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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La brecha de comunicación: la desconexión entre lo que los científicos dicen y lo que el público oye]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>La brecha de    comunicaci&oacute;n</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>La desconexi&oacute;n    entre lo que los cient&iacute;ficos dicen y lo que el p&uacute;blico oye<a href="#not3"><sup>*</sup></a><a name="not4"></a></b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Mojib Latif probablemente    no se esperaba la reacci&oacute;n p&uacute;blica que habr&iacute;a de atraer    su investigaci&oacute;n el a&ntilde;o pasado. En un art&iacute;culo publicado    en el n&uacute;mero de <i>Nature</i> del 1 de mayo de 2008, &eacute;l y sus    colegas del Instituto Leibniz de Ciencias Marinas y del Instituto Max Planck    en Kiel, Alemania, predijeron que los incrementos en las temperaturas globales    medias podr&iacute;an detenerse hasta la siguiente d&eacute;cada, aun cuando    los niveles de gases invernadero siguieran elev&aacute;ndose en la atm&oacute;sfera.    Seg&uacute;n mostraban sus modelos, esa tregua del calentamiento era temporal    y se deb&iacute;a a interacciones complejas entre la atm&oacute;sfera y los    ciclos peri&oacute;dicos de enfriamiento en los mares. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Latif, meteor&oacute;logo    y ocean&oacute;grafo, hac&iacute;a &eacute;nfasis en que esas variaciones c&iacute;clicas    pod&iacute;an ocurrir aun frente a las tendencias clim&aacute;ticas a largo    plazo. Pero para sorpresa suya, los esc&eacute;pticos se aferraron a los hallazgos    interpret&aacute;ndolos como evidencia de que las temperaturas globales medias    en realidad no se est&aacute;n elevando. La p&aacute;gina web newsbusters.org,    por ejemplo, que se anuncia como "dedicada a documentar, exponer y neutralizar    el sesgo liberal de los medios", compar&oacute; los hallazgos de Latif con que    "el Papa de pronto &#91;anunciara&#93; que la Iglesia cat&oacute;lica hab&iacute;a    estado equivocada durante siglos respecto a la prohibici&oacute;n de casarse    para los sacerdotes." A Latif, la implicaci&oacute;n de que el cambio clim&aacute;tico    es un enga&ntilde;o le pareci&oacute; rid&iacute;cula. "El hacer inferencias    sobre el calentamiento global a partir de mi predicci&oacute;n a corto plazo    sobre el clima es como comparar manzanas con naranjas", dice. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Latif cay&oacute;    en una conocida trampa de los medios. Con frecuencia, la investigaci&oacute;n    presenta hallazgos matizados estad&iacute;sticamente que pueden resultar dif&iacute;ciles    de entender para el p&uacute;blico lego, al igual que los periodistas y otros    comunicadores de la ciencia. Y del mismo modo como los mensajes pol&iacute;ticos    pueden ser tergiversados y divididos en fragmentos aislados que producen desinformaci&oacute;n,    tambi&eacute;n los hallazgos cient&iacute;ficos son susceptibles de ser distorsionados    y representados err&oacute;neamente de maneras que se graban en la mente del    p&uacute;blico, especialmente si encajan con sus sesgos ideol&oacute;gicos.    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Estas distorsiones    se est&aacute;n volviendo demasiado comunes en el nuevo ambiente actual de los    medios. Si bien la red World Wide Web ofrece un acceso invaluable a la informaci&oacute;n,    tambi&eacute;n les proporciona un p&uacute;blico a quienes persiguen fines ulteriores    ego&iacute;stas. Seg&uacute;n un comentario publicado en el n&uacute;mero de    junio de 2009 de <i>Nature Biotechnology</i>, escrito conjuntamente por 24 expertos    en comunicaci&oacute;n, derecho y periodismo, la fragmentaci&oacute;n de los    medios y el surgimiento de p&aacute;ginas web con sesgos ideol&oacute;gicos    est&aacute;n perpetuando las opiniones estancadas en materia de ciencia, lo    mismo que en la pol&iacute;tica. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Uno de esos autores    es Matthew Nisbet, profesor adjunto de comunicaci&oacute;n en la Universidad    Americana de Washington, DC, quien afirma que las personas que no se sienten    inclinadas a prestar mucha atenci&oacute;n a un problema aprender&aacute;n acerca    de &eacute;l de aquellos canales de expresi&oacute;n que refuerzan sus propias    opiniones sociales, pol&iacute;ticas o religiosas. Este y otros "atajos mentales",    dice, dan pie para que los individuos extraigan conclusiones r&aacute;pidas    sobre temas complejos que corresponden con sus propias ideas preconcebidas.    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Dado que existen    estas tendencias, los expertos en comunicaci&oacute;n est&aacute;n pidiendo    cambios fundamentales en la manera en que los cient&iacute;ficos interact&uacute;an    con los medios, puesto que los debates sobre el cambio clim&aacute;tico, la    salud, la energ&iacute;a y la tecnolog&iacute;a sencillamente son demasiado    importantes para perderse en la desinformaci&oacute;n. A los cient&iacute;ficos    se les estimula, como siempre, a comunicarse claramente utilizando un lenguaje    que pueda ser comprendido por las personas que no son especialistas. Pero ahora    tambi&eacute;n se les est&aacute; instando a ir m&aacute;s all&aacute; de los    l&iacute;mites del laboratorio y comprometerse m&aacute;s a realizar esfuerzos    para educar al p&uacute;blico.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> "La meta &uacute;ltima    &#91;en la comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica&#93;, se&ntilde;ala Nisbet,    -es la educaci&oacute;n c&iacute;vica: posibilitar y motivar a m&aacute;s personas    para que piensen, hablen y participen en las decisiones colectivas sobre temas    tales como qu&eacute; hacer respecto al cambio clim&aacute;tico o c&oacute;mo    financiar y supervisar la biotecnolog&iacute;a." Los cient&iacute;ficos necesitan    comunicar de alg&uacute;n modo las incertidumbres cient&iacute;ficas mientras    luchan encarnizadamente en contra de las inexactitudes de los medios debidas    a una simplificaci&oacute;n excesiva. La pregunta es: &#191;cu&aacute;l es la    mejor manera de lograrlo?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Revisi&oacute;n    del &aacute;ngulo</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Nisbet en particular    se propone ir m&aacute;s all&aacute; del "modelo de d&eacute;ficit" tradicional    que domina actualmente la comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica. El modelo de    d&eacute;ficit da por sentado que si tan s&oacute;lo las personas que no son    especialistas comprendieran los hechos cient&iacute;ficos, estar&iacute;an de    acuerdo con los expertos. La ignorancia es lo que impulsa las controversias    en la ciencia, seg&uacute;n postula el modelo. Y si los cient&iacute;ficos llenan    ese d&eacute;ficit con conocimiento, podr&aacute;n ayudar a que desaparezcan    esas controversias. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="/img/revistas/spm/v52n2/a10fig03.jpg"><img src="/img/revistas/spm/v52n2/a10fig03tumb.jpg" border="0">    <br>   clic para agrandar</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Pero &#191;es    cierta esa suposici&oacute;n? No necesariamente, dice Nisbet. Por ejemplo, las    disputas sobre el cambio clim&aacute;tico siguen siendo fuertes pese a los esfuerzos    sostenidos de los cient&iacute;ficos por comunicar sobre este tema a trav&eacute;s    de los medios. Una encuesta realizada en octubre de 2009 por el Centro de Investigaci&oacute;n    Pew para el Pueblo y la Prensa sugiere que las opiniones p&uacute;blicas respecto    al cambio clim&aacute;tico se alinean m&aacute;s con base en los motivos pol&iacute;ticos    que con los cient&iacute;ficos. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Seg&uacute;n esa    encuesta, 75% de los dem&oacute;cratas ven una evidencia s&oacute;lida de que    la temperatura promedio de la Tierra se ha estado calentando m&aacute;s en las    &uacute;ltimas d&eacute;cadas, en comparaci&oacute;n con un escaso 35% de los    republicanos. Esta disparidad, dice Nisbet, refleja influencias opuestas de    los medios dirigidas a sus respectivos p&uacute;blicos. Tanto los republicanos    como los dem&oacute;cratas tienden a depender de nuevos canales de expresi&oacute;n    que afirmen sus propios valores sociales, a&ntilde;ade. Y esos canales de expresi&oacute;n,    junto con las aportaciones de amigos y colegas de ideas afines, pueden influir    m&aacute;s que la ciencia misma. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Un hecho revelador    es que la encuesta Pew tambi&eacute;n indica que, en comparaci&oacute;n con    las respuestas de la encuesta de abril de 2008, 8% menos dem&oacute;cratas y    14% menos republicanos reportaron percibir evidencias s&oacute;lidas del calentamiento,    lo que sugiere que la confianza en la investigaci&oacute;n est&aacute; decayendo    m&aacute;s all&aacute; de las divisiones partidistas. Sin embargo, los encuestadores    no comentan sobre los motivos de ese deterioro de la confianza ni sobre si podr&iacute;a    reflejar una cobertura contradictoria del cambio clim&aacute;tico en la prensa.    </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Nisbet es reconocido    por su investigaci&oacute;n sobre el encuadre o la definici&oacute;n de los    problemas cient&iacute;ficos de maneras que el p&uacute;blico pueda comprender,    apelando en parte a sus valores fundamentales. Los esc&eacute;pticos del cambio    clim&aacute;tico ya lo hacen exitosamente al predecir una cat&aacute;strofe    econ&oacute;mica si se pone un freno a las emisiones de gases invernadero, dice.    "Es necesario utilizar met&aacute;foras y relatos que vuelvan el problema personalmente    relevante", explica Nisbet. "Tiene que ser comprensible e interesante para un    p&uacute;blico que no entiende los detalles t&eacute;cnicos." </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> El formar equipo    con los l&iacute;deres evang&eacute;licos ha permitido a algunos cient&iacute;ficos    a encuadrar el cambio clim&aacute;tico en t&eacute;rminos de moralidad religiosa,    lo cual ayuda a hacer participar a los cristianos conservadores. Entre ellos    se encuentran Eric Chivian, director del Centro para la Salud y el Medio Ambiente    Global de la Escuela de Medicina de Harvard, y Richard Cizik, fundador y presidente    de la agrupaci&oacute;n de los nuevos evang&eacute;licos, de reciente formaci&oacute;n,    quienes unieron fuerzas estupendamente en el a&ntilde;o 2007 para educar a los    legisladores y al p&uacute;blico respecto a las amenazas ambientales. En la    edici&oacute;n en l&iacute;nea de la revista inglesa <i>Guardian</i> correspondiente    al 18 de noviembre de 2009 se cita a Cizik diciendo que las generaciones j&oacute;venes    de evang&eacute;licos en particular "tienen un nivel de intensidad de la que    carecen incluso algunos miembros de la comunidad ecologista. Consideran que    &#91;la administraci&oacute;n ambiental&#93; es su llamado divino."</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Sin embargo, Sharon    Dunwoody, profesora de periodismo y comunicaci&oacute;n masiva de la Universidad    de Wisconsin en Madison, advierte que los encuadres podr&iacute;an ser etiquetados    como un maquillaje de la informaci&oacute;n por aquellos miembros del p&uacute;blico    que sienten que est&aacute;n siendo manipulados. Un activista del cambio clim&aacute;tico,    por ejemplo, podr&iacute;a pensar que es efectivo encuadrar el cambio clim&aacute;tico    en t&eacute;rminos de las muertes de osos polares. Pero un esc&eacute;ptico    que no considere que los osos polares est&eacute;n bajo riesgo por el cambio    clim&aacute;tico se podr&iacute;a sentir manipulado por ese encuadre y considerarlo    un maquillaje.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> A eso Nisbet responde:    "'Maquillaje' es un t&eacute;rmino problem&aacute;tico porque la gente lo usa    de m&uacute;ltiples maneras y en realidad nunca definen qu&eacute; quieren decir    con &eacute;l. En general simplemente lo lanzan como una manera de expresar    cr&iacute;tica sin llegar a explicar en qu&eacute; consiste su cr&iacute;tica    ni qu&eacute; alternativa prefieren."</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Mantener la    credibilidad</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El encuadre puede    plantear otros retos dif&iacute;ciles para los cient&iacute;ficos; requiere    que sepan y comprendan qu&eacute; elementos capturar&aacute;n a un p&uacute;blico    meta determinado. Y eso requiere urgentemente una comprensi&oacute;n directa    de la naturaleza humana que podr&iacute;a no ser f&aacute;cil de alcanzar para    aquellos que se sienten m&aacute;s c&oacute;modos con los datos. Nisbet se&ntilde;ala    que pueden obtenerse los puntos a enfatizar en el encuadre utilizando las t&eacute;cnicas    de investigaci&oacute;n conocidas para la investigaci&oacute;n en ciencias sociales,    por ejemplo entrevistas, grupos focales y encuestas. Los resultados de estas    investigaciones pueden traducirse en consejos pr&aacute;cticos para los cient&iacute;ficos    que interact&uacute;an con p&uacute;blicos diversos a trav&eacute;s de formatos    de comunicaci&oacute;n tales como la red y el v&iacute;deo, a&ntilde;ade.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Earle Holland,    vicepresidente adjunto de comunicaciones sobre la investigaci&oacute;n en la    Universidad del Estado de Ohio argumenta que a los cient&iacute;ficos les preocupan    las rutinas diarias de la publicaci&oacute;n y la investigaci&oacute;n y por    ende no deber&iacute;an estar obligados a considerar de manera tan expl&iacute;cita    las percepciones que el p&uacute;blico tiene de su trabajo. Sugiere adem&aacute;s    que esas actividades podr&iacute;an comprometer la integridad de los cient&iacute;ficos.    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Con frecuencia    los cient&iacute;ficos cuentan con la confianza del p&uacute;blico: t&iacute;picamente    se les tiene en gran estima, dice Holland. Lo que eleva a los cient&iacute;ficos    por encima de quienes difunden la desinformaci&oacute;n, explica, es la credibilidad,    y esa credibilidad radica en parte en el concepto de que la ciencia hace juicios    imparciales basados en datos. Pero cuando se alinean con una de las partes en    un debate, esa imparcialidad es puesta a prueba, dice. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> "En cuanto los    cient&iacute;ficos adoptan un papel de abogac&iacute;a, independientemente de    cu&aacute;l sea su postura o el tema, pierden credibilidad como fuentes sin    sesgos", afirma Holland. "Algunos opinan que eso es mucho pedir, pero yo digo    que as&iacute; como los periodistas tienen que sofrenar sus propias creencias    pol&iacute;ticas cuando hacen un reportaje, los cient&iacute;ficos deben evitar    enfrascarse en discusiones sobre las pol&iacute;ticas. Aun as&iacute; se les    tiene en alta estima, pero si simplemente llegan y se ponen a pelear con sus    opositores, se arriesgan a perder integridad." </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Holland opina    que las oficinas de noticias universitarias y lo que &eacute;l describe como    "redes de apoyo para la comunidad cient&iacute;fica" -y no los cient&iacute;ficos    mismos- son quienes tienen la responsabilidad de decir c&oacute;mo ingresan    en los debates pol&iacute;ticos los hallazgos de la investigaci&oacute;n. Sin    embargo, esta no es una opini&oacute;n universal; muchos cient&iacute;ficos    no ven problema alguno en la abogac&iacute;a, siempre y cuando est&eacute; guiada    por la pericia y la experiencia. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Bruce Lanphear,    profesor del Hospital Infantil BC y de la Universidad Simon Fraser de Vancouver,    Columbia Brit&aacute;nica, dice que los debates sobre si los cient&iacute;ficos    han de involucrarse o no en las pol&iacute;ticas son en su mayor parte sem&aacute;nticos.    "Hay una cierta escuela de pensamiento que considera que nuestro trabajo como    epidemi&oacute;logos consiste simplemente en reportar resultados en las revistas    mientras otros traducen esos hallazgos para el p&uacute;blico: no soy de esa    opini&oacute;n", dice. "En mi opini&oacute;n, mi trabajo tambi&eacute;n consiste    en ayudar a traducir los hallazgos de maneras que no induzca al p&uacute;blico    al error sino que adem&aacute;s contribuyan a que la gente entienda por qu&eacute;    algo es importante." </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> A Lanphear se    le conoce principalmente por su investigaci&oacute;n que vincula la exposici&oacute;n    a dosis bajas de plomo y otros toxicantes con efectos de desarrollo en los ni&ntilde;os.    Como m&eacute;dico, afirma que sus esfuerzos por crear conciencia sobre los    toxicantes industriales en el comercio son congruentes con el Juramento de Hip&oacute;crates.    "El activismo es una extensi&oacute;n directa de lo que se me capacit&oacute;    para hacer como doctor", dice. "Me siento obligado a presentar los datos de    tal manera que eviten a la poblaci&oacute;n exposiciones peligrosas." </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Lanphear parece    no perturbarse por las acusaciones de alarmismo, y reconoce que a&uacute;n quedan    por responder muchas preguntas toxicol&oacute;gicas sobre el plomo, plaguicidas    y otras sustancias qu&iacute;micas. Pero sus riesgos conocidos tambi&eacute;n    obligan a hacer cambios en las regulaciones para minimizar la exposici&oacute;n,    se&ntilde;ala. Al comunicar acerca de los riesgos qu&iacute;micos de las dosis    bajas, Lanphear se propone crear un sentido de urgencia, lo cual, dice, es un    prerrequisito para la legislaci&oacute;n ambiental. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> "De eso se trata:    de que se indigne la comunidad", dice Lanphear. "Ya desde 1909 sab&iacute;amos    que el plomo era t&oacute;xico. &#191;Por qu&eacute; nos tom&oacute; tanto tiempo    restringir la manera en que lo utilizamos? Por la inercia, los grupos de presi&oacute;n    y los ingresos provenientes de los impuestos que estaba generando. Fue necesario    que la gente sintiera indignaci&oacute;n y levantara demandas legales para que    se modificara la legislaci&oacute;n. Un sentido de urgencia ejerce una presi&oacute;n    que obliga a actuar." </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>La aspiraci&oacute;n    a la claridad</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La gente puede    buscar en la ciencia enunciados claros que le ayuden a tomar decisiones sobre    su salud y su estilo de vida, dice Louis Guillette Jr., profesor de biolog&iacute;a    en la Universidad de Florida en Gainesville. Pero los campos como el de la investigaci&oacute;n    clim&aacute;tica, la gen&oacute;mica y la toxicolog&iacute;a lidian todos con    enormes conjuntos de datos y modelos que generan hallazgos probabil&iacute;sticos    en lugar de definitivos. La mayor&iacute;a de las pruebas gen&eacute;ticas,    por ejemplo, no pueden predecir con exactitud si una persona contraer&aacute;    una enfermedad; &uacute;nicamente pueden sugerir que alguien tiene quiz&aacute;    15% de probabilidades de contraer la enfermedad bajo determinadas condiciones    ambientales. Del mismo modo, los modelos clim&aacute;ticos pueden simular cambios    de temperatura, pero no pueden predecir con exactitud cu&aacute;ndo o d&oacute;nde    ocurrir&aacute;n los impactos. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Aquellos individuos    que buscan la claridad con respecto a las amenazas ambientales podr&iacute;an    desear que un cient&iacute;fico diga, por ejemplo, que una sustancia qu&iacute;mica    provocar&aacute; un efecto espec&iacute;fico en una dosis real espec&iacute;fica,    pero los experimentos en el laboratorio no dan cabida a eso, a&ntilde;ade Guillette.    Por el contrario, los experimentos excluyen deliberadamente el confundir factores    tales como la edad, el sexo o el estado hormonal para aislar el efecto de una    sola variable sobre un resultado particular. En el mundo real, estas variables    operan simult&aacute;neamente junto con una multitud de exposiciones a otras    sustancias qu&iacute;micas, para producir efectos que var&iacute;an de un individuo    a otro. Es importante proporcionar al p&uacute;blico un contexto de l&iacute;nea    de base para que comprenda qu&eacute; se entiende por "riesgo", se&ntilde;alan    los expertos. Por ejemplo, no tiene ning&uacute;n sentido decir que la historia    familiar de una enfermedad hace a una persona 10 veces m&aacute;s susceptible    de sucumbir a esa enfermedad. Es m&aacute;s claro decir que si una de cada 100000    personas de la poblaci&oacute;n general tiene la enfermedad, entonces la historia    familiar incrementa el riesgo a 1 por cada 10000. Esta puede seguir siendo una    diferencia sobresaliente, pero tal vez no sea motivo de excesiva alarma. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Es igualmente    importante especificar qu&eacute; grupos est&aacute;n siendo comparados cuando    se habla de cambios en el riesgo, para que quede claro si se est&aacute;n describiendo    esos cambios en t&eacute;rminos absolutos o relativos. Por ejemplo: pensemos    en la preclampsia, que se calcula afecta a 4% de los embarazos. Si una exposici&oacute;n    ambiental incrementa el riesgo absoluto de preclampsia en 30%, eso significar&iacute;a    pasar de 4 a 34%. Por el contrario, un incremento relativo de 30% significar&iacute;a    pasar de 4 a 5.2%. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Todos estos detalles    estad&iacute;sticos permiten a los cient&iacute;ficos hablar en absolutos, de    modo que comunican en t&eacute;rminos de probabilidades estad&iacute;sticas    que idealmente se aplica a la mayor&iacute;a de los escenarios reales. Los cient&iacute;ficos    dan por hecho estos matices, pero hacen un mundo de diferencia para cualquiera    que tenga que interpretar lo que significan a nivel pr&aacute;ctico los nuevos    hallazgos. Esto es esencial, porque de alg&uacute;n modo la investigaci&oacute;n    debe reconciliar los datos con el deseo de la sociedad de tener claridad respecto    a las cuestiones cient&iacute;ficas. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Joann Rodgers,    asesora principal de Johns Hopkins Medicine en materia de ciencia, crisis y    comunicaciones ejecutivas y ex-presidenta de la Asociaci&oacute;n Nacional de    Escritores Cient&iacute;ficos, dice que los hallazgos en materia de salud ambiental    son particularmente dif&iacute;ciles de transmitir porque, adem&aacute;s de    su complejidad, evocan respuestas emocionales; el cambio clim&aacute;tico, la    contaminaci&oacute;n y muchas otras amenazas ambientales afectan a millones    de personas. "Los problemas ambientales suscitan mucho activismo", dice Rodgers.    "Tendemos a ver eso tambi&eacute;n en otros campos, pero al parecer hay una    dosis extraordinaria de mitificaci&oacute;n y de despotriques contra la ciencia    en el &aacute;mbito de la salud ambiental." </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Dunwoody subraya    que, como fuentes de los medios, los cient&iacute;ficos son quienes deciden    qu&eacute; decir. Pero a&ntilde;ade que tambi&eacute;n deben ser perspicaces    en cuanto a c&oacute;mo se reciben esos mensajes, dada la necesidad de disipar    la desinformaci&oacute;n en el &aacute;mbito p&uacute;blico. "La manera en que    uno describe algo dicta los mensajes netos que se lleva la gente", dice. "Debemos    ser cuidadosos."</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Charles    W. Schmidt</b>    <br>   Maestro en Ciencias de Portland, Maine    <br>   ha escrito para Discover Magazine, Science, y Nature Medicine. En 2002 obtuvo    el Premio "La ciencia en la sociedad" de la Asociaci&oacute;n Nacional de Escritores    Cient&iacute;ficos</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Aquellos descubrimientos    que vienen como un enigma y una sorpresa suelen marcar una nueva &eacute;poca    y abrir un nuevo cap&iacute;tulo de la ciencia.    <br>   Sir Oliver Joseph Lodge, f&iacute;sico ingl&eacute;s (1851-1940)    <br>   <a name="not3"></a><a href="#not4">*</a> Publicado originalmente en <i>Environmental    Health Perspectives,</i> volumen 117, n&uacute;mero 12, diciembre 2009, p&aacute;gina    A547- A551</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body>
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