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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La fiebre del Nilo occidental: una enfermedad emergente en México]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Nacional de Salud Pública Cuernavaca Centro de Investigaciones sobre Enfermedades Infecciosas Departamento de Arbovirus]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><FONT size="2" face="Verdana"><b>ENFERMEDADES EMERGENTES</b></FONT></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="4" face="verdana"> <b>La fiebre del Nilo occidental: una enfermedad    emergente en M&eacute;xico</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana">El virus del Nilo occidental (VNO) pertenece    a la Familia <I>Flaviviridae</I>, g&eacute;nero <I>flavivirus,</I> donde se    ubican otros virus que causan enfermedades en humanos como la encefalitis japonesa,    fiebre amarilla, encefalitis de San Luis, encefalitis del Valle Murray, encefalitis    transmitida por garrapatas y fiebre por dengue. La mayor&iacute;a de estos virus    son transmitidos a sus hu&eacute;spedes a trav&eacute;s de la picadura de mosquitos    vectores, y muchos tienen tropismo por el sistema nervioso central. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> El genoma de los flavivirus est&aacute; constituido    por una cadena sencilla de RNA de polaridad positiva, tienen una envoltura de    l&iacute;pidos y est&aacute;n constituidos por tres prote&iacute;nas estructurales.<SUP>1</SUP>    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> El VNO se aisl&oacute; por primera vez de una    paciente febril en el Distrito West Nile (Nilo occidental) en Uganda, Africa,    en 1937.<SUP>2</SUP> Estudios posteriores demostraron la presencia de este virus    en Africa, Asia y Europa, donde anualmente ocurren casos en humanos y en diversos    animales. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> La mayor&iacute;a de las infecciones causadas    por el VNO son asintom&aacute;ticas, sin embargo, alrededor de 20% de las personas    infectadas desarrollan la fiebre del Nilo occidental (FNO), que cl&iacute;nicamente    se caracteriza por fiebre, cefalea, dolor de garganta, mialgias, artralgias,    debilidad muscular, conjuntivitis, rash, linfadenopat&iacute;a, n&aacute;usea,    anorexia, dolor abdominal y diarrea, las cuales aparecen despu&eacute;s de un    periodo de incubaci&oacute;n de 3- 6 d&iacute;as. Aproximadamente 1% de los    casos pueden presentar complicaciones neurol&oacute;gicas con datos de encefalitis,    meningitis as&eacute;ptica o meningoencefalitis (que en conjunto se denomina    enfermedad neuroinvasiva), y que se manifiestan por confusi&oacute;n, alteraciones    de la conciencia, somnolencia, temblores, alteraci&oacute;n en los reflejos,    convulsiones, par&aacute;lisis fl&aacute;cida o coma. La tasa de letalidad en    los pacientes con enfermedad neuroinvasiva es de 5-14%. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> Actualmente no hay vacunas para uso en humanos    ni medicamentos anti-virales espec&iacute;ficos, el tratamiento es sintom&aacute;tico    y de apoyo, particularmente en pacientes que tienen complicaciones respiratorias.<SUP>3-8</SUP>    La &uacute;nica vacuna disponible es para uso en caballos. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana"> La infecci&oacute;n natural por el VNO ocurre    a trav&eacute;s de la picadura de diversas especies de mosquitos, particularmente    del g&eacute;nero <I>Culex sp; </I>sin embargo, pueden ocurrir infecciones por    otras v&iacute;as como la transfusi&oacute;n de sangre, transplante de &oacute;rganos,    v&iacute;a transplacentaria, por medio de la leche materna y la exposici&oacute;n    accidental en personal m&eacute;dico y de laboratorio. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> El diagn&oacute;stico de la FNO se hace mediante    la detecci&oacute;n de anticuerpos contra el VNO en el suero o en el l&iacute;quido    cefalorraqu&iacute;deo (por ejemplo ELISA de captura, anticuerpos neutralizantes,    etc&eacute;tera), por el aislamiento del virus en cultivo de c&eacute;lulas,    por la detecci&oacute;n del genoma del virus (Transcriptasa Reversa-Reacci&oacute;n    en Cadena de la Polimerasa, RT-PCR), o mediante inmunohistoqu&iacute;mica en    tejidos. No obstante, debido a que los anticuerpos contra el VNO tienen reacciones    cruzadas con otros virus de la misma familia, se requieren t&eacute;cnicas serol&oacute;gicas    m&aacute;s sensibles y espec&iacute;ficas; la t&eacute;cnica de ELISA de bloqueo<SUP>9</SUP>    se utiliza para la detecci&oacute;n de anticuerpos en aves y caballos infectados;    la determinaci&oacute;n de anticuerpos neutralizantes a trav&eacute;s de la    t&eacute;cnica de reducci&oacute;n de placa l&iacute;tica en cultivo de c&eacute;lulas    se usa como prueba confirmatoria. Actualmente existen varios procedimientos    comerciales (kits) para la detecci&oacute;n de anticuerpos contra el VNO, cuya    utilidad como herramienta de diagn&oacute;stico requiere ser evaluada. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> El VNO se puede mantener en un ciclo silvestre    en animales a trav&eacute;s de la picadura de mosquitos (ciclo silvestre), no    obstante, la presencia de mosquitos con preferencias alimenticias por el hombre    y animales dom&eacute;sticos puede permitir la diseminaci&oacute;n del virus    en zonas rurales y urbanas. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> Hasta finales de la d&eacute;cada de 1990 se    desconoc&iacute;a la existencia del VNO en el continente americano, sin embargo,    en el verano de 1999 se reportaron en Nueva York, Estados Unidos de Am&eacute;rica    (EUA), los primeros casos en humanos de    FNO con afectaci&oacute;n neurol&oacute;gica; casi simult&aacute;neamente se    reportaron aves muertas en la misma regi&oacute;n, de las cuales posteriormente    se identific&oacute; el VNO que afect&oacute; a los humanos. La infecci&oacute;n    se extendi&oacute; por todo el territorio norteamericano y en algunas provincias    de Canad&aacute;; M&eacute;xico estuvo en riesgo de la introducci&oacute;n del    virus desde su aparici&oacute;n en EUA, pero no fue sino hasta el a&ntilde;o    2002 cuando se reportaron los primeros casos en aves y caballos, en algunos    estados ubicados en la frontera norte y en la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n;    recientemente se han reportado casos de FNO en El Caribe y Centroam&eacute;rica.    A la fecha no se han reportado casos en pa&iacute;ses de Sudam&eacute;rica,    aunque existe el riesgo de la introducci&oacute;n del VNO debido a su capacidad    de infectar a una diversidad de aves migratorias, animales dom&eacute;sticos    y silvestres, y mosquitos vectores. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> Por su impacto en la salud p&uacute;blica, la    FNO se considera una enfermedad emergente en el continente americano; solamente    en los EUA durante el periodo de 1999-2003 se reconocieron 9 100 casos en humanos.<SUP>10</SUP>    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> La mayor&iacute;a de los casos fatales han ocurrido    en hombres mayores de 50 a&ntilde;os de edad; la transmisi&oacute;n del virus    en los EUA tiene un patr&oacute;n estacional y muchos casos se reportan entre    julio y septiembre. Durante el periodo de 1999-2003 ocurrieron 19 886 casos    en caballos y alrededor de 49 especies de mosquitos (principalmente <I>Culex    sp) </I>son susceptibles a la infecci&oacute;n. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> Los estudios realizados en aves indican que    m&aacute;s de 225 especies, particularmente los cuervos, son susceptibles a    la infecci&oacute;n. Entre estas especies destacan tambi&eacute;n las aves migratorias,    que pueden tener un papel relevante en la diseminaci&oacute;n del virus. Hay    evidencia de que otros animales pueden ser infectados por el VNO como ardillas,    perros, gatos, borregos, conejos, murci&eacute;lagos, cocodrilos, tortugas y    caimanes, entre otros. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> A partir del a&ntilde;o 2000 se estableci&oacute;    oficialmente en M&eacute;xico la vigilancia epidemiol&oacute;gica para el VNO,    particularmente en regiones prioritarias (el Golfo de M&eacute;xico y la Pen&iacute;nsula    de Yucat&aacute;n, por ejemplo). Hasta la fecha se han hecho estudios serol&oacute;gicos    que indican la presencia del virus en humanos, caballos, aves (migratorias y    residentes) y mosquitos. El primer reporte sobre la circulaci&oacute;n del VNO    en M&eacute;xico se public&oacute; en el a&ntilde;o 2002 en dos estudios serol&oacute;gicos    independientes que se hicieron en caballos en Coahuila y Yucat&aacute;n, que    mostraron prevalencias de 62.5% y 1.2%, respectivamente.<SUP>11, 12</SUP> Posteriormente    se llev&oacute; a cabo un estudio m&aacute;s amplio en caballos de otras regiones    del pa&iacute;s que confirm&oacute; la presencia del VNO en M&eacute;xico. En    el a&ntilde;o 2003 se report&oacute; el aislamiento del VNO de un cuervo <I>(Corvus    corax) </I>muerto en el parque ecol&oacute;gico Yumk&aacute; de Villahermosa,    Tabasco; la secuencia del genoma de este virus mostr&oacute; una divergencia    gen&eacute;tica diferente a la de otros virus aislados en el continente americano.<SUP>13</SUP>    Se han reportado seis casos humanos con diagn&oacute;stico confirmado de infecci&oacute;n    por el VNO en los estados de Chihuahua, Nuevo Le&oacute;n y Sonora; tres fueron    clasificados como FNO y tres presentaron encefalitis; hasta ahora no se han    reportado casos fatales por esta causa.<SUP>14, 15</SUP> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> El riesgo m&aacute;s importante de dispersi&oacute;n    del virus a otras regiones del continente americano es a trav&eacute;s de aves    migratorias infectadas; en efecto, una gran diversidad de aves migratorias se    han visto implicadas en la diseminaci&oacute;n de otros arbovirus.<SUP>16</SUP>    La Secretar&iacute;a de Salud de M&eacute;xico (a trav&eacute;s del Centro Nacional    de Vigilancia Epidemiol&oacute;gica) y otras dependencias del gobierno federal    han fortalecido las acciones de vigilancia epidemiol&oacute;gica en los sitios    donde anualmente llegan aves provenientes del continente americano, principalmente    en las entidades ubicadas en el Golfo de M&eacute;xico y la Pen&iacute;nsula    de Yucat&aacute;n. Estudios recientes sugieren la presencia del VNO en aves    migratorias y residentes en esta &uacute;ltima regi&oacute;n.<SUP>17 </SUP>    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> No se ha realizado una evaluaci&oacute;n del    impacto econ&oacute;mico de la infecci&oacute;n por el VNO en caballos y en    otros animales dom&eacute;sticos y silvestres<SUP>18, 19</SUP> </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana"> Las alteraciones neurol&oacute;gicas en pacientes    febriles puede ser un indicador de infecci&oacute;n por el VNO aunado a la presencia    del virus en aves, animales y mosquitos. Adem&aacute;s, se sabe que la presencia    de mosquitos y aves infectadas generalmente preceden a la aparici&oacute;n de    casos en humanos y en otros animales. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> Debido a que el VNO est&aacute; clasificado    como un pat&oacute;geno de alto riesgo, su manejo requiere el uso de instalaciones    de seguridad biol&oacute;gica de nivel 3, particularmente cuando el virus se    mantiene en cultivo de c&eacute;lulas o en animales de experimentaci&oacute;n;    los procedimientos serol&oacute;gicos para la detecci&oacute;n de anticuerpos    en suero o en l&iacute;quido cefalorraqu&iacute;deo, aunque de menor riesgo    para el personal de laboratorio, requieren el uso de gabinetes de bioseguridad    y cumplir con las medidas de seguridad que recomiendan los Centros para el Control    y Prevenci&oacute;n de Enfermedades (CDC) de los EUA y la Secretar&iacute;a    de Salud de M&eacute;xico, respecto de la toma de muestras, su manejo, env&iacute;o    y conservaci&oacute;n.<SUP>20, 21</SUP> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> La introducci&oacute;n del VNO a zonas end&eacute;micas    para dengue (la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de El Caribe, Centro y Sudam&eacute;rica)    puede estar asociada con cierto grado de protecci&oacute;n ya que una amplia    poblaci&oacute;n tiene anticuerpos contra el virus dengue que podr&iacute;an    conferir protecci&oacute;n cruzada temporal contra el VNO, e inclusive podr&iacute;an    asociarse con casos menos severos; de todas     maneras, no se puede descartar la participaci&oacute;n de los anticuerpos de    reacci&oacute;n cruzada en la aparici&oacute;n de casos severos, como se ha    descrito en pacientes con fiebre hemorr&aacute;gica por dengue. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> La presencia del VNO en M&eacute;xico hace necesaria    una mayor difusi&oacute;n, al personal de los servicios de salud, de los aspectos    b&aacute;sicos del agente causal, de la enfermedad, de los mosquitos vectores<SUP>22</SUP>    y de los reservorios,<SUP>23-25</SUP> que coadyuven a realizar un mejor diagn&oacute;stico,    establecer un tratamiento oportuno y adecuado de los pacientes, reportar oportunamente    los casos y mejorar las medidas de prevenci&oacute;n y control. Asimismo, es    importante fortalecer la colaboraci&oacute;n interinstitucional e intersectorial    y el apoyo internacional. Hoy m&aacute;s que nunca es necesario fortalecer la    infraestructura para desarrollar trabajos de investigaci&oacute;n en este campo    que incluyan la construcci&oacute;n de laboratorios de alta seguridad biol&oacute;gica    para el manejo del VNO y otros agentes pat&oacute;genos, la formaci&oacute;n    de recursos humanos y la realizaci&oacute;n de cursos de actualizaci&oacute;n    y de entrenamiento t&eacute;cnico. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="right"><font size="2" face="Verdana"><i>Dr en C Celso Ramos,    <BR>   MC Jorge Abelardo Falc&oacute;n Lezama.    <br>   Departamento de Arbovirus    <br>   Centro de Investigaciones    <br>   sobre Enfermedades Infecciosas    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Instituto Nacional de Salud P&uacute;blica    <br>   Cuernavaca, Morelos, M&eacute;xico. </i></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana"><b>Referencias</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">1. Monath TP, Heinz FX. Flaviviruses. En: Fields    B. Virology. 3<SUP>rd</SUP> ed. Nueva York (NY): Academic Press; 1996: 961-1034.    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">2. Smithburn KC, Hughes TP, Burke AW, Paul JH.    A neurotropic virus isolated from the blood of a native of Uganda. Am J Trop    Med 1940; 20:471-492. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">3. Tsai T, Popovici F, Cernescu C, Campbell G,    Nedelcu N. West Nile encephalitis epidemic in southeastern Romania. Lancet 1998;    352:767-771. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">4. Chowers MY, Lang R, Nassar F, Ben-David D,    Giladi M, Rubinshtein E <I>et al</I>. Clinical characteristics of the West Nile    Fever outbreak, Israel, 2000. EID 2001; 7(4): 675-678. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">5. Nash D, Mostashari F, Fine A, Miller J, O'Leary    D, Murray K <I>et al</I>. The outbreak of West Nile virus infection in the New    York City area in 1999. N Engl J Med 2001;344:1807–1814. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">6. Weiss D, Carr D, Kellachan J, Tan C, Phillips    M, Bresnitz E <I>et al</I>. Clinical findings of West Nile virus infection in    hospitalized patients, New York and New Jersey, 2000. Emerg Infect Dis 2001:    7(4): 654-658. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">7. Petersen L, Marfin A. West Nile Virus: A primer    for the clinician. Annals of Internal Medicine 2003; 137; 173-179. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">8. Sejvar JJ, Leis AA, Stokic DS, Van Gerpen    JAV, Marfin AA, Webb R <I>et al</I>. Acute flaccid paralysis and West Nile virus    infection. Emerg Infect Dis 2003; 9(7): 788-793. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">9. Blitvich BJ, Marlene NL, Hall RA, Calisher    CH, Bowen RA, Roehring, JT <I>et al.</I> Epitope blocking enzyme-linked immunosorbent    assay for the detection of serum antibodies to West Nile virus in multiple avian    species. J Clin Microbiol 2003; 41:1041-1047. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">10. Centers for Disease Control and Prevention.    Summary of West Nile Virus activity in the United States, 2003. Disponible en:    <a href="http://www.cdc.gov/ncidod/dvbid/westnile/conf/ppt/Hayes_1_04.ppt" target="_blank">http://www.cdc.gov/ncidod/dvbid/westnile/conf/ppt/Hayes_1_04.ppt</a>.    &#91;2004 junio 7&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">11. Blitvich BJ, Fern&aacute;ndez-Salas I, Contreras-Cordero    JF, Marlenee NL, Gonz&aacute;lez-Rojas JI, Komar N <I>et al</I>. Serologic evidence    of West Nile virus infection in horses, Coahuila State, Mexico. Emerg Infect    Dis 2003; 9(7):853-856. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">12. Loro&ntilde;o-Pino MA, Blitvich BJ, Farf&aacute;n-Ale    JA, Puerto FI, Blanco JM, Marlenee NL <I>et al</I>. Serologic evidence of West    Nile Virus infection in horses, Yucatan State, Mexico. Emerg Infect Dis 2003;    9(7): 857-859. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">13. Estrada-Franco JG, Navarro-L&oacute;pez R,    Beasley DWC, Coffey L, Carrara AS, Travassos da Rosa A <I>et al</I>. West Nile    Virus in Mexico: Evidence of widespread circulation since July 2002 . Emerg    Infect Dis 2003: 9(12): 1602-1607. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">14. Bolet&iacute;n de Epidemiolog&iacute;a, Semana    53, 2003. Direcci&oacute;n General de Epidemiolog&iacute;a. Disponible en: <a href="http://www.dgepi.salud.gob.mx/boletin/2003/sem53/pdf/cua8.pdf" target="_blank">http://www.dgepi.salud.gob.mx/boletin/2003/sem53/pdf/cua8.pdf</a>.    &#91;2004 junio 7&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">15. Bolet&iacute;n de Epidemiolog&iacute;a, Semana    34, 2004. Direcci&oacute;n General de Epidemiolog&iacute;a. Disponible en: <a href="http://www.dgepi.salud.gob.mx/boletin/2004/sem34/pdf/cua8.pdf" target="_blank">http://www.dgepi.salud.gob.mx/boletin/2004/sem34/pdf/cua8.pdf</a>.    &#91;2004 septiembre 21&#93; </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">16. Marra, PP, Griffin SM, McLean RG. West Nile    virus and wildlife. BioScience 2004; 54: 293-402. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">17. Farf&aacute;n-Ale JA, Blitvich BJ, Loro&ntilde;o-Pino    MA, Marlenee NL, Rosado-Paredes EP, Garc&iacute;a-Rej&oacute;n JE. Longitudinal    studies of West Nile virus infection in avians, Yucat&aacute;n State, M&eacute;xico.    Vector-Borne Zoonotic Dis 2004. En prensa. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">18. Steinman A, Banet-Noach C, Tal S, Levi O,    Simanov L, Perk S <I>et al.</I> West Nile virus infection in crocodiles. Emerg    Infect Dis 2003; 9: 887-889. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">19. Miller DM, Mauel MJ, Baldwin C, Burtle G,    Ingram D, Hines II ME <I>et al.</I> West Nile virus in farmed alligators. Emerg    Infect Dis 2003; 9: 794-799. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">20. Centers for Disease Control and Prevention.    Instructions for sending diagnostic specimens for serology by the DVBID Arbovirus    Diagnostic Laboratory. Disponible en: <a href="http://www.cdc.gov/ncidod/dvbid/westnile/lab_guidance.htm" target="_blank">http://www.cdc.gov/ncidod/dvbid/westnile/lab_guidance.htm</a>.    &#91;2004 junio 16&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">21. Centro Nacional de Vigilancia Epidemiol&oacute;gica.    Manual para toma de muestra en equinos y aves. Disponible en: <a href="http://www.cenave.gob.mx/von/" target="_blank">http://www.cenave.gob.mx/von/</a>.    &#91;2004 junio 16&#93;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">22. Nasci RS, White DJ, Stirling H, Oliver J,    Thomas J. Daniels TJ <I>et al</I>. West Nile virus Isolates from mosquitoes    in New York and New Jersey, 1999. Emerg Infect Dis 2001; 7(4): 626-663. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">23. Rappole JH, Derrickson SR, Hubalek Z. Migratory    birds and spread of West Nile virus in the western hemisphere. Emerg Infect    Dis 2000; 6(4): 319-328. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">24. Eidson M, Kramer L, Stone S, Hagiwara Y,    Schmit, S, The New York State West Nile Virus Avian Surveillance Team. Dead    bird surveillance as an early warning system for West Nile virus. Emerg Infect    Dis 2001; 7(4): 631-635. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">25. Langevin SA, Bunning M, Davis B, Komar N.    Experimental infection of chickens as candidate sentinels for West Nile virus.    Emerg Infect Dis 2001; 7(4): 726-729.</font></p>      ]]></body>
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