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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>NOTICIAS DE SALUD AMBIENTAL</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Las radiaciones  ultravioleta y el c&aacute;ncer de piel: la ciencia detr&aacute;s de las restricciones de edad para las camas de bronceado</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Charles W. Schmidt</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Maestro en Ciencias y galardonado escritor cient&iacute;fico originario de Portland, ME, ha escrito para las revistas Discover Magazine, Science y Nature Medicine</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/spm/v55n1/a14fig01.jpg"><img src="/img/revistas/spm/v55n1/a14fig01thumb.jpg" border="0">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Haga clic para agrandar</font></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cada a&ntilde;o, millones de personas se tienden, en diversos grados de desnudez, en tibias y relucientes camas de bronceado; durante una t&iacute;pica sesi&oacute;n de entre 2 y 15 minutos absorber&aacute;n una dosis controlada de rayos ultravioleta (UV) con una intensidad entre dos y tres veces mayor que la de la luz solar del mediod&iacute;a en el ecuador. La industria del bronceado ha crecido r&aacute;pidamente desde los a&ntilde;os 1980,<sup>1</sup> hasta alcanzar unos 28 millones de usuarios en Estados Unidos.<sup>2</sup> Este aumento se ha visto acompa&ntilde;ado de un incremento en el n&uacute;mero de diagn&oacute;sticos de c&aacute;ncer de piel.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Los motivos detr&aacute;s del aumento de los diagn&oacute;sticos de c&aacute;ncer de piel sigue siendo objeto de debate. Algunos expertos lo atribuyen a un incremento en la frecuencia de los ex&aacute;menes de c&aacute;ncer de piel, mientras que otros culpan a factores ambientales y conductuales, en particular los cambios en la exposici&oacute;n a los rayos UV. En este contexto, las camas bronceadoras emisoras de rayos UV, clasificadas como carcinog&eacute;nicas para los seres humanos por la Agencia Internacional de Investigaci&oacute;n sobre C&aacute;ncer (en ingl&eacute;s, IARC)<sup>3</sup>, se han convertido en objeto de cada vez m&aacute;s estudios.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La gente se broncea para verse sana, pero las apariencias pueden enga&ntilde;ar: las radiaciones ultravioleta son causa de los tres tipos de c&aacute;ncer de piel. El melanoma, un tumor de las c&eacute;lulas que producen el pigmentod&eacute;rmico melanina es el tipo menos frecuente pero el m&aacute;s mort&iacute;fero, y a&eacute;l se deben el 75% de las muertes por c&aacute;ncer de piel en el mundo.<sup>4</sup> Seg&uacute;n el programa de Vigilancia, Epidemiolog&iacute;a y Resultados Finales (en ingl&eacute;s, SEER) del Instituto Nacional del C&aacute;ncer, la incidencia de melanoma entre la poblaci&oacute;n blanca de Estados Unidos (la cual desarrolla esta enfermedad con mayor frecuencia que otras razas) se increment&oacute; de 8.7 casos por cada 100 000 personas en 1975 a 28 casos por cada 100 000 personas en 2009.<sup>5</sup> Este incremento se produjo en su mayor&iacute;a entre los hombres mayores, quienes rara vez se broncean en interiores. Pero examen m&aacute;s detallado de los datos del SEER estratificados por edades revela que los &iacute;ndices de melanoma entre las chicas y las j&oacute;venes blancas de entre 15 y 39 a&ntilde;os de edad se increment&oacute; en 3.6% por cada a&ntilde;o entre 1992 y 2006, mientras que entre los chicos y hombres de las mismas edades se increment&oacute; en un 2%.<sup>6</sup> </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/spm/v55n1/a14fig02.jpg"><img src="/img/revistas/spm/v55n1/a14fig02thumb.jpg" border="0">    <br>   <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Haga clic para agrandar</font></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Si bien el SEER no investiga los otros dos tipos de c&aacute;ncer de piel-el carcinoma de c&eacute;lulas escamosas (en ingl&eacute;s, SCC) y el carcinoma de c&eacute;lulas basales (BCC)-, &eacute;stos parecen ir en aumento, seg&uacute;n estudios regionales realizados en Estados Unidos y Europa. Un estudio reciente de Anne Marie Skellet, dermat&oacute;loga consultora del Hospital de la Universidad de Norfolk y Norwich, revela que los diagn&oacute;sticos de BCC en personas de menos de 30 a&ntilde;os de edad en el Reino Unido aumentaron un 145% entre 1981 y 2006.<sup>7</sup> </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Este tipo de estad&iacute;sticas han llevado a 33 estados y algunos municipios de Estados Unidos a prohibir o restringir el bronceado en interiores en los menores de 18 a&ntilde;os.<sup>8</sup> La prohibici&oacute;n realizada en California, vuelta ley en octubre de 2011, fue la primera, seguida por Vermont en abril de 2012,<sup>10</sup> y Chicago, en junio del mismo a&ntilde;o.<sup>11</sup> Otros estados han establecido leyes para limitar el bronceado en interiores entre los menores de edad.<sup>8</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Mary Brady, catedr&aacute;tica adjunta de cirug&iacute;a en el Colegio M&eacute;dico Weill de Nueva York y autora de un editorial sobre el bronceado en interiores publicado en el n&uacute;mero de mayo de 2012 de la <i>Journal of Clinical Oncology</i>,<sup>12</sup> se&ntilde;ala que las prohibiciones tienen sentido. "Legislamos para prohibir que los menores de 18 a&ntilde;os fumen, y eso da un mensaje en&eacute;rgico de que hay algo de malo en fumar", dice. "Necesitamos enviar el mismo mensaje sobre el bronceado en interiores". </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sin embargo, las prohibiciones han suscitado una reacci&oacute;n adversa de la industria de las camas de bronceado, cuyos representantes dicen haber sido injusta e incorrectamente acusados. John Overstreet, director ejecutivo de la Asociaci&oacute;n de Bronceado en Interiores en Washington, DC, describe las evidencias que vinculan el bronceado en interiores con el c&aacute;ncer de piel como ciencia especulativa y tendenciosa que los medios reportan como un hecho. Se&ntilde;ala que la luz ultravioleta estimula a las c&eacute;lulas de la piel a producir vitamina D, la cual puede tener efectos de protecci&oacute;n contra el c&aacute;ncer. "Es frustrante", dice. "Sin duda la exposici&oacute;n excesiva y repetida a los rayos ultravioleta  o a las quemaduras puede causar problemas en la piel, pero tambi&eacute;n  hay que ver los beneficios a la salud,  y esto siempre se soslaya". </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Evaluaci&oacute;n del peso de la evidencia</b> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las radiaciones ultravioleta artificiales hicieron su aparici&oacute;n en los a&ntilde;os 1940, cuando se las utiliz&oacute; para promover la s&iacute;ntesis de vitamina D en los ni&ntilde;os. Los primeros aparatos emit&iacute;an una proporci&oacute;n considerable de radiaciones UVB de onda corta, que producen vitamina D pero pueden quemar la piel con facilidad. Para cuando el bronceado en interiores se populariz&oacute; en la d&eacute;cada de los 1980, la tendencia era a utilizar rayos UVAde onda m&aacute;s larga, los cuales no que-man la piel tan f&aacute;cilmente.<sup>13</sup> El IARC describe las radiaciones UVB como un "carcin&oacute;geno humano completo" debido a su capacidad de provocar un da&ntilde;o directo al ADN. Las radiaciones UVA, por otra parte, son carcin&oacute;genas por un mecanismo indirecto: intervienen en la producci&oacute;n de radicales libres que da&ntilde;an el ADN, tales como el per&oacute;xido de hidr&oacute;geno.<sup>13</sup> Seg&uacute;n Overstreet, la mayor&iacute;a de las camas de bronceado que se utilizan en la actualidad en Estados Unidos emiten una proporci&oacute;n del 95% de rayos UVAy 5% de rayos UVB.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los cient&iacute;ficos comenzaron a investigar v&iacute;nculos potenciales entre la exposici&oacute;n artificial a las radiaciones UV y el c&aacute;ncer de piel a finales de los a&ntilde;os 1970. La IARC revis&oacute; 19 de esos estudios durante un meta-an&aacute;lisis publicado en el a&ntilde;o 2006.<sup>13</sup> Los resultados mostraron un incremento del 15% de riesgo de melanoma, un incremento del 125% de riesgo de SCC y un 3% de incremento del riesgo de BCC entre aquellos que se hab&iacute;an bronceado en interiores por lo menos en una ocasi&oacute;n, en comparaci&oacute;n con aquellos que nunca lo hab&iacute;an hecho. En un an&aacute;lisis de subgrupos, la IARC examin&oacute; siete estudios centrados en el melanoma y su relaci&oacute;n con la edad a la que ocurri&oacute; el primer bronceado en interiores. Ese estudio independiente revel&oacute; un riesgo 75% mayor entre las personas que se hab&iacute;an bronceado en interiores a una edad menor de 35 a&ntilde;os en comparaci&oacute;n con aquellos que nunca se hab&iacute;an bronceado en interiores.<sup>13</sup> Sobre esa base, combinada con una evidencia suficiente de un incremento del riesgo de melanoma ocular asociado al uso de aparatos de bronceado, la IARC clasific&oacute; el bronceado en interiores como carcin&oacute;geno para los seres humanos en el a&ntilde;o 2009.<sup>3</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Kelly Stoddard, vicepresidente estatal de iniciativas de salud y abogac&iacute;a de la Sociedad Americana de C&aacute;ncer en Williston, Vermont, se&ntilde;ala que la medida de la IARC, ampliamente publicitada, de clasificar el bronceadoen interiores como carcin&oacute;geno, es en parte lo que la llev&oacute; a encabezar la prohibici&oacute;n en Vermont. "Tenemos datos que demuestran que el 21%de las mujeres j&oacute;venes de Vermont utilizan camas de bronceado", dice Stoddard. "Y los &iacute;ndices de melanoma en las mujeres de entre 25 y 29 a&ntilde;os de edad en este estado est&aacute;n creciendo, lo que nos lleva a pensar que &#91;este incremento&#93; tiene algo que ver con el da&ntilde;o provocado por los rayos UV durante los a&ntilde;os de la adolescencia."<sup>14</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Pero si bien la clasificaci&oacute;n de la IARC influy&oacute; en las pol&iacute;ticas estatales de salud, el an&aacute;lisis en el que se basaba tambi&eacute;n sufr&iacute;a de lo que muchos expertos consideran un gran inconveniente: una evaluaci&oacute;n inadecuada de la exposici&oacute;n. Seg&uacute;n DeAnn Lazovich, catedr&aacute;tica adjunta de la Escuela de Salud P&uacute;blica de la Universidad de Minnesota en Mine&aacute;polis, ninguno de los estudios incluidos en el an&aacute;lisis med&iacute;a de la misma manera la respuesta a las dosis, y la mayor&iacute;a de ellos no explicaba adecuadamente los efectos confusores de la exposici&oacute;n al sol. Es m&aacute;s, los estudios estaban limitados por el hecho de que los primeros aparatos de bronceado emit&iacute;an niveles mucho m&aacute;s elevados de radiaciones UVB que los que se emplean actualmente.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Estudios m&aacute;s recientes -incluyendo uno publicado por Lazovich y sus colegas en el a&ntilde;o 2010- han intentado hacer frente a estos inconvenientes. Para su an&aacute;lisis, el equipo de investigadores de Lazovich distribuy&oacute; cuestionarios a 1 167 pacientes con diagn&oacute;stico de melanoma cut&aacute;neo invasivo en Minnesota entre 2004 y 2007, y a 1 101 controles pareados, a fin de evaluar sus h&aacute;bitos de bronceado. El equipo recopil&oacute; una amplia gama de datos, entre los cuales se inclu&iacute;an los a&ntilde;os de uso de camas de bronceado, la edad al inicio de su uso y los tipos de camas de bronceado frecuentadas, a fin de calcular las proporciones entre las radiaciones UVA y UVB durante la exposici&oacute;n. Los resultados de ese estudio demostraron un incremento del riesgo de melanoma del 74% entre las personas que se hab&iacute;an bronceado alguna vez en interiores en comparaci&oacute;n con las que nunca lo hab&iacute;an hecho. Los investigadores tambi&eacute;n revelaron una marcada relaci&oacute;n entre la dosis y la respuesta: aquellas que se hab&iacute;an bronceado 10 veces o menos presentaron un riesgo de melanoma 34% veces mayor, y aquellas que se hab&iacute;an bronceado 100 veces o m&aacute;s presentaron un riesgo 272% veces m&aacute;s elevado, en comparaci&oacute;n con aquellas que nunca se hab&iacute;an bronceado.<sup>15</sup> </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v55n1/a14fig03.jpg"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Pero lo que el equipo de Lazovich no encontr&oacute; fue una evidencia de que el riesgo de melanoma fuera mayor en la medida en que disminuye la edad de la primera exposici&oacute;n a una cama de bronceado. Lo que incrementaba el riesgo de c&aacute;ncer, explica, era la frecuencia de las exposiciones. "Las personas que se bronceaban con mayor frecuencia ten&iacute;an el mayor riesgo, independientemente de la edad a la que hubieran comenzado a broncearse en interiores", dice Lazovich. Esto es importante, a&ntilde;ade, porque los cient&iacute;ficos a&uacute;n no saben si las personas m&aacute;s j&oacute;venes son biol&oacute;gicamente m&aacute;s sensibles a los efectos carcinog&eacute;nicos de las radiaciones UV,  o si el bronceado durante la juventud les hace correr un riesgo mayor simplemente porque acumulan m&aacute;s exposiciones con el tiempo. Tampoco est&aacute; claro el papel que desempe&ntilde;an las quemaduras en el riesgo de melanoma; en el estudio de Lazovich, las personas con melanoma que utilizaban camas de bronceado en interiores reportaron haber sufrido quemaduras con mayor frecuencia que los controles que se bronceaban en interiores.<sup>15</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En un estudio que puede llevar a comprender algunas de estas cuestiones, Anne Cust, catedr&aacute;tica principal de la Escuela de Salud P&uacute;blica de Sydney en Australia, y algunos colegas suyos, examinaron los h&aacute;bitos de bronceado en interiores de 604 pacientes de entre 18 y 39 a&ntilde;os de edad con diagn&oacute;stico de melanoma cut&aacute;neo invasivo. En comparaci&oacute;n con el riesgo de melanoma entre aquellos que no utilizaban camas de bronceado, sus hallazgos demostraron que el riesgo de melanoma asociado a diez o m&aacute;s sesiones de bronceado en interiores era casi 600% mayor entre los pacientes a quienes se les hab&iacute;a diagnosticado el melanoma a una edad de 29 a&ntilde;os o menos, mientras que entre aquellos a quienes se les hab&iacute;a diagnosticado entre los 30 y los 39 a&ntilde;os de edad era 60% mayor.<sup>16</sup> </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/spm/v55n1/a14fig04.jpg"><img src="/img/revistas/spm/v55n1/a14fig04thumb.jpg" border="0">    <br>   <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Haga clic para agrandar</font></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Estos hallazgos, dice Lazovich, indican que las personas a quienes se les diagnostic&oacute; a menor edad pueden haber sido gen&eacute;ticamente susceptibles al melanoma "de modo que el bronceado desencadena una enfermedad que de otra manera quiz&aacute; no se les habr&iacute;a diagnosticado hasta m&aacute;s adelante en su vida". Sin embargo, agrega, esta idea requiere de m&aacute;s estudio. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Mientras tanto, hay informes m&aacute;s recientes que se suman a la evidencia de que el bronceado en interiores incrementa el riesgo de c&aacute;ncer de piel no debido a melanoma. Entre ellos se halla un estudio en el cual Jiali Han, profesor adjunto de dermatolog&iacute;a de la Universidad Harvard y del Hospital Brigham y de la Mujer en Boston, as&iacute; como algunos colegas suyos, examinaron el riesgo de c&aacute;ncer en relaci&oacute;n con el bronceado en interiores en 73 494 participantes en el Estudio de Salud de las Enfermeras II. Este estudio prospectivo a largo plazo examin&oacute; factores que afectan a la salud de las mujeres, en especial en lo tocante al riesgo de c&aacute;ncer. El estudio de Han revel&oacute; un incremento del 83% del riesgo de BCC entre las mujeres que utilizaban camas de bronceado con mayor frecuencia durante la escuela preparatoria y la universidad y un incremento del 30% entre aquellas que las utilizaban con mayor frecuencia entre los 25 y 35 a&ntilde;os de edad, en comparaci&oacute;n con aquellas que nunca hab&iacute;an utilizado camas de bronceado. No se observaron asociaciones significativas para el SCC o el melanoma.<sup>17</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Un estudio publicado en diciembre de 2011 por Susan T. Mayne, profesora de la Escuela de Salud P&uacute;blica de Yale, y algunos colegas suyos, avalan los hallazgos de Han sobre BCC. Dicho estudio examinaba a 376 pacientes de menos de 40 a&ntilde;os de edad a quienes se hab&iacute;a diagnosticado BCC -tumor que seg&uacute;n Mayne rara vez se presenta en este grupo de edad- y 390 controles. Revel&oacute; que, en comparaci&oacute;n con las personas que no utilizaban camas de bronceado, el bronceado en interiores se asociaba a un incremento del riesgo de BCC de un 69%, con evidencias de respuesta a la dosis seg&uacute;n el n&uacute;mero de sesiones, la edad, la presencia de quemaduras y las horas de bronceado en interiores. Sorprendentemente, se presentaron con frecuencia tumores BCC en el tronco del cuerpo, lo cual es poco com&uacute;n, ya que estos tumores suelen aparecer m&aacute;s frecuentemente en el rostro y el cuello de las personas mayores, dice Mayne.<sup>18</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Otro estudio, en este caso realizado por Portia T. Bradford y sus colegas del Instituto Nacional del C&aacute;ncer, detect&oacute; un incremento en los &iacute;ndices de melanoma en el tronco de mujeres de menos de 40 a&ntilde;os de edad. La autora citaba los cambios en los patrones de vestir -a saber, los bikinis y las blusas que dejan la espalda y el frente del tronco expuestos al sol como un factor potencial de esa tendencia, pero tambi&eacute;n se&ntilde;al&oacute; que el uso de camas de bronceado en interiores es m&aacute;s com&uacute;n entre las mujeres j&oacute;venes.<sup>19</sup> </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Refutaciones </b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La Asociaci&oacute;n de Bronceado en Interiores ha respondido con dos argumentos cient&iacute;ficos en defensa de las camas de bronceado. El primero es que en general el riesgo de c&aacute;ncer por el bronceado en interiores -y en exteriores- se deriva m&aacute;s de las quemaduras que de la exposici&oacute;n a los rayos UV. "De hecho", dice Overstreet, "es posible que una exposici&oacute;n a los rayos UV moderada y sin quemaduras reduzca el riesgo de c&aacute;ncer de piel mediante el mecanismo de la vitamina D".<sup>20,21</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Edward Giovannuci, profesor de nutrici&oacute;n de la Escuela de Salud P&uacute;blica de la Universidad Harvard, afirma que la vitamina D parece desempe&ntilde;ar un papel importante en diversos procesos relacionados con la carcinog&eacute;nesis. "Por ejemplo, en modelos animales y en estudios de cultivos de c&eacute;lulas parece estar asociada a la reducci&oacute;n de la proliferaci&oacute;n de las c&eacute;lulas, a una mayor diferenciaci&oacute;n y a una reducci&oacute;n de la angiog&eacute;nesis", se&ntilde;ala. "La vitamina D puede ser importante para estos procesos en algunos c&aacute;nceres humanos, si bien se requieren a&uacute;n otros estudios para probar que estas asociaciones son causales." </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El equipo para el bronceado en interiores que se utiliza en Estados Unidos viene etiquetado como loexige la Administraci&oacute;n de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA), con la especificaci&oacute;n de la cantidad m&aacute;xima de exposici&oacute;n que se puede permitir para evitar quemaduras. Sin embargo, son los estados los que se ocupan de hacer cumplir esta medida, dice Overstreet; en algunos de ellos hay cierto relajamientoen la supervisi&oacute;n y a los clientes lespuede ser "permitido administrarse cualquier cantidad de exposici&oacute;n a los rayos UV seg&uacute;n lo deseen, &#91;y&#93; con frecuencia contin&uacute;an exponi&eacute;ndose a los rayos UV hasta que "obtienen algo de color" en la piel, que es cuando yase han quemado". </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Estas situaciones se evitan, dice Overstreet, en los estados donde se hace cumplir la normativa respectoal tiempo de exposici&oacute;n, en los cualesempleados de salones que han sido capacitados controlan las l&aacute;mparas de rayos UV, apag&aacute;ndolas una vez que seha obtenido la exposici&oacute;n adecuada, y obligan a descansar intervalos de entre 24 y 48 horas entre una sesi&oacute;ny otra. Overstreet a&ntilde;ade que las restricciones en el acceso a los salones de bronceado en interiores podr&iacute;an llevara las adolescentes a tomar ba&ntilde;os de sol  o a utilizar aparatos dom&eacute;sticos de rayos UV para obtener un bronceado, loque podr&iacute;a elevar las probabilidadesde que sufran quemaduras.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El segundo argumento de la asociaci&oacute;n es que el incremento en los &iacute;ndices de melanoma podr&iacute;a ser generado por los artefactos y estar m&aacute;s relacionado con cambios en el diagn&oacute;stico y en las pruebas de detecci&oacute;n que con factores ambientales tales como el bronceado en interiores. Una important&iacute;sima fuente que est&aacute; detr&aacute;s de este argumento es Earl J. Glusac, dermatopat&oacute;logo de la Escuela de Medicina de la Universidad Yale. Glusac coincide en que las camas de bronceado conllevan un riesgo de c&aacute;ncer de piel; pero se muestra esc&eacute;ptico en cuanto a que realmente se est&eacute;n incrementando considerablemente los &iacute;ndices de melanoma en la poblaci&oacute;n. Glusac reconoce que podr&iacute;a haber un incremento en la incidencia del melanoma en peque&ntilde;os subgrupos de la poblaci&oacute;n; sin embargo, asevera que un verdadero incremento en la incidencia del melanoma en la poblaci&oacute;n en su conjunto se ver&iacute;a acompa&ntilde;ado por un incremento correspondiente en los &iacute;ndices de mortalidad por esa enfermedad, que no es el caso.<sup>22</sup> </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Lo que se ha incrementado, dice Glusac -refiri&eacute;ndose a la existencia de una mayor conciencia del melanoma y a las campa&ntilde;as p&uacute;blicas que invitan a realizarse pruebas de detecci&oacute;n- es el &iacute;ndice de biopsias de las lesiones pigmentadas de la piel, muchas de las cuales no llegar&aacute;n a extenderse jam&aacute;s y por ende tienen pocas probabilidades de ser nocivas para la salud. "Puede haber lesiones que vistas al microscopio tienen el aspecto de un melanoma y que resultan ser biol&oacute;gicamente benignas", se&ntilde;ala. "No sabemos a&uacute;n lo suficiente para distinguir entre estas lesiones, y todas ellas son reportadas a la base de datos del SEER". </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Los estados hacen el llamado </b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los cr&iacute;ticos del bronceado en interiores se&ntilde;alan que los suplementos alimenticios pueden suplir las deficiencias de vitamina D sin los riesgos asociados a la exposici&oacute;n a los rayos UV. Mientras tanto, la industria de las camas de bronceado se ve confrontada con lo que parece ser una serie incesante de estudios, todos los cuales llevan a la misma conclusi&oacute;n. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">"Hab&iacute;a algunas inquietudes leg&iacute;timas con respecto a los primeros estudios sobre el c&aacute;ncer de piel y el bronceado en interiores", dice Jerod Stapleton, profesor adjunto de la Escuela de Medicina Robert Wood Johnson. "Pero los estudios m&aacute;s recientes que hay en la literatura est&aacute;n bien dise&ntilde;ados, y juntos constituyen un corpus de evidencias que es dif&iacute;cil refutar." </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La investigaci&oacute;n prospectiva en otras palabras, una comparaci&oacute;n entre la incidencia de c&aacute;ncer entre las personas que se broncean en interiores en comparaci&oacute;n con aquellas que no lo hacen en un estudio que fuera hacia adelante en el tiempo contribuir&iacute;a en gran medida a resolver el debate, pero esa investigaci&oacute;n se ve obstaculizada por el hecho de que el melanoma es sumamente escaso y por la complejidad de los factores confusores potenciales. Y una prueba controlada en la que las personas seanasignadas aleatoriamente a grupos de exposici&oacute;n al bronceado y de ausencia de dicha exposici&oacute;n sencillamente no es factible por motivos &eacute;ticos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por ello, tanto a los cient&iacute;ficos como al p&uacute;blico les queda s&oacute;lo la evidencia retrospectiva, y ahora la pregunta se remite a si los gobiernos deben utilizar o no esa evidencia para proteger la salud p&uacute;blica, y en caso afirmativo, c&oacute;mo deben emplearla. Por ahora, la mayor&iacute;a de los estados est&aacute;n adoptando un enfoque precautorio. S&oacute;lo el tiempo dir&aacute; si este influye o no en los diagn&oacute;sticos de melanoma. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Referencias</b> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 1. Palmer RC, <i>et al</i>. Indoor tanning facility density in eighty U.S. cities. J Community Health 27(3):191-202 (2002); <a href="http://dx.doi.org/10.1023/ A:1015202023512" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1023/A:1015202023512</a>. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">2. Kwon HT, <i>et al</i>. Promotion of frequent tanning sessions by indoor tanning facilities: two studies. J Am Acad Dermatol 46(5):700-705(2003); <a href="http://dx.doi.org/10.1067/mjd.2002.119560" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1067/mjd.2002.119560</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 3. El Ghissassi F, <i>et al</i>. A review of human carcinogens-part D: radiation. Lancet Oncol 10(8):751-752 (2009); <a href="http://dx.doi.org/10.1016/S1470-2045(09)70213-X" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1016/S1470-2045(09)70213-X</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 4. Jerant AF, <i>et al.</i> Early detection and treatment of skin cancer. Am Fam Physician 62(2):357-368 (2000); <a href="http://www.aafp.org/afp/2000/0715/p357.html" target="_blank">http://www.aafp.org/afp/2000/0715/p357.html</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 5. Howlander N, <i>et al.,</i> eds. SEER Cancer Statistics Review, 1975-2009 (Vintage 2009 Populations). Bethesda, MD: Programa de Investigaci&oacute;n de Vigilancia, Instituto Nacional del C&aacute;ncer (abril de 2012). Disponible en: <a href="http://seer.cancer.gov/csr/1975_2009_pops09/index.html" target="_blank">http://seer.cancer.gov/csr/1975_2009_pops09/index.html</a> &#91;consultado el 28 de junio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 6. Jemal A, <i>et al.</i> Recent trends in cutaneous melanoma incidence and death rates in the United States, 1992-2006. J Am Acad Dermatol 65(5 suppl 1):S17.e1-S17.e11 (2011); <a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.jaad.2011.04.032" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1016/j.jaad.2011.04.032</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 7. Skellett AM, <i>et al. </i>The incidence of basal cell carcinoma in the under-30s in the UK.ClinExpDermatol 37(3):227-229 (2012); <a href="http://dx.doi.org/10.1111/j.13652230.2011.04246.x" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1111/j.13652230.2011.04246.x</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 8. NCSL. Indoor Tanning Restrictions for Minors - A State-by-State Comparison &#91;p&aacute;gina web&#93;. Washington, DC, y Denver, CO: Congreso Nacional de Legislaturas Estatales (actualizada en mayo de 2012). Disponible en: <a href="http://www.ncsl.org/issues-research/health/indoor-tanningrestrictions-for-minors.aspx" target="_blank">http://www.ncsl.org/issues-research/health/indoor-tanningrestrictions-for-minors.aspx</a> &#91;consultado el 28 de junio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 9. O'Connor A. California Bans Indoor Tanning for Minors. The New York Times, secci&oacute;n "<i>Health</i>" &#91;"Salud"&#93;, subsecci&oacute;n "<i>Well</i>" &#91;"Bienestar"&#93;, edici&oacute;n en l&iacute;nea (20 de octubre de 2011). Disponible en: <a href="http://well.blogs.nytimes.com/2011/10/10/california-bans-indoor-tanningfor-minors/" target="_blank">http://well.blogs.nytimes.com/2011/10/10/california-bans-indoor-tanningfor-minors/</a>&#91;consultado el 28 de junio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">10. Vermont Becomes Second State to Ban Indoor Tanning for Minors &#91;comunicado de prensa&#93;. Nueva York, NY: Fundaci&oacute;n para el C&aacute;ncer de Piel (2 de mayo de 2012). Disponible en: <a href="http://www.skincancer.org/news/tanning/vermonttanning-ban" target="_blank">http://www.skincancer.org/news/tanning/vermonttanning-ban</a> &#91;consultado el 28 de junio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 11. Chicago Bans Indoor Tanning for Minors &#91;comunicado de prensa&#93;. Nueva York, NY: Fundaci&oacute;n para el C&aacute;ncer de Piel (8 de junio de 2012). Disponible en: <a href="http://www.skincancer.org/news/tanning/chicago-tanning-ban" target="_blank">http://www.skincancer.org/news/tanning/chicago-tanning-ban</a> &#91;consultado el 28 de junio de 2012&#93;. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 12. Brady MS. Public health and the tanning bed controversy. J Clin Oncol 30(14):15711573 (2012); <a href="http://dx.doi.org/10.1200/ JCO.2011.40.9359" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1200/JCO.2011.40.9359</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 13. IARC. Exposure to Artificial UV Radiation and Skin Cancer. Lyon, Francia: Grupo de Trabajo de la IARC sobre Riesgo de C&aacute;ncer de Piel y Exposici&oacute;n a la Luz Ultravioleta Artificial, Agencia Internacional de Investigaci&oacute;n sobre C&aacute;ncer, Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (2005). Disponible en: <a href="http://www.iarc.fr/en/publications/pdfs-online/wrk/wrk1/ArtificialUVRad&amp;SkinCancer.pdf" target="_blank">http://www.iarc.fr/en/publications/pdfs-online/wrk/wrk1/ArtificialUVRad&amp;SkinCancer.pdf</a> &#91;consultado el 28 de junio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 14. Vermont Department of Health.Youth Risk Behavior Survey. Burlington, VT: Agencia de Servicios Humanos, Departamento de Salud de Vermont (2011). Disponible en: <a href="http://healthvermont.gov/research/yrbs.aspx" target="_blank">http://healthvermont.gov/research/yrbs.aspx</a> &#91;consultado el 28 de junio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 15. Lazovich D, <i>et al</i>. Indoor tanning and risk of melanoma: a case-control study in a highly exposed population. Cancer Epidemiol Biomark Prev 19(6):1557-1568 (2010); <a href="http://dx.doi.org/10.1158/1055-9965.EPI-09-1249" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1158/1055-9965.EPI-09-1249</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 16. Cust AE, <i>et al.</i> Sunbed use during adolescence and early adulthood is associated with increased risk of early-onset melanoma. Int J Cancer 128(10):2425-2435 (2011); <a href="http://dx.doi.org/10.1002/ijc.25576" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1002/ijc.25576</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 17. Zhang M, <i>et al.</i> Use of tanning beds and incidence of skin cancer. J Clin Oncol 30(14):1568-1593 (2012); <a href="http://dx.doi.org/10.1200/JCO.2011.39.3652" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1200/JCO.2011.39.3652</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 18. Ferrucci LM, <i>et al</i>. Indoor tanning and risk of early-onset basal cell carcinoma. J Am Acad Dermatol; <a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.jaad.2011.11.940" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1016/j.jaad.2011.11.940</a> &#91;en l&iacute;nea, 9 de diciembre de 2011&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 19. Bradford PT, <i>et al</i>. Rising melanoma incidence rates of the trunk among younger women in the United States. Cancer Epidemiol Biomark Prev 19(9):2401-2406 (2010); <a href="http://dx.doi.org/10.1158/1055-9965.EPI-10-0503" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1158/1055-9965.EPI-10-0503</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 20. Garland FC, Garland CF. Occupational sunlight exposure and melanoma in the U.S. Navy. Arch Environ Health 45(5):261-267 (1990); <a href="http://dx.doi.org/10.1080/00039896.1990.10118743" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1080/00039896.1990.10118743</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 21. Kennedy C, <i>et al.</i>The influence of painful sunburns and lifetime sun exposure on the risk of actinic keratoses, seborrheic warts, melanocytic nevi, atypical nevi, and skin cancer. J Invest Dermatol 120(6):1087-1093 (2003); <a href="http://dx.doi.org/10.1046/j.15231747.2003.12246.x" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1046/j.15231747.2003.12246.x</a>. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 22. Reed KB, <i>et al.</i> Increasing incidence of melanoma among young adults: an epidemiological study in Olmsted County, Minnesota. Mayo Clin Proc 87(4):328-334 (2012); <a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.mayocp.2012.01.010" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1016/j.mayocp.2012.01.010</a>. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">* Publicado originalmente en Environmental Health Perspectives, volumen 120, n&uacute;mero 8, agosto 2012, p&aacute;ginas A308-A313.</font></p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     <p>&nbsp;</p>     <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>FORUM </b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Radiaci&oacute;n no ionizadora: fugas de rayos ultravioleta de las l&aacute;mparas CFL </b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Wendee Nicole</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Radica en Houston, TX, y ha escrito para Nature, Scientific American, National Wildlife y otras revistas</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Dada su creciente preocupaci&oacute;n respecto al uso de la energ&iacute;a, gran parte del mundo desarrollado ha adoptado las l&aacute;mparas fluorescentes compactas (CFL), las cuales utilizan entre 25 y 80% menos de energ&iacute;a y pueden durar entre 3 y 25 veces m&aacute;s que las l&aacute;mparas incandescentes comunes.<sup>1</sup> Un nuevo estudio sugiere que podr&iacute;an hacerse mejoras a algunos elementos de los nuevos focos para lograr que su uso sea m&aacute;s seguro.<sup>2</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Algunos investigadores midieron las emisiones de radiaci&oacute;n ultravioleta (UV) de nueve l&aacute;mparas CFL disponibles en el mercado y en todos los casos observaron grietas en el recubrimiento de f&oacute;sforo de los focos, a trav&eacute;s de las cuales podr&iacute;an fugarse rayos UV. "El f&oacute;sforo es muy r&iacute;gido, de modo que no es de sorprender que se agriete &#91;cuando se lo aplica a los espirales compactos de los focos CFL&#93;", se&ntilde;ala la coautora Miriam Rafailovich, distinguida profesora de ciencias materiales de la Universidad Estatal de Nueva Cork en Stony Brook. Ella asevera que los tubos fluorescentes largos y rectos no presentan estas grietas.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El equipo expuso queratinocitos y fibroblastos d&eacute;rmicos humanos saludables a los focos CFL con las m&aacute;s altas emisiones UV a una distancia de 2.5 cm durante lapsos de 2 horas. Tambi&eacute;n prob&oacute; la exposici&oacute;n a las l&aacute;mparas CFL en combinaci&oacute;n con nanopart&iacute;culas de di&oacute;xido de titanio (TiO<sub>2</sub>), un catalizador. La exposici&oacute;n a las l&aacute;mparas CFL se vio asociada a un ligero incremento en la formaci&oacute;n de especies reactivas de ox&iacute;geno (ROS) en ambos tipos de c&eacute;lulas, una reducci&oacute;n de la actividad mitocondrial y una proliferaci&oacute;n de ambos tipos de c&eacute;lulas, as&iacute; como una reducci&oacute;n de la velocidad migratoria y de la concentraci&oacute;n de col&aacute;geno en los fibroblastos. Estos resultados fueron mayores en los casos de exposici&oacute;n combinada a CFL y TiO<sub>2</sub>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">No obstante, si bien los medios afirman que las l&aacute;mparas CFL "fr&iacute;en" la piel, los investigadores se muestran reacios a extraer conclusiones sobre posibles riesgos para los consumidores con base en estos hallazgos. "No se describen los procedimientos de medici&oacute;n de rayos UV, de modo que no se pueden evaluar los datos", dice Mats-Olof Mattsson, profesor de biolog&iacute;a celular del Instituto Tecnol&oacute;gico de Austria. Los autores tambi&eacute;n reportaron niveles m&aacute;s elevados de emisiones de rayos UV que los encontrados en otros estudios<sup>3,4,5</sup> y no siguieron las normas internacionales de medici&oacute;n,<sup>6</sup> a&ntilde;ade. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los estudios <i>in vitro </i>tienen limitaciones para la evaluaci&oacute;n de losimpactos de las l&aacute;mparas CFLsobre la piel debido a que la intensidad de la luz que llega a las c&eacute;lulas dentro de lapiel es mucho menor que la intensidad de la luz que incide sobre la superficie de &eacute;sta. Es m&aacute;s, se&ntilde;ala Harry Moseley, profesor de fotobiolog&iacute;a de la Universidad de Dundee: "El trabajo realizado <i>in vitro </i>puede ser de utilidad para mostrar el efecto directo de las radiaciones UV sobre las c&eacute;lulas, &#91;pero&#93; no nos dice c&oacute;mo lidia el cuerpo con los da&ntilde;os a las c&eacute;lulas". </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sin embargo, no hay incongruencia entre los resultados del estudio y las investigaciones publicadas.<sup>5</sup> "Cuando hemos expuesto a personas a la luz &#91;CFL&#93;, los pacientessensibles sufren quemaduras como las que ocasiona la luz solar, y se presentan quemaduras leves en un peque&ntilde;o porcentaje de las personas normales", dice. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El estudio de Stony Brook les viene pisando los talones a varios informes recientes sobre la luz artificial. En 2008, el Comit&eacute; Cient&iacute;fico Europeo sobre Riesgos Sanitarios Emergentes y Recientemente Identificados (SCENHIR) examin&oacute; la literatura sobre el tema y concluy&oacute; que el parpadeo y las emisiones de rayos UV provenientes de las l&aacute;mparas CFL pod&iacute;an tener efectos adversos en aquellos individuos sensibles que padecenepilepsia, migra&ntilde;a, dolores de cabeza,enfermedades oculares y enfermedades de la piel que son afectadas por la luz.<sup>7</sup> Muchos medicamentos y productos de cuidado personal -incluyendo antibi&oacute;ticos, antidepresivos,diur&eacute;ticos, antipsic&oacute;ticos y ciertos cosm&eacute;ticos- pueden volver a las personas hipersensibles a la luz UV.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En el a&ntilde;o 2012 el SCENHIR volvi&oacute; a abordar el asunto de la exposici&oacute;n a la luz artificial enfoc&aacute;ndolo en el p&uacute;blico en general, y determin&oacute; que ning&uacute;n estudio hab&iacute;a evaluado todav&iacute;a si exist&iacute;an v&iacute;nculos espec&iacute;ficos entre el uso de l&aacute;mparas CFL y los efectos adversos sobre la salud. Sin embargo, el comit&eacute; encontr&oacute; evidencia sustancial que asocia las l&aacute;mparas de "envoltura simple" -aquellas en las que se ve el tubo en espiral al desnudo- y el empeoramiento de la dermatitis act&iacute;nica cr&oacute;nica, la urticaria solar, el lupus eritematoso y padecimientos oculares fotosensibles. El comit&eacute; concluy&oacute; que las l&aacute;mparas CFL suponen un riesgo escaso para la salud a corto plazo en las personas con sensibilidad normal, pero recomendaron evitar el uso de l&aacute;mparas CFL para la iluminaci&oacute;n de escritorio, de corto alcance o para tareas espec&iacute;ficas.<sup>6</sup> </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v55n1/a14fig05.jpg"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">"Un aut&eacute;ntico problema para la salud p&uacute;blica es que tenemos un conocimiento realmente insuficiente sobre la exposici&oacute;n efectiva &#91;a las radiaciones UV&#93;", dice Mattsson, quien ha presidido el SCENHIR en el a&ntilde;o 2012. "No es lo mismo conocer las emisiones que conocer la exposici&oacute;n a ellas". </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esa es una distinci&oacute;n importante, afirma Brian Pollack, profesor adjunto de dermatolog&iacute;a y patolog&iacute;a de la Universidad Emory, porque "las radiaciones UV son carcin&oacute;genas. Afin de cuentas, si estos &#91;focos&#93; est&aacute;n emitiendo cualquier cantidad de radiaciones UV, es necesario definir este hecho y prevenirlo."</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Con frecuencia, aunque no siempre, pueden evitarse las radiacionesUV provenientes de las l&aacute;mparas CFL adquiriendo focos de "doble envoltura" en los que el tubo en espiral est&eacute; encerrado en una cubierta de vidrio o policarbonato similar a la de un foco incandescente normal.<sup>3</sup> La Administraci&oacute;n de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos<sup>8</sup> yel Ministerio de Salud de Canad&aacute;<sup>9</sup> aconsejan no utilizar focos CFL de envoltura simple a una distancia menor de treinta cent&iacute;metros. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Referencias</b> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 1. DOE. How Energy-Efficient Light Bulbs Compare with Traditional Incandescents &#91;p&aacute;gina web&#93;. Washington, DC: Departmento de Energ&iacute;a de Estados Unidos (5 de septiembre de 2012). Disponible en: <a href="http://www.energysavers.gov/your_home/lighting_daylighting/index.cfm/mytopic=12060" target="_blank">http://www.energysavers.gov/your_home/lighting_daylighting/index.cfm/mytopic=12060</a> &#91;consultado el 5 de septiembre de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 2. Mironava T, <i>et al</i>. The effects of UV emission from compact fluorescent light exposure on human dermal fibroblasts and keratinocytes <i>in vitro</i>. Photochem Photobiol (2012); <a href="http://dx.doi.org/10.1111/j.1751-1097.2012.01192.x" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1111/j.1751-1097.2012.01192.x</a> &#91;en l&iacute;nea a partir del 20 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 3. Khazova M, O'Hagan JB. Optical radiation emissions from compact fluorescent lamps. Radiat Prot Dosimetry 131(4):521-525 (2008); <a href="http://dx.doi.org/10.1093/rpd/ncn234" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1093/rpd/ncn234</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 4. Eadie E, <i>et al</i>. A preliminary investigation into the effect of exposure of photosensitive individuals to light from compact fluorescent lamps. Br J Dermatol 160(3):659-664 (2009); <a href="http://dx.doi.org/10.1111/j.13652133.2008.08998.x" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1111/j.13652133.2008.08998.x</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 5. Moseley H, Ferguson J. The risk to normal and photosensitive individuals from exposure to light from compact fluorescent lamps. Photodermatol Photoimmunol Photomed 27(3):131-137 (2011); <a href="http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1600-0781.2011.00576.x/abstract" target="_blank">http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1600-0781.2011.00576.x/abstract</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 6. Scientific Committee on Emerging and Newly Identified Health Risks (SCENIHR). Health Effects of Artificial Light. Bruselas, B&eacute;lgica: Comisi&oacute;n Europea (2012). Disponible en: <a href="http://ec.europa.eu/health/scientific_committees/emerging/docs/scenihr_o_035.pdf" target="_blank">http://ec.europa.eu/health/scientific_committees/emerging/docs/scenihr_o_035.pdf</a> &#91;consultado el 5 de septiembre de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 8. FDA. Compact Fluorescent Lamps (CFLs)-Fact Sheet/FAQ &#91;website&#93;. Silver Spring, MD:U.S. Food &amp; Drug Administration (6 Jun 2012). Disponible en: <a href="http://www.fda.gov/Radiation-EmittingProducts/RadiationEmittingProductsandProcedures/HomeBusinessandEntertainment/ucm116400.htm" target="_blank">http://www.fda.gov/Radiation-EmittingProducts/RadiationEmittingProductsandProcedures/HomeBusinessandEntertainment/ucm116400.htm</a> &#91;consultado el 5 de septiembre de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 9. Health Canada. Report on Health Canada Survey of Ultraviolet Radiation and Electric and Magnetic Fields from Compact Fluorescent Lamps. Ottawa, Ontario: Ministerio de Salud de Canad&aacute; (21 de diciembre de 2009). Disponible en: <a href="http://oee.nrcan.gc.ca/node/2713" target="_blank">http://oee.nrcan.gc.ca/node/2713</a> &#91;consultado el 5 de septiembre de 2012&#93;. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">* Publicado originalmente en <i>Environmental Health Perspectives,</i> volumen 120, n&uacute;mero 10, octubre 2012, p&aacute;ginas A387. </font></p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     <p>&nbsp;</p>     <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>ESFERAS DE INFLUENCIA</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Etiquetar o no etiquetar: california se prepara para votar sobre los alimentos transg&eacute;nicos </b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Richard Dahl</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Escritor independiente radicado en Boston, ha colaborado en la revista EHP desde 1995. Tambi&eacute;n escribe peri&oacute;dicamente para el Instituto Tecnol&oacute;gico de Massachusetts</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/spm/v55n1/a14fig06.jpg"><img src="/img/revistas/spm/v55n1/a14fig06thumb.jpg" border="0">    <br>   <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Haga clic para agrandar</font></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Desde que, a mediados de los 1990, se inici&oacute; la siembra comercial de los cultivos gen&eacute;ticamente modificados (GM), &eacute;stos se han expandido por el mundo, ofreciendo a los agricultores las ventajas de una resistencia gen&eacute;ticamente incrementada a la sequ&iacute;a, a los herbicidas y a los insectos. Seg&uacute;n el Servicio Internacional para la Adquisici&oacute;n de Aplicaciones Agrobiotecnol&oacute;gicas (ISAAA en ingl&eacute;s), una organizaci&oacute;n de defensa de la biotecnolog&iacute;a para los cultivos, los agricultores de 29 pa&iacute;ses sembraron cerca de 400 millones de acres de cultivos transg&eacute;nicos comerciales en el a&ntilde;o 2011, lo que representa un incremento del 8% respecto al a&ntilde;o anterior.<sup>1</sup> Se calcula que entre el 60 y el 70% de los alimentos procesados en Estados Unidos contienen ingredientes transg&eacute;nicos,<sup>2</sup> y la mayor&iacute;a de los cultivos de ma&iacute;z y frijol de soya en Estados Unidos son transg&eacute;nicos.<sup>3</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Pero si bien la superficie de los cultivos transg&eacute;nicos ha ido en aumento constante, tambi&eacute;n se han incrementado en algunos sectores las inquietudes en cuanto a que la producci&oacute;n y el consumo de alimentos transg&eacute;nicos pueden plantear riesgos inesperados para el medio ambiente y para la salud. En ausencia de datos s&oacute;lidos de salud y de seguridad, muchos gobiernos nacionales en todo el mundo han tomado medidas para reducir al m&iacute;nimo la presencia de alimentos transg&eacute;nicos en su territorio. En Europa, seis naciones (Austria, Francia, Alemania, Grecia, Hungr&iacute;a y Luxemburgo) han prohibido el cultivo y la importaci&oacute;n de productos transg&eacute;nicos,<sup>4</sup> y en casi cincuenta naciones en todo el mundo se exige que todos los alimentos transg&eacute;nicos sean etiquetados como tales.<sup>5</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En Estados Unidos, la preocupaci&oacute;n de los consumidores respecto a los alimentos transg&eacute;nicos ha tardado m&aacute;s en aflorar. Sin embargo, esto est&aacute; cambiando, y este oto&ntilde;o una pregunta electoral tiene el potencial de alterar radicalmente el paisaje de los transg&eacute;nicos en el resto de ese pa&iacute;s. El 6 de noviembre de 2012 los votantes de California decidir&aacute;n si los alimentos que contienen organismos gen&eacute;ticamente modificados (OGM) deber&aacute;n ser etiquetados o no. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">De ser aprobada en California la ley del Derecho a Saber sobre los Alimentos Transg&eacute;nicos -tambi&eacute;n conocida como la Propuesta 37-,exigir&iacute;a etiquetar todos los productos alimenticios crudos que contengan OGM como "transg&eacute;nicos", y todos los alimentos procesados que contengan OGM, como "parcialmente producidos con ingenier&iacute;a gen&eacute;tica" o con la leyenda "puede estar parcialmente producido con ingenier&iacute;a gen&eacute;tica", y entrar&iacute;a en vigor el 1º de julio de 2014.<sup>6</sup> Estar&iacute;an exentos de esta ley las carnes, l&aacute;cteos y otros productos de animales que consuman alimentos con OGM, pero s&iacute; estar&iacute;an sujetos a ella los productos de animales que en s&iacute; mismos sean transg&eacute;nicos. Tambi&eacute;n quedar&iacute;an exentos los alimentos que se venden en los restaurantes y las bebidas alcoh&oacute;licas. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esta iniciativa ha dado lugar a una acalorada batalla legal en el Estado Dorado. Por una parte, los defensores del etiquetado afirman que se desconoce si los alimentos transg&eacute;nicos son seguros y que los consumidores tienen derecho a saber lo que hay en su comida. Se oponen a ellos diversos grupos de la industria agr&iacute;cola predominante, la industria de los abarrotes y la industria de la biotecnolog&iacute;a, sobre muchos de los cuales recaer&iacute;a el costo de la implementaci&oacute;n de los nuevos etiquetados, adem&aacute;s de que podr&iacute;an perder ventas a clientes cautelosos que no est&eacute;n seguros del significado de las etiquetas  o de si deben preocuparse o no.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Kathy Fairbanks, vocera de la Coalici&oacute;n Contra el Esquema Enga&ntilde;oso de Etiquetado de Alimentos, la cual representa a estos grupos, asevera que la iniciativa "obligar&iacute;a a las familias de California a pagar cientos de d&oacute;lares m&aacute;s en alimentos de precio elevado, costar&iacute;a millones en burocracia gubernamental y no proporcionar&iacute;a ning&uacute;n beneficio de salud ni de seguridad". La coalici&oacute;n tambi&eacute;n dice que las m&uacute;ltiples exenciones que contempla el proyecto de ley no tienen ning&uacute;n sentido y s&oacute;lo confundir&aacute;n y desorientar&aacute;n a los consumidores, y preguntan en su p&aacute;gina web: "Si la Propuesta 37 realmente se trata del "derecho a saber", &#191;por qu&eacute; sus defensores incluyen tantas exenciones con intereses especiales?"<sup>7</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sin embargo, Stacy Malkan, hom&oacute;loga de Fairbank de la organizaci&oacute;n a favor del etiquetado <i>California Right to Know</i>, dice que no hay evidencias que sustenten la afirmaci&oacute;n de que los californianos tendr&aacute;n que pagar m&aacute;s por los abarrotes si se aprueba la medida de etiquetado. Dice tambi&eacute;n que, si bien no hay evidencias concluyentes de que los alimentos transg&eacute;nicos son inseguros, tampoco hay evidencias concluyentes de que sean seguros. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">"Muchos cient&iacute;ficos se&ntilde;alan que, a la luz de la incertidumbre cient&iacute;fica, el etiquetado es una importante herramienta que contribuir&iacute;a a rastrear riesgos potenciales para la salud", agrega. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Michael Hansen, cient&iacute;fico principal de la Uni&oacute;n de Consumidores, ofrece un ejemplo te&oacute;rico de c&oacute;mo podr&iacute;a funcionar dicho rastreo: "Si se toma un gen de la fruta kiwi, se lo introduce en un jitomate, y el jitomate es transformado en salsa para pizza, y despu&eacute;s se presenta una reacci&oacute;n al&eacute;rgica, s&oacute;lo el jitomate gen&eacute;ticamente modificado producir&iacute;a esa reacci&oacute;n al&eacute;rgica. Esto no es lo mismo que ocurre con &#91;las alergias relacionada con&#93; los alimentos convencionales, porque el problema va a tener que ver con una &#91;modificaci&oacute;n transg&eacute;nica&#93; particular. &#191;C&oacute;mo se lo puede resolver si no se etiquetan los alimentos? No hay manera. Y por eso muchos pa&iacute;ses tienen etiquetado." </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Tecnolog&iacute;as aceptadas </b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Si bien las campa&ntilde;as a favor y en contra del etiquetado de los alimentos transg&eacute;nicos en California se centran en gran medida en los impactos econ&oacute;micos, el verdadero debate gira entorno a una pregunta cient&iacute;fica: estos alimentos &#191;son realmente seguros,  o no? "Me parece justo decir que la mayor&iacute;a de los cient&iacute;ficos consideran que las t&eacute;cnicas que se utilizan &#91;para crear plantas transg&eacute;nicas&#93; no son inherentemente peligrosas", dice Peggy Lemaux, especialista de la Extensi&oacute;n Cooperativa del Departamento de Biolog&iacute;a Vegetal y Microbiana de la Universidad de California en Berkeley. De hecho, en el a&ntilde;o 2010 la Comisi&oacute;n Europea public&oacute; un an&aacute;lisis de cincuenta estudios realizados en alimentos transg&eacute;nicos en los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os y concluy&oacute; que las tecnolog&iacute;as transg&eacute;nicas no supon&iacute;an riesgos mayores que las tecnolog&iacute;as tradicionales de cultivo.<sup>8</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para crear una cepa de un cultivo transg&eacute;nico, los investigadores deben comenzar por identificar un gen de una especie de planta, animal o microbio no relacionado que contenga las caracter&iacute;sticas que se desea transferir a la planta hu&eacute;sped. Utilizan una reacci&oacute;n en cadena de polimerasa para copiar el gen junto con genes promotores y terminadores (que regulan a la alta y a la baja el gen de inter&eacute;s) y los genes indicadores (que son indicio de una modificaci&oacute;n gen&eacute;tica exitosa). Este paquete es transferido a la planta hu&eacute;sped por diversos medios, incluyendo vectores bacterianos que pueden penetrar las c&eacute;lulas e introducir el ADN recombinante en el genoma de la planta hu&eacute;sped.<sup>9</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">"La raz&oacute;n por la que no me preocupan los transg&eacute;nicos no es que alguien me haya convencido con un gran estudio de que son seguros", dice Michael Eisen, profesor adjunto de gen&eacute;tica, gen&oacute;mica y desarrollo de la Universidad de California en Berkeley, e investigador del Instituto de Medicina Howard Hughes. "El motivo es que cuando veo la tecnolog&iacute;a, entiendo lo que esta tecnolog&iacute;a est&aacute; haciendo. Est&aacute;n introduciendo en las plantas prote&iacute;nas que han sido muy bien caracterizadas, y no veo raz&oacute;n alguna para sospechar que &eacute;stas sean nocivas". A&ntilde;ade: "Eso es algo que la gente no parece comprender: la miel de ma&iacute;z de alta fructosa hecha de un ma&iacute;z que contiene una toxina bacteriana para matar insectos no es distinta de la miel de ma&iacute;z de lata fructosa derivada del ma&iacute;z convencional. Su constituci&oacute;n molecular es literalmente id&eacute;ntica". </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En cuanto a los efectos reales sobre la salud, Lemaux dice, refiri&eacute;ndose a su revisi&oacute;n en dos partes de la literatura relacionada con la seguridad de los alimentos:<sup>10,11</sup> "No he encontrado ninguna evidencia de que algo que actualmente est&aacute; en el mercado est&eacute; provocando m&aacute;s problemas de salud que lo que se produce de manera convencional o de manera org&aacute;nica. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Una revisi&oacute;n de algunos estudios realizados en animales alimentados a base de plantas transg&eacute;nicas no encontraron evidencia de da&ntilde;os a la salud.<sup>12</sup> Los autores examinaron 24 estudios, la mitad de ellos multigeneracionales, de animales alimentados con ma&iacute;z, papas, frijol soya y arroz o tritical (un h&iacute;brido de trigo y centeno) transg&eacute;nicos. Concluyeron que "Los estudios revisados presentan evidencias que demuestran que las plantas &#91;transg&eacute;nicas&#93; son nutricionalmente equivalentes a sus hom&oacute;logos no &#91;transg&eacute;nicos&#93; y pueden ser utilizadas de manera segura en alimentos para consumo animal y humano".</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Y en mayo de 2012, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria de la Uni&oacute;n Europea rechaz&oacute; un intento por parte de Francia de prohibir el cultivo de MON 810, una cepa de ma&iacute;z transg&eacute;nico resistente a los insectos desarrollada por Monsanto, debido a que "no hay evidencias espec&iacute;ficas, en t&eacute;rminos de riesgo a la salud humana y animal o para el medio ambiente", que justifiquen su prohibici&oacute;n.<sup>13</sup> </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Se&ntilde;ales de alarma </b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">No obstante, algunos cient&iacute;ficos consideran que las preguntas sobre la seguridad de los alimentos transg&eacute;nicos est&aacute;n lejos de haber sido respondidas. Doug Gurian-Sherman, cient&iacute;fico principal del Programa Ambiental y deAlimentaci&oacute;n de la Uni&oacute;n de Cient&iacute;ficos Comprometidos, dice que la pregunta no es si los alimentos transg&eacute;nicos conllevan riesgos sino si los riesgos son mayores que los que suponen los alimentos convencionales. "Dada la mayor capacidad de introducir cantidades desconocidas en el abasto alimentario, soy de la escuela que considera que s&iacute; presentan un potencial mayor de riesgo", dice. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">"Otros cient&iacute;ficos dicen que no. Pero no creo que el debate est&eacute; resuelto".</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hansen responde a estas aseveraciones de que no hay evidencia de que los alimentos transg&eacute;nicos sean nocivos diciendo: "Eso sencillamente no es verdad. Puedo mostrarles todo tipo de estudios en la literatura cient&iacute;fica que han suscitado se&ntilde;ales de alarma que es necesario atender". En uno de esos estudios, varios investigadores revisaron 19 estudios de mam&iacute;feros alimentados con frijol soya y ma&iacute;z transg&eacute;nicos. Encontraron que "varios datos convergentes parecen indicar problemas de h&iacute;gado y ri&ntilde;&oacute;n como efectos finales de la alimentaci&oacute;n transg&eacute;nica"; los da&ntilde;os a los ri&ntilde;ones son mayores en los machos, y los da&ntilde;os al h&iacute;gado, en las hembras.<sup>14</sup> Los autores se&ntilde;alan las limitaciones de los ensayos de 28 y 90 d&iacute;as que revisaron, y se&ntilde;alan que no se exigen pruebas de toxicidad cr&oacute;nica para los alimentos transg&eacute;nicos, pero se las deber&iacute;a exigir.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Otro estudio versaba sobre 30 mujeres embarazadas y 39 mujeres no embarazadas en Quebec y su exposici&oacute;n a plaguicidas asociados a los alimentos transg&eacute;nicos, entre ellos a la toxina insecticida Cry1Ab, producida por el <i>Bacillus thurigiensis </i>(Bt), que se introduce en ciertos cultivos transg&eacute;nicos para volverlos resistentes a las plagas.<sup>15</sup> Los investigadores detectaron Cry1Ab en el 93% de las mujeres embarazadas a quienes se realiz&oacute; la prueba, en el 80% de sus fetos y en el 69% de las mujeres no embarazadas. Citando otros estudios en los que se encontraron cantidades traza de Cry1Ab en los contenidos gastrointestinales del ganado alimentado con ma&iacute;z transg&eacute;nico, los autores sugieren la posibilidad de que la toxina no se elimine eficazmente de los organismos humanos, -por lo que puede llegar a afectar al feto vulnerable- y que el consumo de car-ne contaminada puede suponer un riesgo de exposici&oacute;n. Se desconocen los efectos sobre la salud humana de la exposici&oacute;n al Cry1Ab.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Mientras tanto, Hansen tambi&eacute;n considera que hay evidencias que sugieren una conexi&oacute;n entre los cultivos transg&eacute;nicos y la alergenicidad que, afirma, es motivo suficiente para etiquetar los alimentos transg&eacute;nicos. Se&ntilde;ala datos de los Centros para el Control y Prevenci&oacute;n de Enfermedades que muestran un incremento del 18% de casos de alergias alimentarias en ni&ntilde;os entre 1997 y 2007.<sup>16</sup> "&#191;Existealguna conexi&oacute;n &#91;con el incremento simult&aacute;neo del cultivo de transg&eacute;nicos&#93;?", pregunta. "No se sabe porque, si no se etiquetan los alimentos ni hay ning&uacute;n otro tipo de indicaci&oacute;n, &#191;c&oacute;mo se puede saber?"</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A modo de respuesta al argumento de que nadie se est&aacute; enfermando por consumir estos cultivos, Gurian-Sherman dice: "Sencillamente no hay bases cient&iacute;ficas para afirmar eso. No estoy sugiriendo que la gente <i>est&eacute; </i>enfermando, pero no hay datos que apoyen eso. A menos que se est&eacute; ante una toxicidad aguda, no es posible saberlo sin realizar estudios epidemiol&oacute;gicos. Por eso llevamos a cabo estudios epidemiol&oacute;gicos sobre las grasas saturadas y las grasas 'trans' y otras sustancia qu&iacute;micas en nuestros alimentos: porque no es algo obvio". </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Pruebas de seguridad </b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La C&aacute;mara de Delegados de la Asociaci&oacute;n Americana de Medicina (en ingl&eacute;s, AMA) consider&oacute; recientemente una propuesta de aprobaci&oacute;n del etiquetado de los alimentos transg&eacute;nicos, pero termin&oacute; por rechazarla ,afirmando que "hasta junio de 2012 no hay una justificaci&oacute;n cient&iacute;fica para etiquetar los alimentos transg&eacute;nicos como una clase especial, y el etiquetado voluntario carece de valor a menos que se vea acompa&ntilde;ado de una educaci&oacute;n de los consumidores". En cambio, la AMA adopt&oacute; una pol&iacute;tica de instar al "gobierno, a la industria, a los grupos de defensa del consumidor y a las comunida des cient&iacute;fica y m&eacute;dica a educar al p&uacute;blico y mejorar la disponibilidad de informaci&oacute;n no sesgada y las actividades de investigaci&oacute;n sobre los alimentos transg&eacute;nicos".<sup>17</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La AMA tambi&eacute;n adopt&oacute; una postura a favor de volver obligatorias las pruebas de seguridad de todos los alimentos transg&eacute;nicos previamente a su introducci&oacute;n en el mercado. Tras esta acci&oacute;n, Patrice Harris, miembro del Consejo de Administraci&oacute;n de la AMA, declar&oacute; al diario <i>Los Angeles Times</i>: "En reconocimiento del inter&eacute;s p&uacute;blico en la seguridad de los alimentos transg&eacute;nicos, la nueva pol&iacute;tica tambi&eacute;n apoya las evaluaciones sistem&aacute;ticas de estos alimentos por la FDA&#91;Administraci&oacute;n de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos&#93; previamente a su introducci&oacute;n en el mercado como medida preventiva para asegurar la salud del p&uacute;blico. Tambi&eacute;n instamos a la FDA a mantenerse alerta a nuevos datos sobre las consecuencias de los alimentos transg&eacute;nicos para la salud".<sup>18</sup> Hansen califica de "enorme" este apoyo a las evaluaciones de seguridad obligatorias previas a la comercializaci&oacute;n.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">De acuerdo con la pol&iacute;tica de 1992 que regula los alimentos transg&eacute;nicos en Estados Unidos, la FDAconsidera que estos alimentos no son diferentes en esencia de los alimentos convencionales, y las pruebas previas a la comercializaci&oacute;n son voluntarias.<sup>19</sup> El resultado, acusan los cr&iacute;ticos, es una falta total de transparencia en torno a la ciencia que las compa&ntilde;&iacute;as han empleado en sus productos transg&eacute;nicos. "No se ha hecho mucha ciencia independiente ni se han revisado muchos de los estudios cient&iacute;ficos", dice Malkan. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">De igual modo, se&ntilde;ala Curtis Allen, vocero de la FDA, "&#91;Los alimentos transg&eacute;nicos&#93; deben cumplir con las mismas normas jur&iacute;dicas, incluyendo normas de seguridad, que los alimentos derivados de sus hom&oacute;logos no transg&eacute;nicos". Allen agrega que las empresas pueden indicar voluntariamente, mediante el etiquetado, si se ha empleado o no la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica para producir los alimentos, y la pol&iacute;tica tambi&eacute;n establece un proceso voluntario mediante el cual los productores pueden consultar a la FDA sobre cuestiones de seguridad y de reglamentaci&oacute;n antes de introducir el producto en el mercado.<sup>20</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Gregory Jaffe, director del Proyecto de Biotecnolog&iacute;a del Centro para las Ciencias de Inter&eacute;s P&uacute;blico de Washington, DC, afirma que su organizaci&oacute;n ha estado presionando durante mucho tiempo para que estos alimentos requieran ser aprobados antes de su comercializaci&oacute;n, pero no para que se los etiquete. "Consideramos que si existe alguna duda sobre la seguridad de estos alimentos, no se debe permitir que sean ingeridos", dice. "No se debe permitir que se los introduzca en el mercado. Pero el etiquetado no debe ser un sustituto de la seguridad". </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Resistencia a la maleza</b> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Si bien Lemaux piensa que los alimentos transg&eacute;nicos en s&iacute; mismos son seguros, considera que hay otro aspecto de la producci&oacute;n de los transg&eacute;nicos al que debe prestarse m&aacute;s atenci&oacute;n: sus efectos sobre el medio ambiente. "Me parece que en definitiva necesitamos preocuparnos por el uso excesivo de herbicidas y de cultivos Bt", dice. "Ya antes hemos aprendido del uso de otras tecnolog&iacute;as agr&iacute;colas que si se las utiliza en exceso, surgir&aacute;n problemas, y ahora mismo estamos viendo se&ntilde;ales de ello". </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Lemaux se refiere a las crecientes evidencias de que la naturaleza se ha ido emparejando con la capacidad de los cultivos transg&eacute;nicos de desafiar a la maleza. Durante muchos a&ntilde;os, muchos agricultores han dependido de una sola t&aacute;ctica para hacer frente a la maleza: las aplicaciones post-emergentes del herbicida glifosato a los cultivos "Roundup Ready" que han sido modificados gen&eacute;ticamente para resistir el herbicida. Este enfoque ha permitido a los agricultores practicar una agricultura sin labranza que conlleva una perturbaci&oacute;n m&iacute;nima del suelo y por ende reduce el tiempo de trabajo, as&iacute; como el escurrimiento de sustancias qu&iacute;micas.<sup>21</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Sin embargo, en la segunda d&eacute;cada del experimento de comercializaci&oacute;n de los cultivos transg&eacute;nicos, los investigadores est&aacute;n llegando a conclusiones al parecer contradictorias sobre si estos cultivos realmente reducen el uso de herbicidas con el paso del tiempo.<sup>21,22</sup> Y en los &uacute;ltimos dos o tres a&ntilde;os se han reportado numerosos casos de surgimiento de "supermalezas" inmunes al glifosato, lo que ha obligado a los agricultores a recurrir a medidas qu&iacute;micas m&aacute;s severas, tales como el uso del 2,4-D, un herbicida utilizado en el defoliante Agente Naranja. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La empresa Dow AgroScience ha solicitado la aprobaci&oacute;n del Departamento de Agricultura de Estados Unidos para vender una nueva semilla de ma&iacute;z transg&eacute;nico resistente al 2,4-D,<sup>23</sup> y se espera que se tome una decisi&oacute;n al respecto para el oto&ntilde;o de 2012. Este organismo ha recibido muchos comentarios cr&iacute;ticos sobre la petici&oacute;n de Dow, incluyendo uno firmado por una larga lista de organizaciones agr&iacute;colas, alimentarias, sanitarias, de inter&eacute;s p&uacute;blico, de consumidores, de pesca y ambientalistas, que prev&eacute;n s&oacute;lo un incremento de la resistencia a los herbicidas.<sup>24</sup> "Los agricultores no tendr&iacute;an ning&uacute;n inter&eacute;s en los cultivos &#91;resistentes al&#93; 2,4-D si no hubiera una feroz epidemia de malezas resistentes al glifosato", escribi&oacute; el grupo. "No se evitar&aacute;, ni se reducir&aacute; la velocidad a la que las malezas se vuelvan resistentes al 2,4-D empleando las mismas estrategias que han fracasado de manera tan espectacular con los cultivos Roundup Ready: planes de 'custodia' voluntaria y educaci&oacute;n de los agricultores".</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Mientras tanto, de vuelta en California, donde el debate sobre los transg&eacute;nicos se centra en el extremo opuesto de la l&iacute;nea de la producci&oacute;n alimentaria, ambas partes est&aacute;n trabadas en una batalla para obtener votantes de aqu&iacute; al d&iacute;a de las elecciones. Pero, independientemente de que se apruebe o no la iniciativa de California, parece ser que las preguntas sobre los alimentos transg&eacute;nicos no se disipar&aacute;n en el futuro cercano.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">"No es posible comprobar, de una manera cient&iacute;ficamente verificable, que los alimentos transg&eacute;nicos son 'seguros': s&oacute;lo se puede verificar cuando resultan inseguros", se&ntilde;ala Frederick L. Kirschenmann, miembro distinguido del Centro Leopold de Agricultura Sustentable de la Universidad Estatal de Iowa. "Nada de esto significa que los alimentos transg&eacute;nicos no sean seguros. Simplemente significa que no sabemos si lo son, debido a que no sabemos si hemos considerado todos los aspectos posibles de la innovaci&oacute;n que pudieran hacer que su consumo sea inseguro. Este, desde mi punto de vista, es el argumento m&aacute;s fuerte a favor del etiquetado, a fin de que las personas puedan elegir por s&iacute; mismas si los consumen o no". </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Referencias</b> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1. ISAAA. Global Status of Commercialized Biotech/GM Crops: 2011 &#91;p&aacute;gina web&#93;. Ithaca, NY: Servicio Internacional para la Adquisici&oacute;n de Aplicaciones de Biotecnolog&iacute;a Agr&iacute;cola, Universidad Cornell (2012). Disponible en: <a href="http://www.isaaa.org/resources/publications/briefs/43/executivesummary/default.asp" target="_blank">http://www.isaaa.org/resources/publications/briefs/43/executivesummary/default.asp</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 2. Cowan T. Agricultural Biotechnology: Background and Recent Issues. Washington, DC: Servicio de Investigaci&oacute;n del Congreso de Estados Unidos (2011). Disponible en: <a href="http://www.nationalaglawcenter.org/assets/crs/RL32809.pdf" target="_blank">http://www.nationalaglawcenter.org/assets/crs/RL32809.pdf</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 3 .USDA. Adoption of Genetically Engineered Crops in the U.S.: Recent Trends in GE Adoption &#91;p&aacute;gina web&#93;. Washington, DC: Servicio de Investigaciones Econ&oacute;micas, Departamento de Agricultura de Estados Unidos (actualizada el 5 de julio de 2012). Disponible en: <a href="http://www.ers.usda.gov/data-products/adoptionof-genetically-engineered-crops-in-the-us/recenttrends-in-ge-adoption.aspx" target="_blank">http://www.ers.usda.gov/data-products/adoptionof-genetically-engineered-crops-in-the-us/recenttrends-in-ge-adoption.aspx</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">4. European Commission. Health and Consumers &#91;p&aacute;gina web&#93;. Bruselas, B&eacute;lgica: Comisi&oacute;n Europea. Disponible en: <a href="http://ec.europa.eu/food/food/biotechnology/gmo_ban_cultivation_en.htm" target="_blank">http://ec.europa.eu/food/food/biotechnology/gmo_ban_cultivation_en.htm</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 5. Re: Letter to Margaret Hamburg, Commissioner of the U.S. Food and Drug Administration, from Members of Congress. Washington, DC: Centro de Seguridad Alimentaria (12 de marzo de 2012). Disponible en: <a href="http://www.centerforfoodsafety.org/wp-content/uploads/2012/03/Final-Signed-GE-Labeling-Letter.pdf" target="_blank">http://www.centerforfoodsafety.org/wp-content/uploads/2012/03/Final-Signed-GE-Labeling-Letter.pdf</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 6. Qualified Statewide Ballot Measures: Proposition 37. Genetically Engineered Foods. Mandatory Labeling.Initiative Statute. Acotado el 11 de junio de 2012. Sacramento, CA: Oficina de la Secretaria de Estado del Estado de California, Debra Bowen. Disponible en: <a href="http://www.sos.ca.gov/elections/ballot-measures/qualified-ballotmeasures.htm" target="_blank">http://www.sos.ca.gov/elections/ballot-measures/qualified-ballotmeasures.htm</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">7. Q&amp;A &#91;p&aacute;gina web&#93;. Sacramento, CA: Coalici&oacute;n Contra el Esquema Enga&ntilde;oso de Etiquetado de Alimentos (2012). Disponible en: <a href="http://noprop37.com/page/q-and-a" target="_blank">http://noprop37.com/page/q-and-a</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 8. European Commission. A Decade of EU-Funded GMO Research: 2001-2010. Bruselas, B&eacute;lgica: Comisi&oacute;n Europea (2010). Disponible en: <a href="http://ec.europa.eu/research/biosociety/pdf/a_decade_of_eu-funded_gmo_research.pdf" target="_blank">http://ec.europa.eu/research/biosociety/pdf/a_decade_of_eu-funded_gmo_research.pdf</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 9. Techniques for Genetically Modifying Plants &#91;p&aacute;gina web&#93;. Buxton, Derbyshire, Reino Unido: GeneWatch RU (2012). Disponible en: <a href="http://www.genewatch.org/sub-532324" target="_blank">http://www.genewatch.org/sub-532324</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 10. Lemaux PG. Genetically engineered plants and foods: a scientist's analysis of the issues (part I). Annu Rev Plant Biol 59:771-812 (2008); <a href="http://dx.doi.org/10.1146/annurev.arplant.58.032806.103840" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1146/annurev.arplant.58.032806.103840</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 11. Lemaux PG. Genetically engineered plants and foods: a scientist's analysis of the issues (part II). Annu Rev Plant Biol 60:511-559 (2009); <a href="http://dx.doi.org/10.1146/annurev.arplant.043008.092013" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1146/annurev.arplant.043008.092013</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 12. Snell C, <i>et al.</i> Assessment of the health impact of GM plant diets in long-term and multigenerational animal feeding trials: a literature review. Food Chem Toxicol 50(34):1134-1148 (2012); <a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.fct.2011.11.048" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1016/j.fct.2011.11.048</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 13. European Food Safety Authority. Scientific Opinion on a Request from the European Commission related to the emergency measure notified by France on genetically modified maize MON 810 according to Article 34 of Regulation (EC) No 1829/2003. EFSA J 10(5):2705 (2012). Disponible en: <a href="http://www.efsa.europa.eu/fr/efsajournal/doc/2705.pdf" target="_blank">http://www.efsa.europa.eu/fr/efsajournal/doc/2705.pdf</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 14. S&eacute;ralini G-E, <i>et al. </i>Genetically modified crops safety assessments: present limits and possible improvements. Environ Sci Eur 23:10 (2011); <a href="http://dx.doi.org/10.1186/2190-4715-23-10" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1186/2190-4715-23-10</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 15. Aris A, Leblanc S. Maternal and fetal exposure to pesticides associated to genetically modified foods in Eastern Townships of Quebec, Canada. ReprodToxicol 31(4):528-533 (2011); <a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.reprotox.2011.02.004" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1016/j.reprotox.2011.02.004</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 16. Branum AM, Lukacs SL. Food Allergy among U.S. Children: Trends in Prevalence and Hospitalizations. NCHS Data Brief No. 10. Hyattsville, MD: Centro Nacional de Estad&iacute;sticas de Salud, Centros para el Control y Prevenci&oacute;n de Enfermedades de Estados Unidos (2008). Disponible en: <a href="http://www.cdc.gov/nchs/data/databriefs/db10.htm" target="_blank">http://www.cdc.gov/nchs/data/databriefs/db10.htm</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 17. AMA. Reference Committee E Report. En: Business of the American Medical Association House of Delegates Annual Meeting, 16-20 Jun 2012. Chicago, IL: Asociaci&oacute;n Americana de Medicina (2012). Disponible en: <a href="http://www.amaassn.org/assets/meeting/2012a/a12-referencecommittee-reports.pdf#page=126" target="_blank">http://www.amaassn.org/assets/meeting/2012a/a12-referencecommittee-reports.pdf#page=126</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 18. Mestel R. GMO Foods Don't Need Special Label, American Medical Assn. Says &#91;entrada de blog&#93;. Los Angeles Times, Health section, Booster Shots Blog subsection (21 Jun 2012). Disponible en: <a href="http://www.latimes.com/health/boostershots/la-heb-gmo-foodsmedical-association-20120620,0,7489455.story" target="_blank">http://www.latimes.com/health/boostershots/la-heb-gmo-foodsmedical-association-20120620,0,7489455.story</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 19. FDA. Food for Human Consumption and Animal Drugs, Feeds, and Related Products: Foods Derived from New Plant Varieties; Policy Statement, 22984. Fed Reg 57(104):22984-23005 (1992). Disponible en: <a href="http://www.fda.gov/Food/GuidanceComplianceRegulatoryInformation/GuidanceDocuments/Biotechnology/ucm096095.htm" target="_blank">http://www.fda.gov/Food/GuidanceComplianceRegulatoryInformation/GuidanceDocuments/Biotechnology/ucm096095.htm</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 20. Testimony of James H. Maryanski before the Subcommittee on Basic Research, U.S. House of Representatives, Committee on Science. 19 Oct 1999. Washington, DC. Disponible en: <a href="http://www.fda.gov/newsevents/testimony/ucm115032.htm" target="_blank">http://www.fda.gov/newsevents/testimony/ucm115032.htm</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 21. Benbrook C. Impacts of Genetically Engineered Crops on Pesticide Use: The First Thirteen Years. Boulder, CO: El Centro Org&aacute;nico (Nov 2009). Disponible en: <a href="http://www.organic-center.org/" target="_blank">http://www.organic-center.org/</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Kouser S, Qaim M. Impact of Bt cotton on pesticide poisoning in smallholder agriculture: a panel data analysis. Ecol Econ 70(11):21052113 (2011); <a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.ecolecon.2011.06.008" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1016/j.ecolecon.2011.06.008</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">23. USDA. Dow AgroScience LLC; Availability of Petition, Plant Pest Risk Assessment, and Environmental Assessment for Determination of Nonregulated Status of Corn Genetically Engineered for Herbicide Tolerance. Fed Reg 76(248):80872-80873 (2011). Disponible en: <a href="https://www.federalregister.gov/articles/2011/12/27/2011-33009/dowagroscience-llc-availability-of-petition-plant-pestrisk-assessment-and-environmental-assessment" target="_blank">https://www.federalregister.gov/articles/2011/12/27/2011-33009/dowagroscience-llc-availability-of-petition-plant-pestrisk-assessment-and-environmental-assessment</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">24. IATP. Letter to USDA Opposing 2,4-D GMO Corn. Minneapolis, MN: Instituto de Pol&iacute;ticas Agr&iacute;colas y Comerciales (27 de abril de 2012). Disponible en: <a href="http://www.iatp.org/documents/letter-to-usda-opposing-24-d-gmo-corn" target="_blank">http://www.iatp.org/documents/letter-to-usda-opposing-24-d-gmo-corn</a> &#91;consultado el 30 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">* Publicado originalmente en <i>Environmental Health Perspectives,</i> volumen 120, n&uacute;mero 9, septiembre 2012, p&aacute;ginas A358-A361. </font></p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     <p>&nbsp;</p>     <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>RECURSOS NATURALES </b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>El desarrollo energ&eacute;tico asociado a terremotos </b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Bob Weinhold, MA</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ha escrito sobre cuestiones de salud ambiental para numerosas publicaciones desde 1996. Es miembro de la Sociedad de Periodistas Ambientales</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por lo menos trece estados de Estados Unidos<sup>1</sup> y otros veinte pa&iacute;ses<sup>2</sup> han experimentado en d&eacute;cadas recientes terremotos asociados al desarrollo energ&eacute;tico subsuperficial, seg&uacute;n un informe publicadoel 15 de junio de 2012 por el Consejo Nacional de Investigaci&oacute;n (en ingl&eacute;s, NRC).<sup>3</sup> En general los terremotosinducidos por el ser humano -que algunas veces han sorprendido a los residentes de zonas con escasos antecedentes de actividad s&iacute;smica- son relativamente suaves, si bien en ocasiones llegan a tener una intensidadde entre 5.0 y 7.3 grados.<sup>3</sup> No se han reportado muertes ni devastaci&oacute;nestructural grave como consecuencia de estos terremotos (aunque es posibleque hayan ocurrido muertes, lesionesy da&ntilde;os no reportados) y, seg&uacute;n los autores, han sido relativamente escasos, considerando la magnitud delas perforaciones, inyecciones y otrasoperaciones similares relacionadascon los energ&eacute;ticos. Sin embargo, la reciente escalada global de operaciones subsuperficiales que abarcan todo el ciclo de producci&oacute;n de los energ&eacute;ticos-incluyendo la extracci&oacute;n de petr&oacute;leo y gas, los proyectos de energ&iacute;a geot&eacute;rmica y la captura y almacenamientode carbono (en ingl&eacute;s, CCS)- sugiereque el n&uacute;mero de terremotos asociados a estos procesos podr&iacute;a incrementarse a la par de aqu&eacute;llas.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los autores concluyen que la causa principal de los terremotos asociados al desarrollo energ&eacute;tico es el cambio que la extracci&oacute;n o inyecci&oacute;n de l&iacute;quidos produce en el equilibrio de las tensiones en torno a una falla existente (que puede no haber sido identificada antes). Esto puede provocar que la falla se deslice  o se mueva, generando un terremoto.<sup>3</sup> Con esto en mente, los autores predicen que el tipo de actividad relacionada con los energ&eacute;ticos que m&aacute;s tiende a provocar terremotos es la CCS en gran escala, puesto que implica la continua inyecci&oacute;n a presi&oacute;n de grandes vol&uacute;menes de di&oacute;xido de carbono licuado durante un periodo prolongado sin que se eliminen al mismo tiempo cantidades sustanciales de otros l&iacute;quidos. Sin embargo, se&ntilde;alan que no se han realizado todav&iacute;a proyectos de CCS en gran escala sino s&oacute;lo peque&ntilde;os proyectos piloto, de modo que se desconoce a&uacute;n la magnitud del riesgo. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La inyecci&oacute;n de l&iacute;quidos de desecho derivados de las operaciones de extracci&oacute;n de petr&oacute;leo y gas, incluyendo la fracturaci&oacute;n hidr&aacute;ulica (en ingl&eacute;s, <i>fracking</i>), es otro proceso preocupante, ya que estos procedimientos introducen en el subsuelo grandes vol&uacute;menes de l&iacute;quidos en lapsos breves sin compensarlos mediante la extracci&oacute;n de vol&uacute;menes similares.<sup>3</sup> En la reuni&oacute;n anual de la Sociedad Americana de Sismolog&iacute;a en abril de 2012, un grupo de investigadores del Servicio Nacional de Geolog&iacute;a de Estados Unidos (USGS) describi&oacute; un brusco incremento, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, del n&uacute;mero de terremotos potencialmente relacionados con la inyecci&oacute;n de l&iacute;quidos de desecho en todo Estados Unidos. Los autores dicen que el n&uacute;mero de terremotos de m&aacute;s de 3.0 grados en el centro de Estados Unidos aument&oacute; de 21 por a&ntilde;o entre 1970 y 2000 a 29 por a&ntilde;o entre 2001 y 2008, y luego a 50, 87 y 134 entre los a&ntilde;os 2009, 2010 y 2011, respectivamente. Se espera que se publiquen los hallazgos en el oto&ntilde;o de este a&ntilde;o.<sup>4</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se han asociado terremotos suficientemente intensos como para que el p&uacute;blico los sienta -los llamados terremotos sentidos- con este tipo de inyecci&oacute;n en diversos lugares, y es posible que est&eacute;n ocurriendo asimismo muchos m&aacute;s sucesos en gran medida imperceptibles. En un estudio realizado en Texas se encontr&oacute; que una red de sism&oacute;grafos temporales instalados cerca de pozos de inyecci&oacute;n detect&oacute; numerosos terremotos de baja intensidad que no fueron reportados por el Centro Nacional de Informaci&oacute;n sobre Sismos del USGS.<sup>5</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La fractura hidr&aacute;ulica por s&iacute; sola parece crear directamente muy pocos terremotos sentidos (con al menos dos excepciones documentadas: un par de terremotos cerca de un sitio de perforaci&oacute;n de Blackpool, Inglaterra, en la primavera de 2011,<sup>3</sup> yuna serie de eventos cerca de varios sitios de perforaci&oacute;n en el noreste de la Columbia Brit&aacute;nica entre 2009 y 2011<sup>6</sup> ). El desarrollo de la energ&iacute;a geot&eacute;rmica -en el cual generalmente interviene la extracci&oacute;n de vapor  o de agua caliente de formaciones geol&oacute;gicas subsuperficiales, algunas veces a la que algunas veces se a&ntilde;ade la fractura hidr&aacute;ulica, la inyecci&oacute;n de l&iacute;quidos con o sin presi&oacute;n o ambas- ha suscitado terremotos sentidos en numerosos entornos y algunas veces en gran n&uacute;mero. Se considera que la actividad s&iacute;smica relacionada con la energ&iacute;a geot&eacute;rmica est&aacute; ligada tanto a desequilibrios de l&iacute;quidos como a cambios de temperatura.<sup>3</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Seg&uacute;n el comit&eacute;, dos pr&aacute;cticas podr&iacute;an ayudar a evitar los terremotos inducidos: 1) trabajar m&aacute;s diligentemente para mantener un equilibrio entre los l&iacute;quidos y 2) realizar mejores investigaciones subsuperficiales en cada sitio antes de iniciar el desarrollo energ&eacute;tico. Los autores se&ntilde;alan que en la actualidad es poco frecuente que se emprenda una investigaci&oacute;n subsuperficial espec&iacute;fica para cada sitio antes de inyectar los residuos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Aun si se llegaran a realizar esas investigaciones, por ahora no se cuenta con modelos de predicci&oacute;n que puedan interpretar los datos adquiridos de una manera &uacute;til.<sup>3</sup> No &#91;llevamos a cabo&#93; un an&aacute;lisis del tiempo que se requerir&iacute;a para desarrollar modelos de predicci&oacute;n precisos", dice Elizabeth Eide, directora del estudio del NRC y del Consejo de Ciencias y Recursos del Suelo de la Academia Nacional de Ciencias. "La velocidad con la que se podr&iacute;a llevar a cabo la investigaci&oacute;n depender&iacute;a en parte de la disponibilidad de los datos para probar los modelos, del financiamiento para la investigaci&oacute;n  y de otros factores". </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Entretanto, el comit&eacute; recomienda que los organismos federales y estatales adopten modos de coordinarse m&aacute;s estrechamente a fin de hacer frente a los problemas relacionados, y que las empresas de energ&iacute;a asuman un papel m&aacute;s activo para prevenir los terremotos potenciales. Los autores del informe tambi&eacute;n se&ntilde;alan que actualmente es imposible predecir con exactitud el lugar, la fecha y hora o la magnitud de tales eventos. Por lo tanto tambi&eacute;n recomiendan que los organismos reguladores recopilen datos sobre la inyecci&oacute;n de l&iacute;quidos y consideren exigir la recolecci&oacute;n y el an&aacute;lisis de datos para identificar las fallas para realizar un an&aacute;lisis de los riesgos y peligros antes de iniciar proyectos de desarrollo energ&eacute;tico en zonas con estructuras y poblaciones de alta densidad.<sup>3</sup> No se le pidi&oacute; al comit&eacute; que recomendara zonas espec&iacute;ficas en las que se apliquen esas condiciones, agrega Eide.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La Agencia de Protecci&oacute;n al Medio Ambiente de Estados Unidos (EPA) tiene cierta autoridad normativa sobre la inyecci&oacute;n de l&iacute;quidos ante la Ley de Agua Potable Segura, y est&aacute; realizando una larga investigaci&oacute;n sobre la fractura hidr&aacute;ulica y su impacto potencial sobre el agua potable.<sup>7</sup> No obstante, ese proyecto no abordar&aacute; los terremotos, y una vocera de la EPA tampoco pudo identificar que se estuvieran realizando esfuerzos para evaluar, ni posiblemente regular, los riesgos de sismos asociados al desarrollo energ&eacute;tico.<sup>8</sup> Sin embargo, este y otros organismos est&aacute;n trabajando a trav&eacute;s del Grupo de Trabajo T&eacute;cnico Nacional para el Control de la Inyecci&oacute;n Subterr&aacute;nea para desarrollar informaci&oacute;n que pueda ser utilizada por los organismos e industrias del gobierno para comprender y mitigar los riesgos derivados de la inyecci&oacute;n subterr&aacute;nea de residuos de las perforaciones petroleras. Originalmente se esperaba un informe definitivo para el a&ntilde;o 2011;<sup>9</sup> sin embargo, no se ha anunciado ninguna fecha para la publicaci&oacute;n del informe revisado.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El Departamento del Interior de Estados Unidos incluye la Oficina de  Manejo de Tierras, otro organismo laboral con un importante control normativo sobre el desarrollo de la energ&iacute;a. Un vocero del Departamento del Interior se rehus&oacute; a comentar si ese organismo estaba considerando  o no diferir el desarrollo energ&eacute;tico en las zonas vulnerables hasta que se disponga de modelos de predicci&oacute;n precisos. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Referencias y notas </b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 1. Alabama, Arkansas, California, Colorado, Illinois, Louisiana, Mississippi, Nebraska, Nevada, Nuevo M&eacute;xico, Ohio, Oklahoma y Texas. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 2. Australia, Canad&aacute;, China, Dinamarca, El Salvador, Francia, Alemania, Islandia, Italia, Jap&oacute;n, Kuwait, Pa&iacute;ses Bajos, Noruega, Om&aacute;n, Rusia, Suecia, Suiza, Turkmenist&aacute;n, el Reino Unido y Uzbekist&aacute;n. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 3. National Research Council. Induced Seismicity Potential in Energy Technologies. Washington, DC: National Academies Press (2012). Disponible en: <a href="http://www.nap.edu/catalog.php?record_id=13355" target="_blank">http://www.nap.edu/catalog.php?record_id=13355</a> &#91;consultado el 6 de septiembre de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 4. Ellsworth WL, <i>et al. </i>Are Seismicity Rate Changes in the Mid-Continent Natural or Manmade? &#91;presentaci&oacute;n oral&#93;. Presentada en la Reuni&oacute;n Anual de la Sociedad Americana de Sismolog&iacute;a de 2012, 17-19 de abril de 2012, San Diego, California. Disponible en: <a href="http://bit.ly/HsexbB" target="_blank">http://bit.ly/HsexbB</a> &#91;consultado el 6 de septiembre de 2012&#93;. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 5. Frohlich C. Two-year survey comparing earthquake activity and injection-well locations in the Barnett Shale, Texas. Proc Natl Acad Sci USA 109(35):13934-13938 (2012); <a href="http://dx.doi.org/10.1073/pnas.1207728109" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1073/pnas.1207728109</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 6. British Columbia Oil and Gas Commission. Investigation of Observed Seismicity in the Horn River Basin. Fort St. John, Columbia Brit&aacute;nica, Canad&aacute;: Comisi&oacute;n de Gas y Petr&oacute;leo de la Columbia Brit&aacute;nica (30 de agosto de 2012). Disponible en: <a href="http://www.bcogc.ca/document.aspx?documentID=1270&amp;type=.pdf" target="_blank">http://www.bcogc.ca/document.aspx?documentID=1270&amp;type=.pdf</a> &#91;consultado el 6 de septiembre de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">7. EPA. EPA's Study of Hydraulic Fracturing and Its Potential Impact on Drinking Water Resources &#91;p&aacute;gina web&#93;. Washington, DC: Agencia de Protecci&oacute;n al Medio Ambiente de Estados Unidos (actualizada el 24 de agosto de 2012). Disponible en: <a href="http://www.epa.gov/hfstudy/" target="_blank">http://www.epa.gov/hfstudy/</a> &#91;consultado el 6 de septiembre de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 8. En la actualidad, es una pr&aacute;ctica com&uacute;n de la EPA atribuir declaraciones al organismo y no a las personas. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 9. EPA. Update on the UIC National Technical Workgroup Injection Induced Seismicity Study. Dallas, TX: Agencia de Protecci&oacute;n al Medio Ambiente de Estados Unidos, Regi&oacute;n 6 (2012). Disponible en: <a href="http://www.gwpc.org/sites/default/files/event-sessions/09McKenzie_Susie.pdf" target="_blank">http://www.gwpc.org/sites/default/files/event-sessions/09McKenzie_Susie.pdf</a> &#91;consultado el 6 de septiembre de 2012&#93;. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">* Publicado originalmente en <i>Environmental Health Perspectives,</i> volumen 120, n&uacute;mero 10, octubre 2012, p&aacute;gina A388. </font></p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Estrategias para quir&oacute;fanos m&aacute;s ecol&oacute;gicos en los hospitales </b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Carol Potera</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Radicada en Montana, ha escrito para EHP desde 1996. Escribe tambi&eacute;n para Microbe, Genetic Engineering News y American Journal of Nursing</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los hospitales producen diariamente enormes cantidades de desechos, la mayor&iacute;a de los cuales proceden de los quir&oacute;fanos y de las unidades obst&eacute;tricas.<sup>1</sup> Yoan Kagoma y sus colegas de la Universidad del Oeste de Ontario midieron los desechos de remplazos totales de rodilla en los hospitales canadienses y encontraron que por s&iacute; solo este procedimiento produjo unas 450 toneladas de desechos de 2008 a 2009.<sup>2</sup> Sorprendidos por estos resultados, analizaron 65 estudios publicados sobre el impacto ambiental de las pr&aacute;cticas y los desechos de los quir&oacute;fanos, y en el n&uacute;mero del 4 de junio de 2012 de la <i>Revista de la Asociaci&oacute;n Canadiense de Medicina </i>&#91;Canadian Medical Association Journal&#93; publicaron su conclusi&oacute;n de que "el suministro de atenci&oacute;n m&eacute;dica" no es benigno, y muchas de las intervenciones que se utilizan para salvar vidas afectan de manera adversa al medio ambiente".<sup>3</sup> Sin embargo, tambi&eacute;n revelaron varias pr&aacute;cticas ecol&oacute;gicas f&aacute;ciles de implementar que adem&aacute;s pueden ahorrar dinero sin comprometer la atenci&oacute;n a los pacientes. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Algunas estrategias ecol&oacute;gicas no son t&eacute;cnicas; un ejemplo es la separaci&oacute;n cuidadosa de los desechos de los quir&oacute;fanos. El manejo de los desechos biol&oacute;gicos riesgosos -que incluye fluidos corporales, tejidos y cualquier cosa que &eacute;stos toquen, por ejemplo, esponjas, batas y guantes- requiere la esterilizaci&oacute;n en autoclave, incineraci&oacute;n y otros procesos que consumen grandes cantidades de energ&iacute;a. Sin embargo, hasta un 90% de los desechos que son arrojados en los recipientes de riesgo biol&oacute;gico,<sup>4</sup> debido en parte a que el personal es excesivamente cauteloso y en parte a que es m&aacute;s f&aacute;cil poner todos los desechos en un solo recipiente que tomarse el tiempo para separarlo, dice Kagoma. En el a&ntilde;o 2010 se prest&oacute; m&aacute;s atenci&oacute;n a la separaci&oacute;n de los desechos en un hospital de Pittsburgh, Pensilvania, con lo cual se redujeron a la mitad los desechos biol&oacute;gicamente riesgosos procesados y hubo un ahorro de $89 000 USD en costos asociados.<sup>5</sup> La reducci&oacute;n de los desechos biol&oacute;gicamente riesgosos tambi&eacute;n implica una menor necesidad de incinerar, proceso que produce &oacute;xido nitroso, bifenilos policlorados, furanos y dioxinas.<sup>6</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Una soluci&oacute;n m&aacute;s t&eacute;cnica a&iacute;sla los gases anest&eacute;sicos de los quir&oacute;fanos, por ejemplo el isoflurano. Este y otros &eacute;teres halogenados son hasta 3 760 veces m&aacute;s poderosos para atrapar el calor que el di&oacute;xido de carbono, y hasta un 95% de los gases anest&eacute;sicos se ventilan al exterior.<sup>7</sup> Seg&uacute;n un c&aacute;lculo, las emisiones anuales de gases anest&eacute;sicos de un hospital mediano son equivalentes a las emisiones de di&oacute;xido de carbono de 1 200 autom&oacute;viles.<sup>7</sup> </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Actualmente los quir&oacute;fanos de todo Ontario capturan el 100% de losgases anest&eacute;sicos con recipientes Deltasorb<sup>&reg;</sup> , desarrollados por la empresa Blue-Zone Technologies, situada en Concord, Ontario. Una matriz interior de cristal atrapa exclusivamente la anestesia halogenada, la cual es recuperada y reciclada por la empresa.<sup>8</sup> La ingeniera qu&iacute;mica Dusanka Filipovic,co-inventora de la tecnolog&iacute;a junto con anestesi&oacute;logos de la Universidadde Toronto, se&ntilde;ala que, adem&aacute;s de mantener los gases invernaderos fuera de la atm&oacute;sfera, el reciclaje garantiza abasto seguro de anestesias, muchas de las cuales son escasas.<sup>9</sup> S&oacute;lo unas cuantas compa&ntilde;&iacute;as fabrican las anestesias que se utilizan en los quir&oacute;fanosde los pa&iacute;ses desarrollados. "Mejoramos la seguridad del suministro recicl&aacute;ndolas", dice Filipovic.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v55n1/a14fig07.jpg"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Una cuarta parte de los hospitales reprocesa instrumental de un solo uso que se emplea en los quir&oacute;fanos, como los bistur&iacute;es ultras&oacute;nicos y los tr&oacute;cares (que se utilizan para perforar la piel a fin de drenar l&iacute;quidos).<sup>10</sup> En Estados Unidos, los instrumentos reprocesados son descontaminados y se verifica su funcionamiento adecuado antes de que sean reutilizados por reprocesadoras comerciales de acuerdo con las directrices de la Administraci&oacute;n de Medicamentos y Alimentos. Una compa&ntilde;&iacute;a reprocesadora ahorr&oacute; a sus clientes m&aacute;s de 138 millones de d&oacute;lares e impidi&oacute; que 2 150 toneladas de desechos fueran a dar a los basureros en el a&ntilde;o 2008. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Si bien el reprocesamiento requiere energ&iacute;a y agentes limpiadores, "estos art&iacute;culos son muy funcionales y deben ser reciclados en lugar de extraer nuevos metales o fabricar nuevos pl&aacute;sticos para remplazarlos", dice Kagoma. La importante empresa de reprocesamiento Stryker Sustainability Solutions, ubicada en Tempe, Arizona, utiliza agentes limpiadores totalmente biodegradables y recicla aquellos instrumentos quir&uacute;rgicos que no pueden ser reprocesados. "Los art&iacute;culos reprocesados cuestan m&aacute;s o menos la mitad que sus hom&oacute;logos nuevos, porque no estamos creando nuevas materias primas", dice Emily Hansen, subdirectora de ventas de la empresa Stryker.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Otro problema frecuente en los quir&oacute;fanos es el de los "excedentes", ya que es frecuente el uso de juegos preempaquetados de instrumentos para cirug&iacute;as individuales. El juego puede incluir hasta cien instrumentos que se disponen para la cirug&iacute;a sin que se los utilice, y una vez que se abre el embalaje exterior del juego, los instrumentos que no se hayan utilizado deben descartarse. Mediante el redise&ntilde;o de los juegos de instrumentos quir&uacute;rgicos de modo que incluyeran &uacute;nicamente el equipo necesario, un centro m&eacute;dico de Mine&aacute;polis, Minnesota, evit&oacute; m&aacute;s de 2.5 toneladas de desechos y ahorr&oacute; $81 000 USD en 2010.<sup>5</sup> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El equipo de Kagoma enfrent&oacute; el excedente de otra manera: fundando <i>Operation Green </i>&#91;Operaci&oacute;n Verde&#93;, la cual recoge las esponjas, los guantes,las gasas, las jeringas y otros art&iacute;culos no utilizados de los quir&oacute;fanos de Ontario.<sup>11</sup> Estos art&iacute;culos son donados a la organizaci&oacute;n no lucrativa International HOPE Canada y enviados a hospitales y cl&iacute;nicas de pa&iacute;ses en desarrollo. <i>Operation Green </i>sigue el modelo de REMEDY (siglas en ingl&eacute;s de Recuperaci&oacute;n de Equipos M&eacute;dicos para Pa&iacute;ses en Desarrollo), un proyecto implementado por la Universidad Yale hace veinte a&ntilde;os y que desde su inicio a la fecha ha donado m&aacute;s de 50 toneladas de materiales m&eacute;dicos recuperados.<sup>12</sup> "Hacen falta s&oacute;lo unos cuantos individuos que tengan inter&eacute;s en generar un cambio", se&ntilde;ala Kagoma. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Referencias</b> </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 1. Kwakye G, <i>et al</i>. Green surgical practices for health care. Arch Surg 146(2):131-136 (2011); <a href="http://dx.doi.org/10.1001/archsurg.2010.34" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1001/archsurg.2010.34</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 2. Stall NM, <i>et al</i>. A surgical waste audit of five total knee arthroplasties. Can J Surg. En prensa. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 3. Kagoma Y, <i>et al.</i> People, planet and profits: the case for greening operating rooms. CMAJ; <a href="http://dx.doi.org/10.1503/cmaj.112139" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1503/cmaj.112139</a> &#91;en l&iacute;nea desde el 4 de junio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 4. Laustsen G. Reduce-recycle-reuse: guidelines for promoting perioperative waste management. AORN J 85:717-722,724,726-728 (2007); <a href="http://dx.doi.org/10.1016/S0001-2092(07)60146-X" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1016/S0001-2092(07)60146-X</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 5. Practice Greenhealth. Greening the OR: Guidance Documents. Reston, VA: Practice Greenhealth (2011). Disponible en: <a href="http://www.c4spgh.org/HCW1_Presentations/GOR_FullSet_Guidance%20Docs_ Web_042711.pdf" target="_blank">http://www.c4spgh.org/HCW1_Presentations/GOR_FullSet_Guidance%20Docs_ Web_042711.pdf</a> &#91;consultado el 9 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 6. Li CS, Jenq FT. Physical and chemical composition of hospital waste. Infect Control Hosp Epidemiol 143(3):145-150 (1993); <a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8478527" target="_blank">http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8478527</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 7. Ryan SM, <i>et al</i>. Global warming potential of inhaled anesthetics: application to clinical use. Anesth Analg 111(1):92-98 (2010); <a href="http://dx.doi.org/10.1213/ANE.0b013e3181e058d7" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1213/ANE.0b013e3181e058d7</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 8. Doyle DJ, <i>et al</i>. Silica zeolite scavenging of exhaled isoflurane: a preliminary report. Can J Anaesth 49(8):799-804 (2002); <a href="http://dx.doi.org/10.1007/BF03017411" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1007/BF03017411</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 9. De Oliveira GS Jr., <i>et al</i>. Shortage of perioperative drugs: implications for anesthesia practice and patient safety. Anesth Analg 113(6):1429-1435 (2011); <a href="http://dx.doi.org/10.1213/ANE.0b013e31821f23ef" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1213/ANE.0b013e31821f23ef</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 10. Kwakye G, <i>et al</i>. Commentary: a call to go green in health care by reprocessing medical equipment. Acad Med 85(3):398400 (2010); <a href="http://dx.doi.org/10.1097/ACM.0b013e3181cd5a71" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1097/ACM.0b013e3181cd5a71</a>. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 11. Operation Green &#91;p&aacute;gina web&#93;. London, Ontario, Canada: Operation Green (actualizada el 6 junio de 2012). Disponible en: <a href="http://operationgreen.ca/&#91;consultado" target="_blank">http://operationgreen.ca/&#91;consultado</a> el 9 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 12. REMEDY: Welcome to REMEDY &#91;p&aacute;gina web&#93;. New Haven, CT: REMEDY (Recovered Medical Equipment for the Developing World) (2006-2012). Disponible en: <a href="http://www.remedyinc.org/" target="_blank">http://www.remedyinc.org/</a> &#91;consultado el 9 de julio de 2012&#93;. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">* Publicado originalmente en <i>Environmental Health Perspectives,</i> volumen 120, n&uacute;mero 8, agosto 2012, p&aacute;ginas A306-A307. </font></p>      ]]></body>
</article>
