<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0041-8633</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Boletín mexicano de derecho comparado]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Bol. Mex. Der. Comp.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0041-8633</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Jurídicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0041-86332010000300020</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Palabras pronunciadas por el doctor Ricardo Méndez-Silva en la ceremonia del septuagésimo aniversario de la fundación del Instituto de Investigaciones Jurídicas]]></article-title>
</title-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<volume>43</volume>
<numero>129</numero>
<fpage>1487</fpage>
<lpage>1491</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0041-86332010000300020&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0041-86332010000300020&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0041-86332010000300020&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Informaci&oacute;n</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Palabras pronunciadas por el doctor Ricardo M&eacute;ndez&#45;Silva en la ceremonia del septuag&eacute;simo aniversario de la fundaci&oacute;n del Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Doctor Jos&eacute; Narro Robles, rector de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico;    <br>Ministro Guillermo Ortiz Mayagoitia, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n y del Consejo de la Judicatura Federal;    <br> 	Doctora Estela Morales, coordinadora de Humanidades de la UNAM;    <br> 	Licenciado Luis Ra&uacute;l Gonz&aacute;lez P&eacute;rez, abogado general de la UNAM;    <br> 	Doctor H&eacute;ctor Fix&#45;Fierro, director del Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas de la UNAM;    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> 	Doctor Ruperto Pati&ntilde;o, director de la Facultad de Derecho de la UNAM;    <br> 	Querido doctor H&eacute;ctor Fix&#45;Zamudio, investigador em&eacute;rito en el Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas de la UNAM;    <br> 	Queridas amigas, queridos amigos:</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Venturosas celebraciones nos re&uacute;nen en este a&ntilde;o: la del centenario de la fundaci&oacute;n de la Universidad Nacional de M&eacute;xico en 1910 por Justo Sierra y la de hoy que recuerda la fundaci&oacute;n en 1940 del Instituto de Derecho Comparado, Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas a partir de 1967.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su alumbramiento, la Universidad Nacional fue apadrinada por la Universidad de Salamanca, casa de Francisco de Vitoria que en el siglo XVI defendi&oacute; en sus obras, principalmente en <i>De Indis Recentis Inventis</i> a los "terr&iacute;genas" frente a los excesos de los conquistadores, poblaci&oacute;n hoy todav&iacute;a marginada y sometida a una pesarosa discriminaci&oacute;n. Curiosos enlaces de la historia que, si no es circular, s&iacute; se eleva en forma de espiral hacia m&aacute;s amplios espacios conc&eacute;ntricos. Justo Sierra, en su discurso inaugural del 22 de septiembre de 1910, defini&oacute; la esencia ideol&oacute;gica que animar&iacute;a a la Universidad naciente. </font><font face="verdana" size="2">En el anfiteatro Sim&oacute;n Bol&iacute;var reson&oacute; la voz del Maestro de Am&eacute;rica: "decimos a los universitarios de hoy... la verdad se va definiendo, buscadla... sois un grupo de perpetua selecci&oacute;n dentro de la sustancia popular, y ten&eacute;is encomendada la realizaci&oacute;n de un ideal pol&iacute;tico y social que se resume as&iacute;: democracia y libertad". Es un punto culminante del discurso, pues democracia y libertad eran las inquietudes de la ciudadan&iacute;a ante la cerraz&oacute;n del Porfiriato, y las palabras fueron pronunciadas dos meses antes del estallido de la revoluci&oacute;n maderista.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nuestro Instituto surgi&oacute; de la iniciativa de Felipe S&aacute;nchez Rom&aacute;n, asilado espa&ntilde;ol, hombre de cultura enciclop&eacute;dica. La gesta de S&aacute;nchez Rom&aacute;n, designado primer director, fue respaldada por otros dos miembros del exilio espa&ntilde;ol, Javier Elola y Niceto Alcal&aacute; Zamora. Arribaron a nuestro pa&iacute;s, merced a la visi&oacute;n solidaria del gran presidente L&aacute;zaro C&aacute;rdenas ante la tragedia de la Espa&ntilde;a leal, aplastada por el fascismo. La inspiraci&oacute;n de Pablo Neruda le hizo justicia a la hospitalidad humanitaria de nuestro pa&iacute;s: "M&eacute;xico, de extra&ntilde;os hijos se pobl&oacute; tu cabellera que te pari&oacute; con l&aacute;grimas la tormenta del mundo". Ellos correspondieron ampliamente con la aportaci&oacute;n de su talento y su sapiencia en distintos &oacute;rdenes de la vida de M&eacute;xico y de manera se&ntilde;alada en nuestra Universidad. El Instituto recuerda a los tres ilustres fundadores con su nombre en igual n&uacute;mero de nuestros recintos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hablo a trav&eacute;s de las vivencias de mi generaci&oacute;n, de quienes accedimos a la UNAM en el correr de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os sesenta como estudiantes, y durante la cual iniciamos tempranamente nuestras labores en la c&aacute;tedra y en la investigaci&oacute;n. Signo de identidad de toda esta &eacute;poca, y punto de apoyo del personal acad&eacute;mico y administrativo ha sido el maestro H&eacute;ctor Fix&#45;Zamudio. Su ejemplo cotidiano ha significado para nosotros un consejo permanente a lo largo de la vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Nosotros los de entonces" vivimos los a&ntilde;os del narcisismo nacional en los que de manera pretenciosa se pregonaba el "milagro econ&oacute;mico mexicano", cuando ya hac&iacute;a agua el sistema econ&oacute;mico por una ofensiva desigualdad social. Fuimos testigos de la represi&oacute;n pol&iacute;tica que se desat&oacute; ante las inconformidades populares, contra los ferrocarrileros y los maestros, la prisi&oacute;n de David Alfaro Siqueiros, el asesinato del l&iacute;der agrario Rub&eacute;n Jaramillo y su familia, la respuesta autoritaria contra el movimiento de los m&eacute;dicos y de la Universidad "Nicola&iacute;ta", as&iacute; como de la violencia enderezada contra el movimiento estudiantil de 1968, experiencia traum&aacute;tica de nuestra juventud. En la esfera internacional, prevalec&iacute;an los dogmatismos, las rupturas excluyentes, la crisis de los misiles en Cuba, la guerra de Vietnam, la persecuci&oacute;n por motivos ideol&oacute;gicos contra enemigos reales o inventados, la barbarie de las dictaduras militares.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esa conjunci&oacute;n de aconteceres defini&oacute; nuestro compromiso social y determin&oacute; la orientaci&oacute;n de nuestros estudios: el Poder Ejecutivo en un sistema de presidencialismo complejo y exacerbado, los estados de excepci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina, la necesidad del cambio democr&aacute;tico, la reforma del Estado, la instauraci&oacute;n de reg&iacute;menes electorales que garantizaran el sufragio popular, la regulaci&oacute;n de la inversi&oacute;n extranjera, la pugna por lograr la vigencia de los derechos humanos. Esa potente inclinaci&oacute;n hacia lo p&uacute;blico ha estado siempre compaginada en el Instituto con la dedicaci&oacute;n a las materias del derecho privado y a nuevas materias emergentes que, del mismo modo, han exigido un ejercicio de actualizaci&oacute;n te&oacute;rico&#45;pr&aacute;ctica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el transcurrir de siete decenios hemos enlazado las tres funciones sustantivas de nuestra m&aacute;xima casa de estudios: docencia, investigaci&oacute;n y extensi&oacute;n. Ha reinado un esp&iacute;ritu de innovaci&oacute;n, y hemos conjugado la ciencia b&aacute;sica con la ciencia aplicada. Hemos avanzado hacia la interdisciplina y la transdisciplina. El ejercicio dialogal ha sido infatigable hacia dentro de la propia Universidad, en instituciones de alta cultura del pa&iacute;s y en el medio social. La circulaci&oacute;n internacional del plantel acad&eacute;mico se ha distinguido por su intensidad. El saber ha sido consustancial del hacer. Casi no existe un rengl&oacute;n de la estructura jur&iacute;dica del pa&iacute;s y en campos importantes del derecho internacional en donde no haya influido el pensar de nuestros investigadores. Podemos aseverar, sin ambages, que uno de los frutos distintivos del Instituto ha sido la profesionalizaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n jur&iacute;dica en M&eacute;xico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Biblioteca ha sido el coraz&oacute;n y el centro nervioso de nuestro hogar acad&eacute;mico. Los fundadores hicieron la siembra de un acervo rico y ambicioso, y dejaron como herencia insustituible un inventario formidable de incunables, libros y revistas. Quienes llegamos al Instituto, todav&iacute;a como alumnos, nos beneficiamos de esa heredad que le abri&oacute; rumbos desafiantes a nuestra formaci&oacute;n y a nuestro entendimiento. Fue el acervo la fuente nutricia de nuestro desarrollo, que nos dio sustancia y perfil. El acervo ha continuando creciendo de modo impresionante y es albergue de las bibliotecas de los m&aacute;s distinguidos juristas mexicanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los tiempos de Jorge Carpizo, director, se iniciaron los trabajos de computarizaci&oacute;n que convirtieron a nuestra instituci&oacute;n en pionera en el campo inform&aacute;tico. Un avance trascendente fue la Biblioteca Jur&iacute;dica Virtual, concebida durante la direcci&oacute;n de Diego Valad&eacute;s, tan s&oacute;lo en 2009 tuvo alrededor de seis millones de visitas. E igualmente en el periodo de Valad&eacute;s se inici&oacute; el proyecto TV Jur&iacute;dicas, consolidado en los tiempos de H&eacute;ctor Fix&#45;Fierro, que transmite por Internet en vivo diariamente los eventos del Instituto y retransmite los del pasado. Durante la presente administraci&oacute;n se ha puesto en l&iacute;nea la Videoteca Jur&iacute;dica Virtual que ofrece a los interesados unos dos mil videos de los eventos extensionales del Instituto. El llamado "recurso infinito", aplicado de esta suerte, conlleva la democratizaci&oacute;n del saber, la extensi&oacute;n de la cultura y se constituye en guardi&aacute;n de la palabra y tambi&eacute;n de la imagen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gran significado han tenido las obras colectivas emprendidas por el Instituto desde 1965: el <i>Panorama del derecho en M&eacute;xico;</i> la <i>Introducci&oacute;n al derecho mexicano</i> as&iacute; como el <i>Diccionario jur&iacute;dico mexicano;</i> la <i>Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos comentada;</i> la <i>Enciclopedia jur&iacute;dica mexicana.</i> Corona esta larga tradici&oacute;n <i>El derecho en M&eacute;xico: dos siglos (1810&#45;2010),</i> obra debida a la iniciativa y ejecutividad de Sergio Garc&iacute;a Ram&iacute;rez, y que en unas semanas ver&aacute; la luz como una contribuci&oacute;n se&ntilde;era del Instituto a las rememoraciones del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revoluci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 2009, la Direcci&oacute;n estableci&oacute; el Programa de las L&iacute;neas de Investigaci&oacute;n Institucionales que persiguen abrir un cauce interdisciplinario para complementar y articular horizontalmente el trabajo de las &aacute;reas de especialidad. Ya se han aprobado varios proyectos, y otros est&aacute;n en fase de perfeccionamiento. El proyecto ha convocado a unos sesenta investigadores, t&eacute;cnicos acad&eacute;micos, doctorantes y especialistas de otras instituciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rindo homenaje a mi generaci&oacute;n en la persona de Jorge Carpizo. Lleg&oacute; a ser rector, el honor m&aacute;s grande que puede recibir un universitario. Estamos en deuda con &eacute;l por la creaci&oacute;n de la Ciudad de la Investigaci&oacute;n en Humanidades, cuyos confortables espacios en un sitio particularmente hermoso del campus, han dignificado nuestro diario batallar. En 1986 se inaugur&oacute; el primer edificio del conjunto, nada menos que el del Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas, nuestra sede.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se&ntilde;or rector Jos&eacute; Narro Robles: como juristas nos hemos sentido solidarios con su preocupaci&oacute;n sobre la necesidad apremiante de construir un M&eacute;xico social dentro de un mundo social. La desigualdad, la pobreza extrema y la exclusi&oacute;n son el flagelo de grandes multitudes en nuestra patria. Quienes est&aacute;n sumidos en el rezago de la miseria carecen de vivienda, de educaci&oacute;n, de alimento, de agua potable, de asistencia sanitaria, y tambi&eacute;n est&aacute;n privados de justicia, no s&oacute;lo de la justicia social sino de la que le es debida a cada uno en lo particular. El cimiento comunitario se resquebraja cuando el sistema econ&oacute;mico favorece mayormente a las burgues&iacute;as cosmopolitas. Por ello, se&ntilde;or rector, tiene sentido su llamado a los j&oacute;venes para que rechacen el fatalismo y se atrevan a imaginar un mundo mejor, un M&eacute;xico social, que requerir&aacute; su acci&oacute;n comprometida, haza&ntilde;a que s&oacute;lo podr&aacute; alcanzarse con la gu&iacute;a de una educaci&oacute;n progresista, justiciera y laica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A mi maestro Jos&eacute; Campillo Sainz le gustaba decir que los seres humanos, cuando trabajamos en com&uacute;n y compartimos principios, valores y convicciones, nos volvemos como hermanos. Es el caso del Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas. Este sentimiento de hermandad nos ha transmitido una actitud de alegr&iacute;a que ha colmado todos los planos de nuestra existencia. Y es con la alegr&iacute;a de todos los d&iacute;as que les extiendo a mis compa&ntilde;eros una felicitaci&oacute;n y un abrazo por la continuidad del deber cumplido durante siete d&eacute;cadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muchas gracias.</font></p>      ]]></body>
</article>
