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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las cesáreas en México: tendencias, niveles y factores asociados]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Secretaría de Salud Dirección General de Información y Evaluación del Desempeño ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[OBJECTIVE: To describe the rate of caesarean sections in Mexico in the last 10 years and evaluate its relationship with several socioeconomic variables, type of health care services, and specialists' availability. MATERIAL AND METHODS: The Ministry of Health's register of births was used as source of information. The dependent variable was the type of delivery (vaginal or caesarean). The independent variables were: gross domestic product, human development index, illiteracy percentage among women, social exclusion index and, gynecology and obstetrics specialists supply. Correlations between variables were evaluated using Pearson's parametric test and Spearman range test. A lineal multiple regression was used to model the national caesarean data of 1999. RESULTS: National caesarean percentage increased in the last 10 years at an annual rate of 1%. It was considerably higher in social security institutions and the private sector. Caesareans percentages in 1999 were slightly above 35%. The highest values were those of the private sector with 53%, followed by social security institutions, with 38.2%. The variables more strongly associated with C sections were GDP, specialists' availability and human development index. CONCLUSIONS: It seems reasonable to advocate for a widespread descent in caesarean sections in Mexico. Important declines in certain contexts have been witnessed by implementing measures such as a second opinion before any C-section, a precise definition of the reasons for using it, and the monitoring of individual caesarean percentage among hospital obstetricians.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="2" face="verdana"><b>ART&Iacute;CULO ORIGINAL</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="4" face="verdana"><b>Las ces&aacute;reas en M&eacute;xico: tendencias,    niveles y factores asociados </b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana"><b>Caesarean sections in Mexico: tendencies,    levels and associated factors</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>Esteban Puentes-Rosas, MV; Octavio G&oacute;mez-Dant&eacute;s,    MC, MSP; Francisco Garrido-Latorre, MC, DSP</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Direcci&oacute;n General de Informaci&oacute;n    y Evaluaci&oacute;n del Desempe&ntilde;o. Secretar&iacute;a de Salud. M&eacute;xico,    DF, M&eacute;xico</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>RESUMEN</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><B>OBJETIVO: </B>Describir el comportamiento    de las ces&aacute;reas en M&eacute;xico en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os    y medir su relaci&oacute;n con distintas variables. <B>    <br>   </B><B>MATERIAL Y M&Eacute;TODOS: </B> Estudio ecol&oacute;gico en el que se    utiliz&oacute; la base de datos de nacimientos atendidos en instituciones de    salud p&uacute;blicas y privadas que concentra la Secretar&iacute;a de Salud    de M&eacute;xico. La variable dependiente fue el tipo de atenci&oacute;n del    parto. Las variables independientes fueron el producto interno bruto per c&aacute;pita,    el &iacute;ndice de desarrollo humano, el porcentaje de analfabetismo de las    mujeres, el nivel de marginaci&oacute;n y el porcentaje de m&eacute;dicos especialistas,    entre otras. La relaci&oacute;n entre las variables en estudio se midi&oacute;    con las pruebas de correlaci&oacute;n de Pearson y de Spearman. Con los datos    de 1999 se realiz&oacute; un an&aacute;lisis de regresi&oacute;n lineal m&uacute;ltiple    para identificar las principales variables asociadas con el porcentaje de ces&aacute;reas    por entidad federativa.    <br>   <B>RESULTADOS</B><B>: </B>El porcentaje de nacimientos por ces&aacute;rea en    el &aacute;mbito nacional se increment&oacute; en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os    a un ritmo ligeramente superior a 1% anual. El ritmo de crecimiento fue considerablemente    mayor en la seguridad social y el sector privado. El porcentaje de ces&aacute;reas    a escala nacional en 1999 fue ligeramente superior a 35%. Los valores m&aacute;s    altos correspondieron al sector privado con 53%. Las instituciones de seguridad    social presentaron un porcentaje de ces&aacute;reas de 38.2%. Las variables    con valores de asociaci&oacute;n m&aacute;s intensa con el porcentaje de ces&aacute;reas    fueron el porcentaje de m&eacute;dicos que son especialistas en el estado y    el producto interno bruto per c&aacute;pita. <B>    <br>   DISCUSI&Oacute;N: </B>Los resultados presentados respaldan las opiniones que    defienden la implantaci&oacute;n de pol&iacute;ticas correctivas espec&iacute;ficas,    con el fin de impulsar un descenso en la frecuencia de ces&aacute;reas. En otros    contextos se han producido descensos importantes con requisitos como la solicitud    de una segunda opini&oacute;n antes de realizar una ces&aacute;rea, la definici&oacute;n    precisa de las razones para llevarla a cabo y el monitoreo de los porcentajes    individuales de ces&aacute;reas entre los obstetras de los hospitales. El texto    completo en ingl&eacute;s de este art&iacute;culo est&aacute; disponible en:    <a href="http://www.insp.mx/salud/index.html" target="_blank">http://www.insp.mx/salud/index.html</a>    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>Palabras clave:</b> ces&aacute;reas; atenci&oacute;n    del parto; &iacute;ndice de desarrollo humano; M&eacute;xico </font></p> <hr size="1" noshade>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>ABSTRACT</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><B>OBJECTIVE</B><B>: </B>To describe the rate    of caesarean sections in Mexico in the last 10 years and evaluate its relationship    with several socioeconomic variables, type of health care services, and specialists'    availability.     <br>   <B>MATERIAL AND METHODS: </B> The Ministry of Health's register of births was    used as source of information. The dependent variable was the type of delivery    (vaginal or caesarean). The independent variables were: gross domestic product,    human development index, illiteracy percentage among women, social exclusion    index and, gynecology and obstetrics specialists supply. Correlations between    variables were evaluated using Pearson's parametric test and Spearman range    test. A lineal multiple regression was used to model the national caesarean    data of 1999.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <B>RESULTS</B><B>: </B>National caesarean percentage increased in the last 10    years at an annual rate of 1%. It was considerably higher in social security    institutions and the private sector. Caesareans percentages in 1999 were slightly    above 35%. The highest values were those of the private sector with 53%, followed    by social security institutions, with 38.2%. The variables more strongly associated    with C sections were GDP, specialists' availability and human development index.    <B>    <br>   CONCLUSIONS: </B> It seems reasonable to advocate for a widespread descent in    caesarean sections in Mexico. Important declines in certain contexts have been    witnessed by implementing measures such as a second opinion before any C-section,    a precise definition of the reasons for using it, and the monitoring of individual    caesarean percentage among hospital obstetricians. The English version of this    paper is available at: <a href="http://www.insp.mx/salud/index.html" target="_blank">http://www.insp.mx/salud/index.html</a></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>Key words:</b> caesarean section; birth delivery;    human development index; Mexico</font></p> <hr size="1" noshade>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana"> A mediados de los a&ntilde;os ochenta la Organizaci&oacute;n    Mundial de la Salud (OMS) propuso como est&aacute;ndar para los nacimientos    por ces&aacute;rea la cifra de 15%.<SUP>1</SUP> A pesar de esta recomendaci&oacute;n,    los nacimientos quir&uacute;rgicos se han incrementado de manera notable en    los &uacute;ltimos a&ntilde;os en casi todos los pa&iacute;ses de ingresos altos    y medios. En Espa&ntilde;a su n&uacute;mero se duplic&oacute; en los &uacute;ltimos    15 a&ntilde;os y hoy alcanza 23% de los partos.<SUP>2</SUP> En el Reino Unido    los nacimientos por esta v&iacute;a se incrementaron de s&oacute;lo 4% en 1970    a m&aacute;s de 20% en el momento actual.<SUP>3</SUP> Esto oblig&oacute; al    Departamento de Salud a solicitarle al Colegio Real de Obstetras y Ginec&oacute;logos    el m&aacute;s grande estudio sobre ces&aacute;reas jam&aacute;s realizado en    este pa&iacute;s. En Estados Unidos de Am&eacute;rica los nacimientos quir&uacute;rgicos    pasaron de 5% en 1988 a 23% en el a&ntilde;o 2000.<SUP>4</SUP> Jap&oacute;n,    que hace un uso muy extensivo de las parteras tradicionales, es una de las pocas    naciones desarrolladas –junto con Holanda y los pa&iacute;ses escandinavos–    que parece haber evitado esta epidemia. Su porcentaje de nacimientos por ces&aacute;rea    es menor de 10%. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> Las cifras de los pa&iacute;ses de ingresos    medios de Am&eacute;rica Latina son todav&iacute;a m&aacute;s alarmantes. En    Brasil m&aacute;s de 30% de los nacimientos son ces&aacute;reas.<SUP>5</SUP>    En Chile este porcentaje asciende a 40%.<SUP>6</SUP> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> Son muchas las razones que se han esgrimido    para explicar este exceso de ces&aacute;reas: la percepci&oacute;n que tienen    los prestadores de que se trata de un procedimiento m&aacute;s seguro que el    parto vaginal; la disminuci&oacute;n de las habilidades obst&eacute;tricas del    personal encargado de la atenci&oacute;n de los partos; la creciente edad de    las madres; la mayor capacidad tecnol&oacute;gica para detectar sufrimiento    fetal; la preferencia por este procedimiento que manifiestan ciertos sectores    de la sociedad, y diversos incentivos econ&oacute;micos relacionados con los    seguros privados.<SUP>7-11</SUP> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> La ces&aacute;rea segura constituy&oacute; un    importante avance en las alternativas de atenci&oacute;n del parto.<SUP>10</SUP>    Hasta principios de los a&ntilde;os sesenta, los incrementos que se presentaron    en el uso de este procedimiento en los pa&iacute;ses desarrollados se asociaron    con descensos en la mortalidad materna y neonatal. Cabe destacar que hasta esas    fechas los porcentajes de ces&aacute;reas en estos pa&iacute;ses no superaban    el 10%. A partir de los a&ntilde;os setenta, sin embargo, las ces&aacute;reas    se incrementaron de manera muy significativa sin que se se produjeran mejoras    adicionales en la mortalidad de las madres y sus productos. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> El aumento de las ces&aacute;reas que no tienen    justificaci&oacute;n cl&iacute;nica preocupa a las autoridades sanitarias y    a los prestadores de servicios de salud porque eleva los costos de la atenci&oacute;n    m&eacute;dica, y expone a la madre y al producto a riesgos innecesarios. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana"> El objetivo de este trabajo es describir el    comportamiento de las ces&aacute;reas en M&eacute;xico en los &uacute;ltimos    a&ntilde;os, tanto en el sector p&uacute;blico como en el privado, y evaluar    su posible relaci&oacute;n con ciertas caracter&iacute;sticas socioecon&oacute;micas,    y la disponibilidad de especialistas. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font size="3" face="Verdana">Material y m&eacute;todos </font></b></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Los resultados que aqu&iacute; se presentan proceden    de un estudio ecol&oacute;gico cuyos datos se obtuvieron de los registros regulares    sobre atenci&oacute;n del parto que concentra la Direcci&oacute;n General de    Informaci&oacute;n y Evaluaci&oacute;n del Desempe&ntilde;o de la Secretar&iacute;a    de Salud de M&eacute;xico (DGIED), que provienen tanto del sector p&uacute;blico    como del privado. A la base de datos creada <I>ex profeso</I> se le agregaron    campos para ingresar datos relacionados con indicadores socioecon&oacute;micos,    de desarrollo humano y de disponibilidad de prestadores de servicios de salud.    La unidad de an&aacute;lisis fue la entidad federativa y el periodo de estudio    comprendi&oacute; los a&ntilde;os 1991 a 2000. El an&aacute;lisis de tendencia    de las ces&aacute;reas utiliz&oacute; como variables el porcentaje anual de    ces&aacute;reas informado por cada instituci&oacute;n y los a&ntilde;os comprendidos    en el periodo de estudio. Estos datos se modelaron inicialmente con regresi&oacute;n    lineal simple y posteriormente se construy&oacute; un modelo con t&eacute;rminos    de interacci&oacute;n por tipo de instituci&oacute;n para probar la hip&oacute;tesis    nula de paralelismo de las l&iacute;neas de tendencia.<SUP>12</SUP> Se excluy&oacute;    al sector privado de este tipo de an&aacute;lisis puesto que no se ten&iacute;an    datos para todo el periodo. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> Para el estudio de posibles determinantes se    utilizaron los datos de 1999, a&ntilde;o para el cual se cuenta con informaci&oacute;n    para todas las variables seleccionadas. Las variables del estudio fueron las    siguientes: </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><I>Variable dependiente</I>: tipo de atenci&oacute;n    del parto (vaginal o ces&aacute;rea). </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><I>Variables independientes</I>: tipo de instituci&oacute;n    (para poblaci&oacute;n no asegurada, seguridad social y privada), producto interno    bruto per c&aacute;pita (PIB),<SUP>13</SUP> &iacute;ndice de desarrollo humano,<SUP>14</SUP>    porcentaje de analfabetismo de las mujeres, &iacute;ndice de marginaci&oacute;n,<SUP>14</SUP>    m&eacute;dicos por 1 000 habitantes, y m&eacute;dicos especialistas en ginecolog&iacute;a    y obstetricia por 1 000 habitantes. Tanto el &iacute;ndice de desarrollo humano    (IDH) como el &iacute;ndice de marginaci&oacute;n son dos indicadores compuestos.    El primero de ellos, desarrollado por el Programa de Naciones Unidas para el    Desarrollo (PNUD) para medir el grado de desarrollo humano de los Pa&iacute;ses    Miembros, incluye tres dimensiones: a) la esperanza de vida al nacer, b) el    logro educativo, medido con una combinaci&oacute;n del grado de alfabetismo    de los adultos y la mediana de los a&ntilde;os de escolaridad, y c) la capacidad    de contar con acceso a los recursos que permitan disfrutar de un nivel de vida    digno y decoroso, medido a trav&eacute;s del PIB per c&aacute;pita. Los valores    posibles del IDH var&iacute;an entre 0 y 1, donde 1 significa el grado de desarrollo    humano m&aacute;s alto que se puede alcanzar. El &iacute;ndice de marginaci&oacute;n,    desarrollado por el Consejo Nacional de Poblaci&oacute;n (Conapo), incluye nueve    indicadores relacionados con escolaridad, disponibilidad de servicios en la    vivienda, poblaci&oacute;n residente en localidades menores de 5 000 habitantes    y poblaci&oacute;n con ingresos de hasta dos salarios m&iacute;nimos. En 1999    los valores observados en este indicador por entidad federativa oscilaron entre    -1.52 y 2.25, donde -1.52 correspondi&oacute; a la entidad federativa con el    menor grado de marginaci&oacute;n.<SUP>14</SUP> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> Para seleccionar los procedimientos de an&aacute;lisis    m&aacute;s adecuados se evalu&oacute; la normalidad de los datos mediante una    prueba de bondad del ajuste de Kolgomorov– Smirnov. Los resultados indicaron    que era posible utilizar pruebas param&eacute;tricas para evaluar las correlaciones    entre las diferentes variables en todos los casos, excepto en las relaciones    donde interven&iacute;an el porcentaje de analfabetismo de las mujeres y el    n&uacute;mero de especialistas en ginecolog&iacute;a y obstetricia. Por este    motivo, las correlaciones se evaluaron utilizando tanto la prueba param&eacute;trica    de Pearson como la prueba por rangos de Spearman. Se realizaron adem&aacute;s    an&aacute;lisis de regresi&oacute;n lineal en aquellos casos en los cuales la    evaluaci&oacute;n de las variables permiti&oacute; concluir que este tipo de    prueba era adecuada. En los casos en los que se consider&oacute; pertinente    se obtuvieron los coeficientes de regresi&oacute;n respectivos y el valor de    <I>R</I><SUP>2</SUP>, que expresa el grado de ajuste de la recta y el poder    predictivo de la variable independiente sobre la variable de resultado. Tanto    para los coeficientes de correlaci&oacute;n como para las rectas de regresi&oacute;n,    se consider&oacute; significativo un valor <I>p</I> menor a 0.05. Para las variables    que mostraron asociaciones significativas se utiliz&oacute; un modelo de regresi&oacute;n    m&uacute;ltiple, por el m&eacute;todo paso a paso. El an&aacute;lisis estad&iacute;stico    se llev&oacute; a cabo con el programa inform&aacute;tico SPSS 10.0 para <I>Windows</I>.    </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana"><b>Resultados</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana"><b>Tendencia de los nacimientos por    ces&aacute;rea </b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Como se puede observar en la <a href="#fig01">figura    1</a>, en 1991 las tasas de ces&aacute;reas en el pa&iacute;s ya se encontraban    elevadas. El porcentaje de nacimientos por ces&aacute;rea se increment&oacute;    en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os a un ritmo ligeramente superior a 1% anual.    Sin embargo, el incremento en el porcentaje de ces&aacute;reas ha tenido un    comportamiento diferente en las distintas instituciones que prestan servicios    de salud. Mientras que en los servicios prestados por el <a name="tx"></a>IMSS-Solidaridad<a href="#nt">*</a>    el porcentaje de nacimientos por ces&aacute;rea se ha mantenido relativamente    estable, con un incremento que no ha llegado siquiera a un cuarto de punto porcentual    por a&ntilde;o, en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores    del Estado (ISSSTE) y el sector privado el incremento ha sido, en promedio,    superior a los dos puntos porcentuales por a&ntilde;o. El an&aacute;lisis del    paralelismo en las rectas ajustadas a partir de las observaciones en los porcentajes    de ces&aacute;reas por instituci&oacute;n mostr&oacute; que la diferencia entre    &eacute;stas es estad&iacute;sticamente significativa (<I>p</I>&lt;0.01). </font></p>     <p><a name="fig01"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v46n1/a03fig01.gif"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>Porcentaje actual de nacimientos por ces&aacute;rea</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El porcentaje nacional de ces&aacute;reas en    1999 fue ligeramente superior a 35%. Los porcentajes de nacimientos atendidos    por ces&aacute;rea variaron de manera importante entre los diferentes estados,    pero en todos los casos fueron superiores a 15%, porcentaje que, como ya se    se&ntilde;al&oacute;, la OMS recomienda como l&iacute;mite superior. En     los estados el valor m&aacute;ximo en el porcentaje de ces&aacute;reas fue el    de Nuevo Le&oacute;n, con 49.89%. El valor m&iacute;nimo correspondi&oacute;    a Zacatecas, con 24.86%. La cuarta parte de las entidades mostr&oacute; valores    por arriba de 36%. Los valores correspondientes a cada uno de los estados en    1999 se muestran en la <a href="#fig02">figura 2</a>. </font></p>     <p><a name="fig02"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v46n1/a03fig02.gif"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font size="2" face="Verdana">Ces&aacute;reas en los diferentes subsistemas    de salud </font></b></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Las cifras de ces&aacute;reas de las distintas    instituciones de salud variaron considerablemente. Los valores m&aacute;s altos    correspondieron al sector privado con 53%. Las instituciones de seguridad social    (IMSS, ISSSTE) presentaron un porcentaje de ces&aacute;reas de 38.2%. Finalmente,    en las instituciones dedicadas a atender a la poblaci&oacute;n no asegurada    –Secretar&iacute;a de Salud (SSA), IMSS-Solidaridad– el porcentaje    de ces&aacute;reas en 1999 ascendi&oacute; a 24.8%. El valor m&aacute;s alto    entre las instituciones p&uacute;blicas se alcanz&oacute; en el ISSSTE (50.7%)    y el m&aacute;s bajo correspondi&oacute; a los servicios del sistema IMSS–Solidaridad    (17.5%). Los valores correspondientes a las diversas instituciones de salud    en 1999 se muestran en la <a href="#fig03">figura 3</a>. </font></p>     <p><a name="fig03"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v46n1/a03fig03.gif"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b> Ces&aacute;reas en el sector privado </b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">A escala nacional, el porcentaje de ces&aacute;reas    en el sector privado fue de 53%. El an&aacute;lisis comparativo de la distribuci&oacute;n    de los datos correspondientes a los estados en general, y al sector privado    en particular, permiten concluir que las diferencias entre estados en este sector    son menos pronunciadas que cuando se utilizan cifras globales. M&aacute;s de    25% de los estados mostr&oacute; valores superiores a 56%. En Nuevo Le&oacute;n    el porcentaje de ces&aacute;reas en los servicios privados alcanz&oacute; la    cifra de 73.6%. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana"> Para determinar una posible asociaci&oacute;n    entre el porcentaje de ces&aacute;reas y la cantidad de nacimientos atendidos,    se realiz&oacute; una prueba de correlaci&oacute;n por rangos de Spearman, y    se encontr&oacute; un valor del coeficiente de correlaci&oacute;n de 0.005 que    indica que el porcentaje de ces&aacute;reas no guarda ninguna correlaci&oacute;n    con la cantidad de partos atendidos en las diferentes unidades privadas estudiadas.    </font></p>     <p><b><font size="2" face="Verdana">Variables asociadas con el porcentaje de ces&aacute;reas    realizadas en los estados </font></b></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Al elaborar los an&aacute;lisis de correlaci&oacute;n    se observaron asociaciones intensas con ciertas variables y moderadas con algunas    otras. Las correlaciones fueron evaluadas mediante la prueba param&eacute;trica    de Pearson, la prueba por rangos de Spearman y con an&aacute;lisis de regresi&oacute;n    lineal simple. Las variables con valores de asociaci&oacute;n m&aacute;s intensa    con el porcentaje de ces&aacute;reas fueron el porcentaje de m&eacute;dicos    en el estado que son especialistas, el PIB per c&aacute;pita y el IDH. Los resultados    del an&aacute;lisis de correlaci&oacute;n y los coeficientes de la regresi&oacute;n    lineal simple con algunas variables se muestran en el <a href="#qdr01">cuadro    I</a>. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><a name="qdr01"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v46n1/a03qdr01.gif"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font size="2" face="Verdana">Regresi&oacute;n lineal m&uacute;ltiple </font></b></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Por &uacute;ltimo, se ajust&oacute; un modelo    lineal multivariado eliminando del modelo aquellas variables que mostraron correlaciones    intensas entre s&iacute;. El mejor modelo ajustado fue el que cont&oacute; con    dos variables espec&iacute;ficas: la proporci&oacute;n del personal m&eacute;dico    que es especialista y el PIB per c&aacute;pita estatal. El coeficiente de determinaci&oacute;n    (<I>R<SUP>2</SUP></I>) de la ecuaci&oacute;n fue de 0.54, lo que significa que    poco m&aacute;s de la mitad de la variaci&oacute;n en los porcentajes de ces&aacute;reas    en los estados puede estar explicada por las diferencias en estas dos variables.    El valor del estad&iacute;stico <I>F </I>del modelo fue de 15.63, con un valor    <I>p = </I>0.001. Los coeficientes correspondientes al modelo final y su significancia    estad&iacute;stica se presentan en el <a href="#qdr02">cuadro II</a>. </font></p>     <p><a name="qdr02"></a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/spm/v46n1/a03qdr02.gif"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana"><b>Discusi&oacute;n</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Los resultados que se presentan en este trabajo    muestran: a) que las ces&aacute;reas en M&eacute;xico se han incrementado considerablemente    en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os, en particular en las instituciones de    la seguridad social y en el sector privado; b) que los niveles alcanzados superan    con mucho el est&aacute;ndar fijado por la OMS; c) que este incremento est&aacute;    asociado con el nivel socioecon&oacute;mico de las entidades federativas, y    d) que la oferta de servicios de especialidad tambi&eacute;n parece jugar un    papel importante en el crecimiento explosivo reciente de este procedimiento.    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> Los nacimientos por ces&aacute;rea en M&eacute;xico    han tenido un comportamiento similar al de la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses    europeos y de Am&eacute;rica del Norte, y al de los pa&iacute;ses de ingresos    medios de Am&eacute;rica Latina. El porcentaje de incremento de las ces&aacute;reas    en nuestro pa&iacute;s en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os ha sido de poco    m&aacute;s de 1% anual, pero en  algunas    instituciones p&uacute;blicas (IMSS, ISSSTE) y en el sector privado la tendencia    al alza es todav&iacute;a mayor. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> Este incremento reciente ha colocado el porcentaje    nacional de ces&aacute;reas en poco m&aacute;s de 35%, cifra comparable a la    de Brasil y Chile.<SUP>5 </SUP>Este porcentaje podr&iacute;a resultar aceptable    en unidades que concentran embarazos de alto riesgo, pero en el &aacute;mbito    nacional no hay ning&uacute;n factor –altas prevalencias de diabetes e    hipertensi&oacute;n arterial o alteraciones del crecimiento de los productos–    que pudiera justificar una cifra tan elevada de partos quir&uacute;rgicos. De    hecho, en un estudio realizado en el IMSS se concluy&oacute; que un alto porcentaje    de las ces&aacute;reas llevadas a cabo en esa instituci&oacute;n estaban poco    justificadas desde el punto de vista m&eacute;dico.<SUP>15</SUP> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> La &uacute;nica variable que parecer&iacute;a    justificar este aumento son las ces&aacute;reas previas. Una nueva intervenci&oacute;n    quir&uacute;rgica en estos casos evita, seg&uacute;n algunos investigadores,    una ruptura uterina.<SUP>16,17</SUP> Sin embargo, hay datos que permiten concluir    que, salvo en situaciones muy espec&iacute;ficas, las ces&aacute;reas repetidas    no incrementan la seguridad ni confieren beneficios adicionales.<SUP>18,19</SUP>    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> As&iacute;, si tomamos como punto de referencia    la cifra de 15% propuesta por la OMS, podr&iacute;amos concluir que en 1999    se realizaron en M&eacute;xico 361 329 ces&aacute;reas m&aacute;s de las debidas.    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> La relaci&oacute;n directa entre el porcentaje    de ces&aacute;reas y los niveles de ingreso que se muestran en los resultados    de este trabajo se han observado en otros contextos nacionales. En Brasil y    Chile la probabilidad de ces&aacute;rea es mayor cuando un nacimiento se atiende    en cl&iacute;nicas privadas y la madre pertenece a estratos de ingresos medios    y altos.<SUP>5,6,20,21</SUP>En esta relaci&oacute;n influyen m&uacute;ltiples    factores, pero destacan dentro de ellos los incentivos financieros, tanto para    los proveedores directos del servicio como para los hospitales, y la preferencia    que por razones de <I>estatus</I> o seguridad, entre otras, manifiestan las    mujeres de las clases media y alta por este tipo de procedimiento. En M&eacute;xico,    Campero y colaboradores han sugerido que algunos ginecobstetras, atra&iacute;dos    sobre todo por beneficios econ&oacute;micos y con argumentos de una mayor seguridad    y menores efectos secundarios, han creado una demanda de ces&aacute;reas entre    las mujeres de los grupos socioecon&oacute;micos m&aacute;s favorecidos.<SUP>22</SUP>    </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana"> La "demanda inducida" por lo general    se asocia a una falta de informaci&oacute;n entre las usuarias de servicios    de maternidad y a una muy poca participaci&oacute;n de las madres en las decisiones    relacionadas con los nacimientos. Esto ha llevado a diversos grupos de consumidores    a pugnar, ya no tanto por un "consentimiento informado" como lo que    se ha denominado "elecci&oacute;n informada": una elecci&oacute;n    basada en la comprensi&oacute;n integral de todas las opciones y de sus posibles    riesgos y beneficios.<SUP>23</SUP> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> Finalmente, este trabajo tambi&eacute;n demuestra    que, al igual que en otros &aacute;mbitos geogr&aacute;ficos, en M&eacute;xico    la disponibilidad de especialistas est&aacute; estrechamente ligada con la frecuencia    de las ces&aacute;reas. Hay autores que sugieren que este hecho est&aacute;    relacionado con una creciente disponibilidad de mejor tecnolog&iacute;a quir&uacute;rgica    que los especialistas "no pueden dejar de utilizar", en contraste    con los m&eacute;dicos generales y familiares, que no est&aacute;n capacitados    para hacer uso de ella.<SUP>24</SUP> Esta tecnolog&iacute;a, adem&aacute;s,    es promocionada de manera muy agresiva por la industria. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> El perfil del especialista juega tambi&eacute;n    un papel central. Muchos obstetras, formados en ambientes cada vez m&aacute;s    intervencionistas, est&aacute;n mejor capacitados para atender partos quir&uacute;rgicos    que para atender nacimientos que podr&iacute;an efectuarse de manera segura    por v&iacute;a vaginal.<SUP>25</SUP> Berkowitz y colaboradores tambi&eacute;n    encontraron que los m&eacute;dicos j&oacute;venes tienen mayor probabilidad    de llevar a cabo una ces&aacute;rea cuando enfrentan problemas de distocia que    los m&eacute;dicos m&aacute;s experimentados.<SUP>26</SUP> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> A reserva de profundizar en las causas del incremento    explosivo de las ces&aacute;reas en M&eacute;xico para dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas    correctivas espec&iacute;ficas, parece razonable pugnar por un descenso generalizado    de este procedimiento. En nuestro pa&iacute;s se cuenta por lo menos con el    reporte de una experiencia en el Hospital Civil de Guadalajara que permiti&oacute;    disminuir el porcentaje de ces&aacute;reas de 28 a 13% en un lapso de cinco    a&ntilde;os.<SUP>27</SUP> Las medidas adoptadas no s&oacute;lo no tuvieron consecuencias    negativas en la mortalidad materna sino que produjeron una disminuci&oacute;n    moderada pero significativa de la mortalidad neonatal. En otros contextos se    han tenido resultados similares con la implantaci&oacute;n de medidas tan simples    como el requisito de una segunda opini&oacute;n antes de realizar una ces&aacute;rea,    la definici&oacute;n precisa de las razones para llevarla a cabo y el monitoreo    de los porcentajes individuales de ces&aacute;reas entre los obstetras de los    hospitales.<SUP>28,29</SUP> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"> Deben hacerse algunas puntualizaciones respecto    al alcance de este trabajo. Como todos los estudios ecol&oacute;gicos, &eacute;ste    no permite identificar c&oacute;mo se distribuyen las variables de inter&eacute;s    en el nivel individual. As&iacute;, por ejemplo, el hecho de que haya m&aacute;s    ces&aacute;reas en las entidades con mayor PIB per c&aacute;pita no puede garantizar    que sean las mujeres de mayores ingresos las que est&eacute;n recurriendo de    manera m&aacute;s intensa al nacimiento por ces&aacute;rea, aunque en realidad    &eacute;sta es una hip&oacute;tesis plausible. Por otro lado, los registros    regulares de informaci&oacute;n sobre la atenci&oacute;n al parto pueden tener    una calidad diferente en los distintos &aacute;mbitos de atenci&oacute;n. Por    ejemplo, el sector privado apenas comienza a incorporarse     en el sistema regular de informaci&oacute;n en salud, por lo que los registros    correspondientes a este sector podr&iacute;an carecer de algunas caracter&iacute;sticas    deseables. De cualquier modo, los datos con que se cuenta nos hablan de un claro    incremento de las ces&aacute;reas en M&eacute;xico, y las cifras analizadas    y presentadas podr&iacute;an considerarse como un escenario m&iacute;nimo del    fen&oacute;meno. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana"><b>Referencias</b></font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">1. World Health Organization. Appropriate technology    for birth. Lancet 1985;2:436-437. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202223&pid=S0036-3634200400010000300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">2. Cerda H. Uno de cada cuatro ni&ntilde;os nace    por ces&aacute;rea. El Pa&iacute;s 2001; octubre 30:28. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202224&pid=S0036-3634200400010000300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">3. Johanson R, Newburn M, Macfarlane A. Has the    medicalisation of childbirth gone too far? BMJ 2002;324:892-895. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202225&pid=S0036-3634200400010000300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">4. Martin JA, Hamilton BE, Ventura SJ, Menacker    F, Park MM. Births: Final data for 2000. Natl Vital Stat Rep 2002;(5):1-101.    </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202226&pid=S0036-3634200400010000300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">5. Beliz&aacute;n JM, Althabe F, Barros FC, Alexander    S. Rates and implications of caesarean sections in Latin America: Ecological    study. BMJ 1999;319:1397-1402. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202227&pid=S0036-3634200400010000300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">6. Murray SF. Relation between private health    insurance and high rates of caesarean section in Chile: Qualitative and quantitative    study. BMJ 2000;321:1501-1505. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202228&pid=S0036-3634200400010000300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">7. Amu O, Rajendran S, Bolaji I. Maternal choice    alone should not determine method of delivery. BMJ 1998;317:462-465. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202229&pid=S0036-3634200400010000300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">8. Sultan AH, Kamm MA, Hudson CN, Thomas JM,    Bartram CI. A sphincter disruption during vaginal delivery. N Engl J Med 1993;329:1905-1911.    </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202230&pid=S0036-3634200400010000300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">9. Al-Mufti R, McCarthy A, Fisk NM. Obstetricians'    personal choice and mode of delivery. Lancet 1996;347:544. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202231&pid=S0036-3634200400010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">10. De Costa C. A sort of progress. Lancet 1998;351:1202-1203.    </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202232&pid=S0036-3634200400010000300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">11. Payne D. Oreland sees big increase in caesarean    sections. BMJ 2000;320:140. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202233&pid=S0036-3634200400010000300011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">12. Kleinbaum D, Kupper L, Muller K. Applied    regression analysis and other multivariable methods. Second edition, Belmont:    Duxbury Press, 1988. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202234&pid=S0036-3634200400010000300012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">13. Instituto Nacional de Estad&iacute;stica,    Geograf&iacute;a e Inform&aacute;tica. Sistema de Cuentas Nacionales. PIB por    entidad federativa 1993-2000. Aguascalientes, M&eacute;xico: INEGI, 2000. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202235&pid=S0036-3634200400010000300013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">14. Consejo Nacional de Poblaci&oacute;n. M&eacute;xico    en cifras. Disponible en: <a href="htt://www.conapo.gob.mx/m_en_cifras/principal.html" target="_blank">www.conapo.gob.mx/m_en_cifras/principal.html</a>.    Consultado el 15 de marzo de 2002. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202236&pid=S0036-3634200400010000300014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">15. Velasco V, Navarrete E, Pozos JL, Ojeda RI,    C&aacute;rdenas C, Cardona JA. Indicaciones y justificaci&oacute;n de las ces&aacute;reas    en el IMSS. 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Am J Public    Health 1987;77:955-959. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202239&pid=S0036-3634200400010000300017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">18. Flamm BL. Vaginal birth after cesarean section:    Controversies old and new. C Obstet Gynecol 1985;28:735-744. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202240&pid=S0036-3634200400010000300018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">19. Placek OJ, Taffel SM. Vaginal birth after    cesarean section in the 1980. Am J Public Health 1988;78:512-515. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202241&pid=S0036-3634200400010000300019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">20. Barros FC, Vaughan JP, Victora CG, Huttly    RS. Epidemic of caesarean sections in Brazil. Lancet 1991;338:167-169. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202242&pid=S0036-3634200400010000300020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">21. B&eacute;hague DP, Victora CG, Barros FC.    Consumer demand for caesarean sections in Brazil: Population based birth cohort    study linking ethnographic and epidemiological methods. BMJ 2002;324:942-945.    </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202243&pid=S0036-3634200400010000300021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">22. Campero L, Garc&iacute;a C, D&iacute;az C,    Ortiz O, Reynoso S, Langer A. "Alone, I wouldn't have known what to do":    A qualitative study on social support during labor and delivery in Mexico. 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New Yorker    2002;April 8:66-73. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202246&pid=S0036-3634200400010000300024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">25. Goyert G, Bottoms S, Treadwell M, Nehra P.    The physician factor in caesarean birth rates. N Engl J Med 1989;320:706-709.    </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202247&pid=S0036-3634200400010000300025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">26. Berkowitz GS, Fiarman GS, Mojica MA. The    effect of physician characteristics on the caesarean birth rates. Am J Obstet    Gynecol 1989;161:146-149. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202248&pid=S0036-3634200400010000300026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">27. Guzm&aacute;n S. La reducci&oacute;n de ces&aacute;reas    de 28 a 13% incrementa o no la mortalidad materna y perinatal: la gran pregunta.    Ginecol Obstet Mex 1993;66:122-125. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202249&pid=S0036-3634200400010000300027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">28. Myers S, Gleicher N. A succesful program    to lower caesarean section rates. N Engl J Med 1988;319:1511-1516. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202250&pid=S0036-3634200400010000300028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">29. Flamm BL, Berwick DM, Kabcenell A. Reducing    caesarean section rates safely: Lessons from a "breakthrough series"    collaborative. Birth 1998;25(2):117-124.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9202251&pid=S0036-3634200400010000300029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>Solicitud de sobretiros</b>    <br>   Dr. Esteban Puentes Rosas    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Reforma 450-piso 12, colonia Ju&aacute;rez, 06600 M&eacute;xico, DF, M&eacute;xico    <br>   Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:epuentes@salud.gob.mx">epuentes@salud.gob.mx</a></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Fecha de recibido: 27 de mayo de 2003<B>    <br>   </B>Fecha de aprobado: 28 de agosto de 2003 </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana"><a name="nt"></a><a href="#tx">*</a> Ahora, IMSS-Oportunidades    </font></p>      ]]></body><back>
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