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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La reforma al artículo 57 del Código de Justicia Militar a la luz de los estándares de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre jurisdicción militar]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma de Yucatán Centro de Estudios en Derechos Humanos Felipe Carrillo Puerto ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Estudios legislativos</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La reforma al art&iacute;culo 57 del C&oacute;digo de Justicia Militar a la luz de los est&aacute;ndares de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre jurisdicci&oacute;n militar</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Juan Jes&uacute;s G&oacute;ngora Maas<sup>*</sup></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Abogado por la Universidad Aut&oacute;noma de Yucat&aacute;n. Asistente de investigaci&oacute;n en el Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico e investigador asociado al Centro de Estudios en Derechos Humanos "Felipe Carrillo Puerto" de la Universidad Aut&oacute;noma de Yucat&aacute;n. Estudiante del m&aacute;ster "La Protecci&oacute;n Constitucional y en el Sistema Interamericano de los Derechos Fundamentales", impartida por el Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas de la UNAM y la Universidad Complutense</i> <i>de Madrid.</i></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Sumario</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">I. <i>Introducci&oacute;n.</i> II. <i>Est&aacute;ndares de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre la aplicaci&oacute;n de la jurisdicci&oacute;n militar.</i> III. <i>Supuestos de aplicaci&oacute;n de la jurisdicci&oacute;n militar en la jurisprudencia de la Corte Interamericana.</i> IV. <i>La jurisdicci&oacute;n militar en los casos contra el Estado mexicano ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.</i> V. <i>La reforma en materia de jurisdicci&oacute;n militar en M&eacute;xico.</i> VI. <i>La no adecuaci&oacute;n de la reforma al art&iacute;culo 57 del C&oacute;digo de Justicia Militar a los est&aacute;ndares de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>I. Introducci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En nuestro pa&iacute;s, los cuerpos castrenses que integran las fuerzas armadas, son aquellos grupos militares legitimados por el Estado cuyo objetivo es defender la soberan&iacute;a nacional para salvaguardar la seguridad interior y exterior de la naci&oacute;n, en un clima de paz social y respecto del orden constitucional.<sup><a href="#notas">1</a></sup> No obstante, lo cierto es que durante muchos episodios de nuestra historia, diversas violaciones graves a derechos humanos (desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, violaciones sexuales y actos de tortura) han sido perpetradas por nuestras propias fuerzas armadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El derecho militar ha sido definido como <i>el conjunto de normas jur&iacute;dicas que regulan la organizaci&oacute;n, gobierno y conducta de lasfuerzas armadas en lapazy en la guerra.<sup><a href="#notas">2</a></sup></i> En el mismo sentido, se ha entendido que la disciplina militar se define como los lineamientos de conducta que se basan en la obediencia y es parte intr&iacute;nseca de todo militar, cuya m&aacute;ximas principales deben ser el honor, la justicia y la moral castrense como lo ordena la tradici&oacute;n jur&iacute;dica militar.<sup><a href="#notas">3</a></sup> Desde esta &oacute;ptica, evidentemente las fuerzas armadas en M&eacute;xico tienen un cometido primordial: la justicia. Lamentablemente en cuatro casos, que conoci&oacute; la Corte Interamericana de Derechos Humanos, se vio que esta premisa no era observada por las fuerzas castrenses.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&eacute;xico en la &uacute;ltima d&eacute;cada ha sufrido importantes cambios sociales y normativos, por mucho tiempo se identific&oacute; a las fuerzas armadas como el medio de defensa, a nivel interno y externo, en caso de alguna intromisi&oacute;n a la paz nacional. Sin embargo, desde la Constituci&oacute;n de 1917 hasta la entrada en vigor del nuevo C&oacute;digo de Justicia Militar, publicado en el <i>Diario Oficial de la Federaci&oacute;n</i> el 31 de agosto de 1933, los tribunales militares ten&iacute;an, y contin&uacute;an teniendo en cierta medida, la potestad de juzgar a militares. La reforma de junio de 2014, al art&iacute;culo 57 del C&oacute;digo de Justicia Militar, trat&oacute; de armonizar esta disposici&oacute;n con los est&aacute;ndares internacionales en materia aplicaci&oacute;n de jurisdicci&oacute;n militar, no obstante que el &oacute;rgano legislador corrigi&oacute; una parte de la disposici&oacute;n, a criterio de la Corte Interamericana, la disposici&oacute;n mexicana sigue sin estar adecuada al marco internacional para la protecci&oacute;n de los derechos humanos tanto de civiles como de militares en activo.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>II. Est&aacute;ndares de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre la aplicaci&oacute;n de jurisdicci&oacute;n militar</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo 8.1 de la Convenci&oacute;n Americana establece que</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;t&#93;oda persona tiene derecho a ser o&iacute;da, con las debidas garant&iacute;as y dentro de un plazo razonable, por un juez o tribunal competente, independiente e imparcial, establecido con anterioridad por la ley, en la sustanciaci&oacute;n de cualquier acusaci&oacute;n penal formulada contra ella, o para la determinaci&oacute;n de sus derechos y obligaciones de orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro car&aacute;cter.</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre la aplicaci&oacute;n de la jurisdicci&oacute;n militar, la Corte la ha relacionado directamente con la garant&iacute;a del juez natural.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En principio, la funci&oacute;n jurisdiccional compete eminentemente al Poder Judicial, sin perjuicio de que otros &oacute;rganos o autoridades p&uacute;blicas puedan ejercer funciones jurisdiccionales en determinadas situaciones espec&iacute;ficas. Es decir, que cuando la Convenci&oacute;n se refiere al derecho de toda persona a ser o&iacute;da por un "juez o tribunal competente" para la "determinaci&oacute;n de sus derechos", esta expresi&oacute;n se refiere a cualquier autoridad p&uacute;blica, sea administrativa, legislativa o judicial, que a trav&eacute;s de sus resoluciones determine derechos y obligaciones de las personas. Por la raz&oacute;n mencionada, la Corte ha considerado que cualquier &oacute;rgano del Estado que ejerza funciones de car&aacute;cter materialmente jurisdiccional, tiene la obligaci&oacute;n de adoptar resoluciones apegadas a las garant&iacute;as del debido proceso legal en los t&eacute;rminos del art&iacute;culo 8.1 de la Convenci&oacute;n Americana.<sup><a href="#notas">4</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre la independencia judicial, el Tribunal Interamericano ha establecido que uno de los objetivos principales que tiene la separaci&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos es la garant&iacute;a de la independencia de los jueces.<sup><a href="#notas">5</a></sup> El objetivo de la protecci&oacute;n radica en evitar que el sistema judicial en general y sus integrantes en particular se vean sometidos a posibles restricciones indebidas en el ejercicio de su funci&oacute;n por parte de &oacute;rganos ajenos al Poder Judicial.<sup><a href="#notas">6</a></sup> De esta forma, la independencia judicial se deriva de garant&iacute;as como un adecuado proceso de nombramiento, la inamovilidad en el cargo y la garant&iacute;a contra presiones externas.<sup><a href="#notas">7</a></sup> A su vez, la Corte ha se&ntilde;alado que el ejercicio aut&oacute;nomo de la funci&oacute;n judicial debe ser garantizado por el Estado tanto en su faceta institucional, esto es, en relaci&oacute;n con el Poder Judicial como sistema, as&iacute; como en conexi&oacute;n con su vertiente individual, es decir, con relaci&oacute;n a la persona del juez espec&iacute;fico.<sup><a href="#notas">8</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n con la estructura org&aacute;nica y composici&oacute;n de los tribunales militares, la Corte Interamericana ha considerado que carecen de independencia e imparcialidad cuando</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">sus integrantes sean militares en servicio activo, est&eacute;n subordinados jer&aacute;rquicamente a los superiores a trav&eacute;s de la cadena de mando, su nombramiento no depende de su competencia profesional e idoneidad para ejercer las funciones judiciales, no cuenten con garant&iacute;as, suficientes de inamovilidad y no posean una formaci&oacute;n jur&iacute;dica exigible para desempe&ntilde;ar el cargo de juez o fiscales.<sup><a href="#notas">9</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Corte ha advertido que la jurisdicci&oacute;n militar ha sido establecida por diversas legislaciones con el fin de mantener el orden y la disciplina dentro de las fuerzas armadas. Inclusive, esta jurisdicci&oacute;n funcional reserva su aplicaci&oacute;n a los militares que hayan incurrido en delito o falta dentro del ejercicio de sus funciones y bajo ciertas circunstancias.<sup><a href="#notas">10</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a la jurisdicci&oacute;n penal militar, la Corte ha establecido que en un Estado democr&aacute;tico de derecho, dicha jurisdicci&oacute;n ha de ser restrictiva y excepcional de manera que se aplique &uacute;nicamente en la protecci&oacute;n de bienes jur&iacute;dicos especiales, de car&aacute;cter castrense y que hayan sido vulnerados por miembros de las fuerzas militares en el ejercicio de sus funciones.<sup><a href="#notas">11</a></sup> Adem&aacute;s, la Corte ha se&ntilde;alado de manera reiterada que la jurisdicci&oacute;n militar no es el fuero competente para investigar y, en su caso, juzgar y sancionar a los autores de violaciones de derechos humanos, sino que el procesamiento de los responsables corresponde siempre a la justicia ordinaria,<sup><a href="#notas">12</a></sup> por lo que en aquellos casos en los cuales las investigaciones sobre violaciones a derechos humanos recaigan sobre la jurisdicci&oacute;n castrense y no se encuentren involucrados bienes jur&iacute;dicos militares, se viola la garant&iacute;a a un juez natural contemplada en el art&iacute;culo 8.1 de la Convenci&oacute;n. De ello, la jurisdicci&oacute;n militar no es la naturalmente aplicable a civiles que carecen de funciones militares y que por ello no pueden incurrir en conductas contrarias a deberes funcionales de este car&aacute;cter. Cuando la justicia militar asume competencia sobre un asunto que debe conocer la justicia ordinaria, se ve afectado el derecho al juez natural y, <i>a fortiori,</i> el debido proceso, el cual, a su vez, se encuentra &iacute;ntimamente ligado al propio derecho de acceso a la justicia.<sup><a href="#notas">13</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La garant&iacute;a de que violaciones a derechos humanos como la vida y la integridad personal sean investigadas por un juez competente est&aacute; consagrada en la Convenci&oacute;n Americana y no nace a partir de su aplicaci&oacute;n e interpretaci&oacute;n de la Corte en el ejercicio de su jurisdicci&oacute;n contenciosa, por lo cual debe ser respetada por los Estados parte desde el momento en que ratifican dicho tratado.<sup><a href="#notas">14</a></sup></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>III. Supuestos de aplicaci&oacute;n de la jurisdicci&oacute;n militar en la jusrisprudencia de la Corte Interamericana</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tradicionalmente, la jurisprudencia del Corte en esta &aacute;rea se hab&iacute;a versado en dos escenarios: <i>a)</i> civiles como v&iacute;ctimas de agentes militares y <i>b)</i> violaciones contra militares retirados. En 2014, la Corte se pronunci&oacute; sobre posibles violaciones a los derechos de militares en servicio activo en el caso <i>Arg&uuml;elles vs. Argentina,</i> lo cual abri&oacute; un tercer escenario para la aplicaci&oacute;n de la urisdicci&oacute;n militar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. <i>Violaciones a derechos humanos de civiles perpetrados por agentes del ej&eacute;rcito</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre el primer supuesto, en casos de aplicaci&oacute;n de la jurisdicci&oacute;n militar para juzgar y sancionar a militares como autores de violaciones de derechos humanos contra civiles, el Tribunal ha se&ntilde;alado que la aplicaci&oacute;n de la jurisdicci&oacute;n militar ha contravenido los requisitos de independencia e imparcialidad establecidos en la Convenci&oacute;n,<sup><a href="#notas">15</a></sup> pues el procesamiento de los responsables corresponde siempre a la justicia ordinaria,<sup><a href="#notas">16</a></sup> reiterando que los criterios para investigar y juzgar violaciones de derechos humanos ante la jurisdicci&oacute;n ordinaria residen no en la gravedad de las violaciones sino en su naturaleza misma y en la del bien jur&iacute;dico protegido.<sup><a href="#notas">17</a></sup> En particular, la Corte ha advertido que cuando los funcionarios de la jurisdicci&oacute;n penal militar que tienen a su cargo la investigaci&oacute;n de los hechos son miembros de las fuerzas armadas en servicio activo, no est&aacute;n en condiciones de rendir un dictamen independiente e imparcial.<sup><a href="#notas">18</a></sup> Inclusive, el Tribunal Interamericano ha considerado que, ante la conclusi&oacute;n de que la justicia penal militar no resulta competente, no es necesario pronunciarse respecto de otros alegatos sobre independencia o imparcialidad del fuero militar o la eventual violaci&oacute;n de otros par&aacute;metros de los derechos a las garant&iacute;as judiciales y a la protecci&oacute;n judicial.<sup><a href="#notas">19</a></sup> De igual forma, la Corte ha establecido que los recursos ante el fuero militar no son efectivos para resolver casos de graves violaciones a los derechos humanos y mucho menos para establecer la verdad, juzgar a los responsables y reparar a las v&iacute;ctimas, puesto que no pueden considerarse efectivos aquellos recursos que por diversas circunstancias resulten ilusorios, como cuando existe una carencia de independencia e imparcialidad del &oacute;rgano judicial.<sup><a href="#notas">20</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. <i>Violaciones de derechos humanos contra militares en situaci&oacute;n de retiro</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el supuesto de violaciones a derechos humanos contra militares retirados, en el caso <i>Cesti Hurtado vs. Per&uacute;,</i> el Estado alegaba que la v&iacute;ctima no hab&iacute;a perdido su calidad de militar pues se encontraba en reserva y, adem&aacute;s, desempe&ntilde;aba funciones en el Comando Log&iacute;stico del Ej&eacute;rcito, encargado del &aacute;rea de seguros, por lo que de conformidad con el art&iacute;culo 168 de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica del Estado Peruano estaba sujeto a la leyes y reglamentos respectivos, uno de los cuales era el C&oacute;digo de Justicia Militar, en aplicaci&oacute;n del cual fue procesado y sentenciado; el Estado agreg&oacute; que el delito por el cual el se&ntilde;or Cesti Hurtado hab&iacute;a sido condenado, se perpetr&oacute; contra la Hacienda Militar y en combinaci&oacute;n de militares en servicio activo. Sin embargo, la Corte, pese a estas alegaciones realizadas por el Estado peruano, consider&oacute; que el proceso seguido contra el se&ntilde;or Cesti Hurtado ante la jurisdicci&oacute;n castrense no hab&iacute;a sido el adecuado ya que al momento en que se abri&oacute; y desarroll&oacute; ese proceso, el se&ntilde;or Cesti ten&iacute;a el car&aacute;cter de militar en retiro, y por ello no pod&iacute;a ser juzgado por los militares. La Corte concluy&oacute; que el juicio mediante el cual la v&iacute;ctima hab&iacute;a sido sometida constitu&iacute;a una situaci&oacute;n que violaba el art&iacute;culo 8.1 que consagra el derecho a ser o&iacute;do por un tribunal competente.<sup><a href="#notas">21</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. <i>Violaciones a derechos humanos contra militares en servicio activo</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de los militares activos y la aplicaci&oacute;n de la jurisdicci&oacute;n militar, recientemente en el caso <i>Arg&uuml;elles y Otros vs. Argentina,</i> la Corte analiz&oacute; esta situaci&oacute;n. En este caso, la Corte Interamericana constat&oacute; que se encontraba frente a un escenario diferente sobre la jurisdicci&oacute;n militar que anteriormente hab&iacute;a conocido en su jurisprudencia.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La jurisdicci&oacute;n militar en Argentina era definida por la Constituci&oacute;n y el C&oacute;digo de Justicia Militar y comprend&iacute;an los delitos y las faltas esencialmente militares, consider&aacute;ndose con este car&aacute;cter todas las infracciones que, por afectar la existencia de la instituci&oacute;n militar, exclusivamente las leyes militares preve&iacute;an y sancionaban; el Consejo Supremo depend&iacute;a del Ministerio de Defensa Nacional y estaba compuesto por nueve miembros que eran nombrados por el presidente de la naci&oacute;n.<sup><a href="#notas">22</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 15 de febrero de 1984 el C&oacute;digo de Justicia militar fue reformado, mediante la Ley 23.049, e introdujo dos cambios sustanciales en la jurisdicci&oacute;n militar: 1) limitaci&oacute;n de la competencia de los tribunales militares para administrar justicia, en tiempos de paz, acotada a los delitos esencialmente militares, y 2) <i>obligatoria y total revisi&oacute;n de las sentencias de los tribunales militares por parte de la C&aacute;mara Federal de Apelaciones en lo penal, luego C&aacute;mara de Casaci&oacute;n Penal</i> (cursivas a&ntilde;adidas).<sup><a href="#notas">23</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 6 de mayo de 2007, la Corte Suprema de Justicia de Argentina en el caso <i>L&oacute;pez, Ram&oacute;n Angel</i> consider&oacute; que</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">no hay argumento alguno que permita que funcionarios dependientes del Poder Ejecutivo y sometidos a sus &oacute;rdenes apliquen leyes penales; s&oacute;lo pueden actuar en estado de necesidad y en los estrictos l&iacute;mites que para &eacute;sta marca el propio C&oacute;digo Penal. Si la competencia de estos tribunales emerge de la condici&oacute;n de comandante en jefe del presidente de la Rep&uacute;blica, se trata de competencia administrativa y, siendo tal, no tiene jurisdicci&oacute;n penal, pues expresamente carece de ella el presidente de la Rep&uacute;blica: si carece de ella el titular del Poder Ejecutivo, no pueden tenerla sus subordinados... Luego, los tribunales administrativos no pueden juzgar delitos y la competencia militar, tal como se halla establecida, es inconstitucional por violatoria de la Convenci&oacute;n Americana, del Pacto Internacional y de la Declaraci&oacute;n Universal.<sup><a href="#notas">24</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Corte Suprema de Justicia declar&oacute; la nulidad de todo lo actuado y absolvi&oacute; al se&ntilde;or Ram&oacute;n &Aacute;ngel L&oacute;pez, teniendo en cuenta que el se&ntilde;or L&oacute;pez no tuvo acceso al recurso de revisi&oacute;n obligatoria previsto en el art&iacute;culo 445&#45;bis del C&oacute;digo de Justicia Militar.<sup><a href="#notas">25</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mediante la Ley 26.394, de 26 de agosto de 2008, se derog&oacute; el C&oacute;digo Justicia Militar y se estableci&oacute; que la jurisdicci&oacute;n militar resultaba aplicable &uacute;nicamente para las faltas disciplinarias, transfiriendo la jurisdicci&oacute;n sobre delitos a la justicia ordinaria del fuero penal.<sup><a href="#notas">26</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La jurisdicci&oacute;n militar fue utilizada para investigar, en el caso <i>Arg&uuml;elles</i>, a miembros activos de las fuerzas a&eacute;reas argentinas por delitos de defraudaci&oacute;n y falsificaci&oacute;n de documentaci&oacute;n militar. Al respecto, adem&aacute;s de la condici&oacute;n personal de militares activos de las presuntas v&iacute;ctimas, el inter&eacute;s de la justicia penal militar en el caso reca&iacute;a sobre la protecci&oacute;n de bienes jur&iacute;dicos de car&aacute;cter castrense, y se encontraba fundamentada en el C&oacute;digo de Justicia Militar como ley previa, de manera que la competencia atribuida al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas no fue contraria a la Convenci&oacute;n.<sup><a href="#notas">27</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, la Corte constat&oacute; que no se hicieron alegatos sobre la falta de independencia de los miembros del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas en el desarrollo de sus funciones; sin embargo, la Corte consider&oacute; que el hecho mismo de que los miembros del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas fueran miembros activos de las fuerzas armadas y que hab&iacute;a una relaci&oacute;n de dependencia y subordinaci&oacute;n con sus superiores, que son parte del Poder Ejecutivo, pone en duda su independencia e imparcialidad.<sup><a href="#notas">28</a></sup> Adem&aacute;s, la Corte not&oacute; que en el momento de los hechos, no se exig&iacute;a la necesidad de formaci&oacute;n jur&iacute;dica para desempe&ntilde;ar el cargo de juez o miembro del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, a juicio de la Corte esa situaci&oacute;n no representaba un obst&aacute;culo para un tribunal administrativo o disciplinario, pero no cumpl&iacute;a con los est&aacute;ndares del art&iacute;culo 8.2 de la Convenci&oacute;n Americana en materia estrictamente penal.<sup><a href="#notas">29</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con posterioridad al tr&aacute;mite del caso ante el fuero militar, fueron presentados los recursos obligatorios ante la jurisdicci&oacute;n ordinaria que implic&oacute; el establecimiento de una revisi&oacute;n obligatoria por parte de la jurisdicci&oacute;n ordinaria de lo actuado en la jurisdicci&oacute;n militar, sin los cuales la decisi&oacute;n del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas no pod&iacute;a adquirir firmeza en tanto no fuera validada por la C&aacute;mara Federal de Apelaciones.<sup><a href="#notas">30</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Corte estim&oacute; que el recurso establecido mediante el art&iacute;culo 445 bis (revisi&oacute;n obligatoria por los tribunales ordinarios de lo actuado en los tribunales militares) del C&oacute;digo de Justicia Militar era id&oacute;neo para determinar si se hab&iacute;a incurrido en una violaci&oacute;n a derechos humanos y prove&iacute;a los medios necesarios para remediarla, en tanto los imputados tuvieron la oportunidad de presentar una gran variedad de presuntos agravios, ilegalidades e inconstitucionalidades y &eacute;stos fueron debidamente analizados y resueltos por la C&aacute;mara Nacional de Casaci&oacute;n Penal y la Corte Suprema de Justicia, siendo &eacute;stos los &oacute;rganos competentes de la jurisdicci&oacute;n ordinaria con capacidad de ejecutar la sentencia emitida.<sup><a href="#notas">31</a></sup> Adem&aacute;s, la Corte verific&oacute; que la C&aacute;mara Nacional de Casaci&oacute;n Penal respondiera a cada uno de los agravios presentados por las defensas de los imputados de manera individualizada, fundamentada y congruente,<sup><a href="#notas">32</a></sup> y que se hab&iacute;an interpuesto recursos extraordinarios ante la C&aacute;mara Nacional de Casaci&oacute;n Penal, lo cual fue declarado inamisible en virtud de que los agravios introducidos por la defensa ya hab&iacute;an sido planteados y resueltos.<sup><a href="#notas">33</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por todo lo anterior, el tribunal interamericano concluy&oacute; que, en este caso, el proceso de manera integral, con la posterior intervenci&oacute;n de los &oacute;rganos de la jurisdicci&oacute;n ordinaria mediante el recurso obligatorio de revisi&oacute;n de lo decidido por el fuero militar, previsto en el art&iacute;culo 445 bis del C&oacute;digo de Justicia Militar, represent&oacute; una nueva oportunidad para litigar los puntos cuestionados en el fuero militar y determinar las debidas responsabilidades penales,<sup><a href="#notas">34</a></sup> por lo que Argentina hab&iacute;a aplicado de manera adecuada la jurisdicci&oacute;n militar y no constitu&iacute;a una violaci&oacute;n al art&iacute;culo 8.1 de la Convenci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>IV. La jurisdicci&oacute;n militar en los casos contra el Estado mexicano ante la corte interamericana de Derechos Humanos</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre 2009 y 2010 M&eacute;xico fue condenado en cuatro ocasiones por la Corte Interamericana sobre Derechos Humanos (en adelante, Corte Interamericana) en los casos <i>Radilla Pacheco</i> (2009), <i>Fern&aacute;ndez Ortega</i> (2010), <i>Rosendo Cant&uacute;</i> (2010) y <i>Cabrera Garc&iacute;a y Montiel Flores</i> (2010).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En estos casos, la Corte analiz&oacute; las investigaciones por las violaciones de derechos humanos relacionadas con la desaparici&oacute;n forzada del se&ntilde;or Radilla Pacheco, las violaciones sexuales cometidas en contra de las se&ntilde;oras Fern&aacute;ndez Ortega y Rosendo Cant&uacute; y los actos de tortura contra los se&ntilde;ores Cabrera Garc&iacute;a y Montiel Flores, todos ellos por miembros del Ej&eacute;rcito Mexicano y c&oacute;mo dichas investigaciones, seg&uacute;n el entonces art&iacute;culo 57.II.a) del C&oacute;digo de Justicia Militar, por competencia deb&iacute;an ser investigadas por el fuero castrense.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Corte Interamericana, en aplicaci&oacute;n de su jurisprudencia constante, determin&oacute; que</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">la jurisdicci&oacute;n militar no es el fuero competente para investigar y, en su caso, juzgar y sancionar a los autores de alegadas vulneraciones de derechos humanos, sino que el procesamiento de los responsables corresponde siempre a la justicia ordinaria. Esta conclusi&oacute;n aplica no s&oacute;lo para casos de tortura, desaparici&oacute;n forzada y violaci&oacute;n sexual, sino a todas las violaciones de derechos humanos.<sup><a href="#notas">35</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tribunal interamericano en los cuatro casos mexicanos reiter&oacute;, sobre el art&iacute;culo 57. II. a) del C&oacute;digo de Justicia Militar, que:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;E&#93;s una disposici&oacute;n amplia e imprecisa que impide la determinaci&oacute;n de la estricta conexi&oacute;n del delito del fuero ordinario con el servicio castrense objetivamente valorado. La posibilidad de que los tribunales castrenses juzguen a todo militar al que se le imputa un delito ordinario, por el solo hecho de estar en servicio, implica que el fuero se otorga por la mera circunstancia de ser militar. En tal sentido, aunque el delito sea cometido por militares en los momentos de estar en servicio o con motivo de actos del mismo no es suficiente para que su conocimiento corresponda a la justicia penal castrense.<sup><a href="#notas">36</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Corte Interamericana consider&oacute; que la disposici&oacute;n contenida en el mencionado art&iacute;culo operaba como una regla y no como una excepci&oacute;n, caracter&iacute;stica esta &uacute;ltima indispensable de la jurisdicci&oacute;n militar para ser conforme a los est&aacute;ndares establecidos por el tribunal interamericano.<sup><a href="#notas">37</a></sup></font> <font face="verdana" size="2">La Corte Interamericana resalt&oacute; que el cumplimiento de dichos est&aacute;ndares se da con la investigaci&oacute;n de todas las vulneraciones de derechos humanos en el marco de la jurisdicci&oacute;n penal ordinaria, por lo que no puede limitar su campo de aplicaci&oacute;n a violaciones espec&iacute;ficas, como la tortura, la desaparici&oacute;n forzada o la violaci&oacute;n sexual. Como consecuencia, se concluy&oacute; que el Estado mexicano hab&iacute;a incumplido la obligaci&oacute;n contenida en el art&iacute;culo 2o. (obligaci&oacute;n de adoptar disposiciones de derecho interno), en conexi&oacute;n con el art&iacute;culo 8o. (derecho a las garant&iacute;as judiciales) y el art&iacute;culo 25 de la Convenci&oacute;n (derecho a un recurso efectivo), al extender la competencia del fuero castrense a delitos que <i>no tienen estricta relaci&oacute;n con la disciplina militar o con bienes jur&iacute;dicos propios del &aacute;mbito castrense.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tribunal interamericano apunt&oacute; desde el caso <i>Radilla Pacheco,</i> reiterado en los casos <i>Fern&aacute;ndez Ortega, Rosendo Cant&uacute;</i> y <i>Cabrera Garc&iacute;a y Montiel Flores,</i> que no era necesario ordenar la modificaci&oacute;n del contenido normativo que regula el art&iacute;culo 13 de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos. En cambio, a fin de garantizar la aplicaci&oacute;n plena de los est&aacute;ndares internacionales, la Corte Interamericana consider&oacute; necesario que como <i>garant&iacute;a de no repetici&oacute;n,</i> el Estado mexicano <i>deb&iacute;a de adecuar su derecho interno a los est&aacute;ndares internacionales en la materia y de la Convenci&oacute;n Americana de Justicia<sup><a href="#notas">38</a></sup></i> (&eacute;nfasis a&ntilde;adido). Como podemos notar en la redacci&oacute;n que emplea la Corte Interamericana, en ning&uacute;n momento se limita la modificaci&oacute;n al art&iacute;culo 57.II.a) a la situaci&oacute;n en concreto de violaciones perpetradas por militares hacia civiles, sino que por el contrario la Corte utiliza una expresi&oacute;n gen&eacute;rica que abarca todas las situaciones en las cuales el sujeto pasivo de violaciones a derechos humanos sea civil o militar.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>V. La reforma en materia de jurisdicci&oacute;n militar en M&eacute;xico</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 2012, el senador Pablo Escudero Morales del Partido Verde Ecologista de M&eacute;xico, someti&oacute; a consideraci&oacute;n del Senado de la Rep&uacute;blica la "Iniciativa con proyecto de decreto que reforma y adiciona el art&iacute;culo 57 del C&oacute;digo de Justicia Militar", a efecto de limitar el fuero militar ante la comisi&oacute;n de delitos por actos y omisiones, realizados por miembros de las fuerzas armadas, en ejercicio de sus funciones, para que tengan conocimiento y competencia los tribunales comunes del fuero federal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tras la discusi&oacute;n del Senado de la Rep&uacute;blica, realizada el 6 de marzo del 2014, se public&oacute; el 13 de junio del 2014 en el <i>Diario Oficial de la Federaci&oacute;n,</i> el "Decreto por el que se reforman, derogan y adicionan diversas disposiciones del C&oacute;digo de Justicia Militar del C&oacute;digo Federal de Procedimientos Penales y de la Ley que Establece las Normas M&iacute;nimas sobre Readaptaci&oacute;n Social de Sentenciados". De esta forma, se modificada el art&iacute;culo 57 del C&oacute;digo de Justicia Militar; la disposici&oacute;n qued&oacute; de la siguiente manera:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Art&iacute;culo 57. Son delitos contra la disciplina militar... II. Los del orden com&uacute;n o federal, siempre y cuando no tenga la condici&oacute;n de civil el sujeto pasivo que resiente sobre su persona la afectaci&oacute;n producida por la conducta delictiva o la persona titular del bien jur&iacute;dico tutelado o puesto en peligro por la acci&oacute;n u omisi&oacute;n prevista en ley penal como delito, en los siguientes supuestos: a) que fueren cometidos por militares en los momentos de estar en servicio o con motivo de actos del mismo.<sup><a href="#notas">39</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante la etapa de supervisi&oacute;n de cumplimiento de la sentencia, en la resoluci&oacute;n del 17 de abril del 2015, la Corte Interamericana determin&oacute; que M&eacute;xico no hab&iacute;a cumplido de manera satisfactoria la garant&iacute;a de no repetici&oacute;n, al modificar de manera parcial la disposici&oacute;n inconvencional del C&oacute;digo de Justicia Militar. Lo anterior fue por dos razones: <i>a)</i> la jurisdicci&oacute;n militar no es el fuero competente para investigar y, en su caso, juzgar y sancionar a los autores de violaciones de derechos humanos, aun cuando el sujeto activo y pasivo sean militares, y <i>b)</i> en el fuero militar s&oacute;lo se puede juzgar la comisi&oacute;n de delitos o faltas (cometidos por militares activos) que por su propia naturaleza atenten contra bienes jur&iacute;dicos propios del orden militar.<sup><a href="#notas">40</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Corte destac&oacute; que el art&iacute;culo 57 reformado contemplaba que la limitaci&oacute;n del fuero aplicaba a todas las violaciones de derechos humanos contra civiles; sin embargo, el Tribunal Interamericano enfatiz&oacute; que debido a que el art&iacute;culo 57.II.a) del C&oacute;digo de Justicia Militar reformado a&uacute;n autoriza la intervenci&oacute;n del fuero militar en los delitos en que el imputado y la v&iacute;ctima sean militares y en los delitos en que el imputado sea militar y no sea un civil el sujeto pasivo del delito o titular del bien jur&iacute;dico, la actual legislaci&oacute;n contin&uacute;a sin adaptarse a los est&aacute;ndares jurisprudenciales. La Corte concluy&oacute; que la reforma del art&iacute;culo 57 del C&oacute;digo de Justicia Militar constitu&iacute;a una importante armonizaci&oacute;n del derecho interno mexicano con los est&aacute;ndares convencionales e internacionales en materia de jurisdicci&oacute;n penal militar, pero el Estado mexicano s&oacute;lo ha dado cumplimiento parcial.<sup><a href="#notas">41</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>VI. La no adecuaci&oacute;n de la reforma al art&iacute;culo 57 del C&oacute;digo de Justicia Militar a los est&aacute;ndares de la Corte Interamericana de Derechos Humanos</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El razonamiento que sigui&oacute; la Corte Interamericana sobre la reforma al C&oacute;digo de Justicia Militar tiene su origen en la propia jurisprudencia en materia de jurisdicci&oacute;n castrense. Como consecuencia de los casos en los cuales el Estado mexicano fue condenado por las violaciones a los art&iacute;culos 2,8.1 y 25 de la CADH, M&eacute;xico se vio obligado a realizar adecuaciones legislativas en lo pertinente a la jurisdicci&oacute;n militar contemplada en el art&iacute;culo 57 del C&oacute;digo de Justicia Militar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre esta &uacute;ltima modificaci&oacute;n, el m&aacute;ximo &oacute;rgano de interpretaci&oacute;n en M&eacute;xico, a ra&iacute;z del expediente Varios 912/2010, ha considerado de manera categ&oacute;rica que para que la jurisdicci&oacute;n militar surta efectos tienen que concurrir dos supuestos: 1) que las violaciones a derechos humanos sean ocasionadas por militares en ejercicio de sus funciones, y 2) que &eacute;l/ los sujetos afectados sean civiles; ante la conjunci&oacute;n de ambos elementos la SCJN ha establecido, como regla general, que en aquellos casos en los cuales personas civiles sean v&iacute;ctimas de militares, las investigaciones y los procesos por presuntas violaciones a derechos humanos tienen que ser, necesariamente, sustanciadas ante el fuero ordinario federal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto a lo ordenado en los casos <i>Radilla Pacheco, Fern&aacute;ndez Ortega, Rosendo Cant&uacute;</i> y <i>Cabrera Garc&iacute;a y Montiel Flores,</i> por la Corte Interamericana en lo relativo a la modificaci&oacute;n del C&oacute;digo de Justicia Militar al art&iacute;culo 57 sobre la aplicaci&oacute;n de la jurisdicci&oacute;n ordinaria cuando las v&iacute;ctimas de violaciones a derechos humanos sean civiles y estas violaciones sean perpetradas por agentes estatales de las fuerzas armadas, se puede considerar que el Estado ha cumplido con dicha obligaci&oacute;n emanada de la Corte Interamericana mediante la reforma en materia castrense de junio de 2014.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, la Corte Interamericana no s&oacute;lo orden&oacute; que el fuero ordinario fuera el competente para conocer por violaciones a derechos humanos en contra de civiles por miembros del Ej&eacute;rcito, sino que adem&aacute;s adecuara la legislaci&oacute;n a los est&aacute;ndares internacionales en la materia, ello inclu&iacute;a por supuesto a los militares activos en funciones como v&iacute;ctimas de violaciones a sus derechos humanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin perjuicio de lo anterior, y a diferencia del caso <i>Arg&uuml;elles,</i> la SCJN ha considerado que la jurisdicci&oacute;n militar se aplica tanto a las faltas disciplinarias de &iacute;ndole militar como a los delitos federales cometidos por miembros de las fuerzas armadas. Del caso <i>Arg&uuml;elles</i> se pueden considerar los siguientes elementos para una adecuada aplicaci&oacute;n de la jurisdicci&oacute;n militar:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1.&nbsp;Existi&oacute; una reforma que 1) limit&oacute; competencia de los tribunales militares para administrar justicia, en tiempos de paz, acotada a los delitos esencialmente militares, y 2) se instaur&oacute; obligatoria y total revisi&oacute;n de las sentencias de los tribunales militares por parte de la C&aacute;mara Federal de Apelaciones en lo penal.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2.&nbsp;Con posterioridad a la anterior reforma, se derog&oacute; el C&oacute;digo Justicia Militar y se estableci&oacute; que la jurisdicci&oacute;n militar resulta aplicable &uacute;nicamente para las faltas disciplinarias, transfiriendo la jurisdicci&oacute;n sobre delitos a la justicia ordinaria del fuero penal.</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">3.&nbsp;Pese a que no se hicieron alegatos por la falta de independencia, la Corte Interamericana consider&oacute; que el solo hecho de que el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas estuviera constituido por miembros activos de las Fuerzas Armadas y existiera una relaci&oacute;n de dependencia y subordinaci&oacute;n con sus superiores, que son parte del Poder Ejecutivo, pon&iacute;a en duda su independencia e imparcialidad. 4. Sobre la actuaci&oacute;n de la jurisdicci&oacute;n ordinaria sobre lo actuado en los tribunales militares, la Corte consider&oacute; que las instancias ordinarias argentinas hab&iacute;an realizado una valoraci&oacute;n adecuada de todos y cada uno de los agravios que los defensores de las v&iacute;ctimas hab&iacute;an interpuesto.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de M&eacute;xico, los elementos anteriormente descritos encuentran falencias, por las siguientes razones:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1.&nbsp;La reforma de junio del 2014 en materia de jurisdicci&oacute;n castrense se limita a las violaciones perpetradas contra civiles.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2.&nbsp;La jurisdicci&oacute;n militar es aplicable tanto a las faltas disciplinarias sobre bienes del Ej&eacute;rcito como a los delitos cometidos por militares, est&eacute;n involucrados civiles o no.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3.&nbsp;No existe, independencia e imparcialidad de los miembros del Supremo Tribunal Militar.<sup><a href="#notas">42</a></sup></font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Si bien en la jurisdicci&oacute;n mexicana el recurso de amparo puede interponerse por el quejoso para la revisi&oacute;n de las actuaciones de los tribunales militares, en dos asuntos relativos a delitos cometidos por militares, la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n (SCJN) en aplicaci&oacute;n de su facultad de atracci&oacute;n, s&oacute;lo se ha limitado a determinar las cuestiones competenciales entre el fuero militar y ordinario, inclin&aacute;ndose hacia la competencia de la jurisdicci&oacute;n castrense. Dicho razonamiento se basa en la aplicaci&oacute;n de la constataci&oacute;n de los dos elementos, que a criterio de la SCJN tienen que subsistir, para que la jurisdicci&oacute;n militar sea restringida.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante ello, en el Amparo en revisi&oacute;n 224/2012<sup><a href="#notas">43</a></sup> la SCJN no analiz&oacute; las actuaciones del fondo del asunto y s&oacute;lo se circunscribi&oacute; a determinar la competencia. Por otro lado, en el amparo directo en revisi&oacute;n 3633/2013<sup><a href="#notas">44</a></sup> las consideraciones de fondo giraron en torno a dos factores: que eran infundados e inoperantes. Sobre el primero, la SCJN bas&oacute; su razonamiento al igual que el precedente 224/2012, es decir, no exist&iacute;a un civil involucrado; sobre los agravios inoperantes, la SCJN consider&oacute; que era la jurisdicci&oacute;n castrense competente para conocer no solamente sobre las faltas disciplinarias sino tambi&eacute;n sobre los delitos que cometieran los militares en servicio activo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este &uacute;ltimo razonamiento no es del todo err&oacute;neo; sin embargo, como lo expresara el perito Bonadeo en el caso <i>Arg&uuml;elles:</i></font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">los delitos... cometid&#91;o&#93; s por miembros de las fuerzas armadas deben ser juzgados por jueces &#151;principio de jurisdiccionalidad&#151; nombrados de acuerdo a los procedimientos establecidos legalmente que cuenten con independencia funcional y no est&eacute;n sometidos jer&aacute;rquicamente al Poder Ejecutivo Nacional de conformidad a lo establecido en el art&iacute;culo 8o. inciso 1o. de la Convenci&oacute;n Americana sobre Derechos Humanos...</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">lo anterior se complementa con la declaraci&oacute;n del perito Miguel Lovat&oacute;n, quien se&ntilde;al&oacute; que</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">la doble y simult&aacute;nea condici&oacute;n de juez militar y oficial resulta incompatible con el principio de equilibrio de poderes e independencia judicial. En este sentido, el perito estim&oacute; que no puede admitirse que quien sea juez pertenezca y dependa, a la vez, del Poder Ejecutivo, y en especial, de una estructura jer&aacute;rquica y subordinada como las fuerzas armadas; de lo contrario, no puede hablarse de independencia judicial pues el juez estar&iacute;a sometido a una estructura castrense incompatible con las garant&iacute;as de independencia.<sup><a href="#notas">45</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los amparos en revisi&oacute;n conocidos por la SCJN, los delitos imputados a los quejosos eran sobre la salud (tr&aacute;fico de marihuna), los cuales no ten&iacute;an una injerencia estrictamente de disciplina militar a diferencia del caso <i>Arg&uuml;elles</i> (falsificaci&oacute;n de documentos militares).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta forma, la adecuaci&oacute;n contemplada en la reforma del C&oacute;digo de Justicia Militar no es consistente con los est&aacute;ndares que el tribunal interamericano ha considerado necesarios para la restricci&oacute;n de la aplicaci&oacute;n de la jurisdicci&oacute;n castrense, pues no consideran la imparcialidad e independencia de los tribunales militares, los cuales est&aacute;n sometidos a una l&iacute;nea de mando de subordinaci&oacute;n. La reforma mexicana s&oacute;lo debi&oacute; contemplar la aplicaci&oacute;n de la jurisdicci&oacute;n militar en lo relativo a la disciplina militar y, en lo tocante a los delitos cometidos por militares en servicio activo, turnarlos a la jurisdicci&oacute;n ordinaria. Por ello, la Corte Interamericana no ha dado por cumplido de manera total esta medida de no repetici&oacute;n en los cuatro casos mexicanos en donde nuestro pa&iacute;s ha sido condenado.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>Notas</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Espinosa, Carlos Alejandro, <i>Derecho militar mexicano,</i> 4a. ed., M&eacute;xico, Porr&uacute;a, 2011, p. 90.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1732548&pid=S0041-8633201500030001200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup>&nbsp;<i>Cfr. Enciclopedia Jur&iacute;dica Omeba,</i> Buenos Aires, 1957, t. VII, p. 795.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1732550&pid=S0041-8633201500030001200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup>&nbsp;Espinosa, Carlos Alejandro, <i>Derecho militar., cit.,</i> p. 5.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup>&nbsp;<i>Cfr.</i> Caso <i>Tribunal Constitucional vs. Per&uacute;. Fondo, reparaciones y costas.</i> Sentencia del 31 de enero de 2001, serie C, n&uacute;m. 71, pfo. 71.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup>&nbsp;Caso <i>Tribunal Constitucional (Camba Campos y otros) vs. Ecuador. Excepciones preliminares, fondo, reparaciones y costas.</i> Sentencia del 28 de agosto de 2013, serie C, n&uacute;m. 268, pfo. 188.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup>&nbsp;<i>Cfr.</i> Caso <i>Apitz Barbera y otros ("Corte Primera de lo Contencioso Administrativo") vs. Venezuela. Excepci&oacute;n preliminar, fondo, reparaciones y costas.</i> Sentencia del 5 de agosto de 2008, serie C, n&uacute;m. 182, pfo. 55.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup>&nbsp;Caso <i>Tribunal Constitucional vs. Per&uacute;..., cit.,</i> pfo. 75.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup>&nbsp;Caso <i>Apitz Barbera y otros..., cit.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup>&nbsp;Caso <i>Palamara Iribarne vs. Chile. Fondo reparaciones y costas.</i> Sentencia del 22 de noviembre de 2005, serie C, n&uacute;m. 135, pfo. 155.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup>&nbsp;Caso <i>Castillo Petruzzi y otros vs. Per&uacute;. Fondo, reparaciones y costas.</i> Sentencia del 30 de mayo de 1999, serie C, n&uacute;m. 52, pfo. 128.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup>&nbsp;Caso <i>Durandy Ugarte vs. Per&uacute;. Fondo.</i> Sentencia del 16 de agosto de 2000, serie C, n&uacute;m. 68, pfo. 117.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup>&nbsp;Caso <i>La Cantuta vs. Per&uacute;. Fondo, reparaciones y costas.</i> Sentencia del 29 de noviembre de 2006, Serie C, n&uacute;m. 162, pfo. 142.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup>&nbsp;Caso <i>Castillo Petruzziy otros vs. Per&uacute;...</i>, cit.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup>&nbsp;Caso <i>V&eacute;lez Restrepoy Familiares vs. Colombia. Excepci&oacute;n preliminar, fondo, reparaciones y costas.</i> Sentencia del 3 de septiembre de 2012, serie C, n&uacute;m. 248, pfo. 241.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup>&nbsp;Caso <i>Castillo Petruzziy otros vs. Per&uacute;..., cit.,</i> pfo. 132.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup>&nbsp;Caso <i>Rodr&iacute;guez Vera y otros (Desaparecidos del Palacio de Justicia) vs. Colombia. Excepciones preliminares, fondo, reparaciones y costas.</i> Sentencia del 14 de noviembre de 2014, serie C, n&uacute;m. 287, pfo. 445.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup>&nbsp;Caso <i>V&eacute;lez Restrepoy Familiares vs. Colombia..., cit.,</i> pfo. 244.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup>&nbsp;Caso <i>Nadege Dorzemay otros vs. Rep&uacute;blica Dominicana. Fondo, reparaciones y costas.</i> Sentencia del 24 de octubre de 2012, serie C, n&uacute;m. 251, pfo. 189.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup>&nbsp;Caso <i>Us&oacute;n Ram&iacute;rez vs. Venezuela. Excepci&oacute;n preliminar, fondo, reparaciones y costas.</i> Sentencia del 20 de noviembre de 2009, serie C, n&uacute;m. 207, pfo. 124.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20</sup>&nbsp;Caso <i>Nadege Dorzema y otros vs. Rep&uacute;blica Dominicana..., cit.,</i> pfo. 189.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>21</sup>&nbsp;Caso <i>Cesti Hurtado vs. Per&uacute;. Fondo.</i> Sentencia del 29 de septiembre de 1999, serie C, n&uacute;m. 56, pfo. 151; Ferrer Mac&#45;Gregor, Eduardo, "La jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos aplicable a la justicia penal", en Garc&iacute;a Ram&iacute;rez, Sergio <i>et al., Criterios y jurisprudencia interamericana de derechos humanos: influencia y repercusi&oacute;n en la justicia penal,</i> M&eacute;xico, UNAM, Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas, p. 23014.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1732570&pid=S0041-8633201500030001200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>22</sup>&nbsp;Caso <i>Arg&uuml;elles y otros vs. Argentina. Excepciones preliminares, fondo, reparaciones y costas.</i> Sentencia del 20 de noviembre de 2014, serie C, n&uacute;m. 288, pfo.150.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>23</sup>&nbsp;<i>Ibidem,</i> pfo. 151.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>24</sup>&nbsp;Sentencia de la Corte Suprema de Justicia de Argentina en el caso <i>L&oacute;pez, Ram&oacute;n Angel,</i> de 6 de mayo de 2007 citado en caso <i>Arg&uuml;elles y otros vs. Argentina. Excepciones preliminares, fondo, reparacionesy costas.</i> Sentencia del 20 de noviembre de 2014, serie C, n&uacute;m. 288, pfo. 152.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>25</sup>&nbsp;Caso <i>Arg&uuml;elles y otros vs. Argentina. Excepciones preliminares, fondo, reparaciones y costas.</i> Sentencia del 20 de noviembre de 2014, serie C, n&uacute;m. 288, pfo. 153.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>26</sup>&nbsp;<i>Ibidem,</i> pfo.154.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>27</sup> <i>Ibidem,</i> pfo.156.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>28</sup> <i>Ibidem,</i> pfo.158.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>29</sup> <i>Ibidem,</i> pfo.159.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>30</sup> <i>Ibidem,</i> pfo.160.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>31</sup>&nbsp;Ibidem,</i> pfo. 161.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>32</sup>&nbsp;Ibidem,</i> pfo. 163.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>33</sup>&nbsp;Ibidem,</i> pfo. 164.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>34</sup>&nbsp;Ibidem,</i> pfo. 166.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>35</sup>&nbsp;Caso <i>Cabrera Garc&iacute;a y Montiel Flores vs. M&eacute;xico. Excepci&oacute;n preliminar, fondo, reparaciones y costas.</i> Sentencia del 26 de noviembre de 2010, serie C, n&uacute;m. 220, pfo. 198.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>36</sup>&nbsp;Caso <i>Radilla Pacheco vs. M&eacute;xico. Excepciones preliminares, fondo, reparaciones y costas.</i> Sentencia del 23 de noviembre de 2009, serie C, n&uacute;m. 209, pfo. 286; caso <i>Fern&aacute;ndez Ortega y otros vs. M&eacute;xico. Excepci&oacute;n preliminar, fondo, reparaciones y costas.</i> Sentencia del 30 de agosto de 2010, serie C, n&uacute;m. 215, pfo. 178; caso <i>Rosendo Cant&uacute; y otra vs. M&eacute;xico. Excepci&oacute;n preliminar, fondo, reparaciones y costas.</i> Sentencia del 31 de agosto de 2010, serie C, n&uacute;m. 216, pfo. 162; caso <i>Cabrera Garc&iacute;a y Montiel Flores vs. M&eacute;xico..., cit.,</i> pfo. 205.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>37</sup>&nbsp;Caso <i>Fern&aacute;ndez Ortega y otros vs. M&eacute;xico..., cit.,</i> pfo. 179; caso <i>Rosendo Cant&uacute; y otra vs. M&eacute;xico..., cit.,</i> pfo. 163; caso Cabrera <i>Garc&iacute;ay Montiel Flores vs. M&eacute;xico..., cit.,</i> pfo. 206.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>38</sup> Cfr.</i> Caso <i>Radilla Pacheco vs. M&eacute;xico..., cit.,</i> n&uacute;m. 209, pfos. 341 y 342; caso <i>Fern&aacute;ndez Ortega y otros vs. M&eacute;xico..., cit.,</i> pfos. 238 y 239; caso <i>Rosendo Cant&uacute;y otra vs. M&eacute;xico..., cit.,</i> pfos. 221 y 222; caso <i>Cabrera Garc&iacute;a y Montiel Flores vs. M&eacute;xico..., cit.</i>, pfo. 234.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>39</sup>&nbsp;Antes de la reforma el art&iacute;culo dispon&iacute;a: "Son delitos contra la disciplina militar: II. Los del orden com&uacute;n o federal, cuando en su comisi&oacute;n haya concurrido cualquiera de las circunstancias que en seguida se expresan: a) que fueren cometidos por militares en los momentos de estar en servicio o con motivo de actos del mismo".</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>40</sup>&nbsp;Casos <i>Radilla Pacheco, Fern&aacute;ndez Ortega y otros,</i> y <i>Rosendo Cant&uacute;y otra vs. M&eacute;xico. Supervisi&oacute;n de cumplimiento de sentencia.</i> Resoluci&oacute;n de la Corte Interamericana de Derechos Humanos del 17 de abril de 2015, Visto 22, y caso <i>Cabrera Garc&iacute;a y Montiel Flores vs. M&eacute;xico. Supervisi&oacute;n de cumplimiento de sentencia.</i> Resoluci&oacute;n de la Corte Interamericana de Derechos Humanos del 17 de abril de 2015, Visto 22.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>41</sup> Idem.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>42</sup> El art&iacute;culo 7o. del C&oacute;digo de Justicia Militar dispone: La Secretar&iacute;a de la Defensa Nacional nombrar&aacute; al presidente y magistrados del Supremo Tribunal Militar, por acuerdo del presidente de la Rep&uacute;blica; los secretarios y personal subalterno del mismo, ser&aacute;n nombrados por la propia Secretar&iacute;a. La protesta se otorgar&aacute; por el presidente y los magistrados, ante la referida Secretar&iacute;a de la Defensa Nacional y por los secretarios y personal subalterno ante el citado Supremo Tribunal. De lo anterior, al igual que el caso argentino, se establece una relaci&oacute;n de subordinaci&oacute;n hacia sus superiores, por lo que, como lo afirmara la Corte en la sentencia del caso <i>Arg&uuml;elles,</i> es un elemento que hace poner en duda la imparcialidad del Tribunal Militar. En este sentido como lo expresara la Corte Suprema de Justicia de Argentina en el caso <i>L&oacute;pez, Ram&oacute;n Angel,</i> "no hay argumento alguno que permita que funcionarios dependientes del Poder Ejecutivo y sometidos a sus &oacute;rdenes, apliquen leyes penales; s&oacute;lo pueden actuar en estado de necesidad y en los estrictos l&iacute;mites que para &eacute;sta marca el propio C&oacute;digo Penal. Si la competencia de estos tribunales emerge de la condici&oacute;n de comandante en jefe del presidente de la Rep&uacute;blica se trata de competencia administrativa y, siendo tal, no tiene jurisdicci&oacute;n penal, pues expresamente carece de ella el presidente de la Rep&uacute;blica: si carece de ella el titular del Poder Ejecutivo, no pueden tenerla sus subordinados... Luego, los tribunales administrativos no pueden juzgar delitos y la competencia militar, tal como se halla establecida, es inconstitucional por violatoria de la Convenci&oacute;n Americana, del Pacto Internacional y de la Declaraci&oacute;n Universal".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>43</sup>&nbsp;SCJN, TRIBUNALES DEL FUERO MILITAR. SON COMPETENTES PARA CONOCER DE LA CAUSA PENAL SEGUIDA A UN MILITAR POR EL DELITO PREVISTO Y SANCIONADO POR LOS ART&Iacute;CULOS 194, FRACCI&Oacute;N III, Y 196, FRACCI&Oacute;N I, DEL C&Oacute;DIGO PENAL FEDERAL. Localizaci&oacute;n: &#91;TA&#93;; D&eacute;cima &Eacute;poca, Pleno.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>44</sup>&nbsp;SCJN, Amparo directo en revisi&oacute;n 3633/2013, 20 de octubre del 2014.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>45</sup> Caso <i>Arg&uuml;elles y otros vs. Argentina..., cit.,</i> pfos. 154 y 155.</font></p>      ]]></body><back>
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