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</front><body><![CDATA[ <p align="right">     <p align="right">     <p align="right"><font face="verdana" size="2"><b>Noticias  de salud ambiental</b></font></p>    <p align="right">&nbsp;</p>    <p align="right">&nbsp;</p>    <p>      <p><b><font face="verdana" size="4">Extra&#241;ando la oscuridad</font></b></p>    <p><font face="verdana" size="3"><b>los  efectos de la contaminaci&#243;n lum&#237;nica sobre la salud</b></font></p>    <p></p>    <p>&nbsp;  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>     <p><font face="verdana" size="2">En 1879, los focos incandescentes de  Tom&#225;s Edison iluminaron por primera vez una calle de Nueva York, y comenz&#243;  as&#237; la era moderna del alumbrado el&#233;ctrico. A partir de entonces, el  mundo se ha inundado de luz el&#233;ctrica. L&#225;mparas potentes iluminan las  calles, jardines, estacionamientos y anuncios espectaculares. Las instalaciones  deportivas fulguran con una luz visible a decenas de kil&#243;metros de distancia.  Los ventanales de los negocios y edificios de oficinas brillan durante toda la  noche. Seg&#250;n la Asociaci&#243;n Internacional por un Cielo Oscuro (en ingl&#233;s,  IDA), con sede en Tucson, Arizona, el halo luminoso de Los Ãngeles puede verse  desde un avi&#243;n a 200 millas de distancia. En la mayor&#237;a de los grandes  centros urbanos del mundo, el avistamiento de las estrellas es algo que ocurre  en un planetario. De hecho, cuando un terremoto provoc&#243; un apag&#243;n en  Los Ãngeles en 1994, muchos residentes llamaron angustiados a los centros locales  de emergencia para reportar que estaban viendo una extra&#241;a y &quot;gigantesca  nube plateada&quot; en el cielo oscuro. Lo que en realidad estaban viendo -&quot;por  primera vez-&quot; era la V&#237;a L&#225;ctea, borrada desde hac&#237;a mucho  tiempo por el resplandor del firmamento urbano.</font></p>    <p><font face="verdana" size="2">  Nada de esto quiere decir que las luces el&#233;ctricas sean inherentemente malas.  La luz artificial ha beneficiado a la sociedad, por ejemplo, extendiendo la duraci&#243;n  de los d&#237;as de trabajo, ofreciendo m&#225;s tiempo no s&#243;lo para trabajar  sino tambi&#233;n para actividades recreativas que requieren de luz. Pero cuando  la iluminaci&#243;n artificial exterior se vuelve ineficiente, molesta e innecesaria,  se la conoce como contaminaci&#243;n lum&#237;nica. Muchos ambientalistas, naturalistas  e investigadores m&#233;dicos consideran que la contaminaci&#243;n lum&#237;nica  es una de las formas de contaminaci&#243;n m&#225;s generalizada y que m&#225;s  r&#225;pido est&#225;n creciendo. Y un corpus cada vez mayor de investigaci&#243;n  cient&#237;fica sugiere que la contaminaci&#243;n lum&#237;nica puede tener efectos  adversos duraderos en la salud de los seres humanos, la flora y la fauna. </font></p>    <p>  <font face="verdana" size="2">&iquest;En qu&#233; momento pasa la luz de ser simplemente  molesta a constituir un riesgo para la salud? Richard Stevens, profesor y epidemi&#243;logo  del c&#225;ncer del Centro de Salud de la Universidad de Connecticut en Farmington,  Connecticut, afirma que los fotones de luz deben llegar a la retina para que se  produzcan efectos biol&#243;gicos. &quot;Sin embargo, en un ambiente en el que  hay mucha luz artificial por la noche (por ejemplo, en Manhattan o en Las Vegas)  hay muchas m&#225;s ocasiones en las que la retina se ve expuesta a fotones que  podr&#237;an trastornar el ritmo circadiano&quot;, se&#241;ala. &quot;De modo  que me parece que no son s&#243;lo los desvelados quienes reciben esos fotones.  Casi todos nosotros nos despertamos por ratos durante la noche, y a menos que  tengamos persianas que oscurezcan la habitaci&#243;n por completo, algo de la  iluminaci&#243;n el&#233;ctrica penetra por nuestras ventanas. No se ha determinado  claramente cu&#225;nta luz es demasiada; en la actualidad esto constituye una  parte importante de la investigaci&#243;n.&quot;</font></p>    <p><font face="verdana" size="2">  Seg&#250;n el &quot;Primer atlas mundial de la luminosidad artificial del cielo  nocturno&quot;, un informe sobre la contaminaci&#243;n lum&#237;nica global publicado  en el volumen 328, n&#250;mero 3(2001) de las Noticias mensuales de la Real Sociedad  Astron&#243;mica, dos tercios de la poblaci&#243;n de EUA y m&#225;s de la mitad  de la poblaci&#243;n europea ya perdieron la capacidad de percibir la V&#237;a  L&#225;ctea a simple vista. Es m&#225;s, 63% de la poblaci&#243;n mundial y 98%  de la poblaci&#243;n de la Uni&#243;n Europea y de los Estados Unidos (incluyendo  Alaska y Hawaii) viven en &#225;reas donde la luminosidad del cielo nocturno sobrepasa  el nivel establecido como contaminaci&#243;n lum&#237;nica por la Uni&#243;n Astron&#243;mica  Internacional; es decir: la luminosidad artificial del cielo rebasa en m&#225;s  de 10% la del cielo natural a una elevaci&#243;n por encima de 45&deg;.</font></p>    <p><font face="verdana" size="2">  La contaminaci&#243;n lum&#237;nica viene en muy diversas formas, incluyendo el  halo luminoso nocturno, la invasi&#243;n lum&#237;nica, el brillo deslumbrante  y la iluminaci&#243;n excesiva. El halo luminoso nocturno es el resplandor brillante  que aparece de noche sobre las &#225;reas urbanas, y es producto de la dispersi&#243;n  de la luz por la presencia de peque&#241;as gotas de agua o part&#237;culas en  el aire. La invasi&#243;n lum&#237;nica ocurre cuando una luz artificial no deseada,  proveniente, por ejemplo, de un reflector o un farol callejero se extiende hasta  una propiedad adyacente, iluminando un &#225;rea que de otra manera estar&#237;a  oscura. El brillo deslumbrante es creado por una luz que brilla horizontalmente.  La iluminaci&#243;n excesiva se refiere al uso de la luz artificial mucho m&#225;s  all&#225; de lo que se requiere para una actividad espec&#237;fica, por ejemplo:  dejar encendidas las luces de un edificio de oficinas vac&#237;o durante toda  la noche.</font></p>    <p>&nbsp;</p>    <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v52n5/a15fg1.gif"></p>    <p>&nbsp;</p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/spm/v52n5/a15fg01.gif"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Figura  1</font></a></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>    <p>&nbsp;</p>    <p><font face="verdana" size="2"><b>Distra&#237;dos  por la luz </b></font></p>    <p><font face="verdana" size="2">Los efectos ecol&#243;gicos  de la luz artificial han sido bien documentados. Se ha demostrado que la contaminaci&#243;n  lum&#237;nica afecta a la flora y a la fauna. Por ejemplo, la exposici&#243;n  prolongada a la luz artificial impide que muchos &#225;rboles se ajusten a las  variaciones estacionales, seg&#250;n el cap&#237;tulo sobre las respuestas de  las plantas del libro Ecological Consequences of Artificial Night Lighting &#91;Consecuencias  ecol&#243;gicas de la iluminaci&#243;n artificial nocturna&#93; de Winslow Briggs,  publicado en 2006. Esto a su vez tiene implicaciones para la flora y la fauna  que dependen de los &#225;rboles para su h&#225;bitat natural. Las investigaciones  sobre insectos, tortugas, aves, peces, reptiles y otras especies demuestran que  la contaminaci&#243;n lum&#237;nica puede alterar los comportamientos, las &#225;reas  de caza y recolecci&#243;n y los ciclos de reproducci&#243;n, no s&#243;lo en  los centros urbanos sino tambi&#233;n en las &#225;reas rurales.</font></p>    <p><font face="verdana" size="2">  Un ejemplo dram&#225;tico de c&#243;mo la luz artificial en las playas puede trastornar  el comportamiento es el de las tortugas marinas. Muchas especies de &#233;stas  ponen sus huevos en las playas, y las hembras regresan durante d&#233;cadas a  anidar en las playas donde ellas mismas nacieron. Cuando estas playas se iluminan  de noche con luces brillantes, las hembras pueden sentirse desalentadas a anidar  all&#237;; tambi&#233;n pueden verse desorientadas por las luces y vagar hacia  carreteras o calles cercanas, donde corren el riesgo de ser arrolladas por los  veh&#237;culos. </font></p>    <p><font face="verdana" size="2"> Es m&#225;s, las  cr&#237;as neonatas de las tortugas marinas suelen orientarse hacia el mar gui&#225;ndose  por la silueta elevada y oscura del horizonte del lado de la tierra y alej&#225;ndose  de &#233;ste, seg&#250;n un estudio publicado por Michael Salmon, de la Universidad  del Atl&#225;ntico de Florida y sus colegas en el volumen 122, n&#250;mero 1-2  de la revista Behaviour (1992). All&#237; donde hay luces artificiales brillantes  en la playa, las tortugas reci&#233;n salidas del cascar&#243;n se desorientan  y enfilan hacia la fuente de la luz artificial, sin encontrar nunca el mar.</font></p>    <p><font face="verdana" size="2">  Jean Higgins, especialista en el medio ambiente de la Secci&#243;n de Manejo de  Especies en Peligro de Extinci&#243;n de la Comisi&#243;n de Conservaci&#243;n  de la Flora y Fauna de Florida, dice que esta desorientaci&#243;n tambi&#233;n  lleva a las cr&#237;as reci&#233;n nacidas a deshidratarse y extenuarse. &quot;Es  dif&#237;cil decir si las que lograron llegar al agua no son m&#225;s susceptibles  a la depredaci&#243;n en esta fase posterior&quot;, dice.</font></p>    <p><font face="verdana" size="2">  Las luces el&#233;ctricas brillantes tambi&#233;n pueden trastornar el comportamiento  de las aves. Alrededor de 200 especies de aves emigran de noche siguiendo determinados  patrones de vuelo sobre Am&#233;rica del Norte, y especialmente en un clima inclemente  con formaciones nubosas bajas se confunden rutinariamente al pasar por edificios  muy iluminados, torres de comunicaci&#243;n y otras estructuras. &quot;La luz  atrae a los p&#225;jaros y los desorienta&quot;, explica Michael Mesure, director  ejecutivo del Programa de Conciencia acerca de la Luz Mortal (en ingl&#233;s,  FLAP), con sede en Toronto, que trabaja para salvaguardar a las aves migratorias  en el ambiente urbano. &quot;Es una situaci&#243;n grave porque se sabe que muchas  de las especies que chocan han ido disminuyendo desde hace mucho tiempo, y algunas  ya han sido oficialmente designadas como en peligro de extinci&#243;n.&quot;</font></p>    <p><font face="verdana" size="2">  Tan solo en la ciudad de Nueva York cada a&#241;o 10000 aves migratorias resultan  heridas o mueren al chocar contra los rascacielos y edificios altos, dice Glenn  Phillips, director ejecutivo de la Sociedad Audubon de Nueva York. Se calcula  que entre 98 y 1000 millones de aves mueren al chocar en toda Am&#233;rica del  Norte cada a&#241;o. El Servicio de Peces, Fauna y Flora de EUA calcula que entre  5 y 50 millones de aves mueren cada a&#241;o al chocar contra torres de comunicaci&#243;n.</font></p>    <p><font face="verdana" size="2">  Las tortugas y las aves no son las &#250;nicas formas de flora y fauna afectadas  por el alumbrado nocturno. Se ha descubierto que las ranas inhiben sus llamadas  de apareamiento cuando se ven expuestas a una luz excesiva por la noche, lo que  reduce su capacidad reproductiva. La luz artificial tambi&#233;n altera el comportamiento  alimentario de los murci&#233;lagos. Los investigadores han culpado a la contaminaci&#243;n  lum&#237;nica de la disminuci&#243;n de las poblaciones de mariposas nocturnas  en Am&#233;rica del Norte, seg&#250;n el libro Consecuencias ecol&#243;gicas de  la iluminaci&#243;n artificial nocturna. Casi todos los roedores y carn&#237;voros  peque&#241;os, 80% de los marsupiales y 20% de los primates son nocturnos. &quot;Apenas  estamos comenzando a comprender la nocturnidad de muchas criaturas&quot;, dice  Chad Moore, director del Programa Cielo Nocturno del Servicio Nacional de Parques.  &quot;Si no se protege la noche, se destruir&#225; el h&#225;bitat de muchos animales.&quot;</font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="verdana" size="2"><b>Para  volver a poner </b></font><b><font face="verdana" size="2">a tiempo el reloj circadiano</font></b></p>    <p><font face="verdana" size="2">Los  efectos de la contaminaci&#243;n lum&#237;nica sobre la salud no se han definido  igualmente bien para los seres humanos que para la fauna y la flora, si bien hay  numerosas evidencias epidemiol&#243;gicas concluyentes que apuntan hacia una asociaci&#243;n  constante entre la exposici&#243;n a la luz artificial nocturna interior y problemas  de salud tales como el c&#225;ncer de mama, dice George Brainard, profesor de  neurolog&#237;a del Colegio M&#233;dico Superior Jefferson, de la Universidad  Thomas Jefferson de Filadelfia. &quot;Esa asociaci&#243;n no prueba que la luz  artificial provoque el problema. Por otra parte, los estudios de laboratorio controlados  demuestran que la exposici&#243;n a la luz durante la noche puede trastornar la  fisiolog&#237;a circadiana y neuroendocrina, acelerando el crecimiento de los  tumores.&quot;</font></p>    <p>&nbsp;</p>    <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v52n5/a15fg2.gif"></p>    <p>&nbsp;</p>    <p><font face="verdana" size="2">  El ciclo de 24 horas del d&#237;a y la noche, conocido como el reloj circadiano,  afecta los procesos fisiol&#243;gicos en casi todos los organismos. Estos procesos  incluyen los patrones de las ondas cerebrales, la producci&#243;n de hormonas,  la regulaci&#243;n celular y otras actividades biol&#243;gicas. El trastorno del  reloj circadiano se relaciona con varios trastornos m&#233;dicos en los seres  humanos, incluyendo depresi&#243;n, insomnio, enfermedad cardiovascular y c&#225;ncer,  se&#241;ala Paolo Sassone-Corsi, presidente del Departamento de Farmacolog&#237;a  de la Universidad de California en Irvine, quien ha realizado investigaciones  exhaustivas sobre el reloj circadiano. &quot;Los estudios demuestran que el ciclo  circadiano controla entre 10 y 15% de nuestros genes&quot;, explica. &quot;De  manera que el trastorno del ciclo circadiano puede provocar muchos problemas de  salud.&quot;</font></p>    <p><font face="verdana" size="2"> Los d&#237;as 14 y 15  de septiembre de 2006 el Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental (en  ingl&#233;s, NIEHS) patrocin&#243; un encuentro que se enfoc&#243; en buscar la  mejor manera de investigar las posibles conexiones entre la iluminaci&#243;n artificial  y la salud humana. Un informe de ese encuentro, publicado en el n&#250;mero de  EHP de septiembre de 2007, se&#241;alaba: &quot;Una de las caracter&#237;sticas  que definen la vida en el mundo moderno es la alteraci&#243;n de los patrones  de luz y oscuridad en el ambiente edificado como consecuencia de la energ&#237;a  el&#233;ctrica.&quot; Los autores de dicho informe observaron que tal vez no sea  del todo casual que los dr&#225;sticos incrementos del riesgo de c&#225;ncer de  mama y de pr&#243;stata, obesidad y diabetes juvenil reflejen los cambios dr&#225;sticos  en la cantidad y los patrones de iluminaci&#243;n artificial generados durante  la noche y el d&#237;a en las &#250;ltimas d&#233;cadas en las sociedades modernas.  &quot;La ciencia que subyace a estas hip&#243;tesis tiene bases s&#243;lidas&quot;,  escribieron, &quot;y en la actualidad est&#225; avanzando r&#225;pidamente.&quot;  </font></p>    <p><font face="verdana" size="2"> La conexi&#243;n entre la luz artificial  y los trastornos del sue&#241;o es bastante intuitiva. Las dificultades para ajustar  el reloj circadiano pueden dar lugar a diversos trastornos del sue&#241;o, incluyendo  el trastorno del sue&#241;o por trabajo en turnos, que afecta a las personas que  rotan turnos de trabajo o trabajan de noche, y el s&#237;ndrome de la fase del  sue&#241;o retrasada, en el cual las personas tienden a dormirse muy tarde en  la noche y tienen dificultades para despertarse a tiempo para ir al trabajo, a  la escuela o a sus compromisos sociales.</font></p>    <p><font face="verdana" size="2">  El patr&#243;n de sue&#241;o que era la norma antes de que se inventara la luz  el&#233;ctrica ya no lo es en aquellos pa&#237;ses donde la luz artificial extiende  el d&#237;a. En el libro At Day's Close: Night in Times Past &#91;Al final del  d&#237;a: la noche en el pasado&#93;, publicado en 2005, el historiador Roger  Ekirch, del Instituto Polit&#233;cnico de Virginia, describe c&#243;mo antes de  la Era Industrial la gente dorm&#237;a dos periodos de cuatro horas (el &quot;primer  sue&#241;o&quot; y el &quot;segundo sue&#241;o&quot;), separados por un periodo  de vigilia tranquila a altas horas de la noche. </font></p>    <p><font face="verdana" size="2">  Thomas A. Wehr, psiquiatra del Instituto Nacional de Salud Mental de EUA, ha investigado  si los seres humanos regresar&#237;an al patr&#243;n de los dos periodos de sue&#241;o  si no estuvieran expuestos al fotoperiodo m&#225;s prolongado que la iluminaci&#243;n  artificial permite. En el n&#250;mero de junio de 1992 del Journal of Sleep Research  &#91;Revista de Investigaci&#243;n sobre el Sue&#241;o&#93;, Wehr report&#243;  sus hallazgos en ocho hombres sanos, cuyo horario de luz/oscuridad se modific&#243;  de las acostumbradas 16 horas de luz y 8 horas de oscuridad a un horario en el  cual se ve&#237;an expuestos a la luz natural y el&#233;ctrica durante 10 horas,  y despu&#233;s, a la oscuridad durante 14 horas, para simular las duraciones naturales  del d&#237;a y la noche en el invierno. Los sujetos regresaron de hecho al patr&#243;n  de dos periodos, durmiendo dos sesiones de unas cuatro horas cada una, separadas  por 1-&quot;3 horas de vigilia tranquila. </font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/spm/v52n5/a15fg3.gif"><img src="/img/revistas/spm/v52n5/a15fg3peq.gif" border="0"></a><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">    <br>   <a href="/img/revistas/spm/v52n5/a15fg3.gif">Clique para ampliar</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>    <p><font face="verdana" size="2"><b>M&#225;s  all&#225; de los trastornos del sue&#241;o</b></font></p>    <p><font face="verdana" size="2">La  alteraci&#243;n del reloj circadiano puede ramificarse en otros efectos adem&#225;s  de los trastornos del sue&#241;o. Un equipo de investigadores de la Universidad  Vanderbilt consideraron la posibilidad de que la constante exposici&#243;n a la  luz artificial en las unidades de terapia intensiva neonatal podr&#237;an da&#241;ar  el desarrollo del ritmo circadiano de los beb&#233;s prematuros. En un estudio  publicado en el n&#250;mero de agosto de 2006 de la revista Pediatric Research  &#91;Investigaci&#243;n pedi&#225;trica&#93;, se expuso a ratones reci&#233;n  nacidos (cuyo desarrollo era comparable al de los fetos humanos de 13 semanas  de edad) a una luz artificial constante durante varias semanas. Los ratones expuestos  no pudieron mantener un ciclo circadiano coherente a la edad de 3 semanas (comparable  a un humano reci&#233;n nacido no prematuro). Los ratones expuestos durante 4  semanas adicionales no pudieron establecer un ciclo regular de actividad. Los  investigadores concluyeron que la exposici&#243;n excesiva a la luz artificial  al inicio de la vida puede contribuir a un riesgo incrementado de depresi&#243;n  y otros trastornos del &#225;nimo en los seres humanos. El director de la investigaci&#243;n,  Douglas McMahon, se&#241;ala: &quot;Todo esto son por ahora especulaciones, pero  ciertamente los datos parecen indicar que los beb&#233;s humanos se benefician  del efecto sincronizador de un ciclo normal de luz/oscuridad.&quot;</font></p>    <p>&nbsp;</p>    <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v52n5/a15fg4.gif"></p>    <p>&nbsp;</p>    <p><font face="verdana" size="2">  Desde 1995, estudios publicados en revistas tales como Epidemiology, Cancer Causes  and Control, Journal of the National Cancer Institute y Aviation Space Environmental  Medicine, entre otras, han examinado a empleadas que trabajan en un turno nocturno  rotativo y han encontrado una relaci&#243;n entre un elevado riesgo de c&#225;ncer  de mama y la exposici&#243;n ocupacional a la luz artificial por las noches. Marian  Figueiro, directora de programas del Centro de Investigaci&#243;n en Iluminaci&#243;n  del Instituto Polit&#233;cnico Rensselaer, en Troy, Nueva York, se&#241;ala que  las trabajadoras con turnos permanentes pueden mostrar menor tendencia a verse  perturbadas por el trabajo nocturno porque su ritmo circadiano puede reajustarse  al trabajo nocturno siempre y cuando se controlen los patrones de luz/oscuridad.  </font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="verdana" size="2"> En un estudio publicado en el Journal  of the National Cancer Institute del 17 de octubre de 2001, la epidemi&#243;loga  de la Universidad Harvard, Eva S. Schernhammer y sus colegas de Brigham y del  Hospital de la Mujer en Boston utilizaron datos del Estudio de Salud de las Enfermeras  (en ingl&#233;s, NHS), que encuest&#243; a 121701 enfermeras registradas sobre  una gama de problemas de salud; Schernhammer y sus colegas encontraron una asociaci&#243;n  entre el c&#225;ncer de mama y el trabajo en turnos exclusivamente en aquellas  mujeres que hab&#237;an trabajado durante 30 o m&#225;s a&#241;os en turnos nocturnos  rotativos (el 0.5% de la poblaci&#243;n del estudio).</font></p>    <p><font face="verdana" size="2">  En otro estudio de cohorte de la NHS, Schernhammer y sus colegas tambi&#233;n  encontraron un riesgo elevado de c&#225;ncer de mama asociado al trabajo nocturno  con rotaci&#243;n de turnos. Al examinar este hallazgo en el n&#250;mero de Epidemiology  de enero de 2006, escribieron que el trabajo en turnos se asociaba s&#243;lo con  un ligero incremento del riesgo de c&#225;ncer de mama entre las mujeres estudiadas.  Sin embargo, los investigadores a&#241;adieron que los hallazgos de su estudio  &quot;en combinaci&#243;n con los resultados de trabajos anteriores, reducen las  probabilidades de que esta asociaci&#243;n se deba &#250;nicamente al azar.&quot;</font></p>    <p><font face="verdana" size="2">  Schernhammer y sus colegas tambi&#233;n utilizaron su cohorte de la NHS para investigar  la conexi&#243;n entre la luz artificial, el trabajo nocturno y el c&#225;ncer  colorrectal. Esta es, hasta la fecha, la primera evidencia significativa que relaciona  el trabajo nocturno con el c&#225;ncer colorrectal, de modo que es demasiado pronto  para extraer conclusiones sobre una asociaci&#243;n causal. &quot;Hay incluso  menos evidencias sobre el c&#225;ncer colorrectal y el tema m&#225;s amplio de  la contaminaci&#243;n lum&#237;nica&quot;, explica Stevens. &quot;Esto no significa  que no haya ning&#250;n efecto, sino, m&#225;s bien, que no hay suficientes evidencias  para dar un veredicto por el momento.&quot;</font></p>    <p><font face="verdana" size="2">  La investigaci&#243;n sobre la relaci&#243;n entre el trabajo en turnos y el c&#225;ncer  no es concluyente, pero bast&#243; para que en 2007 la Agencia Internacional de  Investigaci&#243;n sobre el C&#225;ncer (en ingl&#233;s, IARC) clasificara el  trabajo en turnos como un probable carcin&#243;geno humano. &quot;La IARC no llam&#243;  definitivamente al trabajo nocturno un carcin&#243;geno&quot;, dice Brainard.  &quot;Es demasiado pronto para llegar a eso, pero hay suficiente evidencia para  tomarlo como una advertencia. Por eso se requiere de m&#225;s investigaci&#243;n.&quot;  </font></p>    <p><font face="verdana" size="2"><b>La funci&#243;n de la melatonina</b></font></p>    <p><font face="verdana" size="2">Brainard  y un n&#250;mero creciente de investigadores consideran que la melatonina puede  ser la clave para comprender la asociaci&#243;n entre el trabajo en turnos y el  riesgo de c&#225;ncer de mama. La melatonina, una hormona producida por la gl&#225;ndula  pineal, es secretada por la noche y se conoce porque contribuye a regular el reloj  biol&#243;gico del cuerpo. La melatonina es el disparador de una gran cantidad  de actividades biol&#243;gicas, entre las que posiblemente se incluye una reducci&#243;n  nocturna de la producci&#243;n de estr&#243;geno. El cuerpo produce melatonina  por la noche, y los niveles de melatonina descienden s&#250;bita y dr&#225;sticamente  en presencia de la luz artificial o natural. Numerosos estudios sugieren que la  disminuci&#243;n de los niveles de producci&#243;n nocturna de melatonina incrementa  el riesgo de desarrollar c&#225;ncer. &#91;Para m&#225;s informaci&#243;n sobre  la melatonina, v&#233;ase &quot;Benefits of Sunlight: A Bright Spot for Human  Health&quot; (&quot;Los beneficios de la luz solar: un punto luminoso para la  salud humana&quot;), EHP 116:A160-&quot;A167 (2008).&#93;</font></p>    <p><font face="verdana" size="2">  En un estudio innovador publicado en el n&#250;mero de Cancer Research del 1&deg;  de diciembre de 2005, se incluye la deficiencia de melatonina como parte de lo  que los autores del informe denominaron una explicaci&#243;n biol&#243;gica racional  del incremento del riesgo de c&#225;ncer de mama en las trabajadoras del turno  nocturno. En el estudio participaron voluntarias cuya sangre fue recolectada en  tres condiciones diferentes: durante las horas de luz del d&#237;a, durante la  noche, despu&#233;s de 2 horas de oscuridad total y durante la noche despu&#233;s  de haber estado expuestas a la luz artificial durante 90 minutos. Se inyect&#243;  la sangre en tumores humanos de mama trasplantados a ratas. Se encontr&#243; que  los tumores inyectados con la sangre con deficiencia de melatonina recolectada  despu&#233;s de la exposici&#243;n a la luz &#91;artificial&#93; durante la noche  crec&#237;an a la misma velocidad que los inyectados con la sangre expuesta a  la luz del d&#237;a. La sangre recolectada despu&#233;s de la exposici&#243;n  a la oscuridad retard&#243; el crecimiento del tumor.</font></p>    <p> <font face="verdana" size="2">&quot;Ahora  sabemos que la luz suprime la melatonina, pero no diremos que &#233;ste sea el  &#250;nico factor de riesgo&quot;, se&#241;ala el primer autor, David Blask, cient&#237;fico  investigador del Instituto Bassett de Investigaci&#243;n sobre Atenci&#243;n M&#233;dica  Bassett en Cooperstown, Nueva York. &quot;Sin embargo, la luz es un factor de  riesgo que puede explicar &#91;fen&#243;menos anteriormente inexplicables&#93;.  De modo que tenemos que considerarla seriamente.&quot;</font></p>    <p><font face="verdana" size="2">  El Instituto Nacional del C&#225;ncer de EUA calcula que a 1 de cada 8 mujeres  se le diagnosticar&#225; c&#225;ncer de mama en alg&#250;n momento de su vida.  Solamente podemos atribuir la mitad de los casos de c&#225;ncer de mama a factores  de riesgo conocidos, dice Brainard. Mientras tanto, a&#241;ade, el &#237;ndice  de c&#225;ncer de mama contin&#250;a ascendiendo -&quot;la incidencia se increment&#243;  en m&#225;s de 40% entre 1973 y 1998, seg&#250;n el Fondo para el C&#225;ncer  de Mama-&quot; y &quot;necesitamos entender lo m&#225;s pronto posible qu&#233;  est&#225; sucediendo.&quot;</font></p>    <p><font face="verdana" size="2"><b>La relaci&#243;n  entre </b></font><b><font face="verdana" size="2">la contaminaci&#243;n lum&#237;nica  y la salud humana</font></b></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="verdana" size="2">La evidencia  de que la luz artificial nocturna interior influye en la salud es bastante s&#243;lida,  pero &iquest;c&#243;mo se relaciona esto con la contaminaci&#243;n lum&#237;nica?  El trabajo en este campo est&#225; comenzando apenas, pero dos estudios realizados  en Israel han arrojado algunos hallazgos intrigantes. Stevens fue parte del equipo  de un estudio que utiliz&#243; fotograf&#237;as satelitales para medir el nivel  de luz artificial nocturna en 147 comunidades en Israel; despu&#233;s sobrepuso  las fotos a un mapa en el que se detallaba la distribuci&#243;n de los casos de  c&#225;ncer de mama. Los resultados mostraron una correlaci&#243;n estad&#237;sticamente  significativa entre la luz artificial exterior por la noche y el c&#225;ncer de  mama, incluso tomando en cuenta la densidad de poblaci&#243;n, la afluencia y  la contaminaci&#243;n ambiental. Las mujeres que viven en barrios en los que la  luz era suficientemente intensa como para leer un libro afuera a la media noche  presentaron un riesgo de desarrollar c&#225;ncer de mama un 73% mayor que aquellas  que residen en &#225;reas donde hay menos iluminaci&#243;n artificial exterior.  Sin embargo, el riesgo de c&#225;ncer de pulm&#243;n no se vio afectado. Los hallazgos  se publicaron en el n&#250;mero de enero de 2008 de Chronobiology International.</font></p>    <p>  <font face="verdana" size="2">&quot;Puede ser que la exposici&#243;n a la luz  artificial por las noches incremente el riesgo, pero no del todo debido al mecanismo  de la melatonina, de modo que necesitamos realizar m&#225;s estudios sobre los  genes 'reloj' -&quot;hasta ahora se han identificado nueve-&quot; y la exposici&#243;n  a la luz en modelos humanos y de roedores&quot;, dice Stevens. Los genes reloj  llevan las instrucciones gen&#233;ticas para generar los productos prote&#237;nicos  que controlan el ritmo circadiano. Es necesario investigar no s&#243;lo sobre  la conexi&#243;n entre la contaminaci&#243;n lum&#237;nica y el c&#225;ncer sino  tambi&#233;n sobre algunas otras enfermedades que pueden verse influidas por la  luz y la oscuridad.</font></p>    <p><font face="verdana" size="2"> Travis Longcore,  co-editor del libro Consecuencias ecol&#243;gicas de la iluminaci&#243;n artificial  nocturna y profesor e investigador adjunto del Centro para Ciudades Sustentables  de la Universidad del Sur de California, sugiere dos maneras en las que la contaminaci&#243;n  lum&#237;nica exterior puede contribuir a los efectos sobre la salud humana asociados  con la luz artificial. &quot;Desde la perspectiva de la salud humana, al parecer  lo que nos preocupa es todo aquello que incremente la exposici&#243;n a la luz  artificial en los interiores durante la noche&quot;, dice. &quot;El efecto de  la iluminaci&#243;n exterior sobre la exposici&#243;n en los interiores podr&#237;a  ser directo o indirecto. Si el impacto es directo, la luz artificial del exterior  llega a las personas que se encuentran de noche en el interior a niveles que afectan  la producci&#243;n de las hormonas. Cuando el impacto es indirecto, puede molestar  a las personas que est&#225;n dentro, quienes encienden l&#225;mparas y se exponen  as&#237; a m&#225;s luz.&quot;</font></p>    <p> <font face="verdana" size="2">&quot;El  p&#250;blico necesita saber acerca de los factores que provocan &#91;la contaminaci&#243;n  luminosa&#93;, pero la investigaci&#243;n no avanza al ritmo que deber&#237;a&quot;,  dice Blask. Susan Golden, distinguida profesora del Centro de Investigaci&#243;n  sobre los Relojes Biol&#243;gicos de la Universidad A&amp;M de Texas en College  Station, Texas, est&#225; de acuerdo. Se&#241;ala: &quot;La contaminaci&#243;n  lum&#237;nica todav&#237;a est&#225; muy abajo en la lista de las cuestiones ambientales  que requieren estudiarse. Por eso es tan dif&#237;cil obtener fondos para investigarla.&quot;</font></p>    <p>  <font face="verdana" size="2">&quot;Las implicaciones en materia de pol&#237;ticas  de la iluminaci&#243;n nocturna innecesaria son enormes&quot;, dice Stevens, refiri&#233;ndose  a las ramificaciones de la salud y la energ&#237;a &#91;para m&#225;s informaci&#243;n  sobre el impacto energ&#233;tico de la contaminaci&#243;n lum&#237;nica, v&#233;ase  &quot;Switch On the Night: Policies for Smarter Lighting&quot; (&quot;Enciende  la noche: pol&#237;ticas para una iluminaci&#243;n m&#225;s inteligente&quot;),  EHP, vol. 117, N&deg; 1, p&#225;g. A28&#93;. &quot;Es un problema tan importante  como el calentamiento global&quot;. Es m&#225;s, a&#241;ade, la iluminaci&#243;n  artificial es un agente ambiental ubicuo. &quot;Casi todo el mundo en la sociedad  moderna utiliza la luz el&#233;ctrica para reducir el periodo diario natural de  oscuridad extendiendo la luz hacia la noche o antes del amanecer&quot;, dice.  &quot;Por este motivo todos estamos expuestos a la luz el&#233;ctrica por la noche,  mientras que antes de que existiera la luz el&#233;ctrica e incluso hoy en d&#237;a  en muchos de los pa&#237;ses en v&#237;as de desarrollo, la gente tiene doce horas  de oscuridad independientemente de si las duerme o no.&quot;</font></p>    <p><font face="verdana" size="2">  Las fuentes consideran que el encuentro en el NIEHS en septiembre de 2006 fue  un inicio prometedor para avanzar en el estudio de la contaminaci&#243;n lum&#237;nica.  &quot;Hace diez a&#241;os, los cient&#237;ficos pensaban que hab&#237;a algo all&#237;,  pero no pod&#237;an identificarlo&quot;, dice Leslie Reinlib, directora de un  programa del NIEHS, quien ayud&#243; a organizar el encuentro. &quot;Ahora nos  encontramos apenas en la punta del iceberg, pero tenemos algo que puede ser medido  y estudiado cient&#237;ficamente.&quot;</font></p>    <p><font face="verdana" size="2">  Los 23 participantes en el encuentro patrocinado por el NIEHS identificaron una  agenda de investigaci&#243;n para seguir estudiando el problema, en la cual se  inclu&#237;a el funcionamiento del reloj circadiano, estudios epidemiol&#243;gicos  para definir la relaci&#243;n entre la exposici&#243;n a la luz artificial y la  enfermedad, la funci&#243;n de la melatonina en las enfermedades inducidas por  la luz artificial, y el desarrollo de intervenciones y tratamientos para reducir  el impacto de la contaminaci&#243;n lum&#237;nica sobre la enfermedad. &quot;Fue  un encuentro muy significativo&quot;, dice Brainard. &quot;Es la primera vez que  los Institutos Nacionales de Salud han patrocinado una amplia mirada interdisciplinaria  a la cuesti&#243;n de la luz y el medio ambiente con la intenci&#243;n de dar  el siguiente paso.&quot; </font></p>    <p>&nbsp;</p>    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><b><i>Ron  Chepesiuk</i></b></font></p>    <p>      ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body>
</article>
