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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>NOTICIAS    DE SALUD AMBIENTAL</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4"><b><a name="not1"></a>TOX21    Nuevas dimensiones de las pruebas de toxicidad<a href="#nota1"><sup><font size="2">*1</font></sup></a></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En la planta baja    del Centro de Gen&#243;mica Qu&#237;mica &#40;NCGC&#41; de los Institutos Nacionales    de Salud en Rockvile, Maryland, un laboratorio automatizado que cost&#243; 10    millones de d&#243;lares pasa todo el d&#237;a y toda la noche investigando    sustancias qu&#237;micas a velocidades que ning&#250;n equipo de investigadores    humanos podr&#237;a igualar jam&#225;s. En una semana, dependiendo de la naturaleza    del ensayo, puede arrojar hasta 2.2 millones de puntos de datos moleculares    derivados de miles de sustancias qu&#237;micas probadas cada una en 15 concentraciones    diferentes. </font></p>     <p> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">¿Es &#233;ste el    nuevo rostro de la toxicolog&#237;a? Muchos expertos opinan que la respuesta podr&#237;a    ser que s&#237;. El uso de herramientas de selecci&#243;n de alto rendimiento como el    sistema rob&#243;tico del Centro Nacional de Gen&#243;mica Qu&#237;mica &#40;NCGC&#41;, en combinaci&#243;n    con una creciente variedad de ensayos in vitro y de m&#233;todos computacionales,    est&#225;n revelando la manera en que las sustancias qu&#237;micas interact&#250;an con    blancos biol&#243;gicos. Los cient&#237;ficos opinan cada vez m&#225;s que estas herramientas    podr&#237;an generar evaluaciones m&#225;s exactas de riesgos de toxicidad humana que    los que se predicen actualmente mediante las pruebas realizadas en animales.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Es m&#225;s, se considera    que los enfoques anal&#237;ticos in vitro son la mejor esperanza para el enorme    atraso en las pruebas de sustancias qu&#237;micas en el mercado. Las evaluaciones    var&#237;an, pero se emplean decenas de miles de sustancias qu&#237;micas en productos    de consumo sin conocimiento alguno sobre su toxicidad potencial. Mientras tanto,    se requieren a&#241;os y millones de d&#243;lares para evaluar los riesgos de una sola    sustancia qu&#237;mica utilizando pruebas en animales.</font></p>     <p> <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">"En casi todos    los aspectos, esto tiene la apariencia de un cambio de paradigma en el campo",    dice John Bucher, director adjunto del Programa Nacional de Toxicolog&#237;a    &#40;PNT&#41;. "Constituye un gran cambio el pasar de utilizar estudios en animales,    con los cuales nos sent&#237;amos a gusto, a descansar sobre todo en los resultados    de los ensayos bioqu&#237;micos o basados en c&#233;lulas para tomar decisiones    sobre las pol&#237;ticas de salud. Este es un enfoque totalmente diferente que    proporciona un tipo diferente de informaci&#243;n."</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>La agrupaci&#243;n    Tox21 </b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Con el apoyo de    la nueva tecnolog&#237;a, el PNT, el NCGC y la Agencia de Protecci&#243;n al Ambiente    de EUA &#40;EPA&#41; se est&#225;n asociando para lograr que avance el estado de las pruebas    de toxicidad. Espec&#237;ficamente, los socios buscan identificar nuevos mecanismos    de actividad qu&#237;mica en las c&#233;lulas, priorizar las sustancias qu&#237;micas que    a&#250;n no han sido probadas para realizar evaluaciones m&#225;s amplias, y desarrollar    mejores modelos para predecir la respuesta humana a las sustancias t&#243;xicas.    Esta agrupaci&#243;n, conocida como Tox21 y formalizada el a&#241;o pasado en un Memor&#225;ndum    de Entendimiento, responde a un reto planteado por el Consejo Nacional de Investigaci&#243;n    &#40;en ingl&#233;s, NRC&#41; en su informe del a&#241;o 2007 Toxicity Testing in the 21st Century:    A Vision and a Strategy &#91;Pruebas de toxicidad en el siglo XXI: Una visi&#243;n y    una estrategia&#93;. Este informe demanda una toxicolog&#237;a transformadora para pasar    "de un sistema basado solamente en pruebas completas en animales a uno basado    principalmente en m&#233;todos in vitro que eval&#250;e los cambios en los procesos    biol&#243;gicos utilizando c&#233;lulas, l&#237;neas celulares o componentes celulares,    preferiblemente de origen humano." En marzo de 2009, la EPA public&#243; su propia    agenda de Tox21, The U.S. Environmental Protection Agency"·s Strategic Plan    for Evaluating the Toxicity of Chemicals &#91;Plan estrat&#233;gico para evaluar la    toxicidad de las sustancias qu&#237;micas de la Agencia de Protecci&#243;n al Ambiente    de EUA&#93;, la cual afirma que "la explosi&#243;n de nuevas herramientas cient&#237;ficas    en las ciencias de la computaci&#243;n, de la informaci&#243;n y moleculares ofrece    una gran promesa para"¦ fortalecer las pruebas de toxicidad y los enfoques    de la evaluaci&#243;n de riesgos."</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> El concepto de    a&#241;adir m&#225;s datos mecan&#237;sticos a la evaluaci&#243;n de riesgos    no es nuevo. Antes de Tox21, los modelos de farmacocin&#233;tica basada en la    fisiolog&#237;a &#40;en ingl&#233;s, PBPK&#41;, la toxicogen&#243;mica y otros    enfoques relacionados ya estaban llevando a cabo evaluaciones de riesgos con    bases m&#225;s mecan&#237;sticas. Pero esa investigaci&#243;n no necesariamente    se traduc&#237;a en cambios en las pol&#237;ticas de regulaci&#243;n que gobiernan    la exposici&#243;n humana, argumenta Lorenz Rhomberg, directivo de la Corporaci&#243;n    Gradient, compa&#241;&#237;a asesora de evaluaci&#243;n de riesgos con sede    en Cambridge, Massachusetts. Pese a que cuentan con datos mecan&#237;sticos,    los funcionarios de salud de la EPA se han mostrado reacios a utilizar esos    datos al establecer las normas de exposici&#243;n, debido a que en muchos casos    justificar&#237;an limites m&#225;s elevados de exposici&#243;n permisible que    los que sugieren los supuestos m&#225;s conservadores. En cambio, es m&#225;s    frecuente que la EPA se base en supuestos conservadores sobre el modo en que    las sustancias qu&#237;micas afectan a los seres humanos. "La EPA se atiene    a los precedentes y hace las cosas tal como las ha hecho en el pasado para no    ser arbitraria", explica Rhomberg. "De modo que hay mucha inercia en el sistema".</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v52n6/a11text1.jpg"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v52n6/a11text2.jpg"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Robert Kavlock,    director del Centro Nacional de Toxicolog&#237;a Computacional de la EPA, dice    que la principal diferencia entre Tox21 y la investigaci&#243;n toxicol&#243;gica    molecular anterior radica en la escala. Los cient&#237;ficos generalmente se    han enfocado en investigaciones basadas en hip&#243;tesis, por ejemplo, sobre    el modo en que una sustancia qu&#237;mica interact&#250;a con un objetivo celular    espec&#237;fico que supuestamente desempe&#241;a un papel en la toxicidad, explica.    Tox21, por otra parte, se basa en m&#233;todos de selecci&#243;n no sesgados    que no suponen ning&#250;n conocimiento previo sobre lo que una sustancia qu&#237;mica    podr&#237;a llegar a hacer en la c&#233;lula. Idealmente, esas investigaciones    revelar&#225;n redes moleculares completamente nuevas que coordinan la toxicidad,    dice. Kavlock hace &#233;nfasis en que con su nueva estrategia la EPA est&#225;    demostrando que est&#225; dispuesta a tomar en serio los datos mecan&#237;sticos.    "Tox21 se produjo con una aportaci&#243;n de los miembros directivos de todas    las oficinas de la EPA", se&#241;ala. "Existe un reconocimiento expl&#237;cito    del hecho de que estamos en una transici&#243;n cient&#237;fica y de que la    parte de negocio de la agencia necesita avanzar al parejo de ella." </font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>Un nuevo enfoque    en las v&#237;as de ingreso</b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La premisa esencial    de Tox21 es que los cient&#237;ficos pueden inferir da&#241;o humano de las sustancias    qu&#237;micas con base en la manera en que activan las v&#237;as de ingreso de toxicidad    en las c&#233;lulas. El t&#233;rmino "v&#237;a de ingreso de toxicidad" se refiere a    una cadena de sucesos qu&#237;micamente inducida que conduce a un efecto adverso    como la formaci&#243;n de tumores, explica Raymond Tice, jefe de la Divisi&#243;n de    Investigaci&#243;n Biomolecular del PNT. Tice hace &#233;nfasis en que estas v&#237;as de    ingreso com&#250;nmente coordinan procesos tales como la se&#241;alizaci&#243;n hormonal    o expresi&#243;n gen&#233;tica. S&#243;lo cuando se ven alterados por sustancias qu&#237;micas    u otros factores estresantes ocurre un da&#241;o, se&#241;ala. "Estamos hablando de    v&#237;as de ingreso que ocurren todo el tiempo bajo circunstancias t&#237;picas",    explica Tice. La se&#241;alizaci&#243;n de los receptores de estr&#243;geno, por ejemplo,    es un rasgo distintivo de la biolog&#237;a celular normal, "pero si se regula    inadecuadamente a la alza o la baja", dice Tice, "puede provocar problemas    de desarrollo". </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Actualmente los    cient&#237;ficos est&#225;n intentando identificar y trazar un mapa de las v&#237;as de    ingreso de toxicidad y las maneras en que las sustancias qu&#237;micas interact&#250;an    con los procesos bioqu&#237;micos que intervienen en la funci&#243;n celular, en la    comunicaci&#243;n y en la capacidad de adaptarse a los cambios del medio ambiente.    Idealmente estos esfuerzos identificar&#225;n "n&#243;dulos" moleculares vulnerables    a la exposici&#243;n a las sustancias qu&#237;micas. Un ejemplo de este tipo de n&#243;dulos    podr&#237;a ser una prote&#237;na que "al ligarse qu&#237;micamente" bloquea o amplifica    la se&#241;alizaci&#243;n de los receptores de estr&#243;genos, alterando la funci&#243;n normal    de la v&#237;a de ingreso. A esto se le llama "perturbaci&#243;n de la v&#237;a de ingreso".</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Despu&#233;s de identificar    una perturbaci&#243;n, los cient&#237;ficos tienen que colocarla en un contexto m&#225;s    amplio de toxicidad en animales vivientes. Esto requiere la extrapolaci&#243;n de    una dosis de sangre o tejido t&#243;xico de una respuesta basada en c&#233;lulas, que    puede lograrse con el modelo PBPK y m&#233;todos de computaci&#243;n basados en los    circuitos celulares humanos, se&#241;ala Gina Solomon, cient&#237;fica decana del Consejo    para la Defensa de los Recursos Naturales, organizaci&#243;n sin fines de lucro.    Los ensayos basados en c&#233;lulas ofrecen algunas ventajas a este respecto. A    diferencia de las pruebas realizadas en animales, que est&#225;n limitadas por el    costo y otros recursos a apenas unas cuantas dosis, los ensayos in vitro pueden    probar las sustancias qu&#237;micas en un amplio rango de dosis que podr&#237;an proporcionar    mejor informaci&#243;n sobre los efectos de las dosis bajas en los seres humanos,    afirman los cient&#237;ficos.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Todo el proceso    requiere de un acto de fe en que las perturbaciones y los esfuerzos de modelado    asociados a &#233;stas predecir&#225;n con precisi&#243;n los efectos de la    exposici&#243;n a las sustancias qu&#237;micas en los seres humanos, dice Solomon.    "Y por esto los evaluadores de riesgos de la EPA tienen tanta dificultad con    este tipo de datos", explica. "No es f&#225;cil extrapolar de &#91;los resultados&#93;    un ensayo basado en c&#233;lulas a &#91;los efectos de la exposici&#243;n&#93;    en una poblaci&#243;n real de seres humanos. Este el aspecto m&#225;s complicado    de la evaluaci&#243;n de riesgos basada en las v&#237;as de ingreso, y &#233;ste    es uno de los principales motivos por los cuales se requerir&#225;n a&#241;os    para que se extienda el uso de estos nuevos enfoques."</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>El camino que    se vislumbra</b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los expertos prev&#233;n    que Tox21 se desplegar&#225; en dos fases. En la primera, las perturbaciones    podr&#237;an guiar la selecci&#243;n de sustancias qu&#237;micas para pruebas    ulteriores en animales. Con este enfoque, se les podr&#237;a dar un rango de    alta prioridad a las pruebas de aquellas sustancias qu&#237;micas que, por ejemplo,    provocan estr&#233;s oxidativo &#40;el cual puede conducir a la inflamaci&#243;n&#41;    o impiden la reparaci&#243;n del ADN &#40;incrementando potencialmente el riesgo    de c&#225;ncer&#41;, mientras que aquellas que no inducen estos efectos inmediatamente    preocupantes podr&#237;an ser relegadas a la categor&#237;a de una inquietud    menor. La EPA, a trav&#233;s de su programa ToxCastMR, ya est&#225; explorando    c&#243;mo pueden utilizarse los sistemas de alto rendimiento para la priorizaci&#243;n,    como el PNT, de acuerdo con su propio programa de investigaci&#243;n para el    siglo XXI: la Hoja de Ruta del PNT que se introdujo en el a&#241;o 2004.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v52n6/a11text3.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Kavlock se&#241;ala    que existe una necesidad crucial de priorizar las sustancias qu&#237;micas sobre    una base m&#225;s biol&#243;gica. "Ahora estamos priorizando las sustancias qu&#237;micas    con base en otros criterios, como el volumen de producci&#243;n, la probabilidad    de que los seres humanos se vean expuestos a ellas, o la semejanza de su estructura    con la de otras sustancias qu&#237;micas con inconvenientes conocidos", a&#241;ade.    "Consideramos que al incorporar m&#225;s biolog&#237;a a la priorizaci&#243;n podemos    seleccionar mejor las sustancias qu&#237;micas correctas para probarlas en animales.    Tambi&#233;n podr&#237;amos llevar a cabo estas pruebas de una manera m&#225;s eficiente."</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> En la segunda    fase de Tox21, que seg&#250;n algunos colaboradores puede prolongarse varias d&#233;cadas    a partir de ahora, las perturbaciones de las v&#237;as de ingreso podr&#237;an remplazar    a las pruebas en animales para la fijaci&#243;n de las normas de seguridad de las    sustancias qu&#237;micas. En comparaci&#243;n con la priorizaci&#243;n, esta es una meta    m&#225;s desafiante y dif&#237;cil de alcanzar. Los toxic&#243;logos han basado las normas    humanas en los resultados de las pruebas en animales durante m&#225;s de 50 a&#241;os.    Las normas para las sustancias qu&#237;micas no cancer&#237;genas, por ejemplo, se definen    por la dosis m&#225;xima que no provoca da&#241;os a los animales en un estudio de toxicidad,    dividida entre diversos factores num&#233;ricos para reflejar la incertidumbre de    los datos. En teor&#237;a, los seres humanos pueden tolerar esta "dosis de referencia"    diariamente, sin riesgos, durante toda una vida.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Por otra parte,    los cancer&#237;genos son regulados con un "factor de la pendiente de c&#225;ncer"    que los cient&#237;ficos extrapolan matem&#225;ticamente a partir de dosis que provocan    tumores en los roedores. Es frecuente que aparezcan tumores &#250;nicamente cuando    se administran dosis elevadas durante un periodo de hasta dos a&#241;os. Aun as&#237;,    los reguladores de la EPA tienen el cuidado de suponer una linealidad de la    dosis para los cancer&#237;genos, lo cual significa que, en teor&#237;a, incluso una    sola mol&#233;cula de la sustancia podr&#237;a interactuar con el ADN y provocar c&#225;ncer.    En otras palabras, hasta que queden convencidos de lo contrario, los reguladores    de la EPA dan por sentado que no existe un umbral de dosis para los cancer&#237;genos    por debajo del cual el riesgo de c&#225;ncer sea insignificante. Por ende, el factor    de la pendiente de c&#225;ncer tiene como fin limitar el <sup>O</sup>mero de c&#225;nceres esperados    en la poblaci&#243;n expuesta a no m&#225;s de 1 en un mill&#243;n de personas.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> El hecho de que    las pruebas realizadas en animales se basan en dosis mucho m&#225;s elevadas que    las que se encuentran en el medio ambiente plantea algunas preguntas dif&#237;ciles    de responder sobre qu&#233; tan relevantes son para los seres humanos. "Me he    pasado casi 40 a&#241;os como toxic&#243;logo intentando relacionar los estudios en    animales a dosis elevadas con el riesgo de las dosis bajas para los seres humanos",    dice Melvin E. Andersen, director del Programa de Ciencias de Seguridad Qu&#237;mica    de los Institutos Hamner de Ciencias de la Salud, organismos sin fines de lucro.    "Ahora considero que eso es imposible de lograr."</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Pero los expertos    est&#225;n divididos en cuanto al grado en el que las pruebas in vitro pueden remplazar    por completo a los animales en la evaluaci&#243;n de riesgos. Anderson opina "con    el respaldo, dice, del informe de la NCR" que llegar a remplazar las pruebas    en animales con las pruebas de las perturbaciones de las v&#237;as de ingreso de    toxicidad debe ser una meta fundamental. "La EPA y el PNT quieren utilizar    los resultados de las pruebas in vitro para predecir los resultados de la aplicaci&#243;n    de dosis elevadas en animales", dice. "Pero es al rev&#233;s: necesitamos identificar    objetivos celulares y predecir entonces qu&#233; les ocurrir&#225; a las personas con    concentraciones relevantes para el medio ambiente. Los m&#233;todos in vitro proporcionar&#225;n    mejor informaci&#243;n para tal evaluaci&#243;n de los riesgos para la salud que los    estudios en animales. Necesitamos mantenernos al d&#237;a con el rumbo que est&#225;    tomando la biolog&#237;a moderna. De lo contrario, mucho de lo que hacemos en las    pruebas de toxicidad ser&#225; considerado irrelevante."</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Daniel Krewski,    director del Centro de Evaluaci&#243;n de Riesgos para la Salud de la Poblaci&#243;n    R. Samuel McLaughlin de la Universidad de Ottawa y presidente del panel de la    NCR que elabor&#243; el informe del a&#241;o 2007, comparte esta opini&#243;n. "D&#233;jenme    decirlo claramente", dice. "El incentivo de nuestra visi&#243;n, y tambi&#233;n    su belleza, consiste en que nuestras regulaciones ya no tendr&#225;n que basarse    en evitar lo que vemos en los animales sino en evitar las perturbaciones que    observamos en las pruebas basadas en c&#233;lulas."</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Sin embargo, el    enfoque de la EPA es m&#225;s conservador y se enfoca en priorizar las sustancias    qu&#237;micas para investigaciones ulteriores en animales, m&#225;s que en eliminar    por completo el uso de animales. Kavlock subraya que si las nuevas tecnolog&#237;as    ayudan a los cient&#237;ficos a seleccionar las sustancias qu&#237;micas adecuadas    para probarse en animales, se avanzar&#225; mucho en la eficacia y eficiencia    del proceso. "No es f&#225;cil predecir el futuro", se&#241;ala Kavlock. "De    modo que yo no admitir&#237;a ni descartar&#237;a que alg&#250;n d&#237;a se    puedan hacer &#91;pruebas de toxicidad&#93; sin animales. Pero por lo que toca    al futuro previsible, el estado de la ciencia sencillamente no toma en cuenta    esa posibilidad."</font></p>     <p>&nbsp;</p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>Superaci&#243;n    del status quo</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Lo que tienen a    su favor las pruebas en animales "aparte de su larga historia en la toxicolog&#237;a    y del hecho de que se ha construido una estructura reguladora en torno a sus    resultados"es que integran las respuestas a diferentes sistemas fisiol&#243;gicos.    Algunas veces la toxicidad no es causada por un compuesto "madre" "la sustancia    qu&#237;mica en s&#237; a la que se ve expuesto un animal o un ser humano"    sino por un metabolito de ese compuesto. Es m&#225;s, algunas sustancias qu&#237;micas,    incluyendo ciertos compuestos que afectan el desarrollo y neurot&#243;xicos,    no resultan t&#243;xicas en el punto exposici&#243;n sino en otras partes del    cuerpo. John Doull, profesor em&#233;rito del Centro M&#233;dico de la Universidad    de Kansas, da el ejemplo de ciertas sustancias qu&#237;micas que se concentran    en determinadas regiones del cerebro cuyos efectos t&#243;xicos se reflejan    en otras partes, tal vez en el andar o en la visi&#243;n.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Sin embargo, los    ensayos basados en c&#233;lulas podr&#237;an no detectar estos efectos metab&#243;licos    u otros subsiguientes. Un estudio realizado, digamos, en hepatocitos aislados    del h&#237;gado, podr&#237;a perder de vista la toxicidad que ocurre &#250;nicamente en    el h&#237;gado entero, donde las c&#233;lulas contiguas pueden metabolizar sustancias    qu&#237;micas madres convirti&#233;ndolas en formas t&#243;xicas, por ejemplo, mediante    lo que se conoce como una activaci&#243;n mediada por el citocromo P450.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Christopher Austin,    director del NCGC concede que la activaci&#243;n plantea a la investigaci&#243;n in    vitro un reto dif&#237;cil, pero no insuperable. "Es un problema muy dif&#237;cil    con el cual lidiar", se&#241;ala Austin. "Y lo estamos abordando por medio de    una importante iniciativa de desarrollo tecnol&#243;gico en la que intervienen coculturas    de hepatocitos y c&#233;lulas sensibles al citocromo P450. De este modo solamente    vemos la respuesta mediada por el citocromo P450 si el compuesto madre es metabolizado."</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Otro inconveniente    de las pruebas in vitro ata&#241;e a la integridad del compuesto. La mayor&#237;a de    los laboratorios almacenan las sustancias qu&#237;micas en dimetil sulf&#243;xido &#40;DMSO&#41;,    un solvente popular que puede disolver compuestos tanto polares &#40;es decir, miscibles    en agua&#41; como no polares. Pero el DMSO tambi&#233;n puede absorber agua de la atm&#243;sfera    y por ende degradar los compuestos almacenados en &#233;l, explica Adam Yasgar,    un investigador adjunto del NCGC. "El agua absorbida puede hacer que los compuestos    se precipiten, lo que interfiere con el an&#225;lisis", se&#241;ala. "Uno podr&#237;a    no saber exactamente qu&#233; es lo que est&#225; probando."</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Yasgar a&#241;ade    que el NCGC sortea este problema probando compuestos en muchas concentraciones    diferentes. La redundancia de este proceso lleva a la obtenci&#243;n de datos    m&#225;s confiables, dice. Pero los laboratorios que se f&#237;an de los an&#225;lisis    de dosis &#250;nicas podr&#237;an encontrarse con problemas, a&#241;ade. Kavlock    se&#241;ala que Tox21 planea llevar a cabo una caracterizaci&#243;n qu&#237;mica    de las soluciones que se est&#225;n probando para confirmar la identidad de    la sustancia qu&#237;mica, su pureza y su estabilidad en DMSO, un paso costoso    pero necesario, dice, para generar confianza en los datos resultantes.</font></p>     <p>&nbsp;</p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>La agenda actual</b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los investigadores    de Tox21 est&#225;n realizando ahora experimentos de pruebas de constataci&#243;n para    demostrar que las perturbaciones de las v&#237;as de ingreso pueden predecir toxicidades    ya documentadas en estudios en animales completos. Su investigaci&#243;n se enfoca    en parte en aproximadamente 10000 compuestos, incluyendo sustancias qu&#237;micas    industriales, ingredientes activos e inertes de los plaguicidas, contaminantes    del agua potable y medicamentos aprobados, entre otros. Seg&#250;n una rese&#241;a publicada    por Richard Judson y sus colegas en el <sup>O</sup>mero de EHP de mayo de 2009, existe    por lo menos informaci&#243;n limitada sobre los riesgos para unos dos tercios de    estos compuestos, e informaci&#243;n toxicol&#243;gica detallada para aproximadamente    una cuarta parte de ellos. Los compuestos est&#225;n siendo investigados tanto en    la EPA "a trav&#233;s de ToxCastMR" como en el NCGC, que est&#225; a punto de adquirir    otro laboratorio de rob&#243;tica dedicado exclusivamente a la investigaci&#243;n de    Tox21. Kavlock se&#241;ala que las pruebas de selecci&#243;n se realizan de acuerdo    con un rango de criterios de valoraci&#243;n, tales como las interacciones con los    receptores nucleares, el incremento de la regulaci&#243;n del gen supresor de tumores    p53 y los efectos sobre los mecanismos de reparaci&#243;n del ADN.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Mientras tanto,    los cient&#237;ficos est&#225;n trabajando para identificar y trazar un mapa    de todas las v&#237;as de ingreso posibles. No obstante, hay desacuerdos en    cuanto al <sup>O</sup>mero de v&#237;as de ingreso que podr&#237;an participar    en la toxicidad. Argumentando que la biolog&#237;a tiene l&#237;mites definibles    establecidos por el genoma, Andersen afirma que ese <sup>O</sup>mero es finito.    "¿Cu&#225;ntas v&#237;as de ingreso habr&#237;a?", pregunta. "Â¡No lo s&#233;,    he sugerido, un poco en broma, que hay exactamente 132! Lo principal es que    la biolog&#237;a tiene que ser robusta, lo cual nos obliga a creer que estas    v&#237;as de ingreso se conservan de una especie a otra &#91;y a trav&#233;s    de la evoluci&#243;n&#93;. Mi opini&#243;n personal es que todas las v&#237;as    de ingreso de toxicidad giran en torno a respuestas al estr&#233;s y al control    de la expresi&#243;n g&#233;nica." Vi&#233;ndolo as&#237;, a&#241;ade Andersen,    m&#250;ltiples clases de sustancias qu&#237;micas podr&#237;an compartir las    mismas v&#237;as de ingreso de toxicidad pese a las diferencias entre sus estructuras    f&#237;sicas.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v52n6/a11text4.jpg"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> No obstante, Katrina    Waters, cient&#237;fica investigadora decana del Laboratorio Nacional del Noroeste    del Pac&#237;fico en Richland, Washington, afirma que el <sup>O</sup>mero de v&#237;as de ingreso    de toxicidad podr&#237;a ser pr&#225;cticamente ilimitado. "Cuando tomas en cuenta    la diversidad de sustancias qu&#237;micas que est&#225;n siendo sometidas a pruebas    y sus efectos potenciales, no creo que sea posible decir que un <sup>O</sup>mero finito    de v&#237;as de ingreso predecir&#225; todos los eventos adversos", dice. "Creo    probable que cada clase de sustancias qu&#237;micas tenga su propio conjunto de    v&#237;as de ingreso de toxicidad para cualquier evento adverso caracterizado para    esa clase."</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> El debate est&#225;    lejos de ser sem&#225;ntico: el <sup>O</sup>mero de v&#237;as de ingreso de toxicidad refleja    la cantidad de trabajo que se requiere en &#250;ltima instancia para alcanzar las    metas de Tox21. Por ejemplo, Waters explica que si intervinieran &#250;nicamente    25 v&#237;as de ingreso en la apoptosis, o en la muerte celular programada, los    cient&#237;ficos podr&#237;an modelar matem&#225;ticamente esas v&#237;as de ingreso y suponer    que captan eventos adversos para cada clase de sustancias qu&#237;micas. "No tendr&#237;as    que crear un nuevo modelo matem&#225;tico para cada clase; sencillamente podr&#237;as    reutilizar los mismos modelos &#91;y aplicarlos a diferentes sustancias qu&#237;micas&#93;,"    se&#241;ala. "Pero si tienes un <sup>O</sup>mero ilimitado de v&#237;as de ingreso e interacciones    condicionales entre las v&#237;as de ingreso, entonces tienes que repetir el proceso    de modelado para cada nueva clase de sustancias qu&#237;micas &#91;que est&#233; siendo    investigada&#93;."</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> A partir de ahora,    Tox 21 ofrece la oportunidad de otorgar las ventajas de una investigaci&#243;n de    alto rendimiento sobre toxicolog&#237;a y evaluaci&#243;n de riesgos. Pero su promesa    se ve templada por los enormes retos de investigaci&#243;n que se avecinan. Los    cient&#237;ficos apuntan nada menos que a elaborar un mapa completo de los circuitos    celulares que establecen la toxicidad, a partir de incalculables millones de    puntos de datos, convertidos de alg&#250;n modo en algo &#250;til. Los funcionarios    reguladores tendr&#225;n que idear maneras de remplazar las decisiones tomadas seg&#250;n    criterios de valoraci&#243;n tradicionales con decisiones basadas en los hallazgos    basados en c&#233;lulas, dice Andersen.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Los funcionarios    tambi&#233;n tendr&#225;n que desarrollar nuevas estrategias para explicar estos    hallazgos al p&#250;blico. "La persona promedio de la calle comprende que cuando    algo ocasiona defectos de nacimiento en una rata, es tambi&#233;n preocupante    para los seres humanos", dice Solomon. "Pero cuando uno basa sus pol&#237;ticas,    digamos, en las perturbaciones de la homeostasis de la hormona tiroidea, es    m&#225;s dif&#237;cil que el p&#250;blico sepa qu&#233; pensar al respecto."</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Charles W. Schmidt</b>,    Maestro en Ciencias, de Portland, Maine, ha escrito para las revistas Discover    Magazine, Science y Nature Medicine. En 2002 obtuvo el Premio de Periodismo    sobre la Ciencia en la Sociedad de la Asociaci&#243;n Nacional de Escritores    Cient&#237;ficos.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><a name="nota1"></a><a href="#not1">*<sup>1</sup></a>    Publicado originalmente en Environmental Health Perspectives, volumen 117, n&uacute;mero    8, agosto 2009, p&aacute;ginas A348-A353.</font></p>      ]]></body>
</article>
