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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Estudios Legislativos</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Proteo en M&eacute;xico. Un nuevo paradigma: derechos humanos y Constituci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Rodrigo Labardini<a href="#nota">*</a></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Licenciado en derecho por la Universidad Iberoamericana, maestro en administraci&oacute;n p&uacute;blica por el Instituto Tecnol&oacute;gico y de Estudios Superiores de Monterrey, maestro en derecho estadounidense por la Universidad de Nuevo M&eacute;xico; profesor de Derechos humanos y Derecho penal en programas de licenciatura y maestr&iacute;a en la Universidad Iberoamericana, as&iacute; como de la Maestr&iacute;a en Administraci&oacute;n de Justicia en el Instituto Nacional de Ciencias Penales. Miembro de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Sumario</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">I. <i>El proceso legislativo.</i> II. <i>La oposici&oacute;n a su adopci&oacute;n.</i> III. <i>La reforma constitucional (art&iacute;culo primero).</i> IV<i>. Conclusiones.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 10 de junio de 2011 se public&oacute; en el <i>Diario Oficial de la Federaci&oacute;n (DOF)</i> la reforma que logr&oacute; la incorporaci&oacute;n formal de los derechos humanos a la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM). Junto con otras dos reformas, representan un conjunto muy relevante de reformas que tienen gran impacto en el sistema jur&iacute;dico mexicano. Las reformas inciden sustancialmente en las instituciones sociales y estatales, y tocan aspectos jur&iacute;dicos torales relacionados con la promoci&oacute;n, el reconocimiento y el respeto de los derechos humanos de toda persona ubicada en territorio nacional. La reforma acompa&ntilde;a a la ocurrida en materia penal <i>(DOF</i> del 18 de junio de 2008) y en materia de amparo <i>(DOF</i> del 6 de junio de 2011). En el presente op&uacute;sculo analizaremos detalladamente las modificaciones al art&iacute;culo primero constitucional que establecen un nuevo paradigma jur&iacute;dico en M&eacute;xico. Puede considerarse que debido a estas reformas, y en particular a las consecuencias derivadas del referido art&iacute;culo primero constitucional, el nuevo Estado de derecho mexicano naci&oacute; el 11 de junio de 2011, fecha en que entr&oacute; en vigor la aludida reforma.<sup><a href="#nota">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>I. El proceso legislativo</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fue un largo proceso de al menos siete a&ntilde;os con m&uacute;ltiples iniciativas de diputados, senadores y Ejecutivo federal. Adicionalmente fue un proceso legislativo complicado e interesante, ya que fueron y vinieron varias veces las propuestas entre ambas c&aacute;maras del Congreso. La administraci&oacute;n del presidente Vicente Fox present&oacute; el 4 de mayo de 2004 una iniciativa que buscaba dicha incorporaci&oacute;n expresa en la CPEUM.<sup><a href="#nota">2</a></sup> En el Congreso, diputados de los diversos grupos parlamentarios presentaron treinta y tres proyectos de decreto que modificaban la denominaci&oacute;n del cap&iacute;tulo I, y reformaban diversos art&iacute;culos de la CPEUM.<sup><a href="#nota">3</a></sup> La C&aacute;mara de Diputados aprob&oacute; el 23 de abril de 2009 el dictamen correspondiente.<sup><a href="#nota">4</a></sup> El 8 de abril de 2010, el Senado aprob&oacute; el dictamen de las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos, con opini&oacute;n de la Comisi&oacute;n Especial para la Reforma del Estado que enmendaba los art&iacute;culos 1o., 11, 33, 89 y 102, e incorporaron reformas a los art&iacute;culos 3o., 15, 18, 29, 97 y 105 constitucionales y lo envi&oacute; a la C&aacute;mara de Diputados.<sup><a href="#nota">5</a></sup> El 15 de diciembre de 2010, la C&aacute;mara de Diputados aprob&oacute; con modificaciones el dictamen y se envi&oacute; al Senado.<a href="#nota"><sup>6</sup></a> &Eacute;ste aprob&oacute; el dictamen el 8 de marzo de 2011 aunque con modificaciones, si bien m&iacute;nimas, e indic&oacute; que si la C&aacute;mara de Diputados no aceptaba los cambios, "el Senado manifiesta su aceptaci&oacute;n para que con los art&iacute;culos que ya han sido aprobados por ambas c&aacute;maras, se construya el proyecto de decreto que se remitir&aacute; a las legislaturas de los estados como lo establece el art&iacute;culo 135"<sup><a href="#nota">7</a></sup> de la CPEUM.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior ofreci&oacute; dos hip&oacute;tesis interpretativas respecto al proceso constitucional de enmienda en atenci&oacute;n al art&iacute;culo 72&#45;E constitucional.<sup><a href="#nota">8</a></sup> La primera: la discusi&oacute;n deb&iacute;a limitarse s&oacute;lo a los art&iacute;culos modificados, desechados o adicionados sin poderse alterar los art&iacute;culos aprobados por ambas c&aacute;maras.<sup><a href="#nota">9</a></sup> La segunda hip&oacute;tesis estrib&oacute; en una excepci&oacute;n a la regla, por la que si ambas c&aacute;maras acordaran por mayor&iacute;a absoluta de sus miembros presentes, lo aprobado podr&iacute;a transitar en el proceso legislativo reserv&aacute;ndose las adiciones o reformas para examen y votaci&oacute;n en subsecuentes sesiones. Se indic&oacute; que este mecanismo ya hab&iacute;a ocurrido en el pasado respecto a modificaciones normativas previas &#151;aunque debe subrayarse que se trataba no de disposiciones constitucionales sino de legislaci&oacute;n secundaria&#151;.<sup><a href="#nota">10</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Atento a lo anterior, lo aprobado por ambas c&aacute;maras fue enviado al an&aacute;lisis de las legislaturas locales debido a que lo no aprobado no constitu&iacute;a impedimento alguno para tal fin.<sup><a href="#nota">11</a></sup> De esta forma se buscaba lograr el prop&oacute;sito de permitir que lo ya aprobado comenzara "a regir, esto es, cobrar aplicaci&oacute;n inmediata, sin demora", de tal manera que "no se diluya ni se obstaculice en el tiempo, sino que de manera pronta y efectiva empiece a tener vigencia, en beneficio del pueblo mexicano".<sup><a href="#nota">12</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se trat&oacute; de un proceso en el que diversas agrupaciones promotoras de derechos humanos se reunieron con legisladores para intercambiar opiniones<sup><a href="#nota">13</a></sup> e impulsar la adopci&oacute;n de la reforma constitucional por las legislaturas estatales.<sup><a href="#nota">14</a></sup> Uno en el que incluso se designaron a algunos diputados para que conversaran y buscaran un acercamiento con los senadores.<sup><a href="#nota">15</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La reforma finalmente fue aprobada por veinti&uacute;n congresos estatales<a href="#nota"><sup>16</sup></a> y rechazada por un congreso estatal.<sup><a href="#nota">17</a></sup> Como se&ntilde;alamos inicialmente, se public&oacute; en el <i>Diario Oficial de la Federaci&oacute;n</i> el 10 de junio de 2011.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>II. La oposici&oacute;n a su adopci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pese a tratarse del tema de derechos humanos &#151;que en tanta boga est&aacute;&#151; no fue una reforma cabalmente aceptada y bien recibida por los actores sociales y pol&iacute;ticos. La bancada panista en el Senado pospuso la discusi&oacute;n de la reforma aduciendo dudas sobre el derecho a no ser discriminado por "preferencia sexual".<sup><a href="#nota">18</a></sup> La Coalici&oacute;n Nacional por los Derechos Humanos a Favor de la Vida y la Familia llam&oacute; a los congresos estatales a rechazar la reforma constitucional por considerar que vulneraba la soberan&iacute;a legislativa y pretend&iacute;a imponer un nuevo "derecho sexual".<sup><a href="#nota">19</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior ha derivado incluso en un proceso de "contrarreforma", pues se le considera una agresi&oacute;n a los valores y creencias de las familias mexicanas.<sup><a href="#nota">20</a></sup> Al respecto, se se&ntilde;ala que los puntos m&aacute;s sobresalientes de oposici&oacute;n ser&iacute;an "apertura al aborto sin importar los meses de gestaci&oacute;n; la no discriminaci&oacute;n por 'preferencias sexuales', lo que da pie a la criminalizaci&oacute;n de la homofobia, en cualquiera de sus expresiones; las escuelas deber&aacute;n ense&ntilde;ar que los comportamientos sexuales 'variados' (desviados) son normales".<sup><a href="#nota">21</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior ofrece algunas explicaciones de por qu&eacute; una reforma constitucional de esta trascendencia fue objeto de esfuerzos legislativos &#151;y sociales&#151; para bloquear e impedir su adopci&oacute;n final.<sup><a href="#nota">22</a></sup> Aparentemente, diversas legislaturas estatales incluso celebraron un convenio de colaboraci&oacute;n para conversar con otras legislaturas y congelar en las comisiones respectivas el dictamen de la minuta enviada por el Senado.<sup><a href="#nota">23</a></sup> Entre otras cosas, consideraban que afectaba las facultades de las entidades al modificar "radicalmente" los requisitos para modificar a la propia Constituci&oacute;n federal y tambi&eacute;n porque hab&iacute;a dudas sobre el mencionado procedimiento legislativo que siguieron las c&aacute;maras federales.<sup><a href="#nota">24</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los estados que se opon&iacute;an a la adopci&oacute;n de la reforma<a href="#nota"><sup>25</sup></a> aduc&iacute;an que un problema sustancial era la redacci&oacute;n del nuevo art&iacute;culo primero. Indicaban que al prescribir ahora que "todas las personas gozar&aacute;n de los derechos humanos reconocidos en esta Constituci&oacute;n y en los tratados internacionales de los que el Estado mexicano sea parte", bastar&iacute;a que cualquier tratado que contemplara derechos humanos se aprobara para generar una norma de rango constitucional sin que pudieran intervenir las legislaturas estatales ni la C&aacute;mara de Diputados.<sup><a href="#nota">26</a></sup> Al respecto, recordemos que el proceso constitucional &#151;actualmente en vigor&#151;<sup><a href="#nota">27</a></sup> para la aprobaci&oacute;n de los tratados requiere s&oacute;lo del concurso del Ejecutivo federal y del Senado, pues aqu&eacute;l firma los tratados y, una vez aprobados por el Senado, los ratifica.<sup><a href="#nota">28</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los estados que se opon&iacute;an, igualmente aduc&iacute;an que esos derechos humanos incluyen desde los m&aacute;s b&aacute;sicos hasta cuestiones de propiedad de bienes, "am&eacute;n de que todos los derechos previstos en los tratados ya vigentes tambi&eacute;n se convertir&iacute;an en ley constitucional".<sup><a href="#nota">29</a></sup> Tambi&eacute;n se argumentaba que "las autoridades locales quedar&iacute;an obligadas a aplicar tratados en cuya aprobaci&oacute;n no intervinieron, sin poder alegar que son inconstitucionales, precisamente porque ya tendr&iacute;an el mismo nivel de la carta magna".<sup><a href="#nota">30</a></sup> Finalmente se se&ntilde;alaba que afecta a la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n, pues "sus sentencias relacionadas con derechos personales ser&iacute;an revisables por tribunales internacionales previstos en los tratados".<sup><a href="#nota">31</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los congresos estatales se reunieron en Boca del R&iacute;o, Veracruz, del 11 al 13 de mayo de 2011, para comentar sobre la reforma constitucional. Llegaron a las siguientes ocho conclusiones.<sup><a href="#nota">32</a></sup> Por la trascendencia deb&iacute;a ser aprobada la reforma, pero ello "requiere ampliar el an&aacute;lisis ulterior de la jerarqu&iacute;a normativa en el sistema constitucional y precisar el rango de los tratados internacionales". Asimismo debe estudiarse conjuntamente una propuesta de reforma al art&iacute;culo 133 constitucional, para definir la supremac&iacute;a constitucional, el rango constitucional de los tratados internacionales de derechos humanos, "siempre que &eacute;stos sean aprobados con el mismo procedimiento que las reformas constitucionales", "la igualdad de rango de los dem&aacute;s tratados y las leyes federales, cuya preferencia de aplicaci&oacute;n en caso de conflicto, ser&aacute; definida por el Poder Judicial de la Federaci&oacute;n en cada caso concreto", y que "los tratados internacionales que se refieran a temas que corresponden al r&eacute;gimen interior de los estados, deber&aacute;n ser aprobados por la mayor&iacute;a de las legislaturas estatales antes de su ratificaci&oacute;n". Igualmente se solicitaba "impulsar un profundo an&aacute;lisis acad&eacute;mico acerca de la filosof&iacute;a jur&iacute;dica que informa al art&iacute;culo primero, y determinar la asunci&oacute;n o no del criterio iusnaturalista". De manera particular manifestaron su "convicci&oacute;n de que ninguna de las expresiones contenidas en el art&iacute;culo primero puede ser interpretada en el sentido de que por el reconocimiento a las preferencias sexuales y las prohibiciones de discriminaci&oacute;n pueda protegerse la comisi&oacute;n de alg&uacute;n delito". Todo ello requiere adem&aacute;s de que "en conjunto con las reformas constitucionales es necesaria una reforma del gobierno en los niveles federal, estatal y municipal".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el &aacute;mbito acad&eacute;mico la reforma tambi&eacute;n fue criticada. Se menciona que "perturba gravemente el orden constitucional mexicano y que subordina la soberan&iacute;a nacional... a los organismos e intereses transnacionales".<sup><a href="#nota">33</a></sup> Se aduc&iacute;an con tal fin cinco razones: 1) Generar&iacute;a una grave inseguridad jur&iacute;dica en temas fundamentales, 2) Promueve conflictividad y aumento de litigios, 3) Subordina la soberan&iacute;a pol&iacute;tica, especialmente legislativa, a las instancias internacionales, 4) Alterar&iacute;a el proceso electoral del 2012, y 5) Alterar&iacute;a el equilibrio entre los poderes.<sup><a href="#nota">34</a></sup> Asimismo se manifestaba que vulneraba la soberan&iacute;a de los poderes Ejecutivo y Legislativo locales, al igual que el pacto federal.<sup><a href="#nota">35</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>III. La reforma constitucional (art&iacute;culo primero)</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. <i>Comentarios generales</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En breve, la reforma constitucional en esencia no era necesaria aunque resulta sumamente &uacute;til. No era necesaria debido a que si bien los derechos humanos no se encontraban expresamente reconocidos en el texto constitucional como tales, ya ten&iacute;an vigencia en M&eacute;xico. Previo a la reforma, el vocablo "derechos humanos" aparec&iacute;a en diecinueve ocasiones &#151;en todo el texto constitucional, incluyendo los art&iacute;culos transitorios y la totalidad de las ciento noventa y dos reformas que ha sufrido desde 1917, afectando a quinientos tres art&iacute;culos&#151;.<a href="#nota"><sup>36</sup></a> Las referencias alud&iacute;an a la Comisi&oacute;n Nacional de "Derechos Humanos" o los organismos protectores de "derechos humanos". El art&iacute;culo 2&#45;A&#45;II arrojaba alguna luz en la materia, aunque no exenta de complejidades, ya que se&ntilde;ala que deben respetarse "las garant&iacute;as individuales, los derechos humanos y, de manera relevante, la dignidad e integridad de las mujeres". De esto no cab&iacute;a m&aacute;s que concluir que las garant&iacute;as individuales no son derechos humanos y que el tema de g&eacute;nero ser&iacute;a igualmente distinto.<sup><a href="#nota">37</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pese a lo anterior, en estrictos t&eacute;rminos jur&iacute;dicos, los derechos humanos ten&iacute;an vigencia y se aplicaban en M&eacute;xico <i>previo</i> a la reforma en comento.<sup><a href="#nota">38</a></sup> El art&iacute;culo 133 en vigor<sup><a href="#nota">39</a></sup> &#151;y que no fue afectado por la reforma que nos ocupa&#151; se&ntilde;ala que todos los tratados ratificados por M&eacute;xico son parte de la ley suprema de toda la uni&oacute;n (LSTU). Esto es, los derechos humanos eran parte de la LSTU vigente en M&eacute;xico, pues lo m&iacute;nimo que presumimos es que los tratados de derechos humanos versan sobre derechos humanos. En consecuencia, los derechos humanos incorporados en: 1) Los tratados ratificados por M&eacute;xico y 2) Que se encontraran en vigor, ya aplicaban en M&eacute;xico <i>antes</i> de la reforma y de igual forma su contenido<a href="#nota"><sup>40</sup></a> (vale recordar dos ejemplos de tratados ratificados por M&eacute;xico, pero que no entraron &#151;y que nunca entrar&aacute;n&#151; en vigor, son los Convenios 109<sup><a href="#nota">41</a></sup> y 54<sup><a href="#nota">42</a></sup> de la OIT; este &uacute;ltimo incluso fue publicado en el <i>Diario Oficial de la Federaci&oacute;n</i> el 14 de octubre de 1942). Adicionalmente, debe referirse a tratados a los que el Estado mexicano ha manifestado su voluntad de obligarse por ellos. Ejemplo de un tratado de derechos humanos que s&iacute; se encuentra en vigor, pero que no aplica en M&eacute;xico, es la Carta &Aacute;rabe de Derechos Humanos Revisada y que aun cuando entr&oacute; en vigor en 2008<sup><a href="#nota">43</a></sup> no ha sido suscrita por M&eacute;xico.)</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Destaco que el art&iacute;culo 133 se refiere a "todos los tratados" y no limita el concepto a unos cuantos tratados o s&oacute;lo a los "tratados de derechos humanos". Ello significa que la CPEUM considera que todos los tratados y todas las obligaciones internacionales tienen la misma naturaleza jur&iacute;dica e igual jerarqu&iacute;a y validez. Esto se vuelve m&aacute;s relevante si consideramos que tratados que formalmente no son de derechos humanos, como es la Convenci&oacute;n de Viena sobre Relaciones Consulares (1963),<sup><a href="#nota">44</a></sup> deben quedar igualmente incorporados tanto por ser uno de "todos los tratados" como por ser uno que contiene normas de derechos humanos. Su art&iacute;culo 36(2)<sup><a href="#nota">45</a></sup> ha sido apreciado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte&#45;IDH) como un derecho integrado a la "normativa internacional de los derechos humanos".<sup><a href="#nota">46</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El derecho internacional tampoco distingue entre la naturaleza de las obligaciones que el Estado <i>in totum</i> ha asumido al suscribir un tratado. Es decir, igual validez y obligatoriedad tienen las obligaciones de tratados de paz y amistad, de fronteras y l&iacute;mites, humanitarios y aduaneros que los de derechos humanos, comercio y cooperaci&oacute;n internacional. As&iacute;, conforme al derecho internacional, no hay diferencia entre mayores o menores obligaciones jur&iacute;dicamente vinculantes pues todas son obligaciones internacionales<sup><a href="#nota">47</a></sup> (esto no debe ser &oacute;bice frente a conceptos como <i>ius cogens</i> y derechos humanos no derogables).<sup><a href="#nota">48</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero es una reforma de grandes y muy &uacute;tiles consecuencias.<sup><a href="#nota">49</a></sup> Desde el primer art&iacute;culo hace patente que todas las personas en M&eacute;xico gozamos de los derechos humanos incorporados en la Constituci&oacute;n y en los tratados de los que M&eacute;xico sea parte. Y resulta m&aacute;s que &uacute;til e imprescindible en un pa&iacute;s como M&eacute;xico, ya que jueces, funcionarios, legisladores y poblaci&oacute;n en general ahora les es recordado constitucionalmente que gozan de derechos humanos. Para ello deber&aacute;n acudir tanto a la CPEUM como a los tratados ratificados por M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De mayor importancia, quiz&aacute;s, es que la visi&oacute;n y la filosof&iacute;a que la reforma transmite es una de visi&oacute;n iusnaturalista.<sup><a href="#nota">50</a></sup> Manifiesta que las garant&iacute;as individuales ya no son otorgadas por la CPEUM, sino que son las personas quienes gozan de los derechos humanos, y &eacute;stos proceden a ser <i>reconocidos</i> por la CPEUM y se encuentran en los tratados ratificados por M&eacute;xico. Por ello, la CPEUM refleja la concepci&oacute;n de que ahora "la persona y sus derechos son anteriores y superiores al Estado".<sup><a href="#nota">51</a></sup> Esta posici&oacute;n resulta plenamente coincidente con la segunda oraci&oacute;n del art&iacute;culo 39 constitucional: "todo poder p&uacute;blico dimana del pueblo y se instituye en beneficio de &eacute;ste". Igualmente converge con el principio <i>pro persona</i><sup><a href="#nota">52</a></sup> &#151;reflejado ahora en el segundo p&aacute;rrafo del primer art&iacute;culo constitucional&#151;<sup><a href="#nota">53</a></sup> por el cual se establece que "las normas relativas a los derechos humanos se interpretar&aacute;n de conformidad con esta Constituci&oacute;n y con los tratados internacionales de la materia <i>favoreciendo en todo tiempo a las personas la protecci&oacute;n m&aacute;s amplia".</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. <i>Art&iacute;culo 1o., primer p&aacute;rrafo</i></font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozar&aacute;n de los derechos humanos reconocidos en esta Constituci&oacute;n y en los tratados internacionales de los que el Estado mexicano sea parte, as&iacute; como de las garant&iacute;as para su protecci&oacute;n, cuyo ejercicio no podr&aacute; restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constituci&oacute;n establece.</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La reforma procura sustituir la voz "individuo" con la de "persona" a lo largo del texto. Ello resulta acorde con el cambio de visi&oacute;n para que sea la persona quien goza de derechos humanos.<a href="#nota"><sup>54</sup></a> Con ello se pretende abarcar y reconocer que el ser humano es una persona, con derechos inmanentes e inherentes a su dignidad humana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este p&aacute;rrafo se alude a cuatro conceptos en principio similares, pero cuyo contenido no es del todo coincidente y convergente. La reforma menciona que todas las personas gozar&aacute;n de 1) los "derechos humanos" reconocidos en 2) la CPEUM y 3) los tratados, as&iacute; como 4) de las "garant&iacute;as" para su protecci&oacute;n. El p&aacute;rrafo resulta consistente con el aludido art&iacute;culo 2&#45;A&#45;II, ya que distingue entre "derechos humanos" y "garant&iacute;as", de forma que la materia sustantiva son los "derechos humanos" (reconocidos en CPEUM y tratados) y las "garant&iacute;as" son el recurso y medio de protecci&oacute;n. Esto plantea que los derechos humanos no necesariamente son constitucionales y viceversa. Por ejemplo, el derecho a poseer armas es constitucional (art&iacute;culo 10),<a href="#nota"><sup>55</sup></a> pero los tratados de derechos humanos no lo reconocen, e incluso parecer&iacute;a que las armas no son permisibles,<a href="#nota"><sup>56</sup></a> presumiblemente por ser responsabilidad del Estado mantener la paz y la convivencia sociales (aqu&iacute; debemos subrayar que las "garant&iacute;as" no s&oacute;lo son el medio de protecci&oacute;n, sino que tambi&eacute;n son un derecho de las personas, pues se vuelven esenciales para la efectividad de los derechos de que gozan. En este sentido, la Convenci&oacute;n Americana de Derechos Humanos<sup><a href="#nota">57</a></sup> y el Pacto de Derechos Civiles y Pol&iacute;ticos<sup><a href="#nota">58</a></sup> se&ntilde;alan que toda persona tiene derecho a un recurso sencillo y r&aacute;pido o a cualquier otro recurso efectivo ante jueces o tribunales competentes que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la Constituci&oacute;n, la ley o las propias convenciones.<sup><a href="#nota">59</a></sup> Los derechos consagrados constitucionalmente reciben la denominaci&oacute;n de "derechos fundamentales").<sup><a href="#nota">60</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En consecuencia vemos que los "derechos humanos" son <i>reconocidos</i> por CPEUM y tratados. Es decir, efectivamente son anteriores al Estado en su dimensi&oacute;n interna e internacional. Esos derechos humanos son protegidos &#151;por lo menos&#151; por las garant&iacute;as constitucionales a nivel interno. La reforma constitucional no lo menciona, pero esos derechos humanos siguen igualmente estando protegidos por los medios y mecanismos de supervisi&oacute;n internacional contemplados en los propios tratados.<sup><a href="#nota">61</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. <i>Art&iacute;culo 1o., segundo p&aacute;rrafo</i></font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las normas relativas a los derechos humanos se interpretar&aacute;n de conformidad con esta Constituci&oacute;n y con los tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protecci&oacute;n m&aacute;s amplia.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A. <i>Normas relativas a los derechos humanos</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este p&aacute;rrafo es quiz&aacute;s el que tiene mayor efecto en toda la reforma. Comienza el p&aacute;rrafo refiri&eacute;ndose a "las normas" relativas a derechos humanos. Ello plantea un problema <i>ab</i> <i>initio</i>. &iquest;Qu&eacute; debe entenderse por "normas relativas a los derechos humanos"?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En p&aacute;rrafo inmediato anterior, la reforma aludi&oacute; a cuatro conceptos: 1) derechos humanos, 2) garant&iacute;as, 3) CPEUM y 4) tratados. &iquest;Acaso el vocablo "normas" pretende abarcar a todos, uno o varios de ellos, una parte de uno o varios de ellos, o el contenido que resultara coincidente entre ellos? En cuyo caso, &iquest;en opini&oacute;n de qui&eacute;n, &oacute;rgano interno o internacional, judicial, ejecutivo, legislativo, o de derechos humanos?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una norma es una especie de regla<sup><a href="#nota">62</a></sup> que prescribe un deber, y que, en consecuencia, es una regla obligatoria.<sup><a href="#nota">63</a></sup> Existen cuatro tipos de normas: jur&iacute;dica, social, moral y religiosa.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ley es una proposici&oacute;n en indicativo, pues se limita a enunciar cu&aacute;l es la jerarqu&iacute;a de los bienes humanos, los actos adecuados a la realizaci&oacute;n de esos bienes, y las consecuencias de los actos en orden al perfeccionamiento del sujeto agente considerado en sus dimensiones individual y social, en tanto que la norma es una proposici&oacute;n en modo imperativo, pues prescribe el deber de realizar los actos que son conformes al bien moral y de omitir aquellos que le son contrarios.<sup><a href="#nota">64</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y la "la ley moral expresa una relaci&oacute;n de necesidad moral, una ley que prescribe un deber".<sup><a href="#nota">65</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se dice que un sistema jur&iacute;dico es m&aacute;s justo en la medida en que el derecho instrumenta las genuinas e importantes aspiraciones de la poblaci&oacute;n,<sup><a href="#nota">66</a></sup> lo que puede a su vez darle la legitimidad necesaria para actuar.<a href="#nota"><sup>67</sup></a> El derecho y los est&aacute;ndares morales difieren entre s&iacute; en forma importante. Las normas jur&iacute;dicas surgen cuando son promulgadas por el &oacute;rgano legislativo o son expresadas por el &oacute;rgano judicial. Surten efectos en momentos espec&iacute;ficos en un lugar y tiempo dados, y son ejecutadas y cumplidas conforme a procedimientos definidos. Por otra parte, las reglas morales no parecen compartir estas caracter&iacute;sticas. M&aacute;s a&uacute;n, las normas jur&iacute;dicas pueden aplicarse a actividades y conductas que no tienen una aparente significaci&oacute;n moral. Dichas leyes son denominadas <i>mala prohibitia</i><a href="#nota"><sup>68</sup></a> e incluyen reglas que prescriben que debe conducirse un autom&oacute;vil en el lado derecho de las v&iacute;as o pagar impuestos en una fecha definida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Derecho y moral &#151;de hecho los cuatro tipos de normas&#151; con fluyen en la misma realidad.<sup><a href="#nota">69</a></sup> Cuando hay un homicidio, se violentan los cuatro tipos: homicidio (jur&iacute;dico), indebida convivencia social (social), actos malos (morales) y "No matar&aacute;s" (religioso). De esta forma, tanto las normas jur&iacute;dicas (leyes) como las morales proh&iacute;ben lastimar a terceros, ambas requieren que las personas cumplan sus promesas y ambas protegen derechos de propiedad, privac&iacute;a y muchas otras cosas. Se enmiendan o derogan las normas jur&iacute;dicas para ajustarlas a criterios morales cuando se concibe que est&eacute;n equivocadas. Se arguye que las lagunas jur&iacute;dicas, o zonas de vaguedad, deben ser sustituidas o satisfechas mediante referencias a conceptos morales.<sup><a href="#nota">70</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, las normas expresan en forma imperativa una relaci&oacute;n de necesidad moral. La llamamos deber en cuanto es conocida por el entendimiento humano y se traduce en una exigencia racional para la voluntad.<sup><a href="#nota">71</a></sup> "El deber<sup><a href="#nota">72</a></sup> es la necesidad moral &#151;exigencia racional&#151; de realizar los actos que son conformes al bien de la <i>naturaleza humana</i> y que por esto mismo la perfeccionan, y de omitir aquellos que la degradan".<sup><a href="#nota">73</a></sup> En otras palabras, "el deber es la obligaci&oacute;n de hacer el bien; entendiendo por obligaci&oacute;n una coerci&oacute;n moral, no f&iacute;sica, que ejerce la idea del deber sobre nuestra voluntad y las inclinaciones de la sensibilidad".<sup><a href="#nota">74</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pregunta se mantiene. &iquest;El concepto de "normas relativas a derechos humanos" utilizado por el Poder Constituyente Permanente pretende abarcar los cuatro vocablos mencionados en el primer p&aacute;rrafo del art&iacute;culo primero?, o &iquest;s&oacute;lo a las normas contenidas en dichos cuatro vocablos? Recordemos que si bien la CPEUM indica que las personas gozar&aacute;n de los derechos humanos reconocidos en la propia CPEUM, realmente no ha sido el caso y se ha remitido a lo expresado en los tratados ratificados por M&eacute;xico.<sup><a href="#nota">75</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la reforma, la CPEUM ahora reconoce expresamente los derechos humanos recogidos en dichos tratados. Una primera observaci&oacute;n har&iacute;a presumir que las "normas relativas a los derechos humanos" son aqu&eacute;llas contenidas en los tratados de derechos humanos, pues ciertamente estos deben contener derechos humanos.<sup><a href="#nota">76</a></sup> &iquest;Deben estos igualmente incluirse?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Resulta necesario precisar cu&aacute;l es el alcance de "norma de derechos humanos", si difiere de "normas relativas a los derechos humanos", as&iacute; como a qu&eacute; &oacute;rgano <i>&#151;ya sea interno o internacional&#151;</i> corresponder&iacute;a interpretarlo autoritativamente. Es decir, "norma relativa de derechos humanos" aludir&iacute;a, seg&uacute;n qu&eacute; &oacute;rgano, a: a) &iquest;Una "garant&iacute;a"?; b) &iquest;Un "derecho humano"?; c) &iquest;Un "derecho fundamental"?; d) &iquest;El art&iacute;culo de un tratado?; e) &iquest;El art&iacute;culo de un tratado de "derechos humanos" &#151;incluyendo o excluyendo los tratados de Derecho Internacional Humanitario, de Derecho Penal Internacional o la Convenci&oacute;n de Viena sobre Relaciones Consulares&#151;?;<a href="#nota"><sup>77</sup></a> f) &iquest;El contenido de alguno de tales instrumentos?; g) &iquest;El contenido de dichos instrumentos en su conjunto?; o h) &iquest;Algo diverso?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">B. <i>Interpretaci&oacute;n de los derechos humanos</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las <i>normas</i> de derechos humanos deben interpretarse de conformidad con la CPEUM y los tratados de la materia. Esto parece significar que habr&aacute; de realizarse un ejercicio de conjunci&oacute;n normativa, de forma que previsiblemente las disposiciones constitucionales e internacionales no se contradigan y puedan complementarse entre ellas. El ejercicio seguramente implicar&aacute; que tanto las autoridades &#151;ejecutivas, judiciales, legislativas y constitucionales&#151;<a href="#nota"><sup>78</sup></a> como la poblaci&oacute;n tendr&aacute;n que recurrir al mundo internacional para determinar qu&eacute; se entiende y cu&aacute;l es el alcance de un determinado derecho humano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto resulta comprensible por cuanto hay tribunales internacionales en materia de derechos humanos &#151;como la Corte&#45;IDH&#151; cuyas decisiones son obligatorias para el Estado mexicano en los t&eacute;rminos de la propia Convenci&oacute;n Americana de Derechos Humanos (CADH).<sup><a href="#nota">79</a></sup> Un tema relacionado toca al c&uacute;mulo de decisiones adoptadas por los &oacute;rganos y mecanismos de supervisi&oacute;n de derechos humanos que emiten recomendaciones, y que si bien <i>stricto sensu</i> no son obligatorias, s&iacute; definen el concepto y alcance de los derechos humanos, como pueden ser la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos y el Comit&eacute; contra la Tortura.<sup><a href="#nota">80</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Podr&iacute;a surgir una interrogante acerca de qu&eacute; ocurre si el desarrollo internacional en derechos humanos difiere de la interpretaci&oacute;n que se haya dado a una disposici&oacute;n constitucional en temas vinculados. En otras palabras, si el mundo internacional hubiere determinado que una conducta resultara violatoria de derechos humanos, pero internamente no se considerara que viola garant&iacute;as constitucionales, plantear&iacute;a una posible contradicci&oacute;n entre normas internas e internacionales, pero quiz&aacute;s incluso la necesidad de no s&oacute;lo conocer los derechos humanos consagrados en tratados, de los que M&eacute;xico es parte, sino incluso la jurisprudencia de los mecanismos y &oacute;rganos internacionales de supervisi&oacute;n de aplicaci&oacute;n de dichos tratados, para definir el alcance y contenido de dichos derechos humanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">C. <i>Tratados internacionales de la materia</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto completo de la reforma utiliza en seis ocasiones el t&eacute;rmino "tratados internacionales". De ellas, las referencias en los art&iacute;culos 89&#45;X<sup><a href="#nota">81</a></sup> y la primera menci&oacute;n en el art&iacute;culo 105&#45;II&#45;g<sup><a href="#nota">82</a></sup> no son enmiendas, pues ya exist&iacute;an previamente a la reforma. Las otras cuatro referencias s&iacute; son conceptos nuevos incluidos con la reforma en comento. En tres de ellas<a href="#nota"><sup>83</sup></a> se refiere a los "tratados internacionales de los que el Estado mexicano &#91;o M&eacute;xico&#93; sea parte".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, en el p&aacute;rrafo que comentamos, el legislador prefiri&oacute; utilizar el vocablo "tratados internacionales de la materia" que es sustancialmente distinto del que se utiliz&oacute; en el p&aacute;rrafo inmediato anterior: "los tratados internacionales de los que el Estado mexicano sea parte". As&iacute;, en tanto esta &uacute;ltima frase manifiesta que &#151;sin importar la materia&#151; los tratados relevantes son los ratificados<sup><a href="#nota">84</a></sup> por M&eacute;xico, en el segundo p&aacute;rrafo constitucional se menciona que se trata de los tratados <i>de la materia</i> aunque no hubieran sido ratificados por M&eacute;xico. No hay duda que en los ratificados M&eacute;xico es parte de ellos, le obligan y se aplican en territorio nacional. La diferencia, sin embargo, puede tener importantes efectos debido a que es en este mismo p&aacute;rrafo donde igualmente se utiliza el concepto de "normas relativas a derechos humanos". En consecuencia, debe entenderse que las "normas" de derechos humanos se interpretan de conformidad con los tratados "de la materia" y conforme a los ratificados por M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tanto en el primer p&aacute;rrafo del art&iacute;culo primero se alude a "derechos humanos", "garant&iacute;as", "tratados" ratificados por M&eacute;xico y "esta Constituci&oacute;n", en el segundo p&aacute;rrafo se menciona que las "normas relativas a derechos humanos" deben interpretarse atendiendo a los "tratados internacionales de la materia". Esto parece implicar que quien haya de instrumentar las obligaciones constitucionales e internacionales de derechos humanos deber&aacute; atender al c&uacute;mulo de tratados internacionales de la materia y no solamente los que se encuentren en vigor para M&eacute;xico. &iquest;Significar&iacute;a ello que debieran aplicarse conceptos o desarrollos de la Carta &Aacute;rabe de Derechos Humanos Revisada, y que entr&oacute; en vigor en 2008?<sup><a href="#nota">85</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">D. <i>Principio pro persona</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El p&aacute;rrafo expresa que dichas normas de derechos humanos deben interpretarse conforme a la CPEUM y los tratados de la materia, "favoreciendo en todo tiempo a las personas la protecci&oacute;n m&aacute;s amplia". Ello pretende reflejar el principio <i>pro persona</i> en el texto constitucional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este principio "tiene como fin acudir a la norma m&aacute;s protectora y/o a preferir la interpretaci&oacute;n de mayor alcance de &eacute;sta al reconocer/garantizar el ejercicio de un derecho fundamental; o bien, en sentido complementario, aplicar la norma y/o la interpretaci&oacute;n m&aacute;s restringida al establecer limitaciones/restricciones al ejercicio de los derechos humanos".<sup><a href="#nota">86</a></sup> Es decir, debe propugnarse la aplicaci&oacute;n de la <i>norma</i> que m&aacute;s proteja a la persona, dar oportunidad a cualquier interpretaci&oacute;n que m&aacute;s beneficie a cualquier persona, y buscar la norma y la interpretaci&oacute;n que m&aacute;s limite cualquier restricci&oacute;n a los derechos humanos. Es aqu&iacute; donde vemos el efecto de que &#151;por mandato constitucional&#151; sea la <i>norma de derechos humanos</i> la que deber&aacute; interpretarse y aplicarse de manera m&aacute;s favorable a la persona. Esta situaci&oacute;n es igualmente coincidente con que el poder p&uacute;blico dimana del pueblo y se instituye en beneficio de &eacute;ste (art&iacute;culo 39, CPEUM, 2a. oraci&oacute;n).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El principio ya ha sido recogido en algunas ocasiones por los tribunales de forma similar:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El principio <i>pro homine</i> que implica que la interpretaci&oacute;n jur&iacute;dica siempre debe buscar el mayor beneficio para el hombre, es decir, que debe acudirse a la norma m&aacute;s amplia o a la interpretaci&oacute;n extensiva cuando se trata de derechos protegidos y, por el contrario, a la norma o a la interpretaci&oacute;n m&aacute;s restringida, cuando se trata de establecer l&iacute;mites a su ejercicio, se contempla en los art&iacute;culos 29 de la Convenci&oacute;n Americana sobre Derechos Humanos y 5 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol&iacute;ticos... como dichos tratados forman parte de la ley suprema de la uni&oacute;n, conforme al art&iacute;culo 133 constitucional, <i>es claro que el citado principio debe aplicarse en forma obligatoria.</i><sup><a href="#nota">87</a></sup></font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El principio <i>pro homine,</i> incorporado en m&uacute;ltiples tratados internacionales, es un criterio hermen&eacute;utico que coincide con el rasgo fundamental de los derechos humanos, por virtud del cual debe estarse siempre a favor del hombre e implica que debe acudirse a la norma m&aacute;s amplia o a la interpretaci&oacute;n extensiva cuando se trata de derechos protegidos y, por el contrario, a la norma o a la interpretaci&oacute;n m&aacute;s restringida, cuando se trata de establecer l&iacute;mites a su ejercicio.<sup><a href="#nota">88</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es aqu&iacute; donde la reforma encontr&oacute; mayor oposici&oacute;n proveniente de diversos lados. La doctrina recurrentemente ha mencionado que el art&iacute;culo 133 establece la supremac&iacute;a constitucional.<sup><a href="#nota">89</a></sup> Se concibe a la CPEUM en la c&uacute;spide de una pir&aacute;mide<sup><a href="#nota">90</a></sup> y con naturaleza supralegal.<sup><a href="#nota">91</a></sup> De igual forma, se contempla a los tratados supeditados a la CPEUM<sup><a href="#nota">92</a></sup> al mismo nivel que las leyes constitucionales, pero debajo de la CPEUM<sup><a href="#nota">93</a></sup> ocomopartedelasleyesordinarias.<sup><a href="#nota">94</a></sup> Igualmente se ha llegado a opinar que dicho art&iacute;culo 133 no refleja la supremac&iacute;a constitucional, sino una "ley suprema de toda la uni&oacute;n" integrada de forma tripartita, donde la CPEUM ser&iacute;a el tamiz de ingreso para que los tratados se incorporen a la LSTU, y que es la propia CPEUM la que manifiesta que el espacio jur&iacute;dico nacional es regulado desde el propio acto constitutivo del Estado mexicano, no por la CPEUM, sino por dicha LSTU.<sup><a href="#nota">95</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los tribunales mexicanos han emitido diversos criterios desde 1911 sobre jerarqu&iacute;a normativa en M&eacute;xico &#151;para modificarlos pr&aacute;cticamente cada d&eacute;cada&#151;.<sup><a href="#nota">96</a></sup> Han se&ntilde;alado que el derecho internacional no tiene supremac&iacute;a sobre el derecho interno, sino que ha adoptado la postura de que el derecho internacional es parte del derecho nacional,<sup><a href="#nota">97</a></sup> que los tratados tienen fuerza de ley para la poblaci&oacute;n pero que no son base para determinar constitucionalidad de las leyes. Adicionalmente, han indicado que los tratados se encuentran al mismo nivel que la legislaci&oacute;n nacional,<sup><a href="#nota">98</a></sup> por encima de las leyes federales,<sup><a href="#nota">99</a></sup> y posteriormente por encima de las leyes generales<sup><a href="#nota">100</a></sup> y las leyes federales y locales, &eacute;stas dos al mismo nivel.<sup><a href="#nota">101</a></sup> As&iacute;, la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n (SCJN) ha evidenciado su ambivalencia e indefinici&oacute;n sobre el tema, sobre todo si consideramos que todos los criterios han sido emitidos como tesis aisladas y no mediante jurisprudencia o decisiones obligatorias para todo el sistema judicial. Adem&aacute;s, el &uacute;ltimo criterio de la SCJN &#151;de 2001&#151; fue adoptado por mayor&iacute;a de 6 votos a 5,<sup><a href="#nota">102</a></sup> lo cual muestra claramente la fragilidad del criterio. Esto se vuelve a&uacute;n m&aacute;s relevante si consideramos que al 10 de junio de 2011, tres de los ministros de la SCJN fueron sustituidos, de los cuales dos votaron a favor y uno en contra.<sup><a href="#nota">103</a></sup> Asumiendo que se mantuviera el sentido del voto, ello podr&iacute;a arrojar hoy una votaci&oacute;n de 4 contra 4.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como mencionamos, diversos congresos estatales se reunieron para bloquear la reforma.<sup><a href="#nota">104</a></sup> De hecho, en la reuni&oacute;n de Boca del R&iacute;o,<sup><a href="#nota">105</a></sup> se&ntilde;alaron que se "requiere ampliar el an&aacute;lisis ulterior de la jerarqu&iacute;a normativa en el sistema constitucional y precisar el rango de los tratados internacionales". No obstante, contemplaron una posible reforma al art&iacute;culo 133 constitucional para definir la supremac&iacute;a constitucional, o incluso llegar a contemplar el rango constitucional de los tratados internacionales de derechos humanos. Pero esto s&oacute;lo podr&iacute;a ser, "siempre que &eacute;stos sean aprobados con el mismo procedimiento que las reformas constitucionales",<sup><a href="#nota">106</a></sup> con lo que aparentemente estar&iacute;an manifestando que los tratados de derechos humanos deben ser considerados &#151;por lo menos&#151; de naturaleza y jerarqu&iacute;a constitucional. Esta situaci&oacute;n ha sido igualmente reflejada por funcionarios del Poder Ejecutivo federal y ministros de la SCJN.<sup><a href="#nota">107</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debemos subrayar que, en materia de derechos humanos, los tribunales mexicanos han mostrado cierta apertura para lograr la mayor aplicaci&oacute;n y efectividad de los mismos, dado que es posible invocarlos al estudiar violaciones a garant&iacute;as individuales.<sup><a href="#nota">108</a></sup> Esto refiere al an&aacute;lisis de la posible mayor jerarqu&iacute;a o relevancia a tratados de derechos humanos, pero no a otro tipo de tratados<a href="#nota"><sup>109</sup></a> &#151;lo que podr&iacute;a derivar en un conflicto, ya que podr&iacute;a considerar que existen diversos niveles de obligaciones internacionales: las de derechos humanos y otras del derecho internacional p&uacute;blico&#151;. En este sentido, se ha se&ntilde;alado en la SCJN que los tratados a que se refiere la tesis de 2001 no incluyen a los tratados de derechos humanos, tema sobre el que no formalmente se ha pronunciado el propio tribunal.<sup><a href="#nota">110</a></sup> En marzo de 2010, un tribunal colegiado se&ntilde;al&oacute; que cuando se trate de derechos humanos, los tratados deb&iacute;an tener rango constitucional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adicionalmente, podemos considerar que si bien la Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos<sup><a href="#nota">111</a></sup> se adopt&oacute; como una declaraci&oacute;n<a href="#nota"><sup>112</sup></a> y, consecuentemente, sin efectos vinculantes. Sin embargo, podr&iacute;a en opini&oacute;n de algunos<sup><a href="#nota">113</a></sup> llegarse a considerar que su contenido refleja derecho consuetudinario y ser jur&iacute;dicamente vinculante<sup><a href="#nota">114</a></sup> o que por su relevancia hist&oacute;rica eventualmente podr&iacute;a derivar en ese estatus.<sup><a href="#nota">115</a></sup> Suponemos, sin embargo, que no se refiere a normas internacionales que no hayan sido suscritas por M&eacute;xico, como puede ser el caso de la referida Carta &Aacute;rabe de Derechos Humanos Revisada.<sup><a href="#nota">116</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pese a lo anterior, debemos subrayar que &#151;en este p&aacute;rrafo&#151; el texto constitucional no refiere a la jerarqu&iacute;a de los tratados, sino a la jerarqu&iacute;a supraconstitucional de las <i>normas</i> de derechos humanos. Esto deriva de que atendiendo al principio <i>pro homine</i>, dichas normas de derechos humanos &#151;que no los tratados internacionales ratificados por M&eacute;xico ni los tratados de derechos humanos&#151; deben interpretarse conforme a los "tratados internacionales de la materia, favoreciendo en todo tiempo a las personas la protecci&oacute;n m&aacute;s amplia". En consecuencia, si hubiera posible no plena concordancia &#151;o incluso conflicto&#151; entre las normas constitucional e internacional, la autoridad correspondiente se encuentra obligada por mandato constitucional a aplicar y utilizar la interpretaci&oacute;n que m&aacute;s favorezca a la persona.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. <i>Art&iacute;culo 1o., tercer p&aacute;rrafo</i></font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todas las autoridades, en el &aacute;mbito de sus competencias, tienen la obligaci&oacute;n de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos, de conformidad con los principios de interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deber&aacute; prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los t&eacute;rminos que establezca la ley.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas l&iacute;neas tambi&eacute;n han dado mucho que comentar. Por este precepto, "todas las autoridades" tienen una obligaci&oacute;n sustantiva de realizar diversas actividades en materia de derechos humanos: promoverlos, respetarlos, protegerlos y garantizarlos. Esto evidentemente habr&aacute; de incluir medidas de acci&oacute;n y omisi&oacute;n para debidamente cumplimentarlos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La actividad que las autoridades deben efectuar en materia de derechos humanos debe ajustarse a principios que resultan conocidos en la rama del derecho internacional de los derechos humanos:<sup><a href="#nota">117</a></sup> universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La universalidad<sup><a href="#nota">118</a></sup> se refiere a que los derechos humanos tocan a tres aspectos espec&iacute;ficos: a) Son universales porque son respaldados por todos los Estados, d&aacute;ndoles entonces lo que podr&iacute;a referirse como la "universalidad jur&iacute;dica internacional"; b) Los derechos humanos son el &uacute;nico conjunto de pr&aacute;cticas que han sido probadas y han resultado efectivas para proteger individuos, familias y grupos de ciertas amenazas &#151;frecuentes o no&#151; a su dignidad, que presentan los mercados modernos y los Estados modernos. Esto les da una denominada "funcionalidad universal"; c) Tambi&eacute;n tiene una "universalidad de consenso replicante" <i>(overlapping consensus universality).</i> Esto quiere significar que la mayor&iacute;a de escuelas, sectas, tradiciones y doctrinas filos&oacute;ficas, &eacute;ticas y religiosas han concebido a los derechos humanos como, seg&uacute;n refiere John Rawls, una "concepci&oacute;n pol&iacute;tica de justicia". En otras palabras, se vuelven la expresi&oacute;n definitiva y autoritativa de los l&iacute;mites de la legitimidad pol&iacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La progresividad alude, esencialmente, que hay conductas que en el pasado pod&iacute;an haber sido toleradas y permitidas, pero en la &eacute;poca actual ya no resultan permisibles. La materia de derechos humanos es continua y progresiva, su avance no se detiene en un momento. As&iacute;, ciertos actos que en el pasado podr&iacute;an considerarse inhumanos &#151;en oposici&oacute;n a tortura&#151;, "podr&iacute;an clasificarse distinto en el futuro".<sup><a href="#nota">119</a></sup> En otras palabras, los instrumentos de derechos humanos son instrumentos "vivientes".<sup><a href="#nota">120</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La interdependencia e indivisibilidad se refiere a que los derechos humanos est&aacute;n interrelacionados entre s&iacute;, de forma que la satisfacci&oacute;n de uno involucra que otros derechos igualmente requieren ser atendidos. La indivisibilidad alude a que los derechos realmente no pueden separarse entre s&iacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo m&aacute;s relevante es que "todas las autoridades" est&aacute;n obligadas a garantizar los derechos humanos. En tanto el art&iacute;culo 133 constitucional formalmente s&oacute;lo obligaba al Poder Judicial estatal a cumplir con lo dispuesto en los tratados,<sup><a href="#nota">121</a></sup> el art&iacute;culo 1o. obliga a toda autoridad mexicana. Esto incluye a las tres ramas del poder (Legislativo, Ejecutivo y Judicial), los tres &oacute;rdenes de gobierno (federal, estatal y municipal) y los &oacute;rganos constitucionales, aut&oacute;nomos &#151;Banco de M&eacute;xico, INEGI, IFE y CNDH&#151; o no &#151;Ministerio Publico&#151;.<sup><a href="#nota">122</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto fue algo que qued&oacute; igualmente evidente en las discusiones que la SCJN tuvo sobre el caso Radilla en el que la Corte&#45;IDH resolvi&oacute; que el Estado mexicano viol&oacute; derechos humanos en este caso de desaparici&oacute;n forzada.<sup><a href="#nota">123</a></sup> De manera relevante,<sup><a href="#nota">124</a></sup> la SCJN confirm&oacute; restringir el fuero militar en casos que afecten derechos humanos de civiles. Asimismo, confirm&oacute; garantizar que todos los jueces del pa&iacute;s deber&aacute;n inaplicar, en los casos concretos que resuelvan, las normas internas contrarias a la Constituci&oacute;n y a tratados internacionales sobre derechos humanos &#151;con lo cual parece establecer que, por lo menos, los tratados que versen sobre derechos humanos tienen rango constitucional&#151;.<sup><a href="#nota">125</a></sup> A este fin, la SCJN acord&oacute; promover la modificaci&oacute;n de la jurisprudencia que reserva ese control de convencionalidad al Poder Judicial de la Federaci&oacute;n, para lo cual acordaron informar sobre estos criterios a todos los tribunales del pa&iacute;s, a fin de que notifiquen y remitan a la propia SCJN para su resoluci&oacute;n los casos de conflictos de competencia con tribunales del fuero castrense.<sup><a href="#nota">126</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>IV. Conclusiones</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La reforma constitucional en esencia no era necesaria. Los derechos humanos se encontraban vigentes en M&eacute;xico a trav&eacute;s del art&iacute;culo 133 constitucional. Los tratados ten&iacute;an vigencia en M&eacute;xico y con rango constitucional, por ello, los tratados <i>de derechos humanos</i> ya ten&iacute;an vigencia en M&eacute;xico. Sin embargo, es una reforma que resulta sumamente &uacute;til, pues ahora toda la poblaci&oacute;n y todas las autoridades tienen plena conciencia de su existencia y aplicabilidad a todo el sistema jur&iacute;dico mexicano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De suma relevancia tambi&eacute;n es el cambio de filosof&iacute;a y cosmovisi&oacute;n pol&iacute;tica y jur&iacute;dica que refleja la reforma. Donde antes las garant&iacute;as eran otorgadas a la poblaci&oacute;n, a partir de la reforma, los derechos humanos pertenecen a toda persona. El Estado queda constre&ntilde;ido a respetarlos. El origen de los derechos de la persona no es el Estado sino que son inherentes a la persona.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las reformas del 10 de junio de 2011 en materia de derechos humanos tienen efectos sumamente amplios, evidenciados por los comentarios y expresiones mismas de los congresos estatales al momento de aprobarla. Resulta significativo el hecho de que estos &oacute;rganos legislativos hayan determinado la necesidad de analizar la relaci&oacute;n jer&aacute;rquica normativa vigente en M&eacute;xico.<sup><a href="#nota">127</a></sup> Los propios congresos &#151;y los tribunales&#151; <sup><a href="#nota">128</a></sup> se encuentran meditando sobre las consecuencias de que la Constituci&oacute;n podr&iacute;a no ser m&aacute;s la norma suprema, sugiriendo que los tratados &#151;de derechos humanos&#151; podr&iacute;an tener rango constitucional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, es la aplicaci&oacute;n del principio <i>pro homine</i> por <i>todas las autoridades</i> lo que tiene implicaciones sumamente amplias, en particular cuando debe aplicarse en todo momento la norma que m&aacute;s favorezca a la persona. Esta consideraci&oacute;n tiene dimensiones y efectos a&uacute;n no visualizados por el sistema jur&iacute;dico mexicano <i>in totum.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante esto, debemos concluir que el sistema jur&iacute;dico mexicano ha renacido a partir del 11 de junio de 2011, fecha en que entr&oacute; en vigor la reforma supracomentada. Igual que Proteo, deidad griega que sugiere lo "primero" y era capaz de predecir el futuro, que cambiaba de forma para evitar expresarlo, salvo a quien fuera capaz de capturarlo. Toca a todo M&eacute;xico &#151;autoridades y poblaci&oacute;n&#151; capturar estos derechos humanos y su relaci&oacute;n con las normas jur&iacute;dicas mexicanas &#151;incluida evidentemente la Constituci&oacute;n pol&iacute;tica&#151; a fin de dar el contenido m&aacute;s apropiado a la reforma y su aplicaci&oacute;n en M&eacute;xico. Presumiblemente esto resultar&aacute; en consonancia con el mundo internacional que ya ha dado forma y alcance a esos derechos humanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Las opiniones expresadas son de car&aacute;cter estrictamente personal y no deber&aacute;n entenderse que necesariamente representan a las de las instituciones con las que se encuentra involucrado.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Si bien el presente se constri&ntilde;e al an&aacute;lisis del art&iacute;culo primero constitucional, ser&aacute; posteriormente cuando toque el an&aacute;lisis del resto de la reforma y su an&aacute;lisis en conjunto. Sin embargo, las modificaciones que lleva el art&iacute;culo primero resultan ingentes, modificando pr&aacute;cticamente la concepci&oacute;n misma del derecho y su relaci&oacute;n con las normas internacionales y de derechos humanos en M&eacute;xico.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> <i>Cfr. Gaceta del Senado,</i> LX Legislatura, 5 de mayo de 2004, a&ntilde;o 2004, n&uacute;m. 1.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699802&pid=S0041-8633201200010001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> C&aacute;mara de Diputados, Dictamen de las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Derechos Humanos, con Proyecto de Acuerdo relativo a la Minuta del Senado con Proyecto de Decreto por el que se Modifica la Denominaci&oacute;n del Cap&iacute;tulo I del T&iacute;tulo Primero y Reforma Diversos Art&iacute;culos de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos, en Materia de Derechos Humanos, 17 de marzo de 2011, par&aacute;grafo I.1 (en adelante, Dictamen de Diputados, 17 de marzo de 2011).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> <i>Ibidem,</i> par&aacute;grafo I.3.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> <i>Ibidem,</i> par&aacute;grafo I.7.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> <i>Ibidem,</i> par&aacute;grafo I.17.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> <i>Ibidem,</i> par&aacute;grafo I.18.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> "Si un proyecto de ley o decreto fuese desechado en parte, o modificado, o adicionado por la c&aacute;mara revisora, la nueva discusi&oacute;n de la c&aacute;mara de su origen versar&aacute; &uacute;nicamente sobre lo desechado o sobre las reformas o adiciones, sin poder alterarse en manera alguna los art&iacute;culos aprobados. Si las adiciones o reformas hechas por la c&aacute;mara revisora fuesen aprobadas por la mayor&iacute;a absoluta de los votos presentes en la c&aacute;mara de su origen, se pasar&aacute; todo el proyecto al Ejecutivo, para los prop&oacute;sitos de la fracci&oacute;n A. Si las adiciones o reformas hechas por la c&aacute;mara revisora fueren reprobadas por la mayor&iacute;a de votos en la c&aacute;mara de su origen, volver&aacute;n a aquella para que tome en consideraci&oacute;n las razones de &eacute;sta, y si por mayor&iacute;a absoluta de votos presentes se desecharen en esta segunda revisi&oacute;n dichas adiciones o reformas, el proyecto, en lo que haya sido aprobado por ambas c&aacute;maras, se pasar&aacute; al Ejecutivo para las finalidades de la fracci&oacute;n A. Si la c&aacute;mara revisora insistiere, por la mayor&iacute;a absoluta de votos presentes, en dichas adiciones o reformas, todo el proyecto no volver&aacute; a presentarse sino hasta el siguiente periodo de sesiones, a no ser que ambas c&aacute;maras acuerden, por la mayor&iacute;a absoluta de sus miembros presentes, que se expida la ley o decreto s&oacute;lo con los art&iacute;culos aprobados, y que se reserven los adicionados o reformados para su examen y votaci&oacute;n en las sesiones siguientes".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Con tal fin recurrieron a la jurisprudencia: Proyecto de ley o decreto modificado por la c&aacute;mara revisora y que regresa a la de origen. Para que &eacute;sta cumpla el requisito de la "nueva discusi&oacute;n", a que se refiere el inciso "E" del art&iacute;culo 72 constitucional, basta con que abra dicha etapa. IUS 175495, <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n,</i> t. XXIII, 8, marzo de 2006.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios P&uacute;blicos del Sector P&uacute;blico, y de la Ley de Obras y Servicios Relacionados con las Mismas, Dictamen de Diputados, 17 de marzo de 2011, consideraci&oacute;n tercera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> "Quedando el compromiso ineludible ante la sociedad, de la c&aacute;mara revisora, as&iacute; como de la de origen, para perfeccionar el proyecto de decreto", <i>idem.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> <i>Idem.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> <i>Ibidem,</i> par&aacute;grafos I.9 y I.11.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> Juan Carlos Guti&eacute;rrez, director de la Comisi&oacute;n Mexicana de Defensa y Promoci&oacute;n de los Derechos Humanos, envi&oacute; una misiva a la reuni&oacute;n de presidentes de congresos estatales en Veracruz el 12 y 13 de mayo de 2011. Rea, Daniela, "Atrasan aplicaci&oacute;n de reforma en derechos humanos", <i>Terra Noticias,</i> 12 de mayo de 2011, <a href="http://www.terra.com.mx/noticias/articulo/1108904/Atrasan+aplicacion+de+reforma+en+Derechos+Humanos.htm" target="_blank">http://www.terra.com.mx/noticias/articulo/1108904/Atrasan+aplicacion+de+reforma+en+Derechos+Humanos.htm</a> (consultada el 20 de junio de 2011).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699815&pid=S0041-8633201200010001100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> Dictamen de Diputados, 17 de marzo de 2011, par&aacute;grafos I.13 y I.14.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> Coahuila, Chiapas, Colima, Yucat&aacute;n, Chihuahua, Campeche, Zacatecas, Quintana Roo, Estado de M&eacute;xico, Durango, Sonora, Aguascalientes, Tabasco, Michoac&aacute;n, Baja California Sur, Veracruz, Tamaulipas, Nayarit, Guerrero, Quer&eacute;taro y San Luis Potos&iacute;. Los votos aprobatorios pueden verse en <a href="http://www.senado.gob.mx/sgsp/gaceta/61/2/2011&#45;06&#45;01&#45;1/assets/documentos/votos_aprobatorios.pdf" target="_blank">http://www.senado.gob.mx/sgsp/gaceta/61/2/2011&#45;06&#45;01&#45;1/assets/documentos/votos_aprobatorios.pdf</a> (consultado el 12 de junio de 2011).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699818&pid=S0041-8633201200010001100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup> Guanajuato.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup> Rea, <i>op. cit.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup> Rea, <i>op. cit.</i> Dicha organizaci&oacute;n afirmaba aglutinar a 500 instituciones civiles de 18&nbsp;entidades de la Rep&uacute;blica. <i>Idem.</i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20</sup> <i>Cfr.</i> p&aacute;gina <i>web</i> de la referida coalici&oacute;n, <a href="http://bloqueoalareforma.wordpress.com/" target="_blank">http://bloqueoalareforma.wordpress.com/</a> (consultada el 20 de junio de 2011).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699823&pid=S0041-8633201200010001100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>21</sup> Universo Cristiano, "Focos rojos por reforma constitucional sobre derechos humanos que pone en alerta a las familias mexicanas", <a href="http://www.universocristiano.com/videos.phtml?id=19229" target="_blank">http://www.universocristiano.com/videos.phtml?id=19229</a> (consultado el 20 de junio de 2011).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699825&pid=S0041-8633201200010001100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>22</sup> Fuentes, V&iacute;ctor, "Bloquean estados reforma a derechos humanos aprobada por el Congreso", Agencia <i>Reforma,</i> reproducida en diversos medios, incluyendo <i>El Siglo de Torre&oacute;n</i> (<a href="http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/618597.bloquean&#45;estados&#45;reforma&#45;en&#45;dh.html" target="_blank">http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/618597.bloquean&#45;estados&#45;reforma&#45;en&#45;dh.html</a>)<i>, El Sur de Acapulco</i> (<a href="http://www.suracapulco.com.mx/nota1e.php?id_nota=100338" target="_blank">http://www.suracapulco.com.mx/nota1e.php?id_nota=100338</a>)<i>, Hidroc&aacute;lido,</i> 19&nbsp;de abril de 2011 (<a href="http://www.hidrocalidodigital.com/nacional/articulo.php?id=10132" target="_blank">http://www.hidrocalidodigital.com/nacional/articulo.php?id=10132</a>).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699827&pid=S0041-8633201200010001100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>23</sup> Nuevo Le&oacute;n, Estado de M&eacute;xico, Quer&eacute;taro y Veracruz. <i>Idem.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>24</sup> <i>Cfr. supra</i> texto que acompa&ntilde;a a las notas 2 a 15.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>25</sup> <i>Cfr. supra</i> nota 23.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>26</sup> Fuentes, <i>op. cit.</i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>27</sup> En la historia constitucional mexicana ha variado el &oacute;rgano interno encargado de aprobar los tratados. En 1814, la Constituci&oacute;n de Apatzing&aacute;n dispon&iacute;a que tocaba al supremo gobierno la celebraci&oacute;n de tratados, pero la expresi&oacute;n de la voluntad del Estado mexicano resid&iacute;a siempre en el supremo congreso &#151;unicameral&#151;. En el Acta Constitutiva de la Federaci&oacute;n Mexicana (13 de enero de 1824), la facultad de aprobaci&oacute;n de tratados corresponde exclusivamente al Poder Legislativo &#151;bicameral&#151;, pero es el Poder Ejecutivo quien los celebra. En la Constituci&oacute;n Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1824, la aprobaci&oacute;n de los tratados corresponde al Congreso &#151;bicameral&#151;, y es el presidente quien celebra concordatos y tratados. En las Leyes Constitucionales de 1836, es facultad exclusiva del Congreso &#151;bicameral&#151; la aprobaci&oacute;n de los tratados, pero el Senado tiene facultad exclusiva respecto a "decretos conciliares y bulas y rescriptos pontificios" cuando afecten a la naci&oacute;n. En las Bases Org&aacute;nicas de 1843, corresponde al Congreso &#151;bicameral&#151; la aprobaci&oacute;n de tratados y concordatos celebrados por el presidente de la Rep&uacute;blica. En la Constituci&oacute;n de 1857, el Congreso &#151;originalmente unicameral&#151; ten&iacute;a la facultad de aprobar todos los tratados y declarar la guerra. El 6 de noviembre de 1874 el Congreso se convierte en bicameral y la aprobaci&oacute;n de los tratados se volvi&oacute; facultad exclusiva del Senado. En la Constituci&oacute;n publicada en 1917, el Congreso &#151;bicameral desde un principio&#151; es quien aprueba los tratados conforme a los art&iacute;culos 89&#45;X y 133, pero, en clara contradicci&oacute;n, el art&iacute;culo 76&#45;I otorgaba al Senado la facultad exclusiva para aprobarlos. El art&iacute;culo 133 se reform&oacute; en 1934 para se&ntilde;alar que los tratados son aprobados por el Senado. En 1988 se reform&oacute; el art&iacute;culo 89&#45;X para incorporar los principios de pol&iacute;tica exterior, y es s&oacute;lo hasta entonces cuando el texto constitucional es consistente respecto al &oacute;rgano interno que aprueba los tratados: el Senado de la Rep&uacute;blica. Labardini, Rodrigo, "La ley suprema de toda la uni&oacute;n: legalidad tripartita", <i>Revista de Investigaciones Jur&iacute;dicas,</i> M&eacute;xico, Escuela Libre de Derecho, a&ntilde;o 34, n&uacute;m. 34, 2010, pp. 459&#45;464.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699833&pid=S0041-8633201200010001100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>28</sup> <i>Cfr.</i> art&iacute;culos 133, 89&#45;X y 76&#45;I, constitucionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>29</sup> Fuentes, <i>op. cit.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>30</sup> <i>Idem.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>31</sup> <i>Idem.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>32</sup> Minuta de las Representaciones de las Legislaturas Estatales con relaci&oacute;n a las Reformas Constitucionales referentes a los Art&iacute;culos 1o., 3o., 18, 29, 102 y Otros en Materia de Derechos Humanos, Boca del R&iacute;o, Veracruz, 13 de mayo de 2011.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>33</sup> Adame Goddard, Jorge, "&iquest;Por qu&eacute; no debe aprobarse la reforma constitucional sobre derechos humanos?", "La reforma sobre derechos humanos vulnera la soberan&iacute;a local" y "An&aacute;lisis del proyecto de reforma constitucional en derechos humanos", disponibles, respectivamente, en <a href="http://works.bepress.com/jorge_adame_goddard/178" target="_blank">http://works.bepress.com/jorge_adame_goddard/178</a>, <a href="http://works.bepress.com/jorge_adame_goddard/179/" target="_blank">http://works.bepress.com/jorge_adame_goddard/179/</a>',y <a href="http://works.bepress.com/jorge_adame_goddard/177/" target="_blank">http://works.bepress.com/jorge_adame_goddard/177/</a> (consultados el 20 de junio de 2011).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699840&pid=S0041-8633201200010001100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>34</sup> Adame, "&iquest;Por qu&eacute; no debe aprobarse...?", cit.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>35</sup> Adame, "La reforma sobre derechos humanos...", cit.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>36</sup> Labardini, Rodrigo, "La incorporaci&oacute;n de los derechos humanos en el sistema jur&iacute;dico mexicano", <i>Bolet&iacute;n Acad&eacute;mico sobre Derechos Humanos,</i> Comisi&oacute;n de Derechos Humanos del Estado de Campeche, Instituto de Estudios en Derechos Humanos, n&uacute;m. 2, julio de 2009, disponible en <a href="http://www.cdhecamp.org/Boletin%20Academico%202.pdf" target="_blank">http://www.cdhecamp.org/Boletin%20Academico%202.pdf</a> (consultado el 20 de junio de 2011,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699844&pid=S0041-8633201200010001100009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> y en archivo con el autor); e id., "Una propuesta de reforma constitucional en materia de derechos humanos", <i>Bolet&iacute;n Mexicano de Derecho Comparado,</i> M&eacute;xico, UNAM, Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas, a&ntilde;o XLIII, n&uacute;m. 129, septiembre&#45;diciembre de 2010, pp. 1199&#45;1232; actualizados en parte con id., "&iquest;Aliento a derechos humanos?", <i>Cr&oacute;nica,</i> 11 de junio de 2011, p. 4, e id., "Constituci&oacute;n y derechos humanos", <i>Cr&oacute;nica,</i> 16 de julio de 2011, p. 4.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>37</sup> <i>Cfr.</i> Labardini, "Una propuesta de reforma...", <i>cit.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>38</sup> "Es de advertir que esos derechos contenidos en los tratados ya eran derechos vigentes en M&eacute;xico por efecto del art&iacute;culo 133, que dice que el orden jur&iacute;dico mexicano se compone de la Constituci&oacute;n, los tratados que est&eacute;n de acuerdo con ella y las leyes". Adame, "An&aacute;lisis del proyecto de reforma<i>.", cit.,</i> p. 3.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>39</sup> "Esta Constituci&oacute;n, las leyes del Congreso de la Uni&oacute;n que emanen de ella y todos los tratados que est&eacute;n de acuerdo con la misma, celebrados y que se celebren por el presidente de la Rep&uacute;blica, con aprobaci&oacute;n del Senado, ser&aacute;n la ley suprema de toda la uni&oacute;n. Los jueces de cada Estado se arreglar&aacute;n a dicha Constituci&oacute;n, leyes y tratados, a pesar de las disposiciones en contrario que pueda haber en las Constituciones o leyes de los Estados".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>40</sup> <i>Cfr.</i> Labardini, "Una propuesta de reforma.", <i>cit.,</i> pp. 1218 y 1219.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>41</sup> Convenio n&uacute;m. 109, sobre Salarios, Horas de Trabajo a Bordo y Dotaci&oacute;n, Ginebra, 14 de mayo de 1958. M&eacute;xico lo ratific&oacute; el 11 de septiembre de 1961. No se public&oacute; en el <i>DOF.</i> El Convenio fue declarado obsoleto por OIT, por lo que nunca entrar&aacute; en vigor, pues sus disposiciones son recogidas y signadas por convenios de OIT posteriores.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>42</sup> Convenio n&uacute;m. 54 de OIT, relativo a las Vacaciones Anuales Pagadas de la Gente de Mar, Ginebra, 24 de octubre de 1936. Fue revisado en 1946 por el Convenio n&uacute;m. 72, y en 1949 por el Convenio n&uacute;m. 91. El Convenio n&uacute;m. 54 fue ratificado por M&eacute;xico el 12 de junio de 1942 y se public&oacute; en <i>DOF</i> del 14 de octubre de 1942. El Convenio no ha entrado en vigor. De hecho, ha sido dejado de lado y declarado obsoleto por OIT, y est&aacute; cerrado a la ratificaci&oacute;n por cualquier Estado, por lo que nunca entrar&aacute; en vigor.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>43</sup> Revised Arab Charter of Human Rights, Liga de los Estados &Aacute;rabes, 22 de mayo de 2004, reproducida en 12 Int'l Hum. Rts. Rep. 893 (2005), entrada en vigor el 15 de marzo de 2008. La carta equipara en su pre&aacute;mbulo y articulado al sionismo con el racismo ("All forms of racism, Zionism and foreign occupation and domination constitute an impediment to human dignity and a major barrier to the exercise of the fundamental rights of peoples; all such practices must be condemned and efforts must be deployed for their elimination", art&iacute;culo 2(3)). El 24 de enero de 2008, la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Louise Arbour, se congratul&oacute; por la entrada en vigor de este documento. Despu&eacute;s de ser criticada por el respaldo a esta disposici&oacute;n, entre otros, UN Rights Chief Must Clarify Endorsement of Arab Charter with Anti&#45;Semitic Provisions, disponible en <a href="http://www.unwatch.org" target="_blank">www.unwatch.org</a>,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699852&pid=S0041-8633201200010001100010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Arbour se distanci&oacute; de algunos aspectos de la carta &aacute;rabe. Arbour, Louise, Statement by UN High Commissioner for Human Rights on the Entry Into Force of the Arab Charter on Human Rights, Ginebra, 30 de enero de 2008, disponible en <a href="http://www.unhchr.ch" target="_blank">www.unhchr.ch</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699853&pid=S0041-8633201200010001100011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Cfr. Shaw, Malcolm, <i>International Law,</i> 4a. ed., Cambridge University Press, 2005, pp. 365 y 366,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699854&pid=S0041-8633201200010001100012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> y Robson, John, "The UN enables hatemongers", <i>The Ottawa Citizen,</i> 1o. de febrero de 2008.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699855&pid=S0041-8633201200010001100013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>44</sup> Viena, 24 de abril de 1963. M&eacute;xico firm&oacute; el 7 de octubre de 1963. <i>DOF</i> del 11 de septiembre de 1968 y 19 de diciembre de 1968. Al firmar y ratificar la Convenci&oacute;n, el Gobierno de M&eacute;xico formul&oacute; la reserva siguiente: "M&eacute;xico no acepta la parte del art&iacute;culo 31, p&aacute;rrafo 4, de la misma, que se refiere al derecho de expropiaci&oacute;n de los locales consulares, fundamentalmente porque este p&aacute;rrafo, al contemplar la posibilidad de que sean expropiados los locales consulares por el Estado receptor, presupone que el Estado que env&iacute;a es propietario de ellos, lo que en la Rep&uacute;blica mexicana no puede ocurrir conforme a las disposiciones del art&iacute;culo 27 de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos, seg&uacute;n las cuales los Estados extranjeros s&oacute;lo pueden adquirir la propiedad privada de bienes inmuebles necesarios para el servicio directo de sus embajadas o legaciones".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>45</sup> "1. Con el fin de facilitar el ejercicio de las funciones consulares relacionadas con los nacionales del Estado que env&iacute;a: a) los funcionarios consulares podr&aacute;n comunicarse libremente con los nacionales del Estado que env&iacute;a y visitarlos. Los nacionales del Estado que env&iacute;a deber&aacute;n tener la misma libertad de comunicarse con los funcionarios consulares de ese Estado y de visitarlos; b) si el interesado lo solicita, las autoridades competentes del Estado receptor deber&aacute;n informar sin retraso alguno a la oficina consular competente en ese Estado cuando, en su circunscripci&oacute;n, un nacional del Estado que env&iacute;a sea arrestado de cualquier forma, detenido o puesto en prisi&oacute;n preventiva. Cualquier comunicaci&oacute;n dirigida a la oficina consular por la persona arrestada, detenida o puesta en prisi&oacute;n preventiva, le ser&aacute; asimismo transmitida sin demora por dichas autoridades, las cuales habr&aacute;n de informar sin dilaci&oacute;n a la persona interesada acerca de los derechos que se le reconocen en este apartado; c) los funcionarios consulares tendr&aacute;n derecho a visitar al nacional del Estado que env&iacute;a que se halle arrestado, detenido o en prisi&oacute;n preventiva, a conversar con &eacute;l y a organizar su defensa ante los tribunales. Asimismo, tendr&aacute;n derecho a visitar a todo nacional del Estado que env&iacute;a que, en su circunscripci&oacute;n, se halle arrestado, detenido o preso en cumplimiento de una sentencia. Sin embargo, los funcionarios consulares se abstendr&aacute;n de intervenir en favor del nacional detenido, cuando &eacute;ste se oponga expresamente a ello. 2. Las prerrogativas a las que se refiere el p&aacute;rrafo 1 de este art&iacute;culo se ejercer&aacute;n con arreglo a las leyes y reglamentos del Estado receptor, debiendo entenderse, sin embargo, que dichas leyes y reglamentos no impedir&aacute;n que tengan pleno efecto los derechos reconocidos por este art&iacute;culo", art&iacute;culo 36, Convenci&oacute;n de Viena sobre Relaciones Consulares.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>46</sup> "Que el art&iacute;culo 36 de la Convenci&oacute;n de Viena sobre Relaciones Consulares <i>concierne</i> a la protecci&oacute;n de los derechos del nacional del Estado que env&iacute;a y est&aacute; integrada a la normativa internacional de los derechos humanos", Corte Interamericana de Derechos Humanos, Opini&oacute;n Consultiva OC&#45;16/99, solicitada por los Estados Unidos Mexicanos, "El derecho a la informaci&oacute;n sobre la asistencia consular en el marco de las garant&iacute;as del debido proceso legal", 1o. de octubre de 1999, segunda opini&oacute;n adoptada por unanimidad, p. 75 (&eacute;nfasis en el original).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>47</sup> <i>Cfr.</i> Labardini, "Una propuesta de reforma.", <i>cit.,</i> pp. 1212 y 1213.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>48</sup> De acuerdo al art&iacute;culo 56 de la Convenci&oacute;n de Viena sobre el Derecho de los Tratados, una norma de <i>ius cogens</i> es una "norma imperativa de derecho internacional general", la cual es definida como "una norma aceptada y reconocida por la comunidad internacional de Estados en su conjunto como una norma que no admite acuerdo en contrario y que s&oacute;lo puede ser modificada por una norma ulterior de derecho internacional general que tenga el mismo car&aacute;cter". La caracter&iacute;stica m&aacute;s distinguible de las normas de <i>ius cogens</i> es su relativa permanencia y naturaleza indeleble. En esencia son reglas de derecho consuetudinario que no pueden quedar modificadas por un tratado o una costumbre en contrario, donde los casos menos controvertidos son la prohibici&oacute;n de una guerra de agresi&oacute;n, del genocidio, el principio de no discriminaci&oacute;n racial, delitos contra la humanidad y las reglas que proh&iacute;ben la esclavitud y la pirater&iacute;a. Ejemplos de estas normas los encontramos en el Estatuto de la Corte Penal Internacional, Roma, el 17 de julio de 1998, M&eacute;xico firm&oacute; el 7 de septiembre de 2000, <i>DOF</i> del 31 de diciembre de 2005, donde se establece su competencia para conocer de los delitos del crimen de genocidio, de lesa humanidad, de guerra y de agresi&oacute;n. Se dice que la prohibici&oacute;n de cometer dichos delitos constituye una norma de <i>ius cogens</i> debido a que la comunidad internacional est&aacute; de acuerdo en proteger los valores jur&iacute;dicos afectados por estos cr&iacute;menes. No existen excluyentes de responsabilidad para la comisi&oacute;n de tales cr&iacute;menes, por lo que la protecci&oacute;n de los valores jur&iacute;dicos tutelados no admite pacto en contrario ni limitaci&oacute;n alguna. Por lo tanto, los tratados deben interpretarse conforme a lo mencionado por la Convenci&oacute;n de Viena sobre el Derecho de los Tratados en donde las normas de <i>ius cogens</i> pueden servir de elementos de construcci&oacute;n. <i>Cfr.</i> Labardini, Rodrigo y Olvera V&aacute;zquez, Jacqueline, "Comentarios sobre la jerarqu&iacute;a entre leyes y tratados en el derecho mexicano", <i>Revista de Investigaciones Jur&iacute;dicas,</i> M&eacute;xico, Escuela Libre de Derecho, a&ntilde;o 33, n&uacute;m. 33, 2009, pp. 580&#45;582.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699861&pid=S0041-8633201200010001100014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Para una exposici&oacute;n sobre situaciones de emergencia y derechos que nunca pueden suspenderse, v&eacute;ase Labardini, Rodrigo, "Emergency Situations", en Forsythe David P. (ed.), <i>Encyclopedia of human rights,</i> Nueva York, Oxford University Press, 2009, pp. 128&#45;134.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699862&pid=S0041-8633201200010001100015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>49</sup> Labardini, "&iquest;Aliento a derechos...?", cit., y Sep&uacute;lveda, Ricardo, "Buenas nuevas para los derechos humanos", <i>El Universal,</i> 12 de marzo de 2011, <a href="http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/51996.html" target="_blank">http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/51996.html</a> (consultado el 20 de junio de 2011).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>50</sup> El tema es de importancia, reflejado incluso en la Minuta de las Representaciones de las Legislaturas Estatales., <i>cit.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>51</sup> Sep&uacute;lveda, <i>op. cit.</i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>52</sup> El principio tambi&eacute;n es denominado <i>pro homine</i> y "tiene como fin acudir a la norma m&aacute;s protectora y/o a preferir la interpretaci&oacute;n de mayor alcance de &eacute;sta al reconocer/garantizar el ejercicio de un derecho fundamental; o bien, en sentido complementario, aplicar la norma y/o la interpretaci&oacute;n m&aacute;s restringida al establecer limitaciones/restricciones al ejercicio de los derechos humanos", Castilla, Karlos, "El principio pro persona en la administraci&oacute;n de justicia", <i>Cuestiones Constitucionales</i>, M&eacute;xico, UNAM, Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas, n&uacute;m. 20, enero&#45;junio de 2009, pp. 69 y 70.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699867&pid=S0041-8633201200010001100016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>53</sup> <i>Cfr. infra</i> el art&iacute;culo 1o., segundo p&aacute;rrafo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>54</sup> Sep&uacute;lveda, <i>op. cit.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>55</sup> "Los habitantes de los Estados Unidos Mexicanos tienen derecho a poseer armas en su domicilio, para su seguridad y leg&iacute;tima defensa, con excepci&oacute;n de las prohibidas por la Ley Federal y de las reservadas para el uso exclusivo del Ej&eacute;rcito, Armada, Fuerza A&eacute;rea y Guardia Nacional. La ley federal determinar&aacute; los casos, condiciones, requisitos y lugares en que se podr&aacute; autorizar a los habitantes la portaci&oacute;n de armas".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>56</sup> "Se reconoce el derecho de reuni&oacute;n pac&iacute;fica y <i>sin armas",</i> CADH&#45;15(1) (&eacute;nfasis a&ntilde;adido).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>57</sup> Convenci&oacute;n Americana de Derechos Humanos, <i>DOF</i> del 7 de mayo de 1981 (CADH).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>58</sup> Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol&iacute;ticos, <i>DOF</i> del 20 de mayo y 22 de junio de 1981 (PDCP).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>59</sup> "1. Toda persona tiene derecho a un recurso sencillo y r&aacute;pido o a cualquier otro recurso efectivo ante los jueces o tribunales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la Constituci&oacute;n, la ley o la presente Convenci&oacute;n, aun cuando tal violaci&oacute;n sea cometida por personas que act&uacute;en en ejercicio de sus funciones oficiales. 2. Los Estados partes se comprometen: a) a garantizar que la autoridad competente prevista por el sistema legal del Estado decidir&aacute; sobre los derechos de toda persona que interponga tal recurso; b) a desarrollar las posibilidades de recurso judicial, y c) a garantizar el cumplimiento, por las autoridades competentes, de toda decisi&oacute;n en que se haya estimado procedente el recurso", art&iacute;culo 25, CADH. <i>Cfr.</i> igualmente art&iacute;culo 9o., PDCP.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>60</sup> Existe una "propensi&oacute;n doctrinal y normativa de reservar el t&eacute;rmino 'derechos fundamentales' para designar los derechos positivados a nivel interno, en tanto que la f&oacute;rmula 'derechos humanos' ser&iacute;a la m&aacute;s usual para denominar los derechos naturales positivados en las declaraciones y convenciones internacionales, as&iacute; como a aquellas exigencias b&aacute;sicas relacionadas con la dignidad, libertad e igualdad de la persona que no han alcanzado un estatuto jur&iacute;dico positivo". P&eacute;rez Lu&ntilde;o, A., <i>Los derechos fundamentales,</i> Madrid, Tecnos, 1995, p. 44.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699876&pid=S0041-8633201200010001100017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Asimismo, v&eacute;ase Fioravanti, Maurizio, <i>Los derechos</i> <i>fundamentales,</i> Madrid, Trotta, 1996,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699877&pid=S0041-8633201200010001100018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> y Dip, Ricardo, <i>Los derechos humanos y el derecho natural,</i> Madrid, Marcial Pons, 2009.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699878&pid=S0041-8633201200010001100019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>61</sup> En el marco universal, hay nueve &oacute;rganos creados en virtud de sendos tratados de derechos humanos que supervisan la aplicaci&oacute;n de los principales tratados internacionales de derechos humanos: 1) Comit&eacute; de Derechos Humanos (CCPR) &#151;encargado del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol&iacute;ticos&#151;; 2) Comit&eacute; de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales (CESCR)&#151;encargado del Pacto Internacional de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales&#151;; 3) Comit&eacute; para la Eliminaci&oacute;n de la Discriminaci&oacute;n Racial (CERD) &#151;encargado de la Convenci&oacute;n Internacional sobre la Eliminaci&oacute;n de todas las Formas de Discriminaci&oacute;n Racial&#151;; 4) Comit&eacute; para la Eliminaci&oacute;n de la Discriminaci&oacute;n contra la Mujer (CEDAW) &#151;encargado de la Convenci&oacute;n sobre la Eliminaci&oacute;n de todas las Formas de Discriminaci&oacute;n contra la Mujer&#151;; 5) Comit&eacute; de los Derechos del Ni&ntilde;o (CRC) &#151;encargado de la Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o&#151;; 6) Comit&eacute; para la Protecci&oacute;n de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares (CMW) &#151;encargado de la Convenci&oacute;n Internacional sobre la Protecci&oacute;n de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares&#151;; 7) Comit&eacute; sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CRPD) &#151;encargado de la Convenci&oacute;n sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad&#151;; 8) Comit&eacute; contra la Tortura (CAT) &#151;encargado de la Convenci&oacute;n contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes&#151;, y 9) el Subcomit&eacute; para la Prevenci&oacute;n de la Tortura &#151;encargado del Protocolo Facultativo de la Convenci&oacute;n contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes&#151;. Adicionalmente deben mencionarse la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos(CorteIDH)&#151;encargados de los instrumentos regionales americanos, incluyendo la Convenci&oacute;n Americana de Derechos Humanos, la Convenci&oacute;n Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura, y el Protocolo Adicional a la Convenci&oacute;n Americana sobre Derechos Humanos en Materia de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales "Protocolo de San Salvador"&#151;. M&eacute;xico es parte de todos los tratados antes mencionados. En el &aacute;mbito europeo se encuentra la Corte Europea de Derechos Humanos &#151;encargada del Convenio Europeo para la Protecci&oacute;n de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, y otros instrumentos regionales europeos&#151;. En el marco africano se encuentra la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos &#151;encargada del Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, y otros instrumentos regionales africanos. Al 30 de septiembre de 2009, dicha Corte Africana de Derechos Humanos est&aacute; en el proceso de fusionarse con la Corte Africana de Justicia&#151;. V&eacute;ase <a href="http://www.ohchr.org/SP/HRBodies/Pages/HumanRightsBodies.aspx" target="_blank">http://www.ohchr.org/SP/HRBodies/Pages/HumanRightsBodies.aspx</a> (consultada el 20 de junio de 2011).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699880&pid=S0041-8633201200010001100020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>62</sup> De donde toda norma es regla, pero no toda regla es norma. Preciado Hern&aacute;ndez, Rafael, <i>Lecciones de filosof&iacute;a de derecho,</i> M&eacute;xico, UNAM, 1986, p. 66 (en 2011,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699882&pid=S0041-8633201200010001100021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Porr&uacute;a reimprimi&oacute; esta excelente obra).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>63</sup> Norma es "la regla obligatoria, o la regla que prescribe un deber", <i>ibidem</i>,p.73.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>64</sup> <i>Ibidem,p.74.</i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>65</sup> Areitio Rodrigo, Ram&oacute;n, <i>Derecho natural. Lecciones elementales,2a.</i> ed., Bilbao, Universidad de Deusto, 1998, p. 24.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699886&pid=S0041-8633201200010001100022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>66</sup> Morris, Clarence, <i>The Justification of The Law,</i> Philadelphia, Pennsylvania, University of Pennsylvania Press, 1971.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699888&pid=S0041-8633201200010001100023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>67</sup> "Una sociedad se forma y persiste por acuerdo de sus miembros; es leg&iacute;tima cuando este acuerdo establece una forma de vida social que es conforme a las exigencias de la naturaleza". Leclerq, Jacques, <i>El derecho y la sociedad. Sus fundamentos,</i> Barcelona, Herder, 1965, p. 221.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699890&pid=S0041-8633201200010001100024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> "De <i>modo que una sociedad es, en principio, ileg&iacute;tima, si existe contra la voluntad de los ciudadanos".</i> Leclerq, Jacques, <i>op. cit.,</i> p. 225 (&eacute;nfasis en el original).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>68</sup> Conductas que por estar prohibidas se encuentran definidas como malas.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>69</sup> Adams, David, <i>Philosophical Problems in the Law,</i> 3a. ed., Canad&aacute;, Wadsworth&#45;Thomson Learning, 2000, pp. 194&#45;219.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699893&pid=S0041-8633201200010001100025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>70</sup> V&eacute;anse argumentos en favor y en contra, en Wyzanski, Charles, "Nuremberg: A Fair Trial?", <i>The Atlantic Monthly,</i> vol. 177, abril de 1946, pp. 66&#45;70;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699895&pid=S0041-8633201200010001100026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> as&iacute; como en Jackson, Robert, "Opening Address for the United States", Nuremberg Trials.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699896&pid=S0041-8633201200010001100027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>71</sup> <i>Cfr.</i> Preciado Hern&aacute;ndez, <i>op. cit.,</i> p. 76. De donde, el deber constituye la estructura real o el contenido de toda norma.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>72</sup> El concepto del deber expresa una acci&oacute;n moral que se exige o se requiere. La ley moral es "una ley del deber, de obligaci&oacute;n moral". Immanuel Kant <i>apud</i> Hepburn, R. W., "Duty", en Honderich, Ted, <i>The Oxford Companion to Philosophy,</i> Nueva York, Oxford University Press, 1995, p. 209.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699899&pid=S0041-8633201200010001100028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>73</sup> Preciado Hern&aacute;ndez, <i>op. cit.,</i> p. 77 (&eacute;nfasis a&ntilde;adido).</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>74</sup> Sortais, Gast&oacute;n, <i>Trait&eacute; de Philosophie, t.II,</i> p. 37,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699902&pid=S0041-8633201200010001100029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> <i>apud</i> Preciado Hern&aacute;ndez, <i>op. cit.,</i> p. 77.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>75</sup> <i>Cfr. supra</i> texto que acompa&ntilde;a a las notas 36 a 43.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>76</sup> Aunque no necesariamente todo el articulado, pues los tratados contienen tanto normas sustantivas como normas procesales. As&iacute;, en la CADH, <i>DOF</i> del 7 de mayo de 1981, la parte I se intitula Deberes de los Estados y derechos protegidos, en tanto la parte II se refiere a los Medios de protecci&oacute;n, y la parte III contiene Disposiciones generales. Sin embargo, las normas procedimentales tambi&eacute;n son "normas relativas a derechos humanos", pues son esenciales para cumplir con el procedimiento prescrito en los propios tratados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>77</sup> Un tratado puede <i>concernir</i> a la protecci&oacute;n de los derechos humanos, con independencia de cu&aacute;l sea su objeto principal. La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha se&ntilde;alado que el art&iacute;culo 36 de la Convenci&oacute;n de Viena sobre Relaciones Consulares <i>concierne</i> a la protecci&oacute;n de los derechos del nacional del Estado que env&iacute;a, y <i>est&aacute; integrada a la normativa internacional de los derechos humanos</i> (Opini&oacute;n Consultiva OC&#45;16/99, 1o. de octubre de 1999).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>78</sup> Recordemos que la totalidad de las autoridades mexicanas incluye tanto a las de las tres ramas del poder (Ejecutivo, Judicial y Legislativo) de los tres &oacute;rdenes de gobierno (federal, estatal y municipal), as&iacute; como de los &oacute;rganos constitucionales aut&oacute;nomos &#151;Banco de M&eacute;xico, Instituto Federal Electoral, Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, Geograf&iacute;a e Inform&aacute;tica y la Comisi&oacute;n Nacional de Derechos Humanos&#151; o no &#151;Ministerio P&uacute;blico, con el procurador general de la Rep&uacute;blica nombrado por el Senado, de una terna presentada por el Ejecutivo, pero libremente removible por &eacute;ste&#151;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>79</sup> "El fallo de la Corte ser&aacute; definitivo e inapelable", art&iacute;culo 67, y "1. Los Estados partes en la Convenci&oacute;n se comprometen a cumplir la decisi&oacute;n de la Corte en todo caso en que sean partes", art&iacute;culo 68.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>80</sup> V&eacute;ase <i>supra</i> nota 62.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>81</sup> "Las facultades y obligaciones del presidente, son las siguientes:... X. Dirigir la pol&iacute;tica exterior y celebrar <i>tratados internacionales".</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>82</sup> "Las acciones de inconstitucionalidad podr&aacute;n ejercitarse, dentro de los treinta d&iacute;as naturales siguientes a la fecha de publicaci&oacute;n de la norma, por:... g) La Comisi&oacute;n Nacional de los Derechos Humanos, en contra de leyes de car&aacute;cter federal, estatal y del Distrito Federal, as&iacute; como de <i>tratados internacionales</i> celebrados por el Ejecutivo federal y aprobados por el Senado de la Rep&uacute;blica".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>83</sup> Art&iacute;culos 1o., primer p&aacute;rrafo; 15, y la segunda menci&oacute;n del art&iacute;culo 105, II, g.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>84</sup> Y asumimos que igualmente se encuentren en vigor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>85</sup> <i>Cfr. supra</i> nota 43.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>86</sup> Castilla, <i>op. cit.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>87</sup> Principio <i>pro homine.</i> Su aplicaci&oacute;n es obligatoria. IUS 119233 (2004), <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n,</i> t. XX, 2385, octubre de 2004 (&eacute;nfasis a&ntilde;adido).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>88</sup> Principio <i>pro homine.</i> Su aplicaci&oacute;n es obligatoria. IUS 180294 (2004), <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n,</i> t. XX, 2385, octubre de 2004.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>89</sup> El art&iacute;culo 133 constitucional "otorga el car&aacute;cter de supremac&iacute;a no s&oacute;lo a la Constituci&oacute;n, sino tambi&eacute;n a las leyes dadas por el Congreso federal que emanen de ella y a los tratados internacionales que celebre el presidente de la Rep&uacute;blica con aprobaci&oacute;n del Senado. No obstante a pesar de esta declaraci&oacute;n, la supremac&iacute;a se reserva al ordenamiento constitucional, pues tanto dichas leyes como los mencionados tratados, en cuanto a su car&aacute;cter supremo, est&aacute;n sujetos a la condici&oacute;n de que <i>no sean contrarios a la Constituci&oacute;n".</i> Burgoa, Ignacio, <i>Derecho constitucional mexicano,</i> M&eacute;xico, 1991, pp. 362 y 363.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699918&pid=S0041-8633201200010001100030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> El art&iacute;culo 133 "establece que la Constituci&oacute;n ser&aacute; ley suprema de toda la Uni&oacute;n". Gonz&aacute;lez Schmall, Ra&uacute;l, <i>Programa de derecho constitucional,</i> M&eacute;xico, 2001,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699919&pid=S0041-8633201200010001100031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> c/r. apartado 9. La supremac&iacute;a de la Constituci&oacute;n. V&eacute;ase, igualmente, Quiroz Acosta, Enrique, <i>Teor&iacute;a de la Constituci&oacute;n,</i> M&eacute;xico, 1999, pp. 100&#45;112,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699920&pid=S0041-8633201200010001100032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> y Mart&iacute;nez de la Serna, Juan Antonio, <i>Derecho constitucional mexicano,</i> M&eacute;xico, 1983, p. 42.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699921&pid=S0041-8633201200010001100033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>90</sup> "El orden jer&aacute;rquico de las normas en su parte principal se compone de los siguientes niveles: a) normas constitucionales...", Fix&#45;Zamudio, H&eacute;ctor y Valencia, Salvador, <i>Derecho constitucional mexicano y comparado,</i> M&eacute;xico, 2001, p. 70.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699923&pid=S0041-8633201200010001100034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Al aplicar la pir&aacute;mide kelseniana en el derecho mexicano, igualmente concluye Garc&iacute;a Camino, Bernardo, <i>Teor&iacute;a constitucional,</i> M&eacute;xico, 2001, pp. 69&#45;77,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699924&pid=S0041-8633201200010001100035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> en particular p. 75.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>91</sup> "La superioridad constitucional deriva de varios datos: "a) La Constituci&oacute;n crea los poderes p&uacute;blicos del Estado; b) delimita sus funciones &#91;.&#93;; c) recoge los procedimientos de creaci&oacute;n normativa; d) reconoce los derechos fundamentales de los habitantes del Estado, y e) incorpora los valores esenciales o superiores de la comunidad a la que rige". Carbonell, Miguel, <i>Constituci&oacute;n, reforma constitucional y fuentes del derecho mexicano,</i> M&eacute;xico, 1999, p. 161.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699926&pid=S0041-8633201200010001100036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>92</sup> Tena Ram&iacute;rez, Felipe, <i>Derecho constitucional mexicano,</i> M&eacute;xico, 1989, p. 41.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699928&pid=S0041-8633201200010001100037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Tambi&eacute;n cita a &Oacute;scar Rabasa: "&#91;La CPEUM&#93; expresamente dispone que ella es ley suprema, en toda la naci&oacute;n, y cuando establece que los tratados tambi&eacute;n lo ser&aacute;n, es claro que tal cosa es cierta, siempre y cuando &eacute;stos se ajusten a los preceptos expresos de la propia ley fundamental", <i>op. cit.,</i> p. 42.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>93</sup> Las leyes constitucionales "desarrollan de manera directa alguna prevenci&oacute;n del orden original que, en derecho mexicano, han sido identificadas como leyes reglamentarias, cuando desarrollan postulados sustantivos, y leyes org&aacute;nicas, en tanto especifican la distribuci&oacute;n del r&eacute;gimen de competencias de las autoridades estatales". Su&aacute;rez Camacho, Humberto, <i>El sistema de control constitucional en M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, Porr&uacute;a, 2001, p. 28.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699930&pid=S0041-8633201200010001100038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>94</sup> Villoro Toranzo, Miguel, <i>Introducci&oacute;n al estudio del derecho,</i> M&eacute;xico, 1980, p. 309 (cuadro).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699932&pid=S0041-8633201200010001100039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>95</sup> Labardini, "La ley suprema.", <i>cit.; cfr.,</i> igualmente, a Leonel Perez Nieto, quien critica la posici&oacute;n de Labardini.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>96</sup> Entre otros, v&eacute;ase Labardini, Rodrigo y Olvera, Jacqueline, "Comentarios sobre la jerarqu&iacute;a.", <i>cit.,</i> pp. 553&#45;600, en particular pp. 566&#45;512.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>97</sup> "El <i>art&iacute;culo 133 constitucional</i> no establece preferencia alguna entre las leyes del Congreso de la Uni&oacute;n que emanen de ella y los tratados que est&eacute;n de acuerdo con la misma, celebrados y que se celebren por el presidente de la Rep&uacute;blica, con aprobaci&oacute;n del Senado, puesto que el apuntado dispositivo legal no propugna la tesis de la supremac&iacute;a del derecho internacional sobre el derecho interno, sino que <i>adopta la regla de que el derecho internacional es parte del nacional,</i> ya que si bien reconoce la fuerza obligatoria de los tratados, no da a &eacute;stos un rango superior a las leyes del Congreso de la Uni&oacute;n emanadas de esa Constituci&oacute;n, sino que el rango que les confiere a unos y otras es el mismo". Tratados internacionales y leyes del Congreso de la Uni&oacute;n emanadas de la Constituci&oacute;n Federal. Su rango constitucional es de igual jerarqu&iacute;a. IUS 250698 (1981), <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n,</i> s&eacute;ptima &eacute;poca, 9 de julio de 1981, p. 196. Fuerza de los Tratados. IUS 319825 (1950), <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n,</i> quinta &eacute;poca, 26 de junio de 1950, p. 2243. "De conformidad con el art&iacute;culo 133 de la Constituci&oacute;n, tanto las leyes que emanen de ella, como los tratados internacionales, celebrados por el Ejecutivo federal, aprobados por el Senado de la Rep&uacute;blica y que est&eacute;n de acuerdo con la misma, ocupan, ambos, el rango inmediatamente inferior a la Constituci&oacute;n en la jerarqu&iacute;a de las normas en el orden jur&iacute;dico mexicano. Ahora bien, <i>teniendo la misma jerarqu&iacute;a, el tratado internacional no puede ser criterio para determinar la constitucionalidad de una ley ni viceversa.</i> Por ello, la Ley de las C&aacute;maras de Comercio y de las de Industria no puede ser considerada inconstitucional por contrariar lo dispuesto en un tratado internacional". Leyes federales y tratados internacionales. Tienen la misma jerarqu&iacute;a normativa. IUS 902454 (2000), tesis 1181, Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n, Ap&eacute;ndice 2000, octava &eacute;poca, t. I, 30 de junio de 1992, p. 1230, en tesis P. C/92, <i>Gaceta</i> del <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n,</i> octava &eacute;poca, n&uacute;m. 60, diciembre de 1992, p. 21 (&eacute;nfasis a&ntilde;adido). Debe subrayarse que este criterio se abandon&oacute; en la tesis P. LXXVII/99. Tratados internacionales. Se ubican jer&aacute;rquicamente por encima de las leyes federales y en un segundo plano respecto de la Constituci&oacute;n federal. IUS 192861 (1999), tesis P. LXXVII/99, <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n</i> y su <i>Gaceta,</i> t. X, novena &eacute;poca, noviembre de 1999, p. 46.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>98</sup> <i>Ibidem.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>99</sup> "Persistentemente en la doctrina se ha formulado la interrogante respecto a la jerarqu&iacute;a de normas en nuestro derecho. Existe una nimidad respecto de que la Constituci&oacute;n federal es la norma fundamental y que aunque en principio la expresi&oacute;n 'ser&aacute;n la ley suprema de toda la uni&oacute;n' parece indicar que no s&oacute;lo la carta magna es la suprema, la objeci&oacute;n es superada por el hecho de que las leyes deben emanar de la Constituci&oacute;n y ser aprobadas por un &oacute;rgano constituido, como lo es el Congreso de la Uni&oacute;n y de que los tratados deben estar de acuerdo con la ley fundamental, lo que claramente indica que s&oacute;lo la Constituci&oacute;n es la Ley Suprema. El problema respecto a la jerarqu&iacute;a de las dem&aacute;s normas del sistema, ha encontrado en la jurisprudencia y en la doctrina distintas soluciones, entre las que destacan: supremac&iacute;a del derecho federal frente al local y misma jerarqu&iacute;a de los dos, en sus variantes lisa y llana, y con la existencia de 'leyes constitucionales', y la de que ser&aacute; ley suprema la que sea calificada de constitucional. No obstante, esta Suprema Corte de Justicia considera que los tratados internacionales se encuentran en un segundo plano inmediatamente debajo de la ley fundamental y por encima del derecho federal y el local. Esta interpretaci&oacute;n del art&iacute;culo 133 constitucional deriva de que estos compromisos internacionales son asumidos por el Estado mexicano en su conjunto y comprometen a todas sus autoridades frente a la comunidad internacional; por ello se explica que el Constituyente haya facultado al presidente de la Rep&uacute;blica a suscribir los tratados internacionales en su calidad de jefe de Estado y, de la misma manera, el Senado interviene como representante de la voluntad de las entidades federativas y, por medio de su ratificaci&oacute;n, obliga a sus autoridades. Otro aspecto importante para considerar esta jerarqu&iacute;a de los tratados, es la relativa a que en esta materia no existe limitaci&oacute;n competencial entre la Federaci&oacute;n y las entidades federativas, esto es, no se toma en cuenta la competencia federal o local del contenido del tratado, sino que por mandato expreso del propio art&iacute;culo 133 el presidente de la Rep&uacute;blica y el Senado pueden obligar al Estado mexicano en cualquier materia, independientemente de que para otros efectos &eacute;sta sea competencia de las entidades federativas. Como consecuencia de lo anterior, la interpretaci&oacute;n del art&iacute;culo 133 lleva a considerar en un tercer lugar al derecho federal y al local en una misma jerarqu&iacute;a en virtud de lo dispuesto en el art&iacute;culo 124 de la Ley Fundamental, el cual ordena que "las facultades que no est&aacute;n expresamente concedidas por esta Constituci&oacute;n a los funcionarios federales, se entienden reservadas a los Estados". No se pierde de vista que en su anterior conformaci&oacute;n, este m&aacute;ximo tribunal hab&iacute;a adoptado una posici&oacute;n diversa en la tesis P. C/92, <i>Gaceta</i> del <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n,</i> n&uacute;m. 60, diciembre de 1992, p. 21 (de rubro: Leyes federales y tratados internacionales. Tienen la misma jerarqu&iacute;a normativa): "sin embargo, este Tribunal Pleno considera oportuno abandonar tal criterio y asumir el que considera la jerarqu&iacute;a superior de los tratados incluso frente al derecho federal". Tratados internacionales. Se ubican jer&aacute;rquicamente por encima de las leyes federales y en un segundo plano respecto de la Constituci&oacute;n Federal, IUS 192861 (1999), <i>cit.</i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>100</sup> Las leyes generales regulan en un solo acto los tres &oacute;rdenes de gobierno mexicanos: federal, estatal y local. Leyes Generales. Interpretaci&oacute;n del art&iacute;culo 133 constitucional. IUS 112139 (2001), <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n</i>, novena &eacute;poca, t.XXV, abril de 2001, p. 5.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699939&pid=S0041-8633201200010001100040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>101</sup> "El art&iacute;culo 133 de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos permite identificar la existencia de un orden jur&iacute;dico superior, de car&aacute;cter nacional, integrado por la Constituci&oacute;n federal, los tratados internacionales y las leyes generales. Asimismo, a partir de dicha interpretaci&oacute;n, armonizada con los principios de derecho internacional dispersos en el texto constitucional, as&iacute; como con las normas y premisas fundamentales de esa rama del derecho, se concluye que los tratados internacionales se ubican jer&aacute;rquicamente abajo de la Constituci&oacute;n federal y por encima de las leyes generales, federales y locales, en la medida en que el Estado mexicano al suscribirlos, de conformidad con lo dispuesto en la Convenci&oacute;n de Viena sobre el Derecho de los Tratados entre los Estados y Organizaciones Internacionales o entre Organizaciones Internacionales y, adem&aacute;s, atendiendo al principio fundamental de derecho internacional consuetudinario <i>pacta sunt servanda,</i> contrae libremente obligaciones frente a la comunidad internacional que no pueden ser desconocidas invocando normas de derecho interno y cuyo incumplimiento supone, por lo dem&aacute;s, una responsabilidad de car&aacute;cter internacional". Tratados internacionales. Son parte integrante de la ley suprema de la uni&oacute;n y se ubican jer&aacute;rquicamente por encima de las leyes generales, federales, locales y constitucionales. Interpretaci&oacute;n del art&iacute;culo 133 constitucional. IUS 112650 (2001), <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n</i> y su <i>Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XXV, abril de 2001, p. 6.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>102</sup> <i>Idem.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>103</sup> Mariano Azuela G&uuml;itr&oacute;n y Genaro G&oacute;ngora Pimentel votaron a favor; Jos&eacute; de Jes&uacute;s Gudi&ntilde;o Pelayo vot&oacute; en contra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>104</sup> <i>Supra</i> nota 22.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>105</sup> <i>Supra</i> nota 32.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>106</sup> <i>Idem.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>107</sup> "Por tanto, no puede decirse con propiedad que la tesis ah&iacute; establecida incluye a los tratados internacionales en materia de derechos humanos, pues incluso <i>el precedente antes referido hace salvedad acerca de los instrumentos de derechos humanos, al se&ntilde;alar que tal decisi&oacute;n se daba en el entendido de que la Suprema Corte no se ha pronunciado respecto de la jerarqu&iacute;a de aquellos tratados internacionales cuyo contenido est&aacute; referido a derechos</i> humanos; caso en el cual pudiera aceptarse que la jerarqu&iacute;a de &eacute;stos corresponda a la de la Constituci&oacute;n federal misma, al concebirse dichos instrumentos internacionales como una extensi&oacute;n de lo previsto por esto". Ministra Luna Ramos, Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n, Versi&oacute;n Taquigr&aacute;fica de la Sesi&oacute;n P&uacute;blica Ordinaria del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n, jueves 10 de septiembre de 2009, p. 34 (&eacute;nfasis a&ntilde;adido).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>108</sup> "Por lo tanto, pueden ser invocados al resolver sobre la violaci&oacute;n de garant&iacute;as individuales que involucren la de los derechos humanos reconocidos en los tratados internacionales suscritos por M&eacute;xico". Derechos humanos, los tratados internacionales suscritos por M&eacute;xico sobre los. Es posible invocarlos en el juicio de amparo al analizar las violaciones a las garant&iacute;as individuales que impliquen la de aqu&eacute;llos. IUS 169108, tesis I.1o.C.46 K, <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n,</i> t. XXVIII, 1083, agosto de 2008. El tribunal utiliz&oacute; el criterio de 2001 para resolver.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>109</sup> <i>Cfr.,</i> en lo general, versi&oacute;n estenogr&aacute;fica de la sesi&oacute;n de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n del 12 de febrero de 2001, as&iacute; como las sesiones p&uacute;blicas de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n del 8 y 10 de septiembre de 2009.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>110</sup> <i>Cfr. supra</i> nota 110.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>111</sup> Adoptada y proclamada por la Resoluci&oacute;n de la Asamblea General 211 A (III) del 10 de diciembre de 1948.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>112</sup> El t&eacute;rmino "declaraci&oacute;n" ha sido oficialmente definido por la Secretar&iacute;a General de Naciones Unidas como un "instrumento formal y solemne, apropiado para ocasiones raras cuando se enuncien principios de gran y duradera significaci&oacute;n" ("a formal and solemn instrument, suitable for rare occasions when principles of great and lasting significance are being enunciated" &#91;trad. del autor&#93;), U.N. Doc. E/CN.4/L.610 (1962).</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>113</sup> Ortiz Ahlf, Loretta, "Aportaci&oacute;n de la Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos al derecho", panel "El significado de la Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos para la actividad acad&eacute;mica en la UIA", en Celebraci&oacute;n del 50 Aniversario de la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos, Universidad Iberoamericana, 16 de noviembre de 1998, <a href="http://www.uia.mx/uiainstitucional/dh/pdf/50a/derecho.pdf" target="_blank">http://www.uia.mx/uiainstitucional/dh/pdf/50a/derecho.pdf</a> (consultada el 22 de abril de 2009),    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699953&pid=S0041-8633201200010001100041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> y O'Donnell, Daniel, <i>Protecci&oacute;n internacional de los derechos humanos,</i> Lima, Comisi&oacute;n Andina de Juristas, Fundaci&oacute;n "Friedrich Naumann", 1988, p. 24.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699954&pid=S0041-8633201200010001100042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>114</sup> La obligatoriedad de la Declaraci&oacute;n fue reconocida por el Acta Final de la Conferencia Internacional sobre Derechos Humanos celebrada en Teher&aacute;n en 1968, seg&uacute;n la cual: "la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos enuncia una concepci&oacute;n com&uacute;n a todos los pueblos de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, y la declara obligatoria para la comunidad internacional" ("2. The Universal Declaration of Human Rights states a common understanding of the peoples of the world concerning the inalienable and inviolable rights of all members of the human family and constitutes an obligation for the members of the international community" &#91;trad. del autor&#93;).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>115</sup> Pese a que no es jur&iacute;dicamente vinculante, una declaraci&oacute;n "puede por costumbre quedar reconocida como estableciendo reglas vinculantes entre Estados" ("may by custom become recognized as laying down rules binding upon States" &#91;trad. del autor&#93;), U.N. Doc. E/CN.4/L.610 (1962).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>116</sup> <i>Cfr. supra</i> nota 43.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>117</sup> Se trata ya de una nueva rama del derecho internacional. <i>Cfr.</i> Can&ccedil;ado Trindade, Ant&ocirc;nio Augusto, <i>El derecho internacional de los derechos humanos en el siglo</i> <i>XII</i>, Brasilia, Universidad de Brasilia, Jur&iacute;dica de las Am&eacute;ricas, 2009;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699959&pid=S0041-8633201200010001100043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> id., <i>Derecho internacional de los derechos humanos. Esencia y trascendencia del derecho internacional de los derechos humanos (votos en la Corte Interamericana de Derechos Humanos 1991&#45;2006),</i> M&eacute;xico, Porr&uacute;a&#45;Universidad Iberoamericana, 2001;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699960&pid=S0041-8633201200010001100044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> M&eacute;ndez Silva, Ricardo (coord.), <i>Derecho internacional de los derechos humanos, Memoria del VII Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional,</i> M&eacute;xico, UNAM, 2002;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699961&pid=S0041-8633201200010001100045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Fern&aacute;ndez de Casadevante Romani, Carlos (coord.), <i>Derecho internacional de los derechos humanos,</i> 2a. ed., Madrid, Dilex, S. L., 2011.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699962&pid=S0041-8633201200010001100046&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>118</sup> Donnelly, Jack, "Universality", en Forsythe, David (ed.), <i>Encyclopedia of human rights,</i> Nueva York, Oxford University Press, 2009, pp. 261&#45;270.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699964&pid=S0041-8633201200010001100047&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>119</sup> "The Court considers that certain acts which were classified in the past as 'inhuman and degrading treatment' as opposed to 'torture' could be classified differently in future", Selmouni <i>vs.</i> France, App. n&uacute;m. 258003/94, Eur. Ct. H. R., 28 July 1999, Online. UNHCR Refworld, <a href="http://www.unhcr.org/refworld/docid/3ae6b70210.html" target="_blank">http://www.unhcr.org/refworld/docid/3ae6b70210.html</a> (consultado el 3 de abril de 2009),    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699966&pid=S0041-8633201200010001100048&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> para. 101.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>120</sup> La Corte Europea de Derechos Humanos igualmente alude a que la Convenci&oacute;n Europea de Derechos Humanos es un instrumento viviente que debe interpretarse a la luz de las condiciones que prevalezcan en el momento de an&aacute;lisis ("The Court has previously examined cases in which it concluded that there had been treatment which could only be describe das torture (see the Aksoy <i>vs.</i> Turkey judgment cited above, p. 2219, &sect; 64, and the Aydin vs. Turkey judgment..., pp. 1892&#45;93, &sect;&sect; 83&#45;84 and 86). However, having regard to the fact that the Convention is a <i>"living instrument which must be interpreted in the light of present&#45;day conditions")</i> &#91;citando a Tyrer vs. The United Kingdom, 5856/12, Eur. Ct. H. R., 15 March 1918, Series A, n&uacute;m. 26, p. 15, &sect; 31; Soering vs. the United Kingdom, Eur. Ct. H. R., 1 July 1989, 1/1989/161/211, Series A, n&uacute;m. 161, p. 40, &sect; 102; y Loizidou vs. Turkey, 40/1993/435/514, Eur. Ct. H. R., 23 March 1995, Series A, n&uacute;m. 310, p. 26, &sect; 11&#93;, por lo que actos que en el pasado eran considerados TCID &#151;en oposici&oacute;n a tortura&#151; podr&iacute;an ser clasificados distintos en el futuro <i>("the Court considers that certain acts which were classified in the past as 'inhuman and degrading treatment' as opposed to 'torture' could be classified differently in future.</i> It takes the view that the increasingly high standard being required in the area of the protection of human rights and fundamental liberties correspondingly and inevitably requires greater firmness in assessing breaches of the fundamental values of democratic societies"), Selmouni <i>vs.</i> France, para. 101 (&eacute;nfasis a&ntilde;adido).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>121</sup> "Los jueces de cada Estado se arreglar&aacute;n a dicha Constituci&oacute;n, leyes y tratados, a pesar de las disposiciones en contrario que pueda haber en las Constituciones o leyes de los Estados", art&iacute;culo 133, CPEUM (2a. oraci&oacute;n).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>122</sup> Que no resulta aut&oacute;nomo en la medida en que <i>"La ley organizar&aacute; el Ministerio Publico de la Federaci&oacute;n, cuyos funcionarios ser&aacute;n nombrados y removidos por el Ejecutivo,</i> de acuerdo con la ley respectiva. <i>El Ministerio P&uacute;blico de la Federaci&oacute;n estar&aacute; presidido por un procurador general de la Rep&uacute;blica,</i> designado por el titular del Ejecutivo federal con ratificaci&oacute;n del Senado o, en sus recesos, de la Comisi&oacute;n Permanente. Para ser procurador se requiere ser ciudadano mexicano por nacimiento; tener cuando menos treinta y cinco a&ntilde;os cumplidos el d&iacute;a de la designaci&oacute;n; contar con antig&uuml;edad m&iacute;nima de diez a&ntilde;os, con t&iacute;tulo profesional de licenciado en derecho; gozar de buena reputaci&oacute;n, y no haber sido condenado por delito doloso. <i>El procurador podr&aacute; ser removido libremente por el Ejecutivo".</i> Art&iacute;culo 102, A, CPEUM (&eacute;nfasis a&ntilde;adido).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>123</sup> La Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n analiz&oacute; el caso en dos momentos diferentes. Primero en agosto y septiembre de 2010, donde cuestion&oacute; la validez de la sentencia misma, incluso poniendo en duda si les hab&iacute;a sido notificada y si el Poder Judicial tendr&iacute;a obligaciones derivadas de una sentencia internacional. <i>Cfr.</i> Labardini, Rodrigo, "Derechos humanos y obligaciones internacionales judiciales", <i>Defensa Penal, Interpretaci&oacute;n y An&aacute;lisis Jur&iacute;dico</i>, M&eacute;xico, n&uacute;m. 30, diciembre de 2010, pp. 50&#45;59.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699971&pid=S0041-8633201200010001100049&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Un segundo periodo en julio de 2011 en donde modific&oacute; diversos criterios que hab&iacute;a enunciado previamente, llegando incluso a establecer &#151;con ciertos l&iacute;mites&#151; la posibilidad de que los jueces mexicanos puedan ejercer control difuso.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>124</sup> <i>Cfr.</i> Gonz&aacute;lez, Mar&iacute;a de la Luz, "SCJN ratifica resoluciones en caso Radilla", <i>El Universal,</i> 14 de julio de 2011, <a href="http://www.eluniversal.mx/notas/779327.html" target="_blank">http://www.eluniversal.mx/notas/779327.html</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699973&pid=S0041-8633201200010001100050&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>125</sup> <i>Cfr.</i> Labardini, Rodrigo, "Una lectura constitucional alternativa: la ley suprema de toda la uni&oacute;n como legalidad tripartita", <i>La Barra,</i> Revista de la Barra Mexicana, M&eacute;xico, Colegio de Abogados, n&uacute;m. 11, octubre&#45;diciembre de 2010, pp. 21&#45;21,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699975&pid=S0041-8633201200010001100051&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> e <i>id.,</i> "La ley suprema.", <i>cit.,</i> en donde se presenta un an&aacute;lisis constitucional manifestando que la norma suprema mexicana no es la Constituci&oacute;n, sino que en t&eacute;rminos del art&iacute;culo 133 constitucional, es una ley suprema de toda la uni&oacute;n integrada por tres elementos al mismo nivel: Constituci&oacute;n, leyes del Congreso de la Uni&oacute;n y todos los tratados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>126</sup> Gonz&aacute;lez, <i>op. cit.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>127</sup> <i>Cfr. supra</i> nota 32 y ss.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>128</sup> <i>Supra</i> notas 126&#45;129.</font></p>      ]]></body><back>
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