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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La colegiación obligatoria de abogados en México]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Bibliograf&iacute;a</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>MATAMOROS AMIEVA, Erik Iv&aacute;n, <i>La colegiaci&oacute;n obligatoria de abogados en M&eacute;xico</i></b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>V&iacute;ctor Everardo Beltr&aacute;n Corona</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, UNAM, Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas, 2012.</b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Erik Iv&aacute;n Matamoros Amieva ha titulado su libro <i>La colegiaci&oacute;n obligatoria de abogados en M&eacute;xico,</i> nombre que no le hace justicia a su acuciosa investigaci&oacute;n, que no s&oacute;lo nos ofrece una s&oacute;lida argumentaci&oacute;n sobre la importancia y necesidad de la obligatoriedad de que los abogados en M&eacute;xico est&eacute;n colegiados, sino que tambi&eacute;n es un exhaustivo an&aacute;lisis de las peripecias y desasosiegos que significa ser licenciado en derecho en nuestro pa&iacute;s.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Erik Iv&aacute;n, joven abogado egresado de la Facultad de Derecho de la UNAM, refleja en esta obra su honda preocupaci&oacute;n por el devenir de la abogac&iacute;a mexicana. Gracias a &eacute;l nos enteramos que desde 1945 la Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica, a trav&eacute;s de la Direcci&oacute;n General de Profesiones, ha expedido casi medio mill&oacute;n de c&eacute;dulas para que abogados egresados de las casi un millar de instituciones de educaci&oacute;n superior mexicanas que imparten la licenciatura en derecho puedan ejercer la profesi&oacute;n en la que fueron preparados en dichas instituciones. Para nuestra sorpresa, tambi&eacute;n nos enteramos que existen 34 denominaciones diferentes de la profesi&oacute;n jur&iacute;dica y que hay discrepancias en la formaci&oacute;n que reciben los alumnos de la Rep&uacute;blica mexicana que acuden a las distintas aulas universitarias para estudiar jurisprudencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los atractivos de este texto, publicado por el Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas de la UNAM, es la afectuosa introducci&oacute;n de H&eacute;ctor Fix&#45;Zamudio, quien nos ofrece algunos datos del inquieto autor, desde que &eacute;ste colabor&oacute; con el distinguido jurisconsulto como ayudante de investigaci&oacute;n. Bajo la tutela de Fix&#45;Zamudio, Erik Iv&aacute;n llev&oacute; a cabo este trabajo que culmin&oacute; con una exitosa tesis que le otorg&oacute; la licencia para ejercer el oficio de jurista y que ahora en forma de libro aparece como el n&uacute;mero 194 de la prestigiada serie Estudios Jur&iacute;dicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el pr&oacute;logo, Jorge Ulises Carmona Tinoco, tambi&eacute;n investigador del mencionado Instituto, comparte con el autor su inquietud por el desprestigio que rodea en los &uacute;ltimos tiempos a la profesi&oacute;n jur&iacute;dica, <i>leit motiv</i> que est&aacute; presente en toda la obra y detr&aacute;s de la propuesta de la colegiaci&oacute;n obligatoria de los abogados mexicanos como garante de que la profesi&oacute;n sea ejercida por personas debidamente habilitadas para ser el adecuado eslab&oacute;n entre los ciudadanos y la impartici&oacute;n de la justicia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como fundamento de su propuesta de la colegiaci&oacute;n obligatoria en cuanto mecanismo id&oacute;neo para mejorar la situaci&oacute;n en que se encuentra la abogac&iacute;a en M&eacute;xico, Erik Iv&aacute;n nos introduce en los recovecos de esta profesi&oacute;n y nos presenta un diagn&oacute;stico que en momentos es alarmante acerca de los avatares de la disciplina en nuestro pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor no tiene empacho en aceptar algunos de los principales problemas que rodean el ejercicio profesional de este oficio, y acepta entre otras cosas que &eacute;ste ocupa el segundo lugar en denuncias por el uso de c&eacute;dulas profesionales ap&oacute;crifas, y que la fama de deshonestidad, abuso y corrupci&oacute;n pende como espada de Damocles sobre los integrantes de este gremio profesional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Erik Iv&aacute;n, preocupado por las distorsiones de la pr&aacute;ctica del derecho en M&eacute;xico, recurre a una mirada cr&iacute;tica para detectar el origen de esas distorsiones. Desde el atractivo que ejerce la carrera por el prestigio que la acompa&ntilde;&oacute; desde su surgimiento, o simplemente por la ausencia de las matem&aacute;ticas dentro de los planes de estudio como determinantes de la elecci&oacute;n estudiantil por estudiarla, hasta la proliferaci&oacute;n de escuelas de derecho en instituciones privadas que ven en esto un lucrativo negocio en el que lo que menos interesa es la calidad acad&eacute;mica; el autor revisa sin benevolencia, desde distintas perspectivas, el <i>modus operandi</i> en M&eacute;xico de este sector de profesionistas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay una verdadera crisis en el desempe&ntilde;o de los abogados, muchos de los cuales, una vez egresados de sus centros de estudios y obtenida su licencia para ejercer su profesi&oacute;n, rara vez vuelven a pisar un sal&oacute;n de clases para actualizar sus conocimientos y la experiencia obtenida no es tanto por el fogueo que da la pr&aacute;ctica profesional sino por la capacidad para las relaciones p&uacute;blicas, los v&iacute;nculos con el coyotaje y con algunos aspectos pocos claros de la impartici&oacute;n de la justicia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro aspecto que se&ntilde;ala el autor es el relacionado con la falta de actualizaci&oacute;n de los m&eacute;todos de ense&ntilde;anza. En un mundo que ha sido revolucionado con las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n, la ense&ntilde;anza del derecho ha tenido dificultades para adaptarse a esa nueva realidad educativa, persistiendo la memorizaci&oacute;n y la acumulaci&oacute;n de informaci&oacute;n como formas de trasmisi&oacute;n del conocimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vivimos tiempos de educaci&oacute;n l&iacute;quida como denomina Zygmunt Bau&#45;man a esta era en la que el conocimiento deja de tener vigencia con gran rapidez, pero la docencia del derecho no ha encontrado senderos para estar en consonancia con estos nuevos tiempos provocando, como se&ntilde;ala el autor, "un desperdicio de espacios cerebrales al memorizar conceptos que tienen una duraci&oacute;n ef&iacute;mera en estos tiempos de reformas constantes".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, el cambio de intereses de los estudiantes de derecho se ha modificado sustancialmente. Antes, se era abogado para hacer una carrera pol&iacute;tica o en la administraci&oacute;n p&uacute;blica. La historia reciente de M&eacute;xico nos habla de la gran transformaci&oacute;n que vivi&oacute; nuestro pa&iacute;s cuando sus dirigentes pol&iacute;ticos dejaron de ser militares formados bajo el fuego de la revoluci&oacute;n mexicana de principios del siglo pasado, y ser sustituidos por "licenciados en derecho" egresados de la UNAM principalmente, que fueron los responsables de la modernizaci&oacute;n del pa&iacute;s, en donde el analfabetismo era uno de los principales retos a combatir junto con la sustituci&oacute;n de importaciones a trav&eacute;s de la industrializaci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Abogados de gran prosapia formados en las principales universidades p&uacute;blicas mexicanas han hecho grandes aportaciones no solo en la jurisprudencia sino en la literatura, la historia, las humanidades, por lo que es inexplicable para el autor la descalificaci&oacute;n que sufren ahora los alumnos egresados de estas instituciones, semillero tradicional de talentos nacionales. Ahora se es abogado para formar parte de un despacho jur&iacute;dico prestigiado o para deambular por los diferentes &aacute;mbitos del organigrama del Poder Judicial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por tal motivo, un punto nodal de este an&aacute;lisis son las recomendaciones que el autor hace en el sentido de una actualizaci&oacute;n pedag&oacute;gica del profesorado, pues se ha agudizado el divorcio de lo que se aprende en el aula y lo que es la pr&aacute;ctica actual de la abogac&iacute;a. Lamenta que los textos utilizados por la mayor&iacute;a de los docentes del derecho tengan m&aacute;s de 50 a&ntilde;os de haber sido publicados. En muchas universidades, tanto p&uacute;blicas como privadas, es com&uacute;n que los profesores usen como libro de texto el mismo ejemplar que ellos utilizaron cuando eran estudiantes universitarios y hasta los muestran orgullosos a sus pupilos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra de las preocupaciones de Erik es que la mayor&iacute;a de los actuales aspirantes a abogados no leen ni saben redactar y son incapaces para la argumentaci&oacute;n legal, por mencionar algunas limitaciones. Para el autor, muchos de los alumnos de las universidades p&uacute;blicas carecen de un compromiso aut&eacute;ntico con sus estudios. El bajo nivel acad&eacute;mico ha hecho de los estudios de posgrado un mecanismo para compensar los vac&iacute;os formativos, pero ni a&uacute;n as&iacute; se suplen las deficiencias, pues como lo se&ntilde;ala Fix&#45;Zamudio, "muchos t&iacute;tulos de doctorado equivalen realmente a la licenciatura".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante este panorama, hasta cierto punto desolador, la colegiaci&oacute;n obligatoria de los abogados se convierte en un imperativo urgente. Para fundamentar su propuesta, el autor hace varios recorridos: desde una revisi&oacute;n hist&oacute;rica de los distintos requisitos establecidos en M&eacute;xico en los siglos XVII y XVIII hacia quienes hab&iacute;an concluido sus estudios como bachiller en leyes antes de recibir su grado de licenciado, as&iacute; como de la legislaci&oacute;n nacional y estatal existente, hasta la comparaci&oacute;n de c&oacute;mo estos mecanismos de control y vigilancia se han implementado en diferentes pa&iacute;ses, pasando por los efectos del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canad&aacute;, as&iacute; como la revisi&oacute;n de algunos dict&aacute;menes tanto de la Corte Internacional como de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n sobre este tema.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de leer con inter&eacute;s este libro, que menci&oacute;n aparte est&aacute; bien escrito, lo que facilita su lectura, podemos asegurar que Erik Iv&aacute;n "se meti&oacute; hasta la cocina" y no dej&oacute; ning&uacute;n aspecto sin revisar, relacionado con este tema. Dispuesto a tomar "al toro por los cuernos", el autor nos entera de la gran resistencia que hay en amplios sectores de la abogac&iacute;a hacia la colegiaci&oacute;n obligatoria y, sobre todo, la negativa a ser evaluados por sus pares a trav&eacute;s de asociaciones y colegios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante esto, entre los usos y costumbres que es conveniente erradicar, producto de ambig&uuml;edades legislativas, est&aacute;n los relacionados con la proliferaci&oacute;n de barras, asociaciones y colegios de litigantes, de los cuales 133 est&aacute;n registrados ante las oficinas federales y estatales correspondientes, mismas que reportan un bajo n&uacute;mero de agremiados, que solamente representan el 3.2% del total de los profesionistas registrados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; es que para lograr la obligatoriedad de la colegiaci&oacute;n todav&iacute;a falta un largo trecho por recorrer. Primero hay que empezar por ordenar la casa, pues la falta de mecanismos de control por parte de las autoridades encargadas de vigilar a las asociaciones y colegios y el cumplimiento de sus c&oacute;digos de &eacute;tica, hace m&aacute;s compleja la obligatoriedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Consciente de que el registro de un t&iacute;tulo y la expedici&oacute;n de una c&eacute;dula es un mero tr&aacute;mite administrativo que no implica la certificaci&oacute;n de habilidades, aptitudes y conocimientos, el autor juega con la idea de proponer la creaci&oacute;n del Instituto Nacional de Profesiones, como un organismo aut&oacute;nomo e independiente, con recursos propios, para diferenciarlo de las instancias oficiales existentes, pues considera vital que el Instituto se encuentre fuera del esquema de la educaci&oacute;n superior en M&eacute;xico. Igualmente, plantea la creaci&oacute;n de una ley general que establezca las bases sobre las cuales las entidades federativas dise&ntilde;en mecanismos para la adecuada certificaci&oacute;n de conocimientos profesionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Erik Iv&aacute;n Matamoros Amieva, la colegiaci&oacute;n es el medio m&aacute;s eficaz para la reivindicaci&oacute;n de los abogados en la sociedad mexicana, de tal modo, "que el ejercicio de la abogac&iacute;a deje de ser la lucha de la selva". Ahora falta convertirla en pol&iacute;tica p&uacute;blica e implementarla correctamente. Un reto que creemos vale la pena.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Solo nos resta felicitar sinceramente a mi colega, compa&ntilde;ero de trabajo y joven amigo, a quien le auguro un futuro prometedor como estudioso del derecho. Agradezco la interesante bibliograf&iacute;a citada, que nos permite asomarnos a la problem&aacute;tica del ejercicio de los abogados en M&eacute;xico y la preocupaci&oacute;n de varios estudiosos de ese tema, lo que nos da esperanza de que los caminos pueden modificarse.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hago una invitaci&oacute;n desde estas l&iacute;neas a leer esta interesante obra, que estoy seguro los atrapar&aacute; de la misma manera que a m&iacute; y hago extensiva mi felicitaci&oacute;n a la UNAM y a su Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas por apoyar publicaciones de sus j&oacute;venes egresados, que nos ofrecen una visi&oacute;n propositiva sobre el mejoramiento de su campo profesional.</font></p>      ]]></body>
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