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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Noticias de salud ambiental EHP-SPM]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>NOTICIAS DE SALUD AMBIENTAL EHP-SPM</b></font><font face="Verdana" size="2"><b><a href="#end1">*</a></b></font></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b><a href="#end1"></a></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><a name="top1"></a><b></b></font><font face="Verdana" size="4"><b>El futuro del fracturamiento: nuevas normas dirigidas contra las emisiones   atmosf&eacute;ricas para una producci&oacute;n de gas natural m&aacute;s limpia</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>Bob Weinhold, MA</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Ha escrito reportajes sobre temas de salud ambiental   para gran cantidad de publicaciones desde 1996. Es miembro de la Sociedad de   periodistas ambientalistas (Society of Environmental Journalists)</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a href="/img/revistas/spm/v54n5/a11img1.jpg"><img src="/img/revistas/spm/v54n5/a11img1.jpg" width="300" border="0"></a></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a href="/img/revistas/spm/v54n5/a11img1.jpg">Haga   un click para ampliar</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <blockquote>       <p><font face="Verdana" size="2">El gas natural es ensalzado como un combustible   m&aacute;s limpio que el carb&oacute;n o el petr&oacute;leo, pero la extracci&oacute;n   del fluido del subsuelo puede constituir un procedimiento contaminante, en   particular si se toma en cuenta la adopci&oacute;n generalizada de la tecnolog&iacute;a   conocida como fracturamiento hidr&aacute;ulico (fracking en ingl&eacute;s).   La preocupaci&oacute;n sobre emisiones t&oacute;xicas atmosf&eacute;ricas   em yacimientos anteriormente no reglamentados ha llevado a la Agencia de Protecci&oacute;n   Ambiental de EUA (EPA, por sus siglas en ingl&eacute;s), a anunciar, el 18   de abril de 2012, uma nueva reglamentaci&oacute;n actualizada sobre contaminaci&oacute;n   atmosf&eacute;rica para estas instalaciones y ciertos otros elementos de producci&oacute;n   y transmisi&oacute;n de gas natural. <sup>1</sup> Se espera que el cumplimiento   de la nueva reglamentaci&oacute;n traiga mayores reducciones en las emisiones   de metano y de compuestos org&aacute;nicos vol&aacute;tiles (CVO), en particular   em los pozos de gas recientemente fracturados.</font></p>      <p><font face="Verdana" size="2">Estos reglamentos se convirtieron en un tema   de debate a nivel nacional, ya que generaron m&aacute;s de 156 000 comentarios   tras la publicaci&oacute;n de la versi&oacute;n de la propuesta a mediados   de 2011. De acuerdo con los reglamentos finales, las compa&ntilde;&iacute;as   tienen hasta enero de 2015 para instrumentar en su totalidad las medidas de   control necesarias; en comparaci&oacute;n, la propuesta inicial ped&iacute;a   una instrumentaci&oacute;n en 60 d&iacute;as para muchos de los principales   requisitos. La EPA dice que cerca de la mitad de los nuevos pozos utilizan   el equipo necesario para capturar las emisiones en cuesti&oacute;n.<sup>2</sup>   Muchos grupos ambientalistas consideran que la nueva</font></p>      <p><font face="Verdana" size="2">reglamentaci&oacute;n es un logro en la situaci&oacute;n   existente, pero tienden a mostrarse decepcionados de que no se haya hecho   mucho m&aacute;s. "Esto es realmente un hito", dice Jeremy Nichols, director   del Programa de clima y energ&iacute;a del grupo de activismo WildEarth Guardians,   uno de los dos grupos que hicieron una demanda legal contra la EPA en 2009,   para obligarla a tomar cartas en el asunto. "&iquest;Pero est&aacute; hecho   el trabajo? No, claro que no. Es un piso para construir a partir de ah&iacute;,   que brinda un nivel m&iacute;nimo de protecci&oacute;n."</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">La industria del petr&oacute;leo y del gas natural   tiene sus propias preocupaciones acerca de las nuevas reglas, pero ha afirmado   que puede trabajar con ellas. En un bolet&iacute;n de prensa publicado el d&iacute;a   en que se anunci&oacute; la reglamentaci&oacute;n, Howard Feldman, director   de asuntos reglamentarios y cient&iacute;ficos del Instituto Norteamericano   del Petr&oacute;leo, dijo: "La EPA ha hecho ciertos progresos en la reglamentaci&oacute;n   que permitir&aacute;n a nuestras compa&ntilde;&iacute;as reducir las emisiones   al tiempo que producen el petr&oacute;leo y el gas que nuestro pa&iacute;s necesita".<sup>3</sup></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Extracci&oacute;n en los Estados Unidos</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La perforaci&oacute;n para extraer petr&oacute;leo   y gas natural se est&aacute; volviendo m&aacute;s f&aacute;cil en cierta forma,   puesto que los porcentajes de &eacute;xito en el hallazgo de reservas aumentaron   de 75% en 1990 a 90% en 2009. Pero las compa&ntilde;&iacute;as deben perforar   a mayor profundidad para extraer los recursos, al tiempo que las profundidades   de perforaci&oacute;n para el petr&oacute;leo y el gas se incrementan sensiblemente,   pasando de promedios de 4 841 pies en 1990, a 6 108 pies en 2009. El fracturamiento   permite a las perforadoras liberar petr&oacute;leo e hidrocarburos de dif&iacute;cil   alcance en dep&oacute;sitos subterr&aacute;neos. No obstante, la productividad   promedio por pozo de gas natural, medida en volumen, declin&oacute; a paso constante   en un total de 36% entre 1990 y 2009, mientras que los pozos de petr&oacute;leo   se sumaron a esto con una ca&iacute;da del 17%.<sup>4</sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">En 2009 hab&iacute;a, seg&uacute;n estimaciones,   1.02 millones de pozos de petr&oacute;leo y gas natural en los Estados Unidos,   divididos aproximadamente en cantidades iguales de ambos tipos.<sup>4</sup>   Se espera que el total aumente constantemente en 17 000 a 35 000 pozos de gas   natural y en 9 000 a 10 000 de petr&oacute;leo cada a&ntilde;o, entre 2012 y   2035. Para conectar los pozos, las plantas de tratamiento, las instalaciones   de distribuci&oacute;n y los usuarios, hay m&aacute;s de 1.5 millones de millas   de ductos.<sup>4</sup></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Un cierto n&uacute;mero de contaminantes primarios   y secundarios est&aacute;n asociados a esta red de instalaciones.<sup>4</sup>   Uno de ellos, el metano, es un gas de invernadero m&aacute;s de 20 veces m&aacute;s   potente que el di&oacute;xido de carbono (CO<sub>2</sub>), cuando se libera   directamente en la atm&oacute;sfera.<sup>5</sup> El sulfuro de hidr&oacute;geno   y los compuestos vol&aacute;tiles org&aacute;nicos, como el benceno, el etilbenceno,   el tolueno, los xilenos mixtos, el <i>n</i>-hexano, el sulfuro de carbonilo,   el etilenglicol, y el 2,2,4-trimetilpentano, est&aacute;n clasificados por la   EPA como contaminantes atmosf&eacute;ricos peligrosos, o t&oacute;xicos a&eacute;reos.   <sup>6</sup> El di&oacute;xido de azufre, los &oacute;xidos de nitr&oacute;geno,   el mon&oacute;xido de carbono, las part&iacute;culas finas de material (PM<sub>2.5</sub>)   y el ozono a nivel de suelo est&aacute;n clasificados como contaminantes atmosf&eacute;ricos   regulados.<sup>7 </sup>Las dos clasificaciones de contaminantes causan efectos   nocivos en la salud humana pero, mientras que los contaminantes controlados   est&aacute;n regulados por normas que deben ser elaboradas por las localidades,   los contaminantes atmosf&eacute;ricos peligrosos se reglamentan mediante la   exigencia de contar con tecnolog&iacute;as espec&iacute;ficas de control de   las emisiones en cuesti&oacute;n.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/spm/v54n5/a11img2.jpg"><img src="/img/revistas/spm/v54n5/a11img2.jpg" width="300" border="0"></a></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a href="/img/revistas/spm/v54n5/a11img2.jpg">Haga   un click para ampliar</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Entre los efectos en la salud humana que se han   asociado con estos contaminantes, se encuentran el c&aacute;ncer; las afectaciones   cardiovasculares, respiratorias, neurol&oacute;gicas y del desarrollo, y evoluciones   negativas como la mortalidad prematura, las visitas a los servicios de emergencia,   la p&eacute;rdida de d&iacute;as de trabajo y de escolaridad, o d&iacute;as   de actividad restringida. Los contaminantes se asocian tambi&eacute;n con una   visibilidad limitada, el cambio clim&aacute;tico, o da&ntilde;os a la vegetaci&oacute;n.<sup>4,9</sup></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La producci&oacute;n de petr&oacute;leo y de   gas natural es la fuente industrial m&aacute;s importante de componentes org&aacute;nicos   vol&aacute;tiles en los Estados Unidos, aunque una fuente m&aacute;s reducida   que el contribuyente principal de la naci&oacute;n, los veh&iacute;culos de   motor a gasolina.<sup>8</sup> El sector industrial tambi&eacute;n emite cerca   del 40% del total nacional de metano.<sup>4</sup> En 2015, aun con la nueva   reglamentaci&oacute;n ya vigente, el total de emisiones de compuestos org&aacute;nicos   vol&aacute;tiles se reducir&aacute; solamente en 15%, y sus emisiones totales   de metano en tan s&oacute;lo 13%, de acuerdo con las cifras proporcionadas por   una vocera del EPA, que hablaba bajo la condici&oacute;n del anonimato.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En ciertos casos, se han documentado altas concentraciones   de contaminantes -algunas de las cuales sobrepasan las normas existentes- en   las inmediaciones de instalaciones de producci&oacute;n de gas, en estados como   Wyoming,<sup>10,11</sup> Utah,<sup>10</sup> Colorado<sup>12</sup>, Nuevo M&eacute;xico<sup>12</sup>   y Texas.<sup>13</sup> No obstante, en muchos otros casos se desconocen las concentraciones   de contaminantes en torno a estas instalaciones.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En mayo de 2012, la EPA indici&oacute; a un cierto   n&uacute;mero de zonas en el pa&iacute;s por infringir la norma de 2008 sobre   ozono a nivel de suelo, de 75 ppb-entre &eacute;stas se encontraban Bakersfield,   California; Jamestown, Nueva York; regiones repartidas en varios condados en   los alrededores de Denver, Dallas, Fort Worth, Pittsburgh, Columbus, y Cleveland;   y tres condados en el suroeste de Wyoming. Resulta que muchas de estas zonas   eran el escenario de operaciones de extracci&oacute;n de petr&oacute;leo y gas   natural, pero muchas tambi&eacute;n tienen historias de mala calidad del aire   en relaci&oacute;n con otras industrias, lo cual hac&iacute;a dif&iacute;cil   esclarecer el papel de las ex-plotaciones de petr&oacute;leo y gas natural.   La regi&oacute;n del noreste de Utah, con su gran auge en la extracci&oacute;n   de gas natural, tambi&eacute;n est&aacute; bajo sospecha de contribuir al incremento   en la localidad del nivel de ozono a nivel del suelo, aunque no hay suficiente   informaci&oacute;n para indiciarla por una violaci&oacute;n formal.<sup>14</sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">En apego a la Ley de Aire Limpio, la EPA est&aacute;   obligada a revisar ciertas reglamentaciones cada ocho a&ntilde;os y enmendarlas   si es necesario. Entre estas reglamentaciones se encuentran las Normas de Rendimiento   de Nuevas Fuentes (en ingl&eacute;s NSPS) (que se aplican a tipos determinados   de instalaciones construidas, modificadas o reconstruidas recientemente), y   las Normas Nacionales de Emisi&oacute;n para Contaminantes Atmosf&eacute;ricos   Riesgosos (NESHAPs) (que se aplican a los t&oacute;xicos a&eacute;reos emitidos   por diversas instalaciones). Las normas NSPS aplicables a la producci&oacute;n   de petr&oacute;leo y gas natural no se hab&iacute;an actualizado desde 1985,   y las NESHAP no se hab&iacute;an actualizado desde 1999. As&iacute; pues, el   14 de enero de 2009, la agrupaci&oacute;n WildEarth Guardians y el grupo de   activistas asociado a ella, San Juan Citizens Alliance establecieron una demanda   para obligar a la institu ci&oacute;n a actuar. Las partes firmaron un acuerdo   de consentimiento el 5 de febrero de 2010. La EPA public&oacute; las normas   propuestas el 28 de julio de 2011 y firm&oacute; la reglamentaci&oacute;n final   el 17 de abril de 2012.<sup>15</sup></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Una nueva era</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Algunas de las normas entrar&aacute;n en vigor   60 d&iacute;as despu&eacute;s de su publicaci&oacute;n en el Registro Federal   (lo que no hab&iacute;a sucedido al entrar a prensa este art&iacute;culo), con   varios periodos de introducci&oacute;n para otras partes de las normas hasta   el 1&ordm; de enero de 2015. Las normas aplican a todas las instalaciones en   tierra que hayan sido construidas, reconstruidas, modificadas o refracturadas   desde el 23 de agosto de 2011. El objetivo principal de las nuevas normas son   la mayor&iacute;a de los tipos de nuevos pozos fracturados de gas natural.<sup>16</sup></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La principal herramienta para controlar las emisiones   en cuesti&oacute;n es el equipo que captura y separa los gases y los l&iacute;quidos   mezclados, y otras sustancias que brotan de los nuevos pozos. La adici&oacute;n   de este tipo de equipos de control de la contaminaci&oacute;n al proceso de   instalaci&oacute;n de los pozos ha recibido el nombre de "adici&oacute;n verde".   Una gran parte del material capturado se compone de recursos con un valor de   mercado interesante, entre otros propano, butano y gas natural licuado.<sup>4</sup></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v54n5/a11img3.jpg" border="0"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="3"><b>Crecimiento constante en gas natural</b></font></p>     <blockquote>       <p><font face="Verdana" size="2">El n&uacute;mero de pozos de gas natural a   nivel nacional ha crecido constantemente de aproximadamente 269 000 en 1990   a cerca de 500 000 en 2010.<sup>4</sup> Entre tanto, la producci&oacute;n   total de petr&oacute;leo ha deca&iacute;do a partir de 1970 y se encuentra   actualmente en los dos tercios de ese m&aacute;ximo, aproximadamente, aun   cuando ha habido un repunte en el &uacute;ltimo par de a&ntilde;os, impulsado   casi en su totalidad por el surgimiento del fracturamiento de pozos petroleros   en Dakota del Norte.<sup>31</sup></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">El incremento general de la extracci&oacute;n   de gas natural es impulsado en su mayor parte por el alza del consumo, que   se increment&oacute; 19% entre 1990 y 2009.<sup>4</sup> La mayor parte de   ese incremento se dio en el sector de la energ&iacute;a el&eacute;ctrica,   ya que su parte del consumo total creci&oacute; de alrededor de 17% en 1990,   a cerca de 30% en 2009. El consumo industrial ha declinado, pasando de 43%   del total en 1990, a alrededor de 32% en 2009. Otros sectores han permanecido   relativamente estables, entre ellos el uso residencial con 20 a 24%, el uso   comercial con 13 a 14%, y el transporte con 3%.<sup>4</sup></font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">Las adiciones verdes son obligatorias para los   nuevos pozos a partir de enero de 2015 y se recomienda su adopci&oacute;n voluntaria   antes de esa fecha. Las compa&ntilde;&iacute;as m&aacute;s importantes son en   general las que m&aacute;s utilizan ya las adiciones verdes, dice Feldman. En   ciertos casos, afirma, las compa&ntilde;&iacute;as han optado por no usar las   adiciones verdes porque no existen las necesarias instalaciones de transporte   (p. ej. gasoductos para los diversos componentes del gas). En otros casos, agrega,   las bajas presiones en un pozo han dificultado la captura, o la captura se ha   vuelto menos redituable cuando el contenido en componentes vol&aacute;tiles   org&aacute;nicos es escaso. Feldman dice que la fecha de instrumentaci&oacute;n   de 2015 le dar&aacute; el tiempo suficiente al sector para instalar la infraestructura   necesaria.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Una compa&ntilde;&iacute;a que ha estado usando   el equipo de adici&oacute;n verde por m&aacute;s de media docena de a&ntilde;os   es Devon Energy, con sede en Oklahoma City. "Es la manera adecuada de hacer   las cosas", dice el vocero</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Chip Minty. "Reduce las emisiones y mantiene   el gas en el gasoducto. Y los productos &#91;capturados&#93; son tan valiosos como cualquier   producto de cualquier pozo", sin impurezas inusuales que reduzcan su valor.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los propietarios y los operadores que deciden   no utilizar las adiciones verdes antes de enero de 2015 tienen que quemar las   emisiones que salen del nuevo pozo. La quema de gases asociados crea contaminantes   de combusti&oacute;n, como el mon&oacute;xido carb&oacute;nico, los &oacute;xidos   de nitr&oacute;geno, las PM<sub>2.5</sub> y el CO<sub>2</sub>, y contribuye   a formar componentes secundarios muchas veces no caracterizados. No obstante,   la EPA estima que los beneficios de evitar el escape de compuestos org&aacute;nicos   vol&aacute;tiles y metano superan en mucho el da&ntilde;o causado por los contaminantes   que produce la quema de gases asociados.<sup>4</sup> Gwen Lachelt, director   del Proyecto de rendici&oacute;n de cuentas del petr&oacute;leo y del gas de   la asociaci&oacute;n no lucrativa Earthworks, dice que permitir la quema de   gases asociados en la etapa de transici&oacute;n "no es ciertamente lo ideal",   en parte porque se siguen desperdiciando recursos valiosos, pero es un avance   en relaci&oacute;n a la simple diseminaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Finalmente, las nuevas normas imponen tambi&eacute;n   reducciones en las emisiones de otros equipamientos, como las plantas procesadoras,   los tanques de almacenamiento, los controladores neum&aacute;ticos, los deshidratadores   de glicol, y ciertas compresoras de ductos, tambi&eacute;n adicionan varios   requisitos de reporte y notificaci&oacute;n para la industria. "Nos parece que   &#91;esto &uacute;ltimo&#93; es bastante gravoso", dice Kathleen Sgamma, vicepresidenta   de relaciones p&uacute;blicas y de gobierno de Western Energy Alliance, una   asociaci&oacute;n de comercio sin fines de lucro. "Es mucha informaci&oacute;n   nueva que registrar con pocos beneficios adicionales para el medio ambiente".   Nichols, de WildEarth Guardians, tiene un punto de vista diferente, ya que dice   que los requisitos podr&iacute;an haber sido m&aacute;s estrictos. "Pero son   viables para aportar informaci&oacute;n y transparencia", afirma, lo cual "es   incre&iacute;blemente importante para vigilar si la industria est&aacute; siguiendo   las reglas".</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La EPA estima que el proceso de adici&oacute;n   verde y los dem&aacute;s cambios requeridos reducir&aacute;n anualmente alrededor   de 95% de los COV emitidos de los 11 400 nuevos pozos fracturados y de 1 400   pozos refracturados. Para el 2015, la instituci&oacute;n estima que la plena   instrumentaci&oacute;n de las nuevas normas resultar&aacute;n en reducciones   de 190 000 toneladas de COV, 11 000 toneladas de contaminantes atmosf&eacute;ricos   peligrosos y de metano, equivalente a 18 millones de toneladas de CO<sub>2</sub>,   por encima y m&aacute;s all&aacute; de las reducciones ya ordenadas en Wyoming,   Colorado y algunos lugares de Texas.<sup>4,18</sup></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La instituci&oacute;n no pudo calcular la cantidad   de contaminantes atmosf&eacute;ricos peligrosos que se reducir&aacute;n en conjunto   en el contexto de las emisiones del total de la industria del petr&oacute;leo   y del gas natural. La instituci&oacute;n tampoco pudo calcular las reducciones   de contaminantes como el sulfuro de hidr&oacute;geno y los contaminantes atmosf&eacute;ricos   regulados, las PM<sub>2.5</sub> y el ozono. Como tampoco pudo estimar el valor   en d&oacute;lares de los beneficios para la salud atribuibles a la reglamentaci&oacute;n,   debido a incertidumbres respecto a d&oacute;nde exactamente ocurrir&aacute;n   las futuras operaciones de extracci&oacute;n y a cu&aacute;les ser&iacute;an   las repercusiones regionales y locales.<sup>4</sup></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, tras haber comparado los costos   directos para la industria por cumplir con las normas, con las ventas de los   recursos capturados la instituci&oacute;n afirma que la industria deber&iacute;a   obtener un beneficio neto de $11 a $19 millones al a&ntilde;o. <sup>17</sup>   Sgamma dice que eso equivale a "una cantidad min&uacute;scula" de las ganancias   de entre $900 y $1 500 millones. La dependencia tambi&eacute;n estima que, una   vez enteramente instrumentadas las medidas, habr&aacute; ganancias netas anuales   relacionadas con el clima de alrededor de $440 millones, a partir de efectos   tales como el de poder evitar los efectos nocivos sobre la salud y los da&ntilde;os   en cosechas y propiedades costeras.<sup>4</sup></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v54n5/a11img4.jpg" border="0"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v54n5/a11img5.jpg" border="0"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Feldman y Sgamma (entre otros<sup>19</sup>) dicen   que la evaluaci&oacute;n econ&oacute;mica de la EPA es inexacta, debido a factores   como la sobreestimaci&oacute;n de las cantidades de recursos comercializables   recuperados y a la subestimaci&oacute;n de los costos para la industria. El   4 de junio de 2012, el Instituto Americano del Petr&oacute;leo y la asociaci&oacute;n   hermana Alianza de Gas Natural de Estados Unidos publicaron estimaciones de   las emisiones de metano de la industria que sumaban la mitad de lo que estimaba   la EPA.<sup>20</sup> La vocera de la EPA dice que la instituci&oacute;n revisar&aacute;   el nuevo reporte.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los gastos del sector var&iacute;an en el tiempo   de acuerdo con los ciclos del mercado, pero tal vez la mayor variable es el   precio a futuro del gas natural seco (casi metano puro, que ha sido procesado   para extraer el agua y los gases de hidrocarburos "h&uacute;medos" que pueden   acompa&ntilde;arlo al salir del subsuelo). El precio ha fluctuado en una proporci&oacute;n   de 1 a 4 entre 1990 y mediados de 2012, con frecuencia experimentando movimientos   importantes hacia arriba o hacia abajo, en tan s&oacute;lo unos a&ntilde;os.<sup>21</sup>   La EPA bas&oacute; sus c&aacute;lculos econ&oacute;micos en n&uacute;meros que   se encontraban en el centro de este rango de precios.<sup>4</sup></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Acciones a nivel del Estado</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La perforaci&oacute;n para extracci&oacute;n   de petr&oacute;leo y gas ocurre en 33 estados de la federaci&oacute;n norteamericana.<sup>22</sup>   Ser&iacute;a concebible que este n&uacute;mero pueda incrementarse; Carolina   del Norte trabaja intensamente para ver si los recientes progresos en la tecnolog&iacute;a   del fracturamiento podr&iacute;an hacer que sus peque&ntilde;os yacimientos,   que anteriormente eran considerados como marginales desde el punto de vista   econ&oacute;mico, se vuelvan m&aacute;s redituables.<sup>23</sup> Vermont, que   tampoco tiene pozos en producci&oacute;n en este momento, est&aacute; adoptando   un enfoque diferente, prohibiendo el fracturamiento hasta al menos 2016, para   estudiar las posibles repercusiones en la salud p&uacute;blica y en el medio   ambiente, y desarrollar directrices para reglamentar la pr&aacute;ctica.<sup>24</sup></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a href="/img/revistas/spm/v54n5/a11img6.jpg"><img src="/img/revistas/spm/v54n5/a11img6.jpg" width="300" border="0"></a></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a href="/img/revistas/spm/v54n5/a11img6.jpg">Haga   un click para ampliar</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <blockquote>       <p><font face="Verdana" size="2">Quema de gas asociado en un pozo fracturado   de gas natural en Bradford County, Pennsylvania. Bajo la nueva reglamentaci&oacute;n   de la EPA, los productores pueden ya sea quemar las emisiones de los nuevos   pozos, antes de 2015, o capturar las emisiones empleando el equipo de adici&oacute;n   verde, que se volver&aacute; obligatorio para los nuevos pozos a partir de   ese a&ntilde;o. Aunque es un proceso m&aacute;s limpio que el de la simple   difusi&oacute;n al aire, la quema produce contaminantes particulares y consume   productos que podr&iacute;an tener gran valor.</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">Al haber aumentado el nivel de conciencia sobre   la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica por la extracci&oacute;n, procesamiento   y transporte del gas natural, las zonas de fuerte producci&oacute;n, como la   ciudad de Fort Worth y los estados de Wyoming y Colorado han estado vigilando   determinados puntos cr&iacute;ticos, exigiendo un determinado nivel de reporte   sobre emisiones por parte de la industria, y revisando su reglamentaci&oacute;n,   nos dice Steven Dietrich, administrador de la divisi&oacute;n de calidad del   aire del Departamento de Calidad Ambiental de Wyoming. Para 2015, espera que   la reglamentaci&oacute;n del estado sea pr&aacute;cticamente id&eacute;ntica   a la de la EPA.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">No obstante, esto no ser&aacute; suficiente para   hacer que los condados que actualmente infringen la norma de ozono a nivel del   suelo respeten las reglas. Esa tarea ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil si   las nuevas normas de la EPA se hubieran hecho para los pozos e instalaciones   existentes. Esa exclusi&oacute;n "dificulta una m&aacute;s amplia reducci&oacute;n   de las emisiones", dice Dietrich, porque Wyoming, al igual que la EPA, tiene   una autoridad limitada para poner freno a las fuentes de contaminaci&oacute;n   existentes. En ausencia de las normas de la EPA, dice, su departamento pondr&aacute;   en pr&aacute;ctica estrategias que han sido de ayuda en el pasado, como la de   incorporar requisitos de uso de equipo con motores de diesel para autorizar   los procesos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En Arkansas, el Departamento de Calidad Ambiental   del estado investiga las fugas contaminantes durante las inspecciones de rutina   para el cumplimiento de las normas, o en respuesta a quejas de los ciudadanos.   El estado emplea nuevas c&aacute;maras infrarrojas como herramienta de detecci&oacute;n   r&aacute;pida para documentar fugas, dice Mike Bates, jefe de la divisi&oacute;n   del aire del departamento. El departamento invita a las compa&ntilde;&iacute;as   a ocuparse de las fugas en forma voluntaria, pero tiene la facultad de ejercer   acci&oacute;n legal si la compa&ntilde;&iacute;a no toma medidas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Se han detectado niveles bajos de COV en torno   a los campos de perforaci&oacute;n en Arkansas, que provienen muy probablemente   de los tanques de lodo de perforaci&oacute;n base diesel (un fluido multiusos   utilizado para la perforaci&oacute;n de pozos). Un reporte de 2011 del Departamento   de Calidad Ambiental de Arkansas afirma: "aunque los tanques de lodo son una   fuente de emisiones temporal y probablemente poco importante, sus emisiones   tienen un fuerte olor de hidrocarburo que puede constituir una molestia y un   riesgo potencial para la salud para la gente que vive cerca de los emplazamientos   de los pozos durante el proceso de perforaci&oacute;n. La reducci&oacute;n de   emisiones de COV en los tanques de lodo puede brindar una oportunidad de mejorar   la calidad del aire localmente en las inmediaciones de los sitios de perforaci&oacute;n   en actividad".<sup>25</sup></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Otras emisiones han sido relativamente bajas   en Arkansas, en comparaci&oacute;n con otras zonas de producci&oacute;n de gas   natural, aunque sigue habiendo ciertas lagunas importantes en la informaci&oacute;n,   dice Bates. Esto es posible, dice, en parte porque el gas extra&iacute;do en   Arkansas tiene un bajo contenido de COV, y Southwestern Energy, la compa&ntilde;&iacute;a   que controla m&aacute;s de tres cuartas partes del mercado de Arkansas, ya est&aacute;   utilizando adiciones verdes en forma importante. Eso puede hacer que la transici&oacute;n   del estado a la nueva reglamentaci&oacute;n de la EPA sea relativamente indolora   tanto para la industria como para el estado. "Puesto que un amplio segmento   del sector ya est&aacute; cumpliendo con estos est&aacute;ndares, no anticipamos   fuertes repercusiones para la industria regulada al adoptar las nuevas normas",   dice Bates.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Pennsylvania, cuyo territorio se encuentra encima   del enorme yacimiento de esquisto Marcellus, apenas est&aacute; empezando a   obtener datos confiables sobre las emisiones atmosf&eacute;ricas de su industria,   y tendr&aacute; un inventario definitivo que podr&aacute; presentar a la EPA   en diciembre de 2012. El estado no ha llevado a cabo ninguna observaci&oacute;n   de largo plazo de la atm&oacute;sfera enfocada a las actividades de perforaci&oacute;n   para extracci&oacute;n de gas, pero espera empezar a hacerlo antes de que concluya   2012. La observaci&oacute;n de corto plazo realizada en 2010 no encontr&oacute;   concentraciones de ning&uacute;n compuesto asociado a la perforaci&oacute;n   para extracci&oacute;n de gas que pudiera desencadenar problemas de salud debidos   a la calidad del aire, de acuerdo con el secretario del Departamento de Protecci&oacute;n   Ambiental de Pennsylvania, Mike Krancer, citado en un bolet&iacute;n de prensa   de diciembre de 2011.<sup>26</sup> El estado se encuentra trabajando en un conjunto   actualizado de requisitos para los permisos y analizando las normas de la EPA,   dijo Kevin Sunday, un portavoz del departamento. Los funcionarios superiores   del departamento declinaron m&uacute;ltiples solicitudes de abordar el tema   de las normas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Para ampliar las bases</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La EPA eligi&oacute; expl&iacute;citamente no   hacer que las nuevas normas se aplicaran a los pozos ya existentes porque, considerado   caso por caso, los nuevos pozos producen muchas m&aacute;s emisiones de COV   y pueden amortizar los costos de cumplir con las nuevas normas con las ventas   de los productos capturados. El hecho de que la mayor&iacute;a de los pozos   de gas natural y de petr&oacute;leo existentes tienda a tener emisiones relativamente   bajas o desconocidas reduce las posibilidades de aplicarles las nuevas normas   de manera que sean rentables, aun cuando, todos en conjunto, siguen siendo una   fuente importante de emisiones de COV y de muchos otros contaminantes.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Las instalaciones m&aacute;s viejas tambi&eacute;n   pueden originar emisiones de metano. Bas&aacute;ndose en desarrollos jur&iacute;dicos   recientes, entre ellos un fallo de la Suprema Corte de 2007 y los consiguientes   esfuerzos de la EPA por regular los gases de efecto invernadero como contaminantes   atmosf&eacute;ricos,<sup>27</sup> la EPA debi&oacute; haber decidido reglamentar   el metano directamente, lo que hubiera llevado a una actualizaci&oacute;n de   las reglamentaciones tanto del metano como de los COV para todos los pozos e   instalaciones existentes, afirma David Doniger, director de pol&iacute;ticas   del Programa para el Clima y Aire Limpio del Consejo de Defensa de los Recursos   Naturales. Dado que la instituci&oacute;n no tom&oacute; ese camino, Doniger   dice que su organizaci&oacute;n est&aacute; pensando en la posibilidad de hacer   una demanda para forzarla a entrar en acci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Si lo hacen, es muy probable que se vean enfrentados   por la industria. "La EPA est&aacute; utilizando un reglamento sobre COV para   obtener la reducci&oacute;n del metano, en una forma casi ambigua", dice Feldman.   "Esto es preocupante". Pero reconoce que la instituci&oacute;n podr&iacute;a   tener derecho de reglamentar el metano en cuanto contaminante atmosf&eacute;rico,   aunque a&uacute;n hay un buen litigio en curso, y el Congreso de los E.U. tambi&eacute;n   podr&iacute;a restringir dichas acciones".<sup>27</sup></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Al igual que Doniger, Lachelt se lamenta de que   los pozos e instalaciones existentes no quedaran incluidos, tanto desde la perspectiva   de los gases de efecto invernadero como desde la de los contaminantes atmosf&eacute;ricos   peligrosos. "Estamos absolutamente preocupados por los efectos de estas instalaciones   en la salud de la gente que vive en proximidad de ellas", dice. "El no incluirlas   &#91;en las nuevas normas&#93; es algo tr&aacute;gico".</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Ni los pozos ya existentes ni los nuevos pozos   fracturados est&aacute;n comprendidos en estas nuevas normas. Esto sucede porque   "la EPA no tiene en este momento suficiente informaci&oacute;n sobre las emisiones   de COV durante la construcci&oacute;n de pozos de petr&oacute;leo hidr&aacute;ulicamente   fracturados, como para establecer normas para esas operaciones", dijo la vocera   de la EPA. Esto da lugar a que los cientos de miles de nuevos pozos previstos   para los pr&oacute;ximos 20 a&ntilde;os o m&aacute;s operen bajo las normas   actuales, si nada cambia. Es probable que gran parte de esta actividad ocurra   en las &aacute;reas de alta productividad de Dakota del Norte, California, Colorado,   Kansas, Montana, Nebraska, Nuevo M&eacute;xico, Texas, y Wyoming, algunas de   las cuales empezaron a elevar su producci&oacute;n en 2007.<sup>28</sup> "Este   es un gran problema", dice Nichols. "Obligamos a la EPA a poner a &eacute;stas   en cintura &#91;con la nueva reglamentaci&oacute;n&#93;, pero no quisieron ir por ese   camino".</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">M&aacute;s a&uacute;n, seg&uacute;n Nichols,   las nuevas normas no proteger&aacute;n completamente a la gente contra los contaminantes   atmosf&eacute;ricos peligrosos, incluso los de las nuevas instalaciones, y deben   hacerse m&aacute;s rigurosas para reducir a&uacute;n m&aacute;s las emisiones.   En armon&iacute;a con este punto, le gustar&iacute;a que se instituyeran m&aacute;s   requisitos de vigilancia y reparaci&oacute;n de defectos y fugas en los gasoductos.   Algunos de los ductos m&aacute;s preocupantes, de acuerdo con un reporte de   la Oficina de Rendici&oacute;n de Cuentas del Gobierno, publicado en marzo de   2012, son los llamados ductos recolectores que llevan el gas natural de los   pozos a las instalaciones de procesamiento. <sup>29</sup> S&oacute;lo 10% de   las 200 000 millas de ductos recolectores est&aacute;n bajo la reglamentaci&oacute;n   de alguna dependencia federal o estatal, los dem&aacute;s est&aacute;n en general   a m&aacute;s de 220 yardas de alguna edificaci&oacute;n para ocupaci&oacute;n   humana, por lo que se prescinde de la reglamentaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hay ductos no reglamentados en al menos 29 estados.   Algunos funcionarios de estado para la seguridad de los ductos, sondeados por   la Oficina de Rendici&oacute;n de Cuentas del Gobierno, dicen que esos ductos   constituyen un riesgo elevado debido a la baja calidad de su construcci&oacute;n,   a la corrosi&oacute;n no detectada, a las fallas de mantenimiento y a la falta   de marcas en varias ubicaciones, lo que incrementa el riesgo de que reciban   impactos cuando se excava en alg&uacute;n &aacute;rea (lo cual puede suceder   cada vez con mayor frecuencia al crearse campos de explotaci&oacute;n de gas   natural en las cercan&iacute;as de &aacute;reas urbanas). Todos estos problemas   pueden contribuir a aumentar la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica.<sup>29</sup>   Igualmente puede suceder con las repercusiones de los ataques cibern&eacute;ticos   a los ductos, lo que constituye una preocupaci&oacute;n cada vez mayor para   los altos niveles del Gobierno.<sup>30</sup></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">A pesar de estas y otras causas de alarma reconocidas   por algunos activistas en defensa de la salud y del medio ambiente, ciertos   miembros del sector industrial y funcionarios del Gobierno, muchos son los que   est&aacute;n de acuerdo en decir que la nueva reglamentaci&oacute;n de la EPA   constituye un inicio digno en la direcci&oacute;n correcta. Dietrich dice: "pens&eacute;   que las normas hab&iacute;an resultado tan buenas como se pod&iacute;a esperar,   equilibrando las necesidades de todos los diferentes estados". Nichols tambi&eacute;n   ve con actitud positiva el resultado global: "Est&aacute; claro que la reglamentaci&oacute;n   definitiva se encuentra a un paso de distancia de lo que propusieron incialmente.   No obstante, es un paso hacia adelante".</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="3"><b>Referencias y notas</b></font></p>         <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1. EPA. Oil and Natural Gas Air Pollution Standards,   Regulatory Actions &#91;sitio web&#93;. Washington, DC: Agencia de Protecci&oacute;n   Ambiental del Estados Unidos (actualizado el 20 de abril del 2012). Disponible   en: <a href="http://www.epa.gov/airquality/oilandgas/actions.html" target="_blank">http://www.epa.gov/airquality/oilandgas/actions.html</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351511&pid=S0036-3634201200050001200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">2. EPA. EPA Issues Updated, Achievable Air Pollution   Standards for Oil and Natural Gas &#91;comunicado de prensa&#93;. Washington,   DC: Agencia de Protecci&oacute;n Ambiental de Estados Unidos (18 de abril de   2012). Disponible en: <a href="http://yosemite.epa.gov/opa/admpress.nsf/79c090e81f0578738525781f0043619b/c742df7944b37c50852579e400594f8f!OpenDocument" target="_blank">http://yosemite.epa.gov/opa/admpress.nsf/79c090e81f0578738525781f0043619b/c742df7944b37c50852579e400594f8f!OpenDocument</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351513&pid=S0036-3634201200050001200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">3. API. EPA Made Constructive Changes in Hydraulic   Fracturing Rules, API Says &#91;comunicado de prensa&#93;. Washington, DC: Instituto   Americano del Petr&oacute;leo (18 de abril de 2012). Disponible en: <a href="http://www.api.org/news-and-media/news/newsitems/2012/apr-2012/epa-made-constructive-changes-in-hydraulic-fracturing-rules.aspx" target="_blank">http://www.api.org/news-and-media/news/newsitems/2012/apr-2012/epa-made-constructive-changes-in-hydraulic-fracturing-rules.aspx</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351515&pid=S0036-3634201200050001200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">4. EPA. Regulatory Impact Analysis: Final New   Source Performance Standards and Amendments to the National Emission Standards   for Hazardous Air Pollutants for the Oil and Natural Gas Industry. Research   Triangle Park, NC: Oficina de Normas y Planeaci&oacute;n de la Calidad del Aire,   Agencia de Protecci&oacute;n Ambiental de Estados Unidos (abril de 2012). Disponible   en: <a href="http://www.epa.gov/ttn/ecas/regdata/RIAs/oil_natural_gas_final_neshap_nsps_ria.pdf" target="_blank">http://www.epa.gov/ttn/ecas/regdata/RIAs/oil_natural_gas_final_neshap_nsps_ria.pdf</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351517&pid=S0036-3634201200050001200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">5. EPA. Methane &#91;sitio web&#93;. Washington,   DC: Agencia de Protecci&oacute;n Ambiental de Estados Unidos (actualizado el   1&deg; de abril de 2011). Disponible en: <a href="http://www.epa.gov/outreach/index.html" target="_blank">http://www.epa.gov/outreach/index.html</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351519&pid=S0036-3634201200050001200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">6. EPA. About Air Toxics &#91;sitio web&#93;.   Washington, DC: Agencia de Protecci&oacute;n Ambiental de Estados Unidos (actualizado   el 17 de agosto de 2010). Disponible en: <a href="http://www.epa.gov/ttn/atw/allabout.html" target="_blank">http://www.epa.gov/ttn/atw/allabout.html</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351521&pid=S0036-3634201200050001200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">7. EPA. National Ambient Air Quality Standards   (NAAQS) &#91;sitio web&#93;. Washington, DC: Agencia de Protecci&oacute;n Ambiental   de Estados Unidos (actualizado el 1&deg; de mayo de 2012). Disponible en: <a href="http://epa.gov/air/criteria.html" target="_blank">http://epa.gov/air/criteria.html</a>   &#91;Consultado el 13de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351523&pid=S0036-3634201200050001200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">8. EPA. The National Emissions Inventory &#91;sitio   web&#93;. Research Triangle Park, NC: Oficina de Normas y Planeaci&oacute;n   de la Calidad del Aire, Agencia de Protecci&oacute;n Ambiental de Estados Unidos   (actualizado el 23 de mayo de 2012). Disponible en: <a href="http://www.epa.gov/ttn/chief/net/2008inventory.html" target="_blank">http://www.epa.gov/ttn/chief/net/2008inventory.html</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351525&pid=S0036-3634201200050001200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">9. EPA. Oil and Natural Gas Air Pollution Standards,   Regulatory Actions, Section III.D &#91;sitio web&#93;. Washington, DC: Agencia   de Protecci&oacute;n Ambiental de Estados Unidos (actualizado el 20 de abril   de 2012). Disponible en: <a href="http://www.epa.gov/airquality/oilandgas/actions.html" target="_blank">http://www.epa.gov/airquality/oilandgas/actions.html</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351527&pid=S0036-3634201200050001200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">10. Jaffe M. Like Wyoming, Utah Finds High Wintertime   Ozone Pollution Near Oil, Gas Wells. Denver Post, secci&oacute;n de Noticias   Empresariales &#91;Business News&#93;, subsecci&oacute;n de Energ&iacute;a &#91;Energy&#93;,   edici&oacute;n en l&iacute;nea (26 de febrero de 2012). Disponible en: <a href="http://www.denverpost.com/business/ci_20042330" target="_blank">http://www.denverpost.com/business/ci_20042330</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351529&pid=S0036-3634201200050001200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">11. McKenzie LM, et al. Human health risk assessment   of air emissions from development of unconventional natural gas resources. Sci   Total Environ 424:79-87 (2012); <a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.scitotenv.2012.02.018" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1016/j.scitotenv.2012.02.018</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351531&pid=S0036-3634201200050001200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">12. EPA. AirData, Monitor Values Report &#91;sitio   web&#93;. Washington, DC: Agencia de Protecci&oacute;n Ambiental de Estados   Unidos. Disponible en: <a href="http://www.epa.gov/airdata/ad_rep_mon.html" target="_blank">http://www.epa.gov/airdata/ad_rep_mon.html</a>   &#91;consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351533&pid=S0036-3634201200050001200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">13. City of Fort Worth. Natural Gas Air Quality   Study (Informe definitivo). Fort Worth, TX: Grupo de Investigaci&oacute;n del   Este y la Ciudad de Fort Worth (13 Jul 2011). Disponible en: <a href="http://fortworthtexas.gov/gaswells/default.aspx?id=87074" target="_blank">http://fortworthtexas.gov/gaswells/default.aspx?id=87074</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351535&pid=S0036-3634201200050001200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">14. EPA. Final Nonattainment Areas for the 2008   Ozone Standards &#91;sitio web&#93;. Washington, DC: Agencia de Protecci&oacute;n   Ambiental de Estados Unidos (actualizado el 1&deg; de mayo de 2012). Disponible   en: <a href="http://www.epa.gov/ozonedesignations/2008standards/final/finalmap.htm" target="_blank">http://www.epa.gov/ozonedesignations/2008standards/final/finalmap.htm</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351537&pid=S0036-3634201200050001200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">15. EPA. Oil and Natural Gas Air Pollution Standards,   Regulatory Actions, Section III.B &#91;sitio web&#93;. Washington, DC: Agencia   de Protecci&oacute;n Ambiental de Estados Unidos (actualizado el 20 de abril   de 2012). Disponible en: <a href="http://www.epa.gov/airquality/oilandgas/actions.html" target="_blank">http://www.epa.gov/airquality/oilandgas/actions.html</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351539&pid=S0036-3634201200050001200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">16. Algunos tipos de pozos est&aacute;n exentos,   incluyendo 1) los pozos de baja presi&oacute;n (incluyendo 87% de los fracturados   en formaciones de metano en lechos de carb&oacute;n), puesto que &eacute;stos   pueden plantear problemas de seguridad durante el manejo de las sustancias que   escapan, debido a una presi&oacute;n incierta, variable o reversa; y 2) pozos   exploratorios utilizados para determinar si un yacimiento puede ser productivo   antes de instalar la infraestructura necesaria para recolectar y transportar   las sustancias capturadas.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">17. EPA. Overview of Final Amendments to Air   Regulations for the Oil And Natural Gas Industry Fact Sheet. Research Triangle   Park, NC:Office of Air Quality Planning and Standards, Agencia de Protecci&oacute;n   Ambiental de Estados Unidos (17 Apr 2012). Disponible en: <a href="http://www.epa.gov/airquality/oilandgas/pdfs/20120417fs.pdf" target="_blank">http://www.epa.gov/airquality/oilandgas/pdfs/20120417fs.pdf</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351542&pid=S0036-3634201200050001200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>         <p><font face="Verdana" size="2">18. El n&uacute;mero del metano refleja una reducci&oacute;n   de 19 millones de toneladas y un incremento de 1 mill&oacute;n de toneladas   como resultado de la combusti&oacute;n de gas en la cima de los pozos petroleros.   La EPA estima que ya se est&aacute;n reduciendo otras 100,000 toneladas de COV,   8,000 toneladas de sustancias t&oacute;xicas atmosf&eacute;ricas y 14 millones   de toneladas de equivalentes de CO<sub>2</sub> mediante esfuerzos actualmente   voluntarios que se volver&aacute;n obligatorios en 2015. Se utiliza el t&eacute;rmino   "equivalente de CO<sub>2</sub>" porque la pr&aacute;ctica usual es convertir   la funci&oacute;n de gas invernadero de cada uno de los m&uacute;ltiples contribuyentes   de gases invernadero a un n&uacute;mero relativo al CO<sub>2</sub> (la referencia   basal) para facilitar u c&aacute;lculo compuesto de todos los contribuyentes   de gases invernadero.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">19. EPA. Oil and Natural Gas Sector: New Source   Performance Standards and National Emission Standards for Hazardous Air Pollutants   Reviews. 40 CFR Parts 60 and 63. Response to Public Comments on Proposed Rule   August 23, 2011 (76 FR 52738). Research Triangle Park, NC: Oficina de Normas   y Planeaci&oacute;n de la Calidad de Aire, Agencia de Protecci&oacute;n Ambiental   del Estados Unidos (2012). Disponible en: <a href="http://www.epa.gov/airquality/oilandgas/pdfs/20120418rtc.pdf" target="_blank">http://www.epa.gov/airquality/oilandgas/pdfs/20120418rtc.pdf</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351545&pid=S0036-3634201200050001200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">20.Shires T, Lev-On M. Characterizing Pivotal   Sources of Methane Emissions from Unconventional Natural Gas Production: Summary   and Analysis of API and ANGA Survey Responses. Washington, DC: Instituto Americano   del Petr&oacute;leo, American Natural Gas Alliance (1&deg; de junio de 2012).   Disponible en: <a href="http://www.api.org/news-and-media/news/newsitems/2012/jun-2012/api-anga-study-methane-emissions-are-half-epa-estimate.aspx" target="_blank">http://www.api.org/news-and-media/news/newsitems/2012/jun-2012/api-anga-study-methane-emissions-are-half-epa-estimate.aspx</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351547&pid=S0036-3634201200050001200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">21. EIA. Annual Energy Outlook 2011. Washington,   DC: Administraci&oacute;n de Informaci&oacute;n de Energ&iacute;a de Estados   Unidos, Departamento de Energ&iacute;a de Estados Unidos (26 de abril de 2012).   Disponible en: <a href="http://205.254.135.7/forecasts/archive/aeo11/MT_naturalgas.cfm" target="_blank">http://205.254.135.7/forecasts/archive/aeo11/MT_naturalgas.cfm</a>   &#91;consultado el 13de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351549&pid=S0036-3634201200050001200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">22. EIA. Petroleum: Distribution and Production   of Oil and Gas Wells by State. Washington, DC: Administraci&oacute;n de Informaci&oacute;n   de Energ&iacute;a de Estados Unidos, Departamento de Energ&iacute;a de Estados   Unidos (7 de enero de 2011). Disponible en: <a href="http://www.eia.gov/pub/oil_gas/petrosystem/petrosysog.html" target="_blank">http://www.eia.gov/pub/oil_gas/petrosystem/petrosysog.html</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351551&pid=S0036-3634201200050001200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">23. NCDENR. Shale Gas &#91;sitio web&#93;. Raleigh,   NC: Departamento del Medio Ambiente y Recursos Naturales de Carolina del Norte.   Disponible en: <a href="http://portal.ncdenr.org/web/guest/shale-gas" target="_blank">http://portal.ncdenr.org/web/guest/shale-gas</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351553&pid=S0036-3634201200050001200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Noticias de salud ambiental</b></font></p>       <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">24.State of Vermont Legislature. Bill H. 464.   An act relating to hydraulic fracturing wells for natural gas and oil production.   Effective 16 May 2012. Disponible en: <a href="http://www.leg.state.vt.us/database/status/summary.cfm?Bill=H%2E0464&Session=2012" target="_blank">http://www.leg.state.vt.us/database/status/summary.cfm?Bill=H%2E0464&amp;Session=2012</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351556&pid=S0036-3634201200050001200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">25. ADEQ. Emissions Inventory &amp; Ambient Air   Monitoring of Natural Gas Production in the Fayetteville Shale Region. North   Little Rock, AR: Departamento de Calidad Ambiental de Arkansas. (22 Nov 2011).   Disponible en: <a href="http://www.adeq.state.ar.us/air/default.htm" target="_blank">http://www.adeq.state.ar.us/air/default.htm</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351558&pid=S0036-3634201200050001200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">26. PDEP. DEP to Collect Air Emissions Data about   Natural Gas Operations. Operators Face March Deadline to Return Information   &#91;press release&#93;. Harrisburg, PA: Departamento de Protecci&oacute;n Ambiental   de Pensilvania (7 de diciembre de 2011). Disponible en: <a href="http://www.portal.state.pa.us/portal/server.pt/community/newsroom/14287?id=19174&typeid=1" target="_blank">http://www.portal.state.pa.us/portal/server.pt/community/newsroom/14287?id=19174&amp;typeid=1</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351560&pid=S0036-3634201200050001200024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">27. Meltz R. Federal Agency Actions Following   the Supreme Court's Climate Change Decision in Massachusetts v. EPA: A Chronology.   Washington, DC: Servicio de Investigaci&oacute;n del Congreso estadounidense   (1&deg; de mayo de 2012). Disponible en: <a href="http://www.fas.org/sgp/crs/misc/R41103.pdf" target="_blank">http://www.fas.org/sgp/crs/misc/R41103.pdf</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351562&pid=S0036-3634201200050001200025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->. </font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">28. OilShaleGas.com. Oil &amp; Shale Gas Discovery   News &#91;sitio web&#93; (actualizado diariamente). Disponible en: <a href="http://oilshalegas.com" target="_blank">http://oilshalegas.com</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351564&pid=S0036-3634201200050001200026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">29. GAO. Pipeline Safety: Collecting Data and   Sharing Information on Federally Unregulated Gathering Pipelines Could Help   Enhance Safety. GAO-12-388. Washington, DC: Oficina de Responsabilidades del   Gobierno de Estados Unidos (22 Mar 2012). Disponible en: <a href="http://www.gao.gov/products/GAO-12-388" target="_blank">http://www.gao.gov/products/GAO-12-388</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351566&pid=S0036-3634201200050001200027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">30. Goode D, Martinez J. Risk of Cyberattacks   Clouds Natural Gas Boom. Politico, secci&oacute;n del Congreso &#91;Congress   section&#93; (8 de mayo de 2012). Disponible en: <a href="http://www.politico.com/news/stories/0512/76060.html" target="_blank">http://www.politico.com/news/stories/0512/76060.html</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351568&pid=S0036-3634201200050001200028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->. </font></p>       <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">31. EIA. Petroleum &amp; Other Liquids: U.S.   Field Production of Crude Oil. Washington, DC: Administraci&oacute;n de Informaci&oacute;n   Energ&eacute;tica de Estados Unidos, Departamento de Energ&iacute;a (30 de mayo   de 2012). Disponible en: <a href="http://www.eia.gov/dnav/pet/hist/LeafHandler.ashx?n=PET&s=MCRFPUS1&f=A" target="_blank">http://www.eia.gov/dnav/pet/hist/LeafHandler.ashx?n=PET&amp;s=MCRFPUS1&amp;f=A</a>   &#91;Consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351570&pid=S0036-3634201200050001200029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a name="end1" href="#top1">*</a> Publicado originalmente   en <i>Environmental Health Perspectives, </i>volumen 120, n&uacute;mero 7, julio   2012, p&aacute;ginas A273-A279.</font></p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>C&Aacute;NCER</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><a name="top2"></a><font face="Verdana" size="4"><b>El Instituto de Medicina   publica un informe sobre el c&aacute;ncer de mama y el medio ambiente<a href="#end2">*</a></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>Charles W. Schmidt, MS</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Maestro en Ciencias y galardonado escritor cient&iacute;fico   radicado en Portland, ME, ha publicado en las revistas <i>Discover Magazine,   Science y Nature Medicine."</i></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">El Instituto de Medicina (en ingl&eacute;s, IOM)   emprendi&oacute; recientemente&shy; una revisi&oacute;n de la evidencia actual   sobre los v&iacute;nculos entre el c&aacute;ncer de mama y el medio ambiente.   Sus conclusiones, emitidas en un informe publicado en diciembre de 2011,<sup>1</sup>   se&ntilde;alan una gama de acciones que las mujeres pueden realizar para reducir   su riesgo: mantener un peso saludable, limitar el consumo de alcohol, abstenerse   de fumar, abstenerse de ciertas formas de terapia postmenop&aacute;usica de   remplazo hormonal y evitar el exceso de escaneos m&eacute;dicos siempre que   sea posible. Hay evidencias concluyentes que relacionan estos factores con el   c&aacute;ncer de mama, mientras que las evidencias que apuntan a otros factores,   en especial la exposici&oacute;n a sustancias qu&iacute;micas en la industria   y en el lugar de trabajo, siguen siendo un tanto inciertas, seg&uacute;n los   autores del informe.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Este informe fue comisionado por Susan G. Komen   para el grupo promotor de la investigaci&oacute;n sobre el c&aacute;ncer Cure,   con sede en Dallas, Texas, y fue preparado por un panel de 15 miembros de la   academia y de centros de salud comunitarios. El panel defini&oacute; "factor   ambiental" como cualquier factor que no sea heredado a trav&eacute;s del ADN   y se bas&oacute; en evidencias recopiladas por la Agencia Internacional de Investigaci&oacute;n   sobre C&aacute;ncer y el Fondo Mundial para la Investigaci&oacute;n sobre el   C&aacute;ncer, as&iacute; como en hallazgos tomados de la literatura cient&iacute;fica.   </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Los factores de riesgo de c&aacute;ncer de mama   fueron divididos en tres categor&iacute;as (establecidos, posibles y biol&oacute;gicamente   veros&iacute;miles) con base en la fuerza de los datos, seg&uacute;n el panelista   Robert Hiatt, profesor de epidemiolog&iacute;a y bioestad&iacute;stica de la   Universidad de California en San Francisco. Los factores de riesgo "establecidos"   fueron confirmados por datos fuertes de epidemiolog&iacute;a humana, as&iacute;   como por resultados positivos de estudios en animales y estudios mecanicistas.   Se asign&oacute; a los factores de riesgo un estatus de "posibles" en los casos   en que los datos humanos disponibles estaban en conflicto, y un estatus de "biol&oacute;gicamente   veros&iacute;miles" cuando se apoyaban exclusivamente en estudios en animales   y en estudios mecanicistas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Notablemente, s&oacute;lo se identificaron unos   cuantos factores de riesgo establecidos, incluyendo la terapia hormonal combinada   con estr&oacute;geno y progestina, la exposici&oacute;n a la radiaci&oacute;n   ionizante (como la que emiten las tomograf&iacute;as computarizadas, el exceso   de peso en las mujeres postmenop&aacute;usicas y el consumo excesivo de alcohol.   Otros factores de riesgo posibles son el trabajo en el turno nocturno y la exposici&oacute;n   al humo de segunda mano, al benceno, al &oacute;xido de etileno y al 1,3-butadieno.   La categor&iacute;a de biol&oacute;gicamente veros&iacute;mil est&aacute; poblada   sobre todo por sustancias qu&iacute;micas industriales, incluyendo metales,   plaguicidas y el constituyente de los pl&aacute;sticos bisfenol A, que se encuentra   en gran cantidad de productos de consumo, en el medio ambiente y en las personas,   y por lo tanto los estudios epidemiol&oacute;gicos controlados de este compuesto   presenta retos, seg&uacute;n Hiatt.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Al hacer hincapi&eacute; en la prevenci&oacute;n   mediante cambios de estilo de vida, el IOM se distingui&oacute; del Panel Presidencial   sobre C&aacute;ncer (en ingl&eacute;s, PCP), que en la primavera de 2010 public&oacute;   un sonad&iacute;simo informe anual<sup>2</sup> que subrayaba que las exposiciones   a ciertas sustancias qu&iacute;micas tienen un impacto "extremadamente subestimado"   sobre el riesgo de c&aacute;ncer.<sup>3</sup> Ese fue el primero de los informes   anuales del PCP que se enfoc&oacute; espec&iacute;ficamente en el papel que   desempe&ntilde;a el medio ambiente en el c&aacute;ncer, y en &eacute;l se solicita   expl&iacute;citamente que se hagan m&aacute;s estrictas las regulaciones sobre   la exposici&oacute;n a sustancias qu&iacute;micas, pero el Instituto de Medicina   evita hacer cualquier recomendaci&oacute;n similar. Seg&uacute;n el nuevo informe,   los datos de laboratorio que relacionan sustancias qu&iacute;micas con riesgos   de c&aacute;ncer humano "pueden muy bien justificar que los organismos reguladores   consideren medidas para reducir las exposiciones de la poblaci&oacute;n en el   futuro."</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v54n5/a11img7.jpg" border="0"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Pero Hiatt se&ntilde;ala que el IOM estaba encargado   de revisar la evidencia actual, no de recomendar pol&iacute;ticas de regulaci&oacute;n.   En la mayor&iacute;a de los casos, dice, se requieren m&aacute;s datos humanos   para sustentar las relaciones de causa y efecto entre las sustancias qu&iacute;micas   y el c&aacute;ncer de mama. "En general no pudimos encontrar evidencias humanas   s&oacute;lidas de que tuvieran un efecto", dice. "Los datos estaban ausentes   o eran contradictorios, y tuvimos que tomar una decisi&oacute;n con base en   lo que sab&iacute;amos en 2011".</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La principal recomendaci&oacute;n del IOM es   que los investigadores adopten un enfoque de "curso de vida" del estudio de   la relaci&oacute;n entre el c&aacute;ncer de mama y el medio ambiente, con un   mayor &eacute;nfasis en la exposici&oacute;n en las primeras etapas de la vida.   "Un motivo por el cual podr&iacute;amos estar errando en los datos humanos es   que estamos estudiando a mujeres adultas, mientras que los efectos carcinog&eacute;nicos   pueden ser resultado de exposiciones que ocurren cuando los pechos a&uacute;n   se est&aacute;n desarrollando", dice Hiatt. "Sabemos por experimentos con animales   que esa es una ventana de vulnerabilidad a los insultos qu&iacute;micos".</font></p>         <p><font face="Verdana" size="2">En esa misma l&iacute;nea, a&ntilde;ade Hiatt,   el Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental y el Instituto Nacional   de Cancerolog&iacute;a est&aacute;n colaborando en el Programa de Investigaci&oacute;n   sobre C&aacute;ncer de Mama y el Medio Ambiente, el cual recluta a sujetos a   partir de los seis a&ntilde;os de edad. Los dos institutos colaboran tambi&eacute;n   en el Comit&eacute; Coordinador Interagencial de Investigaci&oacute;n sobre   C&aacute;ncer de Mama y el Medio Ambiente, un organismo creado por un mandato   del Congreso que actualmente prepara un informe exhaustivo sobre las investigaciones   a nivel federal sobre los factores ambientales y gen&oacute;micos relacionados   con el c&aacute;ncer de mama. Se espera que este informe est&eacute; disponible   a mediados de 2012.</font></p>         <p><font face="Verdana" size="2">Michael Thun, vicepresidente em&eacute;rito de   vigilancia e investigaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica de la Sociedad Americana   de Cancerolog&iacute;a, elogia el informe del Instituto de Medicina por su revisi&oacute;n   sistem&aacute;tica de las evidencias disponibles. "Llena un hueco importante",   dice. "Coincido con su postura de que tenemos temas de preocupaci&oacute;n que   requieren investigaci&oacute;n, pero &eacute;stos se encuentran en una categor&iacute;a   diferente de la de los factores de riesgo bien establecidos".</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Diana Rowden, vicepresidente de supervivencia   y resultados de la organizaci&oacute;n "Susan G. Komen for the Cure", a&ntilde;ade:   "El informe demuestra que las mujeres pueden reducir su riesgo de c&aacute;ncer   de mama con acciones factibles que pueden emprender ahora mismo. Y el reto para   nosotros es pensar m&aacute;s en c&oacute;mo explicar el riesgo de c&aacute;ncer   a la poblaci&oacute;n general: en c&oacute;mo explicarles la influencia particular   que cada uno de los diversos factores ejerce sobre el riesgo. Este es un punto   de gran importancia".</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="3"><b>Referencias</b></font></p>         <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1. IOM. Breast Cancer and the Environment: A   Life Course Approach. Washington, DC:Institute of Medicine, the National Academies   (7 Dec 2011). Available: <a href="http://www.iom.edu/Reports/2011/Breast-Cancer-and-the-Environment-A-Life-Course-Approach.aspx" target="_blank">http://www.iom.edu/Reports/2011/Breast-Cancer-and-the-Environment-A-Life-Course-Approach.aspx</a>   &#91;accessed 5 Jan 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351602&pid=S0036-3634201200050001200030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">2. President's Cancer Panel. 2008-2009 Annual   Report. Reducing Environmental Cancer Risk: What We Can Do Now. Bethesda, MD:National   Cancer Institute, National Institutes of Health, U.S. Department of Health and   Human Services (Apr 2010). Available: <a href="http://deainfo.nci.nih.gov/advisory/pcp/annualReports/pcp08-09rpt/PCP_Report_08-09_508.pdf" target="_blank">http://deainfo.nci.nih.gov/advisory/pcp/annualReports/pcp08-09rpt/PCP_Report_08-09_508.pdf</a>   &#91;accessed 5 Jan 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351604&pid=S0036-3634201200050001200031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">3. Cooney CM. Cancer report examines environmental   hazards. Environ Health Perspect 118(8):A336- A336 (2010); <a href="http://dx.doi.org/10.1289/ehp.118-a336a" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1289/ehp.118-a336a</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351606&pid=S0036-3634201200050001200032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a name="end2" href="#top2">*</a> Publicado originalmente   en <i>Environmental Health Perspectives,</i> volumen 120, n&uacute;mero 2, febrero   2012, p&aacute;ginas A60-A61.</font></p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>CONTAMINANTES ORG&Aacute;NICOS   PERSISTENTES</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><a name="top3"></a><font face="Verdana" size="4"><b>Los compuestos perfluorados   pueden reducir la protecci&oacute;n de las vacunas en los ni&ntilde;os<a href="#end3">*</a></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana"><b>Carol Potera</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Quien reside en Montana, ha escrito para EHP   desde 1996. Escribe asimismo para las revistas <i>Microbe, Genetic Engineering   News </i>y la<i> American Journal of Nursing</i></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los compuestos perfluorados (PFC), que com&uacute;nmente   se encuentran en las cacerolas y sartenes antiadherentes, en los embalajes de   los alimentos y en la ropa y los muebles repelentes a las manchas, pueden reducir   la potencia de las inmunizaciones infantiles, seg&uacute;n un nuevo estudio   realizado en residentes de las islas Feroe. Los ni&ntilde;os con niveles elevados   de PFC en la sangre ten&iacute;an niveles m&aacute;s bajos de anticuerpos para   la difteria y el t&eacute;tanos que los ni&ntilde;os con niveles inferiores   de PFC. En algunos casos, las cargas de anticuerpos tend&iacute;an a ser demasiado   bajas para proteger a los ni&ntilde;os contra estas infecciones.<sup>1</sup></font></p>         <p><font face="Verdana" size="2">Los participantes del estudio formaban parte   de una cohorte longitudinal de ni&ntilde;os nacidos en las Islas Feroe entre   los a&ntilde;os 1997 y 2000. Los investigadores midieron los anticuerpos contra   el t&eacute;tanos y la difteria en 587 ni&ntilde;os de entre 5 y 7 a&ntilde;os   de edad. Los ni&ntilde;os hab&iacute;an sido vacunados contra estas enfermedades   de acuerdo con el calendario de vacunaci&oacute;n est&aacute;ndar de Dinamarca   y las Islas Feroe. La exposici&oacute;n de los ni&ntilde;os a los PFC se estim&oacute;   con base en muestras de sangre proporcionadas por sus madres poco despu&eacute;s   del parto y muestras de sangre de los propios ni&ntilde;os proporcionadas a   la edad de cinco a&ntilde;os (los ni&ntilde;os pueden verse expuestos a los   PFC antes<sup>2</sup> y despu&eacute;s de nacer<sup>3</sup>).</font></p>         <p><font face="Verdana" size="2">Las exposiciones a los PFC tanto prenatales como   durante la ni&ntilde;ez se asociaron con niveles reducidos de anticuerpos. A   la edad de cinco a&ntilde;os, la duplicaci&oacute;n de los niveles del PFC sulfonato   perfluorooctano respecto a los niveles prenatales de PFC se vincul&oacute; a   una reducci&oacute;n de 39% de los anticuerpos contra la difteria. A la edad   de siete a&ntilde;os, una duplicaci&oacute;n de los niveles de PFC respecto   a la medici&oacute;n realizada dos a&ntilde;os antes se asoci&oacute; a una   reducci&oacute;n de 49% de los anticuerpos contra el t&eacute;tanos y la difteria   combinados. Una cuarta parte de los ni&ntilde;os de cinco a&ntilde;os de edad   ten&iacute;an un nivel de anticuerpos menor al considerado cl&iacute;nicamente   como una protecci&oacute;n contra el t&eacute;tanos, y 37% estaban por debajo   del l&iacute;mite de anticuerpos contra la difteria.<sup>1</sup> Los ni&ntilde;os   con niveles bajos de anticuerpos fueron vacunados nuevamente para potenciar   su protecci&oacute;n, se&ntilde;ala Philippe Grandjean, profesor adjunto de   salud ambiental de la Escuela de Salud P&uacute;blica de Harvard y director   del estudio.</font></p>         <p><font face="Verdana" size="2">Si bien en el estudio se examinan &uacute;nicamente   dos de las principales vacunas que reciben los ni&ntilde;os, los resultados   sugieren que los PFC pueden hacer perder la protecci&oacute;n vitalicia anticipada   de m&aacute;s de estos puntales de la prevenci&oacute;n de las enfermedades.   Se ha demostrado que s&oacute;lo unos cuantos agentes m&aacute;s, tales como   los preparados farmacol&oacute;gicos<sup>4</sup> y las radiaciones ionizantes<sup>5</sup>   que se utilizan en la terapia contra el c&aacute;ncer, interfieren con las inmunizaciones   infantiles en la misma medida que los PFC de acuerdo con este estudio, a&ntilde;ade   Grandjean. Algunos estudios realizados en ratones han demostrado que la exposici&oacute;n   a los PFC suprimen el sistema inmune,<sup>6</sup> y ahora los nuevos resultados   conectan estas sustancias qu&iacute;micas comunes en el medio ambiente con la   inmunotoxicidad en los seres humanos. "Necesitamos explorar esto a mayor profundidad",   dice Grandjean.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>&iquest;Qu&eacute; son los compuestos perfluorados?</b></font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Los compuestos perfluorados, o PFC, son sustancias   qu&iacute;micas industriales resistentes al agua y a la grasa que se utilizan   en los recubrimientos de los platos de cart&oacute;n, embalajes de alimentos,   ropa impermeable, tapicer&iacute;a, sartenes y cacerolas antiadherentes, bolsas   de palomitas de ma&iacute;z para horno de microondas y lubricantes para esqu&iacute;s   y tablas de snowboard.<sup>9,10,11</sup> Dos de los PFC mejor conocidos son   el sulfonato perfluorooctano (PFOS) y el &aacute;cido perfluorooctano (PFOA).   Las personas pueden ingerir PFC en los alimentos y en el agua e inhalarlos   en el polvo, aunque no se sabe cu&aacute;l de estas rutas contribuye m&aacute;s   a la exposici&oacute;n.<sup>12</sup> A fin de limitar la exposici&oacute;n,   Grandjean recomienda evitar las palomitas de ma&iacute;z preparadas en horno   de microondas, los repelentes de manchas para los muebles y tapetes, y la   ropa y los art&iacute;culos para el hogar tratados con PFC; normalmente estos   art&iacute;culos llevan la etiqueta "resistente a las manchas" o "antiadherente".</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">Estudios realizados en poblaciones generalmente   representativas de mujeres<sup>7</sup> y ni&ntilde;os<sup>8</sup> estadounidenses   sugieren que estos grupos tienen niveles de PFC m&aacute;s o menos iguales,   o quiz&aacute; ligeramente m&aacute;s altos, que los de sus hom&oacute;logos   de las Islas Feroe.<sup>1 </sup>"El impacto negativo de los PFC en las vacunas   infantiles deben considerarse como una amenaza potencial a la salud p&uacute;blica   en Estados Unidos", dice Grandjean.</font></p>         <p><font face="Verdana" size="2">Las personas tienden a preocuparse por los efectos   adversos brutos sobre la salud de la exposici&oacute;n a las diversas sustancias   qu&iacute;micas, como el c&aacute;ncer, se&ntilde;ala Paige Lawrence, profesora   adjunta de medicina ambiental, microbiolog&iacute;a e inmunolog&iacute;a y directora   del Programa de Capacitaci&oacute;n Toxicol&oacute;gica de la Escuela de Medicina   y Odontolog&iacute;a de la Universidad de Rochester. "Sin embargo, solemos pasar   por alto efectos adversos m&aacute;s sutiles, tales como la forma en que las   sustancias qu&iacute;micas afectan a nuestra capacidad de combatir las infecciones   o alteran el buen funcionamiento de las vacunas", afirma.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Lawrence califica el estudio de Grandjean como   innovador debido a que destaca cu&aacute;n poco sabemos sobre la forma en que   ciertas sustancias qu&iacute;micas del medio ambiente, como los PFC, perturban   al sistema inmune. "La inmunotoxicidad de estas sustancias es algo a lo que   debemos prestar mucha m&aacute;s atenci&oacute;n", se&ntilde;ala.</font></p>     <p>&nbsp;</p>         <p><font face="Verdana" size="2"><b>Referencias</b></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1. Grandjean P, <i>et al</i>. Serum vaccine antibody   concentrations in children exposed to perfluorinated compounds. JAMA 307(4):391-   397 (2012); <a href="http://dx.doi.org/10.1001/jama.2011.2034" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1001/jama.2011.2034</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351635&pid=S0036-3634201200050001200033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">2. Needham LL, <i>et al</i>. Partition of environmental   chemicals between maternal and fetal blood and tissues. Environ Sci Technol   45(3):1121-1126 (2011); <a href="http://dx.doi.org/10.1021/es1019614" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1021/es1019614</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351637&pid=S0036-3634201200050001200034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">3.Vestergren R, Cousins IT. Tracking the pathways   of human exposure to perfluorocarboxylates. Environ Sci Technol 43(15):5565-5575   (2009); <a href="http://dx.doi.org/10.1021/es900228k" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1021/es900228k</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351639&pid=S0036-3634201200050001200035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">4. Paulides M, <i>et al.</i> Antibody levels   against tetanus and diphtheria after polychemotherapy for childhood sarcoma:   a report from the Late Effects Surveillance System. Vaccine 43(7):2641-2647   (2011); <a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.vaccine.2010.12.084" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1016/j.vaccine.2010.12.084</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351641&pid=S0036-3634201200050001200036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">5. Inaba H, <i>et al</i>. Longitudinal analysis   of antibody response to immunization in paediatric survivors after allogeneic   haematopoietic stem cell transplantation. Br J Haematol 156(1):109-117 (2012);   <a href="http://dx.doi.org/10.1111/j.1365-2141.2011.08913.x" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1111/j.1365-2141.2011.08913.x</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351643&pid=S0036-3634201200050001200037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">6. Fair PA, <i>et al</i>. Effects of environmentally-relevant   levels of perfluorooctane sulfonate on clinical parameters and immunological   functions in B6C3F1 mice. J Immunotoxicol 8(1):17-29 (2011); <a href="http://dx.doi.org/10.3109/1547691X.2010.527868" target="_blank">http://dx.doi.org/10.3109/1547691X.2010.527868</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351645&pid=S0036-3634201200050001200038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">7. Calafat AM, <i>et al.</i> Serum concentrations   of 11 polyfluoroalkyl compounds in the U.S. population: data from the National   Health and Nutrition Examination Survey (NHANES) 1999-2000. Environ Sci Technol   41(7):2237-2242 (2007); <a href="http://dx.doi.org/10.1021/es062686m" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1021/es062686m</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351647&pid=S0036-3634201200050001200039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">8. Kato Y, <i>et al</i>. Polyfluoroalkyl compounds   in pooled sera from children participating in the National Health and Nutrition   Examination Survey 2001-2002. Environ Sci Technol 43(7):2641-2647 (2009); <a href="http://dx.doi.org/10.1021/es803156p" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1021/es803156p</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351649&pid=S0036-3634201200050001200040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">9. Vestergren R, Cousins IT. Tracking the pathways   of human exposure to perfluorocarboxylates. Environ Sci Technol 43(15):5565-5575   (2009); <a href="http://dx.doi.org/10.1021/es900228k" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1021/es900228k</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351651&pid=S0036-3634201200050001200041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">10. Trier X, <i>et al</i>. Structural isomers   of polyfluorinated di- and trialkylated phosphate ester surfactants present   in industrial blends and in microwave popcorn bags. Environ Sci Pollut Res 18(8):1422-1432   (2011); <a href="http://dx.doi.org/10.1007/s11356-011-0488-2" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1007/s11356-011-0488-2</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351653&pid=S0036-3634201200050001200042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">11. Nilsson H, <i>et a</i>l. A time trend study   of significantly elevated perfluorocarboxylate levels in humans after using   fluorinated ski wax. Environ Sci Technol 44(6):2150-2155 (2010); <a href="http://dx.doi.org/10.1021/es9034733" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1021/es9034733</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351655&pid=S0036-3634201200050001200043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">12. D'Hollander W, <i>et a</i>l. Perfluorinated   substances in human food and other sources of human exposure. Rev Environ Contam   Toxicol 208:179-215 (2010); <a href="http://dx.doi.org/10.1007/978-1-44196880-7_4" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1007/978-1-44196880-7_4</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351657&pid=S0036-3634201200050001200044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a name="end3" href="#top3">*</a> Publicado originalmente   en <i>Environmental Health Perspectives,</i> volumen 120, n&uacute;mero 4, abril   2012, p&aacute;ginas A150.</font></p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>CONTAMINACI&Oacute;N AMBIENTAL</b>   </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><a name="top4"></a><font face="Verdana" size="4"><b>Cuando se trata de las   emisiones de los veh&iacute;culos el&eacute;ctricos, el lugar importa<a href="#end4">*</a></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>David C. Holzman</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Escribe sobre ciencia, medicina, energ&iacute;a,   econom&iacute;a y autom&oacute;viles desde Lexington y Wellfleet, Massachusetts.   Sus trabajos se han publicado en las revistas <i>Smithsonian, The Atlantic Monthly   </i>y el<i> Journal of the National Cancer Institute</i></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">En un esfuerzo por elevar las ventas, el gobierno   chino anunci&oacute; recientemente que renunciar&iacute;a al 10% del impuesto   sobre las ventas de autom&oacute;viles el&eacute;ctricos de fabricaci&oacute;n   nacional adem&aacute;s de ofrecer subsidios gubernamentales por hasta 19 000   d&oacute;lares por auto.<sup>1</sup> Sin embargo, pese a su reputaci&oacute;n   de ecol&oacute;gicos, por cada kil&oacute;metro los autos el&eacute;ctricos   en China causan unas 3.5 veces m&aacute;s muertes prematuras debido a la contaminaci&oacute;n   ambiental que los autom&oacute;viles de gasolina, seg&uacute;n estimaciones   recientes calculadas para las 34 ciudades m&aacute;s grandes del pa&iacute;s.<sup>2</sup></font></p>       <p><font face="Verdana" size="2">En el estudio, los investigadores calcularon   las emisiones por personakm, es decir, por cada persona que se traslada 1 kil&oacute;metro   en un veh&iacute;culo (por ejemplo, si 15 personas viajan 10 km en un autob&uacute;s,   el autob&uacute;s acumula 150 personas-km). Consideraron cinco tipos de veh&iacute;culos:   autom&oacute;viles el&eacute;ctricos (excluyendo los autos h&iacute;bridos),   bicicletas el&eacute;ctricas y motonetas, autom&oacute;viles de gasolina, autom&oacute;viles   de diesel y autobuses de diesel. Calcularon las emisiones del escape de los   veh&iacute;culos de gasolina y diesel con base en las normas de emisiones y   las cifras publicadas en la literatura revisada por pares. Los veh&iacute;culos   el&eacute;ctricos no producen emisiones por combusti&oacute;n, pero su impacto   en emisiones proviene de las plantas de energ&iacute;a el&eacute;ctrica que   generan la electricidad que utilizan. La gran mayor&iacute;a de la electricidad   en China se obtiene por combusti&oacute;n de carb&oacute;n<sup>2</sup> (mientras   que en Estados Unidos el porcentaje es menor al 50%<sup>3</sup>).</font></p>         <p><font face="Verdana" size="2">Los autores modelaron la fracci&oacute;n de las   emisiones de materia particulada (PM<sub>2.5</sub>) inhalada por la poblaci&oacute;n   para estimar el total de la mortalidad excesiva atribuible a &eacute;stas. "Este   es el contaminante cuyos impactos sobre la salud, incluyendo su irrefutable   asociaci&oacute;n con la mortalidad prematura, son los mejor estudiados", dice   el coautor Christopher R. Cherry, profesor asociado del Departamento de Ingenier&iacute;a   Civil y Ambiental de la Universidad de Tennessee en Knoxville.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Si bien la mortalidad relacionada espec&iacute;ficamente   con veh&iacute;culos variaba mucho de ciudad a ciudad, se estim&oacute; que   los autom&oacute;viles el&eacute;ctricos causaban m&aacute;s muertes prematuras   que los autos de gasolina en 33 de las 34 ciudades estudiadas.<sup>2</sup> "Las   emisiones de las plantas de energ&iacute;a el&eacute;ctrica que funcionan a   base de combusti&oacute;n de carb&oacute;n son comparativamente altas en China   debido a la calidad inferior del carb&oacute;n y a que hay menos plantas que   utilicen tecnolog&iacute;as de control de emisiones", explica el coautor del   informe, Julian D. Marshall, profesor asociado de ingenier&iacute;a ambiental   de la Universidad de Minnesota, Mine&aacute;polis.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a href="/img/revistas/spm/v54n5/a11img8.jpg"><img src="/img/revistas/spm/v54n5/a11img8.jpg" width="300" border="0"></a></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a href="/img/revistas/spm/v54n5/a11img8.jpg">Haga   un click para ampliar</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">En Shanghai, por ejemplo, se estim&oacute; que   las emisiones de las plantas el&eacute;ctricas asociadas a los autom&oacute;viles   el&eacute;ctricos causan 26 muertes excesivas al a&ntilde;o por cada diez mil   millones de personas-km, mientras que los autos de gasolina provocan 9 muertes   excesivas al a&ntilde;o. Los autos de diesel causan aproximadamente 90 muertes   excesivas por cada diez mil millones de personas-km. Los autobuses de diesel,   que tienen emisiones m&aacute;s bajas por persona-km que los autos de diesel   debido a que transportan a m&aacute;s personas, provocan aproximadamente 32   muertes excesivas, y las bicicletas el&eacute;ctricas, que son las que menos   da&ntilde;os ocasionan, provocan s&oacute;lo unas 3 muertes excesivas por cada   diez mil millones de personas-km por a&ntilde;o.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">No es de sorprender que las implicaciones de   esta investigaci&oacute;n para otros pa&iacute;ses sean variables. Vietnam,   por ejemplo, depende mucho m&aacute;s del gas natural y de la energ&iacute;a   hidr&aacute;ulica que del carb&oacute;n para su electricidad, dice Cherry, de   manera que all&iacute; los autos el&eacute;ctricos causan una tercera parte   de la contaminaci&oacute;n que ocasionan los autos a gasolina y una d&eacute;cima   parte de la contaminaci&oacute;n en general en comparaci&oacute;n con China.   Por el contrario, a&ntilde;ade, en India las emisiones promedio de PM<sub>2.5</sub>   del sector energ&eacute;tico son 10% mayores que en China y ocasionan m&aacute;s   contaminaci&oacute;n por kil&oacute;metro por auto el&eacute;ctrico.</font></p>     <blockquote>       <p><font face="Verdana" size="2">Beijing exime a los veh&iacute;culos el&eacute;ctricos   de bater&iacute;a de tener que participar en la loter&iacute;a mensual de   placas mediante la cual determina a qui&eacute;nes les est&aacute; permitido   adquirir un autom&oacute;vil nuevo. En marzo de 2011, cuatrocientas mil personas   contendieron por la asignaci&oacute;n mensual de 17 600 placas.<sup>6</sup>   En otro esfuerzo para reducir las emisiones provenientes del tr&aacute;fico,   en ocasiones la ciudad utiliza tambi&eacute;n un racionamiento por n&uacute;meros   pares o nones de las placas para controlar el n&uacute;mero de autos en circulaci&oacute;n.<sup>7</sup></font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">"Es importante recordar que los veh&iacute;culos   el&eacute;ctricos son s&oacute;lo tan limpios como la electricidad de la que   se cargan, y un futuro de energ&iacute;a limpia incluye tanto el uso de veh&iacute;culos   el&eacute;ctricos como una red de suministro de electricidad m&aacute;s limpia",   dice Don Anair, ingeniero y analista principal del Sindicato de Cient&iacute;ficos   Preocupados (en ingl&eacute;s, UCS). Anair se&ntilde;ala que la red de suministro   de electricidad de Estados Unidos es m&aacute;s limpia que la de China como   resultado de las regulaciones de aire limpio y de la mayor inversi&oacute;n   en la electricidad renovable (la inversi&oacute;n de Estados Unidos en energ&iacute;a   renovable es la segunda en el mundo, despu&eacute;s de la de China<sup>4</sup>).   La intensidad de las emisiones de la red de suministro de electricidad de Estados   Unidos (es decir, las emisiones por unidad de energ&iacute;a producida) continuar&aacute;   mejorando a medida que las plantas no mejoradas de combusti&oacute;n de carb&oacute;n   dejen de operar, a&ntilde;ade.</font></p>     <blockquote>       <p><font face="Verdana" size="2">Las emisiones de los veh&iacute;culos el&eacute;ctricos   no se derivan de la gasolina ni del diesel sino del carb&oacute;n y otras   fuentes de energ&iacute;a que alimentan a la red de suministro de electricidad.</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Un informe del UCS publicado en abril de 2012   revel&oacute; que incluso en la regi&oacute;n de Estados Unidos que tiene la   red de suministro de electricidad con emisiones m&aacute;s intensas, las emisiones   de gases invernadero atribuibles a los veh&iacute;culos el&eacute;ctricos son   equivalentes a las producidas por los autos de gasolina que rinden entre 31   y 40 millas por gal&oacute;n.<sup>5</sup> Ese informe no incluye la mortalidad   atribuible a la exposici&oacute;n a PM<sub>2.5</sub>.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="3"><b>Referencias</b></font></p>         <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1 China Daily &#91;website&#93;. China Waives    Sales Tax on Locally Made EVs, Fuel Cell Cars. Beijing, China: China Daily Information    Co. (actualizado el 9 de enero de 2012). Disponible en: <a href="http://www.chinadaily.com.cn/business/2012-01/09/content_14404771.htm" target="_blank">http://www.chinadaily.com.cn/business/2012-01/09/content_14404771.htm</a>    &#91;consultado el 3 de mayo de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351692&pid=S0036-3634201200050001200045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">2. Ji S, et al. Electric vehicles in China: emissions   and health impacts. Environ Sci Technol 46(4):2018- 2024 (2012); <a href="http://dx.doi.org/10.1021/es202347q" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1021/es202347q</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351694&pid=S0036-3634201200050001200046&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">3. EIA. Electricity Explained. Electricity in   the United States &#91;sitio web&#93;. Washington, DC: Administraci&oacute;n   de Informaci&oacute;n sobre Energ&iacute;a, Departamento de Energ&iacute;a de   Estados Unidos (actualizado el 2 de mayo de 2012). Disponible en: <a href="http://www.eia.gov/energyexplained/index.cfm?page=electricity_in_the_united_states" target="_blank">http://www.eia.gov/energyexplained/index.cfm?page=electricity_in_the_united_states</a>   &#91;consultado el 3 de mayo de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351696&pid=S0036-3634201200050001200047&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">4. Ernst &amp; Young. Renewable Energy Country   Attractiveness Indices, N<sup>o</sup> 32. Londres, RU: EYGM Limited (febrero   de 2012). Disponible en: <a href="http://www.ey.com/Publication/vwLUAssets/CAI_issue_32_Feb_2012/$FILE/CAI_issue_32_Feb_2012.pdf" target="_blank">www.ey.com/Publication/vwLUAssets/CAI_issue_32_Feb_2012/$FILE/CAI_issue_32_Feb_2012.pdf</a>   &#91;consultado el 3 de mayo de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351698&pid=S0036-3634201200050001200048&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">5. Anair D, Mahmassani A. State of Charge: Electric   Vehicles' Global Warming Emissions and Fuel-Cost Savings across the United States.   Cambridge, MA: Publicaciones del UCS (abril de 2012). Disponible en: <a href="http://www.ucsusa.org/assets/documents/clean_vehicles/electric-car-global-warming-emissions-report.pdf" target="_blank">http://www.ucsusa.org/assets/documents/clean_vehicles/electric-car-global-warming-emissions-report.pdf</a>   &#91;consultado el 3 de mayo de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351700&pid=S0036-3634201200050001200049&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">6. Beijing Waives License Plate Lottery for Electric   Vehicles. China.org.cn, Environment section &#91;Secci&oacute;n de Medio Ambiente&#93;   (27 de octubre de 2011). Disponible en: <a href="http://www.china.org.cn/environment/2011-10/27/content_23738639.htm" target="_blank">http://www.china.org.cn/environment/2011-10/27/content_23738639.htm</a>   &#91;consultado el 3 de mayo de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351702&pid=S0036-3634201200050001200050&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">7. Beijing to Use Odd-Even Traffic Ban to Ease   Traffic during Special Occasions, Bad Weather &#91;en ingl&eacute;s&#93;. CNTV.cn,   Secci&oacute;n Noticias, subsecci&oacute;n China, a trav&eacute;s de la agencia   Xinhua (1<sup>o</sup> de junio de 2011). Disponible en: <a href="http://english.cntv.cn/20110601/102932.shtml" target="_blank">http://english.cntv.cn/20110601/102932.shtml</a>   &#91;consultado el 3 de mayo de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351704&pid=S0036-3634201200050001200051&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a name="end4" href="#top4">*</a> Publicado originalmente   en <i>Environmental Health Perspectives,</i> volumen 120, n&uacute;mero 6, junio   2012, p&aacute;ginas A230-A231.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>SALUD INFANTIL</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><a name="top5"></a><font face="Verdana" size="4"><b>Actualizan los Centros   para el Control y la Prevenci&oacute;n de Enfermedades (CDC) las directrices   sobre la exposici&oacute;n infantil al plomo<a href="#end5">*</a></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>Kellyn S. Betts</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Durante m&aacute;s de doce a&ntilde;os, ha escrito   acerca de los contaminantes ambientales, sus riesgos y la tecnolog&iacute;a   encaminada a resolver problemas ambientales, para diversas publicaciones, incluyendo   <i>EHP</i> y <i>Environmental Science &amp; Technology</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>Al diablo con m&aacute;s. Yo quiero mejor    <br>  </b>Ray Bradbury, <i>M&aacute;s all&aacute; de 1984: Las m&aacute;quinas de   gente</i> (1979)</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En respuesta al creciente <i>corpus</i> de evidencia   cient&iacute;fica sobre los efectos de la exposici&oacute;n a niveles bajos   de plomo,1 los Centros para el Control y la Prevenci&oacute;n de Enfermedades   de Estados Unidos (CDC) han anunciado que est&aacute;n cambiando sus directrices   respecto a la exposici&oacute;n infantil al metal t&oacute;xico, reduciendo   a la mitad el nivel de plomo en la sangre a partir del cual se recomienda realizar   una intervenci&oacute;n.2 Seg&uacute;n Jay Dempsey, vocero de los CDC, el organismo   estima que el cambio har&aacute; que el n&uacute;mero de ni&ntilde;os afectados   se incremente de menos de 100000 a 372979. La intervenci&oacute;n recomendada   implica identificar y eliminar las fuentes de exposici&oacute;n al plomo y llevar   a cabo un control de seguimiento de los niveles de plomo en la sangre.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Desde 1991, los CDC hab&iacute;an fijado en 10   &#956;g/dL el "nivel de preocupaci&oacute;n" para los niveles de plomo en la   sangre de los ni&ntilde;os. Por recomendaci&oacute;n de su Comit&eacute; Asesor   sobre la Prevenci&oacute;n de la Intoxicaci&oacute;n Infantil con Plomo, el   organismo est&aacute; prescindiendo del uso de un n&uacute;mero est&aacute;tico.   En cambio, su nuevo valor de referencia de 5 &#956;g/dL se basa en el 97.5 <sup>o</sup>   percentil de los niveles en sangre en ni&ntilde;os estadounidenses de entre   1 y 5 a&ntilde;os de edad, de acuerdo con las mediciones de la Encuesta Nacional   de Salud y Nutrici&oacute;n (NHANES). El valor de referencia se actualizar&aacute;   cada cuatro a&ntilde;os con base en las dos iteraciones m&aacute;s recientes   de la NHANES.<sup>2</sup></font></p>         <p><font face="Verdana" size="2">Los CDC han dejado de lado el t&eacute;rmino   "nivel de preocupaci&oacute;n" porque "da una falsa sensaci&oacute;n de seguridad   a las personas" cuyos hijos tienen niveles de plomo en sangre por debajo del   l&iacute;mite, afirma Christopher Portier, director del Centro Nacional de Salud   Ambiental de este organismo. La agencia y su comit&eacute; asesor no encuentran   evidencia alguna de que exista un nivel seguro de exposici&oacute;n al plomo   para los ni&ntilde;os, agrega.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Actualmente hay m&uacute;ltiples estudios que   vinculan la exposici&oacute;n a niveles bajos de plomo con problemas de comportamiento,   trastorno de d&eacute;ficit de atenci&oacute;n o hiperactividad, y efectos cardiovasculares,   inmunol&oacute;gicos y endocrinos adversos, dice Bruce Lanphear, de la Universidad   Simon Fraser. Lanphear dirigi&oacute; en 2005 un estudio en el que siete distintas   cohortes longitudinales de diversos pa&iacute;ses reportaron reducciones de   la inteligencia muy similares asociadas a niveles de plomo en sangre por debajo   de los 10 &#956;g/dL.<sup>3</sup> En junio de 2012, el Programa Nacional de   Toxicolog&iacute;a concluy&oacute; que los efectos de salud adversos se presentan   incluso cuando los niveles son inferiores a los 5 &#956;g/dL.<sup>4</sup></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los hogares pueden ser una importante fuente   de exposici&oacute;n al plomo, y los CDC se enfocan en la prevenci&oacute;n   primaria, se&ntilde;ala Mary Jean Brown, jefa de la divisi&oacute;n de este   organismo dedicada a la Prevenci&oacute;n de la Intoxicaci&oacute;n por Plomo.   "Tenemos que desarrollar un plan para controlar o eliminar los riesgos relacionados   con el plomo antes de que los ni&ntilde;os se intoxiquen", a&ntilde;ade. Los   CDC est&aacute;n trabajando junto con el Departamento de Vivienda y Desarrollo   Urbano de Estados Unidos y la Agencia de Protecci&oacute;n al Medio Ambiente   de Estados Unidos para identificar aquellas comunidades en las que un gran porcentaje   de los ni&ntilde;os tienen niveles elevados de plomo y con miras a tomar medidas   para remediar las fuentes de exposici&oacute;n, dice.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">"La mayor parte de los ni&ntilde;os se ven expuestos   sobre todo a trav&eacute;s del polvo dom&eacute;stico que resulta de la desintegraci&oacute;n   de pintura vieja a base de plomo", dice Michael Weitzman, profesor de medicina   ambiental y pediatr&iacute;a del Centro M&eacute;dico Langone de la Universidad   de Nueva York. Las ventanas viejas son una importante fuente de exposici&oacute;n;   otra es la renovaci&oacute;n de las casas viejas cuando se hace sin tomar las   debidas precauciones, seg&uacute;n el Centro Nacional para Viviendas Saludables   (NCHH), un organismo sin fines de lucro.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v54n5/a11img9.jpg" border="0"></p>     <p>&nbsp;</p>     <blockquote>       <p><font face="Verdana" size="2">La pintura a base de plomo sigue siendo la   fuente m&aacute;s importante de intoxicaci&oacute;n por plomo entre los ni&ntilde;os   estadounidenses.<sup>1</sup> Pese a las grandes reducciones en la exposici&oacute;n   que siguieron a la eliminaci&oacute;n del plomo de la gasolina, se estima   que todav&iacute;a hay pintura a base de plomo en 37.1 millones de hogares   en Estados Unidos.<sup>6</sup> La ingesti&oacute;n de esquirlas de pintura   o (m&aacute;s com&uacute;nmente) del polvo contaminado que se forma cuando   la pintura de plomo se erosiona es la v&iacute;a usual de exposici&oacute;n   pedi&aacute;trica. El "cuadriculado" de las grietas superficiales que se ven   en esta imagen es t&iacute;pico de la vieja pintura a base de plomo, aunque   la ausencia de un cuadriculado no garantiza que una superficie est&eacute;   libre de plomo, porque puede ser que se haya pintado sobre pintura anterior   hecha a base de plomo. Un diagn&oacute;stico definitivo requiere de un an&aacute;lisis   de fluorescencia con rayos X de cada superficie pintada, sobre todo de aquellas   que est&eacute;n al alcance de los ni&ntilde;os peque&ntilde;os, como los   antepechos de las ventanas y los barandales. Se recomienda enf&aacute;ticamente   realizar este an&aacute;lisis en cualquier hogar de Estados Unidos construido   antes de 1978, a&ntilde;o en que se prohibi&oacute; el uso residencial de   la pintura a base de plomo. Las pruebas deben ser realizadas por un inspector   certificado por la EPA o por el departamento de salud local.</font></p>      <p><font face="Verdana" size="2"><b>-Dr. Philip J. Landrigan, m&eacute;dico   y maestro en ciencias, y Dr. Charles H. Kellner, m&eacute;dico</b></font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, se sabe menos sobre c&oacute;mo   limpiar estas fuentes de plomo. Lanphear se&ntilde;ala la necesidad de contar   con m&eacute;todos eficaces y basados en la evidencia para reducir el plomo   en el polvo dom&eacute;stico, en la tierra, el agua y ciertos productos de consumo.   Est&aacute; trabajando en un estudio que, afirma, demostrar&aacute; la eficacia   de lostribuir a garantizar que "los padres controles de riesgo de intoxicaci&oacute;n   por plomo para reducir los niveles de plomo en la sangre de los ni&ntilde;os.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Pese a los dr&aacute;sticos recortes que sufri&oacute;   el Programa de Viviendas Saludables y Prevenci&oacute;n de Intoxicaci&oacute;n   por Plomo de los CDC en el a&ntilde;o fiscal 2012,<sup>5</sup> el anuncio del   nuevo valor de referencia, hecho en mayo de 2012, constituye una promesa de   acci&oacute;n, se&ntilde;ala Portier. Agrega que este organismo desarrollar&aacute;   materiales educativos para explicar a los departamentos de salud, pediatras,   organizaciones no gubernamentales y otros grupos lo que significa este cambio   y qu&eacute; acciones tomar de acuerdo a &eacute;l. Sin embargo, 80% del presupuesto   para programas se destin&oacute; a apoyar a programas estatales y locales de   prevenci&oacute;n de intoxicaciones por plomo que ya no recibir&aacute;n financiamiento,   dice Dempsey. Portier se&ntilde;ala que ha visto a muchos de estos programas   desaparecer.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Independientemente de c&oacute;mo se implementen   en &uacute;ltima instancia las nuevas directrices, Rebecca Morley, directora   ejecutiva de NCHH, espera que m&aacute;s familias comiencen a comprender que   incluso los niveles muy bajos de exposici&oacute;n al plomo pueden ocasionar   da&ntilde;os. Agrega que la decisi&oacute;n impulsar&aacute; actividades educativas   de seguimiento para concomenzar&aacute;n a obtener la informaci&oacute;n que   merecen".</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="3"><b>Referencias</b></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1. CDC. Low Level Lead Exposure Harms Children:   A Renewed Call for Primary Prevention. Atlanta, GA: <i>Comit&eacute; Asesor</i>   sobre la <i>Prevenci&oacute;n de la Intoxicaci&oacute;n Infantil por Plomo</i>,   Centros para el Control y la Prevenci&oacute;n de Enfermedades de Estados Unidos   (4 de enero de 2012). 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Environ Health Perspect 113(7):894-899 (2005); <a href="http://dx.doi.org/10.1289/ehp.7688" target="_blank">http://dx.doi.org/10.1289/ehp.7688</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351744&pid=S0036-3634201200050001200054&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">4. NTP. NTP Monograph on Health Effects of Low-Level   Lead Evaluation &#91;prepublication copy&#93;. Research Triangle Park, NC: Programa   Nacional de Toxicolog&iacute;a, Departamento de Salud y Servicios Humanos de   Estados Unidos (actualizado el 13 de junio de 2012). 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Disponible en: <a href="http://portal.hud.gov/hudportal/documents/huddoc?id=AHHS_REPORT.pdf" target="_blank">http://portal.hud.gov/hudportal/documents/huddoc?id=AHHS_REPORT.pdf</a>   &#91;consultado el 13 de junio de 2012&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9351750&pid=S0036-3634201200050001200057&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a name="end5" href="#top5">*</a> Publicado originalmente   en <i>Environmental Health Perspectives,</i> volumen 120, n&uacute;mero 7, julio   2012, p&aacute;ginas A268.</font></p>      ]]></body><back>
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