<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0036-3634</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Salud Pública de México]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Salud pública Méx]]></abbrev-journal-title>
<issn>0036-3634</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Salud Pública]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0036-36342009000500014</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Variantes genéticas pueden predecir la salud pulmonar]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Weinhold]]></surname>
<given-names><![CDATA[Bob]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>10</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>10</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<volume>51</volume>
<numero>5</numero>
<fpage>445</fpage>
<lpage>446</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0036-36342009000500014&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0036-36342009000500014&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0036-36342009000500014&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>NOTICIAS    DE SALUD AMBIENTAL    <br>   SALUD INFANTIL</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4"><b><a name="top"></a>Variantes    gen&eacute;ticas pueden predecir la salud pulmonar<a href="#back"><sup>*</sup></a></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Bob Weinhold</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> La investigaci&oacute;n    gen&eacute;tica est&aacute; comenzando a proporcionar percepciones potenciales    sobre por qu&eacute; ciertas personas son m&aacute;s vulnerables que otras a    diversos contaminantes. Ahora pueden a&ntilde;adirse algunas cuantas piezas    m&aacute;s a este rompecabezas extraordinariamente complejo. En el n&uacute;mero    de abril de 2009 del <i>American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine</i>,    investigadores de la Universidad del Sur de California reportan que varias variantes    gen&eacute;ticas heredadas de glutati&oacute;n S-transferasa (<i>GST</i>) estaban    asociadas con el crecimiento de la funci&oacute;n pulmonar durante la adolescencia,    y una variante contribu&iacute;a a predecir un funcionamiento pulmonar deficiente    en ni&ntilde;os cuyas madres hab&iacute;an fumado durante el embarazo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los genes <i>GST</i>    se expresan en los pulmones, entre otros &oacute;rganos, y pueden influir en    el desarrollo de la funci&oacute;n pulmonar normal. Este estudio se enfoc&oacute;    en una clase de genes <i>GST</i> llamados <i>GSTM</i>. El mejor estudiado es    el <i>GSTM1</i>, que ha estado implicado en el c&aacute;ncer pulmonar, el asma    y otras enfermedades respiratorias en los ni&ntilde;os y adultos. Para averiguar    m&aacute;s sobre otras variantes, los autores examinaron los genes <i>GSTM2</i>,    <i>GSTM3</i>, <i>GSTM4</i> y <i>GSTM5</i>. Analizaron los genotipos junto con    datos recabados a lo largo de ocho a&ntilde;os sobre la funci&oacute;n pulmonar    y los genotipos de 2 108 ni&ntilde;os del sur de California en edad escolar,    a partir de la edad aproximada de 10 a&ntilde;os.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Se observaron dos    haplotipos (patrones de variaci&oacute;n gen&eacute;tica) comunes para el <i>GSTM2</i>.    Se asoci&oacute; un haplotipo encontrado en 28% de los sujetos blancos no hisp&aacute;nicos    y en 44% de los sujetos blancos hisp&aacute;nicos con un mejor desarrollo pulmonar    que los otros haplotipos; mientras que un segundo haplotipo encontrado en 35%    de los sujetos blancos no hisp&aacute;nicos y en 30% de los blancos hisp&aacute;nicos    ha sido asociado con un crecimiento considerablemente menor de la funci&oacute;n    pulmonar a trav&eacute;s del tiempo. Los d&eacute;ficits en las medidas de crecimiento    de la funci&oacute;n pulmonar fueron dos veces mayores en aquellos ni&ntilde;os    que presentaron dos copias del haplotipo que en aquellos que presentaron una    sola copia, y los d&eacute;ficits asociados con este haplotipo fueron mayores    entre los hijos de madres que fumaron durante el embarazo.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Se asoci&oacute;    la presencia de un haplotipo del <i>GSTM4</i> encontrado en 22% de los sujetos    blancos no hisp&aacute;nicos y en 16% de los blancos hisp&aacute;nicos con una    reducci&oacute;n considerable del crecimiento de la funci&oacute;n pulmonar    en comparaci&oacute;n con los ni&ntilde;os que presentaron otros haplotipos.    Al igual que en el caso de la variante <i>GSTM2</i> mencionada arriba, los d&eacute;ficits    de crecimiento del funcionamiento pulmonar se duplicaron en aquellos ni&ntilde;os    que presentaron dos copias del haplotipo. Se asoci&oacute; un haplotipo del    <i>GSTM3</i> encontrado en alrededor de 7% de los ni&ntilde;os con un d&eacute;ficit    en una de tres medidas de crecimiento de la funci&oacute;n pulmonar.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los autores consideran    que &eacute;ste es el primer estudio que ha reportado evidencias de una interacci&oacute;n    entre las variantes de <i>GSTM2</i> y la exposici&oacute;n prenatal al humo    del tabaco en el crecimiento de la funci&oacute;n pulmonar. Se&ntilde;alaron    que los genes <i>GSTM</i> se expresan en el tejido fetal en niveles relativamente    bajos, y que los genes <i>GST</i> y otras enzimas de la fase II (desintoxicaci&oacute;n)    est&aacute;n relativamente inactivos en el tejido fetal si se comparan con las    enzimas de la fase I (que activan los metabolitos t&oacute;xicos y carcin&oacute;genos).    "Esto sugiere que los fetos son mucho m&aacute;s susceptibles a las exposiciones    ambientales que los adultos", escriben. "Los polimorfismos en las enzimas de    la fase II que inhiben aun m&aacute;s la actividad enzim&aacute;tica pueden    exacerbar esta susceptibilidad." Adem&aacute;s, se sabe que la salud y el desarrollo    respiratorios en la ni&ntilde;ez desempe&ntilde;an un papel importante en la    salud respiratoria durante la edad adulta.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Este estudio "indica    una vez m&aacute;s que la constituci&oacute;n gen&eacute;tica de una poblaci&oacute;n    puede ser muy importante cuando se consideran los riesgos a la salud por exposici&oacute;n    ambiental", se&ntilde;ala el investigador principal Frank Gilliland, quien dirige    el Centro de Ciencias de la Salud Ambiental del Sur de California, respaldado    por el NIEHS, de la Universidad del Sur de California. Su equipo especula que    la incapacidad para desintoxicar especies reactivas de ox&iacute;geno debida    a la influencia de los genes <i>GSTM</i> reduce la protecci&oacute;n a los pulmones    y provoca una cascada inflamatoria, constricci&oacute;n de los bronquios e hiperreceptividad    de las v&iacute;as respiratorias, produciendo s&iacute;ntomas similares a los    del asma y a los de un desarrollo pulmonar reducido. No obstante, los funcionarios    de salud p&uacute;blica necesitar&iacute;an contar con m&aacute;s informaci&oacute;n    para poder establecer o ajustar normas reguladoras basadas en las variaciones    de la vulnerabilidad entre las subpoblaciones. Y aun si se dispone de estos    datos adicionales, Medea Imboden, una epidemi&oacute;loga molecular de la Universidad    de Z&uuml;rich, advierte que no debe hacerse un &eacute;nfasis excesivo en la    familia de los genes <i>GST</i>. "Siempre se tienen dudas sobre la relevancia    funcional de las variantes", dice Imboden. "Si uno piensa en todos los genes    a&uacute;n desconocidos que contribuyen a la salud respiratoria y a los sistemas    de defensa del cuerpo contra los contaminantes ambientales, puede ser que los    genes <i>GST</i> desempe&ntilde;en un papel menor." Sin embargo, por ahora -a&ntilde;ade-    "son buenos candidatos."</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><a name="back"></a><a href="#top">*</a>    Publicado originalmente en <i>Environmental Health Perspectives</i>, volumen    117, n&uacute;mero 6, junio 2009, p&aacute;gina A243.</font></p>      ]]></body>
</article>
