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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Salud en todas las políticas: el control y la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culo especial</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Salud en todas las pol&iacute;ticas: el control y la prevenci&oacute;n de enfermedades cr&oacute;nicas no transmisibles<a href="#nota">*</a></b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Healt in every policy: Prevention and control of non&#45;communicable chronic diseases</b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Sir George A O Alleyne<sup>(1)</sup></b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>(1) Director Em&eacute;rito. Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud, Oficina Regional de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. </i></font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="cv" id="cv"></a><a href="#ca">Autor de correspondencia</a></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p> <hr> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En primer lugar, debo agradecer al Instituto Nacional de Salud P&uacute;blica por este prestigioso premio Francisco J. Balmis y por la invitaci&oacute;n a presentar el discurso conmemorativo. Estoy seguro de que hay legiones de profesionales de la salud que estar&iacute;an honrados al tener la oportunidad de hablar sobre el doctor Balmis. Para m&iacute; es un honor presentar una conferencia que lleva su ilustre nombre: un nombre que encuentra eco donde quiera que se utiliza la palabra "vacunaci&oacute;n" y un nombre que conjura el poder de &eacute;sta, la cual es uno de los instrumentos m&aacute;s potentes del mundo para mejorar la condici&oacute;n humana. Es tambi&eacute;n un placer regresar, despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os, a este auditorio que lleva el nombre de uno de los grandes personajes de la salud de nuestro tiempo, el maestro Guillermo Sober&oacute;n, a quien saludo hoy. Debo tambi&eacute;n agradecer a mi buen amigo y colega, el doctor Mauricio Hern&aacute;ndez, quien me transmiti&oacute; la noticia del premio y la invitaci&oacute;n para dictar la conferencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tengo la seguridad de que cada profesional de la salud en M&eacute;xico, si no es que todo trabajador sanitario, al menos en Las Am&eacute;ricas, sabe de las haza&ntilde;as de este h&eacute;roe de la salud. Lamentablemente, por lo general se considera como h&eacute;roes a quienes han realizado grandes haza&ntilde;as con armas y han llegado a ser grandes conquistadores como Alejandro 'el grande' y Genghis Khan; se imagina a individuos como Winston Churchill, cuyas caracter&iacute;sticas personales en tiempos de crisis cambiaron el curso de la historia. Rara vez tales honores o designaciones se otorgan a personas que alcanzaron grandes logros en el campo de la salud, como Francisco J. Balmis. Por consiguiente, debo felicitar al Instituto Nacional de Salud P&uacute;blica por reconocer a este gran hombre y perpetuar su memoria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Francisco Balmis naci&oacute; en Alicante, Espa&ntilde;a, en 1753; vino a M&eacute;xico en 1781 y logr&oacute; prestigio como cirujano en el Hospital de San Juan de Dios, donde expuso que algunas infecciones de transmisi&oacute;n sexual podr&iacute;an ser curadas por medio de agave y begonia. Regres&oacute; a Espa&ntilde;a en 1792 y se convirti&oacute; en cirujano de la corte del rey Carlos IV.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La viruela fue una de las enfermedades m&aacute;s letales de la historia; por miles de a&ntilde;os flagel&oacute; a la humanidad en todo el mundo. Diezm&oacute; las poblaciones aztecas y est&aacute; &iacute;ntimamente ligada a su historia. Fue en respuesta a un brote grave en las colonias espa&ntilde;olas en Am&eacute;rica que el rey Carlos IV encarg&oacute; a Balmis liderar una expedici&oacute;n para llevar la vacuna de Jenner a este continente. Cuando Francisco Balmis inici&oacute; la expedici&oacute;n lo hizo por &oacute;rdenes del jefe de Estado, con un objetivo filantr&oacute;pico claro. Como Edward Jenner observ&oacute;: &laquo;No creo que en los anales de la historia haya un ejemplo de filantrop&iacute;a tan noble, tan extenso como &eacute;ste&raquo;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El valor de la expedici&oacute;n en t&eacute;rminos de salud fue obvio, pero quiz&aacute;s hubo tambi&eacute;n consideraciones econ&oacute;micas dada la importancia de las colonias para la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. Por lo tanto, aun en esta expedici&oacute;n es posible inferir alg&uacute;n valor instrumental de la salud. Las dificultades f&iacute;sicas que el equipo resisti&oacute;, los &eacute;xitos que logr&oacute; en cuanto a los consejos de vacunaci&oacute;n establecidos, la organizaci&oacute;n de las campa&ntilde;as masivas y los miles de personas vacunadas son el material del que est&aacute;n hechas las leyendas. Balmis no trajo salud a todos los pueblos de Am&eacute;rica, pero sin duda salv&oacute; las vidas de miles. Dudo que &eacute;l hubiera pensado en t&eacute;rminos de cambiar la salud de la poblaci&oacute;n, pero lo hizo, y el que este concepto se arraigue ha tomado mucho tiempo.</font></p>    	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante el &uacute;ltimo siglo ha habido una creciente apreciaci&oacute;n de la visi&oacute;n de que el mundo en su totalidad y sus principales instituciones deben ocuparse de mejorar la salud de todos los pueblos. Esto estimul&oacute; el desarrollo de las organizaciones internacionales de salud, como la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud (OPS), y fue la g&eacute;nesis, en 1978, del urgente llamado a la <i>Salud para todos en el a&ntilde;o 2000.</i> Despu&eacute;s hubo un cuestionamiento exhaustivo de la capacidad y naturaleza de los mecanismos nacionales para impulsar este movimiento y fue claro que ten&iacute;a que haber una revisi&oacute;n m&aacute;s profunda de los factores que influyen en la salud de las personas. Lo anterior indujo el nacimiento de propuestas para el movimiento de promoci&oacute;n de la salud y la consiguiente elaboraci&oacute;n de la noci&oacute;n de la <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los promotores de la <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas</i> basan sus argumentos en la firme proposici&oacute;n de que la salud no puede ser responsabilidad solamente del sector salud. Pero el origen de esta idea se remonta a la historia, quiz&aacute;s hasta Hip&oacute;crates, quien se&ntilde;al&oacute; que el aire y el agua afectaban la salud individual. La historia nos muestra que William Allison, en Escocia en 1820, Louis Villerme, en Francia en 1840 y Rudolf Virchow, en Alemania en 1847 demostraron que la morbilidad y la muerte prematura estaban asociadas con condiciones sociales extr&iacute;nsecas. Virchow escribi&oacute; que la "enfermedad no es algo especial, sino s&oacute;lo una manifestaci&oacute;n de la vida bajo condiciones modificadas&raquo;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fue el movimiento de promoci&oacute;n de la salud el que dio m&aacute;s forma al concepto de que la salud del individuo y de las poblaciones era el resultado tanto de causas espec&iacute;ficas como de causas generales, y que &eacute;stas &uacute;ltimas eran las m&aacute;s importantes para la salud de la poblaci&oacute;n. Fue ese magn&iacute;fico historiador m&eacute;dico, Henry Sigerist, quien en 1945 propuso cuatro tareas esenciales en la medicina y que la primera de &eacute;stas era la promoci&oacute;n de la salud. La idea de que hab&iacute;a contribuciones de otros sectores del gobierno se arraig&oacute; en la comunidad de la salud y ha habido una explosi&oacute;n del inter&eacute;s en el concepto de la <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas.</i> Recibi&oacute; su imprim&aacute;tur pol&iacute;tico con el reconocimiento formal de la Uni&oacute;n Europea (UE) en 2006, y ahora se acepta en casi todo el mundo. En este organismo, por ejemplo, hay bases formales constitucionales y legales para la ejecuci&oacute;n de estas pol&iacute;ticas. Hay una obligaci&oacute;n proveniente de un tratado para que todas las pol&iacute;ticas de la UE adopten el enfoque de <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas,</i> el cual se funda en derechos y obligaciones relacionados con la salud y la b&uacute;squeda de la equidad, y ahora se define de la siguiente manera:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Salud en todas las pol&iacute;ticas</i> es un enfoque para las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en todos los sectores que de manera sistem&aacute;tica tiene en cuenta las implicaciones en la salud que tienen las decisiones que se toman, busca sinergias y evita impactos perjudiciales para la salud con el fin de mejorar la salud de la poblaci&oacute;n y la equidad en salud. Mejora la rendici&oacute;n de cuentas de los pol&iacute;ticos sobre el impacto en salud, de todos los niveles de la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas. Incluye enfatizar las consecuencias de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en los sistemas de salud, los determinantes de la salud y el bienestar, y contribuye al desarrollo sostenible.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se tocan los &aacute;mbitos pol&iacute;ticos, especialmente la pol&iacute;tica social y regional, la fiscalidad, el medio ambiente y la educaci&oacute;n e investigaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sir Michael Marmot, brillante promotor de los <i>Determinantes sociales de la salud</i> corresponde a esta tradici&oacute;n, y la <i>Declaraci&oacute;n de Adelaida,</i> de la Octava Conferencia Mundial de Promoci&oacute;n de la Salud enunci&oacute; la necesidad de lo que describi&oacute; como un "gobierno conjunto" para la implementaci&oacute;n de <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas.</i> El a&ntilde;o pasado, la OPS adopt&oacute; un amplio plan de acci&oacute;n para la implementaci&oacute;n de <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La l&oacute;gica detr&aacute;s de este concepto es impecable y existe una bibliograf&iacute;a extensa sobre los mecanismos de gobernanza para la ejecuci&oacute;n a nivel nacional o local, que no examinar&eacute; ahora. Sin embargo, deseo reflexionar con ustedes sobre algunos aspectos de la conceptualization de estas pol&iacute;ticas, as&iacute; como comentar mi experiencia con algunos de los retos enfrentados en la implementaci&oacute;n. Deseo plantear que, en la conceptualizaci&oacute;n de la <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas,</i> debemos establecer claramente la diferencia fundamental entre las pol&iacute;ticas que incluyen a todo el gobierno y aqu&eacute;llas que incluyen a toda la sociedad. La salud de los individuos y de las poblaciones depende de ambas y no es suficiente enmarcar el concepto y la pr&aacute;ctica exclusivamente a nivel de gobierno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Est&aacute; perfectamente claro que para mejorar la salud, las pol&iacute;ticas gubernamentales deben involucrar a otros sectores del gobierno adem&aacute;s del constitucionalmente responsable de la salud. Este es uno de los enigmas de los sistemas de gobierno, dentro de las cuales yo s&eacute; que el ministro de salud es el funcionario pol&iacute;tico supuestamente responsable de la salud de la naci&oacute;n &#45;y &eacute;sta es una percepci&oacute;n popular alimentada a menudo por declaraciones pol&iacute;ticas; sin embargo, gran parte de la salud de la naci&oacute;n depende de otros sectores de gobierno y de otros sectores del Estado. Acepto que el pensamiento m&aacute;s prevalente de la <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas</i> otorga primac&iacute;a a la acci&oacute;n del gobierno, pero no quisiera que olvid&aacute;ramos las funciones de otros sectores del Estado o de la sociedad que influyen en la salud.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es com&uacute;n escuchar el llamado para que haya un gobierno conjunto; la bibliograf&iacute;a est&aacute; repleta de propuestas para un enfoque conjunto de gobierno, pero existen menos an&aacute;lisis sobre el motivo pol&iacute;tico por el cual esto no es frecuente o sobre la dificultad intr&iacute;nseca de lograr este objetivo obviamente deseable y muy loable. Una raz&oacute;n b&aacute;sica es &eacute;sta: dada la naturaleza de los procesos pol&iacute;ticos, comunes en la mayor&iacute;a de las democracias, hay pocas ventajas pol&iacute;ticas para que los sectores que no son de salud procuren mejorar la salud mediante intervenciones de su competencia. Si me permiten usar una analog&iacute;a econ&oacute;mica, se puede decir que la utilidad pol&iacute;tica para el sector de educaci&oacute;n no reside en una salud mejorada; reside en alg&uacute;n indicador de logro educativo, y esto se replica en todos los sectores del gobierno.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mi observaci&oacute;n y, en particular, mi experiencia como el enviado especial del secretario general de las Naciones Unidas para el VIH en el Caribe, me han mostrado que la aceptaci&oacute;n de responsabilidad en materia de salud por parte de los sectores no sanitarios se lleva a cabo en, al menos, tres circunstancias. La primera es que el sector no sanitario reciba alg&uacute;n beneficio de la salud mejorada. He afirmado que con demasiada frecuencia el sector de la salud se presenta como un mendigo que pide cooperaci&oacute;n, en lugar de plantear el valor instrumental de la salud que lo hace merecedor del apoyo de los otros sectores. Lamentablemente, la comunidad internacional de salud y otros socios no hacen lo suficiente para dotar al sector de la salud de las herramientas necesarias que permitan hacer esos argumentos convincentes. No se ha puesto el &eacute;nfasis suficiente en el argumento de que la salud es un bien p&uacute;blico esencial y, por lo tanto, un asunto del cual el gobierno en su conjunto deber&iacute;a preocuparse.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se ha prestado considerable atenci&oacute;n a la evaluaci&oacute;n del impacto sanitario como una herramienta para facilitar la ejecuci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas favorables a la salud o la <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas.</i> Esto ha demostrado ser valioso, pero la mayor&iacute;a de los ejemplos citados se refieren al impacto que varias pol&iacute;ticas tienen sobre la salud si &eacute;stas son implementadas. No exploran en la misma medida la necesidad de otros sectores de implementar pol&iacute;ticas que tengan repercusiones sobre la salud <i>a priori.</i> En este contexto, la salud queda como si fuera la variable dependiente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda situaci&oacute;n en la cual otros sectores contribuyen con un resultado en materia de salud de manera intencional y deliberada se presenta cuando un problema de salud es una prioridad para el Estado, particularmente cuando afecta la seguridad nacional. Hago la distinci&oacute;n entre la seguridad sanitaria y la salud como un tema de seguridad. Cuando esto ocurre, el problema de salud debe abordarse en el punto y lugar donde exista un acuerdo colectivo en pol&iacute;tica nacional. S&oacute;lo cuando el primer ministro o el presidente consideran que se trata de un problema de este tipo es que se ordena o acuerda la contribuci&oacute;n de otros sectores. Hay ejemplos recientes de crisis sanitarias como la epidemia del &eacute;bola, durante la cual la salud de la naci&oacute;n se convirti&oacute; en un tema de seguridad en el sentido de que afect&oacute; el funcionamiento y la integridad del Estado y, por lo tanto, involucr&oacute; una toma de decisiones suprasectorial y central.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tercera situaci&oacute;n en la cual he observado apetito por estas pol&iacute;ticas es aqu&eacute;lla que se da cuando el problema de salud se convierte en la clase de tema pol&iacute;tico candente que amenaza al gobierno en su totalidad. Un problema de salud, ya sea a nivel individual o de poblaci&oacute;n, puede consecuentemente inquietar o agitar a la ciudadan&iacute;a, de tal manera que tiene que haber un frente unido del gobierno para abordar el problema. La mayor&iacute;a de estos problemas afectan la atenci&oacute;n individual m&aacute;s que la salud de la poblaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quisiera regresar a la distinci&oacute;n entre la relaci&oacute;n entre los sectores del gobierno y sus burocracias, y la relaci&oacute;n entre el gobierno en su totalidad y otros sectores de la sociedad como el sector privado, la sociedad civil y un n&uacute;mero creciente de actores no estatales. Es obvio que las acciones de estos sectores no gubernamentales de la sociedad pueden afectar la salud, pero es responsabilidad inevitable del gobierno establecer pol&iacute;ticas que protejan la salud de sus pueblos. Para hacerlo, tiene a su disposici&oacute;n instrumentos tales como la legislaci&oacute;n, la tributaci&oacute;n y la reglamentaci&oacute;n para modular las acciones de estos otros actores. Est&aacute; claro que estos actores no deben desempe&ntilde;ar una funci&oacute;n en el establecimiento de pol&iacute;ticas de gobierno, sino contribuir obviamente al debate de las pol&iacute;ticas y, desde luego, deben apoyar su implementaci&oacute;n. Insisto en que la responsabilidad para formular pol&iacute;ticas en este caso reside en el gobierno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La aplicaci&oacute;n de la <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas</i> tiene relevancia particular en las enfermedades cr&oacute;nicas o no transmisibles (ENT), y aqu&iacute; me refiero espec&iacute;ficamente a las enfermedades cardiovasculares, el c&aacute;ncer, la diabetes y las enfermedades respiratorias cr&oacute;nicas. Esto se puso de manifiesto en la <i>Declaraci&oacute;n Pol&iacute;tica</i> de la Asamblea General de las Naciones Unidas de 2011 y en la Reuni&oacute;n de Alto Nivel de las Naciones Unidas de 2014. El plan de acci&oacute;n de la OPS es bien claro al respecto:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las principales contribuciones de la <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas</i> es su potencial para combatir el aumento de las enfermedades no transmisibles (ENT) en toda la regi&oacute;n. Un enfoque de este tipo para abordar retos de salud p&uacute;blica como las ENT fortalecer&aacute; a&uacute;n m&aacute;s la integraci&oacute;n de las medidas de los sistemas existentes en el sector de la salud y otros sectores, aumentar&aacute; la influencia y la sostenibilidad de las pol&iacute;ticas y mejorar&aacute; la rendici&oacute;n de cuentas del sector de la salud y en otros sectores.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre los compromisos de la Reuni&oacute;n de Alto Nivel estuvo establecer un mecanismo nacional multisectorial "con el fin de aplicar enfoques de <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas</i> y a nivel de todo el gobierno y toda la sociedad" para la prevenci&oacute;n y control de las ENT. La l&oacute;gica de ese compromiso es evidente y su formulaci&oacute;n deja claro que la <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas</i> debe abarcar dos enfoques diferentes pero complementarios: el enfoque del gobierno y el enfoque de la sociedad en su conjunto. Los factores de riesgo predominantes de las ENT son el consumo de tabaco, el consumo nocivo de alcohol, un r&eacute;gimen alimentario inapropiado y la falta de ejercicio f&iacute;sico. Es inmediatamente obvio que ning&uacute;n sector de gobierno tiene la responsabilidad exclusiva de abordar cualquiera de estos factores de riesgo, y las actividades de casi todos los sectores del gobierno tienen un impacto en uno u otro de los factores de riesgo. El consumo de un r&eacute;gimen alimentario apropiado, por ejemplo, depende de sectores tales como agricultura, comercio, finanzas y educaci&oacute;n, as&iacute; como del sector de la salud. Tambi&eacute;n es evidente que la coordinaci&oacute;n de todas estas diversas contribuciones sectoriales es un ejercicio pol&iacute;tico de mayor importancia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero la exhortaci&oacute;n no es ninguna prescripci&oacute;n para la acci&oacute;n. Los esfuerzos para lograr una &oacute;ptima <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas</i> en el gobierno enfrentan grandes desaf&iacute;os como los que he descrito con respecto a esas pol&iacute;ticas para la salud en general. Por ejemplo, ha sido dif&iacute;cil elevar las ENT a un nivel en el cual su prevenci&oacute;n y control representen un peligro actual e inminente para la seguridad nacional. Como consecuencia, resulta problem&aacute;tico tener una decisi&oacute;n colectiva y ejecutiva para la colaboraci&oacute;n entre los diversos sectores del gobierno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El compromiso requiere un enfoque de toda la sociedad. Llamo a esto <i>cooperaci&oacute;n intersectorial,</i> que es la cooperaci&oacute;n entre el gobierno, el sector privado, la sociedad civil y los actores no estatales. Esto es a menudo dif&iacute;cil en el caso del gobierno debido a la timidez extrema de comprometerse con estos otros sectores, en particular con el sector privado, aunque debe ser obvio que ser&aacute; absolutamente imposible prevenir y controlar las ENT y alcanzar la meta de reducci&oacute;n de 25% de muerte prematura en 2025 sin la participaci&oacute;n voluntaria o involuntaria de esas partes del sector privado, cuyas acciones afectan los factores de riesgo dominantes. El ejemplo cl&aacute;sico es el de la industria de alimentos y bebidas que en cada pa&iacute;s tiene un impacto enorme sobre los h&aacute;bitos alimentarios; pero tambi&eacute;n hay otras industrias. Esta timidez con frecuencia se extiende a otras partes del sector privado que tienen relaci&oacute;n directa o inter&eacute;s en materia de salud. Desde luego, el primer paso esencial es el di&aacute;logo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiz&aacute;s uno de los m&eacute;todos prometedores para estimular este enfoque de toda la sociedad y todo el gobierno, que es inherente en <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas,</i> es el establecimiento de mecanismos robustos de rendici&oacute;n de cuentas. Existen varios marcos para garantizar la rendici&oacute;n de cuentas a nivel intergubernamental. Los gobiernos pueden proporcionar informes de las acciones que han tomado, lo que a menudo es conocido como "rendici&oacute;n mutua". Pero la rendici&oacute;n de cuentas efectiva es la que se hace por medio de una revisi&oacute;n externa independiente. El papel de la sociedad civil es clave en este aspecto, ya que tiene la capacidad de apoyo, a nivel nacional e internacional, para presionar a favor de una rendici&oacute;n de cuentas en cuanto al cumplimiento de los compromisos contra&iacute;dos por los gobiernos o el sector privado en el plano nacional e internacional.</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sr. presidente:</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiz&aacute;s haya algunas posibles relaciones entre las proezas de Balmis y la comprensi&oacute;n actual de la <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas.</i> Tal vez lo que la expedici&oacute;n del Dr. Balmis y la implementaci&oacute;n de la <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas</i> tienen en com&uacute;n es que ambos muestran la necesidad imperiosa de apoyo pol&iacute;tico al m&aacute;s alto nivel.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No he profundizado en las numerosas opiniones sobre los mecanismos burocr&aacute;ticos para garantizar la ejecuci&oacute;n de esas pol&iacute;ticas, sino m&aacute;s bien he tratado de plantear algunos de los retos que se deben superar si dichos mecanismos llegaran a ser los conductores para mejorar la salud de la poblaci&oacute;n y la equidad. Espero tambi&eacute;n haber se&ntilde;alado claramente que estas pol&iacute;ticas no se refieren exclusivamente a los sectores del gobierno, sino que incluyen tambi&eacute;n a los del Estado.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, Sr. presidente, &iquest;no ser&iacute;a ideal que un Balmis de hoy en d&iacute;a convenciera a alg&uacute;n an&aacute;logo del rey Carlos IV de que debe hacerse un esfuerzo inmenso para acabar con este flagelo de las ENT del mundo? &Eacute;l o ella presentar&iacute;an el plan de acci&oacute;n global y las mundialmente aceptadas metas e indicadores que, de ser adoptados, podr&iacute;an prevenir y controlar las ENT. &Eacute;l o ella dir&iacute;an que ya hay un estudio demostrativo preliminar en el que se muestra que algunos pa&iacute;ses, efectivamente, han reducido su mortalidad por estas enfermedades. &Eacute;l o ella podr&iacute;an mostrar el ejemplo de un pa&iacute;s que, como todos ustedes conocen bien, aprovechando alguna variante de <i>Salud en todas las pol&iacute;ticas,</i> ha abordado con agresividad el problema de la obesidad, que es uno de los jinetes del apocalipsis de las ENT. Lamentablemente &eacute;l o ella a&uacute;n tendr&iacute;an que superar los retos que he descrito para tener a todos los sectores del gobierno y a todos los sectores de la sociedad unidos en este dise&ntilde;o grandioso, pero con la tenacidad mostrada por Balmis tal objetivo quiz&aacute; no est&eacute; fuera de alcance.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Doy las gracias por su atenci&oacute;n y por la oportunidad de rendirle homenaje al doctor Francisco J. Balmis, un h&eacute;roe de la salud.</font></p> </blockquote>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="ca"></a><a href="#cv"><img src="/img/revistas/spm/v57n3/flecha.jpg"></a>Autor de correspondencia:    <br>     <b>Sir George A O Alleyne.</b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:alleyned@paho.org">alleyned@paho.org</a></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a><b>Nota</b></font></p>     	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Conferencia magistral "Francisco J. Balmis", presentada durante el 16&deg; Congreso de Investigaci&oacute;n en Salud P&uacute;blica (Congisp), el 6 de marzo de 2015, en Cuernavaca, Morelos, M&eacute;xico.</font></p>      ]]></body>
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