cortos, acarrean peque&ntilde;as porciones del suelo    con estos ap&eacute;ndices, para soltarlas en el aire a aproximadamente a 50    cm de altura y hasta 1 m de distancia del nido (<a href="#f1">Fig. 1</a>). El    tiempo que tard&oacute; la avispa para ejecutar esta conducta fue de 9 a 66    segundos por viaje, de acuerdo con la profundidad de la excavaci&oacute;n. Al    terminar, llen&oacute; la madriguera con larvas de lepid&oacute;pteros que fueron    capturados en la vegetaci&oacute;n circundante (<a href="#f1">Fig. 1</a>). Cuando    otra avispa trat&oacute; de ocupar el mismo nido, fue agredida hasta ahuyentarla.    Las avispas parecieran seleccionar meticulosamente tanto peso como el tama&ntilde;o    del objeto con el que taparon sus nidos, pues los que eran muy pesados fueron    soltados durante el vuelo. El tiempo promedio del t&eacute;rmino de 5 nidos    fue de 145.4 &plusmn; 59 min.</font></p>     <p align="center"><a name="f1"></a></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/azm/v24n2/a16f1.jpg"></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante cada captura, las larvas    fueron transportadas e introducidas al nido por la avispa de manera similar    a la descrita por Evans (1959. <i>op cit</i>.). Esta operaci&oacute;n se repiti&oacute;    en cada viaje, hasta concluir la &uacute;ltima captura (<a href="#f1">Fig. 1</a>).    No se registr&oacute; la presencia de machos, por lo que se presume que el apareamiento    debi&oacute; haberse llevado a cabo en los d&iacute;as anteriores a nuestras    observaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cada nido (<i>n</i> = 32) contuvo de 2 a 13 larvas de lepid&oacute;pteros, siendo la mayor frecuencia de cuatro as&iacute; como un total de 22 pupas de avispas y s&oacute;lo en nueve nidos se encontraron larvas con huevecillos. El 34.3% del total de los nidos revisados contuvieron larvas sin huevecillos. Las larvas utilizadas como presas, pertenecen a la familia Geometridae, con una longitud m&iacute;nima de 12.3 y m&aacute;xima de 25.6 mm (<i>n</i> = 92) y un valor medio de 18.6&plusmn; 2.42 mm. En una de las larvas, encontramos un huevecillo alargado de color amarillo, colocado lateralmente en el 3&deg; segmento del cuerpo. El n&uacute;mero de larvas/nido capturadas por <i>A. aberti</i> y el segmento donde estaba adherido el huevo, es similar al registrado por Evans (1959. <i>op. cit.</i>); sin embargo Parker et al. (1981. <i>op. cit.</i>) menciona que los huevos tambi&eacute;n pueden ser colocados en el t&oacute;rax y entre el primero y cuarto segmento del abdomen.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las avispas iniciaron su actividad    entre 8:45 y 9:30 de la ma&ntilde;ana, en las zonas m&aacute;s soleadas del    &aacute;rea. La actividad fue mayor luego del medio d&iacute;a y concluy&oacute;    al inicio del ocaso. En d&iacute;as con mucho viento la actividad decreci&oacute;,    y no se registr&oacute; ninguna actividad en los d&iacute;as nublados. Aunque    s&oacute;lo se observ&oacute; el abastecimiento completo de 5 nidos, se comprob&oacute;    que varias avispas reinician la excavaci&oacute;n y captura de presas en las    primeras horas de la ma&ntilde;ana, indicando que los nidos a&uacute;n no hab&iacute;an    sido terminados el d&iacute;a anterior. El tiempo de captura de una larva fue    de un promedio de 20&plusmn;13.7 min. (<i>n</i> =17) con un rango de 6 a 55    min. Esta variaci&oacute;n en la conducta de aprovisionamiento, pudo ser por    la eficiencia de la avispa en encontrar a sus presas, por la distancia de la    captura del recurso, o por otras actividades como alimentaci&oacute;n o descanso    que realiza la avispa, pues se observ&oacute; a una de ellas en el follaje de    <i>Ficus</i> sp. acical&aacute;ndose durante 25 minutos y despu&eacute;s reiniciar    su actividad (<a href="#f1">Fig. 1</a>).</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se ha documentado que los nidos    de <i>A. aberti</i> han sido invadidos por moscas del g&eacute;nero <i>Opsidia</i>    (Sarcophagidae) (Evans, 1959. <i>op. cit.</i>) y las especies <i>Hilarella hilarella</i>    (Zett.), <i>Crisisi perpulchra</i> Cresson (Hicks, 1932. <i>op. cit.</i>). En    este estudio se observ&oacute; que cuando las avispas descuidan a sus presas    durante el abastecimiento, las hormigas <i>Pogonomyrmex occidentalis</i> (Cresson)    sacan las larvas de los nidos y se las llevan a sus hormigueros. Sin embargo,    la mayor&iacute;a de las avispas siempre se mantuvieron en alerta y cuando se    aproximaba una hormiga, era sujetada y arrojada fuera de la entrada del nido.    Las hormigas <i>Solenopsis</i> sp. tambi&eacute;n hurtaron a las larvas cuando    &eacute;stas fueron depositadas a un lado del nido, aprovechando que la avispa    limpiaba la entrada, o bien cuando se les ca&iacute;a durante el vuelo (<i>n</i>    = 10) (<a href="#f1">Fig.1</a>).</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque observamos <i>A. aberti</i>    durante el oto&ntilde;o, es probable que la especie sea bivoltina, ya que durante    2006, no se registr&oacute; actividad en el campo, sin embargo, se extrajeron    12 pupas del sitio de estudio, las cuales fueron mantenidas en el laboratorio,    eclosionando 10 machos y 2 hembras en abril del 2007. En Estados Unidos, esta    especie ha sido considerada bivoltina en Colorado (Hicks, 1932. <i>op.cit.</i>),    pero tambi&eacute;n monovoltina en Utah con actividad entre julio y agosto (Parker    et al<i>.</i>, 1981. <i>op. cit.</i>) y entre junio y finales de septiembre    en California (Powell 1964. <i>op. cit.</i>). Evans (1959. <i>op. cit.</i>)    se registr&oacute; a la especie en mayo en Texas y en agosto en Kansas, sin    embargo, no indic&oacute; si tuvo una o dos generaciones en estas localidades.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Agradecimientos</b>. Deseamos    expresar nuestro agradecimiento al Dr. A. Menke del Ammophila Research Institute,    Arizona, por la corroboraci&oacute;n e identificaci&oacute;n de las avispas    de este estudio y a la Dra. Yolanda Maya del CIBNOR por la interpretaci&oacute;n    de los an&aacute;lisis de suelo.</font></p> 	     ]]></body>
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