<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0036-3634</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Salud Pública de México]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Salud pública Méx]]></abbrev-journal-title>
<issn>0036-3634</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Salud Pública]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0036-36342010000300013</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Examen de los efectos urogenitales del DDT]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lubick]]></surname>
<given-names><![CDATA[Naomi]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<volume>52</volume>
<numero>3</numero>
<fpage>283</fpage>
<lpage>285</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0036-36342010000300013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0036-36342010000300013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0036-36342010000300013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>NOTICIAS    DE SALUD AMBIENTAL EHP-SPM    <br>   LOS PLAGUICIDAS</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Examen de los    efectos urogenitales del DDT</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Un equipo de investigadores    ha documentado una variedad de malformaciones urogenitales en beb&eacute;s de    sexo masculino nacidos de mujeres que viven en un &aacute;rea de Sud&aacute;frica    en la que se contin&uacute;a utilizando el plaguicida DDT, que tiene el potencial    de afectar al sistema endocrino. El equipo, que present&oacute; su informe en    un estudio publicado en l&iacute;nea el 23 de octubre de 2003 en <i>BJU International,</i>    considera que las malformaciones pueden estar relacionadas con la exposici&oacute;n    de la madre al DDT.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Bajo la Convenci&oacute;n    de Estocolmo sobre los Contaminantes Org&aacute;nicos Persistentes de 2004 entr&oacute;    en vigor un alto global al uso del DDT. Sin embargo, Sud&aacute;frica y otros    signatarios en cuyo territorio la malaria es end&eacute;mica pueden continuar    utilizando DDT para controlar a los moscos que propagan esta enfermedad, la    cual, seg&uacute;n estimaciones de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud,    mata cada a&ntilde;o a m&aacute;s de 700 000 ni&ntilde;os africanos. Los partidarios    del uso del DDT aducen que &eacute;ste sigue siendo la forma m&aacute;s eficaz    y menos costosa de prevenci&oacute;n contra la malaria transmitida por los moscos.    No obstante, los insectos pueden desarrollar resistencia a &eacute;ste y otros    m&eacute;todos qu&iacute;micos de control, como los plaguicidas piretroides,    y se insta a aquellos signatarios de la Convenci&oacute;n de Estocolmo que contin&uacute;an    utilizando DDT a encontrar sustitutos.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v52n3/13f01.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">En Sud&aacute;frica    se ha rociado DDT anualmente desde 1945 en el Distrito Vhembe de la provincia    de Limpopo, en la cual centraron su estudio los investigadores. Esta provincia    tiene la m&aacute;xima incidencia de malaria en el pa&iacute;s, y el distrito    mencionado, la prevalencia m&aacute;s elevada. El equipo, dirigido por la andr&oacute;loga    Riana Bornman de la Universidad de Sud&aacute;frica en Pretoria, utiliz&oacute;    los registros gubernamentales de 1995 a 2003 que documentan las aldeas (aunque    no los hogares individuales) donde se roci&oacute; DDT en los interiores. No    se tienen registros de la provincia para los a&ntilde;os de 1980 a 1994. Los    miembros del equipo examinaron a m&aacute;s de 7 000 beb&eacute;s de ambos sexos    nacidos entre 2004 y 2006 de mujeres locales que consintieron en responder cuestionarios    en los hospitales.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los investigadores    encontraron que 11% de 3 310 beb&eacute;s de sexo masculino nacidos en la cohorte    del estudio ten&iacute;an por lo menos una de varias malformaciones urogenitales,    entre ellas hipospadias (en la cual la abertura de la uretra se localiza en    la parte ventral en lugar de en la punta del pene) o criptorquidia (en la cual    uno o ambos test&iacute;culos permanecen sin descender). Seg&uacute;n los an&aacute;lisis    realizados por el equipo, las madres expuestas al roc&iacute;o dom&eacute;stico    de DDT en los cinco a nueve a&ntilde;os anteriores al inicio del estudio ten&iacute;an    33% m&aacute;s probabilidades que las madres no expuestas de tener un hijo que    presentara este tipo de defectos. Los investigadores tambi&eacute;n percibieron    un mayor riesgo en las mujeres que eran amas de casa que en las madres que ten&iacute;an    un empleo fuera de casa.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El &iacute;ndice    de malformaciones urogenitales en los beb&eacute;s locales de sexo masculino    es incre&iacute;blemente elevado, dice Jordi Sunyer, codirector del Centro de    Investigaci&oacute;n de Epidemiolog&iacute;a Ambiental en Barcelona: se estima    que el promedio global es de alrededor de 2%. Este hallazgo por s&iacute; solo    es importante, dice Sunyer. Pero las madres de las aldeas donde no se roci&oacute;    DDT tambi&eacute;n dieron a luz a ni&ntilde;os con casi el mismo &iacute;ndice    de malformaciones urogenitales, aproximadamente 10%, se&ntilde;ala Frank Sullivan,    asesor independiente en materia de toxicolog&iacute;a de la consultor&iacute;a    Harrington House en Londres.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Ese &iacute;ndice    apunta a circunstancias que posiblemente den lugar a confusiones, sugiere Sullivan:    por ejemplo, las personas que viven en la regi&oacute;n podr&iacute;an presentar    una tendencia gen&eacute;tica a esas anormalidades, o podr&iacute;an estar expuestas    a otro factor ambiental que tenga esas consecuencias, por ejemplo, a residuos    de plaguicidas en los alimentos. De hecho, el equipo intent&oacute; tomar en    cuenta factores tales como los patrones de alimentaci&oacute;n y de consumo    de alcohol. Sullivan tambi&eacute;n se&ntilde;ala que generaciones anteriores    de mujeres de algunas de esas aldeas hab&iacute;an estado expuestas al roc&iacute;o    de DDT para el control de la malaria entre 1945 y 1979, lo cual eleva la posibilidad    de impactos intergeneracionales.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v52n3/13t01.gif"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Sunyer afirma que    las muestras biol&oacute;gicas pueden ser la &uacute;nica manera de confirmar    una conexi&oacute;n entre la exposici&oacute;n al DDT y las consecuencias cong&eacute;nitas.    Las concentraciones de DDT y sus metabolitos en la sangre o en la leche extra&iacute;das    durante el embarazo o la lactancia podr&iacute;an detectar con exactitud cu&aacute;ndo    presentaron las madres los niveles m&aacute;s elevados en sus cuerpos, y podr&iacute;an    ser comparadas con el &iacute;ndice de malformaciones o con otros efectos adversos    sobre la salud de los hijos. Sunyer quiere investigar tambi&eacute;n si las    mezclas de DDT con otros compuestos qu&iacute;micos podr&iacute;an contribuir    a provocar los defectos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El nuevo estudio    es un paso hacia una evaluaci&oacute;n de los impactos del DDT en un esfuerzo    por juzgar los costos y beneficios del roc&iacute;o de este plaguicida, seg&uacute;n    cient&iacute;ficos ajenos al estudio. Sullivan se&ntilde;ala que miles de ni&ntilde;os    de esas regiones morir&iacute;an de malaria si no existieran los programas de    roc&iacute;o de DDT. Entre las estrategias actuales aplicadas en toda &Aacute;frica    y en otros lugares se incluye no s&oacute;lo el roc&iacute;o de DDT en los interiores    sino tambi&eacute;n el desarrollo de nuevos f&aacute;rmacos y el uso de mosquiteros    para las camas tratados con insecticida.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">A&uacute;n no se    ha realizado una evaluaci&oacute;n completa de los costos y beneficios de los    programas de roc&iacute;o con DDT, dice Sunyer. Un estudio publicado en el n&uacute;mero    de mayo de 2007 del <i>American Journal of Epidemiology</i> examin&oacute; los    efectos del DDE (un metabolito del DDT) en los andr&oacute;genos de los beb&eacute;s    de sexo masculino en M&eacute;xico y mostr&oacute; escasos efectos a niveles    bajos; pero el autor Matthew Longnecker, del Instituto Nacional de Ciencias    Ambientales de la Salud, y sus colegas sospechan la presencia de efectos en    caracter&iacute;sticas tales como las proporciones del pene en los casos de    exposici&oacute;n elevada.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Longnecker y Bornman    planean dirigir un estudio de seguimiento sobre el DDT y los defectos de nacimiento    en Sud&aacute;frica. Mientras tanto, en febrero de 2010 se presentar&aacute;    un an&aacute;lisis de los riesgos del DDT para la salud en el marco de la reuni&oacute;n    de los signatarios de la convenci&oacute;n de Estocolmo, y m&aacute;s adelante    en este mismo a&ntilde;o, se espera que el Programa Internacional de Seguridad    Qu&iacute;mica publique una monograf&iacute;a actualizada de los Criterios de    Salud Ambiental sobre los efectos sobre la salud humana y ambiental de este    plaguicida.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Naomi Lubick</b>    es escritora cient&iacute;fica    <br>   independiente radicada en Zurich, Suiza,    <br>   y en Folsom, Califormia. Ha escrito para <i>Environmental Science &amp;    <br>   Technology, Nature y Earth.</i></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">* Publicado originalmente    en <i>Environmental Health Perspectives,</i> volumen 118, n&uacute;mero 1, enero    2010, p&aacute;gina A18.</font></p>      ]]></body>
</article>
