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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Bibliograf&iacute;a</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Salazar Ugarte, Pedro, <i>La laicidad: ant&iacute;doto contra la discriminaci&oacute;n</i></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jorge Carpizo*</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Consejo Nacional para Prevenir la Discriminaci&oacute;n, 2007, 63 pp.</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Investigador em&eacute;rito en el Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas de la UNAM.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es un libro escrito con claridad y sencillez, en el cual hasta los conceptos m&aacute;s abstractos de aprehender, resultan de f&aacute;cil comprensi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es un libro de sesenta y tres p&aacute;ginas que contiene las grandes cuestiones que presenta el tema en estudio. Su cortedad no es enemiga de la profundidad, ya que es un ensayo meditado, reflexionado y preciso, rico en ideas y conceptos. En consecuencia, se cuenta con una obra que es &uacute;til tanto para el ne&oacute;fito como para el especialista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es un libro muy oportuno, especialmente cuando el Estado laico mexicano est&aacute; siendo atacado con la finalidad de retroceder a la situaci&oacute;n que guardaba el pa&iacute;s en las d&eacute;cadas de la primera mitad del siglo XIX.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pedro Salazar expresa la tesis de fondo del ensayo: la laicidad tiene una relaci&oacute;n con el principio de igualdad "y, a trav&eacute;s del mismo, con el principio de no&#45;discriminaci&oacute;n, aunque en este caso se trata de una vinculaci&oacute;n m&aacute;s sutil y menos inmediata que la existente entre la laicidad y el principio de la libertad".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, el Estado confesional es tan enemigo del principio de libertad como del de igualdad y del de no&#45;discriminaci&oacute;n al desconocer el sistema democr&aacute;tico y la protecci&oacute;n de los derechos humanos, tema al cual el autor dedica hermosas p&aacute;ginas. Este ensayo, reitero, es bastante m&aacute;s que la mencionada tesis de fondo. Es un <i>Petit&#45;Larousse</i> o un <i>&iquest;Qu</i><i>e</i> <i>sais je?</i> de la laicidad, y en este sentido lo recomiendo ampliamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pues bien, indispensable resulta que el autor, para desarrollar su tesis de fondo, como &eacute;l la denomina, recuerde la naturaleza de la laicidad: la separaci&oacute;n del poder pol&iacute;tico del religioso, el rechazo a la idea del dogma y del monopolio a una supuesta verdad revelada, el repudio a la pretensi&oacute;n de querer gobernar la tierra en nombre del cielo, el reforzamiento de los principios de pluralidad y tolerancia, el respeto a todas las creencias y a las libertades de conciencia y de pensamiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La laicidad es la capacidad y el derecho de cada persona para elaborar o adherirse a valores y creencias propias. Es la capacidad y el derecho para pensar por cuenta propia, sin limitaciones dogm&aacute;ticas. Es la autonom&iacute;a del pensamiento ante la religi&oacute;n. Es, como bien expresa Remo Bodei, la libertad que posee cada quien para "escoger los valores &eacute;ticos, pol&iacute;ticos o religiosos que prefiera o en los que crea firmemente, pero no debe pretender imponerlos a los dem&aacute;s mediante la violencia o con el apoyo o la complicidad del Estado". La laicidad es la relatividad de todas las creencias de &iacute;ndole religiosa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pedro Salazar, basado en los fundamentos anteriores, desarrolla su tesis de fondo: la estrecha conexi&oacute;n entre laicidad y los principios de igualdad y no&#45;discriminaci&oacute;n, y dice:</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El pensamiento laico, al defender la autonom&iacute;a moral y la libertad de conciencia, reivindica el derecho que tienen todas las personas a vivir seg&uacute;n sus convicciones &iacute;ntimas en igualdad de circunstancias. Precisamente porque nadie posee la verdad absoluta &#151;y siempre que se respeten los l&iacute;mites que impone la dignidad humana, los derechos de terceros y la convivencia pac&iacute;fica&#151;, nadie puede ser discriminado por su religi&oacute;n, sus opiniones o sus preferencias.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pedro Salazar desarrolla espl&eacute;ndidamente su tesis de fondo y le asiste toda la raz&oacute;n. La laicidad es tema esencial de los derechos humanos. Por esta raz&oacute;n, su tesis de fondo est&aacute; recogida en los tratados, convenios y pactos sobre esta materia, y en la propia Constituci&oacute;n mexicana desde su art&iacute;culo primero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En consecuencia, laicidad, derechos humanos y democracia son t&eacute;rminos que se imbrican. Para comprobarlo s&oacute;lo hay que contemplar los diversos sistemas pol&iacute;ticos de nuestros d&iacute;as.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor en este aspecto es rotundo, y est&aacute; en lo correcto: todo Estado democr&aacute;tico es laico o no lo es, debido a que si se imponen verdades trascendentes, sean filos&oacute;ficas o religiosas, se destruye la pluralidad, y sin &eacute;sta la democracia no existe, debido a que se construye sobre la base de las libertades fundamentales. El investigador universitario en una hermosa s&iacute;ntesis, que es la columna vertebral del pensamiento de la libertad por y para la libertad, sostiene que:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El valor de la democracia es un valor civil, no un valor moral o religioso. De hecho, la edificaci&oacute;n de las instituciones democr&aacute;ticas exige que ciertos principios civiles (como la laicidad y la tolerancia) sean incondicionalmente respetados, pero se trata de los principios que hacen posible la convivencia de valores y objetivos morales y religiosos plurales y, desde este punto de vista, relativos.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La democracia es sin&oacute;nimo de laicidad, en virtud de que es contraria al fanatismo, al dogmatismo, a la superstici&oacute;n, al pensamiento &uacute;nico y a los valores absolutos que son inaccesibles a la raz&oacute;n humana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La democracia es sin&oacute;nimo de tolerancia, del derecho a pensar distinto, del examen de todas las doctrinas, de que &eacute;stas son iguales y deben tener la posibilidad de persuadir al intelecto y a la voluntad humanos. La democracia es pluralismo y derecho a disentir.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cambio, la autocracia puede ser cristiana, isl&aacute;mica, hinduista o budista. La democracia es laica o no es democracia, y donde no existe democracia no se respetan los derechos humanos y, entonces, los principios de libertad, igualdad y no&#45;discriminaci&oacute;n son, a lo m&aacute;s, simples declaraciones sin realidad alguna.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El problema &uacute;ltimo consiste en preguntarse: &iquest;voluntad del pueblo o voluntad del clero? Si prevalece esta &uacute;ltima, la democracia no tiene ninguna posibilidad. Por ello, la sociedad laica separa la religi&oacute;n de la pol&iacute;tica.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, ning&uacute;n sistema democr&aacute;tico puede olvidar la historia, ni la evoluci&oacute;n pol&iacute;tica del pa&iacute;s. No es admisible que con la bandera de la democracia se destruya &eacute;sta y las libertades que le son intr&iacute;nsecas. El siglo XX est&aacute; repleto de ejemplos que hablan por s&iacute; mismos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los ministros religiosos deben circunscribirse a las cuestiones espirituales y no interferir en los asuntos del Estado, que debe garantizar que la pluralidad de creencias se exprese con libertad. El Estado debe asegurar iguales condiciones a todos los credos e iglesias dentro de los marcos constitucionales. Ninguna iglesia debe participar en pol&iacute;tica. No es su campo, no es su competencia ni finalidad. Los cristianos lo conocen bien, porque en una oraci&oacute;n multicitada de la Biblia, que no admite interpretaci&oacute;n, se ordena "Dar al C&eacute;sar lo que es del C&eacute;sar, y a Dios lo que es de Dios". &iquest;O es que las mismas iglesias se olvidan de su Biblia, cuando no les apoya en sus intereses y ambiciones terrenales?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Estado laico debe velar que la educaci&oacute;n responda al principio de igualdad, que sea cr&iacute;tica, antidogm&aacute;tica y cient&iacute;fica, que forme individuos capaces de ejercer su autonom&iacute;a moral y de comprender el valor de la libertad de conciencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Educaci&oacute;n que no responda al principio de igualdad, antidogm&aacute;tica y cient&iacute;fica es el comienzo de la divisi&oacute;n de la sociedad, incluso propiciadora de guerras civiles, y de seres sometidos a supersticiones, sin formaci&oacute;n adecuada y propensos a ser manipulados, aun en contra de su dignidad humana. La historia de M&eacute;xico confirma las anteriores aseveraciones, porque las ha sufrido con intensidad. Los errores no deben ser repetidos. La educaci&oacute;n laica es presupuesto, base y finalidad de nuestro Estado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por razones similares, soy contrario a que a las iglesias se les puedan otorgar concesiones de radio, televisi&oacute;n o cualquier otro medio electr&oacute;nico. Varias iglesias no respetan las disposiciones contenidas en los art&iacute;culos 3o. y 130 constitucionales. El Estado mexicano ha mostrado gran debilidad frente a ellas al no aplicarles la Ley.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El activismo pol&iacute;tico de muchos sacerdotes no conoce l&iacute;mites. Para ellos la violaci&oacute;n de las normas constitucionales no tiene importancia alguna; tratan de influir en las decisiones pol&iacute;ticas y en la misma vida pol&iacute;tica del pa&iacute;s para provecho de sus corporaciones y de s&iacute; mismos. La concesi&oacute;n de medios electr&oacute;nicos, el &uacute;nico resultado que producir&iacute;a ser&iacute;a multiplicar su activismo pol&iacute;tico y su desprecio a nuestro orden jur&iacute;dico. Quien lo dude, que contemple lo que est&aacute; sucediendo en Espa&ntilde;a en la actualidad. En una palabra, ser&iacute;a regalarles instrumentos de la democracia para que ataquen a la propia democracia y sus valores de pluralidad, tolerancia y las libertades de conciencia y pensamiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las corporaciones religiosas son insaciables. Todo lo que se les concede les parece insuficiente. Ah&iacute; est&aacute; la reforma constitucional de 1992, que ahora pretenden ampliar. Lo &uacute;nico que les parecer&iacute;a es el regreso al Estado teocr&aacute;tico colonial. En consecuencia, ninguna reforma m&aacute;s para ampliar sus privilegios. Ninguna reforma m&aacute;s contra el Estado laico. Ninguna reforma m&aacute;s que fortalezca su activismo pol&iacute;tico. Ninguna reforma m&aacute;s que divida a la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La laicidad es fuente de valores morales no religiosos; es decir, de valores laicos alejados de cualquier dogma religioso, como son, entre otros, el principio de la dignidad humana, el respeto y el fomento de los derechos humanos, la regla de oro consistente en no hacer a otro aquello que no se desea para uno mismo, que mi derecho termina donde comienzan los derechos de terceros, la honestidad, el acatamiento a la ley en un Estado democr&aacute;tico, el respeto a la autonom&iacute;a moral e intelectual de todas las personas, que nadie est&eacute; facultado a imponer una concepci&oacute;n moral a otro, y la tolerancia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pedro Salazar, en el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo del ensayo intitulado "Laicidad e igualdad", retoma su tesis de fondo, y expone sus reflexiones finales en una especie de conclusiones: dichos conceptos vuelven a encontrarse en virtud de que nadie debe ser censurado o castigado por lo que piensa, cree o expresa, claro est&aacute; que dentro de los l&iacute;mites impuestos por los derechos de terceros. Si nadie posee la verdad &#151;afirma&#151;, entonces "nadie debe recibir un trato diferenciado por su religi&oacute;n, sus opiniones o sus preferencias". O sea, nadie debe ser discriminado por su religi&oacute;n o sus opiniones sobre esta u otra cuesti&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tal virtud, laicidad es, entre otros aspectos, sin&oacute;nimo de democracia, libertad, igualdad, no&#45;discriminaci&oacute;n, pluralismo y tolerancia. En una sola palabra, laicidad es respeto a la dignidad humana.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, este librito en cuanto extensi&oacute;n, es un enorme libro en cuanto profundidad y reflexi&oacute;n. Contiene un caudal de ideas y nociones para defender algo extraordinariamente valioso para la naci&oacute;n y para todos y cada uno de sus habitantes, el binomio inseparable e indestructible: laicidad&#45;democracia, laicidad&#45;libertad, laicidad&#45;igualdad y no&#45;discriminaci&oacute;n.</font></p>      ]]></body>
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