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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[En previsión de la próxima pandemia]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>ART&Iacute;CULO    ESPECIAL</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4"><b><a name="top1"></a>En    previsi&oacute;n de la pr&oacute;xima pandemia<a href="#back1"><sup>*</sup></a></b></font></p>      <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>El miedo mismo</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Desde la antig&uuml;edad, las pandemias de influenza han representado las mayores amenazas de calamidad universal causada por una enfermedad infecciosa. En los 300 a&ntilde;os pasados han ocurrido 10 pandemias de influenza entre humanos. Las m&aacute;s recientes se produjeron en 1957-1958 y 1968-1969; aunque decenas de miles de estadounidenses perecieron en cada una, se les consider&oacute; leves en comparaci&oacute;n con otras como la pandemia de 1918-1919, que, seg&uacute;n an&aacute;lisis recientes, caus&oacute; la muerte de entre 50 y 100 millones de personas en el mundo. Hoy, con una poblaci&oacute;n mundial de 6 500 millones, tres veces mayor a la de 1918, hasta una pandemia "leve" podr&iacute;a acabar con muchos millones de personas.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Varios acontecimientos y factores recientes han elevado en forma significativa la preocupaci&oacute;n de que sea inminente una pandemia espec&iacute;fica a corto plazo. Podr&iacute;a ser causada por la H5N1, la cepa de influenza aviar que circula actualmente en Asia. En esta encrucijada los cient&iacute;ficos no pueden estar seguros, ni saber con exactitud en qu&eacute; momento atacar&aacute; una pandemia, ni si rivalizar&aacute; con la experiencia de 1918-1919 o ser&aacute; m&aacute;s benigna, como las de 1957-1958 y 1968-1969. Sin embargo, la realidad de una pr&oacute;xima pandemia no puede evitarse; s&oacute;lo se puede amenguar su impacto. Ya se llevan a cabo algunos esfuerzos preparatorios, pero en muchos niveles de la sociedad es necesario que las instituciones hagan mucho m&aacute;s.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>El contexto</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">De los tres tipos de virus de la influenza, el tipo A infecta y mata al mayor n&uacute;mero de personas cada a&ntilde;o y es el &uacute;nico que causa pandemias. Se origina en aves acu&aacute;ticas silvestres. El virus no causa enfermedades en las aves y, si bien se transmite considerablemente entre ellas, no experimenta cambios gen&eacute;ticos significativos.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">No se ha comprobado la transmisi&oacute;n directa de aves a humanos, pero cuando un virus se transmite de aves silvestres a dom&eacute;sticas, como las aves de corral, experimenta cambios que le permiten infectar a humanos, cerdos y, potencialmente, otros mam&iacute;feros. Una vez en las c&eacute;lulas pulmonares de un hu&eacute;sped mam&iacute;fero, el virus puede cambiar de composici&oacute;n o mezclar genes con virus de la influenza humana que est&eacute;n presentes. Este proceso puede conducir a una cepa viral completamente nueva, capaz de una transmisi&oacute;n sostenida de humano a humano. Si tal virus no ha circulado antes en humanos, la poblaci&oacute;n entera ser&aacute; susceptible. Y si no ha circulado en la poblaci&oacute;n humana durante cierto n&uacute;mero de a&ntilde;os, la mayor&iacute;a de las personas carecer&aacute;n de inmunidad residual de la infecci&oacute;n anterior.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Una vez que la nueva cepa se adapta mejor a los humanos y se transmite con facilidad de persona a persona, es capaz de causar una nueva pandemia. Como pasa en repetidas ocasiones de un humano a otro, a la larga se vuelve menos virulenta y se une a los otros virus de influenza que circulan por el globo cada a&ntilde;o. Este ciclo contin&uacute;a hasta que otro virus nuevo surge de las aves silvestres y el proceso comienza otra vez.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Algunas pandemias ocasionan tasas mucho m&aacute;s altas de infecci&oacute;n y fallecimientos que otras. Los cient&iacute;ficos entienden hoy d&iacute;a que esta variaci&oacute;n es resultado de la construcci&oacute;n gen&eacute;tica de cada virus espec&iacute;fico y de la presencia de ciertos factores de virulencia. Por eso la pandemia de 1918-1919 mat&oacute; mucho m&aacute;s personas que las de 1957-1958 y 1968-1969.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Una diferencia    esencial</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Las enfermedades infecciosas siguen siendo la principal causa de mortalidad humana en el mundo. Hoy d&iacute;a m&aacute;s de 39 millones de personas viven con el VIH, y el a&ntilde;o pasado unos 2.9 millones murieron de sida, lo cual llev&oacute; el total acumulado de fallecimientos por esa enfermedad a unos 25 millones. Tambi&eacute;n la tuberculosis (TB) y la malaria contin&uacute;an siendo causas importantes de muerte. En 2003, unos 8.8 millones de personas se infectaron de TB, enfermedad que caus&oacute; m&aacute;s de 2 millones de fallecimientos. Cada a&ntilde;o la malaria ocasiona m&aacute;s de un mill&oacute;n de muertes y cerca de 5 000 millones de episodios de enfermedad cr&iacute;tica. Adem&aacute;s, infecciones de reciente surgimiento, enfermedades diarreicas y otras transmitidas por vectores, as&iacute; como agentes resistentes a antibi&oacute;ticos, plantean una seria y creciente preocupaci&oacute;n en materia de salud.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Dado que hay tantas otras enfermedades infecciosas significativas, &iquest;por qu&eacute; otra pandemia de influenza merece atenci&oacute;n singular y urgente? En primer lugar, de los m&aacute;s de 1 500 microbios de los que se sabe que causan enfermedades en humanos, la influenza sigue siendo el rey en t&eacute;rminos de mortalidad global. Incluso en un a&ntilde;o en el que s&oacute;lo circulan las variedades de jard&iacute;n, se estima que 1-1.5 millones de personas perecen de infecciones de influenza o complicaciones relacionadas. En una pandemia que dure de 12 a 36 meses, el n&uacute;mero de casos y de muertes se eleva en forma dram&aacute;tica.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Pruebas cl&iacute;nicas, epidemiol&oacute;gicas y de laboratorio obtenidas en fechas recientes indican que el impacto de una pandemia causada por la actual cepa H5N1 ser&iacute;a similar al de la pandemia de 1918-1919. M&aacute;s de la mitad de las personas fallecidas en esa pandemia ten&iacute;an entre 18 y 40 a&ntilde;os de edad y hab&iacute;an gozado de buena salud. Si los datos de mortalidad de esos a&ntilde;os se extrapolan a la poblaci&oacute;n actual de Estados Unidos, 1.7 millones de personas podr&iacute;an morir, la mitad entre las edades de 18 y 40 a&ntilde;os. A escala global, esos mismos c&aacute;lculos arrojan 180-360 millones de muertes, m&aacute;s de cinco veces el n&uacute;mero acumulado de muertes documentadas por sida. En 1918-1919 la mayor&iacute;a de las muertes fue causada por la respuesta, inducida por el virus, del sistema inmune de la v&iacute;ctima &#150;una invasi&oacute;n de citocinas&#150;, que condujo al s&iacute;ndrome de perturbaci&oacute;n respiratoria aguda (ARDS, por sus siglas en ingl&eacute;s). En otras palabras, en el proceso de combatir la enfermedad el sistema inmune de una persona caus&oacute; grave da&ntilde;o a los pulmones, lo cual condujo a la muerte. V&iacute;ctimas del H5N1 tambi&eacute;n han padecido tormentas de citocinas, y el mundo no est&aacute; mucho mejor preparado hoy para atender millones de casos de ARDS que hace 85 a&ntilde;os. En las pandemias de 1957-1958 y 1968-1969, la causa primaria de muerte fueron las neumon&iacute;as bacteriales secundarias que infectaron los pulmones debilitados por la influenza. Si bien a menudo es posible tratar esas infecciones bacteriales con antibi&oacute;ticos, estos medicamentos no estar&aacute;n disponibles o ser&aacute;n escasos para gran parte de la poblaci&oacute;n mundial durante una pandemia.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La llegada de una pandemia de influenza desencadenar&aacute; una reacci&oacute;n que podr&iacute;a cambiar el mundo de la noche a la ma&ntilde;ana. Durante cierto n&uacute;mero de meses posteriores al brote no habr&aacute; vacuna disponible, y las existencias de f&aacute;rmacos antivirales son muy limitadas. Adem&aacute;s, s&oacute;lo unas cuantas zonas privilegiadas del planeta tienen acceso a instalaciones de producci&oacute;n de vacunas. El comercio y los viajes internacionales se restringir&aacute;n e, incluso, se suspender&aacute;n en un intento por evitar que el virus entre a m&aacute;s pa&iacute;ses; tales esfuerzos probablemente fracasar&aacute;n dada la infecciosidad de la influenza y el volumen de cruces indocumentados que ocurren en la mayor&iacute;a de las fronteras. Es probable que tambi&eacute;n en lo interno se limite el transporte de manera significativa, pues se buscar&aacute; confinar la enfermedad en comunidades peque&ntilde;as. El mundo depende de la r&aacute;pida distribuci&oacute;n de productos como alimentos y partes de repuesto para equipos. Las econom&iacute;as globales, regionales y nacionales tendr&aacute;n que hacer una parada brusca, cosa que jam&aacute;s ha ocurrido a causa del VIH, la malaria o la tuberculosis, pese a su dram&aacute;tico impacto en el mundo en desarrollo.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El m&aacute;ximo acercamiento que el mundo ha tenido a este escenario en tiempos modernos fue la crisis del SARS (siglas en ingl&eacute;s de s&iacute;ndrome respiratorio agudo severo) en 2003. En un periodo de cinco meses, unas 8 000 personas fueron infectadas por un nuevo coronavirus humano. De ellas, 10% murieron. Al parecer, el virus se propag&oacute; a humanos cuando se vendieron animales infectados y se sacrificaron en atiborrados mercados de la provincia de Guangdong, China, que no reun&iacute;an condiciones sanitarias adecuadas. Si bien la tasa de transmisi&oacute;n del SARS palidece en comparaci&oacute;n con la de la influenza, demostr&oacute; con qu&eacute; rapidez puede circular por el globo un agente infeccioso semejante, dada la facilidad y frecuencia de los viajes internacionales. Una vez que el SARS brot&oacute; en la China rural, se extendi&oacute; a cinco pa&iacute;ses en 24 horas y a tres de seis continentes en cuesti&oacute;n de meses.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La experiencia del SARS constituye una lecci&oacute;n cr&iacute;tica respecto de la potencial respuesta global a una influenza pand&eacute;mica. Incluso con el n&uacute;mero relativamente bajo de muertes que caus&oacute; en comparaci&oacute;n con otras enfermedades infecciosas, el SARS tuvo un poderoso impacto psicol&oacute;gico negativo en la poblaci&oacute;n de muchos pa&iacute;ses. En un reciente an&aacute;lisis de la epidemia, el Instituto de Medicina de la Academia Nacional de Ciencia concluy&oacute;: "La raz&oacute;n relativamente alta de casos de fallecimientos, la identificaci&oacute;n de superpropagadores, la novedad de la enfermedad, la velocidad de su expansi&oacute;n global y la incertidumbre del p&uacute;blico respecto de la capacidad de controlar su diseminaci&oacute;n pudieron contribuir a la alarma p&uacute;blica. Esta alarma, a su vez, pudo conducir al comportamiento que agudiz&oacute; los golpes econ&oacute;micos a las industrias de viajes y turismo de las naciones donde ocurri&oacute; el mayor n&uacute;mero de casos".</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El SARS dio una probada del impacto que una pandemia asesina de influenza tendr&iacute;a sobre la econom&iacute;a global. Jong-Wha Lee, de la Universidad de Corea, y Warwick McKibbin, de la Universidad Nacional de Australia, estimaron en 40 000 millones de d&oacute;lares el impacto econ&oacute;mico de los seis meses que dur&oacute; la epidemia del SARS en la regi&oacute;n Asia-Pac&iacute;fico. En Canad&aacute;, 438 personas sufrieron el contagio y 43 murieron despu&eacute;s que una persona infectada viaj&oacute; de Hong Kong a Toronto, y la Comisi&oacute;n de Turismo de Canad&aacute; calcul&oacute; que la epidemia cost&oacute; 419 millones a la econom&iacute;a del pa&iacute;s. El ministro de Salud de Ontario estim&oacute; que el SARS costar&iacute;a unos 763 millones al sistema de salud de la provincia, dinero que se gast&oacute;, en parte, en cl&iacute;nicas especializadas en ese mal y en suministros para proteger a los trabajadores de la salud. El brote de SARS tambi&eacute;n tuvo impacto sustancial en la industria global de aviaci&oacute;n. Despu&eacute;s que la enfermedad surgi&oacute; en 2003, los vuelos en la regi&oacute;n Asia-Pac&iacute;fico se redujeron en 45% respecto del a&ntilde;o anterior. Durante el brote, el n&uacute;mero de vuelos entre Hong Kong y Estados Unidos cay&oacute; 69%. Y este impacto palidecer&iacute;a en comparaci&oacute;n con el de una pandemia de influenza que se extendiera entre 12 y 36 meses.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La epidemia del SARS tambi&eacute;n plantea preguntas respecto de lo bien preparados que est&aacute;n los gobiernos para hacer frente a una crisis prolongada por causa de una enfermedad infecciosa, en particular, los que ya son inestables. Yanzhong Huang, de la Universidad Seton Hall, en Estados Unidos de Am&eacute;rica (EUA), concluy&oacute; que la epidemia de SARS cre&oacute; la m&aacute;s tensa crisis social y pol&iacute;tica enfrentada por los gobernantes chinos desde la represi&oacute;n de Tiananmen. Es probable que los problemas de China fueran resultado menos del impacto en la salud p&uacute;blica que del esfuerzo fallido por contener el p&aacute;nico, ocultando al pueblo informaci&oacute;n sobre la enfermedad. El esfuerzo fue contraproducente. Durante la crisis, el primer ministro Wen Jiabao indic&oacute;, en una reuni&oacute;n de gabinete referente a la epidemia, que "la salud y seguridad del pueblo, el estado general de la reforma, el desarrollo y la estabilidad, y el inter&eacute;s nacional y la imagen de China est&aacute;n en juego". Sin embargo, Huang cree que "un periodo fatal de vacilaci&oacute;n en compartir informaci&oacute;n y entrar en acci&oacute;n propici&oacute; que se esparcieran ansiedad, p&aacute;nico y rumores por todo el pa&iacute;s, y min&oacute; los esfuerzos del gobierno por crear una imagen m&aacute;s benigna de s&iacute; mismo en la arena internacional".</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Una infecci&oacute;n extendida y el colapso econ&oacute;mico pueden desestabilizar a un gobierno; la culpa de no atender con eficacia una pandemia puede baldarlo. Esto es a&uacute;n m&aacute;s aplicable a una pandemia de influenza. En caso de que surja, el nivel de p&aacute;nico presenciado durante la crisis del SARS podr&iacute;a crecer a proporciones fuera de control conforme los contagios y decesos sigan acumul&aacute;ndose con el paso de los meses. Por desgracia, el p&uacute;blico es a menudo indiferente a las advertencias iniciales sobre crisis inminentes causadas por enfermedades infecciosas, como ocurri&oacute; con el VIH, por ejemplo. La indiferencia se transforma en miedo s&oacute;lo despu&eacute;s de que la cat&aacute;strofe se presenta, cuando ya es demasiado tarde para aplicar medidas preventivas o de control.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Preparados para    lo peor</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&iquest;Qu&eacute; debe hacer el mundo industrializado en preparaci&oacute;n a la pr&oacute;xima pandemia? La respuesta es sencilla: mucho m&aacute;s. Hasta ahora, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud y varios pa&iacute;ses han completado o esbozado planes &uacute;tiles, pero demasiado generales. La Secretar&iacute;a de Salud y Servicios Humanos del gobierno estadounidense ha incrementado investigaciones sobre producci&oacute;n y disponibilidad de vacunas. Estos esfuerzos son loables, pero lo que se requiere es un detallado programa operativo referente a la forma de guiar a la poblaci&oacute;n para sortear una pandemia de entre uno y tres a&ntilde;os de duraci&oacute;n. Dicho proyecto debe involucrar a todos los componentes clave de la sociedad. En el sector privado, debe coordinar las respuestas de la comunidad m&eacute;dica, proveedores m&eacute;dicos, proveedores de alimentos y el sistema de transporte. En el sector gubernamental, debe tomar en cuenta a funcionarios de salud p&uacute;blica, aplicaci&oacute;n de la ley y manejo de emergencias en los niveles internacional, federal, estatal y local.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Al mismo tiempo se debe reconocer que tales programas maestros pueden tener sus desventajas. Aaron Wildavsky, de la Universidad de California en Berkeley, ha arg&uuml;ido en forma convincente que la capacidad de recuperaci&oacute;n es la verdadera clave para el manejo de crisis: los planes demasiado r&iacute;gidos pueden causar m&aacute;s da&ntilde;o que provecho. Aun as&iacute;, la planeaci&oacute;n es de enorme utilidad. Da a funcionarios del gobierno, socios del sector privado y a la comunidad la oportunidad de reunirse, de reflexionar sobre dilemas potenciales, adquirir equipo necesario y preparar estructuras organizativas para una respuesta de 12 a 36 meses. Un programa obliga a los dirigentes a ensayar sus respuestas a la crisis, prepararse en lo emocional y lo intelectual para que cuando llegue el desastre la comunidad pueda enfrentarlo.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La producci&oacute;n de vacunas contra la influenza merece especial atenci&oacute;n. Debe desarrollarse una iniciativa para ofrecer una vacuna al mundo entero, con un calendario bien definido que garantice el avance. Es loable que pa&iacute;ses como EUA y Vietnam lleven a cabo programas con objetivos de largo plazo para desarrollar y producir vacunas contra el H5N1 para sus respectivas poblaciones; pero si el resto del mundo carece de suministros, hasta los vacunados ser&aacute;n devastados cuando la econom&iacute;a mundial se detenga en seco. La preparaci&oacute;n para la influenza pand&eacute;mica es, por naturaleza, un asunto internacional: nadie puede aislarse de una pandemia.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El colapso del comercio mundial originado por la pandemia, y su propagaci&oacute;n a las naciones tanto industrializadas como en desarrollo, representar&iacute;an la primera prueba real de la capacidad de recuperaci&oacute;n del sistema global de entregas. Dada la extensi&oacute;n en la que el comercio moderno se apoya en el intercambio preciso y &aacute;gil de bienes y servicios, una paralizaci&oacute;n del sistema econ&oacute;mico global causar&iacute;a un da&ntilde;o dram&aacute;tico a la capacidad mundial de atender la creciente demanda de bienes esenciales como alimentos y medicinas durante una crisis. La comunidad empresarial ya no puede darse el lujo de contentarse con un papel marginal en la planeaci&oacute;n de la respuesta a una pandemia. Para que el mundo disponga de bienes y servicios cr&iacute;ticos durante esa emergencia, los dirigentes industriales deben acumular materias primas para la producci&oacute;n y planear la distribuci&oacute;n y el apoyo de transporte. Los directivos de cada compa&ntilde;&iacute;a deben estar listos a responder con rapidez a los cambios en la disponibilidad, producci&oacute;n, distribuci&oacute;n y manejo de inventarios de sus productos. No existe un modelo para revivir la actual econom&iacute;a global en caso de que fuera devastada.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Para ser de verdad completa, toda planeaci&oacute;n en los niveles internacional, regional, nacional y local debe considerar tres escenarios diferentes: &iquest;y si la pandemia empieza esta noche? &iquest;Y si empieza de aqu&iacute; a un a&ntilde;o? &iquest;Y si el mundo tiene la fortuna de contar con toda una d&eacute;cada para prepararse? Todas son posibles, ninguna es segura.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Comenzar esta    noche</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&iquest;Qu&eacute; ocurrir&iacute;a hoy en la oficina del gobernante de cada naci&oacute;n si varias ciudades de Vietnam sufrieran de brotes importantes de una infecci&oacute;n por H5N1, con una tasa de mortalidad de 5%? Primero, habr&iacute;a un esfuerzo inmediato por tratar de ordenar datos dispersos de vigilancia sanitaria de una variedad de fuentes gubernamentales y de salud p&uacute;blica para determinar qu&eacute; pa&iacute;ses podr&iacute;an tener casos relacionados con la pandemia. Luego, es probable que tuviera que tomarse la decisi&oacute;n de cerrar la mayor&iacute;a de las fronteras internacionales e, incluso, algunas estatales o provinciales, sin ning&uacute;n criterio predeterminado sobre la forma o el momento en que volver&iacute;an a abrirse. La seguridad fronteriza se volver&iacute;a prioritaria, en especial, para proteger reservas potenciales de vacunas espec&iacute;ficas para la pandemia frente a pa&iacute;ses cercanos desesperados. Los jefes militares tendr&iacute;an que desarrollar estrategias para defender el pa&iacute;s y tambi&eacute;n protegerlo contra la insurgencia interna, con fuerzas armadas que probablemente estar&iacute;an comprometidas por la enfermedad. Incluso en naciones no afectadas, el p&aacute;nico y el caos se esparcir&iacute;an conforme los medios internacionales informaran del avance cotidiano del mal en el mundo.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En breve plazo, la econom&iacute;a global quedar&iacute;a paralizada. Se tendr&iacute;an que identificar los bienes y servicios que los pa&iacute;ses necesitar&iacute;an para "sobrevivir" en los siguientes 12 a 36 meses. En la actualidad, la mayor&iacute;a de los planes de continuidad de las empresas toman en cuenta s&oacute;lo una interrupci&oacute;n localizada, por ejemplo, el cierre de una planta, y no han planeado para casos de desabastos extensos de largo plazo. Los sectores privado y p&uacute;blico tendr&iacute;an que desarrollar planes de emergencia para sostener cadenas dom&eacute;sticas de suministro esencial y la producci&oacute;n y distribuci&oacute;n de manufacturas y productos agr&iacute;colas. La fuerza de trabajo estar&iacute;a gravemente afectada cuando m&aacute;s se le necesite. En el curso de un a&ntilde;o, hasta 50% de las poblaciones afectadas podr&iacute;an enfermar y hasta 5% de ellas podr&iacute;an morir. El padecimiento golpear&iacute;a a la alta gerencia con la misma dureza que al resto de la fuerza laboral. En todos los pa&iacute;ses habr&iacute;a gran escasez de una amplia gama de art&iacute;culos como alimentos, jab&oacute;n, papel, focos el&eacute;ctricos, gasolina, repuestos para equipo militar y bombas de suministro municipal de agua, as&iacute; como medicinas e, incluso vacunas no relacionadas con la pandemia. Muchas industrias no esenciales para la supervivencia &#150;electr&oacute;nica, automotriz y del vestido, por ejemplo&#150; sufrir&iacute;an p&eacute;rdidas o incluso cerrar&iacute;an. Actividades que requieren contacto humano estrecho &#150;la escuela, ir al cine o comer en restaurantes&#150; se evitar&iacute;an y tal vez se prohibir&iacute;an.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La vacuna no tendr&iacute;a impacto en el curso del virus en los primeros meses, y probablemente desempe&ntilde;ar&iacute;a un papel extremadamente limitado en el mundo durante los 12 a 18 meses siguientes. Pese a importantes innovaciones en la elaboraci&oacute;n de la mayor&iacute;a de las otras vacunas, la producci&oacute;n internacional de la vacuna de la influenza se basa en un sistema fr&aacute;gil y limitado que utiliza tecnolog&iacute;a de la d&eacute;cada de 1950. La producci&oacute;n anual de vacuna de la influenza en estos d&iacute;as se limita a 300 millones de dosis trivalentes &#150;protegen contra tres diferentes cepas del virus en una dosis&#150;, o menos de 1 000 millones de dosis monovalentes. Para contrarrestar una nueva cepa de influenza pand&eacute;mica que jam&aacute;s haya circulado entre la poblaci&oacute;n, cada persona requerir&iacute;a probablemente dos dosis para una protecci&oacute;n adecuada. Con la limitada capacidad de producci&oacute;n actual, eso significar&iacute;a que menos de 500 millones de personas &#150;alrededor de 14% de la poblaci&oacute;n mundial&#150; estar&iacute;an vacunadas en el primer a&ntilde;o de la pandemia. Adem&aacute;s, como la estructura del virus cambia con tanta rapidez, el desarrollo de vacunas s&oacute;lo podr&iacute;a comenzar una vez que se declarara la pandemia, pues los fabricantes tendr&iacute;an que obtener la nueva cepa. Pasar&iacute;an al menos seis meses m&aacute;s para que la vacuna se produjera en masa.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Aun si el sistema funcionara al m&aacute;ximo de su capacidad, la vacuna contra la influenza se produce comercialmente s&oacute;lo en nueve pa&iacute;ses: Alemania, Australia, Canad&aacute;, Estados Unidos, Francia, Holanda, Italia, Jap&oacute;n y el Reino Unido. Estos pa&iacute;ses contienen s&oacute;lo 12% de la poblaci&oacute;n del planeta. En caso de una pandemia de influenza, es probable que nacionalizaran sus instalaciones de producci&oacute;n dom&eacute;stica, como ocurri&oacute; en 1976, cuando Estados Unidos, previendo una pandemia de influenza del cerdo (H1N1), rehus&oacute; compartir su vacuna.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Si una pandemia azotara al mundo hoy, habr&iacute;a otra posible arma contra la influenza: la medicina antiviral. Si se toman a diario durante el tiempo de exposici&oacute;n a la enfermedad, los antivirales han prevenido contagios individuales. Tambi&eacute;n han reducido la gravedad del mal y las complicaciones subsecuentes cuando se toman dentro de las 48 horas siguientes al brote. Si bien no existen datos respecto del H5N1, se da por sentado que los antivirales tambi&eacute;n evitar&iacute;an la infecci&oacute;n con este virus si se toman antes de la exposici&oacute;n. Sin embargo, no hay pruebas de que los actuales medicamentos contra el virus de la influenza ayuden si el paciente desarroll&oacute; la invasi&oacute;n de citocinas que ha caracterizado las recientes infecciones de H5N1. Pero de no mediar tal complicaci&oacute;n, el H5N1 debe ser tratable con Tamiflu (fosfato de oseltamivir), fabricado por los laboratorios Roche en una sola planta ubicada en Suiza.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En respuesta a una pandemia, el Tamiflu podr&iacute;a tener impacto mensurable en el limitado n&uacute;mero de pa&iacute;ses que cuentan con reservas significativas, pero no estar&aacute; disponible en la mayor parte del globo. Si bien la compa&ntilde;&iacute;a planea abrir otra instalaci&oacute;n en EUA este a&ntilde;o, la producci&oacute;n anual cubrir&iacute;a s&oacute;lo un peque&ntilde;o porcentaje de la poblaci&oacute;n mundial. A la fecha, al menos 14 pa&iacute;ses han ordenado Tamiflu, pero el monto de estos pedidos apenas es suficiente para atender a 40 millones de personas. Los pedidos requieren de un tiempo considerable de proceso y entrega &#150;la fabricaci&oacute;n tarda hasta un a&ntilde;o&#150;, y en una emergencia la capacidad de la empresa de producir m&aacute;s ser&iacute;a limitada. Al igual que con las vacunas, es probable que los gobiernos nacionalicen sus existencias de antivirales durante una pandemia. Y aun si el medicamento estuviera disponible, la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses no podr&iacute;an costearlo. Tambi&eacute;n habr&iacute;a escasez de antibi&oacute;ticos cr&iacute;ticos para el tratamiento de infecciones bacteriales secundarias. Aun ahora existen reservas limitadas de ocho diferentes agentes antiinfecciosos en EUA, debido a problemas de fabricaci&oacute;n.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Adem&aacute;s de la medicaci&oacute;n, muchos pa&iacute;ses carecer&iacute;an de capacidad para hacer frente al aumento en la demanda de suministros y servicios de atenci&oacute;n a la salud que normalmente se dan por sentados. En EUA, por ejemplo, existen 105 000 ventiladores mec&aacute;nicos para asistir la respiraci&oacute;n mermada, de los cuales entre 75 000 y 80 000 son usados para cuidado cotidiano de la salud. Durante una temporada rutinaria de influenza, el n&uacute;mero de ventiladores en uso se dispara a 100 000. En una pandemia de influenza, Estados Unidos podr&iacute;a necesitar varios cientos de miles de ventiladores adicionales.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Una situaci&oacute;n similar existe en todos los pa&iacute;ses desarrollados. Pr&aacute;cticamente habr&iacute;a escasez de todas las piezas de equipo m&eacute;dico o de protecci&oacute;n a los pocos d&iacute;as de reconocerse la pandemia. Durante la crisis, muchos de estos art&iacute;culos necesarios estar&iacute;an fuera del alcance de la mayor&iacute;a de las instituciones de atenci&oacute;n a la salud. En la actualidad, dos empresas estadounidenses proporcionan casi todas las m&aacute;scaras de protecci&oacute;n respiratoria para la mayor&iacute;a de trabajadores de atenci&oacute;n a la salud en el mundo. Ninguna de las dos estar&iacute;a en condiciones de atender el aumento de la demanda, en parte porque los componentes para las m&aacute;scaras proceden de m&uacute;ltiples proveedores en muchos pa&iacute;ses. Al restringirse el viaje y el transporte, las m&aacute;scaras ni siquiera se fabricar&iacute;an.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los proveedores de servicios de salud y las organizaciones de atenci&oacute;n tampoco est&aacute;n preparados para un brote de influenza pand&eacute;mica que surgiera hoy. Habr&iacute;a una tremenda demanda de profesionales capacitados en atenci&oacute;n de la salud. Habr&iacute;a que dotar de personal a "hospitales" ubicados en gimnasios escolares y centros comunitarios para entre uno y tres a&ntilde;os. Es probable que esos trabajadores enfermaran y perecieran a la misma tasa que el p&uacute;blico y quiz&aacute; con m&aacute;s frecuencia, sobre todo si carecen de acceso a equipo protector. Sin esos suministros esenciales no est&aacute; claro cu&aacute;ntos profesionales continuar&iacute;an expuestos a situaciones de alto riesgo para cuidar a los infectados. Ser&iacute;a necesario entonces encontrar y reclutar voluntarios que fueran naturalmente inmunes por haber sobrevivido a una infecci&oacute;n de influenza, lo cual implicar&iacute;a hacer frente a la fuerte resistencia de la comunidad m&eacute;dica a utilizar voluntarios legos, basada tanto en preocupaciones de responsabilidad civil como en arrogancia profesional.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Habr&aacute; que atender otros asuntos desagradables. &iquest;Qui&eacute;n tendr&aacute; acceso prioritario a las reservas extremadamente limitadas de antivirales? El p&uacute;blico considerar&iacute;a injusta cualquier fijaci&oacute;n <i>ad hoc</i> de prioridades, lo cual crear&iacute;a mayor disidencia y perturbaci&oacute;n durante una pandemia. Adem&aacute;s, no habr&iacute;a siquiera planes detallados para manejar el n&uacute;mero masivo de cad&aacute;veres que pronto rebasar&iacute;an la capacidad de procesarlos. Resulta claro que una pandemia de influenza que atacara hoy requerir&iacute;a de una respuesta m&eacute;dica y no m&eacute;dica sin precedentes. Requiere una planeaci&oacute;n que vaya mucho m&aacute;s all&aacute; de cualquiera llevada a cabo hasta la fecha por cualquiera de los pa&iacute;ses y organizaciones del mundo.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>De aqu&iacute;    a un a&ntilde;o</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Aun si una pandemia de H5N1 estuviera a un a&ntilde;o de distancia, el mundo debe prepararse para los mismos problemas con id&eacute;ntico fervor. Deben emprenderse grandes campa&ntilde;as para preparar a los sectores m&eacute;dicos y no m&eacute;dicos. La planeaci&oacute;n para la pandemia debe estar en el programa de cada consejo escolar, planta industrial, firma de inversi&oacute;n, dep&oacute;sito de cad&aacute;veres, legislatura estatal y distribuidor de alimentos en EUA y dem&aacute;s pa&iacute;ses. Existe una necesidad urgente de revaluar la vulnerabilidad de la econom&iacute;a global para garantizar la atenci&oacute;n de los aumentos de la demanda. Deben almacenarse productos cr&iacute;ticos de consumo y de atenci&oacute;n a la salud. Los profesionales de la salud deben aprender a comunicar mejor el riesgo y deben ser capaces tanto de informar los hechos como de reconocer lo que ignoran ante un p&uacute;blico atemorizado o en p&aacute;nico.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Si existe un a&ntilde;o de distancia antes de la pandemia, la vacuna podr&iacute;a tener un papel m&aacute;s importante en la respuesta global. Si bien el mundo tendr&iacute;a a&uacute;n capacidad limitada para fabricar la vacuna contra la influenza, las t&eacute;cnicas que pudieran permitir a los cient&iacute;ficos obtener m&uacute;ltiples dosis a partir de una dosis &uacute;nica actual podr&iacute;an incrementar la oferta. Adem&aacute;s de mayor investigaci&oacute;n sobre el tema, es preciso asegurar la disponibilidad de jeringas y equipo para administrar la vacuna. Debe haber tambi&eacute;n un plan internacional sobre la forma en que se distribuir&aacute; la vacuna. Es mucho mejor lidiar ahora, en un foro p&uacute;blico, con los aspectos &eacute;ticos relativos a la definici&oacute;n de prioridades, que esperar hasta que la crisis ocurra.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Asimismo, se debe mejorar la prevenci&oacute;n y dar prioridad a la intervenci&oacute;n temprana y a la evaluaci&oacute;n de riesgos. Se debe lanzar de inmediato una agenda de investigaci&oacute;n intensiva y amplia para estudiar la ecolog&iacute;a y biolog&iacute;a del virus de la influenza y el papel epidemiol&oacute;gico de varias especies de animales, sobre todo aves.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Diez a&ntilde;os    despu&eacute;s</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Si las naciones desarrolladas comienzan a transformar de manera radical el actual sistema de producci&oacute;n de la vacuna de la influenza, una pandemia que surgiera de aqu&iacute; a diez a&ntilde;os podr&iacute;a tener un resultado mucho menos devastador. El mundo industrializado debe emprender un proyecto internacional para desarrollar la capacidad de producir una vacuna para toda la poblaci&oacute;n del planeta en los primeros meses de la pandemia. Tal iniciativa debe tener alta prioridad en el Grupo de los Siete pa&iacute;ses industrializados m&aacute;s Rusia (G-8), porque casi nada puede infligir m&aacute;s muerte y perturbaci&oacute;n que una pandemia de influenza.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La actual ley BioShield (BioEscudo) y la legislaci&oacute;n adicional presentada a consideraci&oacute;n del Congreso estadounidense permitir&aacute; elevar la disponibilidad de vacunas en EUA. Este objetivo es loable, pero poco hace para atender necesidades internacionales. La meta final debe ser desarrollar una nueva vacuna de cultivo de c&eacute;lulas o con otra tecnolog&iacute;a comparable que trabaje sobre los subtipos de la influenza y pueda ponerse en poco tiempo al alcance de toda la poblaci&oacute;n mundial.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>&iquest;Qu&eacute;    camino tomar?</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El mundo debe formar un mejor entendimiento del potencial de que surja una cepa de una pandemia de influenza. Viene una pandemia: puede ser causada por el H5N1 o por otra cepa nueva. Puede ocurrir hoy, el a&ntilde;o pr&oacute;ximo, o de aqu&iacute; a diez a&ntilde;os.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los signos son alarmantes: el n&uacute;mero de infecciones por H5N1 en animales y humanos se ha venido incrementando; se han documentado peque&ntilde;os grupos de casos, lo cual sugiere que el virus podr&iacute;a acercarse a una transmisi&oacute;n sostenida de humano a humano, y el H5N1 contin&uacute;a evolucionando en el laboratorio virtual de reordenamiento gen&eacute;tico que suministra el n&uacute;mero sin precedentes de personas, cerdos y aves de corral en Asia. La explosi&oacute;n demogr&aacute;fica en China y otros pa&iacute;ses asi&aacute;ticos ha creado un incre&iacute;ble taz&oacute;n de mezcla para el virus. Consid&eacute;rese esta tranquilizadora informaci&oacute;n: la m&aacute;s reciente pandemia de influenza, la de 1968-1969, surgi&oacute; en China cuando su poblaci&oacute;n era de 790 millones; hoy es de 1300 millones. En 1968 el n&uacute;mero de cerdos en China era 5.2 millones; hoy son 508 millones. La cifra de aves de corral en China en 1968 era de 12.3 millones; hoy son 13 000 millones. Los cambios en otros pa&iacute;ses asi&aacute;ticos son similares. Ante estos sucesos, as&iacute; como el crecimiento exponencial del viaje al extranjero en los 50 &uacute;ltimos a&ntilde;os, una pandemia de influenza podr&iacute;a ser m&aacute;s devastadora que nunca.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&iquest;Puede evitarse un desastre? La respuesta es un s&iacute; calificado. Si bien no puede evitarse que llegue una pandemia, su impacto puede amenguarse en forma considerable. Depende de la forma en que los dirigentes del mundo &#150;desde los mandatarios del G-8 hasta las autoridades locales&#150; decidan responder. Deben reconocer la amenaza econ&oacute;mica, de seguridad y sanitaria que plantea la pr&oacute;xima pandemia de influenza y realizar inversiones en la proporci&oacute;n correspondiente. Cada dirigente debe darse cuenta de que aun si un pa&iacute;s cuenta con vacunas suficientes para proteger a sus ciudadanos, el impacto econ&oacute;mico de una pandemia infligir&iacute;a sufrimiento sustancial a todas las personas. Los recursos necesarios para prepararse en forma adecuada ser&aacute;n cuantiosos. Sin embargo, se les debe considerar a la luz del costo de dejar de invertir: una econom&iacute;a mundial que permanezca en ruinas durante varios a&ntilde;os.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Estamos en un momento    cr&iacute;tico de la historia. Se agota el tiempo para prepararnos ante la pr&oacute;xima    pandemia. Debemos actuar ya, con decisi&oacute;n y prop&oacute;sito. Alg&uacute;n    d&iacute;a, cuando la pr&oacute;xima pandemia haya llegado y se haya ido, se    encargar&aacute; a una comisi&oacute;n, muy parecida a la del 11 de septiembre    de 2001, determinar con qu&eacute; eficacia el gobierno, las empresas y los    dirigentes de la salud p&uacute;blica prepararon al mundo para la cat&aacute;strofe    cuando hab&iacute;an recibido una advertencia clara. &iquest;Cu&aacute;l ser&aacute;    el veredicto?</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><a name="back1"></a><a href="#top1">*</a>    Este trabajo fue publicado originalmente en Foreign Affairs en Espa&ntilde;ol,    octubre-diciembre 2005 y se reproduce con autorizaci&oacute;n del editor.</font></p>      ]]></body>
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