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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El nuevo rostro de un riesgo conocido: el arsénico altera la respuesta al H1N1 en los ratones]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="2" face="Verdana"><b>NOTICIAS</b></font> <font size="2" face="Verdana"><b> DE SALUD AMBIENTAL</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="4" face="verdana"><b><a name="tx"></a>El nuevo rostro de un riesgo    conocido</b></font>    <br>   <font size="3" face="verdana"><b>El ars&eacute;nico altera la respuesta al    H1N1 en los ratones<a href="#nt"><sup>*</sup></a></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana">Uno de los enigmas de la pandemia del nuevo virus    de la influenza H1N1 del a&ntilde;o 2009 es ¿por qu&eacute; algunas poblaciones    est&aacute;n siendo m&aacute;s afectadas que otras? Esto es un recordatorio    de que los factores de susceptibilidad conocidos no siempre explican por qu&eacute;    las personas que por lo dem&aacute;s est&aacute;n sanas sucumben a enfermedades    a las que otros sobreviven. Es posible que un equipo de investigadores de la    Escuela de Medicina de Dartmouth haya descubierto un factor de susceptibilidad    potencial que no se hab&iacute;a reconocido antes, al demostrar que la exposici&oacute;n    al ars&eacute;nico debilitaba considerablemente la respuesta inmune de los ratones    a un subtipo de la influenza H1N1 adaptado a esta especie &#91;EHP 117:1441&#150;1447;    Kozul et al.&#93;</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> Este equipo considera que su estudio es el primero    que vincula la morbilidad de la influenza con el ars&eacute;nico, el cual est&aacute;    naturalmente presente en el agua potable que beben cientos de millones de personas    en todo el mundo. En los Estados Unidos el agua potable p&uacute;blica debe    cumplir con el l&iacute;mite de 10 ppb establecido por la Agencia de Protecci&oacute;n    Ambiental de Estados Unidos (EPA), pero no existen regulaciones para el agua    de los pozos. Hasta 25 millones de estadunidenses con pozos privados pueden    estar vi&eacute;ndose expuestos a niveles de ars&eacute;nico que exceden el    l&iacute;mite establecido por la EPA. En muchas regiones de Estados Unidos y    de M&eacute;xico, donde surgi&oacute; la nueva epidemia de H1N1, los niveles    de ars&eacute;nico en el agua de pozo suelen exceder diez veces o m&aacute;s    el l&iacute;mite establecido por la EPA.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v51n6/a11img01.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana"> El estudio actual fue inspirado por la reciente    investigaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica que indica que la exposici&oacute;n    cr&oacute;nica al ars&eacute;nico incrementaba el riesgo de una serie de enfermedades    pulmonares incluyendo deterioro de la funci&oacute;n pulmonar, c&aacute;ncer    y bronquiectasia. Otros estudios, incluyendo un trabajo reciente de los miembros    de este equipo de investigadores &#91;EHP 117:1108&#150;1115 (2009)&#93; han indicado que    la exposici&oacute;n al ars&eacute;nico puede suprimir el sistema inmune innato.    El deterioro de las c&eacute;lulas inmunes de los pulmones como resultado de    la exposici&oacute;n al ars&eacute;nico tambi&eacute;n podr&iacute;a alterar    la capacidad de combatir otras infecciones.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> Los investigadores probaron su hip&oacute;tesis    de que el ars&eacute;nico pod&iacute;a suprimir la respuesta innata del sistema    inmune, intensificando as&iacute; la infecci&oacute;n por el virus de la influenza    H1N1, dando a los ratones a beber durante 5 semanas agua que conten&iacute;a    100 ppb de ars&eacute;nico. Despu&eacute;s de 5 semanas, los investigadores    inocularon a los ratones expuestos al ars&eacute;nico as&iacute; como a ratones    de un grupo de control con el virus H1N1, y se midi&oacute; la morbilidad en    t&eacute;rminos de p&eacute;rdida de peso.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> Los ratones del grupo de control experimentaron    una p&eacute;rdida de peso moderada pero recuperaron su peso original al 16°    d&iacute;a de postinfecci&oacute;n, punto en el cual los investigadores les    practicaron la eutanasia para evitarles sufrimiento, en conformidad con las    normas institucionales del cuidado de los animales. En an&aacute;lisis subsiguientes    al 7° d&iacute;a de postinfecci&oacute;n, el examen de los pulmones de los ratones    expuestos revel&oacute; hemorragias, edema y 10 veces m&aacute;s virus de los    encontrados en los pulmones del grupo de control.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> Millones de personas en todo el mundo son infectadas    cada a&ntilde;o con el virus de la influenza estacional, y cientos de ellas    mueren. La comprensi&oacute;n de los factores de riesgo que pueden incrementar    el n&uacute;mero de casos y de muertes por influenza podr&iacute;a tener un    impacto potencialmente considerable en la prevenci&oacute;n y el tratamiento    de esta enfermedad com&uacute;n.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana"><I>Cynthia Washam escribe para </I>EHP,Oncology    Times, <I>y otras publicaciones cient&iacute;ficasy m&eacute;dicas del Sur de    la Florida.</I>    <br>   <a name="nt"></a><a href="#tx">*</a> Publicado originalmente en <I>Environmental    Health Perspectives</I>, volumen 117, n&uacute;mero 9, septiembre 2009, p&aacute;gina    A406.</font></p>      ]]></body>
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