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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">P&aacute;ginas de salud p&uacute;blica</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Patrick Deville. Peste y C&oacute;lera</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Plague and cholera</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Barcelona: Anagrama, 2014</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/spm/v57n5/a20i1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La peste y el c&oacute;lera son sin&oacute;nimos de destrucci&oacute;n, miseria, terror, desgracia y muerte. Ambas infecciones han diezmado a poblaciones enteras por millones, cursando implacables e invencibles la ruta de la seda, los des&eacute;rticos territorios del medio oriente y la Europa medieval, navegando mares completos desde el &Iacute;ndico hasta el Mediterr&aacute;neo, el Pac&iacute;fico y el Atl&aacute;ntico, sin ser detenidas por cientos de a&ntilde;os. Pacientemente esperaron los avances en los medios de transporte para abandonar las caravanas a pie, a caballo y en carretas de bueyes que hac&iacute;an muy lenta su diseminaci&oacute;n; no obstante, su efectividad permaneci&oacute; siendo terror&iacute;fica si se recuerdan los 25 millones de v&iacute;ctimas que provoc&oacute; la peste en el siglo XIV. La era moderna permiti&oacute; navegar al sonido del vapor y no de las velas, y cruzar los caminos en ferrocarriles y no en carretas, mientras que el crecimiento de las ciudades, sus malas condiciones higi&eacute;nicas y su hacinamiento hicieron muy f&eacute;rtil el campo para el avance de ambas infecciones, vestidas como miasmas fantasmales que recorr&iacute;an ciudades enteras buscando v&iacute;ctimas por doquier.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qui&eacute;n contuvo la peste y el c&oacute;lera, y cu&aacute;ndo? La verdad es que no fue hace tanto tiempo y afortunadamente ya no son epidemias que hoy nos preocupen o nos mantengan aterrorizados ante su sospecha. Esa tranquilidad se la debemos a unos cuantos hombres de ciencia cuya intuici&oacute;n y talento les permitieron inventar los medios para descubrir agentes microsc&oacute;picos, cultivarlos e identificarlos bajo una nomenclatura paternal que distingu&iacute;a a sus descubridores. El bacilo de Koch, el tripanosoma cruzi, la Yersinia pestis, etc., son algunos recuerdos ejemplares de la vida entregada a la investigaci&oacute;n y a los descubrimientos cient&iacute;ficos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La novela de Deville da cuenta de la vida de uno de los m&eacute;dicos microbi&oacute;logos m&aacute;s sobresalientes y brillantes de finales del siglo XIX y principios del XX: Alexandre Yersin (1863&#45;1943), suizo de nacimiento, franc&eacute;s de formaci&oacute;n, indochino por inter&eacute;s y ciudadano del mundo por profesi&oacute;n. Alumno y colaborador de Louis Pasteur, junto con Calmette y Roux, dio forma a la era microbiana de la medicina y ciment&oacute; las bases para el desarrollo de la investigaci&oacute;n en el laboratorio, la cual culmin&oacute; con la creaci&oacute;n de los m&uacute;ltiples Institutos Pasteur en Francia, &Aacute;frica, Indochina y el Caribe. El personaje de la novela, Yersin, fue el encargado de la construcci&oacute;n de este instituto en Vietnam, donde pas&oacute; gran parte de su vida, en la m&aacute;s interesante y vers&aacute;til de sus facetas como hombre enciclop&eacute;dico. Alexandre Yersin se prepar&oacute; para ser un investigador en las escuelas m&aacute;s renombradas de la &eacute;poca. Tuvo oportunidad de formarse con los mejores talentos de su tiempo y, en lugar de estudiar con Koch, opt&oacute; por formarse bajo la tutela de Pasteur.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de este hecho, la novela desarrolla la enorme disputa por el &eacute;xito que existi&oacute; entre las dos mayores celebridades de la &eacute;poca. Fue protegido y apoyado por Pasteur, de quien aprendi&oacute; las t&eacute;cnicas de cultivo, observaci&oacute;n, tinci&oacute;n y conservaci&oacute;n de los escasos agentes microbianos conocidos en la &eacute;poca, pero siempre bajo estrictas medidas de seguridad. No faltan p&aacute;ginas en la novela que relaten c&oacute;mo Yersin pierde a sus mejores colaboradores por omisi&oacute;n o descuido en el manejo de los cultivos o preparados de la vacunas. Si de Pasteur aprendi&oacute; las bases t&eacute;cnicas de su profesi&oacute;n, fue &eacute;l mismo como aprendiz quien se fue moldeando como un experto en diversas actividades como explorador, agricultor, meteor&oacute;logo, ingeniero, f&iacute;sico, veterinario, astr&oacute;nomo, fot&oacute;grafo, aviador, trazador de caminos, m&eacute;dico de barco, luchador social y fil&aacute;ntropo. Fueron estas diversas actividades las que lo distrajeron un poco del camino para conseguir el premio Nobel, el cual nunca le otorgaron, hecho que al parecer nunca le import&oacute; y que jam&aacute;s fue motivo para dejar de hacer lo que su esp&iacute;ritu aventurero siempre le dict&oacute;. Atento a la relevancia de su trabajo, siempre supo que sus logros e ideas generaban envidias; as&iacute;, s&oacute;lo cont&oacute; con la selecta amistad de unos cuantos colegas, como Calmette y Roux, con quienes mantuvo una constante comunicaci&oacute;n a pesar de la distancia geogr&aacute;fica que los separ&oacute; durante a&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sus diversas aventuras, principalmente en el sureste asi&aacute;tico, est&aacute;n fotografiadas con astucia por el autor que nos lleva por las infranqueables selvas indochinas o las bulliciosas ciudades en crecimiento de Hong Kong, Saig&oacute;n, Manila y otros puertos comerciales en &Aacute;frica y medio oriente. Sus v&iacute;vidas descripciones no s&oacute;lo nos acercan a la geograf&iacute;a sino que nos llevan a entender las luchas pol&iacute;ticas locales e internacionales entre las potencias de la &eacute;poca. Las batallas comerciales entre Inglaterra y Francia, la guerra cient&iacute;fica entre Alemania y Francia, la lucha de los guerrilleros locales contra las potencias enemigas (Thouk, jefe de una partida de bandoleros, y el mismo Ho Chi Minh, quien dirigi&oacute; la guerra de guerrillas en Vietnam) y las dos guerras mundiales y su expresi&oacute;n en esa parte del mundo, son escenas que envuelven la vida de Yersin y lo definen como un ciudadano comprometido m&aacute;s con las condiciones locales y con los habitantes que con las leyes de la pol&iacute;tica global. Se convierte as&iacute; en un aliado y protector de sus vecinos que en un extranjero colonialista. A pesar de que logra construir un imperio de m&aacute;s de 20000 hect&aacute;reas donde se cultivan todo tipo de plantas (medicinales y alimenticias), se cr&iacute;an diversos animales tanto para la investigaci&oacute;n como para el consumo, se cultivan orqu&iacute;deas, se producen toneladas de caucho y quinina, y se montan laboratorios para la producci&oacute;n de sueros y vacunas, Yersin termina cediendo toda su fortuna y bienes materiales a las autoridades locales. En su testamento deja expl&iacute;cito su deseo de mantener pensiones vitalicias a su jardinero y a su cocinero, y a los encargados de las diferentes &aacute;reas de producci&oacute;n de su gran imperio, para lo cual deja un fondo que permita mantenerlos de por vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo referente al descubrimiento del bacilo responsable de la peste en Hong Kong (1894) nos ofrece escenas de la vida diaria en ese importante centro comercial; nos habla de las relaciones y sentimientos de los locales hacia las naciones colonialistas y de los v&iacute;nculos entre Jap&oacute;n y Alemania, que no son exclusivamente militares sino tambi&eacute;n cient&iacute;ficos. La escuela de Koch tiene a Kitasato como investigador principal para la identificaci&oacute;n del agente de la peste, mientras que Yersin representa a los franceses y no cuenta con los recursos de los que s&iacute; dispone el grupo japon&eacute;s. No obstante y gracias a la presencia de la iglesia cat&oacute;lica en China, Yersin tiene la oportunidad de conseguir algunas muestras de los cad&aacute;veres de personas atendidas en los hospitales religiosos, pues le estaban prohibidas del resto de la zona controlada por los japoneses. Aunque el prestigio de Yersin era ampliamente reconocido, la autoridad china le hace entender que un m&eacute;dico franc&eacute;s, por muy reconocido que fuera, provocar&iacute;a reacciones muy adversas si tomaba muestras de enfermos y muertos en la comunidad. As&iacute; como Pasteur cont&oacute; con Joseph Meister, el Dr. Yersin se encontr&oacute; con Tis&eacute;, un joven seminarista de 18 a&ntilde;os que se convirti&oacute; en el primer apestado salvado por las inoculaciones de nuestro personaje. El cap&iacute;tulo cierra con la victoria de Yersin sobre Kitasato y muestra tambi&eacute;n el honor de los japoneses al homenajear a uno de los colaboradores de Yersin muerto durante la epidemia, momento en el que el mismo Kitasato toma una esquina de la bandera para colocarla sobre el ata&uacute;d. Las intrigas, lealtades y deslealtades entre los investigadores, y los desarrollos tecnol&oacute;gicos y avances cient&iacute;ficos de la &eacute;poca est&aacute;n muy bien detallados en todos los cap&iacute;tulos; se describe la ansiedad y la angustia por salir adelante y ser el primero en descubrir al agente causal de tan temible epidemia, no s&oacute;lo por el beneficio de poder identificar los medios para contenerla sino por el honor y prestigio que ofrece su descubrimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La novela es el resultado de una larga investigaci&oacute;n de archivos en todos los Institutos Pasteur sobre los que tuvo influencia el personaje; tambi&eacute;n incluye largas traves&iacute;as en la zona de Vietnam (Nha&#45;Trang) para tratar de entender la dimensi&oacute;n y las caracter&iacute;sticas del imperio creado por un investigador que, al igual que Semmelweis, pudo haber sido clasificado como un loco, pero que se salv&oacute; por mantenerse ajeno a los c&iacute;rculos acad&eacute;micos y a las envidias de sus asociados. Si Pasteur y Roux hubieran tenido que firmar una carta de recomendaci&oacute;n para que Yersin construyera un cohete a la luna, lo hubieran hecho con los ojos cerrados; tal era la confianza en el talento de Alexandre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta narraci&oacute;n nos acerca a la personalidad de un genio que se le reconoce poco y que, sin embargo, pudo contribuir a la ciencia tanto o m&aacute;s que Pasteur. La &uacute;nica diferencia es que &eacute;l se aventur&oacute; por el mundo, camin&oacute; selvas y monta&ntilde;as, naveg&oacute; mares y r&iacute;os; as&iacute; como construy&oacute; un imperio edific&oacute; centros de investigaci&oacute;n, no dud&oacute; en perseguir a sus ac&eacute;rrimos enemigos dentro de las epidemias m&aacute;s letales y no ces&oacute; hasta identificarlos y desarrollar armas que los contuvieran. Es gracias a este tipo de vidas e individuos que hoy tenemos cierta seguridad de que dichos flagelos no nos volver&aacute;n a sorprender.</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">H&eacute;ctor G&oacute;mez Dant&eacute;s<sup>(1)</sup></font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>(1) Investigador Ciencias M&eacute;dicas D. Centro de Investigaci&oacute;n en Sistemas de Salud,Instituto Nacional de Salud P&uacute;blica. M&eacute;xico.</i> <a href="mailto:hector.gomez@insp.mx">hector.gomez@insp.mx</a></font></p>      ]]></body>
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