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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Conversación con John Henry Merryman sobre la investigación en derecho comparado en los Estados Unidos]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Informaci&oacute;n</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Conversaci&oacute;n con John Henry Merryman sobre la investigaci&oacute;n en derecho comparado en los Estados Unidos</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Rogelio P&eacute;rez Perdomo*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="left"><font face="verdana" size="2"><i>* Universidad Metropolitana, Caracas, Venezuela.</i></font></p>  	    <p align="left"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Sumario</b></font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">    I. <i>Presentaci&oacute;n. </i>II. <i>Conversaci&oacute;n con John Henry Merryman.</i></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><b><font face="verdana" size="2">I. Presentaci&oacute;n</font></b></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estados Unidos de Am&eacute;rica es un pa&iacute;s que se ha distinguido como gran potencia en el siglo XX. Es bien conocido su desarrollo econ&oacute;mico, tecnol&oacute;gico y militar, pero tambi&eacute;n en el campo de la ciencia y la educaci&oacute;n universitarias. Por ejemplo, en el listado de premios Nobel de cada a&ntilde;o es conspicua la presencia de cient&iacute;ficos de los Estados Unidos, y mucha de la investigaci&oacute;n premiada se realiza en sus universidades. Las universidades de los Estados Unidos se han convertido en grandes centros de atracci&oacute;n para el talento de todas partes del mundo, pues ofrecen excelentes bibliotecas y otras facilidades para la investigaci&oacute;n. Cada a&ntilde;o son millares los estudiantes de todas partes del mundo que van a los Estados Unidos a cursar programas de "master" y doctorado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las escuelas de derecho, en cambio, no se consideraban grandes centros acad&eacute;micos, sino de formaci&oacute;n profesional. Los estudiantes extranjeros que hacia 1970, o antes, iban a Harvard o a otras conocidas escuelas de derecho, buscaban formarse como abogados de negocios, no como acad&eacute;micos. Hacia mediados de esa d&eacute;cada, Albert Ehrenzweig, un profesor emigrado de Alemania que ense&ntilde;aba en Berkeley, se&ntilde;alaba que en los Estados Unidos no hab&iacute;a ciencia del derecho porque faltaba el conjunto de juristas&#45;profesores con erudici&oacute;n y elevado <i>status</i> profesional y social, como los que en Europa hab&iacute;an desarrollado la ciencia del derecho antes y despu&eacute;s de la codificaci&oacute;n.<sup><a href="#notas">1</a></sup> Seg&uacute;n este autor, en los Estados Unidos hab&iacute;a la creencia de que se pod&iacute;a dominar la doctrina jur&iacute;dica estudiando casos, y con esta fe &#151;"o dir&iacute;amos superstici&oacute;n"&#151; entraron en el siglo XX los acad&eacute;micos estadounidenses, lo que produjo una gran esterilidad en los estudios jur&iacute;dicos.<sup><a href="#notas">2</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ehrenzweig explica la pobreza de la investigaci&oacute;n jur&iacute;dica por el incentivo econ&oacute;mico que significa la producci&oacute;n de libros de casos. En su opini&oacute;n, los buenos acad&eacute;micos se hab&iacute;an distra&iacute;do con el esfuerzo est&eacute;ril de seleccionar casos y acompa&ntilde;arlos con preguntas y comentarios. La centralidad de los casos jurisprudenciales hab&iacute;an dado gran prestigio a los jueces, con el resultado de que los profesores prometedores acababan por aceptar un cargo judicial, terminando as&iacute; su carrera acad&eacute;mica.<sup><a href="#notas">3</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No atribuyamos estas observaciones de Ehrenzweig a la nostalgia por su nativa Alemania y a un cierto desagradecimiento con el pa&iacute;s que lo acogi&oacute;. Veinte a&ntilde;os antes, Edwin Patterson observaba que los profesores de derecho que eran autores de libros ten&iacute;an gran prestigio en Francia y Alemania, y atribu&iacute;a esto a la temprana especializaci&oacute;n que se daba en sus carreras, mientras que tal especializaci&oacute;n no exist&iacute;a en los Estados Unidos ni en Inglaterra.<sup><a href="#notas">4</a></sup> Por supuesto, no se trataba de que ning&uacute;n profesor hubiera escrito obras acad&eacute;micas, distintas de los libros de casos. Los hubo, y muy distinguidos, pero no se esperaba de los profesores que escribieran. Se esperaba m&aacute;s bien que se concentraran en la ense&ntilde;anza y que fueran lo suficientemente agudos e inteligentes como para hacer pensar a sus estudiantes. Quienes hayan visto la pel&iacute;cula o le&iacute;do la novela <i>The Paper Chase</i> (Osborn, 1971), que presenta la educaci&oacute;n jur&iacute;dica en Harvard hacia 1970, imaginar&aacute;n mejor a qu&eacute; nos estamos refiriendo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por supuesto, la situaci&oacute;n ha cambiado. Las escuelas de derecho m&aacute;s acreditadas de los Estados Unidos son ahora centros activos de investigaci&oacute;n. Nadie puede aspirar a una carrera de profesor en ellas si no cuenta con un n&uacute;mero de publicaciones apreciadas por sus colegas y que acrediten su vocaci&oacute;n. Se eval&uacute;a tambi&eacute;n la docencia y la "colegialidad" o relaci&oacute;n con los colegas, pero el acento se pone en las publicaciones. Esta situaci&oacute;n comenz&oacute; a cambiar en la d&eacute;cada de 1970 y Lawrence Friedman la atribuye a que los organismos centrales de las universidades empezaron a exigirle a las escuelas de derecho los mismos criterios de excelencia que se ped&iacute;a a los dem&aacute;s departamentos y escuelas.<sup><a href="#notas">5</a></sup> Pero, por otra parte, tal cambio no habr&iacute;a sido posible si en las d&eacute;cadas anteriores no hubieran surgido profesores de derecho que consideraran que la investigaci&oacute;n y la publicaci&oacute;n eran parte de lo que se esperaba de ellos. Es bueno observar que en los Estados Unidos no se opt&oacute; por crear institutos de investigaci&oacute;n en el &aacute;rea jur&iacute;dica, sino por contratar profesores de tiempo completo a los que se dio una carga docente relativamente ligera, en el entendido de que el tiempo libre lo usar&iacute;an para la investigaci&oacute;n y la publicaci&oacute;n, o la preparaci&oacute;n de materiales de ense&ntilde;anza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">John Henry Merryman es uno de los profesores que comenz&oacute; a publicar con abundancia desde finales de la d&eacute;cada de 1940. Ya en la d&eacute;cada de 1950 public&oacute; trabajos que lo establecieron como investigador con nuevos planteamientos. En "The Authority of Authority", un ensayo de 1954, hizo un an&aacute;lisis cuantitativo y cualitativo de las citas en las decisiones de la Suprema Corte de California. Luego se volc&oacute; al derecho comparado y en este campo inaugur&oacute; un enfoque que no s&oacute;lo comparaba sistemas normativos, sino que relacionaba a &eacute;stos con la cultura y la sociedad.<sup><a href="#notas">6</a></sup> En contra de lo usual en el derecho comparado, que mira hacia Francia y Alemania como ejemplos de sistemas jur&iacute;dicos romanistas, Merryman se interes&oacute; en Italia y la Am&eacute;rica Latina. El fruto inicial de su trabajo en el derecho comparado fueron sus art&iacute;culos sobre el "estilo italiano" (1965 y 1966) y un libro que se convirti&oacute; en <i>bestseller</i> mundial y que fue traducido a una multitud de idiomas: <i>The Civil Law Tradition: An Introduction to the Legal Systems of Europe and Latin America</i> (1a. ed. de 1969 y 2a. de 1985). La tercera edici&oacute;n es de 2007, y en ella tuve el honor de colaborar. Generosamente, Merryman me list&oacute; como coautor.<sup><a href="#notas">7</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el campo del derecho comparado ha publicado tambi&eacute;n <i>Comparative Law: Western Europe and Latin America</i> (con David S. Clark, 1978), <i>Law and Social Change in Mediterranean Europe and Latin America: A Handbook of Legal and Social Indicators for Comparative Study</i> (con David S. Clark y Lawrence M. Friedman, 1979), <i>Law in Radically Different Cultures</i> (con J. Barton, J. Gibbs y V. Li, 1983), adem&aacute;s de un gran n&uacute;mero de art&iacute;culos.<sup><a href="#notas">8</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde muy temprano, Merryman se interes&oacute; en las artes y su relaci&oacute;n con el derecho, en buena parte porque &eacute;l mismo es un excelente pianista que ha tocado profesionalmente y luego se cas&oacute; en segundas nupcias con una marchante de arte. En 1948 public&oacute; su primer art&iacute;culo sobre el tema de derecho y las artes: "Copyright Law and the Modern Dance Arrangement". Sus art&iacute;culos sobre la propiedad de los m&aacute;rmoles de la Acr&oacute;polis (1985 y 1986) y sus m&uacute;ltiples trabajos sobre el derecho y las artes pr&aacute;cticamente establecieron este nuevo campo del derecho.<sup><a href="#notas">9</a></sup> Fue tambi&eacute;n el editor fundador de la revista en el &aacute;rea.<sup><a href="#notas">10</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No hay duda de que Merryman tiene una personalidad creativa e innovadora que evita los senderos trillados. Tambi&eacute;n tiene sus rasgos de trasgresi&oacute;n. En la d&eacute;cada de 1950 fue destituido como profesor de derecho en la Universidad Santa Clara, California, una universidad cat&oacute;lica, por la inmoralidad de haberse casado con una mujer divorciada. Tambi&eacute;n se ve&iacute;a muy mal que fuera un pianista de jazz que tocaba en sitios p&uacute;blicos. Encontr&oacute; en Stanford una instituci&oacute;n menos quisquillosa, y m&aacute;s acogedora y estimulante de la innovaci&oacute;n. No hay duda de que su presencia en Stanford, junto con la de otros profesores investigadores de car&aacute;cter innovador y productivo, contribuy&oacute; grandemente al prestigio de que esa escuela de derecho goza hoy en d&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra de John Henry Merryman ha suscitado la admiraci&oacute;n de los comparatistas del mundo entero y ha recibido numerosos honores, entre ellos dos libros de homenaje.<sup><a href="#notas">11</a></sup> Pierre Legrand, tambi&eacute;n un gran jurista que ha destacado la importancia de la cultura en el derecho comparado, public&oacute; una conversaci&oacute;n con &eacute;l en la que explora su concepci&oacute;n del derecho comparado y su relaci&oacute;n con otros comparatistas, especialmente en las d&eacute;cadas de 1970 y 1980.<sup><a href="#notas">12</a></sup> M&aacute;s recientemente, la Escuela de Derecho de Stanford grab&oacute; una conversaci&oacute;n con Barbara Babcock y Lawrence Friedman dentro de la serie de historia oral de la Universidad de Stanford.<sup><a href="#notas">13</a></sup> En lo personal se me ocurri&oacute; entrevistarlo, porque en la preparaci&oacute;n de mi trabajo sobre el surgimiento de la concepci&oacute;n moderna del jurista acad&eacute;mico hab&iacute;a tenido con &eacute;l muchas conversaciones informales, y siempre me hab&iacute;a llamado la atenci&oacute;n que Merryman hubiera considerado necesario o importante publicar, cuando la mayor parte de los profesores de derecho en los Estados Unidos no lo hac&iacute;a. Tambi&eacute;n que Merryman se hubiera dedicado tempranamente al derecho comparado, cuando esta disciplina apenas se iniciaba, y lo hubiera hecho usando una metodolog&iacute;a que todav&iacute;a hoy se considera innovadora.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es bueno destacar que la ense&ntilde;anza del derecho comparado no es obligatoria en ninguna escuela de derecho de los Estados Unidos, y existe s&oacute;lo como curso electivo en las escuelas m&aacute;s volcadas hacia la dimensi&oacute;n internacional del derecho. Son relativamente pocos los profesores de derecho comparado. En la d&eacute;cada de 1950 eran muchos menos, y era m&aacute;s seguro para un profesor continuar como profesor de <i>property</i> o de cualquiera de las otras materias usuales de las escuelas de derecho. Merryman no s&oacute;lo acept&oacute; la invitaci&oacute;n del decano de derecho de Stanford para prepararse como profesor de derecho comparado (lo que lo obligaba a aprender idiomas y derechos extranjeros), sino que opt&oacute; por una visi&oacute;n distinta del derecho comparado. Merryman fue tal vez el primer profesor estadounidense en esta materia, pues &eacute;sta era el dominio de los profesores europeos emigrados a causa de las persecuciones y la guerra en la Europa de la &eacute;poca.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">John Henry Merryman naci&oacute; en Portland, Oregon, y en 2010 celebr&oacute; su cumplea&ntilde;os noventa. Se mantiene l&uacute;cido y activo, rodeado del cari&ntilde;o de sus familiares, colegas y alumnos, pero ya no va en bicicleta a la escuela de derecho. Creo que es un modelo para los juristas acad&eacute;micos de hoy, y realmente sorprende su disposici&oacute;n para la creatividad y la disciplina que requiere la enorme productividad en publicaciones que ha tenido. Espero que el lector encuentre en sus palabras explicaciones para estos rasgos. Sin duda, para el desarrollo de una carrera acad&eacute;mica distinguida hay una combinaci&oacute;n de aspectos institucionales y personales que no siempre es f&aacute;cil lograr. Queda darle las gracias por lo mucho que ha hecho por la configuraci&oacute;n moderna del derecho comparado, por la imagen normativa de lo que es un jurista acad&eacute;mico, y por querer compartir con nosotros sus reflexiones informales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La entrevista tuvo lugar el 7 y 8 de octubre de 2009 en su oficina de Stanford. Ginny Turner tuvo a su cargo la transcripci&oacute;n. La conversaci&oacute;n fue m&aacute;s desordenada y espont&aacute;nea de lo que luce en la versi&oacute;n escrita, pues la he ordenando atendiendo al desarrollo biogr&aacute;fico. He suprimido mis preguntas y observaciones hasta donde ha sido posible, pero he agregado subt&iacute;tulos para facilitar la lectura. Agradezco a H&eacute;ctor Fix&#45;Fierro la traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>II. Conversaci&oacute;n con John Henry Merryman</b><sup><a href="#notas">14</a></sup></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. <i>Familia y educaci&oacute;n</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">JHM: Soy la primera persona en ambos lados de mi familia en asistir a la universidad. Y ciertamente nadie en mi familia hab&iacute;a sido antes acad&eacute;mico o hab&iacute;a hecho investigaci&oacute;n o publicado nada. Mi padre ten&iacute;a ambiciones intelectuales, pero tuvo que dejar los estudios antes de terminar la secundaria, porque su padre hab&iacute;a abandonado a la familia; &eacute;l, quien era el hijo mayor, tuvo que ponerse a trabajar para ayudar a sostenerla. Pero &eacute;l me dijo en alguna ocasi&oacute;n que ten&iacute;a un sue&ntilde;o recurrente, en el que se hallaba de pie en un escenario frente a una gran multitud de personas ante las que estaba hablando y todas estaban fascinadas de escucharlo. Creo que en verdad me afect&oacute; este sue&ntilde;o y la emoci&oacute;n que reflejaba.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mi madre ven&iacute;a de Inglaterra, en donde hab&iacute;a tenido una educaci&oacute;n secundaria. Proven&iacute;a de una familia de clase media. Su padre era un funcionario de aduanas. Ella era una persona muy pr&aacute;ctica; no era terriblemente intelectual, pero me anim&oacute; a leer libros y a poner atenci&oacute;n a los maestros de la escuela, y estaba muy orgullosa de mis &eacute;xitos escolares.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asist&iacute; a una escuela primaria p&uacute;blica (Peninsula School) y a una escuela secundaria p&uacute;blica (Roosevelt High School) en Portland, Oregon. En la secundaria hice amistad con Alan Dean, un joven que era apenas un a&ntilde;o mayor que yo. Alan era un intelectual al que le importaban los libros y las ideas. Yo lo hab&iacute;a conocido en los <i>boy scouts.</i> Alan influ&iacute;a en m&iacute;, porque estaba interesado en las ideas y porque ten&iacute;a valores intelectuales, que no s&eacute; de d&oacute;nde proven&iacute;an, porque su padre no era una persona instruida. Sin embargo, por alguna raz&oacute;n Alan ten&iacute;a estos intereses y eso ten&iacute;a un efecto en m&iacute;. La distancia a la secundaria era de unos tres kil&oacute;metros a pie. Alan viv&iacute;a cerca de mi casa y terminamos caminando juntos de ida y regreso de la escuela, hablando todo el tiempo. Cuando Alan se gradu&oacute; de la secundaria se inscribi&oacute; en Reed College, que era una escuela muy reconocida de "artes liberales" en Portland, por lo que se acab&oacute; mi educaci&oacute;n con Alan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me inscrib&iacute; en la Universidad de Portland, que era una instituci&oacute;n cat&oacute;lica dirigida por la Congregaci&oacute;n de la Santa Cruz. Yo no era cat&oacute;lico; la elecci&oacute;n fue un asunto de conveniencia, porque la universidad estaba situada en la misma parte de la ciudad donde yo viv&iacute;a. Mis padres ten&iacute;an grandes deseos de que yo asistiera a la universidad. Por aquellas fechas yo ya trabajaba como m&uacute;sico. Yo hab&iacute;a estudiado piano durante mis estudios en la secundaria y hab&iacute;a formado un grupo de m&uacute;sicos que tocaba en bailes en las secundarias, en salones p&uacute;blicos de baile y similares. El primer a&ntilde;o de la universidad cont&eacute; con alguna ayuda de mis padres, pero la mayor parte de las cuotas, que eran muy reducidas (unos 250 d&oacute;lares al a&ntilde;o), las pagu&eacute; con mi m&uacute;sica. Ten&iacute;amos un acuerdo con el tesorero de la universidad, que viv&iacute;a cerca de nosotros: cada vez que tuviera un trabajo, yo conservar&iacute;a la mitad de lo ganado, y la otra mitad ir&iacute;a a mi cuenta de la universidad. Eso y el apoyo de mis padres fueron suficientes para pagar el primer a&ntilde;o de la universidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los a&ntilde;os subsecuentes ya no tuve que pagar cuotas, porque toqu&eacute; en la banda y en la orquesta de la universidad. En efecto, goc&eacute; de una beca musical <i>(music scholarship).</i> Al final de mi primer a&ntilde;o en la universidad, el director de m&uacute;sica reconoci&oacute; que yo ten&iacute;a talento musical. Me pregunt&oacute; si quer&iacute;a tocar en la banda y yo dije que no tocaba ning&uacute;n instrumento de la banda. Dijo entonces que necesitaba quien tocara el corno contralto y que ah&iacute; estaba el corno, que aprendiera a tocarlo en el verano, y que si era capaz de tocar en el oto&ntilde;o tendr&iacute;a una beca musical. Eso fue lo que hice. Aprend&iacute; a tocar el corno y en ocasiones toqu&eacute; la trompeta. En realidad he tocado una variedad de instrumentos (particularmente la flauta y la guitarra cl&aacute;sica) por razones de conveniencia o por inter&eacute;s en el instrumento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mis estudios principales <i>(major)</i> los hice en qu&iacute;mica. Durante mi primer a&ntilde;o en la universidad tuve que tomar un curso de composici&oacute;n en ingl&eacute;s, y el sacerdote que impart&iacute;a el curso, el padre Rigley (me acuerdo de su nombre), me llam&oacute; aparte un d&iacute;a y me dijo: "&iquest;Qu&eacute; est&aacute;s haciendo en qu&iacute;mica? Deber&iacute;as escribir, eres un escritor nato". Me sent&iacute; levemente tentado, pero me di cuenta que los qu&iacute;micos trabajan y los escritores se mueren de hambre. Estoy hablando de que era todav&iacute;a la &eacute;poca posterior a la depresi&oacute;n en los Estados Unidos, y yo estaba concentrado en aprender algo que me permitiera ganarme la vida, as&iacute; que mis estudios principales fueron en qu&iacute;mica y los secundarios en matem&aacute;ticas. Cuando me gradu&eacute; solicit&eacute; en varias escuelas mi admisi&oacute;n a los estudios de posgrado en qu&iacute;mica inorg&aacute;nica, y la &uacute;nica escuela que respondi&oacute; ofreci&eacute;ndome una beca fue Notre Dame, dirigida por la Congregaci&oacute;n de la Santa Cruz. La beca ofrec&iacute;a muy poco dinero, pero logr&eacute; irla pasando, y pronto consegu&iacute; trabajo en South Bend como m&uacute;sico en las noches y los fines de semana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La beca me exig&iacute;a ense&ntilde;ar a los estudiantes de primer a&ntilde;o de qu&iacute;mica en el laboratorio. As&iacute; que estudi&eacute; qu&iacute;mica avanzada, especialmente qu&iacute;mica inorg&aacute;nica y f&iacute;sico&#45;qu&iacute;mica, y ense&ntilde;&eacute; qu&iacute;mica general a los j&oacute;venes estudiantes ese a&ntilde;o y recib&iacute; mi grado de <i>Master of Science</i> al final del mismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. <i>Formaci&oacute;n jur&iacute;dica</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de obtener mi grado de <i>Master of Science</i>, recib&iacute; dos becas comparativamente m&aacute;s generosas para continuar mis estudios de posgrado en qu&iacute;mica en la Universidad de Chicago, para trabajar en un doctorado. Fue en la Universidad de Chicago que descubr&iacute; que no compart&iacute;a la misma clase de entusiasmo por vivir y trabajar en el laboratorio y por hacer qu&iacute;mica que ten&iacute;an muchos de los estudiantes de posgrado de esa universidad. A ellos en verdad les atra&iacute;a y les gustaba la qu&iacute;mica, y pon&iacute;an sus mentes y sus corazones en ella de una manera que a m&iacute; sencillamente no me era posible. En una competencia con ellos siempre llegar&iacute;a de &uacute;ltimo, de manera que ser&iacute;a mejor dedicarme a otra cosa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Regres&eacute; a Notre Dame, que est&aacute; cerca de Chicago, y habl&eacute; con gente del Departamento de Qu&iacute;mica y de la Escuela de Derecho, porque hab&iacute;a decidido estudiar derecho. Les pregunt&eacute; si pod&iacute;a ense&ntilde;ar qu&iacute;mica mientras estuviera estudiando derecho; de ese modo podr&iacute;a pagar mis estudios y mi manutenci&oacute;n. Estuvieron de acuerdo porque por aquella &eacute;poca necesitaban profesores de qu&iacute;mica. Era el periodo de la Segunda Guerra Mundial y requer&iacute;an profesores de qu&iacute;mica para ense&ntilde;ar a los candidatos a oficiales de la Marina. De ese modo ingres&eacute; en la Escuela de Derecho de Notre Dame y ense&ntilde;&eacute; qu&iacute;mica y matem&aacute;ticas, porque eventualmente tuvieron m&aacute;s necesidad de profesores de matem&aacute;ticas que de qu&iacute;mica. Recuerdo vagamente que impart&iacute; un curso en geometr&iacute;a s&oacute;lida, de la cual me acuerdo ahora muy poco, pero en verdad impart&iacute; el curso y creo que lo hice bien.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El estudio del derecho fue un gran descubrimiento para m&iacute;. En verdad lo goc&eacute; y me di cuenta que no s&oacute;lo pod&iacute;a gozarlo sino que era algo seductor, porque me atrajo y me sumerg&iacute; totalmente en &eacute;l. Lo disfrut&eacute; mucho y lo encontr&eacute; congenial. Los estudios de derecho duraban tres a&ntilde;os. Por aquella &eacute;poca el t&iacute;tulo de derecho t&iacute;pico era el LLB <i>(legum bachelor),</i> pero si lograbas situarte en el diez por ciento superior de tu generaci&oacute;n y escrib&iacute;as una tesis, pod&iacute;as obtener un JD <i>(juris doctor).</i> Hablamos de la &eacute;poca anterior a que se generalizara el JD, as&iacute; que lo hice y obtuve mi primer grado doctoral. Notre Dame no era exactamente un semillero de ciencia jur&iacute;dica de punta, pero hab&iacute;a dos o tres profesores que con su inteligencia y buen ejemplo hicieron mucho para mantener mi inter&eacute;s y ayudarme a ampliar mis horizontes. Fui un estudiante de derecho exitoso. Obtuve buenas calificaciones y as&iacute; me convert&iacute; en editor en jefe de la revista de derecho.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El decano de la Escuela de Derecho y yo &eacute;ramos personas completamente diferentes, y tuvimos algunas escaramuzas cuando yo dirig&iacute;a la revista jur&iacute;dica. Por ejemplo, yo hab&iacute;a recibido un manuscrito de un acad&eacute;mico alem&aacute;n (Anton Hermann Chroust), quien hab&iacute;a estudiado con Roscoe Pound y estaba muy involucrado con la filosof&iacute;a del derecho. Se trataba de un escrito m&aacute;s bien denso sobre los fil&oacute;sofos del derecho alemanes, pero pens&eacute; que ser&iacute;a una buena cosa publicarlo en la revista. Sin embargo, el decano ten&iacute;a una idea distinta. Me dijo que quer&iacute;a ver el manuscrito y que me lo devolver&iacute;a al d&iacute;a siguiente. Lleg&oacute; y se fue el d&iacute;a siguiente y no hubo manuscrito. Un par de d&iacute;as despu&eacute;s fui a su oficina y le pregunt&eacute; por el manuscrito, a lo que contest&oacute;: "&iexcl;Oh! Lo olvid&eacute;, pero lo traer&eacute; ma&ntilde;ana!" Sigui&oacute; posponiendo la entrega, hasta que finalmente dijo: "He buscado por todas partes, pero no puedo encontrarlo". Afortunadamente, yo hab&iacute;a hecho una copia del manuscrito antes de entreg&aacute;rselo, as&iacute; que proced&iacute; a publicarlo. El decano era esa clase de persona.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. <i>Formaci&oacute;n como investigador, primeras publicaciones y oportunidades docentes</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de obtener mi JD, fui a la Universidad de Nueva York como estudiante de posgrado y docente <i>(teaching fellow),</i> para ense&ntilde;ar redacci&oacute;n e investigaci&oacute;n jur&iacute;dicas. El decano en funciones, Russell Niles, era el tutor de mis estudios para ese a&ntilde;o. Lo hab&iacute;an invitado a escribir un art&iacute;culo para un importante tratado sobre derechos reales que era editado por un profesor de Harvard (James Casner). El decano Niles me invit&oacute; a colaborar con &eacute;l en la investigaci&oacute;n y redacci&oacute;n del art&iacute;culo y me hizo coautor. Adem&aacute;s, logr&oacute; que Casner me asignara otro peque&ntilde;o apartado del tratado, el cual escrib&iacute; por mi cuenta y se public&oacute; bajo mi nombre. Y ese es el modo como empec&eacute; a escribir en la Universidad de Nueva York. En esa Universidad ten&iacute;an unas publicaciones que se denominaban <i>Annual Survey of American Law</i> (Repertorio Anual del Derecho de los Estados Unidos) y tambi&eacute;n el <i>Annual Survey of New York Law</i> (Repertorio Anual del Derecho de Nueva York), de los cuales me asignaron varios art&iacute;culos. Uno de los temas era el de las cooperativas. Yo redact&eacute; los art&iacute;culos del repertorio anual relativos al derecho de las cooperativas, y eso condujo eventualmente a mi tesis sobre La Regulaci&oacute;n de las Cooperativas El&eacute;ctricas Rurales para obtener el grado de JSD.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo sobre difamaci&oacute;n que usted menciona es anterior a mi estancia en Nueva York. Se trat&oacute; de una nota estudiantil que apareci&oacute; en <i>NotreDameLawyer.</i><sup><a href="#notas">15</a></sup> Por lo que se refiere a mi art&iacute;culo "Copyright Law and the Modern Dance Arrangement", se trata de mi tesis de JD como estudiante de derecho en Notre Dame, pero el t&iacute;tulo es enga&ntilde;oso.<sup><a href="#notas">16</a></sup> Mi inter&eacute;s resid&iacute;a en la m&uacute;sica, no en la danza. Recuerde que le he dicho que si uno se encontraba en el nivel superior de la generaci&oacute;n y escrib&iacute;a una tesis, se pod&iacute;a obtener el grado de JD, en lugar del LLB, y esa fue mi tesis. No es un buen t&iacute;tulo. Yo quer&iacute;a llamar la atenci&oacute;n al hecho de que lo que toca una orquesta de baile es un arreglo hecho por alguien. Los arreglistas son personas que toman una canci&oacute;n o una obra musical y asignan las partes que interpretar&aacute;n los diversos instrumentos, as&iacute; como los modos en que se presenta la obra. Se trata de un trabajo muy creativo. Mi art&iacute;culo se refer&iacute;a a eso, pero a la m&uacute;sica, no al baile.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como yo deseaba obtener un JSD fui a la Universidad de Nueva York por un a&ntilde;o. Ah&iacute; tom&eacute; cursos, impart&iacute; clases y me puse a escribir mi tesis. Despu&eacute;s de terminar la tesis, logr&eacute; que fuera aceptada, y as&iacute; obtuve mi JSD.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En realidad no lo s&eacute;. Creo que decid&iacute; hacerme profesor en alg&uacute;n momento de mis estudios en la universidad, quiz&aacute; hacia el final, o tal vez en mi primer a&ntilde;o en Notre Dame, cuando obtuve mi grado de <i>Master of Science.</i> Quiz&aacute; fue ah&iacute; donde empez&oacute; a cristalizar esa idea, porque me gusta estar en las universidades y me agrada ense&ntilde;ar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4 . <i>Sobre la tesis de JSD</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Trabaj&eacute; muy duro en esta tesis y me tom&oacute; a&ntilde;os concluirla; nunca trat&eacute; de lograr su publicaci&oacute;n. Nunca me preocup&eacute; de ello. Se trataba de un tema en el que perd&iacute; el inter&eacute;s mucho antes de terminar de escribir la tesis. La regulaci&oacute;n de las cooperativas el&eacute;ctricas rurales perdi&oacute; su fascinaci&oacute;n sobre m&iacute; de manera bastante temprana. No me interesaba y yo no pensaba que la tesis sirviera para algo. No estaba orgulloso de ella. En realidad, el tema de la investigaci&oacute;n hab&iacute;a sido escogido por mi tutor en la Universidad de Nueva York. &Eacute;l y yo habl&aacute;bamos de varias cosas y uno de los temas en los que me pidi&oacute; escribir para el <i>Annual Survey of American Law</i> era el de las cooperativas. Eso fue lo que despert&oacute; en m&iacute; alg&uacute;n inter&eacute;s en las cooperativas, y cuando hablamos acerca de qu&eacute; podr&iacute;a yo realizar una tesis, fue que &eacute;l me indujo a tomar este tema.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5 . <i>Santa Clara</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por aquella &eacute;poca, la <i>Association of American Law Schools</i> (Asociaci&oacute;n Estadounidense de Escuelas de Derecho) realizaba su reuni&oacute;n anual en el hotel Edgewater Beach de Chicago. Era el lugar al que acudir&iacute;an las personas interesadas en la ense&ntilde;anza, y hab&iacute;a un largo corredor en el hotel en donde los decanos se sentaban c&oacute;modamente en sillones. Entonces ibas a hablar con el decano con el que hab&iacute;as concertado una cita. Por supuesto, mi tutor concert&oacute; citas con varias personas para que yo hablara con ellas, y una de ellas era el decano de Santa Clara, quien de inmediato se interes&oacute; en m&iacute;, y despu&eacute;s de consultar con algunas otras personas, me hizo una oferta.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fui profesor en Santa Clara durante cinco a&ntilde;os. Ense&ntilde;&eacute; todos los cursos sobre propiedad. En aquella &eacute;poca este tema abarcaba una serie de cursos, todos los cuales impart&iacute;. En ese entonces no me interesaba el derecho comparado. Se trataba s&oacute;lo de derecho puro y duro de los Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El rector de la Universidad de Santa Clara era un sacerdote que empez&oacute; a detestarme. &Eacute;l impart&iacute;a un curso sobre &eacute;tica jur&iacute;dica en la Escuela de Derecho y probablemente le molestaba darse cuenta de que yo era muy popular entre los estudiantes y de que era el &uacute;nico profesor no cat&oacute;lico de la escuela. Quiz&aacute; tambi&eacute;n le incomodaba que yo tocara el piano en centros nocturnos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Santa Clara no me pagaba mucho para que ense&ntilde;ara, y como yo era casado, necesitaba un trabajo nocturno. En todo caso, me divorci&eacute; en 1952 y volv&iacute; a casarme en abril de 1953, durante mi quinto a&ntilde;o en Santa Clara. Me cas&eacute; en segundas nupcias con una mujer divorciada y el rector de la Universidad se enter&oacute; de esto en el peri&oacute;dico. Dijo que era una ofensa a la doctrina y la moral cat&oacute;licas, as&iacute; como una violaci&oacute;n a mi contrato, que se&ntilde;alaba que ten&iacute;a la obligaci&oacute;n de no hacer nada que las ofendiera. Y me despidi&oacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6. <i>Escuela de Derecho de Stanford</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El decano de la Escuela de Derecho de Santa Clara era mi amigo y por ello no le gust&oacute; la decisi&oacute;n. Habl&oacute; con Carl Spaeth, el decano de Stanford, y lo convenci&oacute; de darme empleo, a causa de la terrible cosa que me hab&iacute;a pasado. Carl Spaeth y los profesores a los que &eacute;l consult&oacute; hicieron lo menos que pod&iacute;an hacer: me nombraron profesor asistente por dos a&ntilde;os. La idea era que yo encontrar&iacute;a probablemente un trabajo en otra parte, o quiz&aacute; que podr&iacute;a hasta sorprender lo suficiente a todo mundo para que Stanford me contratara de manera permanente. Durante el segundo a&ntilde;o, cuando estaba ense&ntilde;ando redacci&oacute;n jur&iacute;dica y preparando una cr&iacute;tica del programa del curso, el encargado de la biblioteca de derecho de Stanford renunci&oacute; para irse a otra biblioteca. Por aquel entonces yo ya hab&iacute;a hecho amistad con varios profesores, quienes empezaron a pensar que les agradar&iacute;a conservarme, y un d&iacute;a me llam&oacute; el decano y me pregunt&oacute; si me gustar&iacute;a convertirme en el bibliotecario. &Eacute;l sab&iacute;a que yo hab&iacute;a impartido el curso de bienes, que era mi principal campo de ense&ntilde;anza en ese tiempo. Pensaba que el cargo de bibliotecario lo podr&iacute;a desempe&ntilde;ar de medio tiempo, y el otro medio tiempo dedicarlo al curso de bienes. Eso resultaba muy atractivo en el momento, porque podr&iacute;a quedarme en Stanford. As&iacute; me convert&iacute; en el bibliotecario de la escuela de derecho. Lo fui por algunos a&ntilde;os, antes de convertirme en comparatista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando llegu&eacute; a Stanford, la escuela de derecho se encontraba en un proceso de profundo cambio. Hab&iacute;a sido una escuela donde los profesores ense&ntilde;aban y hac&iacute;an algo de investigaci&oacute;n acad&eacute;mica. Un profesor, George Osborne, hab&iacute;a publicado un manual b&aacute;sico <i>(hornbook)</i> sobre hipotecas y se le consideraba el gran acad&eacute;mico en el profesorado,<sup><a href="#notas">17</a></sup> pero de los otros s&oacute;lo un par hab&iacute;a publicado libros de casos <i>(casebooks).</i> Eso era todo. Cuando Carl Spaeth lleg&oacute; como decano hacia 1947 o 1948,<sup><a href="#notas">18</a></sup> empez&oacute; a cambiar el car&aacute;cter de la escuela. Trajo como profesores a j&oacute;venes muy capaces y promovi&oacute; la investigaci&oacute;n. Esto se logr&oacute; a pesar de la resistencia de la vieja guardia de los profesores. Pero los profesores j&oacute;venes estaban generando cambios bajo el liderazgo de Carl Spaeth. Yo hice mucha amistad con todos los profesores, y todos ellos me agradaban, pero claro est&aacute; que yo pasaba m&aacute;s tiempo con los j&oacute;venes. Mi esposa Nancy y yo hac&iacute;amos buena vida social con ellos, as&iacute; como vida intelectual en la Escuela de Derecho. Ese fue un periodo de formaci&oacute;n para m&iacute;, porque sal&iacute; de la Escuela de Derecho de Santa Clara, donde hab&iacute;a poca vida acad&eacute;mica, pues ah&iacute; yo era probablemente, junto con el decano, el &uacute;nico miembro del profesorado que pasaba todo el tiempo en la oficina. El grupo de profesores era de s&oacute;lo cinco personas, y en &eacute;l no hab&iacute;a verdaderos acad&eacute;micos, y ninguno de ellos hab&iacute;a sido secretario <i>(clerk</i>)en la Suprema Corte, ni nada por el estilo. Y luego llego a Stanford, donde hay un grupo chispeante de personas que eran egresados de las escuelas de derecho de Harvard y Yale, que hab&iacute;an sido secretarios en la Suprema Corte de los Estados Unidos y que hab&iacute;an ejercido la profesi&oacute;n en los principales despachos de abogados. Ten&iacute;an por ello una imagen mucho m&aacute;s amplia y rica de lo que significaba el derecho y la ense&ntilde;anza jur&iacute;dica. As&iacute; que yo me form&eacute; con ellos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En realidad ellos no publicaban mucho, pero entend&iacute;an la importancia de hacerlo y me daban su apoyo y ayuda. Mi primer art&iacute;culo importante se public&oacute; ya estando en Stanford.<sup><a href="#notas">19</a></sup> La investigaci&oacute;n para escribirlo la hab&iacute;a iniciado en Santa Clara con el auxilio del bibliotecario, quien hab&iacute;a acumulado un cuerpo importante de datos sobre las "citas de autoridad" en las sentencias de la Suprema Corte de California. Termin&eacute; la investigaci&oacute;n en Stanford y luego discut&iacute; el art&iacute;culo con los profesores de ah&iacute;, mientras lo escrib&iacute;a. Recib&iacute; de ellos muchas buenas ideas y mucho &aacute;nimo, lo que me permiti&oacute; hacer un art&iacute;culo mucho mejor de lo que hubiera podido lograr si hubiera permanecido en Santa Clara. El art&iacute;culo lo habr&iacute;a publicado de todos modos, pero no habr&iacute;a sido tan bueno. Ciertamente no era un art&iacute;culo tradicional, pero una de las cosas que me gustan de &eacute;l es que en realidad es bastante original.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No s&eacute; de d&oacute;nde me vino la idea de mirar al derecho con otros ojos. La idea en que se bas&oacute; el art&iacute;culo se me ocurri&oacute; mientras estaba todav&iacute;a en Santa Clara. Yo ten&iacute;a ambiciones intelectuales y quer&iacute;a ser un acad&eacute;mico importante. No s&eacute; por qu&eacute; y no s&eacute; de d&oacute;nde vino esta ambici&oacute;n, pero yo disfrutaba esta perspectiva y ese tipo de trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo sobre las Naciones Unidas fue una distracci&oacute;n, y se basaba en un inter&eacute;s que ten&iacute;a m&aacute;s bien una dimensi&oacute;n personal. Yo hab&iacute;a conocido a mi esposa, Nancy Edwards, en una ocasi&oacute;n en la que hablaba Alan Cranston. Por aquel entonces, Alan era el presidente nacional de <i>United World Federalists,</i> una organizaci&oacute;n que ten&iacute;a inter&eacute;s en revisar la Carta de las Naciones Unidas para convertirla en un agente m&aacute;s efectivo de la paz mundial. Yo asist&iacute; a la conferencia que iba a impartir Cranston sobre este tema. Ah&iacute; fue donde conoc&iacute; a Nancy, con quien me casar&iacute;a al cabo de un tiempo. Ambos &eacute;ramos miembros de <i>United World Federalists</i> y por ello el art&iacute;culo se refer&iacute;a a esto. Fue algo que creo que algunos de mis colegas en Stanford encontraban un poco embarazoso, pero por alg&uacute;n tiempo me ocup&eacute; de estas ideas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yo ya hab&iacute;a sido bibliotecario por algunos a&ntilde;os cuando el decano me llam&oacute; de nuevo y me dijo: "John, la Escuela de Derecho ha estado buscando a un comparatista, porque pensamos que deber&iacute;amos tener derecho comparado en el plan de estudios y en realidad no hemos encontrado a nadie a quien nos gustar&iacute;a contratar para este prop&oacute;sito. Algunos de los profesores j&oacute;venes me han hablado de ti y han se&ntilde;alado que t&uacute; podr&iacute;as estar interesado en convertirte en comparatista". Yo estaba todav&iacute;a en una posici&oacute;n precaria, pues no ten&iacute;a todav&iacute;a definitividad <i> (tenure)</i> y he aqu&iacute; que lo que me dec&iacute;a el decano era que si quer&iacute;a quedarme, m&aacute;s bien me conven&iacute;a pensar seriamente en esta propuesta. Para m&iacute; fue realmente una maravillosa perspectiva. Yo hab&iacute;a viajado a Europa una sola vez, durante un verano, lo cual ocurri&oacute; en el periodo entre mis matrimonios. Me fui en un barco de estudiantes y viaj&eacute; un poco en Europa occidental y regres&eacute; en un barco similar. La hab&iacute;a pasado muy bien y por ello ten&iacute;a muchas ganas de regresar a Europa. El a&ntilde;o que nos casamos Nancy y yo, pasamos el verano en Europa y lo disfrutamos mucho. As&iacute; que habl&eacute; el asunto con Nancy y mi familia, por supuesto, pero contest&eacute; con rapidez que s&iacute;, que s&iacute; me gustar&iacute;a.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me sent&iacute; contento de dejar el cargo de bibliotecario, porque pensaba que serlo era una ocupaci&oacute;n separada de la de profesor. El trabajo como profesor y bibliotecario de medio tiempo era un arreglo provisional, no una tarea adecuada de tiempo completo. Sin embargo, ser el encargado de la biblioteca de derecho de Stanford pod&iacute;a contribuir a mi carrera acad&eacute;mica en la medida en que implicara alg&uacute;n logro. Yo estuve muy activo en mejorar la biblioteca y publiqu&eacute; art&iacute;culos y libros sobre temas bibliotecol&oacute;gicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7. <i>Iniciaci&oacute;n en los estudios de derecho comparado</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiz&aacute; esto te har&aacute; re&iacute;r, pero yo no ten&iacute;a buena preparaci&oacute;n en lenguas extranjeras cuando se inici&oacute; mi inter&eacute;s en el derecho comparado. Yo hab&iacute;a estudiado lat&iacute;n en la escuela secundaria y alem&aacute;n en la universidad, pero no me di cuenta en su momento que mis antecedentes de lat&iacute;n eran una cosa maravillosa. Cuando me fui a Europa descubr&iacute; que el lat&iacute;n estaba por todas partes. Tuve una experiencia agradable con las dos lenguas que hab&iacute;a comenzado a estudiar y alguna confianza en que ser&iacute;a capaz de trabajar con los idiomas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Primeramente, cuando volv&iacute; a hablar con el decano Spaeth, despu&eacute;s de que me hab&iacute;a hecho la oferta, le dije que quer&iacute;a enfocarme en el sistema jur&iacute;dico italiano, por las razones que t&uacute; ya conoces y que le expliqu&eacute; a &eacute;l. Pens&oacute; que estaba bien y estuvo de acuerdo. Despu&eacute;s de consultar con otros profesores, decidi&oacute; que la escuela me enviar&iacute;a a Italia por un a&ntilde;o, pero antes de eso hice una gira por algunas escuelas de derecho de los Estados Unidos donde estaban los profesores de derecho comparado m&aacute;s conocidos, para encontrarme con ellos y explicarles qu&eacute; estaba estudiando para convertirme en comparatista. As&iacute; visit&eacute; a Max Rheinstein,<sup><a href="#notas">20</a></sup> en Chicago, y a John Hazard,<sup><a href="#notas">21</a></sup> quien era un experto en derecho ruso, en la Universidad de Columbia en Nueva York, as&iacute; como a algunas personas m&aacute;s. En Harvardfui aver a Arthurvon Mehren<sup><a href="#notas">22</a></sup> y a John P. Dawson,<sup><a href="#notas">23</a></sup> autor de ese libro absolutamente maravilloso que es <i>Oracles of the Law,</i> una obra maestra del derecho comparado y la historia del derecho. &Eacute;l fue el que m&aacute;s me impresion&oacute;; era una figura incomparable.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante mis previos viajes a Europa yo hab&iacute;a pasado alg&uacute;n tiempo en Florencia y Roma. En Florencia conoc&iacute; a Mauro Cappelletti<sup><a href="#notas">24</a></sup> y en Roma a Gino Gorla,<sup><a href="#notas">25</a></sup> ambos comparatistas. En realidad, Cappelletti no lo era, pero llegar&iacute;a a serlo. Gorla ya era una figura establecida en el campo. As&iacute;, pues, tuve la experiencia de conocer a estos colegas, pero no porque hubieran sido comparatistas, sino porque me propuse conocer a juristas italianos importantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1953&#45;1954 me fui a Italia a estudiar italiano y derecho comparado. Gino Gorla y yo ya nos hab&iacute;amos puesto de acuerdo en un programa definido sobre todo por &eacute;l. Me invit&oacute; a m&iacute; y a otras personas, un ingl&eacute;s y otro estadounidense, a pasar el a&ntilde;o con &eacute;l. Estuvimos impartiendo un seminario de posgrado en su Instituto de Derecho Comparado de la Universidad de Roma. Gino encontr&oacute; una oficina para m&iacute; en la Facultad de Derecho y, por supuesto, tambi&eacute;n pod&iacute;a estar en su Instituto. Por mi parte, yo estuve ense&ntilde;ando a un grupo de abogados italianos, de j&oacute;venes abogados, que estaban interesados en un curso sobre el derecho fiduciario <i>(trust law</i>)delos Estados Unidos. Eso fue muy agradable.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fue un a&ntilde;o muy ocupado. Yo ten&iacute;a que aprender sobre el sistema jur&iacute;dico italiano, ten&iacute;a que aprender italiano. Nancy y yo hab&iacute;amos estudiado italiano un a&ntilde;o en Stanford, despu&eacute;s de decidir que ir&iacute;amos a Italia, as&iacute; que tuve un buen comienzo, favorecido por mi buen o&iacute;do. En Roma, contrat&eacute; de inmediato a una profesora que ven&iacute;a tres d&iacute;as a la semana a la universidad. Era una profesora maravillosa y una tirana. No hab&iacute;a entonces ninguna posibilidad de que no me preparara. Me hizo trabajar mucho en la lengua y aprend&iacute; mucho. Tambi&eacute;n quer&iacute;a escribir algo interesante y comenc&eacute; a hacerlo. Eventualmente, lo que escrib&iacute; apareci&oacute; como mi ensayo, en tres partes, sobre el "estilo italiano".<sup><a href="#notas">26</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">8. <i>Sobre la academia jur&iacute;dica</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">He estado reflexionando un poco sobre algunas de las preguntas que me has planteado. D&eacute;jame decirlo de este modo. Fui a la Escuela de Derecho de Notre Dame, que no era una muy buena escuela, en el sentido de que el profesorado no era distinguido y el cuerpo estudiantil tampoco, y no hab&iacute;a una tradici&oacute;n fuerte de aproximaci&oacute;n intelectual a las cuestiones jur&iacute;dicas o sociales a trav&eacute;s del sistema jur&iacute;dico. Despu&eacute;s de graduarme de la Escuela de Derecho de Notre Dame fui a la Universidad de Nueva York durante un a&ntilde;o. Estando ah&iacute; me di cuenta de la existencia de algo llamado "realismo jur&iacute;dico" estadounidense. Les pregunt&eacute; a algunos profesores j&oacute;venes, con quienes pasaba tiempo, de qu&eacute; se trataba y c&oacute;mo pod&iacute;a aprender algo sobre &eacute;l. Uno de ellos, un colega llamado William Tucker Dean,<sup><a href="#notas">27</a></sup> me dijo: "Quiero que leas un libro; es de Thurman Arnold<sup><a href="#notas">28</a></sup> y el t&iacute;tulo del libro es <i>The Folklore of Capitalism".</i> Le&iacute; el libro, que tuvo en m&iacute; un efecto transformador, en el sentido de que cuando abandon&eacute; Notre Dame mi formaci&oacute;n jur&iacute;dica ah&iacute; no hab&iacute;a tenido ninguna relaci&oacute;n con la cultura, las actitudes hacia la vida, o la econom&iacute;a. Los profesores nunca alcanzaban este nivel. Cuando empec&eacute; a interesarme en el realismo jur&iacute;dico estadounidense me encontr&eacute; un cuerpo de pensamiento que me pareci&oacute; de inmediato que iluminaba muchas cosas y fue durante ese a&ntilde;o que creo que decid&iacute; convertirme en acad&eacute;mico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Le&iacute; ese libro y otros de Thurman Arnold, as&iacute; como los libros de otros autores. Estas lecturas y las conversaciones con estos j&oacute;venes en la Universidad de Nueva York generaron en m&iacute; una nueva forma de ver el derecho. &Iacute;bamos a almorzar todos los d&iacute;as y algunos d&iacute;as el almuerzo era s&oacute;lo la t&iacute;pica pl&aacute;tica de hombres, pero en ocasiones habl&aacute;bamos de cosas m&aacute;s interesantes, y hab&iacute;a gente en el grupo que ten&iacute;an mentes activas y entusiasmo por las ideas, y que planteaban preguntas y expresaban opiniones en el esp&iacute;ritu del realismo jur&iacute;dico estadounidense.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es probable que en la Universidad de Nueva York haya adquirido yo la idea de que la publicaci&oacute;n era una parte importante del trabajo de un profesor. Quiz&aacute; haya comenzado en Notre Dame, pues como editor general de la revista jur&iacute;dica le&iacute; muchos art&iacute;culos interesantes, cuyos autores estaban intentando pensar en el derecho y expresarse por escrito. De ese modo me familiaric&eacute; con lo que la gente estaba escribiendo en ese momento y con la lectura cr&iacute;tica, pues nos lo presentaban a nosotros porque quer&iacute;an que se publicara en la revista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">RPP: <i>&iquest;Publicaban los profesores j&oacute;venes en la Universidad de Nueva York?</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">JHM: No, los profesores j&oacute;venes de Nueva York no publicaban mucho. M&aacute;s bien hablaban y estaban activos en la barra de abogados y en asuntos pol&iacute;ticos. Ese ambiente acad&eacute;mico no lo encontr&eacute; en Santa Clara, donde me encontraba bastante solo. Ten&iacute;a el apoyo y la simpat&iacute;a del decano, que estaba contento de tenerme entre el profesorado. Era una persona inteligente y grata, un cat&oacute;lico devoto. Su pensamiento sobre el mundo, el derecho y la educaci&oacute;n estaba marcado por su catolicismo, pero no escribi&oacute; nada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la Universidad de Nueva York hab&iacute;a un clima intelectual, el cual encontr&eacute; tambi&eacute;n cuando llegu&eacute; a Stanford. En Stanford, esos j&oacute;venes eran tan brillantes, estaban tan llenos de ideas y su formaci&oacute;n era m&aacute;s s&oacute;lida que la m&iacute;a; ellos tambi&eacute;n hablaban, pero tampoco publicaban. El verdadero gu&iacute;a intelectual del grupo joven de profesores era Phil C. Neal,<sup><a href="#notas">29</a></sup> quien ten&iacute;a una gran reputaci&oacute;n. Era graduado de la Escuela de Derecho de la Universidad de Harvard y hab&iacute;a sido secretario en la Suprema Corte. Carl Spaeth lo hab&iacute;a invitado a Stanford para que lo ayudara a convertir a la Escuela de Derecho en una escuela del siglo XX. Era un valioso asesor de Carl Spaeth, quien se apoyaba mucho en &eacute;l. Phil era una persona querida y respetada. Fue invitado a participar en la historia de la Suprema Corte de los Estados Unidos que financiaba la Oliver Wendell Holmes Devise. No s&eacute; si conozcas este proyecto de una historia de la Suprema Corte en varios vol&uacute;menes. A Phil se le asign&oacute; uno de los vol&uacute;menes, el cual nunca realiz&oacute;. No era un productor, pero era un intelectual muy influyente, tanto en la escuela de derecho como en la comunidad jur&iacute;dica de los Estados Unidos. Gordon Scott, cuyo padre era un famoso profesor de derecho de Harvard, se hizo un buen amigo m&iacute;o. Fue una de las personas m&aacute;s brillantes que jam&aacute;s he conocido. Una persona maravillosamente sard&oacute;nica, con un gran sentido del humor. Tambi&eacute;n era un buen atleta, un maravilloso jugador de golf. &Eacute;l y yo jug&aacute;bamos golf y habl&aacute;bamos mucho. No public&oacute; gran cosa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No s&eacute; por qu&eacute; ten&iacute;a yo inter&eacute;s en publicar. Como dices, en esa &eacute;poca era posible ser profesor y tener prestigio como acad&eacute;mico, sin necesidad de haber publicado. Pero de alg&uacute;n modo eso ya era parte de mi actitud hacia lo que estaba haciendo. Pero en realidad no s&eacute; de qu&eacute; modo ocurri&oacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bueno, creo que el decano quer&iacute;a que public&aacute;ramos. Cuando Carl Spaeth lleg&oacute; a Stanford como decano, una de las primeras cosas que hizo fue iniciar la revista jur&iacute;dica, la <i>Stanford Law Review.</i> Warren Christopher y otros estudiantes de derecho de Stanford que se convertir&iacute;an en brillantes estrellas jur&iacute;dicas, como Sandra Day O'Connor, que se convirti&oacute; en juez de la Suprema Corte, y William Rehnquist, que ser&iacute;a presidente de la Corte, participaron en la creaci&oacute;n de la <i>Stanford Law Review</i>. De modo que Carl claramente ten&iacute;a a la vida acad&eacute;mica en mente como algo importante, y es obvio que ten&iacute;a la esperanza de que las personas que eran contratadas para ense&ntilde;ar tambi&eacute;n fueran productivas escribiendo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando me enviaron a Italia, pienso que ten&iacute;an la expectativa de que yo escribir&iacute;a. Y yo ya hab&iacute;a publicado al momento en que me ofrecieron la oportunidad de convertirme en comparatista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De entrada, nunca pens&eacute; en publicar un libro de casos, pero lo hice m&aacute;s tarde. Pens&eacute; escribir un libro de casos en materia de propiedad, pero nunca lo hice. Las razones para hacerlo eran diferentes de los motivos para escribir un ensayo sobre la "autoridad de la autoridad". Una de las consecuencias de escribir un libro de casos era que te establec&iacute;as como figura en el campo. Los estudiantes utilizar&iacute;an tu libro, a trav&eacute;s del cual dar&iacute;as difusi&oacute;n a tus opiniones, no s&oacute;lo a tus propios estudiantes sino a los de otros profesores que emplearan tu libro. Era, pues, una manera de establecer un territorio en una materia y eso no me parec&iacute;a muy interesante. Escribir un art&iacute;culo que ser&iacute;a le&iacute;do y citado era m&aacute;s bien lo que yo pretend&iacute;a hacer en las materias en las que pod&iacute;a hacer una contribuci&oacute;n. Adem&aacute;s, ya hab&iacute;a buenos libros de casos sobre los derechos reales. M&aacute;s tarde, cuando fui coautor de libros de casos en derecho comparado y derecho del arte, hab&iacute;a consideraciones especiales. Los libros de casos que hab&iacute;a en derecho comparado eran in&uacute;tiles para mis prop&oacute;sitos de ense&ntilde;anza, as&iacute; que David Clark y yo produjimos uno que fuera &uacute;til. Como no exist&iacute;a el campo del derecho del arte, Al Elsen y yo lo inventamos y escribimos el libro que lo estableci&oacute;.<sup><a href="#notas">30</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">9. <i>Los art&iacute;culos sobre el estilo italiano</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">RPP: <i>&iquest;De d&oacute;nde vino el enfoque cr&iacute;tico sobre la cultura jur&iacute;dica italiana?</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">JHM: Definitivamente hab&iacute;a ah&iacute; una fuerte vena de realismo jur&iacute;dico. Empec&eacute; tratando de aprender algo sobre el sistema jur&iacute;dico italiano o sobre aquellos aspectos del sistema jur&iacute;dico que eran caracter&iacute;sticos de Italia. As&iacute; que le&iacute; un gran n&uacute;mero de obras de acad&eacute;micos italianos, con la ayuda de Gino Gorla, Mauro Cappelletti y a otros que conoc&iacute; en Italia. Lo que le&iacute; y lo que hablamos empez&oacute; a organizarse a s&iacute; mismo en mi mente en una forma particular. Mi enfoque cr&iacute;tico fue ciertamente expresi&oacute;n del realismo jur&iacute;dico estadounidense. Pero tambi&eacute;n estaba a la b&uacute;squeda de ideas sist&eacute;micas: &iquest;qu&eacute; es lo que realmente caracteriza al pensamiento jur&iacute;dico en Italia? &iquest;De qu&eacute; modo encajan entre s&iacute; las cosas? &iquest;C&oacute;mo influye una cosa en la otra? Yo estaba a la b&uacute;squeda de un modo imparcial de presentar la manera en la que piensan los juristas italianos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&iacute;, escrib&iacute; los art&iacute;culos sobre el estilo italiano durante mi estancia en Italia. Fue un <i>tour de force.</i> Ten&iacute;a que familiarizarme con otra bibliograf&iacute;a y otro sistema jur&iacute;dico, y ten&iacute;a que reflexionar mucho sobre una historia intelectual y jur&iacute;dica que no me era familiar. Fue un gran a&ntilde;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las cosas que m&aacute;s me impresion&oacute; de mi investigaci&oacute;n fue el grado en que los juristas italianos piensan en t&eacute;rminos doctrinales. La doctrina era realmente lo que gobernaba el derecho italiano. Eran como los alemanes de fines del siglo XIX. Me familiaric&eacute; con un buen n&uacute;mero de j&oacute;venes juristas acad&eacute;micos italianos, con estrellas como Cassese,<sup><a href="#notas">31</a></sup> Rodot&agrave;,<sup><a href="#notas">32</a></sup> y otros, pero tambi&eacute;n con los que no eran estrellas. Eran abogados en ejercicio o <i>assistenti,</i> inteligentes, bien formados, pero estaban dominados por la doctrina. Cre&iacute;an que la manera correcta de aproximarse a un problema jur&iacute;dico era formularlo en t&eacute;rminos doctrinales para luego resolverlo. De modo que no observabas los hechos del caso, sino que buscabas los problemas doctrinales que el caso planteaba, y eso era en lo que pon&iacute;as atenci&oacute;n. No en la soluci&oacute;n apropiada para el problema social, sino en la soluci&oacute;n apropiada para el problema doctrinal. Utilizaban como herramientas los elementos b&aacute;sicos de un sistema de conceptos y normas bien establecidos Este era su equipo profesional, y su modo de abordar las cuestiones era a trav&eacute;s de los conceptos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">10. <i>Libro sobre la tradici&oacute;n jur&iacute;dica romanista</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yo hab&iacute;a tenido alg&uacute;n contacto con Am&eacute;rica Latina antes de la publicaci&oacute;n de <i>The Civil Law Tradition.</i> El libro apareci&oacute; en 1969 y fue dictado en Stanford en 1967&#45;1968. Creo que ya hemos hablado antes sobre la manera en que escrib&iacute; el libro. Me encerraba en mi oficina y dictaba durante dos o tres horas cada d&iacute;a, hasta que termin&eacute; de dictar el libro. Te puedes imaginar que el manuscrito que result&oacute; de ello era terrible. La transici&oacute;n desde el desorden en que hab&iacute;a dictado al peque&ntilde;o libro que se public&oacute; fue realmente el trabajo que me ocup&oacute; el siguiente a&ntilde;o, 1968&#45;1969. Pas&eacute; ese a&ntilde;o en el Instituto Max Planck de Hamburgo y ah&iacute; escrib&iacute; el libro. Tambi&eacute;n estaba trabajando en un par de art&iacute;culos para la <i>Enciclopedia de derecho comparado</i>. Pero pas&eacute; la mayor parte del a&ntilde;o trabajando en el libro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro empez&oacute; como una obra dirigida a los no juristas para explicarles qu&eacute; significa decir que existe un derecho romanista <i>(civil law)</i> que es distinto al derecho angloamericano <i>(common law).</i> Nunca pens&eacute; que estaba escribiendo para especialistas en derecho comparado. El p&uacute;blico imaginado eran los no juristas, el p&uacute;blico general, y creo que ha tenido buena acogida en ese p&uacute;blico, pero la obra result&oacute; tambi&eacute;n de inter&eacute;s para muchos juristas tanto de la tradici&oacute;n romanista como del mundo del <i>common law.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">11. <i>El movimiento de ""derecho y sociedad" y el proyecto SLADE</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">RPP: <i>&iquest;Cu&aacute;l ha sido tu relaci&oacute;n con el movimiento de ""derecho y sociedad"?</i><sup><a href="#notas">33</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">JHM: Creo que Lawrence Friedman<sup><a href="#notas">34</a></sup> me ha dicho que he estado involucrado con el movimiento de "derecho y sociedad" (law <i>and society),</i> pero nunca hab&iacute;a pensado yo de ese modo. Nunca me hab&iacute;a considerado como participante de ese movimiento <i>(law&#45;and&#45;society person),</i> simplemente no se me hab&iacute;a ocurrido.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fui a un par de reuniones de <i>law and society.</i> Para m&iacute;, este enfoque es un componente necesario del realismo jur&iacute;dico, pues una de las cosas que trata de hacer el realismo jur&iacute;dico es entender y explicar la relaci&oacute;n entre el derecho y la sociedad, de eso se trata: <i>ubi societas, ibi ius.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de mis sue&ntilde;os era c&oacute;mo imaginar la descripci&oacute;n cuantitativa de los sistemas jur&iacute;dicos, el poder tratarlos como construcciones sociales que pueden ser medidas y expresadas en t&eacute;rminos cuantitativos. Creo que es una idea muy simple, pero tambi&eacute;n v&aacute;lida. Sucedi&oacute; que yo participaba en el Programa de Derecho para Chile. Durante ese programa conoc&iacute; a gente en Per&uacute;, Costa Rica y M&eacute;xico. Hice un viaje con un vicepresidente de la Fundaci&oacute;n Ford a varios de estos pa&iacute;ses. Fuimos a Buenos Aires, Lima, Santiago y Costa Rica, y hablamos con la gente sobre la educaci&oacute;n jur&iacute;dica y sobre derecho y desarrollo, y fue en esta &eacute;poca que hab&iacute;a inter&eacute;s en este &uacute;ltimo t&oacute;pico. La Fundaci&oacute;n Ford, en particular, tuvo un fuerte inter&eacute;s en este campo por un tiempo. Yo me vi involucrado, en parte, porque Bayless Manning<sup><a href="#notas">35</a></sup> quer&iacute;a que participara. &Eacute;l me alent&oacute;. A veces la idea era m&iacute;a, en ocasiones de &eacute;l, pero si era m&iacute;a, entonces &eacute;l me alentaba. Era una idea que estaba surgiendo del programa para Chile cuando los eventos pol&iacute;ticos que ocurrieron ah&iacute; lo interrumpieron. En consecuencia, Bayless me alent&oacute; para proponer algunas ideas que pudieran obtener apoyo del gobierno de los Estados Unidos para que la Escuela de Derecho financiara alguna clase de estudio, que tendr&iacute;a que referirse a Am&eacute;rica Latina. Bayless hab&iacute;a pasado alg&uacute;n tiempo en Am&eacute;rica Latina, en Chile y Argentina, y ten&iacute;a amigos en esos pa&iacute;ses. Ten&iacute;a mucho inter&eacute;s en promover el movimiento de derecho y desarrollo, con la vista puesta en Am&eacute;rica Latina, particularmente en Chile y Argentina.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bien, Bayless y el gobierno de los Estados Unidos me estaban pidiendo hacer algo en este campo. Como cualquier persona razonable, yo hab&iacute;a reaccionado fuertemente contra la noci&oacute;n de que pod&iacute;amos ir a Am&eacute;rica Latina para decirles c&oacute;mo ser modernos, ricos y felices. La Fundaci&oacute;n Ford le hab&iacute;a pedido a Carl Spaeth que visitara las oficinas de la American Bar Association en Chicago para hablar con ellos, porque la ABA estaba considerando seriamente la idea de establecer un programa de derecho y desarrollo a trav&eacute;s del cual se enviar&iacute;a a abogados estadounidenses a Am&eacute;rica Latina a explicarles c&oacute;mo convertirse en mejores juristas. Era una idea tan extra&ntilde;a y escandalosa, que la Fundaci&oacute;n Ford le pidi&oacute; a Carl que la estudiara y les hiciera un informe, porque la ABA quer&iacute;a que la Fundaci&oacute;n financiara el proyecto. Por cierto, el programa particular que la ABA quer&iacute;a financiar consist&iacute;a en ayudar a los latinoamericanos a reestructurar su agricultura. Te puedes imaginar que todos estos abogados de Wall Street, que no ten&iacute;an idea de la agricultura, iban a ir a Am&eacute;rica Latina a instruir a su gente c&oacute;mo revolucionar su producci&oacute;n agr&iacute;cola. La arrogancia y estupidez de la idea eran incre&iacute;bles. De cualquier modo, Carl se reuni&oacute; con la gente de la ABA, escuch&oacute; con toda calma, hizo preguntas y redact&oacute; un informe para la Fundaci&oacute;n Ford que dec&iacute;a que esa gente estaba loca y que no hab&iacute;a que darles ni un centavo. Carl me llev&oacute; consigo y yo lo acompa&ntilde;&eacute; durante todo el viaje, as&iacute; me que toc&oacute; tambi&eacute;n conocer y hablar con un mont&oacute;n de gente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bien, pues ahora me estaban presionando para trabajar con la Agencia para el Desarrollo Internacional (AID), y conseguir un bonito y gordo financiamiento para la Escuela de Derecho. Yo ten&iacute;a suficiente conocimiento del tema como para no querer organizar misioneros&#45;juristas que predicaran la excelencia del derecho de los Estados Unidos. Creo que fue un gran logro convertir un programa que pretend&iacute;a ayudar a los latinoamericanos a hacer algo, en un programa que m&aacute;s bien aprender&iacute;a de ellos c&oacute;mo hacen lo que hacen. Toda la idea de SLADE <i>(Stanford Law and Development Project)</i> era la de conseguir informaci&oacute;n sobre estos pa&iacute;ses que podr&iacute;a utilizarse entonces para entender las relaciones entre derecho y cambio social en ellos. As&iacute;, en lugar de exportar ideas, &iacute;bamos a importar informaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El objetivo del proyecto era muy claro. Seleccionamos un grupo de indicadores sociales que representaban conceptos bastante bien establecidos del desarrollo econ&oacute;mico y social: producto interno bruto (PIB) y cosas as&iacute;. Eran indicadores socio&#45;econ&oacute;micos est&aacute;ndar. Entonces, lo que quer&iacute;amos hacer era obtener informaci&oacute;n sistem&aacute;tica que pudiera producir un grupo de indicadores jur&iacute;dicos, es decir, indicadores de los atributos de los sistemas jur&iacute;dicos. Y, entonces, al tener los indicadores socio&#45;econ&oacute;micos y los indicadores jur&iacute;dicos en el tiempo, podr&iacute;amos entonces comparar el cambio social y econ&oacute;mico con el cambio en el sistema jur&iacute;dico. Esa era la idea.<sup><a href="#notas">36</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">RPP: <i>&iquest;Qu&eacute; piensas de la cuesti&oacute;n de que los juristas puedan tener diversa educaci&oacute;n y formaci&oacute;n, y de que ser abogado o juez en un pa&iacute;s puede significar algo distinto de serlo en otro?</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">JHM: Esto es algo sobre lo que no puedes hacer nada. Es un hecho, y tenemos que aceptar el hecho. En esa &eacute;poca advertimos el problema, pero era un problema peque&ntilde;o. No &iacute;bamos a obtener datos precisos sobre categor&iacute;as que en realidad son las mismas en cada sociedad, pero est&aacute;bamos trabajando con una tradici&oacute;n jur&iacute;dica bastante coherente, la tradici&oacute;n jur&iacute;dica romanista del Mediterr&aacute;neo. Todas las naciones que incluimos en el estudio formaban parte de esa tradici&oacute;n, as&iacute; que compart&iacute;an una inmensa cantidad de conocimiento e historia, as&iacute; como un cuerpo importante de premisas e instituciones que eran semejantes entre s&iacute;. No id&eacute;nticas, pero similares. Lo que &iacute;bamos a hacer era reconocer la similitud, no la identidad, y proceder a recopilar la informaci&oacute;n y descontar las diferencias cuando fuera necesario y posible hacerlo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">RPP: <i>Si hubiera tenido el dinero, &iquest;cu&aacute;l hubiera sido el producto del proyecto?</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">JHM: Elabor&eacute; un peque&ntilde;o art&iacute;culo sobre poblaci&oacute;n y el litigio civil. Est&aacute; en mi bibliograf&iacute;a, no s&eacute; si lo hayas visto alguna vez.<sup><a href="#notas">37</a></sup> Es un ejemplo del tipo de cosas que me hubiera gustado hacer con los datos que obtuvimos. Hab&iacute;a dos cuerpos de datos: los datos socio&#45;econ&oacute;micos, que fueron principalmente recopilados por otras personas y que estaban bastante estandarizados, y los indicadores jur&iacute;dicos de los que hemos hablado. Tomar ambos cuerpos de datos y ordenarlos para aprender lo que se pudiera de ellos era el prop&oacute;sito del programa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">RPP: <i>&iquest;Ha continuado alguien con este proyecto?</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">JHM: Varias personas han expresado inter&eacute;s en trabajar con los datos, gente que no fue parte del proyecto. Y una o dos realmente hicieron una inversi&oacute;n sustancial en tiempo y energ&iacute;a trabajando con los datos. Una de ellas fue Joyce Sterling,<sup><a href="#notas">38</a></sup> que ense&ntilde;aba en Colorado, pero abandon&oacute; el proyecto. Creo que uno de los problemas es que era dif&iacute;cil tomar demasiado en serio los datos jur&iacute;dicos, debido a los diferentes grados de aplicaci&oacute;n de los acad&eacute;micos nacionales en su obtenci&oacute;n. Algunos de ellos fueron diligentes y estaban conscientes de qu&eacute; se trataba el proyecto, y trataban de lograr lo que nos hab&iacute;amos comprometido. Otros eran m&aacute;s fr&iacute;volos o segu&iacute;an otra orientaci&oacute;n. Rojas, de Colombia, por ejemplo, estaba muy interesado en la pol&iacute;tica y no mucho en el proyecto. As&iacute; que cont&aacute;bamos con un buen trabajo de los buenos investigadores, pero ten&iacute;amos material que no era tan bueno. Esa fue una de las razones. La otra es que hab&iacute;a demasiada informaci&oacute;n. Ten&iacute;amos un cuerpo enorme de datos y la gente no sab&iacute;a por d&oacute;nde empezar. Una vez que iniciamos la recolecci&oacute;n de datos, yo ten&iacute;a claro que &iacute;bamos a producir muchos y que era necesario un gran proyecto para poder analizarlos. Pens&eacute; que lo que realmente necesit&aacute;bamos era gente que se involucrara profesionalmente con el uso de los datos. Quiz&aacute; no hab&iacute;a esa gente en el momento, pero los necesitar&iacute;amos tal vez de tiempo completo por un par de a&ntilde;os para lograr un producto real. Otra preocupaci&oacute;n con los datos fue el volumen de datos que publicamos.<sup><a href="#notas">39</a></sup> Fue David Clark el principal responsable de compilar el volumen. Fue una tarea herc&uacute;lea. David trabaj&oacute; muy duro e hizo un muy buen trabajo, pero cuando una persona se acerca a los datos quiz&aacute; no tiene confianza en su calidad, en parte por los problemas que tuvimos con algunos de los investigadores en los pa&iacute;ses, y en parte por la forma en que se elabor&oacute; el libro y se presentaron los datos. En todo caso, los datos nunca se aprovecharon.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">RPP: <i>Yo s&iacute; he encontrado que el libro es muy &uacute;til para mis propias investigaciones. Para mi libro sobre los abogados latinoamericanos, el libro contiene informaci&oacute;n indispensable para el periodo 1945&#45;1970. Como acad&eacute;mico latinoamericano te agradezco mucho este importante esfuerzo. Y tambi&eacute;n te agradezco la entrevista.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup> 1 </sup>Ehrenzweig, Albert, "Legal Science During the Last Century: United States", en Rotondi, Mario (ed.), <i>Inchieste di diritto comparato: La science du droit au cours du dernier si&egrave;cle,</i> Padua, Cedam, 1976, p. 295.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1688989&pid=S0041-8633201100030001700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> <i>Ibidem,</i> p. 297.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> <i>Ibidem,</i> p. 301.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4 </sup>Patterson, Edwin, <i>Jurisprudence. Men and Ideas of the Law,</i> Brooklyn, Foundation Press, 1953.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1688993&pid=S0041-8633201100030001700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5 </sup>Shackelford, Scott James, "The Next Generation: Preparing for the Legal Academy", <i>Stanford Lawyer,</i> vol. 43, issue 79, n&uacute;m. 1, 2008.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1688995&pid=S0041-8633201100030001700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6 </sup>Este enfoque se explica en Merryman, John Henry, "Fines, objeto y m&eacute;todo del derecho comparado", <i>Bolet&iacute;n Mexicano de Derecho Comparado,</i> M&eacute;xico, nueva serie, a&ntilde;o IX, n&uacute;ms. 25&#45;26, enero&#45;agosto de 1976, pp. 65&#45;92,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1688997&pid=S0041-8633201100030001700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> e <i>id.,</i> "Modernizaci&oacute;n de la ciencia jur&iacute;dica comparada", <i>Bolet&iacute;n Mexicano de Derecho Comparado,</i> M&eacute;xico, nueva serie, a&ntilde;o XVI, n&uacute;m. 46, enero&#45;abril de 1983, pp. 67&#45;92.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1688998&pid=S0041-8633201100030001700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7 </sup>Existe versi&oacute;n espa&ntilde;ola de las dos primeras ediciones con el t&iacute;tulo <i>La tradici&oacute;n jur&iacute;dica romano&#45;can&oacute;nica</i>, M&eacute;xico, FCE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689000&pid=S0041-8633201100030001700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8 </sup>Dieciocho art&iacute;culos referidos al derecho comparado fueron recogidos en la obra <i>The Loneliness of the Comparative Lawyer and Other Essays in Foreign and Comparative Law,The</i> Hague, Kluwer International, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689002&pid=S0041-8633201100030001700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9 </sup>V&eacute;ase, por ejemplo, "The Protection of Cultural Property", en varios autores, <i>studios en homenaje al doctor H&eacute;ctor Fix&#45;Zamudio en sus treinta a&ntilde;os como investigador de las ciencias jur&iacute;dicas</i>, t.II<i>: Derecho comparado,</i> M&eacute;xico, UNAM, 1988, pp. 1507&#45;1528.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689004&pid=S0041-8633201100030001700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> <i>International Journal ofCultural Property,</i> Cambridge University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689006&pid=S0041-8633201100030001700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup>Clark, David S. (ed.), <i>Comparative and Private International Law: Essays in Honor of John Henry Merryman on his Seventieth Birthday,</i> Berl&iacute;n, Duncker und Humblot, 1990;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689008&pid=S0041-8633201100030001700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Friedman, Lawrence M. y P&eacute;rez Perdomo, Rogelio (eds<i>.), Legal Culture in the Age of Globalization: Latin America and Latin Europe,</i> Stanford, Stanford University Press, 2003 (versi&oacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689009&pid=S0041-8633201100030001700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->nespa&ntilde;ola: Fix&#45;Fierro, H&eacute;ctor; Friedman, Lawrence M. y P&eacute;rez Perdomo, Rogelio (eds.), <i>Culturas jur&iacute;dicas latinas de Europa yAm&eacute;rica en tiempos de globalizaci&oacute;n</i>, M&eacute;xico, UNAM, 2003).</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Legrand, Pierre, "John Henry Merryman and Comparative Legal Studies: A Dialogue", <i>American Journal ofComparative Law,</i> vol. 47, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689011&pid=S0041-8633201100030001700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> <i>John Henry Merryman; Reflections on His Years at Stanford Law School</i>, entrevistado por Barbara Babcock y Lawrence Friedman, septiembre de 2007 (Oral History Series, Stanford Law School).</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> "Defamation of a Group", <i>NotreDameLawyer,</i> vol. 21, 1945, pp. 21&#45;24.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689014&pid=S0041-8633201100030001700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> "Copyright Law and the Modern Dance Arrangement", <i>Notre Dame Lawyer,vol.</i> 23, 1948, pp. 481&#45;500 (el t&iacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689016&pid=S0041-8633201100030001700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->tulo se puede traducir como "El derecho de autor y el arreglo moderno para baile").</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup>George Edward Osborne (1893&#45;1977) public&oacute; el <i>Handbook on the Law of Mortgages,</i> St. Paul, West, 1951.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup>Carl Spaeth (1908&#45;1991) fue decano de la Escuela de Derecho de Stanford entre 1946 y 1962.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup> "The Authority of Authority: What the California Supreme Court cited in 1950", <i>Stanford Law Review,</i> vol. 6, 1954, pp. 613&#45;673.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689020&pid=S0041-8633201100030001700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20 </sup>Max Rheinstein (1899&#45;1977) fue un jurista acad&eacute;mico alem&aacute;n que emigr&oacute; a los Estados Unidos y que ense&ntilde;&oacute; en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chicago a partir de 1933. Entre sus libros m&aacute;s conocidos est&aacute;n <i>Max Weber on Economy and Society</i> (Harvard, 1954) y <i>Marriage Stability,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689022&pid=S0041-8633201100030001700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Divorce and the Law</i> (Universidad de Chicago, 1972).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689023&pid=S0041-8633201100030001700017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>21</sup> John N. Hazard (1909&#45;1995), distinguido profesor de la Universidad de Columbia, fue uno de los primeros investigadores en el campo del derecho de la extinta Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, el cual estudi&oacute; en Mosc&uacute; en los a&ntilde;os treinta.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>22</sup> Arthur von Mehren (1922&#45;2006), profesor de derecho en Harvard, quien es bien conocido en los campos del derecho comparado y los conflictos de leyes (derecho internacional privado).</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>23 </sup>John P. Dawson (1902&#45;1985) fue profesor de derecho en Michigan (1927&#45;1957) y Harvard (1957&#45;1973). Entre sus libros m&aacute;s conocidos est&aacute;n un volumen sobre casos de contratos (varias ediciones), <i>Unjust Enrichment</i> (Little Brown, 1951),    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689027&pid=S0041-8633201100030001700018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> <i>A History of Lay Judges</i> (Harvard, 1960) y <i>Oracles of the Law</i> (Universidad de Michigan,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689028&pid=S0041-8633201100030001700019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> 1968).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689029&pid=S0041-8633201100030001700020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>24 </sup>Mauro Cappelletti (1927&#45;2004), profesor de derecho en Florencia y en Stanford, conocido por sus contribuciones al derecho procesal civil y al derecho comparado. Entre sus libros se encuentran: <i>Processo e ideologia,</i> Bologna, Il Mulino, 1969 (hay traducci&oacute;n espa&ntilde;ola: <i>Proceso, ideolog&iacute;as y sociedad,</i> Buenos Aires, Ediciones Jur&iacute;dicas Europa&#45;Am&eacute;rica, 1974);    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689031&pid=S0041-8633201100030001700021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> <i>El control de la constitucionalidad de las leyes en el derecho comparado</i>, M&eacute;xico, UNAM, 1966,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689032&pid=S0041-8633201100030001700022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> y <i>El proceso civil en el derecho comparado</i>, Buenos Aires, Ediciones Jur&iacute;dicas Europa&#45;Am&eacute;rica, 1973.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689033&pid=S0041-8633201100030001700023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> V&eacute;ase Merryman, John Henry y Perillo, Joseph (eds.), <i>The Italian Legal System: An Introduction,</i> Stanford, Stanford University Press, 1967.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689034&pid=S0041-8633201100030001700024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>25</sup> Gino Gorla (1906&#45;1992), profesor en Pav&iacute;a y m&aacute;s tarde en Roma. Entre sus libros se encuentran: <i>Il contratto,</i> Mil&aacute;n, Giuffr&egrave;, 1954,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689036&pid=S0041-8633201100030001700025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> y <i>Diritto comparato e diritto commune europeo,</i> Mil&aacute;n, Giuffr&egrave;, 1981.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689037&pid=S0041-8633201100030001700026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>26</sup> "The Italian Style I: Doctrine", "The Italian Style II: Law" y "The Italian Style III: Interpretation" son los art&iacute;culos que se publicaron sucesivamente en <i>Stanford Law Review,</i> vol. 18, en 1965 y 1966.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689039&pid=S0041-8633201100030001700027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>27 </sup>William Tucker Dean (1916&#45;1999) era egresado tanto de la escuela de derecho como de la escuela de negocios. Fue profesor primero en la Universidad de Nueva York y m&aacute;s tarde en la Universidad de Cornell durante 35 a&ntilde;os. Fue presidente del comit&eacute; editorial del <i>Annual Survey of American Law.</i> Public&oacute; varios art&iacute;culos sobre conflictos de leyes y las relaciones econ&oacute;micas entre c&oacute;nyuges.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>28</sup> Thurman Arnold (1891&#45;1969) fue un importante acad&eacute;mico en el derecho y la ciencia pol&iacute;tica. <i>The Folklore of Capitalism</i> se public&oacute; en 1937 (Yale University Press).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689042&pid=S0041-8633201100030001700028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>29</sup> No fue posible encontrar sus datos biogr&aacute;ficos. Public&oacute; un art&iacute;culo: "Baker <i>v.</i> Carr: Politics in Search of Law", <i>Supreme Court Review,</i> 1962, pp. 252 y ss.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689044&pid=S0041-8633201100030001700029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>30</sup> Merryman, John Henry y Elsen, Albert E., <i>Law, Ethics and the Visual Arts</i> (2 vols. 1979).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689046&pid=S0041-8633201100030001700030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>31 </sup>Sabino Cassese, profesor de la Universidad de Roma y m&aacute;s tarde juez de la Corte Constitucional italiana. Se convirti&oacute; en un acad&eacute;mico conocido y prol&iacute;fico, sobre todo en el derecho administrativo y el derecho comparado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>32</sup> Stefano Rodot&agrave;, profesor de la Universidad de Roma, que se convirti&oacute; en un conocido acad&eacute;mico en el campo del derecho privado, y en senador.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>33</sup> "Derecho y sociedad" es el nombre con el cual se difundi&oacute; la sociolog&iacute;a del derecho en los Estados Unidos a partir de la d&eacute;cada de 1960, y b&aacute;sicamente consiste en la aplicaci&oacute;n del enfoque y los m&eacute;todos de las ciencias sociales al estudio del derecho.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>34</sup> Lawrence M. Friedman, profesor de derecho en Stanford, es uno de los acad&eacute;micos m&aacute;s reconocidos en el campo de la sociolog&iacute;a del derecho <i>(law and society).</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>35</sup> Bayless Manning fue decano de la Escuela de Derecho de Stanford entre 1964 y 1971.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>36</sup> Sobre el movimiento de derecho y desarrollo, y sobre el proyecto SLADE, v&eacute;ase Merryman, John Henry, "Law and Development Memoirs I: The Chile Program" y "Law and Development Memoirs II: SLADE", ambos en <i>American Journal of Comparative Law,</i> vol. 48, 2000, pp. 481 y ss., y 713 y ss.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689053&pid=S0041-8633201100030001700031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Una breve rese&ntilde;a del proyecto SLADE en espa&ntilde;ol puede verse en Merryman, John Henry, "Memoria de SLADE", en Fix&#45;Fierro, Friedman y P&eacute;rez Perdomo (eds.), <i>op. cit.,</i> pp. 749&#45;769.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>37</sup> Merryman, John Henry, "Population, Civil Litigation and Legal Science", en varios autores, <i>Studi in onore di Vittorio Denti,</i> vol I, 1994.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689055&pid=S0041-8633201100030001700032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>38</sup> Joyce Sterling es profesora de derecho en la Universidad de Denver y es una acad&eacute;mica conocida en el campo de estudios de derecho y sociedad.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>39</sup> Merryman, John Henry; Clark, David S. y Friedman, Lawrence M., <i>Law and Social Change in Mediterranean Europe and Latin America: A Handbook of Legal and Social Indicators for Comparative Study,</i> Stanford, Stanford Law School&#45;Dobbs Ferry, 1979.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1689058&pid=S0041-8633201100030001700033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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