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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>PRESENTACI&Oacute;N</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4"><b>Resultados de    serolog&iacute;a de la Encuesta Nacional de Salud 2000</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>    <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Mauricio Hern&aacute;ndez    &Aacute;vila</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Subsecretario de    Prevenc&iacute;on y Promoci&oacute;n de la Salud. Secretar&iacute;a de Salud.    M&eacute;xico</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Dentro del c&uacute;mulo    de informaci&oacute;n susceptible de ser recabada sistem&aacute;ticamente sobre    el estado de salud de la poblaci&oacute;n es especialmente importante aquella    proveniente de las encuestas serol&oacute;gicas, o bien del componente de muestreo    biol&oacute;gico de encuestas de objetivo m&uacute;ltiple, como es el caso de    la Encuesta Nacional de Salud 2000 (ENSA 2000). Este tipo de encuestas nos permiten    complementar con par&aacute;metros biol&oacute;gicos espec&iacute;ficos de diferentes    marcadores de riesgo y enfermedades, la informaci&oacute;n que se reporta dentro    de los sistemas de estad&iacute;sticas rutinarias en el pa&iacute;s. Dado que    se trata de un esfuerzo con objetivos espec&iacute;ficos y metodolog&iacute;a    com&uacute;n que se lleva a cabo en el territorio nacional, provee de informaci&oacute;n    de gran veracidad e importancia para la toma de decisiones y la evaluaci&oacute;n    de programas y pol&iacute;ticas nacionales.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Es importante,    entonces, destacar que las mediciones realizadas en las muestras de suero de    los participantes en esta encuesta nos permiten hacer un retrato certero y objetivo,    tanto de la frecuencia y distribuci&oacute;n de padecimientos infecciosos como    de los diferentes factores de riesgo asociados con la morbilidad poblacional.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La ENSA 2000 constituye    el tercer gran esfuerzo en M&eacute;xico, y el m&aacute;s grande, para hacer    un levantamiento sistem&aacute;tico de muestras serol&oacute;gicas de un sector    representativo de la poblaci&oacute;n nacional. El primero, llevado a cabo en    1974, se aboc&oacute; a buscar anticuerpos para amibiasis, tifoidea, brucelosis,    hepatitis A y B, sarampi&oacute;n, rubeola y parotiditis, entre otros padecimientos.    Sin embargo, el muestreo no fue probabil&iacute;stico ni se incluy&oacute; a    poblaci&oacute;n rural, por lo que era dif&iacute;cil hacer inferencias confiables    respecto de la poblaci&oacute;n en general.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Luego, poco despu&eacute;s    de la creaci&oacute;n del Sistema de Encuestas Nacionales en Salud, se dise&ntilde;&oacute;    la Encuesta Nacional Seroepidemiol&oacute;gica, efectuada en 1987, la que se    construy&oacute; con base en un muestreo probabil&iacute;stico y en la que se    recabaron alrededor de 70 000 muestras, cuya representatividad y nivel de desagregaci&oacute;n    alcanzaba el &aacute;mbito estatal.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En comparaci&oacute;n,    para la ENSA 2000 se recolectaron m&aacute;s de 80 000 muestras de suero de    personas de todas las edades (excepto menores de un a&ntilde;o) y m&aacute;s    de 40 000 muestras para identificaci&oacute;n de DNA en adultos (mayores de    20 a&ntilde;os). Estas muestras fueron concentradas en el laboratorio del banco    de sueros y DNA del Instituto Nacional de Salud P&uacute;blica (INSP) y pueden    ser utilizadas mediante protocolos espec&iacute;ficos de investigaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La ENSA 2000 se    basa en un muestreo probabil&iacute;stico, poliet&aacute;pico, estratificado    y por conglomerados, lo que permite aplicar con un alto grado de confiabilidad    factores de expansi&oacute;n para lograr conclusiones sobre el estado de salud    de la poblaci&oacute;n en general. Adem&aacute;s, es pertinente comentar que    la metodolog&iacute;a y los procedimientos utilizados en la encuesta mencionada    fueron revisados y aprobada por la Comisi&oacute;n de &Eacute;tica y Bioseguridad    del INSP y que los participantes otorgaron consentimiento informado, incluyendo    tanto la participaci&oacute;n como la utilizaci&oacute;n subsecuente de las    muestras biol&oacute;gicas con fines estad&iacute;sticos y de investigaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los art&iacute;culos    del presente suplemento especial de <i>Salud P&uacute;blica de M&eacute;xico</i>    aportan al cumplimiento de algunos de los objetivos enunciados por la ENSA 2000,    como el caso de la estimaci&oacute;n de la seroprevalencia de factores de riesgo    y anticuerpos contra enfermedades infecciosas espec&iacute;ficas, as&iacute;    como la evaluaci&oacute;n de programas nacionales de salud, concretamente en    lo relativo al Programa Nacional de Vacunaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">As&iacute;, Villalpando    y colaboradores, al realizar el an&aacute;lisis de asociaci&oacute;n entre las    concentraciones s&eacute;ricas de glucosa, insulina y l&iacute;pidos en una    muestra de j&oacute;venes entre 10 y 19 a&ntilde;os, nos alertan sobre una fuerte    asociaci&oacute;n entre la obesidad juvenil y el riesgo de desarrollar algunas    de las anormalidades del s&iacute;ndrome metab&oacute;lico. Estos resultados    son de gran relevancia, ya que nos obligan a redoblar esfuerzos en nuestros    programas de acci&oacute;n dirigidos a la prevenci&oacute;n de la obesidad infantil.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por su parte, Olaiz-Fern&aacute;ndez    y colaboradores documentan que la diabetes mellitus contin&uacute;a siendo un    grave problema de salud en nuestro pa&iacute;s, agravado en los grupos sociales    de menor ingreso con dificultad para acceder al tratamiento. Los resultados    de este grupo de autores tambi&eacute;n sugieren la necesidad de ampliar acciones    hacia aquellos sujetos que padezcan hipertensi&oacute;n, dislipidemia, obesidad    o microalbuminuria.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La obesidad es    un problema creciente en nuestro pa&iacute;s, asociada frecuentemente con otros    trastornos, por lo que Barquera y colaboradores reportan que los adultos con    obesidad tienen mayor probabilidad de tener hipertrigliceridemia e hipercolesterolemia    que otros adultos con un &iacute;ndice de masa corporal normal, y que es cuatro    veces m&aacute;s probable que desarrollen trastornos lip&iacute;dicos, por lo    que es necesario vigilar e intervenir en la creciente tendencia de la obesidad,    ya que se asocia de manera importante con dislipidemias.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Otro de los factores    de riesgo cardiovascular poco atendido es la concentraci&oacute;n de prote&iacute;na    C reactiva en el individuo. Flores y colaboradores concluyeron que existe una    prevalencia alta de este factor en adultos mexicanos, a la que hay que poner    especial atenci&oacute;n, independientemente de otros factores que predisponen    a trastornos cardiovasculares.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Un ejemplo de la    utilidad de la serolog&iacute;a para la evaluaci&oacute;n de los programas de    inmunizaci&oacute;n lo constituye el art&iacute;culo de Ruiz-G&oacute;mez y    colaboradores, que analiza la frecuencia y distribuci&oacute;n de la prevalencia    de anticuerpos contra la poliomielitis en ni&ntilde;os menores de 10 a&ntilde;os,    y registra un porcentaje de 99.3 de seropositividad, en el que pese a lo positivo    del &iacute;ndice, hay que atender el 0.7% restante, que en el &aacute;mbito    nacional corresponde a cerca de 190 mil ni&ntilde;os, que adem&aacute;s se concentran    geogr&aacute;ficamente en la regi&oacute;n sur del pa&iacute;s.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En un segundo art&iacute;culo,    los mismos autores analizan los anticuerpos contra el sarampi&oacute;n en ni&ntilde;os    de 1 a 9 a&ntilde;os. De sus resultados, por factores de expansi&oacute;n, se    estima que unos 417 000 ni&ntilde;os en el &aacute;mbito nacional presentan    t&iacute;tulos negativos de anticuerpos, es decir, son susceptibles de adquirir    y transmitir el virus, por lo que pese a que la cobertura es adecuada y equitativa,    sin diferencias apreciables por factores socioecon&oacute;micos, es necesario    reforzarla, para proteger a esta poblaci&oacute;n infantil y mantener al pa&iacute;s    libre de la circulaci&oacute;n de sarampi&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La equidad reflejada    por la cobertura de vacunaci&oacute;n contra el sarampi&oacute;n contrasta con    la distribuci&oacute;n infecciosa de la hepatitis A. Debido a la no inclusi&oacute;n    de esta vacuna en nuestro esquema de vacunaci&oacute;n, debido a su din&aacute;mica    de contagio, sigue respondiendo a factores de desigualdad social, al presentarse    mayor seroprevalencia en el cuartil de menores ingresos de la poblaci&oacute;n,    sobre todo el que coincide con el entorno rural y la ausencia de servicios sanitarios.    Es por ello que Valdespino y colaboradores sugieren valorar la posibilidad de    introducir un esquema de vacunaci&oacute;n para este padecimiento que, por otra    parte, sufre una transici&oacute;n hacia grupos de edad m&aacute;s avanzada,    grupo poblacional en los que este padecimiento puede tener complicaciones importantes.    La informaci&oacute;n reportada sobre hepatitis A sin duda ser&aacute; un insumo    importante para evaluar la posible inclusi&oacute;n de esta vacuna en el esquema    nacional de vacunaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Valdespino y colaboradores    complementan el estudio de la hepatitis en M&eacute;xico con dos art&iacute;culos    adicionales. El primero sobre la seroprevalencia de la hepatitis C en adultos,    donde identifican el padecimiento como un problema emergente de salud p&uacute;blica,    que se agrava si se toma en cuenta que de 60 a 85% de los sujetos que la sufren    desarrollan cronicidad, la cual puede complicarse con cirrosis hep&aacute;tica    y c&aacute;ncer primario de h&iacute;gado. El segundo art&iacute;culo se refiere    a la prevalencia de la hepatitis B y el estado de portador cr&oacute;nico en    adultos mexicanos, donde se destaca que, pese a que el patr&oacute;n epidemiol&oacute;gico    identificado es bajo respecto de los datos internacionales, el n&uacute;mero    de portadores cr&oacute;nicos puede resultar un problema dada la din&aacute;mica    de la transici&oacute;n demogr&aacute;fica en el pa&iacute;s.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La prevalencia    de infecci&oacute;n por VIH en la poblaci&oacute;n general y factores relacionados    fue estimada por Garc&iacute;a y colaboradores, siguiendo la recomendaci&oacute;n    diagn&oacute;stica de Onusida, en una exploraci&oacute;n que pudo adem&aacute;s    establecer una comparaci&oacute;n entre etapas gracias a los datos de la Encuesta    Nacional Seroepidemiol&oacute;gica de 1987. De entonces a ahora, la seroprevalencia    en hombres adultos se ha incrementado 10 veces, y se observan datos de diseminaci&oacute;n    de la epidemia a grupos no considerados de riesgo inicialmente. Destaca en este    trabajo la importancia del uso de drogas intravenosas como un factor de riesgo    para la infecci&oacute;n de VIH y nos alerta sobre la importancia de realizar    intervenciones preventivas en este grupo poblacional.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Las enfermedades    de transmisi&oacute;n sexual tienden a generar un subreporte de los casos, respecto    de los que se podr&iacute;an inferir mediante la cuantificaci&oacute;n del antecedente    infeccioso, como es el caso de la estimaci&oacute;n de anticuerpos contra el    treponema pallidum, causante de la s&iacute;filis, llevada a cabo por Conde-Gonz&aacute;lez    y colaboradores, donde la diferencia entre uno y otro dato es considerable.    Adicionalmente, los factores de riesgo de las enfermedades ven&eacute;reas son    complejos, pues pasan por aspectos sociodemogr&aacute;ficos y de g&eacute;nero,    as&iacute; como la persistencia de pr&aacute;cticas sexuales no seguras. Los    autores identifican varias intervenciones posibles en el tema.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La ENSA 2000 incluy&oacute;    una submuestra de adultos en ayuno, sobre la que Barquera y colaboradores informan    los resultados comparativos con el resto de los encuestados, en los que no encontraron    diferencias significativas que pudieran afectar los resultados de la medici&oacute;n    bioqu&iacute;mica de riesgo cardiovascular efectuada sobre la submuestra.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por &uacute;ltimo,    el n&uacute;mero cierra con el art&iacute;culo de Sep&uacute;lveda y colaboradores,    en el que se detallan el dise&ntilde;o conceptual y muestral y la metodolog&iacute;a    de la ENSA 2000, en cuya operaci&oacute;n se obtuvieron las muestras serol&oacute;gicas    utilizadas por los equipos de investigadores que publican sus resultados en    este suplemento especial.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><i>Salud P&uacute;blica    de M&eacute;xico</i> presenta de esta manera un compendio de estudios que, tomados    en su conjunto, delinean un perfil epidemiol&oacute;gico que hay que atender    de manera prioritaria y sugieren intervenciones que habr&aacute; que adoptar    a corto y mediano plazo para acercarnos, como pa&iacute;s, a un estadio de equidad    inmunol&oacute;gica, sin menoscabo de atender paralelamente los rezagos sociales    que acent&uacute;an muchos de estos padecimientos.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">De esta forma se    pone a disposici&oacute;n de los trabajadores de salud p&uacute;blica informaci&oacute;n    de gran utilidad que permite la planeaci&oacute;n en la orientaci&oacute;n de    las pol&iacute;ticas de vacunaci&oacute;n, aunque tenemos que establecer puntualmente    que es importante encontrar en un futuro pr&oacute;ximo los mecanismos para    que informaci&oacute;n como &eacute;sta llegue oportunamente a los tomadores    de decisiones.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por &uacute;ltimo,    es para m&iacute; un gran gusto reconocer que en este n&uacute;mero de la revista    tambi&eacute;n se rinde homenaje a un gran m&eacute;dico mexicano, al Dr. Jes&uacute;s    Kumate Rodr&iacute;guez. Qu&eacute; mejor manera de celebrar a un gran maestro    que con excelentes trabajos de investigaci&oacute;n llevados a cabo por muchos    de sus alumnos. El Dr. Kumate ha sido un gran impulsor de la salud p&uacute;blica    en nuestro pa&iacute;s. Fue sin duda el arquitecto de las acciones que llevaron    a la modernizaci&oacute;n del sistema de vigilancia epidemiol&oacute;gica y    el impulsor del Programa Ampliado de Inmunizaciones, que ha llevado al pa&iacute;s    a contar con uno de los mejores y m&aacute;s completos esquemas de vacunaci&oacute;n,    que han contribuido, entre otros logros, a la eliminaci&oacute;n del sarampi&oacute;n    y de la poliomelitis en M&eacute;xico.</font></p>      ]]></body>
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